El 20 de abril de 1999 a las cero horas, estalló la huelga por los siguientes puntos:

 

1.Abrogación del Reglamento General de Pagos y anulación de todo tipo de cobros por inscripción, trámites, servicios, equipo y materiales.

 

2.Derogación de las reformas aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997. Esto significa recuperar el pase automático, eliminar los nuevos límites de permanencia a los estudiantes de la UNAM y respetar la elección de carrera dando prioridad al bachillerato de la UNAM.

 

3.Congreso democrático y resolutivo en el que toda la comunidad

discuta y decida sobre los problemas que enfrenta nuestra universidad y cuyas decisiones tengan carácter de mandato para toda la comunidad universitaria y sean acatadas por las autoridades.

 

4.Desmantelamiento del aparato represivo y de espionaje montado

por las autoridades y anulación de todo tipo de actas y sanciones

en contra de maestros estudiantes y trabajadores que  participamos en el movimiento.

 

5.Corrimiento del calendario escolar tantos días como los días efectivos de clase suspendidos por el actual conflicto, con la correspondiente anulación de las clases extramuros.

 

6.*Rompimiento total y definitivo de los vínculos de la UNAM con el Centro Nacional de Evaluaciones (CENEVAL) y en consecuencia, la anulación del examen único de ingreso al bachillerato de las universidades y escuelas públicas, así como del Examen Único de

Egreso.

 

                 

(*) El sexto punto fue agregado el 3 de Mayo 1999 en Asamblea

            del CGH en el auditorio CHE Guevara.

 

El jueves 11 de febrero, el rector Barnés publica un desplegado con la propuesta de modificar el reglamento general de pagos. En él, anuncia de nueva cuenta la pretensión de elevar las cuotas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Los          montos propuestos son:

 

q        20 días de salario mínimo anuales para el bachillerato (1,360 pesos actuales)

q        30 días de salario mínimo anuales para licenciatura (2,040 pesos actuales)

q        Para extranjeros, 10 veces más:  13,600 pesos en bachillerato 20,400 pesos en licenciatura.

q        Para el posgrado las cuotas serán superiores a las de licenciatura y quedarán fijadas  por los directores.

 

NOTA DE PRENSA

 

 Advierten estudiantes que se movilizarán contra esa decisión

 

 Alza de cuotas de la UNAM a partir  de agosto próximo, anuncia Barnés

 

 La propuesta de incremento tiene la anuencia de Zedillo y de Cárdenas, señala Malo Alvarez

 

María Esther Ibarra, a partir de agosto próximo, las cuotas anuales de inscripción de la UNAM se incrementarán a mil 360 pesos para el bachillerato y en dos mil 40 para la licenciatura, anunció el rector Francisco Barnés de Castro, quien ayer mismo envió al Consejo Universitario su propuesta para modificar el Reglamento General de Pagos, en el cual también se plantea aumentar el costo de otros servicios educativos.

Al mismo tiempo hizo un llamado al gobierno y al Congreso de la Unión para que destinen más recursos a la educación superior y al subsidio de la máxima casa de estudios, por lo que --enfatizó-- las colegiaturas de los futuros alumnos de ninguna manera cancelan o sustituyen la responsabilidad del gobierno federal de continuar subsidiando a la UNAM ni la privatizan.

 

El secretario de Planeación de la UNAM, Salvador Malo Alvarez, aseguró que la propuesta --que significa un alza de cerca de un millón por ciento frente a las cuotas de 15 y 20 centavos vigentes-- tiene la anuencia del Presidente de la República y el visto bueno del jefe de gobierno capitalino, Cuauhtémoc Cárdenas.

 

"Nunca se ha cuestionado la constitucionalidad de las cuotas que la universidad siempre ha cobrado. Lo único que ha estado a debate ha sido la pertinencia de su actualización", argumentó Barnés de Castro al presentar previamente el documento "Universidad responsable, sociedad solidaria", ante los integrantes de la Junta de Gobierno, el Patronato Universitario, el Colegio de Directores y demás funcionarios. Al acto no fueron convocados los consejeros universitarios.

 

Al conocer la iniciativa del rector, la reacción estudiantil no se hizo esperar. La Red de Estudiantes Universitarios criticó que la presentara ante la "burocracia" universitaria y no ante la comunidad de la UNAM.

 

"Esto evidencia su propósito de privatizar a la universidad, con lo cual violenta el carácter público y gratuito de la educación y cancela el derecho de acceder a ella a miles de jóvenes", manifestaron los integrantes de ese organismo estudiantil, José Luis Cruz, consejero universitario de la Facultad de Ingeniería, y Bolívar Huerta. Anunciaron que a partir de hoy convocarán a la comunidad y a la sociedad para echar abajo la propuesta del rector Barnés.

 

 

 

En la sala de sesiones del Consejo Universitario, Barnés de Castro leyó su documento de diez cuartillas, en el cual aclaró que los recursos que se obtengan por las cuotas no se dedicarán a la "caja chica de los directores de las escuelas, facultades e institutos", sino a mejorar íntegramente la formación de los estudiantes y mejorar los servicios educativos que la institución les puede brindar.

 

Especificó que el monto que se estima recabar en el mediano plazo equivale a los recursos que actualmente se dedican --en el conjunto de facultades y escuelas-- al apoyo de los programas docentes, una vez descontados los sueldos y los salarios del personal académico y administrativo y los gastos generales de la institución.

 

La cuota actual --recriminó Barnés de Castro-- no se ha incrementado desde hace 50 años y representa un subsidio injusto e indiscriminado para los alumnos que pueden contribuir al sostenimiento de la universidad. "Las familias con capacidad de sufragar la preparación universitaria de sus hijos han quedado hasta ahora prácticamente exentas de hacerlo, porque otros, mediante sus impuestos, lo han hecho por ellas", subrayó.

 

La reforma al Reglamento de Pagos, consistente en cinco puntos, establece que las nuevas colegiaturas se aplicarán a los alumnos que ingresen a la UNAM a partir del próximo agosto de 1999, y no serán retroactivas para los que actualmente estén inscritos, por lo que continuarán pagando las vigentes hasta que concluyan sus estudios profesionales.

 

Los alumnos de nuevo ingreso cuyos recursos familiares sean menores a cuatro salarios mínimos, que equivalen a 4 mil pesos, con sólo solicitarlo quedarán exentos de su pago, y cuando por causa justificada no puedan pagar podrán hacerlo al término de sus estudios.

 

En la iniciativa también se propone aumentar el pago de los exámenes extraordinarios a un día de salario mínimo y el de titulación a 40 días. En el caso de los estudios de posgrado y de los Sistemas de Universidad Abierta, las cuotas serán propuestas por el secretario general de la UNAM, previa consulta con los titulares de las dependencias académicas. Los pagos por estos conceptos en ningún caso serán menores a los de los estudios profesionales.

 

En su artículo cuarto --el nuevo reglamento contiene 16-- se señala que las cuotas por concepto de inscripción a "quienes pretendan ingresar" en cualquiera de los ciclos de estudios de bachillerato, técnico y de licenciatura, se cobrarán al inicio de cada año escolar y al inicio del segundo semestre del mismo. De tal suerte que para los dos primeros niveles será de 680 pesos cada seis meses y mil 20 para el tercer nivel.

 

Barnés de Castro hizo también un exhorto a los egresados y alumnos actualmente inscritos a hacer aportaciones voluntarias de 3 mil pesos anuales, que implican --dijo-- tan sólo 2 por ciento del costo actual de cinco años de sus estudios profesionales.

 

También afirmó que están obligadas moralmente a ayudar económicamente a la UNAM las empresas y todos los que se han beneficiado o se benefician ahora de la labor educativa y cultural de la máxima casa de estudios.

 

El rector fue enfático en señalar que la reforma al Reglamento de Pagos actualiza los montos vigentes de cuotas de inscripción y colegiaturas, y restituye el valor que tenían cuando fueron modificadas por última vez. Informó que ésta será enviada a cada uno de los consejeros técnicos de la Universidad, para que los cuerpos colegiados y la comunidad de la UNAM en general la conozcan y puedan hacer llegar al Consejo Universitario sus opiniones, que serán tomadas en cuenta por las comisiones que emitirán su dictamen antes de presentarla al pleno de los consejeros universitarios.

 

Al término de la lectura hecha por Barnés de Castro, el cuerpo directivo y demás funcionarios universitarios le otorgaron de pie un prolongado aplauso.

 

Está bastante peor el reglamento(análisis del contenido):

 

Está peor de lo que anunciaba la prensa

 

 ¿En que consiste el nuevo Reglamento de Pagos que impuso Barnés?

 

 

             1.Se establecen dos tipos de cuotas: las de inscripción y las semestrales. Las primeras se pagarán al comienzo de cada ciclo y las segundas al principio de cada semestre. La cuota de inscripción cubrirá la primera cuota               semestral (Art. 4).

¿A qué obedece esta distinción entre distinción entre cuotas semestrales y de inscripción, si al final la de inscripción cubre la primera semestral? Todo indica que se piensa en un futuro el desdoblamiento de ambas. Es decir, en cobrar  inscripción además de dos cuotas semestrales.

 

             2."El pago de las cuotas semestrales de derecho a cursar las materias

               curriculares urdinarias correspondientes a los planes de estudio... " (Art. 5)

               Se abren las puertas al cobro extra por cada materia adicional que quisieran

               cursar los alumnos en un semestre (tal y como ocurre en otras universidades

               privadas).

             3."Los montos de las cuotas de inscripción y semestrales en su plan original

               eran los siguientes: Bachillerato o técnico, 20 días de salario mínimo.

               Licenciatura, 30 días", finalmente las dejaron en 15 y 20 días de salario

               mínimo respectivamente(Art.6). Hacia adelante, quedan indexadas al salario

               mínimo. (Art. 3)

               Esto significa -por ahora- $1,020 anuales en bachillerato y $1,360 en

               licenciatura.

             4."Los alumnos cuyo nivel de ingreso familiar mensual sea igual o menor a 4

               salarios mínimos, tendrán derecho a la exención de la cuota semestral. Para

               obtener la exención, bastará que los alumnos que la requieran formulen,

               bajo protesta de decir verdad, la solicitud correspondiente". (Art. 7) Si

               existe "causa justificada" los alumnos con mayores ingresos podrán diferir

               el pago de las cuotas semestrales hasta el término de sus estudios (Art. 8).

               a) La exención no incluje la "cuota de inscripción" ni los servicios. b) Cuatro

               días después, el rector declaraba que lo que los estudiantes dicen que son sus

               ingresos familiares no es confiable (ver la Jornada, 16 feb 99) c) Una vez

               que logren imponer las cuotas, medidas como ésta podrán desaparecer.

