UNIDAD 1: MODELOS DE SISTEMAS.
Definición de Modelo y Simulación. Diferencia entre sistemas discretos y continuos. Clasificación de los modelos. Modelos de cajas negras, grises y blancas. Datos: condiciones iniciales y de contorno, parámetros. Pasos de la simulación. Distintos tipos de simulación. Verificación de los modelos
Bibliografía
1. Simulación de sistemas - Shannon, Robert - Trillas - 1997 - 1ª
edición
2. Investigación de operaciones en la ciencia administrativa - Gould,
Eppen, Schmidt - Prentice Hall - 1992 - 3ª edición y posteriores
El proceso de construcción
de modelos

La figura 1 ilustra los
pasos de la toma de decisiones administrativas. Cuando se presenta una
situación en la cual intervienen alternativas conflictivas o antagónicas, el
gerente la analiza; se toman decisiones para resolver los conflictos; las
decisiones se ponen en práctica; y la organización asume las consecuencias en
forma de resultados, tomando en cuenta que no todos son monetarios.

La figura 2 define el
proceso de modelación aplicado a las dos primeras etapas. Observe que el
diagrama está dividido en dos mitades, superior e inferior, separadas por una
línea interrumpida. Debajo de dicha línea se encuentra el mundo real y caótico
de todos los días, al cual se enfrentan los gerentes cuando están obligados a
decidir cómo lidiar con el reto de una situación, como por ejemplo a quién se
le asignan los recursos para llevar a cabo las tareas, la programación de
actividades o el diseño de una estrategia de comercialización. El proceso
comienza en el ángulo inferior izquierdo, con el reto de la situación administrativa
o problemática.
Históricamente, los gerentes
han dependido casi por completo de su propia intuición como el instrumento primario
para tomar decisiones. Aunque la intuición es de gran valor, sobre todo en el
caso de gerentes con experiencia, puede decirse que, por definición, está desprovista
de un proceso analítico. Un administrador que basa la toma de decisiones
solamente en la intuición no aprende, salvo por la retroalimentación que le proporcionan
los resultados obtenidos, pero está demostrado que es una forma bastante cara e
implacable.
El proceso de modelación,
representado por el "mundo simbólico" en la mitad de la figura
ubicada sobre la línea interrumpida, recomienda un curso de acción para
complementar (no sustituir) el uso de la intuición en la toma de decisiones.
Esta ruta indirecta implica abstraer los aspectos problemáticos de la
situación administrativa en un modelo cuantitativo que represente lo más esencial
de la situación.
Una vez que el modelo
(cuantitativo) ha sido construido, se somete a un análisis para generar resultados
o conclusiones que emanen exclusivamente de él, es decir, sin considerar las
abstracciones que hayamos realizado con anterioridad. A continuación se realiza
la interpretación de los resultados basados en el modelo, para relacionarlos
de nuevo con la situación del mundo real, tomando en cuenta los factores que
habíamos suprimido durante la fase previa de abstracción. Cuando a esto se
agregan la intuición y la experiencia del gerente, el proceso de construcción
del modelo conduce a mejores decisiones y aporta conocimientos que influyen en
el proceso de aprendizaje.
Como ilustra la figura 3, el
proceso mismo de construcción del modelo no es una aplicación del método científico
que se pueda dejar totalmente en manos de los especialistas. El buen juicio
administrativo ilumina todos los aspectos del proceso. Por eso, la
participación íntima del gerente en cada una de las fases del proceso de
construcción del modelo es indispensable para el éxito en el mundo real.

Los administradores desempeñan
un papel crucial durante la abstracción, la formulación del modelo, la interpretación
y, más tarde, la ejecución de las decisiones. Por eso es esencial que se
comprenda:
1. Qué tipos de situaciones
administrativas se prestan a ser representadas con modelos,
2. Cuáles son las posibilidades
de reunir o recuperar datos y analizar el modelo con miras a obtener recomendaciones
o resultados (con una inversión razonable de tiempo y dinero), y
3. Qué puede hacerse para
extraer el mayor valor posible del modelo en cuanto a la interpretación del mismo,
y la puesta en práctica de la decisión resultante.
LOS MODELOS EN LA EMPRESA
Los modelos suelen
desempeñar diferentes papeles en distintos niveles de la empresa. En los niveles
más altos, los modelos por lo común aportan información en forma de resultados
y conocimientos, pero no necesariamente decisiones recomendables. Son útiles
como instrumentos de planificación estratégica: ayudan a crear pronósticos,
explorar alternativas, desarrollar planes para múltiples contingencias,
acrecentar la flexibilidad y abreviar el tiempo de reacción. En niveles
inferiores, los modelos se usan con más frecuencia para obtener decisiones
recomendables. Por ejemplo, en muchas plantas las operaciones de la línea de
montaje están totalmente automatizadas. En algunos casos, las decisiones se
desarrollan mediante un modelo de la operación y se llevan a cabo de inmediato,
en todo ello la gerencia sólo participa de modo excepcional. Sin embargo, lo
más común es que la aportación de la automatización a la construcción de
modelos consista en facilitar la recopilación de datos acerca de las
operaciones. Después los administradores emplean esos datos para la
actualización periódica de su modelo en la hoja de cálculo electrónica. Más
tarde, el modelo revisado vuelve a ser analizado para extraer de él nuevas
recomendaciones que sustenten la toma de decisiones, después de lo cual tiene
lugar la reinterpretación e implementación de nuevas decisiones por parte de
la gerencia.
Los modelos tienen distintas
aplicaciones en los diferentes niveles de la empresa, por varias razones. A
medida que se desciende en los niveles de una organización, las alternativas y
los objetivos pueden volverse más claros. Es cada vez más fácil especificar
cuantitativamente las interacciones, con frecuencia los datos precisos son más
accesibles y el ambiente futuro implica menos incertidumbre. Además, la
frecuencia de la toma de decisiones repetidas es alta, lo cual brinda la
oportunidad de amortizar el costo del desarrollo del modelo y la recolección de
datos entre muchas opciones para tomar una decisión. Por ejemplo, en el nivel
más bajo de la jerarquía, las decisiones pueden referirse a cómo programar las
operaciones de una máquina en particular. Sabemos qué productos serán
fabricados en ella y los costos de los cambios necesarios para pasar de la fabricación
de un producto a la de otro. La meta del modelo puede consistir en encontrar
un programa de operaciones que produzca las cantidades necesarias en las fechas
requeridas y minimice los costos por concepto de cambios y almacenaje.
