Un hombre necesita ser aceptado más allá de sus imperfecciones. Aceptar las imperfecciones de una persona no resulta fácil, en especial, cuando vemos de que manera podría mejorar. Sin embargo, esto se torna más fácil cuando comprendemos que la mejor manera de ayudarlo a crecer es abandonar la idea de tratar de cambiarlo de alguna manera. El cuadro siguiente enuncia las maneras en que una mujer puede apoyar a un hombre en su crecimiento y cambio, abandonando el intento de cambiarlo de alguna forma: COMO ABANDONAR LA IDEA DE TRATAR DE CAMBIAR A UN HOMBRE Lo que ella necesita recordar Lo que ella puede hacer 1. Recuerde: no le haga demasiadas preguntas cuando él se encuentre perturbado; de lo contrario sentirá que esta tratando de cambiarlo. 1. Ignore que él esta perturbado o menos que él quiera hablar del tema. Muestre algún interés inicial, pero no demasiado, como una invitación a hablar. 2. Recuerde: abandone la idea de tratar de mejorarlo de cualquier modo que sea. Para crecer, él necesita su amor y no su rechazo. 2. Confíe en que él crecerá por sus propios medios. Comparta sentimientos pero sin la exigencia de que cambie. 3. Recuerde: cuando usted ofrece consejos no solicitados, él puede sentir falta de confianza, control o reclamo. 3. Practique la paciencia y confíe en que él aprenderá por su cuenta lo que necesita aprender. Espere hasta que él solicite su consejo. 4. Recuerde: cuando un hombre se torna obcecado y se resiste al cambio, no se siente amado; teme admitir sus errores por miedo a no ser amado. 4. Practique mostrándole que no tiene que ser perfecto para mejorar su amor. Practique el perdón. (Véase capítulo 11) 5. Recuerde: si usted hace sacrificios esperando que él haga lo mismo por usted, él se sentirá entonces presionado a cambiar. 5. Practique hacer cosas por su cuenta sin depender de él para sentirse feliz. 6. Recuerde: usted puede compartir sentimientos negativos sin tratar de cambiarlo. Cuando él se siente aceptado le resulta más fácil escuchar. 6. Cuando comparta sentimientos, hágale saber que no esta tratando de decirle que tiene que hacer sino que quiere que él tome en cuenta sus sentimientos. 7. Recuerde: si usted le da instrucciones y toma decisiones por él, se sentirá corregido y controlado. 7. Relájese y entréguese. Practique la aceptación de la imperfección. Haga que los sentimientos del hombre sean más importantes que la perfección y no sermonee ni corrija. Cuando hombres y mujeres aprenden a apoyarse mutuamente en las formas que resultan más importantes para sus necesidades propias y únicas, el cambio y el crecimiento se tornan automáticos. Con un mayor conocimiento de las seis necesidades fundamentales de su pareja, uno puede reorientar su apoyo afectuoso según sus necesidades y lograr que sus relaciones se vuelvan mucho más fáciles y satisfactorias. 9. CÓMO EVITAR LAS DISCUSIONES Uno de los desafíos más difíciles en nuestras relaciones afectivas es el manejo de las diferencias y los desacuerdos. A menudo, cuando las parejas no están de acuerdo, sus diferencias pueden transformarse en discusiones y luego, sin mucho aviso, en verdaderas batallas. De repente, dejan de hablar en forma afectuosa y automáticamente comienzan a herirse mutuamente: se culpan, se quejan, exigen, caen en el resentimiento y en la duda. Hombres y mujeres que discuten en esa forma no solo hieren sus sentimientos sin que perjudican su relación. Así como la comunicación constituye el elemento más importante en una relación, las discusiones pueden ser el elemento más destructivo, porque cuanto más cerca estamos de alguien más fácil resulta herirlo o ser herido. Para todos los fines prácticos recomiendo especialmente a todas las parejas que no discutan. Cuando dos personas no están, involucradas sexualmente les resulta más fácil conservar las distancias y ser objetivas en el momento de discutir o debatir. Pero cuando las parejas involucradas y, en especial, sexualmente, discuten, pueden con facilidad tomar las cosas en forma personal. Como pauta básica: no discuta nunca. En lugar de ello, analice los pro y los contra de algo. Negocie lo que quiere pero no discuta. Es posible ser sincero, abierto, expresar incluso sentimientos negativos sin discutir ni pelear. Algunas personas se pelean todo el tiempo y gradualmente su amor muere. En el otro extremo, algunas parejas suprimen sus sentimientos sinceros a fin de evitar el conflicto y no discutir. Como resultado de suprimir sus verdaderos sentimientos, también pierden contacto con sus sentimientos afectuosos. Una pareja esta librando una guerra mientras que la otra esta pasando por una guerra fría. Es mejor que una pareja encuentre un equilibrio entre esos dos extremos. Al recordar que somos de diferentes planetas y al desarrollar así buenas comunicaciones, resulta posible evitar discusiones sin tener que suprimir los sentimientos negativos y las ideas y deseos conflictivos. QUÉ OCURRE CUANDO DISCUTIMOS Si uno no comprende que los hombres y las mujeres son diferentes resulta muy fácil iniciar discusiones que lastiman no sólo a nuestra pareja sino a uno mismo. El secreto para evitar las discusiones es la comunicación afectuosa y respetuosa. Las diferencias y los desacuerdos lastiman menos que la forma en que uno los comunica. Idealmente, una discusión no tiene porque lastimar; por el contrario, puede ser simplemente una atractiva conversación que exprese nuestras diferencias y desacuerdos. (Resulta inevitable que en algunos momentos las parejas tengan diferencias y desacuerdos.) Pero desde un punto práctico, la mayoría de las parejas comienzan a discutir sobre algo y en cinco minutos ya están discutiendo sobre la manera en que están haciéndolo. En forma inadvertida comienzan a lastimarse mutuamente; lo que pudo haber sido una discusión inocente, fácilmente resuelta con una mutua comprensión y aceptación de las diferencias, degenera en una batalla. Se niegan entonces a aceptar o comprender el contenido del punto de vista de su pareja por la manera de enfocar la situación. La salida para una discusión implica ampliar o restringir nuestro punto de vista a fin de integrar el punto de vista del otro. Para llevar a cabo dicha restricción necesitamos sentirnos apreciados y respetados. Si la actitud de nuestra pareja no es afectuosa, nuestra autoestima puede sentirse realmente herida al incorporar su punto de vista. Cuanto mayor intimidad tengamos con alguien, más difícil resulta escuchar objetivamente su punto de vista sin reaccionar ante sus sentimientos negativos. Para protegernos del hecho de sentirnos indignos de su respeto o aprobación, surgen defensas automáticas para resistirse al punto de vista del otro. Aun cuando estamos de acuerdo con su punto de vista, podemos obstinadamente persistir en la discusión. POR QUÉ LASTIMAN LAS DISCUSIONES No es lo que decimos lo que lastima, sino como lo decimos. En general, cuando un hombre siente que se lo pone en tela de juicio, su atención se centra en hacer lo correcto y olvida ser afectuoso. Automáticamente su capacidad para comunicarse en un tono afectuoso, respetuoso y tranquilizador disminuye. No toma conciencia ni del poco interés que demuestra ni del nivel de dolor que le causa a su pareja. En esos momentos, un simple desacuerdo puede parecerle a la mujer como un ataque; un pedido se transforma en una orden. Naturalmente, la mujer se resiste ante esa actitud poco afectuosa aun cuando, en otra circunstancia, se hubiese mostrado receptiva al contenido de las palabras d su pareja. Un hombre lastima inadvertidamente a su pareja al hablar en forma despreocupada y luego cuando trata de explicar por que ella no tendría que sentirse perturbada. Supone erróneamente que ella no acepta el contenido de su punto de vista cuando, en realidad, lo que a ella le molesta es su tono poco afectuoso. Por no entender su reacción, él se centra más en explicar el mérito de lo que esta diciendo en lugar de corregir la manera en que lo esta expresando. No tiene ni idea de que es él el que esta iniciando una discusión; piensa que es ella la que esta discutiendo con él. Defiende su punto de vista mientras ella se defiende de sus agudas expresiones que le resultan dolorosas. Cuando un hombre no respeta los sentimientos de dolor de una mujer, la invalida y aumenta el dolor de su pareja. Le resulta difícil comprender su dolor porque él no es tan vulnerable a los comentarios y los tonos de despreocupación. Por consiguiente, un hombre ni siquiera puede llegar a darse cuenta de hasta que punto esta lastimando a su pareja, provocando así el rechazo de esta. Asimismo, las mujeres no se dan cuenta de cómo pueden lastimar a los hombres. A diferencia del hombre, cuando una mujer siente que es puesta en tela de juicio, el tono de su discurso expresa automáticamente desconfianza y rechazo. Ese tipo de rechazo resulta más doloroso para un hombre, en especial cuando se encuentra emocionalmente involucrado. Las mujeres inician e intensifican las discusiones compartiendo primero los sentimientos negativos acerca del comportamiento de su pareja y ofreciendo luego consejos no solicitados. Cuando una mujer no modera sus sentimientos negativos con mensajes de confianza y aceptación, un hombre responde negativamente, dejando confundida a la mujer. Nuevamente ella no se da cuenta de hasta que punto la falta de confianza resulta dolorosa para su pareja. Para evitar la discusión tenemos que recordar que nuestra pareja no rechaza lo que estamos diciendo sino la manera como lo estamos diciendo. Hacen falta dos personas para discutir, pero solo una para detener la discusión. La mejor manera de detener una discusión en cortar por lo sano. Debe asumirse la responsabilidad de reconocer cuando un desacuerdo se esta transformando en una discusión. Deje de hablar y haga una pausa. Reflexione sobre la manera en que se esta acercando a su pareja. Trate de entender de que manera no le esta dando lo que necesita. Luego, transcurrido cierto tiempo, regrese y hable de nuevo en forma afectuosa y respetuosa. Las pausas nos permiten tranquilizarnos, curar nuestras heridas y concentrarnos antes de comunicarnos nuevamente. LAS CUATRO ACTITUDES PARA EVITAR SER LASTIMADO Existen básicamente cuatro actitudes adoptadas por los individuos a fin de evitar ser lastimados en las discusiones. Son las siguientes: pelear, volar, simular y renunciar. 1. Pelear: esta actitud proviene sin duda, de Marte. Cuando una conversación pierde los elementos de afecto y apoyo, algunos individuos comienzan instintivamente a pelear. Se colocan inmediatamente en una actitud ofensiva. Su lema es: “La mejor defensa es un buen ataque”. Golpean con la crítica, la culpa y el juicio y haciendo que su pareja parezca estar equivocada. Tienden a gritar y a expresar mucha ira. Su motivo interior es intimidar a su pareja para que los apoye y los ame. Su pareja retrocede, ellos suponen que han ganado, pero en realidad han perdido. La intimidación en una relación siempre debilita la confianza. Conseguir por la fuerza lo que uno quiere haciendo que los otros parezcan equivocados es una manera segura de fracasar en una relación. Cuando las parejas se pelean pierden gradualmente su capacidad de abrirse y de ser vulnerables. Las mujeres se cierran para protegerse, del mismo modo los hombres se callan y dejan de interesarse por el otro. Gradualmente pierden toda intimidad que pudiesen haber tenido al principio. 2. Volar: Esta actitud también proviene de Marte. A fin de evitar la confrontación, los marcianos pueden retirarse a sus cuevas y no salir nunca más. Esto es como una guerra fría. Se niegan a hablar y nada se resuelve. Este comportamiento pasivo-agresivo no equivale a tomarse un tiempo y luego regresar para hablar y resolver las cosas en forma más afectuosa. Estos marcianos temen la confrontación y prefieren ocultar las intenciones y evitar la conversación sobre cualquier tema que pueda provocar una discusión. En su relación es como si caminaran sobre cáscaras de huevo. Las mujeres se quejan, en general, de tener que hacerlo, pero los hombres también lo hacen. Es algo que se encuentra tan arraigado en los hombres que no se dan cuenta cuando lo están haciendo. En lugar de discutir, algunas parejas dejarán simplemente acerca de sus desacuerdos. Su manera de tratar de obtener lo que quieren es castigar a su pareja retirándole su amor. No saldrán a lastimar directamente a su pareja, como los luchadores. Por el contrario, las hieren en forma indirecta y las lastiman lentamente privándolas del amor que merecen. Al negarles el amor a nuestras parejas están seguras de tener que darnos menos. La ganancia de corto plazo es la paz y la armonía, pero si no se hablan los temas y no se escuchan los sentimientos, crecerá el resentimiento. A largo plazo, perderán contacto con los sentimientos apasionados y afectuosos que los habían atraído. Generalmente utilizan el exceso de trabajo, de comida y otras adicciones como manera de adormecer sus sentimientos dolorosos no resueltos. 3. Simular: esta actitud proviene de Venus. A fin de no ser lastimada en una confrontación, esta persona simula que no hay problemas. Sonríe y simula que esta muy felíz y contenta con todo. Sin embargo, con el tiempo, estas mujeres desarrollan un creciente resentimiento; siempre dan pero no reciben lo que necesitan por parte de su pareja. Este resentimiento bloquea la expresión natural del amor. Temen ser sinceros respecto de sus sentimientos, de manera que tratan de hacer que todo este “en orden, bien y aun perfecto”. Los hombres usan comúnmente estas expresiones, pero para ellos significan algo totalmente diferente. Quieren decir: “Esta perfecto porque me estoy ocupando de ello” o “Esta todo en orden porque sé lo que tengo que hacer” o “Esta todo bien porque lo estoy manejando y no necesito ayuda”. A diferencia de los hombres, cuando las mujeres utilizan estas expresiones puede ser un signo de que están tratando de evitar un conflicto o una discusión. Para no hacer olas, una mujer puede incluso engañarse a sí misma y creer que todo esta en orden cuando en realidad no lo esta. Sacrifica o niega sus deseos, sentimientos y necesidades a fin de evitar la posibilidad de conflicto. 4. Renunciar: Esta actitud también proviene de Venus. En lugar de discutir, esa persona renuncia. Asumirá la culpa y la responsabilidad por cualquier cosa que perturbe a su pareja. En el corto plazo crean lo que parece una relación muy afectuosa y solidaria, pero terminan perdiéndose. Una vez un hombre se me acercó para quejarse de su esposa. Me dijo lo siguiente: “La quiero mucho. Me da todo lo que deseo. Mi única queja es que no es felíz.” Su esposa había pasado veinte años auto sacrificándose por su esposo. Nunca pelearon y si uno le preguntaba a ella acerca de su relación, decía: “Tenemos una gran relación. Mi esposo es muy afectuoso. Nuestro único problema soy yo. Me siento deprimida y no sé por que.” Esta deprimida porque se ha negado a sí misma mostrándose agradable durante veinte años. Para complacer a su pareja esas personas perciben intuitivamente los deseos del otro y se amoldan a fin de poder complacer. Finalmente experimentan resentimiento por haber renunciado a sí mismas por amor. Cualquier forma de rechazo resulta muy dolorosa, porque ya se están rechazando tanto a sí mismas. Buscan evitar el rechazo a toda costa y quieren ser amadas por todos. En este proceso renuncian literalmente a ser ellas mismas. Tal vez usted descubra que encaja en cada una de esas cuatro actitudes o en varias de ellas. La gente suele trasladarse de una a otra. En cada una de las cuatro estrategias arriba mencionadas, nuestra intención es evitar ser lastimados. Desafortunadamente, eso no funciona. Lo que sí funciona es la identificación de las discusiones y su interrupción. Tómese su tiempo para tranquilizarse y luego regrese y vuelva a hablar. Practique la comunicación con creciente comprensión y respeto hacia el sexo opuesto y aprenderá a evitar las discusiones y las peleas. POR QUÉ PELEAMOS Los hombres y las mujeres se pelean por temas relacionados con el sexo, las decisiones, el horario, los valores, la educación de los hijos y las responsabilidades hogareñas. Estas discusiones y negociaciones, sin embargo, se convierten en discusiones penosas por una única razón: no nos sentimos amados. El dolor emocional proviene de no sentirnos amados y cuando una persona siente dolor emocional le resulta difícil mostrarse afectuosa. Como las mujeres no son de Marte, no se dan cuenta instintivamente de lo que necesita el hombre para poder enfrentar con éxito los desacuerdos. Las ideas, los sentimientos y los deseos conflictivos representan un difícil desafío para el hombre. Cuanto más cerca se encuentre de una mujer, tanto más difícil se torna enfrentar las diferencias y los desacuerdos. Cuando a ella no le gusta algo que él ha hecho, éste tiende a tomárselo en forma muy personal y siente que ella ya no lo quiere. Un hombre esta en condiciones de enfrentar las diferencias y los desacuerdos cuando sus necesidades emocionales están satisfechas. Cuando se ve privado del amor que necesita, sin embargo, se pone a la defensiva y comienza a emerger su lado oscuro; instintivamente saca su espada. En la superficie puede parecer que esta discutiendo acerca del tema conflictivo (dinero, responsabilidades, etcétera), pero la verdadera razón por la que sacó la espada es que no se siente amado. Cuando un hombre discute acerca del dinero, el horario, los hijos o cualquier otro tema, puede estar discutiendo, en el fondo, por alguna de las siguientes razones: LAS RAZONES SECRETAS POR LAS QUE DISCUTE UN HOMBRE La razón oculta por la que discute Lo que él necesita no discutir 1.“No me gusta cuando ella se enoja por las cosas más pequeñas que hago o dejo de hacer. Me siento criticado, rechazado y no aceptado”. 1. Necesita sentirse aceptado tal como es. Por el contrario, siente que ella trata de mejorarlo. 2.“No me gusta cuando ella comienza a decirme como debería hacer las cosas. No me siento admirado. Por el contrario, me siento tratado como un niño”: 2. Necesita sentirse admirado. En cambio, se siente disminuido. 3. “ No me gusta cuando me echa la culpa por su desdicha. No me siento alentado a ser un caballero de brillante armadura”. 3. Necesita sentirse alentado. En lugar de eso se siente como si se estuviera rindiendo. 4. “No me gusta cuando ella se queja sobre todo lo que hace o lo poco apreciada que se siente. Siento que no soy apreciado por las cosas que hago por ella”. 4. Necesita sentirse apreciado. En lugar de eso se siente culpado, no reconocido e impotente. 5. “No me gusta cuando ella se preocupa de que todo pueda salir mal. Siento que no confía en mi.” 5. Necesita que confíen en él y sentirse apreciado por su contribución a la seguridad de su mujer. Por el contrario, se siente responsable por la ansiedad de ella. 6. “No me gusta cuando ella espera que yo haga cosas o hable cuando ella quiere. No me siento apreciado o respetado.” 6. Necesita sentirse aceptado tal como es. En cambio, se siente controlado o presionado para hablar, y así no tiene que decir. Siente que nunca puede satisfacerla. 7. “No me gusta cuando se siente herida por lo que digo. Siento que no confía en mi, que no me entiende y que me presiona.” 7. Necesita sentirse aceptado y que confían en él. En lugar de ello, se siente rechazado y no perdonado. 8. “No me gusta cuando ella espera que le lea la mente. No puedo. Me hace sentir mal o inadecuado.” 8. Necesita sentirse aprobado y aceptado. En lugar de ello se siente un fracasado. Al satisfacer las necesidades primarias de un hombre disminuirá en este la tendencia a mantener discusiones perjudiciales. Automáticamente, estará en condiciones de escuchar y hablar con mucho más respeto, comprensión e interés. De esta manera, las discusiones, las diferencias de opinión y los sentimientos negativos pueden resolverse a través de la conversación, la negociación y el compromiso sin tener que llegar a discutir en forma perjudicial. Las mujeres también contribuyen a las discusiones perjudiciales, pero por razones diferentes. En la superficie pueden estar discutiendo sobre finanzas, responsabilidades u otros temas pero, secretamente, están rechazando a su pareja por alguna de las siguientes razones: La razón oculta por la que discute Lo que ella necesita no discutir 1. “No me gusta cuando él minimiza la importancia de mis sentimientos o pedidos. Me siento rechazada y sin importancia” 1. Necesita sentirse reafirmada y estimada. En cambio, se siente juzgada e ignorada. 2. “No me gusta cuando él olvida hacer las cosas que le pido y luego me siento una tonta. Siento como si estuviera rogando su apoyo” 2. Necesita ser respetada y recordada. En cambio, se siente desatendida y última en la lista de prioridades de él. 3. “No me gusta cuando él me echa la culpa por sentirme mal. Siento que debo ser perfecta para ser amada. No soy perfecta.” 3. Necesita que él entienda por que se siente mal y que le asegure que la sigue amando y que no tiene porque ser perfecta. Por el contrario, se siente insegura de ser ella misma. 4. “No me gusta cuando él levanta la voz y comienza a enunciar las razones por las que esta en lo cierto. Me hace sentir como si yo estuviera equivocada y que a él no le interesa mi punto de vista.” 4. Necesita ser comprendida y respetada. En cambio, se siente no escuchada, intimidada y disminuida. 5.”No me gusta su actitud condescendiente cuando hago preguntas acerca de decisiones que tenemos que tomar. Me hace sentir como si yo fuera una carga o que le estoy haciendo perder el tiempo.” 5. Necesita sentir que a él le importan sus sentimientos y que respeta su necesidad de reunir información. En lugar de eso, siente que no la respeta ni la aprecia. 6. “No me gusta cuando él no responde a mis preguntas o comentarios. Me hace sentir como si yo no existiera.” 6. Necesita que le asegure que es escuchada y que a él le importa. En lugar de eso, se siente ignorada o juzgada. 7.”No me gusta cuando él explica por que yo no debería sentirme herida, preocupada, enojada o cualquier otra cosa. Siento que no me acepta ni me apoya.” 7.Necesita sentirse aprobada y comprendida. En cambio, no experimenta su apoyo, su amor y se siente resentida. 8. “No me gusta cuando él espera que yo muestre más desapego. Me hace sentir que tener sentimientos es una debilidad o un error.” 8. Necesita sentirse respetada y estimada, en especial cuando esta compartiendo sus sentimientos. En lugar de eso se siente insegura y sin protección. Aunque todos esos sentimientos y necesidades dolorosos sean válidos, en general no se los aborda ni se los comunica en forma directa. Por el contrario, crecen dentro de uno y estallan durante una discusión. A veces se los expresa en forma directa, pero habitualmente surgen y son expresados a través de la expresión facial, la postura corporal y el tono de la voz. Los hombres y las mujeres tienen que entender y cooperar con sus sensibilidades particulares y no sentir resentimiento alguno. Uno podrá abordar el verdadero problema al tratar de comunicarse de tal modo que satisfaga las necesidades emocionales de su pareja. Las discusiones pueden entonces convertirse verdaderamente en conversaciones de apoyo mutuo con vistas a resolver y negociar las diferencias y los desacuerdos. LA ANATOMÍA DE UNA DISCUSIÓN Una discusión perjudicial habitualmente presenta una anatomía básica. Quizás usted pueda relacionarse con el siguiente ejemplo: Mi esposa y yo salimos a dar un hermoso paseo y a hacer un picnic. Después de comer, todo parecía estar bien hasta el momento en que comencé a hablar de posibles inversiones. De repente ella se enojó por considerar la posibilidad de invertir cierta porción de nuestros ahorros en acciones. Desde mi punto de vista, solo lo estaba considerando como una posibilidad, pero ella entendió que yo lo estaba planeando (sin siquiera tomar en cuenta su opinión). Se enojó de que yo hiciera semejante cosa. Yo me enojé con ella por estar enojada conmigo y tuvimos una discusión. Pensé que ella desaprobaba mis inversiones y discutí sobre su validez. Mi discusión, sin embargo, estaba alimentada por la ira de que ella estuviera enojada conmigo. Ella sostuvo que las acciones eran demasiado riesgosas. Pero en realidad le perturbaba pensar que yo había considerado esa inversión sin solicitar su opinión. Además, se sentía perturbada porque yo no respetaba su derecho a sentirse perturbada. Finalmente me enojé tanto que ella se disculpó por malinterpretar y desconfiar de mis palabras y nos tranquilizamos. Mas tarde, después de haber hecho las paces, me hizo la siguiente reflexión: “Muchas veces, cuando discutimos, parece que me enojo por algo, y luego tu te enojas porque yo me enojo y luego tengo que pedir disculpas por hacerte enojar. De alguna manera siento que falta algo. Algunas veces me gustaría que tu te disculparas por hacerme enojar a mí.” Percibí de inmediato la lógica de su punto de vista. Esperar una disculpa por parte de ella parecía ser algo muy injusto, en especial cuando yo la hice enojar primero. Esta nueva percepción transformó nuestra relación. Cuando compartí esta experiencia en mis seminarios, descubrí que miles de mujeres se identificaban de inmediato con la experiencia de mi esposa. Se trataba de otro patrón de comportamiento común entre hombres y mujeres. 1. Una mujer expresa sus sentimientos de enojo acerca de XYZ. 2. Un hombre explica porque ella no debería sentirse enojada por XYZ. 3. Se siente invalidada y se enoja aun más. (Se siente ahora enojada por ser invalidada acerca de XYZ.) 4. Él siente su desaprobación y se enoja. Le echa la culpa por hacerlo enojar y espera una disculpa antes de hacer las paces. 5. Ella se disculpa y se pregunta por que ha ocurrido, o se enoja aun más y la discusión degenera en una batalla. Con un conocimiento más claro acerca de la anatomía de una discusión, yo estaba en condiciones de resolver este problema en una forma más justa. Al recordar que las mujeres son de Venus, practiqué el no culparla por sentirse perturbada. Por el contrario, buscaba entender como la había perturbado y mostrarle que me importaba. Aunque ella estuviera malinterpretándome, si se sentía herida por mí, tenía que hacerle saber que me importaba y que lo lamentaba. Cuando ella se enojaba aprendí a escuchar primero, luego a tratar realmente de comprender lo que la perturbaba y luego a decir: “Lamento que te haya hecho enojar cuando dije...” El resultado fue inmediato. Discutimos mucho menos. A veces, sin embargo, pedir disculpas resulta muy difícil. En ese momento respiro hondo y no digo nada. Dentro de mi trato de imaginar como se siente y de descubrir las razones desde su punto de vista. Luego digo: “Lamento que te sientas tan perturbada.” Aunque esto no sea una disculpa, de todos modos significa “Me importa” y eso parece escuchar ayudar bastante. Los hombres rara vez piden disculpas porque en Marte eso significa que uno ha hecho algo malo y que se excusa por ello. Las mujeres, sin embargo, se disculpan como una manera de decir: “Me preocupa lo que estas sintiendo”. Eso no significa que se estén disculpando por hacer algo equivocado. Los hombres que lean esto y que casi nunca se disculpan pueden crear maravillas al aprender a usar este aspecto del lenguaje venusino. La manera más fácil de desmontar una discusión es decir: “Lo lamento”. La mayoría de las discusiones degeneran cuando un hombre comienza a invalidar los sentimientos de una mujer y ella le responde en forma desaprobatoria. Al ser yo un hombre, tuve que aprender la práctica de reafirmar. Mi esposa practicó el expresar sus sentimientos en forma más directa sin desaprobarme. El resultado fue una menor cantidad de peleas y más amor y confianza. Sin esta nueva percepción probablemente seguiríamos teniendo las mismas discusiones. Para evitar las discusiones penosas resulta importante reconocer de que manera los hombres invalidan inadvertidamente y como las mujeres inadvertidamente envían mensajes de desaprobación. CÓMO LOS HOMBRES COMIENZAN LAS DISCUSIONES EN FORMA INADVERTIDA La manera más común en que los hombres comienzan discusiones es la invalidación de los sentimientos de una mujer o de su punto de vista. Los hombres no se dan cuenta de hasta que punto llegan a invalidar. Por ejemplo, un hombre puede burlarse de los sentimientos negativos de una mujer. Puede decir: “Ah, no te preocupes por eso.” Para otro hombre esta frase puede parecer amistosa. Para una mujer resulta insensible y dolorosa. En otro ejemplo, un hombre puede tratar de resolver el enojo de una mujer diciendo: “No es tan importante”. Luego ofrece una solución práctica para el problema, esperando que ella se sienta aliviada y felíz. No entiende que ella se siente invalidada y sin apoyo. No puede apreciar su solución hasta que él reafirme su necesidad de sentirse perturbada. Un ejemplo muy común es cuando un hombre ha hecho algo para perturbar a una mujer. El instinto de ese hombre lo impulsa a hacerla sentir mejor explicándole las razones por las que no debería sentirse perturbada. Con cierta confianza, explica que tiene una razón perfectamente buena, lógica y racional para lo que ha hecho. No tiene idea de que dicha actitud la hace sentir como si no tuviera derecho de sentirse perturbada. Cuando él se explica, el único mensaje que ella puede escuchar es que a él no le importan sus sentimientos. Para que ella pueda escuchar sus buenas razones, él tiene primero que escuchar las buenas razones que tiene ella para sentirse perturbada. Él tiene que dejar de lado sus explicaciones y escuchar con comprensión. Cuando simplemente comienza a interesarse por los sentimientos de la mujer esta comenzará a sentirse apoyada. Este cambio de enfoque necesita práctica pero puede llevarse a cabo. En general, cuando una mujer comparte sus sentimientos de frustración, desencanto o preocupación, cada célula del cuerpo de un hombre reacciona en forma instintiva con una lista de explicaciones y justificaciones concebidas para explicar los sentimientos de enojo de una mujer. Un hombre nunca pretende empeorar las cosas. Su tendencia a explicar los sentimientos responde simplemente al instinto marciano. Al comprender que sus reacciones internas automáticas en esta instancia resultan contraproducentes, un hombre puede, sin embargo, llevar a cabo este cambio. A través del conocimiento y de sus experiencias respecto de lo que funciona con una mujer, un hombre puede llevar a cabo este cambio. COMO COMIENZAN LAS MUJERES LAS DISCUSIONES EN FORMA INADVERTIDA La manera más común en que las mujeres comienzan las discusiones en forma inadvertida es no siendo directas cuando externan sus sentimientos. En lugar de expresar directamente su desagrado o desencanto, una mujer hace preguntas retóricas y comunica inadvertidamente (o conscientemente) un mensaje de desaprobación. Aun cuando a veces ése no sea el mensaje que quiere transmitir, generalmente, el hombre recibirá justamente ese. Por ejemplo, cuando un hombre llega tarde, una mujer puede querer decir: “No me gusta esperarte cuando estas retrasado” o “Estaba preocupada de que te hubiera ocurrido algo”. Cuando él llega, en lugar de compartir sus sentimientos, le hace una pregunta retórica como: “¿Cómo puedes llegar tan tarde?”O “¿Qué se supone que debo pensar cuando llegas tan tarde?” O “¿Por qué no llamaste?”