El 20 de
abril de 1999 a las cero horas, estalló la huelga por los siguientes puntos:
1.Abrogación
del Reglamento General de Pagos y anulación de todo tipo de cobros por
inscripción, trámites, servicios, equipo y materiales.
2.Derogación
de las reformas aprobadas por el Consejo Universitario en junio de 1997. Esto
significa recuperar el pase automático, eliminar los nuevos límites de
permanencia a los estudiantes de la UNAM y respetar la elección de carrera
dando prioridad al bachillerato de la UNAM.
3.Congreso
democrático y resolutivo en el que toda la comunidad
discuta y
decida sobre los problemas que enfrenta nuestra universidad y cuyas decisiones
tengan carácter de mandato para toda la comunidad universitaria y sean acatadas
por las autoridades.
4.Desmantelamiento
del aparato represivo y de espionaje montado
por las
autoridades y anulación de todo tipo de actas y sanciones
en contra
de maestros estudiantes y trabajadores que
participamos en el movimiento.
5.Corrimiento
del calendario escolar tantos días como los días efectivos de clase suspendidos
por el actual conflicto, con la correspondiente anulación de las clases
extramuros.
6.*Rompimiento
total y definitivo de los vínculos de la UNAM con el Centro Nacional de
Evaluaciones (CENEVAL) y en consecuencia, la anulación del examen único de
ingreso al bachillerato de las universidades y escuelas públicas, así como del
Examen Único de
Egreso.
(*) El
sexto punto fue agregado el 3 de Mayo 1999 en Asamblea
del CGH en el auditorio CHE
Guevara.
El jueves
11 de febrero, el rector Barnés publica un desplegado con la propuesta de
modificar el reglamento general de pagos. En él, anuncia de nueva cuenta la
pretensión de elevar las cuotas en la Universidad Nacional Autónoma de México.
Los montos propuestos son:
q
20 días de salario mínimo anuales para el bachillerato (1,360
pesos actuales)
q
30 días de salario mínimo anuales para licenciatura (2,040 pesos
actuales)
q
Para extranjeros, 10 veces más:
13,600 pesos en bachillerato 20,400 pesos en licenciatura.
q
Para el posgrado las cuotas serán superiores a las de licenciatura
y quedarán fijadas por los directores.
NOTA DE
PRENSA
Advierten estudiantes que se movilizarán
contra esa decisión
Alza de cuotas de la UNAM a partir de agosto próximo, anuncia Barnés
La propuesta de incremento tiene la anuencia
de Zedillo y de Cárdenas, señala Malo Alvarez
María
Esther Ibarra, a partir de agosto próximo, las cuotas anuales de inscripción de
la UNAM se incrementarán a mil 360 pesos para el bachillerato y en dos mil 40
para la licenciatura, anunció el rector Francisco Barnés de Castro, quien ayer
mismo envió al Consejo Universitario su propuesta para modificar el Reglamento
General de Pagos, en el cual también se plantea aumentar el costo de otros
servicios educativos.
Al mismo
tiempo hizo un llamado al gobierno y al Congreso de la Unión para que destinen
más recursos a la educación superior y al subsidio de la máxima casa de
estudios, por lo que --enfatizó-- las colegiaturas de los futuros alumnos de
ninguna manera cancelan o sustituyen la responsabilidad del gobierno federal de
continuar subsidiando a la UNAM ni la privatizan.
El
secretario de Planeación de la UNAM, Salvador Malo Alvarez, aseguró que la
propuesta --que significa un alza de cerca de un millón por ciento frente a las
cuotas de 15 y 20 centavos vigentes-- tiene la anuencia del Presidente de la
República y el visto bueno del jefe de gobierno capitalino, Cuauhtémoc
Cárdenas.
"Nunca
se ha cuestionado la constitucionalidad de las cuotas que la universidad
siempre ha cobrado. Lo único que ha estado a debate ha sido la pertinencia de
su actualización", argumentó Barnés de Castro al presentar previamente el
documento "Universidad responsable, sociedad solidaria", ante los
integrantes de la Junta de Gobierno, el Patronato Universitario, el Colegio de
Directores y demás funcionarios. Al acto no fueron convocados los consejeros
universitarios.
Al conocer
la iniciativa del rector, la reacción estudiantil no se hizo esperar. La Red de
Estudiantes Universitarios criticó que la presentara ante la
"burocracia" universitaria y no ante la comunidad de la UNAM.
"Esto
evidencia su propósito de privatizar a la universidad, con lo cual violenta el
carácter público y gratuito de la educación y cancela el derecho de acceder a
ella a miles de jóvenes", manifestaron los integrantes de ese organismo
estudiantil, José Luis Cruz, consejero universitario de la Facultad de
Ingeniería, y Bolívar Huerta. Anunciaron que a partir de hoy convocarán a la
comunidad y a la sociedad para echar abajo la propuesta del rector Barnés.
En la sala
de sesiones del Consejo Universitario, Barnés de Castro leyó su documento de
diez cuartillas, en el cual aclaró que los recursos que se obtengan por las
cuotas no se dedicarán a la "caja chica de los directores de las escuelas,
facultades e institutos", sino a mejorar íntegramente la formación de los
estudiantes y mejorar los servicios educativos que la institución les puede
brindar.
Especificó
que el monto que se estima recabar en el mediano plazo equivale a los recursos
que actualmente se dedican --en el conjunto de facultades y escuelas-- al apoyo
de los programas docentes, una vez descontados los sueldos y los salarios del
personal académico y administrativo y los gastos generales de la institución.
La cuota
actual --recriminó Barnés de Castro-- no se ha incrementado desde hace 50 años
y representa un subsidio injusto e indiscriminado para los alumnos que pueden
contribuir al sostenimiento de la universidad. "Las familias con capacidad
de sufragar la preparación universitaria de sus hijos han quedado hasta ahora
prácticamente exentas de hacerlo, porque otros, mediante sus impuestos, lo han
hecho por ellas", subrayó.
La reforma
al Reglamento de Pagos, consistente en cinco puntos, establece que las nuevas
colegiaturas se aplicarán a los alumnos que ingresen a la UNAM a partir del
próximo agosto de 1999, y no serán retroactivas para los que actualmente estén
inscritos, por lo que continuarán pagando las vigentes hasta que concluyan sus
estudios profesionales.
Los
alumnos de nuevo ingreso cuyos recursos familiares sean menores a cuatro
salarios mínimos, que equivalen a 4 mil pesos, con sólo solicitarlo quedarán
exentos de su pago, y cuando por causa justificada no puedan pagar podrán
hacerlo al término de sus estudios.
En la
iniciativa también se propone aumentar el pago de los exámenes extraordinarios
a un día de salario mínimo y el de titulación a 40 días. En el caso de los
estudios de posgrado y de los Sistemas de Universidad Abierta, las cuotas serán
propuestas por el secretario general de la UNAM, previa consulta con los
titulares de las dependencias académicas. Los pagos por estos conceptos en
ningún caso serán menores a los de los estudios profesionales.
En su
artículo cuarto --el nuevo reglamento contiene 16-- se señala que las cuotas
por concepto de inscripción a "quienes pretendan ingresar" en
cualquiera de los ciclos de estudios de bachillerato, técnico y de
licenciatura, se cobrarán al inicio de cada año escolar y al inicio del segundo
semestre del mismo. De tal suerte que para los dos primeros niveles será de 680
pesos cada seis meses y mil 20 para el tercer nivel.
Barnés de
Castro hizo también un exhorto a los egresados y alumnos actualmente inscritos
a hacer aportaciones voluntarias de 3 mil pesos anuales, que implican --dijo--
tan sólo 2 por ciento del costo actual de cinco años de sus estudios
profesionales.
También
afirmó que están obligadas moralmente a ayudar económicamente a la UNAM las
empresas y todos los que se han beneficiado o se benefician ahora de la labor
educativa y cultural de la máxima casa de estudios.
El rector
fue enfático en señalar que la reforma al Reglamento de Pagos actualiza los
montos vigentes de cuotas de inscripción y colegiaturas, y restituye el valor
que tenían cuando fueron modificadas por última vez. Informó que ésta será
enviada a cada uno de los consejeros técnicos de la Universidad, para que los
cuerpos colegiados y la comunidad de la UNAM en general la conozcan y puedan
hacer llegar al Consejo Universitario sus opiniones, que serán tomadas en
cuenta por las comisiones que emitirán su dictamen antes de presentarla al
pleno de los consejeros universitarios.
Al término
de la lectura hecha por Barnés de Castro, el cuerpo directivo y demás
funcionarios universitarios le otorgaron de pie un prolongado aplauso.
Está
bastante peor el reglamento(análisis del contenido):
Está peor
de lo que anunciaba la prensa
¿En que consiste el nuevo Reglamento de Pagos
que impuso Barnés?
1.Se establecen dos tipos de
cuotas: las de inscripción y las semestrales. Las primeras se pagarán al
comienzo de cada ciclo y las segundas al principio de cada semestre. La cuota
de inscripción cubrirá la primera cuota
semestral (Art. 4).
¿A qué
obedece esta distinción entre distinción entre cuotas semestrales y de
inscripción, si al final la de inscripción cubre la primera semestral? Todo
indica que se piensa en un futuro el desdoblamiento de ambas. Es decir, en cobrar inscripción además de dos cuotas
semestrales.
2."El pago de las cuotas
semestrales de derecho a cursar las materias
curriculares urdinarias
correspondientes a los planes de estudio... " (Art. 5)
Se abren las puertas al cobro
extra por cada materia adicional que quisieran
cursar los alumnos en un
semestre (tal y como ocurre en otras universidades
privadas).
3."Los montos de las cuotas
de inscripción y semestrales en su plan original
eran los siguientes:
Bachillerato o técnico, 20 días de salario mínimo.
Licenciatura, 30 días",
finalmente las dejaron en 15 y 20 días de salario
mínimo respectivamente(Art.6).
Hacia adelante, quedan indexadas al salario
mínimo. (Art. 3)
Esto significa -por ahora-
$1,020 anuales en bachillerato y $1,360 en
licenciatura.
4."Los alumnos cuyo nivel de
ingreso familiar mensual sea igual o menor a 4
salarios mínimos, tendrán
derecho a la exención de la cuota semestral. Para
obtener la exención, bastará
que los alumnos que la requieran formulen,
bajo protesta de decir verdad,
la solicitud correspondiente". (Art. 7) Si
existe "causa
justificada" los alumnos con mayores ingresos podrán diferir
el pago de las cuotas
semestrales hasta el término de sus estudios (Art. 8).
a) La exención no incluje la
"cuota de inscripción" ni los servicios. b) Cuatro
días después, el rector
declaraba que lo que los estudiantes dicen que son sus
ingresos familiares no es
confiable (ver la Jornada, 16 feb 99) c) Una vez
que logren imponer las cuotas,
medidas como ésta podrán desaparecer.
