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por Mikki

Capítulo IX
“Complicaciones
"Con el dolor de la mortal herida,
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba
procuraba que fuese más crecida.
Toda en el mal el alma divertida,
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida.
Y cuando, al golpe de uno y otro tiro
rendido el corazón, daba penoso
señas de dar el último suspiro,
no sé con qué destino prodigioso
volví a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro?
¿Quién
en amor ha sido más dichoso?”
Sor Juana Inés de la Cruz - Poetisa
mexicana
poema "De una reflexión.. "
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Le dolía la cabeza.
Acababa de escuchar una explicación insólita, ofrecida por una niña de siete años, una explicación donde no sólo le habían dicho que la susodicha pequeña poseía además de gracia extraordinaria para el ballet y la música –en este último ramo, Miriel Hiragizawa era una niña particularmente dotada, aunque todo eso lo sabía desde siempre- un talento adicional. Si es que podía llamarse a “eso” talento -¿de que otra forma podía llamarse?- pero no se lo acababa de creer. Es decir, no es que no supiera que el mundo era más que tridimensional y plagado de tecnología, porque su mejor amigo decía ser la reencarnación de un poderoso hechicero de las aguas pero...
Aquello ya era bizarro.
¡¡¡¿Magia?!!!!. ¡¿Miriel tenía ¿magia?!. ¡¿Estaba capturando una especie de Cards Magicas con la ayuda de un pseudo peluche de felpa parlante, que además decía que era un guardián mágico?! ¿podía ser eso cierto?, ¿podía realmente serlo?. Una cosa era que Tao era reencarnación de un sujeto que podía manejar las aguas a voluntad pero ese asunto de la magia le sonaba a cosa insólita, insensata, no racional. Especialmente cuando lo aplicaba a sí mismo. Por eso se dijo que quizás sus neuronas tardarían un poco en hacer sinapsis y entender todo aquello, hasta que recordó que quizá “por eso” no captaba bien las cosas. Estaba pensando con neuronas que no eran suyas, porque aquella no era SU cabeza, porque para empezar, aquel no era SU CUERPO....
¿Podía alguien sorprenderse de que a estas alturas le doliera la cabeza cuando mínimo?
- "¡NOOOOOO!, NO PUEDE SEEEER! ¿QUE SIGNIFICA ESTO???, ¿QUE CLASE DE BROMA ESTUPIDA Y RETORCIDA ES ESSTOOOOOOO???, ¡¡¡¡¡ahhhhhhhh!!!!!!!, ¡noooooooooooooooooooooo! ¡NO PUEDE SEEEEEEEERRR!!"
Suspiró levemente, abriendo los ojos y entonces el dolor se convirtió en migraña al apreciar su propia figura agitando los brazos, profiriendo escandalosas amenazas, mientras sus manos casi se sacaban los cabellos plateados de desesperación. De hecho, el nuevo usuario de su materia física había pasado de los más tremendos accesos de histeria, a los peores accesos de enfado soltando palabrotas que hicieron a Rei sentirse apenado -¡eran sus labios los que decían esas cosas!- pero tras haber agotado su desesperación verbalmente a la vez que se arrancaba algunos cabellos y gesticulaba moviendo músculos faciales que Rei ni sabía que tenía, ahora Tao se puso a correr en frenéticos círculos alrededor de sus compañeros cuál dibujito animado.
Agitando los brazos frenéticamente.. casi en formato chibi.
¡ERA SU CUERPO EL QUE ESTABA EN FORMATO CHIBI Y HACIENDO PATALETA!
- “He muerto y estoy en el infierno” –pensó Rei con amargura.
Era patético.
Rei sentía acidez de sólo mirar su propia figura... de hecho, tenía unas ganas inmensas de dejarse morir de la vergüenza y de desconcierto allí mismo. ¡Y él que pensaba que había empezado una semana pésima con los enredos ocasionados por “Isolda”!
¿Qué rayos estaba pasando?
Algún dios odiaba a Rei Tsukisihiro. De eso no le cabía la menor duda. Desde aquel infortunado sábado, todo iba de mal a peor y de peor... a catastrófico.
Suspiró y cerró los ojos.
Trató de pensar con calma. Escuchar sus latidos.. escuchar sus latidos... si, tenía que tratar de calmarse y...
- "¿COMO ME VINO A PASAR ESTO A MIII??? ¡CUANDO ENCUENTRE AL CULPABLE LO VOY A PATEAR POR EL CUL....!"
¿Quien demonios puede pensar cuando escuchas tu voz gritando a grito pelado y NO ERES TU quien grita?
- "Basta, por favor. Me duelen los oídos"
La normalmente gallarda figura de Rei Tsukishiro dejó de correr en erráticas direcciones, para volverse a mirar al chico de pelo castaño oscuro con una expresión particularmente insólita en su hermoso rostro...
Ahora deformado por un gesto casi histérico.
- "¡¿Crees que me importa que te duelan los oídos?" –recordó, y era raro oír la voz de Tao en la figura de Tsukishiro- “¡no soy un tipo feliz!, ¡tú estás en mi cuerpo y yo ando atrapado en tu aspecto de paleta de helado!”
- “Deja de gritar. Me duelen los oídos”
- “¡ME IMPORTA UN PEPINO QUE TE DUELAN TUS...!” – la pálida faz donde ahora estaba el espíritu de Tao Hiu se detuvo de pronto- "¡oye, esos son MIS oídos!"
- “Si. Y ese es mi cuerpo. Por favor, deja de decir palabrotas y de sacarte MIS cabellos. Y no grites”
- “¡¡AHHHHHHHHHHHHHHH!! ¿POR QUÉ NOS PASA ESTO?”
Rei Tsukishiro suspiró de nuevo tratando de controlar la pulsación que sentía en las sienes, pero estaba casi en shock. Allí estaba su mejor amigo, con su voz inconfundible hablándole desde SU cuerpo, pegando gritos y moviéndose de una forma tal que el pobre hijo de Yukito se sentía avergonzado.
- "Por donde veo, tenemos un problema común. Y la solución no está cercana"
- “¡Solución un cuerno!” –gritó Hiu, furioso antes de volverse a la silenciosa Miriel, que junto con Kerberos se habían hundido en el silencio, después de explicar a Rei todo aquello mientras Tao gimoteaba- “¡QUE DEMONIOS HAS HECHO ENANA! ¡me debes más que una explicación!”
- “Fue la card “Change”, Tao” –explicó la niña inglesa, aún aturdida ante lo ocurrido- “no pude evitarlo, porque ustedes lo tocaron juntos y..”
- “Y pues si capturaste esa cosa, más te vale volver todo a como estaba. ¡Y HAZLO YA!”
- “La Card “Change” no puede volverse a usar.. hasta que pase un día. Sólo podremos cambiarles cuando pase un día del cambio” –intervino Kerberos, que parecía algo suspicaz mirando el cuerpo que pertenecía a Tsukishiro- “y tendrán que abrazarse y..”
- “Escúchame peluchito” –Tao tomó al pobre guardián del cuello, antes que pudiera reaccionar- “¡A MI ME CAMBIAS AHORA MISMO!”
- “¡QUE NO SE PUEDE!, ¡QUE NO SE PUEDE!”
- “¡QUE SI, Y NO ME IMPORTA COMO PERO LO HACES Y..!”
- “¡QUE ME SUELTES OH VERÁS MI VERDADERA FORMA Y..!”
- “Suficiente” –la serena voz de Rei... desde el cuerpo de Tao, impuso el orden en apenas segundos- “¿seguro que no hay otra forma?”
- “Ya he dicho que no” –protestó Kerberos.
- “¿Qué dices tú?”
- “Es como dijo Kerberos” –murmuró Miriel sintiéndose avergonzada- “yo.. lo siento.”
Tao frunció el ceño y maldijo con toda la fuerza de sus pulmones mientras Rei suspiraba nuevamente, pero..
- “Esto no es divertido enana” –dijo el chico chino, al fin poniéndose serio y tratando de pensar en cosas prácticas- “me importa poco que te diviertas mucho cazando esas locas cards, me importa menos aún que le hagas la vida miserable al pequeño Li y al gruñoncito Kinomoto haciéndoles seguirte sin que ellos sepan que eres tú la card captor, ¡¡pero hacerme la vida de perros a mí es más de lo que puedo aguantar!!” –Hiu estaba verdaderamente ofendido y le importaba muy poco descubrir así a Miriel en ese momento- “¡y mucho menos si me cambias con este sujeto, que no es mi alguien confiable, ni mi amigo!”
Rei se quedó sin palabras. Tao aún estaba molesto.
- “No creo que sea momento para hablar de eso”
- “Bien, fuera de las traiciones de ex-amigos, ¿cuándo volveré a mi cuerpo, peluchito?”
- “¡No soy peluchito!, ¡Soy el Gran Kerberos y..!”
- “Si, si... díselo a quien le importe” –bufó Tao- “pero al final ¿hasta cuando estoy atrapado aquí?”
- “Hasta mañana a esta misma hora” –replicó el guardián.
- “¿¿¿¿¡¡¡¡MAÑANA????!!!, ¡¡¡¿¿¿¿Y QUE SE SUPONE QUE VAMOS A HACER HASTA ENTONCES???!!!”
- “¡Tao, no puedo hacer otra cosa!”
- “¡Todo esto es tu culpa, enana!”
- “¡No culpes a Miriel de esto!”
- “Yo culpo a quien me dá la gana, peluchito!”
- “¡QUE NO SOY PELUCHITO!”
- “¡No me importa, solo quiero volver a MI cuerpo!”
Rei no había dicho una palabra. Si bien por primera vez en su vida también quería gritar, su sentido racional le decía que nada de esto podía estar pasando...
- “La magia no es real, NO es real, no es real... y menos puede haberme hecho esto, si no es real” -pensaba frenético, pese a su aspecto sereno, antes de añadir- “esto no puede ser real”
- “¿Qué no es real?, ¡miren pues al señor sabelotodo!, ¿cómo diablos se supone que estás allí, en mi cuerpo, mientras yo ando gritándote desde el tuyo?, ¡ya que lo sabes todo, DIMELO!”
La mirada de Rei se tornó francamente helada y Tao, pese a estar enfadado, retrocedió. ¿Cómo hacía Rei para lanzar su mirada de “hielo ártico” con SUS ojos?.. ¡era el fin del mundo!.
- “Dímelo tú” –replicó Tsukishiro, al fin, muy serio- “hasta donde sé, eres el único que puede ocasionar desastres con eso que llamas “magia” y según mi experiencia, este tipo de desastres no te son totalmente ajenos”
- “¿Quuuueeeeeeé???!” –saltó Hiu- “¡estas echándome la culpa A MI??!!.. ¡la culpa es de la enana!”
- “Deja a la pequeña fuera de esto”
- “Joven Rei” –murmuró Miriel- “la verdad es que..”
Rei acarició levemente el cabello azulado de la niña en un gesto mudo de apoyo y protección y una vena gordísima se dibujó en la frente de Tao.. en la frente de Rei –bueno, ustedes entienden, era Tao el del puchero, pero estaba en el cuerpo de Rei- cuando el chico chino captó el mensaje..
- “No quieres creerle, ¿no?” –recriminó Tao Hiu, furioso- “¡crees que todo esto es culpa mía, pero es cosa de la enana!, ¡la enana y Kerberos han tenido la culpa de este maldito enredo!”
- “Te lo digo de nuevo: deja a la niña fuera de esto”
- “Pues yo te digo una cosa, señor sabelotodo. Miriel tiene magia, ¡¡mucha magia!!, ¡y hace más que practicarla!, ¡estamos metidos en este lío por culpa de ella!”
- “La magia no existe” –replicó Tsukishiro con acento helado y Miriel sintió un extraño dolor al oírlo hablar así- “tu tienes ciertos dones extraños, lo tuyo es algo parecido a la telequinesis, pero la pequeña no tiene nada que ver en este enredo y ya es bastante que la culpes...”
- “¡¿Si la magia no existe que demonios nos ha pasado aquí?! ¿y que hay con el peluche?”
- “Eso es lo que quisiera saber”
Ambos muchachos se miraron con aires de reto, antes que la voz de Tao Hiu replicara de nuevo, con extraño acento..
- “Puedes negar que la magia existe, tú y toda tu lógica y tu razón. Pero esto está mucho más cerca de ti de lo que crees. Y si, Miriel la practica tanto como yo, pero no he sido yo quien ha ocasionado esto, viejo. Ten mucho cuidado con que la realidad de la que estás tan seguro, no sea lo que esperas”
- “¿Qué quieres decir?”
- “Quizá yo no ví lo de Kiyama, y la planté y fui todo lo imbécil que quieras ... pero a tu propia forma cuando hablas así de la magia eres aún más imbécil que yo, porque negar la magia es estar negando tu propia vida”
Kerberos frunció el ceño ante estas palabras y Rei no pudo preguntarle a su amigo que quiso decir porque Tao se marchó, dejando a un Tsukishiro no sólo atrapado en su cuerpo, sinó totalmente desconcertado en medio de un mar de confusiones de las que tuvo que espabilar al ingresar a la embajada inglesa...
Miriel temblaba, por lo que antes de ingresar por la puerta principal, Rei se inclinó sobre la niña, mirándola con su serena calma desde la profundidad de los ojos de Tao.
- “Se que no eres culpable de nada. Descuida. Tao está enfadado conmigo y ha ocasionado esto de alguna forma”
- “Pero... lo que te dije sobre mi magia...”
- “Cada niño tiene algo de magia en el espíritu” –comentó sereno y con paciencia- “sé que para ti, todas esas cosas son reales. Descuida”
- “Pero son reales”
Rei negó con la cabeza suave, pero convencido de lo que decía, mientras Eriol Hiragizawa salía al paso de los recién llegados y una chispa divertida brillaba en sus ojos azules al reconocer de inmediato la esencia que estaba dentro del cuerpo de su cuñado. Sin embargo, todos los leves comentarios que el inglés pensaba soltar quedaron en su boca al notar que una Yoko muy inquieta ingresaba también en ese momento a su hogar...
¿Dónde había estado TODO ese tiempo?
- “¡Oh, están todos aquí!” –comentó la muchacha china, algo aturdida de encontrarse a su esposo, su hija y su hermano menor en pleno vestíbulo- “disculpen.. iré a disponer la cena ahora mismo”
- “No creo que Miriel y Tao deseen cenar, ¿no es así?”
La niña asintió y Rei también, pero Yoko estaba tan aturdida que ya se alejaba a paso veloz motivando que Eriol contemplara la grácil figura femenina perderse en la mansión con algo muy parecido a la irritación.
- “¿Ustedes no se encontraron a Yoko en el camino, verdad?” –preguntó rápido pero ante la muda negativa de ambos chicos, el inglés sólo negó levemente con la cabeza- “no, no es elegante preguntar” –murmuró para sí.
Miriel no dijo nada y corrió hacia su habitación, porque Kerberos le hacía señas de que se estaba ahogando en su mochila. Pero Rei, que si había notado la peculiar expresión del inglés parpadeó con asombro.
¿Eran acaso figuraciones suyas?,
¿Lord Eriol quería saber donde había estado Lady Yoko o acaso lo había imaginado?
El hijo de Yukito suspiró. Aquel había sido un día de locos y había hablado más que en todos los años de su vida, lo que lo tenía francamente agotado. Primero todo aquel enredo en el colegio, el desastre ocasionado por Tao –nada ni nadie iba a convencerlo que algo llamado “magia” era responsable de lo que le pasaba, aunque le presencia de aquel peluche parlante escapaba a su lógica- y ahora venía a descubrir algo que jamás hubiera sospechado..
¡Lord Eriol era un hombre celoso!
Y él que pensaba que sólo el doctor Kinomoto lo era.
- “¡Atchiiiiss!”
- “Creo que has pillado un resfrío, Touya” –comentó Tomoyo Kinomoto con un dejo de preocupación, mientras el galeno bufaba al llevar los platos a la cocina.
- “No, no es eso. Es sólo que la próxima visita de tu madre me ocasiona alergias. Ya lo sabes”
La diseñadora prorrumpió en una risita divertida. Touya aún no acababa de digerir lo que le había anunciado hace algunas horas –cuando volvió de Li Manor- pero eso no evitaba que estuviera de pésimo humor y a la vez la hija de Sonomi temía sus avances. Por eso estaban cenando algo tarde, y por eso también era que Mamoru y Nadeshiko habían comido más velozmente que de costumbre, antes de huir a sus habitaciones. Los niños no entendían que pasaba pero cuando su papá tenía aquella cara de pocos amigos, sabían que sólo su madre podía lidiar con él. Y eso le aplicaba a Megumi también, que se había apresurado a atender a sus empleadores antes de huir a su habitación a toda prisa.
- “Es mejor que te acuestes. Ya te prepararé la habitación de huéspedes”
- “¿Porqué siempre te acabas solidarizando con Sakura?” –gruñó, mientras la observaba terminar de secar la vajilla desde la puerta de la cocina- “esto ya es el colmo, pequeña”
- “Touya, por favor, no empieces”
- “Ahora resulta que yo debo pagar porque el idiota de Shaoran Li no sepa cuidarse solo”
- “Sabes bien que no es por eso. Es porque.. porque...”
- “¿Por qué?” –murmuró roncamente, aprisionándola contra su cuerpo en el silencio de la cocina.
Tomoyo se sonrojó, mientras las manos masculinas se perdían por sobre su figura con movimientos lentos, provocándole un gran suspiro.
- “No seas tramposo”
- “¿Hmm?”
Sip. Bajo esa fachada gruñona e irritable, su esposo era un hombre muy apasionado y nadie mejor que Tomoyo para saberlo; por eso le dolía someterlo al mismo “régimen de abstinencia” por el que Shaoran pasaba debido a su accidente, pero no había remedio. La joven May May le había permitido escuchar por teléfono la voz de su amado Touya regodeándose de la frustración de la pobre Sakura y Tomoyo llamó al recuerdo de la voz apenada de su mejor amiga mientras su esposo la acariciaba suavemente..
- “Vamos a nuestra habitación” –murmuró el médico, muy bajito- “temo que alguno de los niños baje por agua o lo que sea.. o que Kiku se meta a husmear aquí”
- “Pero...”
Las manos expertas de su esposo trazaron un camino conocido en la temblorosa figura femenina y Tomoyo ahogó un nuevo suspiro. Si. Touya sabía ser persistente y cómo conseguir de ella muchas cosas, pero él buscaba sus labios y Tomoyo se apartó levemente en un último segundo..
Si la besaba, estaba todo perdido. Lo sabía. Allí si que no iba a poder contenerlo pero no era justo, no era justo. Amaba a su esposo, pero sabía bien que Touya había sido demasiado cruel con Sakura. ¡No tenía necesidad de decirle a su de por sí muy angustiada amiga todo aquello!
Llamando a todo el autocontrol que pudo reunir Tomoyo se separó de él con rapidez, pese a que sentía las piernas temblorosas...
- “No vas a hacer que cambie de opinión” –susurró con pesar, lamentando también su propia decisión- “lo siento mucho”
El médico se quedó con la palabra en la boca, mientras sentía los pasos apurados de su propia esposa correr hacia su habitación. Y echar el pestillo. ¡Ni siquiera iba a prepararle la habitación de huéspedes!..
- “Maldita sea mi suerte” –pensó con una vena gordísima pulsándole la frente- “desde el maldito fin de semana todo esto va de mal a peor”
Con casi una nube negra encima de su cabeza salió refunfuñando a prepararse la habitación de huéspedes pero al pasar por el teléfono, no pudo evitarlo y marcó el número de Yukito -¡si!, necesitaba explicarle a su único amigo su miseria, ¿y que?- pero cual fue su sorpresa cuando una voz inusualmente asustada le contestó.
- “¡Touyaaaa!, ¡que bueno que llamas!, ¡iba a marcar tu numero en este preciso momento!”
- “¡¡¿Yuki?!!, ¿qué sucede?”
- “¡REI ESTA POSEIDO POR ESPIRITUS MALIGNOS!”
- “¡Mi hijo se muere!” –gemía Ayame muy abrazada a Yuu.
- “¡chomp... chomp.... mashhh... otrhooo pashttt el, ¡Mhhhaassshh shoo pa!”
Ajeno al alboroto que estaba ocasionando, un Tao Hiu extremadamente hambriento estaba atracándose de comida hasta casi reventar, olvidándose totalmente que Rei Tsukishiro apenas si consumía agua para no morir de inanición y aunque en la embajada inglesa habían magníficos chefs, pues Tao no pensaba permitir que una bagatela como el que estuviera en el cuerpo de Rei le detuviera de comer AHORA los suculentos manjares que Ayame Tsukishiro preparaba diariamente –y en cantidades industriales- para su familia.
Había descubierto que cambiar de cuerpo con alguien provocaba mucho estrés. Y el estrés.. le aumentaba su de por sí descomunal apetito.
- “¡REI ESTA COMIENDO TODA LA COMIDA!” –decía Yukito con algo parecido al susto- “¡algo terrible le está pasando!, ¡este no es mi hijo!”
Touya quedó en shock.
- “¡¿Co... colegio Eriol?!*” –repetía el Embajador Hiragizawa, tan sorprendido en la embajada, como Kinomoto en su casa- “¿le pusieron tu nombre a un colegio de Tokyo?”
- “Fue un gesto de los propios directores de esa escuela” –comentó Eriol, sin darle importancia- “todo porque doné hace años, los fondos necesarios para la construcción de ese centro educativo... después de los terremotos que asolaron Tokyo”
- “Pero ponerle tu nombre.. suena tan... egocéntrico”
- “No fue idea mía. Pero con todo, me divierte enormemente que la gran sorpresa del “Angelic Layer” provenga precisamente de esa escuela. Quizá me anime a llevar a Miriel al torneo final y conocer personalmente a esa pequeña Misaki Suzuhara”
- “Pierdes demasiado el tiempo en eventos frívolos. Como Regina”
El inglés se encogió levemente de hombros mientras su padre biológico lanzaba una nueva mirada reprobatoria sobre él.. algo que francamente a Eriol no le importaba. Sus azules ojos estaban más pendientes de lo singularmente callada que había estado Yoko desde que llegó. Y lo distraída que estaba también. No había tratado de evitar la áspera charla entre padre e hijo ahora, y ni siquiera había notado el cambio sufrido por “Tao”, quien, había provocado el otro gesto de sorpresa en el Embajador, al no tomar más que agua esa noche.
El confundido Lord Hajime creía estar en la dimensión desconocida, o algo peor. Pero quien temía lo peor era Rei. No sabía porqué, pero de pronto recordaba el voraz apetito de Tao y tuvo mucho miedo por el impacto que su familia podía experimentar.
¡Su padre, su madre, su hermano!..
Seguramente iban a sospechar..
- “Pues eso es. Y ya está” –decía Tao cruzado de brazos, mientras Yukito sostenía un pollo al horno en lo alto- “ya lo saben, ya lo sé. El único que no sabe nada es Rei”
- “¡Oh Yukito!”
Los esposos Tukishiro intercambiaron miradas inquietas mientras Yuu jugueteaba feliz con el frasco de sales que Yukito había tenido que usar para despertar a su esposa, cuando Ayame se había desmayado..
Instantes atrás.
- “Entonces... ¿él no cree en la magia?”
- “Nop Director, no cree ni de chiste. Y tiene la asquerosa idea que esto que nos ha pasado es cosa mía, ¡para rematar!” –explicaba Hiu, indignado- “ciertamente que ando con ganas de vengarme de él, pero esto es demasiado, aún para mí”
- “¿Vengarte?” –se asombró Ayame.