. No hay duda de que preguntarle a alguien “¿Por qué no llamaste?” Esta perfecto si uno busca sinceramente una razón válida. Pero cuando una mujer esta enojada, el tono de su voz a menudo revela que no esta buscando una respuesta válida sino que esta transmitiendo su posición en el sentido de que no existe una razón aceptable para llegar tarde. Cuando un hombre escucha estas u otras preguntas: “¿Cómo pudiste llegar tan tarde?” O “¿Por qué no llamaste?” No escucha sus sentimientos sino que escucha su desaprobación. Él siente su entrometido deseo de ayudarlo a ser más responsable. Se siente atacado y se pone a la defensiva. Ella no tiene idea de lo penoso que le resulta a él su desaprobación. Así como las mujeres necesitan reafirmación, los hombres necesitan aprobación. Cuanto más ama un hombre a una mujer, más necesita su aprobación. Siempre esta presente en el comienzo de una relación. O bien ella le transmite el mensaje de que lo aprueba o bien él se siente confiado en que puede ganar su aprobación. En cualesquiera de los dos casos la aprobación se encuentra presente. Aun cuando una mujer haya sido lastimada por otros hombres o por su padre, de todos modos ella brindará su aprobación en el comienzo de la relación. Puede sentir: “Es un hombre especial, no como los otros que conocí”. Un hombre siente un dolor particular cuando no recibe la aprobación de una mujer. La manera en que las mujeres retiran su aprobación resulta generalmente obvia. Y cuando la retiran, se sienten muy justificadas. Una razón para esta insensibilidad es que las mujeres no tienen realmente conciencia de la importancia que reviste la aprobación para los hombres. Sin embargo, una mujer puede aprender a estar en desacuerdo con el comportamiento de un hombre pero no dejar de aprobar quien es él. Para que un hombre se sienta amado tiene que recibir la aprobación de quien es él por parte de su mujer aun cuando esta desapruebe su comportamiento. Generalmente, cuando una mujer no esta de acuerdo con el comportamiento de un hombre y quiere cambiarlo, le mostrará su desaprobación. Ciertamente puede haber momentos en que ella muestre mayor o menor aprobación, pero el hecho de mostrar desaprobación resulta para el hombre muy doloroso y se siente entonces herido. La mayoría de los hombres tiene demasiada vergüenza de admitir hasta que punto necesitan aprobación. Pueden no escatimar esfuerzos para probar que no les importa. ¿Pero, porque se tornan inmediatamente fríos, distantes y se ponen a la defensiva cuando pierden la aprobación de una mujer? Porque el hecho de no obtener lo que uno necesita lastima. Una de las razones por las que las relaciones tienen tanto éxito al comienzo es que un hombre le sigue cayendo bien a una mujer. Él sigue siendo su caballero de brillante armadura. Recibe las bendiciones de su aprobación y, como resultado de ello, se siente en plena forma. Pero en cuanto comienza a decepcionarla, pierde para ella sus encantos. Pierde su aprobación. Es arrojado a la casa del perro. Un hombre puede enfrentar la decepción de una mujer, pero cuando es expresada con desaprobación o rechazo él se siente herido por ella. Las mujeres interrogan comúnmente al hombre acerca de su comportamiento con un tono de desaprobación. Hacen esto porque piensan que le servirá de lección. No es así. Solo crea temor y resentimiento. Y gradualmente se torna cada vez menos motivado. Aprobar a un hombre es ver las buenas razones que existen detrás de lo que él hace. Aun cuando se muestre irresponsable o irrespetuoso, si ella lo ama, una mujer puede encontrar la intención afectuosa o la bondad detrás del comportamiento exterior. El hecho de tratar a un hombre como si no tuviera una buena razón para actuar como lo hace equivale a retirar la aprobación que ella le había dado tan libremente al comienzo de la relación. Una mujer tiene que recordar que puede brindar su aprobación aun cuando no este de acuerdo. CUANDO EL HOMBRE NECESITA MÁS LA APROBACIÓN DE LA MUJER La mayoría de las discusiones se producen no porque dos personas no estén de acuerdo sobre algo, sino porque: o bien el hombre siente que la mujer desaprueba su punto de vista, o bien la mujer desaprueba la manera en que él le esta hablando. A menudo ella puede mostrarle su desaprobación porque él no reafirma su punto de vista o no le habla con interés. Cuando hombres y mujeres aprenden a aprobar y a aceptar, no tienen porque discutir. Pueden conversar y negociar las diferencias. Cuando un hombre comete un error u olvida hacer una diligencia o cumplir alguna responsabilidad, una mujer no se da cuenta hasta que punto se encuentra sensibilizado. Es el momento en que más necesita el amor de una mujer. El hecho de retirar entonces su aprobación le provoca al hombre entonces una enorme pena. Ella puede incluso no darse cuenta de lo que le esta haciendo. Puede pensar simplemente que ella se siente decepcionada, pero él siente su desaprobación. Una de las maneras en que las mujeres comunican inadvertidamente su desaprobación se centra en sus ojos y en el tono de su voz. Las palabras que ella elige pueden ser afectuosas, pero su mirada o el tono de su voz puede herir a un hombre. La reacción defensiva del hombre es hacerla sentirse equivocada. Él la invalida y se justifica a sí mismo. Los hombres tienden a discutir cuando han cometido un error o han perturbado a la mujer que aman. Si él la decepciona, quiere explicarle porque ella no debería sentirse perturbada. Él piensa que sus motivos le ayudarán a sentirse mejor. Lo que no sabe es que si ella se siente perturbada lo que más necesita es sentirse escuchada y reafirmada. COMO EXPRESAR SUS DIFERENCIAS SIN DISCUTIR Sin contar con modelos de comportamiento saludables, el hecho de expresar las diferencias y los desacuerdos puede resultar una tarea muy difícil. La mayoría de nuestros padres o bien no discutían o cuando lo hacían llegaban rápidamente a la pelea. El siguiente cuadro revela como hombres y mujeres inadvertidamente crean discusiones y sugieren alternativas saludables. En cada uno de los tipos de discusiones enunciados a continuación, presento primero una pregunta retórica que una mujer podría hacer y luego muestro como un hombre podría interpretar dicha pregunta. Luego muestro como podría explicarse el hombre y como la mujer podría sentirse invalidada por lo que escucha. Finalmente sugiero como pueden expresarse hombres y mujeres para demostrar más apoyo y evitar las discusiones. LA ANATOMÍA DE UNA DISCUSIÓN Pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Cuando él llega tarde, ella dice: “¿Cómo pudiste llegar tan tarde?” O “¿Por qué no llamaste?” O “¿Qué se supone que tengo que pensar?” El mensaje que él escucha es: “No hay buenas razones para que llegues tarde. Eres un irresponsable. Yo nunca llegaría tarde. Soy mejor que tu.” Lo que él explica El mensaje que ella escucha Cuando él llega tarde y ella esta enojada, él explica: “Había mucho tráfico en el puente” o “A veces la vida no puede presentarse como tu quieres” o “No puedes esperar que yo siempre llegue a tiempo” Lo que ella escucha es: “No deberías estar enojada porque tengo estas buenas razones para llegar tarde. ¡De todos modos mi trabajo es más importante que tú y eres demasiado exigente!” Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más afirmación Ella podía decir: “Realmente no me gusta cuando llegas tarde. Me perturba. Realmente me gustaría que la próxima vez que estés por llegar tarde, me llames.” Él dice: “Llegué tarde. Lamento haberte perturbado”. Lo mejor es simplemente escuchar sin explicar mucho. Trate de entender y reafirmar lo que ella necesita para poder sentirse amada. 2. Cuando él olvida algo Pregunta retórica de ella El mensaje que le escucha Cuando él olvida hacer algo, ella dice: “¿Cómo pudiste olvidar?” O “¿Cuándo recordarás alguna vez?” O “¿Cómo se supone que pueda confiar en ti?” El mensaje que él escucha es: “No hay una buena razón para olvidar. Eres estúpido y no se puede confiar en ti. Yo entrego mucho más en esta relación”. Lo que él explica El mensaje que ella escucha Cuando él olvida hacer algo y ella se enoja, él explica: “Estaba realmente ocupado y simplemente me olvidé. Estas cosas suceden algunas veces” o “No es tan importante. No significa que no me importe.” Lo que ella escucha es: “No deberías perturbarte tanto con cosas tan triviales. Estas demasiado exigente y tu respuesta es irracional. Trata de ser más realista. Vives en un mundo de fantasía.” Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Si ella se siente perturbada, podría decir: “No me gusta cuando olvidas algo”: también podría adoptar otro enfoque más efectivo y simplemente no mencionar que él ha olvidado algo, y decir: “Apreciaría que tu...” (él sabrá que ha olvidado algo) Él dice: “Es cierto, lo olvidé... ¿Estas enojada conmigo?” Luego déjela hablar sin hacerla sentir mal por estar enojada. Mientras habla, ella se dará cuenta de que la escuchan y pronto mostrará mucho más aprecio hacia él. 3. Cuando él regresa de su cueva Pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Cuando él regresa de su cueva, ella dice: “¿Cómo pudiste ser tan insensible y frío?” O “¿Cómo esperas que reaccione?” O “¿Cómo se supone que yo sepa lo que esta ocurriendo dentro de ti?” El mensaje que él escucha es: “No hay una buena razón para alejarse de mí. Eres cruel y no eres afectuoso. No eres el hombre para mí. Me has herido tanto más de lo que yo te he herido a ti”. Lo que él explica Cuando él regresa de su cueva y ella esta enojada, él explica: “Necesitaba un tiempo para estar solo, bastó un par de días. ¿Cuál es el problema?” O “Yo no te hice nada. ¿Por qué estas tan perturbada?” Lo que ella escucha es: “No deberías sentirte lastimada o abandonada, y si lo haces, no siento empatía hacia ti. Necesitas y controlas demasiado. Haré lo que yo quiera, no me importan tus sentimientos.” Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Si ella se siente perturbada, podría decir: “Sé que necesitas retirarte de vez en cuando, pero me siento herida de todos modos cuando lo haces. No digo que estés equivocado pero es importante para mí que tu me entiendas lo que experimento”. Él dice: “Entiendo que duele cuando me retiro. Debe ser muy penoso para ti cuando me alejo. Hablemos de ello”. (Cuando ella se siente escuchada, entonces le resulta más fácil aceptar la necesidad del hombre de retirarse de vez en cuando). 4. Cuando él la decepciona La pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Cuando él la decepciona, ella dice: “¿Cómo pudiste hacer eso?” O “¿Por qué no puedes hacer lo que dices que vas a hacer?” O “¿No dijiste que lo harías?” O “¿Cuándo terminaras por aprender?” El mensaje que él escucha es: “No hay una buena razón para decepcionarme. Eres un idiota. No puedes hacer nada bien. ¡No puedo sentirme felíz hasta que no cambies!” Lo que él explica El mensaje que ella escucha Cuando ella se siente decepcionada por él, este explica: “Eh, la próxima vez lo haré bien” o “No es tan importante” o “Pero no sabía lo que querías decir”. Lo que ella escucha es: “Si estas enojada es culpa tuya. Deberías ser más flexible. No deberías enojarte y no siento empatía por ti” Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Si ella esta enojada, podría decir: No me gusta sentirme decepcionada. Pensé que llamarías. Esta bien y necesito que sepas como me siento cuando tu... “ Él dice: “Entiendo que te he decepcionado. Hablemos de ello... ¿Cómo te sentiste?” Déjela hablar. Dele una oportunidad de ser escuchada y se sentirá mejor. Después de un tiempo dígale: “¿Qué necesitas ahora para sentir mi apoyo?” O “¿Cómo puedo apoyarte ahora?” 5. Cuando él no respeta sus sentimientos y la hiere La pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Cuando él no respeta sus sentimientos y la hiere, ella dice: “¿Cómo pudiste decir eso?”, “¿Cómo pudiste tratarme de ese modo?” O “¿Por qué no puedes escucharme?” O bien “¿Alguna vez te intereso?” O “¿Acaso yo te trato de ese modo?” El mensaje que él escucha es: “Eres una persona mala y abusiva. Yo soy mucho más afectuosa que tu. Nunca te perdonaré por eso. Deberías ser castigado y echado. Es todo culpa tuya”. Lo que él explica El mensaje que ella escucha Cuando él no respeta sus sentimientos y ella se enoja aun más, él explica: “Mira, no quise decir eso” o “Si que te escucho; mira, lo estoy haciendo en este mismo momento”, “No siempre te ignoro” o “no me estoy riendo de ti” Lo que ella escucha es: “No tienes derecho a estar perturbada. No tiene sentido. Eres demasiado sensible, o algo no funciona en ti. Eres realmente una carga”. Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Ella podría decir: “No me gusta la manera en que me estas hablando. Por favor, no sigas” o “Has sido vulgar y eso no me gusta. Quiero tomarme una pausa” o “Esta no es la manera en que quise tener esta conversación. Volvamos a empezar” o “No merezco ser tratada de esa manera. Quiero hacer una pausa” o bien “¿Podrías interrumpir por favor?” O “¿Querrías escuchar por favor, lo que te estoy diciendo?” (Un hombre puede responder mejor a expresiones breves y directas. Los sermones o las preguntas son contraproducentes) Él dice: “Lo lamento, tu no mereces ser tratada de ese modo” respire hondo y simplemente escuche su respuesta. Ella puede seguir adelante y decir algo así: “Nunca escuchas”. Cuando ella hace la pausa, diga: “Tienes razón. A veces no escucho. Lo lamento, tu no mereces ser tratada de ese modo... Comencemos de nuevo. Esta vez lo haremos mejor”. Reiniciar una conversación constituye una excelente manera de evitar que una discusión se agrave. Si ella no quiere volver a comenzar no la haga sentir mal. Recuerde, si le da el derecho a sentirse perturbada ella le mostrará más aceptación y aprobación. 6. Cuando él esta apurado y a ella no le gusta La pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Ella se lamenta: “¿Por qué siempre estamos apurados?” O “¿Por qué siempre tenemos que apurarnos?” El mensaje que él escucha siempre es: “¡No hay ninguna razón para tanto apuro! Nunca me haces felíz. Nunca cambiarás. Eres un incompetente y obviamente yo no te importo.” Lo que él explica El mensaje que ella escucha Él explica: “No es tan malo” o “Así ha sido siempre” o “No hay nada que podamos hacer ahora” o “No te preocupes tanto todo estará bien” Lo que ella escucha es: “No tienes ningún derecho a quejarte. Deberías sentirte agradecida por lo que tienes y no ser una persona tan insatisfecha y desdichada. No hay razón para quejarse, estás arruinándolo todo.” Cómo ella puede mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Si ella se siente perturbada, puede decir: “Esta bien que nos apuremos pero no me gusta. Pareciera que siempre tenemos prisa” o “Me encanta cuando no estamos apurados y a veces odio tener que correr; simplemente no me gusta. ¿Podrías planear nuestro próximo viaje con quince minutos de margen?” Él dice: “A mí tampoco me gusta. Desearía poder disminuir el ritmo. Parece tan enloquecido”. En este ejemplo él ha recurrido a los sentimientos de ella. Aún cuando a una parte de él le guste precipitarse, él puede soportarla mejor en su momento de frustración expresando como una parte de él se relaciona sinceramente con la frustración de ella. 7. Cuando ella se siente invalidada en una conversación La pregunta retórica de ella El mensaje que él escucha Cuando ella no siente apoyo y aceptación en una conversación, dice: “¿Por qué dijiste eso?” O “¿Por qué tienes que hablarme de ese modo?” O “¿Ni siquiera te importa lo que estoy diciendo?” O “¿Cómo puedes decir eso?” El mensaje que él escucha es: “No existe una buena razón para tratarme de ese modo. Por lo tanto no me amas. No te importo. Te doy tanto sin recibir en cambio nada de ti”. Lo que él explica El mensaje que ella escucha Cuando ella se siente invalidada y se enoja, explica: “Pero lo que dices no tiene sentido” o “Pero no es lo que dijiste” o “Ya escuché todo eso antes” Lo que ella escucha es: “No tienes derecho a sentirte enojada. Eres irracional y confusa. Yo sé lo que esta bien y tu no. Yo soy superior a ti. Tu provocas estas discusiones, yo no” Como puede ella mostrar menos desaprobación Como puede él mostrar más reafirmación Ella podría decir: “No me gusta lo que estas diciendo. Pareciera como si me estuvieras juzgando. No merezco eso. Por favor, entiéndeme” o “Tuve un día pesado. Sé que no es todo culpa tuya. Y necesito que entiendas lo que estoy sintiendo. ¿Esta bien?” O ella puede simplemente dejar de lado los comentarios de él y pedir lo que ella quiere, diciendo: “Estoy de tan mal humor, ¿Podrías escucharme un momento? Me hará sentir mejor”(Los hombres necesitan que los alienten mucho para poder escuchar) Él dice: “Lamento que no te resulte agradable. ¿Qué crees que he dicho?” Al darle a ella la oportunidad para reflexionar sobre lo que ha escuchado él puede decir entonces: “Lo lamento. Entiendo por que no te ha caído bien” Luego, haga simplemente una pausa. Es tiempo de escuchar. Resista la tentación de explicarle que esta malinterpretando lo que usted dijo. Una vez presente el dolor, debe ser escuchado para que desaparezca. Las explicaciones son útiles solo después de que el dolor ha desaparecido con cierta reafirmación y comprensión interesada. DAR APOYO EN LOS TIEMPOS DIFÍCILES Cualquier relación tiene tiempos difíciles. Pueden surgir por una variedad de razones, como por ejemplo, la pérdida de un empleo, la muerte, la enfermedad o simplemente por falta de descanso suficiente. En esos tiempos difíciles lo más importante es tratar de comunicarse con una actitud afectuosa, de aceptación y aprobación. Además, tenemos que admitir y comprender que nosotros y nuestras parejas no siempre seremos perfectos. Al aprender a comunicarnos como respuesta a los enojos más pequeños en una relación, se hace más fácil enfrentar los grandes desafíos cuando aparecen de repente. En cada uno de los ejemplos arriba señalados he colocado a la mujer en el papel de sentirse enojada con el hombre por algo que este hizo o dejó de hacer. Sin duda los hombres también pueden sentirse enojados con las mujeres y cualesquiera de las sugerencias enunciadas más arriba puede aplicarse a los dos sexos. Si usted mantiene una relación, el hecho de preguntarle a su pareja como respondería a las sugerencias enunciadas más arriba constituye un ejercicio útil. Elija el momento en que no este enojado con su pareja para descubrir que palabras funcionan mejor con ella y comparta lo que funciona mejor para usted. El hecho de adoptar “ciertas declaraciones previamente convenidas” puede resultar inmensamente útil para neutralizar la tensión cuando surge el conflicto. Asimismo, recuerde que, cualquiera sea el grado de exactitud de su elección respecto de las palabras. Lo que más cuenta es el sentimientos sobre el que se basan dichas palabras. Aun cuando empleara las misma palabras arriba mencionadas, si su pareja no sintió su amor, su reafirmación y aprobación, la tensión seguirá creciendo. Tal como he mencionado a veces, la mejor solución para los conflictos es verlos venir sin reaccionar por un tiempo. Tómese el tiempo para concentrarse y poder enfrentar luego la situación con mayor comprensión, aceptación, reafirmación y aprobación. El hecho de efectuar algunos de esos cambios puede parecer al principio un poco extraño o incluso manipulador. Muchas personas tienen la idea de que el amor significa “decir las cosas tal como son”. Ese enfoque excesivamente directo, sin embargo, no toma en cuenta los sentimientos del oyente. Uno puede mostrarse sincero y directo respecto de los sentimientos pero expresarlos de tal modo de no ofender o herir. Al practicar algunas de las sugerencias arriba señaladas, usted podrá ampliar y ejercitar su capacidad para comunicarse en forma más cuidadosa y confiada. Después de cierto tiempo, esto se volverá más automático. Si usted mantiene ahora una relación y su pareja esta intentando aplicar algunas de las sugerencias mencionadas más arriba, tenga en cuenta que ella esta tratando efectivamente de mostrar más apoyo. Al principio su expresión puede resultar no solo poco natural sino falsa. Resulta imposible cambiar el condicionamiento de una vida en unas semanas. Trate de apreciar cada paso dado; de lo contrario su pareja podría rápidamente abandonar el intento. EVITAR DISCUSIONES A TRAVÉS DE LA COMUNICACIÓN AFECTUOSA Los argumentos y las disculpas emocionalmente cargadas pueden evitarse si podemos entender lo que necesita nuestra pareja y recordar dárselo. La siguiente historia ilustra de que manera una mujer comunica sus sentimientos en forma directa y como evitar una discusión cuando un hombre reafirma dichos sentimientos. Recuerdo una vez en que nos fuimos de vacaciones con mi esposa. Cuando salimos en el auto y pudimos finalmente relajarnos tras una agitada semana, esperaba que Bonnie se sintiera felíz. Por el contrario, suspiró levemente y dijo: “Siento como si mi vida fuera una lenta y larga tortura”. Yo hice una pausa, respiré hondo y luego repliqué: “Sé a lo que te refieres, siento como si me estuvieran sacando la vida”. En el momento de decir esto hice un gesto como si estuvieran estrujando un trapo de piso con agua. Bonnie asintió con la cabeza con un gesto de aprobación y ante mi asombro sonrió y luego cambió de tema. Comenzó a hablar delo excitada que se sentía con este viaje. Seis años antes esto no hubiera sucedido. Habríamos tenido una discusión y yo erróneamente la hubiera culpado. Me hubiera enojado por el hecho de que ella dijera que su vida era una lenta y larga tortura. Me lo hubiera tomado en forma personal y sentido que se estaba quejando de mí. Me hubiera puesto a la defensiva y explicándole que nuestra vida no era una tortura y que debería sentirse agradecida de hacer ese viaje tan maravilloso. Luego hubiésemos discutido y hubiésemos tenido unas vacaciones largas y tortuosas. Todo esto hubiera sucedido por no comprender y no reafirmar los sentimientos de mi esposa. Esta vez, entendí que ella estaba simplemente expresando un sentimiento pasajero. No se trataba de una opinión sobre mí. Por haber comprendido esto, no me puse ala defensiva. Con mi comentario de sentirme exprimido, ella se sintió completamente reafirmada. Como respuesta a ello, me mostró aceptación y yo sentí su amor y aprobación. Por haber aprendido a reafirmar sus sentimientos, ella recibió el amor que merecía. No tuvimos ninguna discusión. 10. MARCAR PUNTOS CON EL SEXO OPUESTO Un hombre cree que marca muchos puntos con una mujer cuando lleva a cabo algo muy grande para ella, como comprarle un nuevo automóvil o llevarla de vacaciones. Él supone que marca menos puntos cuando hace algo pequeño, como abrirle la puerta del auto, comprarle una flor o darle un abrazo. Al basarse en esta manera de apuntar los tantos, cree que logrará satisfacerla mejor centrando su tiempo, su energía y su atención en hacer algo grande para ella. Sin embargo, esta fórmula no funciona porque las mujeres poseen un sistema distinto de apuntar tantos. Cuando una mujer apunta tantos, cualesquiera sean las dimensiones de un regalo de amor, este logra marcar un punto; cada regalo tiene el mismo valor. No importa su tamaño; logra un punto. Un hombre, sin embargo, piensa que marca un punto por un regalo pequeño y treinta puntos por un gran regalo. Dado que no entiende que las mujeres apuntan tantos en forma diferente, naturalmente centra sus energías en uno o dos grandes regalos. Un hombre no se da cuenta de que para una mujer las pequeñas cosas son tan importantes como las grandes. En otras palabras, para una mujer, una rosa obtiene la misma cantidad de puntos que el pago a tiempo del alquiler. Sin entender esta diferencia básica en la marcación de los puntos, hombres y mujeres se ven continuamente frustrados y decepcionados en sus relaciones. El caso siguiente ilustra lo que acabo de señalar: En una sesión de asesoramiento, Pam dijo: “Yo hago tanto por Chuck y él me ignora. Todo lo que le interesa es su trabajo”: Chuck afirmaba: “Pero mi trabajo paga nuestra hermosa casa y nos permite irnos de vacaciones. Ella debería estar felíz”. Pam replicaba: “No me importa esta casa o las vacaciones si no somos afectuosos el uno con el otro. Necesito mas de ti”: Chuck decía: “Pareciera que tu dieras mucho más que yo”. Pam respondió: “Así es. Siempre hago cosas para ti. Lavo, cocino, limpio la casa, todo. Tu haces una sola cosa: ir a trabajar, lo que permite pagar las cuentas. Pero esperas que yo haga el resto”. Chuck es un médico de éxito. Como la mayoría de los profesionales, su trabajo le lleva mucho tiempo pero es muy rentable. No podía entender porque su esposa, Pam, estaba tan descontenta. Obtenía un “bienestar” y le proporcionaba una “buena vida”• a su esposa y familia, pero cuando regresaba a casa su esposa se sentía desdichada. En la mente de Chuck, cuanto más dinero hacía en su trabajo, menos tenía que hacer en casa para satisfacer a su esposa. Pensaba que su abultado cheque de fin de mes significaba por lo menos treinta puntos a su favor. Cuando abrió su propio clínica y duplicó sus ingresos, supuso entonces que marcaba unos sesenta puntos mensuales. No tenía idea de que ese cheque solo le reportaba un punto mensual con Pam, cualquiera fuera su monto. Chuck no se daba cuenta de que desde el punto de vista de Pam, cuanto más ganara él menos obtenía ella. Su nueva clínica requería más tiempo y energía. Para mantener el paso, ella comenzó a hacer aun más a fin de ordenar la vida personal y la relación con su pareja. Cuando ella comenzó a dar más, sintió como si estuviera marcando unos sesenta puntos mensuales contra uno de él. Esto la hizo sentir muy desdichada y resentida. Pam sentía que estaba dando mucho más y recibiendo mucho menos. Desde el punto de vista de Chuck él estaba dando más (sesenta puntos) y tendría que recibir más por parte de su esposa. En su mente el marcador señalaba un empate. Estaba satisfecho con su relación excepto por una cosa: que su esposa no era felíz. Él la culpaba de querer demasiadas cosas. Para él, su cheque abultaba igualaba lo que ella estaba haciendo. Esta actitud hizo crecer aun más el enojo de Pam. Después de escuchar la grabación de mi curso sobre relaciones, Pam y Chuck estuvieron en condiciones de dejar de lado las culpas y de resolver su problema con amor. Una relación que se orientaba hacia el divorcio se vio transformada. Chuck aprendió que hacer pequeñas cosas para su esposa significaba mucho para ella. Le asombró observar la rapidez con que cambiaba la situación cuando comenzó a dedicarle más tiempo y energía a su esposa. Comenzó a apreciar que, para una mujer, las cosas pequeñas son tan importantes como las grandes. Comprendió ahora por que su trabajo solo obtenía un punto. En realidad, Pam tenía buenas razones para sentirse desdichada. Necesitaba verdaderamente la energía personal, el esfuerzo y la atención de Chuck mucho más que su holgado estilo de vida. Chuck descubrió que al gastar menos energía en ganar dinero y orientar un poco más de energía hacia la dirección correcta, su esposa se sentiría mucho más feliz. Reconoció que había estado trabajando mayor cantidad de horas con la esperanza de hacerla más feliz. Una vez que entendió su manera de registrar puntos, pudo volver a casa con una confianza renovada porque sabía como hacerla felíz. LAS PEQUEÑAS COSAS MARCAN UNA GRAN DIFERENCIA Existe una variedad de formas en las que un hombre puede marcar puntos con su pareja sin hacer mucho. Se trata simplemente de reorientar la energía y la atención empleadas. La mayoría de los hombres ya conocen varias maneras pero no se molestan en hacerlo porque no se dan cuenta de lo importantes que son las pequeñas cosas para una mujer. Un hombre cree realmente que las pequeñas cosas son insignificantes cuando se las compara con las grandes cosas que él hace por ella. Algunos hombres suelen iniciar una relación haciendo las pequeñas cosas, pero después de una o dos veces dejan de hacerlas. A través de cierta fuerza instintiva misteriosa, comienzan a centrar sus energías en una sola cosa grande para sus parejas. Dejan entonces de hacer todas las pequeñas cosas que resultan necesarias para que una mujer se sienta satisfecha en la relación. Para satisfacer a una mujer, un hombre tiene que entender lo que ella necesita para sentirse amada y apoyada. La forma en que las mujeres marcan puntos no es simplemente una preferencia sino una verdadera necesidad. Las mujeres necesitan muchas expresiones de amor en una relación para sentirse amadas. Una o dos expresiones de amor, cualquiera sea su importancia, no alcanzarán ni podrán satisfacerla. A un hombre esto puede resultarle muy difícil de entender. Una manera de concebirlo es imaginar que las mujeres poseen un tanque de amor similar al de la gasolina de un automóvil. Tiene que ser llenado una y otra vez. El hecho de hacer muchas pequeñas cosas (y marcar muchos puntos) constituye el secreto para llenar el tanque de amor de una mujer. Una mujer se siente amada cuando su tanque de amor esta lleno. Esta entonces en condiciones de responder con más amor, confianza, aceptación, aprecio, admiración, aprobación y aliento. Se necesita una gran cantidad de cosas para llenar su tanque. A continuación se encuentra una lista de 101 pequeñas maneras con las que un hombre puede mantener lleno el tanque de amor de su pareja. 101 MANERAS DE MARCAR PUNTOS CON UNA MUJER 1. Al regresar a casa, antes de hacer cualquier cosa, ir a abrazarla. 2. Hacerle preguntas específicas acerca de su día, lo cual indica un conocimiento de lo que ella tenía planeado hacer (por ejemplo, “¿Cómo te fue en tucita con el médico?”) 3. Escuche y haga preguntas. 4. Resista la tentación de resolver sus problemas. En lugar de ello comuníquele su empatía. 5. Dedíquele 20 minutos de atención no solicitada y esmerada (no lea el diario o no se distraiga durante ese tiempo). 6. Llévele flores como sorpresa, como en las ocasiones especiales. 7. Planifique una cita con muchos días de anticipación, en lugar de esperar el viernes a la noche para preguntarle lo que quiere hacer. 8. Si generalmente ella prepara la cena o si es su turno de prepararla y parece cansada o realmente ocupada, ofrezca hacerlo usted. 9. Hágale cumplidos acerca de su apariencia. 10. Apoye sus sentimientos cuando ella se siente perturbada. 11. Ofrézcale ayuda cuando esta cansada. 12. Planifique con tiempo los viajes para que ella no tenga que apurarse. 13. Cuando este por llegar tarde, llámele y avísele. 14. Cuando ella pida apoyo, dígale si o no, pero sin hacerla sentir mal por ello. 15. Cuando sus sentimientos hayan sido heridos, muéstrele cierta empatía y dígale: “Lamento que te sientas herida”. Luego permanezca en silencio, hágale sentir que usted entiende el motivo de su dolor. No ofrezca soluciones o explicaciones que manifiesten que el dolor de su pareja nada tiene que ver con usted. 