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| Índice de esta página: * Qué pretende este Taller * Criterios sobre el valor fundamental de la Mujer * Modo en el que se desarrollará el Taller *** ( para ir al tema correspondiente, pinchad sobre el deseado -están dentro de esta misma página-) |
Posibilitar a un grupo de mujeres la práctica de la generación de Paz Interior, a fin de que desde esa paz interior les sea posible ir envolviendo de más armonía y eficacia los cometidos de sí mismas y de aquellas otras personas y circunstancias vinculadas a ellas, tanto en lo personal como en lo familiar, laboral y su entorno.
El criterio en el cual se basan estas prácticas de generación de Paz Interior, está fundamentado en el conocimiento de que la Mujer, desde lo que son los Sentimientos a los que va dando vida en su interior, va generando las circunstancias que acompañarán a su propia persona, así como a aquellas otras personas (especialmente varones) vinculadas a ella; y de la misma manera, los modos de respuestas de todos ellos hacia ella misma (cómo son los demás con ella)
Con la ejercitación en grupo de estas prácticas, se adquiere mayor capacidad para desarrollar sus fines, por las energías que se ponen en común, y por la comprensión que posibilita el compartir las experiencias de las personas participantes en el Grupo. [ inicio ]
La Mujer es el ser que alienta desde su vibración interna los procesos de la Vida.
En ella se encuentran los resortes del equilibrio y eficacia de los desarrollos externos donde la Razón o Discernimiento evoluciona.La Energía Universal no llega a todos los seres desde un mismo punto, sino que tiene sus vía y tiempos de intervención. La estructura física de la Mujer posee la circunstancia de ser el canal receptor primero de aquella energía; energía la cual, una vez influenciada por la actitud interna que viva la mujer, pasará a motivar al Hombre, ya que Hombre y Mujer están constituidos en un Ser más allá de los aspectos aparentes de separación de ambos, donde la Mujer es el lado o polaridad receptora y el Hombre la inductora.
La influencia que la actitud de toda mujer ejerce sobre la energía que canaliza a través de su matriz, marca el matiz de la cualidad de la energía que canalizará todo hombre vinculado a ella. La mujer viene a ser, de esta manera, la antena receptora de energía que, trasvasándola al hombre con su sello personal, infunde en éste la cualidad de sus desarrollos.
Miedos, inseguridades, angustias y otras alteraciones del medio interno de la mujer, serán la causa de distorsiones, ineficacias e inoperatividades desarrolladas por el hombre. Mas esto no quiere decir que no exista en el hombre responsabilidad hacia sus errores, pues de él es responsabilidad el entorno que procura a la mujer para que ella pueda posibilitarle eficacia en sus cometidos. Y en todo esto podemos ver el papel fundamental que la mujer tiene en los procesos de la evolución humana, en manos de cuya eficacia está la eficacia del hombre.
Si bien en los planos espirituales el hombre y la mujer contienen analogía de valores y son en sí mismos más "completos", en el proceso de encarnación (las expresiones del espíritu a través de la materia) sus naturalezas orgánicas (sus cuerpos físicos) les condicionan las posibilidades del uso de las energías, que ya no vienen a ser lo mismo si son utilizadas a través de un cuerpo de mujer o a través de un cuerpo de hombre. La Mujer viene a experimentar en la vida material lo que el alma consigue en sus intervenciones desde su fuero interno, y el Hombre lo que el alma consigue en sus intervenciones desde su fuero externo, ya que sus naturalezas orgánicas les facultan para operar con mayor eficacia desde cada uno de sus niveles personales y en función de la anatomía interna que caracteriza a cada cual. Órganos diferentes canalizan y mueven energías diferentes. Los órganos corporales son dinamos vivas generadoras de las posibilidades de intervención de cada individuo sobre los valores vitales del género humano.
De esta manera, no ha de considerarse que la Vida plantea limitaciones a uno y prerrogativas al otro, sino que la propia vida en la materia está regida por los principios de Polaridad o de limitación de las amplias posibilidades del Ser, para de esta manera hacerle posible el crecimiento en áreas concretas de tales posibilidades potenciales. Limitaciones polares que irán posibilitando el desarrollo de la Conciencia de los principios polares donde se sustenta la Vida: la Sabiduría y el Amor. Con estos dos principios, llegará el día en que, aunados en las posibilidades de vivencias del Ser, se irá dando lugar a la vida de Su Esencia: La Sabiduría del Amor, o el Amor de la Sabiduría. La Sabiduría se desarrolla en base a la polaridad del Discernimiento (mediante el uso de las áreas externas del cerebro); y el Amor desde la polaridad del Sentir interno (mediante el uso de las áreas internas o nucleares del cerebro).Hoy día, la mujer, que aún no ha llegado a percibir el estrado desde el cual puede reinar con eficacia, está tratando de, simplemente, utilizar la misma plataforma desde la que ha venido actuando el hombre, con lo que no va a dar más acierto a las relaciones humanas, y sí se va a degradar aún más en su estructura interna, donde se encuentran los resortes de su fuerza principal.