- “No.. no importa. Cosas de hombres, tía” –dijo Tao, sintiendo pena por la preocupación en los ojos de la madre de su amigo a quien incluso llamaba “tía” por el afecto que sentía hacia ella- “¡son cosas de hombres!. Lo que les debería importar es que el “Rey del Hielo” no cree en la magia. Y sinceramente, no es que me importe, pero creo que a la enana no le falta mucho para acabar de capturar las cards..”
Yukito y Ayame volvieron a mirarse con inquietud y Tao esperó unos segundos más antes de añadir.
- “Eh... ya dije lo que querían. ¿Puede bajarme ese pollo, Director?, ¡aún tengo hambre!”
Tsukishiro asintió y dejó de sostener la bandeja en alto poniéndola además sobre la mesa donde al estrago alimenticio de Tao –el estrés si que le había dado un apetito feroz- pronto se unió el pequeño Yuu, quien no había entendido nada de lo hablado. Por otro lado, Ayame estaba inquieta. En cierta forma estaba aliviada de que Rei no fuera víctima de algún tipo de posesión diabólica, pero a la vez le preocupaba más que antes la situación de su hijo, cuando la captura de cards terminara..
- “Hablaremos con Sakura y Eriol mañana” –decidió el Director del Campus Clamp- “por ahora es mejor que terminemos de cenar y que Tao duerma hasta mañana, cuando él y Rei volverán a hacer el “cambio” y....”
- “¿Y?”
- “Mañana a esta hora, yo mismo hablaré con Rei, Ayame. Le hablaré de la magia y todo eso” –decidió- “creo que es hora que lo empecemos a preparar” –notó entonces que un automóvil se había aparcado ante la puerta y añadió- “mejor voy a tranquilizar a Touya. Lo preocupé tanto que ya llegó”
Tao miró de reojo a Yukito salir a charlar con el doctor Kinomoto, mientras Ayame le daba permiso para llevarse el resto del pollo asado a su habitación –mejor dicho, la de Rei- y por un momento, en la soledad de aquella habitación aburrida y monótona, donde ni siquiera había una mota de polvo –Rei era realmente maniático del orden y la limpieza- el chico Hiu dudó en llamar a su querida hermana por teléfono, para avisarle.
- “No, mejor no lo hago” –pensó, soltando el auricular- “seguro que Eriol ya se lo dijo, y si llamo, puede que la enana o Rei lo escuchen... y allí si que Miriel descubriría que esos dos tienen magia. ¡Y Eriol me dejaría sin mesada!”
Colocando los restos de su cena en la mesita, al lado de la cama, suspiró. Era raro estar dentro del cuerpo de Rei. Raro. Si, esa era la palabra. Todas las chicas morían por él y normalmente se hubiera sentido feliz de sacar partido a eso al día siguiente, pero curiosamente no podía dejar de sentirse herido...
Naru Kiyama.... y Rei.
Se habían burlado de él.
Y no sabía que le dolía más. La traición de su mejor amigo... o saber que había hecho el tonto ante aquella chiquilla fea, flaca y de grandes gafas. A la que había besado esa noche de la fiesta.
- “¡Que bobada!” –pensó- “He besado a un millón de chicas. Bueno.. a 5 o 6 ahora” –admitió para sí mismo- “pero cuando era Wu Fang besé y me acosté con muchas, y... y...” –dudó de nuevo- “nunca... nunca antes... me había dolido tanto que una chica se burlara así de mí”
Sintió un vacío horrible en el estómago.. y aquello le extrañó ¡había cenado el triple de lo habitual!, pero no podía dejar de sentir como si tuviera mariposas en el estómago cuando pensaba en Naru. Y no entendía por qué. No era Isolda. Es decir, a él no le gustaba Naru, sinó Isolda, pero Isolda era Naru. Y Naru no era lo que él esperaba de una chica. Tenía gafas, no vestía a la moda, era aburrida e intelectual. ¡Prefería pasar su tiempo en una biblioteca antes de ir a una fiesta!. Pero allí estaba. En su cabeza. Todos la tachaban de “fea” .. especialmente él. Y jamás nadie le iba a ceder el paso en el metro o abrirle una puerta.
No, de modelo no tenía nada.
Pero...
¡RIIINNNNNGGGG!
El teléfono móvil de Rei Tsukishiro sonó y Tao lo miró con sorpresa y enfado, antes de reconocer el nombre que indicaba el identificador de llamadas...
- “¡Tsukishiro, que ... que bueno que contestas!” –la vocecita de Naru pareció aliviada de que le hubiera contestado y Tao ya no sentía mariposas en el estómago, sinó verdaderas gaviotas o cualquier tipo de ave enorme- “yo... yo... sólo quería ofrecerte una disculpa”
- “......”
- “Ya, ya sé, que tienes motivos para estar enojado. Y sé que no te gusta hablar, pero... pero no hubiera querido que esto pasara. ¿Sabes?” –hipó mientras Tao se tapaba la boca, consciente que si conservaba su voz, y que eso podía fácilmente delatarlo por teléfono- “no... no.. no te dije lo de Hiu... porque... porque...?”
- “¿Por.. que?” –dudó, tratando de imitar la serena voz de Rei.
- “Porque me daba vergüenza” –aceptó la chiquilla- “tu ya sabías que yo le quería, y me daba mucha vergüenza contarte... lo de... lo del beso”.
- “Te..... ¿gustó?”
- “¡No me preguntes eso!” –la voz de la muchacha sonaba avergonzada y Tao se puso a temblar- “tu.. tu sabes... yo, yo.. ¡sabes que yo le quiero muchísimo!” –dijo la escolar en un arranque de valor, mientras Tao estaba a punto de pegar saltos de gusto- “y no le quiero porque sea popular nada más, sinó porque es... es.. es...”
- “¿Es?”
- “Especial. Alegre, feliz... aunque ha sufrido. A veces es un poco cruel, y especialmente conmigo, pero eso no lo hace malo, porque no quiere hacer daño a nadie... pero sé que en el fondo es el chico más bueno del mundo”
Tao se había dejado caer sobre la cama y miraba el teléfono de Rei con verdadera adoración.
- “Yo sé que no soy linda. Ni tengo los atributos de Li” –suspiró la chiquilla, recordando la portentosa “delantera” de May May Li- “pero... no puedo evitar quererle, Tsukishiro. Y te lo digo a ti por teléfono porque viéndote a la cara no tendría valor de confesártelo, ni a ti ni a nadie. Además, se que tú no hablarás de esto con nadie... por eso quiero pedirte disculpas por el enredo en que te he metido”
- “.............”
- “El creía que Isolda... bueno, creía que la chica que llevaste a la fiesta era tu novia. Y yo no sabía como decirle que ésa chica era yo. Sabía que él se iba a sorprender, pero no pensé que se enfadara” –hizo una pausa- “pero supongo que es de esperarse. Saber que ha besado a una chica tan fea como yo, que sólo me veía “bien” porque la señora Kinomoto me hizo el favor de arreglarme.... debe haberle molestado. ¡Debe temer que su reputación se arruine si alguien del colegio se entera!”
- “............”
- “Pero no se lo diré a nadie. Seguramente que él tampoco lo mencionará. Y aunque me duela, es mejor así, ¿sabes?” –Naru estaba algo aliviada- “gracias Tsukishiro.... gracias por oírme. Creo que voy a olvidarme de Hiu y quizá podamos ser más amigos ahora. Eres la única persona con quien me siento cómoda. Creo, que eres, de todos los chicos de la escuela, al que más quiero además de Hi..”
Tao cortó la comunicación sintiendo de nuevo el malvado aguijón de los celos royéndole las entrañas. ¡Ella le quería!, ¡Naru estaba loca por él!.. pero ahora resulta que Rei iba a ser verdaderamente un rival para él...
- “¡No, no, no, no! ¡ella me quiere!, ¡¿por qué tiene que pensar que eres un chico perfecto?, ¡soy yo quien le gusta y .. y...!” –dudó- “y ya debe estar harta de que... que yo no sea tan buen tipo como tú” –miró su rostro en el espejo y se hizo una mueca.
El teléfono volvió a sonar y Tao contestó sin mirar siquiera, sorprendiéndose al escuchar un educado acento inglés que le hizo una propuesta..
- “¡Oh, si!, ¡con mucho gusto!” –replicó de pronto, con un brillo en los ojos- “¡si señor tío, Lord!.. ¡me encantará ir a tu empresa mañana en la mañana, pero después me lleva a la escuela, ¿si?!”
Al colgar el teléfono sólo le pasaba por la mente algo..
- “Al fin verán todos que Rei Tsukishiro no es tan perfecto” –rió mentalmente antes de añadir- “debo darles el crédito a la enana y a Eriol... esto de pasarla bien a costa de otros es divertido”
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- “Está visto, mi querido amigo: eres la persona más accidentada que conozco. Y mira que conozco a mucha gente” –comentó Eriol con una amplia y gentil sonrisa- “lo afortunado es que pese a que pareces tener cierto “toque” para romperte los huesos no te has roto el cuello ni nada vital en esta ocasión”
Una gruesa vena apareció sobre la cabeza de Shaoran.
- “Voy a agradecerte un montón que dejes ese tono ¿si?” –dijo acremente- “¿acaso crees que me estoy divirtiendo? todo el mundo aquí se empeña en tratarme como si fuera un inválido y creo que la cabeza me duele hasta cuando estoy dormido, ¡eso me está matando!”
- “Al igual que el mal humor, por lo que veo; pero no puedo culparte. Sin embargo, tampoco puedes culpar a Sakura o a tu familia por haberse puesto tan histéricos” –el tono de voz de Eriol adquirió cierto tinte de seriedad hasta sonar casi como regaño- “nos diste a todos un susto Shaoran. Ni qué decir de tu esposa y de tu hijo, pero todos en general nos asustamos mucho”
- “Créeme Eriol ¡no estaba en mis planes tener ese accidente en ESE momento!”
El inglés se encogió de hombros mientras Shaoran seguía bufando en voz baja..
- “¡Odio a ese sujeto!”
- “¿A quien te refieres?, ¿porqué estas tan molesto?. Ya sé que odias estar enfermo, pero no creo que tengas queja de los médicos de tu clan. Ellos hacen lo que tú les ordenas ¿no?”
- “No me quejo de ellos, sinó de mi insoportable cuñado.. ¡Sakura insiste que sea él quien me trate!”
Eriol ahogó una risita imaginando lo accidentadas que debían ser las visitas de Touya Kinomoto pero añadió con astucia..
- “No puedes culpar a Sakura, Shaoran. Te guste o no admitir, eres el peor paciente que conozco, jamás te estás quieto y siempre tratas de trabajar aunque yo sigo sin captar tu loca pasión por el trabajo y las responsabilidades; por lo tanto, conociéndote como te conoce tu esposa, es normal que te pusiera como médico de cabecera al único doctor que puede ser aún más cabezota que tú”
- “Gracias por tu apoyo moral... no sigas dándome tanto o me sentiré abrumado” –ironizó.
- “Es en serio esta vez. Cuanto antes te recuperes será lo mejor, para ti y para los tuyos” –continuó rodeando la cama- “lo que me sorprende es que no andes caminando por allí en este mismo momento..”
Shaoran sudó gotita justo en el momento en que el inglés se inclinó y notó que el chino estaba amarrado de la cintura para abajo bajo las cobijas. Y es que con un solo brazo útil –el otro estaba inutilizado por la lesión al hombro- no encontraba aún forma de librarse de aquella humillación..
- “Esto es lo que yo llamo ser radical” –rió sin disimular el occidental, ante el bochorno del otro- “supongo que esto es obra de tu carismático cuñado, ¿no es así?”
El silencio de Shaoran Li fue una respuesta apropiada, pero habiendo ya cumplido una afición que arrastraba desde la niñez –mortificar al chino- Eriol comentó un hecho en particular que sí había llamado su atención esa mañana, cuando le avisaron que su amigo ya podía recibir visitas...
- “¿Qué fue lo que pasó, Shaoran?” –preguntó serio- “sé bien que tu hijo asustó accidentalmente al caballo, pero tú estabas bastante distraído... mucho más que de costumbre” –añadió en el silencio- “¿estabas recordando algo de Mocenigo, no es así?”
Shaoran lanzó un profundo suspiro antes de moverse con cuidado, hundiendo su cabeza en la almohada.
- “No quiero hablar más de eso, Eriol”
- “Lo que dices solo confirma mis sospechas. Eres el peor mentiroso que conozco”
- “Quizá” –replicó Shaoran con gesto pensativo- “pero en estos días que he estado inconsciente he estado atrapado “nadando” en recuerdos de un pasado que no me importa, y que no pienso permitir que interfiera más con mi vida.” –negó con la cabeza antes de apretar la cobija con la única mano que podía- “no Eriol. Ha sido suficiente para mí de locuras. No puedo permitirme perderme en un pasado tan poco importante cuando tengo cosas en frente que sí lo son”
- “El Concilio.. ¿verdad?”
- “El Concilio, la reorganización de la policía secreta bajo normas dignas, el problema de Hien y su magia.. ¡son muchas cosas para pensar en lugar de perder mi tiempo con eso!” –el joven jefe pensaba más que nada en el pergamino rojo, lo dicho por el Gran Sabio y los recuerdos de la encarnación anterior de Sakura.. pero se abstuvo de mencionarlo ante su amigo- “esto ha sido un aviso. Cometí un grave error al forzar mis recuerdos con ese hechizo, pero no los seguiré cometiendo más. No puedo perder el norte en este momento”
Los ojos azules brillaron con intensidad durante unos segundos mientras Eriol notaba con absoluto asombro que Shaoran seguía siendo tan tenaz y responsable como siempre.. pero a la vez tan inocente también. ¿Acaso creía que lo estaba engañando con sus palabras?, le conocía demasiado bien para no notar en su rostro la tormenta interior, la preocupación y ciertas dudas, que definitivamente era de cosas mucho más serias que las que admitía.. pero con todo, y en atención a que el chino no estaba del todo recuperado –aquella lesión era más dolorosa que grave, afortunadamente- no insistió y ni siquiera le mencionó lo poco que faltaba para terminar la captura de cards.
- “Como prefieras” –se encogió de hombros- “a todo esto, Sakura salía cuando yo llegué, lo cual es raro.. considerando que no ha querido moverse de tu lado. ¿Dónde fue?”
- “Le pedí que fuera hoy al Concilio. Ha estado descuidando mucho su trabajo por mi culpa” –suspiró- “además me sentía como si tuviera cinco años, me dicen que desde que me trajeron de regreso después del accidente, siempre ha habido alguien cuidando de mí... y casi todo el tiempo, era Sakura” –apretó otra vez la cobija, con frustración- “¡dioses!, ¡odio haberle causado tal mortificación!”
- “En realidad, no sé quien está mas mortificado esta mañana. Si ella o tú. Yo la ví salir radiante cuando llegué.. es obvio que eres su sol particular. Si yo fuera tú aprovecharía que no tengo que trabajar estos días y me dedicaría a pasar tiempo de calidad con mi esposa”
Shaoran se sonrojó. Acababa de recordar la advertencia de su querido cuñado y estaba más que molesto. Lo único que no imaginaba era que Touya había pasado una noche casi tan mala como él. De hecho, a esas horas de la mañana, ya medio hospital sabía que el doctor Kinomoto estaba en modo “si-me-miras-te-mato”, motivo por el cual sus colegas y el resto del personal de salud había preferido dejarlo solo a rumiar sus iras.
Pero estar solo era lo último que Touya deseaba..
- “Amarrar al sujeto no es suficiente por todo lo que me ha perjudicado” –pensaba amargamente, mientras recordaba que esa mañana había ordenado por teléfono que amarraran a Li a su cama- “¿acaso no tengo ya bastante de que preocuparme?, ¿qué haré si Mamoru me empieza a hacer preguntas?”
Había sido casi al amanecer cuando la puerta del baño se abrió y Mamoru salió de él, totalmente despeinado y con aspecto de estar más dormido que despierto, acordándose apenas de apagar la luz. No es que el niño fuera particularmente ordenado, hay que aclarar que se estaba incluso moviendo por acto reflejo, pero aquel no era el punto. Eran casi la una de la madrugada y Mamoru había desarrollado una inusual cualidad de caminar casi dormido a esa hora para responder al llamado urgente y perentorio de la naturaleza, si bien no había gran diferencia entre el niño y un zombie; pero esa noche en particular cuando pasó por la habitación de servicio –convenientemente entre su habitación y el baño- notó algo que no había notado previamente..
Un almohadón salió volando por la puerta abierta... y los ojos azules del niño miraron con asombro el casi desvencijado artículo, antes de detenerse a mirar. La puerta estaba abierta y había luz en ella... de hecho, había un ruidoso ocupante, que estaba muy atareado sosteniendo una especie de lucha grecorromana con las almohadas, como si ellas fueran culpables de su actual estado de miseria.
- “¡Ajumm!” –bostezó el pequeño limpiándose apenas los ojos, antes de reconocer la alta figura que no dejaba de soltar maldiciones- “¿papá?”
- “¡¡¿Qué demonios?!!” –saltó el doctor, enrojeciendo al notar de pronto la menuda figurita de su hijo, envuelto en su mejor pijama de ositos, y parado frente a la puerta- “¿porqué estas despierto?”
- “¿Porqué estas tú aquí, papá?”
- “Eso no te importa” –bufó irritado, acercándose al pequeño- “¿no puedes dormir?”
- “¡Ajummmmmm!” –bostezó de nuevo- “tenía que ir al baño” –replicó apenas despierto- “¿y mi mamá?”
- “Pasando mejor noche que yo, supongo” –gruñó el galeno con el ceño fruncido- “anda, ve a dormir de una vez”
Uniendo la acción a las palabras, el médico tomó la mano de su hijo para guiarlo a su habitación mientras trataba de alejar de su mente los celos que lo corroían. Ya era bastante que Tomoyo le enviara a dormir a la habitación de huéspedes pese a sus intentos de convencerla de lo contrario, lo que más le pateaba el hígado era recordar que cuando había regresado de casa de Yukito –quien por cierto le agradeció su preocupación pero prometió contarle todo al día siguiente- resultó encontrando a un inusual visitante en su casa.
Alguien que sorprendió a la propia Tomoyo.. ¿y a él?.. a él la sorpresa lo había dejado mudo.
- “Creo que ya conoces al señor Kurogane Higarashi, contador de la revista” –se apresuró Tomoyo a presentarlos, notando de inmediato la mirada casi asesina que Touya tenía- “creo que ya conoce mi esposo, el doctor Touya Kinomoto, que también está encantado de saludarle”
- “En éxtasis” –murmuró Touya lanzando cuchillos con la mirada.
Una mosca que pasaba por allí cayó fulminada ante el intercambio de miradas que sostuvieron ambos hombres.
¡Ay, si hasta yo pude sentir el sarcasmo!
El alto contador y el médico se habían mirado con cara de tan pocos amigos que Tomoyo ahogó un suspiro. No era nada nuevo para ella. Conocía bien a Higarashi y sabía que era un hombre de temperamento fuerte que estaba siempre atento a cualquier animosidad –y la mirada francamente hostil de Touya era para poner nervioso al más distraído de los hombres- pero a la vez era un profesional competente y dedicado. De hecho, si había venido a verla a esa hora era precisamente por un imprevisto en el trabajo..
- “En todo caso, le agradezco mucho el aviso. Estoy segura que no tendremos ningún problema con la inspección sorpresa de mañana” –el alto contador se puso de pie- “Agradézcale por favor a su conocido en la superintendencia tributaria, por el oportuno aviso”
- “Era mejor prevenirla, señora. Buenas noches y lamento que la hora fuera tan inoportuna”
Muy serio y ceñudo, el contador se había marchado y Kinomoto había lanzado una mirada fría sobre su esposa, quien sólo se dispuso a marcharse a la habitación conyugal en silencio. Porque era la mirada en los ojos rojizos de Higarashi la que tenía a Touya despierto a rabiar esa noche. Eso, y el hecho de estar durmiendo solo. ¡Ese tipo miraba a Tomoyo!, ¡nada ni nadie iba a sacarle eso de la cabeza!...
Pero nada ni nadie iba a sacarle a Kujaku Hoshino la imagen que había contemplado en sueños la noche anterior. A esas alturas de la mañana el tranquilo y sensato adolescente, compañero de clase de Rei y Tao, sólo tenía en la mente que al fin había podido identificar la nueva encarnación de las personas que necesitaba salvar..
Quizá por eso no notaba lo que tenía al resto del alumnado con los ojos desorbitados y casi en shock.
- “Es.... impresionante ver que se ha puesto a estudiar, Hiu” –decía el maestro, tratando de recoger su mandíbula, la que casi caía al piso, desencajada, por la sorpresa- “puede.. puede volver a su lugar”
Rei no dijo ni media palabra aunque se sintió pésimo al notar que de haber estado menos distraído no hubiera tardado los 3 minutos que le demoró realizar el ejercicio de geometría que ahora llenaba la pizarra. Pero no podía evitarlo.. su cabeza no estaba en la clase de geometría. De hecho, su propia cabeza, físicamente, estaba en otro lugar, muy lejos, y eso era lo que lo tenía de los nervios esa mañana. ¡Tao no había llegado!, y lo peor era que los profesores parecían estar muy tranquilos...
- “Tsukishiro ha llamado por teléfono para avisar que llegará algo tarde” –había informado el profesor de turno, ante el total desencanto de su club de fans- “al parecer ha tenido que solucionar ciertos asuntos familiares..”
- “¿Qué clase de asuntos familiares?”
Muchos pares de ojos lo habían mirado con total fiereza y una leve gotita orbitó sobre la cabeza del muchacho. El no solía hablar mucho, pero esta vez la pregunta le había salido de las profundidades de su alma..
- “No debería ser tan indiscreto Hiu, por mucho que sea amigo de la infancia de Tsukishiro” –le amonestó el maestro y Rei estaba perplejo, ¡jamás le habían mirado tan feo!- “el joven Rei es un verdadero modelo de estudiante y si tiene que realizar algún tipo de actividad, tiene toda mi aprobación” –el maestro añadió, venenosamente- “no es como otros escolares que SI necesitan cada minuto en la escuela para tratar de tener un promedio medianamente decente”
- “Señor..”
-“¡Siéntese Hiu, y no diga una sola palabra mas!”
Rei había tomado asiento sintiendo sobre sí todas las miradas reprobatorias del salón –Naru no contaba, porque la chiquilla ni siquiera lo miraba- y de pronto entendió que cuando Tao decía que “los maestros le tenían coraje” no estaba exagerando tanto como creía. De hecho, todos los profesores habían sido particularmente exigentes esa mañana.. y todos habían estado pasmados con su desempeño escolar. Uno de ellos incluso le revisó el uniforme con diligencia, convencido de que tenía escondidas algunas notas.
¿Tan difícil era imaginar que Tao se había puesto a estudiar?
- “¡Hiu!, ¿puedes indicar en que línea de la lectura estamos?”
Suspirando interiormente Rei no sólo repicó la pregunta, sinó que explicó brevemente la lectura, señalando los puntos más importantes y las características fundamentales de los personajes..
Había que darle crédito a Tao en algo. Su reputación le precedía.
Pero ¿dónde estaba si no estaba en clases?.
