COMERCIO TRADICIONAL V/S COMERCIO ELECTRONICO
por
Rodolfo
Carpintier - 02/09/2002
En
los albores del siglo XXI Internet se ofrece como La Red Global de Negocios
on-line. La mayoría de los empresarios españoles están todavía en la creencia de
que se trata de algo “que probablemente no les afecte”. Es decir, con excepción
de las empresas del sector de Tecnologías de la Información, nadie cree que el
Comercio Electrónico vaya a cambiar, sobre todo en España, los hábitos de compra
de los españoles
En las empresas de cierta importancia, que oyen
frecuentemente que el Comercio Electrónico, incluso el mundial, se concentra,
sobre todo, en lo que se llama el “Business to Business”. Es decir, el negocio
entre empresas. Esto contribuye de forma importante al despiste
empresarial.
Ellos ya conocen el EDI, llevan utilizándolo con éxito desde
hace años y no entienden muy bien la diferencia con las prestaciones que ofrece
Internet precisamente para este segmento de negocio entre empresas.
Voy a
empezar por explicar que Internet tiene varias caras. Concretamente cinco según
la conceptualización propuesta por mi colega Walid Mougayar, Vice-Presidente de
Commerce Net Canadá, y todas tienen que ver con un cambio sustancial en la forma
tradicional de hacer intercambio comercial. Se trata de que, además de ser un
nuevo mercado, Internet es una nueva forma de comunicación multimedia de “muchos
a muchos”, en contraposición con los modelos tradicionales de “uno a muchos”.
También es una red, La Red y por lo tanto sus conceptos económicos son los de la
“Economía de Red”, en muchos aspectos contrapuestos a los paradigmas del
comercio tradicional en los que la oferta sigue a la demanda. Aquí, muchas
veces, la demanda sigue a la oferta.
¿Quiere esto decir que en un márgen
prudencial de tiempo las tiendas desaparecerán?. Se tiende a radicalizar
posturas en los primeros momentos de la aparición de tecnologías y conceptos
revolucionarios. Recordemos que, cuando apareció la TV, se dijo que la Radio
estaba acabada. Todos sabemos que, por el contrario, disfrutamos de la mejor
Radio que haya existido nunca. Sin embargo, para competir con la TV, la radio ha
tenido que cambiar, convertirse en más cercana y encontrar sus nuevos
mercados.
Seguiremos durante muchos años, probablemente siempre, comprando en
tiendas y paseando por lugares agradables “con vivencias cada vez mayores” para
realizar nuestras compras. Lo que está ya claro es que al negocio tradicional le
ha salido un competidor “matón” que le va a hacer
la vida difícil y obligar a
mejorar muchas cosas;
La personalización de la oferta, la respuesta mucho
más rápida a los cambios de modas, la entrega inmediata de mayor número de
productos, la creación de entornos participativos con empleados muy
especializados, la asociación de
comerciantes en “barrios” completos de
oferta seleccionada y la informatización y puesta en la red de estos “barrios”
(que no centros comerciales que han demostrado no tener suficiente atractivo en
Internet)...
Por último, Internet es también un entorno transaccional y
una plataforma para el desarrollo de nuevas aplicaciones.
Estamos viendo
ahora las primeras generaciones de entornos transaccionales seguros sobre
Internet. En dos años nadie reconocerá lo que hoy parece “estado del arte”. La
velocidad de crucero de años de dos meses (SUN dixit) crea revoluciones y
cambios de tendencia por períodos cada vez más cortos y crear entornos que, en
un par de años, corresponden a tres generaciones de productos de la era
pre-Internet.
En el campo de las aplicaciones se está todavía más al
inicio. Apenas unos pocos pioneros, casi todos americanos, están empezando a
concebir aplicaciones que están pensadas para utilizar Internet en todas sus
facetas y conseguir verdaderas “empresas en red” que integren la
totalidad de
su cadena de valor (clientes-proveedores-empresa-empresas auxiliares) en una
sola red diluida sobre Internet. La esperanza que todas ellas apuntan es la de
la obtención de grandes ventajas competitivas contra empresas que, impedidas por
sus comunicaciones físicas (lentas y poco flexibles) menosprecien la oportunidad
que ofrece el nuevo entorno virtual.
En realidad, lo que estamos
presenciando es la desaparición, lenta pero segura, de empresas de la era
industrial orientadas a mercados masivos y a su segmentación para la obtención
de ventajas de costes por nuevas formas empresariales que traen como divisa el
mercado de uno. Cada
cliente su oferta personal.
En pocas áreas de la
actividad empresarial se notará tanto este cambio como en el Comercio
Electrónico. Todos hablamamos de la desintermediación a favor de sistemas más
eficaces, rápidos y baratos pero hay que hablar también de re-intermediación y
de los que he llamado
(a lo mejor se lo he leído a alguien pero he utilizado
tanto que creo que una frase mía) la polinización cruzada. Estudiemos un poco
ambos efectos. En la re-intermediación los intermediarios habituales –que cada
día aportan menor valor añadido- son desplazados por otros nuevos que, casi
siempre con la utilización de nuevas tecnologías y nuevos conceptos de empresa
en red, aparecen para proporcionar un claro valor percibido por el comprador. Es
el caso, por ejemplo, de lugares Web como Carpoint en EE.UU. o Coches en España,
si bien este último todavía no ha alcanzado el grado de independencia que tiene
el primero sobre los canales tradicionales de “dealers”.
El efecto de la
polinización cruzada es mucho más complejo de analizar. Empresas de un sector,
con una tecnología distinta y medios más modernos–tantos físicos como virtuales-
se introducen en sectores industriales y de servicios que les son extraños y
revolucionan sus paradigmas. Un foco importante de este tipo de polinización lo
ofrecen los contratos de “outsourcing” que consiguen ligar a un solo experto en
gestión de Tecnologías de la Información a varias empresas de sectores
diferentes y con logística y modelos de negocio que, en muchos casos, pueden
ser
mejorados por otros, ya existentes, en otro sector de
negocios.
¿Cuál es el verdadero reto del comercio electrónico?
El
pase de su estado embrional actual a una verdadera alternativa de negocio como
la que ya han conformado empresas como DELL, Cisco Systems o Amazon. En el caso
de las dos primeras su comercio electrónico está rápidamente aproximándose al 35
% de su negocio total, mientras que en el caso de Amazon, se trata del 100
%.
Cada empresa deberá, lo antes posible, encontrar su porcentaje de
comercio electrónico/comercio tradicional y utilizar el primero para mejorar sus
técnicas de marketing “one-to-one” (mercado uno a uno. Oferta individualizada)
que conformarán el comercio del futuro, tanto físico como virtual. Internet es
la llave...
Rodolfo Carpintier