             5.Si un alumno da datos falsos se le cancelará la exención y, en la redacción

               original se decia que será sancionado conforme a la Legislación

               Universitaria, considerándose la falta como "causa grave de

               responsabilidad universitaria". Esta última parte no la incluyeron

               finalmente. (Art 10)

               O sea, creo en tu palabra pero tengo listo el garrote y significa motivo de

               expulsión, Quienes jusgarán el asunto, naturalmente son las propias

               autoridades universitarias que contratarán sistemas de vigilancia y

               verificación que costarían más a la UNAM que lo que se obtendrá por cuotas.

               Este será un argumento para en el futuro eliminar la exención. Por el momento,

               aunque no incluyeron lo de las sanciones, dejaron ver claramente sus

               pretensiones.

             6.Los alumnos extranjeros no inmigrantes deberán pagar diez veces lo que

               paguen los estudiantes nacionales. (Art. 11)

               ¿Que tipo de estudiantes extranjeros vienen a nuestro país? ¿Los de Harvard,

               Oxford, Tokio o París, o los de países con condiciones económicas aún peores

               que el nuestro (fundamentalmente Centroamérica)?

             7.Se cobrarán 40 días de salario mínimo a los  estudiantes que presenten

               exámen profesonal. (Art. 12)

               ¿Saben cuánto se paga a cada uno de los tres sinodales titulares (pues a los

               suplentes nada)? cien pesotes. ¿Que "justifica" este cobro?

             8."En los casos de los estudios de posgrado y del Sistema de Universidad

               Abierta... las cuotas serán propuestas por el Secretario General de la

               UNAM... y establecidas con la aprobación del Patronato Universitario".

               (Art. 13)

               ¡Sin comentarios!

             9.Las cuotas por (todos los demás y los que se inventen) servicios educativos y

               trámites escolares no especificadas en este reglamento... serán etablecidas

               por el Patronato Universitario". (Art. 14)

               ¿Pensaron que los $1,060 era todo? ¡Son sólo el comienzo!

            10.Los alumnos que deban su cuota anterior se quedan fuera. (Art. 15)

               ¿No obedecerán las deudas a problemas económicos de quienes las contraen?

            11.La interpretación del presente reglamento estará a cargo del abogado

               general". (Art. 17)

               Finalmente las autoridades se dejan las manos libres para hacer lo que quieran

               posteriormente con este reglamento.

            12.Los alumnos actuales no pagarán cuotas de inscripción ni semestrales (2°

               Transitorio)

               ¡Como una oferta y una promoción! (léase en tono de vendedor ambulante) ¡Si

               los estudiantes actuales permiten que entren las cuotas contra los que vienen

               detrás, no se les cobrará a ellos! (Oferta compra-conciencias) Aplican

               restricciones: la oferta no incluye todos los demás servicios.

 

                                   Este documento fue elaborado,en febrero de 1999,

                             por la Comisión de Propaganda de la Asamblea de ciencias

                  y actualizado con lo que finalmente aprobó el Consejo el 15 de marzo.

 

Ver aquí el reglamento aprobado, publicado por las autoridades.

 

      REGLAMENTO GENERAL DE PAGOS DE LA

       UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE

                                        MÉXICO

 

 

 

Artículo 1. El presente reglamento establece las bases y criterios que regulan los pagos que se deben cubrir por concepto de

los servicios educativos y trámites escolares que presta la Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Artículo 2. Los usuarios de los servicios educativos y trámites escolares señalados en este reglamento tendrán la obligación de

cubrir, en los plazos y términos que se fijan, los pagos que se establecen por la prestación de los mismos.

 

Artículo 3. El monto del pago por concepto de los servicios educativos y trámites escolares que presta la Universidad

Nacional Autónoma de México se determinará con base en el salario mínimo general vigente en el Distrito Federal al momento

de efectuar el pago correspondiente, ajustado al peso inmediato anterior a la fracción monetaria respectiva.

 

Artículo 4. En cualquiera de sus ciclos de estudio de bachillerato, técnico y de licenciatura, la Universidad cobrará cuotas

semestralmente, al inicio de cada año escolar y al inicio del segundo semestre del mismo.

 

Artículo 5. El pago de las cuotas semestrales da derecho a cursar las materias curriculares ordinarias correspondientes a los

planes de estudios de la Universidad para los que se inscribió el alumno, así como a la credencial de identificación que la

Institución le expedirá.

 

Las entidades académicas podrán establecer cuotas por concepto de materiales y uso de equipos, o por servicios educativos

extracurriculares, en los términos del artículo 14 del presente Reglamento.

 

Artículo 6. Los montos de las cuotas semestrales serán los siguientes:

 

 

 

 NIVEL DE ESTUDIO

                                      SALARIOS MÍNIMOS

 

                                      

 Bachillerato o Técnico

                                      15 días

 Licenciatura

                                      20 días

 

 

 

 

Artículo 7. Los alumnos cuyo nivel de ingreso familiar mensual sea igual o menor a 4 salarios mínimos tendrán derecho a la

exención de la cuota semestral.

 

Para obtener la exención, bastará que los alumnos que la requieran formulen, bajo protesta de decir verdad, la solicitud

correspondiente.

 

Los alumnos podrán solicitar la renovación de la exención si persistiera el nivel de ingresos familiares.

 

Artículo 8. Cuando exista causa justificada, los alumnos cuyo nivel de ingreso familiar mensual sea mayor a 4 salarios mínimos

podrán diferir el pago de las cuotas semestrales hasta el término de sus estudios.

 

Artículo 9. Los alumnos cuyas familias tengan a dos o más hijos inscritos en cualquiera de los ciclos de estudio de bachillerato,

técnico o de licenciatura de la UNAM, si lo requieren, podrán solicitar diferir el pago de las cuotas semestrales hasta el término

de sus estudios; o podrán solicitar una exención total o parcial del pago de sus cuotas semestrales en los términos siguientes.

 

Si el nivel de ingreso familiar mensual es mayor que 4 pero menor o igual a 8 salarios mínimos, el segundo hijo inscrito tendrá

derecho a una exención de la cuota semestral del 50%; los hijos adicionales inscritos tendrán derecho a una exención del

100%.

 

Para obtener la exención, bastará que los alumnos que la requieran formulen, bajo protesta de decir verdad, la solicitud

correspondiente.

 

Los alumnos podrán solicitar la renovación de la exención si persistiera el nivel de ingresos familiares.

 

Artículo 10. En los casos en que los datos proporcionados por los alumnos a los que la Institución haya otorgado la exención o

diferición del pago sean falsos, se cancelará la exención o diferición.

 

Artículo 11. Los alumnos extranjeros con calidad migratoria diversa a la de inmigrado pagarán cuotas semestrales equivalentes

a diez veces el monto de las establecidas para los alumnos nacionales.

 

Artículo 12. Los montos de las cuotas por exámenes serán los siguientes:

 

 

 

 TIPO DE EXAMEN

                                      SALARIOS MÍNIMOS

 

                                      

 Examen Extraordinario

                                      1 día

 Examen Profesional, incluyendo los trámites de

 titulación

                                      40 días

 

 

 

 

Artículo 13. En los casos de los estudios de posgrado y los del Sistema de Universidad Abierta que se impartan en las

entidades académicas, las cuotas serán propuestas por el Secretario General de la UNAM, previa consulta con los titulares de

las entidades correspondientes, y establecidas con la aprobación del Patronato Universitario. Las cuotas por estos conceptos

en ningún caso serán menores a las correspondientes a los estudios profesionales.

 

Artículo 14. Las cuotas por servicios educativos a las que hace referencia el segundo párrafo del artículo 5 del presente

Reglamento y los trámites escolares no especificados en este Reglamento serán establecidas por el Patronato Universitario, a

propuesta del titular de la dependencia o entidad académica correspondiente, previa aprobación de la Comisión de

Presupuestos del Consejo Universitario.

 

Artículo 15. Los alumnos que tengan adeudos de cuotas del período escolar anterior a su reinscripción no tendrán derecho a

ésta.

 

Artículo 16. Los pagos efectuados por concepto de cuotas no serán reembolsables en ningún caso.

 

Artículo 17. La interpretación del presente reglamento estará a cargo del Abogado General.

 

                                         TRANSITORIO

 

PRIMERO. Excepto por lo dispuesto en los siguientes artículos transitorios, el presente reglamento entrará en vigor al día

siguiente de su publicación en Gaceta UNAM y deroga el anterior Reglamento General de Pagos en lo que se le oponga.

 

SEGUNDO. Las cuotas semestrales señaladas en el artículo 6 del presente Reglamento, se aplicarán a los alumnos que

ingresen a la UNAM a partir del próximo año lectivo 1999-2000, mismo que dará inicio en Agosto de 1999. Los alumnos que

hayan ingresado a la UNAM con anterioridad podrán cubrir por este concepto las cuotas semestrales o anuales vigentes al

momento de su ingreso y hasta el término de sus estudios de licenciatura.

 

TERCERO. Lo correspondiente a los montos de cuotas por conceptos diferentes de las semestrales entrará en vigor a partir

del 10 de julio de 1999. Mientras tanto se aplicará lo establecido en el Reglamento anterior.

 

CUARTO. Las entidades académicas y dependencias contarán con un plazo de noventa días para adecuar a este Reglamento

las cuotas por servicios educativos y trámites escolares vigentes a esta fecha.

 

Aprobado en sesión del H. Consejo Universitario el día 15 de marzo de 1999.

 

 

 

Publicado en Gaceta UNAM el día 16 de marzo de 1999.

 

 

REFLEXIONES SOBRE EL AUMENTO DE LAS

      CUOTAS EN LA UNAM Y CONSIDERACIONES

                                ANEXAS.

 

                                 AUTOR: José María Castillo Farreras. (ENP 7)

 

Si en la fracción IV del artículo 3º. de la Constitución de la República Mexicana

establece textualmente que "TODA LA EDUCACIÓN QUE EL ESTADO IMPARTE

SERÁ GRATUITA" sería lógicamente inadmisible que la propia Constitución

estableciera que "NO TODA LA EDUCACIÓN QUE EL ESTADO IMPARTE SERÁ

GRATUITA". O será gratuita toda la educación que el estado imparta ó no será

gratuita la educación que el Estado imparta, pero no podrá ser, a la vez, gratuita

y no gratuita.

 

Contradicciones lógicas de este tipo pueden admitirse en la oratoria política o

en cualesquiera otra especie que tratara, vgr., por motivos extralógicos, de

convencer al interlocutor, no en la Constitución. Y si se encontraran en una

constitución, una de las dos proposiciones contradictorias sería falsa y la otra

verdadera, no podrían ser las dos falsas ni las dos verdaderas. O toda la

educación que el Estado imparte será gratuita.

