La viejecita
  La obra

LA VIEJECITA se estren� en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 29 de abril de 1897 (el 30 seg�n el Diccionario de la Zarzuela), componiendo su primer reparto Lucrecia Arana en Carlos, Concepci�n Segura en Luisa, Juli�n Romea en Sir Jorge, Jos� Moncayo en Fernando, Jos� Sigler en el Marqu�s, Juan Orej�n en Don Manuel y Sr. Pardo en Federico, en los principales papeles. La obra obtuvo un gran �xito, contribuyendo a ello los int�rpretes, sobre todo la gran Lucrecia Arana, soberbia contralto en palabras de Salvador Valverde y que al decir de Arnau realiz� en esta zarzuela la mejor de sus creaciones. Es curioso que en ninguna de las fuentes consultadas se hable para nada de que el artificio teatral clave de la obra: el travestismo llevado a cabo por Carlos, debe estar tomado de la famosa obra de teatro �La t�a de Carlos� escrita por Brandon Thomas y estrenada en 1892.

La obra comienza con un breve preludio instrumental, seguido de un marcial coro masculino y de un brindis precioso en tono patri�tico �Fuego es el vino del suelo espa�ol�. Muy animado tambi�n y lleno de gracia burlona es el coro de la invitaci�n �Pobrecito Carlos, duro es el castigo�. Tras una bella mazurca y el elegante schotis llegamos a la canci�n de la viejecita o del espejo �Al espejo al salir me mir�: el n�mero que hizo mayor impresi�n entre todos los de la obra. Luego de un acad�mico minu�, se canta el d�o de Luisa y Carlos ��Pobre viejecita! otra de las c�spides de esta joya del g�nero chico.

El compositor

Manuel Fern�ndez Caballero naci� en Murcia el 14 de marzo de 1835 y muri� en Madrid el 26 de febrero de 1906. Hijo p�stumo, fue el menor de dieciocho hermanos. Encauzado en la m�sica desde peque�o, con cinco a�os empez� a estudiar el viol�n y otros instrumentos y a los siete a�os ya tocaba en bandas y orquestas. Su primer maestro fue su cu�ado y notable violinista Julian Gil y luego Indalecio Soriano Fuentes. A los 15 a�os se traslada a Madrid siendo admitido como primer viol�n de la orquesta del Teatro Real e ingresando en el Conservatorio donde obtuvo el primer premio de composici�n en 1856. Sigui� estudiando con Jos� Vega, Indalecio Soriano, Hilari�n Eslava y Pedro Alb�niz. A partir de los 18 a�os fue Director de Orquesta de varios teatros, el de Variedades, Lope de Vega, Circo y Espa�ol. En 1853 consigue de Lu�s de Eguilaz su primer libreto de zarzuela LA VERGONZOSA EN PALACIO, que sin embargo se estren� con posterioridad a TRES MADRES PARA UNA HIJA, que firm� bajo el seud�nimo de Florentino Durillo, precisamente por respeto y consideraci�n a Lu�s de Eguilaz. Desde entonces son innumerables las zarzuelas que compuso (cerca de 200), alternando este trabajo con la direcci�n de orquesta, muchas veces en Portugal e Hispanoam�rica, llegando a residir 7 a�os en Cuba. Tambi�n compuso en abundancia m�sica religiosa, encontr�ndose entre ella, diversas Misas, Misereres, Salves, Oficios de Difuntos (el primero lo compuso en 1851), Himnos, Letanias, Motetes etc�.

