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"El Verdadero Legado"

por Mikki

Capítulo XIII 
“El precio de la razón” 

 “Hora de soledad y de melancolía,
en
que casi es de noche y casi no es de día.

Hora para que vuelva todo lo que se fue

hora
para estar triste, sin preguntar por qué.

Todo empieza a morir cuando nace el olvido.
Y es tan dulce buscar lo que no se ha perdido...
Y es tan agria esta angustia terriblemente cierta

de
un gran amor dormido que de pronto despierta!

Viendo pasar las nubes se comprende mejor
que así como ellas cambian, va cambiando el amor,

y
aunque decimos: ¡Todo se olvida, todo pasa...!
en
las cenizas, a veces nos sorprende una brasa.

Porque es triste creer que se secó una fuente,
y que otro beba el agua que brota nuevamente:
o una estrella apagada que vuelve a ser estrella,

y
ver que hay otros ojos que están fijos en ella.

Decimos: ¡Todo pasa, porque todo se olvida...!

y el recuerdo entristece lo mejor de la vida.
Apenas ha durado para amarte y perderte

este
amor que debía durar hasta la muerte.

Fugaz como el contorno de una nube remota,

tu
amor nace en la espiga muriendo en la gaviota.
Tu amor, cuando era mío, no me pertenecía.
Hoy, aunque vas con otro, quizás eres más mía.

Tu amor es como el viento que cruza de repente:
Ni se ve, ni se toca, pero existe y se siente.
Tu amor es como un árbol que renunció a su altura,

pero
cuyas raíces abarcan la llanura.

Tú amor me negó siempre lo poco que pedí,
y hoy me da esta alegría de estar triste por tí
Y, aunque creí olvidarte, pienso en tí todavía,
cuando, aún sin ser de noche, dejó de ser de día”

“Poema para el Crepúsculo”
José Angel Buesa


 

Reflexión decimotercera:  Shaoran

 

Es madrugada, son casi las cuatro de la mañana. La noche de ayer fue la más larga de mi vida, pero no sé ni donde estuve, lo que hice o cuanto tiempo estuve conduciendo por la interminable carretera, aferrándome con fuerza al timón y pensando sin cesar. Sólo sé que estuve en el infierno y si me pregunta alguien si es un lugar definido puedo decir ahora con claridad, que el infierno puede estar en cualquier lugar. En mi caso no vi a nada ni a nadie más que mi propia vida, mis propios vacíos y lo peor.. mis propias dudas y miedos. 

 

Como padre, puedo entender la angustia y la preocupación del hermano de Sakura y Tomoyo y el hecho que exigieran conocer todo lo referente a la leyenda perdida. Mamoru es su hijo y nadie puede permanecer pusilánime cuando algo confuso e incierto ocasiona cambios tan radicales como aquel estallido de magia o el contacto con alguien tan peligroso como el sakurazukamori, amenaza a la seguridad de un hijo amado.

 

No, no es que lamento que lo supieran, pero la forma no fue la adecuada. De hecho, no sé aún como es que mi cuñado no le rompió el cuello a Arashi Kishuu cuando dijo esas cosas.

 

Yo no lo hubiera culpado si lo hacía.

 

Si a mí me heló la sangre escucharla dar esa “solución final” cuando ella no conoce aún los detalles de la profecía –o al menos que mi propio sobrino está involucrado- no quiero ni imaginar lo que ambos sintieron, como padres, ante una propuesta que amenazaba de tal forma la vida de su hijo.

 

Pero eso jamás pasará. No, mientras me quede un aliento de vida. Aun si mi sobrino no estuviera involucrado ninguna persona merece ser condenada de antemano por algo que se supone que hará en el futuro. Kamui Shirou nos enseñó con su muerte que el futuro no estaba escrito y no dejaré que nadie toque un solo cabello del prohibido mientras sea un niño inocente. ¿Cómo podría ver la cara de mi hijo en el futuro si es que tengo sangre en mis manos?.

 

Hien y Mamoru son primos y muy unidos, y así como no dejaré que nada lastime a mi hijo de la misma forma nadie amenazará a Mamoru, o a cualquiera de las estrellas del Ashura. No, no mientras yo viva.

 

Pero ¿es vida esto que tengo?

 

Caminé toda la noche pensando sin cesar en la vida que tenía y lo que amaba. Siempre me he creído fuerte, pero en vista de los acontecimientos entiendo que hay cosas que un hombre no puede soportar sin romperse. Y yo ya no puedo más. Ver a Sakura dormida, cada noche que me deslizo como un ladrón hacia la habitación que ya no comparto con ella, me está matando. ¿Es insanía, enfermedad o sólo dolor?, no lo sé, no lo sé.. sólo sé que no puedo dormir sin contemplarla aunque para ello deba ocultarme. Daría diez años de mi vida si pudiera despertarla con besos y perder la cordura a su lado y en más de una ocasión he estado a milímetros de tocarla, pero siempre debo salir, tan oculto como entré, porque la frustración y la rabia me corroen  al verla llorar y agitarse llamando a alguien.

 

Alguien que no soy yo..

 

Por eso es que actué como lo hice. No tenía intención alguna que ella lo supiera porque fue como si escupiera su compasión en mi cara –su compasión por mí ¡me compadece!- y ya me odio mucho al saberme patético, así que su lástima me supo a veneno puro. Y no, no rechacé su contacto porque no la quiera, sinó por lo contrario, la rechacé porque me moría de miedo. Si, tuve miedo. Miedo de tocarla, miedo de no poder soltarla nunca más, miedo porque mi anhelo por ella es tan ingobernable que sólo quería amarla y morir después. Morir en sus brazos y lo único que tuviera en mi cabeza es la dicha de saberla mía... mía, aún sabiendo que es posible que su destino la lleve a los brazos de alguien más. Y esa duda es la que me duele. ¿Porqué la rueda del destino la trajo a mi lado entonces?. ¿Porqué se me ocurrió quererla? ¿porqué tuve que conocerla? ¿porqué?

 

Había decidido ya vivir a su lado sin pensar en ello pero ya no puedo cerrar mis ojos y mis oídos al verla llorar –cada noche- por alguien más, pese a que ella cree que nada sé. Ahora ella sabe y quizá es el hecho de no poder seguir dilatando esa temida charla que el pánico se apoderó de mí cuando balbuceó algo que casi sentí como a “divorcio”. Por eso salí de allí como lo hice. 

 

Si hice bien o mal.. no lo sé.

 

Solo sé que de nuevo estoy buscando una respuesta sin saber a donde voy, pero el miedo de verla de nuevo me rodea, me corroe, y si la tuviera enfrente sólo podría decir..

 

“¡Perdóname! fue sin querer que te traté como lo hice. Y es que no entiendo.... hay tantas cosas que no entiendo.. y que necesito entender”

- “Honesto, dedicado, decidido y siempre poniendo por delante su responsabilidad ante los demás; con una gentileza que era no menor que su fuerza pero nunca se vanaglorió de nada” –dijo nostálgicamente- “jamás fue orgulloso de sus habilidades atléticas y ahora que lo pienso fue muy sabio de su parte al pensar así, porque su fuerza siempre estuvo en su corazón...... ese corazón que nunca entendí”

- “....................”

- “¿Señorita Sakura?”

- “............”

- “¡Oh, lo siento mucho Lady Li!. No he querido aburrirla... no es justo que usted....

Al sonido del último párrafo fue que Sakura Li volvió a la realidad y se reprochó mentalmente el haber caído en una ensoñación. No era ni justo ni cortés distraerse de esa forma cuando comentaba con Lord Ruthwen las cualidades de sus hijos, porque el súbdito británico la había escuchado con paciencia enumerar las cualidades de su pequeño Hien ¿y que hacía ella cuando al fin su amable anfitrión accedía a hablar de su difunto hijo? Ponerse a soñar despierta mientras la voz profunda del extranjero enumeraba las cualidades que habían adornado a su fallecido vástago..

Claro, que el hecho de que cada palabra pronunciada por Ruthwen parecía estar describiendo detalladamente a Shaoran, había contribuido mucho en hacerla casi visualizar la arrogante figura de su esposo mientras el otro hablaba.. Aunque eso no cambiaba la situación que el aristócrata británico había salido de sus recuerdos y ahora miraba a Sakura con algo de embarazo.

- “Repito mis disculpas por aburrirla..”

- “Por favor Milord, no se apene, en realidad....” –aceptó abochornada- “bien, la culpa es mía. No me aburría en lo más mínimo es... es, sólo....” –dudó un poco, pero tras un suspiro decidió confesar- “es sólo que  cuando recordaba y hablaba de su difunto hijo, en realidad yo tenía la impresión que hablaba de Shaoran” –se sonrojó- “todas y cada una de las cosas que dijo.. realmente eso me pareció”

- “¿Le dió esa impresión?”

- “Honesto, dedicado, decidido y siempre poniendo por delante su responsabilidad ante los demás; con una gentileza que era no menor que su fuerza pero nunca se vanaglorió de nada” –Sakura casi sintió que veía a Shaoran al recordar esa descripción- “su fuerza siempre ha estado en su corazón...... ese corazón que no entendí”

Mientras la joven pensaba en que ciertamente no lograba entender el corazón de Shaoran, una leve sonrisa de comprensión apareció en el apuesto rostro del extranjero.

- “Descuide, en realidad no tiene que disculparse porque yo siempre he tenido la misma impresión cuando me hablaba Ud. de su esposo” –razonó con una sonrisa enigmática y hundiéndose en una pausa- “en realidad según sé más de él, mayor es la impresión de que ambos tienen formas de pensar realmente similares. Si” –hizo otra pausa y suspiró, como lamentándose- “no hay duda que si mi hijo viviera aún sería un hombre muy parecido en su carácter, forma de pensar y de obrar a Shaoran Li ” 

El tono de pesar no pasó desapercibido para la joven mujer a su lado.

- “Lo siento mucho Milord, cuando le pedí que nos tomáramos un leve descanso al trabajo, no fue mi intención ponerle triste”

El distinguido caballero negó suavemente con la cabeza.

- “Por favor, el honor ha sido mío. No le miento al decir que es la primera vez que me esfuerzo tanto en recordar un idioma muerto... pero es bueno para mí” –sonrió-“Mis habilidades lingüísticas eran ya mediocres por la falta de uso y esta investigación me ha hecho recordar mucho de lo que ya había dejado atrás, porque puedo contar con los dedos a las personas en el mundo con quienes podía compartir esta peculiar afición mía. La mayoría asocia “lenguas muertas” a gente muerta y a estudiosos escasos o fallecidos. Lamentablemente, lo último es cada vez más cierto” –Sakura lo miró con atención cuando el lord añadió-“Solo sé de dos lingüistas vivos en el mundo que pueden leer esto.. y uno está muy ocupado escribiendo sus libros. Al otro, no tengo el gusto de conocerle”

- “¿Sabe el nombre de ambos lingüistas?.. ¿quiénes son? ¿cree que pueda.... comunicarme con alguno?”

- “Tengo el honor de decir que conozco a Claude Hagége*, el famoso lingüista francés, estudioso y apasionado de las lenguas muertas del mundo. Charlé mucho con él en París, pero como ya le dije es un hombre ocupado. Al otro, no lo conozco. Sólo sé que se llama Yi Zhiao. Creo que es chino.. pero es un hombre de edad muy avanzada.. es todo lo que sé”  

La antigua card captor ahogó un suspiro tratando de disimular que conocía a Zhiao a la vez que se regañaba mentalmente a sí misma. Después de todo, el anciano era el más sabio y el consejero de mayor confianza de Shaoran. Lo que la sorprendía es que Lord Ruthwen supiera al menos su nombre pero al menos parecía ignorar que el anciano Zhiao era un “importante accionista” del Consorcio Internacional de Oriente.. osea, la identidad Civil del Concilio. Sin embargo, el hecho que no hubiera más que dos personas en el mundo además de ella y el lord a su lado que pudieran leer aquello –y a ambos les estaba costando muchísimo trabajo- no le sorprendió. Era una leyenda perdida desde la noche de los tiempos (que duda cabía) y de por sí ya era una suerte extraordinaria para ella contar con el apoyo de aquel distinguido extranjero que debería ciertamente estarse preguntando cómo era posible que esta periodista y empresaria tuviera no sólo tanto interés en un tema que no tenía que ver con la prensa ..

Pero al menos había tenido la cortesía de no hacer preguntas, y eso era un alivio.

Además, que según los días pasaban, Sakura empezaba a entender y recordar mejor aquella lengua perdida y como tal, cada palabra que había trascrito del pergamino rojo tomaba más significado real, además que a cada noche que pasaba sus sueños eran más y más claros, de modo que su desesperación por entender el pergamino era MUY personal porque sus peores temores eran que aquel “prohibido” lastimara a Shaoran o a Hien..

El solo pensarlo, la hizo estremecerse, acción que no pasó desapercibida al caballero ante ella..

- “No se preocupe, Milady” –replicó, tranquilo interpretando el temblor de la joven como tristeza y anhelo por la persona amada- “estoy seguro que cuando su esposo regrese de ese viaje de negocios podrán charlar al fin” –una mano tocó el hombro de la muchacha, en un gesto occidental de apoyo- “En parte me siento culpable. Temo no haber dado el consejo oportuno cuando Ud. me comentó que tenía problemas.. hace un mes”

La mirada de Sakura se perdió en la alfombra, avergonzada de que la tristeza fuera visible en sus facciones -aunque ni un ciego hubiera notado que la muchacha estaba muy desmejorada- aunque no le sorprendía el comentario amable del lord británico, ya que - y aunque podía sonar extraño- la hija de Fujitaka Kinomoto se había sentido aliviada de contarle sus inquietudes a alguien que no sabía nada de ella y que tenía una perspectiva ecuánime... eso, además que no deseaba preocupar a sus amigas, a Yukito o a su hermano.. y el hecho de que se moría de vergüenza y de dolor de que supieran que llevaba un mes exacto desde que Shaoran había abandonado Li Manor, después de aquella especie de discusión.

Un mes, treinta días. 

Es que un mes había pasado desde que Shaoran se fuera en mitad de la noche, sorpresivamente y dejando a Sakura llorando en Li Manor, pero el paradero del joven jefe aún era totalmente desconocido aunque curiosamente todo marchaba exactamente igual que siempre. Ciertamente las oficinas del Supremo Jefe en el Edificio Sunshine en Tokyo estaban cerradas y nadie le había visto desde que partiera de viaje pero donde quiera que estuviera era obvio que usaba los adelantos tecnológicos para mantener todo el Concilio en su justo lugar porque pese a su ausencia física, la situación era tan estable, como siempre.

Las reuniones del Consejo de los Siete –los ancianos consejeros del Supremo Jefe- se celebraban con la misma regularidad de siempre y Sakura sabía que el anciano Zhiao recibía diariamente comunicaciones indicando la posición del Tai Pan ante tal o cual punto de agenda del Concilio, al igual que Arashi Kishuu seguía reorganizando administrativamente una nueva Policía Secreta. Lo mismo ocurría en Li Manor. Las comunicaciones eran oficiales, diarias y constantes, indicando puntos escuetos sobre la seguridad de “Dama Li y el Heredero” además de acotaciones y disposiciones a cumplir por parte de Dama Ieran y “La Líder de los Maestros de la Magia de Japón” o “Directora de Comunicaciones del Consorcio Internacional Oriente”.

 Tan impersonal, tan frío, como si el joven jefe se hubiera olvidado que era más que el Jefe del Clan Li y Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente, como si Shaoran Li estuviera lejos, lejos... muy lejos. 

Y quizá fuera así, ya que nadie sabía de su paradero. 

Para Sakura había sido en un principio algo tranquilizador que Hin Lu hubiera aprovechado la única comunicación directa de Shaoran a Li Manor –ella se había quedado dormida de tanto llorar esa misma horrible noche de su exabrupto- para alcanzarle donde quiera que estuviese, pero si bien Mei Ling había esperado que Hin Lu lograra que Shaoran recuperara la calma, la serenidad o al menos volviera a su casa, lo único que había logrado conseguir el fiel secretario era acompañar a su señor en su camino y ser su vocero ante su familia.

- “Ni siquiera quiere verme” –pensó Sakura acongojada, mientras el lord le servía una taza de café con gentileza, después de bajar el volumen a el equipo estereofónico que evitaba silencios embarazosos- “no quiere verme..”

- “Si sigue tan triste, su esposo va a llevarse un buen susto cuando regrese, le creerá enferma” –comentó el extranjero, con simpatía- “por favor, permítame distraerla un poco ¿desea que le cuente algo sobre mí para vengarse de mi último mal consejo?”

- “Oh por favor, Milord, no me apene más. Ud. me dio ese consejo con la mejor intención. Yo debí discernir que Shaoran estaba bajo mucha presión y que no debí encarar nuestro malentendido tan bruscamente... es obvio que él se sintió... se sintió... mal” –la voz casi se le quebró- “y aquel viaje de negocios... fue oportuno” –la muchacha sentía la boca amarga ante la mentira que le estaba diciendo aún a la persona que le aconsejaba ¡pero se moría de vergüenza!- “he sido muy grosera con Ud. Milord”

- “No, nada de eso. Su joven esposo quizá sólo se ofuscó un poco.... mi consejo fue contraproducente. Me disculpo porque usted acudió a mí en busca de un consejo, y quizá debí decir que mi experiencia no es buena, así que no soy muy bueno en dar consejos a parejas. Porque Carmille es mi segunda esposa, .se lo mencioné alguna vez, ¿no es así?”

- “Si. No pregunté porque no quise ser indiscreta”

- “No lo es. Estuve casado previamente, antes de mi actual situación con Carmille, y ya que me permite distraerla contándole un poco de mí, espero me disculpe si me pierdo en mis recuerdos cuando pienso en mi hijo” –hizo una pausa y le ofreció un poco de café mientras la música de los violines que escuchaba el lord se deslizaba, suavemente por la habitación- “ya le hablé de su carácter.. su personalidad, pero creo que las palabras me quedan cortas cuando le digo que nunca hubo nadie a quien le importara más el bienestar de los demás que él de si mismo” –Sakura volvió a imaginar por un segundo que el Lord hablaba de Shaoran ¡realmente el británico parecía estar describiendo al joven Jefe del Concilio!.

 Pero el lord continuó si notar lo que pasaba por la mente de Sakura..

 - “Lamentablemente yo nunca lo entendí” –dijo pesaroso- “él quería mucho a su madre y yo no entendía que tuviera tantas habilidades y fuera a la vez gentil y considerado con las personas. En ese momento, yo creía estúpidamente que lo mejor era ser fuerte y que los demás me respetaran.. o mejor aún si me temían. Mi hijo jamás compartió ese punto de vista y aunque no me contradecía yo me sentía frustrado al ver que no satisfacía mis expectativas egoístas y vanas”

- “Todos cometemos errores.. no hay una forma infalible para ser padre o madre..” –comentó la muchacha, suavemente, pensando en ella y Hien y en la relación entre Ieran y Shaoran- “sólo podemos amar a nuestros hijos, amarlos mucho y decirles que los amamos, y educarlos lo mejor que se pueda”

- “Yo creía hacer bien al exigir que la educación de mi hijo fuera más orientada a hacerle un hombre imperioso y enérgico” –dijo con pesar- “nunca fui un buen padre. Siempre dejaba que mis ocupaciones absorbieran todo mi tiempo y pese a que nunca me ocupé de él sinó para exigirle, siempre trató de complacerme..”

- “Era muy joven cuando lo tuvo..¿verdad?” –susurró su interlocutora, con simpatía.

- “Me sentía un hombre en pleno derecho de su fuerza. Ahora sé que era nada más un jovenzuelo arrogante... y mi esposa” –suspiró e hizo una levísima pausa- “no, no tengo derecho a quejarme. Siempre supe que ella era ambiciosa y eso no me importó al casarme con ella, creo que de hecho era tan inmaduro que me sentía orgulloso de su arrogancia y su ambición porque siempre supe que ella se casó conmigo por mi posición. Después de todo, teníamos todo el poder que queríamos y manejábamos a los que nos rodeaban a nuestro antojo, aunque debo reconocer que pese a sus defectos, ella adoraba a nuestro hijo. Es irónico pensar que de padres como nosotros pudo nacer un hijo tan bueno y fuerte....” 

Sólo los violines del equipo estereofónico se escucharon por unos instantes, pero Sakura sintió que debía respetar el dolor del aristócrata, a la vez que reordenaba su esquema mental sobre el pasado del infortunado caballero. Porque tenía un motivo muy importante para indagar sobre el lord y ya que había pasado casi todo el último mes sumida en el trabajo de traducción para ahogar su miseria espiritual por la partida de Shaoran, su conciencia se puso nuevamente a cargo. Aquel extranjero era amigable, servicial y atento... debía saber cómo hallar la forma de alejarle de su pequeño pupilo: Gritzkorojvnail Romanova, era lo menos que podía hacer. Porque si bien el hombre era rico, con rancios títulos y culto.. ni el poder ni el dinero valían cuando ignoraba que tenía en su casa al mismísimo “prohibido”.

- “El niño es inocente, no ha matado a nadie y ni Shaoran ni yo permitiremos que se le asesine impunemente, pero es necesario encontrar la manera de que sus tutores no corran peligro. Según Hien, es un niño muy déspota.. quizá sea necesario que el Concilio les brinde orientación sobre cómo tratar a ese pequeño..”   

- “La muerte de mi primera esposa fue el detonante de muchas cosas...” –decía el lord, ajeno a los pensamientos de Sakura- “mi hijo y yo dejamos de vernos, y entiendo que mis acciones lo decepcionaron terriblemente. Yo me dediqué a viajar mucho tiempo, sólo cuando supe que mi hijo había muerto es que entendí lo mal padre que había sido con él. Quizá es un castigo divino no haber tenido un hijo con Carmille... pero lo siento mucho por ella....”

- “Debe ser muy duro para ella no haber tenido un hijo suyo” –añadió con timidez, agradeciendo que llegaran al tema del niño ruso- “pero.. me comentó que tienen un pequeño pupilo..”

- “Gritzkorojvnail. Si. Tiene la edad de su Hien, pero a veces creo que él es mi tormento... se comporta como yo quería que hubiera sido mi hijo, tan despótico y autoritario como yo quise educar a mi hijo... y al verle, siento pena y veo mi error”

- “¿Educó así a su pupilo?”

- “¡Oh Sakura, por favor!” –gimió el lord, apenado- “¿cree Ud., que no he aprendido nada con la muerte de mi hijo? pero el temperamento de Gritzkorovjnail es muy extraño... quizá se deba a que es un genio, pero...”

Sakura procuró abordar el tema con el mayor tacto posible..

- “Hien me comentó una vez... que su pupilo recibe clases en varias aulas de primaria y secundaria del Campus Clamp, tal vez eso le confunda.. es relacionarse con gente mayor y de su edad, todo a la vez. ¿Es realmente necesario que él tenga clases en primaria, secundaria y preparatoria a la vez?”

- “No crea que no lo he pensado.. y no crea que lo presiono, al contrario. Pero ocurre que Gritzkorojvnail es un genio matemático. Quizá sea porque las matemáticas son las mismas no importa en que lado del mundo esté, o que idioma se hable, pero el hecho es que el niño es malo con cosas como gramática, literatura o algo que requiera algo de humanidades. A los 4 años podía ya crear programas informáticos pero no sabe relacionarse, se pierde muy fácilmente, a veces miente o atemoriza a la gente por el gusto de hacerlo y es incapaz de llevarse bien con niños o adultos. Además de ser una autentica pesadilla doméstica” –se lamentó- “el servicio de la casa cambia cada semana y trata a Carmille como si fuera su esclava, ha durado en el proyecto “Angelic Layer” sólo porque Mihara-sensei es muy excéntrico y le tolera sus explosiones de temperamento y porque no podemos negar su genialidad, pero es un niño muy difícil. Aún el director del Campus, su amigo el señor Tsukishiro, no ha podido llegar a establecer alguna empatía con él y tuvieron varias sesiones de terapia...”

- “Tal vez ha sufrido mucho. ¿Hace mucho que está bajo su tutela?”

- “Desde que nació. Su madre sufrió una decepción amorosa con el padre del niño.... este la abandonó. Desgraciadamente la infortunada Tatiana murió al darle la vida y le prometí que siempre velaría por él” –hizo una pausa reflexiva- “Fue por Gritzkorovjnail principalmente que demoré tanto en venir a Japón a buscar a Rei” –Sakura abrió los ojos y escuchó con atención- “entenderá que al ver como se comportaba mi pupilo, temía no ser bueno criando niños.... pero finalmente me decidí...”

