El Hombre y la Mujer

La Mujer y el Hombre
"tanto monta, monta
tanto"... 
1. Las
mujeres son todas un diamante en bruto,
piedras
preciosas que hay que pulir
para luego dejarlas colgadas.
2. Las
mujeres siempre tienen la razón...
Aún cuando no la tienen, o sea siempre.
3. A la mujer al mirarla hay que
admirarla.
4.
La mujer es una isla desierta
Y los hombres son
náufragos
que intentan
desahogarse.
5. Las
mujeres nos amargan la golosina
pero sin
ellas somos como coches sin gasolina.
6. Todo hombre es
una isla dentro de sí mismo
Dentro de una mujer es todo un continente
incontinente.
7. A las mujeres
les gustan mucho los rodeos cuando
quieren enrollarse con un hombre
Pero cuando quieren deshacerse de ellos
cogen cualquier atajo.
8.
Perder el tiempo con las mujeres
es como perder un reloj de arena
en el desierto.
9.
Las mujeres sólo están de más
cuando se las
hecha de menos.
10. Cada
hombre lleva un libro en su interior
Y la mujer, una libreta
abierta
deseosa de ser escrita con buena pluma
de su propio puño y letra.
11.
Las mujeres de bandera necesitan
un buen palo que
las mantenga...
¡Izar y arriar!...¡Izar y arriar!...
12. Y por qué
obsesionarse si en esta vida hay otras cosas
mucho más bonitas que una mujer
guapa...
Otras mujeres muchísimo más guapas por ejemplo.
13.
Jamás
pondría yo la mano en el fuego
por ninguna mujer pues todas
son capaces de agarrarse a un clavo ardiendo
con tal de hacer valer sus mentiras.
Por tu
reacción, amigo lector,
adivino que he dado en el clavo.
Mejor será no echar más leña al fuego.
14. Creen despreciarlas
quienes no pueden dejar de desearlas.
15. ¡Mujer!,tú
eres la gallina de los huevos de oro
pero no olvides que los huevos los pone el gallo.
16.
Buscando algún medio de ganarse
una vida más prometedora,
las mujeres canallescas y mezquinas
pero atractivamente cordiales;
al descuido y con cuidado, y haciendo gala
de la rara maldad de que es capaz
el ser humano civilizado cuando no repara
en
medios para obtener sus fines,
se apresuran sin prisa pero sin pausa
a dejarse seducir con agónica lentitud
y entre el lánguido ritmo de un discreto
silencio...
17.
La mujer sabe muy bien lo que
el hombre tiene entre
piernas.
El hombre sin embargo nunca sabe
lo que la mujer se tiene entre manos.
18. A las mujeres no
les hagas ver que las estás viendo,
tan solo déjate ver y ya verás.
19. El hombre
tiene tan solo un problema
y es que necesita a una
mujer
para que le solucione todos sus problemas.
20. Las mujeres son el sostén de la casa.
Los hombres todos unos calzonazos.
21. La mujer
tira la piedra y esconde la mano
y el hombre le cubre las espaldas.
A él le lavan la cara y ellas se lavan las
manos.
¡Tienen más cara que espalda!.
22 El hombre
que tiene una mujer
sabe muy bien lo que tiene...
tiene muchas dudas porque
la mujer
nunca sabe lo que quiere.
El hombre que tiene una mujer
sabe muy bien lo que tiene...
también la mujer sabe muy bien
lo que tiene el hombre.
El
hombre que tiene una mujer
sabe muy bién lo que tiene...
lo que tiene entre piernas.
Por su parte, la mujer sabe muy bién
lo que el hombre se tiene
siempre entre manos.
23. Las mujeres siempre
se salen con la suya...
Los hombres salen con la suya y con muchas otras más.
24. La mujer primero se
deja ver para poder sentirse deseada
y luego le hace ver a su hombre que otro hombre la está
mirando para poder darle que desear.
25. La mujer
se va dejando llevar pero al final
es el hombre el que siempre
lleva las de perder.
26. No es nada
fácl para un hombre
ganarse la confianza de una
mujer
Pero es aún mucho más difícil
ganarse su respeto.
27. Las
mujeres nos llevan de calle...
Con las chicas hay que andarse con chiquitas
y con las grandes hay que montárselo a lo
grande
pero cuidando el más mínimo detalle.
28. De cualquier
cosa sacan grano...¡las muy granujas!
Se les mete un grano de arena en el ojo
y de ese grano de arena hacen una montaña.
29. La mujer
desea estrechar vínculos
porque no tiene valor para
imponerse
Y el hombre desea imponerse
porque no tiene valor para estrechar vínculos.
30.
Las mujeres valen un imperio...
