Todos los personajes de
la serie de Inuyasha pertenecen a la genial Rumiko Takahashi ninguno de los
personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean
los ojos de Inuyasha Ahhhh… Ù_Ù aclarado esto aquí vamos.
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Capitulo 11:
kureru kara
Real me
Hamasaki Ayumi
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Lo siento mucho, no fue la mejor manera para declarársele a una
chica ¿no es así? ¿Me darás una segunda oportunidad?
atte.: el sujeto al que no odias
La lluvia había lavado todo el entorno y el cielo ese veía claro
esa mañana, el aroma de la rosa roja, con los pétalos solo ligeramente abiertos
que aspiraba en ese momento era perfecto.
Esa mañana al salir para tomar el desayuno con Sango antes de ir
al colegio Kagome había hallado una rosa en el piso junto a su puerta con una
sencilla nota, no tenía que tener nombre o nada por el estilo ella ya sabía de
quien era aun sin haberla levantado, había dudado en tomarla siquiera, pero lo
hizo, era fresca, nueva, como recién cortada, y seguro así era.
-
A second chance? – dijo Sango cuando le mostró la nota – ¿Pues como se te declaro
amiga?
-
Ahhhh fue tan
romántico – dijo con un suspiro obvio de sarcasmo – vino la otra noche a la
casa y me lo dijo así, te quiero y salio corriendo después como un crió.
-
Oh no digas eso,
- dijo con una galleta atorada ente los ddientes, la mordió y prosiguió - seguro le dio mucho miedo con una chica como
tu
-
Oye – dijo
atacándola con un trozo de galleta. – ¿de parte de quien estas?
-
En este caso, del
pobre chico que ha tenido la suficiente poca cabeza como para declárasete, Jajá
jajá.
-
Que linda Sango,
que bueno que somos amigas
Sango siguió riendo y después de un momento lo mas lógico fue
reír también.
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La chica tenía sus pies recargados en un frondoso árbol y su
cabeza sobre su mochila, sobre su estomago tenía mal recargada una computadora
portátil, una posición tan poco conveniente que no seria extraño que al día
siguiente llegaría con una torcedura de espalda, escribía con dedicación, en uno de sus muy
extraños lapsos de inspiración.
Tan abstraída estaba que no puso atención a alguien que se
acercaba, el dueño de unos lustrosos zapatos negros, un jersey
del mismo color y una camiseta verde se paro a su lado, espero que ella lo
volteara a ver, pero al notar que no lo hacía le hablo
-
Y bien ¿tengo la
oportunidad?
La chica no levanto la vista, siguió tecleando en su maquina con
atención, Inuyasha no miro sus escritos, se había puesto tan mal cuando le
había prestado la libreta, que no vio que la chica estaba escribiendo ahora:
Inuyasha esta aquí… que quiere que le responda… no quiero
voltear a verlo… no quiero ver sus ojos dorados… Dios mío si solo pudiera dejar
de amarlo….
Selecciono y borro las últimas dos líneas.
-
Creí que había
sido lo suficientemente clara la ultima vez – dijo volteándolo por fin a ver,
pero no lo previo, la reacción era la misma que la primera vez, sus ojos
estaban brillantes, ella estaba emocionada – ¿en que idioma quieres escucharlo
Taisho?
-
No te creo – dijo
con una sonrisa arrogante.
Kagome se le quedo viendo. “ah no él no va a jugar el mismo
juego conmigo dos veces, claro que no”
Le sonrió, su sonrisa fue completamente provocativa, cerró su
computador y la dejo a un lado en el pasto, se levanto, nunca dejo su mirada,
su aura caliente estaba encendida, se acerco y con un par de dedos recorrió su
rostro suavemente, él se puso muy nervioso, y no pudo evitar hacerse un poco
para atrás ante el repentino cambio de la chica.
Kagome soltó una carcajada sonora y lo miro divertida, él se
sintió ofendido por completo por su tono.
-
Lo siento Taisho,
pero aparte de todo tu no eres mi tipo – dijo y empezó a recoger sus cosas, se
sentó en el piso para poder apagar su maquina – yo no quiero un niño que salga
corriendo cada vez que me le acerco, no juegues al cazador conmigo, aquí yo soy
la que cazo.
Kagome sabía que a Inuyasha eso era lo que menos le gustaba de
una mujer, que ella fuera la que fuera de caza, a él le gustaba ser el
conquistador, el que controlaba la situaron, no definitivamente él no la iba a
atrapar de nuevo en su juego. Pero tampoco previo el plan de el chico ante el
recazo de ella.
-
Entonces nunca
nadie te ha cazado a ti –dijo de pronto detrás de ella muy cerca de su oído,
estaba agachado a su lado – te has pedido una parte divertida del juego.
-
No, no es mi
estilo.
-
Oh no puedes
decir que algo no te gusta – dijo y de una rápido moviendo la chica estaba tendida
en el pasto verde, el chico mirándola desde arriba – si no lo has probado.
Te
ni shiteru mono wa
Esto
quizás fue una ilusión
Shinjitai
dake de
Y quizás
nosotros solo quisimos creer
Gensou
nano kamo na
Que lo
obtuvimos
What I say? What you say?
¿Que
digo? ¿Que dices?
