Inicio Colaboraciones Mokoparanoias Especiales Preguntas y respuestas Cinemanía Linkando
Las chorradas absurdas de Megamoko

 

"La satisfacción aromática" por Megamoko

 

 

Hoy he subido un escalón más en mi escalera hacia la inopia universal. A causa de una deficiente conexión a Internet, no he podido disfrutar de la alienación laboral ke ésta me proporciona a diario. Ello me ha conducido a un consumo excesivo de mi adorado pegamento de los Post-its. Llevo lamiendo esos diavólicos papelitos amarillos sin parar desde el lunes.

Ello no solo me ha provocado una crónica enajenación, sino ke me ha llevado a provar nuevas formas de colocarme gratis en la oficina. Clavar grapas con el codo y chupar post-its satisface mis instintos en un dia normal, pero sin conexión a la Red la cosa cambia, y necesito MAS, así de simple.

Así ke en un momento en el ke casi sacaba espuma por la boca me he levantado y he ido al mingitorio dispuesto a lamer, esnifar, fumar o morder cualkier sustitutivo psicotrópico alienante. Como un garbanzo en celo he empujado violentamente la puerta del lavabo. Cara hinchada, ojos salidos inyectados en sangre, la vena del cuello a punto de estallar, las encias blancas de la presión de la mandíbula,... el ansia invadía mi criterio, era un animal salvaje, un monstruo capaz de matar por obtener algo ke ni tan solo conocía.

Y lo he visto.

Estaba ahí, tan solo, tan ignorado por los efímeros miccionadores, sutil y discreto ofreciendo su dulce nectar: El ambientador. Era uno de esos ambientadores ke se enchufan en la pared y ke contienen líkido.

 

 

No lo he podido resistir. Me he acercado y he respirado temeroso el aroma ke desprendía. Olía bien, y no parecía ke ello me pudiera servir. Así ke he seguido esnifando la fragancia ke emanaba, aumentando poco a poco la energía de las esnifada, hasta ke mis pulmones ya solo contenían los efluvios del ambientador. Ha sido en ese momento de pasión aromática máxima cuando he empezado a marearme... siiiii!!! lo había conseguido, de hecho la pérdida de ekilibrio me ha recordado a antaño, cuando era adicto a esnifar disolvente de Tippex, pero con la diferencia ke esta vez no solo no se me resecaba la garganta y las fosas nasales, sino ke además me iba a oler bien el aliento durante un mes.

Y así, colocado, desahogado y radiante, he vuelto a mi mesa, donde me he kedado con los ojos en blanco y goteando un fino hilo de baba. He rematado la faena vaciando el cargador de la grapadora sobre mi propia crapulencia. Y he vuelto a ser feliz.

Saludos nocilleros.


 




Hosted by www.Geocities.ws

1