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 “El Verdadero Legado”
por Mikki

Capítulo XVII

Familias en disputa

“¿Que no hay alma? ¡Insensatos!
Yo la he visto: es de luz...
(Se asoma a tus pupilas
cuando me miras tú.)

¿Que no hay cielo? ¡Mentira!
¿Queréis verle? Aquí está.
(Muestra, niña gentil,
ese rostro sin par,
y que de oro lo bañe
el sol primaveral.)

¿Que no hay Dios? ¡Qué blasfemia!
Yo he contemplado a Dios...
(En aquel casto y puro
primer beso de amor,
cuando de nuestras almas
las nupcias consagró.)

¿Que no hay infierno? Sí, hay...
(Cállate, corazón,
que esto bien por desgracia,
lo sabemos tú y yo.)”

Rimas – XII
Rubén Darío


 

Reflexión Décimo Séptima: Rei

Vengo sintiendo que las cosas van mal hace algún tiempo, pero no son las investigaciones del “prohibido”. De hecho, creo que si sólo se tratara de eso, todo sería más fácil.

Mi familia está bien pero el mundo a mi alrededor es más que mis padres y hermano y son las personas que nos rodean las que me preocupan. Puede ser ridículo o absurdo porque soy un adolescente, pero las memorias del Guardián de la Luna: Yue, están en mí pese a que no soy una reencarnación sí tengo los recuerdos de esa parte de mí que fué él alguna vez y es eso, y el afecto que tengo por los que nos rodean, lo que me tiene inquieto. 

Es difícil conciliar el cariño de Yue hacia los niños Sakura y Shaoran y verlos como los veo yo. Como un joven matrimonio. Pero un joven matrimonio con problemas. Estoy seguro.

¿Qué cómo lo sé?.. sólo lo sé. Padre charlaba con madre el otro día y también están preocupados; padre los conoce tanto como yo y sabemos que es imposible que Shaoran esté lejos por tanto tiempo de los suyos sin que algún grave problema lo atormente; por eso es que creo que ellos tienen problemas ya que siempre ambos han vencido todos los obstáculos juntos, pero estando ahora separados –y viendo el rostro de Sakura tan triste - sé que sufre por él. El problema es que estoy casi seguro que él sufre tanto como ella. 

¿Que puede separar a dos personas que han vencido tanto y se han amado desde siempre?, no lo sé... y esa es mi preocupación. Ella siempre será la primera mujer que he admirado siendo yo, Rei, y a Shaoran lo respeto. Pero algo les atormenta, lo sé asimismo no ignoro que los peores problemas muchas veces están en nuestras mentes y corazones...Por eso es tan difícil.

Me tranquiliza saber que Tomoyo y Kinomoto están muy bien. No es que me preocupe mudarme de habitación en mitad de la noche otra vez, pero esos dos son una pareja bastante.. complementaria. El carácter de Kinomoto me es muy fácil de entender por mis recuerdos como Yue –amigable bajo aquella dureza externa- porque a su vez creo que tenemos precisamente eso en común, aunque ahora me trate como el escolar que soy y ya no como un aliado; en cuanto a Tomoyo.. siempre fué una persona increíblemente amable y gentil y casi podría jurar que pese al temperamento de Touya es ella quien realmente le maneja a él...

Ahora que lo pienso, es un fenómeno inquietante que deduzco tiene que ver con el matrimonio y los hijos que tienen.

Es una fortuna que al ser un híbrido no tenga considerado aquel tipo de asociación como es el matrimonio... porque admito que de ser yo manejado por alguien tan delicada, heriría eso que padre llama “dignidad”, algo que según él, siempre he tenido en grandes cantidades... desde que era Yue.

Supongo que Touya Kinomoto a mandado la dignidad a algún lugar lejano, porque nadie ignora que ella le tiene a él donde quiere..

Y lo repito. Me alegra ser un híbrido y que el enamorarme no entre en mis planes o capacidades –aunque padre y madre parecen suponer que si- pero tengo demasiadas cosas ya en esta vida con mi familia y mis responsabilidades de guardián, además de este asunto de la leyenda perdida me tiene muy inquieto..

Pero el extraño teléfono de Tao ha sonado ..y eso me recuerda.. ¿que clase de sujeto le pone nombre de mujer a una cosa tecnológica?.. ¡en fin!, la idea de que padre psicoanalice a mi mejor amigo a veces me espanta por que nadie sabe que tiene en la cabeza.. y en fin, mejor no divago... porque las noticias parecen ser malas.

Tao ha volado a la clínica porque su hermana ha tenido un accidente..

No sé porqué.. pero siento que necesitará ayuda

 

Tao Hiu había cortado la comunicación con Shaoran y se había dejado caer en las escaleras de la entrada de la clínica, casi hundido en un sopor. Sentía rabia, cólera y miedo pero también estaba tremendamente desorientado; pese a sus recuerdos como Wu Fang Sheng tenía escasos 15 años y encontrarse repentinamente a la cabeza de su despedazada familia le empezaba a provocar pánico, eso sin mencionar que tenía mucho miedo por su hermana, se sentía profundamente decepcionado de Eriol y estaba muy asustado por Miriel.

De pronto.. y sin saber cómo, se encontró llorando en cuclillas.

Su adorada hermana, la persona que había hecho más por él que nadie en el mundo había perdido su bebé y él estaba allí, muerto de miedo de volver a la habitación de ella y verla llorar. Eso podía sonar cobarde y estúpido de su parte pero la impotencia que sentía y el dolor y la rabia de las lágrimas de Yoko le hacían sentir sumamente estúpido..

Así que él mismo lloraba sin poder detenerse y empezó a usar las mangas de su camisa en un simple intento de contener las lágrimas.

- “Toma” –un pañuelo llegó a su cara sin saber cómo- “cuando termines, lávate la cara y sube con ella. Sé que te duele lo que pasa, pero tienes que estar a su lado. Te necesita”

Los ojos grises de Hiu se abrieron –aún con lágrimas- llenos de sorpresa, para encontrarse con la serena faz de Rei Tsukishiro, en cuyos ojos brillaba esta vez algo parecido a la tristeza y la comprensión.

- “¡Viejo!” –saltó asustado- “¿porqué estás aquí? ¿no has traído a la enana, no? ¡digo, porque..!!”

- “Mis padres están con ella. Y acabo de oír lo que decías por teléfono” –dijo a modo de explicación sentándose al lado del compungido Tao- “¿es cierto?”

- “Si”

Tao miraba al piso, obstinadamente.

- “¿Cómo paso?”

- “No lo sé. Como entenderás Yoko no me dijo muchos detalles salvo el hecho que “Eriol tiene a alguien más en su vida”.. y que van a divorciarse”

Los celestes ojos del hijo de Yukito contemplaron a su amigo con preocupación..

- “Entonces no lo condenes aún. No sabemos nada y tu hermana debe estar... mal” –dudó, respirando profundamente- “¿en verdad estaba embarazada?”

- “Si. Y lo perdió. Cuando cayó por las escaleras esta mañana..”

Rei contempló a Tao con inquietud antes de quitarle a su “Marilyn” de las manos y empezar a marcar el teléfono de su casa..

No se le había ocurrido traer su propio teléfono.

- “¿Qué haces? ¡no se te ocurra! ¿que diablos voy a decirle a la enana?!”

- “No vas a decirle nada... hasta saber que hacer. Estoy llamando a mi padre y le diré que venga. Esto sobrepasa lo que tú o yo podamos manejar y a mi padre se le ocurrirá algo, no por nada es psicólogo y conoce tanto a las personas. Le diré también a mi madre que lleve a Miriel con los Kinomoto y se quede con ella todo el día... hasta que sepamos que hacer. ¿Hablaste con Shaoran o me equivoco?”

- “No te equivocas. Era él. Había llamado a Eriol, pero él se ha largado sin llevarse siquiera su teléfono y yo contesté” –suspiró- “está al llegar. No sé de donde, pero está al llegar.. al menos eso dijo.”

- “No me sorprende, con todo lo que le dijiste”

Tao empezó a temblar..

- “¿Qué voy a decirle a la enana, viejo? ¿qué? ¡¡ni siquiera soy capaz de subir allá arriba y ver cómo ese imbécil ha destruido a mi hermana!! ¿qué se supone que voy a decirle a la enanita cuando pregunte??! ¡¡Yoko está muy mal y no creo que vaya a regresar a la Embajada en muchos días!! ¿qué se supone que voy a decirle a la enanita?..” –Tao ahogó sus lágrimas limpiándoselas otra vez con el dorso de su manga porque el pañuelo de Rei estaba hecho pelota en sus manos- “ella... ¡va a preguntar! ¡va a preguntar y no quiero hacerle daño!” –hipó- “es como mi hermanita pequeña ¡le he cambiado pañales!... y odio pensar que voy a decirle..”

- “Así que la pequeña Miriel es ¿tu “hermana pequeña”?, Tao” 

- “Yoko ha sido como mi madre, viejo” –admitió- “yo sé bien que así como Miriel es más mujer a ratos que niña... eh,, tu ya sabes por.. bueno.. por cosas” –miró al guardián a ver si entendía, pero Rei no entendió nada de la sutil indirecta- “bueno, mi hermana ha sido más mamá que hermana para mi desde que me acuerdo ¡creo que yo fuí su juguete cuando era pequeña!.. ella siempre como una mamá-niña conmigo, así que cuidar de la enanita es mi deber ¡es lo menos que le debo! y ¡demonios! ya lo dije... quiero mucho a esa enanita” –hipó de nuevo- “¿qué se supone que le diré cuando pregunte por sus padres?”

Rei se plantó frente a su mejor amigo y apretó los hombros de Tao con ambas manos en un gesto de apoyo, mientras su voz era serena y clara, pero llena de decisión..

- “Mi padre encontrará las palabras que decir Tao. Ahora sólo debes procurar llorar todo lo que quieras porque cuando subas arriba a ver a tu hermana ella debe verte fuerte, con mucho ánimo ¡debe verte como la persona que va a apoyarla en este difícil momento! ¡ella es la que peor lo está pasando, la que más está sufriendo! ¿entiendes?” –Hiu asintió- “llora y maldice a Eriol lo que quieras AQUI, pero con ella.. tienes que ser más animoso que nunca, más maduro y más consolador de lo que jamás hayas sido. Esta vez Tao..” –dijo firme- “ella te necesita. Necesita de tu inquebrantable optimismo y no de tu rabia, necesita de tu alegría y también necesita tu hombro para llorar.. porque si tú necesitas llorar, ella lo necesita más que nadie. Entiéndelo. Vas a tener que ser muy pero muy fuerte porque toda las personas que amas: TU familia, TE NECESITAN y van a apoyarse en ti ¿lo entiendes?”

Tao asintió, sintiéndose de pronto muy impresionado ante la expresión y las palabras de su amigo.

Sabía que Rei no hablaba mucho..a menos que fuera estrictamente necesario. Y esta vez el joven guardián había sido realmente expresivo.. por una vez en su vida.

Y realmente, ambos chicos entendían que esta era una situación crítica.

- “Cuéntame todo lo que sepas Tao” –la voz de Shaoran Li sorprendió a ambos chicos que casi dieron un brinco del susto- “es bueno ver que estás aquí Rei. Creo que la pequeña Miriel debe permanecer en tu casa o en...”

- “Acabo de hablar con mis padres... sin decirles lo que había pasado porque no son cosas que comentar por teléfono” –interrumpió el guardián- “pero mi padre viene para acá. No sé si es lo correcto, pero creí que era mejor que mi madre lleve a Miriel a la casa de los Kinomoto”

Shaoran asintió, sintiéndose muy impresionado ante la rápida capacidad de decisión de Rei.

- “Bien, no podría haberlo dispuesto mejor” –dijo, subiendo con ambos chicos las escaleras de la clínica- “lo que necesito es que me de digas donde está Eriol..”

- “¡No lo sé y no quiero saberlo!” –gritó Tao, frenético otra vez- “¡el muy bastardo estuvo allí cuando el doctor nos dijo lo del bebé y no entró a ver a mi hermana! ¿cómo fué que no me dí cuenta que algo malo había pasado entre ellos??! ¡él tenía unas ojeras enormes y estaba hecho un desastre! pero ¡por supuesto que yo no podía ni imaginarlo y el muy cobarde no tuvo siquiera las agallas de decírmelo!!”

- “Procura tranquilizarte por favor.. así no estás ayudando” –replicó Shaoran, luego de intercambiar miradas preocupadas con Rei- “entonces.. ¿no sabes donde está?”

- “No, y suerte que él tiene. ¡¡¡En cuanto lo vea le voy a caer a patadas..!!”

- “Tao, por favor...” –pidió Rei- “sé razonable por una vez en tu vida..”

- “La condición de Yoko es estable, pero aunque está muy débil ella insiste en marcharse lo antes posible” –Hin Lu apareció de pronto y ambos chicos se sorprendieron al ver que el secretario había aprovechado esos instantes para saber la condición de Lady Hiragizawa- “he hablado con los doctores Shaoran, y me han dicho que lo mínimo que ella necesita son tres días aquí pero es muy terca, ya la conoces. Lo óptimo es dos semanas y aún necesita mucho reposo y tranquilidad para superar... lo que le pasó”

La mirada del leal Hin Lu también expresaba pena. Ciertamente Eriol era el mejor amigo de Shaoran y el secretario le apreciaba mucho, pero a Yoko la había conocido desde el día que la chica china quedó bajo la protección de la Abuela Li más de ocho años atrás, y desde entonces ambos habían sido muy amigos, así que Hin Lu estaba profundamente conmovido por la desgracia de la joven. 

No imaginaba nada peor que perder un bebé.

Pero estaba confundido al no ver a Eriol por allí.

- “Tao, es mejor que vayas con ella y la convenzas de que por su bien, debe obedecer a los médicos” –ante las palabras del joven Jefe, Hin Lu lanzó una mirada oblicua sobre Li y Shaoran se avergonzó al recordar que era un paciente aún peor que Yoko- “no entraste a la habitación de ella ¿verdad Hin Lu?”

- “No. Dijiste que ella no debía saber de nuestra presencia..”

- “¿Porqué no?” –preguntó Tao.

- “A lo mejor nuestra presencia puede.. incomodarla, porque haría evidente que sabemos lo que pasó” –Tao admitió compungido que no se le había ocurrido eso- “por eso es que necesito que tú la convenzas de llamar a Yukito, que ya está en camino.. y que Miriel pase esta semana que Yoko está bajo reposo, con los Tsukishiro o los Kinomoto.. como ella prefiera”

- “Si... eso es buena idea”

- “Es tu hermana la que debe decidir que se le vá a decir a Miriel, Tao. Y nadie mejor que Yukito para ayudarla pero tú no debes separarte de su lado y hasta que Yoko decida que hacer o a quienes contarle lo que le ocurre, ella debe ignorar que nosotros sabemos todo lo que pasó”

Tao asintió.

- “Vé con ella ahora..”

El chiquillo marchó apurado a ver a su hermana mayor y Shaoran se quedó en mitad del pasillo con un confundido Hin Lu –que aún no tenía idea de lo que hablaban su jefe y los chiquillos- y un muy serio Rei.

- “Explícale todo a tu padre y que me mantenga informado. No olvides que la pequeña Miriel no debe saber nada de esto hasta que Yoko decida que hacer...”

- “Yo me ocuparé de Miriel. Es mi responsabilidad como su guardián; pero si bien ella va a saber que su madre está enferma.... preguntará por su padre”

Shaoran asintió, inquieto antes de volverse a Hin Lu.

- “Nos vamos a la Embajada de inmediato a poner algo de orden allí y ver si Eriol fue para allá.. luego a casa” –ordenó y el secretario salió de prisa, a disponer el vehículo- “Rei... ¿tú que crees?”

- “Nada bueno, si Eriol sabe lo que a ella le pasó. No entiendo aún eso de que él tenga a “alguien más” pero si sabe lo del bebé que ella ha perdido, debe estar desesperado..”

- “Si, pienso lo mismo”

Por la mente de Shaoran pasó la escasa descripción de Tao “tenía unas ojeras enormes y estaba hecho un desastre” y eso le preocupó. No tenía la menor idea de qué podía haber pasado entre sus amigos como pareja, pero aquella aseveración no parecía muy congruente al hecho que “Eriol tuviera a alguien más” y en realidad, la sola idea lo desconcertaba.. no acababa de digerirlo siquiera. ¡Se supone que era él quien tenía los problemas! ¿no era Eriol quien se había burlado de él poco antes de que sufriera el accidente con el caballo al casi intuir que tenía cierto distanciamiento con su esposa?.. 

¡Oh, el pobre no entendía nada!..

- “Me voy por un rato y todo el mundo se vuelve loco” –pensó sin entender lo que pasaba aunque por la cara de Tao, no era el único- “Rei..” –se volvió hacia el chiquillo una vez más- “voy a poner a algunas personas a buscar a Eriol y hablaré con él para poner este problema en claro. Necesito que me ayudes a mantener a Tao tranquilo y que no haga nada idiota si Eriol regresa por aquí. Estoy contando contigo, pero debo irme ya. Dejare algunas personas vigilando este lugar pero me vine aquí directamente del Aeropuerto y ni siquiera he ido a mi casa..”

- “Si” –asintió el joven- “yo me encargo de eso, pero....” –el adolescente dudó- “cuando... cuando esto esté más claro, es necesario que todos tengamos una charla muy seria. Y hablo de todos: Sakura, Tomoyo, Yoko, Touya, Eriol, mis padres.. todos. Hay algo muy grave que ustedes deben saber y que no puede esperar. Deben saberlo cuanto antes”

Shaoran miró confundido al chiquillo. Osea, Rei había sido Yue, pero pese a que ahora no ignoraba y les recordaba perfectamente no les había tuteado jamás; por si fuera poco había cierta peligrosidad y advertencia en lo que parecía querer decirles..

- “Bien. Confío en ti. Si hay noticias de Eriol te avisaré y ruego que hagas lo mismo”

Mientras el sol se perfilaba ya alto en el horizonte Sakura suspiró, tratando de encontrar una posición cómoda en la butaca donde había pernoctado. Había pasado toda la noche cuidando de Wei pese a la evidente desaprobación de su suegra y apenas se había despertado unos minutos para enviar a su hijo a su propia habitación en la madrugada, así que pueden comprender su evidente sorpresa cuando sus ojos verdes se abrieron esa mañana y lo primero que vió fue el rostro frío y arrogante de Ieran Li.

- “Tienes una llamada telefónica” –replicó la dama, con evidente desaprobación- “un hombre llamado Ruthwen”

- “Eh... gracias, Dama Ieran..”

La madre del Jefe del Clan Li lanzó una mirada aguda sobre la tranquila faz de Sakura y salió del lugar...

- “Lamento mucho molestarla, Sakura” –dijo el lord con cortesía- “pero no había tenido noticias suyas los últimos días, y estaba inquieto porque sé lo que le apasiona su investigación. Espero que no haber sido inoportuno..”

- “No, por supuesto que no” –replicó- “sólo... cosas de familia. Complicaciones que nunca faltan, milord. Lamento mucho no haber podido avisarle que no iría estos días a su despacho..”

- “Olvídelo por favor. Pero, sabiendo de su interés es que me preocupé y me tomé la libertad de llamar a su domicilio” –el caballero hizo una pausa- “en realidad, la llamé hoy porque estos días que no he contado con su presencia, hice un descubrimiento realmente sorprendente..”

- “¿Sobre qué parte específicamente? ¿la antigüedad del pergamino rojo o acaso..?” –se interesó la muchacha- “¿acaso algo más?”

- “Bueno, en el scanner que se hizo del fragmento que Ud. conserva en su poder... apareció algo realmente interesante. Ayer apenas es que confirmé que no estaba yo alucinando..”

- “¿De qué se trata?”

- “El scanner reveló algo grabado en el pergamino....”

- “El Doctor Jenkins dijo que el pergamino estaba vivo, milord”

- “Sí, vivo” –el occidental ahogó un gesto que pudo ser estupefacción, miedo o algo parecido- “pero encontré algo más en el scanneo, además del hecho que el pergamino está formado por células vivas”

Sakura sintió un nudo en la garganta..

- “¿Y eso es?”

- “Una señal extraña. Ud trajo un pedazo del pergamino.. con las últimas palabras de una especie de profecía mitológica..”

- “Sí”

- “Hay algo... microscópico en una parte del texto. Un símbolo. Una esfera con el yin yang chino, atravesado por un rayo..”

- “¿Cómo dijo?”

- “Un ying yang chino.. atravesado por un rayo”

Sakura quedó en silencio por unos segundos... ¿donde había visto ella un símbolo como el que Lord Ruthwen le describía? ¡porque ella estaba segura de haberlo visto! una esfera con el yin yang chino, atravesado por un rayo.....

Eso era...

De pronto lo recordó..

Los ojos canela de Shaoran en el hospital, después de haber sobrevivido al ataque del último card captor mostrándole a ella las Protection Cards que él había creado para protegerla a riesgo de su propia vida. Las cards verdes y oro, las siete cards maestras con sus imágenes representando las responsabilidades del Jefe del Clan Li..

Y a la espalda de las cards..

El sello.

El sello de Shaoran, del clan Li.

Porque lo que estaba en la espalda de las cards no era el sello de Clow, sinó una esfera con el yin yang chino, atravesado por un rayo..

Y recordó la leyenda perdida..

“Seis estrellas descendieron...
Astros de las sombras que traicionaron los cielos.
Antes de que los hilos del destino se enlazaran, tejió su propio destino.
Siguió las indicaciones de un familiar fallecido y adoptó una criatura
que ignoró qué es el bien y qué es el mal, pero hizo girar la rueda del destino del Reino Celestial.
Seis estrellas se reunieron y expiró el Primer Reinado del Cielo.
Aquel gobernó la órbita de las estrellas, tanto a las oscuras como a las celestiales.
Ni siquiera mi poder menciona el nombre del elegido.. el prohibido.
La llama de su espíritu arrasó el mal del universo... y más.
Seis estrellas reunidas lo dominaron todo.
Nada pudo detenerlas.
Entonces, destruyeron los cielos y el reinado del Señor del rayo y de las Tormentas”

- “¿Donde, donde.. DONDE?” –casi gimió, angustiada- “¿donde sale ese símbolo? ¿¿donde???”

- “¿Se siente bien?”

La joven de ojos verdes suspiró. Por supuesto que no se sentía bien. ¿Acaso el nombre de Li estaba como símbolo entre las letras del pergamino? ¿cómo es que no lo notó nadie hasta ahora? ¿significaba eso acaso que indefectiblemente su esposo y su hijito iban a ser víctimas del prohibido?; pero, entendiendo que este hombre no entendía el motivo de su tono, procuró serenarse, antes de contestar..

- “Si, sólo... me sorprendí. Le visitaré lo antes posible milord, estoy verdaderamente intrigada con su descubrimiento..”

- “Me alegra saber que está Ud. bien, entonces. La espero cuando pueda visitarme Sakura. Hasta pronto”

El occidental se despidió con cortesía y cortó la comunicación, mientras Sakura se encontraba con la mirada interesada de Wei, a quien su reacción había despertado..

- “Señorita.. señorita... sigue Ud. muy asustada...”

- “Si Wei, no puedo negártelo” –aceptó la muchacha- “muy, muy asustada. A veces siento que estoy muy cansada de estar sola. Esto es.... agotador para mí”

- “Ud. es muy fuerte señorita. Realmente fuerte..”

- “¿En serio lo soy?” –suspiró la joven mujer, con un suspiro que delataba su propia autocrítica- “¡oh Wei!, me he preguntado mil veces, desde que Shaoran se fué.. si soy realmente tan fuerte como él. Tú me has hablado y he visto y sentido más que nunca estos meses, lo que Shaoran ha soportado y vivido toda su vida... la severidad de Dama Ieran, la presión y la responsabilidad del clan, los conflictos con la gente del Concilio ¡él ha vivido todo esto toda su vida! y yo... yo..” –suspiró de nuevo- “yo ni siquiera llevo la carga de todas las responsabilidades que él afronta, pero me siento exhausta, agotada..”

