30/05/2004 08:30:32 p.m.
Nota inicial: Konnichiwa. Ahhmmmm como empezar. Bueno este es un fic
completamente diferente de la línea que todos conocen de mí de Saint Tail, en
verdad completamente fuera de la línea, de verdad. Bueno vuelvo al tema, este
es un fic alternativo, el primero que hago a decir verdad, si no contamos
meeting de Ranma Nibunnoichi, es decir este es mi primer fic alternativo de
Saint Tail, es un Song fic y advertido desde ahora es un lima - lemon así que presentado esta. Sea solo su responsabilidad
leerlo, yo tomo la responsabilidad de haberlo escrito. Bueno nos vemos al final
del fic.
Mimi Chan
Todos los personajes de la serie “Kaitou Saint Tail”
son propiedad de la fantástica y adorable… (Yo la amo solo por haber creado
esta serie ^ __^) Megumi Tachikawa, hago
esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito, aclarado esto aquí
vamos.
Y Nos Dieron Las Diez…
Por Mimi Chan
Las cosas extrañas no esta exentas de ocurrirle a
nadie. A decir verdad hay personas que están destinadas a que les ocurran.
Cosas de vida y muerte atrasadas antes del tiempo; personas que han esperado
por ti sin que tú lo supieses o ellas mismas
estuvieran al tanto; caminos cruzados por magia, por misterio y por
amor.
En una pequeño pueblo las orillas del mar había un
chico, hermosos ojos verde azabache y cabello rebelde. Él tenía una vida tranquila iba en la
universidad tenía solo 18 años, su nombre Daniel Astro Júnior. Tenía una vida
casi perfecta, una familia completa, madre, padre, hermanos, una novia de
bonito cabello corto y rubio llamada Rina Marino. Si, todo en su vida era casi
perfecto. Él estaba en ese pequeño pueblo de las costas de un lejano país al
suyo llamado México, del otro lado del mar, lejos de su natal Japón y su precioso
Seikan.
La universidad lo había enviado a la investigación de
la llegada de las ballenas azules, que tenía un santuario hay, era muy costoso
todo ello, en aquel tiempo en el que su familia no contaba con mucho. La guerra
contra Estados Unidos los tenía muy consternados, a pesar de que fueran una
familia medianamente acaudalada. Si, 1940 había sido un año difícil para su
familia, aun así, ellos se esforzaron por darle un pequeño regalo a su hijo de
18 años. Así, que él estaba hay, justo
al inicio del verano.
Una noche con todo su grupo de sus compañeros llegó
aun bar alejado de la costa. Esa noche, tocaba una banda desconocida y
tranquila para él, en tonos de ese país, livianos y tranquilos. Se sentó y
todos pidieron cerveza y empezaron a beber. De pronto en la barra algo llamo su
atención. El movimiento de un color fulgurante e intenso, no podía creer como
los otros chicos que habían ido por la copa no hubieran notado la presencia que
poseía ese intenso color entre rojo y naranja. La más hermosa chica que él
hubiera visto en su vida.
Fue en un pueblo con mar
Después de un concierto
Tú reinabas detrás de la barra
Del único bar que vimos abierto.
La música siguió sonando, mientras ella estaba hay
sirviendo tragos con un uniforme de corta falda negra y camisa desmangada
blanca, con su cabello amarrado en una alta coleta moviéndose a prisa y
iluminando la barra con una esplendorosa sonrisa y dos increíbles ojos azules
relucientes y bellos. De pronto esos dos hermosísimos ojos se fijaron en él, y
una sonrisa encantadora lo llamo a su lado.
Cántame una canción al oído
Y te pongo un cubata
Con una condición,
Que me dejes abierto el balcón de tus
ojos de gata.
Él sin pensarlo si quiera se acero a la barra, atraído
como una serpiente por una flauta mágica. Llego y se sentó frente a ella:
-
¿que
deseas tomar? – dijo enseguida al chica de ojos azules.
-
¿Cual es
tu nombre? – dijo solo en respuesta.
-
Extraña
bebida no la conozco.- dijo con una coqueta sonrisa.