Aquejado de cataratas desde 1890 aproximadamente, la �ltima partitura que escribi� de su pu�o y letra fue EL DUO DE LA AFRICANA en 1893, requiriendo desde entonces la ayuda de colaboradores, principalmente su hijo Mario y tambi�n la del luego famoso Jos� Serrano que le ayud� en la escritura musical de GIGANTES Y CABEZUDOS. En 1899 y 1902 fue intervenido quir�rgicamente por el Doctor Mansilla bati�ndole las cataratas de los ojos derecho e izquierdo respectivamente. Fue persona muy honrada por el p�blico en general y por las Instituciones y as� en 1891 fue elegido individuo de la Real Academia de San Fernando, cuyo discurso de ingreso no pudo efectuar hasta el 2 de marzo de 1902 con el sugerente t�tulo para nuestro querido g�nero de �Los cantos populares espa�oles considerados como elemento indispensable para la formaci�n de nuestra nacionalidad musical�; pertenec�a a la Orden del Cristo de Portugal y el 22 de enero de 1903 le fue concedida la Gran Cruz de Alfonso XII si�ndole regaladas las insignias correspondientes por suscripci�n popular en Murcia.

Cuenta Arnau que Caballero ten�a la costumbre de dirigir los ensayos en el Teatro de la Zarzuela junto a la concha del apuntador, golpeando continuamente con su grueso bast�n la tarima del escenario marcando el comp�s, como se carg� la tarima dos veces, el propietario del teatro coloc� en aquel sitio una placa de bronce con la leyenda �A Caballero, sost�n de la zarzuela, 1897�, y esto da pie para hacer notar la importancia que para nuestro g�nero tuvo este compositor, en cualquiera de las facetas del mismo, la zarzuela grande hasta la d�cada de los 70 en que entr� en crisis y el g�nero chico al que supo no solo adaptarse sino triunfar memorablemente, basta para comprobar la realidad de tal aseveraci�n con releer los t�tulos compuestos a partir de 1887.

Entre sus zarzuelas detallo sobre todo las muy conocidas por su difusi�n discogr�fica, LA MARSELLESA (1876) LOS SOBRINOS DEL CAPITAN GRANT (1877), EL SALTO DEL PASIEGO (1878), CHATEAU MARGAUX (1887), EL DUO DE LA AFRICANA (1893), EL CABO PRIMERO (1895), EL PADRINO DEL NENE (1896), LA VIEJECITA (1897) GIGANTES Y CABEZUDOS y EL SE�OR JOAQUIN (1898).

El libretista

Miguel Echegaray Eizaguirre naci� en Quintanar de la Orden (Toledo) el 29 de septiembre de 1848, en el transcurso de un viaje que hac�an sus padres de Madrid a Murcia, y muri� en Madrid el 20 de enero de 1927. Hermano de Jos�, premio N�bel de Literatura en 1904. Se licenci� en Filosof�a y Letras y Derecho, ejerciendo alg�n tiempo. Fue Jefe de Administraci�n Civil, secretario de los Ministros de Fomento y Hacienda cuando lo fue su hermano y Diputado a Cortes; dominaba varios idiomas entre ellos el hebreo en el que fue una verdadera notabilidad. Y sobre todo fue escritor m�s bien de �ndole festiva y bufa en ocasiones y libretista de zarzuelas. En esta especialidad trabaj� con Vives en JUEGOS MALABARES, LA RABALERA, AGUA DE NORIA y EL PRETENDIENTE, con Chap� en LA GITANILLA y EL SOMBRERO DE PLUMAS, con Bret�n en EL DOMINGO DE RAMOS, con Nieto en EL CASTILLO, y, sobre todo, con Fern�ndez Caballero en EL DUO DE LA AFRICANA, LA VIEJECITA y GIGANTES Y CABEZUDOS.

