|
*
No me dés todo lo que te pida. A veces sólo pido para ver hasta
cuánto puedo tomar.
*
No me grites. Te respeto menos cuando lo haces, y me enseñas a gritar
a mí también, y yo no quiero hacerlo.
*
No des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las
cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
*
Cumple las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo;
pero también si es castigo.
*
No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si
tú me haces lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir; y sí me
haces lucir peor que los demás, seré yo quien sufra.
*
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer; decídete
y mantén esa decisión.
* Déjame valerme por mí mismo. Si tu haces todo por mí, yo nunca podré
aprender.
* No digas
mentiras delante de mí ni me pidas que las diga por ti, aunque sea
para sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que
me dices.
* Cuando yo hago
algo malo no me exijas que te diga por qué lo hice. A veces ni yo
mismo lo sé.
* Cuando estés
equivocado en algo admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti. Y
me enseñarás a admitir mis equivocaciones también.
* Trátame con la
misma amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos; ya que
porque seamos familia eso no quiere decir que no podamos ser amigos
también.
* No me digas
que haga una cosa y tú no la haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que
tú hagas, aunque no lo digas; pero nunca haré lo que tú digas y no
hagas.
* Cuando te
cuente un problema mío no me digas "No tengo tiempo para tonterías" o
"eso no tiene importancia".
* Trata de
comprenderme y ayudarme.
* Y quiéreme y
dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario
decírmelo.
* Abrázame,
necesito sentirte mi amigo, mi compañero a toda hora.
Desconozco Autor
|