 

La constitución mexicana sustenta lo primero, o sea, que "toda la educación

que el Estado imparta será gratuita". No hay, lógicamente, una tercera

posibilidad. Pero adviértase cómo lo enuncia nuestra constitución. Repito y

percíbase: Toda la educación que el Estado imparta será gratuita; no dice que

la educación que el Estado imparte es gratuita, es decir, no se refiere a la

educación que está impartiendo ahora, aunque la incluya, sino a la que, en su

caso, imparta alguna ocasión, o sea que de ninguna forma se está ajustando a

la que hicet nunc imparte, sino (para decirlo de otra manera) a la que en su caso

impartiera, la cual será gratuita. Adviertan los que saben de estas cosas que

"impartir" no está utilizado en el modo indicativo, sino en el subjuntivo.

Ciertamente, el Estado imparte la educación básica y ésta es gratuita (en

presente de indicativo), y así lo señala la Constitución, pero también la que

imparta (en futuro de subjuntivo), cuando así lo decida, será gratuita. Y así

también lo dice la Constitución. Creo que esto no lo consideraron algunos

sabios juristas que han hablado recientemente del asunto.

 

Pero, entre paréntesis, todo lo escrito hasta aquí configura sólo la aplicación de

una lección elemental del curso de Lógica formal en la Escuela Nacional

Preparatoria, en el rubro de las falacias y en el de los principios lógicos

supremos.

 

Pero, ¿qué el Estado no imparte (presente de indicativo) educación en las

universidades públicas, como se dice por ahí? Falso. Sí la imparte, aunque

indirectamente lo hace en instituciones que, como la nuestra, además de

públicas, son autónomas; autonomía que por cierto el mismo Estado concedió.

En las universidades privadas, el Estado no imparte directamente los

particulares. Y si porque la Constitución indica que "el Estado" -Federación,

Estados y municipios- impartirá educación preescolar, primaria y secundaria",

se colige que sólo la impartirá en esos niveles, nada más falso, pues fuera de

esta llamada educación básica, el Estado la imparte (presente de indicativo), y

nadie lo discute, en otras áreas y ámbitos no "básicos", como por ejemplo, en el

Colegio Militar, en la Escuela Naval, en las Casas de Cultura del país, en los

cursos de adiestramiento y capacitación para el control de enfermedades del

ISSSTE, del IMSS y, en general, en todo el Sector de la Salud, etc. Mis oyentes o

lectores podrán poner más ejemplos que no constituyen educación preescolar,

ni primaria, ni secundaria y el Estado la imparte.

 

Si acaso, la educación básica es, además de gratuita, obligatoria, y en eso se

distingue de la que no es obligatoria, pero sí gratuita.

 

La fracción V del propio artículo expresa: "Además de impartir la educación

preescolar, primaria y secundaria, señaladas en el primer párrafo, el Estado

promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos, incluyendo la

educación superior". Y, por supuesto, añade quien esto escribe, incluyendo

también, se sobreentiende, la propia educación preescolar, la primaria y la

secundaria, pues no se comprendería que el Estado la impartiera y no la

"promoviera" no la "atendiera".

 

En este asunto, connotamos juristas de la UNAM, en desplegados insertos en

los periódicos, intentan deslindar las acciones de "promover" y "atender" de la

de "impartir", como si se excluyeran, ya que subrayan que el Estado imparte la

educación preescolar, la primaria y la secundaria, y promueve y atiende "todos

los tipos y modalidades educativas, incluyendo la educación superior". Pero no

es así en la práctica educativa nacional. La acción de los verbos utilizados se

complementan, no se repelen ni se contradicen. El Estado no sólo "promueve"

y "atiende" la educación, en digamos, el Colegio Militar o la escuela de Policía,

sino que la "imparte", sin dar educación básica, como está señalado antes, y en

los jardines de niños no sólo imparte educación a los párvulos (en sus

guarderías, vgr.) sino que la atiende y la promueve o es de esperarse que así lo

haga. Otros verbos se utilizan en el artículo 3º. constitucional, respecto de la

educación, además de impartir, promover y atender, como apoyar y alentar,

aunque ninguno excluye al otro.

 

Pero si se entendiera que el Estado sólo imparte educación básica, lo cual ha

sido antes redarguído, lo cierto es que no toda la educación básica el Estado la

imparte. Eso esta claro. También los particulares poseen sus escuelas, con las

cuales no sólo coadyuvan con el estado en esta tarea de la educación, sino que

las más de las veces participan por ella en la movilidad social y ascienden en la

escala económica; obviamente, no quienes en realidad la imparten, los

profesores, sino los propietarios de esas escuelas.

 

He observado cómo muchos juristas que definen la no-gratuidad de la

educación en la universidad pública son jusnaturalistas y en sus clases

consecuentemente defienden la existencia de una justicia superior a la legal,

pero en este conflicto se muestran incongruentemente positivistas, al acoger al

criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, en 1994, negó amparo

a estudiantes que reclamaban reinscripción sin pago en la Universidad de

Sonora. Olvidan la justicia social, que no es una entelequia, sino una realidad

que ha provocado (aunque sin resultados positivos) movilizaciones de

diversos sectores sociales ante flagrantes y claras injusticias, aunque ya

juzgadas como, la de aceptar la suprema Corte la usura bancaria bajo el

nombre de anatocismo, que declara válido cobrar intereses sobre intereses.

 

Una conclusión de todo lo expuesto es que si en la Universidad Nacional el

estado imparte indirectamente educación a través de una institución a la que el

propio Estado ha concedido autonomía (no en lo económico), lo que en ella se

cobra, por poco que fuera, es inconstitucional. Debiera ser totalmente gratuita y

no recaudar siquiera los ya famosos 15 ó 20 centavos, pues resultan más que

ridículos, casi tanto como el monto de las cuotas que ahora pretenden, porque,

en su conjunto, y si todos los estudiantes pagaran, no ascendería ni al Uno por

cierto del subsidio aportado por el Estado. ¿Por qué esta obstinación de

aumentar las cuotas, en vez de exigir al Estado que cumpla su obligación de

sostener plenamente en lo económico a la UNAM? ¿No hay algo de extraño, y

tal vez de perverso, en todo esto?

 

Si el Estado se niega a aumentar el subsidio, por los motivos que fueran,

además de faltar a su obligación sin que nadie le reclame, como ahora lo están

haciendo los estudiantes, de muy poco sirvio el aumento de cuotas como

substituto del faltante; pero sí servirá, muy probablemente, para igualar o

asimilar en el futuro a la Universidad Nacional Autónoma de México con las

universidades privadas, y dejar fuera, quiérase o no, a muchos estudiantes

menesterosos, de lo cual habrá que tener cuidado: Raskolnikov no mató por su

brillantez y su inteligencia, sino por su miseria. Dostoievski es un clásico y esta

vigente.

 

A la Universidad Nacional no la sostienen, como afirman dolosamente ciertos

voceros, especialmente de la T.V., los impuestos de "los demás", pues dichos

impuestos también salen y adelgazan los bolsillos de los padres de los

muchachos, o de los mismos muchachos que además de trabajar estudian. Así,

todos pagan, no sólo "los demás", los ricos y los pobres, aunque los ricos

paguen más, por sus altas percepciones, que los pobres; todos sostienen esa

carga, salvo los evasores, que suelen ser quienes más gritan "¡Al ladrón, al

ladrón!".

 

No paga "la sociedad", cómo se dice malignamente en los medios, como si "la

sociedad" no fuéramos también nosotros, los profesores, a quienes nos

descuentan un fuerte gravamen. Se pretende que se pague lo que ya está

pagado por todos los causantes, incluyendo a los padres de familia y a los

profesores e investigadores; se pretende que se pague por partida doble, pero

pensemos ¿por qué no se nos cobra adicionalmente el servicio de limpia, o la

policía, o los bomberos, o el uso de las calles...? Porque todo eso y más ya lo

pagamos, vía impuestos.

 

Es una cantinela machacona e insufrible la que se lee y oye en los medios de

comunicación que a nosotros, los profesores, y a los trabajadores

administrativos, también nos toca y nos tiene hasta el copete en los casos de

paros y huelgas, a saber, que vivimos de "sus" impuestos, que se nos paga y

comemos de "sus" impuestos, pero a esta sandez humillante habrá que darle la

vuelta, pues quienes así escriben y hablan viven del pueblo que consume lo

que en los medios se enuncia, de modo que tienen la obligación de respetar a

quienes les damos de comer con el salario que la empresa les paga,

frecuentemente altísimo no tanto como lo que obtiene de nosotros, los

consumidores, la propia empresa. Y no nos respeta.

 

Un articulista de un periódico diario terminó recientemente un artículo

agudísimo y agresivo en contra de la suspención de labores en la UNAM con

unas palabras que, a pesar de ser un puro lugar común, a él le sonaron

seguramente como acordes wagnerianos: "La UNAM -concluyó- es propiedad

del pueblo que la sostiene con los impuestos que paga".

 

¡Bravo!, pero el señor licenciado olvidó que dentro del "pueblo" que paga con

sus impuestos la Universidad, estamos también los universitarios: trabajadores

manuales y administrativos, profesores, investigadores, técnicos académicos,

estudiantes que trabajan, personal de confianza, funcionarios (de la Rectoría

para abajo) y, naturalmente, los padres de los estudiantes (pobres ó ricos).

 

Yo creo que son los ricos o medianamente pudientes que piden aumento en las

cuotas quienes se deben ir; ni siquiera los malos estudiantes. Estos se irán

como vinieron, caminando y por la puerta. Pero los pobres y los ricos que no

quieren aumento de cuotas deben quedarse. La Universidad Nacional es para

todos; para ellos también. Los demás, que se inscriban en universidades

privadas o, en su defecto, que aporten su dinero voluntariamente a la nuestra.

Si quieren sentirse en una universidadita cara, que se vayan.

 

Porque si se admitiera oficialmente un pago mayor (inconstitucional, como ya

hemos probado) resultará que, a pesar de que los menesterosos quedarían

exentos, según se promete, estos, con el tiempo, sólo serán admitidos con

becas y un promedio mínimo en sus calificaciones, pero tal situación no podrá

conservarla (salvo contadas excepciones, con las cuales algunos pretenden

hacer la regla) en virtud de sus condiciones económicas y sociales, que no

propician la cultura superior, el estudio y la academia, ni dentro ni fuera del

hogar; y se verán obligados, a la larga o a la corta, a abandonar sus estudios

por no sostener un promedio; y sin dinero y sin promedio, se alejarán sin pene

ni gloria y plenos de frustración. En la Universidad irán quedándose, no como la

aristocracia de los sabios, no como la elite de los mejores, los que pueden

pagar, los pudientes, como sucede con más de una mediocre universidad

privada; mediocre, pero acicalada con el relumbrón de las buenas conciencias

de sus estudiantes que no son capaces de protestar por nada, mucho menos

de llevar a cabo una suspención de labores por alguna injusticia detectada.