Y más de un
amperio.
31.
Mejor soltero y sin compromisos
que casado y con promesas.
32. Durante la luna
de miel se viven
los momentos más dulces de un
matrimonio.
Después vienen las amarguras, durante la luna de
hiel.
¡Que se los lleve el demonio!
33. Las mujeres se
dejan engañar por los hombres
y luego se engañan a sí mismas al creer
que no están siendo engañadas.
¡Y todo por un polvo!...Pero en cuanto
se ven libres de polvo y paja y de toda fullería,
entonces le sobrevienen las afrentas, los desengaños
y los agravios, los rencores, los recelos y las
venganzas.
¡Que pólvoras tan sordas!,¡que pólvoras tan vivas!
Tan pronto te la levantan para que les heches un polvo
como te levantan la polvareda.
Primero te chupan la polla y luego
te hacen morder el polvo y te amargan la vida.
34. La cerrazón de
la mujer es del hombre la sinrazón.
35. Las
mujeres nos arrancan el corazón
y nos dejan con el corazón en un puño.
Luego nos dicen con el corazón en la
mano
que nos quieren con todo su
corazón.
Pero el corazón es traidor y sus heridas
sólo se cierran en falso.
Quien tiene boca se equivoca...
Las mujeres nos abren su corazón
pero no cierran la boca.
36. Las mujeres me
interesan...pero no porque sean interesantes
sino porque yo soy un interesado.
37. Sólo
una cosa creo de las mujeres...
que
cuando dicen mentiras las creo.
38. Ellos las acosan y
Ellas los acusan y los acosean.
¡Qué hermosuras de rebuscas!.Ellas buscan y rebuscan
pero son Ellos los que rebuznan.
Ellos las catean y las contornean y Ellas se contonean,
coquetean, canturrean, corretean y cotorrean...
¡Qué pólvoras de mina!
Ellos las atacan pero las acatan mientras que
Ellas los acotan
y los acoquinan.
39. El hombre es un
trampolín para la mujer y
la mujer para el hombre una trampa.
A todo trance y a pocos lances echan un buen lance
y de lance en lance van trampeando...
Hasta que nos dan el trampazo final
a salto de mata y sin dar salto en vago.
40. A la mujer se la
coge al vuelo.
Cuando levanta el vuelo se le corre el velo.
Cuando la mujer toma vuelo el hombre ya está de vuelta.
Pero a vuelta de cabeza y después de haber dado una
vuelta a la redonda, la mujer le coge la vuelta y
de un voleo lo lleva de vuelta, lo pone de vuelta y media
y le da cien vueltas...
(Y alguna que otra más que se había guardado).
No hay que darle
más vueltas, no hay vuelta de hoja
La mujer tiene tantas vueltas
que no hay hombre que las coja.
41. Las peores de
todas son las mosquitas muertas,
te van picando y picando y según
ellas no están pecando.
42. No existe
el hombre ni la mujer ideal
sino sólo ideales de hombres y de mujeres.
43. Las mujeres nos
tienen en el bolsillo y de botones adentro
Pero aunque las mujeres se pongan los pantalones
siempre tendrán la bragueta abierta.
44. Los
hombres las vendan y ellas se venden.
Unas se venden cara y las otras por la cara.
A unas se les caen las vendas de los ojos
y
a otras se les caen las
bragas.
45. Las mujeres
no son tan malas como se las pinta,
en realidad aún son mucho peores.
De cualquier manera poco veneno no mata
y lo que no mata te hace más fuerte.
46.
El hombre y
la mujer andan siempre
jugando al ratón y al gato.
El le da gato por liebre y ella se la da con
queso.
Ellas sacan las uñas y arman zaragatas y
Ellos enseñan los bigotes y roen los zancajos.
Los hombres son más vivos que un ratón pero
Las mujeres tienen más vida que un gato.
47. Los
hombres que más saben de mujeres
son los que menos saben
tratarlas.
48.
Las mujeres sólo aman al dinero
Y algunas tienen
tanto
y ni si quiera tienen crédito.
49. Yo no me
como una rosca pero al menos así
no tengo mala digestión.
¡Las muy cucharetas!...¡Acá que hay olla!
y luego se despachan con el cucharón.
Parece que no han roto núnca un plato
pero cuando cogen el cucharón por el mango
te comen vivo y dejan el plato vacío.
Dure lo que durare, como cuchara de pan.
50. Desde un punto de
vista rápido
los hombres son todos unos linces
y las mujeres unas gacelas.
Todo es cuestión de echarse a
correr...
y el que no corre vuela.¡Por ahí van
los tiros!...