16. Cuando necesite retirarse, hágale saber que regresará o que necesita cierto tiempo para pensar. 17. Cuando usted se ha tranquilizado y regresa, hable de lo que le molestaba en tono respetuoso, libre de culpas para que ella no imagine lo peor. 18. Ofrezca hacer fuego en invierno. 19. Cuando ella le habla, deje de lado la revista o apague el televisor y préstele toda su atención. 20. Si ella lava habitualmente los platos, ofrézcale de vez en cuando lavarlos usted, en especial si ese día esta cansada. 21. Observe cuando se siente perturbada o cansada y pregúntele que tiene que hacer. Luego ofrezca ayuda en alguno de sus quehaceres. 22. Cuando salga, pregunte si hay algo que ella quiera del almacén y recuerde traérselo. 23. Hágale saber cuando planea dormir una siesta o salir. 24. Abrácela cuatro veces por día. 25. Llámele de la oficina para preguntarle como esta o para compartir algo emocionante o para decirle “Te amo”. 26. Dígale “te amo” por lo menos un par de veces por día. 27. Haga la cama y limpie la habitación. 28. Si ella lava sus calcetines, hágase cargo usted. 29. Observe cuando el bote de la basura esta lleno y ofrézcase para vaciarlo. 30. Cuando esta fuera de la ciudad, llame para dejar un número de teléfono donde lo pueden ubicar y para comunicarle que llegó bien. 31. Lave el auto de ella. 32. lave su auto y limpie su interior antes de una cita con ella. 33. Lávese antes de tener relaciones sexuales o póngase una colonia si a ella le gusta. 34. Póngase de su lado si ella esta enojada con alguien. 35. Ofrezca hacerle un masaje en la espalda, el cuello o los pies (o en las tres partes). 36. Propóngase acariciarla o mostrarse afectuoso a veces sin que intervenga el sexo. 37. Sea paciente cuando ella le esta comunicando sus sentimientos. No mire su reloj. 38. No cambie continuamente de canal cuando ella esta mirando televisión con usted. 39. Demuéstrele su afecto en público. 40. Cuando se toman de las manos no deje que la suya se afloje. 41. Aprenda cuales son sus bebidas favoritas para poder ofrecérselas cuando ella quiera. 42. Sugiera varios restaurantes para salir; no la cargue con la responsabilidad de tener que elegir ella. 43. Compre boletos para el teatro, los conciertos, la ópera, el ballet o algún otro tipo de espectáculos que le guste a ella. 44. Organice ocasiones para poder salir de etiqueta. 45. Muéstrese comprensivo cuando ella esta retrasada o decide cambiarse de ropa. 46. Préstele más atención a ella que a los demás en público. 47. Atribúyale más importancia a ella que a los chicos. Haga que los niños observen que ella es la que primero atrae su atención. 48. Cómprele pequeños regalos, como una caja de chocolates o un perfume. 49. Cómprele ropa (Lleve una fotografía de su pareja a la tienda con sus medidas para que lo ayuden a elegir). 50. Tómese fotografías en ocasiones especiales. 51. Organice breves fugas románticas. 52. Hágale ver que lleva una fotografía de ella en su billetera y actualícela de vez en cuando. 53. Cuando se alojan en un hotel, pida que les preparen la habitación con algo especial, como una botella de champaña, jugo de frutas o flores. 54. Escriba una nota o un cartel en las ocasiones especiales tales como los aniversarios y los cumpleaños. 55. Ofrézcase a conducir en los viajes largos. 56. conduzca despacio y seguro, respetando las preferencias de su pareja. Después de todo, esta sentada impotente en el asiento delantero. 57. Observe como se siente y haga comentarios al respecto: “Pareces felíz”, o “Pareces cansada” y luego una pregunta “¿Cómo te fue hoy?”. 58. Cuando salen juntos, estudie de antemano el recorrido para que ella no se sienta responsable de tener que indicarle. 59. Llévela a bailar o tomen clases de baile juntos. 60. Sorpréndala con una carta o un poema de amor. 61. Trátela como lo hacía al inicio de su relación. 62. Ofrézcase a reparar algo en la casa. Diga: “¿Qué hay que reparar por aquí?” Ahora tengo un poco de tiempo”. No emprenda más de lo que pueda hacer. 63. Ofrezca afilar los cuchillos de la cocina. 64. Compre algún buen pegamento para arreglar cosas rotas. 65. Ofrezca cambiar los focos apenas se fundan. 66. Ayude a reciclar la basura. 67. Lea en voz alta o recorte las secciones del diario que a ella le puedan interesar. 68. Escriba con claridad cualquier mensaje telefónico para ella. 69. Mantenga el piso del baño limpio y seco después de tomar un baño. 70. Abra la puerta para ella. 71. Ofrézcase para cargar las compras. 72. Ofrézcase para cargar los paquetes pesados. 73. Durante los viajes, tome las maletas y guárdelas usted mismo en la cajuela del automóvil. 74. Si ella esta lavando los platos o es su turno de hacerlo, ofrezca su ayuda para fregar las cacerolas u otras tareas difíciles. 75. Haga una lista de arreglos y déjela en la cocina. Cuando tenga tiempo haga algo de la lista para ella. No se demore demasiado. 76. Cuando ella prepara una comida, alabe su forma de cocinar. 77. Cuando escucha lo que ella esta contando, mírela a los ojos. 78. Tóquela con la mano algunas veces cuando hable con ella. 79. Muestre interés en lo que hace durante el día, en los libros que lee y en la gente con la que se relaciona. 80. Cuando la esta escuchando profiera algunos ruiditos tales como “Ah” “Oh” “Mmm” para que ella se dé cuenta de su interés. 81. Pregúntele como se siente. 82. Si ella ha estado enferma, pregúntele como se siente en ese momento. 83. Si esta cansada, ofrézcale hacer un té. 84. Prepárese para acostarse juntos y acuéstese al mismo tiempo que ella. 85. Dele un beso para saludarse antes de irse. 86. Ríase de sus bromas y de su humor. 87. Agradézcale verbalmente cuando ella hace cosas por usted. 88. Observe cuando ella haya ido al salón de belleza y dígale un cumplido tranquilizador. 89. Organice tiempo para quedarse solos juntos. 90. No responda al teléfono en momentos íntimos y si ella esta compartiendo sentimientos vulnerables. 91. Salgan en bicicleta juntos, aunque sea para un paseo corto. 92. Organice y prepare un picnic. (Recuerde llevar un mantel) 93. Cuando ella se ocupa de la ropa para lavar, llévela al lavadero y ofrézcase para lavarla. 94. Llévela a dar una caminata sin los niños. 95. Negocie de tal manera que ella vea que usted quiere que tanto ella como usted obtengan lo que desean. Demuestre interés, pero no sea un mártir. 96. Hágale saber que la extrañó cuando no estuvo en casa. 97. Llévele a casa un pastel o su postre favorito. 98. Si ella hace normalmente las compras de la comida, ofrézcale hacerlo usted. 99. Coma liviano en las ocasiones románticas para no sentirse demasiado pesado y cansado más tarde. 100. Pídale que agregue sus ideas a esta lista. 101. Baje la tapa del inodoro. LA MAGIA DE HACER PEQUEÑAS COSAS Cuando un hombre hace pequeñas cosas para su mujer es como hacer magia. Mantiene su tanque de amor lleno y el marcador parejo. Cuando el marcador esta parejo, o casi, una mujer sabe que es amada lo que a su vez le hace mostrar más confianza y afecto. Cuando una mujer sabe que es amada, puede amar sin resentimientos. Hacer pequeñas cosas para una mujer también resulta positivo para el hombre. En realidad, estas pequeñas cosas tenderán a solucionar sus resentimientos al mismo tiempo que los de ella. Comienza a sentirse poderoso y eficiente porque ella obtiene el cuidado que necesita. Ambos se sienten entonces satisfechos. LO QUE UN HOMBRE NECESITA Así como los hombres tienen que continuar haciendo pequeñas cosas para la mujer, esta tiene que mostrarse especialmente atenta a las pequeñas cosas que él hace por ella. Con una sonrisa y un “Gracias” ella le puede comunicar a él que ha marcado un punto. Un hombre necesita este aprecio y aliento para seguir dando. Necesita sentir que es capaz de marcar una diferencia. Los hombres dejan de dar cuando sienten que su actitud se da por sentada. Una mujer tiene que hacerle saber que ella aprecia lo que esta haciendo. Esto no significa que ella tenga que simular que todo esta perfecto por el hecho de que él haya vaciado el bote de la basura por ella. Pero puede señalar que se ha dado cuenta de que él lo ha vaciado y agradecérselo. Gradualmente, más amor surgirá de ambas partes. LO QUE UN HOMBRE NECESITA QUE UNA MUJER ACEPTE Una mujer tiene que aceptar las tendencias instintivas de un hombre a centrar sus energías en una gran cosa y minimizar la importancia de las pequeñas. Al aceptar esta inclinación, ella no se sentirá tan herida. En lugar de sentirse resentida porque él de menos, puede trabajar en forma constructiva con él para resolver el problema. Puede comunicarle en forma repetida hasta que punto ella aprecia las pequeñas cosas que él ha llevado a cabo para ella y el hecho de que él trabaje tan duro y con tanta dedicación. Ella puede recordar que el hecho de que él se olvide de hacer las pequeñas cosas no significa que no la ame sino que nuevamente se ha centrado demasiado en una gran cosa. En lugar de pelear con él o castigarlo, ella puede alentar si intervención personal pidiéndole ayuda. Con mayor aprecio y aliento un hombre aprenderá gradualmente a valorar tanto las pequeñas cosas como las grandes. Tenderá menos a tener cada vez cada vez más éxito y comenzará a relajarse más y a pasar mayor tiempo con su esposa y con la familia. LA REORDENACIÓN DE LA ENERGÍA Y LA ATENCIÓN Recuerdo el momento en que aprendí por primera vez a reorientar mis energías hacia las pequeñas cosas. Cuando Bonnie y yo nos casamos, yo era casi un adicto al trabajo. Además de escribir libros y dar seminarios, tenía unas sesiones prácticas de asesoramiento de cincuenta horas por semana. En el primer año de nuestro matrimonio, ella me decía una y otra vez cuanto necesitaba estar mas tiempo conmigo. Compartía repetidas veces sus sentimientos de abandono y dolor. Con frecuencia lo hacía en una carta. Llamamos a esto una “Carta de Amor”. Siempre termina con amor e incluye sentimientos de ira, tristeza, temor y pena. En el capítulo 11 analizaremos con mayor profundidad los métodos para escribir estas Cartas de Amor y su importancia. Ella escribió esta carta de amor centrándose en todo el tiempo que yo pasaba en el trabajo. Querido John: Te escribo esta carta para compartir contigo mis sentimientos. No pretendo decirte lo que tienes que hacer. Solo quiero que entiendas mis sentimientos. Estoy enojada por todo el tiempo que pasas en el trabajo. Estoy enojada porque cuando regresas a casa ya no te queda más tiempo para mí. Quiero pasar más tiempo contigo. Me duele ver que te interesan más tus clientes que yo. Me siento triste de que estés tan cansado. Te extraño. Me temo que no quieras pasar más tiempo conmigo. Temo ser otra carga en tu vida. Temo ser demasiado quejosa. Temo que mis sentimientos no te importen. Lamento si te resulta duro escuchar esto. Sé que estas haciendo todo lo posible. Aprecio lo mucho que trabajas. Te amo, Bonnie Después de haber leído acerca de sus sentimientos de haber sido desatendida, me di cuenta de que realmente estaba dando más a mis clientes que a ella. Les dedicaba toda mi atención a mis clientes y luego, cuando llegaba exhausto a casa, ignoraba a mi esposa. CUANDO UN HOMBRE TRABAJA EN EXCESO La estaba ignorando no porque no la amara o no me interesara en ella, sino porque ya no me quedaba nada para dar. Pensé ingenuamente que estaba dando lo mejor al trabajar mucho para tener una mejor vida (más dinero) para ella y nuestra familia. Una vez que hube entendido como se sentía, imaginé un plan para resolver este problema en nuestra relación. En lugar de ver ocho clientes por día, comencé viendo a siete. Hice de cuenta que mi esposa era mi octavo cliente. Todas las noches llegaba casi un ahora más temprano. Imaginaba que mi esposa era mi cliente más importante. Comencé a brindarle esa atención dedicada y exclusiva que le daba a los clientes. Cuando llegaba a casa, comencé a hacer pequeñas cosas para ella. El éxito de este plan fue inmediato. No solo ella se sintió más feliz sino que yo también. Gradualmente, a medida que me sentía amado por la manera en que podía mantenerla a ella y a nuestra familia, me sentí menos inclinado a buscar el gran éxito. Comencé a disminuir el ritmo y para mi sorpresa no solo floreció mi relación sino también mi trabajo. Tuve más éxito sin haber tenido que trabajar tanto. Descubrí que cuando tenía éxito en casa, mi trabajo reflejaba dicho éxito. Me di cuenta de que el éxito en mi trabajo no se alcanzaba solo a través del trabajo arduo. También dependía de mi capacidad para inspirar confianza en los otros. Cuando me sentí amado por mi familia, no solo sentí mayor confianza sino que los demás confiaban más en mi y me apreciaban en mayor medida. CÓMO PUEDE AYUDAR UNA MUJER El apoyo de Bonnie cumplió una importante función en este cambio. Además de haber compartido sus sentimientos sinceros y afectuosos, también se mostró muy persistente en su pedido de que yo hiciera pequeñas cosas para ella y luego en su demostración de agradecimiento cuando yo las hacía. Gradualmente, comencé a darme cuenta de lo maravilloso que es sentirse amado por hacer pequeñas cosas. Dejé de sentir, con alivio, que tenía que hacer grandes cosas para ser amado. Fue toda una revelación. CUANDO LAS MUJERES DAN PUNTOS Las mujeres poseen la capacidad especial de apreciar tanto las pequeñas cosas de la vida como las grandes. Esto es una bendición para mí. La mayoría de los hombres luchan por tener cada vez más éxito porque creen que los hará merecer más amor. Muy íntimamente, ellos anhelan el amor y la admiración de los demás. No saben que pueden granjearse ese amor y esa admiración sin tener que luchar por obtener más éxito. Una mujer tiene la capacidad de curar a un hombre de esta adicción al éxito apreciando las pequeñas cosas que él hace. Pero ella no podría expresar su aprecio si no entendiera que importante es para el hombre. Podría permitir que sus resentimientos interfieran. COMO CURAR LA FIEBRE DE RESENTIMIENTO Las mujeres aprecian instintivamente las pequeñas cosas. Las únicas excepciones surgen cuando las mujeres no se dan cuenta de que el hombre necesita escuchar su expresión de apoyo o cuando ella siente que el puntaje es desigual. Cuando una mujer no se siente amada o se siente desatendida le resulta muy difícil apreciar automáticamente lo que un hombre hace para ella. Esta resentida porque ha dado mucho más que él. Dicho resentimiento obstaculiza su capacidad para apreciar las pequeñas cosas. El resentimiento, como la gripe o un resfrío, no es saludable. Cuando una mujer esta enferma de resentimiento tiende a negar lo que un hombre ha hecho por ella porque, según su manera de registrar puntos, ella ha hecho mucho más. Cuando el marcador esta en cuarenta a diez a favor dela mujer, esta puede comenzar a sentirse muy resentida. Algo le ocurre a una mujer cuando siente que esta dando más de lo que recibe. En forma totalmente inconsciente le resta diez puntos a su marcador de cuarenta y concluye que el marcador en su relación es de treinta a cero. Esto tiene sentido desde un punto de vista matemático y resulta comprensible, pero no funciona. Cuando ella resta el puntaje de su pareja a su propio puntaje el hombre termina con cero, pero esto no es verdad. Él no dio cero; dio diez. Cuando él llega a casa, ella muestra frialdad en la mirada o en su voz que señala que él dio cero. Ella niega lo que él hizo. Reacciona como si no hubiera dado nada, pero él dio diez. La razón por la que una mujer tiende a reducir los puntos de un hombre de esa manera es porque no se siente amada. El dispar puntaje la hace sentir que no es importante. Al no sentirse amada, le resulta muy difícil apreciar incluso los diez puntos que él puede reclamar en forma legítima. Lo que generalmente ocurre en este momento de la relación es que el hombre no se siente apreciado y pierde su motivación para hacer más. Se contagia de la fiebre del resentimiento. Ella sigue entonces aumentando su resentimiento y la situación empeora cada vez más. La fiebre del resentimiento de la mujer también empeora. LO QUE ELLA PUEDE HACER La manera de resolver este problema es comprenderlo desde los dos puntos de vista. Él necesita recibir aprecio mientras ella necesita recibir apoyo. De lo contrario su enfermedad empeora. La solución para este resentimiento es que ella asuma cierta responsabilidad. Tiene que asumir la responsabilidad de haber contribuido a su problema al dar más y dejar que el puntaje se hiciera tan desigual. Tiene que tratarse como si fuera la gripe o un resfrío y descansar del hecho de dar tanto en la relación. Tiene que mimarse a sí misma y permitir que su pareja se ocupe más de ella. Cuando una mujer esta resentida, en general no le dará ocasión a su pareja de brindarle su apoyo o bien, si este trata de hacerlo, ella negará el valor de lo que ha hecho y le añadirá otro cero. De este modo, cierra la puerta al apoyo de su pareja. Al asumir la responsabilidad de haber dado demasiado, puede dejar de culpar al hombre por el problema y comenzar un nuevo puntaje. Ella puede darle otra oportunidad a su pareja, y con su nueva comprensión, puede mejorar la situación. LO QUE ÉL PUEDE HACER Cuando un hombre no se siente apreciado, deja de dar apoyo. Una forma en que puede enfrentar con responsabilidad esta situación es comprender que a ella le resulta difícil atribuirle puntos por su apoyo y apreciarlo cuando esta enferma de resentimiento. Él puede aliviar su propio resentimiento al entender que ella necesita recibir durante un tiempo antes de volver a dar otra vez. Él puede recordar esto mientras le brinda a su pareja su amor y afecto con pequeños gestos. Durante un tiempo no debería esperar que ella demostrara el aprecio que él merece y necesita. El hecho de que él asuma la responsabilidad por haberle contagiado la fiebre ayuda, porque ha descuidado darle a su mujer las pequeñas cosas que ella necesita. Con esta prudencia él puede dar sin esperar mucho a cambio, hasta en tanto ella no se recupere de su gripe. Al saber que él puede resolver este problema sentirá que también puede aliviar su propio resentimiento. Si él continúa dando y ella se centra en el hecho de descansar de dar y se concentra al mismo tiempo en recibir su apoyo con amor, el equilibrio podrá recuperarse rápidamente. POR QUE LOS HOMBRES DAN MENOS Raras veces un hombre pretende recibir más y dar menos. Sin embargo, es evidente que los hombres dan menos en las relaciones. Probablemente usted lo haya experimentado en su relación. Las mujeres se quejan comúnmente de que sus parejas masculinas comienzan mostrando más afecto y luego se tornan gradualmente pasivos. Los hombres también se sienten tratados injustamente. Al principio las mujeres muestran mucho aprecio y afecto y luego se tornan resentidas y exigentes. Este misterio puede entenderse cuando nos damos cuenta de la distinta manera en que hombres y mujeres registran puntos. Existen cinco grandes razones por las que un hombre deja de dar. Son las siguientes: 1.Los marcianos idealizan la equidad Un hombre centra todas sus energías en un proyecto y piensa que ha marcado cincuenta puntos. Luego regresa a casa y se sienta, esperando que su esposa marque sus cincuenta puntos. No sabe que, según la experiencia de esta última, él solo ha marcado un punto. Deja de dar porque piensa que ya ha dado más. En su opinión eso es lo equitativo y afectuoso que debe hacer. Él le permite a su esposa dar cincuenta puntos dignos de apoyo para igualar el marcador. No se dan cuenta de que su trabajo en la oficina solo vale un punto. Su modelo de equidad solo puede funcionar cuando él comprende y respeta el hecho de que la mujer atribuye un punto para cada regalo de amor. Esta primera percepción tiene aplicaciones prácticas tanto para los hombres como para las mujeres. Son las siguientes: Para los hombres: recuerden que para una mujer las cosas grandes y las cosas pequeñas valen un punto. Todos los regalos de amor son iguales e igualmente necesitados, tanto los grandes como los pequeños. Para evitar el surgimiento del resentimiento, practiquen hacer algunas de las pequeñas cosas que marcan una gran diferencia. No esperen que una mujer se sienta satisfecha, salvo que reciba una abundancia de pequeñas expresiones de amor y también alguna grande. Para las mujeres: recuerden que los hombres son de Marte; no se sienten automáticamente motivados para hacer las pequeñas cosas. Ellos dan menos no porque no las amen sino porque creen que ya dieron lo que les correspondía. Traten de no tomárselo en forma personal. Por el contrario, deben alentar repetidas veces su apoyo pidiendo más. No esperen hasta necesitar en forma desesperada su apoyo o hasta que el marcador se muestre muy desparejo. No exijan su apoyo. Confíen en que ellos realmente quieren apoyarlas, aun cuando necesiten un poco de aliento. 2. Las venusinas idealizan el amor incondicional Una mujer da todo lo que puede y solo es capaz de observar que ha recibido menos cuando esta vacía y agotada. Las mujeres no comienzan a registrar el puntaje como lo hacen los hombres; las mujeres dan libremente y suponen que los hombres harán lo mismo. Tal como hemos visto, los hombres no son iguales. Un hombre da libremente hasta que el puntaje, tal como él lo percibe, se torna desigual y en ese momento deja de dar. Un hombre generalmente da mucho y luego se sienta para recibir lo que ha dado. Cuando una mujer se siente felíz dando a un hombre, este supone instintivamente que ella esta registrando el puntaje y que él tiene que tener más puntos. Lo último que se le pasará por la cabeza es que él ha dado menos. Desde su posición ventajosa nunca seguiría dando cuando el puntaje se ha inclinado en su favor. Sabe que si se le pide más cuando él opina que ya dio mucho, no hay duda de que no sonreirá cuando tenga que dar. Téngalo en cuenta. Cuando una mujer sigue dando libremente con una sonrisa en su rostro, un hombre supone que el puntaje se encuentra parejo. No se da cuenta de que las venusinas tienen la capacidad sobrenatural de dar felizmente hasta que el puntaje alcance casi treinta a cero. Estas percepciones también tienen aplicaciones prácticas tanto para los hombres como para las mujeres. Para los hombres: recuerden que cuando una mujer da con una sonrisa en su rostro no significa necesariamente que el puntaje esta casi parejo. Para las mujeres: recuerden que cuando dan libremente a un hombre, este recibe el mensaje de que el puntaje esta parejo. Si quieren motivarlo a dar más, entonces dejen de dar más, con tacto y suavidad. Permítanle que él haga cosas pequeñas para ustedes. Aliéntenlo pidiendo su apoyo en pequeñeces y luego muéstrenle su aprecio. 3. Los marcianos dan cuando así se lo piden Los marcianos se enorgullecen de ser autosuficientes. No piden ayuda a menos que la necesiten realmente. En Marte resulta grosero pedir ayuda salvo que sea solicitada. Por el contrario, las venusinas no esperan para ofrecer su apoyo. Cuando aman a alguien, dan de cualquier modo que puedan. No esperan a que se lo soliciten, y cuanto más aman a alguien, más dan. Cuando un hombre no ofrece su apoyo, una mujer supone erróneamente que él no la ama. Ella puede incluso poner a prueba su amor no pidiéndole nunca más su apoyo y esperando a que él se lo ofrezca. Cuando este no ofrece ayuda, ella se siente resentida con él. No entiende que él esta esperando que ella se la solicite. Tal como hemos visto, para un hombre mantener la equiparación del puntaje resulta algo muy importante. Cuando un hombre siente que ha dado más en una relación, comenzará instintivamente a pedir más apoyo; siente naturalmente que tiene más derecho a recibir y comienza a pedir más. Por otra parte, cuando ha dado menos en una relación, lo último que hará es pedir más. Instintivamente no pedirá apoyo y buscará maneras de darlo. Cuando una mujer no pide apoyo, un hombre supone erróneamente que el puntaje debe estar parejo o que él debe estar dando más. No sabe que ella espera que él ofrezca su apoyo. Esta tercera situación posee aplicaciones prácticas tanto para los hombres como para las mujeres. Para las mujeres: recuerden que un hombre busca pistas que le señalen cuando y como dar más. Espera que se lo pidan. Parece recibir la respuesta necesaria solo cuando ella pide más o le dice que él tiene que dar más. Además, cuando ella pide, él sabe que dar. Muchos hombres no saben que dar. Aun cuando un hombre perciba que esta dando menos, puede incluso dedicarle más energía a las grandes cosas como el trabajo, pensando que un mayor éxito o más dinero podrían ayudar. Para los hombres: recuerden que una mujer instintivamente no pide apoyo cuando lo quiere. Por el contrario, ella espera que ustedes lo ofrezcan si la aman. Practiquen el ofrecer su apoyo en pequeñas formas. 4. Las venusinas dicen que sí aunque el puntaje sea desigual Los hombres no se dan cuenta de que cuando piden apoyo, una mujer dirá que sí aunque el puntaje este desparejo. Si pueden apoyar a su hombre, lo harán. El concepto de llevar un registro de puntos no esta en su mente. Los hombres deben tener cuidado de no pedir demasiado. Si ella siente que esta dando más de lo que recibe, después de un tiempo comenzarán los resentimientos por el hecho de que el hombre ya no le ofrezca más apoyo. Los hombres suponen erróneamente que mientras ella dice que si a sus necesidades y pedidos, es porque esta a su vez recibiéndolo que quiere. Él supone erróneamente que el puntaje esta empatado cuando no lo esta. Recuerdo que llevaba a mi esposa al cine aproximadamente una vez por semana durante los dos primeros años de nuestro matrimonio. Un día se enfureció conmigo y dijo: “Siempre hacemos lo que tu quieres hacer. Nunca hacemos lo que yo quiero”. Me sentí realmente sorprendido. Pensé que mientras dijera que sí y siguiera diciendo que sí estaba felíz con la situación. Pensé que le gustaba el cine tanto como a mí. Ocasionalmente me sugería ir a escuchar una ópera o que le gustaría ir a escuchar algún concierto. Cuando pasábamos por un teatro, ella observaba: “Parece divertida, vayamos a ver esa obra”. Pero luego, unos días después, yo decía: “Vamos al cine, hay una muy buena”. Y ella respondía contenta: “Esta bien”. Erróneamente yo recibía el mensaje de que ella estaba tan contenta como yo de ir al cine. En realidad estaba contenta de estar conmigo, ir al cine estaba bien, pero lo que ella quería era ir a ver los espectáculos culturales locales. Por eso me los mencionaba a cada momento. Pero por el hecho de que seguía diciéndole que si al cine, yo no tenía idea de que estaba sacrificando sus deseos para hacerme feliz. Este conocimiento posee aplicaciones prácticas tanto para los hombres como para las mujeres. Para los hombres: recuerden que si ella dice si a sus solicitudes, no significa que el puntaje este parejo. El puntaje puede estar veinte a cero en la mente de la mujer y de todos modos seguirá diciendo contenta: “Por supuesto, llevaré tu ropa al lavadero” O “Esta bien, haré esa llamada para ti”. El hecho de que ella acceda a hacer lo que ustedes quieren no significa que sea lo que ella quiere hacer. Pregúntenle lo que quiere hacer. Reúnan información acerca de lo que a ella le gusta y luego ofrezcan llevarla a esos lugares. Para las mujeres: recuerden que si dicen que si inmediatamente al pedido de un hombre, este recibe la idea de que ha dado más o que el puntaje esta por lo menos parejo. Si ustedes están dando más y recibiendo menos no digan mas que sí a sus pedidos. Por el contrario, de buena manera, comiencen a pedirle que haga más por ustedes. 