(Psicólogo
clínico)
Hoy
día, la angustia existencial se ha agudizado profundamente. No sólo
debemos enfrentar las eternas preguntas de ¿Quiénes somos?
¿Cuál es el objetivo de la vida? ¿Para qué
estamos aquí?...; sino que además, debemos enfrentarnos a
preguntas apremiantes como: ¿Es real la realidad? ¿A quién
creerle? A quien le creo ¿qué puedo creerle?
Décadas
atrás, podíamos sentirnos más confiados y seguros.
La palabra era respetada. El pan era pan y el vino era vino. Lo usual es
que un dictador era un dictador y era denominado como tal, lo mismo un
gobernante democrático. Hoy día, según en manos de
quien estén o por quién estén controlados los medios
un gobernante democrático puede aparecer virtualmente ante el público
como un dictador, o bien, un dictador puede aparecer en la sociedad del
espectáculo como un demócrata.
Así,
la red de fabricantes de “realidades” aún antes de que Chávez
comenzara a gobernar comenzó a forjar de él una imagen de
tirano y poco después de haber repetido y forjado esa idea era común
que en los medios se le calificará así, aunque no hubiese
un solo preso político, un torturado o un muerto. Lo que sorprende,
porque históricamente nos habían habituado durante los 40
años de seudo-democracia a que cuando a un presidente no le agradaba
lo que decían los medios, cualquiera podía correr la suerte
de “desaparecido” o de “clausurado”.Mientras
que durante los acontecimientos de 11, 12 y 13 de Abril del año
pasado, Carmona y su “coalición de buenos amigos”, a pesar de perseguir
los chavistas, detenerlos, torturarlos y matarlos (lea la prensa internacional
alternativa, no la que manipulan los gringos como CNN), llenaban, según
el escenario creado por los medios en manos de los “bravos del poder”,
“un vacío de poder”. Los muertos no contaban para los medios como
no fuera de tontos útiles, “víctimas necesarias” que tenían
valoraciones diferentes según si eran chavistas o de la “oposición”:
“se lo merecía” o “víctima de las hordas chavistas”, respectivamente.
Entonces, ¿muerto no es muerto? ¿Qué Valor tiene la
Vida para los dueños de los medios y para quienes dan la cara por
ellos? Ahora mismo, esa pregunta es válida. Cuando vemos “los reportajes
de la invasión (acciones militares) a Irak por parte de USA”. ¿Cómo
pueden sonreír ante el dolor ajeno? Hablan de gobiernos criminales,
pero de las masacres de Israel a los palestinos, ni siquiera abren la boca
para decir: “esta boca no es mía”.
Como
buenos psicópatas que siempre tratan de mantener una imagen de buenos
y que nadie los comprende, sino que los persiguen injustificadamente y
hasta se cortan las venas para mostrar una prueba de que así es,
los dueños de los medios y su “coalición de buenos amigos”,
montaron una comedia barata, según la cual los golpistas arrestados,
(por cierto muy pocos porque cuentan con la complicidad de un sector del
Poder Judicial, que es igual a ellos), eran “perseguidos políticos”,
en ningún modo golpistas.
Los
medios interesados e involucrados durante el golpe de estado no informaron
qué estaba pasando realmente. Voltearon la cámara para otra
parte, pusieron programación normal y mostraron una “realidad nacional”
tranquila, mientras la “policía aliada” cometía atropellos
inimaginables ¿Mentiras? ¡Claro, si los atropellos son contra
los chavistas, no son atropellos! “Había que acabar con ellos”.
Como era de esperarse de una mala comedia, el espectador sabía de
antemano qué venía a continuación si no lograban hacerse
con el poder: se declararían víctimas y que el “show de la
guerra contra el gobierno continúe”. ¡Naciones Unidas, Marines,
Comisión de Derechos Humanos, vengan a salvarnos!
¡Yo
lo vi! Sí, ¡yo lo vi con mis propios ojos por la televisión!
Le creo, en la televisión yo también seguía lo que
venían diciendo los medios. Pero, por favor, reflexione, ¿Qué
vio? ¿Coincidían las imágenes con lo que decían
los “reporteros” el 11 de Abril? Yo mismo quedé confundido por un
momento, pero al relajarme, entendí que las imágenes no correspondían
con lo que decía excitadamente la “reportera”.