- “Crei... que iba a dejar a Rei con los Tsukishiro..”

Los ojos plateados del lord notaron la velada alarma en la mirada verde de Sakura..

- “No se inquiete, por favor. Ya le dije mi intención... pero no sería justo arrebatarle a mi sobrino a la familia que ha sido suya, la de sus padres adoptivos, todo por mi egoísmo de desear tenerlo cerca. La prioridad es que Rei esté bien. Ciertamente Carmille se ha decepcionado porque esperaba que él sería una buena influencia para Gritzkorovjnail, pero... no podría separar a una familia. Como lo son los Tsukishiro”

- “La familia es muy importante Milord, espero sinceramente que el carácter de su pupilo logre aceptar el intenso afecto que Ud. y su esposa le tienen.... creo que con el tiempo, su cariño logrará suavizar el peculiar carácter del pequeño. Temo que deberá seguir siendo paciente y perdonarle muchas cosas.. es sólo un niño”

- “¿Y no cree Ud. que sería bueno que contemplara el mismo patrón de conducta hacia su joven sobrina?” –dijo el lord de pronto- “después de todo, es una adolescente y el malentendido que ocasionó lo hizo sin intención de ofenderla..”

Sakura suspiró en muda respuesta..

- “¡De pronto empiezo a desear ser muda!, ¿de que sirve tener una voz tan sensual como la mía cuando la gente no me escucha o sólo meto la pata?. ¡Pero lo de Sakurita no fue mi culpaaaa!, ¡yo no quería que ella sufriera más!” –pensaba May May, mordisqueando un lápiz con evidente distracción pese a que estaba en clase, aunque el profesor se despedía- “¡argh!, ciertamente esos dos habían pasado meses muy fríos pero si una mujer se vé desmejorada, inapetente y muy débil ¿qué esperaban que pensara sinó que Sakura estaba encinta?” –se lamentó- “¡ayyyy, con lo lindo que hubiera sido!, si hubiera sido cierto por supuesto. Porque estoy segura que entonces Shaorancito se hubiera regresado de donde quiera que estuviera ¡y pegando de brincos de gusto, si me lo preguntan a mí!, ¡allí si que hubiera vuelto corriendo!” –pensó apenada, antes de murmurar en voz baja- “y es que todo hubiera salido genial si Sakura hubiera estado embarazada...¡pero no!, ¡quien sabe donde esté él, ella no puede embarazarse del aire ¡ y a mí me castigan sin razón!”

- “Organizar una fiesta para celebrar la llegada de un nene... cuando no hay ningún bebé en camino puede ser considerado de muy mal gusto, Li” –objetó la serena voz de Rei, sacando a la chica de sus pensamientos- “creo que pese a todo, tu castigo fue leve para el enredo que armaste..”

- “¡Yo no quería ningún enredo! ¡yo sólo quería que Shaorancito volviera feliz y que Sakura se pusiera contenta otra vez! ¿cómo iba a imaginar que abuelita Ieran iba a ponerse tan eufórica?”

- “Normalmente las personas actúan así a la noticia de un nuevo descendiente..”

- “¡Pero mi abuelita no es nada normal!” –bufó fastidiada- “además... todos estaban felices con el baby shower** ¡no negarás que tu mamá hizo un letrero de “felicidades” realmente bonito y que Tomoyo obsequió el mejor ajuar para recién nacido que yo he visto jamás!.. eso, sin contar la primorosa cuna que trajo Yoko... y..”

- “Por eso fue de muy mal gusto Li. No había ningún bebé que celebrar..”

La muchacha hizo un gesto de pena auténtica y Rei no pudo evitar recordar la gran algarabía que había recorrido su casa cuando May May avisó por teléfono a sus padres que Sakura Li estaba encinta; ¡y eso que su casa había sido sólo una muestra! Miriel le había contado que Kerberos se había puesto frenético, Eriol y Yoko enviaron de inmediato una cuna absolutamente maravillosa y Tomoyo se sintió feliz de diseñar trajecitos de recién nacido velozmente, para poder obsequiarlos a su querida amiga en la fiesta sorpresa que se organizó de inmediato. El mismo Rei se había sentido particularmente feliz de saber que su antigua dueña esperaba un nene –y es que él no había recordaba su antiguo vínculo con Sakura hasta hace muy poco- bien, en realidad todos habían estado muy contentos..

Y Mei Ling envió un comunicado VELOZ a Ieran Li y a Hin Lu –para que éste avisara a Shaoran- de modo que la sorpresa de Sakura había sido MAYUSCULA cuando llegó a Li Manor –venía de ver a Lord Ruthwen- y se encontró con las caras de todos sus amigos íntimos deseándole un “feliz embarazo” pero el instante cumbre fue cuando Ieran Li ingresó emocionadísima, y abrazó a una perpleja Sakura...

- “¡Pobre!” –pensó Rei con sincera compasión hacia su antigua dueña, aunque su rostro bello y frío se mantenía impasible- “y todo por un malentendido..”

- “¡Ya te he dicho que no quería lastimar a Sakura ni provocar tanto enredo!” –se lamentó May May- “pero ella ha estado tan pálida y desmejorada ¡prácticamente no come!, y el otro día caminaba como sonámbula por la casa... se le veía realmente mareada..”

- “Eso ocurre cuando no alguien no ingiere alimentos. La gente palidece y tiene debilidad general...”

- “¡Pero también son síntomas de embarazo! ¡y yo deseaba tanto que ella estuviera embarazada, que con esa debilidad creí.. bueno, eso creí ¡cualquiera hubiera creído lo mismo si la hubieran visto cuando se desmayó esa vez!.. ¡cuando Shaoran se fue de viaje!”

Rei podría haber dicho “Los desmayos son naturales cuando alguien tiene una fuerte impresión o una gran debilidad física y la falta de apetito es señal que extraña mucho a Shaoran”.. .. pero no lo dijo. El pobre chico había hecho un esfuerzo verdaderamente duro para acercarse a May May y hablarle en unos minutos, más de lo que había dicho en todo el mes precedente, de modo que estaba cansado. Pero esta vez no había podido ni querido evitarlo. Estaba particularmente molesto con la chiquilla Li por el desagradable incidente y ya que ella no parecía captar la desaprobación de sus usuales silencios, no le había quedado otra opción que hacer sentir su descontento.. vocalmente.

Y es que a Rei Tsukishiro le iba a ser muy difícil de quitarse de los recuerdos la imagen de una  Sakura avergonzadísima, negando un embarazo inexistente a sus confundidos amigos...

Antes de marchar entre lágrimas a sus habitaciones.

- “Nunca quise herir a nadie. Sólo deseaba alegrar a Sakura y hacer volver a Shaoran...”

- “Pero era una mentira..”

- “¡Yo creía que era verdad!”

Rei se resignó. Ok. May May no había tenido intención de provocar un enredo pero era OBVIO que tenía tanto de medico ginecólogo como Rei de cantante de rock metalero, así que el chico negó suavemente con la cabeza en gesto de conmiseración, pero en ese momento los ojos de la muchacha se volvieron -¡al fin!- a mirar a Tsukishiro y como siempre, al adolescente se le puso la carne de gallina ante esa mirada, reprochándose a sí mismo por haberse acercado a la chiquilla Li, pese a que era por una buena causa. 

Y es que.. ¿por qué tenía la espantosa sensación de que May May tenía vista de rayos X y le desnudaba cada vez que le veía?. Quizá debía haber mantenido la boca cerrada –como siempre- pero es que no había podido evitar comentar su desaprobación a la chiquilla..

- “Eres sexy hasta cuando me estas regañando” –zumbó la chica, contemplando golosamente al adolescente impávido mientras se imaginaba el cuerpo de Rei que se ocultaba bajo el nuevo modelo de uniforme escolar- “y me hace feliz que te preocupe mi castigo, pero lo que ocurrió fue un desafortunado malentendido..”

- “................”

- “¡Es ciertooooo!, ¿cómo crees que yo iba a ir armando un baby shower sorpresa para Sakura si no hubiera creído que ella no estaba encinta?, creí que iba a ser lindo decirle a mi tío cuando llegara “¡oh, Shaoran, regresa de viaje que le dejaste a Sakura una linda semillita que en unos cuantos meses te dirá papá!” ¿cómo iba a saber que no iba a contestar nada y que Sakura iba a dejar de comer por dos días por no estar encinta?... ¡no fue mi culpa!”

Por una vez en su vida, Tsukishiro deseó que su reservada naturaleza le permitiera decirle a May May algo MUY FEO pero en vista de que la mirada de la chica le ponía cada vez más consciente de sentirse en un campo nudista –y el hecho que ya le había sermoneado bastante y temía ahora por su integridad física- prefirió volver a su pupitre, donde le esperaba un impaciente Hoshino.

- “Creo que Li siempre será tu más leal admiradora” –sonrió Kujaku, con paciencia- “lo que me sorprende es que le hayas hablado.. ¿hizo algo muy malo?, ¡porque para que tú le hayas dirigido la palabra!. Me contó Hiu que la última vez que le hablaste fue en esa fiesta de disfraces, cuando Naru y tú..”

Una mirada de Rei silenció al escolar, que sonrió con incomodidad mientras una gotita aparecía sobre su cabeza; y es que el acoso que May May había hecho sobre Rei en la fiesta, era un tema que Tsukishiro no deseaba recordar ni mucho menos que alguien lo mencionara..

- “Bien, bien.. no te enfades, que ya veo que Hiu tienen razón cuando dice que lanzas miradas que hacen sentir a uno en el ártico. ¡Por cierto! ¿hiciste lo que te pedí?”

Tsukishiro negó suavemente.

- “Pero.. ¿porqué?” –se deprimió Hoshino, repentinamente- “¡creí que te había dado pruebas suficientes de que no soy un charlatán!, ¡tu mismo dijiste que ibas a decirle a tu papá y él iba a arreglar el asunto con los padres de ese niño! ¿dos semanas no es bastante tiempo?, ¡¡Tsukishiro, créeme, hay prisa con esto!!. Mira, no soy un alarmista pero nos ha tomado casi un mes que te explique todo lo que sé y si una de las estrellas del Ashura ya despertó, las demás despertarán.... y el niño que ya tiene sus poderes me llevará a los demás..." -al fin tomó algo de aire- "¡es así como funciona!, ¡lo sé!”

- “No es el momento adecuado”

Kujaku Hoshino se deprimió.

- “No puedo esperar Tsukishiro. ¡Hemos pasado el último mes revisando cosas y sabes tan bien como yo que no hay ningún tipo de texto que pueda confirmar lo que te digo!” –pidió- “y no te estoy mintiendo ¡pero es demasiado tiempo perdido!, ¡¡Si conoces al niño que te dije.. tienes que llevarme con él, ¡es necesario!!!”

- “Necesario o no, su padre te matará si le hablas de magia” –dijo con un esfuerzo porque conocía bien a Touya Kinomoto- “debes ubicar a los otros”

- “Pero no sé cómo y si tienes alguna idea, explícamelo bien por favor”

Esta vez fue Rei quien dio un gran suspiro. Nunca había apreciado todo el trabajo que hacía Tao al preguntarle cosas y contestar sólo interpretando sus miradas, así que tener que hablar largamente para explicarle a Hoshino le cansaba de sólo pensarlo. No había duda, hablar nunca sería lo suyo y aunque había pasado ese último mes casi completamente con el chico nuevo, realmente habían muchas cosas que no entendía. 

Todo era como un gigantesco y confuso puzzle que debía tener algún tipo de forma –se dijo- antes que él fuera a alarmar a todos, pero entonces su mirada tropezó con los ojos rojizos de Gritzkorojvnail Romanova –que compartía la siguiente clase con los chicos del aula de Rei- y el brillo burlón de la mirada infantil del pequeño genio, despertó la animosidad del joven guardián.

¿Era idea suya o ese niño había estado escuchando con atención lo que Kujaku Hoshino había dicho?.

Ajena a los intereses del hijo de Yukito, May May vio a su “objeto de deseo” charlar con Hoshino y suspiró con pesar de nuevo. No, por esta vez no pensaba en Tsukishiro.. en lo brillante que era su cabello plateado o lo bien que sus hombros anchos se notaban en la chaqueta del nuevo uniforme o lo hermosas que eran sus manos -¡que lindo debería sentirse tener las manos de ese chico encima!, se dijo- y tampoco pensaba en que pese a ser un chico delgado, era obvio que estaba bastante bien.......  constituido.

- “¡Ejem!.. por una vez, debo dejar de pensar en como se vería Rei sin ropa. No sé porqué el nuevo uniforme me provoca ganas de verlo sin  nada” –pensó May May, tratando de enfocar su mente- “ pero... aunque no me guste admitirlo. El gélido angelito que me pone a arder tiene razón. No importa mi intención, todo lo que he hecho es empeorar las cosas.. pero ¿cómo iba a saber que me equivocaba? ¡Y ahora hasta tía Mei Ling está furiosa conmigo!” 

- “¡Por supuesto que estoy furiosa con May May, Hin Lu!, ¿Cómo lo pones en duda?, ¿tienes idea del bochorno que pasé aquí?, ¡yo tenía horas de estar en Japón y cuando May May me dijo que creía que Sakura estaba encinta, no lo dudé ni un instante!” –hizo una enojada pausa- “¡Y Sakura!, ¡tenías que haberla visto!, ¡la pobre estaba avergonzadísima con todos y se encerró llorando!..”

- “Mei Ling, no puedo hablar mucho.. sólo dime si están todos bien..”

La prima de Shaoran Li frunció el ceño, y desde la pantalla de la pc pudo apreciar la gotita que surgía detrás de la cabeza de su esposo..

- “¡No me digas que me calle!, ¡es la primera vez en un mes que te veo la cara, siquiera por la internet! ¡tengo que contarte todo o estallaré!”

- “Mei, por favor.. no grites”

La joven china contempló al fin con inquietud el semblante nervioso de su esposo..

- “¿Estás bien, verdad?. Tienes razón al decir que no importa como esté yo. ¿ Cómo tomó Shaoran la noticia?.. digo, el que Sakura NO estuviera encinta luego que te lo anunciamos con mucha alegría..”

- “No preguntes Mei, no preguntes..”

- “¡No me vengas con cuentos, Hin Lu Li!, ¡empieza a hablar!.¡Vamos, habla, canta la sopa, suelta la pepa, dilo como tú quieras pero dí algo!”

La mirada ceñuda de Mei Ling se exponenció en segundos hasta alcanzar proporciones realmente alarmantes, pero el rostro masculino que la miraba desde el fondo de la pc sólo pudo suspirar y hacer un gesto negativo mientras otra gruesa gota aparecía sobre su cabeza..

- “Sabes bien que si fuera cualquier cosa mía, no te lo negaría Mei Ling. Siempre puedes pedir de mí lo que quieras, pero jamás faltar a mi deber con mi Señor”

- “¡Tu Señor es un reverendo idiota, y si me lo pones por dos segundos se lo diré en su cara muy directamente! ¿qué estas esperando?, ¡si no puedes ponerlo frente a mí, empieza a decir donde demonios se encuentran en este mismo momento!”

- “Mei Ling, esta situación tampoco me hace feliz, créeme..”

- “¡Pues deja de lamentarte y haz ALGO!, ¡que seas el Guardián del Jefe del Clan Li no te hace cómplice mudo de mi primo!, ¡DILE ALGO!, ¡insúltale, grítale, zarandéale un poco pero que recupere la sensatez y que se regrese en este mismo instante!”

La cara agradable de Hin Lu pareció deprimirse más aún y Mei Ling se alarmó. Absorta y preocupada como había estado por los problemas en Li Manor, no había notado que su esposo parecía más estresado que nunca..

- “¿Estás enfermo?, ¡oh, por favor, dime que no estás enfermo!, ¿te duele el brazo? ¡¿qué pasa?!”

- “No, no soy yo Mei, calma” –la tranquilizó- “es sólo... sólo que... no me gusta como están las cosas por aquí, estoy agotado, mareado y muy cansado..”

- “¿Está muy mal Shaoran? ¿ha vuelto a entrar en fase “tengo un aura demoníaca y no me hablen” o que?, ¡Oh Hin Lu, ¿que diablos le pasa al cabeza dura de mi primo?”  -la joven china estaba ya verdaderamente preocupada- “¡no sé tú, pero a mí precisamente el no saber que se trae Shaoran es lo que me tiene con los pelos de punta! Ustedes dos no tienen ni idea de lo que pasa aquí y...”

- “No Mei Ling, en eso te equivocas” –le interrumpió su esposo, muy serio- “sabemos perfectamente lo que pasa en Li Manor, Shaoran es muy enfático en la seguridad de la familia y que todo esté tranquilo en su ausencia....”

La mirada en los ojos celestes de Hin Lu puso extrañamente a Mei Ling más inquieta; pero el secretario de Shaoran y Guardián del jefe del Clan Li continuó con acento verdaderamente preocupado..

- “Jamás había visto a Shaoran así Mei Ling, y mira que conozco a tu primo desde que nació. Quizás Shaoran no me conocía a mí hasta que Dama Ieran me recomendó como asistente suyo, pero siempre y en vista de que mi padre también fue Guardián del difunto Amo Hien, siempre he estado al pendiente de tu primo, y luego de todo este tiempo creo conocerle un poco... sin embargo, debo admitir que me tiene profundamente desconcertado”

- “¿Ha hecho algo malo?”

- “¿Malo?. No, no es que haga algo.. sinó ...” –dudó con un suspiro- “¡Oh Mei Ling, cómo me gustaría poder contarte todo!, pero no puedo, no puedo.. y verdaderamente me gustaría ¿sabes? Porque no entiendo nada..”

La joven china se mordió los labios más preocupada aún que antes, pero no insistió de nuevo. Conocía a su marido lo suficiente como para saber que lo único en el mundo que Hin Lu ponía por encima del devoto amor que guardaba hacia ella y sus hijos eran sus deberes como Guardián del Jefe del Clan. Y si Shaoran le había dicho que nada dijera sobre su paradero o lo que estaba haciendo, Hin Lu Li bien podría dejarse matar sin un quejido, antes que traicionar su deber o desobedecer a su Señor.

Pero el hecho que su esposo estuviera tan o más preocupado aún que ella le ponía más nerviosa que antes. 

¡Uf, que complicada era la vida! pero no podía pedirle a Hin Lu que hiciera milagros, cuando ella misma no conseguía nada, y eso la preocupaba más que nunca...

- “Debo admitir que esto que pasa es preocupante. Pero.. si dejamos de lado lo que me preocupa Sakura y que la monadita que es Hien aún no abra el libro de Loire Cards..” –pensaba May May en ese instante, en el colegio- “otra cosa que está muy inusual es lo raro que anda Eriol... ¿qué le estará pasando?; cuando fuí Nakuru jamás le ví tan distraído a menos que fuera por el asunto aquel de la placa dorada y eso le llevó a Yoko, pero ahora ¿que podría preocuparle de Yoko?, ¡esa niña vive por él cada día de su vida!..” –trató de encontrar sentido alguno,. pero ella conocía a Eriol- “no, no, no hay forma que algo raro pase entre ellos, Yoko sólo mira por los ojos de Eriol y él la ama. ¡No importa las frasesitas odiosas que estoy segura Alice Birmingham le suelta a ella cada vez que la vé en un evento social!”

- “Fué un evento poco convencional sin duda” –replicó Eriol por teléfono- “pero es mejor que estés más atenta en el futuro o Sakura te enviará de regreso a China, y nada podré hacer por evitarlo porque tendrá razón”

- “¡No digas eso Eriol!, mi mamá sabe tan bien como tú quien soy en realidad y me ayudó a venir... ¡y no fue a propósito lo del bebé!. Por cierto, ¿es verdad que mi ex-tiíto ya se fue?”

- “¿A quien te refieres?”

- “¡A tío Hajime, por supuesto!” –pese a estar charlando por teléfono Eriol juraría que la chiquilla había dado un saltito excitado-  “ya sé que nunca fue mi tío pero él creía que si, y a mí el me agradó mucho siempre. ¡Me alegré bastante cuando le vi en la reunión en tu casa, el día que Shaoran se cayó del caballo! por seguridad no me le acerqué ¡ya que no hubiera aguantado mis ganas de darle un gran abrazo!, pero fue lindo por parte de Yoko invitarle y...”

- “El embajador ya se fué May May, y ya no es tu tío”

- “¡Ya lo sé!, pero... ¿es por eso que te siento tan distraído?... no te escuchas como tú mismo Eriol. Yo ando preocupada por la partida imprevista de Shaoran, pero tú andas distraído y normalmente estarías muy interesado en saber los motivos por los que tu amigo se ha ido de viaje tan repentinamente..”

Eriol había reído levemente, y había recomendado a May May más tino y sentido común antes de cortar la comunicación, pero al recordar aquella charla, la chiquilla no pudo evitar sentir una leve inquietud por su creador...

- “¡Nah!, a Eriol nunca le interesó esa tonta de Alice Birmingham... y la pequeña Yoko si bien es celosita, jamás haría algo para avergonzar a mi creador. Seguramente Eriol está algo enojado con Yoko por haber invitado a mi serio ex-tío... aunque yo entiendo que esa petisa de Yoko intentara acercarles. Siempre me ha parecido desafortunado que ellos dos nunca se hayan entendido..”  

- “Definitivamente algo está inquietando a Eriol... últimamente” –se decía la menuda Yoko Hiragizawa sonrojadísima, mientras se veía obligada a retocar su maquillaje para disimular gran la marca roja que tenía en el cuello- “no es que me moleste..” –se sonrojó más- “pero, si no supiera que él nunca ha sido celoso, casi podría jurar que...”

La joven Lady negó con la cabeza mientras su sonrojo aumentaba y trataba de disimular la marca con otra capa más de maquillaje. Como bien había dicho, no es que ella se quejara por casi no haber dormido la noche anterior pero con lo bien que conocía a su esposo, Yoko podía sentir que había algo peculiar en él últimamente. Eriol había estado levemente distraído pero eso era de un modo muy sutil y poco evidente al punto que sólo quien le conociera realmente bien podría notar el leve cambio.. sin embargo, Yoko era su esposa al fin y al cabo.. 

Al fin y al cabo.... nadie mejor para saberlo, que ella..

La pequeña lady se sonrojó violentamente mientras su mente hacía las más peculiares conjeturas: si la levísima distracción que notaba en su esposo no fuera ya una señal de que algo inusual pasaba por la mente de Eriol, estaba “eso” que sucedía diariamente de un tiempo a esta parte..  en cuanto la puerta de la habitación se cerraba Eriol se inclinaba hacia ella y besaba sus labios de manera exigente, acalorado.. vehemente. Repito, no es que Yoko se estuviera quejando, pero lo que sentía si la tenía algo... inquieta. Podía sentir claramente en su esposo una ansiedad que la desconcertaba, como si él tuviera una duda o algo lo atormentara o le hiciera sentirse inseguro.

Si no fuera porque Eriol se había burlado de sus propios celos tantas veces, en esos años, Yoko hubiera podido jurar que Eriol estaba celoso. No es que se le notara o él se comportara muy inusualmente en esos días, pero era durante la noche -y debido a todo lo que hacían en su alcoba- que la muchacha sabía lo que realmente escondía Eriol bajo su inalterable sonrisa y tranquilidad. 

Se sonrojó de nuevo al admitir para sí misma que adoraba cuando él perdía el control, pero el hecho que la posesividad que su esposo estaba demostrando en el lecho últimamente, no disminuyera –por el contrario- empezaba a inquietarla.

Pero ello no tenia sentido.

Eriol no era celoso. No sólo por su propia personalidad –Yoko muchas veces envidiaba su confianza en sí mismo- sinó porque era perfectamente consciente que ella no veía más hombre en el mundo que él.. pero era obvio para la joven lady que algo le estaba molestando..

- “Lo único que he hecho para molestarle últimamente fue la visita de Lord Hajime, pero él se marchó hace un mes. Y Eriol parece más y más ansioso, tenso y posesivo a cada día que pasa” –se dijo, sintiendo una extraña inquietud- “quizá sólo.. sólo está más apasionado porque está feliz que su padre se haya marchado, quizá sólo eso. Eriol no es celoso, y no tiene porqué estarlo. Debo estar malinterpretando las cosas. Sí, eso debe ser.. tonta y estúpida Yoko, tan necia e insegura eres que crees que todos son como tú” –se dijo volviendo a su oficina, donde la esperaban una gran cantidad de papeles- “¡pero si son los papeles que solicité a Italia!”

