Tener
al menos 18 años de edad.
Tener
ojos sanos, sin cicatrices o alguna otra anormalidad corneal (infección,
etc.)
Contar
con evidencia documentada de que su refacción no ha cambiado en el último
año.
Estar
informado acerca de los riesgos y los beneficios de la cirugía
comparada, con otras otras opciones de tratamiento.
Poder
acostarse sobre su espalda sin dificultad y permanecer en esa posición por
30 minutos.
Poder
mirar fijamente, a un punto, por el tiempo de la cirugía.
Firmar
la forma de consentimiento.