Si encuentras este símbolo puedes pulsar y escuchar música, ¡pero mejor espera a encontrarlo en el fic!.

"El Verdadero Legado"
por Mikki

 Advertencia: ¡Ups!.. Tomoyo y Touya verán a un viejo conocido¿o no? ¿que secretos tiene el corazón humano? ¿cuantos miedos pueden liberarse en los momentos menos oportunos para S+S? y.... ¿hasta donde puede llegar alguien por la persona que ama?

 Capítulo XII 
“La batalla del pasado” 


“Yo he asomado
a las profundas simas de la tierra y el cielo,
y les he visto el fin y con los ojos
o con el pensamiento.

Mas ¡ay! de un corazón llegué al abismo
y me incliné por verlo,
y mi alma y mis ojos se turbaron
¡tan hondo era y tan negro!”

Gustavo Adolfo Bécquer
Poeta español


 

Reflexión décimo segunda: Touya

“!Argh!. De un momento a esta parte hablar con Mamoru se esta convirtiendo en una auténtica tortura, no sé si la crisis es mía o la de mi hijo pero no puedo dirigirle una palabra sin que me esté sacando de quicio ¿porqué ser padre es tan complicado?; más de una vez me han dicho que Mamoru tiene mi carácter pero si eso es cierto, preferiría mil veces que fuera más como su madre o su hermana. 

No es que quiera menos a mi hijo pero Nadeshiko es incapaz de desobedecerme y de tantos enfados con Mamoru un día de estos me va a explotar el hígado...

¡Vaya!, ahora que lo pienso, mi hijo si tiene mi carácter.. combinado con el de Sonomi. 

Menuda combinación letal. ¬¬X.

Bien, jamás admitiré esto en público pero a veces me pregunto como le hace Shaoran Li para llevarse tan bien con Hien. Mi sobrino puede ser también un verdadero paquetito de problemas pero ciertamente es mucho más fácil tratar con él que con mi Mamoru, y eso que yo no tengo toda la parafernalia de esa organización pesadísima que debe ser el Concilio de Hechiceros de Oriente sobre mi espalda. ¡Uf!, de sólo pensar en todas las cosas que el marido de la "monstruo" tiene que soportar como que de pronto empiezo a admirarlo, y admirar a mi pobre hermana que le aguanta..

¿Sorprendidos?. No, el hecho que jamás haga patente ese respeto por mi cuñado nada tiene que ver con que verdaderamente sí respete a ese chino cabeza dura. Dirigir la clínica ya es un auténtico dolor de cabeza y mi hijo empieza a provocarme migrañas. Hien tampoco es del todo un niño muy trabnquilo que se diga pero hasta el momento no sé que Shaoran Li y Hien hayan tenido siquiera la mitad de problemas de los que yo he tenido con Mamoru. ¡Y para rematar estoy extrañando mucho a mi mujer! ¿que demonios se supone que debo hacer para volver a tener una vida sexual con mi esposa?..

¡Uf!, el condenado accidente de mi cuñado realmente está arruinando mi vida íntima, por cierto ¿que hora es?, !oh, demonios!, debo hacer algo porque el mocoso de mi hijo se esta retrasando y mis nervios empiezan a patearme.. ¡juro que si está jugando con magia de nuevo le voy a castigar hasta que tenga 30 años, si señor!

De repente, empiezo a admirar mucho a mi padre.. ¿cómo le hizo para educarnos a mí y a Sakura? ¡ojalá volviera pronto!"

Tomoyo se despertó de pronto con el sabor de sus propias lágrimas en la boca y al primer instante no supo donde se encontraba. ¿Que había soñado para hacerla derramar aquellas lágrimas?. Por unos segundos sus ojos se acostumbraron a la penumbra de su habitación mientras trataba de recordar lo que había soñado, pero su mente parecía obstinadamente en blanco..

Había sido una noche... complicada. Bien, de un tiempo a esta parte las cosas en su casa eran cada vez más incómodas, pero esa noche la situación había sido particularmente molesta. Mamoru había llegado algo tarde de la escuela y Touya se había puesto particularmente severo con el niño pese a que ella sabía que si lo incordiaba tanto, era porque estaba más y más incómodo con la idea que su primogénito estuviera “perdiendo el tiempo” en revisar algo de magia y cosas espirituales...

- “¡No fui a casa de Kia!, ¡Me quedé en la biblioteca de la escuela, haciendo una tarea!” –se defendió el pequeño, con el ceño fruncido de modo idéntico al que su padre lucía- “¡Kía no regresa del viaje a donde le llevó su mamá!, ¡tampoco me fui a ver a Megumi y Byakko”

- “Creo haberte dicho que volvieras de la escuela a la casa.. ¡sin ningún tipo de parada intermedia!”

- “¡La biblioteca esta dentro de la escuela, papá!, ¿acaso no lo sabes?”

- “¡Mucho cuidado con el tono con que me hablas, jovencito!, ¡no me faltes el respeto!”

- “¡¡Papá yo no!!”

- “¡Ve a tu habitación!, ¡sólo bajarás a cenar!”

Los ojos azules de Mamoru contuvieron sus lágrimas de coraje y sorbeteó la nariz taimadamente, antes de correr hacia la escalera gritando con todas sus fuerzas:

- “¡Si, mejor déjame en mi habitación para siempre!, ¡así no tendrás que verme a la cara nunca!, ¡tú me odias!”

La cara de Touya se puso pálida de coraje y se disponía a tirar del brazo del niño con fuerza, cuando la mano pálida de Tomoyo detuvo su brazo rápidamente..

- “Por favor, por favor... ¡no sigas!”

- “¡¿Ves como me habla ese mocoso?!, ¡no me respeta!”

- “Fue a la biblioteca Touya. No ha visitado a Megumi y Byakko...”

- “¿Cómo puedes estar segura? ¡capaz y ha ido a verlas, a ver mas de magia y a lo mejor tiene en el bolsillo esas cards verdes que son más un problema que una ayuda y..!”

Los tranquilos, adorables y azules ojos de la hija de Sonomi parecieron contemplar con inquietud el auténtico delirio de su esposo, antes de poner en sus manos, dulce y calmadamente, un libro que traía rotulado claramente “BIBLIOTECA DEL CAMPUS CLAMP – PRIMARIA” y cuyo ultimo sello indicaba claramente que había sido prestado a su hijito hace escasa media hora, de ese mismo día..

El médico se mordió los labios, bajando la mirada de forma culpable, antes de insultarse mentalmente los siguientes cinco segundos...

- “Me preocupé mucho por su tardanza” –dijo a modo de disculpa, ante la mirada de ella- “y.... ¡demonios!”

- “Te llamó por teléfono.. y te dijo que iba a demorar un poco. ¿Porqué no le creíste?”

- “¡Es que es muy testarudo y desobediente, pequeña!” –dijo a la defensiva- “!por eso, por eso..!”

La blanca mano femenina acarició el apuesto rostro de su marido con paciencia..

- “Tienes que ser paciente.. y controlar un poco tu genio, querido. El te estaba diciendo la verdad, y si no le crees, pronto realmente empezará a mentirte”

El médico apretó los puños sintiéndose profundamente estúpido. Si, lo había hecho de nuevo, para variar había vuelto a arruinarlo todo y Tomoyo tenía razón.Como siempre.

Los asustados ojos mieles de Nadeshiko asomaron tímidamente desde la cocina con Kiku la fantasma, y Touya suspiró, sintiéndose derrotado.

- “Nadeshiko, dile a tu hermano que baje a cenar...”

La niña había sonreído ampliamente pero nadie había esperado que Mamoru se negara con persistencia a abandonar su habitación, y si bien los deseos de Touya habían sido francamente de conciliación, la honda beligerancia del niño acabó por enviar sus propósitos por el drenaje..

- “Si no bajas a cenar, no cenarás nada durante toda la noche Mamoru” –insistió el médico abriendo la puerta de la habitación de su hijo, notando a su hijito contemplarlo con enfado en sus azules ojos infantiles- “lo entiendes ¿verdad?”

- “No tengo hambre”

- “¿Estas seguro?”

- “¡Si!”

Dando por terminada la charla, Touya cerró la puerta de la habitación de su hijo y bajó a cenar sintiéndose horrible de sólo recordar la cara hambrienta de Mamoru. Tal vez por eso no notó que Nadeshiko comió deprisa y le llevó la cena a la habitación de su hermano ayudada por Kiku –Tomoyo sonrió con ternura al ver el cuidado de la torpe niña al llevar una bandejita con la cena, mientras un plato de postre flotaba detrás, cortesía de la fantasmita- pero cuando el médico volvió a la realidad se encontró solo en la mesa, enojado y a la vez, triste.

- “Touya, Mamoru está cenando ahora, y está más tranquilo. Mañana yo misma hablaré con él y...” -murmuró suavemente Tomoyo- “por favor, quizá seria lo más atinado olvidar “convenientemente” tal castigo a nuestro pequeño. A partir de mañana”

El aludido asintió apenas y su esposa le miró con inquietud. Touya estaba enfadado y a la vez se sentía muy mal de haber tenido que castigar al niño ¡sin embargo era tan terco!. Ella sabía bien que siempre que castigaba severamente a su hijo, era él mismo quien más mal se sentía y la joven hija de Sonomi detestaba verlo sufrir así. Su niño y su marido eran tremendamente obstinados pero toda esa situación estaba resquebrajando el lazo entre padre e hijo y Tomoyo sabía que eso tenía a su esposo, tan deprimido..

Y no lo podía soportar..

Por eso, luego de charlar suavemente con Mamoru –el niño había mantenido un obstinado silencio pero había dejado que ella lo abrazara tiernamente, cosa que cada día aceptaba menos- es que detuvo a Touya del brazo, justo en el pasillo del segundo piso. 

- “Touya... por favor, dime..”

- “Pequeña” –suspiró- “estoy haciendo algo mal ¿verdad?. No sé que es, pero..”

- “¡Hermanito!, ¡chica que canta bonito!, ¡hermanito pequeñito y enojón está mirando mucho la ventana! ¡y hermanita pequeñita que canta bonito está ordenando sus muñecas!, ¡Mira, le dió a Kiku una muñeca nueva!”

Al ver a la nena fantasma ingresar a través del muro Touya se había detenido bruscamente y Tomoyo sonreído con paciencia, adivinando la presencia de la niña, evidente por la muñeca flotante que apareció de pronto..

- “Que bueno que los niños están bien Kiku. Buenas noches” –replicó el médico.

- “¡Pero hermanito! ¡Kiku y hermanito pequeñito y enojón estaban hablando de...!”

- “¡Kiku!”

La nena espectro contempló a la pareja sin entender que necesitaban privacía y Tomoyo tiró del brazo de él en un segundo haciéndolo entrar a la habitación matrimonial con rapidez..

- “Touya, Mamoru te adora, pero tienes que tenerle paciencia... es muy terco y no le das razones serias para alejarse de la magia y toda la curiosidad que le provoca. No es tan simple como decir “te alejas de eso porque yo lo digo y punto”, pero con algo de tiempo..”

- “Sólo espero que la paciencia no se me agote. Sabes que no vine a este mundo cargado de ella ¡pero odio tener que castigarle para protegerle!”

La muchacha le miró, conmovida por el acento desesperado de él. Todo el mundo podía decir que Touya era terco como una mula, tan delicado como una manada de rinocerontes y sarcástico como el más peor cínico del mundo, pero su esposa le conocía más que nadie y ella entendía que había sido muy duro para él tener a Mamoru castigado. El niño era su orgullo y antes de que el asunto de “la magia” empezara a rondar por la cabecita de Mamoru ambos se llevaban muy bien..

¡De pronto todo eran regaños y discusiones! ¡y a ella le dolía tanto verlos así!.

- “Es mejor que descanses. Buenas no..”

La frase del médico fue bruscamente interrumpida cuando la joven de ojos azules se empinó sobre la punta de sus pies y le besó en la boca, tiernamente. Y como siempre, desde la primera vez que aquel contacto entre ellos había surgido, los labios masculinos respondieron apasionadamente a la ternura de ella mientras sus brazos ceñían la estrecha cintura con fuerza, como no queriendo soltarla jamás..

- “Te adoro. Así como eres.. y los niños y yo te necesitamos. No te culpes, todo estará bien” –susurró la muchacha, en un jadeo.

Touya no contestó, estaba demasiado ocupado besándola de nuevo y con mayor pasión que antes olvidada ya su depresión, a la vez que cerraba la puerta de su habitación matrimonial de una patada.

Tomoyo ahogó una risita ruborizada en aquel instante. ¡Que curioso era el mundo! no lograba recordar lo que había soñado pero las cosas que había hecho con su apasionado marido antes de que ambos quedaran dormidos y cansados uno en brazos del otro, pasaban por su mente de una manera muy gráfica, dejándola aún temblorosa y bastante cansada, de modo que tiró suavemente de la sábana cubriendo un poco su desnudez y dirigió una mirada tierna a la viril figura a su lado, que aún la abrazaba con la misma posesividad de siempre..

Ambos se habían extrañado mucho, en realidad. Habían estado haciéndose el amor por horas y sólo aquel extraño sueño la había despertado..

Pero ¿que soñó?.

- “¿Mami?”

Hablando de sustos proverbiales.

- “¿Eh?.. ¿Na.. Nadeshiko?”

Algo en su memoria, un deja vú....

¡Ella había soñado algo así!

- “Mami... Kiku está llorando afuera. Y no me deja dormir” –gimió la niña en la oscuridad de la habitación- “¿puedes decirle a papá que la calme?.. ¿y por favor puedes encender la luz?”

Tomoyo tomó de prisa su camisón y se lo puso, mientras cubría un poco a su adorado marido..

- “Nadeshiko, mi vida, vé a traer un vaso con agua”-le señaló el cuarto de baño adjunto, mientras encendía sólo una pequeña lamparita en una de las mesitas de noche, osea la luz mínima- “por favor..”

La nena corrió a obedecerla mientras Tomoyo trataba aún de vestirse, pese a que los amplios brazos de su dormido marido se empeñaban en no dejarla..

- “Touya, despierta. ¡Por favor!”

- “Hmm...” –gimió el galeno entre sueños, estrechando más su cerco sobre el talle de su esposa, y notando, enfurruñado, que había “tela” que le impedía tocarla como quería- “oh no pequeña..” –rió traviesamente antes de abrir los ojos y esbozar una sonrisa maliciosa- “no vas a vestirte aún. No veo que haya amanecido todavía..”

- “¡Touya!”

Aprovechando su peso y rápido como el rayo, el hombre empujó a su esposa hacia el lecho y hundió su rostro en su cuello, mientras sus manos luchaban contra el molesto camisón y ella gemía contra su voluntad, tratando de decirle algo que no pudo, porque la boca de él descendió, rápida y salvaje contra la suya y....

- “¿Papi?” –musitó Nadeshiko de pronto.

Touya pegó un brinco.. o al menos casi lo hace, por que no estaba nada presentable como para dar saltos en el aire o lucirse en traje de nacimiento ante su pequeña hijita y aprovechando que la había soltado Tomoyo  logró sentarse en el lecho, arreglándose de prisa y cuidando bien que su marido tuviera algunas cobijas envolviéndole desde la cintura..

El médico estaba perplejo.

- “¿¡Nadeshiko?!” –hablando de proverbiales baldes de agua helada, la presencia de su hijita le espabiló de pronto- “¿que pasa?” –se sonrojó furiosamente y se tapó casi hasta el cuello con una sábana- “¿que haces aquí?”

- “Kiku está llorando afuera. No me deja dormir papi. Como no la veo, no sé bien como hacerlo... y llora tanto que no la entiendo”

Kinomoto frunció el ceño y se dispuso a levantarse, antes que Tomoyo tocara su hombro desnudo con rapidez, reteniéndole en el lecho, ante lo evidente.

- “Hija.. ¿y porque no le avisaste a tu hermano?”

- “Mamoru tiene su puerta cerrada, mami. Le he tocado pero no me hace caso”

- “Bien, tú y yo vamos a despertar a tu hermano, que no debe cerrar su puerta cuando duerme, mientras tu papá..”

- “........”

La mirada miel de la pequeña miró a sus progenitores con una dulce sonrisa.

- “Sé que no podemos entrar en su habitación sin tocar la puerta, mami. Lo siento. Pero no puedo dormir” –y murmuró mientras acompañaba a su madre a la salida- “yo creía que a papi no le gustaba que le veamos dormir, pero lo que a papi no le gusta es que le veamos que te dá besos cuando se despierta, ¿no?”

Tomoyo sonrió algo ruborizada, mientras era consciente que Touya deseaba que la tierra se lo tragara de la vergüenza.

- “No hay ninguna vergüenza en no haberle dicho todo eso, Dama Li. Su esposo estaba atado a un juramento” –murmuraba Fuuma Monou en ese momento, mientras Sakura no lograba quitar la expresión desconcertada de su rostro- “es el Gran Sabio quien le habló por primera vez de la leyenda perdida a su esposo la última vez que le visitó, a la vez que le ordenó imperiosamente que no lo comentara con nadie, salvo con el mayor estudioso del Concilio sobre mitos ancestrales: el viejo Jefe Zhiao”

Sakura contempló con interés el rostro atractivo de aquel hombre que no hace muchos años atrás había sido el agente de la destrucción.. porque el mismo rostro y cuerpo de Fuuma Monou habían sido poseídos por el Kamui Oscuro. ¿Cómo podía ahora él mismo, ser el agente del Guardián de la Sabiduría de Oriente?, ¡era imposible!. ¿Cómo es que las cosas habían cambiado tanto?

¿Cómo es que Shaoran pudo haberle ocultado tantas cosas?

La muerte del joven Kamui Shirou y la forma en que salvó a la humanidad con su sacrificio que a la vez rompió la posesión del Kamui Oscuro sobre Fuuma Monou, el amigo a quien el infortunado chiquillo se había empeñado en salvar aún a costa de su vida, una leyenda perdida que hablaba sobre un posible destructor de la humanidad, el secreto continuo de la sobrevivencia de Fuuma Monou, que además de sobrevivir –pese a que Shaoran había jurado ante el Concilio que nadie de entre los Dragones de la tierra continuaba con vida y como tal, aquella amenaza estaba extinta- y lo peor aún... la última visita de Shaoran Li al Gran Sabio había tenido por resultado que aquella leyenda perdida y su horrible destructor era una especie de “espada de Damocles” sobre la cabeza de su Hien, porque su pequeño, sin magia aún manifiesta en él, estaba en peligro directo ante el despertar de este “prohibido” quien buscaría a la descendencia Li para vengar algún tipo de ultraje ancestral. 

Todo eso, que tenía a Shaoran ¡MESES! Investigando y atormentándose... 

¡Sin decirle nada!.

- “Lo siento” –replicó, ante la mirada de Monou, que parecía cada vez más incómodo- “me.. me sorprendió mucho saber todo lo que dijo. Es.... es...”

- “Lo siento yo. No sólo me aparezco en su hogar tan tarde y con noticias tan complejas que me toma casi toda la noche decirles; entiendo además que verme le traerá recuerdos dolorosos y quizá crea que no soy digno de estar con vida si Kamui murió, pero..”

- “¿Está seguro de eso?”

- “Si Dama Li” –un rictus de dolor brilló en los ojos del hombre que contempló sus manos con horror- “estas manos... lo asesinaron. Yo... he pasado estos últimos años reconstruyendo mis memorias, lo que hice hace ocho años y...”

- “Si mal no recuerdo.. usted no podía evitarlo. Estaba poseído por aquella entidad oscura: el gemelo oscuro de Kamui. Su opuesto”

Fuuma cerró los ojos y murmuró, con un dolor que su voz no pudo ocultar..

- “El heredero del templo Togakushine. Tal era mi destino. Mi padre trató de advertírmelo antes de morir: cuando Kamui eligiera el bando por el que pelearía, su gemelo opuesto aparecería en mí y nada podría evitarlo”

- “Hasta donde Kamui me dijo.. él tuvo libre albedrío de escoger el bando por el que combatiría ¿no es así?” –Sakura no pudo evitar sentir una profunda piedad por aquel hombre, en cuyos ojos brillaba el mismo dolor de Kamui, mezclados con un profundo odio a sí mismo- “Una de las razones por las que estaba decidido a salvarle era porque usted no había tenido elección alguna sobre su propio destino, sólo ser su opuesto: ganando poderes, ideales y emociones opuestas a las que tuvo Kamui... pero nunca por su propia voluntad, era aquel poder de ser “el otro lado del Kamui” lo que le hizo cometer todo aquello.. sin que usted pudiera hacer algo, porque aquella oscuridad era guiada por el anhelo de destruir a Kamui y derrotar a su bando, pese a que usted en la realidad y en su propia conciencia le consideraba casi como un hermano pequeño”

Fuuma contempló aquellos ojos verdes, brillantes y compasivos y sonrió tristemente..

- “Es usted tan amable Dama Li. ¡Me recuerda tanto a mi hermanita Kotori!”

Sakura se sonrió.

- “No es la primera vez que me lo dicen. Kamui también me lo dijo un par de veces..” –carraspeó- “disculpe que le insista pero.. ¿está seguro que Kamui murió?”

- “Si. Daría mi alma porque fuera lo contrario y haber muerto yo en su lugar, pero... ¿porqué lo duda tanto?”

La hija de Fujitaka Kinomoto suspiró.

- “He soñado con él... varias veces. Hace ya meses atrás, cuando mi esposo fue a visitar al Gran Sabio” –continuó tras una pausa- “y siempre es el mismo sueño. Lo veo mirándome con un pesar infinito, llorando... y pidiéndome perdón. No entiendo porqué”

Fuuma le miró con profunda sorpresa.

- “¿Sabe su esposo de ese sueño?”

- “Si. Y yo albergaba la esperanza de que fuera porque Kamui vivía, y estaba bien que yo soñaba así... Shaoran no me sacaba de mi error... pero ahora, que sé que murió ¡no entiendo porque he soñado eso tantas veces!”

- “¿Ha seguido soñando eso?”

- “No. Hace algún tiempo.. que tengo sueños diferentes”

Monou pareció completamente perplejo mientras la puerta de la biblioteca se abría de nuevo y Shaoran volvía a la lujosa habitación, trayendo en sus manos algo de aspecto muy antiguo, que había sacado personalmente de la bóveda acorazada bajo Li Manor donde lo guardaba últimamente para mayor seguridad.

Sakura lo reconoció al instante..

Un pergamino rojo..

- “Ha sido una noche difícil, señor Monou y sé que está agotado al hacernos sus revelaciones y las sospechas del Gran Sabio, pero... necesito que usted mismo contemple este pergamino. Ahora, en este instante. Si tiene la sospecha que conoce la identidad del Ashura, el niño prohibido es preciso que lea usted mismo estos signos... Zhiao y yo trabajamos en esto, pero no avanzamos mucho”

Fuuma asintió y Sakura se sintió apenada. ¡Pobre hombre!, había hablado toda la noche y aún Shaoran le pedía más...

Contempló el reloj.

Eran casi las cuatro de la mañana..

Al menos eso estaba en la mente de Touya Kinomoto al abrir la puerta de su habitación, con un humor de perros. ¿Porqué tenía Kiku que elegir esa noche en que él estaba muy ocupado pasando tiempo de calidad con su esposa, para lloriquear sin ningún sentido?, ¡eran casi las cuatro de la mañana! y por si fuera poco había un trauma irreparable ante él, en vista de que Nadeshiko le había descubierto besando apasionadamente a su mujer en la cama –y afortunadamente que la niña dijo algo o quizás hubiera sido muy tarde, porque Nadeshiko hubiera tenido una visión clara sobre como “se hacen los bebés” cortesía suya, si bien totalmente indeseada- pero mientras maldecía no haber echado el cerrojo a su puerta esa noche –bien, estaba muy ocupado acariciando a Tomoyo ¿qué quieren?, ¡maldita abstinencia!- agradecía el obsequio sugerido por Yukito al marido de su hermana..

Si amable lector ¿sabes porqué Kiku no podía interrumpir a los esposos Kinomoto, atravesando paredes de su habitación, como lo hacía por toda la casa?. Simple y fácil. Porque cuando se habían mudado finalmente a su viejo hogar en Tomoeda, Yukito había sugerido a Sakura y a Shaoran que le obsequiaran a Tomoyo”sellos” para la habitación matrimonial. Sellos que impedirían a cualquier entidad espectral atravesar los muros e interrumpir alguna escena “interesante”. Y es que sin esos sellos, Touya siempre se sentía temeroso de tener que aguantar preguntas que no estaba listo para contestar..

Pero esa noche, precisamente, Kiku lloriqueaba al lado de su puerta..

- “¡Kiku no quiere!, ¿porqué no le hacen caso a Kiku?, ¡Kiku tiene miedo!”

- “Kiku ya basta. ¿Qué está pasando?. Ni siquiera ha amanecido.. ¿por qué lloras?”

- “¡Hermanitoooo!” –chilló la fantasma a todo pulmón- “¡Kiku no quería, pero Kiku estaba muy asustada y Kiku no pudo entrar a preguntar a hermanito y a chica que canta bonito! ¡su habitación no deja entrar a Kiku! ¡y Kiku...!”

- “Kiku, basta. Me está dando jaqueca. Deja de llorar y cálmate.. volverás a dormir en tu habitación, sola... ¡no llores por eso!”

- “¡Kiku no llora por esooooo!” –la niña gritó más alto y a Touya le formó una vena sobre la frente-“Kiku habló con pequeño, pequeñito hermanito enojón y él dijo a Kiku que fuera a ver...... ¡y Kiku fue!, pero hombre guapo y triste de un solo ojo ya no es como antes.. ¡ahora asusta a Kiku!”

El médico parpadeó.. confuso. ¿A quien llamaba Kiku así? “hombre guapo de un solo ojo”?, la expresión le sonaba conocida pero el extraño idioma de Kiku no era fácil de desentrañar a las cuatro de la mañana...

- “Kiku cálmate. ¿quien te asustó? ¿Mamoru te hizo una broma?”

- “¡NOOOOOOOO!” –chilló la niña fantasma casi haciendo una pataleta, agitando sus bracitos fantasmales, taimada- “chico guapo triste, de un solo ojo, ¡ya no es el que conocía Kiku!, hermanito pequeño pequeñito y enojón preguntó a Kiku y Kiku se sorprendió. ¡Hermanito pequeño pequeñito y enojón también ha visto a hombre guapo y triste de un solo ojo! ¡pero ahora tiene dos ojos otra vez!¡y el otro ojo es del hombre guapo malo! ¡muy muy malo, el hombre guapo y malo del árbol de almas..! ¡el hombre guapo y triste de un solo ojo ahora tiene el ojo del hombre guapo malo del árbol de almas!” –gritó la nena, histérica.

Un escalofrío horrible recorrió al médico.. podía no entender o recordar a quien se refería Kiku como “hombre guapo y triste de un solo ojo” pero sabia muy bien que “hombre guapo malo” o “hombre guapo malo del árbol de almas” era Seishirou Sakurazuka..

¡Sakurazukamori!

- “¡Touya!” –los azules ojos de Tomoyo irradiaban terror y lágrimas cuando su joven esposa corrió hacia él, saliendo de la habitación de su hijo mayor- “¡Mamoru no está! ¡no está en casa, en ninguna parte de la casa! ¡ni mucho menos en su habitación! ¡la puerta estaba cerrada, pero él no está!”

- “Mamoru no dijo que iba a salir mami” –Nadeshiko estaba tan aterrada como su mamá, que la tenía de la mano, bien sujeta- “¿dónde está mi hermano? ¡él no salió con Hien esta noche! ¡ya no hay Sakura cards que capturar!”

El corazón de Tomoyo y el de Touya pareció acelerarse. Un pánico horrible estuvo a punto de hacerles estallar en lágrimas pero el médico se volvió hacia la atemorizada Kiku..

- “¡¿DÓNDE ESTÁ MAMORU?!” –gritó, temblando de miedo porque la fantasma había mencionado al Sakurazukamori ¡y su hijo no estaba en la casa, a esas horas!- “¿DÓNDE ESTÁ MI HIJO, KIKU?!”

