Todos
los personajes de la serie de Kaitou
Saint Tail pertenecen a la genial Megumi Tachikawa ninguno de los personajes me
pertenece a mi v_v….aclarado esto aquí vamos
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Bonus track
Por Mimi chan
:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:
Capitulo 2:
En esta ocasión una de las compañeras
de Mimi estaba repartiendo invitaciones para una fiesta la invitación decía:

Mimi estaba releyendo la
invitación, tenía muchas ganas de ir pero no le entusiasmaba mucho la idea de
ir en pareja, tenía varios amigos pero no sabía a quien invitar, el ir
acompañada a una fiesta donde habría baile y tendría que sentarse con él en una
mesa les daría muchas ideas a todos, para salir de dudas fue a pedirle consejo
a su gran amiga Sara.
-
Oye Sara tu ¿con quien iras a la fiesta de Mariana?
-
Iré con salvador, nos llevamos muy bien y creo que nos
divertiremos mucho y ¿tú con quien iras?
-
No lo sé Sara, aun no lo he decidido.
-
¿Por qué no invitas a Daniel?
-
¡A Daniel¡ - dijo
Mimi alzando mucho la voz sin pensar en que la oyeran y se avergonzó cuando se
dio cuenta de que la habían escuchado decir ese nombre y luego dijo en voz
baja- ¿pero… yo no sé si él acepte?
además...
-
¿Ya se lo preguntaste?
-
No pero...
-
Pero nada – Sara tomó del brazo a Mimi y la encamino hacia
Daniel, Rina estaba Discutiendo con él, él tenía una cara de cansancio de que
ya no podía mas- vamos dile- le dijo Sara a Mimi cuando estaban junto a ellos,
pero Mimi se quedo callada- dile…
-
Vamos- Rina aprovechó para atacar de nuevo- Daniel, por favor,
ven conmigo, te aseguro que nos
divertiremos, anda di que sí.
De repente Daniel dijo algo
que ninguna de las hay presentes se esperaba como una manera fácil y rápida de
salir del problema y quizá respondiendo
a algo que él si deseaba hacer aunque no quisiera reconocerlo.
-
Lo ciento Rina pero ya tengo pareja, iré con…- y lo dijo
dejándola totalmente fría - Mimi.
-
Eso no es cierto, eres muy malo ni siquiera te invito, eso es
mentira.
Mimi al ver el apuro de
Daniel decidió salir al quite por él, la amistad entre los dos ya se había
hecho más sólida y ya no discutían tanto como antes así que dijo:
-
Claro que lo invite, en cuanto me dieron la invitación se lo
dije- en ese momento ella pasó una mano detrás de Daniel y la puso en su
espalda - él es mi pareja.
-
Muy bien Mimi Cardona, sé lo que tramas ojala y se la pasen muy
mal.
Daniel miró a Mimi
sorprendida, era realmente ella la chica con la que todo el tiempo se la pasaba
discutiendo, en que momento la habían cambiado por una que incluso en sus
problemas deseaba ayudarlo, ella enseguida lo soltó y se puso roja totalmente
de la cara, Daniel solo dijo:
-
Gracias te lo agradezco, - dijo agachado y de pronto agrego-
pero… si tú no quieres ir conmigo no hay problema.
-
En realidad… yo no tengo pareja y tengo muchas ganas de ir pero
si tu no quieres- le dijo entrecortadamente y agachando la mirada.
-
No, no es eso – le dijo rojo de la cara él también – tu...
¿quieres ir conmigo?
-
Por mi no hay ningún problema.
-
Está bien.
Mimi se fue a su lugar
contenta, pensó que invitar a Daniel al baile seria mayor problema, pero estaba
contenta de que las circunstancias se hubieran dado de ese modo y él no pensara
que le pedía una cita o algo por el estilo, Mimi se dirigía ya a su lugar
cuando Rafael se atravesó en su camino.
