SIEGFRIED
ZWEITER TAG
SIEGFRIED...........................................................................................................................TENOR
MIME....................................................................................................................................TENOR
WANDERER(WOTAN)......................................................................................BAJO-BARITONO
ALBERICH...........................................................................................................BAJO-BARITONO
FAFNER.....................................................................................................................................BAJO
EIN VOGEL..................................................................................................................SOPRANO
ERDA.............................................................................................................................CONTRAALTO
BRUNNHILDE.......................................................................................................................SOPRANO
SINOPSIS
La escena transcurre en un bosque y en una montaña
en tiempos legendarios
En el tiempo transcurrido entre la acción que se
desarrolla en la segunda parte del anillo
de los Nibelungos (La Walkiria) y el momento en que comienza la acción de
esta tercera parte (Sigfrido),
Sieglinde ha muerto al dar a luz a Sigfrido. El gnomo Mime a cuidado de este
último, sibiendo que él puede dar muerte a Fafner , quien tiene en su poder
el anillo, y que utilizando el poder de Tarnhelm, ha adoptado la forma de un
dragón. Mime planea que, tras la muerte de fafner a manos de Sigfrido, el
matará a este último , con lo que obtendrá el anillo y el tesoro que ahora
posee su hermano Fafner.
ACTO I.‑Al levantarse el telón
aparece la caverna de Mime, en la que el enano forja una espada, mientras
piensa que ninguna de las que ha hecho para Siegfried es lo bastante fuerte
para él, que las rompe en pedazos como si fueran un juguete: solamente la
espada de su padre, la Nothung, sería la adecuada para él, pero Mime es
incapaz de refundir los trozos que le entregó, antes de morir, la madre de
Siegfried.
Entra Siegfried, llevando un oso, que llena a Mime de
terror, al que pronto envía nuevamente al bosque. Mime entrega a Siegfried la
espada que acaba de forjar y que pronto hace pedazos el héroe, a la vez que
expresa su descontento por la incapacidad de Mime. El enano, a su vez,
reprocha a Siegfried su ingratitud y le recuerda cómo ha cuidado de él, sin
que por ello cambie la actitud de Siegfried.
El héroe quiere ahora saber quiénes eran sus
padres. Al principio, Mime dice que él es el padre y la madre de Siegfried;
después cuando Siegfried amenaza con estrangularle si no le contesta, el
enano le habla de Sieglinde y muestra a Siegfried los fragmentos de la espada.
Siegfried ordena a Mime que forje para él una nueva espada con los trozos de
la Nothung para que él, debidamente armado, se aleje para siempre de allí Y
se marcha, dejando al pobre enano con su tarea de preparar la espada.
Mime está tratando inútilmente de conseguir su
intento. Entra un caminante (Wotan, disfrazado) y solicita hospitalidad, que
Mime se muestra reacio a conceder. E1 caminante entonces, emplaza a Mime a
probar su agudeza, planteándole tres preguntas y apostando su cabeza contra
la fragua del enano. Mime, entonces pregunta al Caminante sobre quién habita
las cavernas subterráneas, la superficie de la tierra y las alturas; a lo que
el Caminante responde que los nibelungos, los gigantes y los dioses,
respectivamente. A su vez, el Caminante plantea otras tres preguntas a Mime,
con las mismas condiciones que en la apuesta anterior. Lleno de temor, Mime
contesta las dos primeras: identifica que la raza amada por Wotan es la de los
Walsung y la espada como la Nothung, pero no puede dar respuesta a la tercera
pregunta: quien refundirá la espada. El Caminante le da la respuesta: la
espada será refundida solamente por aquél que no conoce el miedo y será a
él a quien el Caminante traspasará el derecho a la cabeza de Mime.
Mime sigue tratando infructuosamente de unir los
trozos de la Nothung. El Viajero se retira y poco después aparece Siegfried y
encuentra a Mime escondido. El enano le relata lo que el Viajero le ha dicho,
pero Siegfried no puede entender a Mime: no sabe lo que significa la palabra
"miedo". Lleno de impaciencia decide rehacer él mismo la espada;
mientras lo hace, Mime le señala su intención de llevarle hasta la guarida
de Fafner (el dragón), envenenar a Siegfried después que haya dado muerte a
Fafner y apoderarse del Anillo. Siegfried entona entonces su "canción de
la forja": "Nothung, Nothung" y por fin acaba la tarea. Después,
con un sólo golpe de la espada, parte en dos el yunque.
ACTO II.‑En el bosque frente a la
entrada de la caverna que alberga a Fafner, Alberich está haciendo la guardia
nocturna. Se acerca el Caminante, que es reconocido por Alberich, quien lo
increpa violentamente, blasonando de que cuando muera Fafner, Alberich volverá
a poseer el Anillo y conquistará el Walhalla. Wotan le responde que un joven
héroe, ignorante del Anillo y los tesoros, va a llegar muy pronto y dará
muerte a Fafner. Despiertan al gigante y le anuncian la llegada del joven héroe.
Wotan se marcha y Alberich continúa su vigilancia.
