Declaración de
Ginebra
Adoptada por la Asamblea General de la Asociación Médica Mundial, Ginebra,
Suiza, septiembre de 1948, y enmendada por la 22ª Asamblea Médica Mundial,
Sydney, Australia, agosto de 1968.
EN EL MOMENTO DE SER ADMITIDO COMO MIEMBRO DE LA PROFESIÓN MÉDICA:
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PROMETO
SOLEMNEMENTE consagrar mi vida al servicio de la humanidad;
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OTORGAR A
MIS MAESTROS los respetos, gratitud y consideraciones que merecen;
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EJERCER mi
profesión dignamente y a conciencia;
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VELAR
solícitamente y ante todo por la salud de mi paciente;
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GUARDAR Y
RESPETAR los secretos a mí confiados, aun después que un paciente haya
muerto;
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MANTENER
incólume por todos los conceptos y medios a mi alcance el honor y las
nobles tradiciones de la profesión médica;
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CONSIDERAR
como hermanos a mis colegas;
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HACER CASO
OMISO de credos políticos y religiosos, nacionalidades, razas, rangos
sociales, evitando que éstos se interpongan entre mis deberes
profesionales y mi paciente;
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VELAR con el
máximo respeto por la vida humana desde su comienzo, aun bajo amenaza y
no emplear mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas.
SOLEMNE Y LIBREMENTE, bajo mi palabra de honor, prometo cumplir lo
antedicho.