Tratando de despejarse de las señales enviadas por su intuición, la muchacha procedió a revisar concienzudamente un sobre lacrado con advertencias de “importante” y “frágil” y para gran sorpresa suya se encontró con que bajo el primer sobre –con sellos de Italia- estaba una copia de un libro muy difícil de conseguir que le había llegado desde Nápoles hace casi cuatro semanas..

Al menos eso decían los sellos..

- “Elaine, ¿porqué recién llegan a mis manos los documentos que pedí de Italia?” –preguntó a su asistente, a través del intercomunicador- “los sellos indican que estos papeles llegaron a la embajada cai a principios de este mes y es apenas hoy que los tengo en mi escritorio. Sé que he estado algo ocupada con otras cosas, pero por favor, los documentos importantes, deben estar en mi despacho el mismo día que lleguen”

- “Lo siento milady. Yo.. también estaba muy ocupada, y temo que fue mi culpa”

- “Esta bien” –la tranquilizó antes de cortar la comunicación para hundirse en la lectura de dichos papeles- “pero por favor.. procura que no vuelva a pasar ¿si?. Sabes que cuento contigo Elaine” 

- “Si Milady, gracias por su amabilidad”

Yoko no le tomó más importancia al retraso. Y es que de pronto algo en la copia de aquel diario del siglo .... había llamado su atención..

- “El diario de una monja napolitana del siglo X....” –decía la carta del bibliotecario mayor de la ciudad de Nápoles- “menciona a las personas a quienes su investigación atañe, y tengo el honor de remitir una copia exacta al original, que nos tomó mucho tiempo y cuidado obtener, debido a la antiguedad del escrito original y....”

Los ojos grises de la joven lady dejaron de lado la carta del Director del Museo de Napoles y parpadearon confundidos mientras leía la información insólita que estaba en sus manos ¡así que finalmente había logrado algo!: alguien del mismo tiempo en que Ridolfo Mocenigo había vivido, había escrito sobre las gemelas Roxelana y Zobeida, asimismo sobre el capitán veneciano.

Pero ¿quién era esta inusual cronista?, ¿una monja?.

 Antes de empezar a leer la copia de aquel diario se dispuso a revisar algo de información adjunta sobre la cronista.... ¿Charlotte de Nápoles?, ¿así se llamaba?. No es que le sorprendiera que las monjas tomaran sus ciudades de origen como parte de su nombre, pero este nombre, en particular.. le sonó MUY extraño.. casi familiar.

- “Una princesa de Nápoles que terminó sus días convertida en Superiora de un convento... pero ¿cómo pudo una princesa napolitana escribir sobre aquellas gemelas turcas cuando los escasos textos en turco antiguo que he conseguido son apenas trozos? ¡eso no tiene ningún sentido!”

Con su curiosidad aún mas exacerbada, la joven lady se aprestó a traducir lo más fielmente el antiguo idioma en que el diario estaba escrito.. y así empezó a leer..

“... corría el año del Señor de ....... cuando sus Gracias, los Duques de Eboli cruzaron sus pasos con la humilde novicia que era esta servidora de Dios.

Al haber renunciado a mis títulos como princesa de Nápoles al final de la batalla de Lepanto, la batalla cuya gloriosa memoria aun esta en la cristiandad, me apresto a dar orden a lo contado por la duquesa de Eboli y  un manuscrito turco, traído de Constantinopla por un griego renegado, criado suyo. Era un manuscrito con elaborado y delicado estilo, tal como fue la mano de mujer que lo escribió. La autora de esta única crónica turca alcanzó un destino final poco después de terminar su relato, y pese que a esta monja jamás conoció a las mujeres de esta historia, los años pasados en mi celda conventual me dicen que las tres, sin conocernos, compartimos un común destino todas por amor, algunas de  muerte y yo de soledad. La crónica turca he debido quemarla por las constantes visitas de la inquisición, que podía hallar en los signos turcos que tanto trabajo me costaron entender, señales cabalísticas que no eran. Pero como no puedo contar mi historia sin contar la de aquellas dos parejas, así pues que relato lo que sé y lo que la Duquesa de Eboli relató a mi humilde ser.

Un breve relato sobre unas hermanas gemelas y dos parejas de amantes condenadas por el odio de una mujer. Quizá sólo he vivido para relatar estos recuerdos.. ”

Los ojos grises de Yoko terminaron de leer el pequeño prefacio al texto y sintió que estaba por abrir la caja de Pandora. El texto, a estilo de los de su tiempo, era corto y engorroso, pero luego de aquélla peculiar introducción, la joven lady supo que más que Roxelana y Ridolfo.. hubo mucho más en aquel pasado..

“Las gemelas turcas eran dos. Hijas del Sultán Selim II, Selim el borracho, como le llamaban sus enemigos cristianos, nietas por ello de Solimán el Magnífico y de la feroz concubina Roxelana, quien intrigó lo suficiente como para asegurar a su hijo Selim en el trono turco pese a haber sido ella sólo una concubina. No hay en estos reinos quien no conozca la historia de aquella concubina que llegó a tener en sus manos al sultán, pero es de sus nietas de quien escribo.

La favorita era bella y dulce, gentil y con el don de ver el futuro. La otra, igual de bella que su hermana pero peligro y crueldad era, pese a tener ambas la misma faz. Nacieron juntas.. e infausto destino fue el que les hizo amar al mismo hombre.

Noble cuna, heredero de la casa ducal de Mocenigo. La Duquesa de Eboli compartió la infancia del desventurado joven y habló a esta monja sobre los dotes de gran señor, la fé en la verdad y el honor y el valor que adornaban al noble veneciano. También habló de otro, cuyos ojos aún recuerda esta monja solitaria. Otro, que compartió con la Duquesa y el veneciano, una amistad desde la infancia hasta el fragor de la batalla, un caballero francés de ardientes ojos azules, bastardo de la casa real de Valois.

Mocenigo no vivió para ver la batalla de Lepanto porque el destino le hizo conocer a ambas princesas en el sitio de Famagusta, donde fue a acompañar Du Boisloire, el caballero francés y amigo suyo, pero conoció a las gemelas aunque sólo una robó su corazón: la gemela limpia de espíritu, no así la sanguinaria.

Eran los tiempos más acerbos de la lucha feroz entre la cruz y la media luna por lo que los amantes no tuvieron paz, si bien disfrutaron de momentos de felicidad. La cronista turca cuyo texto he quemado vió la angustia del amor entre la turca y el cristiano por ser la confidente de la princesa de limpio espíritu. Esta pobre monja no puede poner en idioma cristiano las hermosas palabras de la inteligente y hermosa Fátima, hija del Gran Visir de Selim II, quien junto con su amante secreto, un honorable capitán de la guardia turca, fueron cómplices de un amor que temían terminara en tragedia. 

Como debía ser..

El cristiano había visto a la gentil princesa siendo prisionero. Y esclavo siendo él, había esclavizado con sus ojos a ambas hijas gemelas del Sultán pero Fátima relata en su perdida crónica que su amante y ella hicieron escapar al veneciano, aunque era demasiado tarde. Una promesa había sellado una unión que no sería reconocida nunca ni entre turcos o cristianos porque los amantes se llamaron desde entonces esposo y esposa. Pero ni la distancia, ni estar ambos en un campamento enemigo pudieron hacerles huir de su destino fatal decretado por la gemela desdeñada, que no dudó en comprar a un traidor entre los propios cristianos y engañar a su hermana con un ardid, un ardid que la hizo marchar en busca de su amado a la fortaleza cristiana enemiga.

La crónica de Fátima no relata lo ocurrido a los amantes en Famagusta. Tampoco la noble Duquesa de Eboli puede contar a esta monja sobre el fin de aquellos dos amantes porque la valerosa italiana estaba gravemente enferma, casi moribunda y aislada cuando el odio de la gemela desdeñada consumió a ambos, pero en las últimas líneas de su crónica, Fátima maldice a la gemela asesina, culpándola de la atroz muerte de aquellos desventurados a la vez que la culpa también de un destino similar que quiere alcanzarla..

A ella y su amante.

La soledad de mi retiro en este convento me dejó hablar con algunos griegos, cristianos renegados al haber sido capturados por turcos en sus viajes, que han logrado volver a tierras cristianas luego de mil penurias. De esas bocas sin nombre entendí que Fátima y su amante sufrieron también la venganza de la gemela viva, quien no sobrevivió mucho tiempo pero no todo terminó allí..

La muerte del cristiano y la turca dentro de los muros de la ruina que es Famagusta en esos días, obra fue de la gemela despreciada, pero el traidor entre las filas cristianas que se vendió por oro turco a la maligna princesa ayudando a condenar al noble hijo de la casa ducal de Mocenigo venía de más allá a la brumosa y lejana Inglaterra, y era ahora motivo de la venganza de Etienne Du Boisloire, quien sobreviviera a Famagusta y a su amigo no por su propio gusto, pero que se había jurado probar la perfidia y el deshonor de Sir Henry De Dannan. Ignorante que la perfidia insana del traidor quien ahora ansiaba a su vez ocasionar la perdición del descendiente de Valois con mayores deseos de los que puso aún en la caída de Mocenigo. Sólo mucho después de la batalla de Lepanto esta infeliz mujer pudo saber que un odio peculiar existía aún antes del final del infortunado veneciano entre Boisloire y De Dannan. 

Mi recordado hermano, Duque de la casa de Nápoles durante su azarosa vida, dijome alguna vez que la antipatía inicial de Etienne Du Boisloire hacia De Dannan se hizo pronto desprecio, desprecio que el traidor respondía con odio profundo y feroz. Odio, respondido por el hermoso caballero hospitalario con creces, después de la muerte de Mocenigo y la princesa turca en Famagusta. 

El odio de la hermana despreciada había matado a la turca y al cristiano, infortunados amantes, pero ese mismo odio había arrastrado también a Fátima y a su amante turco a la muerte, aunque el fin de la gemela asesina no había terminado con el destino trágico que iniciara cuando el cristiano y la turca fueron consumidos por la venganza y el despecho durante la caída de Famagusta. El odio y el miedo que De Dannan tenía por Du Boisloire lo encontró en la Batalla de Lepanto finalmente. 

Estos ojos vieron la batalla más importante de toda la cristiandad.

Las galeras de España, Venecia, Los Estados Pontificios.. la señal de batalla. Los generales cristianos animando a sus soldados y dando la señal para rezar. Los turcos lanzándose sobre nosotros, cristianos con gran rapidez, pues el viento les era muy favorable, especialmente siendo superiores en número pero el viento que era muy fuerte, se calmó justo al comenzar la batalla. Pronto el viento comenzó en la otra dirección, ahora favorable a nosotros. El humo y el fuego de la artillería se iba sobre el enemigo, casi cegándolos y al fin agotándolos.

La batalla fue terrible y sangrienta. Después de tres horas de lucha, el ala izquierda cristiana, logró hundir el gran galeón de Siroch. Su pérdida desanimó a su escuadrón y presionado por los venecianos, se retiró hacia la costa. España redobló el fuego bajo las órdenes de Don Juan de Austria matando así a Ali, el Almirante turco. Españoles y venecianos abordaron desde la nave almirante de España el galeón turco, bajando la bandera y gritando: ¡victoria!. 

Los demás cristianos procedieron a devastar el centro.

La sangre, la muerte, la pólvora.. están ante mí al recordar la batalla. La confusión en el combate, las cimitarras turcas y las espadas cristianas. La espada de Etienne Du Boisloire cruzándose con la mía y su sorpresa al saberme princesa de Nápoles y verme en pleno combate..

Ojos azules...

Sangre..... y De Dannan. Muerte, lágrimas. Una risa y una promesa, mi vida en esta celda y la espera.  

Pongo a Dios por testigo, esperaré aquí hasta que la muerte venga a liberarme. 

Charlotte de Nápoles, Superiora del Convento de las Dominicas.

Año de gracia de 1XXX” 

Los ojos grises de Yoko Hiu brillaban con profunda sorpresa al terminar de leer aquella añeja crónica y le parecía casi como si despertara de un sueño, porque al leer lo relatado pudo claramente sentir sobre sí el ruido de una batalla, gritos y muerte a su alrededor, pero su mente aguda y estudiosa le acuciaba con inquietudes mayores a lo que había sentido personalmente al leer aquella vieja crónica..

- “Las gemelas a las que se refiere sin nombrarlas, no hay duda, son Zobeida y Roxelana. ¿Así que así fué como terminó todo?. Un círculo de amor y odio mezclado que les atrapó primero a ellos a Mocenigo y a Roxelana, matándolos antes o durante la misma caída de Famagusta..” –razonó- “pero no menciona específicamente “cómo” murieron porque la única testigo presencial que habló con Carlota de Nápoles ... la Duquesa de Eboli, estaba incomunicada en su tienda por heridas de guerra. Tampoco menciona cómo fue que Boisloire salió vivo de Famagusta o porqué no logró evitar la muerte de su amigo y de la pobre princesa turca” 

La información y las ideas le estaban provocando a Yoko dolor de cabeza, pero la joven procuró enfocar sus esfuerzos...

 - “Lo que sí indica, es que Zobeida tuvo ayuda para matarles... un traidor llamado De Dannan. Un hombre que ya detestaba a Boisloire y al que Boisloire odió al saberlo culpable de la tragedia de Mocenigo. Su amigo de infancia. Pero tampoco Roxelana estuvo sola. Compartió sus secretos con la hija del gran visir, quien dejó una crónica: alguien llamada Fátima... que, a la vez, tenía un novio o esposo que era un guerrero musulmán, osea enemigo de Mocenigo, pero que aún así hizo todo por ayudar a su princesa... ”

Yoko adoptó una actitud pensativa.

- “Por eso no encontré ninguna crónica turca sobre las gemelas y su historia. La única crónica era la de Fátima... y acabó en manos de Charlotte de Nápoles, quien a su vez tuvo que quemarla para escapar de cualquier sospecha de la Santa Inquisición. Pero Fátima y su amado también fueron alcanzados por el odio de Zobeida..” –hizo una pausa y releyó un peculiar párrafo- “Zobeida también murió, aunque Charlotte no dá detalle alguno sobre su final sólo que antes, se vengó de Fátima y su amado, por haber ayudado a Roxelana. Y Boisloire...es obvio que Charlotte de Nápoles conoció a Boisloire en plena batalla de Lepanto, pero.... eso es confuso” –la joven china leyó y releyó varios párrafos- “al final del texto, indica que aún espera.. ¿qué o a quien?. Tampoco explica claramente que ocurrió con el traidor De Dannan.. ¿quizá escapó en plena batalla de Lepanto y Boisloire fue por el mundo persiguiéndole?. Creo que lo que debo investigar ahora son datos sobre Fatima y Charlotte de Nápoles.. Aunque.....”

En la oficina adjunta, y ajena a la labor que su jefa realizaba, la joven asistente volvió a leer el documento que la tenía muy interesada hace más de una semana, a la vez que terminaba de verificar toda su información con un cierto brillo de satisfacción en sus ojos.

- “Si, ya te tengo milady” –sonrió, enfadada aún por la llamada de atención que Yoko le diera hace un rato- “Tan amable, pero a la vez tan recta y honesta ¿verdad?. Pues no lo eres tanto lady Hiragizawa y aquí está la prueba: hace un mes que compraste un departamento muy cómodo en el centro de Tokyo y lo compraste para un hombre que no es el guapo lord Hiragizawa” –revisó de nuevo los informes adjuntos al contrato- “Si milady, ya sé tu pequeño secreto y lo sé completito: hace apenas un mes que compraste ese departamento pero hace casi dos meses que estás pagando y manteniendo a ese sujeto con el que te reúnes en secreto: el tal Alexaindre” –hizo una pausa antes de pensar burlonamente- “me pregunto ¿cómo voy a encontrar las palabras adecuadas para contárselo a Lord Eriol?”

Todo el Campus Clamp había estrenado uniforme la semana anterior, pero la primaria estaba celebrando una actividad especial esa mañana. El grupo de Hien se encontraba en medio del “Día de los países del mundo” y mientras el pequeño suspiraba aliviado al haber terminado su presentación personal –definitivamente, hablar en publico no era lo suyo- el hijo de Sakura y Shaoran se sentía algo deprimido pese a que normalmente vestir el traje chino que su padre había usado cuando fue card captor lo hubiera llenado de excitación y alegría...

- “Ya ha pasado un mes.. y papá aún no vuelve” –se dijo pensativamente mientras volvía a su pupitre- “no importa lo que diga, mamá lo extraña mucho porque la veo cada día mas triste... ¿o acaso hay algo que no me dicen? ¿papá habrá empeorado? Ya debería estar bien de su hombro, pero si se ha puesto peor..... ¡yo soy el hombre de la casa y deberían decirme cuando vuelve papá!..”

- “¡Tu presentación estuvo muy linda Hien!”-le felicitó su prima mientras el niño se acomodaba en su lugar de siempre- “¿sabes que el verde de tu ropa es como tus ojos?, ¡no sabía que la dinastía Li era tan antigua!”

- “Hemos sido guerreros desde la noche de los tiempos... siempre se lo escuché decir a Wei” –replicó sonriéndole a su prima con paciencia- “pero tu presentación estuvo muy corta Nadeshiko, ¿porqué?”

- “Puede ser porque me caí otra vez” –a Hien le surgió una gruesa gotita al recordar que en plena presentación ante la clase Nadeshiko se había ido de bruces contra el suelo- “pero en verdad no tenía que decir. Supe que la familia Amamiya eran descendientes de antiguos señores feudales pero nada más, y espero que mamá no se enfade por que el peinado se me desarmó con la caída”

Ambos primitos contuvieron risitas cómplices antes que Hien inquiriera curiosamente..

- “Tu papá no le preguntó nunca al abuelo Fujitaka ¿de donde venía la familia Kinomoto? porque yo le pregunté a mi mamá y ella me dijo que tendré que esperar que el abuelo regrese para saberlo. Yo creí que tío si lo sabría”

- “No” –la niña negó con la cabeza- “papá tampoco sabe, pero mi abuelita Sonomi le estuvo diciendo muchísimas cosas sobre ser “poco preocupado en sus raíces” el otro día.. ¡hubieras visto la cara que puso mi papá! Dijo que mi abuela pensaba en eso porque ella era como una raíz de un árbol viejo..”

- “¿Y se pelearon?”

- “¡Ji, ji, ji, ji! ¡¡si!!. Pero llegó mami y les hizo callarse...” –razonó de pronto- “¿sabías que mi mamá y mi papá eran primos?”

- “¿En serio?” –se encogió de hombros sin entender mucho- “pero eso no importa. Mi papá también tiene muchos primos... y no tienen que casarse entre sí” –dijo sonriéndole.

Nadeshiko hizo un gestito emocionado tomándole una fotografía sorpresivamente y Hien suspiró de nuevo. ¿Porqué su prima tenía aquella horrible manía con él?. Ya era bastante tener que aguantar los cariñosos abrazos de May May y hace más de dos meses que Nadeshiko había vuelto a su afición de fotografiarle lo cual era peor que filmarle, porque la cámara que estaba usando era francamente una reliquia..

¡Todavía sentía todas aquellas luces en su cara! ¿cuántas fotos le tomó su prima durante su presentación?.

- “¡Bravo, bravo!” –aplaudía entusiasmada la profesora, mientras una sonrisa encantadora era la respuesta de Miriel Hiragizawa- “una presentación impecable.. absolutamente perfecta. No sabía que habías nacido en ese lugar, Hiragizawa ¿estas segura de lo que dices?”

- “Mi abuelo me lo contó, la última vez que estuvo de visita” –replicó la niña- “yo tampoco lo sabía, maestra” 

- “Bueno, es natural, sin embargo si yo fuera tú, ciertamente lo contaría a quien quisiera escucharme. Ha sido muy interesante saber que naciste en el mismo hospital que el príncipe William de Inglaterra***, Miriel. Supongo que tu abuelo, como diplomático que es, conoce perfectamente de ciertos peculiares detalles ”

- “En realidad mi abuelo es muy agradable maestra. Yo lo extraño mucho y cuando lo encontré en el messenger la semana pasada, me sugirió este disfraz de la era victoriana..”

- “Tu abuelo es un caballero de muy buen gusto, sin duda alguna”

La niña respondió al comentario sólo haciendo una pequeña reverencia y volviendo a su lugar ante la mirada general, cosa que no era de sorprender ya que el aspecto de Miriel era notoriamente diferente al resto debido a que, aprovechando su ascendencia inglesa, la hija de Eriol lucía un amplio vestido extraído de la Era Victoriana con todo y el más mínimo detalle, al punto tal, que parecía sacada de una novela romántica.

Nada faltaba allí. Estaba el lindo sombrerito anudado con cintas bajo la barbilla infantil, que hacía que los rizos de Miriel se acomodaran como marco oscuro sobre su blanca tez y sus ojos azules brillaran más en contraste. Sus pequeñas manitas se cubrían con guantes de encaje pero una de ellas sostenía una linda sombrilla azul celeste que le confería cierto toque aristocrático. El vestido con amplio vuelo tenía todos los detalles de la época –y había sido muy difícil de poner, en vista de llevar puestos el polisón y el corsé, además de las grandes enaguas- y la sobre falda, la chaqueta, el sombrero, los guantes eran evidentemente hechos a la medida pero era la sonrisa encantadora y segura de Miriel la que le confería un verdadero tinte de “lady” como ya la estaba llamando el pequeño Otaru Terada, quien estaba disfrazado de samurai de alto rango.

- “Yo también sería una linda dama si hubiera nacido en el mismo lugar que un príncipe de verdad” –murmuraba Misa Yamazaki, pensativamente - “mi mamá tiene por hobby coleccionar fotos de ese príncipe ¿sabes?.. es que ya no hay príncipes de verdad en este mundo con países y todo”

- “Ni que fuera gran cosa” –bufó Otaru Terada.

- “¡Envidioso!”

Hien miró perplejo el fuerte golpe que Misa Yamazaki le propinó al pobre Terada y se inclinó un poco sobre el pupitre del chico, mientras las niñas prorrumpían en suspiros ahogados soñando con príncipes encantados. ¿Porqué siempre eran así las cosas?.. las niñas siempre soltaban risitas así y el pobre Hien nunca entendía nada..

- “¿De quien hablan? ¿y porqué te pegó?”

- “A las niñas les gustan los príncipes... ¿no te das cuenta?. La mamá de Misa tiene fotos de ese príncipe y Misa lee todos los mangas de príncipes que salen a la venta..”

- “¡¡¡¡¡¡¡¿En serio?!!!!!!”

Las niñas prorrumpieron en más risitas –el traje de época de Miriel realmente había encendido la fantasía de las pequeñas- cuando la voz insegura de Morgan Mc Nessa llegó a los oídos de Hien Li y el niño chino agudizó su interés. Sólo Nadeshiko, Miriel, Mamoru, Kia y él mismo sabían que el pequeño occidental tenía magia de modo que saber algo de la familia de aquel niño druida podía ser información útil. Sin embargo, quedó desconcertado al verle subir envuelto con una larga capa negra de la que apenas si se podía ver su cabeza rojiza..

- “Eh.... Mc Nessa. Sería bueno que..” –dijo la profesora, suavemente- “nos dejaras ver el atuendo típico de tu país”

- “Es que.... yo...”

- “¡Vamos, que no te dé pena!. Mira a tus compañeros.. todos lucen trajes muy hermosos y diferentes entre sí. No tienes que avergonzarte de nada..”

Los ojos violetas del escocés se clavaron en la peculiar audiencia y sintió que se le revolvía el estómago. No tenía vergüenza de su país natal pero era la primera vez que estaba frente a todo el grupo y...

- “¡Hola!” –la puerta se abrió y todos retuvieron el aliento al ver ingresar a Connor Mc Nessa con su amplia sonrisa, mientras el rubio se dirigía a la asombrada maestra- “buenos días profesora. Estoy aquí porque creo que Morgan va a necesitar ayuda en su presentación..”

- “¡¡¿Ayuda?!!”

Antes que alguien pudiera evitarlo el amistoso rubio tiró de la oscura capa que cubría a su primo de pies a cabeza y por efecto aerodinámico Morgan giró dando vueltas..

Vueltas, vueltas, vueltas y más vueltas... hasta que al fin se detuvo.

Los ojos de Hien Li se abrieron como platos y Morgan sintió que estaba en el infierno. Peor aún, Connor estaba a su lado convertido en una especie de presentador barato y la sensación de ser un animalito en exhibición no le gustaba nada..

- “¡Está usando una falda!” –pensó Hien con un asomo de terror mirando azorado las delgadas piernas del pelirrojo debajo de la prenda a cuadros- “¡y es una falda de colegio para niñas!”