- “¡BUUAAAAAA!, ¡No es culpa de Kiku!, ¡Kiku no quería!!”

- “Kiku, por lo que más quieras... dile a Touya lo que sabes” –las lagrimas descendían por las mejillas de Tomoyo, mientras la infortunada muchacha creía que iba a morirse de miedo allí mismo- “¡por favor!”

La nena espíritu hipó.

- “Hombre guapo, triste, de un ojo..”

- “¡No me importa quien sea ese sujeto!, ¡dinos donde está Mamoru!” –le interrumpió Touya.

- “¡Estaba afuera de la casa! ¡Hermanito pequeño, pequeñito y enojón creyó verle.. y Kiku fue a ver por él... y Kiku se asustó mucho.... ¡y Kiku volvió, muy asustada! ¡y hermanito salió a ver a hombre guapo que estaba afuera de la cas...!”

- “¡Maldición!”

Acabada su paciencia, Touya bajó las escaleras de su hogar a toda prisa, dispuesto a peinar las calles todo el tiempo necesario, hasta dar con Mamoru, sintiendo que el corazón le salía por la boca del susto. ¿Dónde podía haber ido su hijito? ¿porqué demonios Kiku perdía el tiempo hablando de un sujeto como Sumeragi, que estaba muerto cuando..?

Había tocado el pestillo de la puerta de su casa cuando entendió.

¿Sumeragi?

¿Kiku había dicho algo sobre que Mamoru y ella habían visto a Sumeragi frente a la casa?. ¿Sumeragi vivo? ¿Mamoru le había visto?.. ¡no podía ser! ¡Kiku había mencionado al Sakurazukamori... y también a Sumeragi?.

- “¡NO SALGAN DE LA CASA!” –gritó, dirigiéndoles la mirada a su mujer y su hija, además de la espectro- “¡No salgan de la casa hasta que yo vuelva!” –contempló los ojos azules de Tomoyo, aterrorizados- “si demoro.. llama a Sakura y a ese idiota de Li. Que Kiku hable con ellos..”

- “¡Touya!”

- “¡¡¡NO SALGAN DE LA CASA!!!”

Sin saber que hacia o adonde se dirigía, el médico corrió por las calles cercanas a su hogar sin sentir prácticamente el esfuerzo. No estaba seguro a donde iba, pero corría con toda su alma y de pronto un dolor en el pecho dio paso a que su energía espiritual se materializara en su shikigami lobo, el mismo que aulló con fuerza antes de oler el aire y correr con decisión con Touya detrás de él, avanzando velozmente sin notar cuando las calles quedaron atrás ya que se encontró de pronto ante el mismo antiguo árbol de sakura del parque Ueno..

Y oscuridad..

Pétalos de cerezos rodeándole suavemente... magia, oscuridad. Y el Sakura, el mismo viejo túmulo del parque Ueno, de Tokyo, ante sus ojos. 

El árbol estaba secándose lentamente... pero aún vivía...

¡Vivía!

- “¡¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!”

Su bestia espiritual gruñó y Touya le siguió con precaución, alegrándose de que Tomoyo y Nadeshiko estuvieran en la seguridad de la casa. Ya había estado en un lugar así antes y su ahora esposa con él. La magia, la noche y los pétalos rosados como gotas de sangre parecían llover suavemente y a cada paso, el médico entendía espantado, que el Sakurazukamori no había muerto porque en ese mismo instante, él estaba atrapado en su ilusión. Su “maboroshi” -el campo de ilusiones del Sakurazukamori- donde lo que pasaba, la sangre y la muerte que ocurría a quienes cayeran en la ilusión eran perfectamente reales.

¿Porqué? ¿porqué ahora?.

- “¡No!, ¡No le daré mis manos!, ¡aléjese de mí! ¡hmmmpppp!”

- “¡Mamoru!” –murmuró el galeno.

Touya y su lobo espiritual corrieron entre la confusa niebla de pétalos hasta hallar de pronto a dos hombres frente a un niño que reconoció al instante como su hijo, que se debatía ferozmente entre las enredaderas del añejo árbol sangriento..

- “¡APARTENSE DE MI HIJO!”

- “¡Papá! ¡noooo!”

Los perplejos ojos del médico escucharon apenas el grito del niño y no pudo reaccionar ante la sorpresa. El hombre de la gran gabardina oscura se volvió a verle y se encontró de pronto con el rostro de Subaru Sumeragi.. el mismo médium que había sido Dragón del Cielo y cuyos atinados consejos habían motivado que Tomoyo y él pudieran mantenerse lejos del Sakurazukamori, lo suficiente, hasta que en la pelea en el puente del Arco iris el propio Subaru Sumeragi matara a Sakurazuka quedando ellos vivos y libres de la cacería de aquel hombre sin sentimientos. Pero ahora era Subaru Sumeragi quien tenía el aura del Sakurazukamori y fue su figura casi anoréxica y sus ojos dispares los que le contemplaron apenas, antes de atacarle con un millar de ofudas negras que lucían el pentagrama invertido del Sakurazukamori. Mismas que logró evitar a duras penas gracias a su lobo, que no obstante, quedó atrapado y aulló de dolor..

- “Ofudas negras” –las reconoció, los mismos papeles de invocación de magia espiritual, con el sello del Sakurazukamori- “¡No puede ser! ¡es Sumeragi quien me ataca! ¡esta vivo, y me ataca! ¡con la magia del Sakurazukamori!”

- “¡Vete papá!, ¡corre!´¡hmmmppppp!”

Touya miró con el corazón saltándole en el pecho a su propio hijito, debatiéndose entre las malditas ramas del cerezo y su última duda murió en ese segundo. Fuera Sumeragi  o Buda en persona no iba a tener la menor compasión si se estaba metiendo con su hijo, así que sin pensarlo poco ni mucho procuró concentrarse lo suficiente para brindar mayor poder a su bestia espiritual, la misma que se liberó trabajosamente, colocándose rápida, entre el niño y Sumeragi..

¿Y donde estaba el otro tipo? ¡eran 2!, ¡él había visto a dos!.

- “Es mi presa... como ahora lo eres tu también” –murmuró Sumeragi, mirándole con ojos extraños- “pero el niño es mi presa escogida, tú sólo eres un inoportuno que logró entrar... gracias al poder del pequeño.... pero..” –Sumeragi pareció sonreír triste y horriblemente- “pero el pequeño es mío. ¡Solo mío!”

- “¡¡Si tocas un solo cabello de mi hijo voy a hacer que te arrepientas de haber nacido Sumeragi!!” –le espetó con furia, mientras avanzaba lentamente hacia Mamoru, siguiendo a su lobo- “no sé que demonios te pasa o si eres tú o otra maldita ilusión.. pero nada ¡¡¡NADA va a tocar a mi hijo mientras yo viva, ¿lo oíste?!!”

- “Es simple entonces. Morirás” –dijo el otro, suavemente.

En un segundo más y más ofudas brotaron de las manos de Sumeragi y Touya pronto se vió cubierto de heridas sangrantes... mientras su bestia espiritual aullaba de dolor y respiraba trabajosamente..

- “¡Papá, papá, nooo!” –gritó Mamoru, soltándose de pronto y tironeando con fuerza de las ramas del sakura, abrazando al autor de sus días- “vete papá. Ve con mamá y Nadeshiko..”

- “¡Cierra... la boca jovencito!” –gimió el médico con un gran esfuerzo, limpiándose la mejilla ensangrentada- “tú y yo hablaremos después que ocupe de este bastardo...”

- “¡Pero papá es que..!”

- “¡Que te calles!”

Un nuevo ataque de ofudas y Touya y el lobo cubrieron al pequeño con su cuerpo en un instante y el médico contuvo sus ganas de gritar a duras penas. Estaba sangrando.. mucho, mucho...  y la pijama que llevaba puesta bajo la amplia gabardina gris parecía ser de papel, pegándose más a las heridas. No muy lejos, su lobo espiritual aullaba y gemía... porque ya no podía moverse más.

- “Dame tus manos, mi presa.. para marcarte como la presa elegida del Sakurazukamori” –murmuraba Sumeragi avanzando lentamente hacia donde el médico se debatía, abrazando al niño ferozmente- “el morirá igual, por interferir.... pero haré una apuesta contigo pequeño: en algunos años nos volveremos a ver, y entonces pasaré un año contigo. Si logras hacer que te ame, vivirás, pero si sigo siendo el Sakurazukamori, el asesino sin sentimientos, seré yo el ganador de la apuesta... y te mataré. Hasta entonces, yo te cuidaré y no necesitarás más a este sujeto..”

- “Esa... apuesta..” –Touya empezaba a ver borroso, pero se aferraba más a su hijo mientras Sumeragi avanzaba otro paso y ahora un shikigami en forma de halcón se materializaba en su hombro- “es... la apuesta que hizo Sakurazuka con usted*”

- “Destrúyelo” –dijo Sumeragi suavemente, señalando a su halcón espiritual el agonizante lobo shikigami de Touya y poniendo su brazo derecho rígido- “al mismo instante que yo atraviese su corazón”

- “¡Deja en paz a mi papá! ¡dijiste que no le harías daño!”

- “¡Calla Mamoru!” –gimió Touya- “¡corre!, ¡vete!”

Sumeragi se inclinó hasta llegar a la altura de Touya –que estaba hecho un ovillo de sangre en el piso, cubriendo a su hijo con su cuerpo como una leona con cría- y le tomó por el cuello de la pijama mientras su brazo se aprestaba para hundirse en el pecho de Kinomoto pero..

- “No debiste interponerte entre el Sakurazukamori y su presa..”

- “¡Estas loco!, ¡eres Sumeragi y este es mi hijo! ¡jamás dejaría que un lunático lastime a mi hijo!”

- “Muere entonces..”

- “¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!”

Mamoru saltó sobre el Sakurazukamori con todo su cuerpecito infantil y todo su peso en un segundo, y algo, lo mismo que Touya había sentido unos días atrás venir del parque Pingüino, pareció surgir del niño. Un profunda aura blanca y azul que brotó del mismo pequeño, sus manos y sus ojos parecieron lanzar rayos azules y blancos que cegaron al mismo Touya y que arrojaron a Subaru lejos en una potente ráfaga de poder que hizo chillar aún al poderoso halcón shikigami..

Que se desvaneció.

- “¡Mamoru!”

El niño se mantuvo ante su padre y el asesino por breves segundos, antes de que una fortísima llamarada de luz blanca y azul pareciera rodearle y extenderse por la ilusión del Sakurazukamori pero fue apenas milésimas de segundo porque de pronto el pequeño primogénito de Tomoyo y Touya Kinomoto se desplomó sobre los brazos de su padre..

- “Hijo... por favor, por favor..” –gimió el médico, tratando de despertar al inanimado pequeño- “¡Mamoru!”

Apretó al pequeño contra su cuerpo, aterrado al verle desvanecido y entonces lo notó.. 

¡Sus propias heridas estaban cerrándose!..

¿Se estaba volviendo loco?

- “¿Qué.. que pasó?” –Subaru Sumeragi se ponía de pie con dificultad apretándose la cabeza como si quisiera exprimirse el cráneo y haciendo un rictus de dolor- “¡no, no!, ¡No de nuevo!... ¿porqué estoy aquí?” –cayó de rodillas y miró sus manos con angustia que luego se transformó en alivio- “no, no tienen sangre... afortunadamente”

- “¡¡Apártate de nosotros, lunático!!” –gritó Touya, furioso, cargando el cuerpecito de su hijo y mirando con odio, asco y profunda aversión al médium- “¡¿qué le hiciste? ¡¿que le has hecho a mi hijo?!, ¡habla, bastardo!”

La mirada confundida del antiguo Dragón del Cielo se posó entonces en la figura de Touya y es que roto ya el maboroshi las sombras de la calle diluían la figura alta y atlética del esposo de Tomoyo de modo tal que los ojos impares de Subaru lo contemplaron atónitos por unos instantes casi saliéndose de sus órbitas ante la sorpresa y boqueando como un pez. El infortunado médium trató de hablar dos veces pero la voz no le salía y el hermano de Sakura Li empezaba a asustarse más aún al notar que la mirada impar de aquel hombre se llenaba de emocionadas lágrimas..

- “Sei...” – murmuró bajito- “¡Sei...! ¡SEISHIROU!”

Para profunda sorpresa de Kinomoto, el médium se arrojó sobre él abrazándolo con fuerza y sollozando entrecortadamente, mientras que sus lágrimas bañaban la carita inanimada de Mamoru..

- “Seishirou.. ¡Oh Seishirou!” –sollozaba ahogadamente, pese a que Touya trabajaba por todos los medios de liberarse de sus zarpas y de seguir llevando a Mamoru en brazos- “¡perdóname por favor!, ¡perdóname! ¡te necesito tanto!, ¡te he amado tanto todo este tiempo!”

La cara de Kinomoto empezaba a ponerse verde de pronto...

Prefería mil veces al tipo tratando de matarle..

- “¡BASTA IMBECIL!” –gritó irritado retrocediendo unos pasos, con el médium aún sobre él y su hijo, como una lapa- “¡suéltame, estas ahogando a mi hijo!”

El ojo verde de Sumeragi brilló al acercar su rostro al de Touya –y Kinomoto se puso más verde aún, temiendo que el tipo le besara- pero entonces reparó en el pequeño que el médico sostenía en sus brazos..

- “Tenía que ser” –dijo con una sonrisa triste y errática- “vienes a verme Seishirou, al fin. Después de tantos años implorando volver a verte... y me traes a mí mismo, niño de nuevo entre tus brazos”

Touya no sabía como retroceder... ¡el tipo estaba loco!, ¿lo había confundido con Sakurazuka?.

- “Supongo que es justo. Sólo podías tenerme entre tus brazos cuando yo era puro e inocente, cuando era niño” –suspiró el otro, arrodillado ante un caído Touya, que retrocedía lentamente, sin soltar a su hijo- “pero te he visto, he podido verte al fin Seishirou.. aunque ya no soy puro. He matado ¡te he matado! y merezco la peor tortura por toda la eternidad porque al matarte a ti maté mi corazón” –continuó con infinita tristeza- “yo te amaba Seishirou. Te amaba cuando era un puro chiquillo de dieciséis años y te creía un amable veterinario, te seguí amando pese a que mataste a mi hermana y pese a que traté de odiarte desde entonces, nunca lo logré pese a mis intentos. Te amaba y decidí que sería tuyo de la única manera que podía serlo: muriendo en tus manos, pero tú, pero tú..¡pero tú!”

La voz de Sumeragi se quebró, mientras su cuerpo se sacudía en sollozos incontenibles..

- “Vuelve en ti, idiota” –espetó Touya, demasiado asustado por la inconsciencia de su hijo para ser amable- “¡reacciona y dime que le hiciste a mi hijo!”

- “Esta muerto” –gimió el médium, mirando el rostro infantil- “ha muerto porque yo estoy muerto.. lo puro que fui a muerto, Seishirou..”

- “¡NO, NO ESTA MUERTO, NO ESTA MUERTO!, ¡EL RESPIRA, MI HIJO RESPIRA! ¿QUÉ DEMONIOS LE HICISTE?!”

Las fuertes manos del doctor Kinomoto se hundieron en la solapa de Sumeragi y le gritó con odio fiero, desesperado, mientras las lágrimas querían escapar de sus ojos. ¡no era cierto, no, Mamoru estaba respirando!, ¡él estaba vivo, estaba vivo! ¡no podía estar muerto!..

¡Su hijo no podía estar muerto!

- “¡Cállate imbécil!, ¡reacciona y dime que le hiciste a mi hijo!, ¡basura!”

Sumeragi le miró con profunda estupefacción ante la palabra y se deshizo en lágrimas mientras el médico, demasiado asustado para ser amable, revisaba sin cesar los signos vitales de Mamoru, quien seguía inconsciente..

- “¿¿¡QUE LE HICISTE??!!” –gritó, sacudiendo a Sumeragi como si este fuera trapo- “¡¡mátame a mi, pero te sacaré la piel a tiras si le hiciste algo a mi hijo!!! ¡dame a mi hijo!”

- “Matar...” –murmuró Sumeragi débilmente.

- “¡Dame a mi hijo, dámelo de regreso!” –Kinomoto sacudía al alelado médium con toda su fuerza después de haber dejado a Mamoru a un lado- “¡mátame a mí si quieres, pero ¡¿que clase de enfermo, depravado o maldecido ataca a un niño pequeño?!”

- “Matar...” –repitió el otro.

- “¡¡Reacciona estúpido!!”

Las manos de Sumeragi hicieron un gesto y Touya fue empujado hacia atrás con fuerza, maldiciendo entrecortadamente. Estaba agotado.. hace instantes sus heridas habían cerrado –no tenía idea cómo o por qué, pero había sido así y punto- pero se sentía aún agotado. Su lobo espiritual protegía al caído Mamoru y Touya se encontró de frente a Sumeragi, que le miraba con una ternura que el esposo de Tomoyo no quiso calificar..

- “Si Seishirou. Yo te he matado... por eso quería que me mataras, pero debo matarte de nuevo..”

- “¡Esta loco, totalmente loco!” –pensó el galeno, frenético al ver que ni por atacarle a él Mamoru volvía a despertar- “no sé que le hizo a mi pequeño, pero ahora sí que va a matarme.. aunque si mi hijo se salva, eso no importa. Sakura y su marido cuidarán de mi mujer y mis hijos.. Si, lo que sea pero que ella y los niños estén bien”

- “Seishirou...” –murmuraba Subaru Sumeragi avanzando lentamente hacia Touya, quien se ponía de pie lentamente, tratando de reunir fuerzas- “Tienes razón, debo matarte..”

- “¡Por favor no, Señor Sumeragi, Señor Sumeragi, vuelva en sí!” 

- “¡¡¡ALEJATE DE ÉL, PEQUEÑA!!!”

Touya gritó sin pensar, congelado de espanto al ver a Tomoyo aparecer de una  calle oscura y lanzarse a abrazar fuertemente a aquel sujeto, llorando acongojadamente. Tal como a él, la presencia de la joven diseñadora tuvo la virtud de desconcertar a Sumeragi quien se encontró de pronto fuertemente sujeto por los brazos menudos y delicados de una mujer joven que lloraba sin parar..

- “No eres Hokuto, mi hermana llevaba el cabello corto” –murmuró- “¿quién eres?”

- “¡Señor Sumeragi, por favor, por favor!” –sollozó la hija de Sonomi- “se lo suplico, ¡vuelva en sí! ¡no puede lastimar a mi Touya, por favor!, ¡usted es incapaz de hacerle daño a mi esposo!, ¡usted nos ayudó hace ocho años!”

Los ojos impares de Sumeragi parecieron desconcertados y en ese instante..

- “¡Papi!” –Nadeshiko brincó sobre su aturdido padre, llorando con toda su alma, mientras Kiku, la fantasma, se ponía entre Sumeragi y su “hermano” pese a que temblaba de miedo..

- “¡¿Pero qué?!” –el médico no lo podía creer ¿qué estaba haciendo su familia allí? ¡ese loco iba a matarlos a todos!- “¿qué hacen aquí? ¡LES DIJE QUE NO SALIERAN DE LA CASA!”

- “Señor Sumeragi, Subaru. ¡Por favor!” –Tomoyo lloraba con profunda desesperación- “¡haga un esfuerzo! ¡tiene que recordarme! soy Tomoyo Daidouji... ahora Tomoyo Kinomoto, usted nos ayudó a mi y a Touya hace ocho años cuando el Sakurazukamori se empeñó en cazarme ¡tiene que recordar!, ¡por favor!”

- “Pero.. Seishirou” –señaló confusamente a Kinomoto que aún se debatía entre si caerle a golpes o sacar a su esposa del lado de ese psicópata- “Seishirou.. él...”

- “¡El es mi esposo!” –insistió Tomoyo, entre lágrimas- “no es el señor Sakurazuka. Es mi esposo, el doctor Kinomoto.. ¡usted le conoce!, ¡por favor, recuérdenos!”

Sumeragi se tocó la cabeza, tratando de poner sus ideas en orden.. todo era una niebla..

- “Kinomoto.. el joven doctor que parecía Seishirou a los 25 años...” –dudó- “pero.. ¿no es Seishirou?”

- “Mi esposo tiene ahora 34 años señor Sumeragi... los mismos que el señor Sakurazuka cuando... cuando falleció” –explicó la muchacha, alentada por la duda del médium- “quizá por eso ahora lo ve tan parecido..”

- “Kinomoto....” –repitió.

- “¡Si!” –Tomoyo contuvo sus ganas de gritar al ver a Mamoru inconsciente, no muy lejos- “y ese pequeño es mi hijo.. el bebé que yo esperaba entonces ¿recuerda?. ¡Es el mismo bebé que ya es un niño ahora! ¡por favor, no lo lastime!, ¡ayúdenos de nuevo y no lastime a mi pequeño!”

Sumeragi se cubrió el rostro con las manos.. murmurando..

- “No era yo. ¡No era yo!.... ¡el pequeño no era yo!.. ¡¡y yo.. no era Seishirou!!. Y él... era el joven doctor Kinomoto, tampoco era Seishirou.. Seishirou.. no está... ¡no está!”

- “Lo siento, pero esa persona el señor Sakurazuka, murió. Murió”

- “¡Yo lo maté!” –gimió entre lágrimas- “yo quería morir en sus manos, pero él... él quiso morir en las mías y me usó para morirse... sin importarle mi deseo ¡murió en mis manos pese a que yo hubiera dado mi alma por haber muerto yo en las suyas!”

El hombre se hundió en sollozos ahogados y Tomoyo contuvo su deseo de gritar –Mamoru seguía desmayado- para susurrar..

- “¡Lo siento, lo siento! pero ¡por favor!, ¡mi hijo! ¡mi hijo no tiene la culpa!”

Sumeragi no pareció escuchar y se hundió en sus lágrimas, momento en que Touya aprovechó para dar un par de zancadas y tirar del brazo de su esposa –le estaba dando una úlcera verla tan cerca de ese demente- hasta ponerla detrás de él, con Nadeshiko..

- “¡¡¡Habla de una vez maldito.. ¡¿qué le hiciste a mi hijo?!!!”

- “Touya por favor, ¡no es la forma de ..!”

- “Mantente lejos de ese lunático, pequeña. No sé que le hizo a Mamoru, pero le sacaré los intestinos aquí mismo si mi hijo no despierta en cinco minutos”

Tomoyo miró el semblante decidido de su marido y trató de controlar sui angustia. Sabía que Touya estaba frenético y no iba a escuchar razones, pero ¿acaso no notaba que hablarle rudamente a Sumeragi parecía hacer que los ataque?, ella había visto de lejos al médium a punto de matar a su esposo y había hecho lo único que le dictó su instinto. 

En ese instante, Sumeragi levantó la mirada.. 

El lobo shikigami se adelantó y gruñó con fuerza en un  gesto idéntico al del médico –a Touya solo le faltaba gruñir mostrando los dientes- y Kiku se mantuvo frente a la familia.. con miedo...

Antes de ser reconocida por Subaru...

- “Hace tiempo que no te veía, pequeña fantasma Kiku”

Touya parpadeó, desconcertado..

- “¿Ya te acuerdas de Kiku? ¡chico guapo y triste de un solo ojo!”

Sumeragi asintió débilmente y avanzó hacia la familia Kinomoto, mientras Touya retrocedía, pensando en como atacarle y hacer huir a los suyos pero Tomoyo se adelantó más rápido que él y tomó la mano blanca y huesuda de Sumeragi, murmurando dulcemente..

- “¿Puede ayudarnos, verdad?”

- “Gracias por su fé, señorita Daidouji. Gracias”

- “¡ALEJATE DE..!”

- “Por favor cariño” –suplicó la muchacha, adelantándose con Sumeragi de la mano- “por favor, deja que nos diga que le pasó a Mamoru”

- “¡El se lo hizo!”

- “Perdone, doctor... no le reconocí antes. Lo siento”

El propio médico parpadeó, sorprendido. La mirada triste, dolida y angustiada que brillaba en esos impares era la misma de hace ocho años atrás y aprovechando su desconcierto, Tomoyo, Nadeshiko –que tironeó de la mano de su papá- y finalmente Kiku y el propio lobo shikigami –que parecía más tranquilo- se acercaron la figurita inanimada de Mamoru..

A Touya le dio un severo ataque de acidez al ver esas manos huesudas, que casi le atraviesan el pecho minutos atrás, tocar la carita de su hijo. Pero el médium frunció el ceño y luego sonrió con aquella melancolía natural, antes de hacer una especie de gesto respetuoso ante el niño y ponerlo en brazos de su madre..

- “Estará bien. Sólo esta agotado. Su poder está despertando... y ha sido realmente agotador para su cuerpecito, que no estaba listo ni lo esperaba” –miró a Kinomoto- “ahora entiendo.. que pasó”

- “Dígalo rápido, que no le acabo de creer” –gruñó el hijo de Fujitaka.

- “¡Touya!”

- “Déjelo señorita Dai.. señora Kinomoto” –se corrigió- “yo.. tuve la culpa” –hizo una pausa y se alejó de la familia, como si temiera contaminarlos- “tiene razón al llamarme loco, doctor. Creo que lo estoy” –dudó angustiosamente- “yo.. a veces, siento que caigo en una niebla de sangre y el poder del sakurazukamori que hay en mí fluye tranquilamente.... cuando despierto de esos accesos, siempre tengo sangre en las manos. Así que tiene razón para cuidar a los suyos de mí” -aceptó desolado- “Temo que ataqué a su pequeño, pero obviamente le puse bajo temor de vida o muerte porque su poder despertó y me rechazó sacándome de mi trance de niebla roja.. ¡pero creí que usted era Seishirou!” –suspiró avergonzado con un leve rubor en sus mejillas- “lo siento en verdad, pero no se preocupe: no llegué a marcar al niño y es obvio que debo inclinarme ante el poder de quien inició la magia espiritual y a los shikigamis”

- “¿De que habla?”

- “Su niño tiene un poder que nunca hubiera creído que volvería al mundo alguna vez... y si alguna vez, yo volviera a renacer, volvería a amar a Seishirou y...”

- “¡Pero chico guapo y triste de un solo ojo, el hombre guapo y malo está..!”

Sumeragi musitó un débil y nuevo “lo siento” interrumpiendo a la fantasma y se desvaneció en un revuelo de pétalos de cerezo, mientras Touya intercambiaba miradas asombradas con la niña espectro..

El camino de regreso al hogar de los Kinomoto fué rápido y aún estaba Touya regañando a su esposa por haberle desobedecido –pese a que esa desobediencia le había salvado la vida- cuando Nadeshiko anunció alegremente que Mamoru estaba despertándose y pese a que Tomoyo trató de detenerlo, las amplias zancadas de Touya fueron más rápidas que sus pasos, llegando primero hasta el niño y tomándolo de los hombros casi sacudiéndolo de inmediato:

- “¡¡¡¿¿¿QUÉ DEMONIOS CREES QUE ESTABAS HACIENDO???!!!!” –gritó furioso, mientras Mamoru le miraba con los ojos como platos- “¿cuántas veces tengo que decirte que no me gusta que andes con extraños? ¿porqué saliste de la casa?, ¿sabes que tu mamá y yo nos estábamos volviendo locos?! ¿tienes idea de lo que te iba a pasar?, ¡¡¿tienes idea de lo que ese sujeto pudo hacerte?!! ¿qué es lo que te dije apenas anoche?, ¿no te dije que pensaras un poco en nosotros antes de hacer tonterías?”

Los ojos del médico despedían rabia pura y las pupilas azules del niño se perdieron en contemplar la cobija que le cubría –habían dejado al pequeño en el sillón de la salita- como si fuera lo más interesante del mundo, pero Tomoyo avanzó hacia su esposo y su niño, lentamente, tocando el hombro de Touya con suavidad..

- “Tiene sólo ocho años Touya”

- “¡No es excusa! ¡acababa de decirle que no hiciera nada idiota...!”