5. Los marcianos adjudican puntos de castigo Las mujeres no se dan cuenta de que los marcianos adjudican puntos de castigo cuando no se sienten amados ni apoyados. Cuando una mujer reacciona ante un hombre con desconfianza, rechazo, desaprobación o sin aprecio, este le adjudica puntos de castigo. Por ejemplo, si un hombre se siente herido o no se siente amado porque su esposa no apreció algo que él hizo, este se siente justificado a quitarle los puntos que ella ya había obtenido. Si ella le dio diez, cuando él se siente herido puede incluso adjudicarle veinte puntos negativos. Como resultado, ella le debe ahora diez puntos, cuando un minuto antes ella tenía diez a favor. Para una mujer, esto resulta muy confuso. Pudo haber dado el equivalente a treinta puntos y luego, en un momento de enojo, él se los quita. En la mente del hombre surge la justificación de no darle nada a la mujer porque ella queda en deuda con él. Piensa que es equitativo. Esto puede ser equitativo matemáticamente, pero no lo es realmente. Los puntos negativos destruyen las relaciones. Hacen que una mujer no se sienta apreciada y que un hombre de menos. Si este niega en su mente todo el apoyo afectuoso que ella le ha dado, cuando esta efectivamente expresa cierta negatividad –lo cual puede ocurrir en forma ocasional- el hombre pierde entonces su motivación para dar. Se torna pasivo. Este quinto conocimiento tiene aplicaciones prácticas tanto para hombres como para mujeres. Para los hombres: recuerden que los puntos de castigo no son equitativos y no funcionan. En los momentos en que no se sienten amados, en que se sienten ofendidos o heridos, perdónenla y recuerden todo lo bueno que ha dado en lugar de penalizarla negando todo. En lugar de castigarla, pídanle el apoyo que quieren y ella se los dará. Háganle saber respetuosamente que ella los ha lastimado y luego ofrézcanle una oportunidad para disculparse. ¡El castigo no funciona! Se sentirán mucho mejor dándole una oportunidad para que les dé lo que necesitan. Recuerden que ella es una venusina: no sabe lo que ustedes necesitan o como los ha lastimado. Para las mujeres: recuerden que los hombres tienen esa tendencia a adjudicar puntos de castigo. Hay dos enfoques para protegerse de este abuso. El primer enfoque es reconocer que él esta equivocado al restarle puntos. En forma respetuosa hágale saber como se siente. En el capítulo siguiente analizaremos las maneras de expresar los sentimientos difíciles o negativos. El segundo enfoque es reconocer que él quita puntos cuando no se siente amado y se siente herido y los devuelve de inmediato cuando se siente amado y apoyado. A medida que se sienta cada vez más amado por las pequeñas cosas que hace, adjudicará cada vez menos puntos de castigo. Trate de comprender las diferentes maneras en que necesita amor para que no se sienta herido. Cuando este en condiciones de reconocer como ha sido lastimado, comuníquele que lo siente. Y sobre todo, bríndele el amor que no recibió. Si él no se siente apreciado, dele el aprecio que necesita; si se siente rechazado o manipulado, bríndele la aceptación que necesita, si siente que no confían en él, bríndele la confianza que necesita, si se siente disminuido, bríndele la admiración que necesita, si siente desaprobación, dele la aprobación que necesita y merece. Cuando un hombre se siente amado dejará de usar los puntos de castigo. La parte más difícil del proceso arriba mencionado es saber qué lo hiere. La mayoría de las veces, cuando un hombre se retira a su cueva, no sabe qué lo hiere. Luego, cuando sale, en general no habla de ello. ¿Cómo se supone que una mujer pueda saber que es en realidad lo que lo lastima? El hecho de leer este libro y comprender la manera diferente en que los hombres necesitan amor constituye un buen comienzo y le ofrece a las mujeres un estímulo que nunca han tenido antes. La otra manera en que una mujer puede enterarse de lo ocurrido es a través de la comunicación. Tal como lo he mencionado anteriormente, cuanto más capaz sea la mujer de abrirse y compartir sus sentimientos en forma respetuosa, tanto más capaz será el hombre de aprender a abrirse y compartir su dolor y su pena. COMO ADJUDICAN PUNTOS LOS HOMBRES Los hombres adjudican puntos en forma distinta de las mujeres. Cada vez que una mujer aprecia lo que un hombre ha hecho por ella, se siente amado y le adjudica un punto a su mujer como respuesta. Para mantener el puntaje parejo en una relación, el hombre solo necesita amor. Las mujeres no se dan cuenta del poder de su amor y muchas veces buscan innecesariamente ganarse el amor del hombre haciendo más cosas para él de lo que quieren hacer. Cuando una mujer aprecia lo que un hombre hace por ella, él obtiene la mayor parte del amor que necesita. Recuerde, los hombres necesitan fundamentalmente aprecio. Ciertamente un hombre también requiere igual participación de una mujer en la realización de los deberes domésticos de la vida diaria, pero si no es apreciado, entonces la contribución de la mujer carece casi de significado e importancia para él. Asimismo, una mujer no puede apreciar las cosas grandes hechas por un hombre para ella, a menos que él haga también muchas cosas pequeñas. El hecho de hacer muchas cosas pequeñas satisface las necesidades fundamentales de la mujer de sentirse atendida, comprendida y respetada. Una fuente importante de amor para un hombre es la reacción afectuosa de una mujer ante el comportamiento de su pareja. Él también tiene un tanque de amor, pero no se llena necesariamente con lo que ella hace por él. Por el contrario, se llena fundamentalmente con el tipo de reacción de la mujer ante su comportamiento o con la manera en que ella se siente con él. Cuando una mujer prepara una comida para un hombre, él le adjudica un punto o diez puntos, según como ella se sienta con respecto a él. Si una mujer siente un oculto resentimiento, la comida que pueda cocinar para el hombre tendrá muy poco significado para él; este puede incluso restarle puntos por percibir el resentimiento de la mujer. El secreto para satisfacer a un hombre reside en aprender a expresar amor a través de los sentimientos de uno, no necesariamente a través de sus acciones. Hablando desde un punto de vista filosófico, cuando una mujer siente afecto, su comportamiento expresará automáticamente ese amor. Cuando un hombre se expresa a través de un comportamiento afectuoso, automáticamente surgirán sus sentimientos y estos se tornarán más afectuosos. Aun cuando un hombre no sienta amor por una mujer, de todos modos puede decidir hacer algo afectuoso por ella. Si su oferta es recibida y apreciada, entonces él comenzará a sentir nuevamente amor por ella. “Hacer” es una excelente manera de llenar la “bomba de amor” de un hombre. Sin embargo, las mujeres son muy diferentes. Una mujer generalmente no se siente amada si no se siente atendida, comprendida o respetada. El hecho de que ella decida hacer algo más por su pareja no ayudará a hacerla sentir más afectuosa. Por el contrario, puede estimular su resentimiento. Cuando una mujer no experimenta sentimientos afectuosos, necesita centrar sus energías directamente en solucionar sus sentimientos negativos y en dejar de dar más. Un hombre necesita dar prioridad al “comportamiento afectuoso”, ya que esto le asegurará que las necesidades de amor de su pareja se vean satisfechas. Abrirá el corazón de una mujer y también el corazón del hombre para que este se sienta más afectuoso. El corazón de un hombre se abre cuando tiene éxito en la satisfacción de una mujer. Una mujer necesita dar prioridad a las “actitudes y sentimientos afectuosos”, lo que le asegurará que las necesidades de su pareja se vean satisfechas. Cuando una mujer es capaz de expresar actitudes y sentimientos afectuosos hacia un hombre, este se siente motivado a dar más. Esto a su vez le permitirá a la mujer abrir aun más su corazón. El corazón de una mujer se abre más si ella es capaz de obtener el apoyo que necesita. Las mujeres no toman conciencia del momento en que un hombre realmente necesita amor. En esos momentos una mujer puede ganar veinte o treinta puntos. Los siguientes son algunos ejemplos: Cuando las mujeres pueden marcar muchos puntos a los ojos de los hombres Que ocurre Puntos que él le adjudica a ella 1. Él comete un error y ella no le dice “Te lo dije” o no ofrece ningún consejo. 10-20 2. Él la decepciona y ella no lo castiga. 10-20 3. Él se pierde mientras conduce y ella no le causa mayores problemas por ello. 10-20 4. Él se pierde y ella ve el lado bueno de la situación y dice: “Nunca hubiésemos visto este hermoso atardecer si hubiésemos tomado la ruta correcta. 20-30 5. Él olvida recoger algo y ella dice: “Esta bien. ¿Lo harías la próxima vez que salgas?” 10-20 6. Él olvida recoger nuevamente algo y ella dice con confiada paciencia y persistencia: “Esta bien. ¿Lo buscarás de todos modos?” 20-30 7. Cuando ella lo ha lastimado y entiende el dolor de él, pide disculpas y le da el amor que necesita. 10-40 8. Ella le pide apoyo y él se niega y ella no se siente herida por su rechazo sino que confía en que él se lo brindaría si pudiera. Ella no lo rechaza ni lo desaprueba. 10-20 9. Le pide otra vez su apoyo y él nuevamente dice que no. Ella no lo hace sentir mal sino que acepta sus limitaciones en ese momento. 20-30 10. Ella le pide apoyo sin ser exigente cuando él supone que el puntaje esta de alguna manera parejo. 1-5 11. Ella le pide apoyo sin ser exigente cuando se sienta perturbada o cuando él sabe que ella ha dado más. 10-30 12. Cuando él se aleja, ella no lo hace sentir culpable. 10-20 13. Cuando él regresa de su cueva, ella le da la bienvenida y no lo castiga ni lo rechaza. 10-20 14. Cuando él pide disculpas por un error y ella lo recibe con aceptación y perdón afectuosos. Cuanto más grande sea el error más puntos adjudica él. 10-50 15. Cuando él le pide que ella haga algo y ella dice que sí y sigue de buen humor. 1-10 16. Cuando él le pide que ella haga algo y ella se niega sin dar una lista de razones justificativas. 1-10 17. Cuando él quiere hacer las paces después de una pelea y comienza a hacer pequeñas cosas para ella y esta comienza a apreciarlo nuevamente. 10-30 18. Ella se pone contenta al verlo regresar a casa. 10-20 19. Ella siente desaprobación y, en lugar de expresarlo, se va a otra habitación y se concentra privadamente en si misma y luego regresa con un corazón más centrado y afectuoso. 10-20 20. En ocasiones especiales ella no se fija en los errores del hombre, que normalmente la habrían perturbado. 20-40 21. En realidad goza teniendo relaciones sexuales con él. 10-40 22. Él olvida donde puso sus llaves y ella no lo mira como si fuera un irresponsable. 10-20 23. Ella muestra tacto al expresar su desagrado o desencanto respecto de un restaurante o película en el curso de una cita. 10-20 24. Ella no da consejos cuando él esta conduciendo o estacionando el auto y luego le muestra aprecio por haber llegado con éxito. 10-20 25. Ella le pide apoyo en lugar de hablar sobre lo que él ha hecho mal. 10-20 26. Ella comparte sus sentimientos negativos con claridad y sin culpar, rechazar ni mostrar falta de aprobación hacia él. 10-40 CUANDO UNA MUJER PUEDE MARCAR MÁS PUNTOS Cada uno de los ejemplos arriba señalados revela como los hombres marcan puntos en forma distinta de las mujeres. Pero no se requiere que una mujer haga todo lo que se menciona arriba. Esta lista revela los momentos en que él esta más vulnerable. Si ella puede mostrar más apoyo ofreciéndole lo que él necesita, éste se mostrará muy generoso al adjudicar puntos. Tal como lo he mencionado en el capítulo 7, la capacidad de una mujer para dar amor en los momentos difíciles fluctúa como una ola. Cuando la capacidad para dar de una mujer esta en crecimiento (durante el movimiento hacia arriba dela ola) es el momento en que una mujer puede marcar muchos puntos de bonificación. Ella no debería esperar el mismo nivel de afecto en otros momentos. Así como la capacidad de una mujer para dar amor fluctúa, la necesidad de amor de un hombre también varía. En cada uno de los ejemplos arriba señalados, no existe una cifra fija respecto a la cantidad de puntos adjudicados por el hombre. Existe una proporción aproximada; cuando su necesidad de amor es mayor, tiende a darle a la mujer más puntos. Por ejemplo, si él ha cometido un error y se siente incómodo, afligido o avergonzado, es el momento en que más necesita el amor de una mujer; por lo tanto adjudica más puntos si ella responde con su apoyo. Cuanto mayor sea el error, tantos más puntos le da a ella por su amor. Si él no recibe su amor tiende a adjudicarle puntos de castigo según su necesidad de amor. Si se siente rechazado como resultado de un gran error, puede adjudicar gran cantidad de puntos negativos. CUANDO UN HOMBRE SE COLOCA A LA DEFENSIVA Un hombre puede enojarse mucho con una mujer cuando él ha cometido el error y la mujer esta perturbada. El enojo del hombre es proporcional al tamaño del error. Un pequeño error lo coloca menos a la defensiva que un gran error. A veces las mujeres se preguntan por que un hombre no dice que lo lamenta cuando comete un gran error. La respuesta es que él teme no ser perdonado. Siente demasiado dolor para reconocer que de alguna manera le falló a su mujer. En lugar de decir que lo lamenta, puede llegar a enojarse con ella por mostrar perturbación y le adjudica a ella puntos de castigo. Cuando un hombre esta en un estado negativo, si ella puede tratarlo como algo pasajero y mantenerse apartada, una vez pasado el estallido, él le adjudicará una abundancia de puntos de más por no hacerlo sentir mal o por no tratar de cambiarlo. Si ella trata de detener el estallido este creará una devastación y él le echará la culpa a ella por intervenir. Este es un nuevo conocimiento para muchas mujeres porque en Venus, cuando alguien se siente perturbada, las venusinas nunca la ignoran o ni siquiera consideran la posibilidad de mantenerse apartadas. Los estallidos no existen en Venus. Cuando alguien se siente perturbada todas se involucran entre sí y tratan de comprender lo que la esta molestando haciendo gran cantidad de preguntas. Cuando en Marte ocurre un estallido, todos encuentran una zanja para refugiarse. CUANDO LOS HOMBRES ADJUDICAN PUNTOS DE CASTIGO Cuando una mujer entiende que los hombres marcan puntos en forma distinta, contribuye mucho a aclarar la situación. El hecho de que los hombres adjudiquen puntos le resulta muy confuso a las mujeres y por ello no se sienten tranquilas al compartir sus sentimientos. Ciertamente sería maravilloso si todos los hombres pudieran ver la injusticia de adjudicar puntos de castigo y pudieran entonces cambiar de inmediato; pero el cambio lleva su tiempo. Lo que puede resultar tranquilizador para una mujer, sin embargo, es saber que así como un hombre adjudicará rápidamente los puntos de penalidad, los sustrae con la misma rapidez. Un hombre que adjudica puntos negativos es similar a una mujer que esta resentida cuando da más que él. Ella sustrae puntos a su marcador y le adjudica a él un cero. En esos momentos un hombre puede simplemente mostrarse comprensivo ya que ella esta enferma con la fiebre del resentimiento y puede brindarle algo de amor suplementario. Asimismo, cuando un hombre esta adjudicando puntos de castigo, una mujer puede darse cuenta de que él esta enfrentando su propia versión de la fiebre de resentimiento. Él necesita algo de amor suplementario ara poder mejorarse. Como resultado de ello, él le da de inmediato algunos puntos de más para emparejar nuevamente el marcador. A través del conocimiento sobre la manera de marcar muchos puntos con un hombre, una mujer dispone de un nuevo estímulo para apoyar a su hombre cuando este parece distante y herido. En lugar de hacer pequeñas cosas para él (de la lista de las 101 maneras de marcar puntos con una mujer, Pág. 96), que sería lo que a ella le gustaría, puede centrar con más éxito sus energías dándole lo que él quiere (según la lista “Cuando las mujeres pueden marcar muchos puntos a los ojos de los hombres, Pág. 105) DEBEMOS RECORDAR NUESTRAS DIFERENCIAS Tanto los hombres como las mujeres pueden beneficiarse mucho recordando la manera diferente en que marcamos los puntos. Mejorar una relación no requiere más energía de la que ya estamos gastando y no debe ser terriblemente difícil. Las relaciones son agotadoras hasta que aprendemos la manera de orientar nuestras energías en las formas en que nuestra pareja puede apreciarlas plenamente. 11. COMO COMUNICAR LOS SENTIMIENTOS DIFÍCILES Cuando estamos perturbados, decepcionados, frustrados o enojados resulta muy difícil comunicarse en forma afectuosa. Cuando surgen las emociones negativas, tendemos momentáneamente a perder nuestros sentimientos afectuosos de confianza, interés, comprensión, aceptación, aprecio y respeto. En esas ocasiones, aun con la mejor intención, las conversaciones se convierten en peleas. En el calor del momento, no recordamos la manera conveniente de comunicarnos. Entonces, las mujeres tienden inadvertidamente a echarle la culpa a los hombres y a hacerlos sentir culpables por sus acciones. En lugar de recordar que su pareja esta haciendo lo mejor posible, una mujer podría suponer lo peor y mostrarse crítica y resentida. Cuando surgen en ella sentimientos negativos, le resulta particularmente difícil hablar con un tono de confianza, aceptación y aprecio. No se da cuenta de hasta que punto su actitud resulta negativa y perjudicial para su pareja. Cuando los hombres se encuentran perturbados, tienden a juzgar a las mujeres y a los sentimientos de estas. En lugar de recordar que su pareja es vulnerable y sensible, un hombre puede olvidar las necesidades de la mujer y mostrarse vulgar e indiferente. Cuando surgen en él sentimientos negativos, le resulta especialmente difícil hablar en forma cuidadosa, comprensiva y respetuosa. No se da cuenta de hasta que punto su actitud negativa resulta perjudicial para su pareja. En esos momentos hablar no resulta conveniente. Afortunadamente existe otra alternativa. En lugar de compartir verbalmente sus sentimientos con su pareja, escríbale una carta. Escribir cartas le permite escuchar sus propios sentimientos sin tener que preocuparse por herir a su pareja. Al expresarse con libertad y a l escuchar sus propios sentimientos, automáticamente uno se torna más cerebral y afectuoso. Cuando los hombres escriben cartas se tornan más cuidadosos, comprensivos y respetuosos; cuando las mujeres escriben cartas pueden mostrar más confianza, aceptación y aprecio. Poner sobre un papel sus sentimientos negativos constituye una excelente manera de tomar conciencia de lo poco afectuoso que uno puede llegar a mostrarse. Con mayor conciencia uno puede ajustar su enfoque. Además, al escribir sus emociones negativas esas pueden aligerar su intensidad dejando espacio nuevamente para los sentimientos positivos. Al tornarse más racional, uno puede entonces acercarse a su pareja y hablarle en forma más afectuosa –es decir, menos crítica y acusadora. Como resultado de ello, sus oportunidades de ser comprendido y aceptado son mucho mayores. Después de escribir una carta una puede dejar de sentir la necesidad de hablar. En lugar de ello uno puede llegar a sentirse más inspirado para hacer algo afectuoso por su pareja. Ya sea que uno comunique sus sentimientos en una carta o que simplemente escriba para sentirse mejor, el hecho de poner sobre el papel sus sentimientos constituye una herramienta importante. En lugar de escribir sus sentimientos uno puede elegir llevar a cabo el mismo proceso en su mente. Simplemente absténgase de hablar y revise mentalmente lo ocurrido. Imagine que esta diciendo lo que siente, piensa y quiere sin suprimir nada. Al llevar adelante un diálogo interno que expresa toda la verdad de sus sentimientos, se liberará repentinamente de una carga negativa. Ya sea que escriba sobre sus sentimientos o que reflexione sobre ellos, al analizar, sentir y expresar sus sentimientos negativos estos pierden su poder y reemergen los sentimientos positivos. La Técnica de la Carta de Amor aumenta mucho el poder y la efectividad de dicho proceso. Aunque se trata de una técnica de escritura, también puede hacerse en forma mental. LA TÉCNICA DE LA CARTA DE AMOR Una de las mejores maneras de aliviar la negatividad y luego comunicarse en forma más afectuosa es el uso de la Técnica de la Carta de Amor. Al escribir sus sentimientos de determinada manera, las emociones negativas disminuyen automáticamente y los sentimientos positivos aumentan. La Técnica de la Carta de Amor realza el proceso de la escritura de cartas. Existen tres aspectos o partes para La Técnica de la Carta de Amor: 1. Escriba una Carta de Amor que exprese sus sentimientos de ira, tristeza, temor, pesar y amor. 2. Escriba una Carta de Amor de Respuesta que exprese lo que quiere escuchar de su pareja. 3. Comparta su Carta de Amor y su Carta de Respuesta con su pareja. La Técnica de la Carta de Amor es muy flexible. Uno puede realizar los tres pasos o quizás solo necesite dar uno o dos de ellos. Por ejemplo, uno puede practicar los pasos uno y dos a fin de sentirse más concentrado y afectuoso y luego tener una conversación verbal con su pareja sin sentirse abrumado por el resentimiento o la culpa. En otras ocasiones, uno puede realizar los tres pasos y compartir su Carta de Amor y su Carta de Respuesta con su pareja. El hecho de efectuar los tres pasos constituye una experiencia poderosa y positiva para los dos. Sin embargo, algunas veces realizar los tres pasos consume demasiado tiempo o resulta inapropiado. En algunas situaciones, la técnica más eficaz consiste simplemente en cumplir el paso uno y escribir una Carta de Amor. Analicemos algunos ejemplos sobre la manera de escribir una Carta de Amor. Paso 1: Escribir una Carta de Amor Para escribir una Carta de Amor, encuentre un lugar privado y escríbale una carta a su pareja. En cada Carta de Amor exprese sus sentimientos de ira, tristeza, temor, pesar y luego amor. Esta estructura le permite expresar y comprender plenamente todos sus sentimientos. Como resultado de comprender todos sus sentimientos, estará entonces en condiciones de comunicarse con su pareja en forma más afectuosa y centrada. Cuando estamos perturbados, en general, experimentamos simultáneamente varios sentimientos. Por ejemplo, cuando su pareja lo decepciona, usted puede sentir ira por la insensibilidad del hombre; ira por la falta de aprecio de la mujer; tristeza por que él se muestra muy preocupado por su trabajo; tristeza porque ella parece no confiar en usted; temor de que ella no lo perdone nunca; temor de que él no muestre tanto interés por usted; pesar porque este secretamente retirando su amor de él o de ella. Pero al mismo tiempo siente amor por el hecho de que él o ella sea su pareja y usted quiere su amor y atención. Para encontrar nuestros sentimientos afectuosos, muchas veces necesitamos primero todos nuestros sentimientos negativos. Después de expresar esos cuatro niveles de sentimientos negativos (ira, tristeza, temor y pesar) podemos sentir plenamente nuestros sentimientos afectuosos. El hecho de escribir Cartas de Amor disminuye automáticamente la intensidad de nuestros sentimientos negativos y nos permite experimentar con mayor plenitud nuestros sentimientos positivos. Las siguientes son algunas pautas para escribir una Carta de Amor básica: 1. Dirija la carta a su pareja. Haga de cuenta que él o ella esta escuchando con amor y comprensión. 2. Comience con ira, luego tristeza, luego temor, luego pesar y finalmente con amor. Incluya las cinco secciones en cada carta. 3. Escriba unas oraciones acerca de cada sentimiento, mantenga aproximadamente la misma extensión para cada sección. Utilice términos simples. 4. Después de cada sección, haga una pausa y observe como llega el siguiente sentimiento. Escriba sobre esto. 5. No interrumpa la carta hasta llegar al amor. Sea paciente y espere que surja el amor. 6. Firme con su nombre al final. Tómese unos momentos para pensar acerca de lo que necesita o quiere. Escríbalo en una PD. Para simplificar la forma de escribir sus cartas quizás desee hacer copias de la página siguiente para usarla como guía para sus propias Cartas de Amor. En cada una de las cinco secciones se incluyen unas cuantas frases guía a fin de ayudarlo a expresar sus sentimientos. En general las expresiones más liberadoras son las siguientes: “Estoy enojado”, “Estoy triste”, “Tengo miedo”, “Lo lamento”, “Quiero”, “Amo”. Sin embargo, cualquier expresión que lo ayude a manifestar sus sentimientos funcionará. En general se necesitan unos veinte minutos para completar una Carta de Amor. Una Carta de Amor Querido/a ___________________________________Fecha______________ Escribo esta carta para compartir mis sentimientos contigo 1. Para la ira ? No me gusta que... ? Me siento frustrado/a... ? Estoy enojado/a porque... ? Me siento molesto/a... ? Quiero... 2. Para la tristeza ? Me siento decepcionado/a... ? Estoy triste porque... ? Me siento herido/a... ? Quise... ? Quiero... 3. Para el temor ? Me siento preocupado/a... ? Tengo miedo de que... ? Me siento asustado/a... ? No quiero... ? Necesito... ? Quiero... 4. Para el pesar ? Me siento incomodo/a... ? Lamento... ? Me siento avergonzado/a... ? No quise... ? Quiero... 5. Para el amor ? Amo... ? Quiero... ? Comprendo... ? Perdono... ? Aprecio... ? Te agradezco por... ? Sé... PD. La respuesta que me gustaría escuchar de ti: Estas son algunas situaciones típicas y algunos ejemplo de Cartas de Amor que lo ayudarán a comprender la técnica. Una Carta de Amor acerca de la falta de memoria Cuando Tom durmió una siesta más larga de lo planeado y olvidó llevar a su hija Hayley al dentista, su esposa, Samantha, estaba furiosa. Sin embargo, en lugar de enfrentar a Tom con su ira y desaprobación, se sentó y escribió la siguiente Carta de Amor. Más tarde, estaba en condiciones de acercarse a Tom con mayor sensatez y aceptación. Por el hecho de haber escrito esa carta, Samantha no sintió el impulso de sermonear o rechazar a su marido. En lugar de tener una discusión, gozaron de una noche encantadora. A la semana siguiente, Tom se aseguró de que Hayley fuera al dentista. Esta es la Carta de Amor de Samantha: Querido Tom: 1.Ira: Estoy furiosa de que te hayas olvidado. Estoy furiosa de que te hayas quedado dormido. Odio que duermas siestas y te olvides de todo. Estoy cansada de sentirme responsable por todo. Tu esperas que yo haga todo. Estoy cansada de eso. 2.Tristeza: Estoy triste de que Hayley haya perdido su cita. Estoy triste de que te hayas olvidado. Estoy triste porque siento que no puedo confiar en ti. Estoy triste de que tengas que trabajar tanto. Estoy triste de que estés tan cansado. Estoy triste de que tengas menos tiempo para mí. Me siento herida cuando no te emocionas al verme. Me siento herida cuando olvidas las cosas. Siento que no te importo. 3.Temor: Temo tener que hacer todo. Temo confiar en ti. Temo que no te importe. Temo tener que ser responsable la próxima vez. No quiero hacer todo. Necesito tu ayuda. Temo necesitarte. Temo que nunca seas responsable. Temo que estés trabajando demasiado. Temo que te enfermes. 4.Pesar: Me siento incómoda de que hayas dejado pasar la cita. Me siento incómoda cuando llegas tarde. Lamento ser tan exigente. Lamento no mostrar más aceptación. Me siento avergonzada por no mostrarme más afectuosa. No quiero rechazarte. 5.Amor: Te amo. Entiendo que hayas estado cansado. Trabajas demasiado. Sé que estas haciendo lo mejor posible. Te perdono por haberte olvidado. Gracias por hacer otra cita. Gracias por querer llevar a Hayley al dentista. Sé que te importa realmente. Sé que me amas. Me siento tan afortunada de tenerte en mi vida. Quiero tener una noche afectuosa contigo. Con amor, Samantha PD. Necesito escuchar que asumirás la responsabilidad de llevar a Hayley al dentista la semana que viene. Una Carta de Amor acerca de la indiferencia Jim estaba por irse al día siguiente en un viaje de negocios. Esa noche, su esposa, Virginia, trató de crear cierta intimidad. Llevó un mango a su habitación y le ofreció un poco. Jim estaba concentrado leyendo un libro en la cama y comentó brevemente que no tenía hambre. Virginia se sintió rechazada y se fue. Interiormente se sentía herida y enojada. En lugar de regresar y lamentarse sobre su grosería e insensibilidad, escribió una Carta de Amor. Después de escribir esa carta, Virginia, al sentirse más dispuesta a aceptar y perdonar, regresó a la habitación y dijo: “Esta es nuestra última noche antes de que te vayas, pasemos algo de tiempo especial juntos”. Jim bajó su libro y tuvieron una noche encantadora e íntima. El hecho de escribir una Carta de Amor le dio a Virginia la fuerza y el amor para persistir más directamente en captar la atención de su pareja. Ni siquiera tuvo la necesidad de compartir su Carta de Amor con su pareja. Esta es su carta: Querido Jim: 1.Ira: Me siento frustrada de que quieras leer un libro y esta sea nuestra última noche juntos antes de que te vayas. Estoy enojada porque me ignoras. Estoy enojada porque no quieres pasar estos últimos momentos juntos. Estoy enojada porque no pasamos más tiempo juntos. Siempre hay algo más importante que yo. Quiero sentir que me amas. 2.Tristeza: Estoy triste porque no quieres estar conmigo. Estoy triste porque trabajas tanto. Siento que ni siquiera notarías si yo no estuviera aquí. Me entristece que siempre estés tan ocupado. Me entristece que no quieras hablarme. Me siento herida de que no te importe. No me siento especial. 3.Temor: Temo que ni siquiera sepas por que estoy perturbada. Temo que no te importe. Temo compartir mis sentimientos contigo. Temo que me rechaces. Temo que estemos apartándonos. Estoy asustada de no poder hacer nada al respecto. Temo aburrirte. Temo no gustarte. 4.Pesar: Me siento incómoda por querer pasar el tiempo contigo cuando ni siquiera te importa. Lamento parecer exigente. Lamento no mostrar más afecto y aceptación. Lamento haberme mostrado fría cuando no quisiste pasar el tiempo conmigo. Lamento no haberte dado otra oportunidad. Lamento haber dejado de confiar en tu amor. 5.Amor: Te amo. Por eso traje el mango. Quise hacer algo para complacerte. Quise pasar un tiempo especial juntos. Sigo deseando pasar una noche especial. Te perdono por mostrarte tan indiferente hacia mí. Te perdono por no responder de inmediato. Comprendo que estuvieras en medio de una lectura. Pasemos una noche íntima y afectuosa. Te amo Virginia PD. La respuesta queme gustaría escuchar: “Te amo, Virginia y también quiero pasar una noche afectuosa contigo. Te voy a extrañar”. Una Carta de Amor acerca de las discusiones Michael y Vanesa no se pusieron de acuerdo acerca de una decisión financiera. En pocos minutos se trabaron en una discusión. Cuando Michael observó que estaba empezando a gritar, se calló, respiró profundamente y dijo: “Necesito algo de tiempo para pensar acerca de esto y después hablaremos”. Luego se fue a otra habitación y escribió sus sentimientos en una Carta de Amor. Después de escribir la carta estaba en condiciones de regresar y analizar la cuestión en forma más comprensiva. Como resultado de ello pudieron resolver su problema con afecto. Esta es la Carta de Amor: Querida Vanesa: 1. Ira: Estoy enojado por tu excesiva emotividad. Estoy enojado porque sigues malinterpretándome. Estoy enojado porque no puedes permanecer tranquila cuando hablamos. Estoy enojado porque eres demasiado sensible y te sientes herida fácilmente. Estoy enojado porque no confías en mi y me rechazas. 2. Tristeza: Estoy triste porque discutimos. Me duele sentir tus dudas y desconfianza. Me duele perder tu amor. Estoy triste porque peleamos. Estoy triste por no estar de acuerdo. 3. Temor: Temo cometer un error. Temo no poder hacer lo que quiero sin perturbarte. Temo compartir mis sentimientos. Temo que me hagas sentir mal. Temo parecer incompetente. Temo que no me aprecies. Temo hablar contigo cuando estas tan perturbada. No sé que decir. 4. Pesar: Lamento que te haya lastimado. Lamento no estar de acuerdo contigo. Lamento haberme puesto tan frío. Lamento oponerme tanto a tus ideas. Lamento apresurarme a hacer lo que quiero. Lamento no valorar tus sentimientos. No mereces ser tratada de esa forma. Lamento haberte juzgado. 5. Amor: Te amo y quiero solucionar esta situación. Pienso que ahora puedo escuchar tus sentimientos. Quiero apoyarte. Comprendo que herí tus sentimientos. Lamento haber invalidado tus sentimientos. Te amo tanto. Quiero ser tu héroe y no quiero simplemente estar de acuerdo en todo. Quiero que me admires. Necesito ser yo y te apoyo para que seas tu misma. Te amo. Esta vez cuando hablemos mostraré más paciencia y comprensión. Tú lo mereces. Te amo, Michael PD. La respuesta que me gustaría escuchar es: “Te amo, Michael. Realmente aprecio que seas un hombre tan cuidadoso y comprensivo. Confío en que podamos solucionar esta situación”. Una Carta de amor acerca de la frustración y la decepción Jean le dejó un mensaje a su marido, Bill, donde le pedía que trajera a casa cierta correspondencia importante. Por algún motivo, Bill nunca recibió el mensaje. Cuando llegó a casa sin la correspondencia, la reacción de Jean fue de profunda frustración y decepción. Aunque Bill no tenía la culpa, cuando Jean continuó haciendo comentarios acerca de la importancia que tenía para ella esa correspondencia y de lo frustrada que se sentía, él comenzó a sentirse atacado y culpado. Jean no se daba cuenta de que Bill estaba tomando en forma personal todos sus sentimientos de frustración y decepción. Bill estaba a punto de explotar y de hacerla sentir mal por estar tan perturbada. En lugar de descargar sus sentimientos defensivos sobre ella y arruinar la noche, decidió sabiamente tomarse diez minutos y escribir una Carta de Amor. Cuando terminó de escribir, regresó con más afecto y abrazó a su esposa diciendo: “Lamento no haberte traído tu correspondencia. Ojalá hubiese recibido el mensaje. ¿Sigues amándome de todos modos?” Jean respondió con mucho amor y aprecio y pasaron una noche maravillosa en lugar de iniciar una guerra fría. La siguiente es la Carta de Amor de Bill: Querida Jean: 1. Ira: Odio cuando te perturbas tanto. Odio cuando me echas la culpa. Estoy enojado porque te sientes desdichada. Estoy enojado porque no te sientes feliz de verme. Pareciera que nada de lo que hago fuera suficiente. Quiero que me aprecies y que te pongas feliz al verme. 2. Tristeza: Me siento triste porque estas frustrada y decepcionada. Estoy triste porque no eres feliz conmigo. Quiero que seas felíz. Estoy triste porque el trabajo siempre se interpone en el camino de nuestra vida amorosa. Estoy triste porque no aprecias todas las cosas maravillosas que tenemos en nuestra vida. Estoy triste porque no regresé a casa con la correspondencia que necesitabas. 