UNIVERSIDAD
La Universidad es universalidad,
pluralidad, libertad, igualdad, fraternidad y democracia. Es una Institución
para el cultivo de las ciencias, el arte y las humanidades. Es una comunidad de
intereses espirituales que reúne a profesores y estudiantes en la tarea de
buscar la verdad, incrementar el acervo cultural y afianzar los valores
trascendentales del hombre. Es una Institución para la discusión, la crítica,
la confrontación de ideas, la creación, el estudio, la búsqueda del
conocimiento y la realización.
La Universidad es una Institución social y
de la sociedad; por ello, está influenciada por ella e influye sobre ella. La
sociedad le ha asignado las importantísimas tareas de, realizar una función
rectora en la educación, la cultura y la ciencia y de colaborar en la
orientación de la vida del país. Ello implica, que la universidad debe opinar y
actuar en forma consensual, en la formación del ciudadano, su
profesionalización, el sistema educativo, los problemas regionales, nacionales
y universales y debe contribuir con sus soluciones.
La Universidad es una Institución cultural, en ella se estimula el cultivo de
las ciencias, el arte y las humanidades. Su producción es una contribución al
acervo cultural de la sociedad y al conocimiento del mundo en que vivimos; la
institución debe establecer un mecanismo de difusión, de ese saber y creación,
generados en su seno y dirigirlo a esa sociedad de la cual forma parte.
La Universidad es un órgano rector de la
educación y en ese sentido debe opinar e influir, sobre el sistema educativo
nacional y las políticas educativas de Estado. Debe vigilar la programación de
medios de comunicación en todas sus formas, actuar sobre ellos y confirmar su
adecuación, a los valores ciudadanos constitucionales.
La Universidad es un centro para la
crítica, la discusión y la confrontación de ideas, en ese sentido es abierta a
todas las corrientes del pensamiento, es plural en lo político, étnico y
religioso, y es autónoma y democrática para el libre pensamiento, la libre expresión
y para el libre ejercicio de las libertades ciudadanas.
Para cumplir con su misión (ejercida a
través de la docencia, investigación y extensión) y garantizar su
perdurabilidad, la institución delega físicamente sus funciones, en una
comunidad de profesores y estudiantes, ciudadanos de la nación, con altos
valores morales y humanos (justicia, libertad, solidaridad, igualdad,
fraternidad, patriotismo), disciplina, dedicación, vocación de servicio y un
alto espíritu de superación.
La universalidad de la institución,
implica la múltiple interacción, el intercambio interinstitucional, las
programaciones conjuntas, complementarias, múltiples, ello, con la finalidad de
elevar el nivel académico institucional y enriquecerla culturalmente. Para
máxima eficiencia del acto docente, se requiere, además de la competencia del
profesor, un ambiente apropiado para el acto, acceso a la literatura, servicios
estudiantiles y de apoyo docente, eficientes.
La actividad científica, humanística y
artística, tal como se ha mencionado, se ejerce a través de la docencia,
investigación y extensión universitaria; este conjunto de actividades,
constituyen los fundamentos universitarios e identifican a la institución como
tal, de modo que, el cumplimiento de la misión universitaria, solo será
posible, en un ambiente científico, de trabajo, de libertad y en democracia. La
actividad administrativa, es innata a la institucionalidad y tiene como único
objetivo, servir de apoyo al ejercicio académico.
Adicionalmente
a la misión fundamental universitaria, resumida en la búsqueda de la verdad, el
cultivo de las ciencias, el arte, las humanidades y el afianzamiento de valores
humanos, y como consecuencia de su evolución y el desarrollo social, le
corresponde también asumir a la institución universitaria, las actividades
adicionales de formación de recursos humanos profesionales, en las distintas
áreas del saber, y la prestación de servicios derivados del ejercicio de estas
profesiones.
La
calidad de estos servicios depende fundamentalmente de la calidad y óptimo cumplimiento
de la misión fundamental universitaria y ello debe estar presente en todo
ejercicio de planificación y desarrollo institucional. La ejecución de estas
actividades complementarias debe ser realizada, en consecuencia, sin menoscabo
de esa misión fundamental.
En
el marco de estas nuevas tareas, la universidad debe formar entonces, médicos,
odontólogos, farmaceutas, ingenieros, arquitectos, poetas, escritores,
biólogos, abogados, etc., con una alta formación académica y altos principios
éticos y morales. Deben ser ciudadanos profesionales.
Estos
profesionales cumplirán posteriormente una función social, mientras que la institución,
a través de sus actividades de extensión, debe ofrecer una atención directa a
su comunidad. En ese sentido, cada una de las facultades universitarias debe
incorporar en sus programaciones anuales, actividades y proyectos de extensión,
enmarcados dentro de lo que son sus actividades propias. Las programaciones de
pasantías y tesis de grado son apropiadas y recomendables en muchos casos, para
su incorporación en este servicio. Es necesario corregir, cualquier desviación
de los fines institucionales, en forma de empresas, servicios y otras
actividades, que buscando la generación de ingresos propios para la
institución, la distraen de sus fundamentos. En muchos casos, estas supuestas
actividades generadoras de recursos, terminan convirtiéndose en consumidoras
del presupuesto universitario.
Es
obvia una situación vigente en nuestro país, consecuencia de una falta de
diversificación en la educación (recordemos que mas bien se han estrechado las
posibilidades, con la eliminación de escuelas técnicas y normales, en años
anteriores) y es la aspiración de todo venezolano por una carrera
universitaria, ello ha traído también como consecuencia la proliferación de
institutos llamados universitarios, que distan bastante del cumplimiento de las
mínimas condiciones requeridas para tal fin. Instituciones que no realizan
investigación científica, no deben ser nombradas como universitarias y con
menos razón, ser autorizadas para funcionar como tales.
Es
necesaria la diversificación en la educación; son muchas, necesarias y útiles,
las profesiones no universitarias y tal vez, una seria revisión en nuestras
instituciones, pudiera reubicar fuera de la universidad, carreras estrictamente
profesionales, que no requieren para su desarrollo de la investigación
científica. Es obvia la crisis que vive nuestra sociedad, ante la necesidad de
técnicos, peritos, maestros, servicios, etc., competentes. En la independencia de una nación, es factor
importante, la preparación masiva de su gente y la competencia de sus
trabajadores, obreros especializados, técnicos y el resto de sus profesionales,
y ello, en forma equivocada (intencional o no) no se resuelve, tal como ha
ocurrido, con una concentración de sus
jóvenes en una institución que por tal motivo, termina siendo deformada y
mediocre.
La solución de problemas serios en
investigación, de interés nacional, por parte de las universidades, son tareas
prioritarias a ser asumidas; sin embargo, en la mayoría de los casos, se
requiere de financiamiento adicional externo y es probable que no se tenga una
solución con la premura deseada. El éxito en investigación no puede ser
predicho, aunque si intuido. JOKK