Mordiéndose los labios como si quisiera contener el sollozo que pugnaba por su garganta, el niño se desasió de los brazos de su padre y corrió de nuevo por las escaleras en busca de su habitación mientras Nadeshiko y Kiku asomaban desde la cocina, muy asustadas..

- “Touya, por favor..” –suplicaba la madre del pequeño- “yo también quiero regañarle, pero no es la forma. El también esta muy asustado.. no sabemos porqué fué a ver a ese hombre ¡Mamoru no le conocía, no podía saber que ahora es peligroso! ¡ni tú ni yo lo sabíamos!”

- “Ese tipo iba a matarlo..” –Touya tenía las manos hechas un puño- “¡iba a matar a mi hijo, pequeña!, ¿porqué Mamoru no me entiende y deja de ser tan cabeza dura?”

- “¡Querido, no puedes culparle, por favor!” –sonrió levemente- “.. lo que se hereda no se hurta”

Los ojos del médico tropezaron con los azules de la muchacha que amaba y su mano masculina, dura y firme se perdió por un segundo en una caricia tierna a aquel rostro bonito que Tomoyo poseía. Estaba herido en lo más profundo de su corazón porque esa noche no había podido defender a los que amaba y eso le dejaba más furioso e indignado contra sí mismo que nunca pero aquellos ojos azules, esos ojos azules tan hermosos y tan llenos de lágrimas...

El rostro de ella... tan parecido y dulce como el de su Nadeshiko... y esos increíbles ojos azules que le volvían loco.. y que eran los mismos ojos de su hijo.

- “No, no es el caso. Mamoru se parece cada vez más a ti”

- “¿A mí?” –reflexionó divertida y con una chispa traviesa en su mirada- “no he notado que se vuelva más encantador o dulce últimamente....”

- “No, pero cada día me vuelve más loco. En un sentido diferente a ti, pero a este paso acabaré en un manicomio, si es que llego a la vejez”

La muchacha sonrió divertida y el médico bajó la guardia, dejándose descansar en el regazo femenino ocultando su vergüenza y temor.. ¡había pasado un miedo tan horrible esa noche!.

- “Tranquilo querido. Yo iré a ver a Mamoru y..”

- “No, déjame un par de minutos pequeña..” –susurró- “yo sé.. que no fui muy apropiado, pero ¡tuve tanto miedo de perderlo, perderte a ti, perder a nuestra familia!”

La joven continuó abrazando la arrogante figura de su marido hasta que pasados unos instantes Touya se puso de pie y subió hacia la habitación de su hijo, la misma que encontró aún a oscuras mientras Mamoru, sentadito en su cama con la carita oculta entre sus rodillas, no hacía el menor ruido..

- “¿Qué ocurrió hijo?” –preguntó el médico, tratando de controlar su temperamento, con esfuerzo- “¿porqué saliste así?” –dijo lo más suave que pudo- “yo te había dicho anoche que...”

- “¡Sé lo que dijiste..!”

- “¿Entonces?”

- “Mamá... creo que Mamoru está llorando..” –murmuró Nadeshiko, abrazada a Tomoyo, en la propia habitación de la niña- “yo le dije que si quería charlar y me dijo que quería estar solo...”

- “Tu hermano y tu papá deben hablar un poquito más, hija”

- “Espero que no se griten otra vez mamá, no me gusta cuando se pelean”

Tomoyo sonrió, suavemente..

- “Hijita, cuando tu hermano grita.. ¿sabes porqué es, no es cierto?”

La niña dudó por un segundo, antes de contestar..

- “Casi siempre Mamoru grita cuando se asusta... grita mucho, para asustar a lo que lo asusta a él”

- “Exacto” –asintió Tomoyo y añadió confidencialmente- “y lo mismo es con tu papá. El grita también cuando se asusta, pero me ha ofrecido no gritarle a tu hermano esta vez.. ¿sabes lo que significa?”

- “¿Mamoru asusta a papá?”

- “No, ¡claro que no!” –rió- “pero tu hermano esta queriendo saber hacer cosas que le ponen en peligro, y eso aterroriza a tu papá porque ama mucho a Mamoru. Esperemos que si los dos dejen de gritar, puedan llegar a entenderse”

Nadeshiko reflexionó unos instantes..

- “Entonces...” –había duda en su vocecita- “¿papá y Mamoru gritan cuando se asustan, no?”

- “En realidad, a tu papá le asusta que Mamoru sea tan cabezota como él..”

- “Oh, entonces, papá grita a Mamoru porque es como él.. ¡osea papi se grita a sí mismo!”

Tomoyo contuvo la risa. Nada como los labios de su hija para poner las cosas tan claras como el agua. Mamoru se parecía muchísimo en carácter a Touya y eso era precisamente lo que a su esposo le ponía de nervios, porque Kinomoto se conocía lo suficiente para saber lo terco que él era, así que no dudaba que Mamoru insistía en hacer cosas que le ponían en peligro por la terquedad que había heredado de sí mismo..

- “Así que le viste por primera vez en la excursión a Tokyo, en ese parque..” –ahora sí que el hijo de Fujitaka tenía trabajo en controlar su enfado- “al parque Ueno, donde expresamente te dije que no fueras..”

Mamoru se mantuvo en silencio.

- “Eso fue antes que yo los encontrara, a ti, a Hien y a Kia.. y a ese otro niño” –reflexionó de pronto el médico- “¿y todos ustedes vieron a ese hombre?”

- “No. Solo yo fui a pararme frente a ese árbol viejo...”

Ahora si que Touya se masajeó las sienes con ambas manos. De pronto tenía muchísimo trabajo en controlar su coraje.

- “Le prometí a tu madre que trataría de hacerte entender por las buenas, Mamoru, pero” –Kinomoto estaba por explotar de nuevo, si consideramos la gruesa vena sobre su frente como inequívoca señal que sus esfuerzos conciliadores se estaba diluyendo- “¡me has estado desobedeciendo todo este tiempo! ¿alguna vez haces caso de lo que te digo?. Te dije expresamente que NO FUERAS allí, menos solo.. ¡y haces exactamente lo contrario que te digo sin importarte nada más que el gusto de llevarme la contraria! ¡y dices que cuidas de tu hermana y de Hien cuando no eres capaz de hacer caso de lo que te digo ni una sola vez!, ¡ir a meterte donde TE DIGO QUE NO TE METAS sólo por el gusto de desobedecerme!! ¿porqué te gusta tanto llevarme la contraria, sólo porque te dá la gana? ¡ir a meterte allí por puro gusto, sin ninguna razón!”

- “¡Eso no es verdad papi!” –intervino Nadeshiko, con Tomoyo pegada a sus talones- “¡¡papá!!.. ¡¡Mamoru..!!”

Ambas mujeres se habían dirigido a la habitación del niño en cuanto notaron que Touya levantaba la voz..

- “¡Touya, prometiste..!”

- “¡Papi!”

- “Por favor, dejen de tratar de aliviar las cosas” –Kinomoto soportó el reproche en la mirada azul de su esposa sólo porque tenía la adrenalina subida de tanto enfado, y a modo de justificación con Tomoyo señaló a Mamoru, acusadoramente- “¡todo este asunto fue por una necedad suya! ¡por el puro gusto de llevarme la contraria!”

- “Eso no es cierto Touya” –murmuró la muchacha, enfrentando a su marido con suavidad pero firmemente- “Mamoru no fue a ese parque por el sólo placer de desobedecerte, ¡Nadeshiko me dice que..!”

- “¡¡Es un mocoso engreído que pudo hacer que nos maten por el puro gusto de llevarme la contraria!!”

- “¡¡Fue por ayudarte a ti!!” –gritó Nadeshiko lloriqueando, pero a la vez enfrentando desde su menuda estatura a la altísima figura de su padre- “¡Mamoru te vió en el parque Ueno! ¡Kia me dijo que Mamoru te vió, papá!, ¡por eso fue corriendo a verte, porque tuvo miedo que ese árbol malo te hiciera lo mismo que al papá de Kia!”

Kinomoto quedó mudo.

- “¡¿Qué?!, ¡eso es mentira!, ¡nunca estuve allí!”

- “Por supuesto que no te vió a ti” –replicó Tomoyo, suavemente-“ sospecho, que al igual que el señor Sumeragi hace no mucho rato, nuestro hijo confundió al señor Sakurazuka contigo..”

- “Pe.. pero... ¡ese tipo esta muerto!..”

- “Es cierto, pero al parecer, su espíritu ronda aún el túmulo del parque Ueno y creo que Mamoru se confundió. A Nadeshiko el pequeño Kia le contó que él y Mamoru hablaban de lo que el túmulo le hizo al esposo de la señora Kaho y entonces Mamoru, al creer verte frente al árbol, se asustó mucho y fue a buscarte.. ¡por eso fue a meterse al parque Ueno esa vez!”

Ante las palabras de su mujer, el hijo de Fujitaka Kinomoto quedó sin palabras y sin movimiento. De pronto no sabía que decir y pese a que intentó hilvanar algunas frases unas cuantas veces los siguientes segundos.. nada coherente le salía de los labios, entonces volvió su rostro hacia donde estaba su hijito. 

Aún sentado en su camita y abrazando sus rodillas, con el rostro infantil bien oculto allí..

No había hablado ni siquiera para defenderse..

- “Soy un grandísimo bestia” –murmuró- “vine aquí a hacer algo y acabo haciendo precisamente lo contrario..”

- “Ten en cuenta que tu hijo tiene tu carácter” –Tomoyo se había acercado al niño y acariciado su cabello, pero Mamoru escondió más su carita al sentir el gesto- “ven Nadeshiko, vamos a traer unas tazas de té y postres, para papá y Mamoru”

Las mujeres salieron rápidamente –la dulce mirada de Tomoyo fue mas que elocuente para el médico, que ahora se arrepentía de todo lo que dijo, minutos atrás- y Kinomoto se sentó en la cama del niño, mirándole con fijeza. Y es que una sospecha pasaba por su mente suspicaz.. frases sueltas a las que no prestó atención, o no entendió, cobraban sentido.

- “Kiku dijo.. antes de que todos nos acostáramos, que estabas hablando con ella sobre ese hombre, Sumeragi, que le veías desde tu ventana. ¿Es cierto eso?”

El niño sintió apenas.

El hermano de Sakura ahogó una maldición contra sí mismo –ya había perdido la cuenta cuantas veces había estado insultándose esa noche- cuando se dio cuenta que había estado tan ocupado pasando tiempo de calidad con su esposa que sus sentidos se habían embotado por la pasión y no había sentido nada, ni mucho menos prestado atención a las palabras de Kiku.

- “¡Ejem!” –tosió, incómodo, algo sonrojado y avergonzado- “pero.. tú saliste a ver a ese hombre, sabiendo que era el Sakurazukamori. ¿Porqué?”

- “.................”

- “¿Mamoru?”

- “...............”

El niño continuó en terco silencio y Touya suspiró profundamente, sintiéndose derrotado. ¡Que complicado resulta ser un hombre apasionado, padre y a la vez protector de los que amas, todo a la vez, las veinticuatro horas del día! ¡ya estaba visto que iba a tener que acostarse con su esposa con un ojo en los alrededores de su casa!, ¿porqué no había una forma o un manual que explicara bien como hacer las cosas más fáciles?.

Su rostro apuesto se suavizó en un instante y su mano acarició el cabello de su hijo..

¡No había remedio!, ¡iba a tener que aguantar una charla sobre “ser el perfecto  padre” de Yukito. Y lo que es peor, iba a tener que solicitárselo él mismo. Nada le ponía peor más que tener que pedirle a su amigo una charla “de esas”.

- “Mamoru, hijo.. por favor” –murmuró, lo más suavemente que pudo- “ya sé que no haces las cosas por capricho... bueno, no todas, y lamento lo que dije antes de que pasara todo esto. Dime, ¿porqué saliste?. ¿Querías buscar a Megumi y a esa gata?”

- “.......”

- “¿Mamoru?”

- “Les llamé por teléfono.. si, y les dije, les ordené que no vinieran. ¡Les hice algo!” –dijo el pequeño con voz entrecortada, aun en la misma postura, con la carita oculta- “no sé que les hice... pero...”

El padre suspiró de nuevo mirando al techo, como si allí hubiera una receta para la paciencia, antes de añadir..

- “Bien, tranquilo. Te prometo que en cuanto amanezca iremos a verlas. Todos. Hoy no iré a trabajar y ustedes tampoco a la escuela. Estaremos muy ocupados mudando a tu niñera y a esa gata de regreso a casa..”

- “¿Y si se han muerto? ¡no sé que les hice! ¡sólo me enfadé cuando Megumi y Byakko dijeron por teléfono que vendrían así te enojaras!.. ¡les grité y de pronto en el teléfono sonó como algo que se cae, y ninguna me contestó!”

Touya maldijo entre dientes otra vez. Las palabras de Subaru tenían mucho sentido a cada segundo que Mamoru hablaba y es que ya que pensaba en loterías genéticas, ahora ¿qué clase de poder le había pasado él a su hijo, que el niño dejó fuera de combate a la gata y a la niñera? ¡en el momento en que más las habían necesitado!. Bien, no había remedio. En cuanto amaneciera iba a tener que tragarse su orgullo y pedirles que volvieran a su casa, y no es que no apreciara su propia dignidad pero no era tan necio a anteponerlos a la seguridad de los suyos.

- “Si sabías que era peligroso para ellas... ¿porqué saliste tú solo de la casa?” –estaba tratando de ser paciente, pero estaba agotado y así se notaba su voz cuando continuó- “Mamoru, háblame hijo...”

- “........”

- “¿Hijo?”

- “.......”

Trató de sacar paciencia de donde no la tenía. No había duda que el pequeño era tan obstinado como él mismo, así que lo más delicadamente posible, le tomó del mentón y le obligó a levantar la carita...

Y entonces, sintió que el alma le caía por el piso..

Mamoru tenía la cara empapada de lágrimas.. y él sabía bien que Mamoru odiaba llorar porque decía que “no era cosa de hombres”.

- “¡Lo siento!” –sollozó, tapándose con las manos, sollozando, mientras su padre sentía un horrible dolor en el pecho al verle así- “¡Lo sientooooo mucho! ¡pero ese hombre le dijo a Kiku que si no salía, iba a venir por mí!, ¡que iba a entrar a la casa!” –era obvio que el niño estaba demasiado asustado y avergonzado como para poder contenerse- “¡¡y yo sé que el Sakurazukamori mata a todo el que le vé!.. ¡si ya iba a matarme a mí no quería que hiciera daño a mamá o a ti o a Nadeshiko y...!”

El niño no pudo continuar porque los brazos de su papá le rodearon con fuerza y ambos lloraron por unos segundos, fuertemente abrazados. Mamoru destilando miedo por sus lágrimas y todos sus poros y Touya muy asustado, aliviado y orgulloso de su hijo, a la vez que furioso consigo mismo..

¡Su pequeño era un hombrecito tan fuerte, valiente y a la vez tan temerariamente bueno! ¡por eso le había pedido que se fuera cuando él llegó al maboroshi de Sumeragi! ¡había preferido salir de su casa para cuidar de los suyos y él llamándole irresponsable y caprichoso, egoísta .. cuando el único estúpido, egoísta y descuidado había sido él!.

- “¡Lo siento papá!” –sollozó.

- “Yo lo siento hijo” – dijo muy bajito, abrazándolo contra su pecho como cuando se enfrentaron juntos a ese hombre, casi acunándolo como cuando era un bebé- “¡lo siento mucho, he sido un verdadero estúpido contigo!”

- “¡No papá, tú tenías razón!... yo no debí ir al parque Ueno esa vez, ¡todo ha pasado por eso!, pero yo no pensé en ese momento... ¡no pensé..!”

- “Creías que era yo quien estaba allí, ¿no es cierto?”

- “Si” –asintió, limpiándose las lágrimas con dificultad- “El señor Seishirou dijo entonces que “era gracioso verme estando muerto”. Me dijo que me conoció cuando él estaba vivo, y yo todavía no. ¡No entendí nada! pero eso me dijo..”

- “¿Hablaste entonces con la sombra del antiguo Sakurazukamori?” –suspiró, abrazándolo de nuevo- “¡Mamoru, debiste decírmelo!... sé que te hubiera regañado, pero no debiste callar algo así..”

- “¡Lo olvidé!. No sé como salí esa vez del parque... ¡había olvidado todo eso!.. sólo me acordé hace poco..”

Touya suspiró de nuevo, implorando más paciencia a cualquier entidad celestial que le oyera..

- “Esta bien, esta bien. Tranquilo” –le acarició- “hijo, lo que hiciste esta noche fue muy valiente, pero muy tonto. Pequeño: yo soy tu padre y debo cuidarte y protegerte..”

- “¡Yo no quería morirme papá!” –hipó el nene- “¡¡pero era peor que viniera a la casa e hiciera daño a mamá y a..!!”

- “Ya lo sé. Pero debes tenerme un poquito más de confianza y decirme” –el niño balbuceó algo y Touya aceptó- “si, no te prometo que no me enojaré, pero es muy grave esto, hijo. Y mi trabajo es cuidarte a ti, a tu madre, tu hermana y a Kiku. Cuando seas mayor estarás listo para ayudar, pero ahora la mejor forma en que puedes hacerlo es decirme las cosas..” –hizo una pausa para no enojarse y soltar todo aquello que le pesaba- “¿sabes lo que sentí cuando supe que no estabas en la casa? ¿lo aterrorizadas que estaban tu mamá y tu hermana cuando no te encontrábamos? ¡si no te encontraba, hubiéramos enloquecido!”

Mamoru hipaba.. no podía hablar..

- “¡Hijo!” –le abrazó de nuevo y es que quería quedarse con el niño siempre allí, a salvo- “siento haberte gritado estos días pero, ¿sabes un secreto?...” –respiró profundamente ¡cómo le costaba admitir eso, y más aún confesarlo!- “cuando me asusto” –tomó aire, ¡como costaba confesar eso!- “.. grito mucho ¿sabes?”

Los ojos azules le miraron con sorpresa..

- “¡Yo también!”

- “¡¿En serio?!” –ahora era Touya el sorprendido.

- “Si” –aceptó Mamoru, sorbiéndose las lágrimas- “yo grito porque... bueno, a lo mejor así asusto a lo que me asusta y se vá”

- “No hay duda que eres mi hijo” –aceptó Touya, con resignación- “si, te entiendo, porque me pasa igual. ¡Pero que esto sea un secreto!, ¿está claro?”

- “Mamá ¿no lo sabe?”

- “No, por pura dignidad, no se lo he dicho” –pero pensó- “pero podría sospecharlo.. aunque no, ella no tiene magia, y no puede leerme la mente.. eso espero”.

- “¿Dignidad?”

- “Lo que nos hace no querer mostrar nuestras flaquezas a los demás.. como tú, que no querías que ni mamá ni Nadeshiko supieran que llorabas y no porque nos las amemos, pero nosotros estamos aquí para cuidarlas a ellas”

Mamoru se avergonzó.

- “Descuida hijo, estamos entre hombres” –le revolvió el pelo con la mano- “y si tú ofreces callar mi secreto yo callaré el tuyo. Después de todo, somos los hombres de la casa y es nuestro trabajo cuidar de mamá y Nadeshiko”

- “¡¡¡SIIIII!” 

Los hombres Kinomoto intercambiaron una sonrisa cómplice y pese a que estaban todos agotados y los niños cayéndose de sueño, en cuanto amaneció –de hecho, ya amanecía cuando diez convenientes minutos después Tomoyo y Nadeshiko subieron con postres y té- los esposos Kinomoto se pusieron en movimiento, haciendo varias llamadas. Touya justificó su inasistencia al hospital por una emergencia familiar y tuvo que tragarse su coraje de mala gana cuando vió a Tomoyo llamar a Kurogane Higarashi pidiéndole que se ocupara de la oficina ese día..

- “Hay mucho que hacer hoy, es mejor estar tranquilos al menos respecto al trabajo” –le dijo Tomoyo, suavemente a su marido.

- “Yo.. quizá esto sea algo difícil de entender para ti Mei Ling, pero... no puedo sentir ni un ápice de confianza por esa mujer. No me ..” –dudó, escogiendo cuidadosamente las palabras- “no me siento cómoda sabiéndola cerca y..”

- “¡Oh Sakura! ¿porqué demonios no dejas de ser educada y le dices a tía Mei Ling directamente que esa Akasha es una zorra de la peor especie?!, ¡necesitamos que nos cuentes todo lo que sepas de aquella mujercita arrastrada, tía Mei!”

La card captor casi pega un salto del susto. La imprevista aparición de May May le había sacado totalmente de balance pero Mei Ling sólo se quedó mirando a la adolescente, sin parecer demasiado perpleja..

- “Hmmm..”

- “¿Tía Mei?”

- “May May, en primer lugar, deberías estar ya camino a la escuela ¿qué haces aquí?” –se irritó Sakura- “te recuerdo que te lamentaste muchísimo por haber faltado a clases el otro día, y no es apropiado...”

- “¡No es apropiado que estés tan tranquila cuando esa zorra thugh anda detrás de Shaoran, siempre lanzándole miradas tiernas y moviéndole los pechos!”

- “¡May May!”

Sakura se avergonzó y Mei Ling miró a su amiga y prima política ya con preocupación..

- “¡Pero es verdad!” –la adolescente, insistió con tesón- “tía Mei, necesitamos estar bien enteradas de todo lo que sabes sobre aquella mujer. Sakura y yo hemos notado que siempre mira a Shaoran con una carita de inocencia que personalmente a mí me pone de los nervios; y claro que Sakura está apenada de preguntártelo porque está muy insegura ¿no ves que ella y Shaoran están durmiendo en habitaciones separadas por la lesión de él?, ¡a mí eso me parece algo muy estúpido, pero..!”

- “¡May May, es suficiente por favor!”

El rostro de la antigua card captor estaba ahora sí totalmente rojo, pero como sus pupilas reflejaban cierto enfado –quizá no sólo era la forma en que May May ventilaba tranquilamente su intimidad- la adolescente creyó conveniente disculparse con rapidez..

- “¡Pero Sakura, lo siento, es sólo que estoy muy preocupada por ti y..!”

- “Gracias por la información sobrina” –interrumpió Mei Ling- “ahora vé a la escuela. Sakura y yo tenemos mucho de que hablar..”

- “¡Pero..!”

- “Sin peros May May” –indicó Sakura, que se debatía todavía entre la vergüenza y la sana indignación- “se te hace tarde..”

Con un largo suspiro, la adolescente marchó al Campus Clamp, sin sorprenderse demasiado que Hien hubiera salido de casa muy temprano.. ¡Con lo interesante que iba a ser la charla entre esas dos!.

- “A ver si tía Mei nos echa una mano” –refunfuñó- “porque está visto que los hombres son todos unos bobos. Shaoran no ve nada de las argucias de aquella vil “mosca muerta” y encima tiene el descaro de enojarse ¡ayer sólo le dije en la cena que era genial que no hubiera recibido en su despacho a esa mujerzuela barata de tres por cuarto y me castigó quitándome el teléfono celular!” –frunció el ceño ante el recuerdo- “puede que haya sido porque le arruiné la cena, aunque volvió del trabajo bastante enojado y no quería ni siquiera comer, aunque si por enojos fuera, yo debería estar mas enojada.... ¡a este paso voy a tener que ponerle el libro a Hiencito en las manos y ordenarle que lo abra!” 

Los transeúntes lanzaban miradas extrañadas pero ocupada como estaba en hacer verbal su frustración, a May May no le importó. ¡Las cosas estaban poniéndose realmente difíciles! de pronto todos en Li Manor parecían tensos y ni Sakura o Shaoran habían dormido nada la noche anterior ¡y no era porque estuvieran ocupados con una reconciliación! –eso hubiera puesto a la escolar de un humor travieso y picaresco- todo era culpa de un tipo alto y muy misterioso –May May no le pudo ver la cara por mucho que se escurrió detrás de algunas puertas- además que la chiquilla había escuchado a Hin Lu comentar esa mañana sobre una siniestra presencia que se había sentido la noche anterior en Tomoeda, además de la manifestación de poder de alguien muy, pero muy fuerte.

Y eso era lo que la tenía frenética. Los problemas de Sakura y Shaoran –la muchacha se había mostrado absolutamente escandalizada cuando supo que el jefe del clan estaba durmiendo solo- la tensión que flotaba en el ambiente...

¡Y ella que no podía sentir nada o hacer nada, atada como estaba a que Hien abriera el condenado libro azul de una buena vez!

- “Hoy llego temprano de la escuela y voy a poner su habitación de cabeza hasta encontrar ese libro..” –se prometió-“A lo mejor mi primito lo ha perdido, lo ha puesto debajo de su cama o lo ha dejado en cualquier lado ¡y eso no puede permitirse por más tiempo! que tengo que hacer algo yo misma o nunca voy a poder despertar de esta identidad falsa de una buena vez ¡y Spinel va a estar dormido hasta que Hien cumpla 80 años!”-agitó los brazos como dibujito animado- “¡ohhhh, ya no puedo seguir esperando más, tengo que hacer algoooooooooo!!”

La impaciencia y frustración de May May se leía perfectamente esa mañana mientras los transeúntes se apartaban con sumo cuidado de la energética chiquilla pero al parecer esa mañana había vientos de grandes decisiones para todos ya que en las afueras de Tomoeda, la gran casona de estilo occidental y rodeada del espeso bosque que servía de protección a las Damas de Avalón, la Gran Sacerdotisa Vivian, parecía también luchar contra sus propias dudas..

- “Algunas veces debemos hacer cosas que no queremos, para llegar a grandes objetivos” –dijo la dama tras un suspiro ahogado- “¿lo entienden, ¿verdad?”

Los ojos azules y violetas se abrieron mucho, como asustados, y después de un gemido ahogado, uno de los pequeños habló:

- “¿Van a echarme?” –saltó Morgan, con un leve tonito de pánico en la voz- “¿van a echarme, no es así tía?”

- “No, por supuesto que no” –sonrió- “perteneces a este lugar, jamás tengas duda que tu lugar está con nosotras. No, no es nada de eso, ¡lo prometo!”

Los ojos azules de Connor miraron a su madre con expresión inquieta pero no dijo nada..

- “Algún día entenderán que no es fácil pertenecer al Clan de Avalón” –añadió, la mujer muy pensativa- “pero no, no me hagan mucho caso.. ha sido una noche difícil y llena de decisiones complicadas, pequeños. Si las cosas salen bien, ustedes serán los beneficiarios de toda mi labor aunque aún no tienen edad para entenderlo”- notó la hora de repente- “¡Oh vaya!, lamento haberles despertado tan temprano, pero es mejor que dirijan a la escuela si no quieren llegar tarde...”

Exudando alivio por todos sus poros, Morgan bajó de la butaca de un brinco y corrió al ala infantil para ponerse el uniforme escolar pero Connor se quedó allí, muy quietecito mirando a la autora de sus días con expresión que parecía.. ¿enojada?.

- “¡Por favor mamá, haz algo! ¡no quiero que le hagan daño!!” –gritó de pronto.

La sorprendida sacerdotisa miró a su hijo con sorpresa.

- “¡Oh Connor, por favor! ¡no es momento de reproches ahora! ¿porqué no te olvidas de una vez de ese asunto tonto de la identidad de tu padre? ¡deberías aprender más de Morgan y..!”

- “Morgan tiene miedo, por eso no quiere saber nada” –insistió el rubiecito- “antes que su mamá muriera también Morgan quería saber también como era su papá..”

La dama hizo un gesto de exasperación. Era una gran responsabilidad ser la Gran Sacerdotisa de Avalón pero Connor no parecía entender nada de lo difícil de su cargo. A Vivian no se le escapaba que el niño le tenía miedo y por ello es que había contemplado con sorpresa su reproche esa mañana..

- “¡Connor, no es el momento y..!”

- “Pero no hablo de mi papá.. esta vez” –dijo, mirándola tiernamente desde esos ojos azules muy pálidos- “¡anoche dijiste!... en la reunión con tía Nimue.. ¡dijiste que lo hablaríamos hoy!”

La rubia se sintió colérica.

- “¡Connor, ve a la escuela!”

