ARTEFACTOS TERRESTRES SECRETOS.
3.1 - Simples Pruebas
3.2 - Sistemas de Control
Simples Pruebas
Estaremos realmente frente a la experimentación de nuevos artefactos voladores de origen terrestre, posiblemente de carácter militar realizados por las grandes potencias tecnológicas terrestres.
Pero si esto es así, considerando el tiempo que ha transcurrido desde que se han comenzado a observar estos extraños platos voladores (por lo menos desde la década del ‘40), como es posible que no se haya hecho un uso comercial de ésta tecnología. Cualquiera que la poseyera desde ésa época, actualmente dominaría el mercado del transporte aéreo y ni que hablar del dominio militar que tal conocimiento posibilitaría.
Este es el principal problema con que se enfrenta ésta teoría.
Nos quedaría entonces por considerar que, como lo señala Vicente Manglano en la Revista STENDEK de Barcelona, "...La hipótesis de una criptopotencia, tipo sociedad secreta o civilización desconocida superdesarrollada, con una técnica muy por encima de la de los grandes países, es inaceptable dado el conocimiento que se tiene de nuestro planeta y la eficacia de los servicios policiales y de espionaje de las grandes naciones. Por lo tanto no pueden ser terrestres...".
Pero si bien no nos permite entonces explicar todos los casos, no debemos olvidar que actualmente se puede estar utilizando esta pantalla de los OVNIS para ocultar modernos aviones de combate o vaya a saber que clase de naves terrestres secretas. Por lo tanto no se debe descartar que entre los numerosos casos de avistamientos, alguno pueda deberse a éste tipo de pruebas.
En éste sentido debemos considerar la posible confusión que podría producirse por parte de observadores inexpertos y no tanto, al ver cierto tipo de alas volantes que se han venido desarrollando desde la década del ‘40, tanto en Estados Unidos como en Alemania y tal vez en otros países, incluída la República Argentina.
Algunos de estos aviones, vistos desde el frente, ciertamente pueden ser confundidos con "platos voladores", dado que desde ése ángulo, las alas no se perciben como tales, sino como parte de un disco visto de frente. La cabina vidriada en el medio, da la idea de una cúpula transparente y es muy fácil equivocarse entonces.
Entre los aviones de este tipo debemos mencionar al bombardero invisible B 2 "Spirit", el conocido F 117 que según ahora se sabe, durante el día y a su voluntad, puede dejar de ser un visible objeto negro contra el fondo celeste y blanco del cielo y las nubes, pudiendo pasar inadvertido mediante un sistema de luces controladas por computadora, que simulan como un camaleón volador, los brillos y tonalidades del entorno, confundiéndose fácilmente con una nube más. El descendiente del A 12, el Avenger II parece haber sido recientemente fotografiado en vuelo, aunque oficialmente no se siguió desarrollando. Este avión tiene visto desde abajo, la forma de un triángulo casi equilátero, digo "casi" porque es ligeramente más ancho en forma transversal. Pero nuevamente, si lo vemos de frente, no tendríamos en menor empacho en describirlo como un plato supero invertido, con una cúpula transparente en el centro. Otro extraño avión es de origen alemán cuyo nombre es Lampyridae (Luciernaga) de la MBB, desarrollado para la Luftwaffe. Oficialmente este proyecto fue suspendido por falta de fondos, aunque en realidad tal vez se siguió desarrollando en secreto.
Con este tipo de aviones triangulares se puede presentar otra confusión, tal es el caso de los "flying vulcans" que han sido ovservados últimamente en Inglaterra y en el resto de Europa. Los testigos los describen como grandes objetos negros en forma triangular y con, por lo general tres luces muy potentes en la panza, que hacen su aparición durante la noche y se desplazan en forma lenta y sin emitir sonido alguno.
En la noche del 27 al 28 de noviembre de 1.995 los soldados asignados al polvorín de As Gándaras en España, vieron rota la tranquilidad de su guardia cuando observaron los desplazamientos en el cielo de un objeto triangular (en ocasiones romboidal) y una rara luz más débil que aparecía y desaparecía.
El 29 de noviembre de ese año, comenzaron oficialmente las maniobras conjuntas Task Force 96-1 en el Atlántico que incluyeron entre otros los siguientes grupos y unidades: portaaviones George Washington, Guam Amphibious Ready Group, Army's XVIII th Airbome Corps, 18th Aviation Brigade; elementos de la Second Marine Expeditionary Force, Air Mobility Command, Mine Warfare Command, Special Operations Command, Space Command, a los que se unieron diversas unidades francesas, inglesas y canadienses. En total se contó con la colaboración de 16.000 hombres (4).
