Preparación
Dejar
a remojo los frijoles toda la noche. Poner en una cazuela grande,
cubrir con agua, agregar la cebolla, los ajos y el perejil, y
cocinar hasta que estén tiernos. Si has encontrado epazote, cosa
poco menos que milagrosa fuera de México, enhorabuena y añade
una buena pizca. La sal se añade en el último momento, porque
endurece los "pellejos".
Escurrir bien los frijoles de todo el caldo y pasarlos a una sartén
grande con un chorrito de aceite de oliva. Ahora toca hacerlos
durante un buen rato para que se evapore todo su caldo, mientras
los vamos machacando con un tenedor. Los frijoles estarán listos
cuando sean como un puré muy espeso y con tropezones (así que
prohibido utilizar el pasapurés).
Nota: La cocción de los frijoles tarda unas dos horas en
olla tradicional. Si utilizas la express, el tiempo se reduce
a 45 minutos, y a unos 20 en la rápida.
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