No hubo nada que decir antes de que el chico se acercara lo
suficiente para poder percibir su aliento, no se movió, debía hacerlo, debía
sacárselo de encima, pero una parte de su inconciencia, esa parte que solo
responde a los deseos mas inmediatos, la que controla nuestro instinto no se lo
permitió, no detecto peligro, no se sintió agredida si no mas bien ansiosa de
lo que seguía, lo quería, Dios cuando quería ese beso.
Y se hizo, ella se quedo quieta y lo dejo aproximarse y su roce
fue…
Inuyasha espero todo de una beso con esa chica, cualquier cosa
menos lo que sentía en ese momento, la pasión que lo arrobaba que ella
irradiaba solo al caminar, una carga casi violenta del temperamento de la chica
puesto en sus labios, pero no había tal, si no todo lo contrario, él solo pudo
sentir una cosa… una simple y pura sensación.
Ternura.
Había un toque absolutamente lleno de ternura en su beso, la
forma en que había calentado literalmente su mejilla cuando subió su mano
derecha, y como la acariciaba suavemente, como se movía lentamente al compás de
su beso, paseando por sus labios, suave y dulcemente, y de pronto, se olvido
que era esa chica de cabello rojo, en su cabeza se registro la sensación que
nunca había olvidado, la misma sensación de que experimento cientos de veces y
que estaba seguro que nunca podría olvidar, de pronto no fue esa chica, si no
su Kagome, enterró sus dedos entre su cabello y sintió ese sedoso cabello
azabache, los rulos que tenía marcados en las puntas, su piel sedosa, su
corazón acelerado, pero mucho mas que percibirla como algo físico, era la
sensación, la increíble sensación de bienestar y ternura que su Kagome en vida
siempre había tenido en un beso, ¿por que se sentía así?
No lo podía evitar, su corazón, su alma habían estado esperando
eso desde que lo vio de nuevo en aquel autobús, el poder tenerlo allí,
besándola, poder sentirse de nuevo como hacía años, con su simple toque, nada
mas en todo el mundo podía despertar esa sensación de absoluta paz y
tranquilidad en su alma y sin en cambio era solo ese segundo, ella no poda
tener eso mas, ella había renunciado a eso voluntariamente al matar a Kagome
Higurashi, pero mientras durara, si solo fuera un segundo quería enmarcarlo en
su memoria para siempre, como la ultima vez, una lagrimas rodó por su mejilla y
de pronto lo supo, ella debía volver a huir.
Kotoba
ni shinakucha
Si no
podemos expresar
Tsutawarenai
kamo ne
Nuestros
pensamientos y sentimientos en palabras
Todokanai
kamo ne
Puede que
no entiendan ni alcancen
Koko
kara
El tiempo
presente
Ima
ga hajimaru
Empieza
aquí
Cuando Inuyasha sintió una lagrima fría mojar su propia mejilla
empezó a alejarse tan lentamente como había empezado el beso, empezó a
separarse de ella, el contacto con sus manos calidas en sus mejillas se fue
rompiendo poco a poco, tomo su mano y puso un beso en el centro de su palma,
con los ojos cerrados, y con fervor, luego la volteo a ver y miro sus ojos
quería ver que emoción estaba pintada en ellos, su pecho dio un vuelco cuando
la miro, y abrió sus ojos enormes
Esos eran los ojos marrones de Kagome.
-
¿Kagome? – le
pregunto sin poder contener sus palabras.
Kagome se sintió sorprendida por el tono que había usado, su
corazón casi se detuvo. Como pudo se levanto y lo empujo, el chico callo sobre
su trasero en el pasto, como pudo ella levanto sus cosas y lo enfrento.
-
Nunca vuelvas a
hacer eso Taisho, quiero que lo entiendas, yo no quiero nada, NADA
contigo – dijo asustada, enojada, nerviosa.
Inuyasha no podo registrar lo que había dicho, estaba como en
shock cerro los ojos y se golpeo un par de veces en la cabeza, al volver a
abrir los ojos la miro de nuevo, vio las esmeraldas cristalinas de sus ojos de
nuevo.
-
Yo… él no sabía ni que decir.
-
Yo no soy ningún
reemplazo me oyes, no soy la mujer que tú estas buscando, se que no lo soy, se
que soy todo lo contrario a lo que tú quieres, solo déjame en paz.
Antes de que él pudiera decir nada mas, ella echo a correr, con
sus cosas, Inuyasha estaba como clavado en el piso, quiso seguirla, pero para
que, muchas ideas daban vueltas como locas en su cabeza, pero ninguna era una
explicación lógica a lo que acaba de pasar, alucinaciones, solo en su delirio
las tenía, por que tenía que repetirse ahora, ¿su propia conciencia le estaba
jugando una mala pasada diciéndole que aun no era tiempo?, ¿era el sentimiento
negativo que ella le enviaba?, no, ninguna de esas explicaciones tenía ninguna
lógica real en ese momento… él había visto a Kagome, él había sentido a Kagome,
a su Kagome.
Se dejo caer en el pasto de nuevo y empezó a azotar su cabeza en
el piso, como si eso lo ayudara a aplacar el torbellino que se había desatado
en su cabeza.