En la limousine de Lord Archibald Ruthwen, Tao Hiu estaba pasándoselo realmente en grande. Había terminado todo el caviar del refrigerador y estaba en una animada charla con dos de las secretarias de su “tío”, quien le observaba francamente divertido desde su posición, mientras el muchacho platicaba con las encantadas muchachas.
- “Una dama es como una rosa” –sonreía seductor, mientras la chica de turno miraba el rostro casi cincelado del escolar con arrobo- “pero la belleza de tus rasgos realmente me dejan enmudecido..”
- “Eres.. verdaderamente encantador joven Rei” –suspiraba la muchacha, mientras deslizaba su número de teléfono entre las manos del adolescente- “debes tener mucho éxito con las chicas de tu clase”
- “¿Puedes creer que ninguna me gusta?”
- “Eso no puedo creerlo” –rió la otra- “a menos que todas fueran terriblemente feas”
- “No hay mujer fea” –sonrió tenuemente- “Sólo belleza incomprendida”
- “¡Ohhhh!, ¡que tierno!”
- “¡Y sexy!”
Ambas chicas rieron con coquetería pero además de deslizar sus números telefónicos y acariciar un poco las manos pálidas y bellas del muchacho, no se atrevieron a más, demasiado conscientes de la mirada del Lord sobre ellas y su sobrino. Sin embargo cuando ya habían abandonado el vehículo y se dirigían por los elevadores a las oficinas de Kaizer Enterprices, el británico no pudo evitar dejar escapar cierta observación. Y es que no había perdido detalle del comportamiento del muchacho, algo que contrastaba diametralmente con la información que poseía.
- “Tenía la impresión que eras bastante serio, pero no hay duda que tienes verdadero don para las chicas” –sonrió con tranquilidad- “ya entiendo el porque de tu popularidad en la escuela Rei”
Tao se encogió de hombros en un gesto divertido y a la vez desdeñoso que coincidió con que el elevador se abriera, y el hecho de ver a aquel encantador adolescente hacer tal gesto causó que a una chica que pasaba se le cayeran los documentos..
- “No hay duda que eres todo un futuro don Juan, jovencito”
Por alguna razón, el comentario del Lord, ni el alboroto que provocaba con su sonrisas sexys tenía a Tao tan contento como suponía. Su éxito era avasallador, pero no despertaba en él la alegría que siempre supuso tendría... y el mismo no entendía el porqué..
- “No lo entiendo, están todas locas por mí. Basta con que haga un gesto y ya tengo más de 4 números telefónicos nuevos en segundos ¿no es esto lo que siempre quise?. Podría fácilmente no tener una cita, sinó hasta levar a cualquiera de estas chicas a un hotel.. ¡al fin estoy teniendo el éxito que tenía cuando era Wu Fang Sheng!.. pero...” –dudó- “no me siento tan feliz como creí que sería..”
Los ojos de destellos plateados del Lord contemplaron al adolescente con atención y sonrió tras una pausa. Habían pasado un par de horas desde que ingresaran a la oficina, y fuera de atiborrarse de helados, pasteles y de coquetear con cada mujer que se le cruzara.. Rei lo único que había hecho era llenar de aviones de papel su oficina..
- “¿Rei?”
- “¡Lo siento!” –espabiló- “me distraje” –por primera vez miró el rostro del lord con atención- “eh... tío.. Lord, Lord tío...”
- “Te he dicho que puedes llamarme tío, Rei ¿qué sucede?”
- “¿No nos hemos visto antes?”
- “Por supuesto, te ví el último domingo, en la reunión de Lord Hiragizawa. ¿Porqué?.. ¿me has visto antes acaso?”
- “No, no” –negó- “sólo que... su cara se me hizo familiar”
- “Quizá prefieras ir a alguna de mis reuniones de trabajo.. o quizá..”
- “¡Nooo!, ¡eso es aburridísimo!, ¿no puedo hacer algo divertido?”
El lord contuvo la risa pero no objetó. El comportamiento de Rei era bastante inusual pero el muchacho observó atentamente el perfil del británico, sin entender de donde podía haberlo conocido. ¿Tal vez en un periódico?, ¡bah, que bobada!.. él no se fijaba nunca en los hombres, sólo miraba chicas..
¿Pero porqué tenía la sensación de haber visto a este elegante caballero antes?
- “Creo que ya es hora que te lleve a la escuela. Es casi hora del recreo, si no me equivoco. Así podrás reincorporarte a tus clases, ya que los asuntos de la empresa te aburren” –se encogió de hombros- “bueno... quizás esperé demasiado de ti, pero como me comentaste en la reunión de los Hiragizawa que te parecía interesante..”
- “Etto... pues.. no he dicho que no sea interesante” –de pronto Tao sintió que había metido las patas- “.. sólo que es mi primera visita, y eso de aprender como se trabaja, es demasiada pesadez para el primer día, ¿no crees?” –añadió- “además que ya no hay más pasteles y... se me acabaron las páginas.... para los aviones”
El lord contuvo la risa. Rei acababa de empapelar su oficina con aviones de papel hechos con hojas del Balance General, pero no recriminó al muchacho. Ya tenía bastante con un niño como Gritzkorovjnail y en el fondo le alegraba un poco la actitud francamente relajada de su sobrino.
Lástima que no a todos les gustaba esa nueva actitud. De hecho, Tao Hiu había tratado de hablar con Naru Kiyama en el ínterin de las clases y la chiquilla había corrido como si estuviera siendo acosada por el diablo..
- “Va a ser difícil que alguien crea que soy yo, en este cuerpo” –pensó Rei con desconsuelo- “pero temo que Tao vaya a ocasionar algún tipo de desastre si no lo detengo. Quizá sea mejor hablar con Hoshino.. pero... ¿quién podría creerme?”
Volteó por el pasillo y quedó mudo –más que de costumbre- y totalmente helado.
- “Yo... yo...” –dudaba una chiquilla- “nunca pensé..”
- “En realidad te estaba esperando Hatsuda” –comentaba Rei, con una sonrisa francamente seductora- “siempre te he estado mirando y me gustaría conocerte más a fondo..”
- “¿A.. a fondo?”
- “Si” –le muchacho tomó a la chica por los hombros motivando que ella le mirara rojísima y temblorosa- “conozco un hotel muy bueno..”
- “Un... ¿hotel?”
- “Es que es más...” –se acercó y le habló en la oreja- “privado”
La chica se puso aún más roja pero asintió mudamente.. aquellos ojos celestes y aquel cabello plateado.. aquella sonrisa tan devastadoramente atractiva..
- “El profesor de biología te está buscando Hatsuda” –la voz de Rei era fría y clara y la chiquilla pegó un salto, mientras que Tao se encogía de hombros- “es mejor que te des prisa”
La chiquilla se alejo haciéndole ojitos a quien ella creía “Rei” y en cuanto desapareció, el chico que tenía el aspecto de Tao Hiu empujó al otro con fuerza contra la pared, mientras le cogía por la chaqueta y los ojos le brillaban con peligrosidad..
- “¿Qué es lo que crees que haces?”
- “Me divierto, ¿qué te pasa?, ¿acaso “don perfecto” se siente amenazado?”
- “Ese es mi cuerpo..”
- “Y me vas a deber más de un favor... si tengo suerte antes del cambio ya hasta habrás dado más que un beso”
- “No-es-una-broma”
- “¿Quien bromea?”
- “¡Hiu, Tsukishiro!, ¡¡¿¿que está pasando??!!”
Uno de los docentes se acercó a grandes zancadas y Rei supo que nadie iba a creerle pero ¡no se podía quedar tan tranquilo y..!!
- “Sabes bien que siempre te he apoyado Tao” –decía Hiu, desde SU cuerpo- “pero no pienso hacer tu tarea ni tus exámenes.. no importa lo amigos que seamos.. ¡aunque me amenaces o me golpees, no puedo hacerlo!”
- “¡Ya basta joven Hiu!, ¡¡¿cómo se atreve a amenazar al joven Tsukishiro, con una razón tan ruin?!!”
- “¡Yo no...!”
- “No tiene que preocuparse joven Tsukishiro” –el profesor separó a ambos chicos, fulminando al verdadero Rei con la mirada y lanzando palmaditas amistosas y solidarias al otro, que sonreía burlón- “ha obrado de la forma correcta, ¡por muy amigos que sean no puede pedirle cosas como esa!”
- “Señor profesor, no es..”
- “¡Silencio Hiu!. Usted va a ir a tener dos horas de detención al terminar la jornada de hoy, a ver si de esta forma consigue meditar un poco sobre su conducta.. ¡y le prohíbo molestar a Tsukishiro!”
- “¿Detención? ¿yo?”
- “Si, ya sé que estás acostumbrado, pero esta vez me aseguraré yo mismo que cumplas con la detención y no te escapes como siempre..”
- “Con su permiso, señor”
- “...”
El profesor dio un nuevo gesto de apoyo a “Tsukishiro” y Rei no tuvo otra opción que ver el resto del día a su propia imagen haciendo las cosas más bizarras que él jamás hubiera imaginado, mientras Naru Kiyama observaba todo atónita y hasta el propio Kujaku Hoshino empezaba a entender que algo raro pasaba ese día. Había pasado el día coqueteando con cuanta chica se le cruzaba y Naru casi se desmaya al ver a “Rei” en una charla muy cercana con la jefa de porristas –eso no era charla, ¡él susurraba en la oreja de la chica!- la encargada de la cafetería, la bibliotecaria, ¡hasta las ayudantes de limpieza!..
Y las chicas del club de natación recibieron esa misma tarde clases “personalizadas” por parte de Rei Tsukishiro..
- “¡Oh, profesora Yamada, recoger su pañuelo es lo menos que puedo hacer” –decía el falso Rei- “sabe... me animo al fin a preguntarle si a Ud. le atraen los hombres jóvenes y..”
- “¡Oh, Tsukishiro!, ¡si tan solo tuviera veinte años menos!”
Rei ya no sudaba. ¡Aquella era una mujer de más de cincuenta años!, ¿qué demonios le pasaba a Tao? ¿acaso quería ocasionarle un ataque cardíaco? ¿porqué tenía que usar SU cuerpo para hacer sus “conquistas”?, ¿acaso había perdido la razón?.. ¡nooo!, quien estaba a paso de perderla era él. De hecho tenía unas ganas desmesuradas de ahorcar a Tao con sus propias manos... pero ese era su cuerpo y so pena de cometer suicidio, no podía hacerlo..
- “Ya voy 17... en menos de 3 horas.. ¡soy un genio!”
- “¿Hasta cuando va a durar esto?”
Ambos se miraron de nuevo y Tao rió con burla desde el cuerpo de su amigo.
- “¿No es tan divertido cuando se trata de ti, verdad?, ¿qué se siente sentirse humillado y no poder evitarlo?”
- “Detente de una vez”
- “No. Aun me falta mi objetivo principal Rei. Después de esto, Naru va a detestarte para siempre..”
- “¡¡¡¿¿¿¿REI????!! ”
Kujaku miró a ambos chicos y Tao se tapó la boca, frunciendo el ceño. ¿Porqué no se dio cuenta que Hoshino estaba allí, mirándole llamar “Rei” a quien se supone era Tao?. Osea, él Rei, había llamado Rei a Tao, con lo que reconocía que Tao era Rei y él no era Rei y...
Ok. Las cosas eran complicadas, pero Hoshino no iba a creerlo ¿no es así?. Después de todo ¿qué tan común era eso?.
- “Tu no eres Tsukishiro. ¡Eres Hiu!”
- “¡Mierda!”
Y aprovechando que el verdadero Rei –aún en su cuerpo- se tapaba la cara con las manos ante su grosería, Tao se alejó corriendo , dejando a ambos chicos solos..
- “Entonces.. ¿tu eres Tsukishiro?”
- “Alguien al fin lo notó” –suspiró Rei, agotado. Llevaba casi dos días hablando sin parar- “¿realmente me crees, no es así?”
- “Si. Bueno... es algo bizarro, pero lo es más aún verte coquetear con la mitad del colegio”
Una gruesa gota orbitó sobre la cabeza del aludido.
- “Al menos solamente es la mitad”
- “Porque Hiu anda con tu cuerpo, camino a la otra mitad del colegio que aún no había atacado” –sonrió Kujaku, con algo de embarazo- “etto... supongo que no me vas a decir cómo pasó eso ¿o si?”
- “No lo creerías”
- “Pruébame” –comentó el chico con un gesto amistoso- “de hecho, creo que descubrir esto es más que conveniente. Yo ...” –dudó- “tengo.. una especie de “problema” y necesitaba hablar con alguien que no se sorprenda de cosas muy extrañas. Y no veo que cosa más rara pueda ser que la que les ha pasado a ti y a Hiu”
Rei alzó una ceja. ¿De que quería hablarle Hoshino?.
- “Ven, vamos a la biblioteca. No sirve de nada que mires a Hiu haces sus movidas.. nada puedes hacer y solo te torturas” –había genuina compasión en las palabras de Hoshino- “además.. sospecho que esto tiene que ver con lo de Kiyama, ¿no es así?”
- “Si”
- “¿Sabe Hiu que yo estaba enterado?”
- “No”
- “¡Que alivio!” –suspiró.
Rei asintió en silencio. Hoshino tenía razón. Ver lo que Tao estaba haciendo con su cuerpo sólo estaba atacándolo de los nervios.
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Los dedos de Sakura dejaron de lado los papeles repletos de noticias de actualidad con un gesto agotado, mientras procuraba controlar sus ganas de dormir.. estaba verdaderamente cansada y deseosa de dormir un poco. No es que lo hiciera en el trabajo –que no lo hacía- pero desde el accidente de Shaoran había dormido muy poco y casi sin darse cuenta, acabó recostada sobre su propio escritorio..
Entonces lo vió..
Una gigantesca ciudad, brillante como una joya a lo lejos.. grandes luces de fiesta y a su espalda, la voz de siempre.. aquella voz amada diciéndole..
- “Ese es Zemni, Shara. La ciudad donde el nuevo Señor del Mundo, el General que dominaba el rayo y las tormentas eléctricas, ahora rige los destinos de todos nosotros” –hizo una pausa- “Ya no tengo derecho a volver a ese palacio, pero espero que el Príncipe asuma el poder pronto, porque el Supremo Emperador es capaz de todo..”
- “¿El Príncipe Ten-oh?”
- “Si. Dicen que es poderoso y benévolo.. y espero que lo sea. Sin embargo, no sé porqué.. si bien sé que aunque ya no tengo derecho a volver al Palacio, volveré en algún momento.. por algún lugar. La profecía de Cuyoh anuncia sangre y la llegada de seis poderes: seis estrellas que dominarán todo.. pero en nuestros días el tiempo no existe” –hizo una pausa- “Sólo la llegada de aquel que está prohibido, aquel cuyo clan fue exterminado, echará a andar la rueda del tiempo Shara. Espero que eso no ocurra nunca”
- “Pero esposo.. ¿no hay forma de evitar la profecía?”
- “Si nadie la desata, sólo es una profecía. Si alguien echa a andar la rueda del destino, entonces el mundo tendrá tiempos y edades... pero todo lo que llega al inicio llega a su fin. La profecía sólo pasaría a ser un recuerdo, un mito.. una leyenda”
- “El mundo llegaría a tener tiempos y edades, si la profecía de Cuyoh se hace realidad y aquel que está prohibido pone fin al reinado del Emperador”
- “Supongo que si. La profecía de Cuyoh dice que las seis estrellas reunidas arrasarían todo. Creo que se refiere al mal del mundo”
- “Entonces no sería tan malo tener tiempos, edades... un inicio y un fin, querido mío”
- “Pueda ser, pero pienso en algo Shara”- la voz a sus espaldas era reflexiva- “todo inicio tiene un final...”
- “¿Como si el tiempo fuera una línea recta, querido?”-la joven mujer insistía en ser optimista- “yo prefiero pensar que el tiempo es como un gran círculo... que terminará, pero se reiniciará”
- “Entonces la profecía de Cuyoh, convertida al final de los tiempos en una leyenda perdida.. regresaría Shara. Entonces, el prohibido renacería”
- “¿Estás seguro?, ¡ya no tendría ningún supremo Emperador que enfrentar!”
La voz masculina sonaba reflexiva al añadir, luego de breve silencio.
- “Supongo que no... pero... ¿y el príncipe Ten-Oh?.. no sería él o su sangre las nuevas presas del prohibido?”
- “¿Ten-oh?”
Murmurando aquellas frases en aquel extraño idioma, Sakura se despertó, súbitamente sobresaltada... ¿porqué había soñado todo aquello?, ¡era harto confuso, harto insólito harto..!
Conocido.
Ten-Oh..
La línea de Ten-oh..
El Rey del Cielo.
¿Dónde había escuchado ella ese nombre?
Conduciendo a toda prisa, Sakura no podía sinó estar preocupada. ¡Tenía tantas cosas en la cabeza y ahora eso!. No negaba que el inicio de sus preocupaciones era que Hien no mostrara la más mínima señal de magia pero últimamente todo parecía complicarse más. Los sueños con Kamui Shirou –aquellos donde el desventurado muchacho parecía mirarla con profunda tristeza- las insólitas reminiscencias de una vida anterior que no comprendía y que sólo había creado una brecha entre ella y su esposo, los extraños silencios de Shaoran y los conflictos inacabables con Ieran Li..
Y ahora esa mujer... aquella Akasha con sus ojos brillantes y su mirada maliciosa, que no había tenido el menor reparo en decirle que planeaba quitarle a su esposo...
- “Un gusto saludarle, Dama Li, por favor, adelante” –la saludó el elegante lord- “¿decía usted que tenía ciertos datos con los que podíamos iniciar la investigación sobre idiomas muertos en que quería mi apoyo?”
- “Mas que eso, Lord Ruthwen” –la antigua card captor sacó un gran legajo de papeles borroneados, donde sólo se notaba el trazo firme y elegante de la caligrafía de Shaoran- “esto... es algo personal. Quizá le parezca tonto, pero me gustaría saber si puede usted leer e interpretar estos signos... no son fáciles de leer y hay aquí cierta interpretación de ellos pero...”
- “Quien quiera que haya realizado estas anotaciones... se está tomando esto en serio” –el lord se caló unas gafas con montura de oro en un gesto automático- “hmm... ¡vaya!, ¡es impresionante!”
- “¿Qué es impresionante?”
- “Es un dialecto muy antiguo... prácticamente desconocido. Curiosamente, un abuelo mío realizó investigaciones al respecto hace varios siglos, pero estoy algo.. fuera de práctica con esos datos”
- “¿No podríamos revisar las investigaciones de su abuelo?” –dudó de pronto- “oh.. tal vez es imposible, supongo que su biblioteca está en su país...”
- “Mi biblioteca es digital, señora Li” –sonrió el aludido- “cuando se tiene un chiquillo tan inquieto y voluntarioso como mi pupilo, ninguna precaución está de más. Gritzkorovjnail parece tener cierto don para destruir las cosas. En una ocasión estuvo muy inmiscuido en el incendio de un castillo que compré en Alemania”
La antigua card captor ahogó un gesto de extrañeza, pero nada dijo mientras el lord empezaba a comparar los escritos de aquellos papeles con una especie de alfabeto que tenía en una base de datos, tratando de contener su curiosidad -¡aquello parecía ser una investigación ccientífica a toda regla! ¿de donde había sacado la bella y ahora preocupada Dama Li este tipo de documentos?- ambos se pusieron a revisar aquellos escritos con interés.
Afortunadamente Lord Archibald Ruthwen era demasiado cortés como para hacer preguntas y Sakura no pensaba decir tampoco que luego de su singular sueño había entrado en la bóveda personal que Shaoran tenía en su oficina –su esposo le había dado todas sus llaves esa mañana y especialmente un anillo que era un salvoconducto total- porque tenía otras prioridades. Su intuición femenina le advertía que algo terrible se ocultaba entre aquellas notas privadas de Shaoran... y si bien pensaba hablar seriamente con él esa misma noche y aclarar todo lo que les estaba pasando –no lo pudo hacer antes debido a su delicado estado de salud- quería saber cuanto fuera posible ahora.
En ese momento, a Nadeshiko le parecía imposible ver lo que estaba viendo..
Se encontraba tratando de tomar fotografías –con la cámara del club, porque gracias a cierto rusito malvado, la niña no tenía más su cámara de video, que además era fotográfica- motivo por el cual había recorrido los jardines más alejados del campus buscando orugas o algún tipo de animalito bonito y lento –ya que sus torpezas le impedían ser sigilosa- cuando había escuchado tal desconsuelo en un llanto, que no pudo sinó acercarse con su cámara, su álbum fotográfico y todas sus buenas intenciones..
- “Ese Tsuki... es bastante terco y malhumorado, ¿sabes, Mirielita?” –replicó Kerberos, sentándose sobre la rodilla de la niña, que estaba oculta en uno de los rincones de los amplios jardines del Campus Clamp en Tomoeda- “anoche insistó en que está sufriendo algún tipo de hipnosis.. ¡todo por no creer en la magia!”
- “Está ofendido conmigo. Pese a que me defendió de Tao, ayer”
- “Tampoco tiene motivos para sentirse feliz, lo admito” –murmuró el Guardián, pensativamente- “oye.. Mirielita... ese Tsuki-no sé cuantos.. ¿le conoces de mucho tiempo?, ¿tiene padres?”
- “Si”
Los ojos azules de la niña parecían singularmente tristes ese día y Kerberos ahogó un suspiro de exasperación, a la vez que le preocupaba algo... esa cara pálida... ese pelo de plata.... ¡el los había visto antes!. Ciertamente había visto muchas veces fotografías de Rei desde que vivía con la pequeña Hiragizawa, pero el verlo tan de cerca el día anterior ¡y envuelto en los poderes de una card! –aunque fuera la caótica “change”- parecía traerle un mundo de recuerdos confusos..
Alas blancas..
Un rostro impasible.
¿Era posible?
- “¡Tao, ¿qué has estado haciendo?” –la niña había corrido hasta tomar la mano pálida de “Rei Tsukishiro” arrastrándolo hasta su escondite en un descuido del guardián de ojos dorados- “¡el joven Rei está muy molesto y todo el colegio comenta que se ha convertido en un galán!”
- “No le hará mal un cambio a su imagen, enanita”
- “¡No es justo!, ¡lo haces a propósito!” –protestó la pequeña con calor- “¿porqué eres tan malvado con él? ¡siempre ha sido tu amigo!”
- “Enana, los problemas que tengo con el viejo Rei no son cosa tuya”
- “Eres un envidioso” –soltó la niña amargamente, mientras Tao palidecía- “siempre le has tenido envidia pese a que él si es tu amigo.. ¿cómo puedes ser tan malo con él? ¡si él es..!”
- “¡El es “don perfección”, ¡ya lo sé!!” –replicó el adolescente, muy molesto- “y si, quizá tengas razón.. siempre le he tenido algo de envidia.. ¡oh quizá mucha, si! ¿y que?, ¡soy un ser humano y el sujeto es adorado por quienes le conocen!” –bufó mirándose las manos pálidas y tocándose el cabello de plata- “siempre creí que si era como él tendría todo lo que quiero, pero no es así. ¡No me hace feliz ser él!, ¿eso es o que querías escuchar, enanita?” –gritó, agitando los brazos- “¡no me gusta!, ¡no me gusta ser Rei Tsukishiro ¡el Rey del Hielo!, ¡he descubierto queme gusta mucho ser quien soy y que la gente me regañe, se ría conmigo y de mí!.. ¡odio ser “don perfección”!, ¡y odio que él haya traicionado la confianza que le dí al hacerme creer que era novio de Kiyama!!”
