INTRODUCCIÓN
Se ha estudiado poco la influencia del diseño escolar en el quehacer educativo de los alumnos. Esto debería ser de mayor interés, ya que permite entender mejor la relación entre el espacio escolar, los métodos de enseñanza y la actividad escolar. No es lo mismo diseñar un hospital, un cuartel, un hotel o una cárcel. Sin embargo, el diseño de los colegios se parece mucho al de los cuarteles o las cárceles, usualmente construcciones de dos pisos con un patio al centro, con aulas idénticas, ventanas pequeñas muy altas y frecuentemente enrejadas. El mensaje de la uniformidad y del control disciplinario están muy presentes. Sin embargo, una pedagogía más moderna requiere un diseño diferente que cumpla con el propósito pedagógico.
>En el presente trabajo se pretenden exponer las condiciones actuales del aspecto institucional. Para ello se ha seleccionado, en primera instancia, una institución educativa de la ciudad de Bahía Blanca (ESB N°307) con el propósito de realizar las observaciones pertinentes a su estructura arquitectónica y la relación de la misma con los actores que conviven en dicha institución
Luego, el registro de observaciones fue analizado conforme a la bibliografía asignada y con la documentación brindada por el establecimiento educativo concurrido para finalmente poder abordar algunas conclusiones.
RECORRIDO HISTÓRICO POR LA INSTITUCIÓN
A modo introductorio se ha decidido hacer una breve reseña sobre los orígenes de la escuela N°7 “Sargento Juan Bautista Cabral”, institución con la cual hoy convive la ESB N°307. La finalidad de este apartado es acercar al lector algunas caracterizaciones de la escuela, para que no le sea tan abstracta la interpretación del posterior informe.
1888 Comienza a funcionar la Escuela N°7 de Bahía Blanca en la calle Villarino N°31, propiedad de Luis Ferrer. En Marzo de ese año contaba con una matricula de 3 niñas y 3 niños, pero hacia Noviembre de ese mismo año, ya había 57 alumnos inscriptos.
1883-1894 Se instaló en O’Higgins N°175, propiedad del Señor Luis Tasca
1894 La escuela dejó de funcionar debido a que descendió la matrícula y la asistencia media de sus alumnos
1905 La Dirección General de Escuelas reabre la Escuela N°7 por decreto en una casa de propiedad de Luis Viliebe ubicada en Zapiola al 200. Para ese entonces, se implanta en educación, el ciclo obligatorio de los 3 primeros grados del primario. Aquí la institución alcanzó a tener una población escolar de 24 alumnos
1909-1913 Se instala en una finca en Alvarado N°301 y hacia 1913 se traslada a 19 de Mayo N°345. Ambas propiedades de Agustín Mordeglia. A partir de ese momento fue cambiando de domicilio en varias oportunidades
1950 El último traslado, antes de instalarse definitivamente, fue a la calle Belgrano N°272 en carácter provisorio
1951 La escuela se ubica en el edificio de propiedad fiscal que actualmente ocupa sitio en calle 19 de Mayo N°349 entre Alvarado y Zapiola, cuya inauguración oficial fue realizada el 10 de Junio del mismo año.
En este momento el edificio tenía una galería abierta con columnas de hierro y un corredor donde se ubicaban la dirección, dos salas y la cocina. Atrás, en la casa que da a la calle Zapiola, vivía la portera. Las aulas finales se construyeron más tarde y el terreno contiguo estaba ocupado con grandes árboles, algunos de los cuales se conservan todavía en el patio
“…Así se creó nuestra escuela, con ideales, con maestros que además de poseer el conocimiento científico conocían integralmente a aquellos alumnos que les habían sido confiaos…” (POLIANKKY, Clyde. 2005. Actual secretaria de la institución)
CAMBIOS EN LA POLÍTICA EDUCATIVA Y MODIFICACIÓN DE LA ESTRUCTURA DE LA ESCUELA
“La educación es parte de un proceso de socialización y/o culturización, resultado de distintos procesos que dieron lugar a la cultura de una nación […] pero también se enmarca dentro de la política educativa de un país y se intenta concretar a través de un Sistema Educativo Nacional” (CORBALÁN, M. 2005)
Esta descentralización “profundizó la desigualdad educativa” dado que “las provincias no pueden hacerse cargo de la educación de manera equitativa” (FUMAGALLI, C. 2005)
ESTRUCTURA ARQUITECTÓNICA INSTITUCIONAL Y LA RELACIÓN CON SUS ACTORES
La ESB N°307 se encuentra localizada dentro del establecimiento de la original Escuela N°7 “Sargento Juan Bautista Cabral” en la calle 19 de Mayo 349 entre Zapiola y Alvarado
Una primera observación generalizada del edificio de la escuela, ha llevado a inferir, que ésta responde a los esquemas rígidos del siglo XIX caracterizado por un destacado ordenamiento formal de tiempo y espacio. “Tiempos y espacios rigurosamente disciplinados para el enseñar y el aprender” (CANGIANO, M. 2005) ó cómo dice Mastache (2000) “una fuerte fragmentación del tiempo en módulos”, “una fuerte especialización de los roles” que son definidos por la autora como algunas de las “regularidades [en las] escuelas medias”
- Particularmente en la experiencia analizada, se ha podido observar esa rigidez espacio-temporal en los horarios de entrada y salida, reglamentados con precisión y en primer lugar en las Pautas de Convivencia Escolar (ANEXO II) y en los recreos, donde con el sonar de “la campana” salen todos los adolescentes en masa de sus respectivas aulas y se dirigen cuasi mecánicamente al patio.