 

Los pobres que no sostuvieron su beca y tuvieron qué irse por pobres, se irán

con el sambenito infamante de no haber aprovechado las oportunidades que

tuvieron. ¡Como si las oportunidades que tenemos todos, todos podemos por

igual aprovecharlas!

 

                                   --- --- ---

 

No estoy plenamente seguro de si es correcto o no la huelga estudiantil. Pero

advierto que no se tenía otra opción más eficaz para contrarrestar la aprobación

(casi un putch, como la huelga misma) del nuevo reglamento general de pagos.

De lo que sí estoy seguro, aunque pueda equivocarme, es de que la Rectoría

debería dejar totalmente sin efecto el cobro de las cuotas, y llamar al diálogo

serio, racional y público de las partes en conflicto, hasta que exista el acuerdo

unánime de que se ha agotado el tema. No hacerlo y llamar a la policía y al

ejército y crear una hipotética y ficticia universidad extramuros es volver al 68,

sin 68.

 

 

 

                                            México, D.F., a 25 de abril de 1999.

 

 

EL PROBLEMA DE LAS CUOTAS EN LA UNAM SE

               RESUELVE CON UN SILOGISMO.

 

                                 AUTOR: José María Castillo Farreras. (ENP 7)

 

El origen.

 

La Universidad Nacional fue creada por Decreto del 26 de mayo de 1910, como

una dependencia del Ministerio de Educación Pública conducido por don Justo

Sierra. Ya en su discurso en apoyo a la iniciativa de ley para crearla, Sierra dijo:

 

"...esta Universidad, señores, es una Universidad de Estado, como lo dije al

principio; no se trata de una Universidad independiente, se trata de un cuerpo

suficientemente autonómico dentro del campo científico pero que es, al mismo

tiempo, una Universidad oficial, un órgano del Estado para la adquisición de los

altos conocimientos..." (Citado por Jesús Silva Herzog, Una historia de la

universidad de México y sus problemas, Siglo XXI, 2ª ed., 1978, p.17)

 

En 1929, durante la presidencia del Lic. Emilio Portes Gil, le fue plenamente

otorgada la autonomía, después de un bizarro movimiento estudiantil, no

exento de críticas y de impugnaciones en su momento

 

Hoy la Universidad Nacional sigue siendo un organismo del Estado, aunque

descentralizado y autónomo. Como consecuencia notable de su

descentralización, la Universidad 'Nacional no tiene sobre sí otro organismo

jerárquicamente superior, pero hay canales que la unen con el gobierno central

y la hacen permanecer dentro del Estado mexicano. Estas conexiones son,

principalmente: 1. La Ley Orgánica que la creó, a la cual, y pese a la amplia

autonomía que le fue concedida (autonomía mayor que la de cualquier otro

organismo descentralizado y autónomo), la Universidad debe respetar, y 2. El

subsidio, no tan amplio como debería ser y fuere deseable, que el Estado le

entrega para su relativamente libre utilización ("relativamente", ya que debe

utilizarse para la realización de sus fines y funciones: docencia, investigación y

difusión de la cultura, por los que fue creada).

 

La educación en México es pública o privada.

 

La educación en México es pública ó privada. No existe una tercera clase. La

educación pública la imparte el Estado y hay quien asegura que en ciertos

casos lo hace directamente, pero omite que entonces en otros también lo hace,

pero indirectamente.

 

La privada es asunto de los particulares.

 

Un hipotético tercer tipo de educación, la autónoma.

 

En un artículo publicado el 17 de mayo en el periódico La Jornada ("Las cuotas

y la Ley") el autor, que parece manifestarse legalista de principio a fin, pero que

aquí no dice en que norma legal se apoya, asevera paladinamente: "No es el

Estado quien imparte la educación en las universidades autónomas, sino las

universidades autónomas mismas."

 

Pero la perplejidad invade a cualquier lector atento, pues es como si se dijera,

respecto de otro organismo del Estado también descentralizado y autónomo,

como PEMEX, vgr., que no es el Estado mexicano quien perfora, extrae y vende

el crudo, sino que lo hace el mismo PEMEX. Y así las cosas, y si se lleva todo

esto al absurdo, podría decirse que no es el Estado el que legisla, sino el

Congreso, ni tampoco investiga ni previene los delitos y faltas, sino que lo

hacen los cuerpos de policías y el Ministerio Público, etc.

 

Más aún: Partiendo de lo anterior y llegando a los componentes últimos de la

realidad, cabría decir que ni siquiera las universidades autónomas imparten

educación, ni PEMEX es quien perfora, extrae y vende el crudo, y que tampoco

nada de esto lo hace el Estado, sino los profesores, en el primer caso, y los

trabajadores petroleros en el segundo. Y aunque esto es defendible desde

cierto punto de vista, pues las universidades autónomas y PEMEX serían sólo

abstracciones sin sus trabajadores, las cosas se complicarían, y no hay que

complicarlas pues para muchos parecería que se llega al disparate.

 

Descentralización y autonomía.

 

El Estado mexicano está constituido, entre otras entidades, por organismos

descentralizados y autónomos y por organismos no descentralizados ni

autónomos. Unos y otros, juntos conforman el Estado, son el Estados. De ahí

que sea propio hablar acerca de la educación que el Estado imparte cuando se

habla de la educación media-superior y superior, como también es correcto

decir que el Estado mexicano vende tantos o cuantos barriles de crudo diarios

a otros Estados, independientemente de que todo ello lo haga, como lo hace a

través de sus organismos descentralizados y autónomos llamados,

respectivamente, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y

Petróleos Mexicanos (PEMEX).

 

Creo importante y ad hoc citar aquí al excelente maestro, don Andrés Serra

Rojas: "Descentralizar no es independizar sino solamente dejar o atenuar la

jerarquía administrativa, conservando el poder central limitadas facultades de

vigilancia y control" (Derecho Administrativo, T.I., Porrúa, 1979, p. 473. Véase el

artículo "Descentralización" de Alfonso Nava Negrete, en el Diccionario

Jurídico Mexicano, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM,

México, 1983.

 

Educación impartida por el Estado, gratuidad y legalidad.

 

El articulista a que me he referido cita el caso (varias veces invocando también

por doctores de la Facultad de Derecho y del Instituto de Investigaciones

Jurídicas de la UNAM), de la resolución dictada en 1994 por la suprema Corte de

Justicia de la Nación en el sentido de que: "No existe norma constitucional que

establezca el derecho de inscribirse (a las universidades autónomas) sin pago

alguno".

 

"El veredicto de la mayor autoridad del país en materia de interpretación

constitucional" es algo que parece perturbar al ánimo del articulista de La

Jornada que casi implora: "¿Por qué no hacerles caso?"

 

Mi respuesta, airada y juvenil, podría ser la siguiente, recordando al Kropotkin

de i justiciera juventud: ¡Sí existe norma constitucional y ella es el artículo

tercero constitucional que establece que toda la educación que imparte el

estado será gratuita! ¿Pero acaso porque la Suprema Corte resolvió una vez en

contrario tengo qué admitirlo? Pero entonces... ¿tendré que inclinarme ante el

juez que sé que es un canalla, únicamente porque mi madre-"nuestras madres,

muy buenas, pero muy ignorantes"- me han enseñado un montón de tonterías?

Pero no, no quiero responder así, aunque me seduzca e incite esa galana

posición. Sé, por lo contrario, sensatamente, que sin la ley y los ministros no

existieran todo estaría permitido y no podríamos vivir en paz (aunque fuera la

paz de los tribunales), y que si bien existen pillos que son jueces (algunos ya en

la cárcel), hay muchos otros presumiblemente virtuosos y sabios. A estos envío

mis respetos. Pero no olvido, como nadie debiera olvidar, que fueron jueces y

creo que ministros de la suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes

aprobaron recientemente la usura bancaria del cobro de intereses sobre

intereses, incurriendo, según opiniones, en la falta grave de dictar a sabiendas,

o por inexplicable ignorancia, una resolución de manifiesta injusticia (Véase el

artículo "Prevaricación de Rafael Márquez P., en el Diccionario Jurídico

Mexicanos, UNAM).

 

¿Debo hacer caso omiso a ese atropello, sin chistar, sin indignarme, sólo

porque es "veredicto de la mayor autoridad del país" en materia judicial? No lo

creo, ni lo acepto. ¿Qué nos quedaría a la gente común, a los simples mortales,

sí no es por lo menos la exteriorización de nuestra ira?. Mejor me acongojo a la

doctrina jurídica de los filósofos, a las opiniones de sabios sin compromiso y,

por supuesto, a mis convicciones y a las de mis amigos que piensan como yo,

aunque finalmente la ley se imponga por la fuerza. Al menos comprobaré

personalmente que la ley y sus ejecutores son a menudo injustos y me sentiré

digno al irritarme y al oír las murmuraciones de las buenas conciencias.

 

Ucronía.

 

Pensamos en una ucronía sobre todo esto, o sea, en algo que no fue pero que

lógicamente pudo haber sido. Si los ministros de la Tercera Sala de la Corte, en

1994, hubieran coincidido conmigo, pensado como hoy lo hago yo, su

interpretación del artículo tercero constitucional habría sido igual que la mía, es

decir, que "el texto fundamental sí garantiza el derecho de todo gobernador a

realizar en forma gratuita estudios universitarios". Así las cosas, no sólo se

hubiera concedido amparo a los jóvenes que en ese año lo solicitaron, sino que

ya desde entonces (y aún antes) tendría que haberse prohibido a la UNAM

cobrar cuotas, del monto que fueran, por anticonstitucionales,

independientemente de su autonomía. La actual suspención de labores no se

hubiera producido y existirían las condiciones académicas reales para practicar

exámenes y/o entregar listas de exentos, elaborar el informe anual, el PRIDE, los

exámenes extraordinarios, etc., que hoy, ni por osomo existen, a menos que se

inventen.

 

No fue así, por eso hablo de ucronía; lo que pudo ser no fue, pero mi

convicción es la de que así debió haber sido. Hay elementos existentes, claros,

lógicos que he descrito y no he inventado. Ahora sólo queda la esperanza de

que el cambio y la normalidad se produzcan pronto.

 

Conclusión.

 

En consecuencia: Si la Universidad Nacional es un organismo descentralizado

y autónomo del Estado y si la Constitución ordena que toda la educación que

imparta el Estado sea gratuita, entonces la educación impartida por la

Universidad Nacional deberá ser gratuita.

