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No, no voy a hablar de pollas
grandes. Ni tampoco de lo bien que se lo
puede pasar un@ en un vagon de metro repleto
de gente. La metrosexualidad es la denominación
fashion o políticamente correcta
de lo que siempre hemos conocido como mariconadas:
que los hombres se hagan la manicura, o
que se depilen el pecho y las piernas y
se echen cremas hidratantes antes de acostarse,
pero que a la vez tenga unas ganas horribles
de follarse cualquier hembra, eso es la
metrosexualidad. Actuar como un gay sin
serlo sexualmente. Eso es lo que se supone
que nos pone a las tias ahora.
Icono de la metrosexualidad: Beckham. Papá
modelo, amante esposo ( y sumiso, jeje)
que a la vez se preocupa por cambiar de
peinado habitualmente, practica la relajación
oriental, se depila las piernas , se pinta
las uñas y suele ir vestidito conjuntado
con su mujer. Fantastico. Si no jugara al
futbol y ganara muchos millones, seria un
mariconazo en toda regla para el españolito
medio.
Nuevo intento desesperado del hombre para
atraer a la hembra? Uhmmm... a las mujeres
nos gustan los gays no solo por lo bien
vestidos , perfumados y conjuntados que
van, si no porque se puede hablar con ellos
tranquilamente sabiendo que te estan escuchando
y no pensando en cual es la contestación
que deben de darte para que acabes abriendo
las piernas. Aunque la mona se vista de
seda, mona se queda.
Atrás quedaron los anuncios de Grecian
2000 , donde se os decia sutilmente a los
hombres que vosotros tb debíais de
taparos las canas para resultar mas jóvenes
y atractivos, gracias a que el pelo se oscurecia
paulatinamente, asi no se daria la impresión
a los amigos masculinos de ser un mariconazo
que se tiñe el pelo. Ahora os haceis
mechas rubias sin ningun tipo de pudor en
las peluquerias e incluso empiezo a ver
los primeros tios con extensiones. A algunos
da la sensación de que se les ha
adelantado la andropausia, mas conocida
como la pitopausia, y siento desilusionaros
a todos/as que no lo sepais, pero no es
una leyenda urbana. Es como la menopausia
pero en vez de dejar de producir óvulos,
os da por ir al gimnasio, poneros a regimen
y meter la tripa cuando pasan jovencitas
que, si os pidieran la hora, os llamarian
de usted por mucho que os cuideis.
Este nuevo estado de imbecilidad y serio
producto de marketing viene avalado, como
no, por los yuppies americanos, los mismos
que nos hicieron empezar a jugar al squash
en los gimnasios cuando aquí siempre
se ha jugado al frontón contra una
tapia. No puedo evitar acordarme del personaje
de Patrick Bateman en American Psycho.

Aquí tambien tenemos
nuestro iconito metrosexual, quizas influenciado
por el fin de semana que paso con la modelo
de los morros de silicona en N.Y., el es,
como no, Jose Coronado, nuestro jefe de
seccion de periodico favorito. Síndrome
Bela Lugosi le diagnosticaron al final de
su contrato en la serie, y se dedica a venderos
lo bueno que es tomar fibra por la mañana
y compartirlo con sus amigos. Vease que
en este tipo de anuncios se deja siempre
a la mujer (bastante mas joven que el) como
gilipollas que no sabe que es la fibra,
lo que resulta un buen atractivo para el
hombre maduro que no se ha fijado en los
yogures que se ha comido en su vida, pero
que le servira aparte de para ir mejor al
baño, para llamar la atención
de jovencitas inexpertas que atienden embelesadas
a tus explicaciones sobre la leche fermentada
y que por supuesto, en agradecimiento, después
follaran contigo.
No se yo hasta que punto soportaria que
un tio tardara mas en arreglarse que yo.
Esto de la metrosexualidad me parece otro
invento perverso de la iglesia para que
follemos menos por vicio y mas por procrear.
Hasta ahora las que siempre se tenian que
estar preocupando por estar monas y perfectamente
depiladas para follar eramos nosotras. No
me veo yo a un español rechazando
un polvo porque sus piernas pinchan un poco
y mucho menos que se hagan la cera mientras
ven el futbol con los rulos puestos para
rizar sus extensiones ,cerveza en mano y
poniendo a parir al arbitro y su ascendencia.
O echándose cremitas antes de irse
a la cama , crearia una especie de competencia
conyugal a ver quien envejece mas despacio.
Dudo mucho que todos estos potingues sirvan
para que envejezcais igual de bien que Sean
Connery. Espero que algun dia pase de moda
el culto al cuerpo y se proclame como actividad
esencial el culto al cerebro, porque tanto
niño y niña mona empiezan
a aburrirme, aunque entiendo que tanto cerebro
vacio sea lo mejor para una sociedad de
consumo.
(Texto robado vilmente de
la web de Patty:: http://www.diphusisima.tk)
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