Continuando con la caracterización de Mastache, se ha podido encontrar en el trabajo de observación, muchas coincidencias respecto a la “distribución geográfica tradicional”. Según Anahí Mastache (2000) “la misma se caracteriza por”:
-“La existencia de espacios para dar clase distribuidos entre los grupos escolares (conformados según edad y nivel educativo). Las aulas son así propiedad de los alumnos […] puesto que cada docente suele dar clases en varios cursos”.
En este punto, se han encontrado similitudes en lo que respecta a la distribución del espacio y a la cuestión del “docente golondrina”
- Otra coincidencia plena con Mastache, ha sido la carencia de un espacio propio para los docentes, que se encuentre en condiciones dignas, dado que la sala de profesores en la ESB N°307 es muy pequeña, incómoda y carente de servicios. Según Marcela Castro, “saber que uno tiene un lugar que está en buenas condiciones […] refuerza la sensación de bienestar” por lo que un lugar cómodo para los profesores crearía un mejor ánimo y predisposición de los mismos en sus clases.
- Continuando con las regularidades, también se ha podido observar, que el edificio cuenta “con un patio o hall central” y con un “largo pasillo” a donde desembocan las aulas de ESB dando la idea del modelo del “mecanismo panóptico” tomado por Caruso y Dussel (1996) bajo el principio del “ojo que todo lo ve sin ser visto”.
Según Caruso y Dussel (1996) estas son “sutiles concepciones de las jerarquías y del poder [que] tienen explicaciones más allá de lo verbal lo cual puede verse en la distribución y usos del espacio y del tiempo”. Este control, u observación, generalmente suele hacerse por el personal de la institución que está a cargo de los alumnos, como lo son los preceptores. Así se pone de manifiesto la desigual distribución del poder, lo que supone una jerarquización, donde puede verse claramente uno de los instrumentos que tiene la escuela para ejercer el poder, como lo es la “vigilancia jerárquica” (Caruso y Dussel. 1996)
- Otra de las observaciones ha sido la preceptoría de la ESB N°307. Esta no es una espacialidad exclusiva de los preceptores, sino que se comparte con la directora debido a la falta de espacio disponible. Tampoco hay una división en rectoría y vicerectoría y la secretaría es la misma que la de EPB N°7. En este aspecto cabe hacer algunas aclaraciones. Dentro del ámbito directivo, la ESB N°307 no tiene vicedirectora. En el ámbito administrativo, la ESB N°307 tampoco tiene secretaria propia, sino que depende del personal y los insumos de la EPB
- Finalmente queda mencionar la distribución de los elementos en el aula que, ha coincidido nuevamente con la caracterización de Mastache. Ésta “da cuenta de un modelo pedagógico tradicional: el frente para el pizarrón y el escritorio del docente […] los pupitres (o mesas y sillas) para los alumnos orientados a la manera de un anfiteatro mirando al frente” aunque se ha podido ver en algunas aulas pizarras de acrílico en las paredes del costado. También hay que destacar que todas las aulas cuentan con servicios como ventilación, calefacción y la posibilidad de trasladar hacia ellas el equipo de audio (radiograbador) y video (TV + videograbadora), en el caso de que sean solicitados para alguna actividad específica.
Sin embargo “un edificio educacional debería estructurarse no a partir del aula como unidad autosuficiente, sino de un conjunto de ellas en sectores físicamente definidos, pensados como unidades operativas de gestión y sana convivencia.
En el nivel medio,[…] es necesario ofrecer una mayor autonomía al estudiante, al mismo tiempo que una mayor oferta de espacios especializados como lugares de pertenencia de los profesores. En este caso, la eliminación de las aulas fijas y el uso rotativo de los espacios, concentrando en un mismo sector los específicos para las "materias" de una misma área, sería un camino hacia la sectorización. Esta permitiría especialización y economía de espacios y equipamientos, espacios para profesores, y una respuesta a los intereses del adolescente y sus ansias de mayor autonomía. Es interesante ver como la posibilidad de una gestión más libre por parte del alumno disminuye las tensiones (generadoras de violencia)” (CANGIANO. 2005).