El niño chino estaba tan espantado que afortunadamente no pudo vocalizar sus ideas.

- “Morgan está usando el traje tradicional escocés. Este es un kilt**** hecho con el tartan, la tela nacional de Escocia” –dijo Connor, ajeno a las ideas del niño de China- “y no es un tartán cualquiera.. este diseño es el “Royal Stuart” en directa alusión con la dinastía Stuart o Estuardo de Escocia, que reinó incluso en Inglaterra a la muerte de la Reina Isabel I de Inglaterra” –todos los niños ahogaron un “ohhh” sin entender del todo lo que el rubio decía, pero aturdidos ante su convicción- “y esto es una chaqueta “Argyll negro..” 

Connor estaba feliz, pero Morgan estaba tieso como un palo cuando su primo continuó y le señaló, cual si fuera un maniquí..

 - “¡¡Y lo que complementa el atuendo es un "glengarry" o  sombrero negro!! que, entenderán.. se usa sobre la cabeza. ¡Este es un sporran de conejo..!” 

- “¿Esa bolsa que le cuelga al frente?” –preguntó Misa Yamazaki.

- “Sip. Lo llamamos el sporran” –señaló- “y este es sólo un pequeño pin en el kilt. Esta es la vestimenta típica de Escocia.. nosotros venimos de allí”

- “¿Y qué es eso que tienes bajo el brazo Mc Nessa? ¿es la bolsa del almuerzo?” –quiso saber Terada.

Morgan se sonrojó... ¡Oh, Connor era un malvado! ¿cómo fue que le convenció para traer su querido instrumento en público?.

- “Es una gaita” –replicó Miriel Hiragizawa suavemente.

- “Si, tienes razón, es una gaita” –rió Connor, feliz- “como dice Hiragizawa, este es nuestro instrumento musical y Morgan sabe tocarlo muy bien ¿saben?. Hace muchísimos años, cuando Escocia estaba en guerra las gaitas acompañaban a nuestros guerreros a la batalla y pese a que a veces se prohibió su uso, la gaita y nuestro idioma, el gaélico.. aún se hablan en Escocia”

- “Debe ser una música muy linda la que sale de allí...” –murmuraron las niñas.

- “Aunque yo lo confundí con la bolsa del almuerzo” –rió Otaru Terada.

- “No voy a tocarlo Connor” –advirtió el pelirrojo en voz muy baja, avergonzado- “no te canses, porque NO voy a tocar mi gaita..”

- “¿Porqué no? ¡lo haces muy bien!” –se volvió hacia el grupo- “¿no les gustaría que toque un poco?”

- “¡Que no voy a tocar!”

- “Pero Morgan...”

- “¡No lo voy a tocar..!”

Los niños del aula prorrumpieron en aclamaciones pidiendo al azoradísimo pelirrojo que les regalara una audición con aquel extraño instrumento, pero -¿quién dice que no existe la suerte?- en esos precisos momentos la campana del almuerzo se dejó escuchar y la profesora se apresuró a salir, mientras los pequeños estaban más azorados por admirar sus disfraces entre sí, que en almorzar..

- “Mis favoritos de entre los chicos son los disfraces de Li y el de Mc Nessa..” –se entusiasmó la hija de Takashi Yamazaki contemplando con un brillo de admiración desde la punta del cabello color miel de Hien, sus enormes ojos verdes y su rostro de rasgos casi femeninos- “Li se vé muy  lindo con ese traje verde ¡como sus ojos!.. ¡y esa espada! ¿no será de verdad, o si?”

- “Seguro que no. Las mamás no dejan que los niños jueguen con espadas” –gruñó Otaru Terada antes de continuar- “oye, yo entiendo que el traje de Li es genial, pero... ¿no te parece raro ver a Mc Nessa con eso? ¡yo no me lo pondría, es un uniforme de niña! no me parece nada genial..”

- “¿De qué hablas?” –preguntó Hien sin quitarle la mirada desconfiada a los primos Mc Nessa, que estaban en animada charla con Miriel y Nadeshiko, que insistían en oír la gaita- “¿otro cambio de uniforme?”

Yamazaki se encogió de hombros y se fue con las niñas.. 

- “No, decía que el traje de Mc Nessa es..” –Terada bajó el volumen de su voz- “igual al uniforme escolar de mi prima de Hokkaido, que es una chica, pero Misa me dice que es genial y no sé que de genial hay en un niño con falda..”

- “¿Uniforme de niña, ¿eh?”

- “¡¿A quien le dices uniforme de niña??!!” –saltó el pelirrojo, encarando desde su pequeña estatura a Hien que retrocedió con el ceño fruncido, no por miedo, sinó para evitar que Terada se viera envuelto en la riña- “¡Los hombres en mi país usan el kilt con mucho orgullo y no es uniforme de niña!”

El puño de Mc Nessa pasó volando frente a la carita de Hien y el heredero de los Li le retuvo con una mano, mirándole con decisión..

- “Nadie aquí ha querido ofenderte...” 

- “¡No me provoques!”

- “¡Un momento, un momento!, ¡fuí yo quien lo dijo!” –intervino Terada muy suavecito, tratando de no llamar la atención de los demás- “¡no fué Li, fuí yo Mc Nessa!”

Los ojos violetas miraron al otro niño, confundidos, mientras Connor aprovechaba la distracción que tenían Yamazaki y Hiragizawa –la hija de Chiharu mostraba a la niña inglesa su colección de mangas principescos- para acercarse al grupito...

- “¡¡¿Fuiste tú Terada?!!”- se sorprendía Morgan.

- “Si, pero no quise ofenderte.. en serio. Es sólo que de verdad se parece a los uniformes de las chicas de otras escuelas”

Una gruesa gotita apareció sobre la cabeza de los primos Mc Nessa..

- “Bueno, es que a todos les gustan los diseños escoceses. En verdad fueron los uniformes los que nos copiaron” –rió Connor tratando de calmar la tensión- “no es tan malo, aunque si fueras a mi país y dijeras eso, los chicos se reirían”

Terada asintió con gesto amistoso y Connor festejó su propio chiste, mientras Morgan lanzó una mirada apenada hacia Hien carraspeando un par de veces mientras procuraba hilvanar una disculpa, pero como el niño le ignoró tranquilamente el pelirrojo se dio la vuelta y salió...

- “Al final, ustedes dos siempre salen peleando..” –murmuró Terada apenado, al ver irse al escocés- “¿no sería mejor que hubieras aceptado su disculpa?”

Los ojos verdes se abrieron como platos, ¿de qué estaban hablando esos dos?..

- “¿Cual disculpa?”

Terada intercambió miradas con Connor Mc Nessa y el rubio condiscípulo de Mamoru Kinomoto le dijo a Li..

- “Morgan quería disculparse.. por haber creído que tu dijiste eso de “la falda de chicas”.. pero no tuvo valor al ver que no parecía importarte”

- “No es importante”

Terada no dijo nada y volvió a buscar a Yamazaki, mientras Connor miraba a Hien con fijeza, inusualmente serio..

- “Yo... se bien que no soy como otros niños” –aceptó el rubio- “y no le agrado a tu primo Kinomoto pese a que él me agrada muchísimo, pero nunca dejaré de intentar agradarle.¡No sabes como me alegré cuando Morgan me dijo que él estaba bien, yo había estado muy asustado e incluso le grité a mi mamá!, pero..”

- “Un momento.. ¿le gritaste a tu mamá? ¿por Mamoru? ¿porqué?”

- “No importa” –dijo a modo de respuesta- “yo no me desanimo con no gustarle a la gente, pero Morgan no es como yo” –aceptó bajando la mirada- “yo debí haberle cuidado, ¿sabes? soy mayor, pero en realidad siempre es Morgan quien ha cuidado de mí. Yo sé que antes de venir aquí, en la otra escuela de Glasgow los niños fueron muy malos y por eso Morgan tiene miedo de hacer amigos. Sólo se defiende, ¿sabes? Es sólo “Nemo me impune lacessit”***** –dijo suavemente- “osea, “nadie me ofende impunemente” y no es porque yo lo diga, pero Morgan tiene motivos para tomárselo muy en serio aunque yo creo que ustedes dos podrían realmente ser amigos.....”

- “No te entiendo.. ¿quieres que sea amigo de él?”

Los ojos azules de Connor se abrieron como platos..

- “¡Oh, es eso!” –dijo, enigmático- “bueno.. ¿en serio no crees que sea buena idea?”

- “No .. sé” –dudó- “yo.... ahora tengo cosas en que pensar. Tu primo no es malo y es buen peleador, pero debo cuidar de mi mamá.. y pensar en la prometida que me elegirá Dama Ieran o como hacer que papá vuelva pronto” –pensó abatido.

Connor suspiró con resignación mientras Mamoru y Kia Monouhi ingresaron al aula buscando algo..

- “¡Kinomoto!” –saltó el rubio, alborozado- “¿viniste a buscarme?”

- “Ni muerto” –replicó Mamoru acremente, volviéndose a su primo- “oye Hien.. ¿no has visto a mi hermana?, no es que me importe pero seguro que ya se ha caído tantas veces que el vestido que mamá le hizo, debe estar hecho pedazos y le dije a mi papá que le iba a alcanzar unas cuantas venditas para las heridas a la torpe”

Hien volvió la mirada alrededor del aula y sólo entonces notó que mientras Hiragizawa, Yamazaki y Terada –si, también el niño- parecían absorbidos por los mangas de príncipes Nadeshiko había desaparecido..

¿Donde estaba la nena?

Ajena a todo aquel alboroto Nadeshiko había salido detrás de la maestra ayudándole a llevar algunos materiales al salón de profesores y ya llevaba varias caídas cuando se vino a encontrar justo frente al niño ruso, lo que motivó que la hija de Tomoyo dejara caer la vieja cámara digital de su madre al piso del puro miedo, mientras Romanova examinó el peculiar aspecto de la niña con fijeza desde sus rojos rojizos..

- “¿Chto s toboi?” ****** –dijo en ruso, casi fulminando a la pequeña, que le miraba temblando, como un pajarillo atemorizado- “¡vaya vaya... ¿qué tenemos aqui?”

Quizá porque jamás había visto una indumentaria japonesa tradicional, la expresión ceñuda y de irritación del niño varió por breves instantes ante el llamativo aspecto de la pequeña. No puedo decir si fue el atuendo o que la niña temblara de miedo, pero era obvio que el ruso parecía de pronto muy divertido por el extraño aspecto de la niña. 

Efectivamente, el adorable atuendo escarlata que lucía la pequeña Nadeshiko la hacía verse como una adorable muñequita en aquel kimono de seda roja que realzaba la  exquisita palidez de su piel, ya que ante su gesto asustado la seda parecía casi fluir como sangre y entre sus finos pliegues, los ricos bordados dorados combinaban perfectamente con el obi de tonos dorados y canela, casi como los ojos de la pequeña. 

Evidentemente, el atuendo japonés típico, de por sí elegante y distinguido realzaba como nunca la grácil figura de Nadeshiko, a quien le estaba costando lo suyo mantenerse de pie ya que su torpeza le había dado ya buenos sustos esa mañana, aunque esta vez nadie la culpaba ya que los altos suecos negros –okobo- brillantemente laqueados que complementaban su aspecto, eran, con todo, no fáciles de manejar para una niña que tenía especial tendencia a la torpeza, siendo precisamente la caída que tuviera en medio de su presentación la que le había dejado el cabello negro grisáceo suelto sobre la espalda, que no había tenido tiempo ni ocasión de volverse a acomodar como el traje lo exigía..

Todos las personas que la habían visto en el Campus la habían encontrado francamente adorable pero..

- “¡Kinomoto!” –los ojos violetas de Morgan Mc Nessa miraron acusadoramente al ruso y antes que éste hiciera algo que asustara más a Nadeshiko se inclinó y le alcanzó a la niña su cámara fotográfica- “mejor te regresas al salón. Me pareció ver a tu hermano por allí, seguro te está buscando..”

- “¡Gracias!”

La niña se alejó casi cayéndose en varias ocasiones, y los ojos rojizos de Gritzkorovjnail Romanova contemplaron con jocoso interés la indumentaria del escocés. 

- “Si te ríes, la vas a pasar muy mal” –amenazó el más bajito.

- “Las estupideces que hagas me importan poco” –dijo el ruso tras un silencio- “¿sabes que ya despertó uno, no es así?.. no falta mucho para que todos lo hagan.. no importa cuanto retrases tu propio poder..”

- “¡No sabes lo que dices! ¡no sabes!”

- “No, tú no sabes nada. Ya somos tres en vías de despertar. Tu, yo.. y Kinomoto.. lo sé bien” –los violetas ojos de Morgan se dilataron de espanto- “si.. también tengo dos clases con ese niño y tu primo siempre evita que yo me le acerque, pero sé bien que él es uno más.. lo sé”

- “¡¡No sabes nada!, ¡no sabes nada!”

- “No, eres tú quien no sabe. Nadie lo sabe. No sabes de lo que tus tías son capaces de hacer, porque tu primo tiene razón aunque tú no quieras creerlo.. si Kinomoto no hubiera resultado ser uno de nosotros, el Sakurazukamori lo hubiera matado y tus tías no hubieran movido un solo dedo por salvarle”

- “¡¡¡¡¿Sabes del Sakurazukamori?!!!! ¡¡¡¡¿y no hiciste nada?!!!”

La carita hermosa del niño ruso se frunció con un gesto de asco y odio y sus ojos rojizos brillaron de rabia, antes de murmurar..

- “No sabes nada... nada de lo que la malvada y horrible que pueden ser todos... todos los que te engañan, mienten y ríen mientras matan. ¡No sabes nada!”

- “No, no, no pequeña” –negaba Touya Kinomoto con gesto decidido- “No es que yo sepa o no algo sobre magia espiritual ¡la estudie a fondo durante cinco años! ¿sabes? ¡cinco años!” –recordó con disgusto- “me fui de casa todo ese tiempo y de no haber sido por esa card loca, ese “último card captor” o como se llamara, admito que no sé si hubiera tenido las agallas de volver a ver a Sakura y a mi padre”

Los ojos azules de Tomoyo lo miraron, compasivos.

- “Me porté como un idiota. Todo porque papá no quiso decirme de donde venía mi magia cuando le ví charlando una vez, con el fantasma de mi madre. Hasta ese entonces yo no sabía que él también había tenido magia en su juventud... y que había sellado su poder” –hizo una pausa dolida- “pero papá tenía razón al no decirme las cosas, y ahora yo sólo trato de proteger a Mamoru..”

- “Touya... no te pongas así, yo también estuve peleada con mi madre por largos años después de su divorcio con Keitaro Daidouji..”

- “Es diferente pelearse por un divorcio que por algo como esto. Lo que me enferma es que Mamoru se interesa cada vez más y más en la magia, cuando ni siquiera nosotros estamos seguros del tipo de poder que tenga...” 

- “Pero no hay otra forma de saberlo y...”

La paciencia del médico trocó a su fin y maldijo en voz baja antes de replicar..

- “Pues digas lo que digas, no me gusta nada esto. ¡No me gusta!. ¿Porqué Mamoru debe tomar lecciones de la familia Sumeragi si fué el propio patriarca de esa familia quien quiso matarle?” –resopló Touya, con evidente malhumor- “ya va la tercera maldita lección que tiene ¡y tú le escuchaste pequeña!, ¡tú le oíste!... ¡esa vieja en persona le dió lecciones!”

- “La dama se llama Lady Sumeragi, Touya. Y el que le quiera darle ella misma lecciones a nuestro es un honor. La señora Kaho dijo....”

- “¡Pues yo no me siento honrado!”

La exclamación de Touya pareció hacer eco en el lugar donde estaban y Tomoyo sonrió, algo apenada, sin saber como calmar al enojado médico porque la gente alrededor pensaba que estaban riñendo pero de pronto una idea brilló en sus oceánicos ojos azules y sus pequeñas manos blancas –que habían apretado las manos rudas del galeno en un gesto de comprensión, segundos atrás- tiraron de la mano masculina hasta que ella pudo depositar un suave beso en la mano de su esposo en un gesto tierno y casi íntimo..

- “¡Glup!” –Touya tragó fuerte, de pronto muy conciente del lugar público en que se hallaban. 

Pero pese a todo, con muchas ideas al ver los suaves labios de ella besar su ruda mano con ternura..

- “He.. oye.. suéltame... ” –susurró.

- “Sólo quiero que te calmes un poco..”

El médico se sonrojó aún más ante la dulce caricia. No es que le molestara –evidentemente él hacía mucho más que acariciar a su esposa cuando estaban a solas- pero en vista de hallarse en el agradable restaurante más cercano a la oficina de Tomoyo, el lugar donde solían comer todos los empleados de la revista, le hizo sentirse avergonzado como un adolescente pillado en su primera cita. No, no es que le avergonzara su esposa pero sí le apenaba enormemente las miradas casi divertidas que le lanzaban desde las mesas cercanas..

¡Maldición, era su idea ¿o dos mujeres suspiraron cuando él las pilló mirándolos a él y a Tomoyo?!

- “¿Lesbianas mirando a mi mujer?” –se preguntó a sí mismo levemente inquieto, antes que ambas le guiñaran el ojo.

El médico se puso rojo y Tomoyo contuvo la risa. Sí, ella había visto bien a aquel par de empleadas suyas contemplarles con interés desde que su esposo llegara a invitarla a almorzar –las mismas que no sólo no eran lesbianas sinó que siempre decían que su esposo era muy guapo y que debería visitar la oficina más seguido- y en realidad aquel beso en la ruda mano de Touya había venido a ser casi una marca de territorio por parte de la hija de Sonomi. 

Sinceramente, a la joven de ojos azules le divertía muchísimo lo posesivo que Touya podía ser con ella imaginando siempre potenciales admiradores por todos lados pero, lo ciego que podía resultar ante la admiración que su varonil figura provocaba entre las mujeres en general, era casi cómico.

- “¿Estás sonrojado?” –rió la muchacha sonriendo con coquetería ante el inusual espectáculo de su apasionado marido con la cara toda colorada- “no entiendo porqué te pones así por un beso en la mano, cuando anoche mismo me hiciste avergonzar con todo lo que hicimos..”

- “¡Cof, cof,. cof!”

El médico –que había enterrado el rostro en un vaso de agua, para disimular su bochorno- empezó a toser sintiendo que se ahogaba..

- “No me gusta hablar de cosas privadas en lugares públicos” –reclamó incómodo, aún tosiendo ahogadamente- “y lo sabes. También sabes que voy a cobrarme esta broma más tarde, ¿verdad?”

Ahora fué el turno de Tomoyo de sonrojarse y Touya suspiró aliviado pasando nuevamente su mirada por las mesas cercanas olvidando ya su irritación hasta que su aguda vista se cruzó con unos ojos rojos y la cara ceñuda de Kurogane Higarashi y Kinomoto frunció el ceño. ¡Maldita sea! Tomoyo podía decir lo que quería, pero él sentía en los huesos que ese tipo miraba a su mujer de un modo que era mucho más que camaradería laboral. 

No es que hubiera dicho o hecho algo impropio pero algo en su interior le decía al hijo de Fujitaka que aquel sujeto miraba a Tomoyo mucho más de la cuenta..

- “Touya, por favor, no entiendo aún porque tienes tal grado de desconfianza con  Kurogane, es un buen amigo y un gran colaborador” –los agudos ojos azules habían seguido la dirección de la mirada de su esposo y el médico maldijo en voz baja al verla hacer un gesto de saludo al contador y a su acompañante- “por favor, no empecemos otra vez con lo mismo. Porque no me dices algo más importante ¿no te pareció lindo el traje que preparé para nuestra hija? ¡espero que a todos sus compañeros les guste, hace tanto tiempo que no diseñaba para una niña, desde que Sakura era card captor!.. y este día era muy importante en la primaria Clamp”

- “Si me lo preguntan a mí, este “Día de los países del mundo” es otro intento de Imonoyama de celebrar algo, en un día perfectamente normal. ¡Menudo alboroto armó Nadeshiko con la ropa esta mañana! al menos en el grupo de Mamoru no le pidieron disfrazarse. ¿No era bastante ya que hubieran adelantado el cambio de uniforme para este año y en pleno semestre?” 

La risa cantarina de Tomoyo casi tranquilizó el malhumor del galeno haciéndole olvidar sus enfados, imaginarios o no ..

- “Sabes bien que el señor Nokoru disfruta de las sorpresas y de organizar eventos, así que es normal que invente algunas fechas de celebración para el Campus del cual es dueño. Y no creo que sea buena idea que te quejes sobre el cambio de uniforme en pleno semestre... ¡puse todo mi empeño en los diseños..!”

- “No me refería a eso” –replicó su esposo con un bufido- “fue mucho trabajo para ti, al fin y al cabo lo que tienes es una revista de moda infantil, la línea de moda para niños es adicional..”

- “Pero es parte de mi trabajo. Y adoro diseñar ropa para niños. Especialmente si se van a ver tan adorables como nuestros hijos.. ¿viste lo linda que se vé Nadeshiko con el nuevo diseño de uniforme? ¡y mi Mamoru!” –los ojos de Tomoyo se llenaron de estrellitas al recordar las figuras infantiles de sus hijos- “¡ohhh, quiero filmarlos todo el tiempo!” 

- “¡Por favor, lo que sea menos eso!” –casi suplicó Touya cubriéndose la cara con las manos.

Y es que el médico no olvidaba las enormes cajas de videos de Sakura como card captor que Tomoyo conservaba en el ático de la casa, amén de su gigantesca colección de videos, fotos, recuerdos y detalles mínimos de sus hijos desde que se mudaron a Tomoeda, cuando Mamoru tenía 3 años de edad y Nadeshiko apenas 2.

Era curioso. Nunca Touya había pensado sentirse agradecido por el hecho que sus dos primeros años de matrimonio con Tomoyo los pasaran entre mucha estrechez económica pero de no haber sido así, seguro que el ático tendría el décuplo de lo que ya tenía en grabaciones, recuerdos y detalles, y eso hubiera hecho caer el ático sobre la casa, por el exceso de peso. Lo único bueno es que Mamoru no tenía la manía de “grabar los buenos momentos” que Tomoyo si le había transmitido a su hija y ya que hablamos de madres...

- “Mamá estuvo feliz de grabarla esta mañana ¿viste lo lindas que se veían las dos? ¡ambas estaban tan contentas!”

- “Mira no me recuerdes que tu madre está en casa, o me provocarás una indigestión” –casi gritó, mientras una gruesa vena se dibujaba sobre su frente al recordar que Sonomi estaba en casa- “¡Demonios! solo desearía que papá acabara de llegar porque no sé como la soporta”

El humor negro con el que Touya solía referirse a su suegra no hizo que Tomoyo dejara de sonreír a la mención de Fujitaka. Efectivamente, esperaban su llegada en cualquier momento y por la mente de la joven diseñadora no dejaba de soñar con un poco de felicidad para su madre.. ¡aunque eso era tan difícil!. Su suegro y su madre eran amigos y compartían los dulces recuerdos de la recordada madre de Touya y eso le bastaba a Sonomi.

Y es que la empresaria se conformaba con la amistad del arqueólogo, aunque Tomoyo sabía que no habría felicidad mayor para Sonomi, si aún en el otoño de su vida finalmente pudiera encontrar la forma de ser feliz, con el único hombre que había amado..

- “Si papá demora en llegar..” –decía el médico con evidente sarcasmo, ignorante de lo que pensaba su esposa- “temo que tu madre y yo nos mataremos mutuamente un día de estos... y seguro va a ser engorroso para ti y para papá deshacerte de los cadáveres ¿sabes?”

¡Oh cierto! –se dijo Tomoyo- su deseo se hacía realidad, a Touya le iba a dar algo..

- “Bueno, estamos de acuerdo al esperar que papá llegue estos días.. cuanto antes” –finalmente se animó a decir algo que la tenía inquieta hace un par de semanas- “¿No has notado que Sakura esta muy desmejorada últimamente?.. y Shaoran aún sigue de viaje..”

Si la muchacha se proponía hacer que al médico le volviera el malhumor, lo había conseguido...

- “Ni siquiera me hables de eso. No me gusta para nada lo que pasa. Ese idiota se largó de un momento a otro..”