-
Un vaso
con ron.
-
Muy joven
para estar bebiendo ron no lo crees…
-
Daniel,
mi nombre es Daniel. – dijo enseguida mientras el vaso era puesto frente a él.
-
Muy joven
para beber ron no es así Daniel. – dijo solo mirando ahora a la banda que
tocaba su ultima canción la música sin mas ceso y los músicos tomaron su paga y
empezaron a irse, se levanto y miro hay todos los instrumentos mientras la
gente empezaba a salir lentamente – sabes me encanta el piano.
-
Yo puedo
tocar para ti – dijo él enseguida
-
¿Me
cobraras por ello? – respondió la chica aun con su sonrisa.
-
Solo con
una mirada y tu nombre.
-
Trato
hecho – dijo extendiendo la mano y dijo- mi nombre es Mimi.
Loco por conocer los secretos
De tu dormitorio
Esa noche canté
Al piano del amanecer todo mi
repertorio.
Sin más él camino al piano y comenzó a tocar,
tranquilo y sin prisa. Por un momento pensó en sus compañeros y se intimido un
poco, volteo solo para notar que ya todos se habían ido. En el bar quedaban
solo algunas parejas, que bailaban con los compases lentos de las melodías que
hacia salir del piano. No era un experto, pero la chica que estaba a su lado,
mirándolo con una calida y sincera sonrisa, lo miraba fascinada. Toco y toco
sin descanso, viendo que en ella provocaba que de pronto cerrara sus ojos y se
hundiera en la música haciendo mover su cadera ligeramente siguiendo el ritmo,
fascinándolo a él también y haciéndolo respirar muy hondo, su piel canela a
penas quemada por el sol contrastaba con los colores de su ropa y su cabello de
forma exquisita. Pronto solo el sonido
del piano estaba: ni copas, ni risas había en el bar. Estaba todo vacío, solo
él y ella en medio de los acordes del viejo piano.
Los clientes del bar,
Uno a uno, se fueron marchando
Tú saliste a cerrar,
Yo me dije: ¡cuidado chaval te estás
enamorando!
Pero ella no se movió y él siguió tocando la jovial
música que la transportaba a un universo distinto. No pudo saber cuantas copas
no habían sido pagadas a la cantinera de ojos azules frente a él, pero tal
parecía a ella tampoco le importaba demasiado. Él termino una última canción y
ella abrió los ojos.
-
es hora
de cerrar – dijo sin mas y se movió de su lugar hacia la entrada
-
¿Y yo…? –
dijo él con la esperanza oculta de que ella le pidiera que no se fuera.
-
Tú… me
gustaría oír una pieza mas…si quieres quedarte - dijo y se retiro a la puerta y
empezó a cerrar el bar, limpiar las mesas, mientras él tocaba y la veía moverse
con ligereza por todo el bar.
-
Dios… -
solo dijo cuando la vio tomar ahora un abrigo y caminar a él. Puede ser que esta mujer tan hermosa este
aquí…que sea real…que me haga sentir e esta manera – un poco intimidado por
sus propios pensamientos volvió al piano mientras ella se sentó a su lado y
puso una mano sobre su espalda. Hay fue que todo empezó a ser mas ideal que un
sueño.
Luego todo pasó de repente,
Tu dedo en mi espalda
Dibujó un corazón
Y mi mano le correspondió debajo de la
falda.
Sin previo aviso ella se acerco a él y se recargo
tímidamente sobe su hombro derecho y con su mano empezó a hacer un circulo en
su espalda. Un momento él se detuvo, sintiendo, mientras recargaba él ahora su
cabeza sobre la de ella, sintió como el círculo no era tal, ella estaba
dibujando un corazón en su espalda. Tal y como esa caricia fuera un permiso, él
levanto su rostro cerca del de ella y puso un beso en sus labios apasionado, y
hambriento, mientras una mano mas hacia caminos bajo su falta tocando su
piernas, tersas y suaves como si fueran la piel de un ángel, sintió a la chica
completamente a su merced, dispuesta para él, se entregaron a la inconciencia
de ese beso, estremecedor y apasionado. Con labios, lengua, dientes, manos y
sudor, todo conjugado en un hechizo que sabían a donde querían que fuera a
terminar.
