Todos los personajes  de la serie de Kaitou Saint Tail pertenecen a la genial Megumi Tachikawa ninguno de los personajes me pertenece a mi v_v….aclarado esto aquí vamos… creo??

 

 

Nota antes de empezar:

 

Oh cielos, aquí estoy de nuevo con otra historia de St. Tail… creo… bueno les explicare el por que de mi desasosiego (a que fina palabra me eche) bueno esta historia esta entre los linderos de una historia original y un universo alterno de St. Tail donde Daiki Asuka Júnior  no es una detective y Meimi Haneoka no es una ladrona misteriosa, no hay una Lina, no hay Manato, no hay Seira, no viven en Seika, ni nada por el estilo, el meollo de esto es que Meimi y Daiki siguen teniendo toda la misma apariencia que siempre tienen (y la de él que yo tanto amo ^_^) y la historia de St. Tail es muy importante, supongo que aunque quisiera no podría explicarlo, solo pido que lean muy atentamente, espero que les guste, esta vez es muy importante que les guste pues mas adelante tendré que pedirles un favor muy grande, pero bueno sin mas preámbulo aquí voy… en sus marcas listos, fuera.

 

 

Capitulo 5:

 

Cambios

 

3:25 pm

 

-         Daiki… - la chiquilla de ahora cabello rojo y ojos azules y adormilados.

-         dígame Meimi san.

-         no piensas dormir.

-         Quisiera poder terminar de leer Meimi san.

-         Está bien.

 

La chica se quedo allí y entrecerró los ojos para poder mirar a el chico sentado en el piso alumbrado por la lámpara del buró, había estado sentado allí toda la noche, el reloj en el aparto electrónico indicaba las 3:30 am.

 

“mejor será dormir un poco” se repitió a si misma para ya no escucharlo de él por tercera vez, cerro los ojos tratando reconciliar el sueño de nuevo. Cuando había regresado de comer con su papá este le dijo que aun tenía una función de adultos a la que no podía llevarla así que tuvo oportunidad de pasar un rato más a solas en su casa y claro con su genio.

 

-         oye y ¿como es tu botella?

-         No la puede ver Meimi san  dijo de la forma mas inocente.

-         No hablo de eso Daiki, es decir, adentro, como es por dentro, te gusta vivir allí.

-         Es de la misma forma afuera y adentro de barro – dijo con una sonrisa que ya no era nada inocente.

-         Te burlas de mi verdad Daiki.

-         No es eso Meimi san, es solo que es difícil de explicar el como es, es algo… fuera de lo que parece, grande.

-         Desearía poder verla.

-         Si eso es lo que desea puede hacerlo.

-         Llevadme – dijo tomándolo con un impulso de la mano.

-         Bien Meimi san – dijo con una sonrisa por el gesto que tenia un gusto casi dulce – cierre los ojos.

 

Presiono su mano y cerro los ojos emocionada, sintió una sensación cosquilleante y casi de flotar, luego de un segundo después piso tierra.

 

-         puede abrir los ojos Meimi san.

 

Abrió los ojos y miro asombrada a su alrededor, era una pieza enorme, ellos estaban de pie en lo que parecía un recibidor.

 

-         kamiiiiiii

 

Susurro mientras veía todo a su alrededor, todo parecía con un profundo toque chino, los colores, dorados, verdes y marrones adornaban casi todo, en esa sala a sus pies había una larga alfombra verde con el grabado de dos dragones blancos y dorado que peleaban entre ellos, al su derecha una sala pequeña de te, una mesa baja y sabutones color dorado sobre una alfombra mas verde de la que no distinguió mas que el grabado de un dragón, a la derecha un especie de sala donde solo había una pila enorme de cocines de varios colores, verdes, blancos, marrones y amarillos. Al fondo todo eran libros, toda la pared estaba llena de libros, y varios cómodos sillones algunos rincones con más cojines verdes. El genio la soltó y ella pudo recorrer, todo ese lugar era asombroso a primera instancia no se veía, ero cada lugar con asientos tenia una estructura especifica, en una había una columna que dividía dos secciones de la larga librería, una columna que parecía evidentemente romana, mas allá había una columna mas llena de detalles de querubines que parecía mas de una Europa mas moderna, recorrió toda la instancia, había estatuas desde los mas modernos diseños modernistas hasta algunas estructuras que parecían incluso egipcias, cada rincón era como una muestra de una cultura especifica, todo acomodado dentro de un gran recinto chino, Europa, América, África, algunas de las mascaras de aborígenes le causaban algo de temor, alzo la vista solo para ver asombrada el techo todo el techo era como un enorme cono invertido donde había mas pinturas chinas dragones, demonios, guerreros a todo su alrededor, y un segundo piso donde se podían ver mas libros.

