“El cumpleaños más especial”
omake
navideño

La expresión que apareció en la carita de Hien Li anunciaba que el niño estaba más despistado que nunca –si, de acuerdo, a Hien eso le ocurría con frecuencia, pero esta vez realmente no entendía nada- y Miriel Hiragizawa no pudo contener una sonrisita y que un brillo divertido apareciera en sus brillantes ojos azules.
¡Era tan divertido ver a Li cuando adoptaba aquellas expresiones, que realmente le costaba muchísimo trabajo no reírse del ingenuo niño a carcajada limpia!. Realmente, aquello de “divertirse a costa de Li” bien podía acabar siendo un hobby para Miriel..
Pero tenía una reputación de “damita” que mantener, de modo que pensó que si quería pasar un buen rato a costa del niño chino, debía usar su astucia natural para no ser descubierta...
Pero, su mamá estaba por llegar, y si la pillaba mofándose de Li, iba a entristecerse y
Miriel supo que –para su pesar- debía contenerse .. esa vez.
..............
No se ustedes, pero esta autora opina que lo que se hereda, no se hurta.
- “¿Qué pasa Li? ¿no vendrás a hacer la tarea?”
- “Si.. eh... claro” –los ojos verdes contemplaron nuevamente el elegante salón de la Embajada- “vamos”
Miriel contuvo la risita y ambos niños volvieron a hacer su tarea en la amplia biblioteca donde se les unió Nadeshiko en escasos minutos. No es que fuera una labor muy pesada, pero la tarea escolar consistía esta vez en investigar un cuento, y el que les había tocado por sorteo era precisamente el de “Arturo y los caballeros de la Mesa redonda”, de allí que los tres pequeños –que formaban grupo en esa tarea del colegio- estuvieran en la biblioteca de la embajada británica, donde podían obtener mejor información que en cualquier otro lugar.
Pero, al salir, los enormes ojos verdes buscaron de nuevo el amplio salón y fue tal su desconcierto, que Nadeshiko preguntó con su dulce vocecita:
- “¿Qué pasa Hien?”
- “No, nada...”
Los dulces e inteligentes ojos mieles de la hija de Touya miraron a su primo con inquietud y Hien hubo de admitir al fin..
- “Es sólo
que... me preguntaba que es eso”
- “¿Eso?”
- “Si” –replicó a su prima- “¿no lo has visto?”
Ni corto ni perezoso, el hijo de los Li guió a su primita hacia el bello y lujoso salón y allí señaló con rapidez lo que lo estaba inquietando...
- “¿Nunca habías visto eso antes?” –preguntó Nadeshiko.
- “Si, pero nunca uno tan de cerca.... en mi casa no los hacemos. Por eso es que me preguntaba ..”
- “¿Qué?”
- “Que significa”
- “¿No sabes lo que significa la navidad?” –replicó Miriel, que había estado buscando a sus pequeños huéspedes- “¿de verdad no sabes?”
- “Sé que es. Pero no sé por qué es que se hace. O lo que significa” –replicó el niño- “mis papás y mis tíos van a venir más tarde ¿no es cierto?. Tus papás siempre hacen una fiesta este día... eso me dijo mi mamá”
Miriel asintió.
- “¿Nunca has tenido una fiesta en navidad?” –preguntó Nadeshiko.
- “¡No dije eso!” –el niño empezaba a avergonzarse- “en mi casa en Hong Kong hacemos fiesta también... pero nunca había visto “esto” tan de cerca y sólo quería saber que es lo que significa”
Ambas niñas se miraron sin dar vistos de comprender del todo la pregunta del niño y finalmente Hien se enojó. Y es que de pronto se sintió infinitamente tonto por preguntar algo que parecía que el resto de las personas comprendía muy bien...
- “Lo que tú quieres saber es...” –empezó Miriel.
- “Mira, mejor olvídalo” –replicó el pequeño, irritado- “ya se hizo tarde y mis papás deben estar por llegar. Yo sé que esta es una fiesta de gente grande, y ya debería estar en mi casa...”
- “¿Qué te hace pensar eso?” –la dulce voz de Yoko Hiragizawa se hizo presente y Hien hizo un gesto cortés hacia la joven Lady, a modo de despedida- “espera, espera, pequeño Hien... pequeña Nadeshiko. ¿Es cierto eso que has dicho?”
- “¿Lo de la fiesta de grandes, sí Milady. ¿No es así?” –replicó Hien con inocencia.
- “No, no lo es. La reunión de esta noche es para todos nuestros amigos pero también para los niños ¿no es cierto Nadeshiko?”
- “Sí, tía” –asintió la niña, que llamaba así a Lady Hiragizawa, en vista de la amistad tan cercana que tenía con Miriel y lo seguido que visitaba la casa- “yo sólo voy a cambiarme a casa y regreso. ¿No van a traerte tus papás a la fiesta más tarde Hien?”
El niño dudó un poco. Hmm... ahora que lo pensaba, algo así oyó en el desayuno de la mañana, pero había estado tan apurado en huir desde que Dama Ieran empezó con las frases despectivas de “celebración extranjera” mientras su papá había fruncido el ceño con enfado y su mamá trataba de calmar los ánimos exaltados...que realmente recién se daba cuenta que debía estar en su casa en ese mismo instante, cambiándose para la fiesta.