-
¿Quieres
venir conmigo? Dijo la chica en cuanto el beso se rompió – conozco un lugar
donde podemos estar…completamente solos
-
si…- dijo
él devolviendo otro beso. Él sabía perfectamente como había sonado eso y la
mano sobre la suya, cuando él la había subido hacia su pecho lo hacia mucho mas
claro – vamonos de aquí.
Caminito al hostal nos besamos
En cada farola
Era un pueblo con mar,
Yo quería dormir contigo y tú no querías
dormir sola.
Así ambos chicos salieron de aquel oscuro bar perdido
entre las calles de esa costa oculta. Caminaron largo trecho, perdidos en las
calles desiertas, bañados solo por las farolas y la luz de una hermosa luna
llena, deteniéndose en cada farola a entregarse el uno al otro, en besos y
caricias, mucho mas allá de las permitidas en la calle, pero eso no importaba,
solo importaba el calor abrasador que estaba irradiando su cuerpo, el que ahora les exigía ir lento y despacio a su
destino.
Pronto llegaron a un hotel en la costa justo frente al
mar, la brisa marina recorría su cuerpo llenándolos con el sabor de su sal y la
fresca sensación que avivaba y sofocaba su pasión. Sin registro, sin nada que
decir al tendero, él solo dejo un par de billetes de cientos de aquel país y
entraron a una habitación con un gran ventanal donde la luna caía sobre su cama
vacía. Ella tomo la iniciativa jalándolo cerca de ella, sentándolo sobre de
ella y sentándose frente a él y besándolo con fervor.
Y nos dieron las diez y las once,
Las doce y la una, y las dos y las tres
Y desnudos al anochecer
Nos encontró la luna.
Aquella noche de luna llena en aquel hotel, se desato
una pasión desconocida, incluso para el joven delante de aquella perfecta
mujer, quien sin su falda y su camisa remangada era mucho más bella que una
diosa. Su perfecta piel canela, su delicioso cuerpo perfectamente bien
delineado y firme, su cabello ahora cayendo a cascadas sobre sus hombros y su
pecho desnudo. El joven se deleito en arrancar suspiros y espasmos de placer de
su cuerpo. Sintiendo también como ella arrancaba de si mismo, con sus delicadas
manos, y el movimiento de su cuerpo contra el suyo un placer que nunca había
experimentado, el que solo se podía imaginar desde chiquillo que existía pero
nuca había avisado. Toda la noche, sin horas,
“dieron las diez y las once…las doce, la una…las dos o las tres”.
Realmente no importaba, si habían llegado cerca del amanecer, entre caricias,
besos, y éxtasis. Lo único que importaba era que estaba viviendo y que estaban
sintiendo. Que el joven delante de la hermosa chica se sentía como un hombre completamente
enamorado y dando mucho mas que su cuerpo aquella noche y recibiendo mucho mas.
Nos dijimos adiós,
Ojalá que volvamos a vernos,
Aquella mañana donde la brisa levantaba la cortina,
solo había un chico sobre la cama, descansando mientras que el sol entraba a raudales. Cuando este se poso sobre su
cara, el chico se despertó, lentamente volteo para poder abrazar el cuerpo que
la noche anterior descansaba a su lado y no encontró nada. El chico se levanto
y exponiendo su pecho desnudo bajo las sabanas.[fh1] Volteando a todos lados, se levanto y la busco en
toda la habitación sin encontrarla. Volvió a buscar sus ropas que había quedado
tiradas en la cama y entones encontró una carta sobre la cama que antes no
había podido ver:

El verano acabó,
El otoño duró lo que tarda en volver el
invierno.