5.Si un alumno da datos falsos se
le cancelará la exención y, en la redacción
original se decia que será
sancionado conforme a la Legislación
Universitaria, considerándose
la falta como "causa grave de
responsabilidad
universitaria". Esta última parte no la incluyeron
finalmente. (Art 10)
O sea, creo en tu palabra pero
tengo listo el garrote y significa motivo de
expulsión, Quienes jusgarán el
asunto, naturalmente son las propias
autoridades universitarias que
contratarán sistemas de vigilancia y
verificación que costarían más
a la UNAM que lo que se obtendrá por cuotas.
Este será un argumento para en
el futuro eliminar la exención. Por el momento,
aunque no incluyeron lo de las
sanciones, dejaron ver claramente sus
pretensiones.
6.Los alumnos extranjeros no inmigrantes
deberán pagar diez veces lo que
paguen los estudiantes
nacionales. (Art. 11)
¿Que tipo de estudiantes
extranjeros vienen a nuestro país? ¿Los de Harvard,
Oxford, Tokio o París, o los de
países con condiciones económicas aún peores
que el nuestro
(fundamentalmente Centroamérica)?
7.Se cobrarán 40 días de salario
mínimo a los estudiantes que presenten
exámen profesonal. (Art. 12)
¿Saben cuánto se paga a cada
uno de los tres sinodales titulares (pues a los
suplentes nada)? cien pesotes.
¿Que "justifica" este cobro?
8."En los casos de los
estudios de posgrado y del Sistema de Universidad
Abierta... las cuotas serán
propuestas por el Secretario General de la
UNAM... y establecidas con la
aprobación del Patronato Universitario".
(Art. 13)
¡Sin comentarios!
9.Las cuotas por (todos los demás
y los que se inventen) servicios educativos y
trámites escolares no
especificadas en este reglamento... serán etablecidas
por el Patronato
Universitario". (Art. 14)
¿Pensaron que los $1,060 era
todo? ¡Son sólo el comienzo!
10.Los alumnos que deban su cuota
anterior se quedan fuera. (Art. 15)
¿No obedecerán las deudas a
problemas económicos de quienes las contraen?
11.La interpretación del presente
reglamento estará a cargo del abogado
general". (Art. 17)
Finalmente las autoridades se
dejan las manos libres para hacer lo que quieran
posteriormente con este
reglamento.
12.Los alumnos actuales no pagarán
cuotas de inscripción ni semestrales (2°
Transitorio)
¡Como una oferta y una
promoción! (léase en tono de vendedor ambulante) ¡Si
los estudiantes actuales
permiten que entren las cuotas contra los que vienen
detrás, no se les cobrará a
ellos! (Oferta compra-conciencias) Aplican
restricciones: la oferta no
incluye todos los demás servicios.
Este
documento fue elaborado,en febrero de 1999,
por la Comisión
de Propaganda de la Asamblea de ciencias
y actualizado con lo que
finalmente aprobó el Consejo el 15 de marzo.
Ver aquí
el reglamento aprobado, publicado por las autoridades.
REGLAMENTO GENERAL DE PAGOS DE LA
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE
MÉXICO
Artículo
1. El presente reglamento establece las bases y criterios que regulan los pagos
que se deben cubrir por concepto de
los
servicios educativos y trámites escolares que presta la Universidad Nacional
Autónoma de México.
Artículo
2. Los usuarios de los servicios educativos y trámites escolares señalados en
este reglamento tendrán la obligación de
cubrir, en
los plazos y términos que se fijan, los pagos que se establecen por la
prestación de los mismos.
Artículo
3. El monto del pago por concepto de los servicios educativos y trámites
escolares que presta la Universidad
Nacional
Autónoma de México se determinará con base en el salario mínimo general vigente
en el Distrito Federal al momento
de
efectuar el pago correspondiente, ajustado al peso inmediato anterior a la
fracción monetaria respectiva.
Artículo
4. En cualquiera de sus ciclos de estudio de bachillerato, técnico y de
licenciatura, la Universidad cobrará cuotas
semestralmente,
al inicio de cada año escolar y al inicio del segundo semestre del mismo.
Artículo
5. El pago de las cuotas semestrales da derecho a cursar las materias
curriculares ordinarias correspondientes a los
planes de
estudios de la Universidad para los que se inscribió el alumno, así como a la
credencial de identificación que la
Institución
le expedirá.
Las
entidades académicas podrán establecer cuotas por concepto de materiales y uso
de equipos, o por servicios educativos
extracurriculares,
en los términos del artículo 14 del presente Reglamento.
Artículo
6. Los montos de las cuotas semestrales serán los siguientes:
NIVEL DE ESTUDIO
SALARIOS
MÍNIMOS
Bachillerato o Técnico
15 días
Licenciatura
20 días
Artículo
7. Los alumnos cuyo nivel de ingreso familiar mensual sea igual o menor a 4
salarios mínimos tendrán derecho a la
exención
de la cuota semestral.
Para
obtener la exención, bastará que los alumnos que la requieran formulen, bajo
protesta de decir verdad, la solicitud
correspondiente.
Los
alumnos podrán solicitar la renovación de la exención si persistiera el nivel de
ingresos familiares.
Artículo
8. Cuando exista causa justificada, los alumnos cuyo nivel de ingreso familiar
mensual sea mayor a 4 salarios mínimos
podrán
diferir el pago de las cuotas semestrales hasta el término de sus estudios.
Artículo
9. Los alumnos cuyas familias tengan a dos o más hijos inscritos en cualquiera
de los ciclos de estudio de bachillerato,
técnico o
de licenciatura de la UNAM, si lo requieren, podrán solicitar diferir el pago
de las cuotas semestrales hasta el término
de sus
estudios; o podrán solicitar una exención total o parcial del pago de sus
cuotas semestrales en los términos siguientes.
Si el
nivel de ingreso familiar mensual es mayor que 4 pero menor o igual a 8
salarios mínimos, el segundo hijo inscrito tendrá
derecho a
una exención de la cuota semestral del 50%; los hijos adicionales inscritos
tendrán derecho a una exención del
100%.
Para
obtener la exención, bastará que los alumnos que la requieran formulen, bajo
protesta de decir verdad, la solicitud
correspondiente.
Los
alumnos podrán solicitar la renovación de la exención si persistiera el nivel
de ingresos familiares.
Artículo
10. En los casos en que los datos proporcionados por los alumnos a los que la
Institución haya otorgado la exención o
diferición
del pago sean falsos, se cancelará la exención o diferición.
Artículo
11. Los alumnos extranjeros con calidad migratoria diversa a la de inmigrado
pagarán cuotas semestrales equivalentes
a diez
veces el monto de las establecidas para los alumnos nacionales.
Artículo
12. Los montos de las cuotas por exámenes serán los siguientes:
TIPO DE EXAMEN
SALARIOS
MÍNIMOS
Examen Extraordinario
1 día
Examen Profesional, incluyendo los trámites
de
titulación
40 días
Artículo
13. En los casos de los estudios de posgrado y los del Sistema de Universidad
Abierta que se impartan en las
entidades
académicas, las cuotas serán propuestas por el Secretario General de la UNAM,
previa consulta con los titulares de
las
entidades correspondientes, y establecidas con la aprobación del Patronato
Universitario. Las cuotas por estos conceptos
en ningún
caso serán menores a las correspondientes a los estudios profesionales.
Artículo
14. Las cuotas por servicios educativos a las que hace referencia el segundo
párrafo del artículo 5 del presente
Reglamento
y los trámites escolares no especificados en este Reglamento serán establecidas
por el Patronato Universitario, a
propuesta
del titular de la dependencia o entidad académica correspondiente, previa
aprobación de la Comisión de
Presupuestos
del Consejo Universitario.
Artículo
15. Los alumnos que tengan adeudos de cuotas del período escolar anterior a su
reinscripción no tendrán derecho a
ésta.
Artículo
16. Los pagos efectuados por concepto de cuotas no serán reembolsables en
ningún caso.
Artículo
17. La interpretación del presente reglamento estará a cargo del Abogado General.
TRANSITORIO
PRIMERO.
Excepto por lo dispuesto en los siguientes artículos transitorios, el presente
reglamento entrará en vigor al día
siguiente
de su publicación en Gaceta UNAM y deroga el anterior Reglamento General de
Pagos en lo que se le oponga.
SEGUNDO.
Las cuotas semestrales señaladas en el artículo 6 del presente Reglamento, se
aplicarán a los alumnos que
ingresen a
la UNAM a partir del próximo año lectivo 1999-2000, mismo que dará inicio en
Agosto de 1999. Los alumnos que
hayan
ingresado a la UNAM con anterioridad podrán cubrir por este concepto las cuotas
semestrales o anuales vigentes al
momento de
su ingreso y hasta el término de sus estudios de licenciatura.
TERCERO.
Lo correspondiente a los montos de cuotas por conceptos diferentes de las
semestrales entrará en vigor a partir
del 10 de
julio de 1999. Mientras tanto se aplicará lo establecido en el Reglamento
anterior.
CUARTO.
Las entidades académicas y dependencias contarán con un plazo de noventa días
para adecuar a este Reglamento
las cuotas
por servicios educativos y trámites escolares vigentes a esta fecha.
Aprobado
en sesión del H. Consejo Universitario el día 15 de marzo de 1999.
Publicado
en Gaceta UNAM el día 16 de marzo de 1999.
REFLEXIONES
SOBRE EL AUMENTO DE LAS
CUOTAS EN LA UNAM Y CONSIDERACIONES
ANEXAS.
AUTOR: José
María Castillo Farreras. (ENP 7)
Si en la
fracción IV del artículo 3º. de la Constitución de la República Mexicana
establece
textualmente que "TODA LA EDUCACIÓN QUE EL ESTADO IMPARTE
SERÁ
GRATUITA" sería lógicamente inadmisible que la propia Constitución
estableciera
que "NO TODA LA EDUCACIÓN QUE EL ESTADO IMPARTE SERÁ
GRATUITA".
O será gratuita toda la educación que el estado imparta ó no será
gratuita
la educación que el Estado imparta, pero no podrá ser, a la vez, gratuita
y no
gratuita.
Contradicciones
lógicas de este tipo pueden admitirse en la oratoria política o
en
cualesquiera otra especie que tratara, vgr., por motivos extralógicos, de
convencer
al interlocutor, no en la Constitución. Y si se encontraran en una
constitución,
una de las dos proposiciones contradictorias sería falsa y la otra
verdadera,
no podrían ser las dos falsas ni las dos verdaderas. O toda la
educación
que el Estado imparte será gratuita.
La
constitución mexicana sustenta lo primero, o sea, que "toda la educación
que el
Estado imparta será gratuita". No hay, lógicamente, una tercera
posibilidad.