Compare usted la claridad y
el carácter explícito de ese problema con una decisión de la alta gerencia de
una empresa que vale muchos miles de millones de dólares, y por otro lado tiene
que elegir entre "invertir y crecer" o "producir para generar
ganancias inmediatas". Por supuesto que los modelos se pueden aplicar
también a estos problemas vastos y confusos, pero los propios modelos están
repletos de suposiciones cuestionables y de incertidumbre. En esos casos,
determinar la validez del modelo, y entonces la concordancia con los objetivos
puede ser una tarea tan difícil como encontrar la decisión apropiada.
MODELOS Y GERENTES
El número de formas en que
los modelos se utilizan es tan abundante como el de las personas que los construyen.
Se pueden usar para vender una idea o un diseño, para pedir las cantidades
óptimas de medias nylon o para organizar mejor una
gigantesca corporación multinacional. A pesar de esas diferencias, algunas generalidades
son aplicables a todos los modelos creados como apoyo para la toma de
decisiones. Todos estos modelos ofrecen un marco de referencia para el
análisis lógico y congruente, y se utilizan por siete razones cuando menos:
1. Los modelos lo obligan a usted
a definir explícitamente sus objetivos.
2. Los modelos lo obligan a
identificar y registrar los tipos de decisiones que influyen en dichos
objetivos.
3. Los modelos lo obligan a
identificar y registrar las interacciones entre todas esas decisiones y sus respectivas
ventajas y desventajas.
4. Los modelos lo obligan a
pensar cuidadosamente en las variables que va a incluir, y a definirlas en
términos que sean cuantificables.
5. Los modelos lo obligan a
considerar qué datos son pertinentes para la cuantificación de dichas
variables y a determinar las interacciones entre ellas.
6. Los modelos lo obligan a
reconocer las restricciones (limitaciones) pertinentes en los valores que esas
variables cuantificadas pueden adoptar.
7. Los modelos permiten que
usted comunique sus ideas y conocimientos, lo cual facilita el trabajo de equipo.
De estas características se
concluye que un modelo puede servir como una herramienta consistente para la
evaluación y comunicación de diferentes políticas. Es decir, cada política o
conjunto de decisiones es evaluada con el mismo objetivo, aplicando las mismas
fórmulas para describir interacciones y restricciones. Además, los modelos se
pueden ajustar y mejorar en forma explícita de acuerdo con la experiencia
histórica, lo cual constituye una forma de aprendizaje adaptativo.
UNA PALABRA SOBRE FILOSOFÍA
La "filosofía"
representa nuestro esfuerzo por salvar la brecha entre la experiencia obtenida
con modelos en el aula y las experiencias de usted, como gerente o
administrador, en el mundo real. En el aula todos los problemas están
formulados con claridad (por lo menos esa es nuestra intención), todos los
datos se aprecian con nitidez y la solución puede ser un simple número. Por supuesto,
absolutamente nada de esto es válido "debajo de la línea" de la
figura 2, es decir, en el mundo real. Por eso vale la pena esperar un momento y
comentar en forma un poco más amplia cuál es el papel que corresponde a los
modelos en el mundo real.
REALISMO
Comenzaremos con una idea ya
conocida: ningún modelo logra captar toda la realidad. Cada modelo es una
abstracción, lo cual significa que sólo incluye algunas de las posibles
interacciones y representa en forma aproximada las relaciones entre ellas.
Esto nos aporta una explicación muy simple y pragmática de por qué y cuándo se
utilizan modelos.
Un modelo es valioso si
usted toma mejores decisiones cuando lo usa que cuando no lo usa.
Este enfoque es muy similar
al que ha adoptado la ciencia o la ingeniería. Es posible que los modelos no describan
con exactitud la fuerza ascensional del ala de un avión, pero con ellos
diseñamos mejores aviones que sin ellos. El mismo concepto se aplica en el caso
de los modelos construidos para la toma de decisiones en administración.
INTUICIÓN
Algunos gerentes siguen pensando
que los modelos cuantitativos y la intuición administrativa se oponen entre sí:
"o somos creativos para lidiar con la situación o tendremos que usar la
computadora". Nada más alejado de la verdad. El uso eficaz (y creativo)
de los modelos depende en forma decisiva del buen juicio administrativo y de la
intuición.
La intuición desempeña un
papel importante en el reconocimiento del problema y la formulación del modelo.
Tiene usted que "ver" las posibilidades de utilizar un modelo
cuantitativo antes que el proceso se ponga en marcha; es decir, para que se
sienta usted dispuesto a invertir en el proceso de construcción de un modelo,
deberá tener la sensación intuitiva de que dicho modelo le permitirá captar la
esencia de la situación y producirá un resultado útil.
La intuición también es
decisiva durante la interpretación y la implementación. Aun cuando el análisis
de muchos de los modelos produce decisiones "óptimas", es importante
entender que tales decisiones sólo son la solución óptima para la abstracción
simbólica que aparece "encima de la línea" en la figura 2. Sin
embargo, puede ser o no una buena respuesta para resolver la situación
correspondiente en el mundo real.
El término optimalidad es un concepto que se relaciona más con los
modelos que con el mundo real. Si bien los modelos pueden optimizarse, eso
rara vez o nunca es posible en las situaciones del mundo real.
Sólo en pocas ocasiones
tiene sentido hablar de "soluciones óptimas" para las situaciones de
la administración de empresas (y menos aún las del gobierno) en la vida real.
Por esa razón es fundamental que usted, como gerente, se asegure que las
decisiones sugeridas por un modelo tengan sentido y satisfagan su propia
intuición. Si las recomendaciones no resultan atractivas para su intuición
administrativa, será mejor que averigüe si el modelo no está equivocado. De
hecho, un aspecto crucial de su papel como gerente consiste en evaluar el propio
modelo y determinar cuánto peso se debe conceder a sus recomendaciones. Tal vez
sea necesario volver a considerar la situación o incluso la formulación del
modelo. El hecho es que el uso de modelos no implica que el gerente pueda
prescindir de su intuición. En realidad, uno de los peores errores que puede
cometer un gerente es permitir ciegamente que un modelo lo suplante en la toma
de decisiones sólo porque "la hoja de cálculo lo dijo así". El
ambiente puede cambiar y un modelo que producía resultados muy buenos puede empezar
a dar malos consejos. Usted siempre deberá estar alerta ante la posibilidad de
que algo haya cambiado y que las antiguas respuestas ya no sean válidas. Hay
abundante evidencia de que el proceso de construcción y uso de modelos
funciona mejor cuando el ambiente que rodea una situación de negocios cambia
tanto que las políticas o reglas empíricas habituales se vuelven inadecuadas.