Ese año Daniel regreso a Japón, el orden de su país
regresaba a la normalidad, pero él
abandono una parte de su perfecta vida, sin dolor por extraño que para
el mismo fuera. Dejo a la chica rubia con un “te amo” en la boca de ella que él no pudo corresponder. Su mente
vivía ahora en las costas del lejano México y en la chica de cabellos color
cobre llamada Mimi… era curioso estaba perdido de amor por ella y ella
aseguraba estarlo también y no sabía ni su edad, ni si quiera sus apellidos,
realmente eso no importaba demasiado, realmente en lo único que importaba era
que él no podía olvidar el par de ojos azules que lo dominaban en sueños, en
los que cada noche aparecía. Como un espectro, el cual lo acompañaba en pasión
y desenfreno, solo en su casa, en su cuarto…como un ángel que no podía ver pero
que podía sentir. Mes tras mes vio venir el año entero. Del verano al otoño, he
invierno, acompañado por la chica de ojos azules que era suya casi cada luna…el
creciente, esperando la semana para la luna nueva, esperando una semana para la
luna llena y finalizar con la semana de la luna nueva, suya cada ves. Suya para
siempre.
Y a tu pueblo el azar,
Otra vez, el verano siguiente
Me llevó y al final del concierto
Me puse a buscar tu cara entre la gente
Su ansiedad por encontrarla lo llevo a la misma costa
de nuevo el verano siguiente, no podía controlarlo, cada parte de su cuerpo y
su corazón le exigían encontrarla, su auto dio vueltas por todo el pueblo, por
plazas, comercios, casas e incluso el panteón. Esperando encontrarla
sorprenderla, llevarla consigo, hacerla completamente suya, sin dejarla, antes
que ella pudiera oponerse siquiera. Pero no la halló. En la plaza principal había
mucha gente escuchando música parecida a la que oían cuando él la conoció, toda
su alma esperaba encontrarla en ese lugar. Bajo del auto y se puso a buscar “su cara entre la gente” pero no la encontró.
Y no hallé quien de ti me dijera
Ni media palabra
Parecía como si me quisiera el gastar
destino
Una broma macabra.
De toda la gente no había quien le dijera “ni media palabra” de ella, la busco y
pregunto a quien estuviera en su camino por la bella mujer de cabello entre
rojo y naranja, de intensos ojos azules llamada Mimi. Pero nadie, era como si
todo el mundo no hubiera visto tan increíble mujer, lo que le parecía
completamente imposible, quien dejaría pasar sobre sus ojos sin dejar una marca
la figura de tan hermosa mujer, cuantas noches estuvo torturándose por pensar,
que otro hombre pudiera poner sus ojos sobre su princesa y ahora nadie podía
decir de ella nada, eso lo asusto un poco, era tan extraño, si nadie la había
visto en el pueblo era que quizá se había ido para siempre. Como aquella mañana,
en que ni siquiera el tendero del hostal había podido decirle donde había ido o
quien era la bella mujer. Si nadie la había visto, entonces que esperanza tenía
él de poder encontrarla. “Parecía como si
el destino le quisiera jugar una broma macabra”. Entonces vio su única
opción, buscarla en el lugar donde no pensó en empezar…en el mismo bar que él
llego esa noche.
No había nadie detrás de la barra
Del otro verano
Y en lugar de tu bar,
Me encontré una sucursal del banco
hispanoamericano,
Con horror vio ese lugar, la misma calle oscura, la
misma tierra en el piso, la misma luz que apenas se filtraba en la calle
cerrada, era el mismo lugar, no podía equivocarse, no podía, pero no había
nada, había solo hay un lugar con puertas pesadas que era adornado por un
cartel que decía algo de un banco,
eso no podía ser cierto, eso no podía estar pasando, ese lugar era una
alucinación, era una quimera, ese lugar estaba en ese mismo sitio, tenía que
estar en ese sitio, ella tenía que estar hay, no podía creer lo que sus ojos
veían, callo en sus rodillas sin fuerza y vio solo como las lagrimas rodaban
por sus mejillas. Él la estaba perdiendo, él estaba perdiendo la mujer que era
lo único que lo mantenía vivo, su fuerza y su alegría, su pasión y su amante,
él la estaba perdiendo para siempre. Cerró sus manos en puños dejando que la
desesperación hiciera mella en él y sus manos encontraron piedras en el piso
que tomo con fuerza.