A
woman never runs away
Una mujer
nunca correrá lejos
A
woman never hides away
Una mujer nunca
se esconderá lejos
In
order to survive
En orden
de sobrevivir
Su respiración era acelerada, se recargo en una pared cuando se
supo lo suficientemente lejos de Inuyasha para poder respirar, cuando recupero
el aliento se dejo caer en el piso, abrazando con fuerza sus cosas.
“Él sonó como su me hubiera reconocido, ¿Por qué?, ¿Cómo?”
Que elemento de su disfraz dejo afuera en ese momento que
Inuyasha pudiera reconocer en ella.
“La respuesta no es mas que obvia Kagome tus emociones, eso es
lo que él pudo ver, tus emociones no las puedes disfrazar”
-
Ya no quiero huir, esta es mi casa, mi hogar.
Kagome apretó mas fuerte sus cosas contra ella, la universidad
de Kyoto tenia el mejor departamento de letras después de la de Tokio, no
quería desaprovechar eso; su casa, sus amigos, su futuro, solo él era quien
estorba no era justo, ella no tenía que esconderse, ni que correr mas ya.
Tatakai
mo sezuni
No deberias querer sanarte
Iyashi motomeru mon janai
Sin pelear
-
¿Qué demonios
hiciste Inuyasha?
Una muy enojada chica de cabello castaño en una lata coleta lo
abordo cuando iba saliendo de su clase, se notaba que llevaba esperándolo allí
algunos minutos. Eran cerca de las 6 de la tarde, temo de su mirada, quizás
algo malo le había pasado, toda la tarde se había estado reclamando a si mismo
el hecho de no haber sabido que hacer, después de lo que había pasado solo
entro a sus clases sin buscarla
-
¿Qué fue lo que
le hiciste?
-
Nada – dijo
sabiendo a la perfección a que se refería.
-
¡Como nada!, ella
salio de aquí huyendo, llorando sin consuelo, nunca en mi vida la he visto tan
alterada y no tengo las mas remota idea de donde demonios esta, no responde en
su casa, no responde en su móvil, nada – dijo muy enojada.
-
Sango no le hice
nada, nada, solo…
-
¿Solo que?
-
La bese.
-
Es todo.
-
Si es todo.
El rostro de Inuyasha no sabía ocultar una mentira, no sabia
como explicarle a la chica el hecho de que la había llamado… no podía decir que
por otro nombre pero, era como si lo hubiera hecho, no la llamaba a ella,
llamaba a Kagome Higurashi en ella.
-
¿Qué mas paso
Inuyasha?
-
Nada.
-
No creas que soy
estúpida, se muy bien que algo mas paso lo puedo ver en tu cara y por Dios que
lo pude ver en la cara de ella, ¿Qué demonios le hiciste a Kagome?
-
La confundí –
dijo bajando la mirada.
-
¿Cómo que la
confundiste? – dijo sin poder ocultar su tono molesto.
-
Yo… la confundí
con otra persona mientras las besaba.
Él no subió la mirada y noto que la chica no agrego nada mas, se
quedo esperando y al no verla siquiera moverse la volteó a ver, la chica tenía
los ojos cristalinos. En una fracción de segundo la chica se movió a su lado y
lo enfrento aun más furiosa.
- - PLAT - -
-
Eres un estúpido.
Dijo de plano y fuertemente, él no supo que responder, solo subió
su mano a su mejilla y toco el lugar donde había sido golpeado.
-
Vas a morirte de
hambre cuando seas psicólogo sabes, acaso no puedes leer algo tan simple en
ella, hasta un maldito ciego lo vería, te odia por que alguien la ha lastimado
terriblemente antes, y tú en la primera oportunidad que tiene la cagas por
completo, ¿que tienes en la cabeza?
-
No fue a
propósito yo solo...
-
Creí que tu
intención con ella era buena y ahora veo que en realidad no sabes ni que
demonios quieres, si no estas seguro de la persona a la que quieres déjala en
paz.
La chica dio media vuelta y realejo de él, “se lo que quiero,
pero entonces ¿por que me ha pasado esto?”
¿Seria que en realidad solo estaba buscando a un reemplazo como
ella había dicho?, ¿que no podía disociar sus emociones de las que había tenido
con Kagome?
Eso era estúpido, él ya se había interesado por otras chicas
antes, ya había besado a mas de una después de la muerte de Kagome, si, ninguna
había sido algo serio para él, si, todas habían sido reemplazos, paliativos,
una forma fácil de curarse, pero no ella,
Hinagueshi era la primera por la que tenía un sentimiento real, algo
así, no debía estarle pasando, no tenía ninguna lógica, él la quería ella, realmente era la primera vez que estaba
plenamente conciente que el sentimiento que tenía por Hinagueshi era para ella.
-
KUSO.
Aventó su mochila a una esquina en el pasillo vació donde se
encontraba ahora, todos se había retirado ya, después se sentó en el piso junto
a sus cosas recogió su cabeza en sus manos, ¿se estaba volviendo loco de nuevo
acaso?