¡Porque ya era bastante tarde!, seguro que la gente estaba al llegar porque Lady Hiragizawa estaba muy bonita y elegante en aquel hermoso vestido azul que la hacía verse más pálida y distinguida. A estas alturas, seguramente su mamá estaba también poniéndose un lindo vestido, y si conocía a su prima May May, ella debía estar alborotando todo Li Manor buscándole..
¡Ups...!
Estaba en problemas..
- “Ya avisé a Sakura que estás aquí. Ella y tu papá ya están en camino y traen ropa para que te cambies” –sonrió Yoko, con ternura- “lo mismo hice con tu mamá, Nadeshiko. Ella...”
- “Seguro que la torpe rodó por las escaleras otra vez.. ¡si rueda como pelota por las de la casa, por aquí debe ser igual..”
- “¡No te burles de tu hermana!”
- “Buenas noches Yoko” –saludó Tomoyo a la vez que Touya hacía un gesto cortés de saludo hacia la joven Lady, mientras a su vez el médico daba un leve golpecito sobre la cabeza de Mamoru- “¡Oh Nadeshiko, si que te retrasaste!.. tengo aquí tu vestido..”
- “Mejor será que la ayudes a cambiarse Tomoyo. Miriel, hijita, por favor, lleva a tu tía a tu habitación para que Nadeshiko pueda cambiarse..” –la niña inglesa asintió y guió a Tomoyo, Nadeshiko y al curioso Mamoru hacia sus propias habitaciones en el ala infantil de la Embajada- “¿Algo de tomar, doctor?” –ofreció Yoko con gentileza.
- “Gracias, pero no” –declinó Touya- “a todo esto ¿dónde está el inglés? ¿no está haciendo otra de las suyas, verdad?. No imagino nada peor que empiece con alguna de sus cosas mientras yo estoy distraído por un trago”
Yoko sonrió con paciencia.
- “Puedo garantizarle que Eriol no hará ninguna de “sus cosas” esta noche, Doctor. De modo que si desea relajarse un poco, sabe que puede hacerlo con confianza”
- “Gracias” –asintió, agradeciendo que aquella menuda muchacha fuera capaz de contener las “ansias de diversión” de Hiragizawa con su sensatez, porque Touya no olvidaba ninguna de las trastadas que Eriol les hiciera cuando Sakura y el propio Hiragizawa eran aún niños- “ahora sí le acepto un trago. ¿Crees que Yukito demorará mucho?”
- “No, él y Ayame deben estar al llegar, al igual que los Li y los otros..”
La joven dama sirvió un trago de “whisky en las rocas” a Touya que sólo entonces reparó en la presencia de su sobrino que le miraba con sorpresa, como si el hermano de Sakura fuera un extraterrestre. Y aprovechando que Yoko tenía que supervisar los últimos detalles de la reunión, Kinomoto miró a su sobrino por unos segundos, antes de decir, con su aspereza habitual.
- “¿Y qué contigo, mocoso? ¿no tienes modales? ¿porqué demonios no me saludas y me miras como si me hubiera crecido un ojo en medio de la cara?”
- “Perdona tío. Buenas noches” –se inclinó Li con corrección y Touya asintió- “es sólo que...”
- “¿Qué?”
- “Nada” –murmuró Hien, ahogando una risita.
- “Oh si, pequeño Hien. Lo que has visto no es alucinación. El respetado doctor Kinomoto si tutea a mi esposa..” –zumbó Eriol, ingresando al salón con cierto brillo divertido en los azules ojos- “siempre y cuando Yoko garantice que no voy a convertirme en una amenaza ¿sabes?”
Hien saludó a Eriol y miró al inglés con cara de no entender ni jota de lo último que Eriol dijo. Osea, se había dado cuenta –efectivamente- que su irritable tío Touya, el mismo que siempre estaba discutiendo con su papá –a quien pese a eso no temía en lo más mínimo, pues para Hien su tío era sólo el mismo Mamoru, sólo que más grande y sabía bien como lidiar con él- había tuteado a Lady Hiragizawa; pero no había entendido a qué se refería Lord Hiragizawa con eso de “siempre y cuando Yoko garantice que no voy a convertirme en una amenaza” ¿quién era esa amenaza? ¿Lord Hiragizawa?...
Eso no podía ser... Lord Hiragizawa y el señor Yamazaki eran los mejores amigos de su papá y su papá no tendría a gente que es “una amenaza” por amigos ¿o si?. Osea, ya sabía que Lord Hiragizawa tenía muchísima magia y que era reencarnación de Lead Clow .. y que Lady Yoko y el superior Hiu eran reencarnaciones de hechiceros que manipulaban las aguas, pero no dejaba de ser raro que su tío Touya -¡quien no tuteaba ni siquiera a su papá!- tuteara a Lady Hiragizawa. Lo que Hien no entendía –y Eriol sí, por eso se divertía tanto en ese momento- es el porqué. Touya Kinomoto no tuteaba fácilmente a la gente, apenas a un puñado de personas y entre estas NO estaban incluídas Shaoran Li ni Eriol Hiragizawa...
¿Porqué si lady Hiragizawa?