-
Mimi quieres ir conmigo a la fiesta de Mariana, por favor no
digas que no, verdad que iras conmigo- le decía su eterno enamorado en un tono
de suplica que la hizo sentir mal- por favor.
-
Es que yo- dijo con pena- iré con Daniel.
-
¿¡Con Daniel!?- dijo en voz alta y muy sorprendido- pero ¿Por
qué con Daniel? siempre están
discutiendo y no se llevan bien ¿por que con él?
-
Lo siento- le dijo con mas alegría que ella sabia a él le encantaba- porque no invitas a Rina
ella aun no tiene pareja.
-
Está bien, la invitare, pero estaré siempre pensando en ti – le
dijo tan cursi que hubiera querido reír pero no o hizo- estere pensando en ti
durante toda la noche en que te vea en los brazos de Daniel.
Él siguió su camino y la
dejo con esa idea en la cabeza “en los brazos de Daniel” no se imaginaba de esa
forma aunque ni ella misma quisiera reconocerlo la idea no le era desagradable
del todo.
Mimi al terminar las clases
fue a donde Sara para saber si no tenía ninguna misión para ella.
-
Hola Mimi.
-
Hola Sara- dijo contenta- dime no hay ninguna misión para mí en
esta ocasión.
-
Si, y tiene que ver precisamente con la fiesta de Mariana.
-
¿Que fue lo que paso?
-
No sé si viste ayer que traía un collar de perlas muy bonito.
-
Si me comento que había sido de su madre y que antes había sido
de su abuela.
-
Así es, pues Mariana le enseño ese collar a su mejor amiga
Carolina y ella le pidió que se lo
prestar, ella le daría a cambio una cadena de oro que ella traía, cuando
Mariana le pidió el collar de regreso Carolina le dijo que había sido un
intercambio y que no le devolvería nada.
-
Pero eso no es justo ella solo se lo preso.
-
Mariana sabe que Carolina le devolverá su collar, pero no ahora
y ella lo necesita para mañana en la noche, pues harán un retrato familiar y su
madre le pidió que trajera ese collar para dicho retrato, carolina le dijo que
se lo devolvería después de la fiesta pues quería lucirlo hay, ella sabe que se
lo devolver pero esta muy preocupada por el regaño que puede recibir si sus
padres se enteran que perdió su collar.
-
Entonces tendré que recuperar el collar en la fiesta.
-
Me temo que si, carolina no lo portara en otro momento.
-
Pues no se como, pero tendré que recuperarlo.
Así al día siguiente había un gran alboroto en el salón
de Daniel pues la nota estaba en el Pizarrón.

Bueno pues
parece que estas muy ocupado esta noche - dijo Mimi que se limpiaba un poco de
tiza de la falda cuando todos estaban muy ocupados viendo el mensaje.
-
Si, creo que si, ¿aun así quieres que te lleve?
-
Claro…- dijo con un poco de nerviosismo- a estas alturas ya no
conseguiría pareja.
-
¿A que hora quieres que pase por ti?
-
A las 8:00 PM estará bien.
-
Hay estaré.
Después de un día largo y cansado Mimi finalmente llego a casa
y su mamá le esperaba con una linda sorpresa.
-
Ya llegue mamá.
-
Hola hija ¿como te fue hoy?
-
Muy bien.
-
Ya llegó tu vestido para el baile, sube a verlo es hermoso.
Ella obedeció enseguida y
subió corriendo las escaleras hasta su cuarto. Cuando entro quedo sorprendida,
vio el vestido tendido en la cama, no creía que fuera usar un vestido así para
ir a la fiesta, y aunque no quisiera admitirlo para ser la acompañante de
Daniel. Era un vestido hermoso con varios pliegues que lo hacían verse muy
elegante, morado, Sin hombros y con una cinta larga a al cintura y muy parecido
al color de St. Tail.