Los hombres donde ponen el ojo ponen
la bala
y las mujeres donde ven la bala ponen
los ojos
y todo lo que haga falta.
Los hombres tienen la escopeta y los
cartuchos
pero son las mujeres las que
ponen al hombre en el disparador
y de una disparada hacen estallar la
pólvora.
Luego levantan la polvareda,
le hacen morder el polvo
y
poniendo pies en polvorosa toman la disparada.
51. Dios los
cría y el Diablo los junta.
Ellos las buscan y ellas los
usan.
Parece que tienen el Diablo en el cuerpo.
¡Diablos pero qué cuerpos!..
El Diablo las carga y ellas se los cargan..
No hay Diablo que las entienda
No hay
Diablo que las alcance
pues nunca se cansan.
¡Las muy...! el Diablo sea sordo.
Guárdate del Diablo que
ni entre ellas se aguantan.
Pero vaya el Diablo por ruin
que bien vale la pena probar.
Después de todo no es tan feo
el Diablo como lo pintan
y ya que le lleve a uno el Diablo
que sea en la cama.
Tiró el
Diablo de la manta
y se descubrió el pastel...
Así paga el Diablo a quien bien le sirve.
Así pues démosle de comer al Diablo
y que empiece el festín.
52. Las mujeres son todas un sol
Pero no se conforman sólo con
eso,
te piden la luna y las estrellas.
A las mujeres hay que prometerles el Paraíso
y ellas a cambio te dejarán probar
del fruto prohibido.
53.
A las mujeres no se les escapa
el más mínimo detalle de nada.
Son tan minuciosas que son capaces
hasta de encontrar una aguja en un pajar
y con ella buscarte la paja en el ojo.
54.
Las mujeres son tan imprevisibles
que vienen y se van...
vuelven y revuelven y se vuelven a ir...
A veces vuelven y no se van
pero aunque
no se vayan
ya las irás viendo venir
Aunque al final estarás tan ciego
que no las verás ni marchar.
De aquí para allí, de allá para acá
y de acá para acullá...
¡Allá se van!...con Perico el de los palotes
y con Fulano de tal...
Con aquél y el otro y el de más allá...
55.
Las mujeres apuntan pero
no dan
Pero cuando les da el punto
te echan una
punta, ponen los puntos sobre las íes
y lo dejan todo a punto. ¡Y en punto de caramelo!...
Y punto por punto, a punto fijo, sin bajar de punto
y sin faltar punto ni coma...(Puntos suspensivos)
Pero nunca les da el punto de darse un punto en la boca.
(Punto y aparte) ¡Y aparte los puntazos!
Con todo las mujeres son todas
un puñado de mosquitas muertas
que quieren tener al hombre en un puño
para luego darle las puñaladas
y seguidamente pasar a otro punto.
Pero no a un punto y final sino a un punto y seguido.
¡Y nunca son puntuales!.(Punto y
final)
¡Y punto!...¡Y!...
56. Las mujeres son
todas unos angelitos caídas del cielo.
El que quiera azul celeste que les cueste.
57.
¡Mujeres!...Parece que no mojan pero empapan.
Nos meten entre algodones y nos chupan todo.
58. Los hombres sin
sombra se arriman al sol que más alumbra
Y las mujeres, que son todas un sol, siempre buscan
la sombra del
árbol que más cobija.
59. Las mujeres
jamás dejarán de ser mentirosas
Porque ellas saben que si fuesen
sinceras
dejarían de parecernos interesantes y encantadoras
y hasta perderían credibilidad.
60. Las mujeres
son tan profundas e inaccecibles
de lo retorcidas que son.
61. El hombre pone la cara y las bolas
Y la mujer...¡caramba carambola!
62. Las mujeres
son todo oídos...¡y paja!
¡Y ojo!, que te ven la paja en el ojo
y luego te la buscan en el oído.
Que cada
palo aguante su vela
y que no se nos caigan los palos del sombrajo
que no hay mal que por bien no venga,
una de cal y otra de arena...
Y otra de piedras por si acaso,
por si se mete el palo en candela.
No se dan palos de balde y no estará de balde
recordar
que quien mucho quiere mucho le cuesta.
63. Las mujeres son
todas un puñado de mosquitas muertas
pero si les das alas se transforman en moscas verdes
y te pueden meter en la mierda.
64. Los hombres ponen
los tacos y mueven las bolas
y las mujeres ponen los agujeros y hacen las carambolas.
Los hombres meten
lo suyo y las mujeres hacen de las suyas,
se salen con la suya y se quedan con lo suyo y con lo
ajeno.
¡Y se acabó el juego!.
65. Las mujeres
son el oro...¡Adiós mi plata!...
Pero a Dios gracias que soy de bronce.