A woman never shows her fears
Una mujer
nunca muestra sus miedos
A woman never shows her tears
Una mujer
nunca muestra sus lágrimas
In
order to survive
En orden
de sobrevivir
la habitación donde se encontraba estaba ya a medianamente
oscuras, la única estela de luz que entraba era de una ventana, los marcos
verdes y dorados hacía que la luz resaltara de una forma especial, mientras el
sol moría, su cabello mojado y rojo reposaba en el almohadón del futon donde
descansaba, no importaba si acabada de darse un baño, ella seguía luciendo
cansada y sucia de la cara, el maquillaje había dejado caminos negros en sus
ojos que el agua había limpiado pero que había dejado una marca permanente, que
no se había preocupado en quitar en realidad, mas preocupada por lo que había
causado que su maquillaje se marcara.
Lagrimas.
Nadie la había visto llorar en años, nadie excepto la sabía
anciana que cuidaba de ella en ese momento, la abuela estaba en la planta de
abajo con los últimos clientes del Neko Hanten.
El techo es verde. Las paredes son amarillas. El estilo es
chino. Inuyasha me reconoció. Hay una gotera como a 20 centímetros del
pilar principal. Sango debió ir hoy a la tintorería por su traje rojo, no irá
si yo no se lo recuerdo. ¿Qué fue lo que él vio en mí que lo hizo
reconocerme? La abuela debe renovar su formula de longevidad. Los ojos de
Ranma son azul grises. ¿Inuyasha me estará buscando? Akane es la chica
más celosa que he conocido en mi vida, después de mí. Odio los pájaros
enjaulados ¿Por que demonios correspondí a ese beso? El retrato de Dorian Grey es la
pero novela que he leído. El refresco de cola tiene una taza de azúcar por cada
500 mililitros….
Las ideas iba y veían en su cabeza, unas completamente
insignificantes que ayudaban a digerir las de mayor importancia, era casi un
mal habito, querer tener demasiadas cosas en la cabeza, para que las que le
preocupaban de verdad no salieran libres y le comieran la cabeza, tenía que
prepararse para lo que venia, tenía que saber que hacer y no tenía ni idea, que
se supone que debía hacer hora, no lo sabía solo no lo sabía, ¿huir?,
¿quedarse?, ¿enfrentarlo?, ¿decirle que estaba viva?, ¿enfrentarse al odio de
el chico que había llevado tan al limite que se había practicante intentado
matar?, ¿volver a Tokio?,¿Recuperar su nombre?, ¿Empezar los tramites de
divorcio como debió haber hecho en vez de toda esa pantomima? Si solo nunca
hubiera empezado toda esa mentira a su alrededor todo seria mas fácil, si solo
pudiera volver a ser Kagome Higurashi.
-
KUSO
Arrojo la almohada que tenía en la cabeza y dio contra un
florero que se hizo añicos en el piso dejando la pobre flor lila muriendo en el
suelo.
Namida
wa tayasuku
Tú no
deberías mostrar tus lágrimas
Dareka
ni miseru mon janai
Tan
fácilmente a nadie
What I need? What you need?
¿Que necesito? ¿Que
necesitas?
-
Estas bien
Niichieju.
-
No abuela.
No había preguntado nada, eso era lo bueno en la anciana, después
de terminar con los clientes del Neko Hanten había subido y la había visto en
su futon recostada con el rostro escondido, le dio uno de sus trajes y la sentó
en un zabuton, puso un largo espejo delante de ella, y limpio sus rostro, los
rastros de lo que parecía haber estado marcado por pólvora, lo que los
franceses llaman “mouche”[MC1] se
limpiaron con facilidad con un aceite, uso el mismo en sus manos y lo paso por
su cabello, quedo lustroso y limpio, después la anciana dejo resbalar su peine rojo
en el cabello sedoso de la chica, parecía un ritual casi de purificación que
resultaba con la chica, el movimiento del peine casi le causo somnolencia fue
cuando la anciana se atrevió a hablar de nuevo.
-
Te descubrió. –
dijo mientras trenzaba su cabello rojo la mancha de el tinte quedo en sus manos
morenas, no le presto atención.
-
No estoy segura.
-
Por que sufres
entonces por algo de lo que no estas segura.
-
Me llamo por mi
nombre.
-
Tu nombre nunca
dejo de ser Kagome Niichieju.
-
La llamo a ella
en mi
La anciana
no dejo su labor nunca, pensando en la lógica de las palabras de la chica.
-
Tu Airen te ama,
nunca dejara de percibir a la real “tú” ,en ti
“La real
tú en ti”
La trenza
termino como un remolino en la base de su cuello, apretada, y firme. Era cierto,
ella sabía de alguna manera que solo era cuestión de tiempo, ella sabía que
Inuyasha era casi un animal instintivo, un ser que seguía su instinto como la
mayor parte de la gente sigue sus pensamientos, esa era su ventaja y desventaja
en el mundo exterior.
-
¿Cómo haré para
convencerlo de que yo no soy la persona que él busca abuela?
-
No puedes, el
único modo de que eso pasara Niichieju es que él encontrara a la persona que
esta buscando.
Yokubou
ga ate
Quizás
esto este bien
Mitasarenai
uchi wa
Tan largamente
tengo estos deseos
Daijoubu
kamo ne
Y no estoy
satisfecha
What I lose?
What you lose?
¿Que
pierdo? ¿Que es lo que pierdes?
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
-
No ha llegado –
el chico golpeaba el piso con un pie impacientemente.
-
No aun no ha
llegado.
-
No sabes donde
puede estar.
-
No, - dijo
irritada - no lo se y no se que te importa Inuyasha.