Pero
es que yo lo veo a diario en la televisión, este gobierno es una
amenaza… A cada momento muestran esto, luego aquello, los críticos
y analistas…
Sí,
sí. Está bien. Pero yo lo invito a pensar. ¿Qué
vio? ¿Qué ha venido viendo? ¿Vio la realidad o le
mostraron la “realidad” que ellos querían que usted viera?
Por
favor, vamos a reflexionar sobre ello. Apele a su propia experiencia y
no me crea nada porque yo soy psicólogo. Seguramente, en oportunidades
diferentes ha usado una cámara fotográfica o de video, ¿verdad?
Bien, pregúntese, ¿Por medio de ellas recogió todo
el contexto de la situación? Si era, digamos, un cumpleaños
y le tomó una foto a un niño riendo, ¿eso significaba
que en ese mismo instante a 2 metros no podía haber un niño
llorando, que a 4 metros no pudiera haber dos niños cayéndose
a puños y que a 20 metros no pudiera estar entrando a casa de un
vecino un ladrón?
Supongamos
que usted me muestra al día siguiente las fotos de un cumpleaños
que se celebró en su casa el día anterior. Supongamos que
tomó unas 200 fotos y en ellas todas salían caras alegres.
¿Qué puedo inferir sobre cómo fue la fiesta a partir
de todas las fotos? ¿Qué me sugerirían? ¿Puedo
revivir o recrear confiablemente el contexto de la fiesta?
Vayamos
más allá. Supongamos que de las 200 fotos o en el video que
hizo, su esposa aparece en todo momento riéndose, ¿eso me
autoriza a pensar que su matrimonio anda bien? No, ¿verdad? Para
saberlo debería preguntarle. Pero y si usted no quiere que yo me
entere de que están en pleno proceso de divorcio, ¿apoyado
en las imágenes de las fotos no puede asegurarme que todo está
bien? ¿No son las fotos una prueba? ¿Tengo alguna manera
válida de desmentirlo por el momento?
Ahora
traslade esto mismo a los medios interesados. ¿Reflejan ellos la
realidad real o la realidad que ellos quieren que usted vea? ¿Pueden
o no hacerle creer, al menos por un tiempo, que el país se cae a
pedacitos y endilgarle la culpa a alguien o a un sector de la sociedad?
¿Pueden o no pueden hacerle creer que todo está bien gracias
a alguien o a un grupo? Es decir, ¿pueden o no pueden hacernos creer
cualquier cosa? Entonces, ¿hasta qué punto son confiables
las “realidades” de los medios interesados?
¿Es
posible que los medios le hagan creer a usted lo que ellos quieren que
crea? ¿Es posible hacerle que cambie de opinión y actúe
de cierta manera a través de ellos? ¿Es eso posible al menos
en un grado significativo?
Usted
sabe que sí existe esa posibilidad y sabe que todos los días
usted hace algo parecido a lo que hacen los medios de comunicación
en sus relaciones con los demás.
¡Nosotros
los salvaremos!
Y,
¿qué tal si el emperador Jorge W. Mala Hierba (bush traduce
al español maleza, mala hierba) o si la supuesta oposición
venezolana quiere salvarnos, salvar al país?
Antes
de responder a esa pregunta es necesario que aclare lo siguiente. Los calificativos
que uso al referirme a la oposición no son de gratis. No
todo el que está en desacuerdo con el gobierno es terrorista, golpista,
corrupto, oportunista… Entre los que están en desacuerdo, hay muchas
personas que indistintamente de sus afiliaciones son seres humanos serios,
críticos, pensantes, éticos, que piensan en términos
de “todos nosotros” y no de “yo…, yo…, yo…; mi…, mi…, mi…; pa´ mi
todo, pa´ ti nada”. Para referirme a ese grupo de personas, yo no
uso ni usaría palabras como “adversarios”, “golpistas”, “terroristas”…
de algo, menos aún “enemigos de…”. Mi respeto a ellos.
Mientras
que si llamo a un sector de la “oposición” terroristas y golpistas,
es porque lo son por definición. Sus estrategias, sus complots,
sus manipulaciones, las consecuencias letales para el país de sus
actos, no se justifican con eufemismos ni volteando la realidad. Las personas
y las cosas son lo que son. Ellos sí hablan de “enemigos”, de “combatirlos”.