Miriel enmudeció. Pese a la crisis histérica de su joven tío de quince años, la niña de siete acababa de conseguir una valiosa información, que la hacía profundamente feliz..
- “Siempre fuimos amigos. Desde que le conocí. Siempre supe lo que él era y ¡me agradaba por ello!” –la niña no entendió esa parte- “si, siempre le tuve algo de envidia, era un niño bonito.. más inteligente, confiable y listo que yo.. pero siempre supe que podía confiar en él, que no se reiría de mí jamás.. ¡aunque sea porque no sabe reírse!” –añadió amargamente- “pero aun sabiendo yo, y todos los que le conocen, que es mejor... quiso darme “una lección” por ser yo poco caballeroso con Kiyama. ¡Ella me gusta, y que!, ¡no me importa que sea fea y con gafas!, ¡yo la ví ese día como nunca había visto a una chica!.. y todo fue una lección” –repitió- “una lección más del viejo Rei... una lección que me ha dolido porque ella me gusta, y porque nunca creí que mi mejor amigo sería capaz de no decirme las cosas de frente y darme “la lección”, allí donde duele: la confianza y el orgullo”
La niña miraba a Tao con cierta tristeza mientras dos lágrimas rebeldes se deslizaban por las mejillas pálidas del rostro de alabastro de Rei Tsukishiro..
- “Tao..” murmuró suavemente, acariciando la mano pálida- “yo sé que el joven Rei no quiso hacerte sentir mal.. no creo que fuera su intención. No necesitas ser mejor que él.. ¡eres tu!.. y eres como mi hermano mayor..”
Uniendo la acción a las palabras, la niña abrazó al alto adolescente y Tao acarició la cabeza infantil con afecto. En esos momentos Miriel parecía ser una versión diminuta de Yoko, siempre a su lado, siempre confiable, siempre con la palabra justa que él necesitaba...
Pero Miriel era sólo una pequeña..
Una niñita que amaba a Rei. Y de pronto, la idea le inquietó tanto como a su propia hermana le inquietaba..
- “Dejemos esto por la paz, enana” –Tao parecía estar atravesando cierta etapa particularmente confusa y se soltó con brusquedad- “puedo hacer lo que me de la gana hasta el condenado cambio y tú sabes que Rei sigue siendo el mismo paleta de helado que te trae loca”
- “¡No digas eso!”
Lágrimas contenidas brillaban en el rostro infantil y Tao sintió pena y rabia a la vez. Pese a su cómodo carácter, quería mucho a su sobrinita y en ese momento en particular le explotaba enormemente la forma en que estaba sufriendo por culpa del “Rey del Hielo”, ¡no era justo, maldición!, ¡Miriel era una niñita!, ¿porqué tenía que tomarse tan en serio su enamoramiento infantil con aquel cubo de hielo ambulante?..
- “Miriel, escucha” –se puso muy serio y la niña miró el rostro de Tsukishiro, pero era Tao quien hablaba con cierto airecito sabio- “yo no suelo darte consejos nunca, pero esta vez tengo que decirte que es mejor que te olvides de una vez y para siempre del viejo Rei...” –hizo una pausa al notar la expresión de espanto en la pequeña- “sólo vas a sufrir, enanita ¡y eso no te conviene!... es mejor que olvides al viejo Rey del Hielo y mires a alguien más, quizá algún niño de tu edad..”
- “¿¡Pero..?!” –saltó la pequeña, mientras el guardián enmudecía.. hasta Kerberos notaba que Tao estaba inusualmente serio- “¡el joven Rei es ..!”
- “Puede ser el sujeto de mejor aspecto del país, y quizá de este hemisferio, pero no es lo mejor para ti enana”
- “¡¿Por qué dices eso?!” –casi lloró.
- “Porque nunca va a amarte como esperas” –dijo duro y realista, pero sincero- “no importa cuanto te esfuerces, no importa cuantas veces lo mires con adoración.. para él siempre vas a ser una niña, su hermanita.. ¡te vé igual que como ve a Yuu!..”
- “¡No soy su hermanita!”
- “Yo lo sé, enana” –el chico le acarició la cabeza- “sé bien que tu nunca le has visto así.. en tu cara brilla la misma luz que tiene mi hermana cuando mira al pillo de Eriol” –suspiró- “pero Rei no es ... bueno, no es ese tipo de persona. Para él eres una niñita y..”
- “¡Voy a crecer algún día!”
- “¿Y que vas a hacer entonces?” –la voz de Tao al fin se puso dura y las primeras lágrimas finalmente resbalaron por las mejillas infantiles- “¡hagas lo que hagas siempre vas a ser más chica que él!, ¡cuando tengas 10 el tendrá 17 años!, ¿y cuando tengas 17?, ¡pues el tendrá sus veinte-tantos!” –las matemáticas no eran el fuerte de Tao, definitivamente- “pero ese no es el punto, enana. Entiéndelo de una vez porque me preocupas.. siempre serás para él la niñita que vió nacer, la niñita que iba a primaria mientras él ya iba a secundaria!, ¡y aferrarte a alguien que nunca te mirará como esperas sólo te hará daño!”
- “¡NO ES CIERTO!”
- “¿Piensas que él te hablará de amor?, ¿qué te besará?, ¡ni siquiera a besado a May May y menos aún besaría a una pequeña enanita de siete años!, ¡entiéndelo Miriel!, Rei es una gran persona.. pero nunca va a amarte como tú lo esperas.. es mejor que lo olvides”
Las lágrimas habían ahogado a la pequeña que sólo atinó a correr, poniendo la mayor distancia posible entre su joven tío, aquellas verdades amargas y ella misma. De modo tal que cuando su mejor amiguita la encontró llorando de tal forma, la niña inglesa no pudo sinó relatarle entre lágrimas las cosas que Tao le había dicho –sin mencionar el cambio de cuerpos ni mucho menos a Kerberos, que no aparecía por ninguna parte- aferrándose con fuerza al regazo de la entristecida Nadeshiko, quien ya sospechaba que las lágrimas de su amiguita tenían que ver con el Superior Tsukishiro –nadie, en toda la escuela ignoraba a estas alturas del día que Rei Tsukishiro se había convertido como por ensalmo ese día en una especie de gigoló- y su extraño comportamiento del día actual, aunque jamás había imaginado que su amiguita hubiera tenido tal charla con el superior Hiu.
- “Yo ya sabía que el Superior Tsukishiro te gusta mucho” –las mejillas de Miriel estaban rojas, en una mezcla de vergüenza y lágrimas- “pero... ¿tanto?”
Miriel escondió su rostro de nuevo en el regazo de su amiguita en mudo asentimiento.
Nadeshiko pensaba que el amor era algo maravilloso. Era muy pequeña e ingenua –Touya fiscalizaba cada cosa que su hija veía, con obsesiva regularidad- pero le gustaba sobremanera ver a sus padres besarse y acariciarse cuando creían que nadie los estaba viendo –a diferencia de su hermano, quien hacía gestitos de espanto cada vez que sorprendía una escena- le parecía.. lindo, tierno y la cosa más bonita de este mundo. Su natural sentido de observación le había permitido ver desde que tenía uso de razón la forma en que cada diminuto gesto de su madre afectaba a su querido y normalmente gruñón papá y a la niña le parecía que aquel sentimiento era magia pura. Los cuentos, las hadas y las historias románticas que Tomoyo y recientemente su niñera Megumi le contaban la ponían a soñar en príncipes encantados y en ser algún día una princesa en espera del chico de sus sueños, pero las últimas reacciones de su amiguita le hicieron entender una cosa.
El amor podía doler. Y mucho. Porque si se fijaba bien, Miriel estaba pasándolo terrible. Su amiguita no era para nada una niña llorona –en realidad, Nadeshiko sabía que quien era llorona, era ella misma- pero últimamente toda la confianza, seguridad y el tranquilo aplomo de Miriel parecían haberse derrumbado cual castillo de naipes..
Y sólo por una razón: el Superior Tsukishiro.
- “Lo más feo.. es que Tao tiene razón” –añadió Miriel con desconsuelo- “yo.. yo... yo traté de hablar con el joven Rei anoche y..”
- “¿Acaso durmió en tu casa?, ¿no está peleado con el superior Hiu?”
- “Eh... si, pese a todo. Rei durmió en casa” –asintió la inglesita, sin dar detalles embarazosos- “pero.. yo traté.. traté.. pero..”
- “¿Pero?”
- “Joven Rei, yo..”
- “No es culpa tuya” –decía Rei mientras terminaba de limpiar el insólito desastre que era la habitación de Tao- “no te sientas mal”
- “Pero ¡es que es cierto!, ¡tengo magia! ¿quieres que traiga a Kerberos?”
- “No, no es necesario” –la miró desde su altura- “sé que crees eso. Además, Lord Eriol siempre te trae juguetes de última tecnología..”
- “¡Kerberos no es un tipo de mascota virtual!”
- “Como quieras”
La niña miró nuevamente al muchacho y bajó la cabeza.. se sentía tan apenada.. ¡y Rei no le creía!.
- “Te escucho” –añadió sentándose sobre el lecho y mirando con atención renovada a la pequeña.
Los ojos azules le miraron fijamente y se encontraron con los ojos del chico y Miriel se ruborizó furiosamente sin entender cómo era posible que sintiera aquella mirada serena en su carita, cuando los que la miraban eran los ojos de Tao... ¡pero se estaba sonrojando! ¡no podía evitarlo!. La sola expresión en el rostro de su tío era la de Rei.. la forma de mirar y la voz y el espíritu en aquel cuerpo, era Rei y la presencia de aquel muchacho de sereno comportamiento y expresión siempre había provocado en ella temblores, anhelos.. sueños..
Si alguna vez pensó que lo que sentía por Rei era sólo por su bello aspecto, ahora ni siquiera existía esa posibilidad. Quien quiera que fuera, donde quiera que estuviera ¡aunque el espíritu de aquel sereno chico la observara desde el cuerpo de Tao!.. era Rei, ¡era Rei!.. y era a él a quien Miriel quería con toda su alma infantil, con toda la inocencia, ternura, fuerza e ingenuidad de sus siete años..
- “No soy una niña buena” –había dicho temblando, ante la fuerza de la mirada juvenil- “tengo magia. No se lo he dicho a mis papás.. muchas veces, antes, he hecho cosas extrañas aquí.. y he dejado que culpen a Tao. Soy una card captor hace tiempo y pese a que sé que Li y Kinomoto quieren saber quien es la card captor juego con ellos, kles hago perseguirme y cuando están por ver quien soy, ¡me escapo!.. ¡me gusta ver la cara que ponen cuando hago eso!” –aceptó- “no soy tan buena como cree mamá... ¡a veces quiero ser como ella pero me divierte demasiado ser mala!”
- “No creo que seas mala. Sólo tienes .. imaginación activa”
- “¡Eso no es cierto!.. todo es real, la magia, las cards, Kerberos... ¡me gusta engañar!, ¡me gusta mucho hacerlo!”
- “¿Eso es lo que te ha tenido inquieta de un tiempo a esta parte, no es así?. Las otras veces que has hablado conmigo y no me decías que te pasaba”
- “Si”
Rei se puso de pie y recorrió un poco la ahora inmaculada habitación, mientras la niña sentía que él iba a decir algo trascendental en su vida..
- “Miriel, siempre cuidaré de ti. Nunca permitiré que nada te haga daño. No debes ser tan dura contigo misma. Sé que eres una niña correcta y dulce... y siempre lo serás”
Agotado por tantos largos párrafos en un día, Rei había quedado callado.
- “Pero... cuando crezca..” –se ruborizó Miriel.. ¿y si le decía ahora que él le gustaba?, era raro decírselo estando Rei en el cuerpo de Tao, pero nunca había tenido una oportunidad tan buena- “yo.. yo” –tartamudeó- “qui...quisiera ser una chica bonita.. alguien a quien al joven Rei..” –dudó, rojísima- “le gustaría llevar a una fiesta”
- “Odio las fiestas” –replicó con una leve venita en la sien- “pero entiendo que ese no es el punto” –puso sus manos sobre los hombros infantiles mirándola con la misma serenidad, calma y tranquilidad de siempre- “Aún cuando crezcas Miriel, siempre cuidaré de ti. Te he visto casi nacer, como a Yuu”
Los ojitos azules se abrieron con sorpresa y algo parecido a la desilusión y el miedo ingresó en el alma de la niña.
- “¡No como Yuu!” –protestó de pronto, nerviosa- “¡No como su hermanito!, ¡yo no soy como su hermanito!”
- “No. Eres una niña, ya lo sé”
- “Pero yo .. yo.... ¡no me mire como a Yuu!”
La airada protesta infantil motivó que Tsukishiro alzara una ceja con sorpresa, lamentando su escaso tacto. Las niñas detestan ser comparadas con niños..
- “Siempre que te miro, veré a una niña buena. Siempre. No importa lo que pase.. siempre que te mire.. siempre será así” –le dijo para tranquilizarla.
Miriel había tratado en vano de decir algo de lo mucho que tenía que expresar, pero no pudo... y salió de la habitación deseándole las buenas noches.
- “¡NUNCA VA A MIRARME MAS QUE COMO UNA NIÑA!” –sollozó dejando de contarle a Nadeshiko- “siempre seré una niñita.. ¡nunca me mirará!, ¡Tao tiene razón!, no importa cuanto crezca.. o cuanto lo intente. Yo sé que no tiene nada con la superior Kiyama, pero a mí no me va a mirar nunca Nadeshiko” –hipó- “voy a la primaria ahora... pero cuando vaya a secundaria o a preparatoria.. o a la universidad... él siempre estará delante de mí.. y siempre seré una niña de escuela para él. ¡Nunca va a quererme!”
Las lágrimas ahogaron las frases de la niña inglesa y Nadeshiko frunció el ceño. Nunca se había enamorado, ni siquiera le gustaba un niño aún -¡ja!, gracias a su padre y su hermano sólo hablaba con Hien ¡porque era su primo! y el único amigo que tenía era el rubiecito Mc Nessa, que era tan ó más femenino que ella- pero entendía que Miriel sentía que no tenía esperanza alguna con el superior..
Miriel lloraba porque de pronto entendía que no tenía esperanza con Rei Tsukishiro, ni ahora, ni en unos años.. ni nunca.
Y Nadeshiko entendía el dolor de su amiguita, pero había algo en todo lo que Miriel le había contado entre lágrimas, que la estaba haciendo pensar en algo..
- “¿No querrías a alguien más?”
- “Nunca podré querer a nadie” –aceptó Miriel con dolor- “si no me hubiera enamorado del joven Rei creo que me hubiera gustado tu primo Hien, pero ahora que sé que tanto quiero al joven Rei... no creo que me enamore nunca de nadie más”
- “Te gusta mucho.. ¿no?”
- “No me gusta. Si alguien me gustara, sería Hien” –había cierto inequívoco tono maduro, casi de mujer-niña en la vocecita de Miriel- “a quien amo es a Rei”
Nadeshiko parpadeó. Ella no era tan madura en esos aspectos como su amiguita, pero no pasó desapercibida la diferencia entre “gustar” y “amar”. Ese último término se lo había escuchado varias veces a sus padres...
- “¿Duele mucho eso, Miriel?, ¿duele?”
- “Duele saber que no tengo esperanza” –sollozó- “quiero morirme”
Fue entonces cuando Nadeshiko reaccionó, y ante la sorpresa de su amiguita apartó su olvidada cámara y buscó algo entre la hierba..
- “No tienes esperanza porque crees que el superior siempre te verá como niña. Aunque ahora somos niñas.. pero eso puede cambiar” –la niña de los ojos miel parecía súbitamente feliz- “¡puede cambiar cuando crezcas!”
- “No. Tao tiene razón.. no importa cuanto crezca.. siempre estará delante de mi. Siempre seré una niña de primaria para él ” –hipó- “es como querer una estrella”
La sonrisa que afloró al hermoso y gentil rostro de Nadeshiko era amplia y llena de dicha y sorprendió a Miriel, porque no entendía el motivo de tan repentina felicidad en su amiga cuando ella se sentía hundida en el desaliento; pero como respondiendo la muda interrogante que brillaba en los ojos azules, aún enrojecidos de tanto llorar, la pequeña Kinomoto abrió el álbum y le mostró con una sonrisa, amplia y dulce –de esas que la caracterizaban tanto y que solían derretir al mismo Touya- una fotografía..
- “Mírala antes que anochezca del todo.. ya hasta salieron las primeras estrellas”
- “¿Qué es eso?”
- “Son tía Sakura y tío Shaoran cuando estaban en la primaria, como nosotros. Si te fijas bien, aquí están también el Director Tsukishiro, mi papá y mi mamá”
Miriel parpadeó. No entendía nada.
- “Mi papá estaba en preparatoria, mi mamá estaba en primaria. ¿no los ves?” –
Nadeshiko estaba feliz de llevarle un poquito de ilusión al desconsolado rostro de su mejor amiga- “mi papá ni siquiera miraba a mi mamá.. y por lo que escuché de tío Shaoran, mamá tampoco le miraba a él. ¡Era muy alto y mamá era muy pequeña!” –rió divertida- “bueno, papá sigue siendo muy alto y mamá se vé bajita a su lado.. pero lo que te digo es que cuando mamá se hizo mayor, papá la vió al fin. Y ella a él. ¡Ahora no dejan de mirarse y se encierran en su habitación a darse besos cuando creen que estamos dormidos!”
En mi ventana veo
brillar
las estrellas muy cerca
de mí
cierro los ojos,
quiero soñar
con un dulce
porvenir.
Miriel estaba atónita. Las estrellas brillaban ya tímidamente entre el atardecer y de pronto, le parecía que lo que sentía por Tsukishiro no carecía de toda esperanza..
- “A Mamoru eso le parece asqueroso.. pero mi hermano es tonto” –continuaba Nadeshiko- “Megumi no me deja espiarles, pero te digo que aunque ellos no se miraban cuando iban a la escuela porque mamá estaba en primaria y papá en preparatoria... ahora se aman muchísimo”
- “¡Nadeshiko!”
Quiero vivir y disfrutar
la alegría de la
juventud
no habrá noche para
mí
sin estrellas que den
luz.
Miriel abrazó con todas sus fuerzas a su amiguita, riendo las dos al fin sin parar. Ciertamente Rei la veía ahora como niña, porque era niña... pero Tao no tenía porqué estar en lo cierto del todo. Quizá, cuando creciera..las cosas cambiarían. ¿Por qué no?. Para el doctor Kinomoto y su esposa las cosas habían cambiado ¿no es así?, quizá había esperanzas para ella en el futuro...
Gira gira carrusel
tus ruedas de cristal
recorriendo mil
caminos
tu destino
encontrarás...
- “¡Oh Nadeshiko, gracias; ¡GRACIAS!!”
- “Anda, vamos a lavarte la cara. Si tu papá te vé así, se dará cuenta que algo pasa... y tu mamá se preocuparía mucho”
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Hien estaba allí y no pensaba moverse hasta tener una buena explicación. Normalmente era un niño correcto y algo tímido con los adultos, serio y solidario con los que eran sus amigos, pero no acababa de confiar en aquel occidental.. que tampoco había asistido hoy a la escuela. Por eso había averiguado la dirección de ese pelirrojo. Iba a ir a su casa a sacarle la verdad, tanto si le gustaba como si no. ¿No había sido también Mc Nessa quien se coló a su casa una noche?, ¡pues entonces no iba a ser tan malo!, ¡el iba de visita e iba a ir tocando la puerta!.
Se detuvo ante la calle alejada de la ciudad, con gesto dubitativo. Debía cruzar una especie de bosquecillo para ubicar esa extraña dirección. ¿Allí vivía el occidental aquel?, aquella era una casona grande, de aspecto occidental pero añejo... y se veía en medio de una especie de bosque profundo, que crecía salvaje y frondoso pese a no ser precisamente primavera..
- “No te recomendaría que entres por allí ahora. Está anocheciendo y es muy peligroso que un niño pequeño se adentre en un bosque así” –la voz de un desconocido sonó a sus espaldas y Hien dió un salto- “¿no crees que es mejor que vuelvas a casa?”
- “Disculpe, pero no suelo hablar con extraños”
- “Y haces bien, pero es bastante tarde para andar en este sitio, tan alejado de la ciudad. En serio pequeño, es mejor que vuelvas a casa o tus padres se preocuparán”
Los ojos verdes miraron con desconfianza la alta figura de aquel desconocido de expresión preocupada y envuelto en ropas abrigadoras pero no muy caras y una inusual capa oscura..
Ciertamente esa tarde era fría pero..
- “Desconfiar de los extraños es precavido en tiempos como éstos” –comentó el desconocido mirando la casona semi-visible entre el espeso follaje- “pero no permitas que tu desconfianza le gane a tu sentido común. Sabes bien que es mejor que vuelvas a casa. Además...” –añadió con un leve gesto de inquietud- “no creo que ganes nada en ese lugar. Hay demasiado orgullo entre las mujeres que viven allí”
- “¿Cómo sabe que allí viven mujeres?”
- “Porque no es la primera vez que ando por aquí. Y por eso te lo digo” –le miró desde su altura con algo parecido a dulce melancolía- “para un hombre, visitar aquella casa sin protección puede ser difícil. Y tú apenas eres un niño”
Hien dudó si continuar aquella extraña conversación. No solía hablar con extraños, pero aquel hombre tenía una mirada limpia y clara, con algo de tristeza.. además parecía saber más sobre la extraña casa de aquel pelirrojo que estaba mejor informado que él..
- “Ha estado allí antes. Y le veo muy bien” –comentó el niño.
- “Estoy bien porque soy enviado de alguien. Sólo soy un mensajero, pero .. ¿y tú, pequeño?”
El niño miró más desconfiadamente al hombre en la calle y retrocedió un paso mirándolo de arriba abajo más detenidamente. ¿Mensajero de quien era este hombre?, ¿algún hombre de esos que robaban niños por televisión o un mafioso local?.. ¿la familia de Mc Nessa conseguía información de esa forma acaso?... ciertamente aquel hombre le parecía una buena persona, pero sabía bien que las apariencias solían engañar. Y en el mundo moderno, los niños no deben confiar en extraños, aunque a él ese hombre no le parecía particularmente peligroso...
- “Ve a tu casa y sé un buen niño. Angustiarás a tus padres si te retrasas” –insistió el desconocido- “y te recomiendo que si vuelves a esta casa, te asegures de que alguien te espere.. o no podrás pasar ese bosque. Ningún hombre puede pasarlo sin que tenga una protección, o que alguien de aquella misma casa le ayude”
- “Usted sabe demasiado..”
- “No juzgues a las personas con solo la primera ojeada” –le dijo el extraño, inclinándose hasta mirar directamente esos puros ojos verdes- “mira en sus miradas, su interior.. muchos arrastramos mentiras, falsedades, dolores y miserias, pero no cometas el error de juzgar a las personas por la fachada. Observa sus ojos, que en ellos brilla lo que esconde su espíritu”
- “¿Porqué lo dice?”
