(Con el perdón de estos bellos
animalitos del mundo)
La traición al fundador del Cristianismo,
la asociamos al beso de Judas; no sería esa la única ni la
última traición. Posteriormente, parte de su mismo pueblo
lo traiciona, seguramente por la influencia mediática de los comunicadores
de la época, cuando otorga mas créditos al antisocial Barrabás,
a quien favorece con su liberación. El imperio Romano lograba de
esta manera, con el apoyo mediático y los serviles locales a sus
intereses, su objetivo de eliminar a este hombre, que quería conducir
a su pueblo a la liberación espiritual. La historia nos lo muestra
una y otra vez, la prosperidad imperial tiene su soporte en la miseria
y sometimiento de pueblos periféricos y no duda en eliminar a quién
o quienes osen liderizar a estos pueblos para su liberación. También
nos dice la historia, que estos imperios han caído una y otra vez,
a pesar de su poderío. El cristianismo es traicionado nuevamente,
cuando en el siglo III DC, Eusebius de Caesarea, teólogo de la corte
imperial de Constantino, formó una ortodoxa relación Iglesia/Estado,
el imperio cristiano, en el cual, el emperador cristiano aparece como el
representante de Dios en la tierra. Los teólogos ortodoxos entendieron
la coexistencia del emperador cristiano y la cabeza de la iglesia cristiana
como ‘armonía’. Esta armonía, otorgaba al emperador, además
del poder político y militar, el poder espiritual, a quien habría
de ser el verdugo de los pueblos, que supuestamente la iglesia cristiana
apoyaba, guiaba y atendía. Históricamente, la iglesia ha
estado del lado opresor, explotador y privilegiado (ojo, no así
muchos de sus pastores).
Pareciera ser que en nuestros días,
acá en Venezuela, se repite la historia del siglo III; un sector
del episcopado venezolano avala con su silencio, ante los hechos internacionales
y con su actuación Interna, las aspiraciones de Bush (en español,
maleza), desearían que tuviera máximos poderes, lo quisieran
convertir en nuestro máximo líder espiritual, traicionando
nuevamente al pueblo cristiano y a todo el pueblo venezolano, solamente
con el propósito de obtener algunas prebendas y privilegios (Roma
debería revisar el comportamiento de estos pastores). No pueden
ser buenos pastores, quienes conducen al rebaño a la madriguera
de lobos y es un miserable quien pide al lobo ser el pastor. En nuestro
país hay cuervos, con aquellas omnímodas túnicas negras
y cardenales con aquellas majestuosas coronillas (bonetes) y capas escarlata,
que recién se están enterando, que existe un pueblo que los
ha esperado por mucho tiempo y nunca llegaron, porque le dieron la espalda,
para ubicarse como es usual, del lado de la ‘salvación’ imperial,
del fascismo del Opus Dei cristiano, de la opresión, el sometimiento
y la apropiación de los bienes comunitarios. Estos pajarracos del
cristianismo tienen que estar tomando calmantes y somníferos, para
poder soportar el remordimiento de conciencia que les debe causar su posición
y actuación frente al pueblo que supuestamente guían. Tienen
que actuar en forma prejuiciada, para soportar sus propias mentiras, y
es así, que son capaces de ver al comunismo en nuestra constitución
bolivariana; ven una tiranía en el régimen democrático
que vivimos y ven a un dictador en el presidente Chávez. No asocian
al desempleo actual con el saboteo multimillonario del cual fueron partícipes;
consideran demócrata al decreto fascista y firman decretos en blanco.
Tienen el descaro de asociar la pobreza al control de cambios, cuando la
realidad nos dice, que la forma de vida que han llevado, de espaldas al
pueblo, de abundancia, derroche y privilegios, no les había permitido
darse cuenta del ochenta por ciento de pobreza que hemos tenido por muchos
años. ¡Oh Dios! ¿Habrá salvación para
estos hijos de la patria?
Ref. Encyclopaedia Británica.
JOKK
.
|