Hien no lo entendía, pero Eriol sí. Y le divertía horrores. Kinomoto era necio como mula y no olvidaba en ningún momento las trastadas y pruebas que él les había hecho pasar a todos cuando niño, de allí que el médico jamás accediera a tutearle, aunque Eriol sabía que le apreciaba. ¿Y porqué tuteaba a Yoko?.. era simple en realidad, Kinomoto respetaba a la joven china. Su seriedad, afán de superación y especialmente el que Yoko fuera su conciencia... específicamente quien impedía que hiciera otra vez algún tipo de bromas como las que tanto le gustaban. Porque... si Yoko no estuviera, ambos sabían –Si, Eriol y Touya lo sabían bien, Shaoran era un ingenuo pero Touya seguía tan suspicaz como siempre- que Hiragizawa no sería tan escrupuloso y quizá le hubiera hecho a Shaoran Li y a los Kinomoto algo más que hacerles rabiar con palabras.
Y es que ¿quién podía culparle? Entre Shaoran y al irritable galeno que el chino tenía por cuñado, esos dos eran víctimas perfectas para sus “pruebas” ...¡Y pasarla bien a costa de los demás era un hobby tan relajante para Eriol!
¿Cómo que Touya si tenía motivos que agradecerle a Yoko, no creen?.
Al notar la inocente sonrisa de Hiragizawa, Touya hizo un gesto taimado –a él , ese inglés no le engañaba con esa cara de “soy inocente” que ponía- a la vez que pedía a quien le estuviera escuchando que realmente Eriol no intuyera la verdadera razón del porqué respetaba a Yoko.
Si, le estaba agradecido a la muchacha por tener a ese inglés loco “bajo control” pero el verdadero motivo de su respeto, era que recordaba muy bien que Yoko daba bofetadas bastante fuertes pese a su menudo aspecto. ¿Cómo olvidarlo, sí Touya estuvo allí cuando Yoko abofeteó a Hiragizawa?..
Oh, Touya no olvidaría eso ni aunque tuviera cien años. Peor aún, porque nadie le quitaba de la cabeza que la bofetada posterior que en ese entonces a él también le cayó por parte de Tomoyo había sido inspirada por aquel primer bofetón -que él mismo y Tomoyo- vieran propinar a la joven china a este inglés alto y astuto.
Por eso Yoko Hiragizawa merecía respeto, sí señor. Y Shaoran Li tenía suerte, ya quela”monstruo” de Sakura no estuvo allí en ese entonces para tomar lecciones visuales de la bofetada, porque de lo contrario Li también hubiera sido aporreado contundentemente al menos una vez, en estos años de casado que tenía con Sakura.
Si, estaba seguro de eso. Cuando una mujer ve a otra abofetear a un tipo, eso es una especie de mensaje subliminal.
- “Es la primera vez que les veo a los tres juntos sin pelearse” –reía Sakura divertida, pues mientras su hermano pensaba todo aquello ya la card captor y su esposo habían llegado a la embajada- “¿Verdad que si, Yukito?”
El profesor –que celebraba su cumpleaños al día siguiente al igual que su hijito Yuu, el 25 de Diciembre- asintió, pero fué a acomodarse al lado de su amigo, ya que como Touya estaba en silencio Shaoran le miraba de hito en hito, temiendo que su cuñado estuviera tramando algo en su contra..
- “Es que es raro que no me soltara algún sarcasmo cuando llegué... esto me dá mala espina” –bufó Li ante la risa de Eriol- “¿de que hablaban antes que yo llegara?”
- “¿Conmigo?, casi nada. Tu cuñado charlaba con tu hijo, por si no lo sabes”
- “¿De verdad?... hmmm.. como sea. Al menos Yukito ya está aquí para evitar que me salte encima a tratar de matarme...”
- “¿Cómo la vez que se enteró que Hien iba a venir al mundo?” –zumbó Eriol.
Shaoran puso cara de pared mientras a Touya se le dibujó una gruesa vena en la frente y Yukito lanzó una mirada suplicante a un divertidísimo Eriol.
No, no se equivocan.. pese a los años pasados, el sólo recuerdo de la “concepción adelantada” de Hien por parte de Sakura y Shaoran, aún irritaba muchísimo al médico..
Y todavía hacía a Shaoran sentirse culpable o como un depravado..... o algo similar.
Claro, nadie lanzaba más que sutiles indirectas al respecto –cuando digo “nadie” léase “Eriol”- en consideración al niño pero aquellas sutiles indirectas que el inglés dejaba caer de cuando en cuando siempre tenían la virtud de poner a Kinomoto de humor belicoso, y a que Shaoran adoptara casi postura de defensa...
- “Pues, ahora que lo pienso, tampoco sé bien porqué tienen “eso” aquí” –replicaba Mamoru, que bajaba las amplias escalinatas con su primo y las niñas- “es algo que nosotros no tenemos en casa.. ni siquiera lo he visto en casa del Director Tsukishiro.. mucho menos con Kia”
- “¿De qué hablan, enanos?” –preguntó Tao, que tenía la cara algo roja pues había agregado media botellita de licor al ponche que tenía en la mano- “¿qué es “eso” que tanto les llama la atención? ¿mujeres desnud..?”
- “Tao” –murmuró Rei, lanzando una mirada helada sobre su amigo.
- “Bien, bien... de acuerdo... ya sé que sólo son enanos.. pero crecerán, Rei. Algún día crecerán y las hormonas les van a despertar. Digo, eso espero. Porque si alguno de ellos resulta ser una paleta helada como tú voy a llevarme un gran trauma a la tumba ...” –el chico se encogió de hombros- “conocer a un sujeto helado como tú ya es bastante, ¿sabes?”