Después de un rato Mimi empezó a arreglarse se
peino en una cola completa como nunca lo hacia, ato una cinta morada en su
cabello y el flequillo lo hizo a los lados se maquillo ligero solo sombras y
brillo pero aun así se veía hermosa, cuando salió dejo apantallados a sus
padres.
-
Te vez bellísima Mimi – le dijo su mamá.
-
En serio, gracias- dijo un poco inquieta- no tarda en llegar
Daniel y quiero esta lista.
-
Yo creo que te hace falta algo. En definitivo- dijo su papá y de
pronto trono los
dedos y dijo
"una flor", se metió la mano en la manga- uno, dos, tres… - y saco 2
rosas rojas grandes y abiertas de su manga- para otra flor- le dio una rosa a
su esposa y la otra se la puso a Mimi en la oreja – con esto te veras mucho mas
bonita.
-
Gracias papá, me veo bien.
-
Te vez perfecta.
En ese momento tocaron la
puerta y Mimi corrió a abrir, era Daniel él también se veía estupendo con un smoking muy elegante, pero en cuanto la vio quedo
hipnotizado, nunca había visto a Mimi tan bien arreglada y tan elegante, la
manera en que se había peinado se veía tan diferente y tan fascinante, sus
hombros desnudos le daban una impresión de sensualidad tentadora, se quedo
viendo a Mimi de una manera tan penetrante que la asusto, pues su apariencia la
hacia parecerse muchísimo a St. Tail.
-
¿Pasa algo malo? - le dijo desconcertada- Daniel...
-
No, nada- se disculpo- es solo que... te vez… tan... bonita.
Era la primera vez que
Daniel le decía algo como eso y la tomó desprevenida no sabía ni que decir.
-
Gracias- dijo sonrojada- tu también te vez muy... bien… Nos vamos.
-
Si, -dijo él saliendo del embrujo- claro.
Mimi entro a despedirse de
sus padres que le desearon a ambos que se divirtieran mucho. Salieron, afuera estaba
el detective Astro. El papá de Daniel, al verlos bajo del auto y le abrió la
portezuela a Mimi.
-
Buenas noches Mimi, té vez estupenda esta noche, Daniel debe
estar muy honrado en ser tu pareja esta
noche.
-
Gracias detective Astro – dijo tímidamente.
-
Solo digo la verdad- dijo levantando la mano derecha.
Todo el camino hubo
silencio pero Daniel aunque lo disimulaba no quitaba la mirada de Mimi, él
mismo pensaba que se veía bellísima y que tenía un parecido asombroso con St.
Tail, su cabello el color de su vestido, y esa rosa que la hacia verse tan
natural y tan preciosa, pero no se lo demostraba. Por su parte ella también
veía a Daniel mas guapo que nunca, siempre había sido un chico que cualquier
ropa lo agraciaba y lo hacia verse bien, cualquier color contrastaba de
maravilla con sus hermosos ojos negros y su piel clara. Pero esa noche ese smoking negro hacia que su semblante fuera mucho más maduro
y sus ojos brillaran más que nunca, además traía una colonia para caballero
que nunca acostumbraba ponerse que solo
resaltaba más su aroma natural de niño y eso a ella le encantaba.
-
¿Quien murió?- dijo el papá de Daniel sacándolos de sus
pensamientos – ¿porque el silencio? porque no nos comentas de tu ultima misión
Daniel.
Mimi de inmediato recordó
la promesa de Daniel. Esa promesa tan importante y que aunque no hubiera
oportunidad de decírsela a la cara la cumpliría.
-
Tu prisionera- dijo de pronto en voz baja y entonces lo miro a
la cara y le dijo directamente - ¿cuándo crees que sea tu prisionera?
Daniel se sorprendió mucho
por el hecho de que ella hubiera utilizado exactamente el mismo término que Siniestra.
-
No lo se, espero que pronto yo quisiera de... - guardo silencio
y reflexión que esa promesa era casi personal, era algo solo entre esa ladrona
y él entre menos personas la supieran quizá
seria mas fácil de cumplir y de pronto la miro a la cara y le dijo con
una sonrisa del tamaño del cielo- no
importa.