Será simplemente una coincidencia, o tal vez las maniobras comenzaron una noche antes, probando la reacción de las fuerzas de la OTAN frente a uno de estos aviones secretos.
Mediante esta hipótesis, algunos investigadores como Francisco J. Máñez e Iñaki Docio, explican el caso Roswell. En tal sentido nos dicen que "La nueva versión facilitada el 24 de junio por la Fuerza Aéreas de Estados Unidos sobre el supuesto estrellamiento de una aeronave extraterrestre en Roswell se corresponde a viejos proyectos de los que se pueden ver sus restos incluso en el museo que se exibe en la base militar de Wright-Patterson (Ohio); como perfectamente saben los historiadores aeronáuticos. Durante la década de los cincuenta el gobierno estadounidense realizó en Nuevo México diferentes experimentos en las zonas limítrofes entre la atmósfera terrestres y el espacio exterior relacionados con diversos temas: óptica, fotografía, resistencia fisiológica humana, nuevos materiales, trajes presurizados, rayos cósmicos, etc.". Estos experimentos podrían haber sido la causa de reiteradas ovservaciones de ovnis en dicha zona.
Las cápsulas que fueron allí utilizadas en los proyectos MANHIGH Y EXCELSIOR, pudieron ser fácilmente confundidas con discos voladores o cualquier clase de objetos extraterrestres (5).
En relación al caso Roswell concretamente, estos investigadores catalanes citan en su infrorme la exposición de Frank Kaufmann y sus dibujos (6). Este testigo al ser entrevistado ante las cámaras de televisión narró minuciosamente detalle por detalle: "no era un avión, no era un proyectil balístico... era una nave", "uno de los cuerpos había sido arrojado...". De su declaración sobresale el hecho de ir con mucho cuidado en no realizar interpretaciones. Jamás se refiere a un platillo volante, nunca habla de extraterrestres. Y su dibujo de uno de los seres resulta completamente explícito si de nuevo nos quitamos la venda alienígena de los ojos. Como él mismo indica no puede dar más explicaciones porque entonces faltaría a su juramento militar y podría ser inculpado por sus superiores.
Supuestamente los alienígenas serían en realidad niños utilizados como tripulación de alas volantes con propulsión tal vez a cohete, que requieren muy bajo peso y grandes reflejos por parte de los tripulantes.
Los cadáveres serían entonces de niños subalimentados para que pesen menos y calcinados por dentro y por fuera por el aire a alta temperatura y el combustible de los motores y azulados por haber muerto por asfixia.
No hay duda que el dibujo que hace Kaufmann del objeto accidentado, es un ala volante y para nada se parece a un "plato volador".
Al menos desde 1945 se habían realizado experiencias con el XB-35, un bombardero de largo alcance propulsado por hélices que permitió corregir problemas de estabilidad y dirección. El siguiente paso fue el YB-49 de seis motores a reacción, que presuntamente fue el que dio pie al incidente de Roswell.
Así podemos deducir que el encuentro de Arnold (24-06-1.947) con un grupo de "alas volantes" a reacción fue ocultado argumentando que se trataban de OVNIS. Cuando una de ellas se estrelló en Roswell unos días después se intentó la misma estrategía, pero la inesperada reacción del público consiguió que inmediatamente se desmintira la noticia del estrellamiento de un OVNI.
Pero con todo esto, nos queda aún sin resolver muchos casos, en los cuales las naves vistas tienen una maniobrabilidad y velocidad, muy diferente de la que podría tener cualquier avión, por más avanzado que fuera.
Tenemos una buena explicación, incluso para desembarazarnos de Keneth Arnold y el Incidente Roswell, pero nos quedan muchos casos sin explicación.
Aquéllos en que los ovnis dan giros a 90° o se detienen instantáneamente para luego salir despedidos a gran velocidad perdiéndose rápidamente entre las estrellas. O aquéllos en que sus tripulantes parecen haber sido vistos por los testigos. Ni que decir de los ovnis que parecen desmaterializarse frente a los ojos de la gente.
Es una buena teoría, pero quedan demasiados casos sin explicar.