Pero adviértase cómo lo enuncia nuestra constitución. Repito y
percíbase:
Toda la educación que el Estado imparta será gratuita; no dice que
la
educación que el Estado imparte es gratuita, es decir, no se refiere a la
educación
que está impartiendo ahora, aunque la incluya, sino a la que, en su
caso,
imparta alguna ocasión, o sea que de ninguna forma se está ajustando a
la que
hicet nunc imparte, sino (para decirlo de otra manera) a la que en su caso
impartiera,
la cual será gratuita. Adviertan los que saben de estas cosas que
"impartir"
no está utilizado en el modo indicativo, sino en el subjuntivo.
Ciertamente,
el Estado imparte la educación básica y ésta es gratuita (en
presente
de indicativo), y así lo señala la Constitución, pero también la que
imparta
(en futuro de subjuntivo), cuando así lo decida, será gratuita. Y así
también lo
dice la Constitución. Creo que esto no lo consideraron algunos
sabios
juristas que han hablado recientemente del asunto.
Pero,
entre paréntesis, todo lo escrito hasta aquí configura sólo la aplicación de
una
lección elemental del curso de Lógica formal en la Escuela Nacional
Preparatoria,
en el rubro de las falacias y en el de los principios lógicos
supremos.
Pero, ¿qué
el Estado no imparte (presente de indicativo) educación en las
universidades
públicas, como se dice por ahí? Falso. Sí la imparte, aunque
indirectamente
lo hace en instituciones que, como la nuestra, además de
públicas,
son autónomas; autonomía que por cierto el mismo Estado concedió.
En las
universidades privadas, el Estado no imparte directamente los
particulares.
Y si porque la Constitución indica que "el Estado" -Federación,
Estados y
municipios- impartirá educación preescolar, primaria y secundaria",
se colige
que sólo la impartirá en esos niveles, nada más falso, pues fuera de
esta
llamada educación básica, el Estado la imparte (presente de indicativo), y
nadie lo
discute, en otras áreas y ámbitos no "básicos", como por ejemplo, en
el
Colegio
Militar, en la Escuela Naval, en las Casas de Cultura del país, en los
cursos de adiestramiento
y capacitación para el control de enfermedades del
ISSSTE,
del IMSS y, en general, en todo el Sector de la Salud, etc. Mis oyentes o
lectores
podrán poner más ejemplos que no constituyen educación preescolar,
ni
primaria, ni secundaria y el Estado la imparte.
Si acaso,
la educación básica es, además de gratuita, obligatoria, y en eso se
distingue
de la que no es obligatoria, pero sí gratuita.
La
fracción V del propio artículo expresa: "Además de impartir la educación
preescolar,
primaria y secundaria, señaladas en el primer párrafo, el Estado
promoverá
y atenderá todos los tipos y modalidades educativos, incluyendo la
educación
superior". Y, por supuesto, añade quien esto escribe, incluyendo
también,
se sobreentiende, la propia educación preescolar, la primaria y la
secundaria,
pues no se comprendería que el Estado la impartiera y no la
"promoviera"
no la "atendiera".
En este
asunto, connotamos juristas de la UNAM, en desplegados insertos en
los
periódicos, intentan deslindar las acciones de "promover" y
"atender" de la
de
"impartir", como si se excluyeran, ya que subrayan que el Estado
imparte la
educación
preescolar, la primaria y la secundaria, y promueve y atiende "todos
los tipos
y modalidades educativas, incluyendo la educación superior". Pero no
es así en
la práctica educativa nacional. La acción de los verbos utilizados se
complementan,
no se repelen ni se contradicen. El Estado no sólo "promueve"
y
"atiende" la educación, en digamos, el Colegio Militar o la escuela
de Policía,
sino que
la "imparte", sin dar educación básica, como está señalado antes, y
en
los
jardines de niños no sólo imparte educación a los párvulos (en sus
guarderías,
vgr.) sino que la atiende y la promueve o es de esperarse que así lo
haga.
Otros verbos se utilizan en el artículo 3º. constitucional, respecto de la
educación,
además de impartir, promover y atender, como apoyar y alentar,
aunque
ninguno excluye al otro.
Pero si se
entendiera que el Estado sólo imparte educación básica, lo cual ha
sido antes
redarguído, lo cierto es que no toda la educación básica el Estado la
imparte.
Eso esta claro. También los particulares poseen sus escuelas, con las
cuales no
sólo coadyuvan con el estado en esta tarea de la educación, sino que
las más de
las veces participan por ella en la movilidad social y ascienden en la
escala
económica; obviamente, no quienes en realidad la imparten, los
profesores,
sino los propietarios de esas escuelas.
He
observado cómo muchos juristas que definen la no-gratuidad de la
educación
en la universidad pública son jusnaturalistas y en sus clases
consecuentemente
defienden la existencia de una justicia superior a la legal,
pero en
este conflicto se muestran incongruentemente positivistas, al acoger al
criterio
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, en 1994, negó amparo
a
estudiantes que reclamaban reinscripción sin pago en la Universidad de
Sonora.
Olvidan la justicia social, que no es una entelequia, sino una realidad
que ha
provocado (aunque sin resultados positivos) movilizaciones de
diversos
sectores sociales ante flagrantes y claras injusticias, aunque ya
juzgadas
como, la de aceptar la suprema Corte la usura bancaria bajo el
nombre de
anatocismo, que declara válido cobrar intereses sobre intereses.
Una
conclusión de todo lo expuesto es que si en la Universidad Nacional el
estado
imparte indirectamente educación a través de una institución a la que el
propio
Estado ha concedido autonomía (no en lo económico), lo que en ella se
cobra, por
poco que fuera, es inconstitucional. Debiera ser totalmente gratuita y
no
recaudar siquiera los ya famosos 15 ó 20 centavos, pues resultan más que
ridículos,
casi tanto como el monto de las cuotas que ahora pretenden, porque,
en su
conjunto, y si todos los estudiantes pagaran, no ascendería ni al Uno por
cierto del
subsidio aportado por el Estado. ¿Por qué esta obstinación de
aumentar
las cuotas, en vez de exigir al Estado que cumpla su obligación de
sostener
plenamente en lo económico a la UNAM? ¿No hay algo de extraño, y
tal vez de
perverso, en todo esto?
Si el
Estado se niega a aumentar el subsidio, por los motivos que fueran,
además de
faltar a su obligación sin que nadie le reclame, como ahora lo están
haciendo
los estudiantes, de muy poco sirvio el aumento de cuotas como
substituto
del faltante; pero sí servirá, muy probablemente, para igualar o
asimilar
en el futuro a la Universidad Nacional Autónoma de México con las
universidades
privadas, y dejar fuera, quiérase o no, a muchos estudiantes
menesterosos,
de lo cual habrá que tener cuidado: Raskolnikov no mató por su
brillantez
y su inteligencia, sino por su miseria. Dostoievski es un clásico y esta
vigente.
A la
Universidad Nacional no la sostienen, como afirman dolosamente ciertos
voceros,
especialmente de la T.V., los impuestos de "los demás", pues dichos
impuestos
también salen y adelgazan los bolsillos de los padres de los
muchachos,
o de los mismos muchachos que además de trabajar estudian. Así,
todos
pagan, no sólo "los demás", los ricos y los pobres, aunque los ricos
paguen
más, por sus altas percepciones, que los pobres; todos sostienen esa
carga,
salvo los evasores, que suelen ser quienes más gritan "¡Al ladrón, al
ladrón!".
No paga
"la sociedad", cómo se dice malignamente en los medios, como si
"la
sociedad"
no fuéramos también nosotros, los profesores, a quienes nos
descuentan
un fuerte gravamen. Se pretende que se pague lo que ya está
pagado por
todos los causantes, incluyendo a los padres de familia y a los
profesores
e investigadores; se pretende que se pague por partida doble, pero
pensemos
¿por qué no se nos cobra adicionalmente el servicio de limpia, o la
policía, o
los bomberos, o el uso de las calles...? Porque todo eso y más ya lo
pagamos,
vía impuestos.
Es una
cantinela machacona e insufrible la que se lee y oye en los medios de
comunicación
que a nosotros, los profesores, y a los trabajadores
administrativos,
también nos toca y nos tiene hasta el copete en los casos de
paros y
huelgas, a saber, que vivimos de "sus" impuestos, que se nos paga y
comemos de
"sus" impuestos, pero a esta sandez humillante habrá que darle la
vuelta,
pues quienes así escriben y hablan viven del pueblo que consume lo
que en los
medios se enuncia, de modo que tienen la obligación de respetar a
quienes
les damos de comer con el salario que la empresa les paga,
frecuentemente
altísimo no tanto como lo que obtiene de nosotros, los
consumidores,
la propia empresa. Y no nos respeta.
Un
articulista de un periódico diario terminó recientemente un artículo
agudísimo
y agresivo en contra de la suspención de labores en la UNAM con
unas
palabras que, a pesar de ser un puro lugar común, a él le sonaron
seguramente
como acordes wagnerianos: "La UNAM -concluyó- es propiedad
del pueblo
que la sostiene con los impuestos que paga".
¡Bravo!,
pero el señor licenciado olvidó que dentro del "pueblo" que paga con
sus
impuestos la Universidad, estamos también los universitarios: trabajadores
manuales y
administrativos, profesores, investigadores, técnicos académicos,
estudiantes
que trabajan, personal de confianza, funcionarios (de la Rectoría
para
abajo) y, naturalmente, los padres de los estudiantes (pobres ó ricos).
Yo creo
que son los ricos o medianamente pudientes que piden aumento en las
cuotas
quienes se deben ir; ni siquiera los malos estudiantes. Estos se irán
como vinieron,
caminando y por la puerta. Pero los pobres y los ricos que no
quieren
aumento de cuotas deben quedarse. La Universidad Nacional es para
todos;
para ellos también. Los demás, que se inscriban en universidades
privadas
o, en su defecto, que aporten su dinero voluntariamente a la nuestra.
Si quieren
sentirse en una universidadita cara, que se vayan.
Porque si
se admitiera oficialmente un pago mayor (inconstitucional, como ya
hemos
probado) resultará que, a pesar de que los menesterosos quedarían
exentos,
según se promete, estos, con el tiempo, sólo serán admitidos con
becas y un
promedio mínimo en sus calificaciones, pero tal situación no podrá
conservarla
(salvo contadas excepciones, con las cuales algunos pretenden
hacer la
regla) en virtud de sus condiciones económicas y sociales, que no
propician
la cultura superior, el estudio y la academia, ni dentro ni fuera del
hogar; y
se verán obligados, a la larga o a la corta, a abandonar sus estudios
por no
sostener un promedio; y sin dinero y sin promedio, se alejarán sin pene
ni gloria
y plenos de frustración. En la Universidad irán quedándose, no como la
aristocracia
de los sabios, no como la elite de los mejores, los que pueden
pagar, los
pudientes, como sucede con más de una mediocre universidad
privada;
mediocre, pero acicalada con el relumbrón de las buenas conciencias
de sus
estudiantes que no son capaces de protestar por nada, mucho menos
de llevar
a cabo una suspención de labores por alguna injusticia detectada.