 

Lo anterior puede ampliarse: Si toda universidad pública es (como lo es) un

fragmento del Estado, todo lo que hace una universidad pública lo hace el

Estado. Y si toda la educación que imparta el Estado será gratuita, es solo una

tautología concluir que la educación que imparta toda universidad pública será

gratuita.

 

Esto conforma un razonamiento silogístico elemental que, aunque peque de

reiterativo, siento el impulso de mostrarlo. Este es el silogismo:

 

     Todos los organismos estatales que imparten educación lo harán

     gratuitamente (pues así lo ordena el artículo tercero constitucional);

 

     Todas las universidades descentralizadas y autónomas son organismos

     estatales que imparten educación;

 

     Por tanto, todas las universidades descentralizadas y autónomas

     impartirán educación gratuitamente.

 

Es éste un silogismo formado con tres juicios universales afirmativos (AAA),

cuyo término medio aparece como sujeto en la premisa mayor y como

predicado en la menor. Pertenece por ello a la primera mayor y como predicado

en la menor. Pertenece por ello a la primera figura. Su representante lógica

podría ser:

 

Todos los M son P (porque así está ordenado)

 

Todos los S son M

 

Luego, todos los S son P

 

Se trata, sin duda, del modo BARBARA, que aquí adopta la forma del silogismo

irregular llamado EPIQUEREMA. No admite reducción, pues es un silogismo

"Perfecto". Mis alumnos de Lógica en el 4º año de la Prepa 7 saben de esto. ¿y

usted?

 

                              ©1999 Castillo

 

"Reflexión sobre el futuro de la Educación en México"

 

En un artículo del World Banck Technical papers, núm. 78, 1988, se plantea lo siguiente:

 

"...¿Por qué los interesados en las economías en desarrollo deben prestar atención al

problema de la selección educativa? ( Porque) en el competitivo contexto internacional, no

escogen a la élite técnica entre los más brillantes ciudadanos puede tener un serio efecto

en los resultados económicos. Se estima que los países en desarrollo pueden mejorar su

PRODUCTO NACIONAL BRUTO per cápita en 5% si se permiten que el liderazgo se

ejerza a partir del mérito...".

 

Pero en el documento Exámenes de las políticas nacionales de educación: México

Educación, OCDE 1997, se va mucho mas lejos en eso de meter las manos: "...Chocó a

muchos observadores el hecho de que los alumnos de los bachilleratos, si terminan sus

estudios y obtienen calificaciones suficientes, son dispensados de cualquier examen para la

admisión en la universidad. Es lo que se llama pase automático o pase reglamentado...".

 

Para más adelante "recomendar": "...(se deberá) implantar para todos los candidatos a

ingresar a la educación superior un procedimiento de admisión selectiva, basado en un

examen y en los resultados obtenidos en el bachillerato; controlar el flujo de ingreso en las

diversas ramas en función de la calidad de los candidatos y en la apreciación de las salida

de profesionales; incitar a las instituciones a agruparse para organizar la admisión...". Esto

último dio origen al CENEVAL. ¿Alguien pensaba que la abolición del pase automático fue

una medida realmente desde la UNAM?. ¿Alguien pensaba que los organismos del capital

transnacional no tienen que ver con lo que ha venido sucediendo en nuestra universidad?.

 

Puntos tan concretos como éste - fueron en realidad ordenados por tales organismos. Las

autoridades universitarias se encargaron simplemente del "camuflaje" de las

"recomendaciones" acatadas, presentándolas como medidas "necesarias" dictadas por la

"equidad ", la "academia" y todas esas historias.

 

Ese mismo documento de la OCDE ordena, dos hojas mas delante: "...(se deberá) encarar

un aumento a la contribución de los estudiantes al costo de sus estudios...". ¿Tendrá esto

que ver con lo pretendido ahora por las autoridades dos años más tarde?. Pero las medidas

aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997 incluyeron otra cuestión clave,

tanto o más grave que la anterior, y que se aplicaría tanto a los estudiantes de bachillerato

como a los de licenciatura. Se trata del limite de permanencia en la universidad. Hasta

antes de este momento, cada estudiante al terminársele su periodo de inscripción por un

tiempo a lo más en un 50% adicional a la duración de su carrera, podía seguir aprobando

sus cursos en exámenes extraordinarios al ritmo que sus propias condiciones

socioeconómicas se lo permitieran, no habiendo un tiempo limite a este respecto. En junio

de 1997 Barnés establece que sólo tendrían dos años más, al término de los cuales serían

dados de baja de la UNAM si no hubieran terminado íntegramente sus estudios (100% de

créditos, exámenes de idiomas y servicio social). Con un agregado, que no hace sino

mostrar hasta qué extremo las autoridades pretenden cebarse con los estudiantes

irregulares: "...Durante el tiempo restringido en que un estudiante pueda aprobar las

materias presentando exámenes extraordinarios, no gozará de ningún otro derecho más

que éste" (Artículo 5).

 

Numerosas fuentes dan cuenta de las recomendaciones del Banco Mundial y la OCDE al

gobierno mexicano: diversificar las fuentes de financiamiento a la educación superior. El

gobierno solicitó en 1994 a la OCDE una evaluación de la educación superior. Los

resultados se publicaron en el trabajo "Revisión de la Política de Educación Superior en

México. Reporte de los examinadores", con fecha 20 de marzo de 1996, editada por el

Directorio para la Educación, el Empleo y los Asuntos Laborales y Sociales de este

organismo internacional, la OCDE. El documento es público. Periódicos, revistas y decenas

de estudios, libros y ensayos han divulgado y analizado su contenido. Hace tres años se

conoce la apreciación de la OCDE en torno a la educación superior de México y se sabe

cuáles fueron las propuestas de esta organización internacional para cambiarla entre las

recomendaciones generales de este organismo al gobierno mexicano están: Promover una

mayor diversificación de las "fuentes de origen" (financiamiento), sobre todo a través de la

relación de las universidades públicas con las empresas e industrias. Se propone elevar las

cuotas estudiantiles (pág. 79). Establecer procedimientos selectivos de admisión a la

educación superior, basados en un examen y en los resultados del bachillerato. "Redefinir"

(suprimir) el "pase automático" del bachillerato a la licenciatura y fijar procedimientos de

admisión comunes, organizados por las autoridades a nivel global. Promover la educación

vocacional y tecnológica, con el objetivo de preparar mano de obra de ocupación

intermedia. Atender a las recomendaciones realizadas por el Banco Mundial. En el número

1173 de la revista Proceso, de la ultima semana de abril, nuevamente se reseñan algunas

de las políticas para la educación superior de los mencionados organismos financieros

internacionales y se informa que el Banco Mundial financiará con 180 millones de dólares

préstamos privados a estudiantes. Se creará la "Sociedad para el Fomento de la Educación

Superior" y el " Instituto de Crédito Estudiantil del Estado de Sonora". Este proyecto

financiero se diseño en 1997, poco después de la publicación de la OCDE y entró en

operación en junio de este año.

 

También el Banco Mundial es explícito en su "recomendación" (es decir, orden): hay que

tender a que cada estudiante pague el costo real de su educación

 

El Banco Mundial, también detrás de las cuotas de la UNAM, Soberanía e independencia

parecen ser sólo dos palabras más en el discurso de las autoridades, y dos conceptos

totalmente desconocidos para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial

(BM), organismos empeñados en guiar los rumbos de los países no desarrollados. El

primero se empeña en hacer recomendaciones obligatorias en la política económica, que

deben seguir las naciones a las cuales otorga créditos - que no son dádivas, sino préstamos,

que implican el cobro de intereses -, mientras que el segundo, "sugiere" el rumbo que

deben seguir las instituciones de estos países. Y es que ahora resulta que la mano del

Banco Mundial no sólo está detrás de la iniciativa ejecutiva para privatizar el sector

eléctrico, sino que también tocó la del rector Francisco Barnés de Castro para aumentar las

cuotas de la UNAM, y hasta manoseó la posibilidad de privatizar toda la educación. Los

documentos que recomiendan o sugieren estas reformas existen: El de la reestructuración

al sector eléctrico llamado México "Strategy Papers" (La Jornada, 9 de marzo), publicado

el 10 de junio de 1995, y el que se refiere al aumento de cuotas escolares, "México

Enhancing factor productivity growth" (México, factor de incremento de la productividad),

emitido en agosto de 1998. En este último, el Banco Mundial sugiere que al hacer a un lado

la posibilidad de invertir más recursos públicos, "la única opción para expandir la inversión

en educación superior es atrayendo una mayor inversión del sector privado", además

recomienda incrementar el nivel de recuperación de costos de la educación superior. En

otro estudio, titulado "Education and earnings inequality in Mexico" (Educación e ingresos

desiguales en México), el mismo organismo apunta la conveniencia de privatizar no sólo la

educación superior sino también la básica y la media. Este documento lo emitió el Banco

Mundial en agosto de 1998. Con éste documento se concreta la estrategia dictaminada a

través de otro documento del BM llamado Descentralización de la Educación.

Financiamiento basado en la demanda. En éste más general publicado por el BM

simultáneamente al anterior, fija la estrategia general que seguirán para la privatización en

todos los países en desarrollo, en todos los países deudores del BM, el Fondo Monetario

Internacional y del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) (este banco le ha prestado

muchos millones de dólares a la UNAM para la construcción de numerosos edificios, de

hoy en día). Así las cosas, todo indica que de concretarse el aumento a las cuotas de la

UNAM, el siguiente manotazo del BM para que el gobierno actúe, será que en el

presupuesto del 2000 se reduzcan aún más los montos asignados a educación y se inicie el

cobro de la básica (primaria y secundaria), con lo que se daría cabal cumplimiento a sus

sugerencias, claro, si se quiere seguir contando con más préstamos.

 

ANDREA ORNELAS / periódico EL ECONOMISTA

 

Viernes 18 de junio 1999. Extracción:

 

"La rendición de cuentas en el mundo".

 

*Casi la totalidad de los gobiernos representados en la Organización para la Cooperación y

el Desarrollo Económico (OCDE) tienen programas establecidos para el reporte de

cuentas.

 

*México ofreció incorporarse al esquema en 1995 y será hasta 1999 cuando materialice el

nuevo informe detallado del ejercicio de funciones. Prácticamente todos los países

industrializados miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo

Económico (OCDE) disponen de esquemas dedicados a cumplir este objetivo y las

sanciones por incumplimiento van desde el cese de funciones (para los funcionarios

responsables) hasta responsabilidad penal.