66.
No sólo de pan vive el hombre
sino de todo
aquello
que sale de la boca de la mujer.
67. Cuando una
mujer deja de contarme sus problemas
yo empiezo a preocuparme.
68. Si no
dejas que te manden, se desmandan
y te mandan a la mierda.
A las mujeres se las domina obedeciéndolas.
69.
La golfa, de folga,
y la señora, señera.
70. Las mujeres me han
metido ya tantas veces en la mierda
que ahora tengo siempre la mosca detrás de la oreja.
La que no corre
vuela...de flor en flor
y pasándote por la piedra.
¡Moscas!...Las mujeres son todas un puñado de
mosquitas
muertas pero por mi santa madre que yo no las he tocado
porque yo no mato ni a una mosca y al final
lo único que me ligo es un mosqueo de aquí te espero.
71.
De callada nos llevan de calle
Y todo lo saben, hasta lo de la
callejuela.
Nosotros les damos por delante y por detrás y
ellas echan por la calle de en medio y nos dan de
lado.
...Y a la vuelta de la esquina... un besito volado.
72. Las mujeres son
todo matas y por rozar...rosas con espinas
flores de la canela, flores del mal.
El hombre, su fiel jardinero, camueso y flor de cantueso
que anda a la flor del berro en la flor de la edad.
¡ Descórnanse las flores que ya no habrá jardinero
que las pueda regar!
Y que si son flores o no son flores...
Por flor se tenían.Todo es flor y al fin de azahar.
73. Por ser las mujeres tan así como son, tan aseadas y
asesadas,
así por eso el hombre las asedia.
Pero así como así ninguna mujer te va a decir que sí
así por la cara.
Así que tú le digas que sí, ellas te dirán así o asá
o te dirán que no, así de rempujón.
O sin saber cómo ni cómo no, te dicen que sí, así sin más.
Con las mujeres nunca se sabe, y nunca se puede hacer nada
hasta que no se tome el asiento conveniente.
Sea como sea y así que asá
Piña asada, piña mamada.
74. Si hablamos de hablar, las mujeres no se cortan un pelo
porque no tienen pelos en la lengua y tienen una lengua
que se la pisan. Siempre hablan por hablar,
a regañadientes o
de dientes a fuera
Pero ¡ojo!, que no sólo hablan por la boca
sino también por los codos y por la espalda hasta las
cejas.
Aunque la verdad
sea dicha, también son todo oídos...
Lo peor de todo es que nunca hablan con el corazón.
75. El hombre pone la
proa y las mujeres ponen la proa,
la popa, el pro y el contra
y se van con el viento que corre...
Y beben los vientos por coger el
timón...
Y carga el viento...y se alarga...y se afirma...
¡La punta de un iceberg a la vista!...
Se rompe el hielo y la boca se hace agua...
¡Viento en popa a toda vela!... Y sube la marea...
¡Dios mío!, quien siembra vientos recoge tempestades
¡Urbi et orbi!...
76. El hombre mueve la varita
mágica
y saca el conejo de la
chistera...
Pero las mujeres siempre se guardan
en la manga alguna que otra carta
Y no precisamente una carta de amor.
77. Los hombres
somos todos un delito
pero las que provocan el
delito
son las condenadas mujeres
que son el cuerpo del deleite...digo, del
delito.
¡Dale machaca!...¡Aquí hay cuerda para rato!...
78.
...¡Y dale!...¡Y dale que dale!...¡Y dale que te pego!...
¡Y a dar que van dando!...
Las mujeres tienen cuerda para rato,
para dar y tomar y andar en dimes y diretes
y ponerte en
un brete (y hasta un nombrete).
Dios ahoga pero no aprieta dice la gente
pero ellas sí que aprietan hasta que que salte la
cuerda
y luego tiran de la cuerda hasta que revientes.
Y al final por debajo de cuerda se hacen las locas
y si te vi no me acuerdo.
Y eso sí, todo muy cuerdamente.
79. Yo no soy de esos
hombres que sólo consideran
a la mujer como un objeto sexual
A mí también me gusta hablar con ellas
largo y
tendido...¿Entendido?...
Y aquí entra y encaja bien el decir que
los pensamientos más penetrantes
se tienen siempre en la cama...
Con todo a mí las mujeres no me quitan el sueño
pero tampoco
puedo dejar de soñar con ellas.
¡Definitivamente!, el sexo débil es mi punto débil...
80. La
mujer se fuma el cigarro y
el hombre se queda con
la colilla.
La ceniza en el cenicero y
a sacar otro cigarro del paquete.
81. Las mujeres apartan
el grano de la paja
y con su grano de sal y su mucho salero
hacen buenas pajas con los hombres (¡qué pispajos!).