- “Es porque no ha tenido tregua señorita... el Concilio y las críticas y la maledicencia que siempre la han perseguido han aumentado tremendamente estos meses y sé bien lo pesadas que puede ser las exigencias de mi Señora Ieran... más los problemas con el señorito y su preocupación por mi pequeño amo Hien..”

- “¿En serio he hecho algo Wei?” –sonrió la joven, con tristeza- “Pese a mis problemas con mi suegra, su sola presencia presiona a mi pequeño y no puedo negarlo, porque me presiona a mí... y sin embargo... no he hecho nada. Shaoran, aún donde está, sigue rigiendo el Concilio y yo, aquí.. soy quien me quejo. Si tan sólo pudiera no pensar en él, no pensar más en él y no sentirme tan atada a su recuerdo.. y con cada día que pasa me siento más poquita cosa...”

- “Pero señorita..”

- “No fuí hecha para esto Wei. No soy tan fuerte como él. Lo veo ahora...”

- “Es usted talentosa, brillante, con una gran belleza, una figura envidiable  y...”

- “¿De verdad es así como me ves?” –se sorprendió- “Supongo que si miras la fachada, es lo que se vé... pero sabes mejor que nadie, que no es verdad Wei. A veces pienso que mi juventud es el principal obstáculo para relacionarme con los del Concilio.. tal vez no he puesto ni un poco de mi parte en estos años en llevarme bien con ellos, y finalmente es ahora que Shaoran no está conmigo que me doy cuenta que al estar sin él me siento como una niña perdida... y no está bien. Yo debo apoyarlo, ¡es él quien necesita mi apoyo pero ha sido él quien siempre me ha protegido!”

- “Señorita....” –el anciano sonrió con orgullo- “no diga eso.. usted hace un gran trabajo..”

- “Sólo hago lo que puedo Wei. Jamás estuve preparada para dirigir algo como la Agencia Noticiosa del Concilio ¡solo soy periodista, no administradora ni menos aún una ejecutiva! ¡no tienes idea de todas las veces que he estado cometiendo errores, antes, durante y después de que Shaoran se fuera!... yo trato, lo intento con todas mis fuerzas ¡¡pero no soy una persona organizada, segura, valiente!!, puedes dejarte engañar por la ropa cara, por todo lo que rodea Li Manor o Li House en Hong Kong... pero sólo soy yo Wei. La misma persona que conociste de niña... la misma chica que cuando volvió a ver a Shaoran era camarera para ayudarme, mientras estudiaba en la universidad..”

- “Eso lo sé bien...”

- “Cada mañana.. me levanto con miedo a meter la pata en alguna junta. No soy meticulosa ni astuta para los negocios ¡sigo siendo la misma chica despistada de siempre! ¿crees que hago yo un balance en la Agencia? ¡por favor, Wei, ni siquiera puedo balancear mi propia chequera! soy desorganizada, distraída, insegura. ¿Sabes como digo los discursos que tengo que dar, cuando tengo que dar uno? ¡con audífono en mi oído, porque no puedo retener de memoria demasiadas palabras!..” –volvió a suspirar- “nunca fuí buena en los estudios, menos aún como para memorizar largos discursos o cosas así... sólo los deportes eran lo mío.. y ahora ni eso Wei. Sabes bien que la figura la conservo por el estrés.. hace tiempo que apenas puedo comer algo al día...”

El anciano negó con la cabeza..

- “Señorita... es cierto que la gente puede creer que usted es una persona con mucho dinero y gran belleza, con todo a su alrededor... una mujer “perfecta”, pero como bien dijo Ud. quien sólo mira la fachada de las personas se engaña cruelmente. Es Ud. humana señorita Sakura... tiene defectos y virtudes y ciertamente es comprensible que pese a los años en este medio, se sienta aún desorientada. Sé bien que no es perfecta, pero cuando me referí a que hace Ud. un gran trabajo es por eso mismo. Porque no es perfecta, porque nadie lo es... porque con todos esos defectos que tiene, también tiene virtudes, y eso es lo que la hace enfrentar esos miedos, esas inseguridades que la agobian por todos lados. Pero Ud. lo sigue intentando, cada día.. pese a no estar segura si lo hace bien. ¿Porqué lo hace? ¿por ser la mejor, la más hábil? ¿por la dicha de ejercer poder sobre los demás? ¿porqué?”

- “¡Oh no Wei!.. por favor, eso es para mí, una gran carga.. nada más. Yo hubiera sido feliz si sólo fuera una simple reportera.. cubriendo noticias diarias, o quizá algo aún menos emocionante. Pero lo hago, no porque disfrute dando órdenes, sinó porque así me siento útil a Shaoran.. útil en algo que tiene que ver con mi carrera...”

- “¿Odia acaso ser la Directora de la Agencia?”

- “No, nada de eso... me agrada la Agencia, saber las cosas antes e informar al Concilio, pero es sólo... sólo que no siento que sea la más capacitada para dirigirla. Ahora que Shaoran no ha estado y he tenido que representarlo un poco en el Concilio he visto todo lo que él hace y me abruma... me abruma todo lo que es capaz de realizar sin quebrarse, cuando yo hago mi parte, y aún siento que mi parte en el Concilio es demasiado para mi capacidad..”

- “Pero lo intenta cada día.. ¿porqué?”

- “Porque me gusta... y porque quiero que Shaoran y Hien estén orgullosos de mí”

- “Eso es suficiente señorita. Nadie le pide perfección, sólo eso.. intentarlo”

- “¡Pero Shaoran hace muchas más cosas dirigiendo todo el Clan y el Concilio! ¡y ellos son... terribles!!”

Con un gran esfuerzo, el anciano puso su rugosa mano sobre el hombro de la joven..

- “Es normal dudar.. y es natural temer. Si, el señorito fué educado para esto, pero él también teme.. también duda. Ud. lo sabe..”

- “Pero él .. él... ¡hace tantas cosas!.. es tan ... tan bueno, tan dulce, tan fuerte, tan serio pero a la vez tan gentil.. cálido... y sabe cómo tratar a todos. Sabe cuando ser severo, cuando ser compasivo, gentil...” –los ojos verdes brillaron ilusionados al recordar no sólo las cualidades de su esposo sinó su atlética figura- “es... es... ¡oh, a veces no quisiera pensar en él todo el tiempo! ¡tengo su ausencia atormentándome todo el tiempo, más que amarrada a su recuerdo, como si se hubiera llevado un pedazo de mí cuando se fué!”

Canción: Desilusióname
Intérprete: Olga Tañón

“Dame la oportunidad de no pensar en ti,
y no soñarte mas para poder seguir
y ya no estar atada a tu recuerdo.
Déjame sufrir en paz,
dame la soledad,
y ya no vuelvas mas,
desátame de ti,
para el viento sople,
y se lleve muy lejos todo lo que fui.

Te pido solo una razón para olvidarte, destroza de una vez mi pobre corazón”

El anciano sonrió tenuemente... la joven estaba realmente haciendo un retrato muy detallado de su joven señorito..

- “A veces quisiera que no fuera tan bueno Wei. A veces quisiera tener un motivo para odiarlo, para decir que no lo necesito, pero.. pero.. no puedo dejar de adorarlo, cada día que pasa, no puedo dejar de amarlo y adorarlo cada vez más. Si fuera malvado, si fuera... malo... sería más fácil...”

“Desilusióname te pido,
no tengas compasión conmigo,
hazme cruzar la línea de el amor al odio
para conseguir tu olvido.
Desilusióname te pido hazme caer
al fin vencida, enséñame al final
que no eres tan perfecto y que esto de adorarte
no tiene sentido”.

- “Estar separados todo este tiempo ha sido muy duro, señorita...”

- “Antes.. cuando creía que Akasha había sido Roxelana... me torturaba con eso. Con el temor que él me dijera que no me amaba, que había recordado que la amaba a ella...”

“Reta mi imaginación
dime que alguien llego
que no sentiste amor
dentro de el corazón
y que fingías todas, todas tus caricias”

- “Pero... todo fué una mentira, señorita. Ud me lo dijo..”

- “Sí. Y eso es lo que hace más difícil cada día que paso separada de él. Porque lo amo y él es tan maravilloso..” –se sonrojó al pensar en lo mucho que anhelaba dormir entre sus brazos- “que a veces quisiera que esta separación que tanto me duele no sea tan larga y dolorosa...”

“Te pido solo una razón para olvidarte
destroza de una vez mi pobre corazón”

Un leve alboroto se escuchó y temiendo una áspera amonestación de Ieran, Sakura se puso de pie, preocupada por Hien y lanzando una mirada preocupada sobre Wei. ¡El anciano estaba muy débil y ella allí, contándole sus problemas!, pero preocupada por el alboroto se despidió de prisa, temiendo por Hien ya que Mei Ling no había venido sola cuando llegó a Japón; la esposa de Hin Lu no había podido traer consigo a su único hijo Kei Lang porque el niño estaba en plena escuela –aunque Mei Ling ya estaba haciendo el traslado del niño para el siguiente semestre- pero eso mismo no había sido aplicable a sus gemelas y la bebé, de modo que desde la llegada de su tía, Hien había estado más sigiloso que nunca porque realmente temía muchísimo el volátil temperamento de sus primitas pero al oír tal alboroto, Sakura temió que su niño no había podido eludir más a las animosas gemelas. 

Y salió, deseando evitar un problema con dama Ieran, pero Shaoran seguía en su cabeza.. como antes, como siempre.

“Desilusióname te pido,
no tengas compasión conmigo,
hazme cruzar al línea
del amor al odio para conseguir tu olvido.
Desilusióname te pido
hazme caer al fin vencida,
enséñame al final
que no eres tan perfecto
y que esto de adorarte...”

- “Hola Sakura...”

La joven de ojos verdes quedó paralizada y muda. Ante ella, mirándola con profundidad desde los brillantes ojos canela se encontraba la alta y gallarda figura de su esposo.

“No me mires mas así,
ya no puedo soportar esta agonía,
saber que no eres mío,
y que nunca lo serás.
fuiste todo para mi
ya no puedo respirar

entrégame la libertad”.

Los ojos castaños la contemplaron por unos segundos que a la joven le parecieron eternos, confusos, tremendos... inquietantes. ¿Estaba él realmente allí? ¿era él o estaba alucinando? ¿realmente era Shaoran quien la miraba en mitad del vestíbulo, en una postura totalmente casual, enfundado en un traje de tres piezas negro obviamente hecho a su medida y que lo hacía lucir tan ... tan... bien –por decir algo mínimo- y es que Sakura no supo porqué pero de pronto era realmente consciente de como la tela parecía deslizarse desde esos anchos hombros hasta la estrecha cintura y caderas con perfecta gracia mientras la simple camisa azul claro que llevaba debajo contrastaba con los ricos tonos azules de la corbata, poniendo todo el conjunto un énfasis en aquella figura delgada pero gallarda que ella conocía tan bien. Con vergüenza pensó que May May tenía razón al haber dicho en más de una ocasión que su esposo estaba “demasiado bueno” y se avergonzó de pensarlo... pero la imagen seguía allí y aún no se lo creía. ¿Ella alucinaba?  -porque había alucinado varias veces con verlo regresar en esos meses- osea, ¿Shaoran estaba realmente allí? ¿terriblemente guapo, elegante, tranquilo y sereno como si nada hubiera pasado?.

“desilusióname..
hazme cruzar la línea de el amor al odio
para conseguir tu olvido
desilusióname te pido
hazme caer al fin
vencida enséñame al final
que no eres tan perfecto
y que esto de adorarte
no tiene sentido”

Canción: Desilusióname
Intérprete: Olga Tañón

Parpadeó, atónita.

Si. Era él. Era demasiado real para ser alucinación. Ella conocía bien aquella figura masculina perfectamente cubierta por el costoso traje oscuro, era él. Ciertamente estaba tremendamente pálido, pero Sakura conocía y había acariciado mil veces el cabello suave y brillante, aquellas manos gentiles pero hábiles en esgrimir la espada, ella había visto mil veces esa sonrisa y se sintió totalmente perdida en aquellos ojos suyos que la contemplaban como si quisiera atravesarla..

- “Hola Sakura” –repitió el joven jefe.

Sólo entonces la joven entendió que en su estupefacción se había pasado varios segundos contemplando a su esposo, sin responderle.

- “Yo... he...” –dudó, sin entender de pronto porqué se sentía como una colegiala- “hola...”

Por un instante los ojos verdes y los castaños se encontraron y Sakura sintió como si tuviera un nudo en la garganta.... ¡no era así como había imaginado que seria su encuentro! ¿cómo es que él se aparecía así, tan tranquilo y con un simple “hola” por saludo después de todos esos meses sin una sola mirada de su parte? ¿cómo podía simplemente llegar, sonreír y quedarse mirándola....?

¿Para que ella sintiera que sus piernas se volvían de gelatina, su corazón saltaba como loco en su pecho y sus anhelos.. sus más íntimos y profundos anhelos ahogaran su voz, sus pensamientos?

¡Hasta estaba olvidando respirar!

De hecho... estaba hiperventilando.

Pero él se limitaba a mirarla.. a contemplarla de arriba a abajo –y Sakura se sintió desnuda ante la intensidad de su mirada- sin decir nada más. Mirándola como si quisiera saborear cada instante, cada segundo, cada trozo de ella que él podía ver..

Ambos no se movían. Era como si ninguno de los dos pudiera romper el extraño sortilegio de la mirada del otro.

- “¡Mamá, mamá!” –los alegres pasos de Hien y los brazos del niño estrechando a su padre con su menuda figura infantil parecieron romper el hechizo que aprisionaba a ambos esposos cuando el pequeño y su alegría irrumpieron en el lugar- “¡mira mamá! ¡papá volvió, papá volvió! ¡papá ha vuelto al fin!”

Los ojos canela brillaron de modo diferente al contemplar al niño y alzarlo en sus brazos..

- “¡Has crecido Hien!” –hubo una sonrisa enorme en los labios infantiles- “estás hecho ya un hombrecito.. ¿fuiste bueno en mi ausencia? ¿cuidaste bien de tu madre?”

- “¡Por supuesto que si! pero ¿porqué tardaste tanto en volver papá? ¡te he extrañado mucho! ¡muchísimo! ¡todos te hemos extrañado! ¡y mamá! ¿sabes lo difícil que ha sido cuidar de mamá todo este tiempo? ¡¡ella te ha extrañado muchísimo y ha llorado mucho mucho, mucho por que tu no volvías!! ¡aunque ella lo negaba, yo me daba cuenta porque tenía los ojos rojos en las mañanas!! ¡ha llorado..!”

- “¡HIEN!” –Sakura estaba roja como un verdadero tomate maduro, deseando esconder su cabeza en la tierra cuando los ojos castaños la miraron de nuevo después de esas noticias- “¡Hien, deja tranquilo a tu papá!, ¡debe estar muy cansado para que tú..!!”

- “No estoy cansado..”

- “¡Pero míralo mamá! ¡papá llegó! ¿viste que si llegó? ¡yo ya te había dicho que él iba a regresar!”

- “Si Hien, ya dijiste eso... ahora..”

- “¡Oh papá! ¡Wei esta muy enfermo! ¿vas a verlo? ¿vas a verlo?”

Shaoran no miró el rostro apenado de Sakura –que se sintió muy avergonzada de no haberle dicho eso por medio de Hin Lu antes- porque estaba muy ocupado poniendo a su hijo en tierra y arrodillándose hasta ponerse a la altura del niño..

- “Hien.. he traído algunas cosas de los lugares donde estuve de viaje. Hay cosas para todos pero estoy seguro que te agradarán especialmente unas auténticas espadas antiguas que he traído para ti, así como un libro de magia occidental...”

- “¡¡¿EN SERIO???!!!”

- “Si, busca a tío Hin Lu y él te los entregará.. son muchas cosas..”

Con una enorme sonrisa y casi chillando de emoción Hien se alejó de sus padres corriendo a toda prisa gritando el nombre de su tío a todo pulmón. Entretanto, Shaoran se ponía de pie y Sakura se sintió de pronto intimidada al tener que levantar la vista para contemplar aquellos intensos ojos masculinos...

- “¿Wei está enfermo?” –preguntó él.

- “Si” –aceptó la joven, de pronto apenada de nuevo, porque sabía del profundo afecto que su esposo sentía por el dulce anciano- “yo... no quería preocuparte, pero esta misma tarde iba a avisarte, cuando Hin Lu me diera su comunicación del día... no había forma de decírtelo más temprano porque no sabía donde estab...”

- “Está bien. Vamos a verlo”

- “Los doctores dicen que su condición.. no es buena Shaoran” –aceptó la japonesa, inquieta- “sabes que su edad es muy avanzada y desde que te marchaste no ha hecho más que debilitarse y empeorar, pese a todos los cuidados... los doctores me dijeron anoche...”

Mientras la antigua card captor relataba a su recién llegado esposo la opinión de los médicos la aguda mirada del joven jefe volvió a resbalar sobre la exquisita figura de su esposa, encontrándola todavía más hermosa y deseable desde la punta de sus pequeños zapatos hasta el último cabello que la última vez que la había visto. La encontraba más delgada y casi tan pálida como él, pero no pudo evitar perderse en la lujuriosa profundidad de aquellos ojos verdes que habían visitado sus sueños desde el mismo instante que se había marchado, loco de desesperación y angustia, sabiendo que mientras la tuviera cerca no podría poner en orden todo su pasado, todas sus dudas, sus miedos y enfrentar sus propios demonios..

Porque anhelaba como loco tocar aquel cabello color miel y perderse en el contacto de la blanca piel femenina, besar con pasión sus ojos, su boca... y eso, eso le privaba de la sensatez para analizar y acorralar aquellos celos, aquellas dudas, aquellos miedos.

Canción: Como la primera vez
Intérprete: David Bisbal

“Como duele ver caer el cielo,
como lluvia de recuerdos sobre la piel,
te busqué, te inventé,
entre cada sueño roto, de los restos de mi fe”.

- “Pasé por tantas cosas por entender todo.... y sin embargo, al verla. Todo parece absurdo, nada parece tener sentido.. sólo verla, sólo tocarla. Ella no sabe nada de lo que pasé, y no importa que pudiera haber muerto... sólo importa este instante, pese a que han sido dos largos meses... sólo importa el ahora”

“Y tú, tan imposible de olvidar,
lejana a mi fragilidad,
como si nada,
y aquí estoy, las alas rotas y un por qué,
y tarde abrí los ojos a la verdad,
de lo que debe escapar.”

- “Es mejor que veas a Wei por ti mismo...”

- “Si”

Por un instante, el joven dudó si ella podía ver a primera vista que estaba allí, de regreso, porque no podía vivir sin verla por un segundo más. Esos meses habían sido una tortura física, psicológica y sentimental. Lo peor era lo sentimental. Sabía bien que su mente había unido los pedazos de su pasado, pero era el Shaoran Li que estaba frente a Sakura el que estaba ahora hecho pedazos ante la mujer que amaba. Anhelando, temiendo, deseando tocarla con toda su alma.. pero temiendo un rechazo, temiendo perder el control..

Dulce angustia.. dulce desesperación que ambos no sabían que era mutua.

“Desesperado aquí me ves,
quebrado en mil pedazos,
caigo a tus pies,
 
como un trozo del pasado,
que no sabe como hacer.
Desesperado por volver,
al agua de tu amor que calme mi sed,
y aquí estoy mojado en lágrimas de ayer,
como la primera vez”

- “¿Vienes Shaoran?”

- “Te sigo...”

La antigua card captor se adelantó un par de pasos a su esposo y se sintió temblar cuando notó casi su respiración en sus espaldas pero se dominó con un profundo esfuerzo y avanzó con paso gentil y aparentemente seguro, porque ella sabía que Shaoran debía estar impaciente por ver a su anciano servidor. El, por su parte, temía tocarla y sentir una repulsa, temía un justo reproche por su actitud de esos meses.. por su silencio.. y la última escena entre ellos.. su brusquedad para con ella pasó por su cabeza, pesándole como nunca esos meses de separación entre ellos..

Esos meses en que había dormido en varios lugares, solo. Anhelando el dulce contacto del cuerpo de su esposa entre sus brazos... porque sea en la India, Venecia o Chipre, su anhelo cada noche había sido el mismo..

Respirar el perfume de su cabello... sentirla cerca... amarla.

“Dime como hacer para vestirme,
con la tenue bendición de tu desnudez,
de volver, el reloj, y escribir nuevas historias,
en el libro de tu amor.
Y así salvarme de esta maldición,
volver a unir los brazos de la razón,
que me faltaban.
Y mírame, que te hablo con el corazón,
no digas que es muy tarde,
para pintar cielos de felicidad”.

Sakura avanzó un paso más y de pronto no supo que pasó. Shaoran adelantó el brazo haciéndola girar casi en el aire y avanzó un paso, hasta que ella de pronto se encontró aprisionada en sus brazos, perdida en su cuerpo mientras él se inclinaba suave pero rápidamente y la besaba allí mismo, en mitad del vestíbulo principal de Li Manor, apresando su cintura fácilmente mientras ella se quedaba allí, simplemente pegadita a él, perdida en el contacto de su cuerpo, sintiendo su perfume masculino por una fracción de segundo antes que los labios de él buscaran los suyos..

Y se encontraran allí.. simplemente.

“Desesperado aquí me ves,
quebrado en mil pedazos,
caigo a tus pies,
como un trozo del pasado,
que no sabe como hacer.
Desesperado por volver,
al agua de tu amor que calme mi sed,
y aquí estoy mojado en lágrimas de ayer,
como la primera vez”.

Un contacto.

Un instante.

Un momento.

Sus bocas se encontraron una a la otra y fué como el encuentro entre un fuerte mar y la tierra. 

Tempestuoso, profundo, estremecedor y apasionado.

Sakura sintió que se iba a desmayar allí mismo y, de hecho, nunca supo cómo es que no se desplomó en ese instante. Porque se sentía como barrida por un intenso relámpago que la hacía perderse en una fuerza más fuerte que ella misma, que la envolvía, la abrazaba, tironeaba de ella, pero a la vez la idolatraba..

Todo a la vez

Y no pudo pensar nada, simplemente vivió.

“Desesperado aquí me ves,
quebrado en mil pedazos,
caigo a tus pies,
como un trozo del pasado,
que no sabe como hacer.
Desesperado por volver,
al agua de tu amor que calme mi sed,
y aquí estoy mojado en lágrimas de ayer,
como la primera vez

Canción: Como la primera vez
Intérprete: David Bisbal

- “¡Me dijeron que llegaste! ¡Ups!” –May May ahogó un gesto de sorpresa y una sonrisa ENORME en su cara al ver a esos dos casi devorarse uno al otro en mitad del vestíbulo- “¡olvídense de mí! ¡no me han visto, no estoy aquí!” –dijo tratando de salir de prisa.

- “May May” –Shaoran soltó a Sakura casi tan bruscamente como la había atrapado, aún reteniendo sus delicados brazos con las manos, porque la joven parecía alelada- “agradeceré le avises a mi señora madre que me espere en la biblioteca, necesito hablar con ella.. después de ver a Wei”

- “Ettooo... si, claro”

Y casi entregando a una aturdida Sakura a la adolescente, el joven jefe salió del lugar dirigiéndose a la habitación donde estaba Wei y sólo el sonido de la puerta al cerrarse volvió a Sakura a la realidad, haciéndola ruborizarse de pies a cabeza ante la socarrona mirada de May May..

- “¡Oh, oh, oh!... ¡se me hace que Hien no va a ser hijo único por mucho tiempo!” –rió la chiquilla maliciosamente- “¡wow Sakura! ¡te ha dejado casi embobada! ¡no sé donde estuvo Shaorancito todo este tiempo pero le hizo muy bien! ¡ni siquiera se apenó por mi interrupción!”

Sakura se adelantó aún casi tambaleándose. Estaba... confundida, y aún le temblaban las piernas. ¿Que había sido eso?.. osea había pasado mucho tiempo desde la última vez que había sentido el toque de su esposo, pero estaba.. estaba...

Estaba atónita.