 

-         esto es enorme

-         si lo es.

-         Y todos esos libros… - dijo caminando y hallo las escaleras – empezó a subir seguida de él, arriba como lo supuso eran mas libros y mas libros mas cojines para sentarse a leer y un barandal algunas estatuas de dragones verdes, lisos y brillantes, ella paso una mano por el llevando una capa de polvo 

-         Son de… Jade.

-         Vaya – hizo el mismo gesto en los libros – estos deben ser miles, quizá millones.

-         Oh no solo son 1 955 747, aun no son los dos millones.

-         ¿Los has leído todos? – pregunto asombrada por el solo número.

-         Si Meimi san, he tenido mucho tiempo libre, los de abajo son algunos de mis favoritos.

-         Vaya…

 

Ambos chicos siguieron recorriendo el lugar, era majestuoso arriba todo estaba dividido por ciencias de la conducta, de la naturaleza, de ciencias tecnológicas, de arte, libros y libros de poetas, dramaturgos y novelistas de todas las épocas, ella noto muchos títulos en japonés y muchos otros de los que no conocía el idioma… todo eso parecía una especie de…

 

-         ¿te gusta este lugar Daiki?

-         No le parece a usted bonito.

-         Si, es muy hermoso, pero…

-         Lo se, ¿a que le recuerda este lugar Meimi san?

-         Pues todo es una especie de templo, casi una biblioteca.

-         Lo se, a veces me gustaría tener una casa como la suya, una casa que pareciera solo una casa, donde hubiera un espíritu calmo y tranquilo, donde hubiera la armonía de un  hogar… ese sentimiento en el aire que las personas lo llenan, de alegría, de paz.

-         ¿No tienes familia?

-         Meimi san, recuerde que yo no soy… un ser humano, soy mas parecido a un espíritu, una esencia, nunca he tenido familia, he conocido a mucha gente, buena, las familias de mis amos, pero nunca he tenido una familia.

-         Puedes… bueno ¿puedes tener una pareja?, ¿casarte?, ¿te has enamorado de alguien?

-         No Meimi san, no me he casado o tenido pareja, pero si, puedo enamorarme, pero eso solo ha pasado una vez.

-         Y…

-         Hace muchos años me enamore de una dulce mujer y…

-         Y…

-         Fue una dulce ama que me pidió poder ser digna de un caballero del cual esta enamorada pero de la cual no era digna, después de un tiempo ellos lograron enamorarse.

-         Oh.

-         Pero eso pasa, ella tenia una emoción de amor demasiado grande, supongo que esa emoción de amor me embargo y… bueno de pronto note que me había enamorado, no podía sacar a mi ama de mis pensamientos

-         Daiki.

 

Ella lo miro tan enternecida, eso era tan triste, además de estar prisionero en su botella, si era hermosa pero no evitaba que fuera un prisionero y cuando había amado no había podido ser correspondido. Una “persona” tan dulce, no importaba si no lo era, ella lo veía como si así lo fuera, tanto o quizás más que la figura que ahora portaba.

 

-         Meimi san, que piensa usted.

-         Oh nada, solo pensaba que te pareces mucho en realidad a la figura que portas, no se como pudieras hacer para parecerte mas.

-         Si usted lo desea puedo intentarlo aun más.

-         Oh no, no quisiera en realidad que tú perdieras tu esencia por ello.

-         Eso no pasara, solo pidalo por favor.

-         ¿Por favor?

-         Esta bien Meimi san, volvamos a su casa.

 

5: 47 pm

 

Meimi se levanto para ver a su genio con una de sus historietas en las manos, viendo con melancolía una última página, la misma figura por la que ella derramo mas de una lágrima al verla por primera vez, dos adultos con una dulce sonrisa sosteniendo las manos uno de otro, una anillo colocado en un dedo de ella.

 

-         fue un lindo final no lo crees.

-         Si lo fue – la volteo a ver, el se había quedado sentado en ese lugar los últimos 5 minutos asombrado por la enorme cantidad de emoción que ella había dejado regada en esa pagina, alegría, tristeza, emoción, amor, tantas emociones.

-         Yo puse la misma cara que tu al llegar al final, me dio tristeza que la historia terminara, pero afortunadamente hay muchas historias de los fans ^^.

-         Por un momento pensé que el final no llegaría a ser feliz, cuando lo del espejo el se veía tan molesto.