Los pobres
que no sostuvieron su beca y tuvieron qué irse por pobres, se irán
con el
sambenito infamante de no haber aprovechado las oportunidades que
tuvieron.
¡Como si las oportunidades que tenemos todos, todos podemos por
igual
aprovecharlas!
--- --- ---
No estoy
plenamente seguro de si es correcto o no la huelga estudiantil. Pero
advierto
que no se tenía otra opción más eficaz para contrarrestar la aprobación
(casi un
putch, como la huelga misma) del nuevo reglamento general de pagos.
De lo que
sí estoy seguro, aunque pueda equivocarme, es de que la Rectoría
debería
dejar totalmente sin efecto el cobro de las cuotas, y llamar al diálogo
serio,
racional y público de las partes en conflicto, hasta que exista el acuerdo
unánime de
que se ha agotado el tema. No hacerlo y llamar a la policía y al
ejército y
crear una hipotética y ficticia universidad extramuros es volver al 68,
sin 68.
México, D.F., a 25 de abril de 1999.
EL
PROBLEMA DE LAS CUOTAS EN LA UNAM SE
RESUELVE CON UN SILOGISMO.
AUTOR: José
María Castillo Farreras. (ENP 7)
El origen.
La
Universidad Nacional fue creada por Decreto del 26 de mayo de 1910, como
una
dependencia del Ministerio de Educación Pública conducido por don Justo
Sierra. Ya
en su discurso en apoyo a la iniciativa de ley para crearla, Sierra dijo:
"...esta
Universidad, señores, es una Universidad de Estado, como lo dije al
principio;
no se trata de una Universidad independiente, se trata de un cuerpo
suficientemente
autonómico dentro del campo científico pero que es, al mismo
tiempo,
una Universidad oficial, un órgano del Estado para la adquisición de los
altos
conocimientos..." (Citado por Jesús Silva Herzog, Una historia de la
universidad
de México y sus problemas, Siglo XXI, 2ª ed., 1978, p.17)
En 1929,
durante la presidencia del Lic. Emilio Portes Gil, le fue plenamente
otorgada
la autonomía, después de un bizarro movimiento estudiantil, no
exento de
críticas y de impugnaciones en su momento
Hoy la
Universidad Nacional sigue siendo un organismo del Estado, aunque
descentralizado
y autónomo. Como consecuencia notable de su
descentralización,
la Universidad 'Nacional no tiene sobre sí otro organismo
jerárquicamente
superior, pero hay canales que la unen con el gobierno central
y la hacen
permanecer dentro del Estado mexicano. Estas conexiones son,
principalmente:
1. La Ley Orgánica que la creó, a la cual, y pese a la amplia
autonomía
que le fue concedida (autonomía mayor que la de cualquier otro
organismo
descentralizado y autónomo), la Universidad debe respetar, y 2. El
subsidio,
no tan amplio como debería ser y fuere deseable, que el Estado le
entrega
para su relativamente libre utilización ("relativamente", ya que debe
utilizarse
para la realización de sus fines y funciones: docencia, investigación y
difusión
de la cultura, por los que fue creada).
La
educación en México es pública o privada.
La
educación en México es pública ó privada. No existe una tercera clase. La
educación
pública la imparte el Estado y hay quien asegura que en ciertos
casos lo
hace directamente, pero omite que entonces en otros también lo hace,
pero
indirectamente.
La privada
es asunto de los particulares.
Un
hipotético tercer tipo de educación, la autónoma.
En un
artículo publicado el 17 de mayo en el periódico La Jornada ("Las cuotas
y la
Ley") el autor, que parece manifestarse legalista de principio a fin, pero
que
aquí no
dice en que norma legal se apoya, asevera paladinamente: "No es el
Estado
quien imparte la educación en las universidades autónomas, sino las
universidades
autónomas mismas."
Pero la
perplejidad invade a cualquier lector atento, pues es como si se dijera,
respecto
de otro organismo del Estado también descentralizado y autónomo,
como PEMEX,
vgr., que no es el Estado mexicano quien perfora, extrae y vende
el crudo,
sino que lo hace el mismo PEMEX. Y así las cosas, y si se lleva todo
esto al
absurdo, podría decirse que no es el Estado el que legisla, sino el
Congreso,
ni tampoco investiga ni previene los delitos y faltas, sino que lo
hacen los
cuerpos de policías y el Ministerio Público, etc.
Más aún:
Partiendo de lo anterior y llegando a los componentes últimos de la
realidad,
cabría decir que ni siquiera las universidades autónomas imparten
educación,
ni PEMEX es quien perfora, extrae y vende el crudo, y que tampoco
nada de
esto lo hace el Estado, sino los profesores, en el primer caso, y los
trabajadores
petroleros en el segundo. Y aunque esto es defendible desde
cierto
punto de vista, pues las universidades autónomas y PEMEX serían sólo
abstracciones
sin sus trabajadores, las cosas se complicarían, y no hay que
complicarlas
pues para muchos parecería que se llega al disparate.
Descentralización
y autonomía.
El Estado
mexicano está constituido, entre otras entidades, por organismos
descentralizados
y autónomos y por organismos no descentralizados ni
autónomos.
Unos y otros, juntos conforman el Estado, son el Estados. De ahí
que sea
propio hablar acerca de la educación que el Estado imparte cuando se
habla de
la educación media-superior y superior, como también es correcto
decir que
el Estado mexicano vende tantos o cuantos barriles de crudo diarios
a otros
Estados, independientemente de que todo ello lo haga, como lo hace a
través de
sus organismos descentralizados y autónomos llamados,
respectivamente,
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y
Petróleos
Mexicanos (PEMEX).
Creo
importante y ad hoc citar aquí al excelente maestro, don Andrés Serra
Rojas:
"Descentralizar no es independizar sino solamente dejar o atenuar la
jerarquía
administrativa, conservando el poder central limitadas facultades de
vigilancia
y control" (Derecho Administrativo, T.I., Porrúa, 1979, p. 473. Véase el
artículo
"Descentralización" de Alfonso Nava Negrete, en el Diccionario
Jurídico
Mexicano, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM,
México,
1983.
Educación
impartida por el Estado, gratuidad y legalidad.
El
articulista a que me he referido cita el caso (varias veces invocando también
por doctores
de la Facultad de Derecho y del Instituto de Investigaciones
Jurídicas
de la UNAM), de la resolución dictada en 1994 por la suprema Corte de
Justicia
de la Nación en el sentido de que: "No existe norma constitucional que
establezca
el derecho de inscribirse (a las universidades autónomas) sin pago
alguno".
"El
veredicto de la mayor autoridad del país en materia de interpretación
constitucional"
es algo que parece perturbar al ánimo del articulista de La
Jornada
que casi implora: "¿Por qué no hacerles caso?"
Mi
respuesta, airada y juvenil, podría ser la siguiente, recordando al Kropotkin
de i
justiciera juventud: ¡Sí existe norma constitucional y ella es el artículo
tercero
constitucional que establece que toda la educación que imparte el
estado
será gratuita! ¿Pero acaso porque la Suprema Corte resolvió una vez en
contrario
tengo qué admitirlo? Pero entonces... ¿tendré que inclinarme ante el
juez que
sé que es un canalla, únicamente porque mi madre-"nuestras madres,
muy
buenas, pero muy ignorantes"- me han enseñado un montón de tonterías?
Pero no,
no quiero responder así, aunque me seduzca e incite esa galana
posición.
Sé, por lo contrario, sensatamente, que sin la ley y los ministros no
existieran
todo estaría permitido y no podríamos vivir en paz (aunque fuera la
paz de los
tribunales), y que si bien existen pillos que son jueces (algunos ya en
la
cárcel), hay muchos otros presumiblemente virtuosos y sabios. A estos envío
mis
respetos. Pero no olvido, como nadie debiera olvidar, que fueron jueces y
creo que
ministros de la suprema Corte de Justicia de la Nación, quienes
aprobaron
recientemente la usura bancaria del cobro de intereses sobre
intereses,
incurriendo, según opiniones, en la falta grave de dictar a sabiendas,
o por
inexplicable ignorancia, una resolución de manifiesta injusticia (Véase el
artículo
"Prevaricación de Rafael Márquez P., en el Diccionario Jurídico
Mexicanos,
UNAM).
¿Debo
hacer caso omiso a ese atropello, sin chistar, sin indignarme, sólo
porque es
"veredicto de la mayor autoridad del país" en materia judicial? No lo
creo, ni
lo acepto. ¿Qué nos quedaría a la gente común, a los simples mortales,
sí no es
por lo menos la exteriorización de nuestra ira?. Mejor me acongojo a la
doctrina
jurídica de los filósofos, a las opiniones de sabios sin compromiso y,
por
supuesto, a mis convicciones y a las de mis amigos que piensan como yo,
aunque
finalmente la ley se imponga por la fuerza. Al menos comprobaré
personalmente
que la ley y sus ejecutores son a menudo injustos y me sentiré
digno al irritarme
y al oír las murmuraciones de las buenas conciencias.
Ucronía.
Pensamos
en una ucronía sobre todo esto, o sea, en algo que no fue pero que
lógicamente
pudo haber sido. Si los ministros de la Tercera Sala de la Corte, en
1994,
hubieran coincidido conmigo, pensado como hoy lo hago yo, su
interpretación
del artículo tercero constitucional habría sido igual que la mía, es
decir, que
"el texto fundamental sí garantiza el derecho de todo gobernador a
realizar
en forma gratuita estudios universitarios". Así las cosas, no sólo se
hubiera
concedido amparo a los jóvenes que en ese año lo solicitaron, sino que
ya desde
entonces (y aún antes) tendría que haberse prohibido a la UNAM
cobrar
cuotas, del monto que fueran, por anticonstitucionales,
independientemente
de su autonomía. La actual suspención de labores no se
hubiera
producido y existirían las condiciones académicas reales para practicar
exámenes
y/o entregar listas de exentos, elaborar el informe anual, el PRIDE, los
exámenes
extraordinarios, etc., que hoy, ni por osomo existen, a menos que se
inventen.
No fue
así, por eso hablo de ucronía; lo que pudo ser no fue, pero mi
convicción
es la de que así debió haber sido. Hay elementos existentes, claros,
lógicos
que he descrito y no he inventado. Ahora sólo queda la esperanza de
que el
cambio y la normalidad se produzcan pronto.
Conclusión.
En
consecuencia: Si la Universidad Nacional es un organismo descentralizado
y autónomo
del Estado y si la Constitución ordena que toda la educación que
imparta el
Estado sea gratuita, entonces la educación impartida por la
Universidad
Nacional deberá ser gratuita.
Lo
anterior puede ampliarse: Si toda universidad pública es (como lo es) un
fragmento
del Estado, todo lo que hace una universidad pública lo hace el
Estado. Y
si toda la educación que imparta el Estado será gratuita, es solo una
tautología
concluir que la educación que imparta toda universidad pública será
gratuita.