En las manos de la mujer está la dirección de la vida. Lo que viva en su interior, en el fuero de sus sentimientos, es lo que marcará la cualidad de las intervenciones de las personas con ella vinculadas. No tiene que salir a la calle a vociferar, ni enfrentarse con dialécticas políticas o de cualquier otro orden. Le basta el concebir en sus sentimientos, y dentro de una actitud interna de paz, la vida que desea se materialice en su entorno, y acto seguido mantenerse en esa confianza y persistencia de actitud de armonía y paz interior. A partir de aquí, sólo tiene que dar tiempo a que las aguas vuelvan a sus cauces, persistiendo en su actitud de paz interior, sabiendo ir encajando las tormentas que su anterior proceder generó.
Mas no se trata sólo de influenciar en los modos de intervención vital de los demás a través de los sentimientos a los que va dando vida en su interior la mujer, sino que también influirá en su propia persona (en su cuerpo físico, en su aspecto facial y en cada circunstancia de su propia vida). En el caso de ir alcanzando un estado interno de Paz y de Amor, serán sus aspectos externos de salud, belleza, armonía y bienestar. No debemos olvidar que lo Corporal es el modo en que nuestros valores internos se despliegan para hacerse visibles a los sentidos físicos, a fin de mostrar éstos a la Conciencia; y que nuestras Circunstancias externas son los elementos con los que la Vida nos envuelve para ir posibilitando a nuestra Conciencia tomar nota de lo que provocan nuestros estados internos, así como también lo que precisamos para ir evolucionando esos estados internos hacia principios de Sabiduría en el Amor. [ inicio ]
Nos constituimos en círculo, en actitud de meditación, sentadas (o en las posibilidades o conveniencia de cada cual), coordinando las actuaciones a través de una de las personas asistentes.
Nos situamos mentalmente en la conciencia de que trabajamos por la PAZ en nosotras mismas y hacia nuestro entorno, siendo conscientes de la Ley que expresa:
a) Aportamos a los demás lo que elaboramos en nosotros. b) Recibimos ... lo que sembramos en los demás.No basta el proyectar nuestro mero pensamiento de visualizaciones o deseos de Paz, ya que se trata de elaborar previamente en nosotras la suficiente energía de Paz interior, para proyectarla luego hacia nuestra propia persona, hacia los demás y hacia circunstancias de nuestra vida.
Es esencial que este trabajo interno se realice con calma interior (respiración profunda y calmada, y mente serena), signo evidente de que estamos generando Paz en nosotras. Para ello y después de situarnos en una posición cómoda del cuerpo para la meditación, hacemos durante algunos minutos respiraciones lentas y profundas, sintiendo que la respiración es continua y no entrecortada, reteniendo unos instantes el aire en los pulmones al final de la inspiración, soltando el aire después al tiempo que nuestro cuerpo y nuestra mente se relajan mientras el aire va saliendo por sí sólo al aflojar el acto de la retención. En los instantes en que "entramos en nosotras" se origina una concentración de energías, desplegadas habitualmente hacia diferentes direcciones a un mismo tiempo, para poder ahora enfocarlas todas ellas hacia el objetivo que pretendemos con nuestro estado interno.
Una vez sentimos calma y paz en nuestra conciencia interna, vamos a meditar durante varios minutos, en primer lugar hacia la armonización de algo de nuestra condición personal (algo de nuestra persona física, mental o emocional con lo que no estemos en buena armonía, o disgustadas o no aceptando). Después de una pausa de la interiorización, en la que comentaremos lo que se estime oportuno de esa experiencia, pasaremos a meditar otros minutos hacia la armonización con alguna persona a la que estemos de alguna manera vinculada y que entendamos que debe armonizarse más nuestra relación con ella. Más tarde y después de otra pausa y comentarios, meditación hacia la armonización de alguna circunstancia que afecte a nuestra vida (algo que se desmarque de nuestra nuestra propia persona y de personas específicas, que sería a tratar en las fases anteriores, como por ejemplo circunstancia familiar general, de la atmósfera de nuestra casa o de aspecto laboral). Y por último y tras nueva pausa y comentarios, una meditación por la armonización de un objetivo común planteado por el Grupo. Las tres meditaciones primeras las hará cada cual por lo que estime conveniente en sus necesidades personales.