Tu memoria vengué,
A pedradas contra los cristales,
-
Noooo
–grito y arrojo las piedras contra los cristales del banco, en las ventanas
rompiéndolas. Los policías salieron del banco temiendo un asalto o un loco en
el chico de 0jos verde azabache manchados de rojo que estaba tirado en el piso
desquiciado.
¡Sé que no lo soñé!,
-
¡no! ¡no
fue un sueño! ¡se que no lo soñé! –
gritaba mientras era sostenido fuertemente ahora por la policía del municipio y
arrastrado a la cárcel del lugar.
Esposado en la cárcel municipal era interrogado por el
oficial en cargo, el oficial escucho toda una historia que no le era del todo
extraña, pero no podía creer del todo. Una chica de largo y voluptuoso cabello
pelirrojo. Sin posibilidad de convencerlo, con esa mascara de desconfianza
pintada en los ojos del oficial, Daniel mintió y agrego que tenía dos o “tres copas”. Sin poder poner más que
una alta multa y una disculpa al banco lo dejo ir. Daniel salio con la cabeza
hecha una tormenta. Había sido real, tenía que ser real, pero si lo era, como
era posible como dijo el hombre del interrogatorio que ese edificio, hubiera
estado hay durante 10 años.
Protestaba mientras me esposaban los
municipales
En mi declaración alegué
Que llevaba tres copas
Sin poder hacer mas volvió al hotel donde se había
hospedado, el mismo hotel en el que
ellos habían pasado esa noche de pasión y se dejo caer en al cama. Todo ese día
paso y llego la noche, esa misma noche el decidió volver a Japón y no volver a
pensar en Mimi… en la mujer de tan corto nombre y tan desconocido al mismo
tiempo. Un corto nombre que sabía nunca podría olvidar, pero se prometió nunca
volver a pronunciar. Tomo una guitarra que traía consigo y empezó a recordar y
a escribir, el único legado que le permitiría probarse a si mismo que ese lugar
existía, un mapa si algún día quería volver a intentar buscarla…algo le decía
que si.
Y empecé esta canción
En le cuarto donde aquella vez te
quitaba la ropa.
Y nos dieron las diez y las once,
Las doce y la una, y las dos y las tres
Y desnudos al anochecer
Nos encontró la luna.
Y nos dieron las diez y las once,
Las doce y la una, y las dos y las tres
Y desnudos al anochecer
Nos encontró la luna.
Al día siguiente Daniel recogió todo y lo subió al
auto que había traído consigo, estaba dispuesto a perderse en la carretera que
lo llevara al puerto y cerca del mar donde encontraría el barco que lo haría
volver a Japón, ya nada había en ese lugar para él. El auto camino por calles y
caminos desconocidos, levándolo a recorrer por última vez el lugar que quedaría
marcado, quizá, solo en sueños. De laguna manera él volvió al panteón de aquel
lugar. Una fuerza extraña lo hizo bajar del auto y camino, camino entre tumbas
y flores muertas que lo conducían a un lugar especifico. Llego a una tumba y se
paro delante de ella lo que vio lo dejo helado.

-
hola – él
subió la vista solo para ver a la hermosa mujer a un lado suyo tan hermosa como
la vio la primera vez – ¿como estas Daniel?
-
Mimi…
¿Mimi Cardona?
-
Si yo
soy, la misma.
-
Pero
como…
-
Yo… bueno
yo soy una hechicera, por ello tengo la libertad de ir de vida a muerte en el
mismo lugar, nadie lo sabía mas que yo y mi maestra, no importa realmente quien
es. Todos mis astros y mi magia me anunciaron la llegada de el amor a mi vida,
si yo lograba vencer a la muerte que también vi en mis cartas pero no lo logre…
solo me faltaron un par de meses antes de que tu llegaras pero no pude. En esta
tierra donde algunas batallas de revoluciones se habían estado llevando, dejo
mermadas a algunas partes del país como esta y sin posibilidad de un buen
medico o medicina, morí. Cuando eso paso yo hice un conjuro que yo podría
regresar por ti al menos una vez, y yo hice y me alegra mucho poder hacerlo
hecho, fui inmensamente feliz al menos una noche, perdóname por no haber
podido esperan en mi cuerpo a tu llegada – la hermosa mujer que él no podía
creer estuviera muerta, llena de calidez y VIDA se acerco a él – si te sirve de
consuelo mi cuerpo esta aquí - dijo apuntando en la tumba – pero mi corazón...