¡Las muy pijas!...Y no se duermen en las pajas
(ahí es un grano de anís)
Por quítame allá esas pajas te buscan la paja en el oído
y no te dejan vivir.
¡Las muy pájaras!, nos traen las pajarillas volando
y en cuanto ven volar al pájaro
ya lo quieren meter en la jaula para hacerlo sufrir.
...¡Tras!...¡Tras!..
82.
Las mujeres primero te abren la puerta
y luego te dan con la puerta en las narices.
Y a otra puerta que ésta no se abre...
De puerta en puerta... Los hombres siempre
mendigando
y las mujeres abriendo y cerrando.
Las mujeres son todas puertas falsas
pero yo siempre salgo por la puerta grande
Porque tengo la llave maestra...
¡Y porque las tengo bien puestas!.
83. Las mujeres nos
tienen medidos a palmos
y en cuanto te tienen comiendo en
la palma de la mano
te dan con un palmo de narices.
Nosotros les damos por delante y
por detrás
y ellas nos dan de lado.
¡Por éstas que son cruces!...Y como
suele decirse:
Detrás de la cruz está el diablo.
84. En esta vida por
cada hombre hay más de una mujer
(donde son buenas las armas conviene
que existan buenas leyes).
También el infierno tiene sus leyes
y como después de todo
no es tan feo el diablo como lo pintan,
dale de comer al diablo
Y cuando lo tengas no lo sueltes
que difícil te será cogerlo de nuevo.
85. Mientras
las mujeres se van por las ramas
los
hombres van desojando las margaritas
esperando un milagro.
Pero las hojas secas se las lleva el viento
en menos tiempo del que tarda un pájaro
en bajar de un árbol.
Al amor del agua
86.
Los hombres son ríos que van a dar a la mar
y la mujer es la mar en tempestad.
Las
mujeres son dulces como las aguas del río
y la mar de saladas como las aguas del mar.
A veces son como ríos tranquilos
y otras veces son como la mar en tempestad.
87. Nunca hay que permitir que los desórdenes aumenten
con tal de evitar una guerra porque
sólo se consigue
demorarla en perjuicio propio.
Para en uno son los dos pero dos y dos son cuatro
y cuatro y dos son seis en un dos por tres
¡Como tres y dos son cinco! (y eso sin contar la suegra).
Pero también las guerras tienen sus leyes
y como bien dice Maquiavelo donde son buenas las
armas
conviene que existan buenas leyes.
Con todo, al final siempre vuelven las aguas a su cauce
y todo queda en casa.Y a remediarse con lo que se tiene
que más vale malo conocido que bueno por conocer
Y aunque si bien es verdad que
las mujeres son una enfermedad
también son el remedio...¡¿Qué le vamos a hacer?!...
88. Las damas y
los caballeros se ponen los cuernos
y se dan de las astas pero al
final siempre sacan
astillas (aunque pierden en
astillero).
Ninguno
puede servir a dos señores.
¡Un polvo y escobazo!
89.
Unívocas, equívocas y esquivas...
Primero nos dan coba para que les hechemos un polvo
y luego nos echan a escobazos.
Las mujeres siempre barren para dentro y por lo bajo
Y limpias de polvo, paja y escobajo, nos dejan
a la altura de un escarabajo.
90. Con
las mujeres nunca se sabe
Cada hombre las
entiende a su modo
Pero ellas mismas no se entienden
de ninguna de las maneras.
Sea como fuere, lo que fuere sonará.
91. Las
mujeres son todas un saco de malicias
Nunca echan en saco
roto
Meten dos y sacan cinco
Y siete al saco y el saco en tierra.
A fe mía que no le fiara un saco de
alacranes
porque vienen de picadillo.
92. Una mujer sabe muy
bien cuantas púas tiene un peine.
A pendón herido levanta el pendón,le saca la púa al trompo
y pronto descubre la trampa.
¡Pú!,la mujer es buena púa.Al erizo Dios le hizo.
El “martirmonio”
93.
Para en uno son los dos,solos ante el peligro,
para lo bueno y para lo malo,con la gracia de Dios
y con el Demonio por testigo.
Para en uno son los dos que ni pintados,
toman el camino en las manos y de un camino dos mandados.
Caminante no hay camino,se hace camino al andar...
Y allá se andan,a todo andar y andando a la que salta.
...Y a salto de mata los dos despintiparados.
¡Colorín colorado este cuento se ha acabado!
94. Los hay quienes las
matan callando
y los hay quienes hablan tanto y no matan ni a una mosca.
Los hay quienes las desnudan con los ojos
y los hay tan
ciegos que no ven más allá de sus narices.