Esto
conforma un razonamiento silogístico elemental que, aunque peque de
reiterativo,
siento el impulso de mostrarlo. Este es el silogismo:
Todos los organismos estatales que
imparten educación lo harán
gratuitamente (pues así lo ordena el
artículo tercero constitucional);
Todas las universidades descentralizadas
y autónomas son organismos
estatales que imparten educación;
Por tanto, todas las universidades
descentralizadas y autónomas
impartirán educación gratuitamente.
Es éste un
silogismo formado con tres juicios universales afirmativos (AAA),
cuyo
término medio aparece como sujeto en la premisa mayor y como
predicado
en la menor. Pertenece por ello a la primera mayor y como predicado
en la
menor. Pertenece por ello a la primera figura. Su representante lógica
podría
ser:
Todos los
M son P (porque así está ordenado)
Todos los
S son M
Luego,
todos los S son P
Se trata,
sin duda, del modo BARBARA, que aquí adopta la forma del silogismo
irregular
llamado EPIQUEREMA. No admite reducción, pues es un silogismo
"Perfecto".
Mis alumnos de Lógica en el 4º año de la Prepa 7 saben de esto. ¿y
usted?
©1999 Castillo
"Reflexión
sobre el futuro de la Educación en México"
En un
artículo del World Banck Technical papers, núm. 78, 1988, se plantea lo
siguiente:
"...¿Por
qué los interesados en las economías en desarrollo deben prestar atención al
problema
de la selección educativa? ( Porque) en el competitivo contexto internacional,
no
escogen a
la élite técnica entre los más brillantes ciudadanos puede tener un serio
efecto
en los
resultados económicos. Se estima que los países en desarrollo pueden mejorar su
PRODUCTO
NACIONAL BRUTO per cápita en 5% si se permiten que el liderazgo se
ejerza a
partir del mérito...".
Pero en el
documento Exámenes de las políticas nacionales de educación: México
Educación,
OCDE 1997, se va mucho mas lejos en eso de meter las manos: "...Chocó a
muchos
observadores el hecho de que los alumnos de los bachilleratos, si terminan sus
estudios y
obtienen calificaciones suficientes, son dispensados de cualquier examen para
la
admisión
en la universidad. Es lo que se llama pase automático o pase
reglamentado...".
Para más
adelante "recomendar": "...(se deberá) implantar para todos los
candidatos a
ingresar a
la educación superior un procedimiento de admisión selectiva, basado en un
examen y
en los resultados obtenidos en el bachillerato; controlar el flujo de ingreso
en las
diversas
ramas en función de la calidad de los candidatos y en la apreciación de las
salida
de
profesionales; incitar a las instituciones a agruparse para organizar la
admisión...". Esto
último dio
origen al CENEVAL. ¿Alguien pensaba que la abolición del pase automático fue
una medida
realmente desde la UNAM?. ¿Alguien pensaba que los organismos del capital
transnacional
no tienen que ver con lo que ha venido sucediendo en nuestra universidad?.
Puntos tan
concretos como éste - fueron en realidad ordenados por tales organismos. Las
autoridades
universitarias se encargaron simplemente del "camuflaje" de las
"recomendaciones"
acatadas, presentándolas como medidas "necesarias" dictadas por la
"equidad
", la "academia" y todas esas historias.
Ese mismo
documento de la OCDE ordena, dos hojas mas delante: "...(se deberá)
encarar
un aumento
a la contribución de los estudiantes al costo de sus estudios...". ¿Tendrá
esto
que ver
con lo pretendido ahora por las autoridades dos años más tarde?. Pero las
medidas
aprobadas
por el Consejo Universitario en junio de 1997 incluyeron otra cuestión clave,
tanto o
más grave que la anterior, y que se aplicaría tanto a los estudiantes de
bachillerato
como a los
de licenciatura. Se trata del limite de permanencia en la universidad. Hasta
antes de
este momento, cada estudiante al terminársele su periodo de inscripción por un
tiempo a
lo más en un 50% adicional a la duración de su carrera, podía seguir aprobando
sus cursos
en exámenes extraordinarios al ritmo que sus propias condiciones
socioeconómicas
se lo permitieran, no habiendo un tiempo limite a este respecto. En junio
de 1997
Barnés establece que sólo tendrían dos años más, al término de los cuales
serían
dados de
baja de la UNAM si no hubieran terminado íntegramente sus estudios (100% de
créditos,
exámenes de idiomas y servicio social). Con un agregado, que no hace sino
mostrar
hasta qué extremo las autoridades pretenden cebarse con los estudiantes
irregulares:
"...Durante el tiempo restringido en que un estudiante pueda aprobar las
materias
presentando exámenes extraordinarios, no gozará de ningún otro derecho más
que
éste" (Artículo 5).
Numerosas
fuentes dan cuenta de las recomendaciones del Banco Mundial y la OCDE al
gobierno
mexicano: diversificar las fuentes de financiamiento a la educación superior.
El
gobierno
solicitó en 1994 a la OCDE una evaluación de la educación superior. Los
resultados
se publicaron en el trabajo "Revisión de la Política de Educación Superior
en
México.
Reporte de los examinadores", con fecha 20 de marzo de 1996, editada por
el
Directorio
para la Educación, el Empleo y los Asuntos Laborales y Sociales de este
organismo
internacional, la OCDE. El documento es público. Periódicos, revistas y decenas
de
estudios, libros y ensayos han divulgado y analizado su contenido. Hace tres
años se
conoce la
apreciación de la OCDE en torno a la educación superior de México y se sabe
cuáles
fueron las propuestas de esta organización internacional para cambiarla entre
las
recomendaciones
generales de este organismo al gobierno mexicano están: Promover una
mayor
diversificación de las "fuentes de origen" (financiamiento), sobre
todo a través de la
relación
de las universidades públicas con las empresas e industrias. Se propone elevar
las
cuotas
estudiantiles (pág. 79). Establecer procedimientos selectivos de admisión a la
educación
superior, basados en un examen y en los resultados del bachillerato.
"Redefinir"
(suprimir)
el "pase automático" del bachillerato a la licenciatura y fijar
procedimientos de
admisión
comunes, organizados por las autoridades a nivel global. Promover la educación
vocacional
y tecnológica, con el objetivo de preparar mano de obra de ocupación
intermedia.
Atender a las recomendaciones realizadas por el Banco Mundial. En el número
1173 de la
revista Proceso, de la ultima semana de abril, nuevamente se reseñan algunas
de las
políticas para la educación superior de los mencionados organismos financieros
internacionales
y se informa que el Banco Mundial financiará con 180 millones de dólares
préstamos
privados a estudiantes. Se creará la "Sociedad para el Fomento de la
Educación
Superior"
y el " Instituto de Crédito Estudiantil del Estado de Sonora". Este
proyecto
financiero
se diseño en 1997, poco después de la publicación de la OCDE y entró en
operación
en junio de este año.
También el
Banco Mundial es explícito en su "recomendación" (es decir, orden):
hay que
tender a
que cada estudiante pague el costo real de su educación
El Banco
Mundial, también detrás de las cuotas de la UNAM, Soberanía e independencia
parecen
ser sólo dos palabras más en el discurso de las autoridades, y dos conceptos
totalmente
desconocidos para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial
(BM),
organismos empeñados en guiar los rumbos de los países no desarrollados. El
primero se
empeña en hacer recomendaciones obligatorias en la política económica, que
deben
seguir las naciones a las cuales otorga créditos - que no son dádivas, sino
préstamos,
que
implican el cobro de intereses -, mientras que el segundo, "sugiere"
el rumbo que
deben
seguir las instituciones de estos países. Y es que ahora resulta que la mano
del
Banco
Mundial no sólo está detrás de la iniciativa ejecutiva para privatizar el
sector
eléctrico,
sino que también tocó la del rector Francisco Barnés de Castro para aumentar
las
cuotas de
la UNAM, y hasta manoseó la posibilidad de privatizar toda la educación. Los
documentos
que recomiendan o sugieren estas reformas existen: El de la reestructuración
al sector
eléctrico llamado México "Strategy Papers" (La Jornada, 9 de marzo),
publicado
el 10 de
junio de 1995, y el que se refiere al aumento de cuotas escolares, "México
Enhancing
factor productivity growth" (México, factor de incremento de la
productividad),
emitido en
agosto de 1998. En este último, el Banco Mundial sugiere que al hacer a un lado
la
posibilidad de invertir más recursos públicos, "la única opción para
expandir la inversión
en educación
superior es atrayendo una mayor inversión del sector privado", además
recomienda
incrementar el nivel de recuperación de costos de la educación superior. En
otro
estudio, titulado "Education and earnings inequality in Mexico"
(Educación e ingresos
desiguales
en México), el mismo organismo apunta la conveniencia de privatizar no sólo la
educación
superior sino también la básica y la media. Este documento lo emitió el Banco
Mundial en
agosto de 1998. Con éste documento se concreta la estrategia dictaminada a
través de
otro documento del BM llamado Descentralización de la Educación.
Financiamiento
basado en la demanda. En éste más general publicado por el BM
simultáneamente
al anterior, fija la estrategia general que seguirán para la privatización en
todos los
países en desarrollo, en todos los países deudores del BM, el Fondo Monetario
Internacional
y del Banco Interamericano del Desarrollo (BID) (este banco le ha prestado
muchos
millones de dólares a la UNAM para la construcción de numerosos edificios, de
hoy en
día). Así las cosas, todo indica que de concretarse el aumento a las cuotas de
la
UNAM, el
siguiente manotazo del BM para que el gobierno actúe, será que en el
presupuesto
del 2000 se reduzcan aún más los montos asignados a educación y se inicie el
cobro de
la básica (primaria y secundaria), con lo que se daría cabal cumplimiento a sus
sugerencias,
claro, si se quiere seguir contando con más préstamos.
ANDREA
ORNELAS / periódico EL ECONOMISTA
Viernes 18
de junio 1999. Extracción:
"La
rendición de cuentas en el mundo".
*Casi la
totalidad de los gobiernos representados en la Organización para la Cooperación
y
el
Desarrollo Económico (OCDE) tienen programas establecidos para el reporte de
cuentas.
*México
ofreció incorporarse al esquema en 1995 y será hasta 1999 cuando materialice el
nuevo
informe detallado del ejercicio de funciones. Prácticamente todos los países
industrializados
miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico
(OCDE) disponen de esquemas dedicados a cumplir este objetivo y las
sanciones
por incumplimiento van desde el cese de funciones (para los funcionarios
responsables)
hasta responsabilidad penal.
En México
el compromiso surgió el 1 de septiembre de 1995, un año después del asesinato
de Luis
Donaldo Colosio Murrieta y 16 meses después de que el país se había adherido a
este
organismo internacional.