En el acto de cada meditación iremos trayendo a nuestra Conciencia el hecho, persona o circunstancia que genera algún tipo de afectación en nuestro interior (disgusto, malestar, inquietud, tensión, angustia o desamor), para ir envolviéndola de paz, tolerancia, armonía y bondad, a fin de que se disuelvan los conflictos y sufrimientos que ella genera. Estos conflictos con nuestras circunstancias personales o del entorno y con los demás, son las Semillas que, en los órdenes de la Sociedad, alimentan las guerras y enfrentamientos entre familias, pueblos, naciones e ideologías. Pondremos Amor y Humildad ante el Orgullo y la Soberbia que está presente en todo conflicto.
Sumergidas por unos instantes en el placer de sentir serenidad y quietud interior, donde la respiración es serena y consciente, y el ritmo cardíaco se enlentece al ritmo del reloj, nos permite trabajar mentalmente la situación de conflicto sobre la que deseamos incidir, trayéndola a nuestra mente con calma y dispuestas a envolverla con nuestra respiración pausada, a fin de que sus energías y las nuestras se entrelacen en un fluir armónico, de aceptación y tolerancia recíproca. Ese hecho, persona o situación que traemos hacia nosotras, tiene un componente específico de energías que lo identifican, tal como ocurre con nuestro propio ser personal. Y esas energías, expresivas también de los modos y valores de cada cual, son las que tenemos que posibilitar que fluyan libremente hacia nosotras y desde nosotras, poniendo todo nuestro amor en ello.
Respirar con calma y en profundidad de ese fluir energético que emana el hecho, persona o situación que ponemos ante nuestra mente, consigue disolver asperezas entre ella y nosotras, permitiéndonos al afrontarla en la realidad, cuando ésta se presente, mejor trato y relación con la misma, lo cual equivale a avances en la vivencia de Paz que pretendemos dentro y fuera de nosotras. En nuestras inspiraciones situamos nuestra conciencia en estar aspirando de las energías (valores y modos) de ese hecho, persona o situación. Y al espirar, el aire exhalado y que contiene de nuestros valores y modos, llegará y envolverá a ese hecho, persona o situación. Percibiremos en la inspiración y en la espiración el que conseguimos un fluir armónico, sereno y profundo, sin afectación de nuestro estado interno emocional.
Para el acto de estas meditaciones, es importante que, si bien estaremos en cada principio con los ojos cerrados para ayudar a concentrarnos, es importante que más tarde vayamos abriendo los ojos (al menos un poco y de vez en cuando), a fin de irnos percibiendo al mismo tiempo de nuestra realidad física, ya que esto lleva con más fuerza hacia nuestra conciencia los resultados de la meditación, que es donde realmente tenemos que ir haciéndolos realidad y no solamente en los niveles de las pretensiones o deseos.Antes de entrar en las distintas partes de cada meditación, haremos breve lectura de un texto o de frases que puedan ayudar al objetivo concreto de estas meditaciones. Para ello podrá servir el texto que aparece al final de esta web, tomando con él conciencia de la realidad interior desde la que partimos para este trabajo de generación y proyección de energías de Paz.
NOTAS.- ** Al final del acto de Meditación hacia la Paz Interna, se podrán tratar los aspectos personales que encuentren alguna dificultad en el desarrollo de la Paz interior y del trabajo sobre situaciones de conflicto. ** Sabremos también que, tras logros de armonía y paz hacia algunas situaciones, nos llegarán otras con posibilidad de lo contrario, fundamentadas en la ley polar que rige todos los comportamientos y situaciones, sobre lo que aprenderemos también en el Grupo qué sentido y desarrollo darles. ** Podremos hacer uso de lecturas de textos muy breves, que ayuden a ampliar nuestra conciencia sobre situaciones que vive la mujer hoy día y que puedan servirnos para establecer diálogo en el grupo. ** No usaremos velas ni elementos de ritual alguno, pues se trata de potenciar nuestros elementos de Conciencia sobre la Paz interior, que requieren aire fresco y limpio.
Mi esencia es Luz
Mi esencia es Amor
Mi esencia es PazSoy un ser de Paz
Mi Paz interior transmite Amor
Soy irradiación de Amor
Amor que disuelve asperezas y conflictosSoy irradiación de Paz
Paz que armoniza todo mi ser
Paz que construye la solidaridad de mi entornoMi Paz interior armoniza todo mi ser
Mi Paz interior genera Sabiduría
Mi Paz interior disuelve los conflictos
Mi Paz interior nos une a TodosSoy irradiación de amor
Soy Paz Viviente
[ inicio ] ( junio 2004 )