- “¡NO!, ¡no voy a ir!”- se rebeló y empezó a llorar sin evitarlo- “¡mamá haz algo, por favor!, ¡si lo que tía Nimue dijo..!”

Vivian suspiró de nuevo. Al parecer iba a tener que tratar aquel asunto con Connor. Y no iba a ser nada fácil.

- “Escucha hijo” –dijo seria- “es difícil ser un druida de Avalón, pero no debemos pensar sólo en nosotros. Nuestra meta es muy hermosa pero requiere sacrificios y..” 

- “¿Cómo el papá de Morgan?”

La dama miró a su hijo con sorpresa.

- “¿Qué?”

- “Yo sé quien es el papá de Morgan” –dijo el niño mirando a la autora de sus días con fijeza- “tía Igraine me lo dijo el día que se murió.. Morgan no lo sabe..”

- “Y no tiene sentido alguno que se lo digas” –dijo acremente Vivian- “es por su bien”

- “¿Por eso no me dices a mí quien es mi papá? ¿por eso no vas a hacer nada para salvar a Kinomoto? ¡tía Nimue te dijo anoche que es posible que el Sakurazukamori le haya elegido como “presa”! ¡no quiero que ese hombre malo le haga daño mamá!, ¡Kinomoto está en mi clase, me agrada mucho y es muy lindo! ¡no dejes que le hagan daño mamá, por favor!”

Vivian se dejó caer sobre una silla. Connor era un auténtico dolor de cabeza para ella, tan afectuoso, tan gentil, tan dulce y sin entender nunca que había que hacer sacrificios para llegar a las metas que perseguían.

- “Te permití quedarte en la reunión porque eres mi hijo y es tiempo que empieces a aprender algo sobre nosotras, pero no es nuestra costumbre interferir..”

- “¡¿Ni para salvar a alguien?!”

- “Connor.. ese niño no pertenece a Avalón, ni siquiera es un druida.. no es parte de nuestra naturaleza torcer el destino de la gente, así su destino sea la muerte”

- “¡Pero..!”

- “Si es su destino ver la muerte en un encuentro con el Sakurazukamori, no vamos a intervenir. Ya lo había decidido semanas atrás..”

- “¡¡¿Ya lo sabías?!!”

- “Si. Tuve una visión.. un niño, un hombre rodeado de pétalos de cerezo, los ojos azules de una madre llorando por su hijo. Si” –aceptó trémula- “lo he sabido hace varias semanas, pero no vamos a hacer nada”

- “¡¡¿HACE SEMANAS?!!” –se espantó Connor.

Vivian trató de controlar el naciente dolor de cabeza que le produjo el chillido de su hijo y a la vez los gritos de su conciencia. No era una mujer desalmada y desde su visión –dos semanas atrás- había experimentado una profunda compasión por el hermoso niño de ojos azules que debía enfrentar al asesino una noche oscura; quizá Connor creía que su madre era simplemente cruel pero Vivian no era ajena al dolor de una madre sin embargo, las delicadas consideraciones de su clan, sus prejuicios y sus propias dudas habían vencido a su compasión.

- “Al fin y al cabo es un niño Connor, un niño que ni siquiera es druida. Si no llega a ser un hombre al menos nunca llegará a tener edad para romperle el corazón a una mujer”

- “¿Eso es lo que piensas de mi? ¡¿me odias por ser niño?!”

- “¡No hijo, por favor! Pero tú sabes bien lo que los hombres, aún los druidas han hecho con nosotras” –aceptó dolida- “tú viste a Rowan morir y a tu tía Igraine...”

- “Me acuerdo bien de Rowan, pero ¡Tía Igraine murió porque..!”

- “¡Fue culpa de ese hombre, del padre de Morgan!” –dijo irritada y apretando los dientes- “si aquel sujeto hubiera vuelto con ella... Morgan no se sentiría un huérfano”

- “¡¡Nunca hubieras dejado que Morgan creciera lejos de nosotros mamá!! Aún si sus papás hubieran vuelto..¡siempre has dicho que Morgan tiene pertenece a Avalón, pese a que es..!”

- “¡Basta Connor!”

Madre e hijo se enfrentaron con la mirada.

- “No puedes decir que no salvarás a Kinomoto porque es niño.. ¡no es justo!” –lloró- “sé que no te importa ni Kinomoto ni su papá, pero ¿no piensas en su mamá o su hermana?, ¡son mujeres mamá!, ¡van a sufrir mucho!”

- “Al menos sólo sufrirán por ese niño cuando él muera. Seguro que si llega a ser un hombre les traería más problemas a ellas.”

- “¡Eres mala!” –gritó- “¡eres malvada! ¡y no me importa lo que digas, voy a decirle a Morgan lo que le va a pasar a Kinomoto y nosotros vamos a protegerle y..!”

La rubia se paseó repetidamente por la sala... jamás había esperado que el pequeño se le rebelara..

- “Nadie va a creerte hijo” –dijo adelantándose hasta Connor, antes de tocar su frente con el dedo y añadir- “y no puedo permitir que interfieras..”

Al sólo contacto con el dedo de Vivian, el rubio cayó dormido.

- “Olvidarás lo que sabes desde anoche” –dijo acariciando su frente- “no quisiera haber tenido que hacer todo esto, pero no es bueno interferir” –la puerta se abrió lentamente y una mujer de mirada aguda y ojos castaños se presentó- “dile a Morgan que lleve a Tarah a la escuela, Connor no irá hoy”

La aludida contempló al niño con insistencia.

- “Es una verdadera decepción para ti que resultara ser niño tan dulce, ¿no es verdad Vivian?” –murmuró lenta y deliberadamente- “de hecho, ojalá ni siquiera hubiera sido niño”

- “Nimue..”

- “Si escucharas mis consejos más seguido tendrías menos problemas, Gran Sacerdotisa” –comentó ácidamente la llamada Nimue- “Connor debió haber sido entregado a su padre así como Morgan, ¡sólo nos han traído problemas!”

Vivian sintió que la cabeza le iba a estallar de dolor ¿porqué Nimue odiaba tanto a los niños?, esa misma pregunta fue la que se filtró por la cabecita de Morgan, que iba a tocar en ese momento la puerta de su tía, cuando escuchó:

- “Ya basta, si fuera por ti, ni siquiera hubiéramos retenido a Tarah con nosotras..”

- “Y tengo razón Gran Sacerdotisa” –insistió Nimue- “lo único que has logrado al tener juntos a esos niños es que se sientan muy unidos entre sí. ¡Tu hijo incluso llama a Tarah “hermanita” cuando tú, él, yo y todas  nosotras sabemos que Tarah no es su hermana!”

- “Tarah es una niña muy desafortunada. Las decisiones que tomó Rowan ..”

- “Rowan fue una druidesa débil y estúpida. Connor la adoraba porque fue su niñera desde bebé, pero eso no hace la diferencia ni quita que Rowan no fuera una druidesa alocada que se escapó como tantas otras, en cuanto vió a un hombre guapo..”

- “Rowan está muerta Nimue. Sus errores le costaron la vida, ¿no es suficiente para ti?”

La llamada Nimue miró al niño dormido con desdén.

- “Algo de justicia había que tener el mundo pero ni siquiera pudo hacer bien su trabajo de dejarnos una druidesa sana en su lugar. Sin embargo, supongo que debemos verle el lado positivo del asunto.. al menos nunca tendremos que explicarle a Tarah que su madre ocasionó la muerte de su padre”

Desde la puerta, Morgan apretó los puños sintiendo que la frustración le abofeteaba la carita. Recordaba vagamente la hermosa figura de la joven Rowan, quien fuera también su niñera antes de huir con un joven y atractivo modelo de pasarela por algunos meses; aunque un hado maldito parecía perseguir a las druidesas de Avalón ya que el encantador y guapísimo padre de Tarah había perdido notablemente el interés en Rowan cuando las formas de la chica se redondearon por el embarazo y de allí a que la cambiara por otra chica delgada y hermosa, fue muy fácil. 

Connor recordaba mejor el regreso de Rowan a la casa solariega de las Mc Nessa en Glasgow, el apoyo recibido por Vivian y las burlas de Nimue, Elaine y otras druidesas, pero lo peor aún faltaba por venir. La boda del padre de Tarah, con la hija de un millonario escocés se hizo público cuando Rowan estaba a dos meses de dar a luz y el temperamento de la chica había dado un giro de 380 grados. Todo el despecho, odio y la humillación sufrida parecía haber borrado del bello rostro la dulzura, ternura y el amor que alguna vez sintió por aquel muchacho de modo que sin pensarlo poco ni mucho se escabulló al gabinete de Vivian, desde donde preparó un terrible conjuro convocando las fuerzas negativas de la naturaleza..

- “Sólo el archidruida puede convocar las fuerzas oscuras y negativas de la naturaleza” –la lección de Vivian pasó por la cabecita de Morgan- “para druidas y druidesas es un tabú, una prohibición que busca salvarnos de nuestra propia oscuridad porque nadie puede controlar las fuerzas negativas de la naturaleza en su propio beneficio sin pagar el precio. Hace siglos atrás, un druida llamado Soté De Dannan lo hizo y ocasionó una catástrofe que mató a muchos de los druidas.. eso le costó ser exiliado de occidente para siempre. Por eso también le llamaron Druida Negro”

- “Rowan estaba desesperada cuando invocó aquella oscuridad, Nimue” –las palabras de Vivian volvieron a Morgan a la realidad- “dudo que ella hubiera deseado desencadenar aquel horrible tifón en plena carretera, sólo deseaba asustar a ese joven para que no se casara con esa millonaria..”

- “Pero no lo hizo bien, hermana” –recordó Nimue- “¿necesito mostrarte los recortes de prensa?, ¿las muertes que desencadenó el arrebato de celos de Rowan?, porque por si no lo recuerdas, NO ES NORMAL que existan tifones en Escocia, mucho menos uno tan devastador y que sólo se formara en minutos..”

Vivian se cubrió el rostro con las manos..

- “Si Vivian, en parte fue descuido tuyo... siempre creíste en Rowan, y le devolviste tu confianza cuando volvió ¡ella tenía las llaves de tu gabinete!”

- “¡Rowan era la niñera de Connor y Morgan! ¡siempre había tenido las llaves de mi gabinete!”

- “Si, pero entonces estaba encinta de ese lindo muchacho que se estaba casando con OTRA ¿y te sorprende que Rowan hiciera lo que hizo? ¡tuvimos que implorar a la Orden que nos ayudara a limpiar el desastre!”

- “La Antigua Orden de los Druidas..” –pensó Morgan.

- “Si el Gran Maestre O´Neill hubiera seguido vivo, no nos hubiera exigido humillarnos, ¡yo no creí..!”

- “Fue una pena que un druida de estirpe pura y decente como O´Neill hubiera muerto, pero Vivian...  tú mejor que nadie debería saber como es el actual Gran Maestre..”

- “¡No menciones al nuevo Gran Maestre..!”

- “No lo haré más” –aceptó Nimue tajantemente- “pero es preciso que dejes de titubear. Tarah es una niña inútil.. jamás llegará a crecer. El conjuro que la estúpida de Rowan hizo no convocó solo a un tifón que mató al bastardo que engendró a esa niñita.. el tifón mató a más de 300 personas hasta que al fin pudimos controlarlo, además que usar las prohibidas fuerzas oscuras de la naturaleza adelantaron la muerte de Rowan... ¡por no decir que Tarah es muy débil y es poco probable que llegue a los 10 años siquiera!”

- “El precio de una convocación errada... siempre lo paga el invocador con su cuerpo y su vida” –pensó Morgan tristemente- “Rowan murió por eso... y Tarah es tan débil también por eso”

- “¿Y bien Nimue? ¿ya terminaste el recuento de eventos desafortunados que hemos tenido los últimos ocho años?” –había enfado y peligrosidad en Vivian- “creo que justamente por eso es que no debemos obrar tajantemente..”

- “¡Hermana, hermana!” –Nimue se adelantó hacia Vivian, con emoción brillando en sus ojos castaños- “si te recuerdo eso, es para que veas los errores que cometiste por ser amable. Esos niños no son el futuro de nosotras.. ¡el futuro es nuestro, del clan de Avalón, de esta nueva Tríada que formamos ahora con Elaine!. Ella está haciendo su parte y yo la estoy aconsejando con sumo cuidado, pero necesitamos el pergamino rojo... ¡sabes que debemos tenerlo!”

La madre de Connor dudó aún y Morgan se preguntó que era el pergamino rojo.. ¡había leído la mención de un pergamino muy especial en el diario del Archidruida!.

- “Sé que quieres salvar el mundo hermana” –insistió Nimue- “y así será. Tenemos la reencarnación del Archiduida entre nosotras pero no es suficiente que él mate al prohibido.. nosotras debemos..!”

- “¡Nimue, sólo el Archidruida puede detener al prohibido!”

- “No discuto eso” –insistió la mujer- “lo que digo es que debemos tener el pergamino con nosotras, con el diario del Archidruida. Sólo entonces podremos volver a presentarnos frente a la Orden y ponerles bajo nuestras órdenes.. ¡ahora!”

La Gran Sacerdotisa de las druidesas suspiró de nuevo, con pesadez. Si, desgraciadamente Nimue tenía razón. En Occidente la magia no se consideraba más que como superchería y cosas de cuentos infantiles porque Occidente había perdido su organización mágica hace siglos..

La Asamblea de Magos de Occidente..

La organización gemela al Concilio de Hechiceros de Oriente, fundada también por el mítico Rey del Cielo pero que a diferencia de su análoga de Oriente, había tenido un fin en la oscura línea que separaba la edad antigua de la edad medieval..

Merlín.

El último Gran Druida.

No sólo el Mago más legendario de Occidente –ensalzado en cuentos y películas de cine-sinó que además, el último mago que presidiera la Asamblea de Magos de Occidente..

- “Merlín cometió un error al poner el destino de la magia en occidente sobre los hombros de Arturo Pendragón” –insistió Nimue- “Arturo era un hombre sin poderes mágicos, sólo con valor y honestidad..”

- “Lo sé, pero si todo hubiera salido bien..” –suspiró Vivian.

- “Si todo hubiera salido bien, la Asamblea funcionaría aún y el Concilio de Hechiceros de Oriente no tendría bajo su poder los siete sellos eternos...” –se lamentó- “ya ves hermana que pese a los siglos, los pusilánimes que conforman la Orden de los Druidas no hacen nada por restablecer el equilibrio.. no se atreven a exigirle al Concilio que nos devuelva la custodia de los tres sellos que estaban bajo jurisdicción de la Asamblea y las otras organizaciones mágicas de Occidente son sólo imitaciones baratas de la Orden de los Druidas ¡por eso es que nosotras debemos tener el pergamino, junto con el diario del Archidruida!. Sólo entonces, con la reencarnación del Archidruida entre los nuestros podremos exigirle al Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente que nos devuelva nuestra labor de vigilar los sellos eternos**!, ¡sólo nosotras, sólo el Clan de Avalón podrá hacerlo!, ¡haremos lo que la Orden no ha podido en siglos!”

Morgan no entendió ni pizca de lo que su tía decía, pero le asustó. Tía Nimue era astuta, despiadada con quienes estaban bajo sus órdenes y les detestaba a ellos, los niños, con particular énfasis..

- “¿Tía Nimue quiere quitarle algo al Concilio? ¿por eso estamos aquí?” –dudó Morgan, acongojado- “¡oh, no, prefiero volver a Glasgow que hacer algo de lo que ella dice!”

- “Basta Nimue. He escuchado suficiente de ti. Sabes mi decisión y todo va a quedar exactamente donde dije. No haremos más ni menos” –le entregó a su hermana al dormido  Connor- “Las damas de Avalón han presentado sus respetos a la Dama Li, la mujer que tiene mayor poder en el Concilio de Hechiceros de Oriente y seremos respetuosas con ella, ya que nos acogió con gentileza. Es tranquilizante saber que el Sakurazukamori no nos estaba cazando a nosotras y que las  muertes de nuestras druidesas, los últimos años, fueron producto de su mala suerte al cruzarse con ese sujeto”

- “En eso tienes razón. No nos importa a quien cace el sakurazukamori, mientras no sea a nosotras..”

Los ojos violetas de Morgan expresaron confusión..

¿Sakurazukamori?

- “No creo... tía Vivian no puede saber a quien esta cazando ese hombre” –recordó a Mamoru Kinomoto en el parque Ueno, pues había sido Morgan quien había alertado a Hien y los otros niños- “no, si fuera Kinomoto la presa de ese hombre, tía Vivian no lo dejaría.. ella haría algo para evitarlo, porque tía Vivian no dejaría morir a un niño.. Sí, ella no lo haría”

Pasos se escucharon en el vestíbulo y Morgan se deslizó por una ventana, saliendo minutos después al colegio con Tarah de la mano y a toda prisa..

Su tía Vivian –que tan buena era siempre- no dejaría que ese asesino lastimara a un niño como Kinomoto, pero, por si acaso, iba a poner sobre aviso a Hien Li, sea que tuviera que liarse a patadas con el niño chino una vez más..

- “¡Oh mi querido muchacho, por supuesto, por supuesto!”

Aquella mañana y como de costumbre, Lord Kerringhann había asentido a todas y cada una de las “sugerencias” de Eriol casi aplaudiendo de modo infantil, pero aún para las escasas luces del viejecito lord, era obvio que el hijo de Hajime Hiragizawa estaba bastante distraído esa mañana, así que la solicitud del joven de ojos azules no le sorprendió en lo más mínimo..

- “¡Oh que bueno que vas a tomarte el día libre querido muchacho!” –se entusiasmó genuinamente- “je, je ,je, yo también me tomaré el día, aunque ¿creo que ya lo hice ayer no es así?”

Pese a todas las cosas que pasaban por su cabeza, Eriol Hiragizawa no pudo evitar una leve sonrisa ante la expresión desconcertada y casi infantil de Lord Kerringhann; ciertamente el anciano parecía sacado de una caricatura –con aquella estatura tan menuda, su monóculo en un ojo y chocheando todo el tiempo- pero de cuando en cuando, era un alivio saber que no tendría nunca ninguna sorpresa desagradable de su jefe porque en vista de lo ocurrido últimamente con su padre biológico, aquello era algo de lo que Eriol estaba realmente agradecido. Y es que él no era un insensible -¡vaya!- así que debía admitir que guardaba cierto afecto compasivo hacia el auténtico Embajador Británico en Japón aunque todos en la embajada supieran perfectamente que en la práctica, todo lo ocurrido alli era supervisado por el joven Secretario de Cultura, quien podría decirse que era el embajador “en ejercicio” del cargo.

¡Oh, pero en momentos como ese, agradecía no tener verdaderamente el nombramiento a su nombre!

De modo que después de despedirse del ancianito –que estaba realmente alborozado ante la perspectiva de pasar el día en su plantío de pepinos- y dejar todas las cosas de la embajada en orden, se dirigió hacia el despacho de su esposa con paso rápido..

- “Milady está en una conferencia, pero si desea puede pasar Milord” –le sonrió la asistente, muy contenta esa mañana.

- “Si, se nos hace tarde...”

- “Seguro que Milady no demorará su conferencia con el señor “Alexaindre” en cuanto lo vea” –dijo la muchacha con expresión candorosa.

La sola mención de aquel nombre provocó en Eriol algo muy parecido a un tirón en el estómago... ¿no era aquel el nombre del tipo que Yoko había atendido una vez por teléfono, cuando había dispuesto previamente que no le pasaran ninguna llamada?.. Si, si lo era. Eriol tenía una excelente memoria y el sólo recuerdo le hizo irritarse pero disimuló hábilmente su malestar con una sonrisa e ingresó al despacho de su esposa sin anunciarse, tal y como la amable asistente se lo indicara..

- “Por favor, sólo trata de tener paciencia..” –decía Yoko con un toque de nerviosismo en la voz a la persona con quien charlaba por teléfono- “prometo que no tendrás que esperar demasiado... si, en cuanto pueda iré a verte y llevaré lo que ofrecí, pero ¡no olvides que hiciste una promesa!”

Eriol ahora sí frunció el ceño.. ¿que era aquella charla?.

- “No, no.. por favor, sólo quédate en ese lugar y descansa mucho ¡por favor!”

El inglés sintió la ácida corriente de los celos deslizarse lentamente por su torrente sanguíneo, como envenenándole.. ¡no, no y no, eso no podía ser!. El había sido el primer hombre en la vida de Yoko –eso le constaba perfectamente- y toda la vida de la joven china giraba totalmente alrededor de la suya, condicionada completamente en la misión de hacerle feliz de modo tal que no era posible que una muchacha como ella, tan recta, honesta y anticuada en sus conceptos de familia pudiera siquiera..

No podía siquiera imaginar la palabra..

- “Debo cortar la comunicación ahora” –decía la joven lady, ajena al hecho que su esposo la escuchaba- “cuídate mucho, por favor”

Retrocedió un par de pasos y al avanzar otra vez, llamó en voz alta..

- “¿Estás lista ya?” –dijo ingresando.

Su mirada escudriñó al entrar cada aspecto del lindo rostro de su esposa, su pálida tez, sus enormes ojos grises en los que brillaba la alegría al verle y aquellos labios rojos que besaba con pasión cada noche.. y para gran desconcierto suyo la vió como cada mañana, dulce, alegre y con la misma mirada enamorada de siempre, mirándolo como si fuera el único hombre en el mundo..

¿Podía ser tan mentirosa?

- “Ya terminé Eriol” –sonrió cerrando algunos cajones con llave- “es mejor que nos demos prisa. ¿Le avisaste ya a Lord Kerringhann?”

- “Si”

Los ojos grises le miraron con inquietud y Eriol se forzó a disimular su malestar más de lo regular y es que su problema era que su amable sonrisa podía engañar a todo el mundo, pero a veces sentía que Yoko tenía un sexto sentido para leer en él..

No podía leer lo que pensaba, pero era capaz de notar cuando le pasaba algo..

- “¿Estás inquieto?”  -genuina preocupación brillaba en la mirada gris- “la verdad yo también, por eso dispuse lo de Tao..”

El procuró ampliar su sonrisa, más falsa que nunca..

- “Tienes razón, es mejor darse prisa..”

Avanzó apenas un paso, porque la muchacha le retuvo del brazo..

- “Lo siento mucho” –dijo suavemente- “yo... no quise perturbarte”

Los ojos azules le miraron con sorpresa..

- “¿De qué hablas?”

- “Lo último que pensé es que mi invitación a Lord Hajime sería contraproducente” –dijo contrita y apenada- “¡oh Eriol, lo siento mucho! no sé que ocurrió anoche entre ustedes pero siento que ha sido culpa mía. Me parece que no se llevaban mal antes de que yo insistiera en hacerle visitarnos..”

- “El Embajador y yo no nos llevamos mal, Yoko” 

- “Ustedes no se veían lo suficiente como para llevarse mal” –replicó- “y.. ¡Oh Eriol, realmente estoy muy apenada!.. creí que si tenían oportunidad de conocerse mejor tú y tu padre podrían aprender mucho uno del otro” –hizo una breve pausa- “quizá... fue vanidoso de mi parte tomarme esa atribución, pero sé que el embajador no es un hombre frío y seco como tú crees ¡si vieras lo bueno y cariñoso que ha sido con Miriel y con Tao, durante su estadía!. Nuestra hija le temía mucho al principio, pero casi me atrevería a asegurar que esta mañana lloró al despedirse de él..”

- “¿Me culpas de su partida?” –la cara de Eriol era toda inocencia- “¿crees que..?”

- “Solo sé que mi intento no funcionó. Al menos no para ustedes dos” –puso sus dedos sobre su boca cuando él iba a replicar- “y lo siento en verdad. De alguna forma te presioné cuando sólo quería que pudieras entenderte con el hombre que te dio la vida..”

Eriol suspiró con gesto divertidamente resignado.

- “El Embajador tiene asuntos pendientes, es todo” –dijo suave- “era natural que se marchara imprevistamente en algún momento, nadie es responsable de su abrupta partida” –mintió con una sonrisa- “y no tienes que culparte de eso, él y yo seguimos como siempre..”

La muchacha le miró con preocupación, antes de abrazarle suavemente..

- “Detesto verte inquieto” –murmuró contra su pecho- “especialmente cuando todo es culpa mía. Todo lo que deseo en esta vida, es hacerte feliz”

El inglés ahogó sus ganas de gritar sus celos a voz en cuello una vez más porque sólo su pantagruélico orgullo parecía sellarle las palabras de duda y reproche en los labios..

- “Es mejor darnos prisa” –insistió Yoko y tironeó de su brazo con gesto cariñoso..

Ambos esposos salieron del despacho seguidos de la mirada sonriente de la joven asistente..

- “¿Te estás riendo de mí Mei Ling?” –murmuró Sakura con voz casi quejumbrosa.

- “¡Claro que no, ¿como se te ocurre?!” –replico prontamente la joven china- “es sólo que siempre creí que tú y Shaoran llevaban su relación magníficamente ¡con todo lo que tuvieron que pasar para estar juntos!”

Al recordar todo aquello, Sakura se reprochó a si misma. ¿Sería cierto que las dificultades que enfrentaron para poder compartir sus vidas parecieran lejanas y fáciles de vencer, cuando habían implicado asuntos de vida y muerte? en ese entonces no había habido ninguna duda o miedo mayor que gustarle a Shaoran y nada que disfrutaran más que compartir momentos juntos, sea en la intimidad –recordó la noche de la concepción de Hien y se ruborizó- o charlando y acariciándose como una pareja común pero era insólito que ahora que eran esposos, dudas, miedos y silencios formaran una barrera invisible entre los dos..

¿Acaso era la rutina y el silencio peores que el último card captor, los Seis, la reencarnación del Druida Negro y el Kamui Oscuro?, ¿podía ser acaso eso posible?.

- “Pese a todo, debo admitir que en el fondo no me sorprende mucho lo que me dices de Akasha...” –dijo reflexivamente Mei Ling, sacándola de sus pensamientos- “desde que éramos niños siempre sospeché que ella le miraba mucho, ¡pero por supuesto que apenas se atrevía a hablarle! En aquel entonces yo era una niña muy posesiva y siempre tironeaba de Shaoran por todos lados como si fuera mi propiedad gritando que ¡era mi prometido, era mi prometido! a voz en cuello” –se carcajeó ante su chiquillada infantil- “él pobre estaba por eso siempre tan avergonzado que sólo atinaba a fruncir el ceño, y por supuesto que Akasha huía asustada..”

- “Ella y Shaoran fueron ¿muy unidos de niños?”

- “No. Ella era otra pupila de Wei, pero si bien siempre fue tan buena como el propio Shaoran en todo, era muy tímida..”

Sakura pareció no poder expresar su desconcierto, pero suspiró, resignada..

- “¿Tampoco tú me crees, verdad?”

- “¿Qué?, ¿qué si le coquetea a Shaoran?” –los ojos brillantes de Mei Ling miraron la expresión de desesperanza de Sakura- “¡claro que lo hace!, ¡estoy segura que a estas alturas se metería en su cama si él moviera un dedo!”

La antigua card captor miró a su amiga, algo escandalizada y sorprendida por su tono..

- “¡¡Tú si me crees!!”

- “Si alguien tan despistada como tú dice que se le esta metiendo por los ojos a tu marido, pues estoy segura que poco le falta para pasearse desnuda frente a él” –aseveró Mei Ling sin ningún recato y con los brazos cruzados- “¿segura que sólo le había besado el cabello cuando la encontraste con él, bien metida en tu habitación, la noche que Shaoran se accidentó?”

El sólo recuerdo hizo a Sakura crispar los puños..

- “¡No me lo recuerdes!” –suplicó mientras volvía a ver en su mente la figura sinuosa de aquella mujer, acariciando el rostro inconsciente de Shaoran mientras los labios de la thugh besaban reverentemente su cabello, con pasión-  “¡es una descarada, una sinvergüenza! ¡una cínica que no tuvo reparos en decirme que estaba loca por él! ¡me lo dijo en mi cara!” –la hija de Fujitaka Kinomoto estaba a punto de llorar de rabia- “pero cuando me quejé con tu tía Ieran, ¡ella no me creyó! Dama Ieran aprecia muchísimo a esa mujer y sé bien que ella no pierde oportunidad para buscar a tu primo! ¡hoy mismo fue a verle a la oficina!”