“Un aprendizaje significativo/exitoso/comprometido […] es posible si a los sujetos del aprendizaje se les plantea la autonomía cognitiva […] si se les da márgenes de libertad” (CARUSO y DUSSEL. 1996). Este tema también es tomado en el artículo del Ministerio de Cultura y Educación, en donde se expone que “el contexto no es igual para matemática que para ciencias sociales. Cada asignatura necesitará un tiempo y un entorno particular para ser tratada y aprendida por los alumnos”. En este sentido se define un”espacio institucional flexible” el cual “deberá ofrecer escenarios distintos dependiendo de las tareas emprendidas y de los objetivos perseguidos”.
En el plano de la organización escolar entendido como “espacio-materialización” según el Ministerio de Cultura y Educación, también se han hecho otras observaciones además de las expuestas anteriormente:
- Una de ellas comprende el sector de la biblioteca. La misma es compartida por EPB y ESB, siendo de acceso libre para los últimos y restringido, mediante un régimen de horarios, para los más pequeños
- En relación a los baños, el edificio cuenta con 6 distribuidos espacialmente como figuran en el plano. Dos son de uso exclusivo para 1° ciclo EPB, dos son para los docentes y los dos restantes se comparten entre 2° ciclo EPB y ESB. En estos últimos se han encontrado algunas inscripciones (en puertas y paredes) con declaraciones de amor ó simplemente firmas con la fecha de impresión
- Otro aspecto a considerar son los lugares de recreación. En este aspecto la escuela cuenta con dos patios interconectados entre sí, a los cuales los alumnos de ESB tienen acceso. Otro lugar que frecuentemente se utiliza para la recreación es el salón de actos, principalmente si las condiciones climáticas no son propicias para realizar actividades al aire libre. Estos espacios destinados a la recreación son sumamente importantes para el rendimiento de los alumnos, dado que “un chico que la pasa bien en el recreo vuelve al aula estimulado para poder aprender en su hora de clase” (CASTRO, M. 2001)
EL PODER EN LA ESCUELA COMO SISTEMA DE GOBIERNO
“Tener poder sobre alguien siempre incluye la noción de influir ó incidir en las conductas de ese alguien”. “El conocimiento, las instituciones educativas y el vinculo pedagógico son sedes de poder” (CARUSO y DUSSEL. 1996). Según Mastache (2000) predomina dentro del sistema educativo un “sistema de gobierno verticalista, con escasa participación real de los distintos integrantes del establecimiento”
Generalmente el ‘gran poder’ suele estar fuertemente concentrado en los directivos, luego en los preceptores, profesores, porteros y finalmente en los alumnos. Esto demuestra que la “pluralidad de poderes que hay en la institución escolar […] son desigualmente apropiados”
“Las paredes en los baños, las contestaciones, las evaluaciones […] gritan que el poder existe, que está en la escuela” (CARUSO y DUSSEL. 1996), hechos que han sido mencionados a lo largo del trabajo como resultado de las observaciones realizadas en el establecimiento seleccionado.
Según estos autores, la legitimidad del poder consiste “en que los procesos sociales se ajusten a las leyes en vigencia” y dentro de las instituciones educativas, la parte legal está muy presente. Un claro ejemplo de ello son las Pautas de Convivencia Escolar en donde se dejan explicitas:
a) Las obligaciones de los alumnos, como por ejemplo:
- Horario de ingreso
- Porcentaje de asistencia obligatorio
- Manejo de vocabulario acorde
- Buena presencia (pelo recogido, etc)
- Restricciones en teléfonos celulares y aparatos electrónicos
- Prohibición del uso de elementos cortantes
- Cuidado del edificio, sus elementos y los edificios vecinos
b) Las obligaciones de los padres, por ejemplo:
- Enviar a sus hijos durante todos los días hábiles
- Asistir al establecimiento cada vez que se lo solicite
- Tratar al personal docente con respeto
Este conjunto de normativas actúan también como elementos de poder que buscan encauzar la conducta de los sujetos. Se pretende de alguna manera internalizar en los alumnos estas pautas ‘ideales’, ó como dicen Caruso y Dussel (1996), se trata mediante la “sanción normalizadota” producir una “normalización continua, entendiendo por esta a un proceso homogeneizador hacia lo que se considera normal”.
Otra herramienta propuesta por los autores y con “efectos productivos y de uso cotidiano en la escuela [es] el examen”. Este “combina las técnicas de jerarquía que vigila y las de la sanción que normaliza”. En este aspecto, la Escuela Secundaria Básica N°307 tiene establecido legalmente un régimen de calificaciones (ANEXO III) en donde se detallan las condiciones que debe cumplir un alumno para aprobar el año, cual es la metodología a seguir para fijar las calificaciones y las posibilidades de examen compensador que tienen los alumnos que no han sido promovidos.