- “Pero él arregló que Subaru Sumeragi esté ya en un sanatorio del Concilio..” –reflexionó la joven, inquieta- “y eso es lo que me deja pensando muchas cosas, ¿sabes?. En un principio creí que la precipitada partida de Shaoran se debía a que debía supervisar que el infortunado señor Sumeragi fuera... puesto bajo custodia, con el mayor grado de seguridad posible, pero Sakura nos dijo que el señor Sumeragi fué internado en un nosocomio hace más de veinte días.... y Shaoran aún no regresa”

- “Te lo repito, no me hables de ese idiota. A él le debo que Mamoru esté con la cabeza llena de cosas de médiums y por si no lo has notado, no estoy precisamente feliz con la idea”

- “Ya que no estamos en casa, y no temo que nos interrumpan mamá o Megumi y Byakko” –la voz dulce de la joven se tornó serena y Touya hizo un puchero, sabiendo que iba a aplastarlo con buenas razones, a las que no iba a encontrar como objetar- “debes admitir que era la única solución posible. Sakura está avanzando mucho con el estudio de aquella leyenda perdida pero aún no sabemos exactamente que tanto pueda afectar a la vida de nuestro hijo el poseer aquel poder tan antiguo”

- “Entonces ese poder tan antiguo....” –la voz de Naru Kiyama estaba llena de perplejidad en esoso momento, en el Campus Clamp- “¿será peor que los terremotos de hace años?”

La gélida y bella cabeza de Rei Tsukishiro hizo un gesto de asentimiento y Kujaku Hoshino dio un gran suspiro, verdaderamente agotado...

¡Había explicado todo lo que sabia 7 veces! ¡7 veces!.. y esta última vez Tsukishiro había traído a Naru Kiyama a escuchar el asunto en vista de que pese a escuchar tantas veces lo mismo, Hiu aún no entendía nada. Claro, era complicado y nadie mejor que Kujaku para saberlo pero.. ¡7 veces!..

¡¿Cómo es que Naru lo había entendido de una sola vez?!.

- “Bueno no entiendo nada” –aceptó el hermano de Yoko, con gran desaliento de Hoshino- “pero al menos es tranquilizante saber que ustedes dos estaban investigando magia en lugar de estar jugando a “la casita” como yo temía..” 

- “¿La “casita”?” -preguntó Rei alzando la ceja, hablando por fin después de que Kujaku lo hiciera por casi dos horas.

- “Si, tu sabes viejo” –replicó Hiu poniendo confianzudamente su brazo sobre el hombro del pálido guardián- “no sé si te has dado cuenta pero he estado muy preocupado por ti todo este mes ¡te la has pasado secreteando con Hoshino de un modo verdaderamente alarmante! El otro día Li me prestó uno de esos mangas yaoi y he tenido pesadillas espantosas en las que te volvías travestido y ustedes dos se casaban! .. ¡lo peor era que me pedían que yo fuera el padrino!” –hizo un gesto de escalofríos- “no tengo nada contra las bodas gay ¡¡¡pero mi reputación de galán se hubiera hecho pedazos!!!. ¿Nunca te dije que Wu Fang Sheng fué el casanova más famoso del Concilio en su época?”

Hoshino se puso todo blanco de espanto –sin entender quien era Wu Fang Sheng- pero Rei dirigió miradas a su amigo que eran auténticas dagas de hielo puro  y créanme, si las miradas pudieran congelar Hiu hubiera sido en ese momento un iceberg más grande que el que hundió al Titanic..

- “¿Cómo has podido ser tan malpensado Tao?!!” –los espantados ojos de Naru parecían salirse de sus órbitas mientras Kujaku seguía mucho de sorpresa- “¿qué clase de amigo eres para pensar eso?”

- “¡Bueno, bueno, demándame!.. ¿qué querías que pensara?, Hoshino casi se lanzaba sobre Rei cada vez que lo ha visto durante todo el mes y al fin y al cabo... Yue siempre fue demasiado “bonito” para ser un guardián además que alguien me dijo que sospechaba que Yue y el doctor Kinomoto tuvieron un “affaire” y...”

- “Yue-no-tuvo-nunca-nada-con-el-doctor-Kinomoto” –Rei casi masticó las palabras y esta vez Tao si se congeló en serio- “¡¡¿está claro?!!”

Naru y Kujaku a duras penas se podían mover... ¡Rei realmente congelaba a todos cuando esa ceja suya se movía de un modo tan amenazador! ¿estaría vivo aún Tao bajo todo ese hielo?..

- “Je, je, je... no te lo tomes tan en serio viejo, yo ya lo sé” –Hiu sudaba a mares- “es sólo que... quería aligerar un poco la tensión. ¡No es fácil eso de que una leyenda perdida va a matar a todo el mundo!. No sé ustedes, pero yo ya pasé por algo así cuando tenía cinco años y ¡no me gustó en lo más mínimo! ¿acaso no tengo derecho a tratar de relajar un poco el ambiente mientras Hoshino nos dice que el mundo esta condenado.. otra vez?”

Los ojos azules de Hoshino parpadearon..

- “¿Te refieres al “Terremoto del fin del mundo” de hace años?”

- “Efectivamente. No me gustó estar en medio de todo ese enredo antes y mucho menos me gustará ahora...” –se encogió de hombros- “entonces tenía motivos graves para estar en medio de ese lío, pero esta vez no tengo ninguno. ¿Porqué demonios tenemos que mezclarnos en esto?” –protestó- “yo tengo 15 años, una novia que me gusta y un montón de ganas de divertirme ¿no sería mejor que dejáramos que alguien más cargue con este problema?” 

- “¿Alguien como quien?” –replicó Tsukishiro- “¿Tu hermana y Eriol, por ejemplo?, ¿Sakura y Shaoran?”

Tao frunció el ceño.

- “¡Diablos, no lo había pensado así!” –se revolvió el cabello con gesto molesto, antes de añadir pensativamente- “pero, bueno.. ¿no se supone que Shaoran y Sakura tienen medios para ocuparse de eso, en lugar de nosotros?.. digo yo”

- “¿Quienes son Shaoran y Sakura?” –preguntó Kujaku.

- “Amigos de su familia” –susurró Naru, quien ya sabía por Tao todo lo ocurrido años atrás- “pero eso no importa, Tao tiene razón esta vez Rei. ¿Cómo podemos estar tan seguros que esto es cierto?”

- “¡Oigan, yo no sé quienes son esas personas, pero no soy un mentiroso!, ¡esto tampoco es divertido para mí!” –se enfadó- “¿acaso creen que inventé todo esto por puro gusto?”

- “Calma” –ordenó Rei, fríamente- “nadie dijo eso” –se volvió hacia Naru y Tao- “Hoshino y yo hemos estado reuniendo datos y espero que cuando Shaoran regrese de su viaje podamos reunirnos con él y Sakura. Necesitaremos de toda la ayuda posible para decirle al doctor Kinomoto y a la señora Tomoyo que su hijo, Mamoru.. es una de las estrellas de Ashura”

Naru se cubrió la boca ahogando una exclamación de asombro ante la seguridad –y la cantidad- de palabras que había dicho Tsukishiro, mientras Kujaku admitía que esperaba aún encontrar algo concluyente que evitara que pusieran en tela de juicio sus palabras..

- “Supongo que eso de que el enojoncito Kinomoto sea una de las “estrellas” de “Ashu.. lo-que-sea”.. es malo” –dijo Tao, rascándose la cabeza en gesto perplejo- “pero admito que tienes razón viejo” –asintió mirando a Rei, antes de volverse a Hoshino- “oye, es mejor que te ayudemos a tener una buena prueba de lo que dices porque si te caes con una noticia así al doctor Kinomoto te puedo garantizar que va a darte una buena patada allí donde la espalda pierde su digno nombre.... ¡si a mí me mira feísimo sólo porque pienso que su esposa es realmente hermosa!”

- “¡Tao!” –protestó la chiquilla allí presente.

- “¿Qué? ¡Tomoyo Kinomoto es una mujer lindísima! ¿o preferirías que te mienta, Naru? ¡siempre has dicho que te gusto porque soy un chico profundamente auténtico!” 

- “Profundamente idiota” –pensó Rei con énfasis, pese a que conservaba su cara inexpresiva.

- “No me enfado porque conozco a Tomoyo y al doctor.. fueron muy amables conmigo en la fiesta de disfraces” –rió Naru- “además es cierto Hoshino.. Si Tao sabe que el día que admita en público lo linda que es Tomoyo, corre el riesgo que el doctor le haga una lobotomía sin anestesia. Así que tienes que ir con una buena prueba de lo que dices, o realmente va a enfadarse.. ¡es su hijito de quien hablas!, ¡nadie creería esas cosas de buenas a primeras sin una buena prueba de por medio!”

- “¿Y cómo es que tú si crees?” –preguntó el pobre Kujaku, realmente pasmado.

La chiquilla de gafas –si, aún usaba gafas, pero estas eran mucho más modernas que sus gafas de fondos de botella de antes- sonrió con paciencia..

- “Si comprendes a Tsukishiro y son buenos camaradas sabiendo que él es un ser mágico imagina lo que yo he tenido que adaptarme al tener por novio a Tao, que es reencarnación de un hechicero de hace varios siglos atrás.. ¡y yo soy una chica normal pero afortunadamente leo muchísimo! ¡ahora estoy estudiando con muchas ganas todo lo que es magia e historia!” 

- “¡Yo era un gran hechicero, un gran hechicero! ¡uno genial!” –Tao empezó a lanzarse hurras y vivas mientras agitaba las manos y las gotitas sobre la cabeza de Naru eran evidentes, a la vez que enormes signos de interrogación rodeaban la cabeza de Kujaku Hoshino..

Y Rei mantenía su postura seria de siempre..

- “Romanova..” –dijo de pronto el guardián de la Luna, llamando la atención de sus amigos- “Nos miró mucho la ultima clase.. y lo he visto rondándonos en la biblioteca..”

- “Creerá que tú y Hoshino son novios..” –zumbó Hiu.

Tsukishiro no solía hablar mucho y de hecho ya había hablado bastante más de lo que quería, así que la mirada que le lanzó a Tao fué más que evidente. Habría tenido que ser un ciego para no notar que esos ojos celestes y helados decían claramente “una broma más y te mato”.. así que Tao lo dejó por la paz..

Después de esconderse detrás de Naru y Kujaku para mayor seguridad.

- “Eh... ¿crees que ese niño tenga algo que ver?” –replicó la chica, mientras su novio se ocultaba del hijo de Yukito- “porque al no ser un niño muy sociable, es normal que esté en la biblioteca..”

- “¿En la sección mitológica?”

Naru frunció el ceño y Kujaku también.

- “Es un genio... y supongo que por eso no es amigable, no debe ser fácil ser un genio.. pero si es raro que se interese en ese tipo de cosas” –la estudiosa chiquilla se volvió a Hoshino- “¿sabes algo de ese niño?”

- “No, apenas si lo he visto en clase y ni me mira. Pero si..” –razonó- “es cierto que le he visto observando a Tsukishiro, aunque como todo el mundo siempre lo mira, no me llamó la atención”

- “¿No será acaso que puede ver que eres un ser mágico encerrado en un cuerpo de un humano?”

Todos se quedaron en silencio y Rei no supo bien si era por la aguda pregunta o por el hecho que Tao había sido quien lo dijo..

El sabía que su amigo tenía cerebro además de hormonas –y un gran corazón- pero Tao realmente usaba tan poco su masa encefálica, que hasta Rei se sorprendía de lo agudo que podía ser cuando realmente le daba por pensar..

- “¿De veras crees eso?”

- “Creo que puede ser, Hoshino. La gente que tiene magia, puede identificar a otros con poderes similares.. a menos que éstos sean tan poderosos que puedan “enmascarar” sus poderes. Ese es el tipo de personas realmente poderosas.. y sólo pueden ser reconocidas por quienes poseen un poder similar..” –los asombrados ojos de sus amigos lo miraron fijamente.. aunque eso en Rei era normal así que Tao se volvió hacia Naru y Hoshino- “¿qué? ¡oigan, por si no lo saben, yo sé mucho de magia!”

- “Si... ya lo veo” –Kujaku estaba perplejo- “no.. lo esperaba..”

- “Romanova” –insistió Rei, antes de que Tao cayera en su conocido comportamiento de autoensalzarse- “la pregunta es como vigilarle y saber que quiere” 

- “Hmmmmm” –dudó Naru antes de añadir- “creo que se me ocurre una buena idea: como delegada de nuestro grupo yo debo llevarle las tareas cuando sus clases se cruzan con su trabajo en el “Angelic Layer” ¿porqué no me acompañan la próxima vez y miramos el lugar donde vive?, quizá no sea mucho, pero es un inicio..”

- “¡Eso es una excelente idea!” –se entusiasmó Hiu- “además ¡viejo Rei! ¿has olvidado que tú no necesitas excusas para ir allí? ¡su tutor es tu tío!”

- “...............”

- “Ji, ji, ji ¡al fin volviste a ser tú viejo!, ¡empezaba a creer que se iba a acabar el mundo de tanto que estabas hablando!, pero ¿sabes una cosa? ¡el sujeto es buena gente y bastante amigable!... aunque yo sigo teniendo la impresión de haberlo visto antes ¿sabes?”

Rei asintió sin mover un músculo pese a que le sorprendía mucho que Tao tuviera aquel tipo de confianzas con una persona que, al menos en teoría, era en realidad pariente suyo..

- “Y por cierto Hoshino” –sugirió Naru- “yo entiendo que Tao se haya complicado con todo lo que hablaste de esa leyenda perdida y las estrellas de Ashura. ¿Porqué no armas una especie de croquis que simplifique las relaciones entre le gente de ese mito?.. para mí no ha sido complicado entender pero creo que si vamos a hablarle al doctor Kinomoto y a Tomoyo... ellos van a querer todo muy claro..”

- “¡Eso, eso!, ¡porque no es fácil de entender y yo no soy ningún idiota, ¿saben?”

El reclamo de Tao sólo motivó que Kujaku se animara a ordenar sus ideas de forma más práctica con la ayuda de Naru y mientras los dos chicos empezaban a trabajar, Hiu miró a su mejor amigo poniéndose serio..

- “No me va a gustar estar allí cuando tengamos que decirle esto al doctor. Pensándolo bien te doy toda la razón al esperar que Shaoran vuelva para que nos ayude con esto, viejo. También en ese momento se lo diré a Eriol y a mi hermana. Ellos han manejado muy bien los poderes de la enana de Miriel y podrían charlar con Tomoyo y el doctor, aunque dudo que Kinomoto de saltos de gusto cuando se entere.. ¿no crees?”

Rei asintió en silencio en total acuerdo con su amigo y bien se notaba que ambos escolares no estaban nada desencaminados, porque en ese momento, el lidiar con la sola idea de Mamoru y la magia le estaba provocando a Touya un severo ataque de acidez.

- “Lo sé, lo sé, pero no me pidas que esté feliz” –el médico había terminado de almorzar pero aún no se sentía a gusto- “Nunca me gustó la idea de que mi hijo tuviera algo de magia y mucho menos me gusta saber que es reencarnación de algún tipo que sale en un mito perdido; tampoco tiene por qué gustarme que los Sumeragi hayan sido encargados por ese idiota de Li a darle instrucción básica sobre los poderes de un médium..”

- “Pero los Sumeragi son la familia de médiums más poderosa de todo Japón.. y el señor Subaru..”

- “¡Eso es lo que no me gusta!, la magia y el poder no son precisamente una garantía de una vida común, pequeña” –había lastima pero también profunda preocupación en la voz de Touya- “El tipo fué un Dragón del Cielo, sí, pero hoy casi todos ellos están muertos y los que viven, como esa mujer, Arashi Kishuu y el propio Sumeragi... ¿no los has visto acaso? son gente que ha quedado tan dañada por lo ocurrido en la batalla del fin del Mundo que han perdido todo deseo de vivir” –continuó tras una breve pausa atormentada- “tu misma la oíste cuando hablaba con Shaoran Li sobre su “solución” ¿recuerdas su cara cuando decía aquellas atrocidades?”

Tomoyo asintió, estremeciéndose al recordar lo que Arashi había sugerido: Matar al prohibido siendo niño, o infante y a las demás “estrellas” o acompañantes, cuyo despertar previo marcaba a su vez el despertar del prohibido. 

Es decir, cazar y matar a su pequeño Mamoru.

La idea la aterró.

- “Ella es... alguien con la vida destruida Touya. Me dá horror de sólo recordar lo que dijo, lo que podría significar para nosotros si Shaoran no la hubiera detenido, pero entiendo que todo el dolor que sintió al perder al joven Sorata Arigugawa lo ha volcado en defender al mundo que él murió protegiendo”

- “No niego eso pequeña. Lo que no negarás tampoco es que pese a su buena intención no deja de ser una fanática, y además dudo que Arigugawa hubiera deseado que ella viviera obsesionada con cosas como esa. Apenas conocí al chico, pero recuerdo que tenía una alegría desbordante por vivir y dudo mucho que aprobara que ella se haya convertido en lo que es”

Tomoyo suspiró mientras Touya insistió en su punto de vista.

- “Lo que te digo, es que no quiero ver a mi hijo convertido en un Sumeragi, o en Kishuu en el futuro. Deseo una vida normal para Mamoru, una vida donde no tenga que cargar con angustias como las que provocan ese tipo de poderes por eso no me gusta que los Sumeragi empiecen a llenarle la cabeza de hechizos de magia espiritual. Ya no hay razón si Subaru Sumeragi está en una institución mental del Concilio”

- “¿Y el poder de Mamoru?. Nos guste o no Touya, tiene ese don. No vamos a solucionar el problema con ignorar que le heredaste tu don sobre magia espiritual..”

- “¡¡No me recuerdes!!”

- “También a mí me preocupa la vida futura de nuestro hijo.. pero la magia que posee Mamoru es parte de él, Touya. Y así como amo hasta el último de los cabellos de mi pequeño, no puedo negar que todo eso es parte de él”- reflexionó- “ciertamente, me sorprendió que nos contara anoche que Lady Sumeragi estuvo en su última lección” –suspiró- “pero creo que no debemos suspender las lecciones que está recibiendo. Temo que las necesite alguna vez”

Touya resopló tratando de encontrar alguna falla a la dulce y razonable opinión de Tomoyo, pero desgraciadamente, todas sus ideas parecían haber huído. Odiaba que ella tuviera razón, pero no dejaba de angustiarse por el futuro de su hijo.. 

¿Cómo diablos iba a proteger a su familia si no sellaban el poder de Mamoru?

A ver si Sakura, con sus investigaciones encontraba algo para sellar adecuadamente el poder de su hijo... sea el que tuviere.

¡Y cuanto antes fuera, mejor!

- “Bien, bien” –aceptó a regañadientes- “Pero con todo.... sólo hasta que el cabeza dura de Shaoran Li regrese de donde quiera que esté. Nada tengo contra la anciana Lady Sumeragi pero prefiero mil veces que alguien de la familia de ese sujeto sea quien le dé lecciones a Mamoru, si es que va a seguir tomándolas en el futuro. Sakura es parte de esa familia y también mi sobrino. Odio admitirlo, pero me sentiré más tranquilo cuando Shaoran Li disponga que alguien de su clan le de lecciones a Mamoru”

La hija de Sonomi sonrió... ¿por qué su esposo era siempre tan testarudo? ¡no tenía que disimular que apreciaba a Shaoran ante ella!..

Ambos esposos se hundieron en un silencio reflexivo por unos momentos, pensando cada uno en cosas realmente diferentes. Con el rabillo del ojo, Touya no había perdido detalle de las miradas de Kurogane hacia su mesa desde que ingresaron al restaurante, pese a que estaba compartiendo su almuerzo con un tipo rubio que reía todo el tiempo -¿cómo dijo Tomoyo que se llamaba? Fay Flowright******* o algo así, el famoso amigo de Higarashi que trabajaba en Hacienda y les evitó algunos problemas.. ¡Bah!, para lo que a él le importaba!- pero eran las miradas de Higarashi las que estaban poniendo al médico de un humor casi homicida, al punto tal que maldijo la ocurrencia de almorzar con su esposa fuera de su casa..

¡Y todo por la presencia renovada de Byakko y Megumi! 

Sólo porque las guardianas estaban allí y podían oírles es que el médico y su esposa aprovechaban la hora del almuerzo para hablar de la situación anómala por la que atravesaba su primogénito. Pero no es que se estuviera quejando. Era casi como tener citas con su esposa y de hecho, en un par de ocasiones habían acabado en una suite de hotel y.... - ¡cof, cof! la sola idea le pareció de pronto muy atractiva- pero eso no era lo que le ponía de mal humor..

Eran las miradas de los hombres cuando la veían en la calle lo que le ponían frenético.

Eso... y las miradas de Kurogane..

- “Quizá si lo miro lo suficiente, el maldito sujeto sufra de combustión espontánea” –se dijo tratando de animarse- “si eso sucede, nadie podría echarme la culpa..”

- “Pero si sería culpa tuya Touya..”

- “¡¡¡¿Cómo?!!” –casi saltó, sorprendido.

¿Ahora Tomoyo podía leer su mente? ¡No, eso no era posible? 

¿No se supone que ella no tenía magia?

- “En realidad, creo que es culpa de ambos.. tuya y mía” –razonaba Tomoyo, totalmente ajena a los pensamientos celoso-homicidas de su esposo- “Shaoran lleva un mes de viaje y Mei Ling dice que no entiende lo que pasa.. y siento que Sakura nos oculta algo. Yoko y yo creímos en un principio que la ausencia de Shaoran se debía a que estaba coordinando la reclusión del señor Sumeragi pero no es así”

- “¿Y porqué tendría que ser culpa nuestra?” –saltó- “¡Si la “monstruo” está deprimida es por la culpa de esa chiquilla loca que nos hizo hacer una fiesta para celebrar un bebé que NO venía en camino! ¡eso fué de muy mal gusto!”

- “Cierto, pero me consta que la propia May May pensaba que Sakura estaba encinta..”

- “Pues la próxima vez, vean a un especialista antes de dar por hecho algo como un bebé” –protestó enfadado- “pero si me lo preguntas, he de admitir que también encuentro bastante pálida a Sakura ¿sabes que le dije que fuera a verme el otro día y me dijo que estaba muy ocupada?, ¡soy su hermano, demonios!”

- “Es lindo cuando vocalizas tu preocupación por Sakura..” –comentó su esposa, divertida.

- “Sigo teniendo privilegios para molestar a la “monstruo”” –dijo taimado y cruzándose de brazos mientras Tomoyo ahogó una risita, porque su esposo había sonado igual que Mamoru- “casada o no con Shaoran Li, sigue siendo mi hermana... y por una vez en la vida, no la veo realmente bien. ¿Te has dado cuenta que ha estado evitándome las veces que hemos ido a verla?”

El amable servicio del restaurante trajo en ese momento la carta de postres y mientras el cortés empleado esperaba por su selección, Tomoyo no pudo dejar de darle la razón a su esposo.. mentalmente. Si, ciertamente Sakura estaba absolutamente desmejorada y lucía muy enferma pero las 3 veces que ella y Touya habían logrado verla en Li Manor, su querida amiga parecía muy ansiosa de sustraerse de las miradas de Touya y Tomoyo no lo entendía..

Si estaba enferma ¿quién mejor para verla que su hermano?..

Porque no tenía problemas personales... ¿o si?. ¿Sería eso?, porque últimamente ni Yoko o ella habían hablado con Sakura...

- “No, ella no podría tener problemas con Shaoran..  me lo hubiera dicho” –murmuró la joven señora Kinomoto, pensativamente- “Yo se lo pregunté directamente cuando nos dijo que el señor Sumeragi estaba en un sanatorio psiquiátrico del Concilio..”

- “¿Y te dijo que no los tenia?”

- “Si. Es decir...” –los ojos azules parpadearon- “no.. no lo dijo de esa forma. Dijo que no estaba enojada con Shaoran por culpa nuestra o por habernos hablado de la leyenda perdida y Mamoru..” –contuvo el aliento- “¡es cierto!.. yo estaba tan angustiada por lo de Sumeragi que no presté mucha atención a los detalles pero...” –miró a su esposo, preocupada- “¿tu crees?..”

- “Si ese chino idiota ha hecho llorar a mi hermana, le voy a caer a patadas” –gruñó el médico mientras empezaba a destrozar con saña un inocente trozo de pie de manzana.

- “Sería imposible que Shaoran se enojara con Sakura ¡él sabe que ella lo adora!.. a menos que..” –se detuvo, pensando en los temores de Sakura sobre la thugh- “¿tu crees que Sakura se enfadaría con él al punto de que decidieron poner algo de distancia?”

- “¿¡¡La “monstruo”??!!!, ¡por favor!, si la muy tonta sólo sabe pensar en él y pasarse el día con....”