Por supuesto, no hay
garantía de que el uso de un " buen" modelo produzca siempre buenos
resultados, pero aunque no posee una clarividencia perfecta, éste es el enfoque
más racional que podemos adoptar. Más aún, igual que el proceso mismo de
construcción de modelos, las situaciones administrativas no son estrictamente
secuenciales, sino circulares. Esto significa que se presentan en forma
reiterada y es necesario revisarlas y trabajar una y otra vez en ellas. Éste es
uno de los principales factores que nos motivan a estudiar los modelos
cuantitativos. Las posibilidades de que usted sea capaz de prever si un modelo
dará o no resultado en el mundo real aumentarán drásticamente si comprende los conceptos
contenidos en dicho modelo.
TIPOS DE MODELOS
Hay tres tipos de modelos.
Los ingenieros construyen modelos de aviones, y los urbanistas modelos de ciudades.
En ambos casos se trata de modelos físicos. El segundo tipo de modelo lo
empleamos tan a menudo que con frecuencia no lo reconocemos: el modelo
análogo. Estos modelos representan un conjunto de relaciones a través de
un medio diferente, pero análogo. El mapa de carreteras es un modelo análogo
del terreno correspondiente, el velocímetro de un vehículo representa la
velocidad mediante el desplazamiento análogo de una aguja sobre una escala graduada,
y un diagrama de rebanadas de pastel representa la magnitud del costo de varios
componentes con áreas en forma de cuña.
El más abstracto es el modelo
simbólico, en el cual todos los conceptos están representados por
variables cuantitativamente definidas y todas las relaciones tienen una
representación matemática, en lugar de física o por analogía. Por ejemplo, los
físicos construyen modelos cuantitativos del universo y los economistas crean
modelos cuantitativos de la economía. Por el hecho de que se utilizan variables
cuantitativamente definidas e interrelacionadas por medio de ecuaciones, es
frecuente que los modelos simbólicos sean conocidos como modelos matemáticos,
modelos cuantitativos.
Los gerentes trabajan con
los tres tipos de modelos, más comúnmente con los modelos análogos en forma de
cuadros y gráficas, pero también con modelos simbólicos en forma de salidas de
hojas de cálculo electrónicas e informes MIS (Sistema de Información
Administrativa). La tabla 1 resume las características de los tres tipos de
modelos.
|
TIPO DE MODELO |
CARACTERÍSTICAS |
EJEMPLOS |
|
Modelo físico |
Tangible Comprensión: fácil Duplicación y posibilidad de compartirlo: difícil Modificación y manipulación: difícil Alcance de utilización: la más baja |
Modelo de un aeroplano, modelo de una casa, modelo de una
ciudad |
|
Modelo análogo |
Intangible Comprensión: más
difícil Duplicación y posibilidad de compartirlo: más fácil. Modificación y manipulación: más fácil Alcance de su utilización: más amplio |
Mapa de carreteras, velocímetro, gráfica de rebanadas de
pastel |
|
Modelo simbólico |
Intangible Comprensión: la más difícil Duplicación y posibilidad de compartirlo: las más fáciles Modificación y manipulación: las más fáciles Alcance de su utilización: el más amplio |
Modelo de simulación, modelo algebraico, modelo de hoja
de cálculo electrónica |
Tabla 1 - Tipos de modelos
A pesar de su diversidad,
todos estos modelos tienen un aspecto en común:
Un modelo es una abstracción
cuidadosamente seleccionada de la realidad.
Nos concentraremos en la
elaboración de modelos simbólicos (por ejemplo en hojas de cálculo) y los
analizaremos para obtener resultados en tabuladores (modelos simbólicos) y
gráficas (modelos análogos).
MODELOS SIMBÓLICOS
(CUANTITATIVOS)
Como ya se dijo, un modelo
simbólico emplea las matemáticas para representar las relaciones entre los datos
de interés. Un modelo simbólico requiere que sus datos sean cuantificables, es
decir, que resulte posible expresarlos en forma numérica. Considere los
siguientes ejemplos comunes. En un modelo para evaluar las alternativas entre
comprar una casa y alquilar un apartamento se considera: el pago inicial
requerido, las tasas hipotecarias, el flujo de efectivo, la plusvalía y
depreciación; en suma, datos numéricos. En un modelo para ayudarle a usted a
decidir si le conviene realizar los estudios necesarios para obtener una
maestría se tendría que considerar: la cantidad de tiempo necesaria, la
colegiatura y otros gastos, el potencial de salario, y así por el estilo; es
decir, datos numéricos. En síntesis, los datos numéricos son la médula de los
modelos simbólicos.
Examinemos más de cerca un
ejemplo muy sencillo de modelo simbólico. Si se encuentra usted actualmente en
San Rafael, y desea estar en San Luis, a la hora de la cena, tal vez le
interese estimar el tiempo que tendrá que viajar en su automóvil desde San
Rafael hasta San Luis. Para eso podría consultar la distancia en kilómetros en
un mapa o por Internet, la cual dividiría después entre su velocidad promedio
típica. En este caso, su modelo sería
donde T=
tiempo, D = distancia, y S = velocidad.
Sin duda este modelo es
útil. No obstante, advierta que es una simplificación de la realidad, porque se
han pasado por alto muchos factores que podrían influir en la duración de su
viaje. No se ha molestado usted en incluir retrasos por posibles reparaciones
en el camino, las condiciones del tiempo, escalas para abastecerse de gasolina
o para ir al sanitario, y así sucesivamente. Sin embargo, si planea salir a las
9. y T= 6
horas, entonces el modelo es bastante bueno para sus propósitos. Es decir,
podrá sentirse muy seguro de que llegará a San Luis a tiempo para la cena.
Sin embargo, supongamos que
usted no podrá salir sino hasta el mediodía y tiene una reservación en un
restaurante de lujo para reunirse con una persona muy importante a las 18:30.
En ese caso podría considerar que este modelo es demasiado simple y sentiría
más confianza si lo refinara un poco para incluir otros detalles que lo
acercaran más a la realidad. Por ejemplo, podría añadir una expresión que
representara sus escalas a lo largo del camino. Entonces el modelo sería
![]()
donde R es el tiempo
prometido que permanece en cada escala de su viaje y N es el número de veces
que piensa detenerse.
Usted puede seguir mejorando
su modelo si le incorpora más factores. Algunos de esos factores tendrían que
ser quizá estimaciones o aproximaciones. Los dos puntos que debe
tener presentes son:
1. Un modelo siempre es una
simplificación de la realidad.
