EL OCCIDENTE CRISTIANO
Alemania, Italia y el Papado
El
Imperio Germánico (también llamado Imperium Romanum o Sacro Imperio
Romano) abarca Alemania y los reinos de Arlés (Alta Borgoña), Bohemia,
Polonia, Hungría e Italia, así como el reino de Sicilia, los países bálticos
y Provenza.
El reino de Italia consta de las
ciudades de la llanura del Po, directamente dependientes del Imperio y reunidas
en su mayoría en la Liga Lombarda, las repúblicas marítimas de Venecia, Génova
y Pisa y los ducados de Montferrato, Toscana y Spoleto; el reino de Sicilia
consta de los ducados de Apulia (Foggia), Campania (Nápoles), Basilicata (Tarento),
Calabria (Reggio) y Sicilia (Palermo).
Entre estas dos partes del
Imperio Germánico en la Península de los Apeninos, se halla el Patrimonium
Petri, el Estado Vaticano (Lacio y Las Marcas).
Inocencio IV ocupa la Santa Sede
desde 1243 a 1254. Le sucede Alejandro IV, que continúa la política de
rivalidad con los Hohenstaufen de su antecesor. Las discrepancias entre el Papa
y el emperador alemán existen desde la Guerra de las Investiduras del siglo XI
(Canossa). Sin embargo, se agudizan cuando Enrique VI de Hohenstaufen se casa
con la última princesa normanda y unifica el reino de Sicilia (que los Papas
consideran como un feudo que debe ser concedido por ellos) con el Imperio Germánico
(unio regis ad imperium).
Desde la muerte de Federico II
(1250), el Imperio Germánico se queda sin emperador. Aunque le sucede su hijo
Conrado IV, éste se ve obligado a defenderse de varios antirreyes que se le
enfrentan instigados por los Papas. No tendrá otra alternativa, que ceder gran
parte del sur a su hermano bastardo Manfredo (declarado legítimo por Federico
en su lecho de muerte). Manfredo gobierna como vicario del Imperio, pero a su
vez ha de enfrentarse a varios antirreyes a los que Roma vende la corona de
Sicilia. Su principal rival, que más tarde obtendrá la victoria, es Carlos de
Anjou, hermano menor del rey francés. Tras la muerte de Conrado IV (1254),
Manfredo menosprecia los derechos de Conrado V (Conradino) y se corona a sí
mismo rey de Sicilia. A partir de este momento hay en Alemania un interregno que
se prolonga hasta la coronación de Rodolfo de Habsburgo.
Francia
Cuando
es coronado el rey francés Luis IX, de la dinastía de los Capeto, se encuentra
con unos dominios bastante modestos que, en lo esencial, constan de París con
la Ille de France, Flandes, Champagne y el ducado de la Baja Borgoña. Durante
su reinado obtiene, mediante las conquistad del sur (Occitania, Languedoc), la
guerra contra los ingleses que ocupan el oeste y la sumisión de los normandos
del norte, aproximadamente todo el territorio que forma la Francia actual. El
matrimonio de su hermano Alfonso de Poitiers con la heredera de Toulouse y de su
otro hermano, Carlos de Anjou, con la heredera de Provenza, consolida esas
posesiones.
Inglaterra
En
Inglaterra reina Enrique III, de la dinastía Plantagenet. Intenta comprar
Sicilia para su hijo menor, Edmundo, mientras su hermano Ricardo de Cornualles
se erige en antirrey alemán (1256 – 1272).
España
La
corona de Castilla la ostenta Alfonso X el Sabio, a quien además se le obliga,
en 1257, a aceptar la corona real alemana. En Aragón reina Jaime I el
Conquistador, a quien Francia ha arrebatado sus tierras de Carcasona, situadas
al otro lado de los Pirineos. En Sicilia, sobre la que los aragoneses pueden
hacer valer derechos hereditarios, Carlos de Anjou amenaza con adelantarse a
ambos. Por otra parte, Alfonso y Jaime están ocupados en la consolidación de
sus dominios en el sur de España, obtenidos en el transcurso de la Reconquista.
Durante su reinado han ido recortando las posesiones del en otro tiempo poderoso
califato de Córdoba, salvo el último enclave musulmán, el emirato de Granada.