- “Porque podemos ocultarnos, pero el brillo de nuestros ojos muestra lo que somos en verdad. La risa, la alegría.. el dolor. Todo está en ellos. Muchas veces la vida nos golpea con furia, arrastrándonos... pero mientras conserves en la mirada la decisión de vivir por los que amas, nunca perderás el camino a la redención”
Los ojos verdes le miraron con estupefacción, pero atendiendo lo sensato de la sugerencia dio media vuelta y se marchó sin notar que en la esquina más alejada, el pequeño ocupante de un lujoso vehículo aparcado hace media hora, no había perdido detalle de su presencia allí, ni de la extraña conversación de Li y aquel extraño..
- “Me pregunto que le dijo a Hien Li aquel hombre... Fuuma Monou, quien fuera alguna vez el Kamui oscuro antes que este cuerpo naciera” –murmuró Gritzkorovjnail Romanova, cuyos ojos lucían azules en ese instante, y no usualmente rojizos- “aunque es una lástima que Li no entrara a la propiedad de la Tríada, con las druidesas” –una sonrisa cruel asomó las bellas facciones infantiles- “el ultimo hombre que trató de ingresar a esa propiedad fue detenido eficientemente por ese bosque vivo.. que es una barrera formidable, aún para mí. ¡Hubiera sido divertido ver las ramas, las aves, los lobos y los vientos, despedazar el cuerpo de aquel simple niño sin magia!”
Y es que azorado por las extrañas palabras del extraño, Hien había pasado demasiado aprisa al lado del vehículo, sin notar la mirada del ruso detrás de los vidrios oscuros pero Monou si se volvió a mirar con atención el vehículo y sus ojos parecieron notar perfectamente la mirada infantil clavada en él y el niño que acababa de marcharse..
- “También estás interesado en el archidruida, una de entre las estrellas del prohibido ¿verdad Monou?” –murmuró el ruso como si el otro estuviera a su lado y pudiera oírle, con una mirada feroz en aquellos destellos azules - “hace milenios, el clan de las damas de Avalón aceptaron pagar el precio para asegurarse que la encarnación del archidruida entre las miembros de su clan, pero.... ¿cuál es tu interés en esto?. Fallaste tu cometido Kamui Oscuro. Es indignante que aún vivas, pero no toleraré que te interpongas en nuestro camino ahora...”
- “No hablo con usurpadores..” –murmuró Monou, a modo de respuesta, como si hubiera escuchado las palabras del niño, pese a la distancia y el hecho que el pequeño estaba dentro del vehículo- “sólo eres una sombra. Quiero ver al real”
Una fuerte punzada retumbó la cabecita del niño ruso y sus ojos se tornaron rojizos mientras un rictus de dolor aparecía en la cara infantil..
- “¡Vete, vete!” –murmuró en su ruso natal, con odio y ahogadamente, mientras se apretaba la cabeza con fuerza- “¡esto es cosa mía!.... nada más normal que yo venga a buscar a aquella estrella por mí mismo.. ¡le obligaré a trabajar para mí y hacer lo que yo diga!”
Monou pareció quedar sorprendido pese a la distancia. Era como si pudiera ver desde más de doscientos metros, los cambios sufridos por el pequeño ruso en su mirada...
- “¡Un auto bonito, Tarah!”
- “¡Apártense de allí niños!”
El adulto había quedado tan confundido que sólo entonces notó que un pequeño rubio y risueño habíase detenido ante el lujoso vehículo mientras la encantadora nena también rubia se ocultaba detrás del niño, pero la mirada del gentil y siempre afectuoso Connor tropezó con la mirada del ruso justo en los instantes en que los ojos de este último volvían a cambiar a un tono azul..
- “¿Eres tú quien busco, niñito?” –espetó el que estaba en el auto, mientras el rubio enmudecía al abrirse la puerta del vehículo con brusquedad- “siento tu poder... que usas apenas. La niña morirá pronto, pero tú y el otro... el que está en la casona... ¿cuál de ustedes es el archidruida?”
- “¡Oh.. oh.. oh!”
- “Vayan a su casa, de inmediato” –ordenó Monou, apareciendo junto a los aterrados rubios que temblaban de miedo ante la aparición y la expresión del otro niño- “no sé bien quien seas.. pero es mejor que te marches de aquí. La tríada habrá notado ya tu presencia, y dudo que les guste saber que estabas intimidando a estos dos”
Los azules ojos se enfrentaron con los oscuros de Monou y nada dijo. Cerró la puerta del vehículo y con un golpe seco ordenó al chofer que lo llevara a su casa con rapidez “antes que lo descubrieran” y desapareció como una pesadilla esfumándose en el amanecer..
Mientras los niños rubios estaban ocultos detrás del antiguo Kamui Oscuro...
- “Gra.. ¡gracias!” –el rostro de Connor se iluminó- “¡que valiente se veía!, ¡nunca había visto a alguien tan valiente, además de Morgan! ¿son así todos los hombres?, ¿puedo ser amigo suyo?.. ¡no conozco..!”
- “Es mejor que vayas a tu casa.. la nenita parece aterrorizada” –le tranquilizó el adulto con gesto amistoso- “vé y dile a tus tías y al niño que esta adentro lo que te pasó. Quizá sea bueno que no te acerques a extraños con poderes mágicos que sientas..”
- “¡Es que me dio mucha curiosidad!, le había visto en la escuela, pero sus ojos lucen diferentes... ¡creía que eran rojos pero hoy los ví azules!”
- “Son rojos” –murmuró pensativamente Monou antes de recordar algo- “¿Es cierto lo de la niña?”
El rostro de Connor se ensombreció, mientras apretaba convulsivamente la manito de la pálida nenita muda.
- “Morgan dice que no dejará que pase. Y yo le creo”
- “Entonces... no le des más problemas a Morgan, que supongo es el otro niño de la casa” –añadió- “por cierto. Dile que le estaba buscando un niño muy desconfiado de ojos verdes. ¿Le conoces?”
- “¡¡¿¿Li vino a verme??!!, ¡¿Hien Li vino a verme?!”
- “¡Hien.. ¡¡¿LI?!” –repitió Monou, asombrado- “¡que fortuna que le haya detenido a tiempo!. Bien, no sé a quien buscaba.. pero supongo que sí, vino a verte, o a quien llamas Morgan. Sin embargo sería mejor que le dieran algún tipo de salvoconducto que le ayude a pasar vivo por el bosque..”
- “¡Gracias!.. ¡que seguro y orgulloso luce, para ser hombre!” –un signo de interrogación apareció detrás del adulto- “¡ojalá le vea pronto!, ¡Vamos Tarah!”
El antiguo Kamui Oscuro les miró alejarse con un gesto de alivio, mientras al fin entendía porqué el pequeño de ojos verdes le había parecido tan familiar..
- “Es el joven Jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente, que ha venido a buscar consejo” –la figura encapuchada del Gran Sabio, guardián de la Sabiduría desde tiempos inmemoriales, le señalaba la gallarda y elegante figura de Shaoran Li, varios meses atrás entre los picos perdidos del límite entre China e India- “tiene grandes cargas, pero su mayor anhelo es la tranquilidad de la mujer que ama y el hijo de ambos, un niño que adora”
- “Su rostro me parece conocido.. pero no lo sé” –dudó entonces.
- “El Kamui Oscuro le conocía. Shaoran combatió en la Batalla del Preámbulo..”
- “¡Entonces no debe verme!” –se había cubierto el rostro con un manto- “¡no quiero que me vea!, ¿cómo puedo mirarle siquiera cuando yo estoy vivo y Kamui está..?”
- “Kamui Shirou, tu joven amigo, ofreció su vida por liberarte del oscuro poder que te había convertido en el Kamui Oscuro, contra tu voluntad” –le dijo el Gran Sabio, cuya figura estaba envuelta del todo en un capuchón oscuro- “y al hacerlo, venció al Kamui Oscuro que habitaba en tu interior, dándote una oportunidad de vivir”
- “¡No importa que yo no lo quisiera.. no importa que yo no lo recuerde!. ¡¡Este cuerpo y estas manos mataron a Kotori, mataron a Kamui y a muchos..!!”
- “No eras tú, Kamui lo sabía, y tu pequeña hermana también. Algún día tendrás que perdonarte por las atrocidades que esa posesión oscura te hizo cometer.. atrocidades que apenas puedes recordar. Ellos ya han pasado al mundo de los espíritus, bendiciéndote y deseando que seas feliz.. que vivas, por el tiempo que ellos no pudieron”
- “¡¡Pero lo que les hice!!” –murmuró- “y que nunca podré pagar. Ni siquiera luego de estos años de haberle servido como sirviente, nunca podré perdonarme.. estas manos los mataron.. estas manos..”
- “Estabas poseído por una fuerza oscura y siniestra. Parte del equilibrio. Si había un Kamui, debía haber un gemelo maligno. Esa fuerza te poseyó por ser heredero del Templo Togakushine.. no fue tu elección. Kamui lo sabía, por eso luchó y dio su vida por salvarte. Nunca hallarás la paz si no te perdonas”
- “El Gran Sabio tiene razón. La tuvo entonces, y la tiene ahora, al enviarme a vigilar a las druidesas” –pensaba Monou- “pero no es fácil. Y menos aún si las personas que conocían al Kamui Oscuro me ven.. todavía hay angustia en sus miradas al verme.. e incredulidad. La idea que está vivo les aterraría” –recordó que Eriol Hiragizawa y Touya Kinomoto le habían visto por apenas segundos- “ahora puedo recordar sus rostros como en un sueño.. en la pesadilla que el Kamui Oscuro les envolvió, junto con Sakurazuka. Por eso no deben verme.. no podría resistir el temor y el odio en sus miradas acusadoras”
El alto hombre que alguna vez tuvo el poder de destruir a la humanidad avanzó lentamente por la calle desierta..
- “Pero Shaoran Li va a necesitar hacer algo al fin. Sean niños o no, el poder de las estrellas del prohibido está despertando.. y cuando estén todos juntos, los seis, incluyendo el prohibido, nada evitará que este destruya todo, como indica la leyenda perdida” –suspiró- “el niño de ojos verdes... su vida y la del propio Shaoran Li peligran primero que ninguna si el prohibido despierta, porque las demás estrellas pueden elegir el camino a seguir.. la bondad o la oscuridad; pero el prohibido es el “dios de la destrucción”, la flama roja que consumirá todo a menos que lo evitemos” –se cubrió el rostro con las manos- “¿qué será pues ese ser?, ¿un alma atrapada en un destino que no eligió, como yo?, ¿o acaso alguien que sólo anhela el despertar de su poder para destruir a todos por placer?”
Con un profundo suspiro, el antiguo Dragón de la Tierra, el antiguo Kamui Oscuro marcó un papel que traía en las manos..
- “La leyenda perdida aún no ha sido descifrada.. pero date prisa, Shaoran Li. Porque
ahora estoy seguro que al menos hay dos estrellas despertando. ¿Es una de ellas el prohibido?, temo que eso sólo lo sabremos cuando puedas entender la leyenda que Cuyoh, la primera profetisa del mundo, anunció. ¡Si sólo hubiera alguien que tuviera su poder sería más fácil entender y saber que hacer con el prohibido!”
- “¿Prohibido?, ¿prohibido de que?”
Kujaku Hoshino ahogó un suspiro. Al parecer el haber sido castigado por primera vez en su vida había dejado a Rei Tsukishiro –que seguía dentro del cuerpo de Tao Hiu y viceversa- en shock y aún no pensaba bien, porque esas dos horas que su condiscípulo había pasado en detención él la había pasado tratando de ordenar sus ideas para contarle todo de la forma más clara posible.. pero era la tercera vez que lo repetía y Rei seguía sin entender.
- “No me dirás que es extraño. ¡¡Tu estás en el cuerpo de Hiu!!. ¿que es lo que no entiendes?”
- “......”
Kujaku suspiró.
- “Bien, lo explicaré de nuevo, y más breve, a ver si lo captas. Como que estar usando las neuronas de Hiu te está afectando” –murmuró mientras la mirada de Rei era MAS fría que antes- “Lo.. siento. ¿Esta bien?”
Un mudo asentimiento fue la respuesta..
- “Bien. Empezaré por el principio. Me ha costado trabajo aceptarlo, pero desde que más o menos tenía 6 años puedo ver cosas extrañas en mis sueños. Dormido, sueño que camino sobre una superficie de cristal o de agua.. a veces varía, pero no varía el hecho que veo mucha gente según camino en sueños y los reflejos que veo de esa gente, no son ellos mismos, sinó sus anteriores encarnaciones”
- “......................”
- “¡Se que suena muy loco, pero no puedo evitarlo!” –asintió Hoshino- “¡desde que mi familia se mudó de Tokyo, por los terremotos, empecé a soñar así!”
- “¿Terremotos?”
- “Los de hace ocho años..”
Rei asintió en silencio, frunciendo el ceño y prestando atención al fin. Ciertamente aún no acababa de digerir haber sido castigado –¡¡realmente aún no podía creérselo!!- pero los terremotos de Tokyo siempre le traían ideas raras a la mente: su propio coma, el “milagro” que representaba estar vivo, luego de que su cerebro había quedado médicamente muerto.
- “¿Me escuchas Tsukishiro?”
- “Continúa”
- “Pues.. eso. Sueño cosas desde entonces, veo personas y sus encarnaciones previas.. no siempre es agradable. A veces hay tanto dolor, sangre o resentimiento que me asusta. Pero cada vez que duermo profundamente, sueño.. sueño y sigo buscando..”
- “¿Qué?”
Kujaku Hoshino suspiró. Al fin había llegado a la parte más difícil de explicar.
- “Va a parecerte raro, pero si no lo digo a alguien explotaré.. y lo peor que puede pasarme es acabar en un asilo de locos” –aceptó- “la leyenda que conté.. en la clase de literatura.. ¿la recuerdas?”
- “Si”
- “Pues... yo... esto...”
- “Sin rodeos”
- “Es complicado, pero... el tiempo se inició como una forma de cuenta regresiva. Para saber cuando llegaría el fin del mundo”
- “......”
- “¿No dices nada?”
- “Has estado viendo demasiada televisión”
- “¡No!, ¿acaso no recuerdas los terremotos de hace ocho años?.. ¿el gran terremoto que la gente llamó “el terremoto del fin del mundo”?.. ¡ese terremoto fue simultáneo en TODO el mundo!, ¿cuan lógico es eso?”
- “Existimos aún”
Kujaku suspiró.
- “Si. Porque alguien evitó que el mundo colapsara. Alguien a quien las viejas leyendas llamaban “el Kamui” ¡estamos vivos porque esa persona venció a...!”
Rei negó con la cabeza levemente. Aquello carecía de sentido común, pero Hoshino continuó:
- “El punto no es el Kamui, el punto es que esa persona logró que reiniciar el tiempo.. para las fuerzas sobrenaturales, estamos en el inicio de un nuevo tiempo. Luego de la posible destrucción, Kamui le dio otra oportunidad al mundo y ahora ...”
- “Carece de sentido”
- “Hay cosas en el mundo que nadie puede explicar: la telequinesis, los espíritus, ¡el propio milagro de la vida!, ¡el alma!, ¡eso no significa que no sean reales!”
- “..........”
- “Como sea, el punto es.. que para las fuerzas sobrenaturales, la rueda del destino se ha reiniciado, por eso ahora, como en el inicio del tiempo, el dios de la destrucción volverá” –ante la expresión fría y escéptica, Hoshino insistió- “sé que suena loco, pero escucha: los seres humanos empezaron a contar el tiempo cuando ese ser hizo girar la rueda del destino”
- “¿Y esa rueda está en..?”
Kujaku ahogó un suspiro exasperado.
- “En un lugar perdido. Una ciudad perdida de una civilización tan antigua, que los seres humanos creían que eran dioses. Todo porque en ese imperio se reunieron los primeros seres humanos con magia”
Rei contuvo sus ganas de gritar. Aquello de “la magia” lo estaba volviendo loco. Podía creer –y había visto durante su niñez- que Tao podía manipular las aguas a su gusto aunque su mente científica trataba de encontrarle una respuesta racional que todavía no le hallaba, pero lo ocurrido la noche anterior: la imaginación de la pequeña Miriel y el desastre ocasionado por Tao –nada ni nadie iba a quitarle de la cabeza que padecía algún tipo de hipnosis con este asunto de los cuerpos intercambiados- había hecho que su legendaria serenidad pasara por una de las pruebas más duras.
¡Ahora venía Hoshino a contarle un cuento que seguro alucinó!
¿Acaso todos le veían la cara de tonto o que?
- “La magia es imaginación infantil”
- “La magia es real. ¡¡¡Lo que te pasa es ocasionado por magia!!!” –indicó Kujaku Hoshino perdiendo la paciencia- “por eso es que te cuento a ti esto, ¡a alguien tengo que decírselo!, ¿no lo entiendes?” –se sofocó, realmente lucía muy angustiado- “el mundo inició el conteo del tiempo cuando un ser llamado Ashura arrasó con aquella civilización de personas con magia ¡los primeros seres con magia de este mundo!, ¡la gente lo llamó en adelante el “reino celestial” porque creían que eran dioses!, pero ahora el mundo ha reiniciado el conteo porque el Kamui nos salvó ¡y Ashura, el “prohibido” vá a despertar!” –se notaba que Hoshino estaba bajo mucha presión porque soltó todo apenas sin respirar- “¡y al no haber reino celestial destruirá todo! ¡todo el mundo, toda la vida!. Sé que hay gente con poderes mágicos en el mundo, ¡pero yo no los conozco ni puedo ubicar a ninguno hasta ahora y quiero avisarles! ¡y si queda alguien de la descendencia del príncipe Ten-Oh les espera un destino cruel si Ashura despierta del todo!”
Aprovechando la pausa que su condiscípulo hizo para respirar al fin, Rei –que continuaba impertérrito, pese a aquel despliegue de lo que el consideraba como “imaginación desbocada” – replicó:
- “¿Crees ... eso?”
- “Quisiera no creerlo ¡yo mismo quisiera no saberlo! pero para mi desgracia lo sé y debo hacer algo por evitarlo, ¡no puedo quedarme callado!” –continuó pese al escepticismo de su interlocutor- “el Ashura, el ser prohibido que nunca debió nacer.. ¡que no debió haber renacido jamás! ¡¡está aquí!!, yo no puedo sentirlo porque no tengo magia, ¡sólo puedo reconocer las encarnaciones pasadas al ver a la gente en mis sueños! ¡sólo en sueños! ¿y sabes cuanto tiempo llevo buscando? ¡hay demasiada gente en el mundo!. Justamente, el hecho que yo recuerde, significa que Ashura ha renacido... y sus estrellas acompañantes también deben estar en este mundo..”
- “........”
- “Si, también poseen grandes poderes ¡porque ellos fueron los grandes reyes que usan la magia que aún vive en este mundo!: había quien podía crear espíritus animales de su propia aura, leí en un viejo libro que los médiums llaman a ese tipo de magia, “magia espiritual” y los seres creados con aura: shikigamis; otro de las estrellas del prohibido usaba su espada ¡para mover ríos!, otro de ellos..”
Mentalmente Rei deseaba gritarle a Hoshino que cerrara la boca. De preferencia si le caía algo como un yunque o algo así, ayudaría mucho a que él se sintiera mejor. ¿No tenía bastante con Tao?, toda esa mañana había estado deseando que a su mejor amigo le cayera el monte Everest encima y ahora no tenía tiempo ni ganas de pensar en esas fantasías que alucinaba Hoshino..
- “Persona equivocada. Busca un médium...”
- “Solo he pillado impostores, gurús falsos, embaucadores.. ¡Tsukishiro eres la primera persona que sufre efectos de magia real que conozco!, ¡necesito que me digas como te pasó eso!” –pidió serio- “sé que crees que es absurdo, pero esos grandes reyes renacieron y debo encontrarlos, a diferencia de Ashura, ellos pueden elegir como usar su poder; pero si Ashura usa su poder del todo: nada, ni nadie podrá detenerlo” –había un tono inflexible en Kujaku al decir- “destruirá toda vida. El Kamui debía librar una batalla contra los que deseaban purificar el mundo de la humanidad, en el fin de los tiempos hace ocho años. No sé bien cómo, ni quien era su enemigo.. pero era al fin del tiempo. Porque en esos momentos surgen las peores amenazas, ¡¡¡por eso marcan algo: inicio y fin!!, ambos se tocan, como en un círculo. Por eso, la victoria del Kamui marca el renacimiento del Ashura, el destructor de todo y debo evitar que asuma su poder total.. ¡debo hacer algo!”
- “No tengo ideas”
- “Sabía que no me creerías” –murmuró desalentado antes de añadir- “por favor, olvida esto.. y no me creas tan loco” –añadió- “Ojalá supiera el nombre actual de aquella hermosa señorita que ví en mis sueños. La Sacerdotisa que anunció al Ashura nunca reencarnará, pero cedió su poder a la reencarnación de Shara.. una mujer de ese remoto pasado cuyo único don fue amar y creo que eso es una esperanza. ¡He visto a la reencarnación de esa mujer en un sueño, hace poco!, ¡pero no sé su nombre!. Si lo supiera, te llevaría con ella, porque creo que necesitaremos toda la ayuda posible” –se sonrojó- “solo sé que tiene los ojos verdes más bonitos que he visto en toda mi vida”
Rei, que ya se alejaba –estaba impaciente, porque tenía que ubicar a Tao para que le devolviera al fin su cuerpo- se detuvo en seco por un segundo. ¿Ojos verdes?, ¿los ojos verdes más bellos?.. él conocía a alguien así, de hecho, tenía un amor platónico por aquella persona..
La hermosa Sakura Li.
¡Bah!, Hoshino no podía estarse refiriendo a la misma persona!, sólo era que su condiscípulo tenía demasiada imaginación... ¡magia!.El no creía en esas cosas.
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- “Aun no estoy seguro que esto vaya a salirnos bien, Mamoru”
- “Tu sólo hazme caso”
El pequeño y único hijo de Kaho Monouhi miró a su mejor amigo con algo parecido al reproche ¿cómo olvidar que todo ese lío era porque le hizo caso?, ¿acaso Mamoru olvidaba lo que le convenía o qué?.
- “Bueno niños.. ¿entonces?”
- “Esta todo listo, antecesora Li” –saludó Mamoru muy correcto ante la anciana espectro- “pero creí que quería ver a Hien antes de irse”
- “¿No crees poder enviarme de nuevo a donde estaba?” –rió la anciana.
- “Creo que puedo intentarlo” –insistió el hijo de Touya.
- “¡Ahí está el problema!”-suspiraba Kia.
- “Bueno niñito... en parte tienes razón. Quería que mi dulce Hien hablara conmigo, pero él no puede verme” –replicó con algo de tristeza- “además creo que le daría un susto. Mi propio nieto casi sufre de un infarto al verme..”
- “¡¡¿Tío Shaoran sabe que está aquí??!!” –se espantó Mamoru.
- “¡Estamos fritos!” –chilló Kia- “¡va a avisarle a mi mamá!”
- “¡¡¡¡Y a mi papá!!!”
- “Tranquilos, tranquilos! Shaoran cree que fue una pesadilla” –rió la anciana- “pero eso no es todo. Me guste o no, debo confiar en que Sakurita, mi nieto y mi bisnieto podrán afrontar lo que les espera.. y me ha tranquilizado saber que tengo una joven aliada en Li Manor, alguien que protegerá a mi bisnieto y a la vez apoyará a Sakura y Shaoran..”