Rei no dijo nada y volvió su mirada hacia donde los niños estaban... ahora que lo pensaba un poco, a él “eso” también le daba curiosidad..
- “¿Nunca habían visto acaso un árbol de Navidad, chicos?” –murmuró Miriel alegremente- “en todas partes hay al menos uno o dos de ellos...”
- “Si, lo he visto varias veces. Pero no entiendo porqué ponemos adornos en ese tipo de árboles”
- “¿No escuchaste a la enana, petiso Li?” –replicó Tao, bufando ya que al pasar a su lado, su hermana le había arrebatado el vaso de ponche y ahora veía a Ayame y Sakura deshacerse de la bebida- “es un árbol de navidad, le ponemos esas luces y toda esa cosa porque es navidad..”
- “¿Y qué es navidad?”
Todos se miraron entre sí y Rei sintió la pregunta implícita en las expresiones de todos los niños y Tao... pero no. El hablaba poco aún cuando sabía las respuestas y en vista que ahora NO sabía exactamente la respuesta, menos aún iba a abrir la boca.
- “Bien, como el “Rey del Hielo “ no nos hace el honor de explicarnos, diré que me sorprenden tus preguntas, mocoso. Osea ¿no sabes que es navidad?... en navidad comemos mucho y nos damos regalos ¿qué más quieres que sea?”
- “Es Santa Claus quien dá los regalos, Superior Hiu” –bufó Mamoru.
- “Como sea, como sea.. se come un montón y recibimos regalos. ¿que más quieres?”
Hien hizo un puchero pero insistió.
- “Eso ya lo sé. Y no es lo que dije”
- “Pues pregunta bien. Esa es tu respuesta..”
Hien hizo otra mueca, e hizo un gesto para alejarse.. ¡que tonto había sido!, ¿porqué preguntaba algo que todos sabían pero nadie sabía explicar?.. ¡bah!, ¡no valía la pena ni la vergüenza que estaba pasando!
- “Espera, Hien..” –pidió Nadeshiko- “yo... creo que él tiene razón. No preguntó Superior Hiu, ¿No es cierto, Superior Tsukishiro?”
- “Preguntó ¿qué es navidad? , no lo que se hace en esa fecha..” –replicó Rei, monótonamente.
- “Eh... ¿Es el cumpleaños del Director...?” –replicó el recién llegado Kia Monouhi, ya que el Superior Kinomoto estaba allí.
- “Comemos mucho y Santa Claus nos da regalos” –dijo Mamoru.
- “Bueno, en realidad, los papás compran regalos para los niños..” -replicó tao, pensativamente- “y es algo bastante caro. Hay mucho que comprar, mucho que pagar, mucho dinero y muchísimas cosas con la cara de Santa Claus por todos lados..”
- “Mamá hace una comida especial.. y vienen los abuelitos, nos dan también obsequios y los adultos brindan entre sí” –dijo Nadeshiko.
- “.................”
Ese fue Rei.
- “¿En serio, no saben que es navidad?” –se sorprendió Miriel- “eso es lo que la gente HACE en navidad, no lo que es Navidad..”
- “¡Al fin alguien entiende de lo que hablo!”
Hien se cruzó de brazos con gesto taimado y casi retando a los otros, mientras los demás niños –y dos adolescentes- intercambiaron miradas perplejas. Entrtanto, los adultos habían dejado ya sus conversaciones y preparativos y todos rodeaban a los chicos, muy interesados en esta peculiar conversación..
- “Pues, Navidad es una fiesta en todo el mundo. Se celebra el nacimiento de Cristo. El Dios de los Cristianos...” –explicó Miriel mostrando lo que había llamado desde el principio la atención de Hien, que no era el arbolito de navidad sinó otra cosa- “esto, por ejemplo .. es un “nacimiento”. Aquí están los padres de Jesús y el lugar que le rodea, es la aldea donde él nació”
- “No entiendo” –insistió Hien- “¿dices que esto es por el Dios llamado Jesús?, por SU nacimiento?”
- “Así es”
- “¿Y que hay de los regalos?” –quiso saber Mamoru.
- “Me enseñaron que a Jesús, cuando nació, unos pastores fueron a ofrecerle sus respetos.. y después unos hombres, llamados Reyes Magos, le dieron obsequios”
- “Si, eso es el asunto de los obsequios. Por eso se les dá a los niños.. ya se me había olvidado” –replicó Tao- “¿porqué me miran así?... si, soy chino, pero en Inglaterra la mayoría es cristiana y estuve en un colegio cristiano cuando iba a primaria... por eso soy anglicano”
- “¿Y que hay de Santa Claus?”
- “Es... un tipo que dá regalos ¿no?” –Miriel asintió y Tao siguió- “bueno... no sé mucho de eso”
- “Pero nosotros no somos cristianos..” –razonó Hien- “tú si lo eres, Hiragizawa... Ustedes lo son. Y me dicen que todo esto es en realidad una fiesta de cumpleaños, que no es la del Director solamente.., sinó la del Dios Cristiano...” –siguió- “lo que no entiendo, es porqué entonces, la gente que no es cristiana también hace fiestas. Ahora, yo creía que era una fiesta de Santa Claus, que él era el de la fiesta, porque en todos lados no está la cara de.. ¿cómo se llama?”
- “Cristo, Jesús” –dijo Miriel.
