La del manojo de rosas
  La obra

La zarzuela, sainete, LA DEL MANOJO DE ROSAS se estren� el 13 de noviembre de 1934 en el Teatro Fuencarral de Madrid, interviniendo, entre otros, en el reparto Maruja Vallojera en Ascensi�n, Mar�a T�llez en Clarita, Amparo Bori en Do�a Mariana, Luis Sagi-Vela en Joaqu�n, Manuel Cort�s en Ricardo, Eladio Cuevas en Cap�, Francisco Arias en Espasa, Vicente G�mez Bur en Don Pedro y Francisco Ruiz en Don Daniel. Esta compa��a fue formada por Emilio Sagi-Barba para actuar en el mencionado teatro del que tambi�n era co-empresario, recuperando t�tulos cl�sicos del repertorio compuestos por Gaztambide, Oudrid etc�, pero debido a la mala situaci�n econ�mica que tan quijotesca aventura conllev�, cambi� el rumbo reapareciendo, tras tres a�os de retirada, el gran bar�tono con LA DEL SOTO DEL PARRAL y propiciando el estreno de la obra que nos ocupa por su hijo Luis Sagi-Vela que hab�a debutado dos a�os antes con LA ROSA DEL AZAFRAN y estrenado el a�o anterior EL AMA, ambas de Guerrero.

Al modo de ver del Padre Sope�a, los creadores del sinfonismo espa�ol, Falla, Turina, Conrado del Campo, Espl�.tuvieron que �luchar� doblemente contra la zarzuela, por un lado contra su avejentamiento y rigidez esc�nica, por otro lado como tentaci�n econ�mica que solucionaba �a corto plazo� la posibilidad de un beneficio material que se presentaba como menos asequible en las obras sinf�nicas. En el �antizarzuelismo� de estos autores hay, como contraste, el cari�o por el sainete, por el g�nero chico, admiran a Chueca, a Jim�nez y a la fuente de todo eso: a Barbieri. La llamada �zarzuela grande� incapaz de representar un aut�ntico cap�tulo de nacionalismo, intenta mantenerse agarr�ndose al �cuadro madrile�o� (Do�a Francisquita y, de alguna manera, Luisa Fernanda) pero se trata de la evocaci�n nost�lgica de un ayer y por tanto inaut�ntica como teatro, no comparable al genial �sainete largo� de Arniches con todo su trasfondo de evoluci�n social. Pues bien, LA DEL MANJO DE ROSAS, actualiza sin nostalgia, sin pastiche, el sainete madrile�o. Si la joya del viejo g�nero resum�a tantas cosas en su t�tulo �Agua, azucarillos y aguardiente�, el tr�nsito del tiempo queda fijado sencillamente con el grito inicial de �Mantecao, helao�. El t�tulo de la zarzuela viene de la segunda frase del famoso d�o de LA REVOLTOSA y de �l arranca la m�sica, pero que camina inmediatamente por la senda personal�sima de Sorozabal.

La obra obtuvo un gran �xito que, curiosamente, con el paso del tiempo no s�lo no ha deca�do sino que se ha consolidado como una de las zarzuelas m�s representadas en las �ltimas d�cadas.

El�as, nuestro compa�ero en el Foro Nueva Zarzuela me hace llegar una serie de an�cdotas sobre esta obra y su compositor que no me resisto a que figuren en esta rese�a para enriquecerla:

�Seg�n cita en su autobiograf�a Pablo Soroz�bal, el libreto de �La del manojo�� se lo dieron a �l despu�s de haberlo rechazado Moreno Torroba, a quien le pareci� demasiado moderno para ponerle m�sica. Conocido es que a Soroz�bal no le asustaban las modernidades. De hecho si hay un m�sico renovador del g�nero, aunque fuese en su �ltima �poca, fue �l. Adem�s sol�a modificar las escenas, siempre con el permiso de los autores. En �La del manojo� no faltaron sus aportaciones y sugerencias. Hasta tal punto que se suprimi� la escena inicial concebida por los libretistas, y que deb�a transcurrir en el aer�dromo de Madrid, con varias vicetiples y Joaqu�n como mec�nico de aviones.

