Si hoy es San Carpóforo, felicidades
a todos los miles y miles de Carpóforos
y Carpóforas ke hay en la lista
y
en la Comunidad de Vecinos.
Cuenta la leyenda ke San Carpóforo
nació en un pueblecito de las afueras
de Zimbawe, en el seno de
una família Masai. Su piel blanca
como la leche y su pelo lacio y rubio
hizo despertar ciertas sospechas a
su padre, Bugunda Abugabi, ke entró
en una situación de ligero estrés.
Finalmente y gracias a los consejos
del brujo del pueblo logró superar
dicho estado anímico practicando
el onanismo compulsivo durante 8
lunas, además de abrir a su mujer
en canal con un hacha cimeriana.
Carpóforo creció y pronto
destacó como reparador de videos
Beta, por lo ke invirtió todos
sus ahorros en
abrir una tienda de reparación
de videos Beta. Pero el triunfo del VHS
y el hecho de ke no había electricidad
en el pueblo influyeron en el fracaso
de la tienda.
Absolutamente arruinado, Carpóforo
se sumió en una profunda depresión,
por lo ke sus vecinos del pueblo
decidieron reunirse todos y recaudar fondos
para él. Así ke se reunieron
en el bar de Angabue Macumba y se
pusieron a charlar sobre cuánto
pondrían cada uno para ir después
a visitar a Carpóforo y darle la
sorpresa.
Pero con la tontería se inflaron
a Vodkas con Martinis (mezclados, pero
no agitados) y pillaron un pedo ke
flipas con flops. Así ke con la
castaña se dirigieron todos a casa
de nuestro héroe, tirando confeti
y
gritando:
AL PUTO BLANCO LO VAMOS A CAPAAAAAR!!
AL PUTO BLANCO LO VAMOS A CAPAAAAAAAR!!!
Y tal y como llegaron lo encontraron
subido en una silla poniéndose
una soga en el cuello para colgarse.
La gente del pueblo saltaron corriendo
y le salvaron la vida. Acto seguido le
pegaron una paliza y le
depilaron los testículos con cera
hirviendo.
Ese fue un momento de inflexión
en la vida de Carpóforo, ke emigró
a Moscú para cambiar de aires.
Allí inventó el Tetris y
como vió ke semejante chorrada
no tendría futuro, así ke
le cambió los
derechos del juego a un ruso bizco por
un bocadillo de mortadela con keso.
Toda la vida fue un pobre infeliz hasta
ke por fin llegó su golpe de suerte.
Un burócrata del Vaticano le
confundió con San Cartrufio y le
dieron el título de Santo y una
pensión de 30 euros semanales.
Con ello
puedo seguir esnifando colas industrales
hasta ke una desgraciada tarde de Mayo
un francotirador lo
asesinó... al confundirlo con Kennedy.
Saludos nocilleros.
(Dedicado a delRabo)