2. Debe incorporar al modelo
suficientes detalles para que
·
El
resultado satisfaga sus necesidades,
·
Sea
consistente con los datos que tiene usted a su alcance, y
·
Pueda
ser analizado en el tiempo con el que usted cuenta para ese propósito.
MODELOS DE DECISIÓN
Hacemos énfasis en los
modelos de decisión: modelos simbólicos en los cuales algunas de las variables
representan decisiones que deben (o al menos podrían) tomarse. Es obvio que
usted no puede cambiar la distancia entre San Rafael y San Luis. Por otra
parte, sí puede elegir su velocidad, el número de veces que se detendrá y el
tiempo que permanecerá en cada escala. Por tanto, estas últimas son variables
de decisión. (Deben existir algunos límites para esas variables: es obvio que
usted no puede conducir a 500 kph, que el depósito de
su automóvil sólo puede contener cierta cantidad de combustible, que se
requiere cierto tiempo para llenar el depósito, y así sucesivamente.
Objetivos Las decisiones suelen
tomarse para alcanzar un objetivo en particular. Así, además de las variables
de decisión, los modelos de decisión incluyen una medida explícita del desempeño
que permite calibrar el grado en que se ha alcanzado ese objetivo. Una de las
operaciones cruciales en la construcción de modelos consiste en especificar
cuál será la influencia de las variables de decisión sobre la medida de
desempeño. Considere los siguientes ejemplos:
1. Modelo para la asignación de
la fuerza de ventas.
La variable de decisión podría ser: cuántos vendedores se asignarán a cada
territorio. Una medida típica del desempeño sería el ingreso por concepto de
ventas, y el objetivo podría ser maximizar dicho ingreso.
2. Modelo para la programación
de actividades en el taller. Las variables de decisión podrían ser: cuántas horas
programar determinadas máquinas para fabricar determinadas partes, y en qué
secuencia. Los objetivos podrían consistir en minimizar los costos, el tiempo
total de terminación o los retrasos en las fechas de entrega.
3. Modelo para la
administración de caja.
Las variables de decisión podrían ser: las cantidades de fondos que deberán mantenerse
en cada una de las categorías (efectivo, títulos de la tesorería, bonos,
acciones) cada mes. Un objetivo común podría consistir en minimizar el monto de
los intereses perdidos por el hecho de mantener activos líquidos, es decir,
dinero en efectivo o su equivalente.
En resumen:
1. Los modelos de decisión;
describen en forma selectiva la situación administrativa.
2. Los modelos de decisión
designan las variables de decisión.
3. Los modelos de decisión
designan medida(s) de desempeño que refleja(n) el (los) objetivo(s).
CONSTRUCCIÓN DE MODELOS
Sea sencillo o complejo, un
modelo tiene que ser construido por personas. Desgraciadamente, no existen
"sistemas expertos" automáticos para crear modelos, salvo en
aplicaciones estrechas, muy especializadas. La revolución de la computadora y
el desarrollo de programas podrán conducir algún día a paquetes para la
construcción automática de modelos hechos por los directores. Sin embargo, en
la actualidad, la construcción de modelos requiere una buena dosis de arte e
imaginación, además de una pizca de conocimientos técnicos.
En un ambiente de negocios,
el desarrollo de modelos cuantitativos requiere que se especifiquen las
interacciones de muchas variables. Para lograr esa cuantificación, el problema
debe expresarse en términos matemáticos. Los distintos modelos pueden ofrecer
perspectivas diferentes de una misma situación, a semejanza de los cuadros de Picasso y Van Gogh que nos hacen
ver en formas muy diferentes una misma escena. En la medida en que la
construcción de modelos es un arte, sus fundamentos pueden enseñarse igual que
los del arte. Como guía general, usted puede dividir en tres pasos el proceso
de la construcción de un modelo:
1. Estudie el ambiente de la
situación administrativa.
2. Formule una representación
selectiva de la situación.
3. Construya y analice un
modelo simbólico (cuantitativo).
ESTUDIO DEL AMBIENTE
Los recién llegados al mundo
de la construcción de modelos suelen restar importancia al primero de estos pasos,
el estudio del ambiente administrativo. Con frecuencia, el problema planteado
no es una abstracción apropiada de la situación real. Muchas veces el problema
planteado no es más que la descripción de un síntoma. Diversos factores, como
conflictos en la organización, diferencias entre las metas personales y las de
la empresa, y la complejidad general de la situación, pueden ser obstáculos
que afectan la comprensión clara de la situación. Muchas veces se supone que
los datos son conocidos, pero en realidad no es así. La experiencia es el
ingrediente esencial para el éxito; tanto la experiencia en la construcción de
modelos como la experiencia de haber trabajado en el ambiente que se pretende
estudiar.
FORMULACIÓN
El segundo paso, la
formulación del modelo, incluye un análisis conceptual básico en el cual es
necesario hacer suposiciones y simplificaciones. La formulación requiere que el
constructor del modelo seleccione o aísle del ambiente total aquellos aspectos
de la realidad que son pertinentes para la situación en cuestión. Como quiera
que sea, las situaciones administrativas que nos ocupan implican decisiones y
objetivos, los cuales deben ser identificados y definidos de modo explícito.
Puede haber varias formas de definir las variables de decisión, y tal vez al
principio no se encuentre la definición más apropiada. También los objetivos
pueden resultar poco claros. Hasta los gerentes más competentes pueden no saber
con precisión qué resultados desean lograr. Otra cuestión igualmente
problemática es que puede haber demasiados objetivos por satisfacer, lo cual
puede imponer la necesidad de escoger sólo uno de ellos. (Veremos en forma muy
clara que, comúnmente, no es posible optimizar dos objetivos diferentes al
mismo tiempo. Así, en términos generales, es absurdo tratar de obtener
"el mayor rendimiento con la menor inversión" o "el mayor bien
para el mayor número de personas".)

La figura 4 presenta el
primer paso (que a menudo es el más crucial) en la formulación de un modelo de
decisión: la identificación de sus principales ingredientes conceptuales. En este
primer paso tenemos que aplazar la construcción de los detalles de trabajo del
modelo. En lugar de eso, nos concentramos en identificar (1) las entradas
del modelo, es decir, los elementos sobre los cuales trabajará éste, y (2) las
salidas del modelo, o sea, los resultados que deberán ser producidos por el
mismo. Por eso en esta etapa se conoce al modelo como la "caja
negra", pues no sabemos (todavía) qué relaciones lógicas colocaremos
dentro de ella.