Ante el gesto preocupado y la frase a medias, Tomoyo  miró a su esposo en forma interrogante..

- “¿Qué ibas a decir?”

- “Nada. Nada” –el ceño de Touya se frunció- “Sakura es mi hermana ¡y si Shaoran Li la hizo llorar lo hago pedazos y lo reparto a mis pacientes!, pero ...”

- “¿Pero..?”

- “Nada...”

- “¡Touya!”

Los ojos azules miraron al médico fijamente y el hijo de Fujitaka sudó frío..

¿Porqué nunca podía negarle nada a ella cuando lo miraba así?..

- “¡Argh!, ¡esta bien!, pensaba que Sakura sólo tiene ojos para ese idiota y para el asunto de la leyenda perdida últimamente. No es que yo me queje porque yo también quiero saber, pero el otro día la vi saliendo del despacho de ese sujeto.. y también los he visto un par de veces en un café”

- “¿Un sujeto? ¿cuál?”

- “El lord aquel, que casi le quita a Rei al pobre Yukito”

- “¿Lord Ruthwen?”

- “El mismo” –el galeno torció el gesto, como si el postre estuviera agrio, pero era lo que estaba pensando que le hacía poner aquella expresión- “y no me gusta para nada ese sujeto ¿Porqué de pronto todos olvidan que casi se lleva a Rei? ¿ahora resulta que es un tipo de confianza?, ¡no entiendo como Sakura puede pasarse el día con él!”

Tomoyo frunció el lindo ceño y el médico casi sudó frío...

¡Era tan poco común verla irritarse!

- “¡Touya, no me gusta como dices eso! ¡Ese señor fue amable con los Tsukishiro! ¡él creía que..!” –bajó la voz- “creía y aún cree que Rei es su sobrino pero aún así ha preferido dejarlo con Yukito y Ayame.. ¡y lo que dices de tu propia hermana es muy feo!”

- “¡Yo no dije nada!” –se defendió.

- “¡Pues lo insinuaste! ¿cómo puedes aplicar tus propios celos paranoicos con la relación de Sakura y Shaoran? ¡tu hermana está locamente enamorada de su esposo y sólo por ayudarnos a ti y a mi es que esta estudiando con tanto ahínco esa leyenda perdida!. Aquel lord es un hombre muy erudito y es mucha suerte contar con su ayuda..”

- “A mí me parece que demasiada suerte es algo raro.. y no he pensado NUNCA nada malo de mi hermana” –aclaró, y no sólo porque la vista de Tomoyo irritada lo ponía nervioso- “Lo que si digo es que si yo fuera Shaoran Li, ¡no me gustaría saber que en mi ausencia (¡Sea por el motivo que fuera!) mi mujer se la pase tanto tiempo en compañía de un hombre!”

Tomoyo ahogó un gesto de exasperación, pero prefirió dejar allí las cosas con su esposo..

- “Siempre será tan celoso...” –pensó- “pero.... Shaoran nunca creería que Sakura tiene algo con ese señor ¿porque Touya siempre tiene que ser tan malpensado?, siempre está pensando en cosas raras...”

- “Bien, realmente yo empiezo a pensar cosas raras..” 

- “¡Cállate Kia! en lugar de estar riéndote allí deberías ayudarme!” 

La protesta de Mamoru había salido desde las profundidades de su alma, pero era obvio que su amigo Kia encontraba mucho más interesante estar allí muerto de risa, en lugar de prestar alguna ayuda a su apurado amiguito..

- “ ¡Te he dicho un millón de veces que no tienes que seguir agradeciéndome!” –el hijo de los Kinomoto repitió, perdiendo la paciencia- “¡te ayudé al empezar el semestre, ya no tienes que darme flores cada día o cada vez que me ves! ¿acaso no entiendes nada?” 

La pequeña niñita rubia seguía de pie ante él extendiendo su bracito y ofreciendo una florecita al irritado Mamoru..

- “Creo que además de muda, no entiende japonés..” –Mamoru empezó a hacer gestos con los brazos y Kia ahora se desternillaba de risa- “mira niña” –dijo lento, como si así lograra hacerse entender por la pequeñita de kinder- “ya no tienes que darme nada” –se señaló a sí mismo- “yo, Mamoru, no.. necesitar... flor..”

- “¡¡¡Suenas como Tarzán!!” 

- “¡SI NO TE DEJAS DE REIR TE VOY A CAER A PATADAS!” –estalló el niño de ojos azules, mientras Kia procuraba disimular las risas.. no fuera Mamoru a cumplir su amenaza- “mira... Yo no quiero flores.. no debes dármelas” –señaló la inocente planta y a sí mismo, y luego negó con la cabeza- “¿entiendes? ¡no debes dármelas! ¡tengo como para armar una florería y a los niños no les gustan las flores..!”

Tarah Mc Nessa –era,. efectivamente la pequeñita- no hizo ninguna señal de haberle entendido porque siguió allí, mirando al niño con la manito extendida y la flor..

- “No entiendo porqué tiene que hacer esto cada día” –murmuró Mamoru, irritado- “de haber sabido..”

- “¡Oye!, ¿no estás arrepentido de haberla ayudado, o si?”

- “Si fueras tú quien recibe florecitas diariamente, también estarías arrepentido Kia.. ¡para ti esto es gracioso!, pero no me gusta nada. ¿Sabes que el otro día se me acercó cuando estaba en el club de kendo? ¡todos se murieron de risa!”

- “¡Oh, ¿ya ves?!, es que en verdad es gracioso”

- “¡Kia Monouhi! ¡se supone que eres mi mejor amigo!”

El aludido se encogió de hombros.

- “Ya deja de quejarte y acepta la flor. Es la única forma de librarte de esa niña ¿porque no le aceptas la flor en lugar de gritar y patalear inútilmente?” –razonó entre risas- “pero.. ¿te has dado cuenta que es una niñita muy valiente?” –el hijo de Kaho miró a la pequeña con algo de respeto - “no importa las veces que le gritas o le miras feo.. ¡ella sigue allí sin tenerte ni pizca de miedo!” 

Mamoru bufó, en un gesto idéntico al del autor de sus días..

- “A ver si encima de muda, no es tonta..”

- “No lo creo.. porque igual se las arregla para encontrarte cada día de escuela.. no importa donde estés..”

Mamoru gruñó en voz baja..

- “Ya no sé si ella es peor al hermanito suyo...”

- “¡¡En realidad no es mi hermana.. ¿sabes?!!!”

Kia y Mamoru pegaron un respingo ante la sorpresiva llegada de Connor..

- “Ya que estás aquí, a ver si convences a tu hermanita o lo que sea que me deje de confundir con un tonto florista” –protestó Mamoru- “¡¡ya estoy cansado de recibir florecitas cada vez que ella me vé!!”

Connor sonrió brillantemente ..

- “La flor de hoy es una lila común********” –explicó, mientras Mamoru aún miraba sin aceptar la inocente flor, como si esta fuera a morderle- “en el lenguaje de las flores significa “primer amor” ¿sabes?”

El rubio se puso rojo pero Kia volvió a sus carcajadas y Mamoru miró a la flor y a la nena, más espantado que si se encontrara de nuevo con Subaru Sumeragi..

- “¡No, no, no y no!” –el hijo de Touya empezó a mover sus brazos y sus manos ante la nena, casi frenético- “¡no, nada de eso niñita! ¡no voy a aceptarte esta florecita por nada! ¡y no quiero que sigas dándome esas cosas! ¿entiendes?, ¡no quiero, no quiero, no quiero! ¿que tengo que hacer para que me dejes en paz?”

Tarah solo sonrió.

- “Acepta de una vez la declaración de amor. Una novia de kinder es un avance Mamoru” –Kia la estaba pasando en grande- “ya varias niñas de nuestro grupo te han dicho que les gustas, pero es la primera vez que una de kinder se te declara..”

- “¡¿Se te han declarado otras niñas?!” –preguntó el rubio.

- “¡Eso no te importa!, ¡sólo dile a tu hermanita que me deje en paz!!”

El occidental pareció reflexionar un poco... antes de volverle a sonreír a Kinomoto. 

- “No importa.. lo único que importa es que estés bien. Tarah y yo estuvimos muy preocupados por ti antes.. si algo te hubiera pasado, nosotros hubiéramos llorado mucho y nunca le hubiera perdonado eso a mi mamá ¿sabes?”

- “¿De qué estas hablando?”

Aprovechando la desconcertada pregunta, la nenita se adelantó y puso la flor en cuestión en la misma mano de Mamoru provocando que este cayera sentado al piso, por la profunda sorpresa..

- “Acéptala”- pidió Connor mientras la niñita sacaba un botón de azucena de un bolsillo- “junto con esa... por favor”

- “¿Y que significa esa?” –preguntó Kia, ansioso de tener más material para molestar a su amigo.

- “Perdón. Los botones de azucena son símbolo de pedir perdón... y Tarah y yo te lo pedimos por no haber hecho nada por ti cuando corriste tanto peligro”

La niñita abrazó a Mamoru y le sonrió rápidamente, antes de alejarse de la mano del otro rubio..

- “¿De qué hablaban Connor?” –quiso saber Kia- “¿sabe él lo del sakurazukamori?”

- “Claro que no. ¿Como se te ocurre que le iba a contar a ese tonto?. Hmm.. bueno, no sé a qué se refiere, pero no me importa.. ¡¡me cae MUY mal!!”

- “La chiquita no te cae tan mal, ¿no es eso?”

- “¿Porqué lo dices?”

- “Tienes sus dos flores..”

Mamoru  gruñó notando que lo que Kia decía era cierto, pero cuando quiso ponerlas en manos de su amigo, el otro se negó..

- “¡Mi mamá dice que es malo regalar lo que a uno le han regalado!” –dijo, a modo de disculpa- “tendrás que volver a llevártelas a tu casa... oye, ¿no te dicen nada o les has dicho que estas en el club de jardinería?”

- “Claro que no bobo. Se las doy a mi mamá. Aunque el otro día se las dí a Lady Sumeragi...”

- “¡Es cierto!” –los rubios Mc Nessa salieron de la mente de Kia con rapidez- “¡ibas a decirme sobre las lecciones que te dió! ¡esa señora es MUY muy poderosa! ¿sabes que fué ella quien entrenó a su nieto, el señor Subaru? y mi mamá me dijo que salvo su nieto y el antiguo sakurazukamori, ¡esa señora es la médium más fuerte!.. ¡cuéntame como estuvo el entrenamiento!”

Mamoru quedó pensativo.. ¿eso que Kia decía era cierto?

- “Si esa señora es tan fuerte ¿porqué quiere entrenarme Kia?”

- “No lo sé, pero a ver si la convences para que me entrene a mi también ¡no es justo que en un mes tu manejes magia espiritual mucho mejor que mi mamá y yo juntos!”

Mamoru lanzó una risita de suficiencia mientras él y su amigo continuaban buscando a Nadeshiko..

¡Había progresado muchísimo en sólo un mes!

En su inocencia, no se le ocurrió preguntar el porqué.

Un mes. Era lo único que estaba en la mente de Sakura.

Los treinta días se habían deslizado ya lenta y tortuosamente pero pese a las inocentes e incesantes preguntas de Hien y Mei Ling, Sakura aún se negaba a hablar sobre el motivo que hizo a Shaoran partir tan precipitadamente. Hien había aceptado sin dudar la explicación de su madre –que su padre se había ido de viaje por negocios- pero la profunda melancolía de Sakura le tenía francamente nervioso. En su inocencia, el niño no entendía lo que pasaba a su alrededor pero sí “sentía” que algo andaba mal al ver a su madre cada día mas triste y ver a su padre muy pensativo en las comunicaciones que tenía con él a través de internet.

Al menos, Hien había charlado con Shaoran varias veces por la red en ese mes.. privilegio que Sakura no había tenido porque llevaban un mes incomunicados. Y el saber que él no soportaba verla la estaba matando, llenando de miedo..

¡No quería!, ¡no deseaba verla, ni comunicarse con ella directamente para nada!

Aturdida y acongojada, Sakura no entendía porqué de pronto se sentía reo de un crimen que no acababa de entender. ¿Es que Shaoran de pronto se había erguido en un juez implacable? ¿no bastaba con sentirse horriblemente culpable para que él le lanzara por la cara esa glacial indiferencia, como si de pronto todo lo que ella hiciera o dejara de hacer fuera insignificante para él?

Eso dolía muchísimo, dolía demasiado porque no acababa de entender lo que estaba pasando entre ella y su esposo. ¿El no podía dudar de su amor, no es así?.. es decir, es cierto que ella lloraba y se lamentaba en sueños por un hombre de una encarnación pasada después de... haber estado con él y Sakura comprendía que aquello debía haber sido como un puñal en el pecho que él había callado. 

¿Porqué?, ¿porqué nunca se lo reclamó antes?

¡Si sólo pudiera decirle todo el daño que le hacía su ausencia!

Canción “Un alma sentenciada”
Intérprete: Thalía

“Amor que me desgarras, que me partes de miedo
Que a veces te me escapas y de pronto no encuentro

Amor de tantas dudas y  remordimientos
Que a veces me callo, que a veces me creo

Amor que es tan letal como una puñalada
Primero me hiere después me desangra

Amor esta locura que ahora estoy esperando
Amor es no  tenerte y no haberte olvidado”

- “No sé que pudo sentir, o cuanto pudo haberle herido aquello.. pero ése fue el verdadero motivo por el que se mudó de nuestra habitación con la excusa de su lesión en el hombro” –se había dicho repetidas veces en la soledad de su alcoba- “¿cómo pude ser tan ciega, tan tonta, tan estúpida?, ¡debí haberle dicho, debí haberle dicho lo que estaba soñando pero era tan confuso que no sabía ni como explicarle! ¿cómo iba a pensar que él iba a malinterpretarlo todo?”

- “Señorita Sakura, por favor, vaya usted a descansar. Si me permite la expresión, luce muy desmejorada últimamente” –la voz débil pero amable y preocupada de Wei pareció despertar a la antigua card captor de pensamientos sombríos- “por favor señorita, necesita cuidarse más. El señorito se angustiará cuando la vea de nuevo y..”

- “¿En serio Wei?, ¿en serio crees que yo aún le importe?”

Los ojos verdes contemplaron al anciano con cariño y los colores subieron por un instante hacia la palidísima tez de la muchacha.

- “Lo siento. No quise ser grosera” –murmuró, débilmente- “es sólo que..”

- “Es sólo que sufre demasiado, señorita... lo sé. No tiene que ocultarlo ante mí y lo sabe. No hay nada que callar”

La muchacha se retorció las manos con desesperación..

“Toda mi vida se apaga, mi mundo se ciega
Amor es pedirte y gritarte que vuelvas

que estoy de bajada, mi alma esta en quiebra
Hoy quiero pedirte y gritarte que vuelvas

Amor es decirte mi amor
que vuelvas por favor
A que condena a que dolor
Tu me has sentenciado
A que condena a que dolor
Tu me has sentenciado”

- “Tengo miedo, Wei. Tengo miedo que nunca quiera volver a verme. Tengo miedo que algo horrible vaya a pasarle antes que pueda volver a verle de nuevo” –se reclinó sobre el lecho de enfermo del anciano y ahogó un sollozo- “¡Oh Wei, tengo tanto miedo! ¡hay tanto que debo decirle, tantas cosas!, ¡tantos malentendidos que necesito charlar con él!”

La arrugada mano acarició la cabeza de la joven y ella continuó.

- “Le herí Wei. Le herí profundamente ¡y yo no lo sabía!” –se mordió los labios con desesperación- “yo.... nunca creí... ¡Oh Wei!, todos estos días, he estado pensando... ¡pensando tanto!. Ahora sé que si algo así me hubiera pasado me habría sentido muy herida, humillada y no sé cual habría sido mi reacción...” –sus ojos brillaron con rabia a al solo pensar en aquella mujer- “sí sólo con ver a Akasha tan cerca de él me ponía enferma, no quiero ni imaginar lo herido que se sentía Shaoran cuando... cuando.. ¡oh, si sólo pudiera decirle..!!”

“Amor eres tu, la verdad en mi tiempo
Mi dulce, mi amado, mi casa, mi templo

Mi amor, mi verdad, mi pasión, mi intención
Mi secreto que viene y que va con el viento”

Los sollozos no la dejaron continuar..

- “A veces...” –murmuró bajito, y es que necesitaba hablar o sentía que la tristeza iba a ahogarla- “a veces lo siento a mi lado Wei... siento como si estuviera aquí, y lo quiero aquí ¡lo quiero de regreso, conmigo! ¡¡¡¿cómo voy a decirle lo que sucede si me ha condenado sin siquiera oírme?!!”

“Amor eres tu, amar eres tu
La noche y tus ojos que son gotas de luz

Y escucho tu voz y te siento aquí
Y te siento inundándolo todo”

- “¡Shhht!.. es suficiente, señorita” 

- “Estoy muerta de miedo Wei” –admitió- “Tengo miedo. Yo sé lo que él me ama, lo que él es capaz de hacer por los que quiere, pero esta incertidumbre de no saber que piensa me está volviendo loca...”

“Toda mi vida se apaga, mi mundo se ciega
Amor es pedirte y gritarte que vuelvas

Que estoy de bajada, mi alma esta en quiebra
Hoy quiero pedirte y gritarte que vuelvas

Amor es decirte mi amor, que vuelvas por favor
Que soy un alma en plena muerte”

La joven de ojos verdes caminó lentamente por la habitación casi como una sonámbula hasta la ventana y su pálida figura se estremeció. Pero no era frío.. era desconcierto, angustia, una incertidumbre horrible..

Lo peor, era no saber... cada día sin tener noticias, sin saber de él o verle hacía que mil ideas sin sentido cruzaran su cabeza..

“Un alma que condenas y tú has sentenciado
Un alma que de pena tú has crucificado
Un alma que va, un alma que no está
Un alma que se pierde en el vació”

- “Y no soporta verme. Ni siquiera sé puedo imaginar qué habrá pensado con aquel malentendido que ocasionó May May” –musitó con un hilo de voz- “¿acaso creyó que me estaba burlando de él? ¡no sé que pensar Wei, cada día pasa y pasa, y yo tengo que fingir ante todos y ante mi hijo cuando todo lo que siento es un horrible vacío y una gran angustia por no saber si querrá volver a verme! ¡tengo que callar y fingir cuando quiero gritar!, ¡quiero gritar y quiero gritar con todas mis fuerzas!”

“Toda mi vida se apaga, mi mundo se ciega
Amor es pedirte y gritarte que vuelvas

Que estoy de bajada, mi alma esta en quiebra
Hoy quiero pedirte y gritarte que vuelvas

Amor es decirte mi amor
que vuelvas por favor
A que condena a que dolor
Tu me has sentenciado
A que condena a que dolor
Tu me has sentenciado”

Canción “Un alma sentenciada”
Intérprete: Thalía

Después de unos instantes, en los que el único sonido fueron los sollozos de Sakura –y nadie mejor que Wei para dejarla desahogarse, el anciano sabía perfectamente que la joven estaba haciendo un gran esfuerzo por ocultar su íntimo problema a los que le rodeaban- Wei al fin murmuró..

- “No se torture así, por favor. Sé que la ausencia del señorito le hace daño pero yo creo que él está haciendo un esfuerzo por entender y quizá mañana o esta misma noche esté aquí. Y cuando lo haga, entenderá, usted le explicará todo aquello que me ha explicado a mí y entonces ambos podrán encarar juntos no aquel malentendido, que es sólo eso. Solo hay un verdadero problema que debe inquietarles y unirles a los dos...la amenaza que está sobre la casa de Li”

Sakura sonrió tristemente.

- “Me gustaría tener tu confianza Wei. Me gustaría. Pero cada día que pasa siento como si Shaoran se alejara más y más de mi.. y no sé como retenerlo. Sé que soy culpable de hacerle daño, de herir su orgullo, su corazón.. pero siento como si me hubiera sentenciado y  condenado sin siquiera escucharme y ¿sabes que es lo peor?” –musitó- “que paso las noches en vela pensando en qué decirle.. y aún no sé. No sé si haya forma de que él entienda lo que me pasa, lo involuntario que es” – la muchacha se hundió en el silencio por unos segundos- “según pasan los días Wei, sólo quisiera pedirle que regrese.. me conformo con verle, aunque sea para que me diga cosas horribles” 

- “El señorito jamás le diría cosas horribles, señorita Sakura..”

- “Pues no me importaría que lo hiciera ¡pero que vuelva Wei! su ausencia me hace mucho daño”

El anciano contempló pensativamente a la joven mujer ante sí, sintiéndose más y más preocupado por ella. Conocía a Sakura desde la niñez y sabía bien lo alegre, atlética y emprendedora que era, por ello es que verla tan melancólica y abatida le preocupaba según los días de la ausencia de su señorito se alargaban. Un observador ajeno hubiera podido decir que la muchacha estaba exagerando pero el anciano entendía que la joven y su señorito parecían tener una auténtica necesidad uno del otro y sólo cuando estaban juntos es que ambos estaban al máximo de sus capacidades; si bien la ausencia física de Shaoran no era un hecho tan peculiar –el joven había hecho viajes en solitario antes- eran las circunstancias de su acelerada partida y específicamente la última riña que habían tenido y todo lo que se habían dicho.. lo que tenía a Sakura en franca depresión.

- “¿Porqué tiene que ser todo tan complicado?” –dijo la joven, ahogadamente- “mientras más lo pienso, menos entiendo Wei. La última vez que lo ví él...” –la voz de Sakura se quebró ante el recuerdo de su ultima entrevista- “¡no parecía el mismo!”

La joven se paseó nerviosamente mirando por la ventana de la habitación de Wei sin dejar de pensar incesantemente en aquel instante.. ese momento. Aún podía sentir la frialdad de Shaoran en el ambiente,  verlo frente a ella tan serio y cortante en su orgullo y dignidad heridos mientras ignoraba sus intentos de comunicación..

¿Cuántas veces había ella tomado su mano para ser rechazada? 

En ese momento había sentido que él se le escapaba en aquel mar de dudas y había tenido miedo.. ¡que ilusa!, ¡ahora realmente lo tenía tan lejos!, estaba confundida por remordimientos, oscilando entre el miedo y la confusión y..

¿Miedo?

- “¡Oh!” –recordó que había gemido, intentando no romper a llorar allí mismo ante su frialdad- “Shaoran yo... yo he estado pensando que... ¿cómo es que estamos hablándonos así?. Si te he ofendido y lastimado a sido totalmente sin querer, pero la forma en la que me hablas y actúas.. solo me hace pensar que ha llegado el momento de separar..”

- “¡ESO NUNCA, NUNCA!” –la interrumpió de pronto apretando sus delicados brazos con sus manos varoniles, porque había llegado hasta ella de dos zancadas- “¨¡¿lo oíste Sakura?! ¡¡¡eso nunca, nunca voy a permitirlo!!!” –la zarandeó y las lágrimas enturbiaron los ojos verdes abiertos desmesuradamente de la sorpresa- “¡jamás, jamás!, ¡antes me mataría, lo oyes, me mataría!”

En ese momento es que lo notó, al recordarlo ..

¡Era miedo lo que brillaban en los ojos de Shaoran cuando él dijo eso! 

¿Porqué había tenido miedo si ella sólo iba a decirle que era el momento de separarse para siempre de las dudas y secretos? ¿qué había pasado por la mente de él en ese momento que había estado tan asustado?. Si, porque había miedo más que ira –aunque ella en ese momento había estado demasiado perpleja como para notarlo- cuando la soltó con la misma rapidez que la había sujetado, antes de salir de la habitación como si lo persiguieran ideas espantosas..

Y no había vuelto. No había vuelto a verle.. 

- “Señorita, debería cenar algo” –insistió de pronto el anciano- “¿no vé que el niño Hien está empezando a preocuparse por su salud?. Usted luce muy débil porque no se está alimentando como debe, además, todo lo que hace es trabajar desde que se levanta hasta que viene a verme.. Necesita descansar más..”

- “Sé que es injusto preocuparte con mis cosas Wei, pero este es el único lugar donde no tengo que fingir que todo está bien... aún el amable lord Ruthwen cree que Shaoran está de viaje de negocios..”

- “Señorita..” –replicó el anciano, con profunda pena.

En aquel último mes, Sakura había palidecido y adelgazado notablemente mientras unas ojeras parecían estar permanentemente en su rostro triste y siempre inquieto; sus ojos verdes eran más grandes que nunca pero el brillo en ellos era de melancolía y angustia, a la vez que las comidas se habían convertido en una verdadera batalla en la que no siempre Mei Ling y May May podían ganar ya que muchísimas veces durante el último  mes la antigua card captor había pasado días sin probar bocado alguno. Quizá por eso no era de extrañar los desmayos y la creciente debilidad que la aquejaba y no obstante de ello, Sakura había retornado sus actividades casi con desesperación. 