- “Si. Yo he visto muchas cosas en Hong Kong.. y una vez, fui con mamá y papá a América hace 3 años... yo era chico, pero era Navidad, y en América son cristianos y nadie hablaba de “Cristo” sinó de Santa Claus, regalos, regalos, y cosas que comprarse..”
- “Ahora que lo dices..” –recordó Nadeshiko- “¿te acuerdas cuando mamá nos llevó a todos a ese lugar, Francia?”
- “Papá estaba enojado. Y sólo estuvimos dos días, porque la señora Curtis Jeannette estaba enferma... y era navidad” –explicó Mamoru- “fue hace como 2 años”.
- “También en Europa son cristianos y era navidad, y la gente sólo hablaba de Santa Claus, todo en todos lados era sobre Santa Claus y sobre regalos, sobre comprarse cosas..“ –musitó Nadeshiko- “nadie hablaba de Cristo”
- “Todo eran regalos, muchos regalos, y fiestas... muchas fiestas.. aún aquí” –dijo Kia Monouhi- “nadie hablaba de EL”
Los adultos se miraban entre sí, de pronto mudos de asombro hasta que la voz severa pero gentil del recién llegado Hajime Hiragizawa preguntó:
- “¿Quieren que les cuente una historia que tiene que ver con lo que preguntan?”
- “¿Qué hace él aquí?” –pensó Eriol, perplejo.
- “¡Si abuelito, por supuesto!!” –saltó Miriel- “¿es sobre la navidad?”
- “Si, sobre la navidad.. y Dios, que nació esa noche..”
- “¿Tu papá es cristiano?” –se asombró Shaoran.
Eriol no dijo nada. Jamás había hablado con Hajime de eso.
- “Esta es una carta que escribe Jesús. Y dice lo siguiente:...”
“Como sabrás, les amo con todo mi corazón, como siempre ha sido, y veo que nos estamos acercando otra vez a la fecha en que festejan mi nacimiento. El año pasado, todo el mundo hizo una gran fiesta en mi honor, me da la impresión que este año ocurrirá lo mismo.
Llevan meses haciendo compras para la ocasión y casi todos los días salen anuncios y avisos sobre lo poco que falta para que llegue esta fecha donde se recuerda mi nacimiento. Veo que es mucho lo que preparan y aunque nunca me recuerdan, es agradable saber que por lo menos un día del año piensan en mí.
Hace ya mucho tiempo atrás los hombres el porqué vine yo a este mundo y agradecían de corazón mi sacrificio en la cruz para salvarles. Hoy en día, la mayoría de la gente apenas si sabe porqué motivo se celebra mi cumpleaños.
Me gusta mucho que la gente se reúna en ese día y que las familias y amistades que psiblemente ni se comunicaron en todo el año, se unan y lo pasen bien todos juntos )aunque al otro día vuelvan a alejarse de sus afectos otra vez), me alegra sobre todo que los niños se diviertan tanto y esperen con ansias esta fecha; pero aún así, veo que la mayor parte de las personan no comprenden bien de que se trata esta festividad.
Recuerdo que el año pasado, habían estado preparándose para la fiesta durante dos meses y al llegar el día de mi cumpleaños, hicieron una gran fiesta en mi honor. Había cosas deliciosas en la mesa, todo estaba decorado y había muchos regalos, pero ¿Saben una cosa?, ni siquiera me invitaron, yo era el invitado de honor y no se acordaron de invitarme, la fiesta supuestamente era para mí, yo era el homenajeado y me dejaron afuera, me cerraron la puerta... y Yo quería compartir la mesa con ellos.
No me sorprendí, porque los años anteriores había sido igual y yo perdono y siempre guardo la esperanza de que todo cambiará.
Aunque no me invitaron, entré a la fiesta para ver que sucedería, nadie advirtió siquiera mi presencia, ni siquiera se dieron cuenta de que yo estaba allí.
Estaban todos comiendo y bebiendo, riendo y divirtiéndose, cuando de pronto se presentó un hombre gordo vestido de rojo y barba blanca postiza, gritando "¡jo, jo, jo! ¡Feliz NMavidad!". Parecía que había bebido de más, porque medio se tambaleaba, sin embargo todos le saludaban y apaludían. Cuando se sentó en un gran sillón todos los niños, emocionados, se le acercaron corriendo y diciendo : "¡Santa Claus!", ¡como si él fuera el homenajeado y toda la fiesta fuera en su honor!.
Al llegar las doce de la noche, todos comenzaron a abrazarse, yo extendí mis brazos esperando que alguien me abrazara... y ¿saben? Nadie me abrazó.
De repente empezaron a repartirse todos los regalos, uno a uno los fueron abriendo hasta terminarse, me acerqué a ver si había algo para mí, pero no había nada.
¿Que sentirían si el día de vuestro cumpleaños, los amigos hacen una fiesta y se regalan entre sí, sin tenerte en cuenta?. Yo nunca pedí riquezas, ni cosas caras, sólo he pedido AMOR, una oración y que me dedicaran un "te amo Jesús".
Ya en la madrugada, los niños todos se durmieron y el ambiente se tornó bastante pesado, los adultos embriagados empezaron a hablar vulgaridades, chismes, críticas y mil cosas más.
Me levanté y me fuí, así como entré sin que nadie lo notara, de la misma forma salí.