- “Me besó.. como antes” –se dijo, mientras su corazón latía a martillazos- “Como la primera vez, y como aquella vez, antes de pelear en la torre de Tokyo.. como cuando engendramos a Hien.. como en nuestra noche de bodas... la forma en la que él besa..” –suspiró, sin importarle que May May viera su temblor- “No me besaba así desde que empecé a soñar con los recuerdos de Shara.. y los besos de Shaoran... sus.. besos” –se estremeció- “Aquellos que me enajenaron primero y me hicieron adicta a él después. No, no me besaba así desde que empecé a recordar.... pero ha vuelto a besarme... así” 

Por un instante se sintió morir de alegría pero mientras se estremecía anheló ver a su esposo a solas... y al fin poder hablar. No lamentaba su arrebato –era imposible ¡lo había disfrutado y compartido tanto!- pero a su vez deseaba saber qué había pasado con él estos meses..

Ella lo amaba... pero era su esposa. Tenía derecho a sus explicaciones además de su ternura y su pasión.

- “Señorito.. señorito..” –la arrugada faz de Wei se iluminó al ver al joven que había criado desde horas de nacido- “¡oh señorito ha vuelto usted!.. ¡ha vuelto usted!”

- “Wei..” –Shaoran se alarmó al ver lo menudo y frágil que lucía su antiguo amigo y confidente- “Wei.. estoy aquí, vas a mejorar amigo mío..”

- “Señorito.. por favor, no.” –se corrigió- “niño Shaoran” –murmuró el anciano- “por favor... no sufra más, no se vaya de nuevo. Lo necesitan mucho aquí. El amito Hien, la señorita Sakura.... la niña Sakura ha sufrido tanto mientras no sabíamos donde estaba usted..”

- “Aún nos llamas “niños”..” –el joven apretaba la mano frágil, casi como un pergamino a punto de romperse- “Wei... tú no sabes...”

- “Mi niño: es usted quien no sabe. Pero yo sé todo... y yo se lo diré, si es que usted me escucha...”

- “¿Cómo cuando era pequeño Wei?”

- “Como cuando era niño, señorito..” –el anciano miró a los ojos de aquel al que amaba como si fuera su hijo y preguntó- “¿creerá Ud. mis palabras, mi niño?, por sobre todo lo que le digan... ¿creerá en lo que le digo?”

- “Creeré en ti y en Sakura, y en mi hijo. Siempre” –confesó- “me fuí porque no podía confiar en mi mismo... ni en mi capacidad de pensar, porque estaba confundido sobre mi, por eso me fuí, Wei”

- “Pero ya sabe quien es Ud..”

- “Si. Ya sé todo...”

- “Entonces me escuchará... y yo le escucharé a Ud. después. Así, cuando me reúna con mi joven señor Hien, su padre, podré contarle la historia completa”

- “¡Wei no digas eso!”

- “Escúcheme primero, niño... escúcheme primero” –sonrió el anciano- “Ud. sabe que no tengo por costumbre contar las confesiones de las personas que me dan sus confidencias, pero creo que no es traicionar a la niña Sakura decirle a Ud. todo lo que ella me ha dicho antes, durante y hoy mismo, antes que Ud. llegue de su viaje...”

- “Te escucho Wei..”

Ese domingo por la noche ya, el día de descanso había volado, pero los planes de Touya de pasar un día tranquilo se habían ido por el drenaje. No piensen mal del médico, no le molestaba que su pequeña hija recibiera visitas de otras niñas pero Miriel Hiragizawa le parecía demasiado ....demasiado, para su hija. Por si fuera poco, su suegra seguía sin dar vistos de marcharse -¿no se supone que tenía negocios que ateender? ¿cuando se iba?- y la veía rondar por la casa charlando a susurros con Tomoyo, mientras en la cara de Sonomi aparecían sonrojos que más parecían típicos de una adolescente y no de una mujer de la edad de la empresaria. 

Al menos el peluche parlante y la gata loca estaban en la habitación de su hija...

Pero eso lo dejaba ese domingo por la noche, en la salita con Mamoru, mientras Tomoyo seguía charlando con su madre...

¿Estaban secreteando o era su idea?

- “Que mala suerte que Lord Hiragizawa haya salido de viaje repentinamente... y ahora que Lady Yoko tuvo ese accidente. Si fuera mamá quien hubiera tenido el accidente ¿tu hubieras venido a casa de inmediato, verdad?”

- “Tu madre no va a accidentarse Mamoru. Antes me accidento yo”

- “¿Y cómo sabes eso? es tía Sakura quien tiene el don de la premonición desde niña... eso dice mamá”

Touya terció el gesto.

Maldita veracidad infantil.

- “Lo que quiero decir, es que no tienes que inquietarte. Nada la pasará a tu madre. Lady Yoko tuvo mala suerte, eso es todo” –hizo una pausa- “después de todo el inglés es diplomático y esos viajes son complicados. Nada que uno pueda cambiar a voluntad tan fácilmente. Aunque casi juraría que cuando se entere del accidente de su esposa, regresará de prisa”

- “Si, Hiragizawa también espera que su papá vuelva esta noche”

Mamoru volvió a mirar el fútbol que estaba pasando por la  tv y Touya torció el gesto con algo de inquietud. Algo no le olía bien de todo esto. Yukito y Ayame habían lucido nerviosos cuando dieron esa explicación –de hecho, había sido el frío y sereno Rei quien había hablado y no sus padres- y conocía lo bastante bien a su mejor amigo como para saber que algo ocultaba sin embargo, no había podido comentar nada con los Tsukishiro porque Miriel había estado pegada a los esposos y a Rei hasta el instante que se fueron, muy preocupada por el accidente de su madre...

- “Cayó de las escaleras... y se lastimó” –informó el adolescente, impertérrito pese a la aguda mirada de Tomoyo y Touya Kinomoto- “sólo necesita algo de descanso y se pondrá bien pero con el repentino viaje de tu padre, creemos que es mejor que pases unos días en mi casa. Tao está con ella ahora y...”

- “Tal vez sea mejor que Miriel se quede aquí” –había ofrecido Tomoyo dulcemente- “si es sólo una noche sería mejor que ella pudiera distraerse jugando con Nadeshiko, y Kero con Byakko..”

- “Bien, mañana vendremos a recogerla....” 

Los ojos azules de Miriel habían mirado a Rei con inquietud y el adolescente se vió obligado a mentir a destajo..

- “Si es que Lord Eriol no llega antes, por supuesto”

De solo recordar la cara inquieta de Yukito cuando Rei dijo esto, motivó que Touya torciera el gesto otra vez. Allí estaba. Y Ayame también parecía nerviosa. Había algo raro, Tomoyo también lo había sentido pero lo que quiera que fuera, era obvio que tendrían que esperar a saberlo ...

Al menos hasta mañana, que Miriel estuviera fuera de su casa.. 

- “Mamoru.. ¿no sería mejor que fueras ya a la cama?” –la suave voz de Tomoyo, como de costumbre, espabiló al médico- “mañana tienes escuela muy temprano...”

- “Si mamá.. buenas noches. Aunque va a ser difícil dormir con esas dos hablando todo el tiempo ¡escucharé sus ruidos aún estando dormido!”

- “Querido: debes aprender a ser paciente con las chicas. Eres un niño y siempre tendrás que ser un caballerito..”

- “Mamá: no me molesta proteger a las niñas, sólo que chismoseen tanto. ¿Porqué las niñas son siempre tan molestas y complicadas?. Y yo que creí que estaría más tranquilo ahora que no tengo a esa nena dándome florecitas” –bufó.

Tomoyo contuvo la risa. En aquel gesto, Mamoru había lucido idéntico a su padre.

- “Es cierto” –recordó la joven diseñadora- “hace tiempo que ya no me traes las flores que te dá esa niñita. ¿Se aburrió ya de dártelas o finalmente la asustaste, hijo?”

- “Ninguna de las dos cosas mamá. Dejó de venir a la escuela... ella, y el rubio rarito ese, tan molesto” –añadió de buen humor- “¿sabes mamá? es bueno no estar temiendo que esa niñita se apareciera a hacerme pasar vergüenza con los otros niños...”

- “No creo que lo hiciera por molestarte..”

- “Como sea, es un alivio. No me gustan las flores y las niñas... aún las pequeñas, son una molestia..”

- “Tal vez algún día, no consideres una molestia a las chicas menores que tú” –rió Tomoyo, divertidísima mientras Touya lanzaba un suspiro exasperado ante el romanticismo de su esposa ¡Mamoru era muy chico para entender esas cosas, vaya!- “tal vez algún día seas tú quien brinde flores a las chicas mayores... o menores que tú. ¿Esa nenita, era de kinder, no?. Tal vez le gustabas...”

- “¡Por favoooor mamá!” –protestó el niño, con calor- “¡argh! ¡no imagino nada más feo que estar dando esos besos que Nadeshiko vé en sus cuentos de hadas! ¡que espanto!... ¡¿y con una nena de kinder?!” –Mamoru parecía ofendido- “¡ya tengo nueve años mamá! ¡y esa niña tiene cuatro o cinco!! ¿que clase de pervertido sería si anduviera con una nena a la que le llevo casi cinco años!? ¡ni siquiera cuando sea muy viejo y tenga 16! ¡siempre será mucho menor que yo! ¡eso si que sería realmente pervertido!”

La cara de Touya se puso tremendamente pálida y Tomoyo casi se ahoga de la risa..

- “¡¡¿De donde demonios has sacado tú la palabra “pervertido”, Mamoru?!!” –casi rugió el médico, con la cara ahora roja- “¿sabes acaso lo que significa..?!”

- “Un pervertido es alguien viejo que se aprovecha que es viejo y anda besando a chicas que son más chicas que él...” –replicó el niño encogiéndose de hombros- “y se aprovecha de ellas haciéndole cosas indecentes...” –Mamoru adoptó un gesto pensativo- “aunque no sé que sean esas cosas “indecentes” pero es horrible pensar un hombre que sea más viejo que una chica y se aproveche de ella por eso...”

- “¡¡¡¿¿DE DONDE SACASTE ESO???!!”

Los oceánicos ojos de Mamoru –esos que había heredado de su madre- miraron al autor de sus días sin entender su enfado.

- “La abuela me dijo que me explicaba que era eso de “pervertido” porque no quería que yo “repitiera la tradición familiar”... aunque todavía no sé de que tradición familiar habla” –Touya ya casi echaba humo por las orejas de la vergüenza- “supongo que me explicarán eso algún día ¿no?. Además ... “ –bufó con ironía y algo de autosuficiencia- “¿que clase de niño crees que soy mamá? ¡yo nunca seré un pervertido, aunque la abuela dice que los hay por todos lados!”

Tomoyo ya casi no podía respirar de la risa, pero Mamoru se despidió y marchó a su habitación..

- “¡TU MADRE ESTÁ DICIENDOLE ESAS COSAS A NUESTRO HIJO!” –saltó el médico, con evidente furia en cuanto el niño se perdió por las escaleras- “¿no estarás pensando que dijo eso sobre “diferencias de edad” y “pervertido” de forma inocente, no? ¡lo hace por molestarme y usa a mi hijo!”

- “Touya, mamá adora a Mamoru.. ¿en qué te basas para afirmar eso??”

- “¡Tu madre me ha llamado “pervertido” desde el mismo instante en que supo de nuestra relación!” –replicó indignado- “¿acaso no recuerdas que te puso guardaespaldas para “cuidarte de mi” porque según ella yo era el “monstruoso pervertido” que deseaba aprovecharse de su hija?! ¡ella temía que te hiciera algo si nos quedábamos a solas!”

- “Touya, mamá se preocupaba por mí...”

- “Tu madre se ha pasado años diciéndome “pervertido” ¡pero no me gusta que ande por allí dándole ese tipo de información a Mamoru!”

- “Lo cual resulta irónico y divertido” –rió la joven.

- “¡¡¿Donde está lo irónico y divertido?!!”

- “En que Mamoru fué concebido justamente antes de que mamá me pusiera los guardaespaldas.. y es el principal e inocente motivo por el cual mamá te molesta llamándote así” –sonrió divertidísima- “creo que mamá nunca te ha perdonado el haberme embarazado primero y habernos casado después..”

- “¡Tu madre nunca me ha perdonado que te haya mirado como mujer! además ¡a mí me importa un soberano pepino su opinión!”

- “Pero...” –razonó Tomoyo- “si nos vamos a los hechos estrictos...” –dudó un segundo- “sí fuiste un pervertido, querido. Me viste crecer casi al lado de Sakura desde primaria y tú ya eras adolescente...” –Kinomoto enmudeció azorado ante el razonamiento de su esposa- “me embarazaste primero... después fuimos novios y nos casamos. Como que no seguimos el camino normal en las relaciones ¿no?. Porque hasta Sakura y Shaoran fueron primero novios, antes de engendrar a Hien y los demás si que hicieron el camino regular. Tu sabes: novios, esposos y luego niños..”

Touya tenía una gigantesca gota sobre la cabeza... y luego inclinó la cabeza con gesto vencido.

- “Pero...” –murmuró dulcemente la diseñadora de ojos azules al ver su reacción, porque la esperaba- “eres un adorable pervertido querido. Un pervertido con el que adoro vivir y tener dos hermosos niños.. de hecho, sospecho que si no te hubieras operado ya hubiéramos tenido varios más”

Antes que la muchacha terminara de decir esas frases su esposo ya había casi saltado sobre ella, aprisionándola entre su cuerpo y el sofá.

- “Me pregunto si el pervertido fuí yo o eres tú en realidad” –dijo roncamente- “me provocas y haces de mí lo que te dá la gana..”

Tomoyo se permitió perderse en los ojos de su esposo con una sonrisa invitadora..

- “¿En serio? ¿y que quieres hacer?” –susurró.

- “Hacerte el amor hasta quedar exhausto..” –ronroneó él.

- “¿Y qué te lo impide?”

- “¡Tu madre está en casa!” –gruñó Touya, roncamente, frustrado- “¡hace dos días se consiguió una condenada llave general y puede meterse a nuestra habitación cuando le dá la gana! ¿acaso no recuerdas que me la mostró en el desayuno con cara de triunfo? ¡y los sellos que tenemos contra espíritus son contra Kiku, no contra llaves maestras! ¡ya que Kiku sigue con Kaho para estar temporalmente tranquilos, pero no! ¡tu madre se consigue llaves maestras! ¡nuestros hijos no manejan llaves maestras!”

Tomoyo sonrió de nuevo con falsa inocencia, mostrando algo que brilló a los ojos del médico...

- “Un trueque. Hoy le dí a mamá finalmente, lo que papá envió para ella.... y accedió a darme esto a cambio...”

- “¿Y qué demonios estamos haciendo aqui?” –gruñó Kinomoto poniéndose de pie y tirando de su esposa con evidente prisa- “¡vamos a nuestra habitación de inmediato!” 

- “¡SI, POR FAVOR!!, que ya no sólo puedes traumar a mis adorables Nadeshiko y Mamoru, sinó a nuestra pequeña invitada! ¡pervertido!”

Argh. Allí estaba.

Adiós momento mágico.

La suegra.

La vena sobre la frente del médico se puso gordísima.

- “En serio señora... usted va a ocasionarme una úlcera.. ¿acaso no es capaz de respetar la intimidad de la gente?”

- “Tú lo has dicho pervertido: la gente. No hablo de pervertidos como tú...”

- “¡¡Usted!! ¡ya deje de llamarme así! ¡y no le ande metiendo cosas en la cabeza a Mamoru!”

- “Yo nunca le he dicho a mi inocente nieto que te aprovechaste de la ingenuidad de mi hija antes que yo pudiera evitarlo ¡nunca se lo diría!. Sólo trato de evitar que se vuelva un pervertido que acosa mujeres jóvenes como tú con mi pobre hija... o Fujitaka, que era bastante más viejo que mi recordada Nadeshiko..” –suspiró la mujer mientras Tomoyo reía- “¡oh cielos!, debo poner todo de mi parte para evitar que mi adorable Mamoru sea la tercera generación de hombres pervertidos de esta familia. ¿Acaso eso está en los genes Kinomoto, o que?”

- “¡Señora!” -casi rugió Touya.

- “Mamá... es mejor que descanses, por favor” –replicó la diseñadora, sabiendo que Sonomi adoraba el tenis verbal con su esposo, pero ella deseaba pasar “tiempo de calidad” con el médico- “mañana tenemos mucho trabajo y hay mucho que hacer..”

Los ojos de Touya brillaron con malicia y evidente deseo de fastidiar.

- “Sí, esta noche, MI mujer y yo tenemos mucho que hacer...” –retó el médico- “de hecho, sospecho que no dormiremos nada..”

Y tirando de la mano de Tomoyo se la llevó casi en volandas a su habitación mientras Sonomi murmuraba..

- “¡Hay que ver como son los jóvenes en estos días! ¡ya no tienen el menor respeto! ¡encima de pervertido y vulgar.. lo presume!”

Pero cuando la puerta de la habitación de Tomoyo y Touya se cerró –y antes de que se cerrara Sonomi alcanzó a escuchar el sonido de suspiros y algunos gemidos- la mujer sonrió complacida.

- “Es un idiota arrogante y cabeza dura... pero mientras ame a mi niña, nada más importa” –se dijo, satisfecha de saber que su hija y su yerno se amaban tan locamente como al principio- “además es el hijo de él......y pese a que no tiene la gentileza de él, es su hijo”

Y la empresaria suspiró suavemente deseando ver, una vez más a Fujitaka Kinomoto.

- “Sólo con verlo... me conformo” –suspiró, sabiendo que su hija y el hijo de él, estaban no muy lejos, felices y amándose- “si. Sólo con verle una vez más, me conformo”

Pero en esos instantes, Ieran Li no pensaba seguir esperando y conformarse con el tiempo que su hijo pudiera dedicarle. Shaoran había llegado aquel domingo ya avanzada la mañana, pero se había pasado casi todo el día en una charla privada con Wei y luego había tenido que atender asuntos urgentes del Concilio. En realidad, luego de una charla tan larga –de la que Ieran no tenía la más mínima idea del motivo- la dama china se sentía impaciente. La propia Sakura o Hien no habían podido hablar con el joven Jefe a solas debido a la tremenda cantidad de cosas que el Jefe del Clan había tenido que finalmente resolver y cuando finalmente era casi ya pasada medianoche –hace unos minutos- su hijo había regresado a las habitaciones de Wei, donde Sakura seguía cuidando del anciano..

- “Su condición ha empeorado”- informó un médico- “no es necesario que ustedes estén aqui, nosotros estamos de guardia y...”

- “Yo prefiero quedarme” –insistió Sakura.

- “Yo también” –replicó Shaoran- “Wei ha sido mucho más que un servidor leal para mi, y necesito acompañarle..”

El médico y el personal médico no insistieron, pero permanecieron alli, pendientes del anciano y sin poder charlar con tranquilidad con su esposa en ese momento, Shaoran se limitó a tomar la mano de Sakura y a apretarla en silencio mientras la joven se estremecía, pero le devolvía el gesto..

Iba a ser una larga noche..

- “Me pregunto donde estará Eriol” –se decía mentalmente el joven jefe, preocupado por la seguridad y bienestar de su amigo, al que ninguna pesquisa de la gente de Hin Lu había logrado ubicar- “debe estar muy mal y no es seguro para él estar solo... sabiendo lo de su esposa y el bebé que perdieron. Ojalá aparezca pronto, porque Yoko ha empeorado también.... ¿porqué la vida es tan complicada?”

- “¡Oh Eriol! ¿donde estás?” –May May estaba triste y angustiada por su creador, ya que había logrado escuchar a su tío Hin Lu dándole a Shaoran el informe de la infructuosa búsqueda del inglés- “¿qué te ha pasado? ¿porqué no estás al lado de Yoko ahora que está en la clínica? ¿porqué Shaoran te está buscando tan preocupado? ¿porqué no apareces? ¡ay Eriol!, solo espero que estés bien..”

- “Me pregunto si alguien podrá realmente estar bien.. ¡no estamos haciendo nada!” –se preguntaba Kujaku Hoshino esa madrugada- “el Ashura se mueve cada vez más.. y esa mujer, Lady Ruthwen... aún no entiendo cual es su papel en este asunto. Sigo sin soñar nada y siento que a cada día que pasa nuestro enemigo se hace más y más fuerte y en cambio, Hiu, Tsukishiro, Kiyama y yo.. dudamos más. ¡tenemos que hacer algo! ¡algo, lo que sea, pero finalmente debemos empezar a movernos!”

Pero “moverse”, como lo llamaba Kujaku, era más fácil decirlo que hacerlo. Porque ese lunes, Naru y él se dieron con la ingrata sorpresa que Tsukishiro y Hiu faltaron a la escuela, y peor aún, cuando ambos chicos se animaron a ir a casa de Hiu –la embajada británica- se encontraron con la ingrata sorpresa que el lugar estaba hecho un caos, debido a un viaje imprevisto del cuñado de Tao, y un inoportuno accidente que había sufrido la hermana del chico.

- “Esto me hace sospechar que hay malo está pasando Kiyama” –murmuró- “¿no has notado que siempre que estamos a punto de hacer algo... ocurre algo peor, que nos distrae o retrasa nuestras charlas? ¿no lo has notado?”

- “Por favor, Hoshino... es algo sorpresivo. Y un viaje y un accidente no creo que tengan que ver con eso de la leyenda del Ashura. La gente viaja y se accidenta todos los días..” –suspiró- “aunque me gustaría poder apoyar a Tao en estos momentos...”

- “¿Vas a ir al hospital, entonces?”

- “No. Hoy no. Esperaré a mañana. Tao adora a su hermana... y seguro está ocupado, pero si mañana no viene a la escuela ¿irías conmigo?”

- “Si. Más aún, porque temo que no veremos a Hiu y Tsukishiro a menos que los busquemos, ni hoy o mañana.. o pasado mañana”

- “Estás muy negativo, Hoshino..”

- “No es eso. Es sólo... algo extraño que siento. Como un deja vú” –murmuró- “en la leyenda perdida las estrellas del Ashura pasaron grandes sufrimientos y perdieron sus clanes, amigos, familiares. Estas cosas que pasan ahora... con la señorita que sale en mis sueños, con tantos problemas...”

- “¿La señora Li?”

- “Si. Y todo esto me suena tan parecido a las desgracias que sufrieron las estrellas de Ashura...”

- “Pero los Li son los directamente amenazados por la leyenda... por Ashura. ¿Porqué deberían sufrir si entre ellos no hay ninguna estrella del Ashura? ¡mucho menos los problemas que tiene Tao y su familia, los Hiragizawa!”

Algo brilló en los ojos de Kujaku..

- “¡Por supuesto! ¿cómo es que no me dí cuenta?!” –saltó- “los Li son los primeros amenazados por la leyenda, pero los Hiragizawa, no... todo esto que ahora les pasa... sólo puede significar algo Kiyama: entre ellos hay una estrella del Ashura”

- “¿Qué?” –casi saltó Naru- “¿estás loco? ¡los viajes y los accidentes suceden todos los días! ¡no puedes decir eso porque el cuñado de Tao se fué de viaje y su hermana tuvo un accidente..”

- “Poseen magia fuerte Kiyama. Tao dice que a su cuñado le llaman “el Hechicero de todos los tiempos” ¿crees que es normal que a gente con tanto poder le pasen de pronto estas cosas? ¡no!.. son los infortunios de las estrellas de Ashura”

- “Yo creo que exageras..”

- “No, yo no”-razonó el chico- “de hecho, creo que una de las estrellas de Ashura ha estado ante nuestras narices y no le hemos visto..”

- “¿De que hablas?”

- “Estoy seguro que Hiu, o su pequeña sobrina, a quien no conozco, son uno o una... o quizá los dos: estrellas de Ashura”

- “¿¿¿¿Quéeee?????” –se espantó Naru.

- “Kiyama, no te inquietes... tenemos que usar la cabeza y pensar con claridad... para asegurarnos, y a su vez decírselo a Tsukishiro...”

- “¿Y me pides que no me inquiete?” –gimió la chiquilla.

