A propósito del eructo del General
QUE LOS ÁRBOLES NO DEJEN VER EL BOSQUE...
Esta parece ser la orden dada a los medios de comunicación.
| La guerra mediática y mediatizadora en la que nos han metido
quienes quieren tomar el control del país, tiene como fin borrar
todo indicio de realidad de todo cuanto ocurre en Venezuela, para ello
cuentan con poderosos laboratorios de guerra sucia y con la complicidad
de intelectuales y de profesionales universitarios que no quieren aceptar
que ha llegado la hora de pensar en un protagonismo diferente, el de los
excluidos de siempre, es decir el del pueblo y de un importante sector
de la clase media que ha osado soñar con un mundo organizado en
valores y principios como solidaridad, participación, equidad, democracia
participativa y justicia social.
El caso del eructo del General es un buen ejemplo para mostrar que la realidad ha venido siendo sustituida por una parte de ella o como dice aquella conocida frase, se muestran los árboles pero se oculta el bosque. Lo que es real es que desde el dos de diciembre aquí se decretó el más terrible boicot al funcionamiento del país de cual se tenga memoria. Se secuestraron los insumos fundamentales para el desarrollo normal de la vida del país, comenzaron cerrando tiendas de expendio, se continuó con el cierre de fabricas y empresas productoras, se impidió que productos de la cesta básica llegaran a la población y por si esto fuera poco, se inició el sabotaje de la principal industria del país para producir un caos por falta de combustible y derivados y cerrar la principal fuente de ingresos de divisas al país. Estos hechos de extrema gravedad han sido sistemáticamente silenciados y ocultados por los medios de comunicación y en contraposición se han dedicado durante todos este tiempo (ya lo venían haciendo) a mostrarle al país y al mundo aspectos distorsionados de la realidad nacional, como el que ocurrió con el eructo del General, con el cual pretenden ocultar esta vez dos aspectos de suma importancia: El acaparamiento criminal de productos de la dieta básica y de consumo de los venezolanos y el derecho, o mejor dicho, la obligación que tiene el Estado de hacer cumplir la Ley violada sistemáticamente por quienes decretaron y ejecutaron este boicot a la vida del país. Pero la intención de ocultar el bosque llega más lejos, también pretenden ocultar con un eructo el hecho aprobado y esperado por la mayoría de la población venezolana, víctima del boicot; que por primera vez, sin miedo a la manipulación mediática, el Gobierno comenzó ejercer la defensa de la población como es su obligación, tal como lo dijo el General del eructo, el pueblo le da el poder a los gobernantes para que lo ejerzan en beneficio del propio pueblo. La guerra mediática ha servido para ocultar la realidad, ha servido
para crear un clima de violencia y de zozobra, ha tergiversado el significado
de la democracia y ha alentado al desconocimiento de la Ley y de los gobernantes
legítimamente establecidos, nuevamente amparándose en su
política informativa, cuyo objetivo es no dejar ver el bosque, para
mostrar sólo y de manera sesgada aspectos de la realidad. Negando
que detrás de toda esta crisis se ocultan intereses locales y foráneos
que pretenden seguir usufructuando la inmensa cantidad de recursos que
les ha brindado el manejo de la industria petrolera y la falta de control
gubernamental y popular sobre negocios realizados a la sombra y en contra
del interés nacional.
Nelson Pulido M. Investigador, Universidad de Los Andes MSc. Ciencias Políticas E-mail: [email protected]
|