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Sin duda uno de los más injustos trapicheos
de la industria de Hollywood ha sido ignorar
esta obra maestra de Martin Scorsese en pro
de un bodrio infumable como "Chicago".
La trama se enmarca en un inédito
contexto histórico como fue la epoca
en la ke Nueva York iniciaba su transición
de pueblucho a ciudad, una urbe ke iba absorbiendo
gentes de todas las procedencias y ke con
el tiempo han marcado la vida de la ciudad.
Pero para el inicio del film Scorsese se
guarda en la manga el As de dotar a la historia
de cierta atemporalidad y fantasía.
Las primeras imágenes nos recuerdan
abiertamente a akellas pelis tan de moda
en los 80 de bárbaros postnucleares,
ke servidor se hinchó a devorar en
su video BETA. Tras una sangrienta batalla
se inicia una trama en la ke el protagonista
(DiCaprio) se debate constantemente entre
el odio y la fascinación hacia un
increible personaje apodado "El Carnicero".
Ahora va y la cajca. Pues sí, estamos
ante uno de las mejores interpretaciones
de los últimos años, con uno
de esos personajes ke sobre el papel ya
se nota ke son carne de Oscar. Aun no he
visto "El piano", por la ke Adrien
Brody se ha llevado el premio, pero sin
duda Daniel Day Lewis se merecería
de calle una ceremonia para él solo.
El personaje del "Carnicero" es
muy curioso. Se trata de un ser completamente
amoral, racista, brutal, egoista y sádico
pero con una extraña ética
personal.

Day Lewis se recrea con el personaje, dotándolo
de una fuerza increible, aportando matices
ke trascienden la pantalla. Tan solo el
gag del conejito es para levantarse y aplaudir
porke es la esencia del cine puro y duro.
Una gozada, señora.
Y así se desarrolla la acción,
mostrando la violencia descarnada de una
ciudad sin ley en una constante lucha por
la supervivencia, en la ke Scorsese muestra
curiosísimas muestras de buen humor,
incluso por momentos surrealista, como el
tipo ke va a ser ahorcado y regatea la venta
de una medalla.
Una maravilla de película para los
amantes del cine con mayúsculas,
con unos decorados y un vestuario (muy colorista
por cierto) magníficos.
Imprescindible.
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