- “No entiendo de que habla”
- “Ni tienes que hacerlo, chiquito” –rió- “cada día que estoy aquí ha sido una prueba a mi paciencia ¡no tienes idea de los frustrante que es ver lo que pasa y no poder hacer nada!, ¿sabes que ese pequeñito chino que conocí antes de morir ahora es un muchacho atolondrado que no nota que tiene una linda chica que lo quiere ante sus ojos?”
Mamoru y Kia intercambiaron miradas.. ahora entendían menos que antes.
- “El joven inglés debería charlar más con su cuñado sobre mujeres ¡a ese chiquillo le hacen falta algunas lecciones!” –se irritó- “además.. ¿quién dice que no he visto a mi bisnieto?” –rió de pronto.
- “¡¡¿Ha visto a Hien?!!” –saltó Mamoru.
- “Varias veces.. y a mi gusto. En su uniforme de escuela, haciendo deporte ¡en mitad de su clase!” –había estrellitas en los ojos espectrales- “¡ES UN NIÑO TAN LINDOOO!, no hay duda que se convertirá en un muchacho verdaderamente guapo cuando crezca, ¡es tan ágil y atlético como un gato!” –había profunda satisfacción en la espectro- “tiene la belleza femenina de Sakura en esa cara tan bonita y a la vez se parece mucho a mi Shaoran, además..”
- “¿Femenina?” –murmuró Kia en voz baja- “¿eso no es para chicas?”
- “Creo que si” –replicó Mamoru- “no sé lo que sea, pero no creo que a Hien le guste saber que tiene cara de nena”
- “¡Las pestañas más largas y espesas que si se las rizara!.. ¡y son muy rizadas también!”
Una gruesa gota orbitó sobre la cabeza de ambos niños.
- “¡Ahhh!, no hay duda que esos dos necesitan hacer más bebés.. ¡y pronto!. Ese nene es prueba que juntos hacen niños muy bellos y sería un desperdicio que no hicieran al menos media docena más” –afortunadamente Mamoru y Kia eran muy jóvenes para entender eso- “pero me siento contenta de saber que esa chiquilla cuidará a mi bisnieto, si. Eso sí. Aunque Hien y ustedes deberían ser más amables con las niñas también”
- “Yo aguanto a la torpe. Con eso tengo mucho” –replicó Mamoru, la última frase era lo único que había entendido- “pero Hien siempre es bueno con todas las niñas..”
- “No con todas”
- “Pues nunca le he visto ser duro con ninguna” –comentó Kia.
La anciana contuvo la risa ante la expresión de desconcierto en los niños y finalmente se colocó en medio de los signos de invocación que ambos niños habían dibujado. Por supuesto que NO estaban en el Templo Tsukimine. La sola idea de ser descubiertos a Kia le producía nervios y Mamoru no deseaba tampoco que la madre de su amigo les pillara. Con su mala suerte, lo primero que haría sería llamar a su padre para contarle y su papá andaba de muy mal humor últimamente..
Por eso estaban haciendo el susodicho conjuro detrás del Parque Pingüino.
- “Fue buena idea sacar esos letreros de “gente trabajando” Mamoru” –le felicitó el niño- “nadie viene por aquí, además que ya está oscureciendo. ¿De donde los sacaste?”
- “De una construcción real, al otro lado del colegio”
- “¿Y no les hará falta?”
- “¡Nosotros lo necesitamos más!”
Kia parpadeó, pero asintió sin decir nada. Finalmente habían logrado reunir todos los elementos necesarios para exorcizar el espíritu que habían traído por accidente ¡y su mamá no se había enterado, ni el doctor Kinomoto! lo cual era bastante positivo. Sin embargo no podía quitarse el miedo. Había visto a su madre hacer exorcismos y se había pasado esos días leyendo los rituales como poseído... ¡pero nunca había hecho uno! ¿y si algo salía mal?.
¡Porque ni de chiste permitía que Mamoru lo intentara!, ¡el no sabía nada y aunque veía espíritus no tenía aún ni la fuerza o preparación para hacer algo así!. La pregunta era si él podría. Educación no le faltaba.. pero era consciente que aún era muy niño.
- “¡Apresúrate!”
Concentrándose en lo aprendido, Kia empezó con el complicado ritual mientras su amiguito lo observaba con mucho interés y la espectro con cierta diversión. Ciertamente no había podido tironear de las orejas y decirle directamente a Ieran algunas verdades –la expresión que ponía Hien cuando hablaba de su abuela había indignado a la espectro ¡el pobre niño le tenía terror a Ieran!- pero si bien volvería al mundo de los espíritus, eso no quería decir que no había dejado “algunas disposiciones” muy peculiares a la joven May May, para que ella hiciera llegar ciertos mensajes suyos..
En el momento más conveniente.
¡Le hubiera gustado tanto quedarse!, pero sabía que era más seguro volver. Desde hace algún tiempo había empezado a sentir un aura oscura e incluso había visto en una ocasión al espectro del anterior Sakurazukamori, merodeando la ciudad. ¿Significaría algún problema para Sakura o su nieto?, esperaba que no, porque no había visto a ningún Sakurazukamori vivo... pero por si acaso, se había asegurado de dejar algo en la biblioteca personal de su nieto.. un aviso.
¡Ojalá lo leyera pronto!
Kia seguía recitando el conjuro con absoluta concentración y al fin, la anciana empezó a sentir que abandonaría de nuevo este mundo adonde la había traido de vuelta un descuido de ese lindo y malhumorado niñito -¡tenía el mismo temperamento que el doctor Kinomoto!, ¡lo que se hereda no se hurta!- pero entonces, en mitad del ritual, sintió algo..
Una presencia oscura y siniestra se acercaba, atraída sin duda por el conjuro de magia espiritual que estaba haciendo el pequeño hijo de la sacerdotisa del templo Tsukimine..
- “¡No.. no puedo..!”
Kia cayó de rodillas, sintiendo sus sienes y su energía agotarse en un instante. Podía repetir el conjuro mecánicamente pero no tenía ya la fuerza para que la magia obrara y eso le aterró..
¡Un conjuro de exorcismo incompleto podía ocasionar desastres!
La espectro podía volverse maligna, él podía morir, o podía dejar abierta la tenue línea entre este mundo y el otro.. todas estas ideas, desesperanzadoras y horribles cruzaron su mente, cuando sintió que no podía siquiera abrir los ojos..
- “¡Sigue!” –Mamoru había saltado junto a su amigo, y lo sostenía, pese a que su instinto le decía que algo horrible y peligroso se acercaba- “¡Vamos, termina!”
- “No....... no.... pue...”
- “¡Niños!”
El espectro empezó a sufrir... y los azules ojos de Mamoru notaron con terror que si no lograban terminar el conjuro Kia iba a morir en ese instante y el espectro....
- “No.. no.. pue...” –gimió su amigo, casi desplomándose- “no..”
- “¡¿Kia??!!, ¿qué te pasa?, ¿QUÉ TE PASA?!!”
El fuerte grito de Mamoru, combinado con su miedo a haber ocasionado una muerte motivó que una especie de aura blanca y azul rodeara el cuerpecito del hijo mayor de Tomoyo Kinomoto; apenas por un segundo completo sus ojos azules brillaron como zafiros sobrenaturales y con un gesto de decisión algo flotó a espaldas del niño.. algo extraño y sin forma definida... la misma fuerza que había empujado violentamente a Subaru Sumeragi, cuando éste tratara de matar al pequeño, en el Parque Ueno, en Tokyo..
El papel que Kia recitaba fue consumido por aquella aura blanca y azul y ante la sorpresa de la anciana espectro su paso al otro mundo fue simple y fácil. Incluso pudo pensar con asombro, antes de volver a donde pertenecía..
- “¿Qué clase de poder tiene este chiquillo?, ¡jamás sentí algo tan fuerte!.. ¡ni siquiera en mi Shaoran, aunque es muy diferente su poder!.. ¡ojalá lo hubiera sabido antes! ¡a Sakura y Shaoran les sería útil saberlo!” –sonrió al desvanecerse- “magia espiritual purísima y devastadoramente fuerte... ¡oh mi pequeño Hien, sé que serás más fuerte que tu primito algún día!”
El espectro se disolvió entre destellos blancos y azules y Kia notó con asombro que estaba vivo.. se sentía magníficamente y que Mamoru había caído sentado, mirando al espectro desvanecerse..
- “¡¿Cómo lo hiciste?!”
- “No.... lo sé”
- “¿Estas loco?, ¡iba a morirme!, ¡había esperado este tiempo para reunir mi energía espiritual pero no había sido suficiente! ¡y tú lo hiciste en un instante! ¡ni siquiera tuviste que decir el conjuro, ¿o si?”
- “No sé el conjuro”
Kia se puso serio. Casi siempre se dejaba llevar por las ideas de su mejor amigo, pero de pronto era muy consciente de haber descubierto algo grave ¡era simplemente IMPOSIBLE que Mamoru hiciera eso! ¡SIN CONJURO!.. ¡y encima que ambos quedaran frescos y fuertes como una lechuga!, ¡eso no tenía sentido!, ¡ni siquiera los Sumeragi, los líderes de la Magia Espiritual en todo Japón hubieran podido realizar eso sin conjuro! ¡y menos aún quedar fuertes y tranquilos como si nada hubiera pasado!
- “Mamoru.. escúchame. ¡Tienes que acordarte como hiciste eso!, ¡esto no es una broma!”
Mamoru estaba aún perplejo. Parecía tan o más confundido que Kia.
- “No.. no sé. Sólo.. tuve miedo” –estaba tan aturdido que por una vez en su vida no le dio vergüenza admitir que también se asustaba a veces- “no quería que murieras y tenía que hacer algo.. ¡como cuando Hien cayó de la torre del reloj el año pasado!, ¿te acuerdas?. El iba a morir y era mi culpa porque yo le dije que se subiera..”
- “Esa vez no hiciste nada raro. Sólo le serviste de colchón y te rompiste una pierna por su peso y..” –recordó como el cuerpecito del primo de su amigo había flotado en esa ocasión por varios segundos, hasta que al fin cayera con violencia sobre Mamoru- “¿acaso eso.. lo hiciste tú Mamoru?”
Los ojos azules le miraron confundidos.. ¿de que hablaba Kia?
- “Mi mamá me dijo que creía que tu tío o tu tía habían hecho flotar a Hien ese día. ¿Fuiste tú?” –le zarandeó, porque Mamoru le miraba como si hablara un idioma desconocido- “¡dímelo Mamoru! ¿has hecho algo raro antes? ¿lo has hecho? ¡acuérdate! ¡es importante!” –por primera vez en mucho tiempo, Kia se comportaba como “superior” que era de Mamoru, ya que si bien iban a la misma clase, el hijo de Kaho era mayor a Kinomoto por edad- “¡acuérdate de una vez!”
Mamoru parecía confundido. No lo sabía, pero el miedo a ocasionar una muerte –ese miedo que había empezado a sentir un año atrás, en el accidente de su primo- le había hecho obrar por instinto, pero fue haber sentido otra vez ese miedo –a la muerte- lo que le hizo recordar...
El parque Ueno.
El espectro de un hombre.. que se parecía mucho a su papá.
El lo había seguido hasta el túmulo del cerezo... y allí...
Allí..
Un hombre pálido y de amplia gabardina oscura apareció caminando hacia ambos niños a lo lejos y Mamoru reconoció a Subaru Sumeragi de inmediato, así como a la sombra espectral que estaba a espaldas del actual Sakurazukamori. Ese espíritu era el de Seishirou Sakurazuka, el asesino del papá de Kia, ¡el espectro le había hablado en el parque Ueno, se lo había dicho!, ¡había visto aquel extraño recuerdo de Sumeragi!.
El niño de ocho años marcado por el adolescente, con pentagramas invertidos en las manos.. la marca de la presa del Sakurazukamori...
- “Ese es un recuerdo de Subaru Sumeragi, el actual Sakurazukamori” –recordó las palabras del espíritu de Sakurazuka- “el adolescente era yo. Yo le marqué como mi presa siendo niño. Le perseguí por años, él me amó... pero yo no le maté por aburrimiento y porque era nuestro destino enfrentarnos después, como Dragones del Cielo y la Tierra. Sólo entonces, un hechizo en mi contra invocado por la hermana de Sumeragi, a quien yo maté antes, hizo posible que él me matara”
- “¡Mamoru, dime!”
- “Corre Kia.. ¡¡¡corre!!!”
- “¡¡¿¿¿Qué???!!”
El hijo de Kaho había estado tan concentrado en sacarle la verdad del origen de aquel poder a su amiguito que no notaba que un hombre se acercaba a ellos, pero Mamoru si lo hizo y tomando el brazo de Monouhi echó a correr con toda la velocidad que pudo, consciente de que el hombre estaba alzando la mano y que en segundos estarían atrapados en su ilusión..
- “¡Aléjate de él!” –llamas blancas atacaron al Sakurazukamori, justo cuando este empezaba con su ilusión y una furiosa Byakko lanzaba los más mortíferos ataques con los que contaba desde el aire- “¡aléjate tú y tu oscuridad, quien quiera que seas!”
Sorprendido, el asesino se dispersó en un revuelo de pétalos mientras la felina aún atacaba por algunos instantes más y Kia y Mamoru seguían corriendo casi sin respirar...
- “¡Para!, ¡ya no puedo!” –Kia, quien vestía el traje ceremonial de sacerdote de su templo, pero a su medida, cargaba la peor parte porque no podía correr con total libertad, además que no tenía la buena condición de Mamoru para los deportes- “¿qué fue eso?, ¿eso no era un tigre blanco?, ¿quién era ese tipo?, ¡me jalaste antes que pudiera verlo!”
- “¡¿No sentiste lo malo que lo rodeaba?!”
- “¡Perdóname, pero estaba viéndote a ti!, ¡creí que te ibas a desmayar!, ¡estabas en la luna!”
- “Byakko... Byakko nos cubrió y..”
- “¡Mi señorito!” –la felina aterrizó frente a ambos niños- “¿qué era ese hombre?”
- “¿Se fue ya Byakko?”
- “Si mi señorito, lo hice poner pies en polvorosa” –contestó la guardiana con orgullo- “pero ¿quién es?, ¡no me gusta la oscuridad que le rodeaba y tampoco la forma en que les miró!”
- “¿Crees que me vió? ¿qué realmente me vió?”
- “Creo que no. Le ataqué en cuanto le ví atravesar el letrero de “no pasar” que había al límite del parque, ¿ese tipo no sabe leer o que?”
- “¿Porqué estas aquí Byakko?”
- “Sentí a mi señorito en problemas. Hubo una explosión de aura, además tu mamá volvió temprano de su trabajo y anda nerviosa ¡no paraba de mirar por la ventana para ver si habían llegado ya, pero ni tú ni mi señorita Nadeshiko aparecían!, tu papá esta molesto, ¡me preocupé, por eso había salido a buscarles!”
- “¿La torpe no ha llegado a casa?”
- “Cuando salí ella entraba..”
- “¡Holaaaaa!” –protestaba Kia, agitando los brazos para atraer algo de atención- “¿alguien me dice que pasa?, ¡no estoy pintado aquí, ¿saben?!”
- “¡Oh, cierto!. Byakko, mi bestia guardiana, este es Kia, mi amigo. Kia, ella es Byakko” –dijo el aludido mecánicamente.
- “Gusto en conocerle, si es amigo de mi señorito”
Una gruesa gota orbitaba sobre la cabeza de Monouhi.
- “¿Así se presenta a un guardián mágico?”
- “No me vió. No me vió” –se repetía Mamoru con fijeza, mientras se miraba las manos, limpias de marcas- “no me ha visto.. Byakko evitó que me reconociera. ¡si, nada va a pasar!”
- “¡AYYYYYYYY!” –gritó entonces Kia.
La guardiana apenas tuvo tiempo de volver a su forma de gatita y esconderse entre los pliegues del traje ceremonial del hijo de Kaho, porque súbitamente el shikigami de Touya Kinomoto había hecho su aparición..
- “Tu papá también debe haber sentido eso raro que hiciste antes” –murmuró su amigo- “¡uf!, ¡que susto me dio!, ¡por un momento creí que iba a atacarnos! parece dispuesto a pelearse con medio mundo..”
Mamoru lanzó un suspiro y ambos niños siguieron al shikigami en silencio, mientras el pequeño Kinomoto trataba de pensar si era buena idea ganarse un castigo al decir la verdad a su papá sobre lo que pasó aquella vez en el parque Ueno –ahora si lo recordaba- o quedarse callado..
- “Al fin y al cabo Byakko evitó que ese hombre me vea ahora” –pensó.
Mamoru Kinomoto había tomado una decisión madura al hacer algo real por ayudar a Kia y al espectro de la antecesora Li.. pero su última decisión era propia del niño que era.
- “¡No podía quedarme callada Sakura!” –la voz normalmente alegre de May May interrumpió la investigación de Sakura y el lord británico al llamarla a su teléfono personal- “¡tienes que venir a casa en este mismo momento!”
- “¡¿Ya llegaste de la escuela May May?!”
- “Estabas tan distraída esta mañana al irte, que no notaste que hoy NO FUI a la escuela” –murmuró la muchacha, al otro lado de la línea- “pero..”
- “¡May May, no puedes faltar a clases cada ves que te da la gana de tomarte el día para renovar tu vestuario!”
- “De acuerdo, no lo haré más” –susurraba- “pero es mejor que vengas a casa en este mismo instante Sakurita.. ¡no vas a creer quien tuvo la desfachatez de presentarse aquí!”
- “¿Qué?, ¿de quien hablas?”
- “ ¡Esa zorra thugh está aquí! ¡acaba de llegar con toda su gente y ha tenido el descaro de pedir audiencia privada y...!” –Sakura estaba muda de la sorpresa- “ ¡oh, oh!, ¡se la acaban de dar!.. ¡esa zorra está aquí en la biblioteca, hablando a solas con Shaoran!, ¡ven rápido porque temo que esa tipa sea capaz hasta de drogarlo o violarlo!” –alborotó la chiquilla.
Como si Sakura necesitara estímulos. La idea de esa mujer a solas con su esposo la estaba matando.
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Eriol Hiragizawa se sirvió su dosis usual de whisky escocés con hielo y se recostó en su sillón de orejas favorito con gesto elegante y a la vez negligente, mientras su aguda mente no dejaba de organizar la información que poseía del modo más coherente posible..
- “La Caída de Famagusta ocurrió tras once meses de asedio de parte de los turcos” –recordó los datos que había conseguido tras investigar- “el mundo occidental se horrorizó al enterarse de lo ocurrido y más por la insólita crueldad con que fue asesinado el gobernador Bragadino, a quien se le empaló y se le arrancó la piel a tiras” –su mente voló a aquel recuerdo de Boisloire, al hombre que había ayudado al Caballero Hospitalario a escapar y se culpaba por no haber evitado la muerte de Ridolfo Mocenigo, pero más interesante aún era recordar los datos que había logrado encontrar tras lograr hackear crónicas de los sultanes de la biblioteca de Estambul, por internet- “el propio Sultán ordenó a Alí Bajá y otros generales la tortura y muerte del Gobernador, a quien culpaba por la muerte de su amada hija Roxelana, desaparecida tras haber sido secuestrada por un capitán veneciano, pocos días antes de la caída de Famagusta”
Capitán Veneciano.. Roxelana... de pronto las piezas del acertijo empezaban a tomar forma, pero leyó de nuevo algunos papeles con documentación haciendo un esfuerzo.. un diccionario de turco era útil -además de su facilidad natural para los idiomas- pero no podía leer eso tan fluidamente como quisiera y siempre podía haber algún error de interpretación..
- “Dudo que aquella Roxelana hubiera sido secuestrada en realidad..” –sonrió- “además.. ¿hum?” –sus ojos azules encontraron algo- “¿otra mujer? ¿Zobeida?.. ¿eran dos gemelas las hijas de ese Sultán?”
Leyó aquello tres veces más.. cotejando varios diccionarios.. ¡vaya sorpresa!
- “El Sultán Selim el borracho** tenía dos hijas gemelas, de las cuales Roxelana era su adoración” –hizo un gesto desdeñoso ante el singular apodo del Sultán de los turcos de esa época- “pero ambas desaparecieron cuando insistieron en visitar Famagusta, junto con la hija del gran Visir, que murió también días después de la desaparición de las princesas” –parpadeó al preguntarse mentalmente- “¿acaso todos murieron aquí? ¿sólo Boisloire sobrevivió?”
Unos leves golpecitos en la puerta lo sacaron de sus preguntas y Yoko ingresó con su paso mesurado de siempre..
- “Te había preguntado si le habías dado permiso a Miriel y a Tao de llegar tarde, Eriol” –inquirió la joven dama china, con cierta curiosidad reflejada en sus enormes ojos grises- “creo que no me estabas escuchando..”
- “No pequeña, temo que no te escuché” –replicó- “pero si, cenar temprano es buena idea. Y supongo que Miriel está con Tao, Rei y Kerberos.. tu sabes tienen que deshacer el poder de la card “change” en estos momentos”
- “¿La card “Change”?”
- “La que cambia de cuerpos a los seres, tu sabes...a noche el que estaba en el cuerpo de Tao era Rei.. no me dirás que no lo notaste ¿verdad?”
La muchacha china parpadeó asombrada y Eriol frunció levemente el ceño..
- “Estaba.. un poco distraída cuando llegué” –admitió- “si, bueno.. supongo que mejor es esperar a que lleguen. Al menos no me preocuparé más de Miriel..”
- “Anoche llegaste bastante distraída” –dijo el inglés suavemente, antes de decidirse a suspirar y por una vez en su vida dejar su orgullo de lado- “por cierto ¿dónde estabas?”
- “¿Los thughs tienen algo que ver con los turcos, Eriol?” –interrumpió su esposa, mirando los papeles en los que Eriol trabajaba- “esto es turco puro y antiguo..”
- “¿Cómo lo sabes?”
- “Aprendí turco de niña” –aceptó Yoko con tranquilidad, antes de añadir pensativamente- “de hecho, mi padre estaba en acuerdos para comprometerme con un hechicero turco cuando perdió sus poderes y por supuesto, al turco no le interesó una unión con una familia como nosotros.. pero me habían enseñado turco para agradarle” –le dio la espalda a su esposo y cerró los ojos como si recordara algo doloroso, aprovechando que Eriol no la veía, pero añadió- “pero nunca supe que te interesara ese idioma..”
- “De hecho no, pero estoy investigando algo” –una idea surgió en aquella mente astuta- “¿crees que puedas leer y traducirme fluidamente algunas crónicas turcas?.. hay varios volúmenes que he hackeado de la biblioteca de Estambul que están en un turco viejo, que no puedo leer con el diccionario”
- “¿Qué estás planeando?”
- “Mira, puede parecerte extraño.. pero Shaoran tuvo una encarnación previa.” –Yoko ahogó un gesto de sorpresa- “. y al parecer hay algo que no está muy claro en la forma como murió entonces”
- “¿Cómo sabes eso?”
- “Shaoran me lo comentó y me pidió que investigara eso.. pero no pareces muy sorprendida.. ¿sabías tú algo de esto?”
Yoko estuvo a punto de decir que lo sabía de la boca de Sakura.. pero aquello hubiera llevado a explicarle a su esposo que su amiga había visto que la antigua encarnación de Akasha tenía algo que ver con la versión de Shaoran en ese pasado.. y a la vez era una GRAN forma de que Shaoran se enterara de eso..
Porque los hombres eran hombres, y era claro que Eriol iba a comentárselo a su amigo cuando lo viera, lo que haría que Sakura tuviera mucha vergüenza, eso; fuera de que la antigua card captor les había contado a ella y Tomoyo sobre aquello como confesión femenina..