Seg�n Soroz�bal se estren� martes y 13, y fue una obra que el entonces coempresario del Teatro Fuencarral, Emilio Sagi Barba, program� sin demasiadas esperanzas de �xito ni de futuro. Tanto es as� que se estren� en noviembre, cuando el Fuencarral estaba previsto que el 8 de enero cerrase su escenario al teatro para transformarse en cine. Pero el �xito fue tal, que tras estar en cartel a diario, cuando cerr� el Fuencarral pas� al Ideal, al Calder�n y a la Zarzuela represent�ndose en todo ellos a la vez a la vez.

Incluso el compositor, archivero y cr�tico de prensa, Julio G�mez, vaticin� tras el estreno que �La del manojo� solo estar�a unos d�as en cartel. Soroz�bal no cita su nombre, pero s� dice que tal vaticinio provino del autor de una �Suite en la�. Dice el maestro vasco que cuando se estren� la obra en el Fuencarral la entrada costaba 3 pesetas, ascendiendo a 6 pesetas cuando lleg� al Teatro de la Zarzuela.

No deja de ser curioso que dos de los grandes �xitos de nuestra zarzuela y sobre todo de Soroz�bal, los compusiera el m�sico vasco porque otros colegas los rechazaron. Si Moreno Torroba dijo nones a �La del manojo�, Guridi hizo lo propio cuando se le ofreci� el libreto de �La tabernera�, porque en aquel entonces estaba musicando otra obra de corte marinero: �Mari Eli�. A Soroz�bal lo de las vicetiples parece ser que no le iba mucho. En el libreto de �La tabernera� tambi�n aparec�a un grupo de ellas, vestidas de marino americano. En su lugar compuso la romanza de Simpson. Nunca sabremos si Ascensi�n y Marola hubieran sido tan populares y celebradas de no haberles puesto m�sica Soroz�bal. Lo que s� sabemos es que la zarzuela que compuso Guridi cuando rechaz� �La tabernera� est� totalmente olvidada�.

El compositor:

Pablo Sorozabal naci� en San Sebasti�n el 18 de septiembre de 1897 y muri� en Madrid el 26 de diciembre de 1988. Se inici� musicalmente en San Sebasti�n primero en la Academia de Bellas Artes estudiando solfeo con Manuel Cendoya , luego en el Orfe�n Donostiarra en que estudi� viol�n con Alfredo Larrocha y piano con Germ�n Cendoya y finalmente como violinista en la Orquesta del Gran Casino dirigida por el citado Larrocha y eventualmente por Fern�ndez Arb�s quien en 1919 propici� su llegada a Madrid integrado en la Orquesta Sinf�nica de Madrid. De all� su salto a Alemania, pensionado, en donde consolid� sus conocimientos de composici�n, viol�n y direcci�n de orquesta. Durante varios a�os (hasta 1932) estuvo a caballo entre Alemania y Madrid, en donde iba componiendo Katiuska e incluso la posterior Adi�s a la Bohemia, cont�ndose que ni los mismos libretistas de Katiuska confiaban en �l por no ser m�sico de teatro, pero, seg�n La Voz de San Sebasti�n antes del estreno, �la obra lleg� a Marcos Redondo, el bar�tono de las delicadezas, de la verdadera sapiencia de cantor y gusto. Sorozabal encontr� al poderoso padrino que hab�a de presentar su obra ante el p�blico�. Adem�s de su actividad como compositor, sobre todo de zarzuelas (aunque tambi�n hay en su haber obras sinf�nicas), destac� en la Direcci�n de Orquesta desempe�ando durante los dos primeros a�os de la guerra civil la de la Banda Municipal de Madrid, lo que a la postre le caus� sinsabores derivados de su car�cter fuerte e independiente y del �desv�o�, por utilizar un eufemismo, que le demostraron las instancias oficiales y con que le obsequiaron algunos de sus compa�eros como, al parecer, Guerrero y Moreno Torroba, no pudiendo pese a todo dar con Sorozabal en tierra. De su producci�n zarzuel�stica detallar�: KATIUSKA (1931), LA ISLA DE LAS PERLAS y ADIOS A LA BOHEMIA (1933), LA DEL MANOJO DE ROSAS (1934), LA TABERNERA DEL PUERTO (1936), CUIDADO CON LA PINTURA (1939/40), BLACK EL PAYASO (1942), LA ETERNA CANCION (1945), LOS BURLADORES (1948), ENTRE SEVILLA Y TRIANA (1950) y LAS DE CAIN (1958).