Los hay quienes fueron felices hasta que les entró la
mosca,
se dieron gato por liebre y dejaron de comer perdices.
95.
¡Mujeres!...¡Tarea te mando!...
Al primer tapón zurrapas.¡Y zurra que es tarde!...
¡Tarde, mal y nunca!,¡recoge tus cosas y andando!.
96. Según
el principio de contradicción
es imposible que una cosa
sea y
no sea al mismo tiempo.
Pero la mujer es una excepción porque
la mujer sí puede ser mujer y
no ser persona al mismo tiempo.
97. Las
mujeres les dan demasiadas
vueltas a las cosas
Por eso se vuelven locas
y siempre piensan al revés del pepino.
Los hombres en cambio tenemos
un
pensamiento mas penetrante
Vamos siempre al fondo de las cosas
y nunca perdemos el tino.
98. ¡Quita
allá!...¡Quita y espera!...
Y al quitar nos dan para peras y nos las ponen a
cuarto
Y ya no tiene quite.
¡Quita allá!...¡Quita y espera!...
Y al quitar, la mujer se desquita
y el hombre se desquicia y se desespera.
Sorna con gusto no pica pero mortifica.
¡Mujeres!...¡Mira que sois majaderas!.
99. Las mujeres ven
el cielo por embudo
y siguiendo la ley del embudo
nos meten a todos en sus embrollos y en sus
embullos.
Y metidas a bulla todo lo embrujan y lo emburujan
y al final siempre se salen con la suya.
Las mujeres pican más alto que las mismas estrellas
Pero no olvidemos que las puntas de las estrellas
brillantes
son sólo distorsiones fotográficas.
Las mujeres son todas un sol ...y un cielo.
Pero nunca tienen los pies en la tierra
porque andan siempre en las nubes.
Ya apareció aquello...y aquello que fuere
sonará
100.
La sonrisa picarona de un señoritingo
es una señal de borrica frontina. Por más señas
cuando a una señorita o señorona se le ve
fruncir el ceño
es señal de que ya ha visto el señuelo.
¡Tontos!...¡Sepacuantos!...Por cada mujer que
finje
no darse cuenta son muchos los hombres
que no se dan cuenta aunque se fijen.
En un
abrir y cerrar de ojos un guiño se vuelve engaño.
A más de esto la mujer está tan capacitada para
evitar
que el hombre la engañe, que siempre que ella
quiera
sabrá dejarse engañar. Se entiende que siempre
y cuando exista una justificación conveniente
y una causa manifiesta.
El fin justifica los medios...Y no hay mal
que por bien no venga porque luego se vengan.
101. Entre
marido y mujer nadie se debe meter.
Para en uno son los dos
y a ti te parten en dos en un dos por tres.
102. ¡Sopla!...¡Pero
qué sopladoras!.
Soplan y viva te la dejan Y si muerta se la das
prenda pagarás, se van con viento fresco a otra
parte
y con el viento que corre dejan los vientos atrás.
(Y las hay hasta quienes les soplan la dama a
otro).
¡Mujeres!...¡La que no corre vuela!.
Son todas unas veletas y cuando les da la ventolera
pueden llegar a ser un auténtico vendaval.
¡Por mí que se las lleve el viento!.
103. Tener una mujer
cuesta un ojo de la cara
Y si es la mujer de otro también te puede costar el
otro.
Está claro, el amor es ciego.
104. Las mujeres
siempre quieren echar raíces
y tener muchos retoños.
¡Las muy
pájaras!, se andan por las ramas
y se agarran a los hombres como la hiedra
Luego van brincando de flor en flor y echándonos
flores
mientras nosotros regamos la tierra.
¡Trágame tierra!,los árboles no nos dejan ver el
bosque.
¡No seamos troncos!,¡saquemos la sierra y cortemos de
raíz!.
Pájaro viejo no entra en mi jaula...
un pájaro saltó del nido y se echó a volar...
Más vale un solo pájaro volando que cientos de
pájaros
comiendo de sus manos y cantando.
105. Para en uno son los dos pero no saben de la misa ni la
mitad
Tan pronto echan las campanas al vuelo
como ponen el grito en el cielo y que los parta un rayo.
El hombre que sabe renunciar a la mujer que quiere
casi merece vivir.
Vivir enamorado es haber renunciado a la vida.
106. ¡¡Las mujeres son
todas unas!...hojas de parra.
No se mueve
la hoja del árbol sin la voluntad del Señor.
107. A las
mujeres hay que entrarles a lo que salga
Pero que entre bien.
108. ¡Hombres como
castillos!...
Como castillos en el aire y llenos de
fantasmas.