Y no podía cometer tamaña infidencia.
- “Me sorprende saberlo” –dijo a modo de respuesta- “pero puedo leerlo si quieres”
Su esposo asintió y la muchacha empezó a leer varios textos en la pc personal de Eriol, a la vez que el inglés aún tenía algo en la cabeza..
Yoko no le había respondido cuando preguntó que había estado haciendo la noche anterior.
Pero otro que no podía dejar de pensar en la noche anterior era Touya Kinomoto, que había ido a recoger a su esposa a la revista más temprano que de ordinario y había gruñido nuevamente de más al encontrarla saliendo con aquel contador y rodeados de auditores de hacienda -que efectivamente habían hecho una visita sorpresa a la empresa- habiendo tenido por ello que esperarla un rato –algo que no mejoró el humor del médico- hasta que la joven diseñadora al fin pudo acomodarse en el vehículo de su esposo camino a casa..
- “Y esa card “Change” o lo que sea, era el motivo de la histeria de Yukito y Ayame anoche” –comentó acremente mirando a la carretera y no a su esposa- “Yuki me lo contó esta tarde cuando almorzamos. Al parecer está decidido a empezar a preparar a Rei para.. para cuando la hija del inglés termine de capturar las cards”
- “¿Sigues enfadado?”
Un tirante silencio fue la respuesta elocuente que recibió Tomoyo.
- “Touya ¡por favor!” –dijo suavemente- “El señor Higarashi es un profesional muy capaz y ya te he dicho que está comprometido para casarse, así que no tienes que sentirte celoso. Anoche fue a casa para avisarme de esta visita.. tiene un amigo en Hacienda que le dio el dato y..”
- “Eso no fue lo único que me molestó anoche”
La diseñadora suspiró.
- “Querido, yo también lo lamento pero tienes que prometerme que no serás tan cruel con Sakura, a veces creo que la única forma en que entiendas es cuando pasas por lo mismo que ella y..”
- “Y lo que yo piense al respecto no te importa ¿cierto?”
La diseñadora suspiró de nuevo y más profundamente. ¡Cielos!.. ¡a veces era tan difícil charlar con él!.
- “Me dijiste que la prohibición a Shaoran era indispensable.. pero no por más de un par de semanas y también admitiste que ibas a mentirle a él y Sakura para que no pudieran estar juntos hasta que le hombro de él se recuperara del todo” –hizo una pausa- “¡esos son meses, Touya, meses! ¡y aceptaste que hacías eso por diversión!”
- “Algo de mesura no le sentará bien a aquella monstruo. Además, yo no hago esto para que mi hermana sufra. ¡Al que me divierte hacer sufrir es a él!”
La hija de Sonomi se recostó sobre el pecho de su esposo..
- “Por favor, diles la verdad. Aunque yo se los dijera, Sakura tendría miedo de estar perjudicando la salud de Shaoran.. ¡por favor!”
- “No me dá la gana. Ahora menos que nunca” –gruñó.
- “¡Touya!”
- “Te lo dije anoche antes de que me pusieras de patitas en la habitación de huéspedes... ¡Shaoran Li es un idiota que se merece eso!, ¡pudo matarse con esa caída!, ¡tal vez esta lección le ayude a ser más cuidadoso!”
- “¡¡No es algo que tú debas decidir!!”
- “¿Y qué vas a hacer?, ¿obligarme a vivir en la habitación de huéspedes??!”
La diseñadora abrió la boca con sorpresa ante el tono profundamente herido con que su esposos había dicho esa frase. Ciertamente ella se había “solidarizado” con Sakura la noche anterior pero nunca esperó que Touya se pusiera tan terco, y mucho menos que lo tomara como algo personal, pero el médico bajó del vehículo con rapidez antes de ingresar a su casa con paso rápido, mientras Tomoyo le seguía con preocupación, la misma que aumentó al saber que ninguno de sus niños había vuelto a casa..
- “La pequeña Nadeshiko ha llamado por teléfono, diciendo que estaba con una amiga, e iba a retrasarse, pero Mamoru no ha llamado, señora” –informó Megumi.
- “¿Cómo que no?”
- “No doctor, no ha llamado”
- “¿Quién demonios se ha creído ese mocoso?, Tomoyo..” –al volverse vió que su esposa marcaba ya el numero del teléfono móvil que Mamoru tenía, igual que su hermana- “¿qué?”
- “Está apagado..” –contestó su esposa, con un toque de pánico.
- “Bien, cuando llegue ese crío, va a oírme” –refunfuñó, pero añadió al verla palidecer- “¿qué te pasa?”
- “No lo sé Touya.. no me gusta que Mamoru no nos haya avisado..”
- “Te digo que ya llegará”
La hija de Sonomi asintió débilmente y se dirigió a la cocina a ayudar a Megumi con la cena, pero pasados casi media hora el médico se acercó hasta su esposa..
- “¿Aún te preocupa?. No siento nada de magia oscura cerca.. al menos no..”
El estremecimiento del médico fue instantáneo. Algo muy poderoso estalló por apenas un segundo y Byakko salía ya de la casa volando a toda prisa..
- “Voy a buscar a los niños” –la voz de Tomoyo lo hizo volver a la realidad- “si dices que no hay mala magia cerca te creo pero no me siento cómoda aquí y...”
- “Vamos, yo te llevo” –asintió, sin decirle lo que sintió porque ya era bastante la intuición maternal de Tomoyo- “espera..”
Mientras el médico se concentraba en invocar a su shikigami
- “¿Touya?”
- “Vamos, hay que seguirlo” -añadió abrazándola- “¡ese mocoso!, voy a regañarlo hasta que me canse por preocuparte así”
- “No, discúlpame” –murmuró apretada contra su pecho- “por todo. Lo siento..”
- “Perdóname tú a mí” –replicó acariciando la mejilla de ella- “sé que soy un imbécil casi todo el tiempo, supongo que es tu derecho echarme de la habitación cuando te dé la gana”
La muchacha le devolvió el abrazo con fuerza y el médico se estremeció.
- “No digas eso” –gimió la voz femenina- “no puedo dormir cuando no estás a mi lado”
- “Ni yo, pequeña.. ni yo. Pero te prometo que mañana mismo le diré a Sakura y a ese idiota la verdad de su tratamiento.. ¿de acuerdo?”
- “¿Haces esto por.. volver a nuestra habitación?”
- “Lo hago porque odio verte preocupada por ellos, ya bastante tienes conmigo y los niños” –aceptó- “y no tienes que dejarme volver a nuestra habitación si no quieres”
- “¿En serio?” –murmuró bajito- “porque no iba a permitirte volver a la habitación de huéspedes aún cuando no hubieras ofrecido decirles la verdad a Sakura y Shaoran..”
El médico dejó escapar un involuntario “¡que idiota soy!” cuando entonces ambos esposos vieron a Nadeshiko llegar a su casa, cayéndose un par de veces antes de llegar hasta ellos, pero diciéndoles al llegar que su hermano iba a hacer una “tarea escolar” con Kia Monouhi, y que al no tener batería su equipo telefónico, le había pedido a ella que avisara..
- “¿Y ahora, Touya?, ¿le buscamos?, ¿y el shikigami?”
- “Si algo grave le pasa lo sentiré por el shikigami, que lo protegerá hasta que lleguemos. Aunque sospecho que ese mocoso debe estar jugando con Kia algunos hechizos.. voy a tener que denunciar a esos dos con Kaho.. aunque seguro que ella ya notó lo de hace un rato.
- “¿Que pasó hace un rato?”
- “Un estallido de magia espiritual inmensa.. apenas un instante, pero lo fue. Nunca había sentido ese poder en Mamoru.. supongo ahora, que era Kia”
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La mirada de Miriel estaba llena de esperanzas en un futuro no muy lejano cuando se encontró con Tao y Kerberos. Y hablo de Tao, el verdadero Tao –es decir, de aspecto era Rei- pero el chico parecía estar inusualmente callado. Si eso era raro en Tao, lo era más ahora porque había sido muy ruidoso al destrozarle la reputación a Tsukishiro ese día, porque incluso cuando horas atrás había hablado con Miriel, Tao había sido como siempre.. ruidoso.
Ahora, por el contrario, parecía estar alelado. Arrastraba los pies, y hasta se veía algo humilde.
¿Qué le pasaba ahora?
¡La adolescencia!
- “¿Dónde estabas Kerberos?” –quiso saber la niña- “ya casi anochece..”
- “Hay otra card cerca Miriel, pero mejor salimos de esto de una vez” –dijo el simpático guardián, con falsa despreocupación- “¡no sea que se queden así más de lo necesario!”
- “¿Hay otra card? ¿dónde? ¡no la sentí!”
- “Andabas muy triste.. eso debe ser. ¡Pero para eso está el Gran Kerberos!” –se auto proclamó- “pero descuida.. hay que acabar con esto lo antes posible”
- “¿Y el viejo Rei?”
- “¿No viene contigo, Tao?”
- “No”
Lo que ninguno sabía era que a Rei le estaba costando trabajo deshacerse de Hoshino, que quizás por aferrarse a alguien, le había seguido cuando el chico intentó marcharse..
- “¡Pero es que tienes que ayudarme!” –pedía- “anoche he soñado con uno de ellos. ¡Ya sé que una de las estrellas de Ashura está aquí!, ¿no lo entiendes?.. de todas maneras iba a tener que buscar la forma de que me ayudes, ¡tu papá tiene registro de todos los alumnos del campus!”
Rei se detuvo en seco. Estaba preocupado por llegar tarde para el “cambio” pero la mención a su padre le sorprendió.
- “¿..?”
- “Te digo que he visto la actual encarnación de una de las estrellas de Ashura” –replicó el otro, respondiendo a la muda interrogante.. como que de pronto Kujaku Hoshino también empezaba a entender los mínimos signos y especialmente silencios que usaba Rei para comunicarse- “¡Y llevaba el uniforme del campus!, ¡por eso necesito ver la base de datos!”
- “No puedes estar seguro..”
- “Si, lo estoy. Y si me hubieras prestado atención entenderías: anoche al fin dormí.. y estuve buscando a la señorita de ojos verdes, pero no la hallé. Con quien si me crucé en sueños fue con un niño.. ¡un niño que tenía el uniforme del campus! ¡era de primaria!”
- “¿Duerme con uniforme?”
- “Las personas se ven de muchas formas en mis sueños. Puedo verlos alguna vez con ropa de policía, si lo son, o con ropas de diario.. ¡¡o hasta con pijamas si!” –se enfadó Hoshino- “¡y no digas que cambian de guardarropa en mi sueño porque yo mismo no sé!”
- “Debo irme. Solo”
- “En serio. Si me ayudas con eso.. no te molesto más” –le pidió el otro- “mira... vi el reflejo en el agua y era una de las estrellas de Ashura: quien tenía la primera bestia mítica hecha de su propia aura.. la legendaria bestia azul y blanca: Garuda. Por eso me sorprendió tanto ver ese reflejo en un niño de primaria que vestía el uniforme del colegio”
- “Seguro soñaba que estaba en clases” –la paciencia de Rei tenía un límite, y el chico descubría que podía ser sarcástico si le provocaban- “¿no dices que hablas con la gente en sueños? ¿porqué no le preguntaste su nombre a ese niño?”
- “¡No pude!, apenas si lo miré y desapareció!.. supongo que despertó de pronto. A lo mejor lo despertaron o se cayó de la cama o..”
- “En serio Hoshino, debo irme”
- “Necesito que me ayudes a ver el registro de todos los niños de la primaria. Sé que son más de 1,000, pero ¡es necesario!. Basta que encuentre a uno de las estrellas. Si manifestó ya su poder, las otras le buscarán.. ellos se llaman entre sí y debo evitar que todos se reúnan ¡con pleno uso de su poder!, ¡allí si que Ashura despertará!”
- “Prometido” –asintió Rei, desesperado por marcharse- “búscame mañana”
Kujaku le dejó marchar entonces, suspirando de alivio. El chico era consciente que Tsukishiro le creía loco, pero no tenía más remedio. Aunque había tardado años, al fin tenía una pista sobre una de las estrellas de Ashura pero sentía que se acababa el tiempo. El reflejo había sido tan claro que solo significaba una cosa: aquella estrella había despertado ya su poder. Y ya no quedaba mucho tiempo. Las estrellas podían elegir entre usar su poder para bien o para mal... pero el prohibido.. ese no. Si ese despertaba...
Era el fin de todo.
- “Al menos espero que no hayan demasiados niños de cabello castaño y ojos azules” –pensó antes de alejarse- “pero estoy al fin cerca de uno. Y de los buenos”
- “¿Has visto a Tsukishiro?” –le interrumpió Naru Kiyama de pronto.
Hoshino se detuvo en seco, totalmente sacado de onda.
- “¿Se referirá a Hiu en el cuerpo de Tsukishiro o a Tsukishiro en el cuerpo de Hiu?” –pensó, hecho un lío- “eh... no. ¿No te vi con Rei Tsukishiro hace un rato?, es fácil distinguir su aspecto.. tu sabes, el pelo plateado y..”
- “Si. Pero debo hablar con él. Ahora”
Naru estaba muy seria. .. y a Kujaku eso le dio un mal presentimiento.
- “Presiento que esto va a salir bien” –reía Kerberos tratando de suavizar algo el ambiente- “¡ja, ja, ja!”
Rei le lanzó la mirada “hielo ártico” desde los ojos de Tao Hiu y Miriel contuvo la risa.
Pese a todo, Rei seguía siendo Rei..
- “Es mejor que empecemos.. ¿Tao?” –el aludido asintió y el pelo de plata se movió apenas- “de una buena vez..”
- “¿Es buena idea hacerlo aquí?” –quiso saber Rei, el verdadero- “estamos muy cerca al colegio..”
- “Yo propuse el parque Pingüino, pero ustedes no quisieron... aunque creo que fue lo mejor” –dijo Kerberos algo inquieto.. sentía demasiado bien aquella magia tan poderosa y oscuridad en dirección al referido parque- “vamos, que casi anochece”
Una extraña y tremenda fuerza llamó la atención de tres de los cuatro allí reunidos, porque Tao también sintió eso. Una GRAN fuerza.. tremenda, fiera, terrible pero insegura e inquieta... apenas un segundo.
Sakura, camino a su casa, Shaoran dentro de Li Manor, así como Eriol y Yoko en la embajada al igual que Touya, la sintieron. Al igual que muchos miembros del Concilio.
- “¿Qué rayos? ¿lo sentiste, enana o aluciné?” –preguntó Tao- “fue un toque.. pero..”
- “Fuerte”
- “.....”
Rei alzó una ceja en muda pregunta a Kerberos, pero el peluche no lo miraba. De hecho, él sentía un tipo de energía similar a la suya.. y eso sólo le decía algo. No era el único guardián mágico como creía... ¡y por si fuera poco la card estaba cada vez más cerca!, ¿qué pasaba ese día?..
- “Mejor nos apuramos Mirielita” –pidió, nervioso- “¡vamos!”
La niña asintió. Sabia que había una card cerca y era mejor empezar de una vez..
- “Llave que guardas los poderes...”
- “No tengo poder para detener eso Dama Li”- saludaba Lo Chum, mayordomo principal de Li Manor, abriendo la puerta del automóvil de Sakura, mientras ella saltaba al pavimento con rapidez- “esa gente se presentó hace algún rato y la Dama Mayor autorizó que entren y..”
- “¿Dama Ieran lo autorizó?”
- “Si mi Señora”
Apenas permitiéndose un gesto de sorpresa, Sakura avanzó a toda prisa por hasta ingresar por la puerta principal de la residencia que consideraba su hogar, la más amplia, grande, lujosa y bella de todo el complejo de construcciones que constituían Li Manor..
- “¿Y Hien?” –preguntó rápida al llegar, mientras May May salía con cara de complicidad- “¿está Hien en casa?”
- “Le acabo de llamar por teléfono y dice que está en camino.. ¡yo nunca hubiera dejado a mi lindo primito solo con esa gente Sakura!”
- “May May, estate atenta a que llegue, por favor. Yo pongo las cosas en su lugar aquí ahora mismo” –se detuvo en seco mientras dejaba su cartera en la salita principal- “¿dónde están?”
- “En la gran antesala del despacho de Shaoran, ¡esa thugh lleva buen rato con él a solas Sakurita!, ¡hasta hicieron salir a tío Hin Lu y..!”
Sakura ya no escuchaba nada..
- “¿Me pediste una audiencia privada para que escuche eso?” –se sorprendía Shaoran, media hora atrás, alzando una ceja con sorpresa, tras acomodarse en una elegante y cómoda butaca de su biblioteca, invitando a Akasha a sentarse al frente, aunque la thugh insistía en estar de pie ante él- “no entiendo”
- “Siempre he sentido un gran aprecio por Sakura. De hecho la admiro profundamente..”
El joven jefe había parpadeado con sorpresa.
- “Creía que no te agradaba. De hecho, recuerdo que alguna vez tuve que ordenarte que te mantuvieras apartado de ella y mi hijo, la forma en que hablabas de Sakura me ponía nervioso” –aceptó- “sé que era injusto pensar así pero..”
- “Pero soy sólo una thugh, ¿verdad?” –había lágrimas casi artísticas brillando en los ojos ofendidos y llorosos de la mujer y Shaoran se sintió terriblemente mal- “descuida.. todos siempre piensan así”
- “No, no.. lo siento” –pidió cambiando su expresión cautelosa en una mucho más sincera, de hecho, se sentía terriblemente mal por haber sido tan duro con la mujer- “sé que todos hemos sido injustos contigo, pero te prometo que todo vá a cambiar de ahora en adelante..”
El joven Jefe adelantó una mano en un gesto que pretendía ser amistoso, pero la thugh se sentó en el suelo a sus pies, besando la mano masculina..
- “Es por eso que admiro tanto a Sakura” –dijo mirando al suelo pudorosamente, con una sonrisa que pretendía ser sincera- “es una persona tan alegre, tan vital.. tan encantadora..”
- “Si” –la imagen de la antigua card captor apareció ante la mente de Shaoran y el joven jefe pareció caer casi en ensoñación, al punto que un destello de ira brilló en los ojos de la thugh- “Sakura es... alguien única. Soy el hombre más afortunado del mundo”
La mujer devoró su rabia tras una sonrisa falsa..
- “Por supuesto, por supuesto.. por eso la admiro tanto. Por su carácter, su personalidad.. eso la hace digna de un hombre como tú” –dijo suavemente, con cierto airecito triste- “en cambio yo... soy sólo una asesina..”
- “No.. no digas eso” –Shaoran salió de su ensoñación con su esposa para notar al fin el compungido rostro de la thugh y eso lo llenó de compasión y embarazo- “ahora todos ustedes van a tener una nueva vida.. la vida que merecen..”
- “Que merecemos..” –repitió la otra con aires de nostalgia, pero mirando la expresión triste del joven jefe por el rabillo del ojo- “si.. claro” –suspiró para tener un mejor efecto- “¡Oh Shaoran!, ¿recuerdas cuando éramos niños?, ¡entonces yo era tan diferente.. ¿te acuerdas?”
- “Solías esconderte detrás de las paredes cuando te miraba” –recordó con una leve gotita sobre la cabeza- “bueno.. supongo que yo no era precisamente amigable, y tú eras tímida”
- “Pero mi padre vino a buscarme mucho después.. y todo cambió” –volvió a suspirar, esta vez más profundamente, lo que motivó que sus senos se movieran un poco contra el cuerpo de él- “no era tan diferente a las otras mujeres cuando era niña, ¿no Shaoran?”
- “Nada de lo que te ha pasado ha sido culpa tuya” –comentó Shaoran con simpatía.
La thugh descubrió con asombro que Shaoran ni siquiera había vislumbrado el movimiento de sus pechos..
- “Pero...” –improvisó rápida, pues esperaba enardecerlo con ese gesto pero Shaoran ni cuenta se daba- “eh.. bueno.... entonces era como cualquier mujer. Supongo que Sakura era casi como yo, cuando era niña”
- “Ella era alegre y encantadora” –sonrió Shaoran, pensando otra vez en su esposa.
- “Si.. claro ¡se nota!” –la thugh trataba de encontrar una forma de poder captar su atención y contar lo que quería- “pero... ahora que lo pienso.. no somos muy diferentes Sakura y yo.. es decir ¡mírame!” –el joven jefe se sorprendió por su tono, pero la miró fijamente- “ahora nuestras vidas son diferentes, pero nos parecemos.. yo también pude tener la vida que ella tiene, ¿no lo crees?”
Shaoran volvió a parpadear, confuso. El y Akasha se habían visto fijamente por instantes, muy cerca uno del otro.. pero no acababa de entender a donde quería llegar la thugh.
- “Sakura es Sakura, y tú eres tú” –continuó- “No es bueno quejarte del pasado.. mira el futuro, Akasha.. es lo mejor”
- “Si.. lo sé. Por eso mi mayor anhelo es hacerme amiga de Sakura.. con tu aprobación, por supuesto” -añadió desolada- “pero creo que ella me malinterpreta.. es como si.. ¡me despreciara!” –gimió.
- “¡Oh, eso es imposible!, ¡Sakura sería incapaz!”
- “¡Soy una asesina Shaoran! ¡tiene motivos para despreciarme!” –gimió otra vez.
- “No, eso no. Sakura es incapaz de algo así. Ella no trata mal a la gente.. por eso todos la aman..”
- “Yo había venido a verte la noche de tu accidente, ¡estaba preocupada por el futuro de mi clan!.. ¡pero creo que ella pensó que yo había sido muy atrevida y..!”
El ceño del joven jefe se frunció levemente.
- “Te había prohibido acercarte a Li Manor, bajo pena de muerte” –indicó- “¡¿me desobedeciste?!”
- “¡¡Mi vida no vale nada y debía saber si los planes para limpiar la reputación de mi clan iban a continuar!” –sollozó- “¡sé que merezco la muerte pero estaba tan angustiada...!”
Las lágrimas se hicieron presentes al fin, y Shaoran no pudo evitar acariciar la cabeza de la mujer, en un gesto que era más como si la viera como una mascota castigada y arrepentida..
- “De acuerdo.. de acuerdo. Esta vez, y considerando tus intenciones.. no importa”
La mujer sollozó falsamente sobre las rodillas del joven jefe.. por un rato más.
- “¡Gracias! ¡gracias!, pero temo que a Sakura aquella visita le pareció una insolencia y creo que no le agrado..”
- “Sakura es incapaz de detestar a alguien..”
- “No, yo sé que ella es inteligente y dulce.. además de ser muy trabajadora” –sonrió mirándolo entre lágrimas falsas, acurrucándose entre las rodillas del jefe- “trabaja tanto, que hace algunas noches casi se desmaya en una cafetería..”
- “¿¿¿¿Qué, qué???!!!” –Shaoran pegó un salto en la butaca, ahogando por el brusco gesto un rictus de dolor en su hombro lastimado- “¿qué ella se desmayó?, ¿pero cómo sabes eso?, ¡no me dijo nada!”
- “¡Es tan dulce y buena que no quiere preocuparte!, ¡todo lo que hace es por ti!” –sonrió, con los ojos más brillantes que nunca- “además..” –añadió suavecito y con voz casi musical- “no llegó a desmayarse, un extranjero amigo suyo la recogió en sus brazos antes que lo hiciera..”