- “Si, Hin Lu me dijo algo de eso.. pero Shaoran no la recibió. Estaba de muy mal humor”

- “Hin Lu tampoco me cree” –dijo desalentada Sakura, a la mención del esposo de su amiga- “le dije que esa mujer miraba mucho a Shaoran y él dijo “¡oh, es que está muy agradecida!” y cuando le dije...!”

- “¡Sakura, Sakura!” –le calmó Mei con gesto compasivo antes de añadir - “¡no te tomes en serio al tonto de mi marido y al despistado del tuyo!, ese par pueden ser muy listos cuando se trata de solucionar una crisis, entrar en batalla con algún ser mágico malvado o discutir con algún sujeto perverso! pero son absolutamente inútiles para descubrir lo que una mujer esta pensando verdaderamente. Mi Hin Lu sólo tiene tres cosas en la cabeza: la seguridad de Shaoran (y para él la seguridad implica desde un hechicero HOMBRE atacando a tu esposo con un conjuro, hasta un terrorista HOMBRE con una ametralladora, una bomba o algo similar), su hobby de estudiar la historia familiar y yo, por supuesto” –dijo complacida- “mis hijos y yo, sin duda alguna”

- “Te envidio Mei Ling. Estás tan segura de Hin Lu..”

- “¿Segura? ¡Segura!!, ¡Pamplinas Sakura! ¡estoy segura porque le tengo las cosas bien marcadas a ese idiota!!” –alborotó la muchacha- “Hin Lu sabe muy bien que no puede ¡dejar de dormir en nuestra habitación por NINGUN motivo!!.. a menos que yo misma le eche de allí a patadas, claro” –rió- “yo sé muy bien que lo primero para él es la seguridad del tuyo y sus órdenes, pero también conozco a mi primo y sé (¡y que bueno que Shaoran sea tan serio y bastante mojigato!) que nunca va a poner un grupo de chicas desnudas desfilando frente a mi Hin Lu, asi que ¡mi esposo no tiene motivos para irse mirando a más mujer que yo!” 

Hay que advertirle, amigo/a lector/a que durante esta plática Mei Ling se puso de pie y adoptó pose de heroína de televisión mientras un fondo conveniente del monte Fuji y banderitas a su alrededor complementaban su pose y el hecho que casi brillaba...

Sakura sintió el insólito deseo de aplaudir..

- “Así que después de la seguridad de Shaoran y la de tu familia, su escala de prioridades abarcan mis hijos y yo, luego su aburrido hobby de estudiar gente muerta. Pero como yo y mis niños somos su familia cada vez que pasamos un fin de semana juntos nos vamos de camping, a comer helados, a jugar twister o lo que sea, pero pasamos tiempo sólo nosotros y nuestros hijos...” –y añadió maliciosa- “por supuesto que después de jugar con los niños, jugamos a solas sólo nosotros dos en nuestra habitación ¿porqué crees que tengo ya cuatro niños? ¡ja, ja, ja, ja, ja, ja!” –rió ruidosamente- “oye Sakura, hablando de eso.. ¿porqué no encargan tú y Shaoran otro bebé?”

La súbita pregunta –con la cara de Mei Ling casi enfrentando a la card master de sopetón- puso a Sakura roja como un tomate..

¡Eran sólo unos días pero extrañaba tanto a Shaoran a su lado en las noches!

- “¡Cierto!, ustedes andan algo .... bobos, más que de costumbre..”

- “¡Mei Ling!”

- “¿Qué?” –se defendió la otra- “mira Sakura, déjate de tantas tonterías de una buena vez. ¿Quieres que te diga porqué estas tan nerviosa con esa zorra de Akasha? ¡porque tú y mi primo no pasan más tiempo juntos y solos, como debe de ser, acariciándose y haciéndole hermanitos a Hien sin parar!”

La pobre Sakura casi parecía echar humo por las orejas... ¡era terrorífico!, ¡Mei Ling sonaba casi como la abuela!

- “¡Lo siento!” –dijo su amiga, compasiva, viendo a la hija de Fujitaka Kinomoto bajar la vista, apenadísima- “es que tú y Shaoran me sacan de quicio, entiendo porqué May May ya no sabe que hacer con ustedes...”

- “May May es una chiquilla Mei Ling, ¿cómo se te ocurre que voy a ir contándole mis cosas a ella? ¡ni siquiera tiene 16!”

- “Pues estoy segura que ni siquiera le has contado tus problemas a Tomoyo o a Yoko y a Ayame, y ellas son tus mejores amigas” –el silencio de Sakura le dio la razón- “¡Ay amiga!, no puedes dejar que las cosas sigan así. Lo que vamos a hacer es hablar con Tomoyo ¡estoy segura que ella tiene formas de diseñarte lencería preciosa que pondrá a mi primo a babear!” –se entusiasmó- “allí si que no va a importar que tanto Akasha le mueva el trasero a Shaoran porque el va a estar muy ocupado pensando en pasar tiempo contigo...”

A la mención renovada de Akasha, Sakura se tornó seria..

- “Entonces Mei Ling... ¿tú si me crees?. Shaoran dijo, cuando se lo traté de decir, que yo estaba siendo dura con ella, dijo que la discriminaba por su pasado.. que ahora ya no va a tener el estigma de una asesina”

- “Bueno, no creo que estés discriminándola, si eso temes. Ya te he dicho, si alguien tan despistada como tú se siente amenazada por ella es que algo muy serio hay allí. Y Akasha siempre miró mucho a mi primo, aunque él siempre la trataba con deferencia primero.. y luego le tuvo mucha lástima”

Sakura dudó si decirle contarle a Mei Ling sobre aquello de la encarnación previa de Akasha..

Aquella relación que tuvo esa mujer, o su encarnación anterior con Shaoran.. o la encarnación anterior de su Shaoran.

Pero prefirió dejarlo para después.

- “¿Por lo que le pasó? ¿por qué se volvió una thugh?” –inquirió.

- “Porque Akasha tuvo que asumir el liderazgo a la muerte de sus hermanos. Los líderes de los thughs no crian a sus hijas, ¿sabes?, las dan como pupilas a otros clanes y así pasan  como huérfanas y se mezclan con los auténticos huérfanos de otros clanes, de esta forma las liberaban del estigma que envuelve al clan” –le recordó- “pero ella tuvo mala suerte y su esposo era un psicópata de lo peor lo único bueno es que tuvo el gesto amable de morirse y dejarla viuda aunque supe que tiene una niña de casi la misma edad de Hien.. ¿no la has visto nunca? Shaoran le tiene mucho cariño..”

Sakura se sintió incómoda.. ¡una niña!..

¡Con lo que ella deseaba una niña!

¡Y Shaoran!

No es que ella no estuviera contenta con su adorado hijo, al contrario. Pero sabía que Shaoran quería una pequeña a la cual mimar y por la que dejarse abrazar. Después de todo, Hien era un niño dulce y responsable que buscaba imitar en todo a su padre y que compartía muchas de las habilidades de los hombres Li, entre ellas la vergüenza compulsiva a los mimos en público. Así pues, Hien era el orgullo del jefe de los Li pero Sakura no ignoraba que Shaoran hubiera estado extasiado de tener también una niña..

Y es que su esposo era un hombre nacido para ser padre..

¡Amaba tanto a Hien pero hubiera idolatrado a una niña además de su hijo!

- “Deja de pensar tanto, y aplícate en darle un bebé a mi tonto primo” –la voz realista de Mei Ling la volvió a la realidad- “ya te he dicho, pidamos a Tomoyo una lencería muy fina y... hhmmm, seguro que Yoko puede conseguir del pillo de Eriol algún consejo sobre un perfume exótico y Ayame nos puede ayudar proponiendo música invitadora al romance” –añadió picaresca- “el resto es todo tuyo Sakura, no olvides que pese a todas esas dudas mi primo te adora, pero no puedes dejar que el romance se enfríe. A todo esto ¿no te estás cuidando, no es así?”

- “No”

- “¿Qué dice tu médico? ¡y no hablo de tu hermano sinó del especialista! porque conociendo a tu hermano escupiría el hígado si le haces consulta sobre tu fecundidad.. ¿todo está bien por alli, verdad?”

Los ojos verdes, enormes, miraron a Mei Ling, confundidos..

- “¿De qué hablas?”

- “Tu ginecólogo.. ¿no tienes problemas para embarazarte, no es asi?”

Sakura dudó un poco..

- “En realidad.... Shaoran y yo sólo nos cuidamos los primeros meses después que Hien nació, cuando me casé. Después no me he cuidado..”

- “¿En serio?” –se sorprendió Mei- “¿y no te has embarazado aún? ¿qué pasa con mi primo, necesita otro afrodisíaco o que?”

- “¡Mei Ling!”

- “¿Qué?, es que me sorprende que si no te has cuidado todo este tiempo, no hayas quedado encinta aún...”

- “No lo sé. Simplemente no sucede nada. Yo quisiera mucho tener otro bebé, pero.. no ha ocurrido”

- “Posiblemente esos deseos tuyos de ser madre jueguen en tu contra. Cuando una mujer esta tan ansiosa y deseosa de ser madre, a veces ocurre lo contrario, su organismo se bloquea, mi ginecóloga dice que es mejor no estar muy al pendiente de eso y simplemente dejar a la naturaleza seguir su curso” –dijo en voz alta antes de pensar- “hmm y ahora que Shaoran duerme en otra habitación, menos va a ocurrir” –se dijo con desaprobación antes de mirar el rostro apenado de su amiga- “bueno, ya basta de deprimirte con el tema Sakura ¿te parece si vamos a hacerte unas pruebas? quizá para aumentar tu fecundidad.. ¿no sería lindo que te embarazaras en cuanto Shaoran vuelva a tu habitación?”

Sakura se puso roja, pero una tímida sonrisa asomó a sus hermosas facciones..

- “¡Oh pilluela, eso es bien lo que quieres!” –rió jocosamente la esposa de Hin Lu- “bien, bien... tienes suerte que viniera, porque voy a ayudarte ¡tenemos que prepararlo todo!”

En ese momento, una criada anunció visitas en Li Manor y Sakura se puso de pie súbitamente seria al igual que Mei Ling, pero mientras las responsabilidades de su vida como esposa del Jefe del clan Li volvían a devorarla con asuntos muy graves, la antigua card captor se sintió muy culpable.. ella allí, charlando animadamente con su prima política sobre sus problemas maritales cuando pese a la intensa búsqueda que los miembros del clan habían desatado la noche anterior por Tomoeda, nadie había podido explicar la razón por la que se sintió el poder del Sakurazukamori en la ciudad. El maboroshi se había extendido por una amplia gama de la ciudad y pese a todos los esfuerzos combinados de Hin Lu y otros miembros de la guardia de los Li, nadie pudo romperlo e ingresar..

¡Sólo el Sakurazukamori tenía el poder de romper o permitir el paso de quien él deseara a sus ilusiones, nadie más!.

Pero ¿no era un imitador? ¡Sakura y Shaoran habían creído hasta anoche que una persona que imitaba al Sakurazukamori deambulaba por Europa!..

- “Si no nos llamas, te íbamos a llamar” –dijo Touya a modo de saludo mientras hacía un gesto de reconocimiento a Mei Ling y las dos mujeres Li observaban que tanto el médico como Tomoyo estaban muy pálidos- “¿dónde esta tu esposo?, algo muy grave esta pasando, anoche casi matan a mi hijo, Sakura”

- “¿QUÉ?” –gimió la antigua card captor, mientras Tomoyo asentía, aún retorciendo sus manos con nerviosismo.

- “¡Cuando me sacaron de la escuela no creí que era para esto!” –protestaba Tao agitando los brazos en una ignorada protesta- “¿acaso me vieron cara de nana?”

- “Silencio Tao, los niños duermen”

El chico Hiu miró a Rei con semblante enojado.

- “¡Tú estas feliz que nos sacaran así del colegio, porque ese Hoshino te estaba acosando sexualmente!”

Rei deseó más que nunca que un rayo le cayera a Tao, ¿porqué era siempre tan radical en sus juicios?.

- “No era eso”  -dijo tan sólo, sin mover un músculo en su rostro- “esta casi tan frenético como tú, es todo”

- “¡Uhhhhh, el Rey del Hielo ha hablado más de dos palabras seguidas!.. voy a empezar a preocuparme que tengas gustos raros amigo” –una diminuta vena apareció sobre la frente de Rei y Tao siguió- “¿pero que otra cosa quieres que piense?, ¡Desde ayer que empezaste a ir a la escuela Hoshino casi lloraba de alegría al verte y hoy a poco y te viola al arrastrarte hacia ese salón vacío”

Rei hubiera deseado maldecir, pero no lo hizo aunque tenía ganas de tirar de la lengua de su amigo alrededor de su cuello y ponérsela como corbata ¿porqué Tao era tan condenadamente malpensado?..

- “Quería hablar conmigo sin que nos interrumpieras, como ayer..”

- “Pues yo sólo estoy haciendo el “trabajo del mejor amigo” ¡impedir que ese tipo te quite la virginidad!” –sólo visualizar a Hiu, bailando con una soga al cuello hizo que Rei no  se mantuviera impertérrito pese a que deseaba matarlo más a cada frase que decía, pero Tao continuó- “en serio viejo, no se lo que trae el ex–gafas contigo, pero ¡¡no es normal que un hombre se alegre tanto de ver a otro..!!”

Tao hizo esa última declaración con mucho énfasis. de hecho sus brazos parecían hélices de helicóptero, de lo rápido que se movieron para “especificar el punto” y Rei contuvo sus ganas de mandar a Tao al diablo... otra vez. Bien, esa era la normalidad en la vida de Tsukishiro –desear que a su mejor amigo le cayera algo del cielo o que perdiera la facultad de hablar- pero ciertamente tenía que reconocer que Hiu tenía razón en algo..

Lo que Hoshino se traía, no tenía NADA de normal.

En medio de su última crisis de identidad, Rei había olvidado totalmente las cosas que Hoshino le había dicho sobre magia y cosas raras, tildándolas como fantasía de un adolescente con problemas para dormir pero ahora las tomaba mucho más que en serio. Era una lástima que no hubiera podido aclarar las cosas aún. El día anterior-que se reincorporó a clases- Tao había estado “cuidándolo del acosador” junto con Naru Kiyama sin dejarlo en paz ni un solo minuto al punto tal que esta mañana, al primer descanso que tuvieron entre clases Hoshino casi había saltado sobre Rei casi llevándoselo a empujones a un salón vacío, porque decía que estaba desesperado con encontrar -¡era cosa de vida o muerte!- a alguien llamado “el prohibido” o alguna de “las estrellas del prohibido”..

Rei no entendía de que hablaba, pero eso no le gustaba nada de nada.. nadie podía ser llamado “el prohibido” y ser un mensajero de felicidad ¿o si?.

Como que ese nombrecito sonaba a algo muy malo.

¡Pero que pena que Kujaku Hoshino nada pudo decirle! Tao había ingresado para “salvarle” de un modo muy teatral justo cuando Hoshino empezaba a hablar y cuando el chico de gafas estaba a punto de liarse a patadas con Hiu –ante el espanto de Naru, que acompañaba a su flamante “novio”- un aviso por el altavoz había solicitado que Rei Tsukishiro y Tao Hiu se apersonaran en la oficina del Director. 

Y allí estaban, por pedido expreso de Yukito, cuidando en la misma casa Tsukishiro a unos dormidos Nadeshiko y Mamoru Kinomoto, junto con una mujer extraña –dormida- y una gata blanca.

- “La forma falsa de Byakko” –reconoció Rei sin mover un músculo- “¿qué la habrá dejado fuera de combate?”

- “¡Niñera de niñeros!, ¡y encima la enana va a venir para acá apenas salga del colegio! ¿sabes lo que significa eso? ¡la guardería de Tao y Rei, eso significa! ¡soy un hombre joven que quiere vivir la vida y no pasársela cuidando niñoooooooos!” 

Rei sólo se cubrió los oídos.

- “En serio, esta vez han llegado todos demasiado lejos ¿qué se traerán entre manos?” –se quejó Tao- “¡Yo quiero estar con Naru!”

- “Silencio”

- “Nahh, ¿para qué?” –replicó Tao- “no sé que les pasó a los enanos Kinomoto y a estas dos, porque se nota que no los despierta ni un ciclón” –añadió- “¿qué les habría pasado?”

Rei nada dijo... pero se sintió súbitamente aliviado que Kerberos, siempre fuera en la mochila de Miriel.

Lo que quiera que estaba pasando.. no le gustaba nada.

Y a Touya no le gustaba nada lo que había visto al ingresar a la habitación de Megumi, seguido de Tomoyo. No era que el lugar casi relucía de limpio –casi había olvidado la manía obsesiva de la chica por la limpieza- pero lo que no le acabó de gustar en lo más mínimo era que ambas... la mujer y la gata –esta, aturdida y como ebria, pero más o menos consciente- estaban dormidas ¡dormidas! y fue por eso que luego de dejar a sus hijos en la seguridad de la casa de Yukito –bajo el cuidado de Rei, al igual que a ambas guardianas- los esposos Kinomoto se dirigieron a hablar con Sakura y Shaoran...

Y no crean, a Tomoyo le había costado lo suyo convencer a su esposo..

Pero a estas alturas, no estaba segura que hubiera sido una buena idea.

- “¡¡¿Estás diciendo que sabías que el Sakurazukamori estaba vivo?!!!” –Touya miró a Shaoran absolutamente espantado- “¡¿Y NO ME DIJISTE NADA?!”

- “Si te calmas, podré explicar la situación, es difícil que la gente se escuche una a otra cuando alguien grita así” –le espetó Shaoran Li desde su amplia butaca, con un tono autoritario y sereno que dejó al médico casi estupefacto- “desde hace poco tiempo atrás hemos sabido que un imitador del Sakurazukamori ha estado moviéndose por toda Europa y América del Norte, matando personas sin ningún tipo de regularidad, en un patrón casi errático..”

- “Yo no hablo de imitadores, ¡estoy hablando de ..!”

- “Sabemos bien de lo que hablamos, lo que ocurrió anoche ¿no es verdad?” –Touya quedó colérico pero asintió a la interrupción de Shaoran, que continuó- “lo que quiera que fuera que pasara en Europa, es obvio que fue una subestimación. El Sakurazukamori está vivo y cazando nuevamente en el área del Concilio pero es imposible que sea Seishirou Sakurazuka porque ese hombre murió hace ocho años, incluso antes del “día prometido” así que es necesario establecer su identidad.. ”

Tomoyo cruzó miradas con su esposo en muda duda, mientras Touya calmaba un poco su temperamento al notar que Shaoran Li  sabía siquiera la identidad del actual asesino del túmulo del cerezo. 

- “Ante todo, creo que es necesario que conservemos un poco de calma. Sé que no es fácil” –intervino Sakura suavemente, mirando a Touya- “hermano, lo que me dijiste por teléfono nos asustó mucho, pero ¿podrías contarlo más detalladamente?”

Todas las miradas se posaron sobre Kinomoto pero el médico estaba demasiado confundido para ser coherente de modo que fue Tomoyo quien explicó la situación con su voz dulce y melodiosa, aún quebrada por la angustia de sólo recordar lo ocurrido horas atrás. Para profundo susto de Sakura, Mei Ling y Hin Lu –que también estaban allí- en el instante que se mencionó la extraña expresión de Sumeragi y el deseo de éste de “marcar” a Mamoru como su “presa” antes de volver a sus cabales, más de uno palideció de asombro, sorpresa y miedo de sólo imaginar a sus propios hijos en una situación análoga..

- “El señor Sumeragi no parecía ser él mismo.. ¡confundió a Touya con ese asesino, con el señor Sakurazuka!” –el médico trató de olvidar ese penoso incidente pero un gesto en el rostro delató su molestia pero Tomoyo continuó- “y tuve sólo suerte al lograr que nos reconociera”

- “¡Jamás debiste correr ese riesgo!” –gruñó Kinomoto- “¡si ese sujeto no hubiera reaccionado, nos hubiera matado a todos!”

La joven no pareció arrepentida de lo hecho ni del regaño de su esposo, pero Sakura lanzó sobre su amiga una mirada de abierta admiración al igual que Mei Ling, antes que Shaoran dijera suavemente...

- “Eso fue muy temerario de tu parte Tomoyo. No tienes magia, y ciertamente Sumeragi parece haber perdido la razón, cualquier cosa pudo pasar..”

Por única vez Touya asintió al unísono con Shaoran y Hin Lu.

- “Quizá tengan razón” –contestó la diseñadora- “pero si bien ustedes caballeros, están dispuestos a luchar por sus familias y especialmente sus hijos, ¿creen que una mujer, una madre, teniendo o no poderes mágicos no iba a hacer lo mismo por su hijo y su esposo?”

Los tres hombres enmudecieron y Sakura y Mei Ling ahogaron la risa. Tomoyo podía no tener magia, pero era mucho más sagaz que esos tres hombres juntos..

- “Lo que importa aquí es encontrar la forma de mantener a ese sujeto, bien lejos de mi hijo” –insistió Touya, después de carraspear, incómodo- “¿hay algo que ustedes puedan hacer? ¿algún tipo de protección, sello o lo que sea?, porque anoche yo pensé que ustedes habrían sentido también su poder, pero no vi a nadie”

- “Hasta este instante, creíamos que era sólo un imitador del Sakurazukamori, y que estaba en Europa.. sólo anoche sentimos el poder del maboroshi, justo en plena Tomoeda” –comentó Hin Lu- “todo fue muy sorpresivo y aunque Sakura y Shaoran estaban en reunión, me pidieron que fuera a investigar..”

- “Pues como investigador eres pésimo. Jamás te vi ni el cabello” –espetó Kinomoto.

- “Doctor, me llevé un grupo de mi gente de aquí mismo, de Li Manor y no pudimos ingresar al maboroshi por mucho que lo intentamos. Esa magia es demasiado fuerte” –dijo el secretario de Shaoran sin ofenderse por el tono del médico- “desde la antigüedad, los poderes del Sakurazukamori son la otra cara de la magia espiritual, el lado más oscuro y siniestro. Si se dice que el poder de los médiums y otros que usan la magia espiritual les permiten ver a los espíritus y quizás ayudarlos a culminar lo que dejaron pendiente facilitándoles el paso al otro mundo en paz pero en contraparte, la labor del Sakurazukamori es acumular almas en tormento y..”

- “¡Basta por favor!” –gimió Tomoyo.

Touya no replicó, pero dirigió una mirada asesina al pobre esposo de Mei Ling..

- “Lo que pasó anoche fue realmente grave, mucho más que cualquier tipo de despertar de un juego de cards o algo que hubiéramos esperado” –la voz de Shaoran era seria- “pero ciertamente es una posibilidad que Sumeragi regrese por el niño, aunque no es eso lo que me inquieta..” 

Todos miraron al joven anfitrión con sorpresa.. ¿no le inquietaba que Subaru volviera por el pequeño Mamoru? ¿acaso él también había perdido la razón?.

- “No me malinterpreten, vamos a encontrar la forma de garantizar la seguridad del pequeño Mamoru sin duda alguna; lo que quiero decir es que justamente lo que dijo Hin Lu me hace pensar en otra cosa...” –hizo una pausa y todos le miraron, pues nadie le entendía- “si los propios miembros del clan Li que Hin Lu se llevó no pudieron entrar... ¿cómo fué que primero entraste tú al maboroshi y después Tomoyo y tu hija?”

Touya miró a su esposa sin entender de lo que Shaoran hablaba y Tomoyo pensó entonces en eso, pero Sakura fué más rápida, entendiendo lo que su esposo quería decir..

- “Es cierto, no debieron poder entrar al maboroshi.. ¡ni Tomoyo o Nadeshiko tienen magia!”

- “Y pese a su estado mental.... el poder del Sakurazukamori sigue siendo más fuerte que el mio” –murmuró Touya entendiendo de pronto, lo que su cuñado quería decir- “se supone entonces...”

- “¡Que ni siquiera el doctor hubiera debido entrar si el maboroshi rechazó a Hin Lu y la gente que enviamos!”-Mei Ling estaba tan perpleja como los demás.

- “¿Qué se supone que significa?, ¿Sumeragi me dejó entrar porqué si a su ilusión?”

- “Pero tú has dicho que se sorprendió de verte hermano. Si ese hombre te hubiera dejado entrar al maboroshi” –razonó Sakura- “¿porqué tendría que haberse sorprendido?”

Todos los presentes intercambiaron miradas confundidas, tratando de hallar algún tipo de sentido a lo ocurrido..

- “Perdonen, quizá yo no sea el más indicado en comentarlo pero... ¿y si fué Mamoru?” –dijo suavemente Yukito, que había insistido en acompañar a su mejor amigo y a Tomoyo desde que el médico le explicó lo ocurrido, casi al amanecer, pero sabiendo que a Touya le desagradaba profundamente la idea de que el niño tuviera magia fue cauto al añadir- “pese a que el pequeño estaba asustado y estuvo dispuesto a enfrentar al señor Sumeragi solo para no exponer a su familia.. quizá en el fondo.. quería que le encontraran..”

- “Pero una acción así sería imposible para un pequeño niño sin educación mágica o un poder desarrollado, y hasta donde sé al chiquillo no se le ha permitido relacionarse con magia ¿o si?”

La tímida pregunta de Hin Lu hizo aparecer una vena en la frente de Touya, y Yukito lamentó en voz muy baja haber dicho lo que dijo, mientras Shaoran preguntaba con el mayor tacto posible..

- “Mamoru puede ser un niño sin ningún tipo de educación mágica, pero no es un niño común ¿verdad?”

- “¿Para que preguntas si ya lo sabes?” –le replicó su cuñado, ácidamente.

Sakura intercambió miradas preocupadas con Tomoyo y previniendo que sus esposos se enfrascaran en una discusión sin sentido, la antigua card captor preguntó de pronto..

- “¿Y las guardianas?, supe que Mamoru había entrado en contacto con el libro de las Protection Cards.. ¡las guardianas debieron protegerlo! ¿donde estaba al menos Byakko?, si la captura de cards aún no termina, al menos Byakko debió..”

- “Ambas están bajo una especie de sello que las anuló dejándolas inconscientes.. no sé si fué Mamoru quien lo hizo inconscientemente o no, pero así es como están”

Los Li se miraron entre sí con sorpresa..

- “Y..” –continuó Tomoyo ante la mirada resignada de Yukito y el enfurruñamiento de Touya- “tampoco estaban en casa... las despedimos hace..”

- “¡¿QUE LAS DESPIDIERON??!”- saltó Shaoran- “¿qué clase de idiota hace algo como eso?”

- “¡Yo nunca pedí guardianas locas para mis hijos!” –saltó Touya a su vez.

Ambos hombres se miraron por unos segundos casi con aire de reto y Sakura y Tomoyo suspiraron, mientras gruesas gotas adornaban las cabezas de Mei Ling, Yukito y Hin Lu..

- “Lo que importa es que van a volver a casa” –continuó Tomoyo, suavemente- “es obvio que ahora más que nunca Mamoru necesita estar bajo el cuidado de las Protection cards, y en realidad, me sentiré aliviada cuando ambas estén en de regreso bajo mi techo” 

- “¿En realidad son tan buenas esas dos?” –dudó Touya- “porque anoche que nos hicieron falta, ni se aparecieron..”

- “¡Hermano!” –amonestó Sakura, temiendo que Shaoran se sintiera ofendido.

- “En eso, tu hermano tiene razón Sakura” –replicó para gran sorpresa de todos, Shaoran Li- “y es lo que también me tiene inquieto. ¿Dices que están dormidas?.. hmm...” –añadió pensativamente- “eso no tiene mucho sentido..”

- “Si me lo preguntas a mí, su creador no hizo un trabajo muy bueno” –ironizó el médico.

Una gruesa vena apareció en la frente de Shaoran, pero se dominó con trabajo antes de añadir..