-         Si yo también lo pensé así, se veía molesto, y triste

-         Y la villana, fue sorprendente, eso no pasa en la vida real.

-         Lo se supongo que eso es lo que lo hace tan bonito

-         Gracias Meimi san – dijo cerrado la historieta por fin – lo he disfrutado mucho.

-         De nada Daiki. – se saco una de las sabanas que cubrían la cama y lo llamo – ven debes dormir un poco ya es muy tarde.

-         Aquí… - dijo algo impresionado de que ella le hiciera lugar en su cama.

-         Claro – dijo y palmeo en sus pies.

-         Gracias Meimi san.

 

El chico se levanto del piso apagando la lámpara donde había estado leyendo y se acomodo a su lado en el final de la cama, no noto cuando dejo sus ojos cerrados y hecho un ovillo se quedo completamente dormido, la sensación de tranquilidad y paz en esa cama, producto de muchas noches tranquilas era una segunda sabana sobre y durmió… y durmió.

 

9: 00 am

 

-         segura estas bien linda.

 

Su papá y ella estaban parados en la puesta de su casa, el se preparaba para partir al trabajo.

 

-         Si papá

-         Segura… es que te ves algo cansada.

-         Si estoy bien, solo me he deseado un poco algún gato maullaba mucho en mi ventana, quizás era Inu. – solo para si pensó “bueno si fuera Inu él no maullaría ladraría ahora”

-         Que extrañó yo no lo escuche, esta bien hija, si puedes toma una siesta, no quisiera que por desvelos te empezaras  enfermar, esta bien.

-         Si, así lo haré

-         Tendré mucho trabajo hoy así que si quieres puedes ordenar algo sencillo de comer o preparar algo para ti, ¿esta bien?

-         Si papá.

-         Bien – dijo poniendo un beso en la frente de la pelirroja – cuídate, nos veremos por la tarde

 

Su papá con traje de trabajo subió a su auto y partió. Meimi no necesitaba dormir, estaba llena de energía, se metió a la cocina, tomo cereal, frutas, leche, jugo y lo puso todo en una bandeja, había dejado al chico acostado en su cama durmiendo, con un poco de suerte aun lo hacia, quería poder despertarlo con un buen desayuno después de que el siempre le daba cosas ricas para comer era tiempo de recompensarlo.

 

“suerte que no puse la leche en el cereal”. Eran las 10 de la mañana, pero no importaba había tiempo, al subir a su habitación el chico de cabello negro aun seguía recostado en su cama, dormido pacíficamente, con lo poco que había conseguido de sueño no le era extrañó que durmiera de esa manera, durante como 20 min. Lo estuvo mirando dormir, en sus sueños mas locos había visto dormir a Daiki Asuka jr. varias veces pero esto, había algo distinto, no era como ver a Daiki, era como ver a otra persona, “bueno él no es Daiki, puede llamarse así,  verse como él pero él es… es Akai” aun con too y eso verlo dormido así no podía evitar el pensamiento que le encantaría poder rayarle la cara, no pudo evitar reprimir una risa divertida y bajamente sonora.

 

El genio empezó a abrir los ojos para poder ver dos cándidos y bellos ojos azules mirándolo muy de cerca.

 

-         Ohayo

-         Ohayo Meimi

 

“me ha llamado solo Meimi” ella no pudo reprimir su alegría, sonriente le dijo a la cara.

 

-         quieres desayunar tengo cereal, leche, jugo y fruta.

-         Eso se oye maravilloso – dijo mirando de cerca los cándidos ojos de su ama y diciéndose así mismo que era el quien debía ofrecerle cosas no ella a él… también pensando que esta vez lo haría con gusto

 

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-         ¿cual es la diferenta entre un favor y un deseo Daiki?

-         Ah – dijo mientras se limpiaba con la lengua el sumo de naranja de arriba del labio.

-         Ayer me hiciste pensar que pedir un deseo y pedir un favor es distinto – dijo mientras empezaba  juntar todo en la bandeja y se sentaba a su lado esperando por su vaso – existe alguna diferencia en realidad.

-         Bien Meimi cuando usted me pide un deseo yo estoy obligado a cumplirlo, esa es mi labor pero pedirme un favor es distinto no estoy obligado a hacerlo, yo decido si lo hago o no.

-         Pero lo que hiciste fue pesado Daiki, no dormiste casi nada – dijo mirándolo cariñosamente.

-         Fue un placer en realidad Meimi, yo haría lo que fuera por complacerla - dijo mientras ella tomaba de sus manos el vaso vació, esa sensación tan increíblemente calida la recorrió de nuevo.

