| Juana de Arco: divinamente inspirada | ||||||||
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| Imagen de una de las �ltima producciones de Juana de Arco | ||||||||
| En el marco hist�rico de la Guerra de los Cien A�os, el pueblo franc�s oprimido por el ingl�s confiaba en la llegada de una joven virgen que lo salvara de la miseria en que se hallaba sumido . Conocida com�nmente como la Doncella de Orl�ans, se cree que Juana de Arco naci� en Domremy el 6 de enero de 1412, con un destino escrito ya por el mism�simo Dios. Hija de campesinos y dedicada a tareas pastoriles, siempre fue calificada de singularmente piadosa y seria, m�s all� de su edad. Unos cuantos siglos despu�s, ha sido fuente de inspiraci�n para escritores, m�sicos o directores de cine: Ingrid Bergman, Mila Jovovich o la sin par Sof�a Mazagatos han osado interpretarla, unas con mayor gloria que otras. Fue con 13 a�os cuando tom� conciencia de su manifestaci�n de car�cter sobrenatural, con resplandor incluido, a la que dio el cargo de su consejero M�s tarde se dar�a cuenta de que se trataba del arc�ngel San Miguel, Santa Margarita y Santa Catalina (estas �ltimas, v�rgenes y m�rtires, sellos distintivos de ella misma). Siempre fue reacia a hablar de las voces que fomentaron su exaltaci�n patri�tica. Para el mes de mayo de 1428, ya no ten�a dudas de que era conminada a ir en ayuda del rey Carlos VII, pues las voces se tornaron urgentes o cuando menos insistentes. Ataviada con vestuario masculino, rasgo que siempre la caracteriz� inici� su andadura en busca del monarca. A pesar de que muchos la tachaban de loca visionaria, supo camelarse al rey aduciendo un signo secreto sobre su persona que le hab�an comunicado las indiscretas voces. As� fue como se dio el visto bueno a su misi�n. Acto seguido invit� al rey de Inglaterra a retirar sus tropas del suelo franc�s. Su sonoro instinto guerrero la hizo merecedora de la captura de las fuerzas que rodeaban Orl�ans, permitiendo la coronaci�n de Carlos VII en Reims, el mes de julio de 1429, situ�ndose ella a su lado por razones obvias Se tiende a pensar que fuera el Arc�ngel San Miguel quien la instruyera en asuntos de batalla; no en vano, el resguardo de las puertas del Para�so quedaron a su cargo... Pero de poco le sirvi� su repentina astucia en asuntos b�licos: Fue apresada y vendida a los ingleses en un nuevo intento de salvaguardar al rey de los aliados de los ingleses, que no eran otros que el Duque de Burgundy y sus ac�litos. Es en este momento cuando se inicia su juicio acus�ndola de bruja y hereje, ya que no pod�an condenarla a muerte por haberlos derrotado. Ella ni siquiera pudo contar con un abogado defensor. Sus jueces la presionaron en lo referente a sus visiones, pero siempre respond�a con piedad, simplicidad y sentido com�n. Sin embargo, sobre muchos puntos siempre se neg� a responder. Al final, tras generosas dosis de tortura y otras humillaciones, la obligaron a retractarse para librarse de la quema y ser enviada a prisi�n. Ella persisti� en conservar su atuendo de var�n (para preservar su pudor m�s que nada): la amonestaci�n no tard� en llegar. El final lleg� m�s pronto. Hereje reincidente fue su sentencia de muerte. Ni siquiera Dios pudo salvarla de la quema el 30 de mayo de 1431. Juana de Arco supo hacer de Francia una naci�n unida sin grandes discursos; s�lo bast� un sencillo impulso de amor a Dios. Cinco siglos despu�s ha sido considerada la hero�na m�s importante de la Historia Universal, eso sin contar su canonizaci�n en 1920 y ser uno de los iconos m�s queridos y admirados del ideario gay/lesbiano |
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