Ya en la calle, caminé solitario y reflexioné al pasar junto a gente que dormía en las calles ¿cómo entre hermanos se podía permitir esto?. Porque unos tenían tantos regalos, tanta fiesta y tanto gasto, cuando otros no sólo no habían tenido un plato de comida, si no que debían dormir a la intemperie?.
Pensé que el mejor regalo que me podían hacer a mí los hombres, haciendo bien a sus semejantes, ayudando a los pobres, a los desprotegidos, a esos niños de la calle o abandonados en hospitales que no conocían un regalo. Todo lo que dieran al prójimo a mí me lo estarían dando.
Veo que cada año que pasa, es peor. Llega mi cumpleaños y sólo piensan en la cena, las compras, en las fiestas y de mí, casi nadiese acuerda. Y pensar que yo nací n un pesebre, rodeado de animales y pastores y mi cuna fué un comedero de animales.
Quisiera que esta navidad me permitieran entrar en vuestros corazones, que recordaran que hace más de 2000 años vine a este mundo para dar la vida por todos ustedes en la cruz, para que pudieran tener salvación y vida eterna. Desearía nacer todos los días en los corazones de los hombres y que me permitieran morar ahí para ayudarles cada día en todas vuestras dificultades, para que puedan palpar el gran amor que siento por todos.
"Yo estoy llamando a la puerta, si alguien oye mi voz y abre, entraré en su casa, y cenaremos juntos"
Aquí les mando mi invitación a mi gran fiesta, serán ustedes mis invitados de honor en el Reino de los Cielos, porque vuestro nombre está escrito en el Libro de la Vida.
Confía en mí, abandónate a mí, hazme el dueño de tu vida.
Este será el mejor regalo que me puedas dar
Los amo, Jesús."
- “¡Que horrible que le hagan eso!” –replicó Hien, apretando los puños- “¿porqué?,, yo creía que era una fiesta de Santa Claus por todo lo que ponen en todos lados, porque todo es Santa Claus y regalos... y fiestas... y era un cumpleaños”
- “¿Realmente le hacemos eso a aquel Señor llamado Cristo?” –preguntó Mamoru.
- “¿Cómo te sentirías tú si es tu cumpleaños, todos hacen fiestas e invitan a otra persona como invitado de honor... ¡y no te invitan a TI!, ¡hacen fiestas por tu cumpleaños y nadie te invita! ¿cómo te sentirías?”
Mamoru bajó la cabeza ante lo dicho por su primo. ..
- “Es cierto... ¡pero no es culpa nuestra! ¡nosotros no somos cristianos! ¡que ellos hagan fiesta por Cristo y no lo inviten, no es culpa de los que no somos cristianos! ¿porqué le invitaríamos, o lo mencionaríamos si la gente que dice creer en EL no lo hace?”
- “Porque igual estamos celebrando su cumpleaños.... y lo menos que podemos hacer, es invitarle” –murmuró Nadeshiko.
- “Claro. Hacemos una fiesta al Director Tsukishiro” –murmuró Kia- “pero es Navidad, osea es una fiesta de cumpleaños, sin el cumpleañero, ¡es horrible!. Mucho más si es Dios al que dejamos de lado”
- “Tú no eres cristiano Kia” –le recordó Miriel.
- “Sí, pero me siento mal por haber hecho fiesta en navidades, sin saber por qué, o invitarle a EL. Si es su fiesta, es justo que hablemos de EL. Seamos o no cristianos..”
Miriel también miró con tristeza el bello nacimiento en mitad de su salón.
- “Es cierto..”
Los niños se hundieron en un silencio pesaroso y Sakura se adelantó hacia su hijo, abrazándole.
- “Mi pequeño... no estés triste” –dijo la antigua card captor- “si, es horrible que algunos cristianos no recuerden que la navidad no es una fiesta de regalos o gastos, sinó un cumpleaños. Es horrible que algunos ni siquiera recuerden mencionar al dueño del cumpleaños, pero.... nosotros....”
- “Nosotros no somos cristianos, mamá” –insistió Hien- “¿eso nos disculpa? ¿porqué entonces festejamos la navidad? ¿sólo por los regalos?”
- “No querido. Los regalos son sólo un signo externo. Ustedes vieron bien, los regalos no son en sí la navidad.. Y ahora estamos pensando en EL... y estoy segura, que eso le agrada”
- “La navidad es,...” –intervino Eriol- “efectivamente, la fiesta más importante para los cristianos y los no cristianos del mundo. Para los cristianos, es el cumpleaños.. la fiesta de cumpleaños de Cristo, que vino al mundo y nació como cualquiera de nosotros, siendo Dios”
- “Eso es un verdadero acto de amor. Que alguien que es Dios se haga humano.. creo que es algo que sólo un amor infinito puede hacer..” –murmuró Shaoran.
- “¡Y nació en un pesebre!” –rió Miriel- “fue pobre todavía.. muy pobre. Para enseñarnos a no ser presumidos...”
- “Y que la gente vale más por lo que está en su corazón, que no por lo que posee en su bolsillo o en una cuenta de banco..” –dijo Yukito.
- “Es un Dios sabio....” –murmuró Rei, con respeto.
- “Pero.. ¿y los regalos?” –preguntó Mamoru.