Extracción
de un boletín en ingles, véase directamente la página electronica
http://www.caut.ca/.
También el periódico La Jornada 30 mayo.
"EL
BANCO MUNDIAL LE DECLARA LA GUERRA A LA EDUCACION PUBLICA Y
GRATUITA
EN EL MUNDO"
La CAUT
envió dos representantes a la Conferencia Mundial de Educación Superior
realizada
en el cuartel general de la UNESCO en París, del 5 al 9 de octubre de 1998. El
siguiente
alarmante reporte sobre la conferencia fue elaborado por Bill Graham,
Presidente
de la
CAUT, en el que destaca que la delegación canadiense oficial no defendió
vigorosamente
la importancia de la educación pública media superior y superior.
Para las
poderosas fuerzas que buscan controlar la educación media superior y superior,
dirigidas
por el Banco Mundial y sus aliados, el enemigo son los profesores
universitarios
en todo el
mundo, y se ha declarado la guerra. El grito de combate es que la educación
superior
"debe proceder al cambio más radical y a una renovación como jamás se ha
requerido".
Y eso significa cambiar radicalmente la universidad "tradicional" o
"clásica" o
"basada
en la investigación" y a su personal para satisfacer las insaciables
necesidades de
la
economía global basada en el conocimiento.
Los
documentos oficiales a ser acordados habían circulado con suficiente
anterioridad al
evento,
estos fueron la "Declaración Mundial para la Educación Superior del Siglo
XXI" y
"Marco
de Acción Prioritaria para el Cambio y el Desarrollo". Desde el primer día
de la
conferencia,
sin embargo, fue claro que la discusión - que aparentaba ser de simples
palabras y
frases- reflejaba la pesada carga de los significados implícitos y de las
consecuencias
de su implementación.
La agenda
original de la UNESCO, desarrollada a través de muchas conferencias
alrededor
del mundo, así como el trabajo de su Director General, Federico Mayor, había
sido
relegado al sótano por el Banco Mundial y sus aliados. En el pasado, los
problemas
que había
que abordar eran las finanzas, el ingreso, la igualdad, la calidad y la
relevancia,
el
aprendizaje a lo largo de la vida, la incorporación al mercado de trabajo de
los
graduados,
la tecnología, el involucramiento de los negocios y la industria, el desarrollo
del
personal,
la libertad académica y la autonomía, y la paz mundial.
Pero de
unos años a la fecha, el Banco Mundial ha venido desarrollando una agenda sobre
la
educación superior que ha denominado como "La agenda para la reforma".
Los
conceptos
fundamentales de la agenda son: privatización, desregulación y orientación por
el
mercado.
En la ruta de instrumentación de esta agenda de reforma, han puesto en claro
que
los
problemas que hay que resolver son la universidad tradicional, en general, y
los
miembros
del personal académico, en particular.
La reforma
del Banco Mundial salió viva de la conferencia. Su documento "El
Financiamiento
y Administración de la Educación Superior: Reporte sobre el Status de las
Reformas
en el Mundo", escrito para la conferencia de la UNESCO, explica que la
agenda
para la
reforma "está orientada por el mercado más que por la propiedad pública o
por la
planeación
y la regulación gubernamentales. La dominación, en casi todo el mundo, del
capitalismo
de mercado y los principios de la economía neoliberal se encuentran en la base
de la
orientación por el mercado de la educación media superior y superior''.
La
educación superior, argumenta el Banco Mundial, es un bien privado - no público
-
cuyos
problemas son manejables o están al alcance de soluciones de mercado. Esto es,
se
enmarca en
una oferta limitada, no está en demanda por todos, y está disponible por un
precio.
También, los consumidores (negocios e industria) están "razonablemente
bien
informados"
mientras que los proveedores (administradores y profesores) están
"frecuentemente
mal informados - condiciones que son ideales para que operen las fuerzas
del
mercado". Financiar la demanda significa, en la práctica, a) incremento de
las
colegiaturas;
b) cobrar el costo total de pensión; c) instrumentar medidas de préstamos a
los
estudiantes; d) cobrar los intereses prevalecientes en el mercado a todos los
préstamos;
e) mejorar
el cobro de los préstamos a través de compañías privadas, y la introducción de
un
impuesto a los graduados; f) adiestrar a los profesores como empresarios; g)
vender
investigación
y cursos; y h) incrementar el número de instituciones educativas privadas con
cobros del
costo total de la enseñanza. El propósito es hacer de la educación superior
algo
completamente
autofinanciable. La agenda para la reforma también demanda que el poder
en la toma
de decisiones en la educación superior debe ser retirado del gobierno y de las
instituciones,
y depositado en los clientes (estudiantes), los consumidores (negocios e
industria)
y en el público. El Banco Mundial cree que el financiamiento gubernamental a la
educación
superior, combinado con la responsabilidad institucional para gobernarla es, en
gran
medida, responsable de la sobrevivencia de la educación clásica y elitista que,
además, es
insensible a las necesidades reales de la (desregulada) economía global. De ahí
la
necesidad de reformas presupuestales. La agenda para la reforma quiere poner
término
a la
"presupuestación negociada" en la que el gobierno financia a las
instituciones sobre la
base de
criterios tradicionales tales como la matrícula y el prestigio. Se debe dar
paso a la
"presupuestación
por rendimiento" en la que cualquier financiamiento público que
permanezca
debe estar atado a la obtención de resultados comprobables basados en
indicadores
de resultados determinados por el consumidor. De esta manera, los
administradores
de las instituciones serán obligados a tomar las decisiones que hasta ahora
han estado
evadiendo, por ejemplo, reasignar los recursos en respuesta a las necesidades
de los
clientes y los consumidores. Y las instituciones serán obligadas a construir la
diferenciación,
terminando con la "repetición isomórfica" de la tradicional
universidad
clásica
basada en la investigación.
El Banco
Mundial cree que el sector público es desafortunadamente ineficiente e
insensible,
renuente ó incapaz de llevar a cabo la reforma de la educación superior. Los
administradores
institucionales deben ser obligados a tomar en cuenta su posición en el
mercado,
el flujo de efectivo, la diversificación del producto, y sus progresos en la
creación
de socios
corporativos. También deben ser obligados a realizar un mejor trabajo de
administración
y control del personal. Como lo proclamó abiertamente uno de los oradores
de la
delegación oficial australiana, "el problema real con la educación
superior en el
mundo es
el profesorado".
El Banco
Mundial cree que el personal académico tiene demasiado poder en la educación
superior y
los administradores tienen muy poco incentivo para controlarlos. El poder del
personal
académico tiene sus fuentes en el control del curriculum (desvinculado de las
necesidades
de la economía global), en el gobierno compartido o colegiado, el sindicalismo
y, por
supuesto, en la libertad académica.
El
propósito es obligar a los profesores a abandonar su poder y volverlos más
empresariales,
como revela el "Reporte de Status" del Banco Mundial: "Cambio
radical, o
reestructuración,
de una institución de educación superior significa menos y/o diferentes
profesores,
trabajadores administrativos y trabajadores de apoyo. Esto significa despidos,
retiros
anticipados obligatorios, o un mayor readiestramiento y reeducación, como en el
cierre de
instituciones ineficiente o ineficaces; la fusión de instituciones de calidad a
las que
solamente
les falta una masa crítica de operaciones para hacerlas costeables; y un cambio
radical de
la misión y la función de producción de la institución - lo que significa
alterar
radicalmente
quiénes son los profesores, cómo se comportan, la forma en que están
organizados
y la manera en que trabajan y son remunerados".
"Boletín
de la Asociación Canadiense de Profesores Universitarios"
El Banco
Mundial en su "Agenda para la Reforma" sobre la Educación Superior
(léase
Universidades
Públicas), tiene unas claras metas que han sido presentadas en foros de la
UNESCO.
Por lo pronto, el gran enemigo del Banco Mundial es el personal académico,
conformado
por el profesorado de las universidades públicas, quienes según ellos tienen
demasiado
poder, pues insisten en mantener la universidad tradicional, la cual se le nota
desvinculada
de los intereses de la economía global. De hecho, cobrar colegiaturas,
instrumentar
préstamos a los estudiantes o cobrar las becas, adiestrar profesores como
empresarios,
vender la investigación, etcétera, son parte de las estrategias del Banco
Mundial
para modificar las estructuras de las universidades públicas, que se ven
actualmente
como escollos para las políticas de la economía global. El Banco Mundial
considera
que el financiamiento total de las universidades por parte del Estado,
combinado
con el
control interno de sus funciones, es causal directa de sus incapacidades para
ser
instituciones
destinadas al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá
determinar
al mercado consumidor, que es al final de cuentas el que deberá determinar su
eficiencia
y calidad. La universidad que basa su estructura en la investigación y el
fortalecimiento
de la docencia para fines académicos y de mejoramiento cultural no es
costeable,
y significa que habrá que restructurar al profesorado y modificar su misión
hasta
moldearlo
para que entienda que sus metas deben medirse exclusivamente en términos de
costo-beneficio.
Esto convertirá a las universidades públicas en receptoras de presupuesto
en la
medida que sus resultados se definieran con base en indicadores determinados
por el
consumidor.
Esto, desde luego, se apareja con un requerimiento de que la administración
tenga
mayor fuerza y presencia con el objeto de controlar mejor las actividades
académicas
y sus
funciones hacia esto que se llama rendimiento económico. Muchas de las acciones
tomadas en
los últimos años muestran claramente que estas son las estrategias que se
quieren
apuntalar, i.e. SNI, PRIDE, presupuestos universitarios basados en eficiencias
terminales,
endeudamiento por medio de las becas Conacyt, etcétera. Quisiera señalar que
de facto,
bien pudiera ser que esta estrategia funcione muy adecuadamente en un país
como EUA.
De hecho, su sistema universitario tiene mucho de este esquema. Los
estudiantes
pagan cuotas muy altas, pero pueden pedir préstamos bancarios a tasas
bajísimas,
pagadero todo el final de sus estudios. La gran mayoría de estudiantes con
licenciatura
o posgrado se inserta en el sector productivo de la nación. De hecho, 90% de
los
graduados como doctores pasan a engrosar las filas de dicho sector. Sólo una
pequeña
fracción
se queda en el sector académico, de ahí que más de 50% de los investigadores
provengan
de países asiáticos y/o del Tercer Mundo. A los investigadores en EU, si bien
no
tienen
sistemas de incentivos como los de México, pues se les paga bien, ciertamente
en
los
últimos años se les ha permitido cada vez más generar empresas que los
incentivan
económicamente.
Además, padecen de un sistema competitivo muy desleal, pues muchos,
una gran
mayoría, viven por medio de los donativos que da el gobierno federal. Esta,
frecuentemente,
es la única aportación del Estado a las universidades, pues mediante los
donativos
se tienen que aportar una determinada cantidad adicional a las universidades.