3. Temor: Temo no poder hacerte feliz. Temo que no te sientas feliz durante toda la noche. Temo ser abierto contigo y mostrarme cerrado. Temo necesitar tu amor. Temo no ser lo suficientemente bueno. Temo que te vuelvas en mi contra. 4. Pesar: Lamento no haber traído a casa la correspondencia. Lamento que seas tan infeliz. Lamento no haber pensado en llamarte. No quise perturbarte. Quise que te sientas feliz al verme. Tenemos unas vacaciones de cuatro días y quiero que sean especiales. 5. Amor: Te amo. Quiero que seas feliz. Comprendo que te sientas desdichada. Entiendo que necesites cierto tiempo solo para sentirte perturbada. Sé que no estas tratando de hacerme sentir mal. Solo necesitas y un abrazo y un poco de empatía. Lo lamento. A veces no sé que hacer y comienzo a hacerte sentir mal. Gracias por ser mi esposa. Te amo tanto. No tienes porque ser perfecta y no tienes que sentirte feliz. Comprendo que estés perturbada por la correspondencia. Te amo, Bill PD. : La respuesta que me gustaría escuchar: “Te amo, Bill. Aprecio todo lo que haces por mí. Gracias por ser mi marido”. Paso 2: Escribir una Carta de Respuesta Escribir una Carta de Respuesta es el segundo paso de la Técnica de la Carta de Amor. Una vez expresados sus sentimientos negativos y positivos, el hecho de tomarse otros tres o cinco minutos más para escribir una Carta de Respuesta puede proporcionar un gran alivio. En esa carta, usted escribirá el tipo de respuesta que le gustaría recibir de su pareja. Funciona de la siguiente manera. Imagine que su pareja es capaz de responder en forma afectuosa a sus sentimientos heridos, aquellos ya expresados en su Carta de Amor. Escríbase una breve carta a sí mismo como si la escribiera su pareja. Incluya todas las cosas que le gustaría escuchar de ella acerca del dolor que usted ha expresado. Las siguientes frases guía pueden servir de inicio: ? Gracias por... ? Comprendo... ? Lo lamento... ? Tu mereces... ? Quiero... ? Amo... A veces escribir una Carta de Respuesta resulta aun más efectivo que escribir una Carta de Amor. Escribir lo que realmente queremos y necesitamos aumenta nuestra apertura para recibir el apoyo que merecemos. Además, cuando imaginamos que nuestra pareja responde en forma afectuosa, allanamos en realidad el camino para que así lo haga. Algunas personas son muy buenas para escribir sus sentimientos negativos pero tienen muchas dificultades para encontrar los sentimientos de amor. Resulta particularmente importante que dichas personas escriban Cartas de Respuesta y analicen lo que les gustaría escuchar. Asegúrese de conocer sus propias resistencias relacionadas con el apoyo de su pareja. Esto le brinda un conocimiento adicional respecto de lo difícil que le debe resultar a su pareja tratarlo en forma afectuosa en esos momentos. CÓMO PODEMOS ENTERARNOS DE LAS NECESIDADES DE NUESTRA PAREJA A veces las mujeres se niegan a escribir Cartas de Amor. Esperan que su pareja sepa lo que tiene que decir. Tienen un sentimiento oculto que dice: “No quiero decirle lo que necesito; si me ama realmente, sabrá que decir”. En ese caso una mujer necesita recordar que los hombres son de Marte y no saben lo que necesitan las mujeres; necesitan enterarse de ello. La respuesta de un hombre es más un reflejo de su planeta que un espejo que muestra hasta que punto la ama. Si él fuera una venusina, sabría que decir, pero no lo es. Los hombres realmente no saben como responder ante los sentimientos de una mujer. En su mayor parte, nuestra cultura no les enseña a los hombres lo que necesitan las mujeres. Si un hombre ha visto y escuchado a su padre responder con palabras cariñosas a los sentimientos perturbados de su madre, tendrá entonces mejor idea acerca de lo que tiene que hacer. Tal como son las cosas, él no lo sabe porque nunca se lo han enseñado. Las Cartas de Respuesta son la mejor manera de enseñarle a un hombre cuales son las necesidades de una mujer. Lentamente, pero con seguridad, podría aprender. A veces las mujeres me preguntan: “Si le digo lo que quiero escuchar, y él comienza a decirlo, ¿Cómo puedo saber sino esta simplemente repitiéndolo? Temo que quizás no lo sienta realmente”. Esta es una pregunta importante. Si un hombre no ama a una mujer, ni siquiera se molestará en darle lo que ella necesita. Si trata de dar una respuesta similar al pedido de ella, entonces es muy probable que este realmente tratando de responder. Si sus intentos de apoyarla parecen de alguna manera poco sinceros, en general es porque él teme que sus esfuerzos no den resultado. Si una mujer aprecia su intento, la próxima vez se sentirá más seguro y por lo tanto será capaz de ser más sincero. Un hombre no es un tonto. Cuando siente que una mujer se muestra receptiva y que él puede responder de modo de marcar una diferencia positiva, lo hará. Solo hace falta tiempo. Las mujeres, por su parte, pueden aprender mucho acerca de los hombres y de sus necesidades al escuchar la Carta de Respuesta de un hombre. Una mujer se encuentra generalmente perpleja ante las reacciones de un hombre. Ella no tiene idea de porque él rechaza sus intentos de apoyarlo. Malinterpreta sus necesidades. A veces ella lo rechaza porque piensa que quiere que sé de por vencida. En la mayoría de los casos, sin embargo, lo que realmente quiere es recibir la confianza, el aprecio y la aceptación de la mujer. Para poder recibir apoyo no solo tenemos que enseñarle a nuestra pareja lo que necesitamos, sino que tenemos también que estar bien dispuestos a recibir apoyo. Las Cartas de Respuesta aseguran la apertura de una persona a recibir apoyo. De lo contrario, la comunicación no puede funcionar. Compartir sentimientos negativos con una actitud que dice: “Nada de lo que digas puede hacerme sentir mejor” no solo resulta contraproducente sino que es perjudicial para su pareja. En esos momentos, es mejor no hablar. El siguiente es un ejemplo de una Carta de Amor y su Carta de Respuesta. Observe que la respuesta sigue estando en PD. Pero es un poco más larga y detallada que las anteriores. Una Carta de Amor y una Carta de Respuesta relacionadas con el rechazo del hombre Cuando Theresa le pide apoyo a su marido, Paul, estela rechaza y parece agobiado por las solicitudes Querido Paul: 1. Ira: Estoy enojada porque me rechazas. Estoy enojada porque no me ofreces ayuda. Estoy enojada porque siempre tengo que pedir. Hago mucho por ti. Necesito tu ayuda. 2. Tristeza: Me siento triste porque no me ayudas. Me siento triste porque me siento muy sola. Quiero hacer más cosas juntos. Extraño tu apoyo. 3. Temor: Tengo miedo de pedir tu ayuda. Temo tu enojo. Tengo miedo de que digas que no y de sentirme luego herida. 4. Pesar: Lamento resentirme tanto contigo. Lamento regañarte y criticarte. Lamento no apreciarte más. Lamento no apreciarte más. Lamento darte tanto y luego exigirte lo mismo. 5. Amor: Te amo. Comprendo que estas haciendo lo posible. Sé que te importo. Quiero pedirte cosas en forma más cariñosa. Eres un padre tan afectuoso con nuestros hijos. Te amo, Theresa PD. La respuesta que me gustaría escuchar es: Querida Theresa: Gracias por amarme tanto. Gracias por compartir tus sentimientos. Comprendo que te sientas herida cuando actúo como si tus pedidos fueran demasiado exigentes. Comprendo que te sientas herida cuando te rechazo. Lamento no ofrecer mi ayuda más a menudo. Mereces mi apoyo y quiero apoyarte más. Te amo, y me siento feliz de que seas mi esposa. Te amo, Paul Paso 3: Compartir la Carta de Amor y la Carta de Respuesta Compartir sus cartas es importante por las siguientes razones: ? Le da a su pareja la posibilidad de apoyarlo. ? Le permite obtener la comprensión que usted necesita. ? Le brinda a su pareja el estímulo necesario en forma afectuosa y respetuosa. ? Motiva cambios en una relación. ? Crea intimidad y pasión. ? Le enseña a su pareja lo que es importante para usted y la manera de apoyarlo con éxito. ? Ayuda a que las parejas comiencen a hablar de nuevo cuando se interrumpe la comunicación. ? Nos enseña a escuchar sentimientos negativos en forma segura. Existen cinco maneras de compartir sus cartas. En este caso, se supone que ella escribió la carta, pero estos métodos funcionan igualmente si él la escribiera. 1. Él lee en voz alta la Carta de Amor y la Carta de Respuesta de ella en su presencia. Luego él le toma las manos y le da su propia respuesta afectuosa con un mayor conocimiento de lo que ella necesita escuchar. 2. Ella lee su propia Carta de Amor y Carta de Respuesta en voz alta mientras él escucha. Luego él le toma las manos y le da su propia respuesta afectuosa con un mayor conocimiento de lo que ella necesita escuchar. 3. Primero él lee la Carta de Respuesta de ella en voz alta. Luego él lee la Carta de Amor de ella en voz alta. Es más fácil para un hombre escuchar los sentimientos negativos cuando ya sabe como responder a dichos sentimientos. Al hacer que el hombre sepa lo que se requiere de él, no siente tanto pánico al escuchar los sentimientos negativos. Después de leer la Carta de Amor de ella, le toma las manos y le ofrece su propia respuesta afectuosa con un mayor conocimiento de lo que ella necesita escuchar. 4. Primero ella le lee a él su propia Carta de Respuesta. Luego ella le lee su propia Carta de Amor en voz alta. Finalmente él le toma las manos y le ofrece una respuesta con un mayor conocimiento de lo que ella necesita. 5. Ella le da sus cartas a él y él las lee en privado dentro de las veinticuatro horas. Después de haber leído las cartas, él le agradece por haberlas escrito, le toma las manos y le da una respuesta afectuosa con un mayor conocimiento de lo que ella necesita. QUE HACER SI SU PAREJA NO PUEDE RESPONDER AFECTUOSAMENTE Basándose en sus experiencias pasadas, algunos hombres y mujeres tienen muchas dificultades para escuchar las Cartas de Amor. En ese caso no es de esperar que lean una. Pero aun cuando su pareja elija escuchar una carta, a veces son incapaces de responder en forma afectuosa. Tomemos como ejemplo a Paul y a Theresa. Si Paul no se siente más afectuoso después de escuchar las cartas de su pareja, es porque no puede responder con amor en ese momento. Pero después de un tiempo sus sentimientos cambiarán. Cuando lee las cartas él puede sentirse atacado por la ira y el dolor y ponerse a la defensiva. En esos momentos necesita tomarse su tiempo para reflexionar sobre lo dicho. A veces, cuando una persona escucha una Carta de Amor, solo escucha la ira y le llevará tiempo escuchar el amor. Puede ayudar si, después de un rato, él relee la carta, en especial las secciones del pesar y el amor. Antes de leer una Carta de Amor de mi esposa, leo la sección de amor y luego leo toda la carta. Si un hombre se siente perturbado después de leer una Carta de Amor, también podría responder con su propia Carta de Amor, lo que le permitirá procesar los sentimientos negativos surgidos cuando leyó la Carta de Amor de ella. A veces no sé lo que me esta molestando hasta que mi esposa comparte una Carta de Amor conmigo y luego tengo de repente algo que escribir al respecto. Al escribir mi carta soy capaz de volver a encontrar mis sentimientos afectuosos, de releer su carta y percibir el amor detrás de su dolor. Si un hombre no puede responder de inmediato con amor, debe saber que esta bien y no debe ser castigado. Su pareja tiene que comprender y aceptar su necesidad de pensar las cosas durante un tiempo. Quizás, para apoyar a su pareja, puede decir algo así: “Gracias por escribir esta carta. Necesito un poco de tiempo para pensar y luego podremos hablar al respecto”. Es importante que no exprese sentimientos críticos acerca de la carta. El hecho de compartir cartas no debe ser conflictivo. Todas las sugerencias arriba mencionadas en vistas a compartir Cartas de Amor también pueden aplicarse cuando una mujer tiene dificultades para responder a la carta de un hombre en forma afectuosa. En general, recomiendo que las parejas lean en voz alta las cartas que escribieron. Resulta útil leer la carta de su pareja en voz alta porque ayuda a ser escuchado. Experimente con los dos y vea que método le resulta mejor. LECTURA DE LAS CARTAS SIN RIESGOS El hecho de compartir las Cartas de Amor puede atemorizar. La persona que escribe sus verdaderos sentimientos se sentirá vulnerable. Si su pareja la rechaza puede resultar muy penoso. El propósito de compartir la carta es abrirse a los sentimientos de manera que las parejas puedan acercarse más. Funciona bien siempre que el proceso se realice sin riesgos. La persona que recibe la Carta de Amor debe mostrarse particularmente respetuosa de las expresiones del autor. Si no puede dar un apoyo verdadero y respetuoso, no debería consentir en escuchar hasta poder hacerlo. El compartir cartas implica una intención correcta. Se comparte una carta con el espíritu de las dos siguientes declaraciones de intención: DECLARACIÓN DE INTENCIÓN PARA ESCRIBIR Y COMPARTIR UNA CARTA DE AMOR He escrito esta carta a fin de encontrar mis sentimientos positivos y de darte el amor que mereces. Como parte de este proceso estoy compartiendo mis sentimientos negativos que me mantienen apartado. Tu comprensión me ayudará a abrirme y a soltar mis sentimientos negativos. Confío en que te importe realmente y en que respondas a mis sentimientos de la mejor manera que puedas. Aprecio tu disposición a escuchar y apoyarme. Además, espero que esta carta te ayude a comprender mis deseos, necesidades y anhelos. La pareja que este escuchando la carta debe hacerlo con el espíritu de la siguiente declaración de intención. DECLARACIÓN DE INTENCIÓN PARA ESCUCHAR UNA CARTA DE AMOR Prometo hacer lo mejor posible para comprender la validez de tus sentimientos, para aceptar nuestras diferencias, para respetar tus necesidades como si fueran las mías propias y para apreciar que estés haciendo lo mejor posible para comunicar tus sentimientos y tu amor. Prometo escuchar y no corregir ni negar tus sentimientos. Prometo aceptarte y no tratar de cambiarte. Estoy dispuesto a escuchar tus sentimientos porque me importan y confío en que podamos solucionar esta situación. Las primeras veces que practique la Técnica de la Carta de Amor resultará mucho más seguro que realmente lea estas declaraciones en voz alta. Ellas lo ayudarán a recordar que debe respetar los sentimientos de su pareja y responder en forma afectuosa y tranquilizadora. MINICARTAS DE AMOR Si usted se siente perturbado y no dispone de veinte minutos para escribir una Carta de Amor, puede tratar de escribir una Minicarta de Amor. Solo se necesitan entre tres y cinco minutos y realmente puede resultar de ayuda. Los siguientes son algunos ejemplos: Querido Max: 1. ¡Estoy tan enojada de que llegues tarde! 2. Me pone triste que me hayas olvidado. 3. Temo que realmente yo no te interese. 4. Lamento ser tan dura. 5. Te amo y te perdono por llegar tarde. Sé que me amas realmente. Gracias por intentarlo. Con amor, Sandie Querido Henry: 1. Me enoja que estés tan cansado. Me enoja que solo mires televisión. 2. Estoy triste porque no quieres hablar conmigo. 3. Temo que nos estemos separando. Tengo miedo de hacerte enojar. 4. Lamento haberte rechazado en la cena. Lamento haberte echado la culpa de nuestros problemas. 5. Extraño tu amor. ¿Programarías una hora esta noche o pronto para que yo pudiera compartir contigo lo que esta ocurriendo con mi vida? Con amor, Leslie PD. Lo que me gustaría escuchar de ti es: Querida Lesley: Gracias por escribirme acerca de tus sentimientos. Comprendo que me extrañes. Programemos una hora especial esta noche entre las ocho y las nueve. Con amor, Henry CUANDO ESCRIBIR LAS CARTAS DE AMOR El momento de escribir una Carta de Amor es cuando uno se siente perturbado y quiere sentirse mejor. Las siguientes son algunas formas comunes en que pueden escribirse Cartas de Amor: 1.Carta de Amor a una pareja. 2.Carta de Amor a un amigo, niño o miembro de la familia. 3.Carta de Amor a un socio comercial o a un cliente. En lugar de decir “Te amo” al final puede usar “Aprecio” y “Respeto”. En la mayoría de los casos no recomiendo compartirla. 4.Carta de Amor a uno mismo. 5.Carta de Amor a Dios o al Poder Supremo. Comparta sus sentimientos perturbadores acerca de su vida con Dios y pídale su apoyo. 6.Carta de Amor para invertir los papeles. Si le resulta difícil perdonar a alguien, imagine que usted es esa persona durante unos minutos y escriba una Carta de Amor de ella para usted. Le asombrará ver como se torna menos implacable. 7.Carta de Amor monstruosa. Si se siente realmente perturbado y sus sentimientos son viles y críticos, deles rienda suelta en una carta. Luego queme la carta. No espere que su pareja la lea a menos que los dos puedan manejar sentimientos negativos y estén dispuestos a hacerlo. En este caso, incluso las cartas monstruosas pueden resultar muy útiles. 8.Carta de Amor de desplazamiento. Cuando los acontecimientos presentes lo perturban y le recuerdan sentimientos no resueltos dela niñez, imagine que puede volver hacia atrás en el tiempo y escriba una carta a uno de sus padres, compartiendo sus sentimientos y pidiendo su apoyo. POR QUE NECESITAMOS ESCRIBIR CARTAS DE AMOR Tal como lo hemos analizado a lo largo de todo este libro, el hecho de compartir sus sentimientos y sentirse atendidas, comprendidas y respetadas resulta muy importante para las mujeres. También resulta importante para los hombres sentirse apreciados, aceptados y dignos de confianza. El problema mayor en las relaciones se produce cuando una mujer comparte sus sentimientos de perturbación, y como resultado de ello, un hombre no se siente amado. Para él, los sentimientos negativos de la mujer pueden parecer críticos, exigentes, cargados de culpa y resentimiento. Cuando él rechaza los sentimientos de ella, deja entonces de sentirse amada. El éxito de una relación depende únicamente de dos factores: la capacidad de un hombre para escuchar con afecto y respeto los sentimientos de una mujer, y la capacidad femenina de compartir sus sentimientos en forma afectuosa y respetuosa. Una relación requiere que las parejas se comuniquen sus sentimientos y necesidades cambiantes. Resulta demasiado idealista esperar una comunicación perfecta. Afortunadamente, entre esto y la perfección hay mucho espacio para el crecimiento. EXPECTATIVAS REALISTAS Esperar que las comunicaciones sean siempre fáciles resulta poco realista. Algunos sentimientos son muy difíciles de comunicar sin herir al oyente. Las parejas que tiene relaciones maravillosas y afectuosas se atormentan a veces buscando la manera más útil de comunicarse entre sí. Resulta difícil comprender realmente el punto de vista del otro, en especial cuando él o ella no esta diciendo lo que uno quiere escuchar. También resulta duro mostrarse respetuoso con alguien cuando los propios sentimientos han sido heridos. Muchas parejas piensan erróneamente que su incapacidad para comunicarse con éxito y afecto significa que no se aman lo suficiente. Ciertamente el amor tiene mucho que ver con eso, pero la habilidad de comunicarse constituye un ingrediente mucho más importante. Afortunadamente se trata de una habilidad que puede aprenderse. COMO APRENDEMOS A COMUNICARNOS Una comunicación satisfactoria formaría parte de nuestra naturaleza si hubiésemos crecido en familias capaces de una comunicación sincera y afectuosa. Pero en las generaciones anteriores, la comunicación supuestamente afectuosa, significaba, por lo común, evitar los sentimientos negativos. En general, se consideraba a los sentimientos negativos como una enfermedad vergonzante y como algo que debía mantenerse encerrado en el armario. En las familias menos “civilizadas”, lo que se consideraba una comunicación afectuosa podía incluir la expresión o racionalización delos sentimientos negativos a través del castigo físico, las palizas, los latigazos, los gritos y todo tipo de abuso verbal, siempre con el pretexto de ayudar a los niños a discernirlo correcto de lo incorrecto. Si nuestros padres hubiesen aprendido a comunicarse en forma afectuosa, sin suprimir los sentimientos negativos, nosotros como niños hubiésemos podido descubrir y analizar nuestros propios sentimientos y reacciones negativas a través del ensayo y del error. A través de modelos positivos podríamos haber aprendido con éxito a comunicarnos, en especial, nuestros sentimientos difíciles. Como resultado de dieciocho años de ensayo y error para expresar nuestros sentimientos, habríamos aprendido gradualmente a expresarlos en forma respetuosa y apropiada. Si ese hubiera sido el caso, no necesitaríamos la Técnica de la Carta de Amor. SI NUESTRO PASADO FUESE DIFERENTE Si nuestro pasado hubiese sido diferente habríamos observado a nuestro padre escuchando en forma satisfactoria y afectuosa a nuestra madre cuando le expresaba sus frustraciones y decepciones. Diariamente habríamos experimentado el hecho de que nuestro padre le brindara a nuestra madre el cuidado y la comprensión afectuosa que ella necesitaba de su marido afectuoso. Habríamos observado a nuestra madre confiando en nuestro padre y compartiendo sus sentimientos abiertamente, sin desaprobarlo y sin echarle culpas. Habríamos experimentado el hecho de ver que una persona podía sentirse perturbada sin rechazar a nadie con desconfianza, manipulación emocional, desaprobación, prevención, condescendencia o frialdad. A lo largo de nuestros dieciocho años de crecimiento habríamos estado gradualmente en condiciones de dominar nuestras emociones del mismo modo en que dominábamos la facultad de caminar o las matemáticas. Habría sido una habilidad aprendida, como caminar, saltar, cantar, leer y efectuar el balance de nuestra chequera. Pero no sucedió así para la mayoría de nosotros. Por el contrario, pasamos dieciocho años aprendiendo a comunicarnos insatisfactoriamente. Por el hecho de que carecemos de educación para comunicar nuestros sentimientos, la tarea de comunicarnos afectuosamente cuando tenemos sentimientos negativos resulta una tarea difícil y aparentemente insuperable. Para poder entender hasta que punto resulta esto difícil, considere sus respuestas a las siguientes preguntas: 1.Cuando se siente enojado o resentido, ¿Cómo expresa amor si, mientras usted estaba creciendo, sus padres o bien discutían o bien evitaban conscientemente la discusión? 2.¿Cómo logra que sus hijos lo escuchen sin gritar ni castigarlos, si sus padres gritaban y lo castigaban para mantener el control? 3.¿Cómo pide más apoyo si, aun siendo niño, usted se sintió permanentemente desatendido y decepcionado? 4.¿Cómo se abre y comparte sus sentimientos si teme ser rechazado? 5.¿Cómo le habla a su pareja si sus sentimientos dicen “Te odio”? 6.¿Cómo dice “Lo lamento” si, de niño, usted era castigado por cometer errores? 7.¿Cómo puede admitir sus errores si le teme al castigo y al rechazo? 8.¿Cómo puede mostrar sus sentimientos si, de niño, usted era permanentemente rechazado o juzgado por sentirse perturbado o por llorar? 9.¿Cómo se supone que usted pida lo que quiere si, de niño, lo hacían sentir mal por querer más? 10.¿Cómo se supone siquiera que sepa lo que esta sintiendo si sus padres no tenían el tiempo, la paciencia o la sabiduría para preguntarle como se sentía o que era lo que le molestaba? 11.¿Cómo puede aceptar las imperfecciones de su pareja si, de niño, usted sentía que tenía que ser perfecto para merecer amor? 12.¿Cómo puede escuchar los sentimientos de dolor de su pareja si nadie escuchaba los suyos? 13.¿Cómo puede perdonar si usted no era perdonado? 14.¿Como se supone que usted llore y alivie su dolor y su pesar si, de niño, le decían siempre: “No llores” o “¿Cuándo vas a crecer?” O “Solo los bebes lloran”? 15.¿Cómo puede escuchar la decepción de su pareja si, de niño, lo hacían sentir responsable por el dolor de su madre mucho antes de que pudiera comprender que usted no era responsable? 16.¿Cómo puede escuchar la ira de su pareja si, de niño, su madre o su padre le adosaban a usted sus frustraciones a través de gritos y exigencias? 17.¿Cómo me abre y confía en su pareja, si las primeras personas en las que confió con su inocencia lo traicionaron de alguna manera? 18.¿Cómo se supone que pueda comunicar sus sentimientos en forma respetuosa y afectuosa si no ha tenido la práctica de dieciocho años sin la amenaza de ser rechazado o abandonado? La respuesta a estas dieciocho preguntas es la misma: es posible aprender a comunicarse en forma afectuosa, pero tenemos que trabajar en ello. Tenemos que compensar dieciocho años de descuido. No importa lo perfectos que hayan sido nuestros padres; nadie es realmente perfecto. Si tiene problemas de comunicación no es ni una maldición ni la culpa de su pareja. Es simplemente porque carece del entrenamiento correcto y de la seguridad para practicar. Al leer las preguntas arriba señaladas, es posible que usted haya experimentado algunos sentimientos. No desperdicie esta oportunidad especial de aliviarse. Tómese veinte minutos de inmediato y escríbale a uno de sus padres una Carta de Amor. Simplemente tome un lápiz y un papel y comience a expresar sus sentimientos, utilizando el modelo de la Carta de Amor. Haga la prueba ahora y se asombrará del resultado. DECIR TODA LA VERDAD Las Cartas de Amor funcionan porque lo ayudan a decir toda la verdad. Analizar simplemente una parte de sus sentimientos no produce el alivio deseado. Por ejemplo: 1.Sentir su ira puede no ayudarlo para nada. Solo puede llegar a intensificar su enojo. Cuanto más hincapié haga en su ira, tanto más perturbado se llegará a sentir. 2.Llorar durante horas puede hacerlo sentir vacío y agotado, si no deja atrás la tristeza. 3.Al sentir solo sus miedos, usted puede tornarse aun más miedoso. 4.Lamentar algo sin hacer nada para superarlo puede hacerlo sentir culpable y avergonzado y puede incluso resultar perjudicial para su autoestima. 5.El hecho de tratar de sentirse afectuoso todo el tiempo lo obligará a suprimir todas sus emociones negativas y, después de unos años, usted quedará aturdido e insensible. Las Cartas de Amor funcionan porque lo guían a escribirla verdad acerca de todos sus sentimientos. Para aliviar nuestra pena interior, tenemos que sentir cada uno de los cuatro aspectos fundamentales del dolor emocional: la ira, la tristeza, el temor y el pesar. POR QUE LAS CARTAS DE AMOR FUNCIONAN Al expresar cada uno de los cuatro niveles de dolor emocional, nuestro dolor se ve aliviado. Escribir uno o dos sentimientos negativos no funciona tan bien. Esto se debe a que muchas de nuestras reacciones emocionales negativas no son sentimientos reales sino mecanismos de defensa que usamos en forma inconsciente para evitar nuestros verdaderos sentimientos. Por ejemplo: 1.La gente que se enoja fácilmente trata en general de ocultar su dolor, tristeza, temor y pesar. Cuando experimentan sus sentimientos más vulnerables, la ira desaparece y se vuelven más afectuosos. 2.A la gente que llora con facilidad le cuesta mucho enojarse, pero cuando se los ayuda a expresar la ira se sienten mucho mejor y más afectuosos. 3.La gente que es temerosa necesita en general sentir y expresar su ira, el temor desaparece entonces. 4.La gente que se compadece y se siente culpable necesita en general sentir y expresar su dolor y su ira antes de poder sentir el amor a sí mismos que merecen. 5.La gente que siempre se siente afectuosa pero que se pregunta por que se siente deprimida o aturdida necesita en general hacerse la siguiente pregunta: “¿Si yo estuviera enojado o perturbado por algo, como sería?” Y escribir las respuestas. Esto lo ayudará a ponerse en contacto con los sentimientos ocultos detrás de la depresión y el aturdimiento. Las Cartas de Amor pueden ser usadas de esa manera. COMO PUEDEN LOS SENTIMIENTOS OCULTAR OTROS SENTIMIENTOS Los siguientes son algunos ejemplos sobre la manera en que hombres y mujeres utilizan sus emociones negativas para evitar y reprimir su verdadero dolor, tenga en cuenta que este proceso es automático. A menudo no tenemos conciencia de lo que esta sucediendo. Considere por un momento las siguientes preguntas: ? ¿Alguna vez sonríe cuando esta verdaderamente enojado? ? ¿Alguna vez actuó con ira cuando muy dentro suyo sentía temor? ? ¿Se ríe y hace bromas cuando en realidad esta triste y dolorido? ? ¿Culpó rápidamente a otros cuando se sintió culpable o con temor? El cuadro siguiente muestra como hombres y mujeres niegan comúnmente sus verdaderos sentimientos. Ciertamente no todos los hombres se ajustarán a la descripción masculina y no todas las mujeres a la descripción femenina. El cuadro nos ofrece una manera de entender como podemos llegar a desconocer nuestros verdaderos sentimientos. FORMAS EN QUE OCULTAMOS NUESTROS VERDADEROS SENTIMIENTOS Como ocultan los hombres su dolor (Proceso generalmente inconsciente) Como ocultan las mujeres su dolor (Proceso generalmente inconsciente) 1. Los hombres pueden usar la ira como un medio para evitar los sentimientos dolorosos y de tristeza, perjuicio, pena, culpa y temor. Las mujeres pueden usar el interés y la preocupación como un medio para evitar los sentimientos dolorosos de ira, culpa, temor y decepción. 2. Los hombres pueden usar la indiferencia y el desaliento como un medio de evitar los sentimientos dolorosos de ira. Las mujeres pueden caer en la confusión como un medio de evitar la ira, la irritación y la frustración. 3. Los hombres pueden hacerse los ofendidos para evitar sentirse heridos. Las mujeres pueden elegir sentirse mal como un medio de evitar la incomodidad, la ira, la tristeza y el pesar. 4. Los hombres pueden usar la ira y la rigidez como un medio para evitar sentirse temerosos e inciertos. Las mujeres pueden usar el temor y la incertidumbre como un medio de evitar la ira, el dolor y la tristeza. 5. Los hombres pueden sentirse avergonzados para evitar la ira y la aflicción. Las mujeres pueden usar la aflicción para evitar sentirse enojadas y con miedo. 6. Los hombres pueden usar la paz y la calma como un medio para evitar la ira, el temor, la decepción, el desaliento y la vergüenza. Las mujeres pueden usar la esperanza como un medio para evitar la ira, la tristeza, la aflicción y la pena. 7. Los hombres pueden usar la confianza para evitar sentirse inadecuados. Las mujeres pueden usar la felicidad y la gratitud para evitar sentirse tristes y decepcionadas. 8. Los hombres pueden usar la agresión para evitar sentir miedo. Las mujeres pueden usar el amor y el perdón como un medio para evitar sentirse doloridas y enojadas. COMO ALIVIAR LOS SENTIMIENTOS NEGATIVOS La comprensión y la aceptación de los sentimientos negativos del otro resultan difíciles si sus propios sentimientos negativos no han sido escuchados y apoyados. Cuando más podamos aliviar nuestros propios sentimientos no resueltos de la niñez, más fácil nos resultará compartir en forma responsable nuestros sentimientos y escuchar los de nuestra pareja sin sentirnos doloridos, impacientes, frustrados u ofendidos. Cuanto más resistencia oponga uno a sentir su dolor interior, más resistencia opondrá al hecho de escuchar los sentimientos de los otros. Si se siente impaciente e intolerante cuando los demás expresan sus sentimientos infantiles, es un indicador de la manera en que uno se trata a sí mismo. Para reeducarnos tenemos que comportarnos como padres de nosotros mismos. Debemos reconocer que hay una persona emocional dentro de nosotros que se perturba aun cuando nuestra mente racional de adulto dice que no hay razón para perturbarse. Tenemos que aislar nuestra parte emocional y convertirnos para ella en un padre afectuoso. Tenemos que preguntarnos: “¿Qué ocurre? ¿Te sientes herido? ¿Qué sucedió para que te sientas perturbado?