- “La noto inquieta, respetada madre, ¿ocurre algo”

Dos días después de su llegada, Shaoran al fin pudo charlar con su madre, pero no porque no haya deseado hacerlo antes. Wei estaba ya en franca agonía y el pobre joven casi no había descansado desde que llegó. Entre conferencias atrasadas con gente del Concilio –desde Li Manor- hasta la firma urgente de cosas importantes, ni siquiera había podido tener un minuto para charlar con Sakura, porque en las noches se sentaba al lado de su anciano amigo, cuidando su sueño como Wei lo hiciera mil veces cuando él era pequeño, pero siempre a la vista de médicos, enfermeras y gente vigilante del paciente, pero que le impedía al joven, charlar con su esposa a gusto...

Pese a que lo deseaba ardientemente..

Pero finalmente ese día había tenido que volver a las oficinas del Concilio por asuntos que ya no podía retrasar o manejar de Li Manor, y al primer instante de descanso, su madre había ingresado a su oficina..

- “Bien observado, como siempre” –replicó Ieran, serena- “Hijo mío: me siento muy afligida. Noto con preocupación que el destino parece haberme reservado el papel de suegra odiosa pero las cosas que suceden me obligan a dar noticias desagradables a los que aprecio”

Los ojos de Shaoran brillaron preguntándose si era normal que una madre se refiriera a un hijo como “alguien que aprecia”, pero su exterior se mantuvo sereno.

- “¿Qué sucede ahora, Madre?”

- “¿Ya ves como tú mismo preguntas “¿que sucede ahora?”, también entiendes que suceden cosas extrañas..”

- “¿Qué puedo decir entonces, respetable madre?”

- “En realidad lamento tener que comunicarte noticias bastante desagradables. Hijo mío, ¿no te parece insensato que Sakura haga tan poca vida social con las Damas del Concilio, sin preocuparse de la posición de su esposo y la de su hijo?. Los Li tenemos un alto status como último clan descendiente del Ten-Oh, sí, pero la mujer del Jefe tiene deberes no sólo como su esposa, sino también es el rostro social del clan.. y el clan debe llevar una buena relación con los demás clanes”

- Madre, Ud. debería entender que Sakura es mi esposa pero también  madre, una mujer con una carrera y un cargo importante en el Concilio” –replicó Shaoran con paciencia y respeto- “A diferencia de otras damas, Sakura no dispone del tiempo que a otras les sobra. Y eso, porque si contamos que Hien es un niño pequeño que necesita de sus cuidados y atención. Lo mejor es que ella es una madre muy dedicada..”

Ieran sintió como si esas palabras la golpearan en el estómago y se volvió rápidamente, para ver en los ojos de su hijo si la había herido con total intención. Pero en la limpia mirada de él sólo brillaba la admiración hacia Sakura.

Una chica común.. que había resultado tener magia de sorprendente fuerza.

Pero una chica común, al fin y al cabo.

- “Debería haber tenido un nana, o un cuidador especializado. Como Wei” –la dama miró a su hijo con fijeza- “porque ¿no negarás que Wei se ocupó de ti muy bien, oh si?”

- “Soy la última persona en el mundo que diría algo así. Wei fué más que un cuidador o un maestro. Siempre es y será la persona que cuidó mis sueños de niño y que conoció mis primeros temores y que comparte mis secretos” –sonrió con nostalgia sin notar la extraña mirada en los ojos de Ieran, pero añadió- “sin embargo, madre: comparto la opinión de Sakura. Cuando yo era niño la situación del Clan era otra, y siendo yo ahora el Jefe, nada me complace más que ver a Sakura ser una madre común y corriente con nuestro hijo”

- “Tal vez ese sea el motivo por el que Hien es un niño demasiado común y corriente”

Un rayo cruzó por los ojos de Shaoran ante la indirecta de Ieran sobre la escasez de poderes mágicos de Hien, pero se contuvo con un suspiro.

- “Yo soy un padre común, madre. Mi hijo puede ser lo que él desee porque Sakura y yo sólo deseamos que sea un niño feliz. Nada más”

Ieran sintió otra vez algo en el estomago. Como si las frases de su hijo la dejaran sin aire.

¿Había sido acaso él un niño feliz?

- “Sakura es lo mejor que ha pasado en mi vida madre. No tenga duda de ello”

Al escuchar eso, la dama lo supo. Sí. Había sido un niño feliz. Pero sólo el tiempo que pasó con Sakura, cuando ambos eran niños.

El necesitaba tanto de Sakura, que Ieran estaba asustada. Porque la relación de su hijo había evolucionado cada vez más hasta un nivel de dependencia de la persona que amaba que la preocupaba. La antigua card captor había sido primero su pequeña rival, su amiga, su primer amor. Pero había sido Wei quien había compartido esa etapa de la vida de su hijo, ella nunca compartió nada y por eso no lo entendía, sólo entendía que al paso del tiempo –con su reencuentro- la japonesa había pasado a ser novia, madre y esposa. La única persona que a su hijo realmente le importaba. Osea, apreciaba las buenas cualidades de Sakura, pero –no podía evitarlo- los estándares que le aplicaba eran más severos que con cualquier otra persona. ¿Porqué? porque su único hijo la amaba... y ella era la única persona en el mundo –además de Hien- por quien él se dejaría matar.

Eso la llenaba de terror.

Podía ser fría y no poder decir nunca lo mucho que el joven representó siempre para ella.. pero era su hijo. Su único hijo. Debía cuidarlo porque se lo había prometido a su esposo.. a su Hien. Y lo cuidaría. Y si Sakura o el pequeño Hien eran las debilidades de Shaoran, ella los haría fuertes.

Así a ellos no les gustara.

- “¿Piensas tolerar que reúna a su alrededor a personas que no forman parte del Concilio?” –volvió a lo mismo con insistencia- “Pasa más tiempo con gente que no posee magia, que con la gente del Concilio..”

Shaoran sonrió con paciencia.

- “El mundo está formado por gente que carece de magia, madre. ¿Debo recordarle que somos una minoría?”

- “Para todo cuanto hace Sakura, sabes hallar una excusa” –Ieran caminó alrededor de su hijo con majestuosidad, haciendo una pausa- “pues bien, tendré que decir lo que hasta ahora había ocultado.. no queda otro remedio” –su hijo la contempló con interés y algo de expectativas- “A mis oídos han llegado comentarios de personas de toda solvencia moral las cuales me comentan escandalizadas, que un millonario empresario se ha enamorado de Sakura..”

- “¡Pero madre!”

- “Desde antes que te fueras ya había cierta cercanía entre ellos, pero a tu partida ... su relación se ha estrechado” –dijo la dama, con evidente desaprobación- “Pasan juntos, encerrados en el despacho de ese hombre y solos, horas de horas. Sakura se presenta a las oficinas de él sin solicitar una cita y aquel caballero jamás se ha negado a recibirla, pese a tener asuntos que resolver en su empresa. Suelen comer o tomar un café juntos, como lo haría cualquier hombre en cita con una muchacha común y corriente..”

- “Madre, voy a agradecerle que evite las comparaciones..” –replicó el joven con frialdad- “amo a Sakura, y tengo plena confianza en ella. No soy ciego y sé perfectamente que es hermosa, que su encanto personal fascina a los que la tratan.. y por supuesto que atrae las miradas de los hombres, pero ella no es mi esposa y la madre de mi hijo. Es la mujer que amo y le pido encarecidamente, que en el futuro deje libre de espías a mi esposa..”

- “Yo no la espío. ¡Todos las damas del Concilio hablan de ella y ese Ruthwen! ¡todo Tomoeda sabe que son muy unidos!” –la dama estaba irritada, era evidente que la escasa reacción de Shaoran la enervaba- “¿cómo puedes estar tan tranquilo?”

- “Tal vez porque conozco bien a Sakura. Y sé que me ama” –replicó, seguro- “¿porqué es que Ud. y las otras damas del Concilio son las primeras en criticarla?, deberían sentirse orgullosas de ella ¡deja a todas las damas del Concilio muy bien representadas! hace bien su labor en la Agencia Noticiosa, es una buena madre y esposa...” –se enfadó- “¿porqué no me pregunta a mi donde estuve o si estuve con alguna amante? ¿porqué siempre Ud. y las otras damas critican a una mujer que hace algo diferente a ser un objeto decorativo y tener hijos? ¡¡no entiendo en qué momento, esta ciudad y Tokyo se hicieron tan pequeñas como para llevar tantos chismes!!”

- “Si tuvieras una o más concubinas, nadie podría criticártelo.. ya que Sakura no cumple siquiera con darte más hijos” –Shaoran lanzó un suspiro exasperado, pero Ieran siguió, inflexible- “además, eres hombre. Un hombre puede hacer cosas que una mujer no debe. La mujer de un Li no sólo debe ser honesta, sinó también parecerlo..*”

- “Deje las frases famosas en los libros, respetable madre”

- “No sé como puedes estar tan tranquilo..”

- “Madre, le voy a agradecer que...”

Un ruido en el intercomunicador interrumpió al joven jefe, pero Ieran se adelantó y autorizó un ingreso que dejó al esposo de Sakura, bastante incómodo..

- “Adelante querida, adelante” –Invitó Ieran mientras Akasha hizo una genuflexión e ingresó con aire modoso e inocente a la vez que Shaoran la contemplaba con incomodidad- “yo hice venir a Akasha aquí porque sé también que Sakura ha prohibido su ingreso a Li Manor..”

- “Si” –dijo él simplemente, saludando a la thugh con un gesto- “¿a qué viene la visita?”

- “No objetaste la decisión de Sakura de impedirle a Akasha el ingreso a tu casa..” –insistió Ieran.

- “Sakura es mi esposa” –el joven no sabía porqué pero ahora que sabía sobre Zobeida, se sentía extrañamente amenazado ante la presencia de la thugh y deseaba enfatizar su relación con la antigua card captor- “es la dueña de mi casa, y soy el primero en acatar sus decisiones..”

- “¡Shaoran, tú eres el Jefe del Clan! ¡hablas como un hombre totalmente dominado por su mujer!”

- “Sakura no me domina madre. Quizá hubiera hecho menos tonterías últimamente si ella realmente me dominara, pero no es así. Yo respeto a mi esposa porque la amo. Simplemente por eso” –se volvió a Akasha, que estaba muy pálida- “lamento sonar brusco, pero sé que entiendes cuanto amo a Sakura”

- “Yo...” –Akasha sonrió dulcemente, pero su palidez la delataba- “por supuesto que lo entiendo, siempre lo entendí. Además.. ¡tu sabes que yo admiro mucho a Sakura! ¡oh, siempre la he admirado tanto!, ¡tú lo sabes! ¡sabes que ella es un ejemplo para mi!”

Shaoran parpadeó un instante porque de pronto a él también aquellas frases de Akasha le empezaban a sonar .. falsas, pero dudaba. ¿Estaba alucinando acaso? no era justo condenar a la desafortunada mujer por algo que había hecho en su vida anterior pero de pronto toda la fé que alguna vez le tuvo se había transformado en desconfianza y recelo. Sin embargo, se sintió culpable. Sabía bien lo mucho que Akasha había sufrido desde que fué reclamada por los thughs y ahora entendía cabalmente el porqué.

El karma**.

¡Pobre mujer!, Akasha había pagado con su sufrimiento la maldad de Zobeida, y si la vida ya le había cobrado lo que hizo siglos atrás, él no pensaba condenarla. Sin embargo, ahora que sabía todo... tampoco confiaba en ella. No por él –que se consideraba fuera de alcance de cualquier maldad– sinó porque temía que de pronto toda esa admiración se convirtiera en odio hacia Sakura..

Zobeida había aborrecido a Roxelana..

¿Podía realmente Akasha realmente admirar sinceramente a Sakura?

Quizá si, pero mientras no estuviera seguro, Shaoran no iba a sentirse a gusto con Akasha cerca de su esposa..

Por supuesto que el joven jefe olvidó en todo este razonamiento, que Zobeida había amado con pasión a Mocenigo..

¡Realmente a veces era tan despistado!

- “En realidad, yo entiendo que Sakura no desee ser vista con una mujer con un pasado como el mío. ¡Ella es tan linda y siempre ha tenido tanta gente que la ama!.. yo no..”

- “Soy yo quien le dijo a Akasha que viniera aqui” –intervino Ieran mirando a su hijo, muy seria- “no me parece apropiado que Sakura maltrate así a una joven como Akasha. ¿Entiendes, verdad hijo?. Akasha ha demostrado gran tacto con las damas del Concilio, es joven, hermosa y además tiene abundantes proposiciones matrimoniales. Ella ha sabido manejar hábilmente en tiempo récord a los Grandes Jefes, sus esposas e hijas y creo que es propicio para Sakura, para ti y para el Clan, que Akasha visite la casa.. que ayude a Sakura a limar las asperezas que ella misma ha ocasionado aislándose ante las damas del Concilio” –Shaoran estaba estupefacto- “Sabes que Akasha tiene mi confianza y que nos es absolutamente leal..”

- “Yo daría hasta la última gota de mi sangre por los Li, Shaoran. Lo sabes” –dijo la aludida, con emoción- “les debo todo. Antes aún que a los thughs. El clan Li me crió, me cuidó y me dió una niñez feliz..... contigo”

Shaoran se paseó por la oficina sin acabar de asimilar las extrañas noticias de su madre.. ¿cómo había hecho eso Akasha? ¿volverse popular con las chismosas del Concilio en tan poco tiempo?. Bien, las mujeres del Concilio nunca habían sido muy amigables con Sakura pero realmente no entendía porqué.

¿Ya les mencioné que Shaoran es despistado?.

Pues resulta que nuestro protagonista jamás entendió que entre las damas del Concilio había quedado cierto resentimiento cuando él se casó con una joven totalmente ajena a su ambiente. Una joven sencilla,  desconocida y que no había implorado ser aceptada en el esquema social de las damas del Concilio sinó que había ejercido su carrera, traído al mundo a un niño y era una esposa cariñosa y admirada por los hombres por su belleza. En sí, una mujer moderna en una organización ancestralmente machista, donde las primeras en criticar a las que no asumían las posturas aceptadas eran las propias mujeres pero como Shaoran había tenido escaso trato con las damas del Concilio –antes ni después de casarse- no tenía la más mínima idea de lo que ocurría y peor aún, jamás había imaginado que era la inocente causa de la antipatía a su esposa.

De hecho, el nunca se enteró jamás que era increíblemente popular entre las mujeres del Concilio. Había sufrido y aún sufría algo de ostracismo por parte de los hechiceros de su generación -la antipatía de condiscípulos por la posición que había alcanzado pese a su juventud, cuando la mayoría aun esperaban a asumir las posiciones de sus ancianos padres- y el mejor ejemplo era el hijo del anciano Zhiao, al que diera un susto mortal la última vez que le visitó en la oficina al hallarlo, de malhumor; de allí también que se acercara más a Eriol y a la gente que rodeaba a Sakura.

Eran los ancianos y personas de edad madura quienes apreciaban más al joven jefe y a su esposa, pero nadie es moneda de oro para gustarle a toda la gente y Shaoran sabía eso mejor que nadie. De allí su sorpresa en la forma en que Akasha había logrado la simpatía de todo el Concilio en tan poco tiempo.

- “Yo.. me siento desconcertada” –continuó Akasha, ajena a los pensamientos de Shaoran- “no comprendo aún cómo es que las personas pueden criticar a Sakura. Creo que es porque no la conocen, de modo que me sentiré honrada si me permites tratarla. ¡Sólo anhelo ser amiga suya!”

- “Estas cosas no son algo que Ud. o yo, debamos tratar madre. Por favor, Akasha, te pido que comprendas. Creo que es Sakura quien debe decidir, y por mi parte no pienso forzar ningún tipo de decisión suya. De modo que cuando tenga tiempo le comentaré tu ofrecimiento..”

Akasha sonrió dulcemente mientras Ieran expresó su deseo que Sakura hiciera “algo sensato para variar” y es que la thugh se sentía verdaderamente contenta ya que ni la madre ni el hijo tenían la menor sospecha que todos los chismes que habían corrido por el Concilio el último mes tenían una sola fuente original, la misma fuente que con astucia y habilidad se encargaba de exacerbar los viejos celos hacia la antigua card captor a la vez que se presentaba a sí misma como su más devota admiradora, injustamente maltratada y despreciada por Sakura.

La fuente de todos los problemas de la esposa del Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente era ella misma: Akasha Bhakthar.

Después de haber caminado toda la noche, otro día más amanecía al fin y Tao Hiu no estaba seguro si agradecerlo. Los últimos días habían probado ser los más largos y complicados de su vida –y conste que él había pasado por la batalla del Preámbulo- pero el adolescente no estaba seguro que el día que empezaba se presentara mejor que los anteriores. En otro momento habría estado feliz por estar faltando a la escuela todos esos días, pero ahora no. La excusa que había planteado a Miriel cuando la llevó de la casa Kinomoto a la Tsukishiro había sido muy basta, muy simple, y de hecho aún estaba sorprendido que la pequeña le hubiera creído que Eriol estaba en medio de un asunto internacional grave y que por eso no venía –él sabía mejor que nadie lo astuta que podía ser su sobrina- pero era cuestión de tiempo para que la niña dejara de creer las excusas y estando Yoko en el estado en que se encontraba, a Tao le ponía los pelos de punta sólo imaginar que fuera él quien le diera a la niña las noticias.

Odiaba ver llorar a las mujeres -especialmente a las de su familia- y si se sentía aún como un perfecto inútil ante las lágrimas de su hermana no podía sinó imaginar lo espantoso que iba a ser cuando Miriel lo supiera todo.

- “Quizá pueda convencer al viejo Rei para que sea él quien se lo diga a la enana” –pensó nervioso, buscando una salida a su mayor problema inmediato- “al fin y al cabo es sólo cuestión de soltarle esa basura que es su deber por ser su Guardián y todo eso....”

Suspiró.

Ok. No era justo y lo sabía, Rei era Guardián de la pequeña Miriel pero él era su tío –en realidad, por crianza era casi hermano mayor de la niña- y si su pobre hermana no estaba aún en condición de verla, era justo para Yoko y Miriel que fuera él quien le contara a la pequeña la verdad..

- “Maldita sea” –bufó enojado- “si sólo hubiera una forma de hacerlo sin que le doliera... ¡pero no la hay!” –torció el gesto, con rabia- “todo esto es culpa del desgraciado de Eriol, ¡debería ser él quien pusiera orden en este desastre y no yo!”

Irritado al sólo pensar en quien quería como un hermano –y no sólo por su anterior encarnación sinó por lo vivido siendo Tao Hiu- ahogó una nueva exclamación y decidió que necesitaba desesperadamente un trago. Yoko estaba devastada con lo ocurrido, pero Tao mismo temía la reacción de Miriel porque él mismo se sentía defraudado.

Eriol había sido -desde que apareció en la vida de su hermana- realmente más que un amigo. Había sido un tipo de hermano. Uno que no era ni mayor ni menor que él pero que era un cómplice, un aliado, alguien en quien confiaba tanto como en su propia hermana –a quien él le había confiado- alguien en quien siempre había creído digno de toda su confianza porque se le había dado desde una encarnación atrás y si bien aún sabiendo lo ocurrido a la muerte de Wu Fang Sheng –la desafortunada muere de Kai Sung- Tao jamás había culpado a Clow por eso. El occidental había hecho lo mejor que pudo y si Lead y Kai Sung no habían logrado ser felices era porque el destino había sido cruel con él y su hermana en aquel entonces... eso había sido, simplemente.

Por eso es que desde que reconoció en Eriol a la reencarnación de Lead –aún teniendo Tao escasos cinco años- el chico chino había estado siempre de su lado, poniendo toda su influencia para lograr primero, que él y Yoko se reconocieran mutuamente –hace ocho años, con la ayuda de la abuela Li- y después siendo testigo de la felicidad que ambos se habían conquistado a pulso, y listo para enfrentarse a quien sea que amenazara su dicha, como la vez que tuvo que regañar al fantasma de Tsu Chin, en la única pelea que habían tenido Yoko y Eriol, poco antes que Miriel viniera a este mundo.

Bien, eso había sido un malentendido... ¡ojalá esto fuera un malentendido!

- “Pero no lo es..” –se dijo, dolido- “no lo es. El ha traicionado a mi hermana, ¡cuando ella casi murió por él en la batalla del preámbulo! y yo como un bobo, creyendo que él jamás la lastimaría, pero ahora resulta que sido un bobalicón crédulo. ¡Maldición Hiu, debiste ser más listo! ¡tan listo como Eriol, al menos! ¿cómo pude ser tan ingenuo en confiarle a mi hermanita a semejante idiota?” –se reprochó, enfadado de sólo pensar que había sido su descuido dejar a su adorada hermana caer en brazos del inglés- “él la ha destruido... la ha destrozado de una manera que es aún peor que todo lo que Tsu Chin la hizo sufrir en la torre de Tokyo hace años.... ¡y yo he tenido la culpa por no haberlo vigilado y haber confiado en que él la haría feliz!”

En su imaginación cruzaban mil cosas que Eriol pudo haber hecho... y todas le parecían ahora perfectamente posibles.. ¿acaso Eriol tenía una amante hace años y Yoko lo había descubierto esa terrible mañana? ¿o acaso se había enredado finalmente con Alice Birminghann y ambos se habían estado burlando de su pobre hermanita?, ¡¡porque aquella lady lo perseguía hace años y detestaba a Yoko desde el mismo instante en que se supo que ellos se habían casado!!.. todo, todo era posible puesto que el hecho era el mismo: Eriol había engañado a su hermana, y él, Tao, no había hecho nada por evitarlo..

- “Bien, es oficial” –se dijo con ironía- “los hermanos Hiu somos unos estúpidos confiados. Y yo que creía que la ingenua era mi hermana y resulta que Eriol me engañó tan bien como a ella, haciéndome creer que jamás la lastimaría.... ¡argh! ¡los Hiu somos crédulos, no hay duda!!”  -dijo en voz alta, irritado.

Y sin soportar más las acusaciones de su propia conciencia, el chiquillo se aprestó a ingresar a aquel bar de mala muerte.

Hacía rato que Tao caminaba por uno de los peores barrios de la ciudad, pero eso le importaba muy poco. Ensimismado como estaba en sus propios problemas el adolescente dejaba a su instinto y a su propia magia su defensa personal ... y había sido francamente práctico. Mientras Tao había venido soltando este especie de monólogo más de siete personas habían tratado de asaltarle, algunas mujeres de la vida fácil se le habían acercado y un par de sujetos le habían mostrado unas navajas, pero todos los que trataron de ponerle una mano encima se habían visto de pronto atacados por tomas de agua que se abrían en los instantes más oportunos o extraños remolinos surgidos absolutamente de la nada...

Y eso es sólo un decir.

Así que toda la gente de mal vivir se había mantenido apartada de aquel extraño y elegante chiquillo que parecía tener algún tipo de magia protegiéndole –o eso, o el agua tenía un extraño fetiche protector hacia este adolescente- y Tao caminó tranquilo hacia aquel bar hediondo y miserable, en el peor barrio de la ciudad.

Al fin y al cabo, aunque todos le vieran con temor por sus poderes, nadie en su juicio creería que esa gente no tenía más que una alucinación producto del alcohol barato o de las drogas... si es que alguno le contaba de sus poderes a alguien.

- “Un whisky.. y del fuerte, nada de matarratas” –espetó, enojado, sintiendo por un instante que era Wu Fang Sheng y entraba a una vieja taberna del antiguo Hong Kong que había conocido- “¡rápido!”

- “¡Oye, mocoso de %!%E%&! ¡aquí no servimos a niñatos riquillos y...!!”

Los ojos grises de Tao destellaron rabia y cólera pura y todas las botellas del despreciable lugar bailotearon amenazadoramente... una cañería se rompió y el agua empezó a danzar en extraños espirales alrededor del chiquillo..

Ante la estupefacción del cantinero..

- “¡DIJE WHISKY AHORA!” –gritó Hiu.

El hombrecillo burdo se puso a temblar como una hoja, pero sirvió un vaso y se lo dió al escolar, corriendo a ocultarse en la parte más alejada de la barra..