Hombres varoniles, viles, viriles y virulentos.
Por fuera duros como el hierro
pero podridos como la herrumbre por dentro.
Machos emperchados y despechados
de pelo en pecho y empacho, despachados y
despachurrados por hembras hambrientas
con unos buenos pechos y unas buenas despachaderas.
Mujerzuelas que no les llegan ni a la zuela de los
zapatos.
...Y beben los vientos por besarles sus pies
y se van con el viento que corre dejando atrás los
vientos
para volver de nuevo arrastrándose como un ciempiés.
Así se escribe la historia y así se las he contado
Y se las volvería a contar otra vez...
109.
Para en uno son los dos
y de un camino dos mandados.
Para en uno son los dos pero con la suegra son
como tres en un zapato
(Y con los niños tres cuartos de lo mismo).
Para en uno
son los dos pero dos y dos son cuatro
y cada cuarto por su lado.
Para en uno son los dos como dos y dos son cuatro
(Y hasta el último cuadrante).
...Pero las cuentas no cuadran y al final
ya ni se tienen en cuenta.
¡Colorín colorado este cuento se ha acabado!.
110. Las
mujeres nos embisten con sus embustes
Luego se visten y si las vistes no se acuerdan.
111. Las mujeres
sólo se acercan a los hombres
para medirse con ellos.
Tú se lo das todo y ellas te parten por la
mitad,
se salen con la suya, se quedan contigo y se
van.
112. Yo tengo un
concepto muy alto de las mujeres...
Será por eso que siempre caigo tan bajo.
113. A las
mujeres hay que perdonárselo todo
porque como nunca saben lo
que quieren
todo lo hacen sin querer.
114. Si una
mujer te saca de tus casillas
saca tus cosillas y que
entre por el aro.
115. Las mujeres
son todas un primor...Y una primas
Materia prima que se exprime y se transforma
en objetos de segunda mano y de poco valor.
Por otro lado los hombres son todos unos pedazos
de brutos que están siempre en oferta, y se
rebajan tanto
que a cualquier precio se les levanta.
116.
¡Mujeres!...¡Siempre serán las mismas!...
Por eso siempre desean estar con hombres distintos.
117. Las mujeres
están tan quemadas por los hombres
que arde verde
por seco y pagan justos por pecadores
Pero la mala hierba nunca muere
Y en primavera vuelven las flores.
118. Mientras las
mujeres avejentan los hombres aventajan.
119. Las mujeres
quieren a los hombres
como quienes no quieren la cosa
Pero a la larga o a la corta no dejan cosa con
cosa.
A las mujeres hay que dejarlas como cosa perdida
Cosas que van y vienen dejando una cosa por otra.
120. A los
hombres que no tienen dinero
las mujeres se lo hacen
pagar muy caro.
¡Cómo se las gastan!...
¡Y con
qué gusto se quedan con el cambio!
¡Ahorra o nunca!...
121. Se dice que el
amor es ciego
Y es verdad porque yo a las
mujeres
no las puedo ni ver
Ni veo
el día en que pueda librarme de ellas.
122. Sexo sin
amor no llena y sabe a poco
Pero como no llena tampoco
hay rebozo.
123. El
hombre lleva la batuta
pero es la mujer la que
dirige la orquesta.
124. Hay hombres que
tienen buena mano con las mujeres
Y otros que no dan pie con bola.
Los hay quienes donde ponen el ojo ponen la bala
Y los hay quienes no pegan un ojo y se pasan las
noches
en vela.
Los hay quienes siempre dan la cara
pero sólo reciben bofetones
Y los hay quienes les dan la espalda y se las
llevan.
Los hay quienes hacen un guiño de ojos
pero ellas en un abrir y cerrar de ojos
se encogen de hombros y...¡palmaditas en la espalda!...
¡Ay como si las viera!...
Y los hay quienes no dan ni golpe
Esos son los que menos palos se llevan.
125. Las
mujeres ponen tan alto el listón
que tienen que coger la pértiga
para poder estar a la altura.
126.
¡A mí las mujeres!...Al César lo que
es del César
Bien está Pedro en Roma
que al tiempo te dejan hecho un Cristo
y luego se lavan las manos como Pilatos.
¡Y como Pedro por su casa!..
127. Los
hombres miden a todas las mujeres
por el mismo trasero.
128. Las mujeres son tan calculadoras
que siempre nos montan sus numeritos
para dejarnos con la incógnita.
Primero nos elevan al máximo exponente
pero en un dos por tres nos parten por
la mitad
y nos suman al resto.
Al final sólo somos un cero a la
izquierda
Nos arrinconamos en el cuarto
Ellas se van con el del quinto
¡Y otro para el cesto!