- “No tiene sentido porque aunque las Protection Cards no han sido aún capturadas del todo, debieron haber actuado anoche y si Megumi no despierta aún como guardiana, Byakko si debió haber hecho su trabajo..”

- “Me mantengo en lo dicho, no podemos culparlas a ellas si su creador es un incompetente..”

Una mirada de reproche de los ojos azules de Tomoyo hicieron callar al médico más que la expresión enojada del Jefe del Clan Li...

- “Las Protection Cards no fallaron Shaoran” –le tranquilizó la diseñadora de ojos azules sacando de su bolso una card verde y oro- “Nadeshiko tenía una card escondida en su habitación y bajo esa protección fué que me aventuré a ir con Touya y mi hijo..”

- “¿Qué?” –se sorprendió Touya- “¿estaban en la habitación de nuestra hija?”

- “Si, Nadeshiko la tenía oculta porque inspeccionaste la habitación de Mamoru al detalle cuando hiciste que Megumi y Byakko se fueran de la casa” –el médico frunció el ceño súbitamente furioso ante la idea que su hijita podía desobedecerle también ¿nadie le respetaba en su casa?- “pero la escondió porque estaba preocupada...”

- “¿Me permites la Card, Tomoyo?”

Sakura tomó la card entre sus manos y la reconoció en un instante..

- “Es “Serenity” Shaoran..” -se la mostró a su esposo- “¿se supone que “Serenity” proteja específicamente a su portador?” –dudó- “que yo recuerde, no es la función de la card ¿acaso me equivoco?”

Los ojos de Shaoran examinaron concienzudamente la card verde y oro que él mismo creara pocos años atrás y la misma brilló en sus manos como si reconociera a su creador mientras la figura del nene chino en su portada –flotando en la posición de flor de loto- pareció lanzar una mirada divertida sobre su el joven Li..

Como si supiera algo que Shaoran y todos ignoraban..

- “Efectivamente Sakura, el proteger a su portador no es la función de la card “Serenity”, no hay duda..”

Yukito frunció el ceño al notar la expresión de Li.

- “¿Cómo?” -se sorprendió Touya quitándole a Shaoran la card en un gesto rápido- “¿Serenity?” ¿que demonios es esto? ¿que clase de poder tiene una card que significa “serenidad”? ¿estabas borracho cuando le pusiste este nombre o qué?”

Shaoran se contuvo aunque humo pareció casi salir de sus oídos y Hin Lu tembló de la cabeza a los pies, temiendo que Azhi Dahaka y Leviatán volvieran a poseer a su señor como en la oficina...

¡Afortunadamente Sakura estaba allí para salvarle, si señor!

- “Para tu información, jamás bebo” –replicó Shaoran conteniendo sus ganas de retorcerle el cuello a su querido cuñado mientras Sakura se acercaba ya a tratar de evitar que esos se maten. Tomoyo también lo hubiera hecho, pero estaba muy ocupada con una risita divertida- “y en segundo lugar, el nombre de esa card tiene un motivo que no tiene nada que ver con la ebriedad” –casi masticó las palabras- “la card “Serenity” es una de las cards maestras entre las Protection cards..”

- “¿Cartas Maestras?” –inquirió Tomoyo.

- “Si, las siete primeras cards que creé son las cards maestras de todo el mazo” –explicó, tranquilizándose a la suave voz de su amiga- “son las que deciden a quien protegerá todo el mazo en el futuro y a diferencia de las cards de poder como las Sakura Cards y las Loire Cards, las Protection no necesitan un card captor, al menos no de forma convencional”

- “¿Que quiere decir eso?” –preguntó Touya, algo interesado a su pesar.

- “Que las cards maestras aparecen ante quien abrió el libro.. cuando éste lo necesita. Las demás cards del mazo pueden ser cazadas pero si las siete cards maestras deciden aparecer una a una ante el card captor, cuando las siete se reúnan, las demás del mazo se les unirán y las guardianas despertarán del todo”

Touya miró fijamente la Card “Serenity” y murmuró incrédulo..

- “No entiendo nada. Sumeragi casi mata a mi hijo ¡¿y él necesitaba serenidad?! ¡yo hubiera creído que entre las cards que hiciste para proteger a mi hermana de esa card loca como era el último card captor, había alguna que sirviera de protección de modo efectivo!” 

- “Entre las cards maestras está la card “protection” hermano”

- “Pues perdona monstruo, pero debo ser un tonto porque hubiera jurado que anoche Mamoru necesitaba más esa card que esta llamada “Serenity”.. no niego que la serenidad sea buena, pero..”

- “La card “Protection” está aquí” –Tomoyo sacó de su bolso el libro verde con adornos dorados- “y estaba bajo llave” –mostró la pequeña llavecita- “Nadeshiko me la dió esta mañana cuando fuimos a ver si Megumi y Byakko estaban bien, mis dos hijos estaban muy asustados por ellas” –reflexionó- “Mamoru y Nadeshiko saben ya que Byakko es la bestia del sello de las cards, pero no sospechan aún que Megumi es la guardiana”

Shaoran ahogó un suspiro resignado.

- “Si las cards estaban guardadas en el libro, bajo llave” –explicó- “y la misma persona que abrió el libro las colocó allí, no podían desobedecerle y salir..”

- “¿Ni aún para salvarle?” –preguntó Yukito.

- “La prioridad de estas cards son la protección y la obediencia” –explicó a modo de respuesta Sakura, que ya había comprendido lo que pasó- “¿recuerdas la pelea en la Torre de Tokyo, hermano?. Tu te adelantaste a buscar a Tomoyo, pero Shaoran me encerró en la mansión Li y pese a que Tsuki y Byakko querían ayudar, no podían desobedecerlo.. ellas tenían órdenes de no liberarme de la habitación donde Shaoran me encerró con magia, su trabajo era cuidarme..”

Touya se encogió de hombros por respuesta, pero Yukito y Tomoyo asintieron.

- “No entiendo..”

- “Yo si” –asintió Tomoyo reflexiva- “las cards obedecieron a Shaoran en ese entonces..  ya entiendo porque Tsuki y Byakko no pudieron liberarte Sakura” –la aludida asintió- “pero como tú lograste salir sola de allí si pudieron seguirte a la pelea porque estaban obedeciendo a su señor al combatir a tu lado, al protegerte..”

- “Exacto. Si Mamoru tenía la llave con él, y les ordenó no salir del lugar donde estaban, no podían hacerlo... no pueden desobedecer a su señor..”

- “¿Por eso se desmayaron y aún siguen sin despertar?” –se preguntó Touya.

- “Debieron haberse resistido y eso pudo ocasionar que colapsaran” –replicó Sakura ante la expresión dudosa de su esposo- “¿crees que me equivoco?”

Pese a que aquel razonamiento empezaba a tener sentido el ceño en el rostro apuesto de Shaoran no parecía desaparecer. Algo se le estaba escapando, casi podía sentirlo. Eriol siempre había dicho que era un despistado pero con sólo tocar las cards que él mismo creara las imágenes parecían querer decirle algo más..

¡Lastima que para comunicarse con las cards –ahora bajo las órdenes de Mamoru al haber hallado el pequeño el libro- ahora tenían que esperar que todas las cards maestras y las guardianas hubieran reconocido al niño como dueño!

- “No. Es obvio que tuvieron una crisis insólita” –aceptó el joven Jefe, más pensativo que nunca- “¿que cards estaban en el libro Tomoyo?”

La diseñadora le mostró las cards que tenía en la mano y Shaoran las contempló con atención: “dreams”, “protection”, “responsability”, “leadering”, “force”.. estaban allí, mirándole de la misma forma que le había mirado la card “serenity”, como queriendo decirle algo a su creador..

- “Sólo falta “hope”..” - pensó Shaoran.

Los niños chinos en las cards le miraron con interés y casi compartiendo un secreto con la mirada, aunque “force” se veía algo taimado, como haciendo un puchero..

- “¿Qué es exactamente lo que hace la card “Serenity”?” –inquirió Touya de pronto, súbitamente interesado- “¿para qué sirve?”

- “Como dijiste, ayuda a su dueño a mantener la calma en situaciones difíciles, potenciando de esta manera su poder.. estabilizando la magia que puede ser errática cuando estamos bajo mucha presión”-replicó Sakura, ya que su esposo parecía muy pensativo.

Los Kinomoto y Yukito se miraron entre sí sin comprender cómo aquella función en la card podía haberles ayudado la noche anterior, pero Touya volvió al tema que le interesaba con rapidez porque la sola idea de volver a sufrir lo de la noche anterior le ponía histérico.

- “¿Qué hay con ese sujeto? ¿hay forma alguna de mantener a Sumeragi lejos de mi hijo además de esas cards?” –insistió- “hace años atrás, no hubiera creído que ese hombre podía ser peligroso para mi familia pero no pienso quedarme mirando mientras está detrás de mi hijo”

Tomoyo asintió débilmente. Aún no acababa de entender lo que Sakura había explicado al inicio de la charla y le parecía una atroz ironía del destino que el matar a Seishirou Sakurazuka –acto totalmente involuntario de parte del infortunado Subaru- hubiera convertido al melancólico médium en el nuevo Sakurazukamori ¿quién podría, sabiendo lo que ya sabía no entender que cayera en la locura? no sólo había matado sin intención a la persona que amaba, sinó que esa muerte –ya traumática y devastadora para él- le había arrastrado también a heredar el mismo insano y retorcido poder de ese hombre, el poder que como médium de la casa Sumeragi, había combatido desde siempre.

- “Por el momento, creo que las Protection Cards cumplirán cabalmente su misión de protegerles” –comentó Sakura, dulcemente mirando a su hermano con preocupación- “vas a tener que tener fé en la magia. Dales a Megumi y Byakko una oportunidad.. tendrás que aceptarlas, hermano”

- “Y no es lo único que tendrá que aceptar” –murmuró Shaoran, muy serio mirando a su cuñado casi ceñudo- “¿fue Mamoru, verdad? El poder que se sintió anoche, tan intermitente pero a la vez tan fuerte.. fue el niño”

Tomoyo asintió, mientras Touya miraba el piso con obstinación.

- “¿Es malo el poder que se sintió de Mamoru?” –preguntó la hija de Sonomi, nerviosa- “yo no sé nada de poderes, pero... es preciso saber...”

- “No sé que tipo de poder posea tu hijo” –replicó Shaoran mientras Sakura procuraba animar a su amiga- “pero lo que me sorprendió fue la fuerza que tiene. Nunca, ni ante los Dragones del Cielo o la Tierra, se sintió algo parecido..”

Tomoyo ahogó una exclamación de sorpresa..

- “Entonces ¿Mamoru está en capacidad de defenderse de algún posible ataque del Sakurazukamori?” –inquirió vivamente Tomoyo- “¿creen que él podría..?”

- “Tomoyo... Mamoru necesita instrucción, de hecho.. todos nosotros necesitamos saber el tipo de poder que posee” –Sakura miró a su esposo, quien asintió- “es obvio que tiene magia espiritual pero su reacción fue breve, como un despertar sorpresivo y su poder dejó de manifestarse...” 

- “¿Es malo aquello?” –inquirió Yukito.

- “No, nada de eso” –le tranquilizó Sakura- “pero hace muy difícil entender la naturaleza de su magia, no es un tipo de magia espiritual común... Fuuma dijo...” –dudó antes de continuar- “una persona, que estaba con nosotros en el momento en que el niño manifestó su poder nos dijo que es un tipo de magia muy antigua, prácticamente perdida en el tiempo..”

El médico miró vivamente a su hermana..

- “Pero es magia espiritual, lo sé. Sé reconocer eso monstruo” –dijo seguro- “¿cómo que el tipo de magia que posee Mamoru es muy antigua? ¡es un niño!, ¡nunca ha recibido ningún tipo de educación o instrucción!”

- “Por eso el poder que posee se manifestó de esa manera. Simple y brutal instinto de conservación.. ”-comentó Shaoran- “tú mismo debes haber sentido que si bien el poder del niño es magia espiritual, no es nada convencional”

El médico pareció caer en profundas reflexiones..

- “Sumeragi dijo algo así” –recordó- “en los breves momentos de lucidez que tuvo, lo dijo” –reflexionó- “comentó que el “debía inclinar la cabeza” ante el poder ancestral que había sentido y me dijo también que Mamoru se pondría bien, sólo que no estaba preparado ni física ni mentalmente para la explosión de poder que tuvo”

Shaoran casi se lamentó en voz alta.

- “Si sólo pudiéramos hallar a Subaru Sumeragi, hacerle volver a la cordura.. él podría ayudarnos a entender..”

- “¿Estás loco? ¡casi mata a mi hijo!”

- “Dije “si fuera posible”, por si no lo notaste” –le replicó su cuñado- “lo que quiero decir, es que Subaru es el médium con mayor conocimiento de magia espiritual de todo Oriente y hubiera podido ayudar a establecer que tipo de formación es necesaria para ayudar a Mamoru a controlar ese poder..”

- “¿Es incontrolable?” –preguntó Tomoyo.

- “No he dicho eso. Sólo...”

- “Sólo has dicho algo..” –la voz de Tomoyo era suave y musical, pero bajo la inquietud de esos ojos maternales Shaoran se sintió incómodo, entendía muy bien la preocupación de su amiga- “pero siento que sabes mucho más del poder de Mamoru que no nos estás diciendo..”

- “Es cierto” –Sakura no miró a Shaoran, quien pareció espantado ante su expresión decidida- “en realidad es justo que ustedes sepan..”

Un golpecito en la puerta –para gran pesar de los presentes e incluso de Mei Ling y Hin Lu que estaban alli casi conteniendo la respiración- y un apurado servidor anunció una visita intempestiva y que no podía esperar..

- “Lamento profundamente interrumpir” –Sakura hizo un gesto de reconocimiento ante Arashi Kishuu, ex-Dragón del Cielo y nueva Jefa de la Policía Secreta del Concilio- “pero temo que es imprescindible que el Jefe Supremo sepa que ha ocurrido algo absolutamente insólito”

Tomoyo y Touya –que estaban aún perplejos al apenas reconocer en la severa mujer vestida casi como de forma ascética a la hermosa y seria chica que amó el alegre Sorata Arisugawa, el más risueño de los Dragones del Cielo- se pusieron de pie con rapidez, deseosos de no ser indiscretos, aunque la mirada que la joven diseñadora intercambió con Sakura era decidida. Si Shaoran no había encontrado las palabras adecuadas para comentarles lo que temía sobre el poder de Mamoru ella si comprendía perfectamente la angustia de Tomoyo y la de su hermano e iba a ser perfectamente clara con ellos. Ya era bastante duro aceptar que quien fuera un antiguo aliado como Subaru Sumeragi se hubiera convertido en una amenaza mortal y ya que la amenaza del pergamino rojo parecía –para desagradable sorpresa de los Li- tener relación con la magia recientemente descubierta en Mamoru, Sakura se dijo que Tomoyo y Touya tenían perfecto derecho a saber algo que podía marcar tremendamente el futuro del pequeño.

Notando la tensa expresión de todos, Yukito aprovechó el momento para anunciar que volvía a su casa. Quería cerciorarse personalmente que Ayame, Rei y los demás estuvieran bien.

Misa Yamazaki y Otaru Terada charlaban animadamente al abandonar con paso apurado el área de la Primaria del Campus Clamp, pero cuando vieron a Miriel Hiragizawa quedarse atrás, no se sorprendieron en lo más mínimo..

- “Supongo que es raro que Nadeshiko y su hermano no vinieran a la escuela hoy, ¿no es así?” –dijo la hija de Takashi Yamazaki- “¿No sabes si Nadeshiko esta enferma?, porque ellos no faltan así al colegio..”

- “Seguro que Kinomoto le está contando a Hiragizawa lo que le pasó, ellas son muy unidas” –comentó Terada, con una sonrisa- “¡estoy seguro que Hiragizawa nos lo va a contar, mira allí viene!”

- “Nadeshiko me envió un mensaje de texto” –anunció la niña inglesa- “no me dijo porque no vino hoy, pero mañana ya va a volver” –comentó con animación- “me preocupe mucho cuando no la vi hoy, ni siquiera Li sabía porque no vinieron sus primos a la escuela..”

- “Bueno, son primos, pero tampoco viven todos juntos” –rió de nuevo Otaru Terada, risueño- “¿entonces ya viene mañana? ¡que bueno porque tanto Li como tú estaban bastante raros..”

Miriel sonrió tratando de no contestar y mientras los pequeños Terada y Yamazaki continuaban entre risas, la pequeña inglesa paseó su mirada por la secundaria sin encontrar a la persona que buscaba, así pues se limitó a disimular su tristeza y congoja porque precisamente ese día que tanto deseaba contarle a su mejor amiga lo apenada que estaba por la partida de su abuelo –realmente la pequeña había llegado a adorar a Lord Hajime las semanas que el aristócrata estuvo en casa- no sólo Nadeshiko había faltado a la escuela, algo que de por sí era bastante poco común, sino que inclusive el superior Monouhi le había dicho –cuando la niña buscó al hermano mayor de su amiguita- que Mamoru Kinomoto tampoco se había presentado esa mañana a clases..

- “Yo también esperaba verle hoy. Apenas he vuelto del viaje que hice con mi mamá” –explicó el hijo de Kaho- “pero parece que ninguno de los Kinomoto vino a la escuela ¿porqué no le preguntas a Li?, él es su primo, quizá sepa algo.. además Li está en tu clase. Aquí el maestro le envió la tarea de Connor por medio de su primito, el niño de pelo rojo que está en tu salón..”

- “Ya veo. Tampoco Connor vino hoy al colegio ¿estarán enfermos?”

- “Yo espero que no”

Miriel volvió a mirar, pero nada de nada. Ni la más mínima señal de Rei Tsukishiro.. y lo peor era que sentía a Kerberos patalear desde su mochila así que mejor se dio prisa. Con algo de suerte quizá Rei estuviera en casa haciendo las tareas con Tao, eso sí que mejoraría su día, aunque de pronto, recordó algo..

- “¡Oh, hoy viene mi padrino!” –se animó al fin, porque desde la partida de su “abuelito” esa mañana estaba decaída y como justo en ese momento la limousine de su familia se estacionó no muy lejos de ella, la pequeña se despidió con un gesto, antes de subir corriendo a toda prisa..

- “¡Vaya!, me gustaría que una limousine viniera a recogerme!” –comentó soñadoramente Yamazaki mientras el lujoso vehículo de los Hiragizawa se alejaba- “no entiendo porqué Miriel no suele irse todos los días en la “limo” que le envían sus papás”

- “Supongo que es más divertido para ella caminar con los Kinomoto o con su tío, el superior Hiu” –comentó el pequeño Otaru- “¿pero no te das cuenta que no es la única?, mi mamá dice que el papá de Li también tiene muchísimo dinero y muchas limos ¿no viste que nos señaló su casa el otro día? ¡es gigantesca!”

- “¿Y les gusta caminar hasta su casa, pese a tener limosinas?, supongo que son raros” –se encogió de hombros Misa- “aunque lo que me agrada de Li es que nunca habla de las cosas que tienen sus papás. Hiragizawa tampoco lo hace pero todos sabemos que su papá es embajador o algo así. Supongo que el papá de Li debe ser uno de los grandes millonarios de China para tener tal casotota..”

- “Si, es una casa muy bonita...”

- “Y Li es bastante guapo ¿no?” –Misa rió adrede, mientras el pequeño Otaru hacía un leve puchero- “Connor me lo comentaba el otro día, ¡él dice que Li es el niño más guapo del colegio y Nadeshiko estuvo totalmente de acuerdo! ¿sabes que Nadeshiko estuvo filmándole hasta que su cámara...?”

- “¿Filmó a Li?” –se sorprendió Otaru, hasta que notó la frase a medias- “y por cierto, hace rato que no veo la cámara de Nadeshiko, esa experimental que ella tenía ¿la perdió?”

- “¡Noo!” –la voz de Misa se hizo casi un susurro- “¿no lo sabes?, ¡ese niño genio se la hizo picadillo nomás cuando empezamos las clases!, ¡se chocó con él y él le hizo pedacitos la cámara!” 

- “¡¡¿EN SERIO??!!  pues ¡que raro que el superior Kinomoto o Li no le hayan ido a reclamar hasta ahora!”

- “¡Calla!, ¡no lo saben!, yo lo sé porque lo vi y fue bastante feo, pero seguro que si Li o el superior Kinomoto se enteran van a decirle varias cosas a ese niño genio.. ¡y me va a dar gusto! ¡fué realmente malo con Nadeshiko!”

Terada se rascó la cabeza en gesto perplejo..

- “Pues... la verdad, yo no lo haría... ese genio me da mucho miedo. Sé que no es mayor que el superior Monouhi pero .. ¡tiene una manera de hablar que asusta!”

Ambos niños se miraron asintiendo enérgicamente, mientras otra personita pensaba lo mismo de Gritzkorovjnail Romanova en esos momentos..

- “Así que trataste de seguir a Li” –el acento peculiar del niño ruso estaba marcado de desdén al mirar la pequeña figura de Mc Nessa de arriba a abajo- “¿que diablos pasa con los druidas ahora? ¿también eres como tu primo, el rubio?”

Morgan no estaba seguro de a “que” se refería exactamente el ruso, pero una venita apareció sobre su cabeza...

- “No te metas en mis asuntos, ruso y tampoco me gusta que me hables como si fueras mi amigo, o me conocieras. Yo no soy fácil de asustar”

- “No, eso es evidente tavárich***”-replicó el aludido con una sonrisa burlona- “pero yo tampoco. ¿Sabes bien quien soy, no es así?”

- “Un tonto que me está molestando y al que no me molestará sacar de mi camino de una patada, ¡déjame en paz!”

- “Nada de eso, tavárich, nada de eso. No sé aún si eres tú o tu primito afeminado, pero uno de los dos es un tavárich y hasta que no sepa quien es, no tengas duda que les estaré vigilando”

- “¡No soy tu camarada!”

- “¡Sorpresa entonces!” –se rió el otro, burlón mientras daba vueltas alrededor de Morgan, como deseando medir su paciencia- “el pequeño escocés entiende algo de ruso, que grata noticia. Pues ya que no desconoces que tú o el rubio tonto que tienes por primo son mis camaradas, te hago saber que nada vale mezclarse con niños comunes como Hien Li” –había auténtico desprecio en el tono- “puede que ese niño venga de padres con magia poderosa pero es sólo un insecto y no miro a los insectos. Tú en cambio... ¿porqué niegas lo que eres?”

- “¿Qué crees que soy?”

- “Lo mismo que yo, tavárich.. eres lo que yo. Tú o tu primo, pero uno de ustedes es un camarada para mi y tu sabes bien a qué me refiero. Seas o no seas tú, sabes de lo que hablo” –Morgan no dijo nada, solo miraba al ruso con fijeza- “y anoche alguien más despertó su poder. Ya somos tres, y ninguna advertencia evitará que los demás acaben de despertar”

- “Estás hablando como loco..”

- “Pueda ser. Pero no falta mucho ya” –dijo más hablando para sí que para Morgan, añadiendo con concentrado odio en sus ojos- “y tendré el poder de hacer lo que me dá la gana y vengarme de todos y cada uno de los que me han hecho daño.. ¡todos van a pagarlo!”

Morgan retrocedió.

- “Tú... tú... ¡eres el que estuvo en mi casa.. aquella vez! y Connor y Tarah te vieron..”

- “El tiempo se agota, y todos los compañeros, todos los camaradas se irán reuniendo.. nadie podrá evitarlo y cuando al fin eso pase, entonces yo seré libre y...”

Un súbito temblor acometió al niño ruso cuyos ojos oscilaron de color pasando de su natural rojo a un azul en fracciones de segundo, cambiando sin parar de rojo a azul y de azul a rojo, mientras el temblor en el rusito era mayor y más fuerte...

- “Tiene .. dos almas.. en un cuerpo” –pensó Morgan con miedo- “¡son dos! ¡y una es muy antigua!”

- “¡Largo!, ¡vete!” –murmuraba Romanova casi como un mantra- “déjame, ¡déjame en paz!, todavía no es tu tiempo de salir.. ¡no lo es!”

El pequeño escocés de cabello castaño rojizo retrocedió más según el rusito continuaba con su extraño acceso. Morgan tenia educación mágica y sus tías le habían preparado en muchas cosas desde que recordaba, pero nunca antes había sentido una presencia tan sucia, retorcida y añeja a su alrededor.. casi podía sentir la fetidez y la risa pesada mientras la voz de Romanova variaba de ser la de siempre –infantil, dura, despiadada pero con su acento ruso característico- a una voz desdentada y burlona.. 

Como la de una persona muy antigua..

De modo que Morgan echó a correr, jurándose mentalmente que al día siguiente a primera hora nada evitaría que le dijera a Li sobre el Sakurazukamori y Mamoru Kinomoto..

¡Nada iba a dilatar esa charla mañana, no señor!

- “¡Ah, que gusto!, nada como charlar con los amigos, divertirse y estar de vacaciones al menos unos cuantos meses..”

- “Estuviste aquí no hace mucho Jeff” –rió Yoko, divertida ante la reacción del agente de Scotland Yard que parecía hasta respirar a gusto- “pero me alegra que estés tan contento de volver a pasar una temporada en Japón”

- “¡Nahh!, no compares Yoko, no compares.. la vez anterior estaba de pasada por u trabajo y me tomé un domingo libre.. pero ¿qué resultó? ¡el pobre Shaoran casi se mata con ese caballo? ¡¿pude volverme cardíaco, saben?, eso no fué el mejor recuerdo de una escapadita a Japón un domingo. ¡Yo sólo quería disfrutar de un buen partido de polo!”

La muchacha asintió.

- “Fué muy penoso para nosotros también y el susto fué general. Pero Shaoran ya está mucho mejor, si bien todavía tiene un brazo en cabestrillo”

- “Seguro por andar trabajando sin tomarse el descanso necesario” –el agente se volvió hacia el silencioso Eriol- “en serio amigo, el chino realmente puede ser un maniático del trabajo... no digo que eso sea malo, porque tú sabes que para mí, ser agente es mi vida, pero si manda sobre todos los brujos de este lado del mundo, bien podría relajarse y tomarse unos cuantos días libres”

- “Que no son brujos Jeff, son Hechiceros”

- “¡Nah!, ¡como sea!, nunca me acostumbraré a estas cosas raras de la magia, Eriol. Mi papá se pasó toda su vida tratando de hacer de mí un druida, para que le sucediera en esa cosa, esa organización que tienen... pero esas cosas no van conmigo”

Yoko amplió su sonrisa disfrutando de la alegría del agente y esperando que sacara a Eriol de su disimulada inquietud.

- “¿Te quedarás con nosotros, verdad?”

- “No Yoko, gracias. No te ofendas preciosa, pero el calor de hogar que ustedes tienen no es lo más apto para un soltero empedernido como yo.. mucho menos cuando tengo que cargar con este” –señaló al ceñudo fantasma de Tsu Chin, que como siempre miraba a Eriol con el ceño fruncido- “si me quedo con ustedes, acabaré peleándome con tu hermanito por la suscripción de la nueva “penthouse” y vas a espantarte”

Yoko prefirió ignorar ese último comentario, mientras Eriol sonreía a su vez..

- “¿Y mi ahijada?”

- “Ansiosa de verte cuando le dijimos que pasaríamos el día recogiéndote del aeropuerto e instalándote” –comentó el inglés- “pero ya en serio... creo que sería mucho mejor que te instalaras en Tomoeda, tiene las ventajas de la cercanía a Tokyo, sin el bullicio y el ritmo de la capital.. sé de un hotel muy bueno... y pondré a tu disposición los vehículos de la embajada que prefieras”

- “¡Amigo mío, me has convencido! ¡voy a darle a mi ahijada el mayor regalo porque es hija de uno de mis mejores amigos!”

La expansiva alegría del irlandés relajó y mantuvo bastante ocupados a la pareja durante todo el día, pero en una leve pausa en que Yoko andaba ocupada coordinando la estadía del agente con la administración del hotel, Eriol se volvió hacia el pelirrojo.