- “¿Cómo?”
Shaoran no pudo decir más. De hecho, estaba imaginando la escena –Sakura en brazos de otro tipo- y no le gustaba nada, por eso estaba a punto de apartar bruscamente a Akasha cuando esta continuó...
- “¡Pero ella te adora!.. ¡seguramente que ese desmayo le ocasionó el cuidarte tanto!, por eso se merece cada instante de descanso y charla con algún amigo..”
- “Si... claro”
Shaoran murmuró eso casi masticando las palabras y Akasha continuó en el mismo tono dulce y meloso..
- “Ella es una persona admirable, valiosa, lista y que te adora. Ese día charló mucho con ese extranjero... un lord de pelo plateado, muy maduro, sereno, muy elegante. Incluso intercambiaron algunas palabras en un idioma extraño..”
Algo parecido a un puñal pareció atravesar el corazón del joven chino..
- “¿Idioma extraño?” –susurró perdiendo el color.
- “Mahat estaba tomando un café cerca.. ya sé que mi lugarteniente no te agrada, pero sabes que es muy bueno en idiomas ¡conoce más de 17 idiomas además de dialectos!.. y no pudo identificar el extraño lenguaje que Sakura y aquel occidental hablaban... le sonaba a algún tipo de dialecto hindú pero Mahat no está seguro..”
Shaoran sentía las sienes latirle con violencia. De pronto todo pasaba por su cabeza a velocidad relámpago: el primer “trance” de Sakura, cuando empezó a llorar por aquel hombre que había amado en su encarnación previa, las veces que había murmurado y llorado por aquel hombre de un pasado perdido, después de que él le había hecho el amor..
Apretó el puño sano en su regazo, mientras las melosas palabras de Akasha seguían hiriendo sus oídos, pero él se sentía morir en aquel instante. El idioma extraño... aquel era el vínculo. ¿Acaso Sakura había encontrado al fin.. a ese hombre o a su reencarnación?..
- “Te digo, ¡ella solo piensa en ti y tus intereses!. Hoy mismo uno de mis más jóvenes miembros del clan, que estaba trabajando de limpieza en el edificio de ese hombre la vió llegar esta tarde, muy temprano a ver a este lord. ¡trabaja tanto por la empresa del Concilio!” –sonrió- “hasta que el miembro de mi clan se retiró.. tenían más de 4 horas encerrados los dos solos en el despacho de ese caballero ¡y nadie podía entrar ni molestarlos!”
Shaoran quería gritar...
- “Te lo digo.. ella te adora, por eso la admiro.. la admiro tanto como a ti”
La astuta mujer besó la mano apretada de Shaoran y bebió un poco de la sangre que manchaba la palma –el jefe había apretado su puño como un vicio, hasta hacerse sangrar- mientras apoyaba su cabeza en el regazo del atormentado joven que apenas si notaba su presencia, pero entonces la puerta se abrió con estrépito y los ojos verdes de Sakura miraron la escena con incredulidad mientras la thugh se ponía de pie con rapidez y Shaoran tenía una extraña mirada..
- “¡Que gusto en verte Sakura!” –saludó Akasha con una sonrisa brillante antes de añadir- “creo que es mejor que empecemos la reunión, ya que incluso tenemos la agradable compañía de la dueña de casa..”
Las chispitas que brillaban en la mirada de la thugh eran de reto y satisfacción. Sabía que había clavado una espina que esperaba, matara la confianza de Shaoran en Sakura y ahora sólo quedaba continuar siendo amable y astuta. Ambas mujeres se miraban en silencio mientras los demás miembros de los thughs se acomodaban en el despacho, junto con Hin Lu, que se colocó de inmediato al lado de su Señor..
- “¿Qué te pasa Shaoran?, ¿estas bien?.. estás muy pálido, quizá debas descansar..”
El secretario lamentaba terriblemente haber dejado solo a su señor con aquella mujer. No porque creyera que Shaoran corría peligro alguno con ella sinó porque era obvio que su jefe no estaba para ocuparse de asuntos de trabajo, como seguramente había sido el motivo de esa charla.. según él.
Pero no había tenido remedio. Shaoran había ordenado, desde que le desataran de la cama donde le amarrara el doctor Kinomoto a que se llevara a cabo la reunión y después había accedido al pedido de Akasha de una reunión “privada”. Y la palabra del Jefe del Clan Li y Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente era ley en Li Manor.. aunque Hin Lu estuviera convencido que no era buena idea.
- “No, la reunión debe empezar” –Shaoran tomó el aire que sentía le faltaba, pero disimuló tras toser un poco ahogando el profundo dolor que sentía.. no sólo por su lesión, sinó especialmente en su propio corazón- “En algunos días la ceremonia de reconocimiento de los thughs será oficial y ya que solicitaron a mi señora madre una audiencia para agradecerme y coordinarla, creo necesario empezar de una vez..”
- “No importa nuestra situación futura, señor” –intervino el lugarteniente de Akasha quien muda y tranquila aún miraba a Sakura desde su lugar, de hito en hito- “El clan Thugh no olvidará jamás su responsabilidad de protección a la vida del descendiente directo de Ten-oh”
- “Olvidemos al Rey del Cielo, no es mitología lo que hablamos hoy..”
- “Disculpen la interrupción” –la voz tranquila, gentil pero decidida de Sakura se dejó escuchar, y todos se volvieron a mirarla- “pero esta reunión no puede continuar de esta manera..”
Uniendo la acción a las palabras, la antigua card captor se puso de pie con gesto elegante y a la vez lleno de desafío a la otra mujer presente. Luego de algunos pasos gráciles por la biblioteca y ante el sorprendido silencio de los presentes, avanzó segura hasta ubicarse detrás de la butaca donde estaba sentado su esposo y desde allí, mientras tocaba con sus manos blancas los anchos hombros del hombre que amaba –no pasó desapercibida para la thugh el gesto netamente territorial, posesivo y a la vez orgulloso de Sakura- comentó suavemente, ante la sorpresa del propio Shaoran, el perplejo Hin Lu y los presentes..
- “Creo haberle dicho que tenia prohibida la entrada a esta casa...” –los ojos verdes brillaban- “¿verdad?”
Los presentes se miraron entre sí, confusos, mientras Akasha la miraba controlando su cólera a duras penas...
- “Además, era su deber haberle dicho a mi señor esposo que yo había dispuesto que no podía pisar mi hogar, Akasha..”
- “Sakura.. ¡maldita!” –pensaba la otra- “no creí que tuvieras las agallas para hacer esto..” –puso su mejor cara compungida antes de añadir, en perfecta representación teatral- “¡pero Sakura, yo..!”
- “Le agradeceré que no me llame por mi nombre y le voy a solicitar que se retire, a menos que quiera que empiece a ventilar frente a todos los motivos por los cuales no la quiero en MI CASA”
Los thughs se miraron entre sí, sintiéndose violentos.. ¡Akasha era su señora!, ¡no podía tratarla así!, ¡afortunadamente el Jefe Supremo del Concilio, Shaoran Li, no permitiría esto! ¿verdad?
¿Verdad?
Como adivinando sus pensamientos, Sakura se volvió hacia ellos con un gesto lleno de cortesía y gracia...
- “Caballeros, espero no interpreten erradamente esta pequeña charla. Mi inconveniente no es contra el clan Thugh sinó contra esta mujer, de modo personal” –ante la expresión boquiabierta de los terribles estranguladores sólo confirmó dulcemente- “son cosas de mujer a mujer, señores” –añadió dirigiéndose a Akasha- “antes de marcharse agradeceré que nombre a un representante suyo para esta charla, y a cualquier trámite que podría interesarle tratar en mi hogar. Porque no volverá a franquear la entrada a este lugar”
La mandíbula de Hin Lu estaba casi en el piso.. ¿Sakura no tenía idea de a quienes estaba hablando? ¡eran los feroces estranguladores y estaba arrojando de su casa a la líder de ellos! ¡en último caso, Shaoran era intocable por ser descendiente por sangre de un ancestro poderoso!.. incluso esta inmunidad era aplicable al pequeño Hien.. ¡Pero Sakura no era tan intocable y ella lo sabía!
Ciertamente, Shaoran jamás dejaría que la lastimaran pero pese a todo, había que tener verdadero valor para enfrentar así a los líderes y ancianos de los legendarios asesinos oscuros del Concilio, con tal voz suave y musical y aquella sonrisa encantadora pero decidida..
- “Mi presencia en su casa obedece a disposiciones del Jefe Supremo del Concilio de Hechiceros de Oriente y Jefe del Clan Li, el Tai Pan del Concilio” –protestó al fin Akasha- “¡sólo Shaoran Li tiene la autoridad para disponer que me retire de aquí!”
A estas alturas el pobre Shaoran estaba más colgado que un jamón. ¿Qué demonios pasaba allí? ¿de que hablaban esas dos? ¿cómo pasó esto?.. todas esas preguntas y más habían cruzado por su mente a cada palabra de Sakura pero no entendía nada, por lo que se sintió muy incómodo cuando todas las miradas recayeron en él, para que le diera la razón a alguien al fin..
- “..............”
Pero no volvió la cabeza atrás. Akasha le miraba con esperanza, pero Sakura seguía de pie y acariciando su hombro sano, a sus espaldas. Sentía bien la mirada de Sakura en él, y aunque tenía aquella horrible espina de los celos y la desesperación en su corazón por las “amables” palabras de Akasha, no dudó al contestar:
- “Desconozco totalmente el fondo de este asunto, pero si MI esposa te ha negado la entrada a la casa es porque ella tiene el poder para hacerlo y sólo me queda pedirte de la forma más atenta que te retires” –ante la mirada de los otros se volvió hacia ellos con imperio- “mi esposa es la Señora de mi casa. Soy el primero en reconocerlo y darle el lugar que se merece: como esposo, hombre y Tai Pan del Concilio, ¿quedó claro?”
Los thugh asintieron mudamente mientras Akasha abandonó el lugar con la cara más roja que si la hubieran abofeteado, pero Sakura se disculpó con cortesía y abandonó la reunión saliendo casi detrás de la thugh..
- “¡Maldita Sakura Li, maldita seas!, ¡te odio, quiero que mueras!, ¡voy a a destruirte!” –murmuraba la mujer, pisando fuerte en la antesala- “¡quisiera sacarte el corazón aquí mismo!”
- “Me gustaría verte intentarlo”
La thugh se volvió a ver a la antigua card captor, con los ojos brillantes como cuchillos..
- “¡Vas a pagar por esto!”
- “No. Tu pagarás caro si continúas aquí. Soy la señora Li y Shaoran me dá mi lugar.. conoces ya el tuyo: fuera-de-aquí”
El lugarteniente de la thugh salió entonces de la reunión y acompañó a su señora hasta el auto, aparcado ya –por órdenes previas de Sakura- fuera del recinto de Li Manor. Fue entonces cuando May May salió también de su escondite pegando saltos..
- “¡Sakura, eres mi heroína!” –la chica saltaba sin parar- “¡eres la mejor!, ¡eso fue aún más fuerte que lo de la otra noche!, ¡esa zorra va a recordar esto hasta el día que se muera!”
- “¡May May!” –la voz seria de Hin Lu puso fin a la algarabía juvenil- “¡¿tu dijiste “zorra” a alguien?!”
- “¡Tu también acabas de decirlo tío!”
Sobre la frente de Hin Lu se dibujó una vena gordísima cuando Shaoran salió también del despacho..
- “¿Qué fue todo eso?” –preguntó serio, pero aún confundido- “hace instantes sentí magia devastadoramente fuerte y ahora esto. No lo entiendo, ¿podrías explicarme que pasó allá adentro, por favor?”
Sakura iba a contestar, de hecho ella también sintió aquella magia cuando venía camino a casa.. pero por su mente pasaron las imágenes que vió al abrir la puerta de la biblioteca: Akasha, tumbada a los pies de Shaoran, con la cabeza reclinada en su regazo..
- “Si le preguntas a May May.. ella te dirá el porqué eché a esa mujer de aqui. O tal vez tú Hin Lu..” –replicó, tragándose las ganas de preguntarle sobre esa escenita.
Shaoran miró a Hin Lu.. May May no le daba confianza, pero el secretario se encogió de hombros. A él Sakura no le había dicho textualmente que pilló a Akasha besando el cabello de Shaoran en su propia habitación, la noche del accidente.. todo lo que sabía era que la antigua card captor estaba celosa de la thugh..
- “No.. se llevan bien” –replicó a modo de respuesta.
Las dos mujeres presentes se miraron.. ¡hombres!
¡PLAFFF!
- “Siempre creí que eras diferente a otros chicos.. y que trataras de besarme me dolió Tsukishiro” –Naru estaba apenada pero decidida a ponerle un alto a eso- “¡no sé que tienes hoy!, ¡no eres tu mismo!, ¡te conté todo anoche por teléfono y me tratas de hacer eso hoy?”
Miriel había corrido a ayudar al chico caído al piso por el impacto del tremendo bofetón y entonces Tao había dado un paso al frente..
- “Kiyama.. no era Rei. Era yo” –aceptó- “te parecerá imposible, pero el que ha estado en el cuerpo del viejo Rei este día he sido yo y eh... te hice eso porque quería que te molestaras con él... pero ya entendí que...”
- “¡¡¿Eras tú?!!, ¿¿¿¿cómo???”
Tao trató de hablar, pero esa era una de las escasas ocasiones en que no hallaba palabras de modo que se volvió hacia su amigo que tenía aún la mano en la mejilla golpeada y no se levantaba del piso, pese a los esfuerzos de Miriel. No había duda.. ¡Aquel era el peor día de su vida!, ¿Qué había hecho Rei Tsukishiro para merecer eso?, ¡al fin estaba de regreso en su cuerpo y Kiyama se aparecía de la nada y le acarreaba el primer bofetón que recibiera en toda su vida! ¡y él no había hecho NUNCA nada que mereciera eso!
Sus ojos celestes miraron a su amigo deseando fulminarlo.. ¿hielo ártico?, ¡oh, esa mirada podía bien calificarse como “la era del hielo” y de hecho prometía una muerte dolorosa a Hiu!.
Una gruesa gota orbitó sobre la cabeza de Tao.. esta vez si que se había pasado..
- “¡La card Jump!” –gritó Kerberos saliendo de pronto de la mochila de Miriel y señalando la mochila de Naru- “¡atrápala ahora Miriel, es la últi..!”
- “¡¡¿Qué es eso??!!”
- “¡Dreamy!”
La aparición del guardián había sido tan inesperada que Naru había quedado muda de asombro mientras uno de los llaveros que colgaban de su mochila parecía brincar como si tuviera vida propia, afortunadamente la escolar no tuvo ni tiempo de espantarse porque el uso de la card del sueño la hundió en la inconciencia en brazos de Tao mientras Miriel y Kerberos terminaban de atrapar a la traviesa card “jump” ante la mirada satisfecha de Tao y la expresión de desconcierto de Rei..
- “¡Es genial, es genial, al fin, las tenemos todas, Kerberos, al fin!”
- “¡Todas las Sakura cards..!”
Detrás de un arbusto cercano –estaban en un pequeño parque, camino a Li Manor- la figurita de Hien Li se detuvo en seco. Mientras, en Li Manor, Sakura enmudecía justo cuando iba a decirle a Shaoran el verdadero motivo de haber echado a esa mujer de su casa..
- “¡Es.. ahora!” –palideció mirando a su esposo, que también asintió, dejando sus preguntas de lado- “¡la captura ha terminado!”
- “¿Qué?” –dudó Hin Lu en ese instante, en Li Manor.
- “Ocúpate de los thughs, Sakura y yo debemos salir de inmediato” –ordenó el jefe de la casa, con rapidez- “MayMay, ayúdalo o busquen a mi madre y...”
- “Pero Shaoran, ¿qué sucede?”
El teléfono móvil de Sakura sonó y la antigua card captor escuchó la voz educada de Eriol del otro lado de la línea, mientras Shaoran llamaba al teléfono personal de Tomoyo -¡Ni de chiste le hablaba a Touya!- para que se comunicara lo antes posible con Yukito. Pero en ese momento, Miriel sólo podía contemplar la mirada fría en los ojos verdes de Hien.
- “Es bueno saber quien eres” –decía el pequeño, ante el asombro de los presentes- “tu siempre sabías quien era yo, ¿no es así?”
Miriel estaba atónita.
- “¡Un momento, un momento peques!, ¡no discutan!” –pedía Tao, dejando a la dormida Naru junto a Rei, que aún no se levantaba del piso, donde lo sentara el bofetón de Kiyama- “¡calma, niño bonito.. no pelees con la enana!, ¡siempre has sido amable con ella!, ¿incluso no la consolaste una vez?, ¿qué pasa?”
- “Quien.. ¿quién eres tú?” –decía Kerberos, mirando fijamente el rostro del niño, sus facciones delicadas , su cabello y sus ojos verdes ¡Jamás lo había visto tan de cerca!- “¿quién eres?”
La respuesta del niño quedó en el aire cuando algo empezó a brillar a las espaldas de los presentes, dejándolos ciegos por un instante.. el suficiente para que aquella luz cegadora hiciera flotar el cuerpo de Rei Tsukishiro para disolverse al fin mostrando no ya al escolar que todos conocían, sinó a un ser de cabello larguísimo, vestiduras extrañas, ojos violetas y bellas alas blancas, que se miraba a sí mismo con el ceño fruncido, antes de cruzarse de brazos con tremenda frialdad reflejada en su mirada..
- “¡¡¿Joven....Rei?!!” –se asombró Miriel.
- “Rei no existe. Y por lo que acabo de recordar, jamás existió” –dijo con voz helada que estremeció tanto a Tao como al propio Hien, mientras Miriel sentía como si se hubiera abierto un abismo a sus pies- “soy el Juez Yue...”
Continuará...
Notas de la autora: ¡VIVA!.. sobreviví a mis exámenes y al fin atrapé a mi esquiva musa que había huído porque no pude escribir nada en más de un mes por trabajos y finales de semestre. ¡MIL GRACIAS A TODOS POR SUS LINDOS SALUDOS DE CUMPLEAÑOS!, aunque la verdad es que ese día estaba atrapada con dos exámenes finales U___u, ¡pero al menos ando viva y feliz de al fin tener el cap 9 listo!. Bueno, bueno, pasemos a lo que nos interesa, el fic: ¡Vaya, vaya que Rei y Tao tuvieron problemas!, los malentendidos que puede ocasionar una chica cuando hay cosas dichas a medias y más de un enredo.. ji, ji, ¡pobre Rei!, es el que peor la ha pasado en el colegio este día –bofetada incluida cuando recién había vuelto a su cuerpo- pero a este paso van a nombrarlo el sex-symbol del año ¡y el pobrecito es culpable de nada de lo que ha revolucionado las hormonas de más de una fémina en su colegio! **^^´**, en serio que Tao se ha vengado y le esta haciendo reputación de gigoló. Pero si podemos encontrar algo en este capítulo es que ha habido hombres celosos por TODOS lados.. ¿qué Eriol decía que no era celoso?, que me cuente una de vaqueros ¬¬´; ¿y Touya?.. como que él y el alter-ego de Kurogane (Tsubasa Reservoir Chroniques) van a acabar matándose con la mirada. ¡Y es que Touya la pasó muy mal la noche anterior!, para rematar, con Mamoru pillándolo durmiendo “castigado” fuera de su habitación, afortunadamente para el galeno su hijo es demasiado pequeño para asociar “ese” tipo de ideas. ¡uuuuuhhhhh!.
Aunque si hablamos de pequeños y de ideas, vemos la peculiar charla que sostuviera Hien con quien fuera el Kamui Oscuro ¡al hijo de Sakura y Shaoran si que le vinieron ideas ante este personaje! y es que Fuuma Monou era el criado del Gran Sabio que aparecía en el prólogo, como ven el sacrificio del recordado Kamui Shirou si que rescató su lado bueno.. aunque está lleno de remordimientos. ¡Afortunadamente evitó que Hien pasara ese bosque! –¡bosque-odia-hombres, que miedo!, ¡lo que hacen unas mujeres cuando son hechiceras para defenderse en esta época!.. chicas, no intenten nada parecido en casa, las druidesas son profesionales ^__^- y más que todo protegió a Connor y Tarah de Romanova -¡ese niño me asusta hasta a mí según lo conozco más!- pero quienes sí han estado en peligro mortal han sido Mamoru y Kia, aunque el poder manifestado en Kinomoto es bastante insólito pero ayudó a la bisabuela Li a volver a donde pertenece -¿alguien está triste por ello?, ¡tranquiilos que la bisabuela dejó ciertas instrucciones pendientes que May May sacará a su tiempo! (uy!)- pero la muerte parece acechar a Kinomoto con Sumeragi tan cerca.. afortunadamente Byakko salvó el día.
Y como que la pequeña Miriel tiene algo más de tiempo para esperar algo más de Rei gracias al apoyo de Nadeshiko y Eriol está empezando a desentrañar de a pocos lo que le ocurrió verdaderamente a Mocenigo, pero finalmente la captura de Cards ha terminado y Yue está aquí con su hermosa cara de pocos amigos más fría que de costumbre; aunque quien sí se quedó realmente fría fue Akasha, al ser puesta de patitas en la calle por Sakura con tanta fuerza y decisión como lo haría un bateador un una liga de béisbol - ¡SIIIIII, ¡viva Sakura!- aunque esa thugh si que está envenenando los oídos del pobrecito Shaoran U___u.
¿Y es solo idea mía, pero como que todo lo que le dijo Kujaku Hoshino a Rei tiene mucho que ver con lo que Sakura y Lord Ruthwen están investigando? ¿ustedes que creen?
La canción utilizada en este cap es “Ashita ga Suki; I Love Tomorrow” el ending de la recordada serie “Candy Candy” lo he puesto solamente en la versión en español conocido por todos porque.. bueno, es lo que mejor le iba al momento. Un agradecimiento especial a mi amiga flor_de_sakura por la ayuda que me dio en este capítulo -¡eres la mejor amiga!- y a Crystal, por ayudarme a elegir la canción. Como siempre, cualquier duda, comentario o tomatazo, al mail [email protected] o mejor, en el foro de emita (Elshi´s place).
Vocabulario:
* "¡¿Co...
colegio Eriol?!* [....]¿le pusieron tu nombre a un colegio de Tokyo?": En la historia de Clamp “Angelic Layer” efectivamente,
la protagonista Misaki Suzuhara viene del colegio ERIOL, ji, ji. Me pareció
gracioso poner que Eriol donó el dinero para la construcción de una escuela que
al fin y al cabo lleva su nombre ^^´
** El Sultán Selim
el borracho: esto es
histórico. El Sultán bajo cuyo reinado Famagusta, Chipre y otras colonias
venecianas cayeron bajo el dominio turco en los años de 17.. y picos, tenía
este peculiar sobrenombre.
¡Adelantos para el próximo capítulo!
Yoko duda sobre la veracidad de los recuerdos de Sakura y Shaoran, referente a sus encarnaciones previas. Asimismo hay una situación de vida o muerte en el hogar de los Kinomoto mientras Eriol y Sakura deben tomar una decisión difícil. Shaoran tiene un desagradable encuentro con alguien con quien no acaba de llevarse bien y Yue está decidido a asumir su posición de Juez, aunque tenga que pasar por quien sea y sin importar todas las consecuencias de su decisión. ¿Y Hien?.. bueno, el pobre debe pasar un verdadero mal rato..
Capítulo X “El juicio final”