Una vez que hemos
identificado las entradas y salidas del modelo, debernos retinarlas en dos
subdivisiones. Las entradas, conocidas como variables exógenas, están
divididas en: (1) decisiones, variables que usted controla como gerente,
es decir, las variables de decisión; y (2) parámetros, variables que
están bajo el control de otras personas o de la "Madre Naturaleza" (Aquí
usamos el término parámetro en su acepción administrativa más amplia, es
decir: "cualquier factor exógeno, como el precio de mercado o la tasa
tributaria, que ayuda a definir un modelo y también determina su comportamiento".
Algunos constructores de modelos prefieren emplear los términos variable
exógena no controlada o variable aleatoria, en lugar de parámetro.
Esto les permite proponer una definición más restrictiva de parámetro
para caracterizar la incertidumbre fundamental de una variable exógena no
controlada.).
Algunos ejemplos de variables de decisión serían el precio al cual venderá
usted su producto, la ubicación de una instalación propuesta, o incluso la
decisión de vender o no una subsidiaria. Algunos ejemplos de parámetros son
los precios que cobran los competidores por un producto similar, una
restricción física de la capacidad de un almacén, el costo unitario de las
materias primas o las lluvias del mes entrante. Tal vez no sea posible conocer
con anticipación el valor de muchas entradas incontrolables. Si esas entradas
se consideran como parámetros, entonces es posible construir el modelo como si
todas ellas fueran conocidas. El valor numérico de dichas cantidades se puede
especificar después de haber analizado los datos para calcularlo, o simplemente
se pueden asignar valores supuestos durante el análisis del modelo.
Las salidas, llamadas
variables endógenas, se dividen en (1) medidas de desempeño, variables
que permiten medir el grado en el cual se han alcanzado las metas, y (2)
variables de consecuencia, las cuales muestran otras consecuencias que
ayudan a entender e interpretar los resultados del modelo. Las medidas de desempeño
son especialmente importantes porque representan los criterios empleados para
determinar hasta qué punto se están alcanzando los objetivos finales. Por esta
razón, a las medidas de desempeño se les llama a menudo funciones objetivo.
Algunos ejemplos son: los ingresos, la participación en el mercado, el costo total,
la moral del trabajador, la satisfacción del cliente y el rendimiento sobre la
inversión. Entre los ejemplos de variables de consecuencia podemos citar: la
subdivisión de los ingresos, el número de artículos embarcados, y otras cantidades
que "es deseable conocer".
A pesar de su sencillez, el
marco de los ingredientes conceptuales de la caja negra nos obliga a
considerar, desde el principio del proceso de construcción del modelo, qué
debemos incluir, qué es conveniente excluir del mismo y cómo clasificar los
factores pertinentes. A continuación presentamos algunas preguntas que ilustran
la forma en que las sencillas ideas de la figura 4 inducen a la reflexión:
·
Para
mi compañía, dentro del sector privado, ¿las ganancias son una variable de
decisión o una medida de desempeño?
·
¿Cuáles
son exactamente los conjuntos de variables de decisión pertinentes, a
diferencia de las que tienen importancia secundaria o terciaria? Por ejemplo,
¿el precio de mi producto es la única decisión significativa que debo
considerar, suponiendo que mi presupuesto de promoción, u otro factor, sea determinado
(tal vez por otra persona) en una suma específica? ¿O tanto el precio del
producto como la magnitud del presupuesto de promoción deben ser considerados
como decisiones que yo deberé tomar en forma simultánea?
·
Como
gerente, ¿controlo verdaderamente el precio de mi producto?, en cuyo caso,
¿dicho precio es una variable de decisión? ¿O el precio de mi producto está
determinado por las fuerzas competitivas del mercado?, en cuyo caso, ¿es el precio
un parámetro?
·
¿La
cantidad de producto que habrá de venderse es una variable de decisión y, por
tanto, una entrada controlable del modelo? ¿O la cantidad por vender del
producto es una salida del modelo (variable de consecuencia), una vez que se
ha determinado su precio como una entrada?
·
¿La
moral del trabajador es una medida de desempeño y, por ende, algo en lo que yo
puedo influir en forma administrativa mediante decisiones sobre recursos
humanos? ¿O es un parámetro que debo aceptar como algo dado? En cualquier
caso, ¿cómo puedo medir la moral? Si la moral es un concepto demasiado
escurridizo para definirlo con precisión como una variable, ¿debo excluirla
entonces del modelo y considerarla después como parte de la fase de
interpretación del mismo? ¿O deberé usar, por ejemplo, el ausentismo de los
trabajadores como una medida subordinada o representativa de la moral? En ese
caso, ¿qué factores podrían afectar al ausentismo?, y ¿qué subconjuntos de
éstos son mis variables de decisión?
·
Si
la participación en el mercado se considera como una medida de desempeño, ¿cuál
es exactamente la definición del mercado dentro del cual esa participación se
verá influida por mis decisiones? ¿Se trata de una participación en el mercado
regional, nacional o internacional? ¿O en los tres? ¿Me refiero a la
participación en el mercado este año, el año próximo o dentro de cinco años?
¿Debo medir la participación en el mercado en términos de unidades vendidas, o
de ingresos?
·
¿Debo
incluir las ventas de mi competidor como parámetros de entrada en el modelo? Pero
si las ventas del competidor son entradas exógenas, eso significa que no puedo
influir en ellas y debo aceptarlas como un hecho. Sin embargo, no hay duda de
que puedo influir en el volumen de ventas de mis competidores, mediante agresivos
descuentos de precio o con más publicidad, dos factores que podrían ser mis
variables de decisión. En ese caso, la participación del competidor en el
mercado sería una salida endógena (variable de consecuencia) en mi modelo, en
lugar de una entrada exógena. Pero si es una salida, entonces, ¿la participación
del competidor en el mercado debe considerarse como una medida de desempeño que
deberá minimizarse?
·
En
mi modelo, ¿tengo que incluir mis propias medidas de desempeño, escala de
tiempo y visión del mundo, o las que prefiera mi jefe?
·
¿El
modelo debe estar enfocado en las decisiones de operación cotidianas, en las
decisiones estratégicas a largo plazo, o en ambas cosas?
·
¿Qué
debo incluir en términos de mediciones de desempeño o parámetros procedentes de
entidades externas interesadas, como los órganos de regulación del gobierno,
los grupos de consumidores y los accionistas?
Las técnicas que
desarrollaremos para construir modelos son aplicables independientemente de
cómo se definan las entradas y salidas del modelo. Sin embargo, las preguntas
anteriores ilustran la importancia de usar el juicio administrativo para
definir con claridad los elementos de la caja negra.