Debido a
esto, buscan contratar a los investigadores más famosos y
"productivos" para
poder así
obtener fondos federales. Pero México no es Estados Unidos, pues no tiene la
estructura
de fondo para beneficiarse de un cambio del Sistema Universitario al estilo
Banco
Mundial. Querer impulsar esto en México y en el resto de los países
latinoamericanos
es totalmente inaceptable, pues es la fórmula perfecta para impedir su
desarrollo
para insertarse con efectividad en la economía global. Con las recetas del
Banco
Mundial,
sólo nos convertiríamos en el "aire que sostiene al globo" con el
objeto de allanar
aún más el
camino para que los Estados Unidos fortalezcan su propio desarrollo a expensas
del
nuestro. La universidad pública y la ciencia que se deriva de éstas forman
parte del
patrimonio
nacional y contribuyen a elevar el nivel cultural del país. Su primera y
primordial
función es reducir el atraso cultural, no satisfacer consumidores. ¿Cómo es que
se
pretende transformar a las universidades y a la UNAM en particular, para que
cumpla
su función
en términos económicos, cuando el desarrollo tecnológico mexicano es
prácticamente
nulo?. Lo que en el fondo seguramente se busca es que se adapten a las
necesidades
de las transnacionales o de las maquiladoras, tal como se hace en la frontera
norte. Se
quieren universidades al servicio de la economía, pero determinado esto por el
Banco
Mundial y al servicio de Washington, quien es al final de cuentas quien rige
sus
políticas.
¿Qué un
examen único de egreso a la licenciatura?
Un mismo
examen para los egresados de todas las universidades. Como si tuvieran los
mismos
recursos, infraestructura y preocupaciones las universidades de provincia que
las
de las
capitales del país. Como si el conocimiento consistiera simplemente de cierta
información
susceptible de ser mensurable rápidamente por los tristemente célebres
exámenes
de selección múltiple (que serán los que habrán de aplicase). El respeto a la
libertad
de cátedra implica ya una seria dificultad para imponer un mismo examen a los
alumnos de
los profesores de una misma materia en una misma universidad. Esto se ha
demostrado
hasta el cansancio con las experiencias puestas en marcha de "exámenes
departamentales"
en diversas facultades.
Ya no
digamos lo que esto implicará si se trata de aplicar a todos los estudiantes de
todas
las
instituciones de educación del país. Ya podemos imaginar la
"reorientación" de la
actividad
de no pocas universidades en los últimos semestres, para "preparar a sus
egresados
para el examen único", pues si les va mal a esas universidades aparecerán
en la
lista de
las "poco eficientes", con las debidas consecuencias en lo relativo a
sus subsidios y
sus
"pérdidas de mercado" entre los estudiantes (recordar esto para
cuando leas el
siguiente
artículo). ¡A un segundo plano la riqueza de la formación de los jóvenes! ¡Lo
que
importa es
ser "de las primeras" en la lista de "los egresados de buena
calificación"!. No
faltarán
los premios monetarios en este terreno.
Y examen
elaborado por una institución privada (eso sí, subsidiada con recursos
públicos),
ajena a
las propias universidades, creada precisamente para estos fines: el
"Centro
Nacional
para la Evaluación de la Educación Superior" (CENEVAL). Vendedores de
servicios
de evaluación, que por supuesto habrán de cobrar por ellos a los propios
estudiantes.
Una medida similar ya fue impuesta a los egresados de todas las secundarias
de la zona
metropolitana que quieren ingresar al bachillerato (el examen único de
selección).
Y se ha convertido en un mecanismo para forzar a miles de muchachos a
ingresar a
bachilleratos técnicos que no deseaban, como única opción para seguir
estudiando,
liberando de toda presión sobre su matrícula a las instituciones escogidas por
la
gran
mayoría de los alumnos. Particularmente, a la UNAM. Se trata, otra vez, de
medidas
ordenadas
explícitamente por los mismos organismos financieros, y atravesadas por la
misma
lógica de todas las demás: a los de abajo, educación de segunda - sí acaso -.
Salvo
uno que
otro especialmente brillante, que además de ser buen negocio invertir en su
educación,
sirva para salir en la foto de los pronasoles universitarios. Nuestra
Universidad
debe
recuperar su autonomía en la evaluación de sus estudiantes. Debe definir ella
misma
los
mecanismos de selección de sus alumnos, siempre con la preocupación de impartir
educación
a más y más jóvenes. Ésa sí debe ser parte de sus preocupaciones
fundamentales,
si quiere seguir ostentando el título de Universidad Nacional. Y debe
defender
la libertad de cátedra de sus profesores como un elemento esencial de su
funcionamiento
cotidiano. Debe romper los compromisos que la rectoría ha contraído con el
CENEVAL
(ya que esta es una institución privada y atenta contra la autonomía de las
universidades)
y rechazar la aplicación de los exámenes de ingreso y egreso elaborados por
éste.
LA JORNADA
Miércoles
5 mayo de 1999. Extracto:
"Apoyan
50 rectores que la UNAM busque mejor financiamiento". Ciudad Obregón, 4 de
mayo.
Rectores y directores de 50 universidades públicas de todo el país respaldaron
que
las
autoridades de la UNAM busquen que sus alumnos aporten recursos a su educación.
LA JORNADA
Miércoles
5 mayo de 1999. Extracto:
"Nuevo
esquema para reparto del subsidio a universidades en el 2000". Ciudad
Obregón, 4
de mayo. A
partir del año 2000, las universidades públicas mexicanas esperan estrenar un
modelo que
fije las condiciones para el reparto del subsidio público...En adelante, el
gobierno
deberá tomar en cuenta para la entrega de los recursos el número de alumnos que
se titulan
y en cuánto tiempo, así como el costo de sus alumnos por nivel y tipo de
programa
educativo...los
rectores de 50 instituciones de educación superior acordaron, en una reunión
de dos
días, hacer todo para que este proceso concluya este año: probar las fórmulas
del
nuevo
esquema, reunirse de forma extraordinaria y someterla a la aprobación de las
autoridades
educativas y del Congreso de la Unión.
La sesión número
trece del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines
(CUPIA)
concluyó sus trabajos con este anuncio, que se vio opacado y a veces
entremezclado
con el tema de la huelga de la UNAM, tanto que originó preguntas sobre si
es
necesario uniformar las cuotas en todas las instituciones educativas o si habrá
un
momento en
que las aportaciones de los alumnos suplanten el subsidio público...espera que
su
aplicación comience en el año 2000, aunque en los dos o tres años posteriores
habrá un
modelo transitorio
entre los viejos criterios y los nuevos...recursos gubernamentales para
las
universidades públicas comenzarán a entregarse tomando en cuenta el costo de
cada
alumno de
acuerdo con su nivel educativo...dejar atrás esquemas de financiamiento que
consideraban
el tamaño de la matrícula o el número de profesores y de trabajadores...si las
universidades
quieren recibir recursos tendrán que someterse a reglas específicas. Por
ejemplo,
habrá una especie de tarifa de costo por alumno en bachillerato, licenciatura y
posgrado;
también habrá otra según el tipo de especialidad que curse el alumno, porque no
cuesta lo
mismo uno que estudia la carrera de Medicina que otro que cursa Filosofía.
LA JORNADA
Viernes 4
de junio de 1999. Extracto:
Enrique V.
Iglesias, Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo ...la privatización
es un
probado instrumento cuyos beneficios podrían extenderse, en mucho mayor medida
que hasta
ahora, a provincias, estados, departamentos y municipios. La experiencia del
BID, que
ha venido apoyando la privatización mediante préstamos y asistencia técnica,
muestra
que más allá de discrepancias ocasionales, gobiernos, inversionistas y usuarios
comparten
las metas de la privatización. En ese sentido, vale la pena destacar que: La
privatización
es en particular exitosa cuando es emprendida por gobiernos comprometidos
con ella y
goza de apoyo político. Los costos sociales deben ser minimizados mediante
indemnizaciones
por despido, seguro de desempleo, información sobre empleo y
capacitación.
Los subsidios serán suprimidos, excepto que la provisión de servicios no sea
posible
para los pobres o en áreas remotas, o por motivos ambientales.
LA JORNADA
Jueves 6
de mayo de 1999. Extracto:
La
economía informal creció hasta manejar en el último año recursos por un monto
de 146
mil
millones de dólares, que equivalen a una tercera parte del producto interno
bruto (PIB)
del país,
reveló un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos
(OCDE). El organismo, del que México es uno de los 29 miembros, consideró
que el
crecimiento del sector informal en el país "es básicamente consecuencia de
la
pobreza
generalizada, la falta de instrucción de una parte importante de la población y
de la
ausencia
de una red de protección social".
De acuerdo
con las estimaciones de la OCDE, el empleo en el sector informal de México
llega a
representar hasta 44 por ciento del empleo urbano total, pero como los ingresos
son
relativamente
bajos -un promedio de tres salarios mínimos, alrededor de cien pesos
diarios-,
su participación en el PIB es algo menor. Sin embargo, la OCDE cita estudios de
la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), según los cuales el 57 por ciento
del
empleo no
agrícola en México se concentra en el sector informal...Roberto González
Amador
periódico La jornada.
LA JORNADA
3 de enero
de 1999. Extracto:
"Se
desplomó 50% el PIB per cápita en México: OCDE". En una línea de continuo
descenso,
el producto interno bruto (PIB) per cápita en México cayó en 1998 a sólo mil
800
dólares,
la mitad del alcanzado en 1996 y una cantidad inferior en 900 dólares a la
registrada
en 1997, de acuerdo con indicadores de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo
Económicos (OCDE). El deterioro registrado en los últimos años colocó a
México
como el país de la OCDE con menor PIB por habitante de las naciones que
integran
ese organismo Cuando México fue admitido como miembro de la OCDE, en 1994,
el
producto interno bruto por habitante alcanzaba 3 mil 500 dólares. De acuerdo con
los
reportes
de la OCDE, el producto interno bruto por habitante en nuestro país, medido en
dólares de
1996, disminuyó a mil 800 dólares en 1998, cantidad que representó una caída
de 33.57
por ciento en comparación con los 2 mil 710 dólares de 1997. Sin embargo,
comparado
con el de 1996, que fue de 3 mil 610 dólares, el producto interno bruto por
habitante
registró en 1998 una caída de 50.13 por ciento, según los indicadores del
organismo.
