| Quisiera una familia feliz y sana,
con unos padres amorosos, cariñosos, comprensivos, solidarios, respetuosos
y justos. Quisiera abuelitos que me consientan, hermanitos y primitos para
jugar, conversar, acompañarnos y de vez en cuando hacer travesuras.
Quisiera vivir en un medio, de respeto y solidaridad. Que la comunidad nos considerara a todos, sus niños y nos defendieran y protegieran. Que no nos involucraran en sus problemas de adultos y que estos no influyeran en su actitud hacia nosotros. Quisiera ir y no que me mandaran a la escuela. A una escuela bonita, de ambiente agradable, que me brinde paz, tranquilidad y seguridad. Quisiera paredes decoradas con dibujos, pinturas, cuadros y tapetes, agradables a la vista, relajantes y tal vez formativos. Quisiera un salón de clases, que no fuera tan inhóspito, igualmente decorado. Un gran mapa mundi por aquí, un mapa de Venezuela por allá, una lámina de flores Venezolanas de este lado y de animales Venezolanos del otro. Y como es de esperar, unos banquitos cómodos para el trabajo. Quisiera una maestra (o un maestro), cariñoso, respetuoso y comprensivo. Que ejerza su autoridad, pero no sea autoritario. Que sea firme, pero no intransigente y déspota. Que sea capaz de reconocer sus fallas y limitaciones, cuando sea el caso, y las asuma con valentía. Que esté consciente de sus problemas, sus amarguras, sus fracasos y no los haga nuestros, o nos haga responsables por ello. Quisiera unas clases agradables, quisiera aprender jugando; viendo películas, diapositivas, láminas; visitando museos, parques, monumentos; presenciando representaciones teatrales, bailes y otros espectáculos. Quisiera que me enseñaran muy bien a leer y escribir, para no ser luego un profesional analfabeta. Eso si, con materiales y textos que no sean tan aburridos y que el camino hacia esos escritos áridos y pesados, que utilizan los adultos, sea progresivo. Quisiera tener una biblioteca equipada en mi escuela y que crearan en mí un hábito de lectura. Quisiera aprender desde muy temprano, la consulta de la bibliografía, su lectura e interpretación, aunque sea en trozos muy simples. Que gran complemento sería, poder contar con el recurso actual de consulta por Internet. Quisiera aprender en mi escuela, principios morales, valores ciudadanos, nociones de soberanía y de patria. Quisiera aprender sobre el país en que nací, su geografía, su historia, su gente, su flora, su fauna, sus recursos, sus costumbres y su idiosincrasia. Quisiera que me inculcaran el amor por el prójimo, el amor por los animalitos, por las plantas y sus flores. Quisiera que despertaran en mí, desde muy temprano, el amor por la naturaleza y su protección; por mi país y su gente. Quisiera ser el centro del universo, para los habitantes de mi país; que pensaran y planificaran en función de mi futuro. Es decir, en función del futuro de las nuevas generaciones. Si yo fuera niña o niño, esta es la formación que quisiera recibir durante los primeros años de mi vida. Pero los adultos tienen ambiciones personales, grupales, partidistas y compromisos de otra índole, que los hace actuar de manera impersonal, egoísta, sectaria y antinacional. Su ambición, los haría incluso sabotear programas dirigidos hacia nosotros, los niños, y muchos no tendrían ningún escrúpulo, en traicionarnos. JOKK .
|