- “Los regalos los entregamos a los niños, porque en cada niño, en su inocencia y bondad.. vemos a Jesús Niño y queremos rendirle homenaje y gratitud por haber venido a este mundo” –dijo Yoko, suavemente- “yo aprendí eso cuando me volví cristiana... fue una de las razones por las que lo soy. Por la bondad de EL, por su misericordia”
- “Y si que es misericordioso” –razonó Touya- “si siendo Dios, vino al mundo, y no envía algún tipo de rayo o desastre pese a que la mayoría de la gente lleva muchos años festejando navidades, sin invitarle siquiera a EL, festejando en su lugar más las cosas que tienen... o hasta a ese “Santa Claus”. ¡Realmente tiene mucha paciencia con todos!. Si yo fuera EL hace rato que no hubiera tolerado tanto olvido...”
- “En si, Santa Claus podría decirse que es uno más de los invitados de la fiesta de Cristo” –replicó Tomoyo, a quien sus años en París habían dado conocimiento sobre el cristianismo- “un invitado alegre, ruidoso... que como todos, quiere halagar a Cristo... pero...”
- “Sólo un invitado al fin” –intervino Ayame Tsukishiro.
- “Pues la gente si que confunde las cosas fácilmente” –insistió Shaoran- “ahora resulta que halagan todos al invitado y dejan afuera al dueño del cumpleaños..”
- “Lo dicho. Cristo es amable... mira que siendo Dios, aguantar eso” –bufó Touya.
- “Creo que las personas olvidamos las cosas debido a la prisa con que vivimos” –dijo Eriol- “como bien dices, Shaoran: somos tontos, porque nos confundimos. Esto es algo que los cristianos no debemos olvidar nunca.. la Navidad es el cumpleaños de CRISTO y como tal, EL es el principal invitado en esta fiesta..”
- “Es a EL al que debemos abrir nuestros corazones” –Lady Hiragizawa dio la razón a su esposo- “por eso se dice que la Navidad es la fiesta familiar... porque Dios nació de una madre llamada María.. y tuvo un gentil padre terrenal, bondadoso y paciente, llamado José. EL fue niño, como cualquiera de ustedes.. y tuvo una familia.. por eso es que esta fiesta, es SU fiesta, y a la vez, una fiesta de la familia., una fiesta donde olvidamos nuestros enfados y los problemas... porque si Dios vino al mundo mostrando tanto amor...”
- “Sería imperdonable que nosotros, simples humanos, guardáramos rencores entre nosotros..” –dijo Tomoyo.
- “Eso sería para los cristianos..” –dijo Hien- “¿y para los que no lo somos? ¿porqué celebramos Navidad?”
- “Algunos dicen que es por el afán comercial de los regalos... pero yo no lo creo así” –intervino Shaoran, contestando a su hijo- “creo en realidad, que eso es el aspecto externo, y como bien dices, es una pena que la gente no se dé cuenta y sólo vea celebrar la navidad sin pensar en el verdadero porqué de la celebración..”
- “Pero los cristianos si tienen porqué. Es cosa de que lo recuerden papá. ¿Porqué celebramos nosotros si no somos cristianos? ¿cuál es la verdadera razón para que nosotros celebremos la navidad entonces?”
- “Creo que la verdadera razón” –la voz de Sakura era suave y gentil al decirlo- “es porque reconocemos que si un Dios puede tener tanto amor para hacerse hombre y sufrir las penalidades de este mundo, merece nuestro profundo respeto. Porque un Dios que es tan bueno, que lleva su amor hasta nacer humildemente en el sitio más pobre.. es alguien maravilloso y lleno de amor para todos. Creo que todos sabemos que Dios existe.. algunos le llaman de formas diferentes, algunos aceptan a Dios como Cristo, otros le llaman de otra manera.. pero lo que reconocemos, lo que festejamos, cristianos y no cristianos, en realidad, bajo toda esa apariencia de regalos y celebración, es el amor, el perdón, la misericordia y la esperanza en que el mundo puede mejorar. Que si el humilde niño de ese pesebre es Dios, pues que trajo todas esas cualidades a este mundo, que podemos y debemos recordar.. que los seres humanos, podemos ser mejores”
- “¿Aún los que no somos cristianos?”
- “Los cristianos creemos que Dios ama a todos, cristianos o no” –dijo Yoko, suavemente- “y nació en este acto de amor, al hacerse humano, no sólo por los que creen en EL, sinó por los que no creen en EL también.. o por los que le adoran bajo un nombre diferente.. no importa el nombre”
- “Y eso, el verdadero motivo de la navidad, no debe olvidarse, ni confundirse. Es SU cumpleaños y como tal, lo primero es saludarle... y recordarle”
Los pequeños parecieron recobrar su alegría y todos, desde el sobrehormonado Tao, el gélido Rei, la cristiana anglicana Miriel, los niños Kinomoto y el curioso e ingenuo niño Li y aún el niño shintoísta Kia Monouhi, expresaron una oración de respeto, amor, gratitud y reconocimiento a este Dios que se hizo Niño como ellos, y que sufriría lo que cualquier hombre –y por todos los hombres, como lo sabía Miriel- para hacer patente su amor por la humanidad...
Y era algo peculiar... aquel grupo de adolescentes y niños, de diferente nacionalidad, y religión, haciendo una oración sincera ante aquel nacimiento, que no era algo para adorar, sinó una expresión grafica que nos recuerda hoy, como siempre, el milagro de Belén.
Niños rezando, niños deseándole “feliz cumpleaños” a Alguien Muy Especial.