-
Llegamos- dijo el detective Astro cuando casi llegaban a casa de
Mariana una vez cerca ambos bajaron y se acercaron a la casa él los acompaño
hasta la puerta – vendré por ustedes a
las 12:30 AM. Hasta luego Mimi – le dijo el detective Astro cordialmente y
dándole un beso en la mano lo que la
hizo sonrojarse y luego se dirigió a su hijo- trata bien a tu pareja Daniel, no
dejes que nadie te la gane – el joven detective también se sonrojo (como podría permitir que alguien
le robara a su hermosa acompañante).
Así el detective Astro se
fue y nuestra hermosa pareja entró a al fiesta. Al entrar muchas miradas se
sentaron en ellos se veía muy bien y elegantes y nadie podía creer que ambos
vinieran juntos, cuantas veces los habían visto discutir a ambos como acérrimos
enemigos y ahora venían como pareja. Eso si que era extraño. Cuando entraron
tuvieron mucha suerte pues sus compañeros los invitaron a sentarse con ellos en
una sola mesa estaban Sara, Rafael, Rina y Salvador la fiesta inicio bien hubo
una deliciosa cena y un baile de la quinceañera como es lo acostumbrado y
después de un rato empezó la música y varia parejas salieron a al pista y Rina
no perdió el tiempo apenas en la primera pieza le dijo a Daniel.
-
Anda Daniel, dame gusto al menos con una pieza – dijo con un
tono de suplica justo para una niña pero al parecer dio resultado.
-
esta bien- le dijo levantándose de la mesa para no ser
descortés- vamos.
Rina se levanto feliz y
salieron a la pista Mimi se quedo en su lugar un poco molesta pero no quiso
darlo a notar. Por su parte Sara se levanto con Salvador y Rafael no desperdició
el tiempo y saco a bailar con Mimi.
La pieza era una vieja
canción americana que se había hecho muy famosa por ser el tema principal de
una película. La canción era acompasada y delicada, eso no estaba quizá a su favor pues era inquietante, por primera
vez los dos se sentían desprotegidos sin el otro, querían en ese momento estar
juntos y bailar. Era extraño, pero así era, era algo más poderoso que ellos
mismos. Ninguna de las dos parejas le procuraba atención a su acompañante,
ambos se iban siguiendo con la mirada. Mimi no entendía porque, él había
preferido sacar a Rina a la primera pieza, bueno en realidad no había sido su
decisión ella lo había obligado, ella no entendía como Rina no comprendía que
él no quería bailar con ella, es mas en ese
momento le molestaba, ella era así esta bien, pero a ella le molestaba que no
lo respetara a él y que no lo dejara en paz, ¿Qué era lo que estaba sintiendo?
Celos... Por su parte Daniel no podía pensar lúcidamente tampoco, que estaba
pasando, porque no podía apartar la mirada de Mimi, esta
bien se veía muy bella pero eso no era, era mas que eso, en ese momento él
quería estar con ella, ¿Porque ambos estaban bailando con otra pareja si había
venido juntos? De pronto recordó lo que su papá le había dicho antes de irse “trata bien a tu pareja Daniel, no dejes que
nadie te la gane”. De pronto las dos parejeras quedaron juntas y él no
aguanto mas soltó a Rina y jalo a Mimi del
brazo de Rafael.
-
Perdóname, pero ella es mi pareja- dijo y jalo a Mimi a otro lado
un poco alejado
de sus
anteriores acompañantes.
-
¿Que haces? – le dijo muy sorprendida Mimi.
-
Lo que desde un principio debí haber hecho, tu y yo vinimos
juntos y tenemos que bailar juntos.
