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Hoy he tenido una experiencia electropasmódica
(desde el punto de vista computacional hablando,
claro). Como todas las mañanas tras
el letargo siguiente a la ingesta etílica
de una noche de viernes estandar ISO 9000
certificated, he decidido que mi cuerpo
debía ser purificado, pues del buen
hacer de mis cuidados intercubatiles, depende
la salud de mi trípode hígado-riñon-estómago,
quizás 3 de los órganos más
importantes de cuerpo después de
la clavicula estipoide derecha o el tumúlculo
electrobiliar.
Como iba diciendo, necesitaba purificarme
y recurrí a la técnica más
antigua conocida del mundo: la expulsión
de heces. Esa hez que con su color indica
el número de copas ingeridas igual
que los anillos de los troncos del árbol
indican las primaveras que han´pasado
desde que era semilla. Esa hez que pide
salir a gritos como un actor en paro proclama
el "no a la guerra". Si: esa hez.
Tras salir del baño, exhausto, me
dirijo al ordenador para comunicaros una
gran noticia: SOY PADRE. Si amigos. Pescadilla,
embarazado de penalti acaba de parir a un
churumbel bastante sano a juzgar por las
medidas y el peso (prácticamente
las mias cuando nací yo). Lo he llamado
Ignacio. Lástima de no tener foto
pues no puedo conservar el recuerdo de tan
magna aparición.
Decir que el padre está recuperandse
bastante bien y muy ilusionado con la reciente
ampliación de la familia. Ya se da
algún paso que otro y parece que
recupera fuerzas.
El bautizo se ha producido en el momento
de la concepción, tras la ruptura
de aguas del padre.
Y nada mas.
A si, que el hijo ha fallecido de manos
de un francotirador al ser confundido con
Kennedy.

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