- “Como siempre, tus visitas son bastante oportunas amigo mío...”

- “¡Ay no!, ¡no me digas que a Shaoran se le cayó un edificio encima o algo así!, ¡nuestro amigo chino no tiene más mala suerte porque..!”

- “No, no me refiero a eso, pero en parte tiene que ver con Shaoran.. y con otro asunto” –comentó ambiguamente- “Jeff, sé que tu padre falleció hace algunos años pero ¿cómo está tu relación con el actual Gran Maestre de la Orden?”

- “Pues... supongo que bien. Es un buen amigo... fuimos juntos a la escuela cuando yo tenía la edad de tu hija” –recordó- “¿qué te traes? ¿necesitas investigar algo más de la Orden?. La última vez que me hiciste traer papeles de la biblioteca de ellos fué hace ocho años y por estar metido aquí en el momento menos oportuno me gané al estúpido fantasma de tu peor enemigo como lapa a mi persona ¡por los siguientes 15 años! ¿en qué lío vas a meterme ahora?”

Eriol contuvo las ganas de reír ¡menuda forma de hablar la de este irlandés fanático de la tecnología moderna!.

- “Te recuerdo que no tuve nada que ver en el peculiar castigo de los crímenes de Tsu Chin” –le aclaró con una sonrisa compasiva- “él está expiando los crímenes cometidos a la Orden de los Druidas, los que cometió cuando era el Druida Negro. Supongo que de alguna manera eres el druida más puro de tu generación”

- “Si sigues diciendo esas cosas, creeré que tu vida matrimonial afectó tu memoria” –había malicia en los ojos azules del irlandés- “Eriol, yo no soy Yoko ¿lo olvidas?”

- “Créeme amigo... ni ciego podría confundirles...”

El irlandés torció el gesto ante la divertida ironía.

- “Lo que quiero decir es que nos conocemos bien, Eriol. Así como yo sé que tú nunca fuiste un santo desde los catorce años, tú sabes tan bien como yo que la palabra “pureza” no es muy aplicable a mi persona..”

- “Perdona entonces si me hice entender mal” –se burló el aludido- “cuando dije que fueras “el último druida puro” no me refería a tu vida sexual, sinó más bien a la casta familiar de la que vienes. Tus padres eran ambos druidas puros ¿verdad?, es decir.. tanto tu padre como tu madre venían de familias que nunca se mezclaron con gente no-druida”

- “¡Bah!, ¡pues menudo favor que me hicieron! ¡lo único que he ganado es un fantasma aguafiestas pegado a mi como chinche!”

El hijo de Hajime Hiragizawa ahogó un gesto de divertida resignación.

- “Pero bueno.. si nos ponemos serios” –dudó el irlandés, recordando a sus padres- “supongo que tienes razón en lo que dices, pero esas cosas no importan en Occidente, Eriol, tú lo sabes. Admito que muchas veces me sentí apenado por no satisfacer las expectativas de mi familia al desdeñar mi herencia druida, pero ellos lograron comprenderme, y lo agradezco” –añadió melancólico- “aunque antes de morir mi padre solía lamentar no haber tenido un hijo además de mí que pudiera heredar su cargo en la Orden..”

El inglés hizo un gesto de comprensión. Había conocido y apreciado a los ya difuntos padres de su amigo y en cierto modo, siempre envidió algo de la buena relación que tenían los O´Neill, que aunque padres e hijo tenían puntos tan opuestos en común en sus formas de ver la vida –unos aferrados a sus tradiciones y magia ancestral y otro, mirando siempre al futuro, la vida moderna y la realidad de la vida cotidiana y el dinero- tenían una estupenda relación.

- “Por la posición que tuvo tu difunto padre en la Orden es que te pregunto si te sería posible conseguir cierta información para mi ¡y esta vez sin consecuencias colaterales para ti, lo garantizo!” –ofreció.

- “Bueno, nada pierdo con probar ¿que deseas que solicite?.. ahora pueden enviarme los archivos digitales en minutos si consigo que Collin McLeod me haga el favor”

- “Bien, escucha.. y no preguntes”

- “¡No hay futuro!” –sabiendo que Sakura hablaba con su hermano y Tomoyo del pergamino rojo en la habitación continua, Shaoran había escuchado distraídamente a Arashi desde que la mujer solicitó la sorpresiva entrevista, pero volvió a la realidad ante esa frase- “¿comprende la gravedad del asunto? ¡sería total y completamente catastrófico!”

Los ojos castaños del joven jefe contemplaron a la sacerdotisa sin comprender. Estaba tan pendiente que casi podía escuchar a Sakura hablando con los Kinomoto en la otra habitación que lo último que hacía era prestarle atención a las palabras de la ex- Dragón del Cielo..

- “No.. no entiendo” –dudó a modo de repuesta, mientras la mujer le lanzaba una mirada desaprobadora.

- “Sé que llevo apenas días en el cargo, Supremo Jefe, pero..”

- “Sólo llámame Shaoran, ya nos conocíamos y..”

- “No soy dada a las familiaridades, Supremo Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente” –el joven frunció el ceño ante el rechazo a su trato amistoso, pero Arashi continuó- “y no es de familiaridades de que vine a hablarle. Desde que asumí el cargo, estoy en pleno proceso de reorganización y...”

-“Temo que eso le tomará más que días, señorita Kishuu”

- “Eso también lo sé” –la voz de Arashi era seca y dura, y Shaoran tuvo la ridícula impresión de hallarse ante una versión mucho más joven de su propia madre, lo que le molestó- “pero lo primero que instalé yo misma fue un centro de investigación y control de actividad mágica fuera de los patrones normales y obtuve la colaboración del primogénito de Zhiao en la devolución de mucho material de archivo clasificado que el anciano Jefe Zhiao guarda en su casa..”

Ahora sí que Shaoran se sintió levemente inquieto.. ¿Zhiao?, hmmm.. el hijo de su más sabio y anciano consejero no era mala persona –de hecho eran de la misma edad y estudiaron juntos de niños, aunque nunca se llevaron bien del todo- pero ¡era tan arrogante! ¿cómo era eso que había colaborado con Kishuu para devolver manuscritos que estaban en su biblioteca?..

- “La biblioteca del anciano Zhiao..¡oh no, no!” –pensó rápido- “mi consejero es el más versado en mitos antiguos y él es el único que sabía además de mí, que...”

- “Anoche hubo una fuerte expectación de poder mágico defensivo, en bruto..” –explicó Kishuu a un cada vez más incómodo Shaoran- “y según mis propios cálculos en Templo de Ise yo ya había sentido un poder tan raro antes... poderes que desde hace un año atrás parecen aparecer y desaparecer de forma intermitente”

- “¿Tiene alguna idea de qué se trata?”

- “He de admitir que si me presenté a colaborar activamente con el Concilio, fue por ese motivo” –aceptó la gélida mujer- “usted conoce tan bien como yo la participación que tuve durante “el día prometido” y no pienso permitir que nada ni nadie ponga en peligro lo que tanto trabajo costó conquistar, la nueva oportunidad para el mundo que le dieron... los Dragones del Cielo”-hizo una pausa y Shaoran detectó un levísimo toque de emoción en la voz de la mujer –“en Ise sentí esas fuerzas más de una vez ¡me niego a creer que usted no las haya sentido!”

Shaoran mantuvo su dignidad sosteniendo la mirada casi acusadora de la mujer, a estas alturas estaba bastante acostumbrado a tener que enfrentar cosas complicadas pero intuía que no debía permitir bajo ningún concepto que Arashi dudara de su capacidad de mando..

- “Si ha venido aquí para darme lecciones de cómo llevar mi cargo, no creo haberla conocido como creía, señorita Kishuu” –dijo muy frío pero con los ojos brillantes- “en caso último le recuerdo que conozco muy bien su participación en el “día prometido” y si desea dar lecciones de responsabilidad, eligió a la persona equivocada”

La mirada de Arashi tembló y el joven Jefe notó que la mujer se avergonzaba pero no quiso dar detalles de lo que sabía, para no apenarla.

- “No, no quise ser grosera” –dijo ella de pronto, casi disculpándose- “pero todo esto nace de mi preocupación. Las fuerzas que se han sentido hace un año por el mundo no son simples emulsiones de magia y gran poder.. lo sabe tan bien como yo” –continuó casi apasionadamente- “es magia rara, de la que jamás hubo registro previo y es esa ignorancia lo que me trajo aquí, al centro mismo del poder del Concilio”

Shaoran, ante el cambio de tono, replicó con calma..

- “Como bien a indicado, también me preocupa la ignorancia sobre la naturaleza de las extrañas ráfagas de magia que se han sentido desde hace un año..”

- “Lo suponía”

- “Y como también indicó, no hay registro alguno que nos explique hasta ahora como calificar a estos extraños “estallidos de poder”, pero si tiene alguna información que yo ignore” –dijo cautamente el joven jefe- “agradecería que me mantenga informado..”

No sabía porqué, pero de pronto temía mucho el extraño brillo, casi fanático que brillaba en los ojos severos de Kishuu.

- “Es exactamente lo que venía a comentar. Es natural que no hallara registro alguno que nos pusiera sobre una pista del origen de esa magia, porque las únicas referencias estaban en la biblioteca personal del Consejero Zhiao” –Shaoran sintió ya no sólo leve desconfianza, sinó casi miedo porque Arashi continuaba- “son dos minúsculos textos en un dialecto hindú ya perdido. Por lo que creo, son pedazos de manuscritos salvados de la quema de libros por parte del Constructor de la Gran Muralla China****, el mismo que pese a ser hijo del Rey del Cielo, cometió la barbarie de quemar la sabiduría acumulada de épocas ancestrales..”

- “¡Nada se salvó de la quema de libros de esa época señorita Kishuu!” –no pudo evitar su sorpresa- “¡eso es imposible!”

- “Si se salvó algo, Supremo Jefe” –la mirada en los ojos de Arashi era triunfo, al mostrarle diminutas y cuidadas piezas de papel colocadas sobre un bastidor- “son piezas ínfimas, pero importantes.. aunque no tanto como lo que descubrí”

Shaoran miró las piezas con aparente sorpresa y mayor preocupación.

- “¿Qué descubrió.. exactamente?”

- “Hablan de una leyenda perdida, una amenaza que volvería si la humanidad lograba una nueva oportunidad, en lugar de perecer en el fin del mundo..”

- “¿Cómo llegó a esa conclusión?”

- “Una circunstancia afortunada” –aceptó Arashi- “en realidad son los documentos hallados junto a estos pergaminos los que me orientaron. Son notas, notas del anciano Zhiao en las que tradujo con mucho trabajo las escasas palabras de esos pergaminos,  y es confuso, así que se lo leeré” –añadió con voz metálica e inflexible- “ “el prohibido se erguirá sobre la sangre del rey del Cielo, y el poder del que vive para destruir será desatado. Entonces nada quedará vivo porque nada viviente puede hacerle frente, ya que cuando las cinco estrellas del prohibido despierten el niño que nunca debió nacer, nacerá otra vez y acabará con toda la vida, porque él es destrucción pura, hecha carne”

Pálido como un muerto, Shaoran se cubrió el rostro con las manos, tratando de pensar con rapidez. Ya era bastante malo saber que una amenaza así estaba sobre su familia –los últimos descendientes del Rey del Cielo- que además escucharlo en un tono tan tétrico y severo, como una sentencia inapelable por el mismo destino, le provocó más de un escalofrío..

- “Entiendo perfectamente su sorpresa, y angustia” –Arashi malinterpretó la reacción del joven jefe- “pero, pese a lo que pueda creer, dudo que el anciano Jefe Zhiao sea responsable de traición”

- “¿Qué?” –saltó Shaoran- “¿traición? ¿porqué dice eso?”

- “Admito que cuando leí la traducción del anciano creí que él había ocultado con toda intención estos documentos en su biblioteca personal. Pero ya lo he descartado. Luego de un exhaustivo interrogatorio..”

Li palideció.

- “¡¡¿Interrogó a mi consejero más anciano y leal?!!”

- “Mi prioridad es la seguridad del Jefe Supremo y la del Concilio” –replicó la mujer, impertérrita- “y no, no le torturé ¡no soy una thugh!” –había un dejo de ofendido orgullo al recordarle eso- “pero desde que sentí el poder que apareció anoche me apersoné a la Mansión Zhiao y pese a toda mi capacidad, el anciano insiste en que es una investigación de índole histórica, para uno de sus libros sobre mitología mágica”

Shaoran no dijo nada que delatara su alivio, pero no le sorprendió la reserva de su anciano consejero. El mismo no había podido decirle nada a nadie –ni siquiera a Sakura- y de hecho, si Fuuma Monou no se hubiera presentado anoche a hablar directamente del asunto de la leyenda perdida de parte del Gran Sabio, él jamás hubiera podido comentar con nadie mas que con Zhiao su inquietud..

Por mucho que lo deseara, estaba atado a los juramentos de su cargo..

Y ahora que lo pensaba, era porque Monou no había exigido juramento alguno a Sakura que su esposa estaba en este mismo momento diciendo lo que sabía.. y rezaba mentalmente porque fuera muy vaga en sus palabras, porque los Kinomoto iban a llevarse más preocupaciones que alivios al salir de su casa..

- “Personalmente, respeto profundamente la erudición del anciano Jefe, pero me temo que ya.. la edad le impide el uso completo de sus facultades” –continuaba Arashi- “y es que pese a que estaba en su labor de investigación para su libro, nunca asoció lo que tenía en sus manos con la extraña magia que se ha paseado por el mundo desde el año pasado”

- “¿Qué quiere decir?”

- “Temo, Supremo Jefe” –Arashi estaba realmente seria- “que estos trozos de papel indican una amenaza perdida... una leyenda de la que ya no quedan rasgos que podamos investigar pero que habla de una amenaza que está prácticamente frente a nosotros: alguien, llamado “el prohibido” va a reencarnar y este ser oscuro es la destrucción hecha carne. Pero para que este ser se manifieste, antes deben presentarse otros cinco seres, con poderes que nunca se vieron en el mundo desde antes que el tiempo se contara..”

- “Y lo que sugiere es....”

- “Debemos destruirlos. A todos, sin excepción” –recomendó inflexible la mujer- “los poderes que se han sentido son ancestrales, añejos, increíblemente tan o más viejos como el mismo mundo... y por eso son la señal de que estas cinco entidades están reencarnando o despertando en su poder ¡ahora es el momento de encontrarlos y matarlos!”

Shaoran se puso mortalmente pálido.

- “¡¡¿Matar?!!” –repitió ahogadamente- “¡¿de qué esta hablando?”

- “Las cinco entidades deben despertar para que ”el prohibido” lo haga y si este ser siniestro es la destrucción hecha carne, jamás debemos permitir que despierte o reencarne, y la única forma que tenemos de evitarlo es de matar a las cinco entidades que le preceden ¡así nunca despertará el prohibido!”

- “¡¡¿Sabe de lo que está hablando??!” –la voz de Shaoran era casi una espada de hielo, helada y cortante, pero enérgica- “¡el Concilio no mata a las personas!”

- “No se puede anteponer la seguridad de cinco personas a la seguridad de toda la vida en el mundo y si bien es cierto que estos cinco seres poseen poderes ancestrales que no se comparan ni siquiera a los que combatieron en el “día prometido” apenas están despertando, lo que significa que estos cinco seres o acaban de nacer, o su poder esta despertando paulatinamente, pueden ser bebés, niños o adolescentes” –los ojos de Arashi brillaban al recomendar- “y pese a que lo lamento, debemos acabar con ellos mientras no estén en posición de defenderse, mientras sus poderes no sean mas que estallidos erráticos”

- “¿Se está escuchando a sí misma? ¡Está hablando de matar bebés, niños o jovencitos inocentes!”

- “Entiendo su indignación, pero es mejor cortar el mal de raíz, antes que sea imparable. Su gestión ha sido absolutamente limpia, pero usted sabe tan bien como yo, que fueron milenios en los que el Concilio utilizó a los thughs para “limpiar los trapos sucios” que hallaba en su camino. No comparto aquellas venganzas y sangre, pero esta es una situación crítica. Ignoro como fueron vencidos la primera vez que encarnaron porque no hay texto que nos dé más detalles, pero es lo único que se puede hacer.. y..”

- “¡¡¡NO!!!”

La mujer no se perturbó en lo más mínimo. Se esperaba una reacción así de parte de Shaoran Li.

- “Le recuerdo que siendo su clan el último descendiente directo del Rey del Cielo si ese “prohibido” despierta, se erguirá sobre su sangre osea le matará.. a usted, su esposa, su pequeño hijo..  ¿acaso no le importa?”

- “¡No voy a ordenar el asesinato de alguien! ¡y jamás el Concilio va a iniciar una cacería mientras yo viva y ocupe la posición de Jefe Supremo!” –la mirada de Shaoran despedía fuego de indignación, pero hablaba con imperio- “y le prohíbo, le prohíbo tajantemente que hable con alguien más de esta atrocidad que se le ha ocurrido como solución infame.. ¿lo oye?”

- “¡¿No le importa su vida, la de su clan, la de su hijo?!” –Arashi empezó a perder su calma ante la vehemente negativa- “¿no le importa?”

- “¡¡A mi hijo lo protejo yo, sea del prohibido o de quien sea!!. Y prefiero dormir con una espada suspendida sobre mi cabeza temiendo que me mate, a soportar los remordimientos de tener sangre inocente en mis manos..”

- “¡Piense en el mundo!, ¡piense en su hijo! no conozco al pequeño, pero ¿no cree que su vida vale sus remordimientos? ¿cómo puede tener escrúpulos de matar a algunos inocentes por salvar a un mundo? ¡no se luchó el “día prometido” para que lo arruine por absurdos escrúpulos de conciencia!!”

- “¡SE MUY BIEN EL PAPEL QUE USTED JUGO EN LA BATALLA DEL FIN DEL MUNDO Y NO PRETENDA DARME LECCIONES!” –le gritó, furioso- “usted traicionó a Kamui Shirou pasándose al bando del Kamui Oscuro e incluso atacando al Dragón de la Tierra Kusanagi Shiyuu, cuando este, fue el único de los del bando del Kamui Oscuro que se negó a combatir!, ¡incluso usted casi lo mató cuando ese hombre defendió a su ex – camarada, la joven Yuzuriha!” –los ojos de Shaoran casi lanzaban rayos- “¡no me dé lecciones de moral señorita Arashi Kishuu!”

El rostro hermoso, pero ascético de la mujer se cubrió de una palidez mortal y retrocedió como si el joven chino la hubiera abofeteado..

¡Por supuesto que él tenía que saberlo!, era el Jefe Supremo del Concilio y no ignoraba la ominosa traición que ella había cometido, la traición que aún cargaba como un pecado horrible a cuestas. Ella, la más entregada y seria defensora del bando de los Dragones del Cielo se había pasado al de los que querían acabar con el mundo, con los Dragones de la Tierra, incluso había atacado a uno de ellos pese a que ese hombre sólo intentó proteger a la más joven de los Dragones del Cielo, su amiga y camarada, la jovencísima Yuzuriha..

- “¿Porqué no lo dijo?” –murmuró avergonzada, sin atreverse a levantar la mirada- “si lo ha sabido todo este tiempo, debió decirlo, en lugar de callar lo que yo hice y dejar que me eligieran como Jefa de la Policía Secreta”

Shaoran suspiró tratando de controlarse. No había deseado ser tan duro con Arashi pero su insistente opinión sobre asesinar inocentes le había sacado completamente de sí.

- “He callado los detalles de la batalla del fin del mundo porque las cosas no son blancas ni negras, señorita Kishuu. Nada es tan radical. Kamui Shirou murió por darnos a todos una nueva oportunidad y sé bien que usted hizo lo que hizo porque deseaba salvar a alguien de un destino horrible”

La mujer levantó la mirada asustada, y leyó en los puros ojos del joven jefe la piedad. 

¡De modo que él lo sabía!, si, efectivamente, ella había traicionado a los Dragones del Cielo buscando que su compañero Sorata –el joven y risueño muchacho que logró enamorarla- no tuviera que sufrir el destino que le hallaba “morir por la mujer que amaba” pero la ironía cruel que finalmente la alcanzó fue que pese a su desesperado intento de hacer que él dejara de amarla –si no la amaba más, si la despreciaba por traidora ¿no sería capaz de dar su vida por ella, no es así?- sólo culminó con la muerte del infortunado dragón del Cielo...

- “Señorita Kishuu... pese a lo que pueda creer, jamás la he juzgado” –continuó el hijo de Ieran Li- “Usted hizo en ese momento todo lo que pudo por salvar a la persona que amaba y yo respeto eso” –hizo una pausa respetuosa- “Sé bien que a la muerte de Sorata Arisugawa usted volvió con los Dragones del Cielo sobrevivientes y que desde entonces ha vivido consagrada al ideal que esa persona le dejó al morir: servir a la humanidad. Pero matar inocentes no es la forma, jamás un gran bien será engendrado por un mal...”

La mujer guardó obstinado silencio.

- “Sé que es duro para usted, y no dejo de apreciar el celo con el que hace su labor pero quiero que se dedique a reestructurar la Policía Secreta pero durante todo este año.. sólo de modo administrativo, no deseo que haga usted ningún tipo de movimiento activo contra nada ni nadie. Una auténtica policía busca justicia, protege y sirve a las personas, no las ejecuta ¿Está claro?” –añadió, quedándose con las piezas de papel que la mujer requisara a su leal consejero- “esto lo estudiaré yo. Y cuando crea que usted ha recuperado la perspectiva le haré saber mi decisión al respecto, hasta entonces es mejor que descanse, que bien lo necesita”

Kishuu contempló la amable sonrisa en el rostro apuesto del joven jefe y sólo inclinó la cabeza antes de marcharse en muda obediencia pero apenas se habían apagado los ecos de los pasos de la mujer cuando la puerta del despachito adjunto se abrió y una palidísima Sakura, junto con unos exaltados Tomoyo y Touya lo miraron espantados..

- “¿Esa mujer loca quiere cazar a mi hijo?” –gritó Touya, fiero- “¿y no le ordenaste que se suicidara o algo así?”

- “¡Se los dijiste!” –protestó Shaoran, mirando a la incrédula Sakura, agotado a su vez de tantas cosas, todas a un tiempo- “¿les dijiste que..?”

- “¡No le recrimines a mi hermana!, ¡ella estaba en el deber de decirnos!”

- “¡No es tan simple!”

- “Por favor, traten de calmarse..” –suplicó Tomoyo.

Mientras los esposos Kinomoto y el dueño de la casa procuraban dejar de caer en reproches, la antigua card captor no sabía bien como ordenar todo aquello que estaba en su mente..

- “Ya que es posible que Mamoru sea una de esas “cinco presencias” de las que habló esa mujer” –decía Tomoyo, preocupada más que nunca- “¡Oh Shaoran, no permitas que nadie cace a mi pobre hijo!”

- “¡Nadie va a cazar a Mamoru! ¡yo mismo les mataré si alguien se atreve a dañar a mi hijo!” –le ofreció el médico a su esposa- “sabes que no lo permitiré.. sea el Sakurazukamori o cualquier fanático del Concilio, ¡jamás le tocarán a mi hijo un solo cabello!”

- “¡Basta, basta! ¡calma todos!. Es una posibilidad..”

- “Muy posible, si el enviado del Sabio ese del Concilio esta en lo cierto” –le replicó Touya a su cuñado- “pero eso no hace malo a mi hijo ¿no es cierto?, ¡no está poseso de algo siniestro, como el Kamui Oscuro! ¿porqué demonios ese Sabio solo aparece ahora para dar problemas y no ayudó hace ocho años?”

- “El Gran Sabio fue quien ayudó a mi madre a descubrir que Tsu Chin era la reencarnación del Druida Negro” –bufó Shaoran a modo de respuesta.

- “..........”

Pese a la gravedad del asunto Tomoyo no pudo evitar una sonrisa. La cara de Touya cuando ponían en evidencia que no tenía razón era digna de un cuadro.

- “Pero lo que dice Touya es cierto” –insistió la hija de Sonomi- “¿Mamoru no sufrirá algo parecido a una posesión siniestra, verdad?”

- “No, no” –les tranquilizó Li- “Las cinco estrellas del prohibido tienen libre albedrío entre el bien y el mal, eso esta claro.. ellos pueden decidir su propio camino”

Touya se derrumbó sobre una butaca, aliviado, pero maldiciendo como nunca en su vida las reencarnaciones mientras Shaoran les explicaba a ambos que las cosas iban a seguir siendo manejadas con absoluta reserva. Todos tenían que calmarse un poco, era lo necesario, pero mientras la voz masculina del hijo de Ieran Li llevaba la tranquilidad a los Kinomoto la cabeza de Sakura de pronto casi parecía dar vueltas..

Tantas cosas... encontraban finalmente sentido y casi podía reñirse a sí misma mentalmente. Era como si piezas de un puzzle hubieran encontrado finalmente su lugar.

- “Todas las inquietudes con Shaoran empezaron cuando empecé a soñar” –se dijo- “no entiendo aún porqué soñaba con Kamui pidiendo perdón.. pero los sueños que he tenido, de aquel pasado.. mi encarnación previa” –recordó- “cada sueño no está del todo claro, pero si hay algo que tiene sentido ahora. El idioma que puedo hablar y leer.. es el mismo que aparece en el pergamino rojo que Shaoran tiene en la bóveda. ¡El mismo! y eso sólo puede significar una cosa..”

Todos y cada uno de los sueños que había tenido donde se veía a si misma y a aquel hombre indefinido al que llamaba “esposo”... ella y él hablaban aquel idioma. El mismo idioma que ella si pudo leer en el pergamino rojo, la vez que tomó las notas. Las mismas notas que había estado descifrando con ayuda del amable Lord Ruthwen...

Antes era una duda pero ahora tenía certeza completa ¡su anterior encarnación había vivido en el mismo remoto pasado del que hablaba el pergamino rojo!, ¡aquel texto! ¡aquel texto y sus sueños, era más que simple coincidencia!. Ella no fué Cuyoh en aquel remoto pasado: la Sacerdotisa que profetizó la primera llegada del “prohibido” no iba a reencarnar jamás, pero ella.. ella..

¡Ahora que había escuchado a la señorita Kishuu todo quedaba súbitamente claro en su mente!, ¡ella había estado muy relacionada al prohibido! ¡había conocido a aquellas “estrellas del prohibido” en su primera encarnación! ¡no tenía ninguna duda!, de alguna forma aquellas visiones eran una especie de aviso..

¡Ella era la única que podía desentrañar del todo el misterio de aquel pergamino rojo! ¡y debía hacerlo lo antes posible porque la vida de Shaoran y su hijo estaba en riesgo!

- “¡Sakura, ya deja de ignorarme!” –Shaoran estaba realmente indignado por la escasa atención que su esposa la daba desde que los Kinomoto se habían marchado- “¿acaso entiendes lo que hiciste? ¡Por eso es que no le había dicho a nadie lo ocurrido!, ¡por eso no iba a decirles aún lo que pasaba!” –discutía el joven jefe con una aún aturdida Sakura- “las Protection Cards pueden mantenerles protegidos del Sakurazukamori si no hacen algo tonto como sellarlas o ordenarles a Tsuki y Byakko que se mantengan lejos, pero si esto de la leyenda prohibida se empieza a saber creará pánico en el Concilio ¡y no será sólo Arashi Kishuu quien empezará un safari para cazar a nuestro sobrino o cualquier otro infortunado que sea estrella del prohibido!”

- “¿Me culpas por decirles.. a mi hermano y a Tomoyo..? ¿acaso no ibas a hacerlo tú?”

- “Había que decírselo con mucho tino. Ha sido un auténtico golpe de suerte que Mamoru hallara las Protection cards pero no era necesario inquietarles de esa manera..”

- “¡Es su hijo Shaoran, mi hermano y Tomoyo tienen derecho de saber..!”

- “¡Pero tengo que evitar que haya pánico Sakura!”

- “¿Por eso no me lo dijiste?... ¡¿por eso no me dijiste que ese ser iría detrás de nosotros y Hien?!”