Bizancio
El
Imperio latino de Constantinopla, creado en 1204 por los cruzados que se
desviaron de su camino, está agonizando; cuatro Estados sucesores lo acosan por
todos los lados: el imperio de Trebisonda (Vatatse), el imperio de Nicea, el
principado de Acaya y el despotado de Epiro (Miguel Paleólogo). Este último se
impondrá con la reconquista de Constantinopla. También pertenecen a Occidente:
los principados rusos, el reino de Georgia, el imperio de los búlgaros y el
reino de Armenia. En este último caso se trata de la Pequeña Armenia, situada
en la costa sudoriental de Asia Menor, encajada entre el sultanato de Iconio, de
los selyúcidas, y el sultanato de Damasco, que mantiene una frágil relación
con el Estado más septentrional de los cruzados, el principado de Antioquia. El
rey de Armenia es Hetum I.
Tierra Santa

La Terra Sancta, llamada por los franceses Outremer,
o el “reino de Jerusalén”, sólo consta de esencialmente de las ciudades
portuarias de Yafo, Tiro, Beirut y unas cuantas fortalezas de dos órdenes de
caballería que sostienen luchas encarnizadas entre sí, los templarios y los
sanjuanistas. Desde 1188, Jerusalén ya no pertenece a la Tierra Santa; desde
entonces la capital es San Juan de Acre. La Orden Teutónica ha trasladado su
actividad hacia Prusia y el Báltico una vez muerto el emperador Federico II. El
rey nominal de Jerusalén, tras la boda de Federico II con la heredera Yolanda
de Brienne, es Conrado IV, que sin embargo no llega a ocupar el trono.
De hecho, y tolerado por los Hohenstaufen, quien gobierna
en Tierra Santa hasta su partida en 1254, es el rey Luis de Francia, al que
sucede Enrique II de Chipre.
En los estados cruzados del norte, Antioquía y Trípoli,
reina el príncipe Bohemundo VI. Entre Trípoli y Antioquía se extiende el
dominio de los “asesinos” sirios de Masyaf.
La política de Outremer la determinan, sin
embargo, además de las Órdenes de caballería, las repúblicas marítimas
italianas, enemistadas entre ellas.
EL
MUNDO DEL ISLAM
El califato de Bagdad
Es
tácitamente consentido como la máxima autoridad espiritual, pero no ejerce un
poder importante. El califa es al-Mustasim, de la dinastía de los abásidas,
que gobiernan ininterrumpidamente desde hace 37 generaciones.
Egipto
Los
oficiales de los mercenarios mamelucos se han hecho con el poder, han matado al
último sultán de los ayubíes y han proclamado sultán de El Cairo a uno de
sus generales, Aibek.
El Magreb
Al
oeste, en el Magreb, se ha establecido, en Argelia y Túnez, la familia de los
Hafsíes; en Marruecos gobierna el sultanato marinida de Fez, al que pertenece
también el emirato de Granada, en el sur de España.
Siria
Al
este, en Siria, se han mantenido en el trono los ayubíes. El sultán de Damasco
es An-Nasir.
Alamut
La
principal zona de influencia de los “asesinos” ismaelitas se halla al
sudoeste del mar Caspio. El actual imán y gran maestre es Muhammad III.
EL IMPERIO DE LOS MONGOLES

El núcleo principal es el khanato central, con la capital Karakorum. El imperio se extiende al norte hasta Siberia y al noroeste hasta más allá de los principados rusos. Al oeste, el khanato de Yagatai llega hasta el mar Caspio. El gran khan reina al sudoeste sobre Persia, y al sur sobre la India, hasta el norte de China. El actual gran khan es Mangu, nieto de Gengis Khan. Mangu cede gran parte del khanato nororiental de Qipchak, el imperio de la Horda de Oro, a su primo Batu, y reparte las restantes zonas de influencia entre sus hermanos. Qubiltay obtiene la actual China, donde más adelante será emperador. Hulagu obtiene Afganistán y Persia, creando así su propio il-khanato (sub-khanato). Su hermano menor, Ariqboga, designado sucesor suyo, permanece como gobernador en el khanato central.