– dijo y puso su mano calida sobre su pecho – esta aquí.
-
Yo….
-
Shhh –
dijo y puso un beso sobre su boca calido y tierno- yo solo vine a despedirme…-
lo abrazo muy fuerte y dijo suave sobre su oído – tú fuiste como mi esposo y lo
serás siempre, lo único que quería en la vida lo tuve hace un año, esa noche…te
quiero mucho Daniel. Te amo y nunca te olvidare nunca lo hagas tú.
-
No lo
haré, te lo juro Mimi.
Daniel recargo su cabeza en la suya, que le llegaba
justo a su pecho. Y se olvido de pensar, en que cosa era ella. Un fantasma, un
espectro, o que…no importaba, solo importaba que esa mujer en sus brazos era el
ser que mas había amado en esa vida.
Al abrir los ojos el estaba solo, sólo la tumba de su
amada estaba frente a él y la calida sensación de su beso.
De ese modo Daniel salio de hay y subió a su auto,
tomo su cosas y llego al puerto de regreso a Japón, no regreso con Rina, pero
seguro se casaría algún día con una chica como ella. Como Mimi. Que lo quisiera
tanto como para rebasar el límite de la vida y la muerte. Mimi Cardona, el
nombre iría siempre marcado en su memoria y seguro nunca la olvidaría. Tenía un
mapa quizá alguna día la buscara, en aquel país cerca el mar, en aquel bar que
seguro si iba bajo la misma luna y el mismo día, encontraría de nuevo, en el
mismo hotel donde la había hecho suya…quizá la próxima vez se decidiría a ir
con ella sin importar a donde fuera… quizás.
Fin
31/05/2004 12:25:49 a.m.
Anexo especial: bueno a instigación
de una compañera que fue la primera en leer el fic en la universidad y
me dijo que quería un final feliz aquí lo pongo ojala y si lo lee le guste.
Solo puedo decir… ¡ME ESTORBAS LIS! Mimi
Chan
Daniel camino hacia un panteón atraído como por una
fuerza magnética que lo obligo a Bajar del auto y caminar, recorrió entre
tumbas viejas y olor a flores muertas a la fuente de ese magnetismo, había una
presencia como la de ella en ese lugar.
“y si…no eso no puede ser” su mente comenzó a divagar
en el horror de una idea, de la sola idea de que ella pudiera estar en ese
lugar. Camino solo minutos antes de encontrarse en un claro del panteón y una
pequeña ermita. Su corazón latía muy rápido, se acerco y vio hacia dentro. Hay
había una placa y en la placa solo su vista y su mente, lo dejaron ver dos
líneas de la placa que estaba grabada en letras plateadas.

Daniel sintió en su corazón un peso enorme, todo su
mundo y sus esperanzas de pronto cayeron al piso sintió su corazón detenerse un
minuto, jamas de ese modo quiso saber quienes eran su padres y sus apellidos,
Cardona, Mimi Cardona, muerta, estaba muerta, por eso nadie había podido
decirle nada de ella, porque ella había muerto, solo un par de meses después de
que él se había ido. Casi su respiración se recorto, hasta que sintió un mano
en su espalda, una sensación magnética lo recorrió, de pronto, supo que era
ella volteo y la vio hay. Con su resplandeciente sonrisa y su hermoso cabello
rojo.
-
hola
Daniel – dijo suavemente y con el más hermoso tono de voz que él hubiera
escuchado.
-
Mimi…
¿Mimi cardona?
-
Yo nunca
te dije mi apellido – dijo con una mueca y de ponto advirtió lo que él había
visto.
-
Tu… y
esto…- dijo mirándola hasta cierto punto asustado.