Un enfoque sugerido para la
etapa de la formulación consiste en definir primero el objetivo y su(s) medida(s)
de desempeño, es decir, las salidas críticas del modelo. Después se considerará
qué entradas del modelo (variables de decisión y parámetros) están relacionadas
con el logro del objetivo, ya que influyen en la(s) medida(s) de desempeño. A
partir de esta base, se desprende en forma más natural el paso crítico de
definir las variables de decisión y los parámetros que influyen en el logro de
la meta. Finalmente, este razonamiento regresivo produce la formulación de la
caja negra del modelo. No obstante, con frecuencia es más fácil trabajar en
forma regresiva, porque para los gerentes es natural pensar en las situaciones
en términos de objetivos y medidas de desempeño.
CONSTRUCCIÓN SIMBÓLICA
Una vez que se ha llevado a
cabo la formulación (la cual puede ser un proceso verbal o escrito), es necesario
construir un modelo simbólico.
La experiencia ha demostrado
que los gerentes generales o directores fallan en la construcción de modelos
en el momento en que se presenta la necesidad de desarrollar las ecuaciones matemáticas
que relacionarán entre sí las variables contenidas en la caja negra. De hecho,
este paso requiere cuidado porque, junto con los datos, las ecuaciones son el
"meollo" de todo el proceso de construcción del modelo. Este tema es
tan importante que le dedicaremos mucha atención a lo largo del libro. En
efecto, el tema central del texto es que muchos modelos prácticos pueden ser
construidos y analizados por un solo gerente, y con las técnicas modernas de
las hojas de cálculo electrónicas. Aun en situaciones más complejas, que
requieren la intervención de un equipo interdisciplinario, los modelos
preliminares pueden ser iniciados por un gerente no especializado en el tema.
Una de las razones que nos
inducen a pensar así es que la mayoría de las ecuaciones contenidas en un modelo
simbólico son simples relaciones de contabilidad (Ganancia = Ingresos — Costo
total) o definiciones físicas (Número de meses =12* Número de años) y, por
tanto, cualquier gerente puede manejarlas con facilidad. Las relaciones
restantes del modelo son más difíciles de desarrollar. Sin embargo, la mayoría
de los modelos administrativos tienen sólo unas cuantas ecuaciones complicadas.
En esos casos, se requiere algo de práctica para desarrollar los conceptos
matemáticos correctos que permitan relacionar dos o más variables como parte de
la lógica del modelo. Una técnica útil consiste en usar la habilidad personal
para dibujar una gráfica que ilustre la(s) relación(es) deseada(s). Es decir,
no comienza con la ecuación matemática final, sino con una gráfica de la
misma, y más tarde usted mismo (o un colega con talento) deduce una ecuación
aceptable a partir de esa gráfica. La técnica para lograrlo funciona también en
el análisis de datos primarios, el cual puede ser necesario para estimar los
valores de los parámetros.
MODELOS DETERMINÍSTICOS Y
PROBABILÍSTICOS
Los modelos para toma de
decisiones se clasifican con frecuencia según la función de negocios a la cual
se aplican (finanzas, mercadotecnia, contabilidad de costos, operaciones, etc.)
o por la disciplina de aplicaciones o la industria involucrada (ciencias,
ingeniería, economía, organización militar, instituciones no lucrativas, transporte,
capital de riesgo, etc.). También pueden clasificarse según el nivel de la
organización en el cual se aplican (estratégicos vs. tácticos), por el
marco temporal elegido (largo vs. corto plazo), por el tipo de
matemáticas utilizadas (ecuaciones lineales vs. ecuaciones no lineales)
y por la tecnología aplicada en la construcción del modelo (hoja de cálculo
electrónica, paquete de software personalizado, lápiz y papel, etc.). Cada una
de esas tipologías provee mayores conocimientos acerca de los usos y la
aplicabilidad de cada modelo. Usaremos una tipología más para organizar nuestra
aproximación a la construcción de modelos: modelos determinísticos vs. probabilísticos.
MODELOS DETERMINÍSTICOS
Los modelos
determinísticos son aquellos donde se supone que todos los datos
pertinentes se conocen con certeza. Es decir, en ellos se supone que cuando el
modelo sea analizado se tendrá disponible toda la información necesaria para
tomar las decisiones correspondientes. Un ejemplo de modelo determinístico
sería la asignación de la tripulación de una aerolínea para cada uno de sus
vuelos diarios del mes próximo, conociendo los horarios de vuelos, el personal
disponible, las restricciones legales sobre las horas de trabajo, las reglas
del sindicato y así sucesivamente. Como vimos en Investigación Operativa I,
los modelos determinísticos pueden manejar situaciones complejas en las que hay
muchas decisiones y restricciones. La utilidad de los modelos determinísticos
suele ser máxima cuando unas cuantas entradas no controladas del modelo
presentan incertidumbre. En consecuencia, los modelos determinísticos se
utilizan a menudo, aunque no siempre, para la toma de decisiones internas de
una organización, como en el ejemplo acerca del programa de trabajo para la
tripulación de una aerolínea.
Los modelos determinísticos
son importantes por cinco razones:
1. Una asombrosa variedad de
importantes problemas de administración pueden formularse como modelos determinísticos.
2. Muchas hojas de cálculo
electrónicas cuentan con la tecnología necesaria para optimizar modelos determinísticos,
es decir, para encontrar decisiones óptimas. Cuando se trata en particular de
modelos PL grandes, el procedimiento puede realizarse con mucha rapidez y
fiabilidad.
3. El subproducto de las
técnicas de análisis es una gran cantidad de información muy útil para la
interpretación de los resultados por la gerencia.
4. La optimización restringida,
en particular, es un recurso extremadamente útil para reflexionar acerca de situaciones
concretas, aunque no piense usted construir un modelo y optimizarlo.
5. La práctica con modelos
determinísticos le ayudará a desarrollar su habilidad para la formulación de modelos
en general.
MODELOS PROBABILÍSTICOS
En los modelos
probabilísticos, o estocásticos, algunos elementos no se conocen con
certeza. Es decir, en los modelos probabilísticos se presupone que algunas
variables importantes, llamadas variables aleatorias, no tendrán valores
conocidos antes que se tomen las decisiones correspondientes, y que ese
desconocimiento debe ser incorporado al modelo. Un ejemplo de modelo probabilístico
podría ser la decisión de establecer una compañía de Internet mediante la venta
pública de acciones de capital, antes de saber si el mercado para nuestra
oferta será favorable (mercado en alza) y rendirá un alto precio de las
acciones, o desfavorable (mercado sostenido) y el precio de éstas será bajo.