¿Por qué estas enojado? ¿Qué te entristece? ¿De que tienes miedo? ¿Qué quieres?” Cuando escuchamos nuestros sentimientos con conmiseración, nuestros sentimientos negativos quedan milagrosamente aliviados y estamos en condiciones de responder a distintas situaciones en forma mucho más afectuosa y respetuosa. Al comprender nuestros sentimientos infantiles abrimos automáticamente una puerta para que los sentimientos afectuosos impregnen lo que decimos. Si de niños nuestras emociones internas fueron escuchadas y aprobadas en forma afectuosa, siendo adultos no nos aferraremos entonces a nuestros sentimientos negativos. Pero la mayoría de nosotros no recibimos ese tipo de apoyo cuando éramos niños, de manera que tenemos que lograrlo por nuestros propios medios. COMO LO AFECTA HOY SU PASADO Ciertamente ha tenido usted la experiencia de sentirse aferrado por las emociones negativas. Existen algunas maneras comunes en que nuestras emociones no resueltas de la niñez nos afectan hoy cuando nos topamos con las tensiones de ser adultos: 1.Cuando algo ha resultado frustrante, quedamos atascados sintiendo ira y disgusto, aun cuando nuestro yo adulto nos diga que tenemos que estar tranquilos y sentir afecto y paz. 2.Cuando algo ha resultado decepcionante, quedamos atascados sintiéndonos tristes y heridos, aun cuando nuestro yo adulto nos diga que deberíamos sentirnos entusiastas, felices y esperanzados. 3.Cuando algo ha resultado perturbador, quedamos atascados sintiéndonos temerosos y preocupados, aun cuando nuestro yo adulto nos diga que deberíamos sentirnos seguros, confiados y agradecidos. 4.Cuando una situación ha resultado incómoda, quedamos atascados sintiéndonos arrepentidos y avergonzados, aun cuando nuestro yo adulto nos diga que deberíamos sentirnos seguros, buenos y maravillosos. SILENCIAR NUESTROS SENTIMIENTOS A TRAVÉS DE ADICCIONES Cuando somos adultos generalmente tratamos de controlar estas emociones negativas evitándolas. Nuestras adicciones pueden utilizarse para silenciar los dolorosos reclamos de nuestros sentimientos y de nuestras necesidades insatisfechas. Después de un vaso de vino, el dolor desaparece por el momento. Pero regresará una y otra vez. Irónicamente, el acto mínimo de evitar nuestras emociones negativas les da el poder de controlar nuestras vidas. Al aprender a escuchar y estimular nuestras emociones internas, estas pierden gradualmente su dominio. Cuando uno se siente muy perturbado, sin duda no resulta posible comunicarse en forma tan efectiva como uno lo desearía. En esos momentos regresan los sentimientos no resueltos de su pasado. Es como si el niño que nunca tuvo autorización para dar rienda suelta a un berrinche lo hiciera ahora, solo para encerrarlo de vuelta en el armario. Nuestras emociones no resueltas de la niñez tienen el poder de controlarnos apoderándose de nuestra conciencia adulta e impidiendo una comunicación afectuosa. Mientras no podamos escuchar afectuosamente esos sentimientos en apariencia irracionales de nuestro pasado (que parecen inmiscuirse en nuestra vida cuando más necesitamos sensatez), estos destruirán las comunicaciones afectuosas. El secreto de comunicar nuestros sentimientos difíciles reside en tener la sabiduría y el compromiso de expresar nuestros sentimientos negativos por escrito de manera de tomar conciencia de nuestros sentimientos más positivos. Cuanto más seamos capaces de comunicarnos con nuestra pareja con el amor que merece, tanto mejor será nuestra relación. Cuando uno es capaz de compartir sus sentimientos perturbadores en forma afectuosa, a su pareja le resulta mucho más fácil apoyarlo. LOS SECRETOS DE LA AUTO AYUDA El hecho de escribir Cartas de Amor constituye una excelente herramienta de autoayuda, pero si uno no se acostumbra de inmediato a escribirlas puede llegar a olvidar su uso. Sugiero que por lo menos una vez por semana, cuando algo lo moleste, se siente y escriba una Carta de Amor. Las Cartas de Amor son útiles no solo cuando uno se siente perturbado con su pareja en una relación, sino cuando uno mismo esta perturbado. Escribir Cartas de Amor ayuda cuando uno se siente resentido, desdichado, inquieto, deprimido, molesto, cansado, perplejo o simplemente tenso. Cuando quiera sentirse mejor, escriba una Carta de Amor. No siempre puede mejorar su buen humor pero lo ayudará a desplazarse hacia la dirección que desea. En mi primer libro, What You Feel You Can Heal, se analiza más plenamente la importancia de explorar los sentimientos. Además, en mis series grabadas, Healing The Heart, transmito imágenes mentales y ejercicios basados en la Técnica de la Carta de Amor a fin de superar la ansiedad, de moderar el resentimiento y de encontrar el perdón, de amar a su niño interior y de aliviar las heridas emocionales pasadas. Además, varios autores escribieron muchos otros libros y manuales sobre este tema.. Leer dichos libros lo ayudan a mantenerse en contacto con sus sentimientos internos y a aliviarlos. Pero recuerde: a menos que le permita hablar en voz alta a esa parte emocional suya para que sea escuchada, esta no puede recibir alivio. Los libros pueden inspirarlo a que se ame más pero al escuchar, escribir o expresar verbalmente sus sentimientos usted ya lo esta haciendo. Cuando practique la Técnica de la Carta de Amor comenzará a experimentar con la parte suya que más necesita amor. Al escuchar sus sentimientos y analizar sus emociones, contribuirá a que dicha parte crezca o se desarrolle. Cuando su yo emocional obtiene el amor y la comprensión que necesita, comenzará automáticamente a comunicarse mejor. Estará en condiciones de responder a ciertas situaciones en forma más afectuosa. Aunque todos hemos sido programados para ocultar nuestros sentimientos y reacciones defensivamente y no en forma afectuosa, podemos reeducarnos. Hay grandes esperanzas para ello. Para reeducarse uno necesita escuchar y comprender los sentimientos no resueltos que nunca tuvieron la oportunidad de ser aliviados. Esa parte suya necesita ser sentida, escuchada y comprendida y luego se siente aliviada. La práctica de la Técnica de la Carta de Amor es una manera segura de expresar sentimientos no resueltos, emociones y deseos negativos, sin ser juzgados o rechazados. Al escuchar nuestros sentimientos tratamos en efecto a nuestro aspecto emocional como a un niñito que llora en brazos de un padre afectuoso. Al analizar toda la verdad de nuestros sentimientos estamos dando la plena autorización para experimentar esos sentimientos. Al tratar ese aspecto infantil de nosotros mismos con respeto y amor, las heridas emocionales no resueltas de nuestro pasado pueden aliviarse en forma gradual. Mucha gente crece demasiado rápido porque rechaza y suprime sus sentimientos. Su dolor emocional no resuelto espera en su interior para salir y ser amado y aliviado. Aunque intentan suprimir sus sentimientos, el dolor y la desdicha siguen afectándolos. Hoy generalmente se acepta que la mayoría de las enfermedades físicas están directamente relacionadas con nuestro dolor emocional no resuelto. El dolor emocional reprimido se convierte en general en dolor o enfermedad físicos y pueden producir una muerte prematura. Además, la mayoría de nuestros impulsos, obsesiones y adicciones destructivas son expresiones de nuestras heridas emocionales internas. La obsesión común de un hombre relacionada con el éxito presenta su desesperado intento de obtener amor con la esperanza de reducir su dolor y agitación emocional interna. La obsesión común de una mujer relacionada con la aspiración a ser perfecta representa un desesperado intento de merecer amor y reducir su dolor emocional. Cualquier exceso puede convertirse en un medio para aturdir el dolor de nuestro pasado no resuelto. Nuestra sociedad esta llena de distracciones que nos asisten para evitar nuestro dolor. Sin embargo, las Cartas de Amor lo ayudan a mirar de frente su dolor para sentirlo y luego aliviarlo. Cada vez que uno escribe una Carta de Amor, le esta brindando a su yo emocional interno y herido, el amor, la comprensión y la atención que necesita para sentirse mejor. EL PODER DE LA PRIVACIDAD A veces, al escribir sus sentimientos en forma privada, usted descubrirá niveles más profundos de sentimientos que no podía percibir con otra persona presente. La privacidad completa crea la seguridad necesaria para sentir en forma más profunda. Aunque se encuentre en una relación y sienta que puede hablar de cualquier cosa, recomiendo de todos modos que escriba de vez en cuando en privado sus sentimientos. Escribir Cartas de Amor en privado también es un alivio porque le permite darse tiempo para sí mismo sin depender de ninguna otra persona. Recomiendo llevar un diario de sus Cartas de Amor o reunirlas en un archivo. Para que escribir Cartas de Amor sea algo más sencillo, puede recurrir al modelo de Carta de Amor presentado anteriormente en este capítulo. Dicho modelo de Carta de Amor puede ayudarlo a recordar sus diferentes etapas y ofrecerle algunas frases guía cuando se encuentre atascado. Si tiene una computadora personal, registre el modelo de la Carta de Amor en ella y utilícelo una y otra vez. Simplemente recurra a ese archivo cada vez que desee escribir una Carta de Amor y cuando termine almacénela con fecha. Imprímala si desea compartirla con alguien. Además de escribir cartas, sugiero que lleve un archivo privado de ellas. De vez en cuando reléalas cuando no se encuentre perturbado, es decir, cuando pueda revisar sus sentimientos con mayor objetividad. Dicha objetividad lo ayudará a expresar más tarde sentimientos perturbadores en forma más respetuosa. Asimismo, si escribe una Carta de Amor y sigue estando perturbado, al releer la carta puede llegar a sentirse mejor. Con el fin de asistir a la gente a escribir Cartas de Amor y a analizar y expresar sentimientos en forma privada, desarrollé un programa de computación llamado Private Session. En forma personal, la computadora utiliza dibujos, gráficos, preguntas y varios modelos de Cartas de Amor para ayudarlo a tomar contacto con sus sentimientos. Sugiere incluso frases guías a fin de ayudarlo a redactar y expresar ciertas emociones especiales. Además, almacena privadamente sus cartas y las saca a colación en momentos en que leerlas puede ayudarlo más plenamente a expresar sus sentimientos. El hecho de usar su computadora para ayudarse a expresar sus sentimientos puede resultar útil para superar la resistencia habitual que la gente siente a escribir Cartas de Amor. Los hombres, que habitualmente demuestran mayor resistencia, se sienten más estimulados para escribir si pueden sentarse en privado frente a su computadora. EL PODER DE LA INTIMIDAD El hecho de escribir Cartas de Amor en privado es un proceso que alivia en sí mismo pero no reemplaza nuestra necesidad de ser escuchado y comprendido por los demás. Cuando uno escribe una Carta de Amor se muestra afectuoso consigo mismo, pero cuando comparte una carta uno recibe amor. Para crecer en nuestra capacidad de amarnos, también tenemos que recibir amor. Compartir la verdad abre la puerta de la intimidad a través de la cual puede ingresar el amor. Para recibir más amor debemos tener gente en nuestras vidas con quien podamos compartir nuestros sentimientos en forma abierta y segura. Es muy importante disponer de ciertas personas seleccionadas con quienes podamos compartir todos nuestros sentimientos y confiar en que seguirán amándonos y en que no nos lastimarán con críticas, juicios o rechazos. Cuando podemos compartir lo que somos y lo que sentimos, podemos entonces recibir amor. Si uno tiene ese amor, resulta más fácil liberar los síntomas emocionales negativos tales como el resentimiento, la ira, el temor y así sucesivamente. Esto no significa que uno tiene que compartir todo lo que siente y descubre en privado. Pero si hay sentimientos que tiene miedo de compartir, dichos temores necesitan entonces ser aliviados. Una terapeuta afectuoso o un amigo cercano pueden ser una enorme fuente de amor y alivio si uno puede compartir sus sentimientos más internos y profundos. Si no tiene terapeuta, hacer que un amigo lea sus cartas de vez en cuando puede resultar muy útil. El hecho de escribir en privado lo hará sentirse mejor, pero de vez en cuando resulta fundamental compartir sus Cartas de Amor con otra persona capaz de mostrar interés y comprensión. EL PODER DEL GRUPO El poder del apoyo grupal es algo que no puede describirse pero que tiene que ser experimentado. Un grupo que demuestra afecto y apoyo puede hacer maravillas para ayudarnos a ponernos en contacto con mayor facilidad con nuestros sentimientos más profundos. El hecho de compartir sus sentimientos con un grupo significa que hay más gente disponible para brindarle amor. El potencial para el crecimiento se ve magnificado por el tamaño del grupo. Aunque uno no hable en un grupo, al escuchar que los demás hablan abierta y sinceramente sobre sus sentimientos, su conocimiento y percepción se amplían. Cuando dirijo seminarios de grupo en todo el país, experimento muchas veces las partes más profundas de mí mismo que necesitan ser escuchadas y comprendidas. Cuando alguien se pone de pie y comparte sus sentimientos, de repente comienzo a recordar algo o a sentir algo sobre mí mismo. Obtengo valiosas y nuevas percepciones acerca de mí mismo y de los demás. Al final de cada seminario me siento generalmente mucho más liviano y afectuoso. En todas partes, pequeños grupos de apoyo relacionados con casi cualquier tema se encuentran semanalmente para dar y recibir ese apoyo. El apoyo de grupo resulta particularmente útil si de niños no nos hemos sentido seguros de expresarnos en grupo o en el seno de nuestra familia. Al tiempo que cualquier actividad grupal positiva resulta satisfactoria, hablar o escuchar en un grupo que brinda su afecto y apoyo puede ofrecer un alivio personal. Me encuentro regularmente con un pequeño grupo de apoyo de hombres, y mi esposa, Bonnie, se reúne regularmente con su pequeño grupo de apoyo femenino. El hecho de obtener este apoyo exterior mejora mucho nuestra relación. Nos libera de considerar a cada uno de nosotros como la única fuente de apoyo. Además, al escuchar a los demás compartir sus éxitos y fracasos nuestros propios problemas tienden a perder peso. TOMARSE EL TIEMPO PARA ESCUCHAR Ya sea que usted escriba privadamente sus pensamientos y sentimientos en su computadora o que los comparta en una terapia, con sus relaciones o en un grupo de apoyo, esta dando un paso importante a su favor. Cuando se toma el tiempo para escuchar sus sentimientos, usted le esta diciendo a la pequeña persona que se encuentra dentro suyo “Me importas. Mereces ser escuchado y me interesas lo suficiente como para escuchar”. Espero que utilice esta Técnica de la Carta de Amor porque he sido testigo de cómo transformó las vidas de miles de personas, incluyendo la mía. Cuando escriba mayor cantidad de Cartas de Amor el proceso se vuelve más fácil y funciona mejor. Se requiere práctica, pero vale la pena. COMO PEDIR APOYO Y COMO OBTENERLO Si usted no esta recibiendo el apoyo que quiere en sus relaciones, una razón importante puede ser que no este pidiendo lo suficiente o que quizás lo este pidiendo en una forma que no funciona. El hecho de pedir amor y apoyo resulta fundamental para el éxito de cualquier relación. Si quiere OBTENER algo, tiene que PEDIRLO. Tanto hombres como mujeres experimentan dificultades para pedir apoyo. Las mujeres, sin embargo, tienden a considerarlo mucho más frustrante y decepcionante que los hombres. Por esa razón, dedicaré este capítulo a las mujeres. Evidentemente los hombres profundizarán su comprensión acerca de las mujeres si ellos también leen este capítulo. POR QUE LAS MUJERES NO PIDEN Las mujeres cometen el error de pensar que no tienen que pedir apoyo. Debido a que ellas sienten en forma intuitiva las necesidades de los demás y dan lo que pueden, esperan erróneamente que los hombres hagan lo mismo. Cuando una mujer esta enamorada, ofrece instintivamente su amor. Con gran deleite y entusiasmo, busca las maneras de ofrecer su apoyo. Cuanto más ama a alguien, más impulsada se sentirá a ofrecer su amor. En Venus, todas dan apoyo automáticamente, de manera que no hay motivos para pedirlo. En realidad, una de las maneras en que ellas muestran su amor por el otro es no pidiendo. En Venus el lema es: “¡Amor es nunca tener que pedir!”. Dado que este es su punto de referencia, la venusina supone que si su pareja la ama, le ofrecerá su apoyo y ella no tendrá que pedir nada. Puede incluso no pedir intencionalmente como una prueba para ver si él realmente la ama. ¡Para pasar la prueba, ella requiere que él se anticipe a sus necesidades y le ofrezca su apoyo no solicitado! Este enfoque de las relaciones no funciona con los hombres. Los hombres son de Marte y en Marte si uno quiere apoyo simplemente tiene que pedirlo. Los hombres no se sienten instintivamente impulsados a ofrecer su apoyo, necesitan que alguien se los pida. Esto puede resultar muy confuso porque si uno pide apoyo a un hombre de manera incorrecta este no la escuchará, y si no se lo pide para nada poco o nada podrá obtener. Al comienzo de una relación, si una mujer no obtiene el apoyo que quiere, supone en ese momento que él no se lo da porque no tiene nada más que dar. Ella continúa dando en forma paciente y afectuosa, suponiendo que tarde o temprano él se pondrá a la par. Él supone, sin embargo, que esta dando lo suficiente porque ella no deja de darle. Él no toma conciencia de que ella esta esperando que él de. Piensa que si ella necesitara o quisiera más dejaría de dar. Pero dado que ella es de Venus, no solo quiere más sino que espera que él ofrezca su apoyo sin que se lo pidan. Pero él esta esperando que ella comience a pedir apoyo cuando lo necesite. Si ella no pide apoyo él supone que esta dando lo suficiente. Finalmente, ella puede pedir su apoyo pero en ese momento ha dado mucho más y siente tanto resentimiento que su pedido es realmente una exigencia. Algunas mujeres se resienten con un hombre simplemente por tener que pedir apoyo. Entonces, cuando finalmente lo piden, aun cuando él diga que si y le dé algún apoyo, seguirán resentidas por haber tenido que pedir. Ella siente: “Si tengo que pedir, no vale”: Los hombres no responden bien a las exigencias y al resentimiento. Aun cuando un hombre este bien dispuesto para dar apoyo, el resentimiento o las exigencias de una mujer lo llevarán a decir que no. Las exigencias son totalmente contraproducentes. Las posibilidades de que ella obtenga el apoyo del hombre se ven drásticamente reducidas cuando un pedido se convierte en una exigencia. En algunos casos él dará incluso menos durante un tiempo si percibe que ella esta exigiendo más. Esta pauta de comportamiento hace que las relaciones con los hombres se tornen muy difíciles para las mujeres que ignoran esta situación. Aunque dicho problema parezca insuperable, puede ser resuelto. Al recordar que los hombres son de Marte uno puede aprender nuevas maneras de pedir lo que quiere, pero maneras que funcionen. En mis seminarios he entrenado a miles de mujeres en el arte de pedir, y la mayoría tuvo un éxito inmediato. En este capítulo analizaremos los tres pasos del arte de pedir y obtener lo que uno quiere. Son los siguientes: 1. practicar como pedir correctamente lo que uno ya esta obteniendo; 2. practicar como pedir más, aun cuando sepa que él dirá que no, y aceptar su negativa; 3. practicar como pedir en forma confiada. PASO 1: PEDIR CORRECTAMENTE LO QUE UNO YA ESTA OBTENIENDO El primer paso para aprender como obtener mas en sus relaciones consiste en practicar la manera de pedir correctamente lo que ya esta obteniendo. Tome conciencia de lo que su pareja ya esta haciendo para usted. En especial, las pequeñas cosas como transportar cajas, arreglar cosas, limpiar, hacer llamadas y otras tareas rutinarias. La parte importante de este paso es comenzar a pedirle que haga las pequeñas cosas que ya hace y no dar nada por sentado. Luego, cuando él las hace muéstrele mucho aprecio. Abandone temporalmente la idea de que él le ofrecerá su apoyo no solicitado. En el paso 1, resulta importante no pedir más de lo que él suele dar. Concéntrese en pedirle que él haga las cosas pequeñas que hace normalmente. Haga que se acostumbre a escuchar que usted le pide las cosas sin tono exigente. Cuando él escucha un tono exigente, por más amablemente formulado que este su pedido, lo único que escucha es que no esta dando lo suficiente. No se siente entonces ni amado ni apreciado. Tiende así a dar menos hasta que usted aprecie lo que ya esta dando. Puede verse condicionado por usted (o por la madre de él) a decir inmediatamente que no a sus pedidos. En el paso 1, usted lo reacondicionará para responder en forma positiva. Cuando un hombre, gradualmente, se da cuenta de que es apreciado, de que no dan todo por sentado y de que la complace, querrá entonces responder en forma positiva a sus pedidos cuando pueda. Comenzará entonces a ofrecer automáticamente se apoyo. Pero esta etapa avanzada no debería esperarse en el comienzo. Además, existe otra razón para comenzar pidiéndole lo que ya esta dando. Uno tiene que estar seguro de que esta pidiendo de tal forma que él pueda escucharla y responder. A eso me refiero cuando digo “pedir correctamente”. ALGUNAS PISTAS PARA ESTIMULAR A UN HOMBRE Existen cinco secretos para saber pedir apoyo correctamente a un marciano. Si no son respetados, él puede fácilmente desconectarse de la situación. Son los siguientes: utilizar la oportunidad apropiada, no adoptar una actitud exigente, ser breve, ser directa y usar las palabras correctas. Analicemos cada uno de ellos en forma más detallada: Utilizar la oportunidad apropiada. Tenga cuidado de no pedirle que haga algo que él ya esta planeando hacer. Por ejemplo, si ya esta a punto de vaciar el bote de la basura, no diga: “¿Podrías vaciar el bote?” Sentirá que le esta diciendo que hacer. La oportunidad resulta fundamental. Asimismo, si él esta totalmente concentrado en algo no espere que responda de inmediato a su pedido. No adoptar una actitud exigente. Recuerde: un pedido no es una exigencia. Si usted demuestra una actitud resentida o exigente, cualquiera sea el cuidado con que elija sus palabras, él no se sentirá apreciado por lo que ya dio y probablemente dirá que no. Ser breve. Evite darle una lista de razones por las que él debería ayudarla. Suponga que no tiene que convencerlo. Cuanto más tiempo emplea en dar explicaciones, tanto más se resistirá a ayudarla. Las largas explicaciones que reafirman su pedido lo hacen sentir como si usted no confiara en que él le brindará su apoyo. Comenzará a sentirse manipulado en lugar de libre para ofrecer su apoyo. Así como una mujer que se siente perturbada no quiere escuchar una lista de razones y explicaciones acerca de por que no debería sentirse perturbada, un hombre no quiere escuchar una lista de razones y explicaciones acerca de por que debería satisfacer el pedido de la mujer. Las mujeres dan erróneamente una lista de razones para justificar sus necesidades. Piensan que lo ayudarán a ver que su pedido es válido y por lo tanto que lo estimularán. Lo que un hombre escucha es: “Por eso tienes que hacerlo”. Cuanto más larga sea la lista, tanto más rechazo a apoyarla sentirá él. Si le pregunta por que, en ese caso usted podrá dar sus razones, pero también en ese momento deberá mostrarse cuidadosamente breve. Practique la manera de confiar en que él lo hará, si puede hacerlo. Sea lo más breve posible. Ser directa. Las mujeres suelen pensar que están pidiendo apoyo cuando en realidad no lo están haciendo. Cuando necesita apoyo una mujer puede plantear el problema pero sin pedir directamente el apoyo del hombre. Espera que él lo ofrezca y no se preocupa por pedirlo directamente. Un pedido indirecto incluye el pedido pero no lo formula directamente. Estos pedidos indirectos hacen que los hombres se sientan que la mujer da todo por sentado y que no se sientan apreciados. De vez en cuando, el hecho de usar declaraciones indirectas esta bien, pero cuando se usan en forma repetida, un hombre comienza a reprimir su apoyo. Puede incluso ignorar porque ocurre eso. Las siguientes declaraciones constituyen ejemplos de pedidos indirectos y la manera en que un hombre puede responder a ellos: LO QUE ÉL PUEDE ESCUCHAR CUANDO ELLA NO ES DIRECTA Lo que ella debería decir (breve y directo) Lo que no debería decir (indirecto) Lo que él escucha cuando ella es indirecta “¿Irías a buscar a los niños?” “Hay que ir a buscar a los niños y yo no puedo ir” “Si puedes ir a buscarlos, deberías hacerlo; de lo contrario no me sentiré apoyada y estaré resentida” (Exigencia) “¿Querrías traer los comestibles?” “Los comestibles están en el auto” “Te toca a ti traerlos, yo hice las compras” (Expectativas) “¿Querrías vaciar el bote de la basura?” “Ya no cabe nada más en el bote” “No vaciaste el bote. No deberías esperar tanto” (Crítica) “¿Querrías limpiar el patio?” “El patio esta todo desordenado” “Una vez más no limpiaste el patio. Deberías ser responsable, no debería recordártelo” (Rechazo) “¿Querrías traer la correspondencia?” “Hay que traer la correspondencia” “Olvidaste traer la correspondencia. Deberías recordarlo” (Desaprobación) “¿Querrías salir a comer fuera esta noche?” “Hoy no tengo tiempo de hacer la cena” “He hecho mucho; lo menos que puedes hacer esta noche es llevarme a comer afuera” (Insatisfacción) “¿Querrías salir esta semana?” “No hemos salido en semanas” “Me estas descuidando. No estoy recibiendo lo que necesito. Tendríamos que salir más a menudo” (Resentimiento) “¿Programarías un poco de tiempo para hablar conmigo?” “Tenemos que hablar” “Es culpa tuya que no hablemos más. Tendrías que hablar más conmigo” (Culpa) Usar las palabras correctas. Uno de los errores más comunes al pedir apoyo es el uso de podrías y puedes en lugar de querrías y quieres. “¿Podrías vaciar el bote de la basura?” Es una simple pregunta para obtener información. “¿Querrías vaciar el bote dela basura?” Es un pedido. Las mujeres a menudo usan “¿Podrías?” en una forma indirecta que incluye el “¿Querrías?”. Tal como lo hemos mencionado anteriormente, los pedidos indirectos provocan alejamiento. Cuando se usan de vez en cuando ciertamente pueden pasar desapercibidos, pero el uso persistente del puedes y podrías termina por irritar a los hombres. Cuando sugiero a las mujeres que comiencen a pedir apoyo, a veces sienten pánico porque sus parejas ya han hecho en numerosas ocasiones comentarios como: ? “No me sermonees” ? “No me pidas que haga cosas todo el tiempo” ? “Deja de decirme lo que tengo que hacer” ? “Ya sé lo que tengo que hacer” ? “No tienes que decírmelo” Al margen de lo que les parezca a las mujeres, cuando un hombre hace ese tipo de comentarios, lo que realmente quiere decir es: “No me gusta la manera en que me lo pides!”. Si una mujer no entiende hasta que punto cierto tipo de lenguaje puede afectar a los hombres, se sentirá aun más confundida. Empieza a tener miedo de preguntar y comienza diciendo: “¿Podrías... ?” porque piensa que es más educado. Aunque esto funciona bien en Venus, en Marte no funciona para nada. En Marte sería un insulto pedirle a un hombre: “¿Puedes vaciar el bote de la basura?” ¡Por supuesto que puede hacerlo! La pregunta no apunta a saber si puede sino si quiere vaciar el bote de la basura. Después de haber sido insultado, él puede decir que no por sentirse irritado. LO QUE LOS HOMBRES QUIEREN QUE LES PREGUNTEN Cuando explico esta distinción entre las palabras que empiezan con P y las que comienzan con Q en mis seminarios, las mujeres tienden a pensar que estoy exagerando. Para las mujeres no hay mucha diferencia; en realidad, “¿Podrías?” puede incluso parecer más cortés que “¿Querrías?”. Pero para muchos hombres hay una gran diferencia. Como dicha distinción es tan importante, incluyo comentarios de diecisiete hombres que asistieron a mis seminarios. 1. Cuando me preguntan: “¿Podrías limpiar el patio?” lo tomo en forma literal. Digo: “Podría hacerlo, por supuesto que es posible”. Pero no estoy diciendo: “Quiero hacerlo” y ciertamente no siento que estoy prometiendo que lo voy a hacer. Por otra parte, cuando me preguntan: “¿Querrías limpiar el patio?” comienzo a tomar una decisión y quiero prestar mi apoyo. Si digo que si, las posibilidades de que recuerde que tenga que hacerlo son mucho mayores porque he hecho una promesa. 2. Cuando ella dice “Necesito tu ayuda. ¿Podrías ayudar?”, me parece una crítica, como si yo ya le hubiese fallado. No parece una invitación para ser el buen muchacho que quiero ser y para apoyarla. Por otra parte, “Necesito tu ayuda. ¿Por favor, querrías llevar esto?” me suena a un pedido y una oportunidad para ser el buen muchacho. Quiero decir que sí. 3. Cuando mi esposa dice: “¿Puedes cambiar el pañal de Christopher?” yo pienso internamente: “Seguro que puedo”. Soy capaz de hacerlo, y un pañal es algo sencillo de cambiar. Pero si no tengo ganas de hacerlo puedo inventar alguna excusa. Ahora bien, si ella pregunta: “¿Querrías cambiar el pañal de Christopher?” yo diría: “Si, por supuesto”, y lo haría. Internamente sentiría que me gusta participar y que gozo ayudando a criar a nuestros hijos. ¡Quiero ayudar! 4. Cuando alguien me pregunta: “¿Querrías ayudarme, por favor?” me da una oportunidad de ayudar y me siento muy bien dispuesto para apoyarla, pero cuando escucho: “¿Podrías ayudarme, por favor?” me siento arrinconado contra la pared, como si no tuviera elección. Si tengo la capacidad de ayudar, ¡entonces se supone que lo haré! No me siento apreciado”. 5. Me siento resentido cuando me preguntan “podrías”. Siento como si no tuviera otra opción que decir que sí. Si digo que no, ella se enojará conmigo. No es un pedido, sino una exigencia. 6. Me mantengo ocupado o por lo menos simulo estar ocupado para que la mujer con la que trabajo no me pregunte “¿Podrías... ?”.Con la pregunta “¿Querrías... ?” siento que tengo una elección y que quiero ayudar. 7. Esta misma semana mi esposa me preguntó: “¿Podrías plantar las flores?” y sin vacilación respondí que sí. Luego, cuando vino a casa, ella me preguntó: “¿Plantaste las flores?” y yo respondí que no. Ella dijo: “¿Podrías hacerlo mañana?” y nuevamente, sin vacilar, dije que sí. Esto sucedió todos los días de la semana y las flores no han sido plantadas. Pienso que si hubiese preguntado “¿Querrías plantar las flores mañana?” habría pensado en ello y hubiese respondido que si y lo habría hecho. 