-
Me importa
maldita sea Sango, -dijo algo irritado también, luego aligero el tono, Sango no
tenía la culpa de la desaparición de la chica, solo él - me importa.
La línea se escucho hueca un par de minutos, él escucho un
suspiro de la chica y después como hablaba en un tono mas calmado.
-
Mira, hace un par
de minutos llamó y dijo que estaba bien, que no me preocupara por ella que
pasara la noche con una conocida, pero no me dijo donde esta, Inuyasha… no soy
y fan de pedir disculpas, solo que ella, ella… yo nunca la había visto
comportarse de ese modo, empiezo a pensar que tu sacas emociones en ella que no
le convienen
-
Yo… lo se Sango…
no espero que te consideres de mi, pero ella… ella hace lo mismo conmigo, no se
por que paso lo que paso en la mañana pero me siento peor que una maldita
cucaracha por eso, ella es la primera persona que...
-
No tienes que
explicarme, Miroku ya me lo dijo.
-
Por que eso no me
sorprende.
-
Por que Miroku y
yo nos tenemos una gran confianza, no tenemos secretos entre nosotros a pesar
de que ese sean los secretos de los demás.
-
Bien lo
importante es que esta bien, siento mucho estar creando estos problemas, se que
estas molesta.
-
Oh lo estoy pero…
así soy yo, pregunta a Miroku la cantidad de veces que lo he aporreado, por
nada, soy yo la que lo siente.
-
No te preocupes
después de todo me lo merecía. Bien, nos vemos mañana.
-
Hasta mañana.
El chico colgó el teléfono y lo dejo en la barra de la cocina.
Estaba bien. O al menos estaba salva y sana.
“Nunca vuelvas a hacer eso Taisho, quiero que lo entiendas, yo
no quiero nada, NADA contigo.”
Estar bien
era otra cosa, algo muy diferente a lo que en sus palabras expresaba, esa misma
chica que había hallado colgada en un árbol ahora era la que le había gritado
en el patio y esta vez, tenía la seguridad, no solo la sensación de que era su
culpa.
Nakushite
hajimete
Sin
escuchar lo que la gente dice
Kizuitada
nante
Sabemos
que vale algo
Kiki
akita kamo ne
Solo antes
de perder
Ai
nara
El amor
Koko
ni arukara
Que seguirá existiendo
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
La abuela se había quedado con la chica en su futon acariciando
su cabeza con delicadeza, el humo de a pipa la mareaba un poco pero no se
iba quejar, la abuela recitaba un
conjuro chino, esa canción la calmaba, era obvio que ese era el propósito del
conjuro, de pronto se yo recordando viejas memorias, buscando significados en
ellas, algo solo algo que la ayudara a resolver lo que ahora pasaba. Su aura se
volvió caliente a minutos, a pesar de todo seguían siendo algunas de sus
mejores memorias.
------------------------------------Flash Back
------------------------------------
La chica estaba subida en ese árbol de nuevo, era muy temprano,
era la primera persona en llegar a la secundaria todos los días, esa noche
había llovido la mitad de la noche eso quería decir que el cielo estaría mojado
esa mañana y que el amanecer serie hermoso, los lilas y los naranjas que se
asomaban por el horizonte eran de lo mas intensos en esa mañanas, y de alguna
manera verlos subida en ese árbol especifico era su marca, había 150 muescas de
tinta china en una rama alta del árbol que ella había hecho por cada amanecer
que había visto.
Todo mundo decía que Kagome Higurashi estaba loca, que era una
chica rara y si, seguro lo era, nadie en su sano juicio llega a las 5 de la
mañana a la escuela y subía un alto árbol para ver un amanecer.
-
6:13 am. – dijo
solo para si.
Miro su reloj cuando vio el primer circulo naranja intenso en el
horizonte, y tomo su pincel, marco una fina línea después de la ultima muesca,
repinto las dos primeras, que se habían
empezado a desborrar, el cielo estaba completamente hermoso, los naranjas y los
rojos malva, con el lila se pintaban en el horizonte, este era el mas bello de
ese mes, eso era seguro.
Y de pronto se hallo por completo bañada en agua fría, alguien
había golpeado con fuerza el árbol y había movido el agua que se hallaba en las
hojas esa mañana. La persona que lo hubiera hecho era hombre muerto. Miro hacía
abajo y fue cuando lo vio subir, ese chico, ese chico que no se haba podido
sacar de la cabeza en dos meses estaba subiendo el árbol.
Inuyasha Taisho.
El chico miraba hacía abajo igual que ella, venia vestido con el
uniforme de la escuela color negro mientras un botón dorado en el cuello con el
escudo de la escuela en diminuto, se estaba ocultando, siguió mirando mientras
no era descubierta.
Inuyasha había llegado a esa escuela dos meses atrás, la primera
vez que lo había visto había quedado completamente prendada de él, Kikyou, su
mejor amiga le había dicho que se conocían de toda la vida, solo que Inuyasha
había estado estudiando en una escuela particular toda su vida, hasta que causo
tantos problemas que fue expulsado, según las sinceras palabras de su amiga,
había seducido a cada chica de su escuela y se había metido en problemas con
todos los chicos de la misma, mas con lo que eran las respectivas parejas de
ellos, y al llegar allí había hecho exactamente lo mismo, ahora mismo un chico
lo estaba buscando abajo, el novio de Mika, en resumen, Inuyasha era el típico
chico, hijo de papá rico que nada nunca se le negó y que obtenía todo lo que
quería y al parecer su pasatiempo favorito era coleccionar mujeres. Un
coleccionista, lo ultimo que Kagome quería en su vida.
