1.
Introduce la cobertura de chocolate y la manteca de cacao en
un frasco, cierra. Somete a baño María el frasco hasta que se
derritan ambos ingredientes.
2. Toma el frasco con un trapo o guante de algodón y
vacía inmediatamente en moldes de plástico. Si empleas capasillos
no será necesario desmoldar ni usar papel aluminio o celofán.
En este momento puedes adicionar las semillas de tu preferencia.
3.Coloca los moldes en refrigeración hasta que se solidifique
el chocolate. Desmolda y envuelve en papel aluminio (si lo requiere),
o guarda en un recipiente con tapa
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