8. Cuando digo: “Si, podría hacer eso” no me estoy comprometiendo a hacerlo. Solo estoy diciendo que podría hacerlo. No prometí hacerlo. Si ella se enoja conmigo, siento como si no tuviera derecho a hacerlo. Si digo que voy a hacerlo, puedo entender entonces la razón de su enojo si no lo hago. 9. Crecí con cinco hermanas y ahora estoy casado y tengo tres hijas. Cuando mi esposa dice: “¿Puedes sacar el bote de la basura?” simplemente no contesto. Luego ella pregunta: “¿Por qué?” y ni siquiera lo sé. Ahora me doy cuenta por que. Me siento controlado. Si puedo responder a un “¿Querrías... ?”. 10. Cuando escucho un “¿Podrías... ?” inmediatamente contesto que si y después de unos diez minutos me doy cuenta de por que no voy a hacerlo y luego ignoro la pregunta. Pero cuando escucho un “¿Quieres... ?” una parte de mí dice “Si, quiero ser útil” y luego, aun cuando surjan objeciones en mi mente, de todos modos satisfaré su pedido porque di mi palabra. 11. Diré que sí a un “¿Puedes... ?”, pero dentro de mí siento resentimiento hacia ella. Siento que si digo que no ella tendrá una rabieta. Me siento manipulado. Cuando ella pregunta: “¿Querrías... ?” me siento libre de decir que sí o que no. Yo elijo y luego quiero decir que sí. 12. Cuando una mujer me pregunta: “¿Querrías hacer esto?” me siento seguro de que tendré un punto a favor por ello. Me siento apreciado y feliz de dar. 13. Cuando escucho un “¿Querrías... ?” siento que me tienen confianza para servir. Pero cuando escucho un “¿Puedes?” O “¿Podrías... ?” escucho una pregunta detrás de otra pregunta. Ella me esta preguntando si podría vaciar el bote de la basura cuando es obvio que puedo. Por detrás de su pregunta esta el pedido que no tiene la suficiente confianza para hacérmelo directamente. 14. Cuando una mujer pregunta “¿Querrías?” O “¿Quieres?” siento su vulnerabilidad. Siento mucho más sensibilidad hacia ella y sus necesidades; de ninguna manera quiero rechazarla. Cuando dice “¿Podrías... ?” estoy en mejores condiciones de decir que no porque sé que no es un rechazo. Se trata simplemente de una afirmación impersonal que dice que no puedo hacerlo. Ella no se lo tomará en forma personal si digo que no a un ¿”Podrías hacer esto?”. 15. Para mí, “¿Querrías?” lo hace más personal y quiero dar, pero “¿Podrías... ?” lo hace más impersonal y estaré dispuesto a dar si es conveniente o si no tengo otra cosa que hacer. 16. Cuando una mujer dice “¿Podrías ayudarme, por favor?” puedo sentir su resentimiento y la rechazaré, pero si dice: “¿Querrías ayudarme, por favor?” no puedo escuchar ningún resentimiento, aun cuando haya alguno. Me siento dispuesto a decir que sí. 17. Cuando una mujer dice: “¿Podrías hacer esto para mí?” respondo con sinceridad: “Prefiero no hacerlo”. Sale a relucir mi parte perezosa. Pero cuando escucho un “¿Querrías, por favor?” me torno creativo y comienzo a pensar en distintas formas de ayuda. Las mujeres pueden llegar a percibir la significativa diferencia entre querrías y podrías identificándose por un momento con la siguiente escena romántica. Imagine que un hombre le propone matrimonio a una mujer. Su corazón esta lleno, como una luna que brilla en el cielo. Arrodillado frente a ella, le toma las manos. Luego la mira a los ojos y le dice con suavidad: “¿Podrías casarte conmigo?” El romance desaparece de inmediato. Al usar la palabra que comienza con una P él se muestra débil e indigno. En ese momento exhala inseguridad y una baja auto estima. Si por el contrario, él dijera: “¿Querrías casarte conmigo?” estarán presentes su fortaleza como su vulnerabilidad. Esa es la manera de pedir matrimonio. Del mismo modo, un hombre necesita que una mujer le presente sus pedidos en esa forma. Utilice las palabras que comienza con una Q. Las palabras con P suenan demasiado poco confiables, indirectas, débiles y manipuladoras. Cuando ella dice: “¿Podrías vaciar el bote de la basura?” el mensaje que él recibe es: “Si puedes, entonces deberías hacerlo. ¡Yo lo haría por ti!”. Desde el punto de vista del hombre, siente que obvio que puede hacerlo. Al no pedir su apoyo siente que ella lo esta manipulando o que esta dando las cosas por sentadas. Él siente que ella no confía en que, si puede, él la ayudará. Recuerdo a una mujer en un seminario que explicaba la diferencia en términos venusinos. Dijo lo siguiente: “Al principio no podía percibir la diferencia entre esas dos maneras de pedir. Pero luego la capté. Siento algo muy distinto cuando él dice: “No, no puedo hacerlo” y cuando dice: “No, no voy a hacerlo”. Cuando dice ‘no voy a hacerlo’ se trata de un rechazo personal. Si él dice ‘no puedo hacerlo’ no se refiere a mí sino que simplemente él no puede hacerlo.” ERRORES COMUNES EN LA MANERA DE PEDIR Lo más difícil de aprender a pedir es recordar como hacerlo. Trate de usar las palabras que comienzan con Q tantas veces cuanto sea posible. Necesitará mucha práctica. Para pedirle apoyo a un hombre: 1. Sea directa. 2. Sea breve 3. Utilice las expresiones “Querrías” o “Quieres”. Es mejor no ser demasiado indirecta, poco sintética o no emplear expresiones como “Podrías” o “Puedes”. Veamos algunos ejemplos: Diga No diga “¿Querrías vaciar el bote de la basura?” “Esta cocina es un lío. Realmente apesta. No puedo meter nada más en la bolsa de la basura. Hay que vaciarla. ¿Podrías hacerlo?”. (Esto es demasiado largo e incluye podrías). “¿Querrías ayudarme a trasladar esta mesa?” “No puedo mover esta mesa. Tengo que volver a ordenarla antes de nuestra fiesta de esta noche. ¿Podrías ayudar, por favor??” (Esto es demasiado largo e incluye el podrías): “¿Querrías guardar esto por mí, por favor?” “No puedo guardar todo esto” (Se trata de un mensaje indirecto) “¿Querrías traer los comestibles del auto?” “Dejé cuatro bolsas de comestibles en el auto. Y necesito esa comida para preparar la cena. ¿Podrías traerlas?” (Esto es demasiado largo, indirecto e incluye el podrías): “¿Querrías traer una botella de leche camino a casa?” “Pasarás por el almacén. Lauren necesita una botella de leche. Yo no puedo volver a salir. Estoy tan cansada. Hoy fue un mal día. ¿Podrías traerla?” (Esto es demasiado largo, indirecto e incluye el podrías). “¿Querrías ir a buscar a Julie a la escuela?” “Julie necesita que la traigan a casa y yo no puedo ir a buscarla. ¿Tienes tiempo? ¿Crees que podrías ir a buscarla?”. (Esto es demasiado largo, indirecto e incluye el podrías): “¿Querrías llevar a Zoey al veterinario?” “Ya es hora de que Zoey reciba sus inyecciones. ¿Te gustaría llevarla al veterinario?” (Esto es demasiado indirecto) “¿Querrías salir a cenar esta noche?” “Estoy demasiado cansada para preparar la cena. Hace mucho que no salimos. ¿Tienes ganas de salir?” (Esto es demasiado largo e indirecto). “¿Querrías subirme el cierre?” “Necesito tu ayuda. ¿Podrías subirme el cierre?” (Esto es indirecto e incluye el podrías): “¿Querrías hacer fuego esta noche?” “Hace realmente frío. ¿Harás un fuego?” (Esto es demasiado indirecto) “¿Querrías llevarme al cine esta semana?” “¿Tienes ganas de ir al cine esta semana?” (Esto es demasiado indirecto). “¿Querrías ayudar a Lauren a ponerse los zapatos?” “¡Lauren todavía no se ha puesto los zapatos! Estamos retrasados. ¡No puedo hacer todo sola! ¿Podrías ayudar?” (Esto es demasiado largo, indirecto e incluye el podrías). “¿Querrías sentarte conmigo ahora o en algún momento de la noche para hablar sobre nuestro horario?” “No tengo idea de lo que esta ocurriendo. No hemos hablado y necesito saber lo que estas haciendo” (Esto es demasiado largo e indirecto). Es probable de que usted ya se haya dado cuenta de que su manera de pedir no significaba tal cosa para los marcianos; ellos escuchan algo diferente. Se requiere un esfuerzo consciente para llevar a cabo estos pequeños pero significativos cambios en su forma de pedir ayuda. Sugiero practicar por lo menos durante tres meses la manera de corregir su forma de pedir las cosas antes de encarar el paso dos. Otras expresiones que funcionan para pedir son: “¿Querrías, por favor... ?” y “¿Te molestaría... ?”. Comience el paso uno tomando conciencia de la cantidad de veces que usted no pide ayuda. Tome conciencia de la manera en que pide cuando si lo hace. Con este conocimiento, practique luego la manera de pedir lo que ya le esta dando. Recuerde ser directa y breve. Luego demuéstrele mucho aprecio y agradecimiento. PREGUNTAS COMUNES ACERCA DE LA MANERA DE PEDIR AYUDA Este primer paso puede resultar difícil. Presento a continuación algunas preguntas comunes que ofrecen ejemplos tanto de las objeciones como de la resistencia que pueden tener las mujeres. 1.Pregunta: Una mujer podría sentir: “¿Por qué tengo que pedirle si yo no le exijo que me pida a mí?”. Respuesta: Recuerde que los hombres son de Marte, son diferentes. Al aceptar y trabajar con sus diferencias, usted obtendrá lo que necesita. Si por el contrario, trata de cambiarlo, él se resistirá obstinadamente. Aunque el hecho de pedir lo que quieren no resulta algo natural para las venusinas, pueden hacerlo sin renunciar a lo que son. Cuando él se sienta amado y apreciado se mostrará gradualmente más dispuesto a ofrecer su apoyo sin que se lo pidan. Esta es una etapa posterior. 2.Pregunta: Una mujer podría pensar: “¿Por qué tengo que apreciar lo que él hace si yo hago más?” Respuesta: Los marcianos dan menos cuando no se sienten apreciados. Si usted quiere que él de más, entonces lo que él necesita es más aprecio. Los hombres se sienten estimulados por dicho aprecio. Si usted esta dando más, evidentemente, le resultará difícil apreciarlo. Comience a dar menos con cierto tacto para poder apreciarlo más. Al efectuar este cambio, no solo lo esta apoyando haciéndolo sentirse amado, sino que obtendrá también el apoyo que necesita y merece. 3.Pregunta: Una mujer puede decir: “Si tengo que pedirle su apoyo, él puede pensar que me esta haciendo un favor”. Respuesta: Él tendría que sentirse así. Un regalo de amor es un favor. Cuando un hombre siente que le esta haciendo un favor, le esta dando entonces algo desde su corazón. Recuerde que es un marciano y no contabiliza los puntos de la misma manera que usted. Siente que usted le esta diciendo que esta obligado a dar, su corazón se cierra y comienza a dar menos”. 4.Pregunta: Una mujer puede sentir lo siguiente: “Si me quiere, simplemente debería ofrecer su apoyo; yo no tendría que pedírselo”. Respuesta: Recuerde que los hombres son de Marte, son diferentes. Los hombres esperan que les pidan ayuda antes de actuar. En lugar de pensar “si me ama ofrecerá su apoyo”, tome consideración de este pensamiento “si él fuera un venusino, ofrecería su apoyo, pero no lo es; es un marciano”. Al aceptar esta diferencia, él estará mucho más dispuesto a apoyarla y gradualmente comenzará a ofrecer su apoyo. 5.Pregunta: Una mujer puede sentir lo siguiente: “Si tengo que pedir las cosas él pensará que yo no estoy dando tanto como él. ¡Me temo que él pueda sentir que no tiene porque darme más!”. Respuesta: Un hombre es más generoso cuando siente como si no tuviera que dar. Además, cuando un hombre escucha que una mujer pide ayuda (en forma respetuosa), lo que también escucha es que ella se siente con derecho a pedirle apoyo. No supone que ella ha dado menos. Muy por el contrario, supone que ella ha estado dando más o por lo menos, tanto como él, y por eso ella se siente bien al pedir. 6.Pregunta: Una mujer puede sentir lo siguiente: “Cuando pido ayuda, tengo miedo de ser breve. Quiero explicar por que necesito su ayuda. No quiero parecer exigente”: Respuesta: Cuando un hombre escucha un pedido por parte de su pareja, confía en que ella tiene buenas razones para pedir. Si ella le da muchas razones por las que él debería satisfacer su pedido, él siente como si no pudiera decir que no, se siente entonces manipulado o siente que ella da las cosas por sentado. Deje que le dé un regalo en lugar de dar por sentado su apoyo. Si él necesita comprender algo más preguntará por que. Entonces si se podrán dar razones. Aun cuando él pregunte, no se extienda demasiado. Bríndele una o como máximo dos razones. Si sigue necesitando más información, él se lo hará saber. PASO 2: PRACTIQUE LA MANERA DE PEDIR MÁS (AUN CUANDO SEPA QUE ÉL PUEDE DECIR QUE NO) Antes de intentar pedirle a un hombre, asegúrese de que se sienta apreciado por lo que ya esta dando. Al continuar pidiendo su apoyo sin esperar que él haga más de lo que esta haciendo, él se sentirá no solo apreciado sino aceptado. Cuando él esta acostumbrado a escuchar que usted le pide su apoyo sin querer más, se siente amado a su presencia. Siente que no tiene que cambiar para recibir su amor. En ese momento se mostrará bien dispuesto para cambiar y ampliar su capacidad de apoyo. Entonces usted puede arriesgarse a pedir más sin transmitirle el mensaje de que no es lo suficientemente bueno. El segundo paso de este proceso es dejarlo darse cuenta de que puede decir que no y recibir de todos modos su amor. Si él siente que puede decir que no, cuando usted le pide más, se sentirá libre de decir que sí o que no. Tenga en cuenta que los hombres se muestran mejor dispuestos a decir que sí si tienen la libertad de decir que no. Resulta importante que las mujeres aprendan a pedir y a aceptar un “no” como respuesta. Las mujeres habitualmente sienten en forma intuitiva cual será la respuesta de su pareja aun antes de pedir. Si perciben que él se resistirá a su pedido, ni siquiera se molestarán en pedir. Por el contrario, se sentirán rechazadas. Él por supuesto, no tendrá ni idea de lo ocurrido: todo eso sucedió en la cabeza de ellas. En el paso 2, practique la manera de pedir apoyo en todas aquellas situaciones en que a usted le hubiera gustado pedir pero no lo hizo porque sintió la resistencia del hombre. Siga adelante y pídale apoyo aun cuando perciba su resistencia, aun cuando sepa que va a decir que no. Por ejemplo, una esposa podría pedirle a su esposo, que esta concentrado en mirar noticias: “¿Querrías ir al almacén y comprar un poco de salmón para la cena?”. Cuando ella hace esta pregunta ya esta preparada para escuchar la negativa de su marido. Éste probablemente se sienta sorprendido porque ella nunca antes lo había interrumpido con un pedido como ese. Probablemente de alguna excusa como la siguiente: “Estoy justo en la mitad del noticiero. ¿No puedes hacerlo tu?”. Ella podría responder: “Por supuesto que podría hacerlo. Pero yo siempre hago todo aquí. No me gusta ser tu sirvienta. ¡Quiero algo de ayuda!”. Cuando usted pide y percibe que recibirá un rechazo, prepárese para el “no” y tenga una respuesta como esta: “Esta bien”. Si quiere realmente ser un marciano en su respuesta, podría decir: “No hay problema”; eso sonará como música en sus oídos. Sin embargo, un simple “esta bien” funcionará igualmente. Resulta importante pedir y luego actuar como si su negativa estuviera perfectamente bien. Recuerde, usted le esta allanando el camino para que él diga no sin problemas. Utilice este enfoque solo para las situaciones en que su negativa realmente no signifique un problema. Escoja situaciones en las que apreciaría el apoyo del hombre pero en las que raras veces se lo pediría. Asegúrese de sentirse cómoda cuando él diga que no. Estos son algunos ejemplos de lo que quiero decir: Momento de pedir Qué decir Él esta trabajando en algo y usted quiere que vaya a buscar a los niños. Normalmente no lo molestaría y lo haría usted misma. Usted dice: “¿Querrías ir a buscar a Julie? ; acaba de llamar”. Si él dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”. Normalmente, él llega a casa y espera que usted prepare la cena. Usted quiere que lo haga él, pero nunca se lo pide. Percibe que él siente rechazo a la cocina. Usted dice: “¿Querrías ayudarme a cortar las papas?” O “¿Querrías preparar la cena esta noche?”. Si él dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”: Normalmente mira la TV después de cenar mientras usted lava los platos. Usted quiere que los lave él o por lo menos recibir ayuda, pero nunca se lo pide. Percibe que él odia lavar los platos. Quizás a usted no le importa tanto como a él, de manera que sigue adelante y lo hace sola. Usted dice: “¿Querrías ayudarme con los platos esta noche?” O “¿Querrías traer los platos?”, O espere una noche tranquila y diga: “¿Querrías lavar los platos esta noche?”. Si dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”. Él quiere ir al cine y usted quiere ir a bailar. Normalmente usted percibe su deseo de ver la película y no se molesta en pedirle ir a bailar. Usted dice: “¿Querrías llevarme a bailar esta noche? Me encantaría bailar contigo”. Si dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”: Los dos están cansados y listos para ir a la cama. La basura será recogida a la mañana siguiente. Usted percibe lo cansado que esta su marido, de manera que no le pide que saque los desperdicios. Usted dice: “¿Querrías sacar la basura?” . Si dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”: Él esta muy ocupado y preocupado con un importante proyecto. Usted no quiere distraerlo porque percibe su grado de concentración, pero también quiere hablar con él. Normalmente usted percibiría su resistencia y no se lo pediría. Usted dice: “¿Querrías pasar algún tiempo conmigo?”. Si dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”. Él esta concentrado y ocupado, pero usted necesita ir a buscar su auto al taller. Normalmente usted anticipa lo difícil que será para él reordenar su horario y no le pide que la lleve. Usted dice: “¿Querrías llevarme hoy a buscar mi auto? Ya lo arreglaron”. Si él dice que no, responda entonces con soltura: “Esta bien”. En cada uno de los ejemplos arriba mencionados, prepárese para escuchar un “no” y practique la manera de mostrar aceptación y confianza. Acepte su negativa y confíe en que si él pudiera le ofrecería su apoyo. Cada vez que le pide apoyo a un hombre sin hacerlo sentir mal por su negativa, él le adjudicará entre cinco y diez puntos. La próxima vez que usted le pida él se mostrará mejor dispuesto ante su pedido. En cierto sentido, al pedirle su apoyo en forma afectuosa, lo esta ayudando a ampliar su capacidad de dar más. Aprendí esto por primera vez hace años de una empleada. Estábamos trabajando en un proyecto sin fines de lucro y necesitábamos voluntarios. Ella estaba a punto de llamar a Tom, que era amigo mío. Le dije que no se molestara porque yo ya sabía que esta vez no estaría en condiciones de ayudar. Ella dijo que lo llamaría de todos modos. Le pregunte por que y respondió: “Cuando llame le pediré su apoyo y cuando diga que no me mostraré muy benevolente y comprensiva. La próxima vez, cuando llame para un nuevo proyecto, se mostrará mejor dispuesto a decir que sí. Tendrá un recuerdo positivo de mí”. Tenía razón. Cuando le pide apoyo a un hombre y no lo rechaza por decir que no, él lo recordará y la próxima vez estará mucho más dispuesto a dar. Por otra parte, si usted sacrifica en silencio sus necesidades y no pide, él no tendrá la más mínima idea de la cantidad de veces que uno lo necesita. ¿Cómo podría saberlo si usted no se lo pide? A medida que usted continúe pidiendo más con suavidad, de vez en cuando su pareja podrá ampliar su zona de comodidad y dirá que sí. En ese momento pedir más se ha convertido en algo seguro. Esa es una de las maneras en que se desarrollan relaciones sanas. RELACIONES SANAS Una relación es sana cuando los dos miembros de una pareja tienen permiso para pedirlo que quieren y necesitan y ambos tienen permiso para decir que no si así lo eligen. Por ejemplo, recuerdo un día en que estábamos en la cocina con un amigo de la familia cuando nuestra hija Lauren tenía cinco años. Me pidió que la levantara y que hiciera algunas piruetas con ella. Yo le dije: “No, hoy no puedo. Estoy realmente cansado”. Ella siguió insistiendo, pidiendo en forma juguetona: “Por favor, papá, por favor, un salto nada más”. El amigo dijo: “Vamos, Lauren, tu padre esta cansado. Trabajó mucho hoy. No deberías pedírselo”. Lauren respondió de inmediato: “Solo estoy pidiendo”. “Pero sabes que tu padre te ama”, dijo mi amigo. “No puede decirte que no”. (La verdad es que si él no puede decir que no, es su problema, no el de ella). Inmediatamente mi esposa y mis tres hijas dijeron: “¡Oh, si que puede!”. Me sentí orgulloso de mi familia. Había llevado mucho trabajo, pero gradualmente aprendimos a pedir apoyo y también a aceptar una negativa. PASO 3: PRACTIQUE LA MANERA DE PEDIR EN FORMA CONFIADA Una vez practicado el paso 2 y una vez que pueda aceptar un no con soltura, esta preparada para el paso 3. en este paso usted afirma todo su poder para obtener lo que quiere. Usted le pide apoyo al hombre y si este comienza a dar excusas y a rechazar su pedido, usted no debe decir “Esta bien” como en el paso 2. debe seguir pensando que esta bien que él oponga resistencia pero debe seguir esperando que él diga que si. Supongamos que él esta por acostarse y usted le pide lo siguiente: “¿Querrías ir hasta el almacén y traer un poco de leche?” En respuesta él dice: “Ah, estoy cansado, quiero acostarme”. En lugar de liberarlo de inmediato diciendo “esta bien”, no diga nada. Quédese allí y acepte que él esta rechazando su pedido. Al no rechazar su negativa existen muchas más posibilidades de que él diga que sí. El arte de pedir en forma confiada es permanecer en forma silenciosa después de hacer un pedido. Después de haber pedido, espere que él se lamente, profiera gemidos, mire con seriedad, rezongue, masculle y refunfuñe. Denomino la resistencia de los hombres para responder a los pedidos “los refunfuños”. Cuando más concentrado se encuentre un hombre en ese momento, más refunfuñará. Sus refunfuños nada tienen que ver con su disposición para el apoyo; son un síntoma del grado de concentración que tiene en ese momento. Una mujer en general malinterpretará los refunfuños de un hombre. Supone erróneamente que no esta dispuesto a satisfacer su pedido. No es así. Sus refunfuños son un signo de que esta procesando su pedido. Si no estuviera tomando en consideración su pedido, respondería entonces muy tranquilamente que no. Cuando un hombre refunfuña es un buen signo; esta tratando de considerar el pedido frente a sus propias necesidades. Atravesará la resistencia interior y cambiará su orientación pasando de lo que lo mantenía concentrado a su pedido. Como si estuviera abriendo una puerta con los goznes oxidados, el hombre producirá ruidos inusuales. Al ignorar sus refunfuños, estos desparecen rápidamente. A menudo, cuando un hombre refunfuña esta a punto de responder afirmativamente a su pedido. La mayoría de las mujeres malinterpretan esta reacción, o bien evitan pedirle apoyo al hombre o se lo toman en forma personal y lo rechazan. En nuestro ejemplo, cuando él esta por acostarse y usted le pide que vaya al almacén para comprar leche, probablemente refunfuñe. “Estoy cansado”, dice con una mirada molesta. “Quiero irme a la cama”. Si usted malinterpreta su respuesta tomándola como un rechazo, podría responder lo siguiente: “Yo preparé la cena, lavé los platos, acosté a los chicos y ¡Tú lo único que has hecho es plantarte en ese sillón! No estoy pidiendo mucho, pero por lo menos podrías ayudar ahora. Estoy exhausta. Siento que yo hago todo aquí”. Comienza la discusión. Por otra parte, si usted sabe que los refunfuños son simplemente refunfuños y representan a menudo su forma de decir que si, su respuesta será el silencio. Su silencio es un signo de que confía en que él este ampliando internamente su capacidad de decir que sí. La ampliación es otra forma de comprender la resistencia de un hombre a sus pedidos. Cada vez que usted pide más, él tiene que ampliarse internamente. Si no esta en buena forma, no puede hacerlo. Por eso, tiene que preparar al hombre para el paso 3 a través de los pasos 1 y 2. Además, usted sabe que resulta más difícil “expandirse” a la mañana. Más tarde uno puede “expandirse” con mucha más facilidad. Cuando un hombre refunfuña, imagine simplemente que se esta “expandiendo” a la mañana. Una vez terminado el proceso el proceso se sentirá muy bien. Simplemente necesita refunfuñar primero. COMO PROGRAMAR A UN HOMBRE PARA DECIR QUE SÍ Tome conciencia por primera vez de este proceso cuando mi esposa me pidió que comprara un poco de leche en el almacén cuando estaba a punto de acostarme. Recuerdo haber refunfuñado en voz alta. En lugar de discutir conmigo, ella se limitó a escucharme, suponiendo que al final yo haría lo que ella me estaba pidiendo. Luego hice algunos ruidos estrepitosos cuando salí, me metí en el auto y fui hasta el almacén. Después ocurrió algo, algo que les ocurre a todos los hombres, algo que las mujeres no saben. A medida que me acercaba a mi nueva meta, la leche, mis refunfuños desaparecieron. Comencé a sentir el amor por mi esposa y mi buena disposición para ayudar. Comencé a sentirme como el buen muchacho. Créanme, me gustó ese sentimiento. En el momento en que llegué al almacén, me sentí feliz de comprar la leche. Cuando mi mano tomó la botella, había alcanzado mi nueva meta. El cumplimiento de una meta siempre me hace sentir bien. Tomé en forma juguetona la botella de leche con la mano derecha y giré con una mirada de orgullo que decía: “Eh, mírenme. Estoy comprando la leche para mi esposa. Soy uno de esos tipos generosos. ¡Que gran tipo!”. Cuando regresé con la leche, ella estaba feliz de verme. Me dio un fuerte abrazo y dijo: “Muchas gracias. Estoy tan contenta de no haber tenido que vestirme”. Si ella me hubiese ignorado, probablemente yo me hubiera resentido con ella. La vez siguiente en que me pidió que fuera a comprar leche, probablemente refunfuñé más aun. Pero ella no me ignoró y me mostró mucho amor. Observé mi reacción y me escuché pensar: “Que maravillosa esposa tengo. Aun después de haber manifestado tanto rechazo y de haber refunfuñado, sigue apreciándome”. La vez siguiente en que me pidió que fuera a comprar leche, refunfuñé menos. Cuando regresé, ella mostró nuevamente su aprecio. La tercera vez, respondí automáticamente: “Seguro”. Luego, una semana más tarde, observé que faltaba leche. Me ofrecí para ir a comprar. Me respondió que ella estaba por ir al almacén. Para mi sorpresa, ¡una parte de mi se sintió decepcionada! Quería ir a comprar la leche. Su amor me había programado a decir que sí. Aun hoy, cada vez que me pide que vaya a comprar leche al almacén, una parte de mí responde contenta que sí. Experimenté personalmente esta transformación interna. Su aceptación de mis refunfuños y su aprecio cuando yo regresaba hicieron desaparecer mi resistencia. A partir de ese momento, dado que ella practicaba la manera de pedir en forma confiada, me resultaba mucho más fácil responder a sus pedidos. LA PAUSA SIGNIFICATIVA Uno de los elementos clave para pedir en forma confiada es permanecer en silencio después de haber pedido apoyo. Permita que su pareja se abra paso a través de su resistencia. Sea precavida y no desapruebe sus refunfuños. En la medida en que usted haga una pausa y permanezca en silencio, pierde su poder. Las mujeres rompen el silencio inadvertidamente y pierden su poder haciendo comentarios como los siguientes: ? “Bah, olvídalo” ? “No puedo creer que digas que no. Hago tanto por ti” ? “No te estoy pidiendo demasiado” ? “Solo te llevará quince minutos” ? “Me siento decepcionada. Esto realmente hiere mis sentimientos” ? “¿Quieres decirme que no harás eso por mí?” ? “¿Por qué no puedes hacerlo?” Y así sucesivamente. Comprenda la idea. Cuando él refunfuña, ella siente el impulso de defender su pedido y rompe equivocadamente el silencio. Discute con su pareja en un intento de convencerlo de que debería hacer lo que ella le pide. Ya sea que lo haga o no, la próxima vez que ella le pida apoyo, él mostrará una mayor resistencia. A fin de darle una oportunidad para satisfacer sus requerimientos, haga el pedido y luego una pausa. Déjelo refunfuñar y decir cosas. Solo escuche. Al final dirá que sí. No crea erróneamente que él aprovechará la situación en contra suya. No hará tal cosa siempre que usted no insista en discutir con él. Aun cuando se aleje refunfuñando, dejará de hacerlo si los dos sienten que es elección de él hacerlo o no. A veces, sin embargo, él puede dar una respuesta negativa. O puede tratar de discutir una salida haciéndole algunas preguntas. Sea precavida. Durante su pausa él puede llegar a preguntarle lo siguiente: ? “¿Por qué no puedes hacerlo?” ? “Realmente no tengo tiempo. ¿Querrías hacerlo tu?” ? “Estoy ocupado. No tengo tiempo. ¿Tu que haces?” A veces estas son solo preguntas retóricas. De manera que usted puede permanecer en silencio. No hable a menos que quede claro que realmente esta buscando una respuesta. Si él quiere una respuesta, ofrézcale una, pero sea muy breve y luego pida de nuevo. Pedir en forma confiada significa pedir con fe y confianza sintiendo que él le prestará su ayuda si puede hacerlo. Si él le hace preguntas o dice que no, responda entonces con una respuesta breve transmitiendo el mensaje de que su necesidad es tan grande como la de él. Luego pida nuevamente. Los siguientes son algunos ejemplos en este sentido: Lo que él dice como expresión de rechazo al pedido de ella Como puede ella responder Con una pregunta confiada “No tengo tiempo. ¿Puedes hacerlo tu?” “Yo también estoy apurada. ¿Querrías hacerlo tu por favor?” Luego permanecer nuevamente en silencio. “No, no quiero hacer eso” “Realmente apreciaría que lo hicieras. ¿Por favor, quieres hacerlo por mí?” Luego permanezca nuevamente en silencio. “Estoy ocupado ¿qué estas haciendo tu?” “Yo también estoy ocupada. Por favor, ¿Quieres hacerlo?” Luego permanezca nuevamente en silencio. “No, no tengo ganas de hacerlo” “Yo tampoco tengo ganas. ¿Querrías hacerlo por favor?” Luego permanezca nuevamente en silencio. Observe que ella no esta tratando de convencerlo sino que simplemente se pone a la par de su rechazo. Él esta cansado, no trate de probar que usted esta más cansada y que por lo tanto él debería ayudarla. O si él piensa que esta demasiado ocupado, no trate de convencerlo de que usted esta más ocupada aun. Evite darle razones por las que él debería hacer algo. Recuerde, usted solo esta pidiendo y no exigiendo. Si él se sigue resistiendo, entonces practique el paso 2 y acepte con soltura su rechazo. No es el momento de compartir su decepción. No dude de que si se resigna esta vez, él recordará su afecto y la próxima vez se mostrará más dispuesto a apoyarla. A medida que avance, usted experimentará más éxito al pedir y obtener su apoyo. Aun cuando practique la pausa significativa del paso 3, sigue siendo necesario practicar los pasos 1 y 2. Siempre resulta importante que siga pidiendo correctamente las pequeñas cosas y siga aceptando con soltura sus rechazos. POR QUE LOS HOMBRES SON TAN SENSIBLES Tal vez se pregunte por que los hombres son tan sensibles ante los pedidos de apoyo. No es porque los hombres sean perezosos sino porque tienen una gran necesidad de sentirse aceptados. Cualquier pedido de ser más o de dar más puede por el contrario transmitir el mensaje de que no es aceptado tal como es. Así como una mujer se muestra más sensible ante el hecho de ser escuchada y comprendida cuando esta compartiendo sus sentimientos, un hombre es más sensible frente al hecho de ser aceptado tal como es. Cualquier intento de mejorarlo lo hace sentir como si usted tratara de cambiarlo, porque no es lo suficientemente bueno. En Marte, el lema es: “No lo repares a menos que este descompuesto”. Cuando un hombre siente que una mujer quiere más y que esta tratando de cambiarlo, interpreta que ella siente que él necesita ser reparado; naturalmente no se siente amado tal como es. Al aprender el arte de pedir apoyo, sus relaciones se enriquecerán en forma gradual. Cuando usted se encuentre en condiciones de recibir una mayor parte del amor y del apoyo que necesita, su pareja también se sentirá naturalmente muy feliz. Los hombres son más felices cuando sienten que han logrado satisfacer a la gente que les interesa. Al aprender a pedir apoyo correctamente no solo ayudará a su hombre a sentirse más amado sino que usted podrá también obtener el amor que necesita y merece. En el siguiente capítulo analizaremos el secreto de mantener viva la magia del amor. 13. COMO MANTENER VIVA LA MAGIA DEL AMOR Una de las paradojas de las relaciones afectivas es que, cuando las cosas están saliendo bien y nos sentimos amados, podemos descubrir de pronto que nos estamos distanciando emocionalmente de nuestras parejas o que estamos reaccionando frente a ellas en formas no afectuosas. Quizás puedan sentirse identificados con algunos de los siguientes ejemplos: 1. Uno puede sentir mucho amor hacia su pareja y luego, al día siguiente, despertarse y sentirse molesto o resentido con él / ella. 2. Uno muestra afecto, paciencia y aceptación y luego, al día siguiente, puede convertirse en alguien exigente e insatisfecho. 