Sinopsis

La acci�n se sit�a a finales de 1812 cuando Inglaterra ayuda a Espa�a a ganar la guerra de la Independencia contra Napole�n. En el cuarto de banderas del cuartel, tres oficiales, Fernando, Federico y Carlos, se divierten bebiendo unas botellas de vino. Fernando ha recibido una carta de Am�rica con la noticia de que su rica t�a, do�a Teresa de Argelez y Vargas, regresa a Espa�a. En un momento en que Fernando y Carlos se quedan solos, el segundo confiesa al amigo que se ha enamorado de Luisa, la hija de Marqu�s de Aguilar, quien no tiene el mejor concepto de �l por su vida irresponsable. Esa noche hay una fiesta en casa del Marqu�s y Carlos pretende introducirse en ella para as� entrevistarse con la muchacha. A la hora del reparto de las invitaciones para dicha fiesta, Carlos se encuentra excluido, lo cual provoca las burlas de los compa�eros. Molesto por ello, Carlos apuesta con ellos a que entrar� en la fiesta, abrazar� varias veces a Luisa y se batir� en duelo con su prometido que es Federico. Fernando y sir Jorge, capit�n del ej�rcito ingl�s aliado, son los �nicos que se ponen de parte de Carlos. Con un apret�n de manos se sella la apuesta y se citan todos para esa noche en casa del Marqu�s de Aguilar. Ya de noche y dentro de un gran sal�n en la casa del Marqu�s, este comenta el buen humor que siempre tiene su hermano don Manuel, cuando llega Luisa. Don Manuel sabe que su sobrina no ama a Federico sino a Carlos, poni�ndose de su parte y abogando a su favor, algo de lo que no quiere ni o�r hablar el Marqu�s. Luisa defiende la conducta del muchacho a quien ama, achacando esas locuras de juventud a su soledad e inexperiencia. Es tan convincente la defensa que el Marqu�s est� dispuesto a ceder, a condici�n de que Carlos no haga otra locura m�s. En esto se anuncia la llegada de do�a Teresa de Argelez, que en realidad no es otro que Carlos disfrazado. La Viejecita es recibida con todos los honores, ante la perplejidad de Fernando que no reconoce en ella a su t�a. La Viejecita y Fernando bailan. El soldado intenta descubrir su identidad, sin lograrlo, pues continuamente son interrumpidos por alg�n invitado. Llega el momento del minu� y la Viejecita baila con don Manuel, cometiendo un mont�n de torpezas que ponen en una situaci�n embarazosa a su pareja, llegando a interrumpir la danza. A continuaci�n, la Viejecita se acerca a Luisa y, elogiando su belleza, la abraza repetidamente, mientras sir Jorge cuenta los abrazos. En un momento en que se quedan solos, Carlos descubre a los compa�eros su identidad y Federico, al verlo, lo reta a duelo, pero sir Jorge detiene la contienda. Cuando regresa don Manuel, atra�do por el alboroto, encuentra a la Viejecita con el sable en la mano, pero Carlos sabe, a tiempo, salvar la situaci�n. A solas con Luisa, Carlos se descubre, lo cual provoca el asombro, seguido de un ligero desmayo de la muchacha. Dado que la Viejecita comienza a despertar sospechas, Fernando propone a Carlos que se marche de la casa, dado que la apuesta ya ha sido ganada. Queda nada m�s el duelo con Federico. En el instante en que el Marqu�s le comenta a Fernando las peculiaridades de una t�a tan extra�a como la suya, reaparece la Viejecita. Carlos en el duelo ha vencido a Federico. La Viejecita se acerca al Marqu�s, orientando la charla con tal habilidad que logra hacerle confesar que est� dispuesto a perdonar a Carlos si �ste da pruebas de arrepentimiento y de que ha sentado la cabeza. Carlos, entonces, se horroriza de que pueda descubrirle tras el disfraz. Decide recuperar su apariencia, sin llamar la atenci�n, pero es descubierto por don Manuel que lo persigue por toda la habitaci�n. Poco despu�s, el Marqu�s pregunta a su hija el porqu� de su tristeza. Ella le responde que es debida a que Carlos no est� presente en la reuni�n. En ese momento anuncian la entrada del citado gal�n. Vestido con su uniforme de h�sar, se dirige al Marqu�s pidi�ndole perd�n por todos los errores cometidos, disculpas que son aceptadas. Todos los oficiales se despiden, ya que al amanecer vuelven al frente. Carlos promete a Luisa que regresar� con vida para casarse con ella.