Un coleccionista absolutamente apuesto.
Dios Inuyasha era un poema andante, después de todo no todos los
días vez un chico de fulgurantes ojos dorados, de largo y aparentemente sedoso
cabello plateado, un cuerpo que estaba como para morirse, pero claro así como
era de bello era de fácil
Un coleccionista absolutamente apuesto, pero al final de cuentas
un coleccionista.
-
¿Qué hizo? ¿Los
atrapo cuando llegaban?, Mika hace el servicio hoy conmigo.
Inuyasha subió su mirada, dos piernas lisas y teresas sobre una
rama, una chica de intensos ojos marrones estaba recostada como un camaleón en
la rama, el sol se reflejaba en sus ojos, le daban un tono casi verde en sus
irises, su cabello cayendo del lado derecho, que hizo destacar su cuello
delgado.
Kagome Higurashi.
La chica que Kikyou le dijo que estaba prohibida.
-
No me llamo hoy
en la mañana y me dijo que quería verme, creo que el chico se entero y bueno… -
dijo y la miro de frente la diversión bailaba en sus ojos como pequeños
diablillos con tridentes y corto la explicación - me gusta este árbol, has
hecho un bonito trabajo de decoración.
-
¿Como sabes que
fui yo? – dijo sin dejar de mirarlo a os ojos.
-
Desde el primer
día que llegue a esta escuela te he visto cada mañana trepada en este árbol, es
tu árbol no es así.
-
Si, si quieres
llamarlo de esa manera – dijo levantando los hombros.
-
A mi me gusta el
Goshimboku de tu templo – dijo sin mas, una vez había ido a parar al templo
Higurashi, solo por que si, y había visto el imponente árbol de mas de 1000
años.
-
Si lo se, es
bello, pero no me dejan treparlo, después de ese este es mi árbol favorito.
“Esto es a lo que yo llamo una rara primera charla” el chico
subió a su lado, y se sentó en su misma rama, la miro, su mirada, Dios su
mirada era un verdadero poema, las pequeñas gotas de agua que había guardado el
árbol estaban regadas sobre su cabello adornándolo como si fueran pequeños
brillantes cristalinos, algunas manchas mas oscuras en su blusa blanca escolar,
dando a la imaginación la apariencia que tendría si toda la blusa estuviera
mojada, prohibida, se repitió e nuevo en su cabeza en la voz de Kikyou.
-
Explícame algo
Higurashi - dijo de pronto llamando toda
su atención - ¿Por qué Kikyou me ha dicho que no me acerque a ti?
-
¿Eso te ha dicho?
–arqueo su ceja derecha.
-
Si, prácticamente
estas prohibida para mi. – dijo con una sonrisa arrogante.
-
Wow, debe ser por
que Kikyou de verdad me aprecia, - dijo respondiendo su sonrisa con la suya
propia y agrego - o le gustas.
-
Oh a Kikyou,
jamás – dijo como si le hubieran ofrecido un plato de hígado crudo en lugar de
la chica - eso no pasaría nunca… ella y
yo.
-
Por que no es una
chica muy linda.
-
Demasiado fría
para mí.
-
Eres malvado –
dijo sin más, su amiga era una muy linda persona, si muy seria pero no dejaba
de ser una persona realmente calida.
-
Que puedo decir,
busco a una chica con temperamento, que sea un reto.
-
Por eso andas con
todas, para ver si encuentras a la indicada.
-
No, lo hago por
que me gustan las mujeres.
Kagome se acomodo la mochila amarilla al hombro, frívolo,
descarado y en el fondo encantador, demasiado encantador, peligroso en resumen,
excelente como aventura, mortal como amor… hey eso debía escribirlo, se escuchaba
melodramático.
-
Me voy,
diviértete con la casería Inuyasha Taisho – dijo a tono de despedida.
La chica brinco a una rama mas baja, el chico la siguió con la
mirada, lo de Mika había terminado justo en le momento que los ojos de Kagome había
mostrado cierto interés en él, al diablo con lo
que había dicho Kikyou.
-
Kagome Higurashi
– dijo antes de que ella se alejada 10 pasos y salto del árbol como un felino,
en tres segundos estaba parado delante de ella.
-
Si, Inuyasha
Taisho –lo que había hecho no dejaba de sorprenderle, pero no le iba a dar el
gusto de saberlo.
-
Tú te vas a
enamorar de mí. – dijo con absoluta seguridad.
Kagome lo miro con diversión y después soltó una risa divertida,
se acerco al chico muy muy cera, solo a un par de centímetros
de su rostro y dijo al filo de sus labios.
-
Ni en tus sueños
Inuyasha Taisho. – dijo y le guiño un ojo – yo soy demasiado reto para ti.