- “La vida es una porquería.” –escuchó el chiquillo decir a un parroquiano derrumbado sobre una esquina- “un auténtico pozo de mier%&..”

El hombre hundido en la esquina más oscura del lugar se derrumbó y tres sujetos se le acercaron, eludiendo a Tao con precaución –el chico se veía peligroso con esas espirales de agua rodeándolo- antes de empezar a robar a destajo al parroquiano caído..

- “¡Argh!.. esto es un asco” –bufaba Tao, sintiendo que el whisky le había cocinado la garganta- “¿no irá a cobrarme por esta bazofia, verdad?”

- “¡Por supuesto que no, niño!”

Tao sonrió al fin.. en muchas horas. Era algo tranquilizador para él aquel temor que se podía palpar en la voz del cantinero...

- “Si no me hago respetar acabarán haciéndome pedazos como a aquel sujeto..” -pensó.

- “¡Mira, es oro!”

- “¡Uf, este tipo está forrado en billetes!”

Tao negó con la cabeza en un gesto conmiserativo cuando tres hombres más se acercaron al parroquiano caído y empezaron a quitarle la costosa chaqueta azul..

- “¡Córtale el dedo si no puedes sacarle el anillo!”

- “¡Que buen reloj!” –rió un tipo lanzando en el aire un brillante “rolex” de oro que llamó la atención del escolar- “¡mejor matémoslo, que hasta la ropa debe valer una fortuna!”

Los ojos grises parpadearon..

Un tipo más, pasó ante Tao con una chaqueta azul que el chico Hiu conocía bien...

- “¡ERES TÚ, MALDITO DESGRACIADO!!”

Antes de lo que me demoro en contarlo, Tao saltó como una fiera sobre los tipos que quisieron enfrentar al chiquillo por unos instantes antes que más botellas estallaran en el aire y sus contenidos de licor barato –al fin y al cabo, tenían mucha agua- les estallaran en las caras mientras las espirales de agua que rodeaban a Tao se volvieron casi chorros de agua violenta que empujaron violentamente a los maleantes lejos del chiquillo y de su presa...

- “¡¡¡ERES UN DESGRACIADO, UN MALDITO DESGRACIADO!” –El puño de Tao golpeó dos veces la cara del hombre caído, cuyos ojos se abrieron finalmente- “¡miserable, miserable!!”

Tao golpeó dos veces más hasta sentir la viscosidad de la sangre en sus puños, entonces soltó a la persona, que se derrumbó sobre el piso sin la menor resistencia..

- “Sigue... ¿porque... porqué te detienes?”  -bufó la voz y Tao se estremeció- “sigue golpeándome... sigue...”

- “¿Aún te atreves a decirme que hacer? ¡maldito desgraciado! ¡no tienes idea de todo lo que ha pasado por tu culpa!!”

- “No, tú no tienes idea de nada... de nada de lo que he hecho...”

Tao sintió rabia y empujando de dos patadas un par de mesas, recogió la figura caída del piso por la solapa de su camisa y le arrastró hacia un poco de luz, para golpearle mejor..

- “¡Todavía te atreves a presumir lo que has hecho! ¡todavía te atreves...!”

- “No. Pero me alegra que llegaras... porque no he hecho nada aún, creyendo que no era justo que te quitara el gusto de golpearme. Ya lo has hecho, ya nada importa.. ¡nada!”

Los ojos azules enfrentaron a Tao con algo que el chiquillo jamás había visto en ellos ... dolor. Un dolor profundo y horrible que Hiu jamás había visto en nadie y que le dejó tan atónito que le tomó un segundo reaccionar, pero el segundo fué suficiente para que esa persona tomara levantara un brazo –donde asía un grueso trozo de botella cortante- para dirigir el filoso objeto contra su brazo, rasgando la piel con facilidad y rapidez escalofriante, pero el estado de ebriedad hizo que errara su blanco –las venas de las muñecas- y se cortara repetidas veces en mitad del brazo...

Sangrando profusamente..

- “¡¡Detente, ¿te has vuelto loco??!!”- Tao chilló quitándole con dificultad el trozo de vidrio de la mano- “¿que demonios pasa contigo? ¿acaso quieres matarte? ¿te volviste loco?”

- “¡¡¡¡¡¡¡¡¡Maté a mi hijo!!!!!” –gritó Eriol, ocultando el rostro entre las manos- “.... y la destruí a ella, ¡la destruí! ¡la destruí! ¿sabes lo que sentí al verla llorar? ¿al saber que yo había causado todo con mi maldita estupidez y arrogancia?” –gimió entrecortadamente sin importarle la sangre espesa que le escurría del brazo- “¡¡.... ¿qué demonios crees que me queda por hacer?!!”

Tao le miró al fin, con profundo espanto, sin entender del todo a que se refería con “estupidez y arrogancia” pero si consciente que jamás en toda su vida hubiera reconocido a Eriol en el estado en que se encontraba... la ropa rasgada, rota, sin reloj, gemelos de camisa y la cadena de oro en el cuello;  sucio y sin afeitar, con los ojos rojos e hinchados, huellas de golpes y lágrimas por todo el rostro, sus gafas de montura dorada ¿donde estarían?, su brazo izquierdo chorreando sangre....

Su elegancia y seguridad en sí mismo, rotas, como las botellas de bebida barata que le rodeaban. Su arrogancia, hundida por el peso del dolor que parecía brillar en los ojos azules que su hermana adoraba...

- “¡Déjame en paz!” –gritó, con la escasa fuerza que le quedaba- “ya me has golpeado ¡y estas en tu derecho! ¡pero también estoy en mi derecho de hundirme aquí, en el lodo, de destruirme un poco, por todo lo que destruí!”

Tao retrocedió, más consciente ahora que algo muy grave estaba pasando... porque jamás había visto a alguien tan derrumbado, tan devastado ¡y si Eriol había engañado a su hermana no tenía porqué sentirse tan miserable, ¿verdad?! ¡debía estar con su amante, feliz de la vida, no convirtiéndose a si mismo en una caricatura patética de sí mismo, embriagándose en el lugar más repugnante de la ciudad y dejándose robar o asesinar, o matarse a sí mismo con ese maldito trozo de botella rota!

- “¿Qué... qué pasó?” –preguntó el chico, de pronto consciente que la pieza principal de lo que había pasado, seguía oculta- “si te odias tanto por eso ¿porqué lo hiciste? ¿porqué?”

- “Porque soy un maldito canalla” –murmuró el inglés con voz más triste que si llorase- “un imbécil arrogante que perdió lo que atesoraba por un error.. un maldito error. ¡Un error que ha destruido a la mujer que amo! ¡que ha matado a mi hijo!”

Tao se arrodilló al lado de su amigo.. de pronto muy asustado. Eriol estaba mal, muy mal... de hecho, esto era lo que Yoko tanto temía que le pasara ¡y que bien le conocía su hermanita! porque el inglés estaba absolutamente destrozado y al borde de la peor locura. Tao aún lo miraba sintiéndose alucinar, porque encontrar al elegante, distinguido y culto Eriol Hiragizawa en aquel antro era tan surrealista que no acababa de creérselo pero estaba ante él. De pronto sus ojos grises repararon no sólo en que la sangre espesa que goteaba de los diferentes cortes que el inglés se había hecho en el brazo –sangre que no secaba sino que se hacía más abundante a cada instante ¡debía haberse cortado alguna vena o algo!- sino en los ojos de los maleantes que les rodeaban... que les contemplaban a ambos con interés... casi calculando cuanto esfuerzo iba a costarles matarles y despojarles de todo lo que llevaban encima..

- “¡¡¡Imbéciles..!!!” –maldijo Hiu mientras hasta la cañería oculta en las paredes se rompía violentamente y toda bebida parecía tener vida propia atacando a la gente- “¡largoooo!!”

Los parroquianos huyeron asustados.. ¡era imposible que el agua de las cañerías estuviera viva y atacándoles con la violencia de una torrente! ¡metiéndoseles por el cuerpo, cortándoles como si cada partícula de agua estuviera furiosa!..

- “Pudiste haber muerto... ¡con razón Shaoran ni nadie te ha encontrado!¡y cuando lo hubieran hecho, hubiera sido tarde!. ¿Porqué no te defendiste?” –los objetos de Eriol fueron depositados por las aguas ante los finos zapatos de Tao- “mi hermana moriría de dolor si sabe de esto... o si algo te pasara. Si te hubieras dejado matar o murieras aquí, desangrado.. ella moriría, pese a todo.. ella moriría. ¿Y no has pensado en Miriel?” –el chico suspiró, sintiendo su ira apaciguada ante tal dolor y desesperación- “a mi también me hubiera afectado perderte, Eriol... pese a todo, eres mi amigo, mi hermano... mi cuñado. Y esta es la tercera vez. Debe ser la vencida” 

Eriol sólo se apretaba la cabeza como si quisiera exprimirse el cráneo y parecía no escuchar al chiquillo...

Tao lo miró con piedad y algo de lo que había de Wu Fang Sheng en él se agitó cuando vendó torpemente el brazo de su amigo con algunas servilletas, antes de ayudarlo a ponerse de pie trabajosamente y salir del lugar. Pero esta vez, no eran el joven Lead Clow ni el adulto Wu Fang saliendo de una fiesta nocturna; esta vez, Tao sabía que había sido un golpe de la fortuna que hallara a su joven amigo antes que fuera realmente muy tarde; aunque su sentido común le dijo que todavía no era suficiente... iba a necesitar mucha ayuda.

Pero.. ¿donde podía llevarlo a esta hora donde nadie lo viera? porque si en la embajada lo veían así era cuestión de tiempo que su hermana se enterara y no podía imaginarle darle a ella más dolor. Y los amigos que conocía tenían niños, a los que ver al elegante Hiragizawa en ese estado iba a causar profunda impresión –sin mencionar que Miriel se enteraría en un instante porque los niños también tienen acceso a los teléfonos- ¿donde podía pues llevar a Eriol en ese estado y encontrar quien le ayudara a sacarlo de esas profundas ganas de autodestruirse que tenía?

¿Donde ir?

¿A quien pedir ayuda?

Sólo rogaba a alguien en el cielo, que su hermana no lo viera así..

Precisamente en esos instantes Yoko despertó en la clínica tremendamente sobresaltada.

Esa noche, al menos no había soñado con el llanto del bebé que había perdido pero eso no significaba que el sueño que había tenido hubiera sido placentero. No recordaba exactamente qué había soñado pero sentía una profunda angustia, mucha inquietud... y sabia bien el nombre y apellido de aquellos pesares.

Su esposo.

No había sabido nada de Eriol desde que lo vió marcharse de la embajada y estaba terriblemente preocupada por él. Tao había murmurado con rabia que posiblemente “estaba con su amante” la última vez que le comentó su preocupación –el día anterior por la mañana- de modo que la joven china prefería no volver a mencionarlo pero eso no quitaba la preocupación de su mente.

El había estado muy mal cuando se marchó de la embajada esa mañana... y mientras su cuerpo se recuperaba al paso de los días, el corazón de Yoko seguía gritando no sólo el dolor de la traición, sinó también el dolor de la preocupación por no saber nada de él.

Eriol podía haber hecho... lo que hizo, pero pese al dolor no podía sacarse todo lo que sentía por él del corazón como si fuera algo simple de extirpar. No cuando tenía la herida de la traición aún atravesada en el pecho pero a la vez su corazón insistía con ferocidad que sólo muerto dejaría de amar al inglés.

Bien, eso Yoko siempre lo había sabido al menos. Y ahora, era ¿de qué valía? porque lo que había entre ellos estaba irremisiblemente roto para siempre y eso no tenía remedio, pero era la seguridad de él lo que la tenía tan terriblemente angustiada.

- “Al menos no sabe lo del bebé” –suspiró sintiendo algo de alivio- “eso lo hubiera devastado... se hubiera culpado, tal vez hubiera sido capaz de hacer algo horrible” –se estremeció- “pero el que no vaya siquiera a ver a Miriel con los Tsukishiro me tiene nerviosa. ¡Eriol adora a su hija!”

No quiso aceptar la hipótesis de Tao –que Eriol no se atrevía a dar la cara porque estaba con su amante- porque ella conocía bien los detalles de la relación de su esposo y Elaine, pero no era algo de lo que deseara pensar. Su primer temor en cuanto ocurrió todo había sido por su hija, pero sabiendo que Tao había logrado hilvanar una mentira medianamente convincente y Miriel estaba segura e  ignorante de todo en el hogar de los Tsukishiro todos sus sentimientos estaban dirigidos a la extraña desaparición de su esposo..

La joven no había charlado con nadie aún –además de Tao y los Tsukishiro- y por lo tanto no sabía de la desaparición de Eriol y menos todavía que Shaoran Li estaba enterado de todo y que llevaban días buscando al inglés ya que el joven jefe había tenido la delicadeza de mantener los asuntos de los Hiragizawa en estricto privado; pero su preocupación por la salud de Wei y todo lo del Concilio lo habían mantenido tan ocupado que ni podía hablar aún a solas con Sakura, mucho menos comentarle lo que le pasaba a sus amigos.

- “Casi preferiría que estuviera con ella.... si supiera que está bien” –suspiró Yoko, dolida- “si algo le pasa a él no podría soportarlo. Aunque él ya no sea parte de mi vida, necesito saber que está bien, que nada malo le ha pasado.. ¿porqué ocurren estas cosas? Elaine en nuestras vidas, el bebé... mi pobre e inocente bebé que nunca llegó a nacer y si a él le pasa algo... ¡no podría soportarlo!” –tembló como hoja ante la sola idea- “¡no podría soportarlo! ¡y no quiero ni siquiera pensar en lo que sufriría mi pobrecita niña!.”

La enfermera ingresó en ese momento con una bandeja de comida y Yoko negó suavemente con la cabeza. ¿Cómo iba a poder comer con lo preocupada que estaba? de modo que pese a la insistencia de la enfermera apenas probó bocado. Algo que inquietó mucho al médico que estaba atendiendo a la joven lady.

- “La debilidad de milady es aún muy marcada. Pese a que obedece ya las indicaciones médicas ese desprecio por la alimentación no le hace nada bien.. esta demasiado angustiada por algo... y eso, en su estado, sólo lo empeora todo”

- “Sólo estamos empeorando las cosas Yukito... Miriel está empezando a sospechar..” –dudó Ayame, nerviosa- “no hemos dicho a nadie lo que pasa para que ningún rumor llegue a oídos de la niña pero yo también estoy nerviosa por no saber nada del joven Eriol... ¿y si le ha pasado algo?”

Yukito resopló. Tomoyo y Touya Kinomoto estaban sospechando algo y no estaba en su naturaleza guardar secretos para con su mejor amigo... pero este no era un secreto suyo, de modo que estaba tan preocupado como su esposa; por si fuera poco Miriel insistía ya en ir a ver a su madre a la clínica pero las excusas se les estaban acabando –porque los médicos no recomendaban que Yoko tuviera emociones fuertes todavía y las preguntas de la niña iban a incomodarla- además la pequeña Hiragizawa notaba con asombro que su padre no aparecía y eso ponía de nervios a los Tsukishiro.

- “¡Esto me está poniendo de nervios!!” –gritaba Tao casi a punto de ponerse a llorar- “¿qué vamos a hacer?”

- “¡Podrías ayudar más y chillar menos!” –resopló Shaoran, que forcejeaba con un irreconocible Eriol, mientras todo el lugar parecía una zona de guerra- “¡Ayúdame! ¡dame algo para que se duerma! ¡haz algo!”

Tao corrió hacia la cocina y sólo entonces recordó que no tenía la menor idea de que hacer. Es decir ¡no podían esperar que él haga todo! haber encontrado a Eriol intoxicado en alcohol y casi dejándose asesinar en un bar de mala muerte era bastante, ¡incluso había tenido la sensatez de llamar a Shaoran para pedirle que los saque de allí esa madrugada! –y el joven chino había salido de Li Manor, dejando a una Sakura muy sorprendida y preocupada, porque era la primera vez en dos noches que Shaoran no pasaba toda la noche cuidando de Wei- ¡también había sido SU idea venir al penthouse que Lord Hajime Hiragizawa había comprado, después que dejó la embajada! ¿cómo podía pedirle Shaoran que le ayude más si él mismo estaba histérico?.. ¡a él ya se le habían agotado las ideas!.

¡Shaoran era el adulto ¿no?!.

Sin pensar más, tomó un plato de fina loza y salió de la cocina, suspirando de alivio porque el embajador hace mucho que estaba fuera del país.. porque le daría un patatús mirar como había quedado el salón del penthouse.... ¡menudo desastre!.

- “¡Por los dioses, Eriol!, ¡reacciona, por favor!!” –gritaba Shaoran, tratando de controlar la furia autodestructiva que parecía haberse apropiado del irreconocible inglés- “¡ya basta, por favor!”

- “¡Déjame morirme!” –insistía Hiragizawa, en medio de una crisis que era alcohol, rabia y odio hacia sí mismo- “¡déjame morirme Shaoran!! ¡déjame!!”-ambos hombres forcejearon con fuerza mientras chispas de magia hacían estallar cuadros y muebles por doquier- “soy basura..” –murmuró después de dejarse caer, mientras Shaoran trataba de tomarse un respiro- “¡¡Le hice daño y maté a nuestro hijo..!!” –gritó y el joven jefe no pudo ni imaginar lo que él se haría si le pasara algo parecido- “Ella lo perdió por mi culpa.  ¡por mi maldita culpa!!” –gritó.

- “Eriol, tienes que tratar de reaccionar... .. pensar con lucidez..”

- “Pese a la bebida... ¡no puedo evitar pensar con lucidez, maldita sea!” –gritó el occidental- “no puedo dejar de verla en mi mente... llorando ¡por lo que le hice, por lo que hice con nuestras vidas y con nuestro inocente hijo!”

- “¡Eriol, por favor, deja de torturarte así!”

- “No lo entiendes Shaoran... y por tu bien, espero que jamás te pase lo que a mí” –dijo con la cabeza inclinada y Li estaba seguro que lloraba- “Se que el hijo de Elaine no tiene la culpa de nada, pero no puedo sentir nada por ese bebé. ¡¡¡Solo puedo pensar en Yoko!!! ¡sólo puedo pensar en ella, en sus lágrimas y en el bebé que perdimos por mi maldita culpa!!”

Eriol se levantó tambaleante y Shaoran corrió a tratar de retenerlo –ya había tratado de embriagarse o hacer estallar algo frente a sí mismo antes- pero en ese momento Tao golpeó la cabeza de su cuñado con la pieza de loza haciendo que el inglés se desplomara inconsciente sobre el piso...

- “¡¡¿Qué estás haciendo?!!”

- “Lo que dijiste Shaoran... haciendo que duerma un poco...”

El jefe del Clan Li resopló y mientras contemplaba dolido y preocupado el irreconocible semblante de su mejor amigo, Tao se sentó a su lado entre los restos del sofá..

- “Yo no voy a poder con esto Shaoran...” –dijo el escolar- “vá a acabar matándose por alcoholizarse o simplemente en algún descuido va a usar su magia para hacerlo...”

- “Lo sé..”

- “Y no vas a poder quedarte aquí mucho rato ¿no es así?, supongo que luego de tu viaje tienes mucho que hacer...”

- “Si..”

- “Yo pensaba llamar al viejo Rei pero siendo Eriol reencarnación de Clow... también vá a ser muy duro para el pobre viejo Rei verle en ese estado.. ¡yo mismo no puedo creer lo que está pasando!” –la voz de Tao se quebró en sollozos- “¡si quiere tanto a mi hermana ¿porqué tuvo que pasar esto?”

- “Tranquilízate Tao.. no puedes decaer ahora. Cuando me llamaste esta madrugada, venía pensando lo mismo que tú... que necesitaríamos ayuda. Los Tsukishiro cuidan de Miriel, tú debes cuidar de tu hermana.. que ahora está acompañada por la señora Kaho, pero pensaba en eso y no sé si creas que hice mal pero...”

- “¿Qué? ¿lo enviarás a un hospital para que lo desintoxiquen? ¡en el estado en que está puede volarlo en pedazos y a sí mismo sin importar que lo vean hacerlo!”

- “Si, lo sé. En este momento, Eriol es una amenaza... principalmente para sí mismo. Por eso necesita más ayuda de la que tú y yo podemos darle y pensaba que si habría alguien más que pudiera ayudar a Eriol. Pero verdaderamente ayudarlo y no sólo evitar que se mate o que le dé una cirrosis hepática por tanto alcohol” –hizo una pausa- “¿recuerdas el número que te pedí cuando llegué a la clínica, cuando me contaste todo?.. tu te reíste y dijiste que Eriol no iría a buscar a esa persona.... y tenías razón, pero yo creo que esa persona es la única que puede ayudarnos ahora..”

Los ojos de Tao se abrieron como platos..

- “¡¡¿Vas a pedirle ayuda al Embajador??!!” –el chico no podía creérselo- “¡estás loco! ¡el abuelito es muy serio y le daría un ataque enterarse de todo esto, y eso, por decir poco! ¡está en el extranjero sepa Dios donde y...!”

- “¡Es su padre, Tao!”

- “Sí, pero ¡Eriol casi corrió al abuelito de la embajada la última vez que se vieron y.!.”

- “El teléfono que me diste era de su número privado... en cualquier lugar del mundo..”

- “¡Ya lo sé, pero te repito que Eriol no se sentirá feliz de verlo! ¡y tampoco creo que el Embajador esté contento de enterarse de esto! ¡además, si está en cualquier lugar del mundo no sabemos cuanto demore en estar aquí! ¡Son casi las 10 de la mañana Shaoran!... ¿cuanto demoraría en llegar hasta....?”

El sonido de una llave hizo suspirar a Shaoran de alivio y antes que Tao pudiera terminar la oración la puerta del ex-lujoso penthouse se había abierto y ante ellos se encontraba la figura elegante, seria y serena de Lord Hajime Hiragizawa..

- “Vine lo antes que pude joven Li” –saludó correctamente mientras sus ojos negros recorrían el saloncito, que parecía haber sido azotado por un huracán- “le agradezco la llamada” –los agudos ojos del embajador contemplaron con un brillo de pesar e incredulidad la figura deshecha de su hijo, desplomado en un rincón del lugar- “¡¡pero ¿qué?..!!!”

Y adelantándose unos pasos colocó en su regazo la cabeza inconsciente del joven, y añadió al ver tan de cerca su maltrecho aspecto .

- “Por favor, agradeceré que me informe alguien que es exactamente lo que está pasando..”

- “Hola abue´” –saludó Tao, algo intimidado- “etto... no te vá a gustar saberlo ¿sabes?”

- “Pues entonces explíquenmelo los dos” –insistió Lord Hajime- “pero primero dejen de estarme mirando y traigan el botiquín de primeros auxilios. Tiene cortes en el brazo y están sangrando, además algún idiota le rompió la cabeza con algo... siento sangre en su cabello ¡no se queden mirando!”

Tao corrió a buscar un botiquín -¿así que había uno?- mientras Shaoran suspiraba...

A él, la idea de darle a su amigo inglés en la cabeza no le había parecido nunca la mejor manera de hacerlo dormir,  pero en ese instante Eriol se despertó y antes que pudiera controlarlo varias cosas estallaron en el aire y Shaoran apenas tuvo tiempo de empujar a Lord Hajime fuera del alcance del enloquecido hechicero inglés antes que Eriol añadiera a su lista de errores el convertir a su padre biológico en algo extraño...

¡Crasshhh!

- “¡Ups!, lo siento... pero era eso, o él nos iba a enviar a cualquier lado del mundo o convertir en algo feo” –Tao se encogió de hombros al romper otro plato sobre la cabeza de su cuñado- “¡uyyyyy!”

Los ojos de Lord Hajime casi fulminaron al escolar y al joven Jefe del Clan Li...

- “Ustedes dos van a darme más explicaciones de las que esperaba...” –exigió.

Tao miraba a Shaoran mientras murmuraba..

- “Por eso es que creía que llamar al embajador iba a ser mala idea!”

Pero Shaoran se sentó de nuevo y suspiró otra vez antes de preguntar..

- “¿Que sabe sobre la magia, Lord Hiragizawa?”

