Que nadie me detenga
(Mikel Erentxun, J.M. Corman)
Amanece la revolución en mis alas rotas,
en
mi respiración,
cuando
apenas nadie queda en pie para poderlo contar.
Amanece
la electricidad en el cuarto de atrás:
lo
que sea será,
es
el momento de elegir con los cinco sentidos.
Hoy
mi vida merece la pena,
hoy
mi vida yo la vivo al pie de la letra.
Que
nadie me detenga cuando el tiempo se detenga,
que
nadie me condene por amar a quien yo quiera.
Pero
mi única aspiración tan sólo era poder soñar,
un
sueño interminable y no tener que despertar.
Todo
cambia,
afortunadamente,
todo
cambia y yo he cambiado con los años.
Que
nadie me detenga cuando el tiempo se detenga,
que
nadie me condene por amar a quien yo quiera.
Y
ya no es necesario que siga rizando el rizo...