ESCUELA Y SOCIEDAD
En este apartado se pretende hacer referencia a la “circulación entre la institución y el contexto”. “El grado de permeabilidad de la institución” va a definir “su apertura ó cerrazón al contexto” (MASTACHE. 2000)
“Hay escuelas que conciben su espacio como el de una institución estrechamente vinculada con su comunidad y que, en los horarios en los que no se utiliza para clase, aprovechan ese espacio para otros fines” (CASTRO, M. 2001)
En este contexto, podría definirse a la ESB N°307 y a la EPB N°7 (instituciones con sede en un mismo edificio) como escuelas abiertas a la comunidad. Esto se fundamenta a partir de que dentro del establecimiento se practican otras actividades fuera del horario de clase. Entre ellas se destacan la presencia del Centro Folklórico Municipal y ALCO (Asociación de Lucha Contra la Obesidad). También, en horario vespertino, se prestan a la Escuela de Artes Visuales, las aulas que dan a la calle Zapiola.
CONCLUSIÓN
Como se ha expuesto en este trabajo conforme a los resultados obtenidos de la observación a la ESB N°307 junto con el apoyo de la bibliografía seleccionada, se ha podido inferir que, uno de los grandes problemas de las instituciones educativas de hoy, es su carácter arquitectónico. Muchas veces, las escuelas manifiestan falencias de espacios ó los mismos no están en condiciones para el desarrollo de ciertas actividades.
“Según datos obtenidos en las últimas evaluaciones nacionales, un alumno incrementa su probabilidad de tener un alto desempeño en un 41% si cuenta con recursos físicos adecuados, es decir, buen estado del edificio escolar, los baños y las aulas” (CASTRO, M. 2001). En este sentido, y como he dicho anteriormente en el informe, una pedagogía moderna requiere un diseño distinto que cumpla con el propósito pedagógico. Hoy en día los ojos se han convertido en importantes máquinas sensoriales para el aprendizaje. Esto ha traído cambios como el uso del equipo audiovisual, pantallas y proyectores. Mediante el uso de la tecnología se podría planificar, diseñar y construir nuevos colegios, en consideración a su impacto en el ambiente de aprendizaje y los métodos de enseñanza.
Sin embargo, para ello es necesario un replanteamiento en las políticas de Estado que desde 1960, viene disminuyendo su inversión en educación, transfiriendo la administración a jurisdicciones provinciales ó municipales. Esta descentralización ha profundizado cada vez más la desigualdad educativa y coincido en este punto con Corbalán, María Alejandra (2005) que en su artículo “¿De que se habla cuando se habla de educación?” dice que “tristemente la educación, más allá de que siempre haya desempeñado una función política, no ha sido siempre orientada hacia una Argentina igualitaria y equitativa, ni ha promovido una comunidad científica preocupada por el devenir sociopolítico económico”
BIBLIOGRAFÍA
- CANGIANO, Miguel. 2005. Escuelas más flexibles. Clarín.com » Edición Martes 10 de Mayo de 2005.
http://www.clarin.com/suplementos/arquitectura/2005/05/10/a-973251.htm
- DIRECCION GENERAL DE CULTURA Y EDUCACION. La Escuela como el “lugar” de los y las adolescentes”. Documento 4. Provincia de Buenos Aires. Subsecretaria de Educacion. Direccion de Educacion Secundaria Basica. http://abc.gov.ar/LaInstitucion/ConsultaDistrito/mapa.cfm
- __2006. Arquitectura y Aprendizaje Escolar. 02 de enero de 2005. http://www.lp.edu.pe/l_trahtemberg/ otros/diareg020105.htm
- CARUSO y DUSSEL. 1996. De Sarmiento a los Simpsons. Cinco Conceptos Para Pensar la Educación Contemporánea. Kapeluz. Buenos Aires. Capitulo “Te llevo bajo mi piel: el poder en la escuela”
- FUMAGALLI, C.2005. La desdichada historia de la escuela pública y la Argentina desmembrada. En Caras y Caretas. Año 44. Número 2189. pp 12-19
- CASTRO, M. 2001. La escuela como espacio propio. Entrevista a Marcela Macri. En Revista El Monitor de la Educación. Año 2. Número 4. Noviembre 2001. pp 20-23
- MINISTERIO DE CULTURA Y EDUCACIÓN. 1997. Condiciones básicas institucionales. Módulo I. Gestión institucional. pp 17-20
- MASTACHE, A. 2000. El nivel medio:una institución. UBA-FFyL, mimeo