Ella lo miraba muy
asombrada pero agradecida. Así empezaron a bailar. Los compases de la canción
eran adorables, suaves y románticos y como era una pieza lenta tenían que ir
muy juntos, casi abrazados, ella se recargó un poco en él y disfrutó
del leve momento de complicidad que había nacido entre los dos, a ella
le sorprendió lo confortable que se sentía en ese momento estar con él, junto a
él, le producía una sensación de absoluta confianza se sentía segura en sus
brazos como pocas veces en su vida se había sentido y en ese momento no quería
separarse de él. Él por su parte se sentía también muy extraño, estar con esa chica de pronto se
había vuelto casi una necesidad y ahora que la tenía con él, en sus brazos
quería cualquier cosa menos soltarla, era como parte de su cuerpo en ese
momento y sentía que si la soltaba
perdería la mitad de su propio ser. Eso solo lo había sentido con una
persona. Con St. Tail y eso ya era demasiado ahora con ella también, ¿que era eso acaso ella también le gustaba? Tal parecía que el destino los
quería juntos pues de pronto ella se tropezó y la obligo a recargarse aun mas
en él para no caerse, él la sostuvo un
poco para que no cayera al piso; Por un par de minutos aunque los dos lo
negaran les gusto bastante estar juntos, sentirse el uno parte del otro. Pero
la pieza termino y todos comenzaron a sentarse aunque ninguno de los dos quería
tenían que hacer lo mismo, él la ayudó a salir de la pista e ir a su mesa.
-
¿Estas bien Mimi?- Daniel la traía de un brazo tan tiernamente
para ayudarla a caminar y todo mundo los veía seguramente mas uno pensó que era
una escena muy romántica.
-
Creo que si solo me torcí el tobillo, no te preocupes, pero me
rompí el zapato me permites un minuto.
-
Si claro, ¿pero si necesitas ayuda?
-
no te preocupes- ella le puso una mano sobre la mejilla tan
delicadamente que el gesto lo sorprendió
y no supo que hacer- estaré bien. «
Ella se alejó caminando
dejando a Daniel con un sabor en la boca muy dulce. Entro en el tocador y
después de cerciorarse que no había nadie en el se transformo, pero olvido un
detalle importante aun conservaba la rosa en el cabello que su papá le había
puesto.
Afuera eran las 11:00 pm Daniel sabia que St. Tail ya no podía tardar en llegar,
de pronto las luces se apagaron y Saint Tail
apareció en la plataforma que se había mandado hacer para el retrato
familiar, Daniel la vio pero estaba muy obscuro y al
ver la rosa inmediatamente la reconoció sin saberlo y le grito:
-
Mimi baja de hay, Siniestra ha llegado y puede ser peligroso.
Mimi quedo fría ¿por qué le
había dicho eso? Repentinamente reacciono era, la rosa así que conservo la
calma y pregunto con coquetería.
-
¿Con quien me confundes Astro Júnior?
-
¡¿Siniestra?!
-
No hay necesidad de carreras el día de hoy Astro Júnior, por lo que veo estas muy ocupado hoy ¿no es así?
-
¿De que hablas?
-
De tu acompañante, tengo la sensación de conocerla, ella es
muy bonita yo no arruinare tu noche,
solo vine por el collar- busco y enseguida encontró a Carolina y le dijo - tu
sabes quien es la dueña de ese collar
devuélvelo y no lo robare – carolina se apeno mucho y fue con Mariana llorando-
es hora de que yo me vaya, asta luego Astro Júnior.
-
No te escaparas Siniestra.
La carrera de rutina
empezaría en ese momento, pero cuando ella quiso huir por las escaleras la
torcedura de su pie la traiciono y la hizo caer por las escaleras, Daniel que
ya iba tras ella trato de detenerla para que no se hiciera daño pero no pudo y
ella se lo llevó en la caída, cayeron por las escaleras y el mismo movimiento
no dejo que Daniel pudiera mirarla, cuando finalmente llegaron al piso ella
dijo “1... 2... 3... luces” y todas las luces del
lugar se apagaron dejándolo todo en semipenumbra.
