| La Autonomía Universitaria, esta
consagrada por la Constitución de la República Bolivariana
de Venezuela en su artículo109: "Las Universidades autónomas
se darán sus normas de gobierno, funcionamiento y administración
eficiente de su patrimonio, bajo el control y vigilancia de la ley. Se
establece la inviolabilidad del recinto universitario". Las universidades
son y existen para "dedicarse a la búsqueda del conocimiento, a
través de la investigación científica, humanística
y tecnológica para beneficio espiritual y material de la nación".
Con principios similares nació la Autonomía Universitaria hace 85 años fruto de la rebelión de los estudiantes de Córdoba, cuya proclama fue contra "las universidades que hasta entonces eran el refugio secular de los mediocres, la renta de los ignorantes, la hospitalización segura de los inválidos". "Las universidades eran casas mudas y de espaldas a las mayorías, a los cambios sociales, se fundaban en una especie de derecho divino del profesorado universitario, con una pavorosa indigencia de ideales, deseosos de captarse la buena voluntad del futuro Rector en las elecciones". La rebelión de los estudiantes se levantó "contra un régimen administrativo, contra un método docente, contra un concepto de Autoridad en beneficio de camarillas, la consigna era "hoy para ti, mañana para mi". Así nació la Autonomía Universitaria y el co-gobierno estudiantil, imbuida de los más nobles ideales de una juventud estudiosa, desinteresada y para aquel entonces pura, no estaba contaminada, no tenía el hedor del caucho quemado, sus armas eran los libros y el estudio que enseñan a vencer. Durante los años de vigencia de la Autonomía Universitaria, se han escrito páginas gloriosas, por el impulso de la ciencia, la tecnología y la cultura. Las universidades han concurrido eficazmente a la producción económica, a la orientación ideológica de la sociedad, han sido insobornables en la defensa de la soberanía nacional, defensa de las riquezas naturales y su explotación racional en beneficio de la nación. Pero también se han escrito y se están escribiendo páginas negras que empañan la Autonomía Universitaria. Es necesario señalar que actualmente las universidades, como en otros tiempos están de espaldas al drama de la realidad mundial y de la América Latina en general y de nuestro país en particular, en fin son mudas, mantienen un silencio sepulcral olímpico frente a las luchas por la justicia social, en un mundo preñado de inequidades. Según B. Kliksberg, coordinador para el desarrollo social del BID, Washington D.C., 2001, 825 millones en el mundo padecen hambre, una tercera parte de la mano de obra activa de la población mundial está desocupada, 30.000 niños mueren diariamente por causas evitables ligadas a la pobreza, el 20% más rico de la población es dueño del 86% del producto bruto mundial. Los activos de las 3 personas más ricas del mundo, son superiores al Producto Nacional bruto sumado de 48 países de menor desarrollo. En América Latina el 50% está
por debajo de la línea de pobreza, el 36% de los niños tiene
déficits nutricionales. El desempleo juvenil sobrepasa el 20%, la
familia se deteriora bajo el embate de la pobreza, asciende la criminalidad,
especialmente la juvenil, estimulada por el desempleo, baja educación
y crisis familiar. La desigualdad se expresa en todos los planos, como
la tenencia de la tierra, cobertura de salud, oportunidades de educación,
el acceso al crédito. En América Latina 60 millones de pequeñas
y medianas industrias, generan 160 millones de empleos, son los mayores
empleadores, sin embargo solo reciben el 5% de crédito del sistema
financiero. Se mistifican como la panacea a los grandes capitales internacionales
para reducir el desempleo y la realidad es otra, las transnacionales son
verdaderas bombas de succión que se llevan nuestros capitales y
riquezas naturales. En la lucha contra el desempleo son más importantes
las pequeñas y medianas industrias criollas.
Las universidades y por ende la ULA, están llamadas a dar respuestas como institución y asumir un compromiso con las grandes transformaciones del mundo contemporáneo. Después de 85 años de la rebelión estudiantil de Córdoba, la Autonomía Universitaria real, ha pasado a ser una percepción virtual, un espejismo, así como hubieron páginas gloriosas, hoy existen negros nubarrones que amenazan tormenta, porque las universidades han sido minadas por la corrupción y el prevendalismo de las camarillas, se deciden en contubernios de catacumbas, la repartija de cargos burocráticos, cobra vigencia la consigna de "cuanto es hoy para ti y cuanto hay mañana para mi", en estos bacanales, los serviles medran, su camaleonismo se matiza con los siete colores del espectro, dependiendo del viento que sopla, para cargos de Directores, Coordinadores y los viajes turísticos de largo plazo, so-pretexto de estudios de Master o Doctorado que se sabe cuando empiezan, pero hay que buscar en el Zodiaco para saber cuando terminan, por supuesto que existen excepciones honrosas, pero los más viajan antes de aprender a enseñar y otros antes de jubilarse, en este turismo se incluye hasta Boby y van forrados con billetes verdes, contantes y sonantes. Los temas de tesis hay que reconocer que unos tienen aplicación práctica y útil, estos Profesores no viajan por turismo, pero otros investigan, la cuadratura del circulo o buscan la respuesta a discusiones bizantinas, si el diablo rojo o el blanco es más fuerte. La producción intelectual en nuestras universidades es casi nula. Excepcionalmente se escriben verdaderas tesis, que contribuyan al enriquecimiento del conocimiento y a la solución de los grandes problemas del país, pero la mayoría de las veces, si no son plagios, por angas o mangas presentan "trabajos de ascenso", sin más objetivo que ganar más plata. Así como hay ascenso debería existir el descenso, cuando el Profesor no produce. El ingreso a la rosca se decide entre gallos y media noche, no hay imparcialidad en los jurados, no se estilan jurados de otras universidades. Tampoco se usan los exámenes de oposición. Las cátedras son feudos y las Facultades son feudos y la Universidad es un feudo. La Autonomía Universitaria ha sido intervenida desde adentro, feudalizada y atrapada por camarillas. El cogobierno estudiantil es una falacia,
los líderes estudiantiles han sido tragados por el sistema intervensionista
, una parte de la juventud ha sido contaminada y pertenecen a una generación
especial de terroristas de oficio, repitientes crónicos, vociferadores
de plazoleta, la maña y la figura de algunos de estos ejemplares,
reposan en los recordatorios oscuros como Caraciolo que supo afincar bien
y por largo tiempo sus dientes en las ubres de MAMIULA, el inefable fantasma,
el rambo y hoy el Nicson mambo en plena campaña electoral, no sabe
porque pero con una bandera roja del más recalcitrante extremismo
anarquista, comunista y trotskista.
La esperanza son estos maestros y estudiantes en la lucha por el rescate de la Autonomía Universitaria, actualmente intervenida y secuestrada por las camarillas. La Patria venezolana les hace un llamado clamoroso para dar respuesta a las grandes transformaciones y al logro de una sociedad más justa. La Autonomía Universitaria es una
conquista de estudiantes y profesores patriotas, pertenece a la nación
y al pueblo de Venezuela y son ellos: universitarios, clase media, trabajadores
y campesinos quienes deben reconquistarla.
Benjo Cruz
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