Era aún muy temprano esa mañana pero Jeff O´Neill escuchó la frase de Yoko casi sin poder creer lo que oía mientras agradecía que Tsu Chin estuviera verdaderamente muerto. 

El nunca había desarrollado sus dones espirituales pero aún así podía escuchar las feroces maldiciones que el fantasma del heraldo de la Destrucción lanzaba contra Eriol, antes que Yoko anonestara al muerto suavemente..

- “Por favor, Tsu Chin, te lo suplico. Agradeceré no te expreses de Eriol de esa manera. Es el padre de mi hija, y no me gusta escuchar que hablan así de él..”

- “¡Pero, pero...!”

- “Será mejor que no agoten a Yoko, necesita descansar” –Kaho Monouhi se apresuró a sacar al agente y su fantasma del lugar- “querida, ¿crees que puedas estar sola un rato? los señores y yo iremos por un café..”

- “Si, por supuesto... trataré de dormir. Gracias por todo, Kaho”

La mujer sonrió sin una palabra y caminó hacia la cafetería de la clínica seguida por el agente de Interpol y su fantasma particular..

- “Voy a agradecerles que no pidan detalles de lo ocurrido y no lo comenten... todavía” –suspiró la sacerdotisa del templo Tsukimine- “yo estoy tan sorprendida como ustedes, fuí a visitar a Yoko anoche a la embajada y me dijeron que estaba aqui. Me crucé con el joven Tao y me suplicó que le hiciera compañía ¡y aún no regresa! pero no tengo la menor idea de lo que pasa y no creo que sea buena idea comentar algo tan serio... sin que Yoko acceda a permitirlo”

- “¡Oiga Kaho, fué Yoko quien me lo acaba de decir!” –protestó Jeff.

- “Lo sé, pero si no quiere dar más detalles... no se lo pidan, no está nada bien” –insistió la mujer- “yo misma no sé que tiene, pero a mí también me sorprendió escucharla decir que ella y Eriol van a separarse definitivamente cuando le pregunté el motivo de la ausencia de él aqui”

- “Osea.. ¿tampoco sabe porqué?” 

- “No Jeff..”

- “¡ESTOY SEGURO QUE ESE CHICO INGLES LE HIZO ALGO! ¡ESTOY TOTALMENTE SEGURO!! ¿qué clase de hombre deja a su esposa sola y enferma en un hospital? ¡estoy seguro que él le hizo algo!!”

- “Me alegra que sólo nosotros podamos escucharte, “muerto”” –regonzó el irlandés- “en estos lugares no se permiten los gritos ¿sabes?”

- “¡Pero es que yo..!”

- “¿Cómo es que están aqui?” –preguntó Kaho Monouhi- “nadie sabe lo de Yoko.. todavía”

- “Igual que usted. Estuve hoy en la embajada, para pedirle a Eriol una lista que necesito para una investigación; se la había dado hace tiempo y no quería pedírsela... pero realmente la necesito para solicitar una orden de revisión a un sitio. La servidumbre me dijo que Yoko tuvo un accidente y me vine para acá de prisa... por eso me sorprendí tanto cuando al preguntarle a ella por Eriol, me sale con el hecho que se van a separar..”

La antigua profesora y el agente intercambiaron miradas de desconcierto..

- ¿“Me dice que los Tsukishiro saben de esto?” –insistió el irlandés- “y también el loco de Tao ¿verdad?” –Kaho asintió- “¿y ese mocoso no se aparece desde anoche? ¡menudo irresponsable! a todo esto ¿donde estará mi ahijada?”

- “Me dijo Yoko, que Miriel estaba pasando unos días en casa de los Tsukishiro..”

- “Hmm.. ya veo.. pero ¿que rayos habrá pasado?”

Kaho estaba tan confundida como el agente, pero al menos tranquila, porque acababa de llamar a su casa y Kia había pasado una noche muy tranquila en el templo, en compañía de Kiku, la fantasma...

Pero O´Neill tenía razón... ¿que estaba pasando allí? 

- “Me importa muy poco la estúpida tradición del clan de Avalón” –espetó Elaine, frenética, de pie en el salón principal de la Casona de las Druidesas, ante las otras miembros de la Tríada- “mi hijo y yo no seremos como ustedes.. solas, abandonadas.. ¡mi hijo y yo viviremos con su padre, como una familia, como la familia que somos!”

- “¿Perdiste la razón?” –saltó Nimue, irritada- “¡no puedes hacer eso!, personalmente a mí me importan muy poco los niños pero esa criatura que esperas es parte de nuestro clan ¡y no eres tú quien decide lo que se hace con esa criatura! ¡más aún si fuimos nosotras quienes arreglamos ponerte cerca del padre, para que tuvieras ocasión de encandilarlo!”

- “¡No me importa lo que ustedes digan, piensen o griten! ¡voy a vivir con él, tendremos una vida hermosa juntos y el resto me importa muy poco!”

- “Hablas como si ese hombre te lo hubiera pedido..” –la serena voz de Vivian enfrió el ardor de Elaine- “y hasta donde sé, él te odia...”

- “¡No es verdad! ¡él me ama! ¡está confundido por los años que ha pasado con esa estúpida esposita suya! ¡pero me ama!”

- “Yo no lo creo.. porque si te amara ¿donde está?” –retó la Gran Sacerdotisa de Avalón- “hace varios días que le has dicho de tu estado y no le hemos visto asomar la nariz por aqui... o buscarte de alguna manera. Creo que su silencio dá a entender que tú y el bebé que esperas le importan muy poco..”

- “Mientes Vivian... ¡mientes!. ¡Yo fuí hoy a la Embajada y me dijeron que está de viaje! .. la tonta esposa suya ya no está allí y es sólo cuestión de horas.. quizá días para que pueda estar a su lado ¡y nada va a separarnos! ¡ni siquiera ustedes!”

- “Esa criatura no te pertenece Elaine” –Nimue parecía divertida al recordar a su prima- “Ninguna hija de las damas de Avalón le pertenece a su madre o a su padre... todas, sin excepción le pertenecen a la Tríada y sólo viven para servir al Archidruida”

- “¡YO NO VIVO PARA SERVIR AL ARCHIDRUIDA!”

- “¿En serio?” –replicó Vivian, serenamente- “no es lo que juraste cuando por voto de sangre accediste a tomar el lugar de Igraine en la Tríada..”

Elaine palideció..

- “Ustedes no entienden...” –resopló- “yo no quiero más de esta vida, de estas tradiciones, de esta maldita responsabilidad ¡de la maldición!. ¡Yo no quiero nada más!.. sólo quiero salir de sus vidas, sólo quiero que me dejen ser feliz con el hombre que amo..”

- “¿Te ama él a ti, Elaine? creo que esa es la principal pregunta aqui” 

La antigua asistente de Yoko miró a la rubia sacerdotisa con odio.

- “Me amó una tarde... y volverá a amarme.. lo sé”

- “No seas ridícula Elaine. Eso ni tú te lo crees...”

- “¡Pues yo haré que me ame! ¿que es lo que esperas que haga? ¿que me quede aquí, dedicando mi vida al servicio de un maldito Archidruida a quien aborrezco con toda mi alma? ¿pagando también, como hemos pagado desde tantos siglos para que renazca entre nosotras a cambio de nuestra felicidad, de una vida normal? ¿mirando como hiciste tú Vivian, como hicieron todas nuestras antepasadas, ir al hombre que amo con otra, mientras yo me quedo con un bebé y las manos vacías? ¿o quieres que lo mate como tú mataste al padre de Connor?”

Vivian palideció y abandonó el recinto presa de gran agitación mientras la menuda figurita que estaba en el Estudio ahogaba un grito de sorpresa al escuchar esa frase..

- “¡Estúpida!” –gritó Nimue, furiosa, volviéndose contra Elaine- “¿acaso quieres que Vivian te mate?... si ha sido capaz de matar al padre de su hijo, no dudes que lo haría contigo Elaine..”

- “No lo hará, soy miembro de la Tríada..”

- “Es sorprendente como lo recuerdas sólo cuando te conviene..”

- “¡Fuiste tú quien me dijo que Vivian mató al Gran Maestre de la Orden!”

- “Y no es mentira... pero te pido, que recapacites.. y no nos abandones. Vivian no vivirá mucho Elaine. El conjuro que usó para matar a McLeod era de los del diario del Archidruida y sólo el Archidruida tiene el poder de convocar esa magia sin sufrir consecuencias mortales...” –Elaine miró a su prima sin entender- “¡por favor, usa la cabeza  y no te ciegues por ese amor loco que sientes por un hombre que te desprecia!”

- “¡No es verdad!”

- “Mira... no me importa eso, en realidad. Lo que te digo es que Vivian morirá y tú y yo tendremos al clan bajo nuestras manos.. sin su interferencia. ¿Acaso no te gustaría ver reabierta la Asamblea de Magos de Occidente? ¿no te gustaría darle eso al hombre que amas? después de todo..” –zumbó Nimue, con astucia- “él es de los nuestros porque desciende de Merlín.... de hecho, si pusieras la Asamblea en sus manos, sería sólo justicia poética, querida”

- “La Asamblea... en sus manos....” –Los ojos de Elaine se iluminaron- “¡oh, eso sería maravilloso!... me amaría mucho por darle eso..”

- “¿Ya ves cómo es mejor seguirle las órdenes a Vivian.. mientras vive?”

- “Pero no tiene sentido Nimue..” –insistió la pelirroja- “el Concilio de Hechiceros de Oriente jamás permitirá que la Asamblea reabra porque dejaría de ser la única institución mágica del mundo y tendría que entregar el cuidado de parte de los legendarios Sellos Eternos.. ¿no has pensado en eso?”

- “Por supuesto que lo he pensado querida” –rió Nimue- “escucha: voy a filtrar al Concilio la información sobre el inminente renacimiento del “Prohibido” y estoy segura que entrarán en pánico... y por supuesto que tienen motivos para eso. Nadie puede detener a la destrucción encarnada, pero.... nosotras tenemos una carta de triunfo en este juego...”

- “¿Hablas del Archidruida?”

- “Exacto. La única persona que puede plantarle cara al prohibido, es nuestro Archidruida, pero no dejaremos que lo haga. Que sea el “Prohibido” quien destruya a los clanes del Concilio, quien motive el pánico y cuando sea el momento.... pues nosotras usaremos bien nuestra carta de triunfo para, sin la competencia del Concilio, reabrir la Asamblea... bajo nuestras órdenes y ya que amas a la reencarnación de Clow... pues le pondremos de nuevo Patriarca de la Asamblea, contigo a su lado. ¿Que te parece?”

Elaine se sentó sobre una butaca.. casi como si no pudiera creer tanta felicidad.

- “Sólo debes resignarte a dejarlo en paz... hasta que el Prohibido renazca, y Vivian termine de morir. Cuando ella muera, sólo nosotras controlaremos a nuestro Archidruida..”

- “¿Cómo se supone que vamos a hacer eso?”

- “Tenemos a Connor y a Tarah.. ¿lo olvidas?. Los usaremos para controlar a Morgan y hacer que haga lo que queremos... cuando queramos, no antes. Pero antes... antes debes permitir que Eriol Hiragizawa se aleje de ti, y entregar la hija que esperas al clan de Avalón... como se había planeado desde el inicio”

La figurita en la habitación contigua ahogó un grito de sorpresa al nombre “Hiragizawa”..

- “Pero ¡no quiero!... ¡no quiero dejar que me aparte de él!”

- “Sería sólo hasta que Vivian muera... piénsalo Elaine. Algo de paciencia y tendrás a ese hombre además podrás ofrecerle todo el poder que él pueda desear..”

Elaine pareció dudar y Nimue continuó..

- “Te estoy diciendo mi auténtico plan.. Elaine. ¿Crees acaso que yo no odio este destino de soledad que arrastramos? yo, que soy estéril y ni siquiera tengo la dicha de tener hijas” –hizo una pausa y un brillo cruel destiló de sus ojos- “sabes bien que detesto al inútil de Connor, a la insulsa carga que es Tarah....  y que aborrezco particularmente a Morgan, nuestro esperado Archidruida y por quien todas nosotras hemos sufrido sólo para que reencarne aquí... entre nosotras” –y susurró en el oído de su prima- “se bien que le odias tanto o más que yo.... lo sé y ante mí no debes disimularlo. Le aborreces”

La pelirroja miró a Nimue y finalmente salió.. porque tenía mucho que pensar, pero mientras Nimue sonreía astutamente y marchaba a sus habitaciones canturreando de gusto, era la menuda figurita de Morgan quien salió del estudio en uniforme –aún no iba a la escuela y había entrado en la biblioteca por algo- y se puso a temblar...

- “¡¡Yo nunca pedí venir a este mundo!!.. ni ser lo que soy ¡ un fenómeno horrible!” –pensó, con nerviosismo y miedo- “pero, pero.... tía Nimue, Tía Elaine... sólo esperan que tía Vivian muera... y tía Vivian mató al papá de Connor” –los enormes ojos violetas se abrieron más, con sorpresa, al recordar- “¡y tía Elaine dijo que está enamorada de Lord Hiragizawa! ¿se refiere al mismo papá de Hiragizawa? ¿la niña de mi clase?”

¿Esa niña?

Una niña..

El día había terminado ya, eran más de las 10 de la noche y una persona se refería con cariño a alguien a quien llamaba “niña”.

- “La señorita Sakura.... no, la niña Sakura..” –en esos momentos, en Li Manor, las palabras de Wei hacia la antigua card captor habían estado llenas de afecto y preocupación, según notaba Shaoran- “lo ama, mi niño. Lo ama desesperadamente.. y me atrevería a decir que casi tanto como Ud, porque lo veo tan pálido que sé que ha estado sufriendo no sólo mentalmente por esta ausencia. ¿Ha estado enfermo, verdad mi niño?”

- “Wei, Wei.... tú estás enfermo.. ¿y aún te preocupas por mi?”

- “Usted fué mi niño..” –suspiró el anciano- “mi niño, más que nadie en el mundo. Y sí, siempre me preocuparé por usted, por la niña Sakura y por mi pequeño Hien... siempre. De hecho, lo único por lo que lamento estar así, es porque no podré seguir sirviéndole mi niño, porque no podré seguir escuchando a la niña Sakura o acariciando el cabello de mi pequeño Hien... ¡oh, sólo por eso lamento estar así!”

- “Wei...”

- “No lo olvide mi niño. Todo puede venir en este mundo.. calamidades, dolor, miedo, incertidumbre... pero nunca debe dudar de lo mucho que lo ama la niña Sakura porque pese a los años, en los ojos de ella y en los de usted sigue brillando el mismo amor que yo ví ese día en el aeropuerto... cuando usted le dió aquel oso. ¡Aún eran niños, pero aquel sentimiento siempre estuvo allí!”

Shaoran había sonreído con nostalgia hacia aquel recuerdo...

- “Si Wei. Me he comportado como un idiota todo este tiempo ¿no es así?. Y ella, sufriendo sola... ¡no imaginaba esos accesos de ceguera!”

- “Y la niña no ha imaginado siquiera lo cerca que estuvo usted de morir por recuperar esos recuerdos” –Shaoran le miró asombrado y el anciano sonrió- “si.. usted no me dijo eso, pero conozco de su modestia mi niño... y Hin Lu me lo confirmó esta mañana.. cuando usted salió”

- “Mi condición no importa Wei.. Sakura si sufrió..”

- “Su condición importa, tanto como la de ella. Porque ese es su verdadero defecto mi niño. Por cuidar a los que amas no te importa morir pero no eres consciente que si tú murieras.. los que amas serían quienes verdaderamente sufrirían... ¿acaso a olvidado mi niño el vacío, el dolor, la responsabilidad temprana que usted debió pasar por la partida de su padre, mi señorito Hien?”

Shaoran negó con la cabeza.

- “Esa siempre ha sido la idea que está en mi mente Wei. No quiero que Sakura y Hien sufran...”

- “Pero si usted muere, ellos sufrirán lo mismo que usted sufrió.. o quizá aún más” –los ojos del anciano servidor quedaron fijos en el muchacho que había criado desde horas de nacido- “por eso quiero que me prometa algo.. mi niño: quiero que me prometa que pase lo que pase... no vá a darse por vencido. Vá a luchar por los que ama y por vivir con ellos y para ellos... pero vivir, mi niño. Por favor, prométamelo... pelear hasta el último aliento de su vida por su familia y por vivir al lado de su familia”

- “Pelear por ellos y por vivir con ellos..” –murmuró Shaoran

- “Y para ellos..”

- “¡¡Yo moriría por ellos...!! ¡lo sabes!”

- “Pues le pido que pelee por ellos y por vivir a su lado. No simplemente pelear y morir. No se conforme con ello mi niño... su padre lo intentó, lo sé, pero me angustia que usted no le dá importancia a lo que preciosa que es su vida para la niña Sakura, para el pequeño Hien... para su familia y sus amigos..”

- “Wei..”

El anciano servidor sonrió y cerró los ojos, agotado, mientras Shaoran apretaba la frágil mano de aquel que fué más que maestro, niñero, guardián y confidente... y murmuraba.-

- “Lo prometo. Me cuidaré más.. no me rendiré. Lo prometo”

- “Puedo entonces... ver a mi señorito Hien con tranquilidad...”

Shaoran asintió débilmente y ahogó a duras penas sus ganas de sollozar... Sakura y Hien se adelantaron hacia el lecho, porque todos los demás se habían alejado para dar algo de privacía cuando el anciano pidió hablar con su joven señor...

Y es que el enfermo apenas si susurraba..

Sakura estaba angustiada no sólo por Wei, sinó por el dolor que notaba en Shaoran. Sabía que para su esposo Wei era casi como un padre ¡Casi no había dormido cuidando de Wei desde que llegó y sólo había salido a trabajar!. La hija de Fujitaka Kinomoto, adivinaba, pues, que debía estar devastado por la condición del anciano, agotado y profundamente conmocionado..

Pero Hien había escuchado su nombre...

- “¿Me ha llamado?” –saltó el único hijo de los Li, corriendo hacia el lecho del anciano- “¿Wei me llama, papá? ¿hay más cosas que quieres decirme, Wei?”

- “Vuestra fuerza... vuestro poder... está en vuestro corazón mi pequeño..” –el anciano, con un esfuerzo abrió los ojos y envolvió por última vez a Sakura, Shaoran y Hien en su cálida mirada- “para ustedes, mis niños” –miró a la pareja- “... en vuestro amor está vuestra fuerza..”

Con una suave sonrisa el anciano cerró los ojos y las siguientes horas cayó en un sueño profundo con Sakura y Shaoran tomando sus manos en silencio y Hien casi durmiéndose a los pies de la cama..

Esa misma noche y sin haber despertado más, Wei Li, murió.

Li Manor se sumió en el duelo, en ese mismo instante.

En los infantiles ojos verdes de Hien, lo que ocurrió después parecía algo extraño, lejano. Irreal. Aunque sabía que Wei era ya anciano cuando había criado a su padre, el niño sintió un dolor y un vacío en el pecho al saber que su confidente y casi abuelo, no volvería a escucharle más, verle o comentar con él lo que sentía, lo que le pasaba.. lo que le dolía o le provocaba felicidad. Por eso había corrido hacia el lecho del anciano, casi esperando con ilusión que se pusiera bien al verle, que los médicos, las enfermeras y hasta sus padres salieran de la habitación, y poder contarle lo que había ocurrido en la escuela ese día.

Pero no tenía nadie a quien contarlo y en el vacío que hería su corazón de niño, sólo puedo imaginar lo que Wei hubiera dicho... lo que le hubiera aconsejado, lo que le hubiera comentado cuando le hubiera contado...

Lo que ocurrió en la escuela ese día..

- “¡Oh vaya!” –había saludado la mujer pelirroja a una sorprendida Miriel- “¿no me reconoces, pequeña?”

- “Ah... trabaja con mamá..”

- “Es una fortuna que te encuentre aquí, justo vengo a recoger a Morgan” –rió la pelirroja, ante el desconcierto de Miriel, Hien, Nadeshiko y de Morgan, que recién se enteraba que su tía trabajaba en la embajada inglesa- “las cosas en la oficina están... muy revueltas..”

- “Eh... si” –los azules ojos de Miriel estaban desconcertados, pero se sentía inusualmente inquieta ante la presencia de la asistente de su madre- “mamá esta enferma.. y papá de viaje.. cuando él vuelva..”

- “¡Oh, es increíble! ¿realmente te han dicho eso?”

Nadeshiko y Miriel se miraron entre sí y Hien no entendía nada..

Morgan sentía que tenía un mal presentimiento al respecto... ¡su tía Elaine jamás había venido a recogerle a la escuela!

- “Mi querida Miriel..” –murmuró Elaine con voz melosa- “me veo en la triste obligación de decirte que te han mentido. Yo respeto profundamente a tu madre, pero lo que ella ha hecho...”

- “¿Mamá? ¿que ha hecho mamá?”

- “¡Tía, vámonos!” –gimió Morgan, de pronto lleno de negros presentimientos- “¡Vamos a casa!”

Repentinamente no le gustaba el tono meloso de su tía, y recordaba lo que había escuchado esa mañana sobre el papá de Miriel y Elaine, además, que de pronto entendía porqué Miriel Hiragizawa había vuelto a clases recién hoy.

- “Yo he tenido que renunciar a trabajar con tu madre, pequeña Miriel” –decía Elaine, ajena al pánico de Morgan, al desconcierto de Hien y Nadeshiko y la impaciencia de la niña inglesa- “tu mamá....  echó a tu papá de la embajada... y yo lo he estado ayudando estos días. Tu madre, al parecer, ya no quiere más a tu padre y él ha sufrido mucho estos días..”

- “¡Es mentira!” –replicó Miriel vivamente, mientras Nadeshiko ahogaba un gemido de susto y Hien fruncía las cejas, en desacuerdo- “¡Usted me está mintiendo! ¡me está mintiendo!”

- “Señora, ¡no diga usted esas cosas!” –protestó Hien.

- “¡Tía, eso es...!”

- “Calla Morgan. Tú no sabes nada” –se volvió a Miriel- “No querida. No lo es. Yo... he estado con tu padre estos días” –mintió con descaro- “él... esta muy triste, pero ha comprendido que tu madre.. no era la persona para él. De hecho, estos días él y yo hemos iniciado una relación y nos casaremos en cuanto tu madre le dé el divorcio. Por eso me alegré tanto de verte... porque seré tu nueva madre”

- “¡Eso NO ES VERDAD, NO ES VERDAD, NO ES VERDAD!!”

- “Fué tu madre quien echó a tu padre de la embajada... ¿porqué crees que no lo has visto y..?”

- “FUERA-DE-AQUI” –los ojos celestes de Rei Tsukishiro brillaban de rabia cuando (aún en ropa de deporte) tomó el brazo de la mujer y la arrastró a viva fuerza lejos de la niña- “márchese-de-aqui..”

- “¿Quien te has creído, chiquillo arrogante?!!”

Tsukishiro arrastraba a la mujer lejos del portón de primaria –se había escapado de su clase de deportes para ver salir a Miriel, que no tenía ánimo de quedarse en alguno de los clubs a los que pertenecía- y había corrido desde que vió a esa chica hablar con los niños.. 

Y desde que vió a Miriel tan trastornada..

- “No sé si sabe donde está Eriol.. pero lo dudo” –el adolescente se enfrentó a la mujer de igual a igual, sin amedrentarse- “porque el jamás permitiría que alguien como usted venga a decirle esas atrocidades a su hija.. estoy seguro..”

- “¡Suéltame!”

- “¡¡Fuera-de-aqui!!.¡¡No me haga repetirlo..!!”

- “¡No sabes con quien te metes, mocoso! ¡puedo hacer mucho más de lo que crees!”

- “Soy yo quien soy más de lo que usted vé... y le juro que si la vuelvo a ver cerca de Miriel voy a demostrarle verdaderamente quien soy en verdad..”

Los ojos de Elaine se abrieron como platos al casi poder visualizar un par de alas en las espaldas del chiquillo, dado que el jovencito estaba verdaderamente furioso y capaz de atacarla sin el menor escrúpulo, por primera vez en su vida..