La Agencia noticiosa y todo el mundo de las comunicaciones del Concilio llenaban sus mañanas de una forma que a Wei le parecía casi obsesiva, aunque comprendía que la joven hija de Fujitaka Kinomoto lo que deseaba era ocupar las horas vacías sin hundirse en la inquietud ya no sólo por la situación de su matrimonio, sinó por la amenaza que la Leyenda Perdida entrañaba sobre la seguridad de Hien y Shaoran.

- “No desea preocupar a su familia y amigos.. con los problemas que hay entre ella y el señorito. Y como si fuera poco mi señora Ieran no es precisamente una ayuda en estos momentos..” 

Efectivamente, Ieran Li no estaba haciendo fáciles las cosas. Tan desconcertada como los demás por la repentina ausencia de su hijo, la Gran Dama no había perdido tiempo en hacer manifiesto su desaprobación a Sakura por “no haberle informado adecuadamente” de la partida de Shaoran, y si bien el malentendido ocasionado por la animosa May May –aquel baby shower celebrando un bebé que NO venía en camino- la había puesto muy feliz, la verdad no le había gustado para nada..

De allí que la Dama volcara toda su frustración en censurar la forma en que Sakura descuidaba la casa y la disciplina sobre Hien...

Pero allí se había estrellado con un muro. Por muy deprimida, o angustiada que estuviera, la antigua card captor había sido inflexible.

- “No va a hacerse cargo de la educación de mi hijo” –indicó con claridad, cuando Ieran casi lo daba por hecho- “Shaoran está... viendo asuntos importantes pero yo sigo aquí y no pienso dejar que Hien falte a la escuela para que intensifique sus lecciones de magia..”

- “Podría ser por eso que su poder no despierta. Ni tú ni mi hijo ponen verdadero empeño en que intensifique hallar su propio poder..”

- “Su hijo puso las cosas perfectamente claras la última vez, señora” –la voz de la muchacha fue firme- “ni usted va a ir buscando desde ahora una prometida para Hien, ni tampoco va a tener ninguna ingerencia sobre su educación. Shaoran lo dispuso así y aunque yo no estuve de acuerdo originalmente, ahora veo porqué él tomó esa decisión”

La Dama china había quedado muda de la sorpresa y Sakura se había marchado de regreso a sus habitaciones sin admitir réplica.. las cosas no habían sido mejores cuando llegó una comunicación oficial de Shaoran indicando expresamente que “solo la Madre del Heredero tiene ingerencia sobre la educación de Hien Li”.

¡Era como si Shaoran, aún a la distancia también estuviera poniéndole a Ieran una barrera que la apartara de Hien!.

- “Por cierto señorita” –dijo Wei, casi con pesar- “mi Señora Ieran tuvo la cortesía de comentarme que usted iba a recibir a la Señora Akasha en el Concilio, como anfitriona en la Reunión de Damas...” 

Sakura suspiró.

- “Si. Pasado mañana. Es la primera reunión a la que ella tendrá derecho a asistir desde que su clan fue reconocido oficialmente en el Concilio....”

- “Es apropiado que Sakura recuerde su posición como Dama del Jefe Supremo del Concilio más que todo, por el honor del clan Li. Fue Shaoran quien reconoció el derecho de los thughs de abandonar las sombras y sería terrible que Sakura siendo su esposa, cometiera algún tipo de despropósito hacia Akasha en esa fiesta. Sería como si ella no acatara las decisiones de Shaoran” –había comentado Ieran Li a un resignado Wei- “yo sé que Sakura tiene muchas más libertades de las que ninguna esposa de un Jefe ha gozado antes, pero ya es bastante con el hecho que se la vea con un extranjero todo el tiempo cuando su esposo esta ausente..” 

- “¡Mi señora!” –el anciano no había podido contener una expresión desaprobatoria- “la señorita Sakura trabaja con ese caballero y ...”

- “Sé que es el dueño de una empresa asociada con el Concilio por asuntos de comunicaciones, pero no es correcto Wei” –cortó fríamente- “una mujer no debe hacer cosas buenas que parezcan malas y no importan los tiempos que sean, nunca será  correcto que se vea a Sakura con otro hombre en ausencia de su esposo. Ya sé que a ella no le interesa mi opinión y a Shaoran tampoco, pero hazle presente que ya sería demasiado de su parte que desaire a Akasha en la fiesta de las Damas del Concilio.. bastante ya se murmura sobre Sakura para que además ella ofenda a quien Shaoran desea ayudar..”

- “La atenderé Wei” –murmuró la hija de Fujitaka Kinomoto con resignación, mientras Wei suspiraba al recordar las palabras de la madre de su señorito- “sé que Dama Ieran desaprueba todo lo que yo hago y no le daré ocasión para darle una queja o una preocupación más a Shaoran.. donde quiera que él esté”

- “Lo siento mucho, señorita”

Los ojos verdes miraron al anciano con gratitud.

 Si, durante este mes, Wei realmente lo había sabido todo sobre ella y aunque en un principio al propio anciano le había sido difícil creer lo que Sakura le dijo sobre Akasha –a quien él había criado también, así como a Shaoran y Mei Ling, al menos hasta que Akasha fue reclamada por los thughs- a estas alturas ya no le quedaba ninguna duda. El sufrimiento de Sakura era auténtico y su angustia y animosidad contra Akasha nada tenían que ver con la fama de asesina de la thugh; por si fuera poco el anciano había escuchado de la propia boca de May May –junto con una sorprendida Mei Ling- lo ocurrido cuando Shaoran sufriera aquel accidente con el caballo en la embajada inglesa, asi que sin ninguna duda el anciano entendía porqué Sakura detestaba tan profundamente a aquella que realmente parecía ser una copia suya.. si bien en otros colores.

- “Si mi Señora Ieran supiera que la señorita Sakura pasa tanto tiempo con ese Lord, con el único objetivo de descifrar el pergamino rojo y alejar la amenaza del prohibido  de las cabezas del señorito Shaoran y del niño Hien, no pensaría así” –se lamentó el anciano, para sí- “Es una lástima que la simpatía que alguna vez sintió mi Señora por la señorita Sakura cuando ella era niña se haya vuelto desaprobación, y todo porque la señorita no aprueba los métodos de disciplina de mi Señora, ¿cuándo entenderá Dama Ieran que lo único que hace la señorita es proteger y amar al niño Hien y al señorito Shaoran con todas sus fuerzas?, ¿cuándo?”

- “¡Hien ha vuelto a casa!” –anuncio Sakura con una débil sonrisa que sólo provocaba en ella la presencia de su hijo- “debo irme ya Wei.. debo ocuparme que haga su tarea y cene muy bien.. vendremos a verte con el postre, lo prometo!”

El anciano se despidió con un gesto de la muchacha ..

- “Tienen mucho que decirse.. mucho que aclarar” –pensó desalentado, sabiendo que su joven señor realmente necesitaba saber todo, para entender- “alguna forma debe haber para que dos corazones que se aman tanto no sean separados por tantos malentendidos y una joven maliciosa, que desea lo que no puede tener. El señorito Shaoran ama a la señorita Sakura y está también el niño Hien de por medio. ”  

Es lo que pensaba el antiguo niñero del joven jefe, sabiéndolo lejos. Rumiando solo con sus inseguridades y conflictos personales, pendiente que todo marchara como siempre pero a la vez inconsciente de lo profundo que hería a su esposa cada comunicación oficial, cada noche y hora sin noticias suyas, sin una sola línea, un correo electrónico o una llamada telefónica. Y es que Wei sabía muy bien que desde la noche de la discusión entre Sakura y Shaoran, la muchacha no había vuelto a escuchar la voz o ver el rostro de su esposo.

- “Tienen que hablar. Realmente ambos necesitan hablar”

- “¿Qué quiere decir?” –la voz de Yoko pareció nerviosa al notar que el embajador Hiragizawa insistía en ese punto en plena charla telefónica- “¿sabe algo que yo no, señor Hajime?.. lo siento preocupado, y me inquieta..”

- “No, por supuesto que no Yoko” –la serena voz del embajador recuperó la normalidad, pese a que el caballero había sentido también que la joven esposa de su hijo parecía preocupada- “es sólo lo que dijiste.. que sientes que Eriol está algo distraído..”

- “En realidad.. son sólo figuraciones mías... no me haga caso, señor. No es nada” –una gotita apareció sobre la cabeza de la chica china, que no pensaba decir a su suegro que la distracción de Eriol era posiblemente alivio, al verse librado de su presencia- “pero le agradezco muchísimo la sugerencia y el obsequio que le envió a Miriel, para su actividad de hoy. Estaba muy contenta con el vestido victoriano, pese al trabajo que nos costó lidiar con todos los accesorios.. le estoy muy agradecida por haberse tomado tantas molestias”

Hajime Hiragizawa sonrió.

- “Miriel es mi nieta Yoko. Todo lo que tengo es poco para ella y lo último que deseo es dejar que crezca tan alejada de mí como mi hijo..”

Un leve silencio incómodo fue lo siguiente..

- “Señor, yo..” –la chica dudó, apenada- “lo siento muchísimo. Temo que mi invitación fue contraproducente”

- “No, nada de eso. Sino me hubieras invitado yo jamás hubiera ido por mí mismo y ciertamente seguiría siendo un extraño para Miriel. Además, enviarle el vestido ha sido un verdadero placer y no estoy tan ocupado como para no ayudar a mi nieta. Las coordinaciones que me pidió Lord Kerringhann están casi terminadas, si bien hace mucho tiempo que no hacía una visita tan rápida a Korea, China, Taiwán y Siam”

- “¿Lord Kerringhann?” –la joven china se asombró- “¿el embajador le pidió algo, señor Hajime?... ¿no será?”

- “Aún no es seguro. .. y es mejor que mi hijo no lo sepa todavía. Si. Lord Kerringhann habló conmigo durante mi visita y me dijo que estaba deseando dejar el cargo, sólo que no sabía como asegurarse que su sucesor fuera quien él deseara....”

- “¡¡¡Eriol!!!”

- “Si Yoko. Un embajador puede sugerir nombres, pero en vista de... la avanzada edad de Lord Kerringhann él teme que consideren su sugerencia como excentricidad de un anciano, y que sólo por llevarle la contraria, no le hagan caso. Así que estuve realizando  algunas coordinaciones para mejorar la imagen de Lord Kerringhann y apreciar que perspectivas tiene la corona inglesa sobre Eriol... y me complace decir que en Buckinghann Palace estarán encantados de darle el nombramiento, aunque varios embajadores en Oriente habían hecho comentarios sobre Lord Kerringhann y un supuesto “deterioro” de sus facultades mentales, así que le representé en algunas pequeñas actividades y creo que en este momento ningún sector en oriente ni occidente, tendrá objeción o duda de apoyar la elección de Lord Kerringhann sobre su sucesor.. sea quien él designe..”

- “¡Oh, Milord, ¿cómo podría yo agradecerle?” –Yoko estaba perpleja y feliz- “¡yo, no tengo palabras.. y Eriol..!”

- “Eriol no debe saber nada, porque en realidad nada hice. Lord Kerringhann tiene el derecho a sugerir a quien él crea capaz.. y si él y la Corona creen que Eriol puede con el cargo sólo a ellos les compete” –contestó- “ha sido él mismo, con su trabajo y apoyo a Lord Kerringhann y tu labor a su lado, siempre promoviendo becas y ayuda a los menos afortunados, lo que le hace tener tan buena reputación. Y te reitero mi pedido que no me llames por mi antiguo título... ” –mientras el diplomático hacia una pausa Yoko sonrió- “más aún cuando has sido tan buena influencia para mi hijo..” 

- “¡Pero usted ha sido tan bueno que.....!”

- “No. No le he ayudado” –dijo veraz- “No es mi política y lo sabes. Nunca me ha gustado la gente que no hace nada y obtiene todo gratuitamente, yo sólo he hecho recordar a algunos desmemoriados que Eriol no es ya el señorito aburrido cuya sola vida era viajar y gastar dinero a manos llenas. Nada más. Es el trabajo de Eriol estos años el que habla por sí mismo” –había cierta satisfacción y orgullo paterno no disimulado en la voz del aristócrata japonés- “y es mejor que ni me menciones si Lord Kerringhann sale con su gusto. Conociendo a Eriol, es capaz de negarse si cree que yo manipulé algo, cosa que no hice pero mejor no correr riesgos” 

- “Gracias por todo..” 

Los ojos negros del diplomático se enternecieron a la dulce voz de la muchacha. Si, realmente la visita a Japón no había sido un fracaso.. había conocido a Miriel y la niña no había tenido reparos en darle su afecto además, verdaderamente Yoko era casi como la hija que nunca llegó a tener..

Pero Eriol... ¿porqué tenía que ser tan arrogante y pagado de sí mismo? tan...

Como él.

¡Oh, eso era lo que le hacía preocuparse!... la visita había servido para mostrarle que su hijo no tenía los defectos de Regina, sinó los suyos.. y eso no le gustaba para nada..

- “Yoko, hija mía.. y disculpa mi atrevimiento al llamarte así” –la joven china contuvo el aliento ante el tono perentorio de su suegro-  “por favor.. no tengas secretos con él. A Eriol le gusta tenerlos, los secretos que él sabe de los demás le dan cierta sensación de superioridad, pero NECESITA saber todo sobre ti, aunque jamás lo admita por pura arrogancia y orgullo malentendido. Pero eso no es del todo culpa suya. Son mis propios defectos y temo no haberle ayudado a lidiar con esos rasgos de carácter que tampoco logro controlar aún”

- “No... lo entiendo” –la joven estaba perpleja- “pero me honra al llamarme “hija”.. yo..”

- “No me hagas mucho caso. Lo siento. Tal vez es sólo que me estoy haciendo viejo. Cuídate mucho”

La confundida muchacha no entendió lo que el aristócrata había querido decir y permaneció algunos segundos con el auricular en la mano aún cuando Hajime Hiragizawa ya había cortado la comunicación. Entretanto, el antiguo Embajador sólo negó con la cabeza..

No era fácil para el aristócrata expresar lo que pensaba, comunicarse e intentar establecer lazos con su hijo y la familia de él. Eran años, demasiados años de vivir casi como un autómata pensando sólo en trabajo, vidas de millones que dependían de sus gestiones, responsabilidades movilizándose por todo el mundo, siempre esclavo del reloj y sus propias rutinas pero después de haberlo pensado tanto.. y charlar con el único amigo verdadero que tenía es que decidió dejar su cargo y finalmente aceptar la invitación que la esposa de su hijo le había hecho. No tenía necesidad de renunciar para visitar Japón, pero era una decisión que no lamentaba en lo más mínimo.

Su trabajo había sido su escape en el pasado.. pero ya no iba a escapar más. No iba a escudarse en su trabajo por no lidiar con su orgullo herido. Si bien su relación con Eriol era la misma, Hajime sentía que había valido la pena. Aquella muchacha de ojos grises había sido tan dulce y gentil como una hija y no podía evitar verla como tal y en cuanto a la pequeña Miriel, vencidos sus recelos iniciales ya la sentía tan cerca, como siempre debió ser siendo su única nieta .

Tal vez por eso se sentía de pronto tan preocupado por su hijo, Yoko y Miriel. 

Puede que Eriol no lo quisiera en su vida, pero era su único hijo..

- “No pasa nada. Sólo me estoy volviendo un viejo hipocondríaco.. peor que Regina” –se dijo- “creo que Eriol tiene el suficiente sentido común pese a su orgullo, como para reclamar, preguntar y no callarse cualquier duda que tenga con Yoko..” 

- “Milord..” –murmuró en ese momento la joven asistente, tocando la puerta del despacho de Hiragizawa después que observó a escondidas y cuidadosamente que Jeff O´Neill se había marchado- “creo que tiene derecho a saber algo..”

Los ojos azules de Eriol dejaron de contemplar el sobre cerrado con la información que el agente irlandés trajo de los Druidas, para notar el semblante compungido de la chica ante él..

- “Elaine, en este momento estoy ocupado y agradeceré por favor que..”

- “Es sobre Milady, Milord”

Las manos de Eriol rompieron mecánicamente el sobre de Jeff, pero fue en ese momento en que la asistente puso unos papeles ante él y el inglés sintió realmente que el mundo se abría a sus pies cuando leyó aquellos documentos.. 

- “Leer papeles no es todo lo que una mujer de empresa hace en el mundo” –decía Sonomi, contemplando con alegría a la niñera-“siempre me inquietó mucho que mi pobre hija no consiguiera ayuda para la casa, pero ahora puedo sentirme verdaderamente tranquila” –resopló- “¡estoy segura que ese maleducado neurótico ocasiona a mi hija mucho trabajo, pero ya que ella tiene de tu ayuda Megumi, estoy más tranquila por mis nietos y mi pobrecita hija!”

Megumi asintió, contenta de haber vuelto a la casa de “sus niños” y sin comprender aún del todo porqué la mamá de Tomoyo se refería a Touya como “maleducado y neurótico” pero en vista de que ese parecía ser un trato mutuo –ya la niñera había visto a Sonomi y su yerno tratarse de esa forma en varias discusiones en los días que la empresaria llevaba en casa- no dijo nada en contra. Al fin y al cabo, estaba muy contenta y tranquila al volver al hogar de los Kinomoto...

Aunque “tranquilidad” no era el término que definía a Byakko, quien charlaba en ese preciso momento por teléfono con Kerberos..

- “¿Queeeé???” –gritaba el simpático peluche- “¿sólo falta una card maestra de las Protection Cards para que Tsuki despierte como guardiana? ¿no se supone que ya lo es?”

- “Megumi aún no recuerda nada de sus poderes Kerberos... ¡pero no es eso lo que me hace llamarte! ¿no crees que deberíamos hacer algo? ¡a este paso Spinel jamás va a despertar!”

- “¿Spinel?” –saltó Kero- “¡Si, es ciertoooo!, ¡tenemos que hacer algo!”

- “Pues deja de decir lo que ya sé. ¿No sabes donde esta la identidad falsa de la guardiana?, ¡tiene que ayudarnos a ubicar el libro!”

- “¡A ver si sugieres algo en lugar de sólo decirlo! ¿y a que viene ese interés en Spinel?” –saltó Kero, algo celoso- “¡no te desesperaste tanto por reencontrarme a mí gata loca!”

- “¡¿A QUIEN LLAMAS GATA LOCA??!”

- “¡A TI! ¿A QUIEN MAAAAS???!!”

- “Kerberos.. no grites por favor. He visto a papá ir a su habitación y parecía que le dolía la cabeza..” –murmuró Miriel, dejando de hacer su tarea escolar ya que Kero sobrevolaba su habitación con el celular entre las patitas de felpa- “puedes hablar por teléfono con quien quieras y cuando quieras, pero no grites tanto..”

El simpático peluche hizo un gesto de suficiencia después de casi tirarle el teléfono a la gata, y sólo entonces se volvió hacia su nueva dueña...

- “¡Nahhh!, ¡¿qué te hace pensar que a tu papá le molesta mi voz? ¡él me conoce muy bien!, ¿sabes?” –una idea pasó por su mente- “hmmm... él debe saber donde puso el libro azul...”

- “¿De qué libro hablas?”

- “¡Nada, nada!, pero creo que voy a tener que charlar con Eriol más tarde..” –se cruzó de bracitos con gesto convencido- “si, creo que esa es la mejor solución”

- “Pues espera a que esté bien porque tiene dolor de cabeza. Hace media hora fuí a saludarle a su despacho y dijo que no se sentía bien. Creo que por eso es que la asistente de mamá estaba allí, supongo que le había llevado una aspirina ¡porque papá ni siquiera me hizo caso!”  -continuó la niña- “y yo quería contarle que a todos les gustó mi vestido, hasta a Rei” –dudó- “bueno... eso creo.”

Kerberos hizo un gestito exasperado..

- “Ese flojo nunca va a tomarse la molestia de decir más que “si” o “no”. ¡Siempre he dicho que el muy bobo no sabe divertirse!”

Miriel no contestó mientras Kerberos se revolcaba de risa por los aires como si hubiera dicho un gran chiste, pero entretanto la niña no pudo evitar pensar que su guardián parecía muy entretenido con Tao y aquellos dos nuevos amigos suyos. ¡Oh, con lo que ella deseaba que él le prestara más atención!.

Bueno, en realidad Tsukishiro le prestaba atención.. pero no la había mirado con admiración pese al victoriano atuendo, al menos no como otros niños del colegio. El adolescente se había limitado a asentir cuando ella le había preguntado ansiosamente si se veía bien..

- “Eriol, la cena esta lista” –anunció Yoko alegremente- “¿te pasa algo? no te ves muy bien”

Los ojos azules contemplaron a la muchacha con una fijeza talo que Yoko parpadeó, extrañada..

- “¿Pasa algo? ¿estás enfermo?”

El inglés no se movió de su postura –en aquel, su sillón de orejas favorito- pero su brazo tironeó de la muchacha casi con brusquedad hasta atraerla hacia él casi violentamente, pero no la besó.

Ante la sorpresa de ella, la mano masculina sólo recorrió los contornos del rostro femenino, muy, muy lentamente...

- “¡Eriol.. ¿que te pasa?” –la muchacha le miraba con los enormes ojos grises, muy abiertos- “¿que tienes?” –añadió asustada notando un brillo atormentado en aquellos ojos azules normalmente divertidos o arrogantes- “¿qué te pasa? ¿qué..?”

La chica no pudo continuar, la boca de su esposo estaba sobre la suya besándola de forma demandante, exigente.. brusca y posesiva pero ella correspondió al gesto con sencillez y pronto se encontró apretada entre los brazos masculinos..

- “¿Qué tienes?” –murmuró, ya preocupada- “dime que te pasa, por favor..”

- “No voy a decir nada... no. ¡No hasta que lo vea con mis propios ojos!, no, no hasta verlo por mí mismo, sólo entonces lo creeré” –pensó el ingles, ahogadamente- “tengo que ser racional, ¡usa la razón, siempre he podido mantener la calma hasta que puedas comprobar si lo que esos papeles sugieren es verdad!!” –dijo en voz alta- “nada.. es sólo..” –dudó- “Jeff estuvo aquí y ya sabes que con él anda siempre el espíritu de Tsu Chin. El fantasma dijo algunas cosas que me molestaron... cosas sobre ti, ya sabes que él te amó al fin y al cabo  

La muchacha sonrió mientras Eriol se felicitaba y sorprendía a la vez, por lo fácil que había sido hilvanar esa mentira..

- “Tsu Chin es sólo un espíritu en expiación.. no tienes que incomodarte por culpa suya”

- “Lo sé, pero me provocó una jaqueca. No voy a cenar”

Los ojos grises le miraron con preocupación..

- “Pues ¿qué te dijo?”

- “No fue serio, sólo que es molesto... y la jaqueca también” –al menos no mentía en eso ya que hace ocho años y estando vivo en su papel como “Heraldo de la Destrucción” Tsu Chin había sido un auténtico dolor de cabeza para Shaoran y todos.. y llamarlo “dolor de cabeza” en realidad era una subestimación- “ve a comer con Miriel.. Anda”

La joven Lady asintió luego de apretarse un momento en su regazo –no notó que su esposo tenía las manos empuñadas, como si estuviera conteniéndose- y cuando la puerta del dormitorio de Eriol se cerró, el inglés se dejó caer sobre el lecho...

- “Tengo que mantener la calma.. debo usar la cabeza y llegar hasta el fondo de esto sea lo que sea, debo saber si realmente Yoko tiene un amante, hasta entonces... debo mantener la cordura y, la razón... si. Aunque me cueste, debo llegar al fondo de esto”-añadió- “odio admitir que Shaoran tenía razón. Es más fácil tener la cabeza fría cuando uno es espectador..”

- “Esto de observar sin decir nada empieza a volverme loco” –pensaba Hin Lu en silencio, mientras continuaba trabajando desde su laptop, con la misma profesionalidad de siempre- “no entiendo ni a donde vamos, ni porqué vamos a donde estamos yendo o lo que estamos buscando.. No entiendo porqué Shaoran insistió en volver a visitar al Gran Sabio cuando prácticamente es una lucha de supervivencia llegar hasta el pico perdido donde vive “el Guardián de la Sabiduría”... ¿qué tendría que decirle cuando no hace mucho que le visitó? ¿y no se supone que aquel hombre, Monou, era un enviado del Gran Sabio? ¿acaso le ordenó a Shaoran que fuera a verle?.. no entiendo nada..”