- “¿Acaso quieres que ordene a Kishuu ir por allí con un arma, buscando matar al prohibido y sus estrellas cuando no son más que inocentes? ¡no se lo que sean en el futuro, pero aún son inocentes!”

- “¡No dije eso! ¿cómo crees que yo te diría algo asi?”

- “¡Pues por ahora no puedo hacer nada más que tratar de investigar y no ir contando la leyenda prohibida!”

Los ojos verdes brillaron ofendidos por lo que parecía ser una acusación de “chismosa e irresponsable” pero se tragó la ofensa y le reclamó lo que tanto la hería..

- “¡Pero no me dijiste que ese ser iba a hacer daño a Hien! ¡no me dijiste que el prohibido iba a ir detrás de nuestro Hien!”

- “¿Acaso tú me lo cuentas todo?” –saltó Shaoran como si lo hubieran picado, de pronto recordando a Sakura y a Lord Ruthwen en ese abrazo de despedida que el viera desde su vehículo, con rabia- “¡tenía razones para no decirlo!, ¡el Gran Sabio me dio el pergamino bajo secreto y sobre un juramento de silencio!”

- “¡Hien está corriendo peligro! ¡y no me dijiste nada!”

- “¡No podía hacerlo! Además para que iba a preocuparte a ti cuando aún no encuentro la respuesta ¡¡y tú sigues soñando con el sujeto aquel de tu primera encarnación cada vez que yo te toco!!!”

Los ojos verdes miraron a los de Li y ambos quedaron en silencio incómodo, mientras Sakura sentía que la vergüenza luchaba contra la indignación maternal y el propio Shaoran maldecía el arrebato que le hizo confesar lo humillado que se sentía por no poder tener intimidad con su esposa sin que ella dijera algo en sueños que le hería como fuego vivo.. 

De los celos que le daba oírla llorar y llamar a otro hombre... el que compartió su vida en esa encarnación.

- “Les dije todo lo que nos dijo Fuuma Monou a Tomoyo y Touya, porque Mamoru es su hijo y tienen derecho a saberlo” –replicó Sakura, al fin, trémula- “así como yo también tengo derecho a saber el peligro que esta sobre tu cabeza y la de mi niño... quizá no tuve mucho tino, pero no fué mi culpa que la señorita Kishuu hablara de cosas tan horribles o que nosotros escucháramos la discusión que tuviste con ella. ¿No entiendes que mi hermano y Tomoyo estaban tan inquietos que no había forma de callar las cosas?... además... sobre lo otro yo.... yo..... ¡no tenía la menor idea de que yo.. yo!” –deseaba mucho llorar de vergüenza, porque ahora entendía porque Shaoran no deseaba compartir la habitación conyugal con ella- “¡yo no sabía que soñaba en voz alta! ¡no es algo que yo pueda controlar! ¡nunca quise hacerte sentir mal, ni herirte! ¿Porqué no me lo dijiste desde el principio? ¡quizá entonces yo te hubiera dicho que creo que el pergamino rojo y yo estamos...!”

- “¡NO quiero saber nada de esa encarnación previa tuya, ni de ese sujeto por quien lloras!” –se alteró Shaoran, sin dejarla terminar- “¡no necesitas decirme nada porque nada quiero saber!”

Dando un formidable portazo, el joven jefe abandonó su gabinete a paso rápido y Mei Ling y Hin Lu -que esperaban afuera y que nada sabían del asunto del pergamino rojo pero que se habían tranquilizado al ver a los Kinomoto marcharse más tranquilos-  supieron al encontrar a Sakura llorando que la discusión que acababan de tener era muy, pero muy seria, pero en ese momento, de pie frente a la habitación de huéspedes donde Shaoran había dormido las últimas noches, la joven de ojos verdes dudó por un instante.. temerosa, sin saber muy bien que decirle..

La discusión de la tarde aún la hería profundamente. Todas las dudas, los silencios y extrañas reacciones tenían una plena y justificada razón de ser y aunque lo que le ocurría era totalmente involuntario, la acongojada Sakura se culpó a sí misma por los problemas que atravesaba su matrimonio..

- “Quizá no sea la persona más indicada para aconsejar, porque apenas conozco a tu esposo, pero soy de la opinión que es más apropiado encarar la situación, lo antes posible. Si dices que le has ofendido gravemente sin intención, creo que lo mejor sería que le obligues a encarar la verdad..”

- “Yo creí.. que sería contraproducente. Hoy a sido un día muy difícil para Shaoran y...”

- “¿Crees que sería más feliz durmiendo otra noche más, con aquella terrible sensación de incomodidad en su corazón?”

La joven de ojos verdes asintió, ante tal razonamiento. Había estado tan confundida y nerviosa desde que habló con su esposo que había tenido que salir de Li Manor y hablar.. hablar con alguien que tuviera una perspectiva fría del asunto y lo viera con objetividad que ella ahora no tenía. Con Fujitaka en una excavación arqueológica y Yukito y Ayame más al pendiente de los niños y Rei, se le ocurrió que alguien totalmente ajeno a sus asuntos como el lord británico podría ofrecerle algún tipo de consejo sensato..

No era el momento para incomodar a Tomoyo con sus problemas y Yoko no estaba en casa..

Además el lord parecía tener cierta experiencia, después de todo también estaba casado y la escuchó con una especie de sorprendida complacencia por la confianza que ponía en él..

- “Temo que no puedo sugerirle otra cosa que encarar la verdad, directamente. No tengo detalles sobre la ofensa que tiene a su esposo tan mortificado, pero aunque él esté ofuscado, es mejor aclarar las cosas esta misma noche a hacerle sufrir por más tiempo...”

Recordando lo dicho por el amable occidental a quien casi empezaba a considerar un amigo, la joven suspiró de nuevo, reuniendo valor para hablar con Shaoran, tratando de olvidar a su vez la última genialidad de su suegra, quien se presentó a cenar esa noche de modo imprevisto, acabando de agriarle la velada..

- “Un matrimonio concertado con una niña con grandes poderes, sería la solución para Hien” –había sugerido Ieran acabando de coronar la jaqueca monumental que Shaoran sufría y abatiendo totalmente a la pobre Sakura- “una boda arreglada que garantizaría que la futura esposa de mi nieto esté en posición de suplir con sus dones la “deficiencia” de habilidades mágicas en Hien. Sería cuestión de estudiar con todo cuidado a la indicada y..”

Shaoran se había retirado sin una palabra de la mesa y Sakura sólo había implorado a su suegra les dejara solos, pero mientras caminaba rumbo al parque Pingüino –donde se acomodó sobre el columpio, dando paso a sus pensamientos- Hien ahogaba sus ganas de llorar, sin acabar de entender qué estaba haciendo mal..

- “Tal vez no le pongo suficiente empeño” –dijo en voz alta, sintiéndose triste- “tal vez Dama Ieran tenga razón y nunca voy a ser sinó una carga o una vergüenza para mamá y papá”

- “Dudo que tus padres piensen lo mismo”

La voz de aquel hombre sacó al niño de sus cavilaciones y los enormes ojos verdes contemplaron con sorpresa al mismo hombre que viera frente a la Casona de las Druidesas. Hien ignoraba quien había sido Fuuma Monou pero si notó con sorpresa que los guardaespaldas –los mismos que le seguían desde una distancia prudencial para no ser vistos.. específicamente desde esa mañana- no habían detenido a aquel hombre, ni estorbado que tratara de hacerle conversación..

Bien –pensó el niño- quizá no tenía magia, pero al parecer su intuición no era tan mala, ya frente al jardín de la entrada de las Mc Nessa le había parecido que aquel hombre tenía cierto aire de triste bondad y si los miembros de la seguridad que sus padres le habían colocado desde hoy le habían dejado llegar hasta él –el pobre Hien creía que los habían puesto para cuidarle porque ya hasta sus papás perdían fé en su capacidad- no podía ser un hombre malo.

- “¿Porqué me dice eso?” –preguntó el niño al apuesto caballero- “no es la primera vez que me habla pero no es la primera vez que me dice cosas extrañas..”

- “¿Te parece, pequeño?. Yo no lo creo. Antes estabas frente a una casa que no conocías, dudando si entrar sin permiso o no... y sólo te sugerí que vinieras a casa sin hacer algo incorrecto. Ahora te encuentro diciendo que serás una vergüenza para tus padres y eso es total y absolutamente imposible”

- “¿Cómo esta tan seguro de eso?”

- “Porque no existe hijo que sea una vergüenza para sus padres si pone todo el esfuerzo en ser mejor cada día. Los resultados no importan en realidad, siempre que pongas todo de tu parte..”

- “Usted no entiende.. no soy fuerte. Lo intento y lo intento pero.. no logro hacer que algo especial salga de mi”

Monou sonrió con melancolía..

- “Mira, yo fui un niño muy fuerte, pero eso no evitó que mi padre muriera. Sin embargo hoy sé bien que pese a muchas cosas malas que hice, él y las personas que verdaderamente me han querido siempre están conmigo, a mi lado, apoyándome. La fuerza o los dones que anhelas no son todo en la vida, a veces, hay mayor valor en sobreponernos y vencer las dificultades paso a paso, sin dejarnos abatir”

Hien le miró con ojos sorprendidos y Fuuma se alejó tan silenciosamente como se había acercado, pero en ese momento en Li Manor los pasos silenciosos de Sakura se deslizaron sobre la alfombra de la habitación de huéspedes suavemente cuando la muchacha tropezó casi con Shaoran, quien salía justamente del walking-closet..

Se había quitado al fin el cabestrillo y olía a fresco, su cabello estaba húmedo, su camisa entreabierta y la antigua card captor se sonrojó al verlo. Sentía un nudo en la garganta de sólo imaginar lo herido que se había sentido cuando ella había hablado en sueños y llorando por otro hombre –el de su previa encarnación- justo después que él y ella habían compartido intimidad..

Dejó la bandeja con la cena –que le había traído- y le miró con nerviosismo porque la mirada de él era fría..

- “Shaoran yo.. creo que debemos hablar, hay cosas que debemos explicar”

Los ojos de él la miraron largamente a modo de respuesta..

Canción “Suelta mi mano”
Intérpretes: Sin bandera

“No, no es necesario que lo entienda
porque nunca le ha servido la razón al corazón,
el corazón no piensa.
No mi vida para qué te esfuerzas,
no me tienes que explicar, siempre amaré tu libertad
por mucho que eso duela.
Y sí, entiendo que quieres hablar
que a veces necesitas saber de mí
pero no sé si quiera saber de ti,
vivir así, seguir así
pensando en ti...”

- “Quizá crees que no es el momento.. pero necesito..”

De repente todo lo que deseaba era abrazarle con todas sus fuerzas y explicarle todo, tal y como ya lo entendía. Calmar sus dudas, decirle que era la única que podía desentrañar el misterio del pergamino rojo y decirle especialmente que él era el único, él único hombre de su vida. De modo que tomó la mano masculina tímidamente, pero él la soltó como si no pudiera soportar su contacto.

Suelta mi mano ya por favor,
entiende que me tengo que ir,
si ya no sientes más este amor,
no tengo nada más que decir.
No digas nada ya por favor,
te entiendo pero entiéndeme a mí
cada palabra aumenta el dolor
y una lágrima quiere salir.

Sakura contuvo las ganas de llorar... ¡cómo le había dolido ese gesto!... por un momento dudó en seguir hablando con él esa noche.. ¡se veía tan ofuscado y dolido!.

No, no podía dudar.. no podía dejarlo así.. aunque quisiera llorar.

- “Te traje la cena” –continuó colocando la bandeja en la mesita de noche, nerviosa por su silencio. “¿por qué no comes un poco?, te ves .. agotado”

- “Tengo mucho trabajo”

- “Pero necesitas descansar... se te ve tan..”

La mirada masculina la enmudeció, ¿desde cuando Shaoran la miraba así?

- “¿Te parezco muy patético?”

- “No, no dije eso”

Shaoran quedó en silencio.. sentía que algo horrible en el pecho era como si el peor de sus miedos estuviera por salir, casi podía sentía en los huesos que Sakura iba a decir algo que le iba romper en pedazos..

Pero su orgullo finalmente se revelaba y le pasaba factura ¡ya no podía más!.

Y por favor no me detengas
siempre encuentro la manera de seguir y de vivir
aunque ahora no la tenga.
Y no mi vida no vale la pena,
para qué quieres llamar
si el que era yo ya no va a estar
esta es la última cena.

El joven Li se volvió hacia la cena, y la miró indiferente...

- “No... no te has cambiado para dormirte” -dijo mecánicamente Sakura, al verlo aún en ropas de calle y no con pijamas- “creí que...” –le señaló el cabello húmedo- “creí que ibas a acostarte, no dormiste nada anoche”

- “No es la primera vez, así que no importa” –dijo incómodo, mirándola también- “y tuve que despejar un poco la mente luego de lo que mi madre dijo, tu sabes, lo de Hien”

Ella asintió, viéndolo tomar una toalla para secarse..

- “Si, entiendo” –dudó- “yo... yo sólo quería, no sé como empezar. Mira, por la tarde dijimos cosas que se salieron un poco de control y cuando salí a despejarme pude poner mi mente en orden y...”

- “¿Y te despejaste bastante?”

La muchacha le miró perpleja.. ¿estaba alucinando o Shaoran estaba siendo sarcástico? ¡él jamás.. nunca..! ¡nunca le había hablado así antes..! ¿Tanto le había herido sin saberlo? y es que las brillantes pupilas del joven jefe brillaban de modo extraño mientras contemplaba la tímida figura de su esposa..

La muchacha tomó su mano de nuevo y él se soltó con rapidez...

si, entiendo que quieres hablar
que a veces necesitas saber de mi
pero no sé si quiera saber de ti,
vivir así, seguir así
pensando en ti...

Suelta mi mano ya por favor,
entiende que me tengo que ir,
si ya no sientes más este amor,
no tengo nada más que decir. 
No digas nada ya por favor,
te entiendo pero entiéndeme a mí
cada palabra aumenta el dolor
y una lágrima quiere salir.

Suelta mi mano ya por favor,
entiende que me tengo que ir,
si ya no sientes más este amor,
no tengo nada más que decir.
No digas nada ya por favor,
te entiendo pero entiéndeme a mí
cada palabra aumenta el dolor
y una lágrima quiere salir.

Canción “Suelta mi mano”
Intérprete: Sin bandera

- “Shaoran por favor escúchame, tenemos que hablar.. yo estuve hoy tomando decisiones y”

- “Sí, se bien qué estuviste haciendo”

Sakura le miró perpleja, mientras él no podía dejar de recordar..

- “¡Oh, pero que gusto me da que nos visites!.. mira, a Kali también le da gusto” –la voz burlona de Akasha Bakthar era seda pura, pero la hijita de la mujer si miraba al arrogante y apuesto Shaoran con un brillo de adoración infantil en su mirada- “¿Sakura está muy bien, no es así?, cuando me avisaron que estabas visitando a Kali vine lo más pronto que pude y vi su auto aparcado frente a aquellas oficinas de ese británico tan amable, el que es su socio y dueño de Kaizer Enterprices.. ¿cómo se llama?”

- “Lord Ruthwen” –replicó casi masticando las palabras, sin creer que ¡Sakura se había ido a ver a un tipo después de reñir con él!.

- “Es muy amable de parte de Sakura dejar que visites a mi niña y a mi.. cuando ella está de visita a sus amables socios” –la voz de Akasha era miel pero Shaoran sentía que la hiel de los celos en sus labios lo ahogaba- “¿te sientes bien? pareces inquieto Shaoran.. ¿puedo hacer algo por ayudarte?”

Con un esfuerzo, el aludido respondió.

- “Si Akasha.. temo que esta es la primera vez que voy a solicitar los servicios de los thughs porque es necesario que capturen con vida y el menor daño posible a una persona que puede ser peligrosa, tanto para sí misma como para los demás..”

Los ojos de la mujer habían disimulado su desilusión ¿así que no había venido a verla y sí a solicitarle un favor? era decepcionante, pero a la vez tenía curiosidad porque el joven jefe jamás había pedido nada..

- “Subaru Sumeragi está en Tomoeda o en Tokyo... pero debe ser hallado y puesto bajo custodia del Concilio, Akasha” –replicó, tratando de no pensar en Sakura con ese lord, ¡sólo debía pensar en su trabajo, en sus responsabilidades, maldición!- “por razones que no vienen al caso, no puedo contar con la Policía Secreta del Concilio por ahora, pero te solicito que tú y los tuyos le capturen con el menor daño posible. Es un hombre que necesita ayuda para no seguir matando y no seguir lastimándose a sí mismo. No debes lastimarle si puedes evitarlo, necesita tratamiento psiquiátrico con urgencia..”

- “¿Es en serio eso lo que quieres?”

- “Si, con Sumeragi en ese estado y suelto por la ciudad, ningún padre o madre volvería a dormir tranquilo” –dijo pensando en los Kinomoto, la seguridad de Hien y cualquier inocente que pudiera ser víctima del infortunado médium- “por eso debe estar bajo capturado y puesto en una institución psiquiátrica del Concilio. Y deben tener cuidado porque es muy poderoso.. ¿de acuerdo?”

- “Muy bien” –reflexionó la mujer- “Si es un hombre tan enfermo en algún momento debe dormir o descansar.. lo cercaremos con sumo cuidado y trataremos de capturarle cuando este dormido o similar, para no dañarle ¿te parece?”

- “Te lo agradezco”

La thugh había sonreído con complacencia ante el amable gesto del joven jefe que ya se ponía de pie para irse, pero antes la mujer comentó dulcemente..

- “¡Oh, envíale mis más profundos respetos a Sakura! sé que yo no le agrado mucho porque tal vez a ella le resulta difícil olvidar que soy thugh pero ¡yo la admiro tanto!” –dijo antes de añadir con astuta inocencia- “¡se ve siempre tan linda y feliz! ¡estaba radiante y sonrojada cuando la ví descender de su vehículo e ingresar a Kaizer Enterprices!, ¡realmente se veía absolutamente más adorable y radiante que nunca! ¡tan feliz y tan bella pese a tener que ver a un hombre que sólo es su socio!”

Las mordaces palabras de la thugh hacían eco en la mente del joven jefe, emponzoñando su humor aún más si le sumamos los eventos del día.. y es que Shaoran no podía entender como era posible que si él y Sakura acababan de reñir –y él había marchado a casa de Akasha al terminar la última discusión con su esposa- ella podía estar, sólo pasada una hora de aquella riña ¡feliz y arrebolada al ir a visitar a aquel extranjero con el que se reunía a solas hace semanas!..

- “Shaoran yo..” –dudaba la hija de Fujitaka, ajena al veneno con el que Shaoran se debatía en su mente- “había estado pensando..”

- “¿En serio?” -le replicó acremente, tratando de disimular su malestar- “no me interesan tus pensamientos Sakura”

Los ojos de la antigua card captor se llenaron de lágrimas.. ¿que pasaba con ellos? ¿a eso habían llegado? ¿cómo era posible que él le hablara en ese tono tan frío y abiertamente hostil?.

- “¡Oh!” –gimió la muchacha tratando de no romper a llorar allí mismo- “Shaoran yo... yo he estado pensando que... ¿cómo es que estamos hablándonos así?” –dijo acongojada- “si te he ofendido y lastimado a sido totalmente sin querer, pero la forma en la que me hablas y actúas.. solo me hace pensar que ha llegado el momento de separar..”

- “¡ESO NUNCA, NUNCA!” –la interrumpió de pronto apretando sus delicados brazos con sus manos varoniles, porque había llegado hasta ella de dos zancadas- “¨¡¿lo oíste Sakura?! ¡¡¡eso nunca, nunca voy a permitirlo!!!” –la zarandeó y las lágrimas enturbiaron los ojos verdes abiertos desmesuradamente de la sorpresa- “¡jamás, jamás!, ¡antes me mataría, lo oyes, me mataría!”

Algo estalló en el corazón de él, miedo, pavor... lo que le estaba volviendo loco..

¿Sakura quería separarse de él?

- “¡Shaoran, te lo suplico! ¿que te pasa? ¿que nos está sucediendo? ¡me haces daño!” –sollozó la muchacha aturdida ¡Shaoran también se veía como si quisiera llorar!- “¡por favor, cálmate!”

El la soltó con la misma rapidez como si el contacto de la piel femenina le ardiera y apenas contempló sus ojos verdes llenos de lágrimas antes de tomar una chaqueta y dejar Li Manor en plena oscuridad de la noche, porque no volvió y para gran nerviosismo de Mei Ling y May May, Sakura se durmió llorando acongojadamente sin querer hablar del motivo de la pelea con su esposo pero cuando amaneció, una señal intermitente en su teléfono móvil le indicó que había recibido un mensaje durante la noche..

- “Quizás me malinterpretó” –se dijo mientras se levantaba del lecho con un horrible dolor de cabeza y más abatida que nunca- “sólo quería que separáramos los problemas de lo que sentimos y fuéramos honestos..”

En ese momento tomó su teléfono y palideció al leer el mensaje de texto:

“Tengo que salir de viaje. Ignoro la fecha de mi regreso. Shaoran”

Sakura leyó varias veces el mensaje sin poder creerlo.. y entonces se desmayó.

Continuará...

Notas de la autora: (Mikki aparece con una botella de agua de azahar –para el susto- en las manos) bien, después del penoso terremoto que asolara mi ciudad y cercanos, vengo de regreso. Más de una remezón sentimental y de sorpresas ha pasado por aquí también porque este capítulo prácticamente ha sido un sacudón para las familias protagonistas del fic; si los Kinomoto esposos Kinomoto disfrutaron de “tiempo de calidad” al fin, como que el precio les salió carito ya que el terror por la vida de Mamoru aún no les abandona del todo, así como tampoco los celos dejan de corroer la astuta mente de Eriol, más libres ya de salir ahora que el embajador Hiragizawa está fuera de la Embajada. ¿Es mi idea o las relaciones empiezan a pasar de grises a oscuras?.. hmm. Los Li tuvieron un día TERRIBLEMENTE MALO y bastante ocupado, aunque la presencia de Mei Lig le dió a Sakura un breve paréntesis de optimismo pero..  ¿qué es exactamente lo que las druidesas traen entre manos? no estoy segura si será bueno pero de que a Connor ni a Morgan les gusta como se ponen las cosas en su casa, eso es seguro. La historia de la vida de la pequeña Tarah parece uno más de los hechos que vemos a diario -¡mujeres engañadas esperando un bebé! U_UU- pero como que el difunto padre de la nena entendió antes de morir, que una mujer druidesa abandonada es alguien de peligro. ¡Lástima que la nena muda tenga tan pocas esperanzas de vida por las acciones irresponsables de sus padres! pero ¿quien es esta druidesa tan radical, Nimue? porque Morgan se ha enterado sólo de algunas cosas y no le gustan, pero hasta el pequeño y bélico pelirrojo teme a esta tía suya que le pone tan inquieto como el mismo Romanova, cuyas palabras empiezan a tener sentido según la historia va avanzando..

¡Hablando de problemas cayendo uno sobre otro, sin darnos pausa para respirar!

Ya los Li habían tenido muchas sorpresas con la visita de los Kinomoto, las revelaciones de Fuuma Monou –en el final del cap anterior- y con las sugerencias siniestras de Arashi y temo que combinar demasiada presión además de inseguridad y falta de sueño ha sido el detonante para que los nervios del pobre Shaoran hicieran conmoción –¡recuerden! ya “llovía sobre mojado” para el pobre hechicero- y para Sakura ha sido todo un shock enterarse de lo que verdaderamente alejaba a su esposo de su lado cada noche, pero nada peor que una intrigante de la categoría de Akasha para ponerle más sal sobre las heridas de Shaoran y como resultado nuestros confundidos protagonistas están atravesando la peor crisis matrimonial de nuestra historia... y es que si hasta Ieran no sabe cuando dejar de dar sugerencias absurdas ¿qué se puede esperar de dos personas confundidas?..

Un enfrentamiento, miedos, más silencios y malos entendidos.. y un Shaoran de repentino viaje, ignorando que Sakura esta devastada y que Hien empieza a hacer amistad con Fuuma Monou..

Y las cosas están sólo empezando a ocurrir..

Vocabulario:

* "la apuesta que hizo Sakurazuka con usted" : la “apuesta” a la que hace referencia Touya, es la que hizo originalmente Seishirou Sakurazuka (a los 16 años) a un niño Subaru Sumeragi, en esta apuesta el Sakurazukamori ofrece a Subaru pasar un año con él en el futuro y si en este plazo Sumeragi llegaba a inspirar algún sentimiento al asesino, pues Seishirou no le haría daño, pero si perdía, le mataría. Como prueba de esta “apuesta” entre ellos, Sakurazuka marcó con magia unos pentagramas –estrellas de cinco puntas- invertidas en las manos de Subaru –si, esa era la marca que Subaru quería ponerle a Mamoru- identificando a Sumeragi como su “presa”. Esta es fué la base del manga Tokyo Babylon y también se hizo referencia a esta apuesta –por eso Touya sabe de eso- en el fic “en la torre de Tokyo” al relatarse la relación entre Sumeragi y Sakurazuka. ¿Ya recordaste?. Si quieres aún mayores detalles, busca en la sección “referencias importantes” y encontrarás el resumen del manga Tokyo Babylon, de Clamp.

" exigirle al Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente que nos devuelva nuestra labor de vigilar los sellos eternos**" : ¿recuerdas el conjuro final de la pelea del fic “en la torre de Tokyo”.. allí se hizo alusión a algo llamado “sellos eternos” que está bajo la jurisdicción del Concilio de Hechiceros de Oriente. ¿En qué consisten específicamente estos sellos?... pronto se darán mayores detalles, pero recuerden que han sido mencionados desde el fic anterior.

" es evidente tavárich***” : Textualmente el término “tavárich” es la expresión “camarada” en ruso. Básicamente, Romanova le dice a Morgan “es evidente camarada”. 

" (..) pedazos de manuscritos salvados de la quema de libros por parte del Constructor de la Gran Muralla China****" : ji, ji, ji ¿recuerdan el prólogo de este mismo fic?, ¿empiezan a entender porqué puse eso como apertura de esta historia?.. si, Arashi se refiere a ese mismo hecho que relaté en el prólogo.

La canción utilizada en este capítulo es “suelta mi mano” del grupo “sin Bandera”. Espero que les parezca tan apropiada como a mí, porque como que en nuestro propio idioma podemos entender mejor lo que pasa por la cabeza de Shaoran. No sé si continuaré poniendo canciones en español o japonés (o quizás en inglés) en el futuro, y es que todo depende de la ambientación que requiera la escena más importante de cada capítulo, sólo espero que les gusten las elegidas.

Como siempre, comentarios, dudas o tomatazos a [email protected] y un agradecimiento especial a todos los que se preocuparon por esta humilde autora en vista del terremoto que azotó mi ciudad pero aquí sigo, y gracias en nombre de mi nación por el apoyo de sus países. Espero la próxima semana empezar a contestar los mails, porque realmente he tenido el horario revuelto, pero se les quiere siempre y se les agradece su paciencia. La grafica de portada es de Nodoka (no sé porque no la firmaste amiga ^^´) gracias de nuevo!

¡Celebren conmigo que he podido entregar capitulo el 30 de este mes!.. aunque con lo de S+S.. ¿como que no hay mucho que celebrar y si cosas por qué preocuparse, no?. Así que no olviden que no pueden matar a Mikki porque de lo contrario no habría capítulo 13! ^_~

¡Avances para el próximo capítulo!

Organizar las ideas le costará tiempo y más de una reflexión a Shaoran aunque Sakura en su ausencia experimenta un insólito suceso que pone histéricas a May May y Mei Ling. Los Kinomoto tratan de reorientar sus perspectivas familiares y las preguntas y confesiones infantiles se suceden más de lo que Touya hubiera disfrutado, Hien tiene mayores prioridades que hacer nuevos amigos y Rei Tsukishiro demuestra tener mucho más sentido común que la mayoría, pero la nube de los conflictos parece abarcar también la Embajada inglesa y una nueva revelación confunde más a Sakura.

Capítulo XIII “El precio de la razón”

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