 

En México el compromiso surgió el 1 de septiembre de 1995, un año después del asesinato

de Luis Donaldo Colosio Murrieta y 16 meses después de que el país se había adherido a

este organismo internacional.

 

Extracción de un boletín en ingles, véase directamente la página electronica

 

http://www.caut.ca/. También el periódico La Jornada 30 mayo.

 

"EL BANCO MUNDIAL LE DECLARA LA GUERRA A LA EDUCACION PUBLICA Y

GRATUITA EN EL MUNDO"

 

La CAUT envió dos representantes a la Conferencia Mundial de Educación Superior

realizada en el cuartel general de la UNESCO en París, del 5 al 9 de octubre de 1998. El

siguiente alarmante reporte sobre la conferencia fue elaborado por Bill Graham, Presidente

de la CAUT, en el que destaca que la delegación canadiense oficial no defendió

vigorosamente la importancia de la educación pública media superior y superior.

 

Para las poderosas fuerzas que buscan controlar la educación media superior y superior,

dirigidas por el Banco Mundial y sus aliados, el enemigo son los profesores universitarios

en todo el mundo, y se ha declarado la guerra. El grito de combate es que la educación

superior "debe proceder al cambio más radical y a una renovación como jamás se ha

requerido". Y eso significa cambiar radicalmente la universidad "tradicional" o "clásica" o

"basada en la investigación" y a su personal para satisfacer las insaciables necesidades de

la economía global basada en el conocimiento.

 

Los documentos oficiales a ser acordados habían circulado con suficiente anterioridad al

evento, estos fueron la "Declaración Mundial para la Educación Superior del Siglo XXI" y

"Marco de Acción Prioritaria para el Cambio y el Desarrollo". Desde el primer día de la

conferencia, sin embargo, fue claro que la discusión - que aparentaba ser de simples

palabras y frases- reflejaba la pesada carga de los significados implícitos y de las

consecuencias de su implementación.

 

La agenda original de la UNESCO, desarrollada a través de muchas conferencias

alrededor del mundo, así como el trabajo de su Director General, Federico Mayor, había

sido relegado al sótano por el Banco Mundial y sus aliados. En el pasado, los problemas

que había que abordar eran las finanzas, el ingreso, la igualdad, la calidad y la relevancia,

el aprendizaje a lo largo de la vida, la incorporación al mercado de trabajo de los

graduados, la tecnología, el involucramiento de los negocios y la industria, el desarrollo del

personal, la libertad académica y la autonomía, y la paz mundial.

 

Pero de unos años a la fecha, el Banco Mundial ha venido desarrollando una agenda sobre

la educación superior que ha denominado como "La agenda para la reforma". Los

conceptos fundamentales de la agenda son: privatización, desregulación y orientación por el

mercado. En la ruta de instrumentación de esta agenda de reforma, han puesto en claro que

los problemas que hay que resolver son la universidad tradicional, en general, y los

miembros del personal académico, en particular.

 

La reforma del Banco Mundial salió viva de la conferencia. Su documento "El

Financiamiento y Administración de la Educación Superior: Reporte sobre el Status de las

Reformas en el Mundo", escrito para la conferencia de la UNESCO, explica que la agenda

para la reforma "está orientada por el mercado más que por la propiedad pública o por la

planeación y la regulación gubernamentales. La dominación, en casi todo el mundo, del

capitalismo de mercado y los principios de la economía neoliberal se encuentran en la base

de la orientación por el mercado de la educación media superior y superior''.

 

La educación superior, argumenta el Banco Mundial, es un bien privado - no público -

cuyos problemas son manejables o están al alcance de soluciones de mercado. Esto es, se

enmarca en una oferta limitada, no está en demanda por todos, y está disponible por un

precio. También, los consumidores (negocios e industria) están "razonablemente bien

informados" mientras que los proveedores (administradores y profesores) están

"frecuentemente mal informados - condiciones que son ideales para que operen las fuerzas

del mercado". Financiar la demanda significa, en la práctica, a) incremento de las

colegiaturas; b) cobrar el costo total de pensión; c) instrumentar medidas de préstamos a

los estudiantes; d) cobrar los intereses prevalecientes en el mercado a todos los préstamos;

e) mejorar el cobro de los préstamos a través de compañías privadas, y la introducción de

un impuesto a los graduados; f) adiestrar a los profesores como empresarios; g) vender

investigación y cursos; y h) incrementar el número de instituciones educativas privadas con

cobros del costo total de la enseñanza. El propósito es hacer de la educación superior algo

completamente autofinanciable. La agenda para la reforma también demanda que el poder

en la toma de decisiones en la educación superior debe ser retirado del gobierno y de las

instituciones, y depositado en los clientes (estudiantes), los consumidores (negocios e

industria) y en el público. El Banco Mundial cree que el financiamiento gubernamental a la

educación superior, combinado con la responsabilidad institucional para gobernarla es, en

gran medida, responsable de la sobrevivencia de la educación clásica y elitista que,

además, es insensible a las necesidades reales de la (desregulada) economía global. De ahí

la necesidad de reformas presupuestales. La agenda para la reforma quiere poner término

a la "presupuestación negociada" en la que el gobierno financia a las instituciones sobre la

base de criterios tradicionales tales como la matrícula y el prestigio. Se debe dar paso a la

"presupuestación por rendimiento" en la que cualquier financiamiento público que

permanezca debe estar atado a la obtención de resultados comprobables basados en

indicadores de resultados determinados por el consumidor. De esta manera, los

administradores de las instituciones serán obligados a tomar las decisiones que hasta ahora

han estado evadiendo, por ejemplo, reasignar los recursos en respuesta a las necesidades

de los clientes y los consumidores. Y las instituciones serán obligadas a construir la

diferenciación, terminando con la "repetición isomórfica" de la tradicional universidad

clásica basada en la investigación.

 

El Banco Mundial cree que el sector público es desafortunadamente ineficiente e

insensible, renuente ó incapaz de llevar a cabo la reforma de la educación superior. Los

administradores institucionales deben ser obligados a tomar en cuenta su posición en el

mercado, el flujo de efectivo, la diversificación del producto, y sus progresos en la creación

de socios corporativos. También deben ser obligados a realizar un mejor trabajo de

administración y control del personal. Como lo proclamó abiertamente uno de los oradores

de la delegación oficial australiana, "el problema real con la educación superior en el

mundo es el profesorado".

 

El Banco Mundial cree que el personal académico tiene demasiado poder en la educación

superior y los administradores tienen muy poco incentivo para controlarlos. El poder del

personal académico tiene sus fuentes en el control del curriculum (desvinculado de las

necesidades de la economía global), en el gobierno compartido o colegiado, el sindicalismo

y, por supuesto, en la libertad académica.

 

El propósito es obligar a los profesores a abandonar su poder y volverlos más

empresariales, como revela el "Reporte de Status" del Banco Mundial: "Cambio radical, o

reestructuración, de una institución de educación superior significa menos y/o diferentes

profesores, trabajadores administrativos y trabajadores de apoyo. Esto significa despidos,

retiros anticipados obligatorios, o un mayor readiestramiento y reeducación, como en el

cierre de instituciones ineficiente o ineficaces; la fusión de instituciones de calidad a las que

solamente les falta una masa crítica de operaciones para hacerlas costeables; y un cambio

radical de la misión y la función de producción de la institución - lo que significa alterar

radicalmente quiénes son los profesores, cómo se comportan, la forma en que están

organizados y la manera en que trabajan y son remunerados".

 

"Boletín de la Asociación Canadiense de Profesores Universitarios"

 

El Banco Mundial en su "Agenda para la Reforma" sobre la Educación Superior (léase

Universidades Públicas), tiene unas claras metas que han sido presentadas en foros de la

UNESCO. Por lo pronto, el gran enemigo del Banco Mundial es el personal académico,

conformado por el profesorado de las universidades públicas, quienes según ellos tienen

demasiado poder, pues insisten en mantener la universidad tradicional, la cual se le nota

desvinculada de los intereses de la economía global. De hecho, cobrar colegiaturas,

instrumentar préstamos a los estudiantes o cobrar las becas, adiestrar profesores como

empresarios, vender la investigación, etcétera, son parte de las estrategias del Banco

Mundial para modificar las estructuras de las universidades públicas, que se ven

actualmente como escollos para las políticas de la economía global. El Banco Mundial

considera que el financiamiento total de las universidades por parte del Estado, combinado

con el control interno de sus funciones, es causal directa de sus incapacidades para ser

instituciones destinadas al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá

determinar al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá determinar su

eficiencia y calidad. La universidad que basa su estructura en la investigación y el

fortalecimiento de la docencia para fines académicos y de mejoramiento cultural no es

costeable, y significa que habrá que restructurar al profesorado y modificar su misión hasta

moldearlo para que entienda que sus metas deben medirse exclusivamente en términos de

costo-beneficio. Esto convertirá a las universidades públicas en receptoras de presupuesto

en la medida que sus resultados se definieran con base en indicadores determinados por el

consumidor. Esto, desde luego, se apareja con un requerimiento de que la administración

tenga mayor fuerza y presencia con el objeto de controlar mejor las actividades académicas

y sus funciones hacia esto que se llama rendimiento económico. Muchas de las acciones

tomadas en los últimos años muestran claramente que estas son las estrategias que se

quieren apuntalar, i.e. SNI, PRIDE, presupuestos universitarios basados en eficiencias

terminales, endeudamiento por medio de las becas Conacyt, etcétera. Quisiera señalar que

de facto, bien pudiera ser que esta estrategia funcione muy adecuadamente en un país

como EUA. De hecho, su sistema universitario tiene mucho de este esquema. Los

estudiantes pagan cuotas muy altas, pero pueden pedir préstamos bancarios a tasas

bajísimas, pagadero todo el final de sus estudios. La gran mayoría de estudiantes con

licenciatura o posgrado se inserta en el sector productivo de la nación. De hecho, 90% de

los graduados como doctores pasan a engrosar las filas de dicho sector. Sólo una pequeña

fracción se queda en el sector académico, de ahí que más de 50% de los investigadores

provengan de países asiáticos y/o del Tercer Mundo. A los investigadores en EU, si bien no

tienen sistemas de incentivos como los de México, pues se les paga bien, ciertamente en

los últimos años se les ha permitido cada vez más generar empresas que los incentivan

económicamente. Además, padecen de un sistema competitivo muy desleal, pues muchos,

una gran mayoría, viven por medio de los donativos que da el gobierno federal. Esta,

frecuentemente, es la única aportación del Estado a las universidades, pues mediante los

donativos se tienen que aportar una determinada cantidad adicional a las universidades.