-         Puedo pedirte otro favor – dijo sin poder soltar sus manos.

-         Solo pidalo.

-         No dejes de llamarme solo Meimi.

-         Esta bien – dijo cada vez mas cerca de la chica, hechizado por la fuerza de atracción que ella ejercía en ese instante – Meimi.

 

Había tanta ternura en su tacto, un sentimiento calido y reconfortante cuando puso sus manos en su espalda y ella recargo su frente sobre sus labios. El genio deseaba tanto que su ama no sintiera tanto amor por esa figura, tenia una sensación tan clara  de que lo amaba que llegaba a confundirlo, todo sus actos, el calor de su cuerpo esa energía que lo cubría le dictaba que lo amaba y al mismo tiempo el sabia que no era así, era solo la figura que portaba. Cuando ella subió su rostro y pudo sentir cerca la calidez de su aliento se olvido de lo demás, el tacto fácil y calido de los labios de la chica pelirroja, en los suyos lo hacia perderse, era tan sencillo solo no pensar.

 

“sabiamente debo dejar de besarlo así o yo podría…. Solo debo dejar de besarlo así”. Se decía a si misma viendo al joven de cabello negro que secaba la loza a su lado mientras ella lavaba, el se veía tan humano, y su figura le era tan atractiva, era difícil pensar que no era un humano, “Por eso el no se quedara aquí siempre, solo hasta que pueda cumplir mi deseo… aun así puedo intentar”

 

-         Daiki.

-         Si dígame Meimi.

-         Me he estado haciendo una pregunta un par de días.

-         Dígame si conozco la respuesta se la daré.

-         Me preguntaba, su tu puedes cumplir un deseo que yo te pida pero para otra persona.

-         Si usted me lo pide por supuesto que puedo.

-         Incluso si es para ti.

 

Daiki la miro atentamente “¿para mi?” casi podía preguntar con la mirada.

 

-         has hecho muchas cosas por mí y quisiera poder agradecértelo.

-         ¿Agradecérmelo?

-         Si, bueno solo si tu quieres – el genio no supo responder “un deseo para mi” nunca nadie le había ofrecido algo así – me gustaría que intentaras tener una vida como yo.

-         ¿Una vida como usted?

-         Si – dijo por demás entusiasmada – tu sabes, tener una casa, una familia, ir a la escuela, intentar tener una vida como una persona cualquiera, ¿que dices? ¿te gustaría intentarlo?

-         ¿Que si me gustaría intentarlo?

-         ¿Vas a seguir respondiendo todas mis preguntas con las mismas preguntas? – dijo lo que parecía un poco irritada

-         Que si voy… Oh no Meimi.

-         Ven conmigo.

 

La chica tomo al joven genio de la mano y salio con el de la casa, en la calle solo una persona que iba de paso los observo salir de la casa, caminaron solo un par de cuadras antes de llegar a una casa que tenía al frente un letrero de “se vende” y un número telefónico abajo.

 

-         mira, durante todo este año el señor Yanagaha ha intentado vender esta casa, pero no ha tenido mucha suerte pues tiene un par de problemas con la tubería y el gas pero esta en muy buenas condiciones, ven.

 

Lo tomo de nuevo con la mano y entraron a  la casa vacía, era una casa muy sencilla, un recibidos, una sala enfrene, una cocina, un comedor y un segundo piso, las paredes color perla y los suelos de tatami.

 

-         te gusta.

-         Mucho, es… una casa.

-         Si es una casa, tu y una familia pueden vivir aquí todo el tiempo que tu quieras, me gustaría que lo intentaras  - dijo y tomo al chico de las manos – creo que a ti te gustaría intentarlo, has hecho muchas cosas buenas por mi y me gustaría que pudieras tener algo a cambio, pero si no quieres solo dímelo, además si te aburres o no te gusta solo debemos revertirlo, ¿que dices, te gustaría?

 

De la nada la chica había sido abrazada suavemente, un sentimiento que pudo calificar solo como enternecimiento. La recorrió.

 

-         me gustaría mucho Meimi, muchísimo. – dijo sin poder ocultar su energía que era de inmediato copiada por ella.

-         Hagámoslo – dijo la chica con alegría.

-         Si hagámoslo.

 

La chica no tardó ni un segundo en separarse y sacarlo de una mano de la casa, se quedaron parados en el porche, lo tomó entonces de ambas manos y cerró los ojos preparándose para pedir su deseo.

