Si hoy es día 7 de noviembre,
entonces celebramos la festividad de San
Willibrordo (juro ke es cierto).
Felicidades a todos los Willibrordos y
Willibrordas ke lean estas líneas.
San Willibrordo nació en el año
739. Descendiente de la primera generación
de cristianos anglosajones
convertidos del paganismo, Willibrordo
nació con una habilidad especial.
Ya en su tierna infancia podía
hacer un extraño sonido al chaskear
los dedos. Era un sonido ultrasónico
ke rompía los cristales. Esa
capacidad innata le llevó a recorrer
medio mundo en un circo de zíngaros,
donde era expuesto como atracción
de feria.
Willibrordo creció en ese extraño
mundo de eternos nómadas. Hasta
ke un día su caravana de colores
se
paró en una ciudad de encanto mágico:
París. Lo supo rápidamente,
gracias a la intuición afilada
con los
años, sus enormes dotes culturales,
la torre Eiffel y un letrero de 30x90
metros ke ponía "P A R I S".
Nuestro Santo Varón saltó
de la caravana empujado por la emoción
y por un perrito de raza chouchou ke le
mordiskeaba los testículos. Al
saltar se dejó los piños
en el bordillo de la calle, hecho ke le
llevó a
pronunciar su mítica frase:
"Ecamuen ma muta mamre hel mihomuta
he ha muesmo el muto mormillo".
Le tuvieron ke poner una dentadura con
dientes de hierro, lo ke le creaba un
gran complejo. La gente lo
sabía y para no ofenderlo le llamaba
"puto feo de mierda". Aunke
le sirvió para ganarse unas pelillas
haciendo de malo en una pelicula de James
Bond.
Sumido en el ambiente bohemio de París,
Willibrordo decidió ke una forma
de mostrar ke él era diferente
podía ser haciendo algo ke atrajera
la admiración de la gente. Decidió
inventar el puenting. El problema es
ke nadie iría a ver a un capullo
ke se tirase por un puente. Necesitaba
hacer algo más potente, así
ke
convocó a todas las teles de la
época y puso carteles por toda
la ciudad anunciando el espectáculo:
había
decidido hacer puenting desde la torre
Eiffel.
Situado en lo alto de la mítica
estructura se ató una cuerda a
los pies y miró abajo. Habían
miles y miles
de personas rodeándole. Akello
era un exito absoluto.
Así ke saltó.
Empezó a bajar a una velocidad
impresionante. Y entonces se dio cuenta
de ke había olvidado un
detalle: la torre Eiffel es más
ancha por abajo ke por arriba. Willibrordo
rebotó y rebotó, una y otra
vez,
rompiéndose todos los huesos. Kedó
colgado como un salchichón y la
gente aplaudió a rabiar porke como
nunca habían visto a alguien haciendo
puenting pensaron ke sería así.
Willibrordo comenzó así
una fulgurante carrera como comentarista
deportivo después de pasar 2 años
en un
hospital. Ganó millones gracias
a trabajar para EuroSport y amasó
una fortuna.
Pero un día decidió darlo
todo a ls pobres, animado por su emergente
fe, su religiosidad y por un grupo de
guerrilleros sádicos ke amenazaban
con sodomizarle. Vivió a partir
de entonces como un anacoreta y dedicó
su vida a la oración a Dios y a
mostrar el catolicismo a los demás.
Incluso viajó a la Meca, pero eso
fue por
una confusión de Halcón
Viajes. Casi lo matan a ostias al pobre.
Sobrevivió a akella amarga experiencia
y pudo escapar a Jerusalen en un Mercedes
SLK con pegatinas de
Scorpia. Murió paseando por delante
del Ayuntamiento al ser abatido por un
francotirador ke lo confundió
con Kennedy.