Mientras Rei sacaba a Elaine casi a rastras, Miriel sollozaba a todo pulmón ante el auténtico espanto de Hien y Nadeshiko y la angustia de Morgan, porque la niña inglesa se volvió hacia el pequeño escocés casi con violencia..

- “¿Es cierto lo que dijo tu tía? ¿ha visto a mi papá? ¡mi mamá no echaría a mi papá de la casa! ¡mi papá no tiene nada con tu tía!”

- “Hiragizawa.. yo...”

- “¡¿Es verdad??! ¿verdad que no es cierto?”

Morgan tenía un nudo en la garganta. Lo último que pensaba hacer era admitir algo, pero no tenía voz ni agallas para negar algo que había escuchado esa misma mañana..

A su vez, no quería herir a la niña..

- “¡Seguro que tu tía tuvo la culpa! ¡mi mamá no tuvo la culpa! ¡mi papá no va a casarse con tu tía!”

- “Miriel ¡cálmate! ¡seguro que es una mentira!”-murmuraba Nadeshiko, asustada.

- “Hiragizawa, por favor..” –murmuraba Hien, aún atónito.

- “¡Tu tía miente! ¡seguro que tú sabías eso ¿no es así? ¿no es así?”

- “Yo... yo...”

- “¡Mentiroso!” –ahogada en lágrimas, asustada y sintiendo que su mundo se venía abajo ¡nadie le había dicho nada!, Miriel no era capaz de oír, sólo culpó a quien tenía más cerca- “¡MENTIROSO!”

Miriel había golpeado con violencia a Morgan en escasos segundos.. un golpe.. dos, cayeron sobre la cara del escocés de pelo rojizo y sobre su pecho mientras el aludido que no se defendió de los puños indignados de la niña –Miriel lo golpeó con una rabia y angustia que dejaron de lado sus modales de damita- en las comisuras de sus labios ya aparecía la sangre..

- “¡BASTA HIRAGIZAWA!” –Hien sostuvo a la niña por las muñecas- “¡No es culpa de Mc Nessa! ¡además seguro que es mentira!”

- “¡Seguramente es mentira..!” –insistía Nadeshiko.

Miriel se puso a sollozar en brazos de su mejor amiga y Hien se volvió, sorprendido hacia el escocés. Sabía bien que era muy bueno por los puños pero entendía bien que no se hubiera defendido...

Sin embargo, no podía menos que defenderlo..

¡No era culpa suya!

¡Y seguro que ni siquiera que era verdad!

- “¡Miriel!”- Rei corría hacia ellos (ya habiendo echado a Elaine casi a patadas)-“¡Miriel!” –se volvió hacia Morgan- “¿qué le hiciste? ¿que le has dicho ahora?”

- “¡Mc Nessa no dijo nada, superior!” –saltó Hien- “Hiragizawa le ha pegado pero él...”

Sin poder contener la vergüenza ante la mirada acusadora de Tsukishiro y el remordimiento –a Morgan le habían enseñado que era culpa suya cada cosa que las druidesas hacían- el pequeño escocés echó a correr ahogando un sollozo..

Y era ese sollozo lo que tenía inquieto a Hien y lo que hubiera deseado, como siempre.. charlar con Wei. En su corazón, el pequeño hijo de los Li sentía que había hecho lo correcto al defender al escocés, pero a su vez se sentía culpable por no haber podido ponerse “del lado” de Hiragizawa.. Y a su vez, temía que lo que esa mujer dijo.. fuera cierto. Pero ¿no era cierto, no es así?..

Los papás de su amiga, no se iban a separar...

Los papás de los niños... no se separaban..

- “¡Oh Wei!” –pensó sorbiendo sus lágrimas- “¿acaso papá y mamá estuvieron separados y no me dí cuenta? ¿papá no ha venido sólo a verte y luego va a irse, no es así? ¿verdad que ni mis papás, ni los papás de mis amigos se van a divorciar nunca?”

- “Hien.. no es digno del heredero del Clan dejarse ver llorando..”

El niño alzó su mirada con rapidez y extrañó más que nunca al anciano amigo cuyos restos estaban aún custodiados por sus padres.. en otra habitación. Y lo extrañó más que nunca al verse ante la imponente figura de Dama Ieran..

- “Da... Dama Ieran..” –murmuró apenado- “lo... lo siento..”

- “Es un niño adorable mi señora... es comprensible que sea tan dulce y sensible”

Los ojos verdes se abrieron como platos y contemplaron atónitos cómo, al lado de su abuela, estaba una señora muy parecida a su madre..

- “Eh.. yo....”

- “La señora Bhakthar merece al menos que la saludes, si es que recuerdas tus modales”

- “Bue.. buenos..” –tartamudeó al ver más de cerca a esa señora ¡era casi como ver a su madre en otro color!

- “No tienes modales, niño” –amonestó la dama china con severidad y Hien se sintió no sólo perdido al perder a Wei, sinó también muy pequeño y diminuto- “hazte a un lado que..”

- “Pese a estos momentos de pesar.. la saludo, Dama Ieran” –de la habitación donde Shaoran y Sakura estaban entregados al dolor, surgió la figura bonita y dulce de Tomoyo, que había venido en cuanto la antigua card captor llamara a su casa, diciéndole el triste suceso- “ven Hien, querido. Es mejor que dejes que tu tío te lleve a mi casa, con Nadeshiko y con Mamoru..”

- “La saludo...” –intervino Akasha, saliendo detrás de Ieran- “señora..”

- “Kinomoto” –replicó Tomoyo mecánicamente, antes de que su mirada azul se tropezara con la figura de la thugh- “soy Tomoyo.. Kinomoto..”

- “Akasha Bhakthar a sus órdenes.. señora” 

Tomoyo no supo porqué pero sintió un frío horrible azotarle el cuerpo y a duras penas pudo controlar sus deseos de poner a Hien detrás de ella y proteger al niño con su figura. Lo hizo, de hecho.. pero lo más sutilmente que pudo, aunque como consecuencia se encontró cara a cara con aquella mujer. No sabía por qué.. pero la mirada de esos ojos le provocaba escalofríos y se alegró –como nunca- que sus niños estuvieran dormidos en su casa y bajo el seguro cuidado de Megumi y Byakko..

Si tan sólo pudiera sacar a su pequeño sobrino de allí..

- “Anunciaré la llegada de Akasha a Shaoran..” –dijo Ieran antes de ingresar a la habitación donde Wei aún yacía y dejar a ambas mujeres y al niño- “regreso en un instante..”

Los ojos de la thugh examinaron a Tomoyo de arriba a abajo y la hija de Sonomi controló su inexplicable miedo a duras penas..

- “Usted.. ¿conoció a Wei?” –preguntó la diseñadora, por decir algo, casi atropelladamente- “digo porque está usted aquí...”

- “Sí. Wei me crió con Shaoran y Mei Ling.. y otros pupilos del Clan hasta que cumplí los 12 años...”

- “¡Oh, no lo sabía!”

- “Si. Es en mérito a eso.. que Dama Ieran ha sido tan gentil de permitirme presentarle mis respetos ... a mi recordado maestro y amigo” –dijo la mujer, antes de añadir- “pero.. si me disculpa su apellido de casada.. es igual al de Sakura, de soltera.. ¿no es así?”

- “Mi esposo.. es hermano de Sakura..”

- “¡Deja de chillar mocosa, ¿que rayos? ¡esto no es momento para que crees alborotos! ¿para que me sacas? ¡Sakura me necesita! ¿que diablos?”

Touya Kinomoto sintió como si le hubieran dado una puñalada en pleno estómago y de pronto se sintió súbitamente agradecido a May May –quien había visto el intercambio de palabras de las recién llegadas Ieran y Akasha con Hien- y había alertado, primero a Tomoyo y ahora a Touya.

- “¿Quien es usted y que hace aqui?” –el médico no fué ni diplomático ni cortés porque inmediatamente colocó a su esposa detrás de él, mientras Hien seguía detrás de Tomoyo- “¿no sabe que no es momento para visitas sociales? esta casa está de duelo y mi hermana ni su esposo pueden recibir a nadie...”

- “El hermano... ya veo” –murmuró Akasha con una leve sonrisa- “el hermano... también está aquí”

Touya tuvo la extraña sensación que Akasha estaba hablando en doble sentido, pero no se arredró en lo más mínimo. De hecho sólo acentuó más su animosidad hacia la recién llegada..

- “Yo sé quien soy, pero no quien es usted. Es mejor que se vaya.. Sakura no..”

- “Soy Akasha Bhakthar... pero debe haberlo sabido al verme ¿no es así? ¿hermano de ella?”

Touya empuño las manos y Tomoyo se inquietó. Ella entendía bien que su esposo se sintiera amenazado por esa mujer -¡ella misma estaba temblando, sin saber porqué!- pero era consciente que Akasha no había hecho nada incorrecto o agresivo y sin embargo Touya parecía estar dispuesto a atacarla sin la menor necesidad.. aun ante Hien y encontrándose Li Manor en duelo..

- “Touya, por favor..” –murmuró la diseñadora, detrás de la espalda de su esposo- “discúlpelo.. él.. está algo nervioso con estas cosas..”

- “¿En serio?. Parece dispuesto a atacar primero.. y preguntar después... si mi instinto no me engaña...”

- “Los instintos rara vez engañan..” –siseó Kinomoto, amenazante y ferozmente aprehensivo con esa mujer tan cerca de Tomoyo ¡de Tomoyo! y de su sobrino..

¿No se supone que Li Manor tiene mucha vigilancia?, ¿Que clase de idiota deja entrar allí a esa mujer? ¡todo en ella rezumaba algo tan siniestro que sus instintos lo estaban volviendo loco!.

- “¿Que haces aquí?” –Sakura se enfrentó entonces a la recién llegada, mientras Tomoyo entregaba al niño a May May, que se escurrió con su pequeño primito a otras habitaciones- “había dispuesto ya que no podías pisar mi casa...”

- “Dama Ieran me permitió venir. Wei también fué mi maestro.. no puedes negarme que le ofrezca por última vez mis respetos”

- “Fuera-de-aqui” –siseó el médico casi con violencia, al lado de Sakura- “mi hermana ha dicho que salga de su casa y la haré salir si no se vá por las buenas..”

- “¡Touya, por favor!”- se angustió Tomoyo temiendo que él hiciera una escena.

- “Podrás ofrecerle tus respetos a Wei.. una vez que sea sepultado” –replicó Sakura una vez repuesta de recordar que efectivamente, Wei también crió a la thugh y de notar con sorpresa que su hermano parecía dispuesto a liarse a golpes con la thugh- “pero te reitero que salgas de mi casa. Shaoran está pasando por un duro momento y no deseo ocasionarle ninguna molestia más..”

- “¡Ya-oyó-a-mi-hermana..!”

- “Ya la escuché. A ambos hermanos..” –los ojos de la mujer brillaron y Sakura reconoció en ellos el odio de Zobeida- “pero ya que nos vemos... no olvides también que no me marcho por ti o lo que digas. Me marcho por consideración a Shaoran.. sólo por él. Y realmente vine a despedirme de mi viejo maestro. Sin embargo aprovecho para decirte que ya que sabes todo...” –rió antes de añadir- “si, sé que ya sabes todo..” –Touya miró a Sakura sin entender nada, lo mismo que Tomoyo y la thugh continuó- “voy a hacerte pagar la maldición que me diste, porque ahora sabes muy bien que todo lo que he sufrido en esta vida es por la maldición que Roxelana seguramente lanzó a Zobeida antes de morir... y que te haré pagar, Sakura Li” 

- “No sé de que me hablas..”

- “Lárguese”-insistió Touya.

- “Hay cosas que no cambian.. ya veo” –la mirada de la thugh se volvió a Kinomoto- “hasta sigue de tu lado “el estúpido hermano”.. como siempre. Y casi me alegra que no esté de mi lado. Si. Casi me alegra”

Sakura miró a la mujer, sin comprender sus extrañas palabras, pero Touya había sentido algo extraño tironear en su mente cuando ella lo llamó “el estúpido hermano”. Sin embargo, Akasha no dió ninguna explicación más..

Y se marchó.

Mientras los Li se encontraban abatidos, pesarosos e inmersos en las solemnidades fúnebres aún a esas horas y en el lujoso penthouse en el centro de Tomoeda, Eriol y su padre se enzarzaban en una feroz lucha..

- “¡No voy a dejar que sigas consumiendo esta porquería!” –insistía el Embajador, quitando de las trémulas manos de su hijo una botella de whisky de un manotazo- “¿cuantos días te la has pasado borracho? ¡no te reconozco Eriol!”

- “¡¡Vete al demonio!! ¿cuando te ha importado lo que a mí me pase?” –insistió el joven , que furioso, al ver que no podía usar su magia había reaccionado buscando una botella con ferocidad, como si quisiera seguir envenenándose las entrañas con cantidades insanas de alcohol- “¡lárgate!, ¡déjame solo! ¡¿porqué demonios debo verte la cara??!”

- “Sé todo lo que pasó, Eriol. Pero ¡hacer esto no es la respuesta! ¡pudieron haberte matado en el bar donde te encontró el joven Tao! ¿tienes idea de lo que te pudo haber pasado? ¿del riesgo que has corrido?”

- “¡VETE AL DEMONIO! ¡quiero estar muerto!” –gritó arrastrando los pies y buscando desesperadamente algo que beber, o con qué lastimarse- “¿donde diablos está la bebida? ¡un maldito cigarro!, ¡fuego! ¿donde diablos has puesto todo?”

- “Todo está fuera de tu alcance. En el estado en que estás, podrías bien prenderle fuego al edificio..”

- “¡Me importa un rábano el edificio! ¡déjame en paz! ¿acaso no puedes dejarme solo? ¿de cuando aquí y te importa lo que a mi me pase? ¡LARGATEE!, ¡DEJAME SOLO!”

El hechicero hizo un gesto con sus manos y notó, nuevamente, con rabia, que ninguna magia reaccionaba a sus órdenes. ¡Con lo que él deseaba la magia para sacar a el Embajador de alli e invocar alguna cosa oscura que pusiera finalmente fin a su miseria!

- “No va a funcionar. El joven Li, antes de salir, colocó unos sellos... tu poder está sellado”

Los ojos azules brillaron de cólera, y sin reprimir su impulso Eriol se adelantó unos pasos y tomó a su padre biológico por el cuello del traje, zarandeándolo furiosamente pese a que Hajime no era precisamente un hombre débil..

- “¿DONDE LOS PUSO?”

- “Si piensas que voy a decírtelo... para que los saques y hagas una locura... estás definitivamente demente” –la serenidad del Lord era impresionante pese a la mirada de locura que brillaba en los ojos de su hijo- “te guste o no, ¡no vas a seguir matándote con alcohol o quizá con tu propia magia! ¿lo oyes? ¡NO LO VOY A PERMITIR!”

Ojos negros y azules se enfrentaron por unos instantes, y finalmente Eriol soltó a su padre, mientras una carcajada horrible y dolorosa se apoderaba de él..

- “¿Permitir?” –espetó burlón, derrumbándose al lado de un costoso mueble... que ya estaba hecho pedazos- “¿qué vas a permitirme tú a mi? ¿TU?” –casi escupió la palabra- “tú no sabes nada.. ¡nada! ¡NADA DE MI!.. nada de mi vida... ni de lo que he hecho... ¡NADA!.. y tienes el descaro de venir aquí a darme lecciones de cómo vivir cuando jamás te he conocido..”

- “Hijo..”

- “¡NO TE CONOZCO!” –gritó el joven, derrumbándose, con el rostro cubierto en sus manos- “no te conozco.. no eres nada mío. Lo único que he tenido en mi vida.. mi familia.. la he destrozado, la he roto, la he destruido... la mujer que amo..” –miró al autor de sus días con rabia- “¿COMO PODRIAS ENTENDERLO TU?.. crees que porque sabes quien soy.. porque AHORA SABES QUIEN SOY.. ¿puedes venir a decirme que hacer?...¡Lárgate! ¡lárgate que me enferma, tu sola presencia me irrita!”

Hajime contempló a su único hijo con tristeza.. pero no se marchó. Eriol estaba allí, hundido en un rincón del saloncito demasiado hundido en sus propios deseos autodestructivos como para ser cortés, para ser tan correcto y falso como siempre, y por ello.. el diplomático no pensaba marcharse. Ambos se habían pasado toda la tarde en discusiones parecidas y lo que Shaoran habían dejado ya como zona de desastre –el salón- se había extendido –en sus efectos destructivos- por todo el penthouse.

No, Hajime Hiragizawa no pensaba irse.

La cocina estaba hecha casi pedazos. Hace menos de dos horas, Eriol había tratado de tomar un cuchillo y luego de un forcejeo, el aristócrata japonés había logrado sacar a su hijo de la cocina, pero el instante que le había tomado sacar de la cocina todo instrumento punzocortante –y tirarlo por el tubo de basura- Eriol había logrado encontrar esa botella de whisky que había escapado de la revisión de Tao y Shaoran en el fondo de uno de los muebles que aún se mantenía en pie.

Bueno.. el mueble ya no estaba en pie. La botella estaba ya rota, pero Eriol miraba al autor de sus días con rabia, al ver que se interponía, obstinado, entre él y sus ganas de destruirse..

- “Es irónico que porque sabes de  los poderes que he poseído, ahora creas que lo sabes todo de mi.... nunca lo has sabido, embajador. ¡Nunca! pueden haberte dicho que fui Clow en el pasado pero  ¿eso que te importa a ti? ... ¡NO ERES NADIE EN MI VIDA! nunca, JAMAS LO HAS SIDO!.. porque nunca me diste una familia ¿sabes? ¡NUNCA!... cuando tuve poder.. cuando era niño y empecé a usar mis dones yo mismo me creé la mía... ¿o acaso creíste que Nakuru era realmente tu sobrina?” –apuntó, con dolor- “Nakuru.. y Spinel... fueron lo más cercano que tuve a una familia. A ellos los perdí en la pelea de la torre de Tokyo, hace ocho años... ¡y ni siquiera lo supiste!”

- “Nunca ví al gato negro con alas... pero en cuanto a Nakuru. Si me dolió su muerte. Ella, ha sido la única persona, además de Yoko, quien siempre trató de hacerme sentir parte de la familia y...”

- “¡NO ERES PARTE DE MI FAMILIA, NO ERES PARTE DE MI VIDA! ¡DEJAME EN PAZ! ¿acaso no tengo libertad siquiera de morirme solo en la miseria? ¡¡¿NI SIQUIERA ESO MEREZCO, POR TODOS LOS INFIERNOS!!!?”- barbotó, entre lágrimas de frustración- “y Nakuru no está muerta.. ¡ni siquiera sabes eso!... ella .. renació bajo otra forma... tomó parte de una vida que se extinguía y es parte de otra familia esta vez.... lo que me alegra” –sonrió tristemente- “porque yo lo único que he hecho es destruir lo que tenía” –sus lágrimas brotaban, incontenibles- “Yoko... ella... ella..” –se apretó la cabeza con ambas manos, con tanta violencia que parecía querer exprimirse el cráneo, mientras las imágenes, los recuerdos de lo que ocurrió, las lágrimas de su esposa, su separación en la alta escalera y el recuerdo de verla derrumbada de dolor por la pérdida del bebé lo atormentaban, quemándole la mente como ascuas de fuego- “¡la traicioné! ¡le mentí.. la engañé!... y maté a nuestro hijo.. la destruí y tengo las manos ensangrentadas por un bebé que jamás nacerá por mi culpa.. ¡mi maldita culpa!”

Hajime Hiragizawa suspiró con pesar. Aquello había sido lo más doloroso de todo lo que había sabido en las últimas horas y se sentía... tremendamente impotente. Su hijo no podía saber que él comprendía la angustia por la que él pasaba porque una vez experimentó algo –que si bien, afortunadamente no fué lo mismo- había sido terrible y doloroso. Por ello es que se limitó a dejar que el joven gritara y maldijera, sollozando y dejando liberar su dolor...

Pero sin permitir que Eriol se lastimara a sí mismo..

- “Cometiste un error.. un error muy grave. Sí, un bebé no nacerá debido a estas circunstancias desafortunadas pero... ¿y tu hija? ¿y Yoko? ¿no eres capaz de pensar en lo que sufrirían si te vieran así? si Tao y Shaoran no te hubieran ayudado...”

- “¡¡He perdido a Yoko.. y a mi hija!!” –gritó indignado, entre lágrimas- “¿te gusta escuchármelo decir, no es así? ¿te regodea acaso escucharlo para poder decir “te lo dije”? ¿te sientes feliz?”

- “No. ¿Cómo puedes pensar eso?”

- “Puedo pensar lo que quiera... y lo que quiero, es justamente eso.. no pensar más. ¿No entiendes que el dolor que siento me ahoga, me consume, me mata más a cada instante?. No pretendo que entiendas el dolor de saber que quien más amas te ha traicionado, el dolor de entender que has destruído con tus manos a la única persona que hizo algo especial de mi vida... ¡no espero que tú lo entiendas!, pero yo no puedo vivir sin ella y  Yoko tiene bastantes motivos para aborrecerme, para odiarme...”

- “No creo que ella te odie..”

- “¿TU QUE SABES? ¡TU NO SABES NADA! ¿sabes que ella fué Kai Sung Sheng antes? ¿sabes que Clow la perdió estúpidamente cuando ella murió de pena y remordimiento? ¿sabes tú lo que pasó realmente entre ella y él? ¡no lo sabes!, ¡no puedes ser capaz de entender que la perdí antes.. la he perdido varias veces” –apretó los puños hasta hacerse sangrar- “y mi vida dejó de tener sentido en cada una de las veces que la perdí.. que nos perdimos mutuamente. Clow pasó largos años recordándola para finalmente dejarse morir con dicha, esperando volver a verla ¡¡No sabes que ella casi murió por mí, hace ocho años!!” –se cubrió el rostro con las manos ensangrentadas, casi como si no pudiera verse- “creí que moriría entonces.... y ahora me doy cuenta que hubiera preferido morir entonces, a su lado, de haber sabido que iba a destrozarla de esa manera.. que iba yo mismo a destruir lo que tenemos..”

- “¡No hables así!” –el lord japonés tomó a su hijo y lo zarandeó como un trapo- “¡jamás hables así! ¿no piensas lo que dices? ¿acaso lamentas la vida de Miriel? ¿o no sabes lo que dices?”

- “Miriel...” –murmuró Eriol, ajeno a los gestos de su padre biológico- “también ha ella la estoy destrozando... también a mi hija, porque he destruido el hogar que ella ha tenido y...”

- “¡Reacciona, por Dios!”

- “¡DEJAME!” –barbotó- “¿porqué sigues aqui?.. sólo déjame en paz.. sólo deseo hundirme en un silencio negro... y que todo acabe..”

- “¡No voy a dejar que lo hagas!”

- “¡No es problema tuyo!”

- “¡Eres mi hijo!”

- “¿Desde cuando?.. ¡acabas de enterarte que soy reencarnación de un hechicero! ¡recién ahora y porque te lo dijo un amigo mío! ¿donde estuviste antes? ¿donde? ¿donde has estado toda mi vida?” –el embajador había palidecido- “¡no eres nadie en mi vida, no me conoces, no tienes derecho a evitar que haga lo que quiera! ¡no entiendes lo que siento! ... nunca lo has entendido.. porque nunca te he importado” –murmuró en voz baja y el aristócrata japonés bajó la mirada. sabiendo que en esta embriaguez y hundido en su pesar, Eriol era más honesto con él de lo que lo había sido nunca- “y alguna vez me importó ¿sabes?. Sé que Regina es vacía y hueca... pero no entendía porqué no te interesaba yo. Aunque con el tiempo, dejó de importarme .. hice a mis guardianes... viví mi propia vida.... sin saber que buscaba”

- “La buscabas a ella.. ¿no es así?. Esos viajes largos, desde que tenías uso de razón... la buscabas sin saberlo. Porque el druida Negro había maldecido a Clow sellando sus recuerdos de Kai Sung para la próxima reencarnación.. que eras tú. Pero aún sin recordarla plenamente... la buscabas”

- “Si. Y no sólo por ser Kai Sung, Embajador” –los ojos azules contemplaron a su interlocutor con ironía- “ya veo que Shaoran y Tao le dijeron todos los detalles pero lo que no le dijeron, es que no es la segunda vez que la amo. Esta es la tercera vez... la única vez que he logrado tener una vida con ella, la única vez que habíamos logrado vencer la muerte de alguno de nosotros y vivir. ¡Vivir para tener un hogar juntos, una vida juntos, una hija!...” –Eriol se mordió los labios hasta hacerse sangrar, antes de continuar- “y yo lo arruiné del modo más estúpido... destruyéndola a ella yo mismo, ocasionando la muerte de nuestro bebé..”