Ese sector no lucha por liberarnos de ningún mal, sino que sus ideas
nos crean nuevos males. No luchan por la libertad y la paz, como lo evidencia
su lenguaje (¿qué palabras y expresiones usan más?),
luchan por sacar a Chávez ¿Y después? Es una pelea
personal nunca vista antes, en la que nos quieren involucrar a todos.
Ese
sector declara la “guerra”, no simbólicamente, sino en serio. No
tiene proyecto que se le conozca para el país. En ese sector se
hallan delincuentes de la mayor variedad imaginable, los cuales en el pasado
fueron denunciados como tales por los medios que hoy no sólo los
absuelven, sino que además los ensalzan. Ahora tienen una “nueva
personalidad” fabricada por los Creadores de Mentiras a Domicilio LTD.
¿Con qué intenciones? ¿Por qué ahora son sus
aliados?
El
enemigo es una estrategia para dividirnos: “Divide al mundo
y vencerás”. Yo no quiero “vencer” a nadie. Yo quiero convivir en
la diversidad que es lo natural, no en la uniformidad, que además
de ser algo irreal, su intento es una táctica para dominar nuestras
mentes.
Volvamos
a la pregunta: ¿Qué pasaría si el emperador Mala Hierba,
como ya comenzó a hacerlo, quisiera liberar al mundo del Mal que
hay en él o si los golpistas de la oposición venezolana quieren
salvar al país?
Cada
vez que alguien me quiere salvar, lo confieso, salgo corriendo. De una
vez comienzo a hacerme una “catarata” de preguntas que quiero compartir
con usted y que puede usar, si así lo desea.
¿Por
qué los hombres “poderosos” de la economía y la política
me quieren salvar de una amenaza que aún no han podido demostrar
objetivamente? Me refiero a pruebas, no a imágenes, juegos de palabras,
eufemismos, groserías, comentarios, deducciones inválidas…
¿Por
qué últimamente son tan generosos cuando en su acción
cotidiana aumentan los precios de los productos que consumimos y la mayoría
de sus empleados están subpagados? ¿Por qué si son
tan buenos, nada más Venevisión despidió a 400 empleados
y les hicieron firmar su “renuncia voluntaria? Yo no entiendo.
¿Son
desinteresados los hombres de negocios y los políticos? Más
bien, no debemos preguntarnos ¿Qué negocio se traen entre
manos con eso de tumbar a Chávez? Por cierto, único propósito
que hacen evidente y que justifican como suficientemente válido
porque Chávez es el mismo Demonio.
¿Por
qué antes nunca se acordaron que en Venezuela existía un
80% de seres humanos que han vivido con sus orientaciones democráticas
en la indigencia? No puedo no preguntármelo, yo compartí
en un hospital psiquiátrico miles de horas con esos seres humanos
y le aseguro que no son chusma. Cuando se les trata como las mujeres y
hombres que son, son los seres más cálidos que uno pueda
conocer.
¿Por
qué si la cúpula (cerca de un 5% de la población)
siempre fue indiferente y fría, ahora se acuerda de nosotros y quiere
ser “nuestra amiga”? ¿Amiga? Yo no entiendo, ¿Será
que mientras dormía anoche, le cambiaron el significado a la palabra
amistad? Yo entiendo que un amigo es solidario. ¿Han mostrado solidaridad
con alguien durante y después del paro cínico o buscan “amortizar
las pérdidas” aumentando solidariamente los precios como un gesto
más del “sacrificio que todos debíamos hacer voluntariamente”
para “sacar a Chávez”?
Como
diría un italiano, ¿Qué raza de amigos son esos? ¿Qué
raza de Cristo es esa?
¿Cuál
es el beneficio de sacar a Chávez? Sí, seamos egoístas,
¿ya le dijeron en qué consisten los beneficios para usted
y cada uno de nosotros si sacamos a Chávez?
Perdone
mi ignorancia, pero que yo sepa no nos han explicado en qué consisten
los supuestos beneficios y más bien, toda la situación me
hace preguntarme: ¿Qué esconden? ¿Qué quieren
salvar? Y como dicen los detectives ¿Quién se beneficia con
el crimen?
Haga,
por favor, su propia investigación, todo cuanto he dicho lo puede
poner en duda. De hecho sería saludable que lo hiciera. Llegue a
sus propias conclusiones. Sea dueño de su propia verdad.