-
¿Yo…? –
entonces exclamo un suspiro que llevo una media sonrisa- no… esa Mimi Cardona
es mi madre no lo vez, yo no pude haber nacido en 1882 ¿o si? seria una anciana
de 58 años como lo fue mi madre.
-
Que…
Fue solo entonces que Daniel miro la placa completa y
vio todo lo que decía

-
Mimi – el
la abrazo como si al soltarla de nuevo supiera la pudiera perder para siempre –
te he buscado tanto, por todo el pueblo, nadie sabía decirme nada de ti, no
pude encontrar tu taberna, parecía como si hubieras desaparecido.
-
Lo se, lo
siento, tuve que irme y resolver algunos asuntos desde la muerte de mi madre.
Pero algo me decía que si volvía yo te encontraría aquí – dijo pasando su mano
suavemente por su mejilla limpiando sus lagrimas que caían lentas – volví por
ti Daniel.
Daniel la miro como si fuera solo una aparición o un
sueño, había soñado tanto con poder verla de nuevo, con poder tocar su piel y
sentir su labios en los suyos así que no espero, la tomo en brazos y la beso
con toda la ternura y amor del mundo.
-
te amo –
dijo en un suspiro casi ahogado que la hizo estremecer – ven conmigo, no quiero
dejarte nunca, te amo, por favor ven conmigo.
-
Si, iré
contigo, a donde quiera que sea.
Así la pareja salio de ese lugar para cruzar el mar y
ser felices por siempre.
Fin II
10/06/2004 09:25:21 a.m.
Nota final: ^ __^ les gusto, particularmente les diré que
a mi si y mucho, en verdad me gusta hacer fics alternativos hay muchas mas
posibilidades de jugar con lo personajes y este en especial me gusto mucho de
la manera en que se pudo.
He de confesar que nunca pensé queme atrevería a hacer
un fic lemon de Saint Tail, pero bueno lo hice y creo que quedo muy bien mas
lima que lemon pero bueno eso lo dejo a su consideración. A decir verdad no me
atrevo aun y no creo que lo haga en el contexto verdadero de Saint Tail, la
verdad no creo que lo haga.
Bueno esta canción la he escuchado muchas veces en el
transporte que me lleva a la UNI, la puedes escuchar con Roció Dulcan una
cantante española y Joaquín Sabina cantante y compositor de la misma
nacionalidad (creo si no es así les agradeceré a todos que me corrijan) espero
que la puedan escuchar vale la pena es una canción en un ritmo muuuuuy sensual.
Bueno ahora las dedicatorias en primer lugar quiero
dedicar el fic a un muuuuuuuuuuy buen amigo mío que descubrirá muchas cosas
conocidas en este fic, que estaba fascinado con al idea de que lo pudiera
empezar, lo prometí aquí esta, espero que le guste. A si el es Ryu glass amigo
aquí esta también ojala y tu cross este caminando seguro no les platico mas
para no arruinar la premiere del mismo. A mi amiga Rakane que espero ya no este
malita y a Yordy que quiero ver mas de con que fea he…a Meiga Chan que dejo
trabado a la maldición del perla negra yo quiero ver mas a Johann rex que esta
caminando con marcha segura en mirada felina. Por favor de los autores y de los
fics léanlos están muy buenos, a todo ustedes muchos saludos a todos los chicos
del RFP ML saludos todo no menciono
nombre por que somos muuuuuuuchos. A todos en el club de anime total
especialmente a dragón que sigue todo mis fics gracias por tus cometarios
siempre. Ahhhh y a todo los chicos de la facultad de psicología que me han
tolerado que en vez de hacer mis trabajo en equipo este haciendo fics ¬¬ en
especial a Berenice, (te prometo que si te gusta este fic jamas te llamare
insensible de nuevo.
Bueno me despido cuídense mucho y que la luz del
universo los acompañe hoy y siempre, por favor escríbanme me encanta recibir
todo sus cometarios buenos o malos pero por favor escríbanme.
Arigato Mimi
Chan
[fh1]Simplemente siempre había querido decir eso de
Daniel, por fin pude y no me avergüenzo creo que no se oye tan feo. ^ __^S