El esposo de Mei Ling suspiró confundido, y no por el movimiento de la bolsa en Asia o en Occidente, pero como su opinión no era tomada en cuenta continuó trabajando a toda velocidad..

- “Fué buena idea no soltarle mientras está de esta forma... ¡claro que sí! ¡no, no!, ¡Shaoran no va a ir a ningún lado sin mí aunque mis pulmones o mi cabeza paguen el precio!. Y al menos, para llegar a ver al Gran Sabio si que le pude servir.”

Por primera vez en su vida, el secretario se encontró agradecido que la mano que perdió en la batalla de la torre de Tokyo, años atrás, hubiera sido sustituída por una mano metálica que siempre ocultaba tras guantes, y es que de su mente, no estaba nada lejos el hecho que en la visita apresurada que habían hecho al Gran Sabio, su prótesis mecánica había sido muy útil a la hora de pasar los obstáculos que debían superar al subir aquel altísimo pico de las montañas..

- “No entiendo porqué la prisa... aunque esta vez si que me llevé un buen susto ¡la última vez Sakura y Hien esperaron a Shaoran bajo la montaña!, y si bien ya sabía que habían pruebas a superar para ver al Gran Sabio, no esperé que fueran tan duras como para poner en riesgo la vida. ¡Y más aún con la prisa que se traía Shaoran!. La última vez le tomó casi tres meses vencer los obstáculos y llegar con el Sabio, pero ahora batimos récords! ¡sólo fueron 2 semanas!”

Dos semanas.

Si, habían superado las pruebas mortales camino al Gran Sabio en las dos primeras semanas después de partir de Li Manor, y Hin Lu aún no entendía nada. Ni el porqué de esa visita, la prisa de su joven señor..

O la discusión que le había visto tener con el encapuchado Sabio..

Discusiones arduas que habían durado más de una semana...

¿Qué era lo que Shaoran exigía, discutía y comentaba con tal desesperación?, no lo sabía, pero si ya aquella situación le había confundido, había sido peor cuando el jefe del Clan Li decidió dar por terminada la entrevista. Si bien en un primer momento el esposo de Mei Ling había suspirado de alivio –y después de susto, al recordar que debían volver a pasar por aquellas pruebas mortales que había en el camino- ahora estaba más confundido que al empezar ese asunto..

Y es que, pese a todo, podía entender que había algo que Shaoran debía hablar con el “Guardián de la Sabiduría” pero no entendía porque es que continuaban aquella travesía que, al menos para él, no tenía sentido alguno..

- “Ni siquiera el Gran Sabio sabe si interferí en el destino de Sakura. El que ella sepa y hable la lengua perdida de la leyenda es una prueba que la anterior encarnación de ella tiene que ver con aquel mito, pero mi anterior encarnación no estuvo alli...” –el viento agitó los cabellos castaños del joven jefe y el sólo aspiró profundamente- “¿quiere eso decir que el hombre de los sueños de Sakura aún deberá aparecer a reclamarla? ni siquiera el Gran Sabio sabe a quien elegiría ella si tuviera que elegir en este momento, al menos de ese lado... no tengo ninguna respuesta”

- “¿Estás seguro de hacer esto, Shaoran?”

Los ojos canela del hijo de Ieran Li contemplaron a su abnegado secretario, guardián y amigo con algo de compasión. La travesía debía tener a Hin Lu confundido y no podía culparlo por el desconcierto y cansancio que se notaba en su buen amigo cuando ni siquiera él mismo había sabido a donde ir cuando salió de Li Manor esa noche, desesperado y lleno de miedo..

- “Me adelantaré un poco Hin Lu... quiero estar solo”

El secretario asintió y se dispuso a seguir a su señor a una distancia prudente para su seguridad, pero que a la vez le permitiera estar a solas con sus pensamientos..

- “¿Iba a pedirme ella el divorcio?” –se preguntó Shaoran por enésima vez mientras el fuerte viento revolvía sus cabellos- “no lo sé, pero ciertamente en ese momento no iba a poder soportarlo. Ni siquiera creo poder soportarlo ahora. Cada día sin verla es un auténtico tormento pero si quiero encontrar algunas respuestas a estas horribles dudas, tengo que ir hasta el final. Por ella, por nuestro hijo y por mí mismo. Si me hubiera quedado en casa viéndola cada día y noche, es probable que la desesperación me hubiera hecho matarme a mí mismo antes que encarar lo que ella iba a decirme.. sea lo que sea” –suspiró- “No verla ahora, es una tortura que me mata lentamente, pero como le dije a Eriol necesito mantener la cabeza fría y no hacerle más daño. Nada de lo que ha ocurrido es culpa suya y sólo ahora puedo verlo, pero eso no lo hace más fácil.. ¡maldición, no lo hace!”  

Los pasos del joven jefe eran lentos pero decididos.. sabía que Sakura y Hien estaban protegidos de cualquier posible amenaza y aún a la distancia y gracias a la tecnología, podía estar seguro que el Concilio no le estaba dando problemas e inquietudes a ella, y es que, pese a que la muchacha ignoraba en qué lugar del mundo estaba él, Shaoran sabía todo lo que pasaba en Li Manor..

Al menos, lo que podía saber gracias a las comunicaciones oficiales..

Para bien y para mal

Porque jamás sintió tal acidez cruzar sus venas como la que sintió, cuando Mei Ling avisó a Hin Lu aquel disparate..

¡No había forma que Sakura estuviera embarazada! ¿qué clase de broma torcida era ésa?. En un primer momento pensó que su esposa estaba loca al hilvanar tal mentira –sabiendo que él sabría la verdad mejor que nadie- pero pasado el primer acceso de rabia y frustración entendió que eso era imposible..

- “Ella no es capaz de jugar con algo así, muchacho” –había dicho el Gran Sabio cuando lo vió tan desesperado- “¿crees realmente que ella inventaría eso?”

- “¡No, no, sé que ella no lo haría!” –gritó, indignado- “pero ¿no entiende que ya estoy harto? ¡estoy harto! ¡no de ella, por favor, la necesito como el aire que respiro! pero toda esta situación entre nosotros me está enloqueciendo..” 

- “Lamento no poder ayudarte. No puedo darte la seguridad que Sakura te elegiría a ti si es que el hombre de su pasado reencarnó y la reclama en la actualidad, en esta vida”

- “¡No me diga lo que llevo tanto tiempo temiendo!.. sin ella no soy nada ¿no lo entiende?, no sé que tan importante sea eso de las vidas anteriores, pero...” 

- “¿Hablaste con tu amigo a través de esa cosa que llamas internet?”

- “Dudo que Eriol haya creído que este es un viaje de negocios común. Pero no hizo preguntas” –aceptó el joven- “pero según la experiencia de él y su esposa, la gente que reencarna y se busca.. hasta encontrarse”

- “Temes que Sakura encuentre a ese hombre, o que ya lo haya encontrado... por eso la libras de tu presencia para que ella también pueda aclarar sus sentimientos”

- “Si”

- “¿Por eso no has querido verla, escribirle o telefonearle directamente?”

- “Si... y porque si la veo o la escucho temo flaquear y salir corriendo a buscarla” –suspiró- “además yo también necesito no sentir que me ahogo en este mar de dudas. Me pregunto aún si ella realmente quería pedirme el divorcio esa noche... y no lo sé. Si encontró al hombre de su pasado yo...”

El encapuchado apreció el lamentable estado en que estaba el joven jefe.. y no por las pruebas peligrosas que había pasado para llegar hasta él..

- “¿Que razones tienes para pensar así? ¿los simples celos que tienes contra aquel hombre que la ayuda a traducir el pergamino? ¿tienes alguna buena razón para suponer que aquel es el hombre de su pasado por el hecho que entiende el idioma que ella murmura?” –el Gran Sabio razonó- “si es un lingüista no es tan insólito que lo sepa.. ¡tú lo entiendes! no muy bien, pero el Concilio y particularmente Zhiao te enseñó..”

- “¡No lo sé, no lo sé! ¡no sé si es instinto o simple y maldita paranoia! ¿no entiende que no estoy seguro de lo que está en mi cabeza?, las estúpidas encarnaciones jamás fueron algo en lo que yo pensara, pero ahora está la de Sakura y si bien no me interesa la mía ¡ella si parece necesitar saber más de la suya!”

- “Si la seguridad tuya y de tu hijo están de por medio... ¿porqué te sorpren..?” –algo llamó la atención del encapuchado- “un momento.. ¿sabes algo de tu previa encarnación? ¿han llegado a ti las visiones, sueños o..?”

- “Induje a mis recuerdos a volver mediante un hechizo ¡y no me diga que está mal, porque lo sé!.. pero quería saber.. necesitaba creer que aquel hombre por el que ella lloraba era yo, o había sido yo.. ¡quería que fuera yo!” –se revolvió la cabeza con desesperación- “pero no fué así, ¡no fué así!..creo que mi última encarnación estuvo en algo parecido al medioevo occidental, ¡así que no hay forma de que ella y yo..!”

- “¡¡Chiquillo, chiquillo!! trata de pensar con la cabeza, fíjate bien en lo que dices. ¿Cómo esperas que ella ponga sus sentimientos en orden si los tuyos son un auténtico huracán?”

- “¿Qué quiere decir?” 

Los pasos del joven Jefe se detuvieron de pronto y en sus ojos brillantes y de color canela estaba la decisión. Si, era lo correcto. Si había decidido que la soledad era lo mejor para pensar con la cabeza fría tanto para él y Sakura –esta autora piensa que hubiera sido lindo que le hubiera pedido su opinión a la antigua card captor- y había tolerado todo aquel horrible tiempo sin verla, lo menos que le debía a ella era poner en orden todo lo que estaba en su mente y corazón. Sus responsabilidades como Jefe del Concilio, sus deberes con su clan, su hijo y con la única mujer que amaba. Y ya que se estaba asegurando de cumplir sus responsabilidades pese a la distancia con su clan y su familia al ver su seguridad... 

Iba a averiguar de una vez y para siempre, que había en ese pasado suyo, quizá entonces tuviera el valor de escuchar lo que Sakura había querido decirle... sobre su propio pasado y sus sentimientos. 

Y debía usar la razón, ya que su corazón sufriría de cualquier manera.

- “¡Signore Li!” –saludó un hombre elegantemente vestido, yendo al encuentro de Shaoran junto con Hin Lu- “¡le esperaba con impaciencia! ¿desea realmente empezar de una vez?”

- “Si, signore Rospoli” –sus ojos brillaron al asentir- “adelante..”

- “Es un honor signore Li.. ¿le parece a usted un lugar hermoso?” –el hombre parecía entusiasmado- “este es el auténtico Palazzo Mocenigo, restaurado y convertido en el hotel que tiene el honor de recibirle, en el mismo centro de la histórica Venecia. Permítame mostrarle sus habitaciones.. su asistente me decía que es la primera vez que visita usted esta ciudad y será un honor para mí ser su guía” 

- “No quisiera molestarlo signore. Supongo que no es común que el dueño del Hotel pase su tiempo como guía turístico..”

- “Con un cliente de su categoría, para mí es un honor. Además, su secretario me hizo presente que usted desea conocer la historia de Venecia y soy la persona que mejor conoce de la historia de esta ciudad... y la del hotel”

- “¿Sabe Ud. de la familia Mocenigo original?”

- “Si signore. He pasado años como administrador de este antiguo sitio, y si le interesa cualquier detalle de nuestro hotel o de la antigua familia que lo construyó originalmente, soy el más indicado para decirle lo que desee..”

Shaoran ingresó al lugar con paso firme sintiendo una leve sensación de deja vú pero seguido del orgulloso dueño y del confundido Hin Lu, que no entendía todavía cual era el motivo de estar allí..

- “No puedo enfrentar a Sakura y al hombre de su pasado, sin conocer el mío.. sea cual haya sido” –se dijo el joven jefe- “hasta entonces, no debo tomar en serio las comunicaciones de mi madre quejándose sobre la amistad de Sakura y ese sujeto, Ruthwen. ¿Con que cara podría reclamarle a ella que quiera saber de su pasado si no trato de entender que fué del mío?. Ella está en su derecho y yo también. Hasta entonces, no tomaré las sugerencias de Madre o de Akasha en serio. Quiero creer que el Gran Sabio tiene razón y que el hecho que ese hombre hable el idioma perdido no es más que algo propio de su labor como lingüista porque quiero creer que el hombre de los recuerdos de Sakura no ha aparecido aún en nuestras vidas. Si, y por eso debo también conjurar el fantasma de aquella mujer, Roxelana. Quizá así entienda mejor lo que Sakura siente por aquel fantasma de su pasado...sea quien sea al final”

- “¡NO, NO, NO PUEDE SER!, ¡NO ERES ÉL, NO, NOOO!” –lágrimas brotaron de los ojos verdes de Sakura, mientras sollozos incontenibles e incredulidad la sacudían- “¡no, no, no!”

- “¡Sakura! ¿qué pasa? ¿que son esos gritos?”

- “¿Que sucede? ¡vas a despertar al primito! ¿qué es..?”

Mei Ling y May May casi se congelaron al ingresar en la habitación de la hija de Fujitaka Kinomoto ¿que estaba pasando a Sakura?, la joven sollozaba y negaba frenéticamente pese a que la madrugada estaba avanzada, pero al notar el movimiento en el lecho, ambas mujeres notaron perplejas que Sakura acababa de despertar entre sollozos..

- “¿Que sucede Sakura? ¡háblame! ¿que ocurrió?” –se angustió Mei Ling- “¡por favor dime!!”

- “Es sólo un mal sueño, mujer” –dijo May May, tratando de tranquilizarlas- “no tienes que ponerte así sólo por algo que soñaste y....”

En ese mismo instante las manos de la antigua card captor, que cubrían sus ojos empañados en llanto se apartaron por unos segundos y Mei Ling y May May notaron horrorizadas que...

¡Sakura estaba ciega!

- “¡¡Oh, oh, oh!! no.. ¡no entremos en pánico, ¡no entremos en pánico!” –gimió May May- “¡Sakura estas ciega!, ¡estás ciega! ¿que demonios pasa? ¡esto no puede ser, no puede!”

- “¡Contrólate May May!” –exigió Mei Ling- “cálmate Sakura, por favor.. cálmate, nosotras vamos a pedir ayuda y.... “

- “¿Mami? ¿qué le pasa a mi mamá?”

Las espantadas mujeres casi se pusieron frente a un confundido Hien, que apareció en la puerta de la habitación de sus padres enfundado en sus pijamas, e insistió durante casi diez minutos que había escuchado llorar y gritar a su madre..

Pese a que ambas mujeres estaban haciendo todo por disuadirlo de lo contrario..

-  “¡Que no, monadita, no seas necio! ¿verdad que no pasa nada tía Mei?”

- “Hien, cariño, vé a tu habitación que es muy tarde y...”

- “¡Pero ¿porqué no me dejan ver a mamá?”

- “¡Es que..!”

- “Hien, hijito.. ven aquí”

La suave voz de Sakura erizó de espanto a ambas mujeres quienes casi cerraron los ojos imaginando el escándalo que haría Hien al ver a su madre con los ojos sin luz, pero como nada ocurrió, las dos volvieron a entrar, mirando sorprendidas a la joven de ojos verdes abrazar a su hijo con toda su alma..

- “Mamá, tranquila.. papá estará de regreso pronto, lo sé. ¿Tuviste una pesadilla?, no te preocupes, él sabe que lo extrañamos y ya va a regresar. ¡Yo también le quiero mucho y él sabe que le quieres mucho!”

- “Si, si,... el único, el único.. el único” –murmuraba débilmente la joven, abrazada al hijo que había tenido con el hombre que amaba- “el único hombre.. siempre..”

May May y Mei Ling estaban aún asombradas.. ¡los ojos de Sakura habían vuelto a la normalidad! ¿acaso habían alucinado o ella estuvo ciega por algunos minutos?, porque ¡ahora estaba normal, algo confundida por la pesadilla, pero normal! De modo que se miraron.. perplejas.. sin entender cómo es que a Sakura no parecía importarle aquel extraño fenómeno..

Y es que ninguna sabía que a la joven de ojos verdes no le importó haber estado ciega casi por tres minutos...

No cuando acababa al fin de ver en sueños y claramente, el rostro del hombre que había llamado “esposo” en aquel remoto pasado..

El esposo que amó en la anterior encarnación..

¡Que tenía la misma cara de Lord Ruthwen!.

 

Continuará...

Notas de la autora: (Mikki sale de debajo de una montaña de papeles) bien, gracias por su paciencia y disculpen los días de retraso en la salida de este cap. Entre los trabajos de revisión de mi casa –por el terremoto- y el reinicio de mis clases, me andado sin tiempo. Eso, y un leve berrinche de mi musa que afortunadamente fué sobornable ^_^. 

Bien, este capítulo ha salido bastante tormentoso y difícil para los caballeros del fic, aunque la pobre Sakura tampoco se la ha pasado muy bien que digamos. Y es que no hay nada peor que la incertidumbre de no saber lo que sucede, digo yo, pero si a eso le aumentamos una suegra conflictiva y un baby shower errado.. el resultado lo tienen allí: la pobre chica está hecha un manojo de nervios, aunque el fiel Wei si que es un buen apoyo para la confundida Sakura. ¡Y miren que el pobre sigue enfermo!..

¡Uf!, Li Manor no es precisamente un lecho de rosas en estos días.

Pero quien está ahogado por las espinas de los celos es Eriol, y es que hay que admitir que los documentos hallados por la asistente dejan paso a muuuuchas suposiciones y es que de pronto parece que nada es tan simple como se ve, porque bien se nota que el Embajador Hiragizawa tiene realmente una buena intuición, y es que no hay duda que algo terrible se está cocinando en la Embajada Inglesa, aunque la investigación de Yoko empieza a aclararse poco a poco -¿quién se iba a imaginar que una monja italiana de hace tantos siglos pudiera saber tanto sobre las gemelas, Mocenigo y Boisloire?- y por lo menos Rei ya puso a Tao y a Naru ha hacer algo útil –en lugar de las bromitas yaoísticas de Tao XD- mientras los niños disfrutaron de una mañana colorida con diversos trajes típicos. 

Claro que yo ya sospechaba que Romanova no se iba a disfrazar y si medio matar de miedo a Nadeshiko ¬¬X. Ahora bien, si hablamos de miedo, la conversación entre Morgan y el ruso si que me puso los pelos de punta, aunque a Mamoru le incomodó más el “asunto floral” con los rubios Mc Nessa. Y otro que tampoco está dando brincos de gusto es Touya, con su suegra en casa y su hijito en lecciones de magia pero ¡al menos él estaba disfrutando de un almuerzo a solas con Tomoyo! -^_^ ¡bien por esos dos, luego del susto del mes anterior merecían algo de paz!- y es que comer es importante, sinó que se lo digan al pobre Hin Lu, Mei Ling y May May.. que no entienden nada de lo que pasa entre Shaoran y Sakura -la pobre chica apenas si come- ya que el viajecito de Shaoran no tiene ni pies ni cabeza para el secretario, y las Li no comprenden si realmente Sakura estuvo ciega o no..

Pero ahora -además de saber ¿cuando volverá su esposo?- lo que a Sakura le preocupa es otra cosa.. ¿qué rayos fué ese último sueño?, ¿ahora resulta que los celos de Shaoran si tenían sentido después de todo?, ¿realmente la antigua card captor vió el rostro de Lord Ruthwen como “su esposo” en aquel remoto pasado?

¿Realmente?

Vocabulario

* - “Tengo el honor de decir que conozco a Claude Hagége*, el famoso lingüista francés, estudioso y apasionado de las lenguas muertas del mundo" : Efectivamente, Hagége es una persona REAL, un lingüista que efectivamente se dedica al estudio de lenguas muertas. 

** - baby shower** : La fiestita que armó May May para festejar la pronta llegada de un bebé es también llamada en mi país “baby shower”

*** “si yo fuera tú, ciertamente lo contaría a quien quisiera escucharme. Ha sido muy interesante saber que naciste en el mismo hospital que el príncipe William de Inglaterra***, Miriel” : A lo que se refiere la profesora es que Lord Hajime informó a Miriel que ella nació en el Hospital de St Mary´s en Paddington, Londres que es el mismo lugar donde nació en la vida real el hijo mayor de la difunta Diana de Gales, el Príncipe William (si, hablan de él en el fic Chiharu y su hija Misa Yamazaki son sus fans por ser un “verdadero principe en todos los sentidos” XD!). Si, ahora ¿cómo se enteró Lord hajime de ese detalle?.. hmm.. imaginen..

**** “Morgan está usando el traje tradicional escocés. Este es un kilt**** hecho con el tartan, la tela nacional de Escocia” –dijo Connor”: Efectivamente, se llama kilt al traje típico de Escocia en el que los hombres usan una especie de “falda” a cuadros (este tipo de diseño a cuadros, los escoceces lo llaman “tartán” como indica también Connor).

***** ““Nemo me impune lacessit”***** –dijo suavemente- “osea, “nadie me ofende impunemente”: Eso es latín. Si, significa efectivamente lo que Connor dijo “nadie me ofende impunemente” pero a su vez, es el lema real de Escocia... ¿dudas?, busquen el escudo escocés y verán. Lo encontrarán fácil en wikipedia -¡viva internet!-.

****** “¿Chto s toboi?” *****  –dijo en ruso, casi fulminando a la pequeña, que le miraba temblando, como un pajarillo atemorizado- “¡vaya vaya... ¿que tenemos aqui?”: Oh, bien, cuando Romanova se encontró a Nadeshiko en traje japonés –siempre dándole sustos ¡que niño!- le dijo textualmente al verla “¿qué te pasa?” EN RUSO. Yo digo ¿cómo se atreve a preguntar eso si cada vez que la vé la asusta? (U__U)

******* “Con el rabillo del ojo, Touya no había perdido detalle de las miradas de Kurogane hacia su mesa desde que ingresaron al restaurante, pese a que estaba compartiendo su almuerzo con un tipo rubio que reía todo el tiempo -¿cómo dijo Tomoyo que se llamaba? Fay Flowright******* o algo así, el famoso amigo de Higarashi que trabajaba en Hacienda y les evitó algunos problemas..”: ¡ja, ja, ja!.. pues si, ya lo tienen.. el amigo que hacía mención “el Kurogane” de esta dimensión (si, el alter ego del personaje de Clamp de Tsubasa Reservoir Chroniques), es nada menos que el mismo Fay de esta dimensión, que trabaja en hacienda, y sigue oyendo las cuitas de su malencarado amigo XD 

******** “La flor de hoy es una lila común********” –explicó (..) en el lenguaje de las flores significa “primer amor””: Yep, esta información es CORRECTA, al igual que el hecho que un Botón de azucena significa “perdón” . ¿De donde saqué eso? De un libro llamado “el lenguaje de las flores” prestado por Chibibneko para que lo use en beneficio de la trama.. ¡gracias gata!

¡PROXIMAMENTE! : 

Primer Omake de Reencarnación : “El cristiano”   (sale el próximo 30 del mes, ya esta escrito al 98%, ¡no hay forma que me vuelva a atrasar!

La canción utilizada en este capítulo es “un alma sentenciada” de Thalía. No sé a ustedes, pero no era la que tenía en mente en un principio –y mi amiga Flor-de-Sakura es testigo- pero al escucharla me dije “¡esto lo canta Sakura!”.. así que allí la tienen.

Como siempre, comentarios, dudas o tomatazos a [email protected] y disculpas a los que me estan escribiendo, que con todo lo que me pasa, aun no contesto correo U__u pero lo haré en cuanto pueda, se les agradece su paciencia.

¡Avances para el próximo capítulo!

El temor a la infidelidad es realmente peor cuando se vive en carne propia y Eriol puede dar buena fé de eso. Las acciones del hechicero van a ser realmente fuente de muchos cambios en el futuro, pero Yoko ha decidido hablar sin tapujos de una vez por todas mientras la última revelación de Sakura crea en la joven de ojos verdes pensamientos insospechados, y Akasha vuelve al ataque. Jeff reniega porque Eriol ni se ha tomado la molestia en leer el informe que le pidiera con tanta insistencia, a la vez que Rei y sus amigos visitan al pequeño Romanova.. y se llevan más de una sorpresa. Hien y los otros pequeños intercambian ideas y tampoco los Kinomoto y los otros personajes están para nada aburridos..  ¡no señor!

Y Shaoran, menos que nadie..

Capítulo XIV “Las dudas y la tentación”

 

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