Bueno, bueno, bueno, por fin es jueves,
el dia más corto de la semana segun
mi propia y estupida teoria
(una cosa no kita la otra), ke dice ke
el viernes empieza a las 7 de la tarde
del jueves, ke
curiosamente es la hora en la ke plego
de trabajar.
Si, amigos de los macarrones, empieza
la cuenta atras para el finde y todo lo
ke ello implica ke se puede
resumir en un solo termino: ALCOJOL. El
alcojol y todo su entorno y derivaciones,
ese micromundo ke aparece
con las primeras copas de los viernes
por la tarde y se desvanece con las copillas
mata-resacas de los
domingos.
De este pekeño pero curioso universo
me gustaria comentar algo sobre una parte
esencial para su
existencia, siguiendo una pekeña
saga sobre la noche ke inicié el
otro dia. Hoy, mis pekeñuelos,
os hablaré
de algo tan odiado como amado. Odiado
por su falta de higiene, aroma insoportable
y humedad extrema, y amado
por los enormes placeres, momentos de
diversion y de descanso ke nos otorga.
Como ya habreis descubierto
incluso los ke llevais calcetines rojos,
estoy hablando de los miticos LAVABOS
DE DISCOTECA ("disco
tigers" en ingles).
En ellos todos hemos vivido todo tipo
de experiencias, anecdotas y vivencias,
tanto positivas como negativas.
Pero, ke hace de especial a tan visitados
recintos? Una discoteca se podria cosiderar
algo asi como un
centro comercial del vicio. En ella se
venden y compran licores, sustancias,
cuerpos y almas. Un
mercadillo del placer donde todos somos
clientes y mercaderes. Pues bien, dentro
de este zoco el lavabo
se convierte en el centro de ocio. Y la
excusa de miccionar se aprovecha para
realizar una serie de
actividades ludicas paralelas. El ejemplo
más claro es en el caso de los
hombres. Sin duda todos los lectores
masculinos hemos jugado a deshacer akella
colilla ke constantemente reside en el
fondo del water. Los
procedimientos de este atake acuatico
son diferentes segun el individuo, hay
kien empieza atacando el borde
ke separa el filtro del resto del cigarrillo
para intentar separar las dos partes,
mientras ke hay kien
apunta a la punta (valga la redundancia)
creando el famoso efecto pinball, dado
ke el cigarrillo empieza a
rotar sobre si mismo moviendose por toda
la superficie del WC a una velocidad sobrehumana,
dificultando la
destruccion del mismo y elevando la dificultad
al maximo dejando esta especialidad solo
recomendada para
verdaderos virtuosos de la micción.
Hay otra versión de todo este
juego, esta vez en una tonalidad claramente
bizarra, ke es cuando el objetivo
en vez de ser un "fumable" son
akellos restos de excremento humano ke
a modo de crustaceos se aferran a
las paredes tan esmeradamente fabricadas
por el Sr. Roca mientras aguantan estoicamente
un chorro de
likido vital.
Por su parte, y mientras los nenes se
dedican a hacer el mongo con su minga,
las nenas se dedican a ir en
parejas (ese gran misterio para los hombres)
para estar haciendo tres horas de cola
antes de poder
entrar y luego... Ke hacen luego? Por
ké van en parejas? Tantas preguntas
si resolver, tantos
misterios, ...
Otro tema a tratar es el diseño
de los lavabos, y es ke los hay de todos
tipos a cual peor, como los
jodidos meaderos ke constan de una pared
por la ke va cayendo el agua a modo de
catarata. Ke bonitos. Y ke
coñazo ke te tenga ke estar salpicando
el agua constantemente mientras un señor
llamado Godofredo con
camiseta Imperio, bigote y gorra de cuero
aprovecha la inexistencia de separadores
para alegrarse o reirse
(la diferencia es sustancial) mirando
el panorama. Y no veas como el diseñador
tenga ciertas aspiraciones
artisticas, ke te ponen una de esas puertas
modernillas con sus pestillos modernillos
ke no hay
Dios ke los sepa cerrar, aunke si consigues
entender tan maligno mecanismo luego es
imposible abrirlos y
escapar de esa trampa mortal.
Y por hoy ya está, si habeis llegado
asta akí abajo es ke realmente
teneis muy poco trabajo. Ya sabeis, si
no
teneis nada ke hacer: paciencia, sea el
día ke sea...ya casi es viernes.
Saludos nocilleros.