* Cuando Dios...*

* Decálogo del Hombre y la Mujer *

* Canto a la mujer *

* Mujercita *

* Yo soy la Mujer *

 

 

 

 

 

Cuando Dios...

Cuando Dios te hizo mujer,
pensaba que el Universo,
no se llenaría de estrellas
ni la tierra de veneros;
ni los arroyos y ríos
recorrerían los senderos,
ondulados de las sierras
en torrentes de misterio.

Cuando Dios te hizo mujer,
pensó que serías el verso,
que escribirían los poetas
en la nostalgia de un sueño;
recibiendo la dulzura
de los arrullos y besos,
llenos de gozo y ventura
y fragancia de tu aliento.

Cuando Dios te hizo mujer,
pensó que sólo tu cuerpo
sería poesía en el aire,
y sensación de deseo
que los hombres al mirarte;
añoran con sentimiento
en una noche de ensueño,
los besos que puedas darle.

Cuando Dios te hizo mujer,
¡Sólo pensó en admirarte!
 

Desconozco autor

 

 

 

 

 

 

 

 

Decálogo del Hombre y la Mujer

 

Del librito “Diez normas de oro”
 
Varón y mujer tienen los mismos derechos y obligaciones, pero distintos oficios y características.
Esto es lo que anota el siguiente decálogo.
 
El hombre es la más elevada de las criaturas.
La mujer el más sublime de los ideales.
 
El hombre es el cerebro.
La mujer es el corazón.
El cerebro fabrica la luz.
El corazón el amor.
La luz fecunda.
El amor resucita.
 

El hombre es fuerte por la razón.
La mujer es invencible por las lágrimas.
La razón convence.
Las lágrimas conmueven.
 
El hombre es capaz de todos los heroísmos.
La mujer capaz de todos los martirios.
El heroísmo ennoblece.
El martirio sublima.
 
El hombre es un código.
La mujer es un evangelio.
El código corrige.
El evangelio perfecciona.
 
El hombre es un templo.
La mujer es un sagrario.
Ante el templo nos descubrimos.
Ante el sagrario nos arrodillamos.
 
El hombre piensa.

La mujer sueña.
Pensar es tener en el cráneo una larva.
Soñar es tener en la frente una aureola.
 
El hombre es un océano.
La mujer es un lago.
El océano tiene la perla que adorna.
El lago la poesía que deslumbra.
 
El hombre es águila que vuela.
La mujer es el ruiseñor que canta.
Volar es dominar el espacio.
Cantar es conquistar el alma.
 
En fin.

El hombre está colocado donde termina la tierra.
La mujer donde comienza el cielo
.

 

 

Desconozco Autor

 

 

 

 

 

 

 

 

Canto a la mujer

 

Es imposible imaginarnos un mundo sin mujer,
Desde la primera y la más amada, Mamá
Quien nos trajo al mundo y nos mamo ternura,
Nos cobijo cuando niños y nos dio su amor...


Hasta las tormentas adolescentes, llenas de misterios
Que entre caricias y besos furtivos,
Prendieron el fuego de nuestro corazón...


Luego juntos descubrimos el otro amor,
Más salvaje, sensual y pasional,
Donde mentes y cuerpos se funden
En una misma ansiedad...
 

Ay, que delicia perderse en la eternidad
Que se encierra en el cuerpo de una mujer,
Uno se siente flotar en un espacio
Ingrávido e insustancial,
Y lo curioso es que al despertar
Se siente nuevamente la misma ansiedad...
 

Y finalmente se repite el mismo ciclo,
Y nuestra mujer soñada, niña, adolescente y amante
Se convierte en madre, y dará de mamar ternura,
Y a su vez cobijara a nuestros hijos
Y les dará su amor...
 

Desconozco Autor

 

 

 

 

 

 

Mujercita

Sé amable, pero no fácil.
Sé digna, pero no orgullosa.
Ríe, pero no a carcajadas.
Mira, pero con recato.
Sé tierna, pero no flexible.
Sé alegre, pero no frívola.
Conversa, pero con mesura.
Sé dulce, pero no empalagues.
Ama, pero con cautela.
Oye, pero no siempre creas.
Sé mujer, pero no muñeca.
 

Desconozco Autor

 

 

 

 

 

 

Yo soy la Mujer
 

Yo soy la mujer
la que Dios escogió
para parir, criar y defender,
al hombre que hoy dice poseer
las destrezas y el valor,
para tomar las riendas
de lo existente en torno a él.

Yo soy la mujer,
la que ama, la que llora,
la que aguanta y no afloja
a los fuertes quebrantos,
soy la columna, soy la aurora
soy la mujer, que anhelan tanto.

Yo soy la mujer,
con fuerza invisible,
para enseñar destrezas,
para ser orfebre de preciosas letras,
para ser guerrera, y saber de fusiles,
pero jamás insensible
al dolor de la tierra.

Yo soy la mujer,
que entre pocas, no buena,
porque quise vivir
y mis alas batir
entre nubes muy negras.

Yo soy la mujer,
la que suelen llamar,
mujer de la noche
porque doy en derroche,
amor sin amar.

Yo soy la mujer,
que lucha con hombres,
hombro a hombro carreras,
lo mismo Doctor que enfermera,
arquitecto, ingeniero y en deportes
también puedo ser primera.

Yo soy la mujer,
hija, madre, y esposa,
sandunguera y veleidosa,
pero jamás dejaré
de ser del mundo la rosa
que Dios plantó en el Edén...
 

Carmen Flores
 

 

 

 

 

 

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