-
Estas ves te tengo- le dijo Daniel y la tomo por la cintura para
que no pudiera escapar.
-
¿De verdad quieres atraparme esta noche Daniel? - le dijo
tiernamente- tendrías que dejar a tu
linda acompañante.
-
En realidad- dijo pensando en todo lo que había sentido esa
noche- NO, esta noche no.
-
Entonces… - dijo y se quito la rosa del cabello y soplo sobre
ella, al parecer tenía una especie de somnífero (magia) muy leve- duerme mi
querido detective - Daniel casi instantáneamente cerro los ojos – dulces sueños
mi dulce pareja.
Pasaron un par de minutos
10 o 15 y Daniel aun permanecía dormido pero una dulce voz intentabas
despertarlo.
-
Daniel… Daniel – decía Mimi suavemente tratando de despertarlo-
Daniel…
-
Siniestra- Daniel despertó y la sujetó de los brazos- no te
escaparas.
-
Daniel, ¿que te pasa? soy yo Mimi, Daniel, ¿estás bien?
-
Donde esta St. Tail – dijo aun aferrándola de los brazos.
-
Se fue, tú estabas inconsciente Daniel, nos asustaste ¿estás
bien?
-
¿Y tú rosa? –dijo Daniel sorprendiéndola y aun atontado por el
somnífero- ¿dónde esta tu rosa?
-
No lo se debo haberla perdido pero eso no tiene importancia –
dio un poco
Nerviosa.
-
Toma- levanto la rosa que había dejado St. Tail y la puso en su
oreja dándole una pequeña caricia en la
mejilla- se te ve muy bien.
-
Gracias- dijo ella tiernamente y un poco sonrojada.
Así el alboroto y la fiesta
continuó, Carolina le devolvió el colar a Mariana y le pidió una disculpa, pero
Mimi quería probar a Daniel.
-
¿Por qué me confundiste con ella?
-
¿Qué?
-
Te escuche, le gritaste a ella mi nombre.
-
Es que ella tenía una rosa como
la tuya y ustedes…
-
¿Nosotras? – le dijo suspicazmente.
-
Tu y ella se parecen un poco supongo.
-
Sabes me da gusto que no la hayas atrapado esta noche, me habría
quedado sin pareja.
-
A mi también.
-
A si y tu ¿Por qué? pensé que atraparla era lo mas ansiado en tu
vida.
-
lo es, pero esta noche ella tenía razón en algo que alcanzo a decirme
que es suficiente razón para no querer atraparla esta noche.
-
¿Que te dijo? anda dime.
-
No lo entenderías.
La velada paso tranquila y
todos se divirtieron mucho, el resto de la velada Mimi y Daniel se la pasaron
como los mejores amigos... por ahora ^_^.
Fin
«
-
¿Estas buen mi...- el estuvo a punto de decir “mi amor” no
entendió porque esa frase quería salir de sus labios pero casi comete el error
de decirla- Mimi?
-
Si, creo que si lo estoy- dijo ella sin notar lo que Daniel estuvo
a punto de decirle por la ansiedad de
la misión y el dolor del pie.
-
No necesitas ayuda.
-
No, no te preocupes mi...- que pensó, esa frase se vino a su
mente como por instinto “mi amor” ¿Por que quería decirle eso a él?- mi pie
pronto estará bien pero mi zapato se rompió me permites.
-
Seguro no necesitas ayuda.
-
No, en serio.
Se levanto y al tratar de
caminar tropezó y callo directamente sobre su pecho y él la abrazo para
detenerla y del golpe lo tiro a él también.
-
Estas bien mi ...
-
Estas bien mi ...
En ese momento la frase de
“mi amor” saldría limpia y clara como sus corazones les pedían sacarla, pero
llego Rina reclamando a grandes voces que Daniel la hubiera dejado sola en la
pista y ella aprovecho para irse pues ella lo tenía acaparado y ella debía
cumplir una misión pie lastimado o no y sentimientos confusos o no...