129. Para gustos se
hicieron los colores
y eso les va a las mujeres que ni pintado.
Primero te lo pintan todo de color de rosa
pero cuando te
estás poniendo morado
y la cosa se pone al rojo vivo
te ponen verde y luego te comes el marrón.
Al final lo empiezas a ver todo muy negro
hasta que se te queda la mente en blanco
y quedas despintiparado.
¡Definitivamente!,yo a las mujeres no las puedo ver
ni en pintura.
¡Colorín colorado!...
130.
Tanto monta monta tanto
la atenta y de elevado mentón
como la tonta del montón.
131. Las mujeres que no
pican en el anzuelo
están tan escamadas y tienen tantas agallas
y tantos pecados como espinas tiene un pescado.
Pero con los años y una buena caña
y entre añascos y añagazas, se pudren y se hacen
añicos.
132. No es que yo no
me atreva a acercarme a las mujeres
porque me parezcan desconcertantes
sino que me
parecen desconcertantes
porque no me atrevo a acercarme a ellas.
133. Las
mujeres primero se comen el coco
y luego se comen la polla
pero al final se comen el marrón
y ya no se comen ni una rosca.
134. El
hombre se acostumbra antes
a deleitarse con las mujeres
que a curarse de ellas
Y a convertir a la mujer en una diversión
siendo así que es un remedio.
135. Las mujeres
meten la pata y el hombre paga el pato.
Ellas se llevan el gato al agua y se lavan las manos
y a ellos le lavan la cara y les echan a las barbas
el gato.
136. Las mujeres
siempre se llevan sus problemas a la cama
Lo consultan con la almohada, tiran de la manta
Y se descubre el pastel.
137. Las
mujeres son el sexo “devil”...
…Do you understand?
138. Las mujeres muy
guapas nos hacen muchos feos.
139. Las
mujeres primero te sacan sus cosillas
y luego te sacan de tus casillas.
140.
¡Sin despecho!...
A las mujeres hay que
perdonárselo todo
¡Y a lo hecho pecho!.
141. ¡Mujeres!...Cada una en su casa y el hombre en la de todas.
142. Las mujeres
son muy suyas
Sólo van a lo suyo, cogen el paquete,
le ponen el sello y a viaje...
Y el que fue a Sevilla perdió su silla.
Esto tiene tela...
143. Por zancas o por barrancas
las mujeres siempre andan en zancas
de araña
tejiendo zangamangas, zurciendo zarracaterías,
usando de trapazas, añascos, magañas y añagazas
y poniendo zancadillas...
Y entre tanto
trasteo y trastrueco, tanto trapicheo,
embeleco y recoveco y tanto pique, repique y repiqueteo
van dando salmorejos y remoquetes,
echando saetas y royendo los zancajos,
armando zaragatas, trapatiestas, tremolinas y
tranquillas
(¡Y muy tranquilas!).
Los hombres tiran los tejos y las mujeres
con sus trebejos, sus entresijos y sus tejemanejes
tejen y destejen a destajo (y de todo sacan tajada).
¡Mujeres!...¡buenas tijeras!...¡tijeretas han de ser!
Están todas cortadas por el mismo patrón
Hay tela cortada y ya tienen tela para un buen rato...
A trasquilones y a traque barraque, al menor tris
y a cada triqui
traque echan mano de tetas...
de tretas, trastos, trastulos, tratos ,trueques,
trastrueques,
tiquismiquis y triquiñuelas a todo trapo y a trote y
moche.
Luego sueltan el trapo y a aguantar la mecha.
¡Qué trastada!...
¡ Definitivamente!, las mujeres no hacen más
que lo que se les antoja (¡Y a sombra de tejados!)
Así lo exigen el buen orden y sano juicio de tejas abajo
De tejas arriba que se vaya todo al carajo.
144.
Soy hombre, sí, pero no es mal sastre
el que conoce el paño y yo sé de
toda costura.
¡Entendámonos bien caballeros!
que entre sastres no se pagan hechuras
y a lo hecho pecho que no vamos a perder la cabeza
porque de cuando en cuando nos dejemos
meter en cintura.
¡Mujeres!...¡qué locura!, saltar de la sartén
para dar en las brasas.
¿A mí frituras?, ¡a mí no!.
Yo solo me las guiso y me las como
que para eso fui cocinero antes que sastre
(¡Y qué desastre!),una para saber
y las otras para sobar a sabor y a la aventura.
145.
¡Hombres!...escapar del trueno
para caer en el relámpago.
¡Mujeres!...¡que las parta un rayo!
Y ya no digo más, ¿para qué?...
LLover sobre mojado.