- “¿Tercera .. vez?” –el embajador estaba perplejo- “dices.. ¿tercera.. vez?”

- “Etienne Boisloire murió amándola. Tal vez hubiera sido mejor para mí morir como él..”

- “¡¡¿Quien?!!!”

- “Y Boisloire reencarnó por segunda vez.... siendo Lead Clow... pero tampoco Clow pudo lograr hacerla feliz, sólo pudo asistir a su sepultura..” –Eriol hablaba más para si que para su atónito padre- “ambos soy yo, y a la vez, no lo soy.. porque somos diferentes... pero la hemos amado en cada vida..... pero sólo en esta vida había logrado tenerla..”

Hajime Hiragizawa se tocó la cabeza con las manos, en un gesto de perplejidad. No tenía la menor idea de quien había sido “Etienne Boisloire” pero era obvio que su hijo no mentía... 

En ambas cosas..

No lo conocía, y tampoco sabía que esta vida, era su tercera encarnación..

¿Cómo se supone que iba a imaginar algo como esto?

- “Eriol, por favor, basta. Sólo te lastimas más. Tienes que reaccionar de una buena vez: Miriel va a necesitar a su padre... Yoko... ella sufriría si te pasa algo y...”

- “Y voy a tener un hijo de todas maneras..” –rió amargo mientras su padre le miraba perplejo- “¡oh, no lo sabes! ¡yo, el brillante y listo Eriol Hiragizawa me dejé engatusar por una pérfida mujer, que no contenta con llenarme la cabeza de porquería sobre mi propia esposa.. ¡de hacerme dudar de ella!.. me llevó a su cama y me vió la cara de imbécil, porque ni siquiera me dí cuenta que tenía magia!”

- “¿De qué estas hablando?”

- “De la zorra de Elaine..” –la sola mención del nombre de la chica pareció llenar de odio la voz del inglés- “si, la misma que jamás te agradó, pero que me manipuló por mi propia estupidez y que no era una mujercita común, sinó que tenía magia....”

- “¿Tienes algo con esa chica?”

- “La muy zorra me dejó vivir el infierno de los celos... y perdí la cabeza” –murmuró- “creí que Yoko me engañaba, creí atrocidades de ella... y quise vengarme. ¡Una maldita vez!.. sólo toqué a esa mujer una maldita vez en mi vida y jamás me había sentido más asqueado ni arrepentido ¡en los mismos instantes que lo hice!.... pero aquella mujer tenía magia, magia... y no pude borrarle la memoria, como yo creí. Peor aún, espera un hijo que dice que es mío..”

Hajime Hiragizawa retrocedió, ciertamente se sentía confundido por la enorme cantidad de información insólita que estaba en su cabeza desde que había recibido la llamada del joven Shaoran Li pero ¡esto era abrumador!..  ¡Aquella chica, la asistente!.. 

- “Entonces.. eso fué lo que pasó. No te conseguiste una amante y Yoko los descubrió... cometiste un error por despecho, por desesperación.... y lo estas pagando mucho más caro de lo que  jamás hubiera alguien imaginado..”

- “¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA,!” –La risa de Eriol era horrible, cargada de sarcasmo y desesperación, porque se notaba que sufría atrozmente para poder reír con tal dolor- “¿pues no lo sabías también?, ¿no saben acaso todos lo canalla y estúpido que soy?... que he sido capaz de cambiar a una joya por un poco de basura..”

El lord negó con la cabeza, comprendiendo que la comparación de “joya” refiriéndose a Yoko y... lo otro, refiriéndose a Elaine, no podía ser más acertado.

- “Pero yo mismo soy basura. Por eso esperaba que Tao me matara a golpes... y por eso supongo que estás aqui, para reírte de mi y mi estupidez..”

- “Nadie lo sabe Eriol” –el joven le miró con profunda sorpresa, desde su ropa rasgada, sucia, sus ojos hinchados y rojos, sus manos aún ensangrentadas, su brazo con magulladuras- “Yoko no ha dado el menor detalle de lo que pasó a nadie. A nadie. Shaoran ni Tao tienen la menor idea de lo ocurrido....”

Los ojos azules parecieron brillar con estupefacción y un dolor agudo, insoportable, al entender que Yoko deseaba proteger su reputación en lo posible ¡aún después de lo que le hizo! explotó en el pecho de Eriol, que se puso de pie de pronto –tambaleándose- y corrió hacia una de las ventanas del penthouse, siendo sostenido a duras penas por su padre, con quien luchó ferozmente, en un intento infructuoso de dejarse caer desde allí...

- “¡DEJAME! ¡QUIERO MORIRME!”

- “¡Eriol, no!, ¡Por favor!

- “¡DEJAMEEE! ¡DEJAMEEEE!”

- “¡NO, NO, NO, NO!” –las lágrimas brotaron de los oscuros ojos del embajador, que zarandeó a su hijo como un muñeco y sin el menor escrúpulo tironeó del joven (que se debatía como una fiera herida)- “¡NO VOY A DEJAR QUE MUERAS, LO OYES, NO LO PIENSO PERMITIR!”

Ambos hombres, rompiendo todo a su paso se enfrascaron en casi un pugilato que culminó con el Embajador empujando a su hijo –pese a su resistencia- hasta conducirlo a la ducha del penthouse, donde abrió los grifos de agua hasta que Eriol quedó en sus manos hecho  un ovillo de dolor y desesperanza.

- “¡NO VAS A DEJARTE MORIR! ¡NO VAS A DARTE POR VENCIDO!” –gritó el embajador mientras Eriol sólo se cubría la cabeza y los oídos, sin querer oír razones- “¡no te dejaré hundirte en tu miseria por un error! ¡un error horrible, espantoso, pero un error! ¡NO TE VOY A DEJAR!”

- “¡Sólo déjame en paz!” –sollozó el joven.

- “¡No voy a permitirlo!” –el embajador cogió a su hijo del cuello de la destrozada camisa y lo zarandeó de nuevo, pese a que el agua les empapaba a ambos- “¡No vas a hundirte en un error, lo oyes, NO!”

- “¡Pero no tiene remedio!”

¡PLAFF!

Un golpe violento, fuerte, casi estampó a Eriol contra los azulejos y el joven sintió el calor de la sangre que brotaba de sus labios –los que ya se había mordido- cuyas heridas se reabrían por el violento golpe..

Que le había propinado su padre.

- “¡Escúchame bien, chiquillo!” –Hajime tomó a su hijo por los hombros- “es cierto todo lo que has dicho.. nunca estuve a tu lado, nunca fuí más que un extraño para ti, ni que decir un padre. No he sabido nada de ti, apenas te he conocido... pero no seas como yo. Yo he vivido mi vida sin ser capaz de superar un error. ¡No pienso permitir que tú hagas lo mismo!... es posible que sea muy tarde pero sigo siendo tu padre Eriol, tu padre. Que aunque tarde está aquí para que le grites tus rencores, tus miserias, tu resentimiento.. pero también para estar contigo en esto para que entiendas que no puedes hundirte en los errores y escapar el resto de tu vida” –el inglés miraba a Hajime, pasmado, entre lágrimas y ajeno al agua que les empapaba- “algunos se evaden con alcohol... otros se evaden encerrándose en su trabajo. Pero es una evasión a la realidad, hijo. Pero la peor evasión que puedes hacer.. la irreversible, es dejarte matar o morir.. ¿entiendes? ¡no permitiré que te hundas en un error o que cometas uno irreversible matándote o dejándote matar! ¡NO LO PERMITIRÉ!”

Lágrimas brotaron de los ojos azules y también de los ojos negros y sin saber cómo, Eriol se encontró en el regazo de su padre, sollozando tranquila y suavemente, dejándose consolar por una vez.. como el niño que jamás lo había hecho en su vida...

 Hajime Hiragizawa suspiró y sólo acarició a su hijo... ¡hacía tantos años que no tenía a su hijo en sus brazos!..

 Desde que era poco más que un bebé.

 Pero Eriol sólo sollozó su dolor y su padre estuvo a su lado, por primera vez desde que el inglés recordaba..

Y era realmente, la primera vez que podía llorar sus errores en el regazo confiable de un padre.

Pero llorar, era lo que deseaba Morgan esa madrugada.

No había dormido nada, sintiendo todavía sobre su carita el golpe y las palabras heridas de la pequeña Hiragizawa. Y las sentía, porque le dolían. Y le dolían porque sentía que eran ciertas. Desde que había tenido uso de razón había escuchado todo lo que el Clan de Avalón había sufrido por asegurarse que “renaciera dentro del clan” y sentía en su cuerpecito infantil como si cargara todos y cada uno de los pecados de muchos siglos atrás.

No sólo el dolor y el resentimiento de las druidesas abandonadas, solas, con sus hijas. El resentimiento y el odio de niños rechazados criados por sus padres, el odio de los hogares que habían destruído las druidesas en su afán de “asegurar una línea de sangre poderosa en el clan”. No tenía idea exacta de cómo eran las relaciones entre hombres y mujeres –dato que tenía estrictamente prohibido en su instrucción- pero sí sabía que era malo que alguien se inmiscuyera en un matrimonio, en un hogar donde había padre, madre, hijos...

Desgraciadamente, eso nunca había detenido a las druidesas..

- “¡Y todo es mi culpa, mi culpa! ¡ella dicen que es por mí que lo han hecho, que es culpa mía!” –sollozó.

Ya ni siquiera podía confiar en su tía Vivian. Le temía, le asustaba –no tanto como Nimue o ahora la propia Elaine- pero no podía confiar en ella. Mucho menos decirle a Connor lo que sabía de su madre... y del padre que el rubiecito jamás conocería. Ahora ni siquiera tenía la escuela como vía de escape –un lugar donde era un estudiante más y dejaba de lado las cosas que decían sus tías en la Casona, sus deberes, sus prohibiciones y sus responsabilidades- porque ahora todos en la escuela iban a odiarle..

Y no podía culparles.

- “Mamá dice que no vas a ir a la escuela en una semana..” –murmuró Connor, viendo el pelirrojo salir del cuarto de baño, con la cara limpia, pero con los ojos aún rojos por las lágrimas- “¿que pasó Morgan?”

- “Tuve.. un sueño feo. No te preocupes. Vuelve a tu habitación.. ¿cómo me sentiste?”

- “Te escuché correr por el pasillo... también había soñado algo y me desperté. ¿Soñaste con tía Igraine? tu... sabes...” –dudó el rubiecito- “con.. eso...”

- “Algo así” –mintió, porque no había dormido nada- “vuelve a dormir Connor. Si no iré a la escuela por una semana, supongo que no irás mañana.. como finalmente te habías animado a volver a clase..”

Connor negó.

- “Anda, vé” –insistió Morgan- “yo cuidaré de Tarah por ti. Tú quieres volver a clase..”

- “Si, quiero volver a una clase. Y ver a Kinomoto, porque soñé con él” –sonrió feliz y Morgan suspiró, pidiendo paciencia a los cielos- “¿en serio crees que sería buena idea que yo fuera?”

Morgan dudó.. pero recordando que Connor no estaba en su clase, asintió. Y mientras veía a su primo marcharse hacia sus habitaciones Connor dudó un poco y pensó que lo mejor era preguntarle a su madre...

Pese a ser casi la una de la madrugada..

- “Elaine está cada vez peor” –insistía Nimue, ante la sorpresa de Connor, oculto tras la puerta de la habitación de Vivian- “no creo que acepte lo que le propuse Vivian. Y eso significaría que no podremos controlarla... de hecho, dudo que podamos hacerlo”

- “Entonces ¿es un hecho?.. ¿tiene la maldición?” –preguntó la Gran Sacerdotisa.

- “Sí. Sólo hay que ver su cara cuando habla de ese hombre... lo único que le importa es tenerlo, ha perdido totalmente la perspectiva y se ciega a propósito. Es capaz de cualquier locura por tenerlo”

- “¡La maldición, la maldita maldición!” –se desesperó Vivian- “¡con todo lo que la previnimos que no se enamorara!”

- “Pues pese a todas nuestras advertencias... ama a ese hombre, al punto de obsesionarse totalmente por él y sabes bien lo que es eso: la maldición de Dido”

Vivian suspiró con pesar y murmuró, casi ausentemente..

- “Si. Una vez más... la maldición de Dido. Ni siquiera Igraine fué capaz de librarse de ella y Elaine también ha sucumbido. La maldición que siempre ha perseguido a nuestro clan... el castigo que pagamos...”

- “El precio por el hechizo que nuestras antecesoras realizaron hace tantos siglos atrás: e la manipulación de los ciclos de reencarnación.. la sangre de todas las hijas del Archidruida original y el conjuro ante el tiempo y los sellos eternos que manejaba la Asamblea. Con esa sangre, el conjuro fué hecho... y la línea de reencarnación del Archidruida estaba definitivamente en nuestro clan, pero el pago.. el precio por inmiscuirnos en los ciclos de reencarnación..”

- “La maldición de Dido” –repitió Vivian.

- “¡¡Maldito sea el Archidruida!!” –bufó Nimue casi rechinando los dientes.

- “¡¡¡No, el Archidruida nunca ha tenido la culpa de lo que hemos hecho.. pese a que siempre nos escudamos en él para justificar nuestras acciones!!. Fué decisión de nuestras antepasadas inmiscuirse, romper el tabú e invocar la magia de los sellos eternos.. para su propio provecho. Sólo el Patriarca de la Asamblea y el Jefe Supremo del Concilio pueden hacerlo..”

- “Igual: todo por el Archidruida.. ¡todo tiene que ser culpa suya!”

Vivian negó con la cabeza, sabiendo que nada serviría para quitar esa idea de la  cabeza de Nimue, pero Connor, detrás de la puerta no dejaba de hacer especulaciones sobre lo que verdaderamente era “la maldición de Dido” y sus verdaderas consecuencias; entretanto, Morgan no acababa de comprender que Elaine estuviera hablando por teléfono a esas horas de la madrugada..

Y a escondidas..

- “Si, te daré todo el dinero que quieras... ¡pero tienes que afirmar eso ante mis primas y cualquiera que te pregunte! ¡tu te comprometiste a ayudarme si te daba el dinero..!!”

Los enormes ojos violetas de Morgan parpadearon, desconcertados desde el pasillo..  deseaba ahora no haber ido a asearse, porque no había forma de volver a su habitación sin pasar por la pequeña salita donde Elaine seguía hablando por teléfono. Y ya le temía bastante a su tía, como para que ella creyera que la espiaba...

- “¡Ojalá termine de charlar para que se vaya e ir a mi habitación! ¿a que hora la llamaron?.. seguramente mientras estaba yo en el aseo, por eso no la ví cuando pasé antes aquí”

- “Si, ¡si, es cierto!.. es diplomático y tiene dinero.. ¡si, si! ¡yo te daré más dinero!” –los ojos de la chica brillaban ferozmente al añadir- “pero escúchame: soy capaz de matarte si te atreves a decirle a Eriol o a quien sea que NO estoy encinta... ¡tienes que decirlo, eres médico!.... ¡y no me importa que no sea verdad!.. vá a serlo... ¡va a serlo!.. voy a irme a vivir con él y es sólo cuestión de tiempo que me embarace... ¡pero hasta entonces todos deben seguir creyendo que estoy encinta! ¡él, y mis primas!”

Morgan ahogó un grito de sorpresa, a duras penas..

¡Tía Elaine no estaba embarazada!

Continuará..

¡PROXIMAMENTE! Omake “Orgullo y Prejuicio”

Notas de la Autora.- (Mikki sale de su búnker, con una bandera blanca): bien.. pido disculpas a mis amables lectores.. problemas de salud, laborales y personales se me juntaron.. y no pude ponerles este capítulo cuando debía. Con alegría les anuncio que el calendario de publicación ya se normaliza (no más retrasos. Se publica el 30 de cada mes ^__~ ) y mientras yo respiro aliviada, vamos comentando el capítulo. ¡¿Y se preguntan porqué sigo en mi búnker?.. por la catástrofe que ha caído encima del hogar de los Hiragizawa... y la tristeza de los Li -¡buaaaa!, pobre Wei!!... lo vamos a extrañar! Y_Y ¿porqué no se murió Ieran?, ¡Wei va a hacer muchísima falta!!- pero si bien es cierto, me derretí (sip.. me estaba volviendo gelatina) con el encuentro entre Sakura y Shaoran aunque lástima que han pasado muchísimas cosas y nuestros pobres protagonistas no han podido ni aclararse nada ante la avalancha de cosas que les han caído encima (al menos Shaoran se dió un gusto... y Sakura no se está quejando por el beso precisamente XD!!)..  

Tao se ha encontrado de pronto con más de una sorpresa y una responsabilidad encima –no quiero ni imaginar que le hubiera pasado a Eriol si su cuñadito no le encuentra- y aunque se está vengando del inglés con los golpes y las piezas de loza en la cabeza, pues Yoko no anda nada desencaminada al temer que su esposo caería en una crisis (la pobre y sus horribles sueños del llanto de su bebé perdido U__U). Porque en ese infierno es precisamente donde Eriol está... y como que por muy poquito la sangre llega al río (si me permiten la expresión) al menos tuvo la suerte de que su cuñadito no fuera verdaderamente rencoroso y que su mejor amigo regresara del otro lado del mundo. Pero quien si se regresó -¿donde andaría?- fué Lord Hajime.. y no sé  Uds., pero como que este señor fué muy oportuno esta vez ¿no creen? además que el pobre se ha llevado una sorpresa tras otra al enterarse de todas las “gracias” de su único hijito y no sé porqué pero no me sorprende que quiera mucho a su hijo.. lo que creo es que tenemos algo pendiente por contar sobre este caballero.. ¡La vida te dá sorpresas!. Por otro lado... a Touya lo van a acabar matando los corajes que le provoca Sonomi.. o quizá le vergüenza que su hijo le llame –indirectamente- “pervertido” XD!!.. pero en realidad quien se ha portado de lo peor –y miren que ya sabíamos de lo que era capaz- es Elaine, quien ha dejado a la pobre Miriel en una crisis ¡y quien sabe lo que hubiera dicho si Rei no la echa del colegio! y ahora todo este asunto ha empezado a filtrarse por los niños ¡todo lleno de malos entendidos! ya ven que Hien finalmente se dá cuenta que sus papás estuvieron en una crisis, y Akasha volvió al ataque.. Pero quien salió pagando culpas ajenas ha sido Morgan... y los planes de Nimue –que ya se evidencian- son bastante siniestros, pero sin duda alguna es el pequeño Archidruida escocés quien se ha llevado la auténtica verdad del capítulo porque pese a todo el desastre que ha ocasionado, Elaine ¡no esta embarazada! >_<XXX!!! .. ¡ODIO A ESTA MUJER!..

Por cierto.. ¿porqué Touya se sintió tan amenazado al ver a Akasha? (de hecho, sospecho que le médico deseaba darle de patadas, pese a ser mujer ^^´) ¿que quiso decir la thugh con eso de “estúpido hermano”? –oks.. ¿es tan famosa la estupidez de Touya?, no creo, el médico no es estúpido, sólo belicoso- y ¿que rayos es la “maldición de Dido” de la que hablan las druidesas? (ojo.. no hablo de la cantante XD!!!)..
¿¿Qué hará Morgan ahora que sabe que su tía ha mentido a todos??

Vocabulario:
* “La mujer de un Li no sólo debe ser honesta, sinó también parecerlo..*

   - “Deje las frases famosas en los libros, respetable madre”.- Esta expresión de Ieran está emulando la frase original de Julio César (si, el de Dictador Romano): “la mujer de César no sólo debe ser honrada, sinó también parecerlo”.. por eso es que Shaoran le pide a su madre que deje las frases famosas en los libros ^^´

**Karma.- De acuerdo con varias religiones orientales, el karma sería una energía metafísica (invisible e inmensurable) que se deriva de los actos de las personas. De acuerdo con las leyes del karma, cada una de las sucesivas reencarnaciones quedaría condicionada por los actos realizados en vidas anteriores. Usualmente se asocia el karma con la reencarnación, ya que una sola vida humana no alcanzaría para experimentar todos los efectos de las acciones realizadas («cobrar» todo el bien que se ha hecho o «pagar» todo el mal que se ha hecho). Bajo el punto de vista del karma, la reencarnación sería la nueva encarnación del alma en un nuevo cuerpo físico, en tiempo futuro, en el útero de una nueva madre. La reencarnación —o transmigración de las almas—, es el paso hacia la siguiente existencia física. El karma determina las condiciones bajo las cuales el individuo vuelve a la vida.El yogui, gurú y escritor Yogananda creía que todos los seres realizados (entre quienes contaba a Jesucristo o Buda) podrían recordar sus vidas. En cambio al ser humano común y corriente no le ayudaría recordarlas, debido al peso emocional que eso acarrearía. Por lo tanto el recuerdo de esas vidas está oculto, pero guardado en la «memoria del alma» hasta que la persona esté preparada para recordarlas sin daño emocional. El karma sería la explicación filosófica que encontraron los orientales para entender por qué —si se supone que Dios es justo— a veces a las personas buenas les suceden cosas malas y a las personas malas les suceden cosas buenas. Cada uno estaría pagando u obteniendo el premio de acciones que no recuerda, porque las cometió en vidas pasadas. Ante la pregunta de por qué a veces sí se ve sufrir a un criminal en esta misma vida, los hinduistas sostienen que podría estar sufriendo las reacciones de una vida anterior, pero podría también recibir su karma en la misma vida, pues Yogananda dice que las acciones de extrema maldad suelen recibir el castigo en la misma vida. Pero como el karma que tenemos acumulado es de muchas vidas, una sola vida no bastaría para "pagarlo" y "recogerlo" todo en una sola vida, sino que se necesitarían varias vidas. (información de wikipedia)

¡Y batí mis records!.. esta vez fueron dos canciones!.. y es que para este reencuentro de S+S me puse muy sentimental (a modo de compensar las tristes cosas que pasan en el cap) y puse dos canciones! la de Sakura es “Desilusióname” de Olga Tañón (yeah!, si, si ¡a ti te hablo querida lectora!... GRACIAS POR EL VIDEO EN YOUTUBE! –puse la canción que pusiste! ^^.. pero ¿cuando me lo envias? ¡ya no esta en youtube! U_U). Y la canción de Shaoran es cantada por David Bisbal “Como la primera vez”.. ¿que dicen?.. ¿verdad que si les iba al momento en que se ven??...  Estoy revisando las canciones que me sugieren... ¡GRACIAS!

Como siempre, comentarios, dudas o tomatazos a [email protected] aunque hace buen tiempo que no puedo contestar correo así que es mucho mejor para mi ver sus opiniones en el grupo de “Crónicas Card Captors”.. si, ya sé que los tengo al borde de los nervios pero ¡yo estoy igual! (tengo escasez de cajas de kleenex U_U) pero ¡todo tiene su porque!.

Avances para el próximo capítulo!
Las cosas toman un cariz más inquietante para Yoko y Eriol... mientras Miriel está confundida y asustada. Elaine insiste en lo suyo –hacerle a los Hiragizawa la vida miserable ¬¬X- Sakura tiene una charla con su hermano pero una noticia abate a Kujaku y Shaoran tiene que hacerle frente a un muy alborotado Concilio..
Pero una mentira y las maldades acarrean ya acciones homicidas y la reunión que tanto habían deseado Rei, Tao, Naru y Kujaku.. parece más cercana ¡al fin!. 

Capítulo XVIII “Sombras”

 

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