Las cifras
del organismo indican que en la llamada "economía informal"
-eufemismo de la
jerga
tecnocrática en el que caben tanto las actividades laborales y mercantiles de
subsistencia,
ajenas al marco fiscal, como prácticas ilegales en las que se manejan sumas
cuantiosas,
como el contrabando organizado- circulan unos 146 mil millones de dólares
anuales,
es decir, una tercera parte del producto interno bruto (PIB) de México. Ese
dato
desmiente
la versión oficial de la Secretaría de Hacienda, la cual atribuye al
"sector
informal"
una magnitud de sólo 10 por ciento del PIB, es decir, unos 44 mil millones de
dólares
Sea cual fuere la cifra correcta, el hecho es que el modelo económico vigente
ha
expulsado
a millones de personas -44 por ciento del empleo urbano total- del mercado
laboral
establecido y los ha empujado a ganarse la vida en medio del más absoluto
desamparo,
al margen de la seguridad social, los derechos laborales básicos y, en no pocas
ocasiones,
de la ley. El drama de esos mexicanos es, a su vez, caldo de cultivo para el
surgimiento
de grandes concentraciones de poderes políticos y económicos mafiosos -los
liderazgos
priístas de comerciantes ambulantes son un ejemplo claro- y una circunstancia
propicia
para la comisión de fraudes fiscales por parte de grandes empresas e individuos
acaudalados:
según el documento de la OCDE, "no es raro que empresas pertenecientes al
sector
formal vendan una parte de su producción en el sector informal que escapa a la
imposición
fiscal", además de que "los vendedores ambulantes y otros minoristas
del
sector
informal son proveídos, al menos cierta medida, con importaciones no declaradas
que no
pagan impuestos, así como, en ciertas ocasiones, con bienes robados".
SOBRE LA
HUELGA.
I.- ¿Por
qué la huelga?
1. Porque
las autoridades universitarias pretenden volver a instaurar los cobros
de
colegiaturas en nuestra Universidad, en continuidad con los cobros ilegales
que por
cantidad de servicios han impuesto en casi todas las facultades y
escuelas
después del rechazo estudiantil a la reforma que intentó el ex-rector
Jorge Carpizo
en 1986. La lucha del movimiento estudiantil no es en defensa de
las cuotas
de veinte centavos. Es en defensa de la gratuidad de la educación
pública
superior, garantizada por lo demás explícitamente como un derecho en
la
Fracción cuarta del Artículo tercero Constitucional.
2. Porque
si la rectoría se logra salir con la suya con los métodos que ha
utilizado
para imponerse en esta ocasión, quedará con las manos libres para
recurrir a
lo que sea hacia delante para imponer todas las otras medidas que
están en
puerta en nuestra Universidad.
La
libertad de disentir y de oponerse quedará convertida en algo sujeto a la
voluntad
de las autoridades.
¿Cuáles han sido estos métodos
introducidos por el rector Barnés como
forma de resolver las cosas en nuestra
casa de estudios? Instalación
clandestina del Consejo Universitario en
un lugar ajeno a la Universidad,
protegido con alambradas de púas y
centenares de golpeadores para
enfrentar a los estudiantes. Costosas
campañas de propaganda en todos
los periódicos, la radio y la televisión,
sostenidas con el presupuesto
universitario exclusivamente para
apuntalar la posición del rector y
combatir con toda clase de calumnias a
los estudiantes y maestros que
discrepan de él. Instalación de decenas
de cámaras de vídeo en las
escuelas, los lugares de reunión y
móviles para vigilar todas las
actividades estudiantiles y crear un
archivo policiaco de todos los
participantes. Agresiones a golpes y
consignación ante el Tribunal
Universitario y amenaza de proceder
penalmente contra los estudiantes y
maestros rebeldes, utilizando como
"pruebas" verdaderos montajes
hechos precisamente con las imágenes de
vídeo archivadas, etc.
¿Cuáles son algunas otras de las medidas
que ya prepara la rectoría?
Recorte masivo de la planta de
profesores. Modificación del Estatuto del
Personal Académico. Reestructuración de
las licenciaturas con miras a
una reducción drástica del número de
clases-pizarrón de todos los
cursos. Aumentos sucesivos de las cuotas
de inscripción y servicios
hasta que éstas constituyan un porcentaje
significativo del costo de los
estudios de cada alumno.
3. Porque
no puede seguir así la Universidad. No es posible seguir permitiendo
que 100
funcionarios continúen decidiendo lo que les venga en gana sobre
nuestra
Universidad Nacional, pasando por encima e imponiendo cambios
trascendentales
en nuestras vidas a los más de 300 mil estudiantes, maestros y
trabajadores
que formamos de ella (y las de tantas otras generaciones que
vienen
detrás de la nuestra) e imponiendo un cambio de rumbo profundamente
reaccionario
al sentido y la orientación de toda la educación superior en
nuestro
país.
II.-
"...Yo estoy de acuerdo con que la Universidad debe ser gratuita, pero no
estoy de
acuerdo con la huelga...".
Quienes
así ven las cosas deben decirnos entonces cómo podemos hacer
retroceder
a las autoridades si no es con la huelga. ¿Citándolas a dialogar
públicamente?
Ya lo hemos hecho en dos ocasiones. ¿Expresando nuestro
desacuerdo
por otros medios? Hemos publicado decenas de miles de carteles,
periódicos
murales y volantes en todas las escuelas. Hemos marchado por las
calles y
por la universidad en cuatro ocasiones decenas de miles de
universitarios.
Hemos parado actividades dos veces una amplia mayoría de
universitarios
(cerca de 52% en la primera ocasión y del 70% la segunda).
Hicimos
todo lo que estuvo a nuestro alcance -y más- el día de la sesión
clandestina
del Consejo Universitario para evitar una imposición que abriera un
conflicto
de mucha mayor envergadura en nuestra Universidad. Hemos
debatido
una y otra vez en todas las escuelas, aún en aquellas en que los
directores
han organizado grupos de choque para impedir que sus alumnos
conocieran
otros puntos de vista, distintos a los del rector (como en Derecho).
Pero las
autoridades no tienen argumentos, lo que tienen es el poder y lo
ejercen de
la manera más despótica y autoritaria para imponer su punto de
vista,
sustentando en sus compromisos con el gobierno y los organismos
financieros
internacionales, que son quienes han ordenado todos estos
cambios.
Ante esto,
hay dos alternativas posibles: O "aceptamos bajo protesta" que se
imponga
las autoridades, reconociendo que por la razón que sea no estamos
dispuestos
a hacerles frente. O luchamos por impedir que se impongan, con un
medio de
lucha a la altura de la agresión, capaz de hacerles frente. ¿se les
ocurre
otro a estas alturas que la huelga misma? Propónganlo. Pero todos
sabemos
que es la última carta que nos queda, la más difícil de implementar,
pero a su
vez la más poderosa. Y sabemos también que si no es ahora, antes de
que
termine el semestre (y esto ocurre en las preparatorias prácticamente el 23
de abril),
no será más adelante. Lo sabemos bien.
Por eso la
Asamblea Universitaria ha decidido finalmente estallar la huelga a las
0 horas
del martes 20 de abril. Llevamos la discusión a todos los rincones de la
Universidad
en una carrera contra el tiempo y contra el enorme despliegue de
recursos
puestos en juego por la rectoría y el gobierno de Zedillo durante estos
dos
últimos meses. Tratamos de convencer sobre la necesidad de responder y
de
organizar la respuesta misma. Logramos desarrollar una importante
acumulación
de fuerzas.
Y llegó el
momento decisivo para todos: estudiantes, profesores y trabajadores.
La huelga
estallará y cada uno tendrá que decidir si esta con sus compañeros o
con las
autoridades y el gobierno; si está por la gratuidad de la educación
pública y
la consecuente obligación del gobierno de sostenerla, ó si está por
abrir un
proceso en el que la educación vaya siendo sostenida por quien la
recibe; es
decir, si está por el principio que parte de que la educación es un
derecho,
no sujeto a las posibilidades económicas de cada uno, o si está por el
principio
de que estudie quien pueda pagar lo que cuestan sus estudios (o una
parte
significativa de ello).
Porque
nadie a estas alturas puede creerse el cuento del rector de que las
familias
sin recursos no pagarán, etc. Ése es un simple gancho para hacer
pasar la
propuesta ahora que será adecuadamente burlado más adelante. Nadie
con un
mínimo de criterio puede imaginar que todo este conflicto creado por las
autoridades
busca simplemente obtener al paso de los años una cantidad
inferior
al 3% del presupuesto universitario. Ya vendrán los sucesivos
aumentos
más adelante, si no impedimos ahora que se rompa la gratuidad. Así
lo ordenan
los documentos de los organismos financieros que "sugieren"
comenzar
con cuotas menores para vencer la resistencia de los estudiantes.
Las
autoridades buscarán romper la huelga por la vía de las ya célebres
"clases
extramuro".
Ya han empezado a amenazar con que si estalla la huelga "se
perderá el
semestre", que los estudiantes de bachillerato "perderán su pase a
facultad",
"que perderán sus calificaciones", etc. Éstas amenazas no hacen sino
mostrar su
estatura moral ¿Qué reglamento, qué ley, qué instancia autoriza a la
rectoría a
condicionar cuestiones y derechos académicos al comportamiento
político
de los estudiantes? ¿Qué se creen estos señores?. Pero los estudiantes
deberán
ponerlos en su lugar. Nunca, durante ningún movimiento en la
Universidad
se ha perdido el semestre. Ni aún con el del 68, que duró varios
meses.
Siempre las clases se han recuperado después, durante las vacaciones,
simplemente
alargando el calendario escolar (incluyendo todos los trámites
interrumpidos
por la huelga). Más aún será posible hacerlo ahora, habiendo por
delante
dos meses de vacaciones intersemestrales.
Para que
las clases extramuros tengan realidad se necesita una cosa : que
acudan
estudiantes a ellas. Por eso no pudieron ser echadas a andar durante la
huelga
contra el plan Carpizo en 1987 y durante la huelga de maestros y
trabajadores
en 1977. Para que las clases extramuros puedan triunfar, las
autoridades
deben ser capaces de convertir a los estudiantes en traidores de
sus
propios compañeros, en esquiroles de su lucha, que es una lucha por una
causa tan
justa y noble como la defensa de todos a estudiar, la defensa de la
gratuidad
de la educación.
Una huelga
masiva, con miles y miles de estudiantes de toda la Universidad
participando
en ella, que dejen solas a las autoridades con sus directores, sus
porros y
sus guaruras será una huelga que triunfe fácilmente y que habrá de
dejarnos
una Universidad más justa, más libre y más democrática.
Los
estudiantes volcados a las calles de la ciudad, con sus brigadas, sus
volantes y
su palabra pueden más, mucho más, que un Barnés, un Alatorre y un
Zabludovsky
mintiendo a los cuatro vientos sobre las causas de su lucha. El
pueblo
sabrá distinguir inmediatamente de que lado debe ubicarse. Que nadie
lo dude. Y
esto hará que la balanza se incline a favor de los estudiantes. Porque
el país
está hecho un polvorín por el sinfín de injusticias cometidas por el
gobierno
contra toda la población. Y los estudiantes son especialmente
capaces de
convertir en lucha toda esa indignación. Ahí está la fuerza de la
huelga.
Documento a discusión No. 4
Comisión de Propaganda de la
Asamblea General de Ciencias.
2º
Taller de Análisis sobre el Movimiento
13 de
Abril de 1999