Esos modelos incorporan la incertidumbre a través de probabilidades en las
variables aleatorias; en este caso, la condición futura del mercado de
valores. Estos modelos tienden a reportar su mayor utilidad cuando intervienen
en ellos muchas entradas inciertas y hay pocas restricciones. En consecuencia,
los modelos de incertidumbre se usan a menudo para la toma de decisiones
estratégicas referentes a la relación de una organización con su ambiente
(incierto), como en el ejemplo de la oferta de acciones al público.
CICLOS EN LA CONSTRUCCIÓN DE
MODELOS
Para entender mejor el lugar
que ocupan los modelos en el proceso de su construcción y análisis, será conveniente
que clasifiquemos los modelos simbólicos a partir de las dimensiones ilustradas
por medio del diamante que aparece en la figura 5. Confrontados entre sí, los
lados derecho e izquierdo del diamante se refieren a los extremos polares que
corresponden a la construcción de modelos determinísticos frente a la
construcción de modelos probabilísticos.
Por supuesto, ningún modelo
es completamente determinístico (ausente de incertidumbre en todas sus variables)
ni totalmente probabilístico (con incertidumbre en los valores de todas

sus variables). Volviendo al ejemplo anterior
de la programación de actividades para la tripulación de una aerolínea, el
clima o la enfermedad podrían perturbar los vuelos o la disponibilidad de los
miembros de la tripulación en formas inesperadas, lo cual comprometería las
asignaciones de tripulación propuestas por el modelo. En forma similar, en el
ejemplo de la oferta de las acciones de Internet, las condiciones del mercado
podrían ser previsibles con un grado adecuado de certeza, o bien, el modelo de
la oferta de acciones podría incluir la decisión de aplazar en el último minuto
la operación si las condiciones se toman desfavorables, con lo cual podría mitigarse
el efecto de la incertidumbre.
La confrontación entre los
extremos superior e inferior del diamante se refiere a los extremos polares de
la construcción de modelos deductivos frente a la de modelos de inferencia. La
primera supone que el modelo puede desarrollarse inicialmente enfocando las
variables mismas, interrelacionándolas después en el modelo por medio de
suposiciones sobre las relaciones algebraicas y los valores de cualquier
número de parámetros. En consecuencia, la construcción de modelos deductivos
tiende a avanzar "de arriba hacia abajo", dando un valor especial a los
conocimientos y juicios que el autor puede tener de antemano, tanto acerca de
las relaciones matemáticas y los valores de los datos, como sobre la futura
aplicabilidad de esos conocimientos precedentes. Los modelos resultantes
tienden a ser "pobres en datos" inicialmente, pues incluyen sólo
algunas decenas o centenares de datos, que con frecuencia están expresados como
los parámetros supuestos del modelo.

En la construcción de
modelos de inferencia, en lugar de empezar con suposiciones se presume que el
modelo puede desarrollarse centrándose en las variables mismas, tal como se
reflejan en la colección de datos existentes, relacionándolas entre sí en el
modelo mediante el análisis de los datos para determinar sus relaciones y estimar
los valores de cualquiera de los parámetros. El resultado es que la
construcción de modelos de inferencia tiende a avanzar "de abajo hacia
arriba", concediendo un valor especial a la precisión y disponibilidad de
los datos y a los juicios sobre la futura aplicabilidad de ellos. Los modelos
resultantes tienden a ser inicialmente "ricos en datos", con varios
centenares o millares de éstos, que a menudo se refinan después para estimar
los parámetros del modelo.
El diamante también ilustra
que las cuatro dimensiones que forman sus facetas son abordadas por los
gerentes en el proceso para construir modelos, sobre todo en las etapas
formativas iniciales. Es decir, la construcción de modelos pocas veces se
realiza usando una sola de las dimensiones o siguiendo una simple "receta
de cocina" donde se combinen dichas dimensiones. En lugar de eso, los
elementos del modelo son ensayados, probados, evaluados (a menudo subjetivamente
en un principio), revisados, vueltos a ensayar y así sucesivamente, en forma
iterativa, saltando de una "faceta" del diamante a otra ya sea
mediante la creatividad o al estilo de una "lluvia de ideas". Por
ejemplo, una gerente podría empezar a construir un modelo para el cálculo del
costo de un producto por medio de un modelo de decisiones, suponiendo o
razonando (por el método deductivo) que el costo total de los bienes vendidos
representa 60% del ingreso total, y considerando que el porcentaje del "costo
de los bienes" (60%) es conocido (determinístico). Esto la hace pasar de
la parte superior del diagrama a la faceta derecha de un modelo determinístico.
Cuando esté más avanzado el proceso de construcción del modelo, tal vez desee
"dar un vistazo a algunos datos históricos sobre ingresos y costos",
con lo cual descenderá hasta la faceta del diamante que corresponde al análisis
de datos, ubicado a la derecha y abajo en el diagrama. Después de analizar los
datos históricos (por inferencia), quizá decida modificar el porcentaje a 63%
por ejemplo. A continuación, podría examinar el efecto de esa revisión en los
costos generales o la rentabilidad del modelo en conjunto. Esto la llevaría de
nuevo a la faceta de la decisión de la derecha, en la construcción del modelo
(las proyecciones de "¿qué pasaría si?" sobre costos totales y
rentabilidad) para evaluar subjetivamente la veracidad del mismo. El enfoque
iterativo se ilustra mediante el ciclo o circuito cerrado de construcción de
modelos representado en la mitad derecha de la figura 6.
Ya más avanzado el proceso
de construcción del modelo, los colegas podrían convencer a la gerente de que
el porcentaje del costo de los bienes no permanece en el valor fijo de 63%, sino
que varía en forma un tanto aleatoria a causa de la variabilidad en los precios
de productos primarios que paga por sus materias primas. Con esto, el proceso
de construcción del modelo pasaría a la mitad izquierda del diagrama, para que
ella pudiera desarrollar iterativamente las
relaciones entre diversos porcentajes del costo de los bienes y el precio de
los productos primarios (deducción) y analizara los datos para ponerlos a
prueba (inferencia) con relación en los parámetros de la distribución de
probabilidades que rige los valores para el porcentaje de costo de los bienes,
es decir, el ciclo de formulación del modelo que aparece en la mitad izquierda
del diagrama. Más tarde aun, la gerente podría tratar de simplificar su modelo
pasando por alto la incertidumbre reconocida en tomo al porcentaje del costo de
los bienes (por ejemplo, porque otras proyecciones de "¿qué pasaría si?"
sugieren que la variabilidad en los precios de los productos primarios no
afecta materialmente la toma de decisiones). Con esto, la parte del modelo
correspondiente a la relación del costo de los bienes se desplazaría de nuevo a
la mitad derecha del diamante que aparece en el diagrama. Este último
desplazamiento muestra que en el proceso de construcción de modelos existen
ciclos o circuitos cerrados horizontales, además de los verticales cuyo diagrama
aparece en la figura 6.