�ndice de escenas

Zarzuela en un acto con los siguientes n�meros musicales:

1. Preludio, introducci�n �Ya soy dichoso, ya soy feliz� y brindis �Para morir de amor ciego�.Fuego es el vino del suelo espa�ol�. 2. Coro de la invitaci�n �Pobrecito Carlos, duro es el castigo�. 3. Mazurca �Se�or Marqu�s, de coraz�n, agradecemos la invitaci�n� y schotis �Los dragones ingleses vienen aqu�. 4. Canci�n de la viejecita o del espejo �Amigas m�as y caballeros�..Al espejo al salir me mir锅..Viejecita que vas al sarao�. 5. Minu� ��Qu� es eso? �Qu� ha sido?�. 6. D�o de Luisa y Carlos �Pobre viejecita, que delicadita�.Mi sobrino Fernando tiene un amigo�. 7. Final.

Personajes

Los principales son:

Carlos: Oficial del ej�rcito, enamorado de Luisa. Mezzosoprano.
Luisa: Sobrina del Marqu�s y enamorada de Carlos. Soprano.
Fernando: Oficial amigo de Carlos. Bar�tono.
Federico: Pretendiente de Luisa. Tenor.
Marqu�s: T�o de Luisa y protector de su pretendiente Federico. Bar�tono.
Don Manuel: Hermano del Marqu�s. Tenor.
Sir Jorge: Capit�n del ej�rcito ingl�s, aliado a la saz�n de Espa�a. Bar�tono.

Discograf�a

Detallo las siguientes:

La voz de su amo 1930 - Dirige Concordio Gelabert y cantan Mercedes Melo, Mary Isaura, Enrique Parra, Pedro Vidal, Pablo Gorg� e Ignacio Corned�. Recientemente la han publicado Blue Moon y Homokord. El Diccionario de la Zarzuela cita como int�rprete de esta versi�n a Tino Folgar, al parecer equivocado por ser el tenor de Gigantes y Cabezudos, obra que comparte con la que nos ocupa un CD de Blue Moon.

Alhambra 1953 - Dirige Ataulfo Argenta la Orquesta de C�mara de Madrid y Jos� Perera a los Coros Cantores de Madrid (que por cierto en el cat�logo de la Biblioteca Nacional, no en el vinilo, es la primera vez que leo que dichos coros pertenec�an a la Agrupaci�n Vocal de C�mara del Centro de Instrucci�n Comercial) y cantan Ana Mar�a Iriarte, To�y Rosado, Carlos Mungu�a, Manuel Ausensi, Luis S. Luque, Gregorio Gil y Arturo D�az Martos.

Zafiro 1959 - Dirigen a la Orquesta de C�mara de Madrid y a los Coros de Radio Nacional de Espa�a Daniel Montorio y Enrique Navarro y cantan Dolores P�rez (Lily Berchman), Elsa del Campo, Santiago Ramalle, Luis Franco, Jos� Mar�n, Eladio Cuevas y Anibal Vela.

Como grabaciones de fragmentos cito la hist�rica de Lucrecia Arana dirigida por Pascual Marquina, cantando en 1917, la �canci�n del espejo�, y la reciente de Ana Mar�a S�nchez y Mar�a Jos� Montiel en el d�o de Luisa y Carlos.

Videograbaciones

No conozco ninguna comercializada. En la pel�cula �M�sica de ayer� interpretada por Ana Mar�a Olaria, y en la que Luis Sagi Vela presta su voz en los cantables al protagonista masculino, se escuchan algunas piezas de esta obra, con la originalidad de que el personaje de Carlos lo cante un bar�tono y no una mezzosoprano.

Bibliograf�a

He utilizado la siguiente:
�Diccionario de la Zarzuela�, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
�El libro de la zarzuela�, de editorial Daimon.
�Historia de la zarzuela�, vol�menes I y III, de Juan Arnau (Zacosa).
�Enciclopedia Espasa�
�El mundo de la zarzuela� de Salvador Valverde.

Marbella, 20 de febrero de 2008

Firmado: Diego Emilio Fern�ndez �lvarez
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