-
Eso lo hará solo
mas interesante
La chica dio dos pasos tras y le dio la espalda para echarse a
andar, sintió la mirada del chico en su espalda al andar. Si solo no fuera
quien era, si solo fuera un chino como otros, sin tanta historia de por medio,
quizás, y solo quizás se atrevería a intentarlo
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Flash Back ------------------------------------
A woman could be dangerous
Una mujer
puede ser peligrosa
A
woman could be generous
Una mujer
puede ser generosa
In
order to survive
En orden
de sobrevivir
Sonna
ni itsudemo
Nosotras
siempre podremos
Ii
KO bakari de irarenai
Ser buenas
chicas
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-
Otra.
La chica cogío la rosa roja que estaba en la rama donde miraba
el sol, fresca, recién cortada y aromática ni una nota no nada por el estilo pero
ella tenía una sospecha.
Inuyasha Taisho.
Había empezado a notar que Inuyasha empezaba a pasar muy seguido
frente a su salón, el estaba solo un gradotas arriba de ella, y no tenía nada
que hacer en su clase, claro excepto coquetear con todas sus compañeras, estaba
intrigada, ¿respetaría él la prohibición de Kikyou para con ella?
Estaba jugando con fuego ay lo sabía, pero no podía evitar la
emoción de que un chico como él estuviera interesando en ella.
-
Diantre, yo no
soy el tipo de chicas que se interesa por los chicos malos.
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Flash Back ------------------------------------
A woman could be having fun
Una mujer
puede divertirse
A
woman could be like a nun
Una mujer
puede ser como una monja
In
order to survive
En orden
de sobrevivir
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El salón estaba vació cuando entro, o al menos eso creyó, fue
hasta su lugar y dejo caer su mochila, volteo para ir por los enceres a un lado
de la puerta y vio a una chica allí de pie.
-
Hoy no me toca
hacer el servicio contigo, eso fue la semana pasada Mika, que haces aquí.
-
Se lo que estas
haciendo
-
¿y que se supone
que estoy haciendo? – dijo manteniéndose a algunos pasos de ella no le gustaba
su mirada para nada.
-
Con Inuyasha, se
que es él quien te ha estado reglando esas rosas, que ha empezado a seguirte,
se que termino conmigo hace una semana cuando tu llegaste con la primera flor,
no soy estúpida Kagome.
-
Por que me
reclamas a mi, no soy yo la que anda con él, no tenía ni la menor idea de quien
era la persona que me dejaba flores, o alguna vez has visto que me la de
frente, ¿como sabes tu que es él?
-
Lo he visto subir
a ese árbol donde estas trepada como un mono cada mañana y dejar la flor allí.
-
Bien y si así
fuera que, él y yo no tenemos nada, no estoy loca como para andar con un creído
como él, no es mi tipo en lo mas mínimo, no me gusta siquiera.
-
Oh por favor y tu
esperas que me trague eso – dijo y egeo a acercarse, Kagome se mantuvo en su
lugar, no pensaba huir – se que te gusta, crees que no he visto como cada que
se aparece por aquí, pones tus ojos en él con ese deseo que todas tenemos por
él, pero te lo digo, yo soy quien se va a quedar con él.
-
Mira, a mi
Inuyasha no me interesa en lo mas mínimo no me gustan los coleccionistas, nunca
me han gustado, me daría asco de pronto sabes que estoy besando a alguien que
ha besado a la mitad del pueblo, es asqueroso.
-
Eres maña para
mentir, crees que no se que te mueres de ganas por tener algo con él.
-
Claro que no.
-
Pero no te lo voy
a permitir, mantente lejos de él, él me pertenece.
-
Mika, no me digas
que cometiste el absurdo error de enamorarte de él.
-
Y eso a ti que.
-
Te compadezco.
Se movió de su lado, dándole la espalda, solo sintió como de
pronto la sostenía de un brazo muy fuerte y la jalo, vio como estaba a punto de
atarla y…
Una mano fuerte, y de afiladas uñas estaba sosteniendo la muñeca
de la chica, volteo a ver si, el mismo chico de ojos dorados la tenía sostenida
con una mirada severa en ella.
-
Yo no le
pertenezco a nadie – dijo con un tono de voz áspero y profundo.
-
Inuyasha… - de
pronto la chica estaba quieta y algo asustada por la mirada que tenía el chico
sobre ella – yo…
-
Nunca tuviste
ninguna propiedad sobre mi, si no te enteraste nosotros ni siquiera fuimos
pareja, tu ya tienes una
-
Pero yo…
-
Te lo voy a decir
solo una sola vez Mika - dijo y la jalo cerca de él, él lucia peligroso en ese
momento, sus ojos tenían un tono que parecía casi rojo – déjala en paz, no por
que yo tenga nada con ella, ni por que piense o quiera tenerlo, solo por que
ella no tiene la culpa de nada, si quieres atacar alguien, Atacama a mi, pero atente a las
consecuencias.
La soltó y la chica salio entre furiosa y asustada del salón,
ellos quedaron solos.
-
No tenias que hacer
eso – dijo ella sin mirarlo.
-
Si debía
Él se acerco a ella y la tomo de la barbilla, sus ojos dorados
se veían de nuevo mansos, calidos si eso era posible.
-
Procuro proteger
todo lo que me interesa.
-
Oh yo se defenderme sola.
-
Ya lo se, pero
mientras o estés contigo no debes hacerlo mas.