- “A veces, hace falta que los niños, por cuya boca sólo sale verdad... nos hagan recordar estas cosas.. el verdadero significado de este día, ¿no es así?” –replicó Shaoran.
- “Si, no hay duda que los niños están más cerca de Dios en su inocencia y pureza..aún mi pequeña Miriel”
- “Tu hija es una niña lista y muy buena Eriol” –sonrió Yukito- “Rei y ella parecen dos ángeles rezando...”
- “¿No te molesta que no te hallan todos saludado hoy, Yukito?”
- “No. Entiendo que EL debe sentirse horrible cada vez que le olvidan, y peor aun en su cumpleaños.. me siento honrado que Yuu y yo podamos compartir nuestro primer “feliz cumpleaños” con alguien como EL. ¿Dices que hace milagros no Eriol?” –el inglés asintió- “pues mi vida en este mundo, es un milagro... y eso es algo que agradecer”
Hiragizawa y Li asintieron a lo dicho por el profesor.
- “Es mejor que todos se den prisa, la cena esta por servirse” –anunció Touya, mientras Yukito partía a buscar a Yuu, que estaba bajo el cuidado de May May y Naru en una habitación superior- “y a ver si se dan prisa.. que ya Sakura y las demás chicas tienen todo en su punto. ¿No se mueven? ¡les hablo a ustedes dos, Shaoran, Eriol.... ¡vengan y ayuden de una vez!”
Ambos jóvenes se quedaron estáticos de la pura sorpresa. ¿Touya Kinomoto tuteándoles? ¿no que jamás iba a perdonar a Shaoran por haberse “aprovechado” de la inocencia de Sakura y también que nunca iba a confiar en Eriol?. En esos mismos instantes, ingresaron por la puerta una Sonomi que hacía intentos abrumadores para disimular su enfado en vista que Fujitaka traía a Iean Li del brazo conminando a su consuegra a tener una cena “con todos los buenos amigos de su hijo” y mientras Sakura estaba atónita al ver a su hermano ofrecer una silla cómoda a Sonomi –que aún estaba incrédula por el gesto de su yerno, mientras Tomoyo filmaba a escondidas la escena- los dos antiguos amigos se miraron entre sí, con profunda sorpresa..
- “Esto es lo que se llama “espíritu Navideño”... pero no te ilusiones Shaoran. Es un milagro de navidad” –murmuró Eriol.
- “Si que es un auténtico milagro... si que lo es” –añadió Shaoran- “¿sabes?.. es una pena que el nacimiento de Cristo sólo se celebre una vez al año..”
- “Si, pero realmente es un milagro, ¿no crees?”
- “Ya lo creo. Mi madre está aquí... ¡en una cena de navidad!”
- “Y mi padre..” –pensó Eriol.
Ambos jóvenes siguieron a los demás a paso rápido y todos, esa noche, recordaron que hace muchísimos años un bebé nació en Belén para dar esperanza al mundo.
No todos pensaban igual sobre Dios, pero estaban seguros de una cosa...
Esta fiesta de cumpleaños, iba a ser verdaderamente para el cumpleañero..
Dios hace milagros especiales en navidad.. en el nacimiento de Cristo-Jesús...
“He aquí, yo estoy á la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz y abriere la puerta, entraré á él, y cenaré con él, y él conmigo.”
Apocalipsis 3, 20
Notas de la autora: Ante todo.. ¡FELIZ NAVIDAD Y VENTUROSO AÑO NUEVO!... espero que les guste este pequeño especial de navidad, que no está en cronológica secuencia con el capítulo 13 o 14 del fic –no olviden que Shaoran está de viaje en este momento ^^´- pero hoy 24 de Diciembre estas frases no podían dejar mi mente en paz.
Siempre es difícil escribir sobre los puntos de vista de personajes que no son cristianos, pero creo que esto que está en este omake navideño recoje mi forma de pensar sobre la navidad para todos y en todo el mundo. Gracias al Cielo, mi musa pudo hilvanar las preguntas más naturales en las bocas de los pequeños del fic, quienes siempre ven las verdades, como todos los niños, directa y sin temores. Ahora pues, sólo me queda desearles a todos ustedes, Católicos –soy católica- y no católicos, ortodoxos, judíos y no cristianos en general, unas fiestas venturosas donde podamos desearle feliz cumpleaños a Jesús Niño, quien es lo que importa, y que en nuestros hogares, nuestras familias y los que nos rodean, este día olvidemos las rencillas, las penas y agradezcámosle a EL la vida, el estar junto a los que amamos, el haber reído, llorado y sufrido y VIVIDO este año más. Recordemos con amor a los que han partido este año y están más cerca a Dios –mis adorables Tenchi y Kenji- y agradezcamos por tener a nuestro lado a los que nos acompañan esta noche. Reflexionemos un poquito lo que significa la navidad.. Agradezcámosle a EL en su cumpleaños, invitándole a entrar en nuestro corazón y nuestra vida... es el regalo mejor para EL.
Comentarios y tomatazos a [email protected]
Desgraciadamente, este mes de Diciembre no va a haber capítulo regular del fic, espero me disculpen, pero el trabajo y las clases y los preparativos de Navidad me han dejado sin tiempo hace más de 2 semanas. Con todo, les veré –si Dios quiere- el 30 de Enero del próximo año con el siguiente capítulo, donde nos esperan MUCHISIMAS sorpresas..
¡UN ABRAZO y que DIOS LES BENDIGA!
Mikki.