Al amanecer, entran Siegfried y Mime. El enano ha
prometido a Siegfried que le enseñará lo que es el miedo, cuando aparezca el
dragón, pero el joven sigue sin saber qué quiere decir "miedo".
Manda a Mime que se retire de allí y se sienta pensativo, y durante un
interludio (Los "murmullos del bosque") escucha con placer creciente
los sonidos del bosque y el canto de los pájaros: En vano trata de imitar el
canto de las aves con una caña; después hace sonar su cuerno en una larga
llamada. Esto despierta a Fafner, el dragón, que aparece y es desafiado por
Siegfried. Luchan el héroe y el monstruo y Siegfried da muerte a Fafner,
quien, antes de morir, le previene contra Mime.
Al sacar la espada del cuerpo de Fafner, Siegfried se
mancha con la sangre del dragón. Se lleva entonces la mano a la boca y
entonces se da cuenta de que al chupar la sangre del dragón puede entender el
lenguaje de los pájaros, que hablan del tesoro; uno de los pájaros le habla
del tesoro, incluyendo el Tarnhelm y el Anillo, que está encerrado en el
interior de la cueva. Cuando Siegfried entra en la gruta, llegan a su entrada
Alberich y Mime, discutiendo por el tesoro. Se ocultan cuando aparece
Siegfried con el yelmo y el anillo. De nuevo Siegfried oye las voces del pájaro
que le previene contra Mime; éste se acerca a Siegfried, pensando tenderle
una trampa, pero la sangre del dragón ha conferido a Siegfried el poder de oír
lo que Mime piensa, no lo que dice. Y así, Mime piensa que la bebida que
ahora ofrece a Siegfried es veneno. Siegfried, entonces, da muerte a Mime.
Siegfried ahora se sumerge en una meditación. El pájaro
le habla de nuevo y le dice que una joven, Brünnhilda, le espera durmiendo,
rodeada por un círculo de fuego. En respuesta a las excitadas preguntas de
Siegfried, el pájaro le dice que la doncella será despertada y rescatada por
un hombre que no conozca el miedo. Siegfried se da cuenta de que él es ese
hombre y el pájaro le conduce hacia el lugar donde está Brünnhilda. El héroe
lleva consigo el Tarnhelm y el Anillo.
ACTO
III.‑Es de noche. En un lugar
salvaje y rocoso, el Viajero (Wotan) invoca a Erda, la diosa de la tierra
(llamada aquí también Wala) que llega desde un profundo abismo. La diosa
sugiere a Wotan que consulte a las Nornas (las Parcas), pero él insiste en
que sea ella quien responda a sus dudas acerca de cómo puede ser alterada la
rueda del destino y evitada la caída de los dioses. Erda menciona entonces a
Brünnhilda, hija de ella y de Wotan, pero éste recuerda su desobediencia y
el castigo que el dios le impuso. Erda quiere volverse a su morada, para
seguir durmiendo, pero Wotan no la deja marchar. Y le dice que está resignado
a la caída de los dioses, y que ha legado el mundo a Siegfried, quien, no
conociendo el miedo y felizmente enamorado, está inmune contra la maldición
que pesa sobre el Anillo: Siegfried despertará de su sueño a Brünnhilda y
ambos redimirán al mundo. Después despide a Erda, que regresa a los abismos
de la tierra.
Al amanecer, el Viajero ve aproximarse a Siegfried,
conducido por la voz del pájaro. Wotan formula a Siegfried varias preguntas,
acerca de Mime, Fafner y la espada y de cómo encontrará a la doncella
encerrada en el círculo de fuego. Las respuestas de Siegfried complacen a
Wotan. Pero el joven se impacienta ante las demandas del "anciano" y
le habla con insolencia, lo que molesta a Wotan. Finalmente, irritado, el dios
cierra el paso a Siegfried con su lanza, y señala hacia la cima de la montaña
diciendo a Siegfried que será incapaz de pasar a través de las llamas. Ambos
personajes están cada vez más irritados y cuando Wotan dice que en otro
tiempo aquella lanza quebró la espada de su padre, Siegfried, de un solo
tajo, parte en dos la lanza del dios supremo; derrotado, Wotan recoge la lanza
rota y se marcha.
Siegfried continúa su viaje hacia la montaña y el
resplandor de las llamas es cada vez más intenso y brillante. Sin miedo alguno,
hace sonar su cuerno y se lanza entre las llamas, que enseguida desaparecen. Allí
está Brünnhilda dormida, vestida con su armadura, cubierta con el escudo y el
yelmo y portando sus armas. Su caballo duerme también a su lado. Siegfried
queda atónito ante aquella visión y en principio piensa que se trata de un
guerrero, un hombre. Con ayuda de su espada, abre la armadura y descubre que se
trata de una mujer. Este descubrimiento hace nacer en él extraños sentimientos
y deseos que le hacen pensar si no se tratará del misterioso "miedo"
de que le han hablado.
Se inclina sobre la doncella y la besa. Lentamente,
Brünnhilda se despierta de su largo sueño, canta al sol y a la luz y se llena
de alegría cuando se da cuenta de que es Siegfried el caballero que la ha
despertado de su sueño. Ahora Brünnhilda se siente presa de emociones
encontradas: la alegría del despertar, el amor de Siegfried, el nostálgico
recuerdo de la pérdida de su condición guerrera, la vergüenza e incluso la
angustia ante la inminente pérdida de su virginidad. Y, a pesar de su amor,
pide a Siegfried que la deje y no la toque, pero, finalmente, embargada por
intensa pasión c cae en los brazos de Siegfried.
FOTOS

BAYREUTH 1986.PETER HALL.SIEGFRIED ACTO I

BAYREUTH 1986.PETER HALL.SIEGFRIED ACTOII

GRAN TEATRE DEL LICEU .JOSE MESTRES CABANES ACTO III

BAYERUTH 1956.WIELAND WAGNER.SIEGFRIED ESCENA FINAL