 

-         deseo… - tomo un profundo aliento antes de seguir – que tu puedas crear una familia como tu la desees para que vivas con ella en esta casa, con la respectiva renumeración al dueño por ella, que puedas venir al colegio conmigo para intentar tener una vida común y corriente conmigo… que este deseo pueda revertirse en el momento que tu lo desees. - Finalizo el deseo e hizo un guiño. – no quieres agregar nada mas.

-         Es perfecto así – dijo enternecido.

-         Bueno eso es lo que deseo.

 

Él cerro los ojos también, de nuevo ese brillo intento los cubrió a los dos, una energía calida y poderosa los baño, lo que pareció solo segundos, después ceso, y ambos pudieron abrir los ojos para mirarse  la cara.

 

-         hecho esta.

 

En ese mismo instante la puesta de la casa se abrió para descubrir a los dos adolescentes en la puerta, Meimi miro a la persona que había abierto la puerta y quedo asombrada, la misma camisa blanca en pantalones de vestir grises, el mismo rostro de ojos negros, pelo oscuro y ligero bigote, el aroma de cigarrillo en él.

 

-         Daiki quieres venir a ayudar, aun hay mucho que desempacar – el hombre le dijo al genio con total naturalidad, noto entonces que su hijo estaba con una persona – Oh konichiwa.

-         Konichiwa – dijo suavemente, era él detective Asuka, el padre de Daiki, el mismo personaje que vivía en la historia, parado delante de ella, él había usado el mismo personaje del padre de Daiki para hacer su propio padre, “Mei reacciona” – Irasshaimase (bienvenido) – dijo haciendo una amable reverencia, Daiki observando sus gestos – mi nombre es Sakamoto Meimi, mucho gusto en conocerlo.

-         Muchas gracias Sakamoto san – dijo e imito la reverencia – yo soy el detective Asuka, confío en que mi hijo ya se habrá presentado a si mismo.

-         Oh si Asuka jr. lo ha hecho ya.

-         Me alegra este hijo mío a veces es un tanto descortés – dijo mientras revolvía el cabello del chico que se veía por demás confundido – gustas pasar, esta un poco desordenado pero podemos ofrecerte un taza de té.

-         Oh quiero dar molestias.

-         Oh es ninguna molestia, nosotros ya preparábamos un poco, será un placer invitarte.

-         Gracias – dijo con una amable sonrisa, volteo  a ver al chico y pensó con intensidad “sígueme”  - me guías Asuka jr.

-         Por supuesto Sakamoto.

 

Ella sonrió en complicidad  pesar de parecer confundido aun él había podido seguir la guía de os recién vecinos. Entraron a la casa, las cajas de cartón apiladas, y los muebles desordenados dieron guía de la reciente mudanza, en ese momento una mujer joven de largo cabello negro y ojos verdes salio de la cocina con una bandeja y tres tazas de té, Meimi miro asombrada él había creado una mamá, era una mujer muy bella pero que definitivamente no conocía.

 

-         ella es mi esposa – dijo el detective Asuka presentando a la bella mujer quitándole la bandeja de las manos.

-         Mucho gusto – dijo la mujer haciendo una reverencia y con melodiosa voz – mi nombre es Asuka Chihiro.

-         Mucho gusto Asuka san – dijo saliendo de su asombro e hizo una reverencia mas  – mi nombre es Sakamoto Meimi.

-         Oh solo llámame Chihiro, así podré llamarte Meimi, esta bien Meimi chan.

-         Si, Chihiro san. – dijo con una sonrisa, era una mujer tan dulce.

 

El detective Asuka le ofreció una taza de té a su lado.

 

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-         tu familia es tan bella Daiki.

-         No mas que la suya Meimi

-         A partir de mañana iras al instituto conmigo se que no te hace falta con la cantidad de cosas que has estudiado, pero conocerás a muchas personas y seguro será muy divertido.

-         Estoy seguro de eso Meimi.

-         Mañana temprano vendré por ti, así que esta listo a tiempo, ya quiero ver la cara de todos en especial de… bueno no importa, hasta mañana Daiki.

-         Hasta mañana Meimi.

 

Meimi se acerco a él para poder despedirse dándole una beso en la mejilla, agradecimiento la acarició como un guante.

 

-         gracias Meimi – dijo antes de que ella se alejara.

-         No ha sido nada.

 

Así en medio de un sonrojo y suna dulce sonrisa y camino a su casa siendo seguida por un par de ojos negros aceitunados, una vez se perdió dentro de nuevo a su casa y con su familia… su primera casa y su primera familia.

 

 

Fin capitulo 5

Viernes 06 de Enero de 2006

1:11 pm

 

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Shian shen

Mimi chan

 

 

 

 

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