Debido a esto, buscan contratar a los investigadores más famosos y "productivos" para

poder así obtener fondos federales. Pero México no es Estados Unidos, pues no tiene la

estructura de fondo para beneficiarse de un cambio del Sistema Universitario al estilo

Banco Mundial. Querer impulsar esto en México y en el resto de los países

latinoamericanos es totalmente inaceptable, pues es la fórmula perfecta para impedir su

desarrollo para insertarse con efectividad en la economía global. Con las recetas del Banco

Mundial, sólo nos convertiríamos en el "aire que sostiene al globo" con el objeto de allanar

aún más el camino para que los Estados Unidos fortalezcan su propio desarrollo a expensas

del nuestro. La universidad pública y la ciencia que se deriva de éstas forman parte del

patrimonio nacional y contribuyen a elevar el nivel cultural del país. Su primera y

primordial función es reducir el atraso cultural, no satisfacer consumidores. ¿Cómo es que

se pretende transformar a las universidades y a la UNAM en particular, para que cumpla

su función en términos económicos, cuando el desarrollo tecnológico mexicano es

prácticamente nulo?. Lo que en el fondo seguramente se busca es que se adapten a las

necesidades de las transnacionales o de las maquiladoras, tal como se hace en la frontera

norte. Se quieren universidades al servicio de la economía, pero determinado esto por el

Banco Mundial y al servicio de Washington, quien es al final de cuentas quien rige sus

políticas.

 

¿Qué un examen único de egreso a la licenciatura?

 

Un mismo examen para los egresados de todas las universidades. Como si tuvieran los

mismos recursos, infraestructura y preocupaciones las universidades de provincia que las

de las capitales del país. Como si el conocimiento consistiera simplemente de cierta

información susceptible de ser mensurable rápidamente por los tristemente célebres

exámenes de selección múltiple (que serán los que habrán de aplicase). El respeto a la

libertad de cátedra implica ya una seria dificultad para imponer un mismo examen a los

alumnos de los profesores de una misma materia en una misma universidad. Esto se ha

demostrado hasta el cansancio con las experiencias puestas en marcha de "exámenes

departamentales" en diversas facultades.

 

Ya no digamos lo que esto implicará si se trata de aplicar a todos los estudiantes de todas

las instituciones de educación del país. Ya podemos imaginar la "reorientación" de la

actividad de no pocas universidades en los últimos semestres, para "preparar a sus

egresados para el examen único", pues si les va mal a esas universidades aparecerán en la

lista de las "poco eficientes", con las debidas consecuencias en lo relativo a sus subsidios y

sus "pérdidas de mercado" entre los estudiantes (recordar esto para cuando leas el

siguiente artículo). ¡A un segundo plano la riqueza de la formación de los jóvenes! ¡Lo que

importa es ser "de las primeras" en la lista de "los egresados de buena calificación"!. No

faltarán los premios monetarios en este terreno.

 

Y examen elaborado por una institución privada (eso sí, subsidiada con recursos públicos),

ajena a las propias universidades, creada precisamente para estos fines: el "Centro

Nacional para la Evaluación de la Educación Superior" (CENEVAL). Vendedores de

servicios de evaluación, que por supuesto habrán de cobrar por ellos a los propios

estudiantes. Una medida similar ya fue impuesta a los egresados de todas las secundarias

de la zona metropolitana que quieren ingresar al bachillerato (el examen único de

selección). Y se ha convertido en un mecanismo para forzar a miles de muchachos a

ingresar a bachilleratos técnicos que no deseaban, como única opción para seguir

estudiando, liberando de toda presión sobre su matrícula a las instituciones escogidas por la

gran mayoría de los alumnos. Particularmente, a la UNAM. Se trata, otra vez, de medidas

ordenadas explícitamente por los mismos organismos financieros, y atravesadas por la

misma lógica de todas las demás: a los de abajo, educación de segunda - sí acaso -. Salvo

uno que otro especialmente brillante, que además de ser buen negocio invertir en su

educación, sirva para salir en la foto de los pronasoles universitarios. Nuestra Universidad

debe recuperar su autonomía en la evaluación de sus estudiantes. Debe definir ella misma

los mecanismos de selección de sus alumnos, siempre con la preocupación de impartir

educación a más y más jóvenes. Ésa sí debe ser parte de sus preocupaciones

fundamentales, si quiere seguir ostentando el título de Universidad Nacional. Y debe

defender la libertad de cátedra de sus profesores como un elemento esencial de su

funcionamiento cotidiano. Debe romper los compromisos que la rectoría ha contraído con el

CENEVAL (ya que esta es una institución privada y atenta contra la autonomía de las

universidades) y rechazar la aplicación de los exámenes de ingreso y egreso elaborados por

éste.

 

 

 

LA JORNADA

 

Miércoles 5 mayo de 1999. Extracto:

 

"Apoyan 50 rectores que la UNAM busque mejor financiamiento". Ciudad Obregón, 4 de

mayo. Rectores y directores de 50 universidades públicas de todo el país respaldaron que

las autoridades de la UNAM busquen que sus alumnos aporten recursos a su educación.

 

LA JORNADA

 

Miércoles 5 mayo de 1999. Extracto:

 

"Nuevo esquema para reparto del subsidio a universidades en el 2000". Ciudad Obregón, 4

de mayo. A partir del año 2000, las universidades públicas mexicanas esperan estrenar un

modelo que fije las condiciones para el reparto del subsidio público...En adelante, el

gobierno deberá tomar en cuenta para la entrega de los recursos el número de alumnos que

se titulan y en cuánto tiempo, así como el costo de sus alumnos por nivel y tipo de programa

educativo...los rectores de 50 instituciones de educación superior acordaron, en una reunión

de dos días, hacer todo para que este proceso concluya este año: probar las fórmulas del

nuevo esquema, reunirse de forma extraordinaria y someterla a la aprobación de las

autoridades educativas y del Congreso de la Unión.

 

La sesión número trece del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines

(CUPIA) concluyó sus trabajos con este anuncio, que se vio opacado y a veces

entremezclado con el tema de la huelga de la UNAM, tanto que originó preguntas sobre si

es necesario uniformar las cuotas en todas las instituciones educativas o si habrá un

momento en que las aportaciones de los alumnos suplanten el subsidio público...espera que

su aplicación comience en el año 2000, aunque en los dos o tres años posteriores habrá un

modelo transitorio entre los viejos criterios y los nuevos...recursos gubernamentales para

las universidades públicas comenzarán a entregarse tomando en cuenta el costo de cada

alumno de acuerdo con su nivel educativo...dejar atrás esquemas de financiamiento que

consideraban el tamaño de la matrícula o el número de profesores y de trabajadores...si las

universidades quieren recibir recursos tendrán que someterse a reglas específicas. Por

ejemplo, habrá una especie de tarifa de costo por alumno en bachillerato, licenciatura y

posgrado; también habrá otra según el tipo de especialidad que curse el alumno, porque no

cuesta lo mismo uno que estudia la carrera de Medicina que otro que cursa Filosofía.

 

LA JORNADA

 

Viernes 4 de junio de 1999. Extracto:

 

Enrique V. Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo ...la privatización

es un probado instrumento cuyos beneficios podrían extenderse, en mucho mayor medida

que hasta ahora, a provincias, estados, departamentos y municipios. La experiencia del

BID, que ha venido apoyando la privatización mediante préstamos y asistencia técnica,

muestra que más allá de discrepancias ocasionales, gobiernos, inversionistas y usuarios

comparten las metas de la privatización. En ese sentido, vale la pena destacar que: La

privatización es en particular exitosa cuando es emprendida por gobiernos comprometidos

con ella y goza de apoyo político. Los costos sociales deben ser minimizados mediante

indemnizaciones por despido, seguro de desempleo, información sobre empleo y

capacitación. Los subsidios serán suprimidos, excepto que la provisión de servicios no sea

posible para los pobres o en áreas remotas, o por motivos ambientales.

 

LA JORNADA

 

Jueves 6 de mayo de 1999. Extracto:

 

La economía informal creció hasta manejar en el último año recursos por un monto de 146

mil millones de dólares, que equivalen a una tercera parte del producto interno bruto (PIB)

del país, reveló un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo

Económicos (OCDE). El organismo, del que México es uno de los 29 miembros, consideró

que el crecimiento del sector informal en el país "es básicamente consecuencia de la

pobreza generalizada, la falta de instrucción de una parte importante de la población y de la

ausencia de una red de protección social".

 

De acuerdo con las estimaciones de la OCDE, el empleo en el sector informal de México

llega a representar hasta 44 por ciento del empleo urbano total, pero como los ingresos son

relativamente bajos -un promedio de tres salarios mínimos, alrededor de cien pesos

diarios-, su participación en el PIB es algo menor. Sin embargo, la OCDE cita estudios de

la Organización Internacional del Trabajo (OIT), según los cuales el 57 por ciento del

empleo no agrícola en México se concentra en el sector informal...Roberto González

Amador periódico La jornada.

 

LA JORNADA

 

3 de enero de 1999. Extracto:

 

"Se desplomó 50% el PIB per cápita en México: OCDE". En una línea de continuo

descenso, el producto interno bruto (PIB) per cápita en México cayó en 1998 a sólo mil 800

dólares, la mitad del alcanzado en 1996 y una cantidad inferior en 900 dólares a la

registrada en 1997, de acuerdo con indicadores de la Organización para la Cooperación y el

Desarrollo Económicos (OCDE). El deterioro registrado en los últimos años colocó a

México como el país de la OCDE con menor PIB por habitante de las naciones que

integran ese organismo Cuando México fue admitido como miembro de la OCDE, en 1994,

el producto interno bruto por habitante alcanzaba 3 mil 500 dólares. De acuerdo con los

reportes de la OCDE, el producto interno bruto por habitante en nuestro país, medido en

dólares de 1996, disminuyó a mil 800 dólares en 1998, cantidad que representó una caída

de 33.57 por ciento en comparación con los 2 mil 710 dólares de 1997. Sin embargo,

comparado con el de 1996, que fue de 3 mil 610 dólares, el producto interno bruto por

habitante registró en 1998 una caída de 50.13 por ciento, según los indicadores del

organismo.