Él no el dijo nada mas, la soltó y salio del aula, cuando estuvo
sola Kagome noto como estaba temblando, de miedo y de anticipación, podría ser…
podría realmente ser que él no fuera tan malo.
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Flash Back ------------------------------------
Itami wo shiranakya
Podemos
ser agradables con otros
Yasashiku
nante irarenai
Antes de
conocer el dolor
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Las ramas crujieron de nuevo en su lugar, ella estaba sentada
allí desde hace un rato, no en su rama habitual si no en una mas alta cuando lo
vio llegar, era cierto, él llevaba la rosa mordida en sus dientes mientras
subía el árbol, sus colmillos demasiado desarrollados se pintaban en su boca
semi abierta.
-
Me llego el rumor
que alguien estaba pisando mi territorio –le dijo una ve que lo vio afianzado a
una rama, si lo asustaba no quería que cayera hasta al piso por su culpa.
Inuyasha oyó le voz de la chica y subió su mirada a ella, allí
estaba, sentada en una rama mas alta a la que siempre solía usar.
-
No te paree que
es de mala educación subir a mi árbol sin invitación – dijo moviendo sus
piernas en sentada en la rama como una niña pequeña.
-
Siempre vengo con
una dote, pero nunca encentro a la princesa del castillo.
La chica con cuidado bajo y se sentó delante de él, lo vio con
la rosa en las manos, él chico se la ofreció y ella la tomo, hey era cosa buena
que un chico tan guapo te regalara una rosa levantaba tu reputación.
-
Me gustan más los
alcatraces, pero supongo que es más complicado conseguirlos.
-
No te preocupes
por eso, era solo que no sabía cual era tu flor favorita serán alcatraces de
ahora en adelante.
-
¿Qué es lo que estas
haciendo Inuyasha?, ¿Por que esas atenciones conmigo?, ¿Qué buscas?
-
Ya lo sabes –
dijo en el tono mas natural - que te enamores de mi.
-
Eso no va a pasar.
-
Yo se que si.
-
No me puedo
enamorar de ti, mientras tú sigas cambiando de novia una vez a la semana, es
algo bastante detestable.
-
Así que es cierto
eso de que te daría asco estarme besando si ya he besado a la mitad del pueblo,
eso fue muy osado, solo he besado a la mitad de la población de entre 15 y 18
del pueblo, eso no es mucho.
-
Bien y si ya lo sabes
por que sigues insistiendo.
-
Por que ese que
al final terminaras venciendo ese asco – dijo con una sonrisa, la vio lanzar un
suspiro – hagamos un trato, dejare de andar con todas hasta que tu te enamores de mi, si no lo consigo en un mes, entonces
te dejare en paz.
-
Inuyasha…
-
Pero con una
condición, se mi amiga, no te pido mas, solo acepta ser mi amiga, lo que
significa que puedo conocerte, tratarte, ¿que dices?
La chica ladeo su cabeza y puso su mejor expresión reflexiva por
un minuto, luego lo miro, si su primera observación no había sido equivocado,
en definitiva Inuyasha era del tipo que hacia lo que fuera por tener lo que
quería.
-
Acepto ser tu
amiga, pero nada mas, y quiero protección especial, si las chicas descubren que
por mi culpa tu estar a dieta tendré como a unas 150 Mikas sobre mi.
-
Es un trato.
Sonrió divertida, si, lo sabía estaba jugando con fuego, era muy
probable que pasara justo lo que él quería que se enamora de él, pero, caray
ella no era cobarde. Le extendió la mano y él la tomó con alegría.
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Flash Back ------------------------------------
Honto no watashi wa
Como yo sé
Anata
ga mite de kureru kara
Tu vez la
real mi
-
Estas segura que
te quieres ir ya Niichieju.
-
Si abuela.
Eran como las 4 a.m. el sol ni siquiera había salido, el taxista
esperaba impaciente a la chica de cabello rojo, que se despedía de la anciana
en la puerta de un restaurante.
-
¿Que es lo que
harás?
-
Aun no lo se
abuela, pero algo se me ocurrirá.
-
Te deseo mucha
suerte, se fuerte Niichieju, recuerda siempre que tienes esa fuerza en tu
sangre, nada te puede vencer.
-
Gracias abuela
Le dio un beso en la mejilla y la anciana cerró los ojos, con
nadie podía mostrar ternura, si siquiera con su propia nieta, lo sabía, lo que
pasaba en realidad es que esa chica tenía ternura en ella, la despertaba en los
demás.
La vio subir al automóvil que se puso en marca en un ronroneante
motor, solo esperaba que al final de cuantas, ella fuera feliz, de entre todas
las personas benditas, las pocas que existían en el mundo, ella era una.
Kagome llegaría con tiempo suficiente para cambiarse y
prepararse para ir al colegio, sabía que a partir de ese momento todo empezaba
a cambiar, aun no sabía como afrontaría ese cambio pero lo sabía.
Solo sabía una cosa… él podía ver su real yo, y si solo miraba
una ve mas ella seria descubierta.
Lunes 01 de Mayo de 2006
8:58 pm
Para cualquier comentario ya saben donde estoy ^^

Shian Shen Mimi chan
[MC1]Lo reconozco estuve leyendo el libro de Aníbal por 10 vez creo