No solo los perros lamen
Era una niña rica y solitaria. En su
cumpleaños, le regalaron un perro, porque la niña no tenía amigos y siempre se
quedaba sola en casa con su niñera.
El perro era muy cariñoso, la niña jugaba con el todo el día y era muy feliz. En
las noches, lo dejaba dormir debajo de su cama
La niña siempre tenía pesadillas y se asustaba mucho, pero desde que llegó el
perro, se fue sintiendo mas segura, porque cada vez que ella se asustaba, ella
ponia su mano debajo de la cama, el perro la lamía, y con eso era suficiente
para tranquilizarla y que se quedara dormida de nuevo
Una noche, los padres de la niña salieron a una fiesta, por lo que se quedó sola
con el perro y la niñera.
Llegó la hora de dormir, el perro se metió debajo de la cama como de costumbre y
la niña se metió en la cama y se durmió muy pronto
En la mitad de la noche, se escucharon rasguños y golpes, la niña se asustó
mucho. Puso su mano debajo de la cama, y al sentir el gentil lenguetazo, se
sintió mas tranquila y se volvió a quedar dormida
En la mañana, la niña se levantó, fue al baño...y ahí, en la bañera, estaba su
niñera, flotando en un mar de sangre. Y al voltear, vio en la pared a su fiel
can, crucificado cerca del espejo, en donde, escrita con sangre, estaba la
siguiente frase:
No solo los perros lamen
¿entonces quien o que lamió a la niña?