 

Las cifras del organismo indican que en la llamada "economía informal" -eufemismo de la

jerga tecnocrática en el que caben tanto las actividades laborales y mercantiles de

subsistencia, ajenas al marco fiscal, como prácticas ilegales en las que se manejan sumas

cuantiosas, como el contrabando organizado- circulan unos 146 mil millones de dólares

anuales, es decir, una tercera parte del producto interno bruto (PIB) de México. Ese dato

desmiente la versión oficial de la Secretaría de Hacienda, la cual atribuye al "sector

informal" una magnitud de sólo 10 por ciento del PIB, es decir, unos 44 mil millones de

dólares Sea cual fuere la cifra correcta, el hecho es que el modelo económico vigente ha

expulsado a millones de personas -44 por ciento del empleo urbano total- del mercado

laboral establecido y los ha empujado a ganarse la vida en medio del más absoluto

desamparo, al margen de la seguridad social, los derechos laborales básicos y, en no pocas

ocasiones, de la ley. El drama de esos mexicanos es, a su vez, caldo de cultivo para el

surgimiento de grandes concentraciones de poderes políticos y económicos mafiosos -los

liderazgos priístas de comerciantes ambulantes son un ejemplo claro- y una circunstancia

propicia para la comisión de fraudes fiscales por parte de grandes empresas e individuos

acaudalados: según el documento de la OCDE, "no es raro que empresas pertenecientes al

sector formal vendan una parte de su producción en el sector informal que escapa a la

imposición fiscal", además de que "los vendedores ambulantes y otros minoristas del

sector informal son proveídos, al menos cierta medida, con importaciones no declaradas

que no pagan impuestos, así como, en ciertas ocasiones, con bienes robados".

 

 

 

    

SOBRE LA HUELGA.

 

 

 

I.- ¿Por qué la huelga?

 

1. Porque las autoridades universitarias pretenden volver a instaurar los cobros

de colegiaturas en nuestra Universidad, en continuidad con los cobros ilegales

que por cantidad de servicios han impuesto en casi todas las facultades y

escuelas después del rechazo estudiantil a la reforma que intentó el ex-rector

Jorge Carpizo en 1986. La lucha del movimiento estudiantil no es en defensa de

las cuotas de veinte centavos. Es en defensa de la gratuidad de la educación

pública superior, garantizada por lo demás explícitamente como un derecho en

la Fracción cuarta del Artículo tercero Constitucional.

 

2. Porque si la rectoría se logra salir con la suya con los métodos que ha

utilizado para imponerse en esta ocasión, quedará con las manos libres para

recurrir a lo que sea hacia delante para imponer todas las otras medidas que

están en puerta en nuestra Universidad.

 

La libertad de disentir y de oponerse quedará convertida en algo sujeto a la

voluntad de las autoridades.

 

     ¿Cuáles han sido estos métodos introducidos por el rector Barnés como

     forma de resolver las cosas en nuestra casa de estudios? Instalación

     clandestina del Consejo Universitario en un lugar ajeno a la Universidad,

     protegido con alambradas de púas y centenares de golpeadores para

     enfrentar a los estudiantes. Costosas campañas de propaganda en todos

     los periódicos, la radio y la televisión, sostenidas con el presupuesto

     universitario exclusivamente para apuntalar la posición del rector y

     combatir con toda clase de calumnias a los estudiantes y maestros que

     discrepan de él. Instalación de decenas de cámaras de vídeo en las

     escuelas, los lugares de reunión y móviles para vigilar todas las

     actividades estudiantiles y crear un archivo policiaco de todos los

     participantes. Agresiones a golpes y consignación ante el Tribunal

     Universitario y amenaza de proceder penalmente contra los estudiantes y

     maestros rebeldes, utilizando como "pruebas" verdaderos montajes

     hechos precisamente con las imágenes de vídeo archivadas, etc.

     ¿Cuáles son algunas otras de las medidas que ya prepara la rectoría?

     Recorte masivo de la planta de profesores. Modificación del Estatuto del

     Personal Académico. Reestructuración de las licenciaturas con miras a

     una reducción drástica del número de clases-pizarrón de todos los

     cursos. Aumentos sucesivos de las cuotas de inscripción y servicios

     hasta que éstas constituyan un porcentaje significativo del costo de los

     estudios de cada alumno.

 

3. Porque no puede seguir así la Universidad. No es posible seguir permitiendo

que 100 funcionarios continúen decidiendo lo que les venga en gana sobre

nuestra Universidad Nacional, pasando por encima e imponiendo cambios

trascendentales en nuestras vidas a los más de 300 mil estudiantes, maestros y

trabajadores que formamos de ella (y las de tantas otras generaciones que

vienen detrás de la nuestra) e imponiendo un cambio de rumbo profundamente

reaccionario al sentido y la orientación de toda la educación superior en

nuestro país.

 

II.- "...Yo estoy de acuerdo con que la Universidad debe ser gratuita, pero no

estoy de acuerdo con la huelga...".

 

Quienes así ven las cosas deben decirnos entonces cómo podemos hacer

retroceder a las autoridades si no es con la huelga. ¿Citándolas a dialogar

públicamente? Ya lo hemos hecho en dos ocasiones. ¿Expresando nuestro

desacuerdo por otros medios? Hemos publicado decenas de miles de carteles,

periódicos murales y volantes en todas las escuelas. Hemos marchado por las

calles y por la universidad en cuatro ocasiones decenas de miles de

universitarios. Hemos parado actividades dos veces una amplia mayoría de

universitarios (cerca de 52% en la primera ocasión y del 70% la segunda).

Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance -y más- el día de la sesión

clandestina del Consejo Universitario para evitar una imposición que abriera un

conflicto de mucha mayor envergadura en nuestra Universidad. Hemos

debatido una y otra vez en todas las escuelas, aún en aquellas en que los

directores han organizado grupos de choque para impedir que sus alumnos

conocieran otros puntos de vista, distintos a los del rector (como en Derecho).

 

Pero las autoridades no tienen argumentos, lo que tienen es el poder y lo

ejercen de la manera más despótica y autoritaria para imponer su punto de

vista, sustentando en sus compromisos con el gobierno y los organismos

financieros internacionales, que son quienes han ordenado todos estos

cambios.

 

Ante esto, hay dos alternativas posibles: O "aceptamos bajo protesta" que se

imponga las autoridades, reconociendo que por la razón que sea no estamos

dispuestos a hacerles frente. O luchamos por impedir que se impongan, con un

medio de lucha a la altura de la agresión, capaz de hacerles frente. ¿se les

ocurre otro a estas alturas que la huelga misma? Propónganlo. Pero todos

sabemos que es la última carta que nos queda, la más difícil de implementar,

pero a su vez la más poderosa. Y sabemos también que si no es ahora, antes de

que termine el semestre (y esto ocurre en las preparatorias prácticamente el 23

de abril), no será más adelante. Lo sabemos bien.

 

Por eso la Asamblea Universitaria ha decidido finalmente estallar la huelga a las

0 horas del martes 20 de abril. Llevamos la discusión a todos los rincones de la

Universidad en una carrera contra el tiempo y contra el enorme despliegue de

recursos puestos en juego por la rectoría y el gobierno de Zedillo durante estos

dos últimos meses. Tratamos de convencer sobre la necesidad de responder y

de organizar la respuesta misma. Logramos desarrollar una importante

acumulación de fuerzas.

 

Y llegó el momento decisivo para todos: estudiantes, profesores y trabajadores.

La huelga estallará y cada uno tendrá que decidir si esta con sus compañeros o

con las autoridades y el gobierno; si está por la gratuidad de la educación

pública y la consecuente obligación del gobierno de sostenerla, ó si está por

abrir un proceso en el que la educación vaya siendo sostenida por quien la

recibe; es decir, si está por el principio que parte de que la educación es un

derecho, no sujeto a las posibilidades económicas de cada uno, o si está por el

principio de que estudie quien pueda pagar lo que cuestan sus estudios (o una

parte significativa de ello).

 

Porque nadie a estas alturas puede creerse el cuento del rector de que las

familias sin recursos no pagarán, etc. Ése es un simple gancho para hacer

pasar la propuesta ahora que será adecuadamente burlado más adelante. Nadie

con un mínimo de criterio puede imaginar que todo este conflicto creado por las

autoridades busca simplemente obtener al paso de los años una cantidad

inferior al 3% del presupuesto universitario. Ya vendrán los sucesivos

aumentos más adelante, si no impedimos ahora que se rompa la gratuidad. Así

lo ordenan los documentos de los organismos financieros que "sugieren"

comenzar con cuotas menores para vencer la resistencia de los estudiantes.

 

Las autoridades buscarán romper la huelga por la vía de las ya célebres "clases

extramuro". Ya han empezado a amenazar con que si estalla la huelga "se

perderá el semestre", que los estudiantes de bachillerato "perderán su pase a

facultad", "que perderán sus calificaciones", etc. Éstas amenazas no hacen sino

mostrar su estatura moral ¿Qué reglamento, qué ley, qué instancia autoriza a la

rectoría a condicionar cuestiones y derechos académicos al comportamiento

político de los estudiantes? ¿Qué se creen estos señores?. Pero los estudiantes

deberán ponerlos en su lugar. Nunca, durante ningún movimiento en la

Universidad se ha perdido el semestre. Ni aún con el del 68, que duró varios

meses. Siempre las clases se han recuperado después, durante las vacaciones,

simplemente alargando el calendario escolar (incluyendo todos los trámites

interrumpidos por la huelga). Más aún será posible hacerlo ahora, habiendo por

delante dos meses de vacaciones intersemestrales.

 

Para que las clases extramuros tengan realidad se necesita una cosa : que

acudan estudiantes a ellas. Por eso no pudieron ser echadas a andar durante la

huelga contra el plan Carpizo en 1987 y durante la huelga de maestros y

trabajadores en 1977. Para que las clases extramuros puedan triunfar, las

autoridades deben ser capaces de convertir a los estudiantes en traidores de

sus propios compañeros, en esquiroles de su lucha, que es una lucha por una

causa tan justa y noble como la defensa de todos a estudiar, la defensa de la

gratuidad de la educación.

 

Una huelga masiva, con miles y miles de estudiantes de toda la Universidad

participando en ella, que dejen solas a las autoridades con sus directores, sus

porros y sus guaruras será una huelga que triunfe fácilmente y que habrá de

dejarnos una Universidad más justa, más libre y más democrática.

 

Los estudiantes volcados a las calles de la ciudad, con sus brigadas, sus

volantes y su palabra pueden más, mucho más, que un Barnés, un Alatorre y un

Zabludovsky mintiendo a los cuatro vientos sobre las causas de su lucha. El

pueblo sabrá distinguir inmediatamente de que lado debe ubicarse. Que nadie

lo dude. Y esto hará que la balanza se incline a favor de los estudiantes. Porque

el país está hecho un polvorín por el sinfín de injusticias cometidas por el

gobierno contra toda la población. Y los estudiantes son especialmente

capaces de convertir en lucha toda esa indignación. Ahí está la fuerza de la

huelga.

 

                                                Documento a discusión No. 4

 

                 Comisión de Propaganda de la Asamblea General de Ciencias.

 

                                      2º Taller de Análisis sobre el Movimiento

 

                                                          13 de Abril de 1999


imagenes de la huelga

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