El enfoque iterativo del
tipo ensayo-error para la construcción de modelos ilustrado en la figura 6 es
sumamente creativo. A eso se debe que la formulación de modelos administrativos
sea más un arte que una ciencia. Y, como todo arte, se aprende observando con
sentido crítico los ejemplos realizados por otras personas y practicando,
practicando, practicando.
CONSTRUCCIÓN DE MODELOS Y
TOMA DE DECISIONES
En términos generales, el
éxito en la aplicación de modelos para la toma de decisiones en el mundo real
puede dividirse en cuatro etapas, las cuales muestran una estrecha
correspondencia con los elementos del proceso de construcción de modelos
ilustrado en la figura 1:
1. Formulación del modelo y
construcción del mismo, es decir, el proceso de tomar situaciones administrativas
del mundo real, abstraerías en una formulación y después desarrollar los términos
matemáticos de un modelo simbólico;
2. Análisis del modelo para
generar resultados;
3. Interpretación y validación
de los resultados del modelo, asegurándose de que la información disponible obtenida
del análisis ha sido interpretada en el contexto de la situación original en
el mundo real; y
4. Implementación, es decir,
aplicar a la toma de decisiones en el mundo real, el conocimiento validado que
se obtuvo con la interpretación de los resultados del modelo.
Como en la propia
construcción de modelos, las cuatro etapas anteriores casi nunca se realizan
en secuencia; más bien, los gerentes las aplican en forma iterativa. Los
modelos se construyen cíclicamente, como se describió en la sección anterior.
Después se analizan para obtener los resultados, los cuales se interpretan
críticamente, y de ellos se extraen recomendaciones que muchas veces no
satisfacen ni la más sencilla prueba de validación: ¿los resultados interpretados
y las recomendaciones violan el sentido común?
El sentido común es la
prueba más obvia de la validez de un modelo. Si en éste no se detectan errores
lógicos fáciles de identificar, pero los resultados o recomendaciones
transgreden el sentido común, no hay más remedio que regresar a la primera
etapa para diagnosticar si la situación administrativa no fue definida adecuadamente,
si se perdió demasiado realismo en la formulación, si el modelo mismo es
deficiente, y otras cosas por el estilo. Generalmente, es necesario hacer un
buen número de repeticiones antes de producir un modelo aceptable o, en algunas
ocasiones, antes que el gerente comprenda que su sentido común no fue aplicado
con acierto por principio de cuentas. Sea como fuere, es erróneo concluir que
esas repeticiones fueron una pérdida de tiempo: durante el proceso mismo se
aprenden muchas cosas, a medida que se van perfeccionando tanto los modelos
como los conocimientos del gerente.
VALIDACIÓN DEL MODELO
Por sí solo, el sentido
común difícilmente ofrece un camino científico para validar la construcción de
un modelo. Por desgracia, también otras técnicas de validación tienen sus
limitaciones. Por ejemplo, con frecuencia se valida un modelo diciendo que una
organización ahorró $X en sus costos u obtuvo $Y en ganancias cuando lo usó
como base para sus decisiones. Esto plantea la pregunta de sí el desempeño
hubiese mejorado lo mismo (¡o quizá más!) sin el modelo.
Considerando que, en
general, no es posible realizar una experimentación bajo control, un método
imperfecto para validar un modelo consiste en usarlo para "predecir la
historia". En efecto, para probar el modelo, se utilizan como entradas
datos históricos sobre decisiones, parámetros y resultados obtenidos en una
situación similar en una época ya conocida. A continuación se comparan los dos
conjuntos de resultados, los del modelo y los de la historia, y el modelo
queda validado si existe similitud entre ellos. Por último, se analiza el modelo
y cualquier ventaja adicional en términos de mejores recomendaciones para la
toma de decisiones es una evidencia del valor del mismo; desde luego,
suponiendo que la validez histórica implica que el modelo también será válido
en el futuro.
En el último análisis, usted
debe recordar que el desempeño administrativo es evaluado subjetivamente todos
los días en condiciones mal definidas de toma de decisiones. Como tecnología
de respaldo para las decisiones de esos mismos gerentes, no es razonable
atribuir a la construcción de modelos una categoría científica más elevada y
casi inalcanzable. A la postre, la validación de un modelo y la utilidad de su
construcción son juicios de valor. Según lo ha demostrado la experiencia, los
gerentes que se comprometen y participan activamente en este proceso tienen
muy pocas dificultades para realizar tales juicios de valor.
Terminología de la
construcción de modelos
Aunque la mayoría de los
términos que hemos empleado para describir la construcción de modelos son muy
directos, la terminología de un modelo en particular se toma necesariamente más
precisa a medida que evoluciona su construcción. Esto se debe a la necesidad
de definir con cuidado las variables y relaciones del modelo. Por desgracia,
este requisito tiene un precio: el uso de la terminología especializada de
construcción de modelos (por ejemplo, variable de decisión, parámetro, exógeno,
etc.) resulta discordante para otros gerentes, que a menudo son personajes
importantes durante la implementación. La tabla 2 presenta unos cuantos
términos de la especialidad, sus definiciones y ejemplos, junto con expresiones
administrativas que sugerimos para el uso coloquial. El léxico administrativo
más pintoresco suele ser muy útil para comunicar a otras personas las ideas de
la construcción de modelos en la etapa de la caja negra.
|
TÉRMINO EN
CONSTRUCCIÓN DE MODELOS |
LÉXICO ADMINISTRATIVO |
DEFINICIÓN
FORMAL |
EJEMPLO |
|
Variable de decisión |
Palanca |
Cantidad de entrada exógena controlable |
Monto de la inversión |
|
Parámetro |
Medidor |
Cantidad de entrada exógena incontrolable |
Tasa de interés |
|
Variable de consecuencia |
Resultado |
Variable de salida endógena |
Comisiones pagadas |
|
Medida de desempeño |
Rasero |
Variable endógena para fines de evaluación (valor de la función
objetivo ) |
Rendimiento sobre la inversión |