3. Uno puede imaginar la posibilidad de no amar a su pareja y luego, al día siguiente, tienen una discusión y repentinamente comienza a pensar en el divorcio. 4. Su pareja hace algo afectuoso para usted, y un se siente resentido por las veces en que lo ha ignorado en el pasado. 5. Uno se siente atraído por su pareja y luego, de repente, se siente aturdido frente a él / ella. 6. Uno se siente feliz con su pareja y luego, repentinamente, se siente inseguro acerca de la relación o impotente frente a la posibilidad de obtener lo que necesita. 7. Uno se siente confiado y seguro de que su pareja lo ama y de repente se siente desesperado y necesitado. 8. Uno se muestra generoso con su amor y luego repentinamente se vuelve contenido, puntilloso, crítico, enojado o dominante. 9. Se siente atraído por su pareja y luego, cuando esta se compromete, uno pierde la atracción o descubre que otros resultan mas atractivos. 10. Quiere mantener relaciones sexuales con su pareja, pero cuando esta quiere, usted no quiere. 11. Se siente bien consigo mismo y su vida y luego, de repente, comienza a sentirse indigno, abandonado e inadecuado. 12. Esta pasando un día maravilloso y espera a ver a su pareja, pero cuando la ve, por algo que ella hace se siente decepcionado, deprimido, alejado, cansado o emocionalmente distante. Quizás usted haya observado que su pareja esta atravesando también algunos de estos cambios. Tómese un instante para releer la lista arriba mencionada, y piense en la manera en que su pareja puede repentinamente perder su capacidad de darle el amor que usted merece. Probablemente haya experimentado algunas veces sus súbitos cambios. Es muy común que dos personas que están locamente enamoradas un día se odien o se peleen al día siguiente. Estos cambios repentinos pueden inducir a confusión. Sin embargo, son comunes. Si no comprendemos por que ocurren, podemos pensar que nos estamos volviendo locos o podemos concluir equivocadamente que nuestro amor ha muerto. Afortunadamente, existe una explicación. El amor hace que afloren sentimientos no resueltos. Un día no sentimos amados y al día siguiente sentimos repentinamente temor de confiar en el amor. Los dolorosos recuerdos de ser rechazados comienzan a emerger cuando nos enfrentamos al hecho de tener que confiar y aceptar el amor de nuestra pareja. Cada vez que nos amamos mas a nosotros mismos o somos amados por otros, los sentimientos reprimidos tienden a surgir y a eclipsar temporalmente nuestra conciencia afectuosa. Surgen para recibir alivio y para liberarse. Podemos tornarnos repentinamente irritables, críticos, resentidos, exigentes, aturdidos, enojados o podemos colocarnos a la defensiva. Los sentimientos que no pudimos expresar en nuestro pasado inundan súbitamente nuestra conciencia cuando gozamos de la seguridad de sentir. El amor ablanda nuestros sentimientos reprimidos y gradualmente dichos sentimientos no resueltos comienzan a emerger en nuestra relación. Es como si sus sentimientos no resueltos esperaran hasta que uno se siente amado, y luego emergieran para recibir alivio. Todos nos movemos con un manojo de sentimientos no resueltos, las heridas de nuestro pasado que yacen adormecidas en nosotros, hasta que llega el momento en que nos sentimos amados. Cuando nos sentimos seguros de nosotros mismos, nuestros sentimientos de dolor emergen. Si podemos enfrentar con éxito dichos sentimientos, nos sentiremos entonces mucho mejor y animaremos nuestro potencial creativo y afectuoso. Sin embargo, si iniciamos una pelea y culpamos a nuestra pareja, en lugar de resolver nuestro pasado, no hacemos más que perturbarnos y luego reprimir nuevamente los sentimientos. COMO EMERGEN LOS SENTIMIENTOS REPRIMIDOS El problema es que los sentimientos reprimidos no emergen diciendo: “Hola, somos tus sentimientos no resueltos del pasado”. Si sus sentimientos de abandono o rechazo de la niñez comienzan a emerger, se sentirá entonces abandonado o rechazado por su pareja. El dolor del pasado se proyecta en el presente. Las cosas que normalmente no serían tan importantes, provocan mucho dolor. Durante años hemos reprimido nuestros sentimientos de dolor. Un día, nos enamoramos, y el amor nos hace sentir lo suficientemente seguros como para abrirnos y tomar conciencia de nuestros sentimientos. El amor nos abre y comenzamos a sentir nuestro dolor. POR QUE LAS PAREJAS PUEDEN PELEARSE EN LAS BUENAS ÉPOCAS Nuestros sentimientos del pasado emergen repentinamente no justo en el momento en que nos enamoramos sino en otros momentos, cuando nos sentimos realmente bien, felices o afectuosos. En esos momentos positivos, las parejas pueden pelearse en forma inexplicable cuando se supone que deberían sentirse felices. Por ejemplo, las parejas pueden pelearse cuando se mudan a una nueva casa, cuando la redecoran, cuando asisten a una graduación, a una celebración religiosa o a una boda, cuando reciben regalos, cuando se van de vacaciones o de paseo, cuando terminan un proyecto, celebran Navidad o el Día de Acción de Gracias, cuando deciden cambiar un hábito negativo, comprar un auto nuevo, efectuar un cambio positivo de carrera, cuando ganan a la lotería, cuando hacen mucho dinero, cuando deciden gastar mucho dinero o hacer el amor. En todas esas ocasiones especiales uno de los miembros de la pareja o ambos pueden llegar a experimentar repentinamente humores y reacciones inexplicables; la perturbación tiende a surgir ya sea antes, durante o justo después de dicha ocasión. La revisión de la lista de ocasiones especiales arriba enunciada puede resultar muy reveladora y uno puede reflexionar en la manera en que sus padres pudieron haber reaccionado en esas oportunidades así como en la manera en que uno mismo ha reaccionado en dichas ocasiones y en el marco de sus relaciones. EL PRINCIPIO DE 90 / 10 Al comprender la manera en que los sentimientos no resueltos del pasado emergen en forma periódica, resulta fácil comprender por que podemos sentirnos tan heridos por nuestra pareja. Cuando nos sentimos perturbados, cerca de 90 por ciento de la perturbación se relaciona con nuestro pasado y no tiene nada que ver con lo que pensamos que nos esta perturbando. En general, solo aproximadamente 10 por ciento de nuestra perturbación se relaciona con la experiencia presente. Veamos un ejemplo. Si nuestra pareja se muestra un poco crítica, puede herir nuestros sentimientos. Pero como somos adultos, somos capaces de comprender que no tiene la intención de ser crítica o quizás vemos que tuvo un mal día. Esta comprensión hace que su crítica no resulte demasiado perjudicial. No lo tomamos en forma personal. Pero otro día su crítica es muy dolorosa. Ese día nuestros sentimientos del pasado están emergiendo. Como resultado de ello somos más vulnerables a la crítica de nuestra pareja. Duele mucho porque de niños fuimos criticados severamente. La crítica de nuestra pareja duele más porque pone en evidencia nuestro doloroso pasado. De niños no éramos capaces de entender que éramos inocentes y que la negatividad de nuestros padres era problema de ellos. En la niñez nos tomamos toda crítica, todo rechazo y toda culpa en forma personal. Cuando emergen nuestros sentimientos no resueltos de la niñez, podemos interpretar con facilidad los comentarios de nuestra pareja como si fueran el producto de la crítica, el rechazo y la culpa. Mantener una conversación adulta en esos momentos resulta difícil. Todo es malinterpretado. Cuando nuestra pareja parece crítica, 10 por ciento de nuestra reacción se relaciona con su efecto sobre nosotros y 90 por ciento se relaciona con nuestro pasado. Imagine que alguien golpea un poco su brazo o se da la cara suavemente contra usted. No duele mucho. Ahora imagine que tiene una herida abierta o inflamada y alguien comienza a golpearla y choca contra usted. Duele mucho más. Del mismo modo, si los sentimientos no resueltos están emergiendo, estaremos excesivamente sensibles a los golpes normales. Al principio de una relación podemos no ser tan sensibles. A nuestros sentimientos del pasado les lleva tiempo emerger. Pero cuando finalmente lo hacen, reaccionamos en forma diferente ante nuestra pareja. En la mayoría de las relaciones, el 90 por ciento de lo que nos esta perturbando no resultaría perturbador si nuestros sentimientos no resueltos del pasado no emergieran. COMO APOYARNOS MUTUAMENTE Cuando el pasado de un hombre emerge, generalmente él se dirige hacia su cueva. En esos momentos se muestra excesivamente sensible y necesita mucha aceptación. Cuando el pasado de una mujer emerge, su autoestima se hace pedazos. Baja al pozo de sus sentimientos y necesita un cuidado afectuoso y tierno. Esta percepción lo ayuda a controlar sus sentimientos en el momento en que emergen. Si usted esta perturbado con su pareja, antes de enfrentarla escriba primero en un papel cuales son sus sentimientos. A través del proceso de escribir Cartas de Amor, su negatividad quedará automáticamente liberada y su doloroso pasado, aliviado. Las Cartas de Amor lo concentran en el presente para poder responder a su pareja con confianza, aceptación, comprensión y condescendencia. El hecho de comprender el principio 90 / 10 también ayuda cuando su pareja reacciona con fuerza contra usted. Al saber que esta recibiendo la influencia del pasado, uno puede mostrar mayor comprensión y apoyo. Nunca le diga a su pareja, cuando pareciera que sus viejos sentimientos están emergiendo, que exagera. Ese tipo de comentario duele aun más. Si uno golpeara a alguien justo en el medio de una herida no le diría que esta exagerando en su reacción. El hecho de comprender el surgimiento de los sentimientos del pasado nos da una mayor comprensión de por que nuestras parejas reaccionan en la forma en que lo hacen. Forma parte de su proceso de curación. Deles cierto tiempo para calmarse y volver a concentrarse. Si resulta demasiado difícil escuchar los sentimientos de su pareja, aliéntela a que le escriba una Carta de Amor antes de hablar acerca de lo que es tan perturbador. UNA CARTA DE ALIVIO El hecho de comprender la manera en que su pasado afecta sus reacciones presentes lo ayuda a aliviar sus sentimientos. Si su pareja lo ha perturbado de alguna manera, escríbale una Carta de Amor y mientras lo hace pregúntese cuál es la relación de esa reacción con su pasado. Mientras escribe puede llegar a percibir el surgimiento de recuerdos del pasado y notar que esta realmente enojado con su propia madre o padre. En ese momento siga escribiendo pero dirija ahora la carta a su padre. Luego escriba una Carta de Respuesta. Comparta esa carta con su pareja. A esta le gustará escuchar su carta. Suena bien cuando su pareja asume la responsabilidad del 90 por ciento de su dolor que proviene del pasado. Sin esta comprensión de nuestro pasado, tendemos a echarle la culpa a nuestra pareja, o por lo menos esta se siente acusada. Si desea que su pareja se muestre más sensible ante sus sentimientos, déjela experimentar los dolorosos sentimientos de su pasado. Estará entonces en condiciones de comprender su sensibilidad. Las Cartas de Amor son una excelente oportunidad para hacerlo. UNO NUNCA ESTA PERTURBADO POR LA RAZÓN QUE PIENSA A medida que escriba Cartas de Amor y analice sus sentimientos comenzará a descubrir que en general uno se siente perturbado por razones distintas de las que pensó originalmente. Al experimentar y sentir las razones más profundas, la negatividad tiende a desaparecer. De la misma manera en que súbitamente nos atrapan las emociones negativas, también podemos liberarlas en forma repentina. Veamos algunos ejemplos: 1. Una mañana, Jim se despertó molesto con su pareja. Cualquier cosa que hiciera lo perturbaba. Cuando le escribió una Carta de Amor descubrió que en realidad estaba enojado con su madre por ser tan dominante. Dichos sentimientos estaban emergiendo, de manera que escribió una breve Carta de Amor a su madre. Para hacerlo imaginó haber regresado a la época en que se sentía controlado. Después de haber escrito la carta ya no se sintió enojado con su pareja. 2. Después de unos meses de haberse enamorado, Lisa comenzó a criticar a su pareja. Cuando escribió una Carta de Amor descubrió que en realidad sentía miedo de no ser lo suficientemente buena para él y también miedo de que él ya no se interesara por ella. Al tomar conciencia de sus temores más profundos, comenzó nuevamente a experimentar sus sentimientos de afecto. 3. Después de haber pasado juntos una noche romántica. Bill y Jean tuvieron una terrible pelea al día siguiente. Comenzó cuando Jean se enojó un poco con él por haberse olvidado de hacer algo. En lugar de mostrar su habitual personalidad comprensiva, Bill sintió que quería el divorcio. Más tarde, cuando este escribió una Carta de Amor se dio cuenta de que en realidad tenía miedo de que lo abandonaran. Recordó como se sentía de niño cuando sus padres discutían. Escribió una carta a sus padres, y de repente sintió nuevamente afecto hacia su esposa. 4. El marido de Susan, Tom estaba ocupado tratando de entregar un trabajo a tiempo. Cuando él regresó a casa, Susan se sintió extremadamente resentida y enojada. Una parte de ella comprendió la tensión soportada por Tom, pero emocionalmente ella seguía enojada. Mientras le escribía una Carta de Amor, ella descubrió que estaba enojada con su padre por haberla dejado sola con su madre, que la maltrataba. De niña se había sentido impotente y abandonada y dichos sentimientos estaban resurgiendo en busca de alivio. Escribió una Carta de Amor para su padre y de repente dejó de estar enojada con Tom. 5. Rachel se sentía atraída hacia Phil hasta que este le dijo que la amaba y que quería comprometerse. Al día siguiente, su humor cambió repentinamente. Comenzó a experimentar muchas dudas y su pasión desapareció. Cuando ella le escribió una Carta de Amor descubrió que estaba enojada con su padre por ser tan pasivo y por perjudicar a su madre. Después de haber escrito una Carta de Amor para su padre y de haber liberado sus sentimientos negativos, se sintió nuevamente atraída hacia Phil. Cuando comience a practicar con las Cartas de Amor, no siempre podrá experimentar recuerdos y sentimientos del pasado. Pero cuando se abra y penetre más profundamente en sus sentimientos, se dará cuenta de que cuando este realmente perturbado lo esta también por algo de su pasado. LA REACCIÓN DE RESPUESTA RETRASADA Así como el amor puede hacer surgir nuestros sentimientos no resueltos del pasado, lo mismo ocurre cuando uno obtiene lo que quiere. Recuerdo la ocasión en que me enteré de esto por primera vez. Hace muchos años, cierto día quise tener relaciones sexuales con mi pareja, pero ella no estaba de humor. Lo acepté internamente. Al día siguiente hice nuevas insinuaciones y ella seguía sin estar interesada. Esta situación se siguió repitiendo todos los días. Después de dos semanas comencé a sentirme resentido. Pero en esa época de mi vida no sabía como comunicar mis sentimientos. En lugar de hablar acerca de ellos y de mi frustración, seguí simulando que todo estaba bien. Estaba sofocando mis sentimientos negativos y tratando de mostrarme afectuoso. Durante dos semanas mi resentimiento continuó creciendo. Hice todo lo que pude para complacerla y hacerla feliz, mientras internamente me sentía resentido por su rechazo. Después de dos semanas salí y le compré un hermoso camisón. Lo traje a casa y esa noche se lo di. Ella abrió la caja y se sintió felizmente sorprendida. Le pedí que se lo probara. Me respondió que no estaba de humor. En ese momento decidí renunciar. Me olvidé del sexo. Me sepulté en el trabajo y renuncié a mi deseo sexual. Al reprimir mis manifestaciones de resentimiento hice que en mi mente todo pareciera estar bien. Sin embargo, dos semanas más tarde, cuando regresé a casa del trabajo, ella había preparado una comida romántica y tenía puesto el camisón que yo le había comprado dos semanas antes. Las luces estaban bajas y se escuchaba una música suave de fondo. Pueden imaginar mi reacción. De repente experimenté una ola de resentimiento. Sentí dentro de mí: “Ahora tendrás que sufrir durante dos semanas”. Todo el resentimiento que yo había reprimido durante las últimas cuatro semanas estaba emergiendo repentinamente. Después de hablar acerca de estos sentimientos me di cuenta de que su disposición para darme lo que yo había querido había liberado mis viejos resentimientos. CUANDO LAS PAREJAS EXPERIMENTAN REPENTINAMENTE SU RESENTIMIENTO Comencé a observar esta pauta de comportamiento en muchas otras situaciones. En mi práctica de asesoramiento, también note dicho fenómeno. Cuando un miembro de una pareja finalmente se mostraba dispuesto a llevar a cabo un cambio para mejorar, el otro se tornaba repentinamente indiferente y dejaba de mostrar aprecio. En cuanto Bill se mostraba dispuesto a darle a Mary lo que había estado pidiendo, esta manifestaba una reacción de resentimiento como: “Bueno, es demasiado tarde” O “¿Y que?”. He aconsejado muchas veces a parejas que han estado casadas por más de veinte años. Sus hijos han crecido y dejado el hogar. De repente la mujer quiere el divorcio. El hombre se despierta y se da cuenta de que quiere cambiar y obtener ayuda. Cuando comienza a efectuar cambios y a darle el amor que ella había estado deseando durante veinte años, esta reacciona con frío resentimiento. Es como si quisiera que él sufriera durante veinte años tal como lo hizo ella. Afortunadamente este no es el caso. A medida que siguen compartiendo los sentimientos y él escucha y comprende hasta que punto él la ha desatendido, ella se vuelve gradualmente más receptiva a los cambios de su marido. Esto también puede ocurrir a la inversa: un hombre quiere irse y la mujer se muestra dispuesta a cambiar, pero él se resiste. LA CRISIS DE LAS EXPECTATIVAS RECIENTES Otro ejemplo de la reacción retrasada tiene lugar a nivel social. En sociología se lo llama crisis de las expectativas crecientes. Ocurrió en los años 60 durante la presidencia de Jonson. Por primera vez las minorías recibían más derechos que nunca. Como resultado, se produjeron explosiones de ira, revueltas y violencia. Todos los sentimientos raciales reprimidos quedaron repentinamente liberados. Este es otro ejemplo de sentimientos reprimidos que emergen. Cuando las minorías sintieron un mayor apoyo, experimentaron una oleada de resentimiento e ira. Los sentimientos no resueltos del pasado comenzaron a surgir. Una reacción similar se esta produciendo ahora en los países en que el pueblo finalmente se libera de los gobernantes prepotentes. PORQUE LA GENTE SANA PUEDE NECESITAR ASESORAMIENTO Cuando crece la intimidad en sus relaciones, aumenta el amor. Como resultado de ello, ciertos sentimientos más profundos y dolorosos emergerán y tendrán que ser aliviados; sentimientos profundos como la vergüenza y el temor. Como en general no sabemos enfrentar esos sentimientos dolorosos, quedamos paralizados. Para aliviarlos tenemos que compartirlos, pero tenemos demasiado miedo o vergüenza de revelar lo que estamos sintiendo. En esos momentos podemos sentirnos deprimidos, ansiosos, aburridos, resentidos o simplemente agotados sin ninguna razón aparente. Son todos síntomas de que esos sentimientos están emergiendo y están quedando bloqueados. Instintivamente uno querrá escapar del amor o aumentar sus adicciones. Ese es el momento de trabajar con sus sentimientos y de no escapar. Cuando emergen ciertos sentimientos profundos, le convendrá obtener la ayuda de un terapeuta. Cuando ciertos sentimientos profundos emergen, proyectamos nuestros sentimientos en nuestra pareja. Si no nos sentimos seguros de expresar nuestros sentimientos a nuestros padres o a una pareja anterior, de repente no podemos contactarnos con nuestros sentimientos en presencia de nuestra pareja actual. En ese momento, por más apoyo que le preste su pareja, cuando usted este con ella no se sentirá seguro. Los sentimientos quedarán bloqueados. Se trata de una paradoja: por el hecho de sentirse seguro con su pareja, sus temores más profundos tienen la oportunidad de emerger. Cuando emergen uno tiene miedo y es incapaz de compartir lo que siente. Su temor puede incluso llegar a aturdirlo. Cuando esto sucede, los sentimientos que están emergiendo se paralizan. Ese es el momento en el que contar con un asesor o un terapeuta resulta inmensamente útil. Cuando uno esta con alguien sobre el que no proyecta sus temores, puede procesar los sentimientos que están emergiendo. Pero si solo esta con su pareja, puede sentirse aturdido. Esa es la razón por la que aun las relaciones muy afectuosas pueden necesitar inevitablemente la ayuda de un terapeuta. El hecho de participar en grupos de apoyo también produce ese efecto liberador. Estar con otros a quienes no conocemos íntimamente, pero que demuestran su apoyo, provoca una apertura que permite compartir nuestros sentimientos heridos. Cuando nuestros sentimientos no resueltos se proyectan en nuestra pareja, esta no puede ayudarnos. Todo lo que puede hacer es alentarnos a obtener apoyo. El hecho de comprender la manera en que nuestro pasado sigue afectando nuestras relaciones nos libera para aceptar el flujo y el reflujo del amor. Comenzamos a confiar en el amor y en su proceso de alivio. Para mantener viva la magia del amor tenemos que ser flexibles y adaptarnos a las progresivas y cambiantes estaciones del amor. LAS ESTACIONES DEL AMOR Una relación es como un jardín. Para tener éxito debe ser regada regularmente. Debe cuidársela especialmente tomando en cuenta las estaciones así como también cualquier fenómeno climático caprichoso. Deben sembrarse nuevas semillas y la maleza debe ser retirada. De la misma manera, a fin de mantener viva la magia del amor tenemos que comprender sus estaciones y alimentar las necesidades especiales del amor. LA PRIMAVERA DEL AMOR Enamorarse es como la primavera. Pensamos que seremos felices para siempre. No podemos imaginar que alguna vez dejaremos de amar a nuestra pareja. Es un tiempo de inocencia. El amor parece eterno. Es un tiempo mágico en que todo parece perfecto y funciona sin esfuerzo. Nuestra pareja parece ser la contraparte perfecta. Bailamos sin esfuerzo juntos en armonía y nos regocijamos de nuestra buena fortuna. EL VERANO DEL AMOR A lo largo del verano de nuestro amor nos damos cuenta de que nuestra pareja no es tan perfecta como pensamos y de que tenemos que trabajar en nuestra relación. No solo nuestra pareja es de otro planeta, sino que es también un ser humano que comete errores y de alguna manera es imperfecto. Surgen la frustración y la decepción, las malezas tienen que ser sacadas de raíz y las plantas necesitan un riego adicional bajo el sol cálido. Ya no es tan fácil dar amor y recibir el amor que necesitamos. Descubrimos que no siempre estamos felices y no siempre nos sentimos afectuosos. Esta situación no coincide con nuestra imagen del amor. Muchas parejas se decepcionan en esta etapa. No quieren trabajar en una relación. Esperan con falta de realismo que será primavera todo el tiempo. Le echan la culpa a su pareja y renuncian. No se dan cuenta de que el amor no siempre es fácil; a veces necesita un duro esfuerzo bajo el cálido sol. En la estación veraniega del amor, necesitamos estimular las necesidades de nuestra pareja así como pedir y obtener el amor que necesitamos. No ocurre en forma automática. EL OTOÑO DEL AMOR Como resultado de atender el jardín durante el verano, cosechamos los frutos de nuestro duro trabajo. Ha llegado el otoño. Es una época dorada, rica y satisfactoria. Experimentamos un amor más maduro que acepta y comprende las imperfecciones de nuestra pareja así como las propias. Es una época de acción de gracias y de participación. Al haber trabajado tanto durante el verano podemos relajarnos y gozar del amor que hemos creado. EL INVIERNO DEL AMOR Entonces el clima vuelve a cambiar y llega el invierno. Durante los meses fríos e infecundos del invierno, toda la naturaleza se repliega sobre sí misma. Es una época de descanso, reflexión y renovación. Es la época de las relaciones en que experimentamos nuestro propio dolor no resuelto o nuestra personalidad sombría. En ese momento caen nuestras restricciones y emergen nuestros sentimientos dolorosos. Es una época de crecimiento solitario en que tenemos que mirarnos más a nosotros mismos que a nuestras parejas en busca de amor y satisfacción. Es una época de soluciones. Es la época en que los hombres hibernan en sus cuevas y las mujeres se hunden hasta el fondo de sus pozos. Después de amarnos y aliviarnos a través del oscuro invierno del amor, la primavera regresa entonces inevitablemente. Una vez más recibimos la bendición de los sentimientos de esperanza y amor y de una abundancia de posibilidades. Basándonos en el alivio interior y en la búsqueda del alma de nuestro viaje invernal, estamos entonces en condiciones de abrir nuestros corazones y de sentir la primavera del amor. RELACIONES SATISFACTORIAS Después de estudiar esta guía para perfeccionar la comunicación y obtener lo que uno quiere en sus relaciones, usted esta bien preparado parta tener relaciones satisfactorias. Tiene buenas razones para sentirse esperanzado. Atravesará bien las estaciones del amor. He sido testigo de la transformación de la relación de miles de parejas, y algunas de ellas se produjeron literalmente de la noche a la mañana. Vienen un sábado a mi seminario de relaciones de fin de semana y a la hora de la cena del domingo están nuevamente enamorados. Al aplicar los conocimientos adquiridos a lo largo de la lectura de este libro y al recordar que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus, usted experimentará el mismo éxito. Pero quiero recordarle que el amor es estacional. En primavera es fácil, pero en verano insume mucho trabajo. En otoño puede llegar a sentirse muy generoso y satisfecho, pero en invierno se sentirá vacío. La información necesaria para atravesar el verano y trabajar en su relación se olvida con facilidad. El amor que siente en el otoño desaparece fácilmente en invierno. En el verano del amor, cuando las cosas se ponen difíciles y usted no esta recibiendo el amor que necesita, repentinamente puede olvidar todo lo que aprendió en este libro. En un instante, desaparece todo. Puede comenzar a echarle la culpa a su pareja y a olvidar como estimular sus necesidades. Cuando reina el vacío invernal, usted puede sentirse sin esperanzas. Puede culparse a sí mismo y olvidar como amar y estimularse a sí mismo. Puede dudar de sí mismo y de su pareja. Puede tornarse cínico y sentir una sensación de renuncia. Todo eso forma parte del ciclo. Todo es más oscuro antes del amanecer. Para tener éxito en nuestras relaciones debemos aceptar y comprender las diferentes estaciones del amor. A veces el amor fluye con facilidad y en forma automática; otras veces requiere cierto esfuerzo. A veces nuestros corazones están colmados y otras están vacíos. No tenemos que esperar que nuestra pareja se muestre siempre afectuosa o que incluso recuerde como serlo. Tenemos que darnos también a nosotros mismos ese regalo de comprensión y no pretender recordar todo lo que aprendimos sobre la manera de dar afecto. El proceso de aprender requiere no solo escuchar y aplicar sino también olvidar y luego recordar nuevamente. A lo largo de este libro usted aprendió cosas que sus padres no pudieron enseñarle. Ellos no sabían. Pero ahora que usted sabe, por favor sea realista. Dése permiso para seguir cometiendo errores. Muchas de las nuevas ideas que ha adquirido serán olvidadas por un tiempo. La teoría de la educación señala que para aprender algo necesitamos escucharlo doscientas veces. No podemos esperar que nosotros (o nuestra pareja) recordemos todos los nuevos conocimientos de este libro. Debemos ser pacientes y apreciar cada pequeño paso hacia delante. Lleva tiempo trabajar con esas ideas e integrarlas a su vida. No solo tenemos que escucharlas doscientas veces sino que necesitamos también desaprender lo que hemos aprendido en el pasado. No somos niños inocentes que intentan aprender la manera detener relaciones satisfactorias. Hemos sido programados por nuestros padres, por la cultura en que hemos crecido y por nuestras propias experiencias pasadas. El hecho de integrar esta nueva sabiduría de tener relaciones afectuosas constituye un nuevo desafío. Usted es un pionero. Esta viajando en un nuevo territorio. Es posible que a veces se pierda. Es posible que a veces sea su pareja la que se pierda. Utilice esta guía como un mapa que lo conducirá a través de tierras inexploradas una y otra vez. La próxima vez que se sienta frustrado con el sexo opuesto, recuerde que los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus. Aun cuando no recuerde nada más de este libro, si solo recuerda que somos diferentes eso le permitirá ser más afectuoso. Al descargar gradualmente sus opiniones y censuras y al pedir en forma persistente lo que quiere, usted puede crear las relaciones afectuosas que desea, necesita y merece. Tiene mucho para esperar. Deseo que pueda seguir creciendo en el amor y la luz. Gracias por permitirme marcar una diferencia en su vida. FIN * * * Este libro fue digitalizado para distribución libre y gratuita a través de la red Revisión y Edición Electrónica de Hernán. Rosario - Argentina 11 de Marzo 2003 – 02:00