Los libretistas

Anselmo Cuadrado Carre�o, seg�n el Diccionario de la Zarzuela naci� en Segovia en el siglo XIX, otras fuentes afinan m�s y dicen que fue 1896 el a�o de su natalicio situ�ndolo en Madrid, en donde muri� el 16 de mayo de 1952. En acertada colaboraci�n con Fern�ndez de Sevilla ha producido muchas obras de las que destaco LA DEL SOTO DEL PARRAL, de Soutullo y Vert, LOS CLAVELES de Serrano, AL DORARSE LAS ESPIGAS de Balaguer y DON MANOLITO de Sorozabal; fuera de esa colaboraci�n escribi� con Ramos de Castro LA DEL MANOJO DE ROSAS de Sorozabal y ME LLAMAN LA PRESUMIDA de Alonso y en solitario SOL EN LA CUMBRE de Sorozabal de cuya partitura �sac� Sorozabal una romanza que le arregl� a Marcos Redondo para su lucimiento personal en LA TABERNERA DEL PUERTO, que luego fue sustituida por el �Ch�biri Ch�biri�.

Francisco Ramos de Castro naci� en Madrid en 1890 y muri�, tambi�n en Madrid, el 4 de noviembre de 1963. Licenciado en Derecho, se dedic� al periodismo y a la literatura, siendo autor de numerosas obras teatrales de car�cter c�mico, desde sainetes a zarzuelas y sobre todo revistas y comedias musicales. Colabor� frecuentemente con Anselmo Cuadrado Carre�o y fruto de ello fueron sus obras LA DEL MANOJO DE ROSAS, con m�sica de Sorozabal y ME LLAMAN LA PRESUMIDA de Alonso. Fue un gran conocedor de resortes teatrales que supo modernizar la zarzuela actualizando las situaciones de los personajes y argumentos, consiguiendo efectos c�micos a trav�s de di�logos �giles, utilizando el retru�cano, adem�s de gran facilidad de inspiraci�n para acomodarse a los n�meros musicales.

Sinopsis

La acci�n tiene lugar en 1934, en una plaza de barrio madrile�a en la que hay un garaje, un bar y una tienda de flores llamada �La del Manojo de Rosas�. Se encuentran en la tienda, Joaqu�n, oficial mec�nico del garaje con su aprendiz Cap�, adem�s de Don Daniel, el due�o de la tienda de flores y el camarero del bar, apodado Espasa por su afici�n a usar grandilocuentes expresiones, y romper los moldes del vocabulario. Ascensi�n, la florista, hija de Don Daniel, es una mocita madrile�a de educaci�n esmerada, pero orgullosa de su origen obrero, por lo que no quiere o�r hablar de amores m�s que con un hombre de su clase. Aunque Don Daniel le ha aconsejado aceptar la proposici�n de Ricardo, joven y simp�tico aviador, Ascensi�n a quien quiere es a Joaqu�n, el mec�nico, que le corresponde. Ricardo, tras una conversaci�n con Don Daniel, est� convencido de ser el candidato predilecto de Ascensi�n, y decide ir a declararse, pero al llegar a la puerta de la florister�a se encuentra con Joaqu�n, los dos intercambian bravatas y amenazas. En contraste con este conflicto amoroso aparece otro entre Clarita, una coqueta manicura, Cap� y Espasa. Aunque novia del primero, se deja querer por el otro, para as� poner a prueba su amor. Espasa, que piensa que Clarita est� loca por �l, utiliza toda su verborrea para aburrir a Cap� con sus camelos y hacerse due�o de la situaci�n. Los padres de Joaqu�n, son Do�a Mariana, mujer simp�tica y afable, y Don Pedro Botero, as� apodado por ser un pr�spero traficante de chatarra. Ascensi�n lleva todos los d�as un ramo de rosas a Do�a Mariana, sin saber que es la madre de Joaqu�n, por lo que, cuando aparece �ste vestido como un se�orito, comprende la florista que ha sido enga�ada en su buena fe. M�s tarde, Ascensi�n est� sentada en la puerta de su tienda y llega Joaqu�n, que como si no la hubiera visto en su casa, trata de piropearla. Pero ella le reprocha su conducta y le desprecia. Al enterarse de la ruptura, Ricardo, que no pierde la oportunidad, vuelve a cortejar a Ascensi�n quien, en su despecho, le acepta como novio delante de Joaqu�n. Meses despu�s, Espasa, ahora cobrador de autob�s, sigue mareando a Cap� con su palabrer�a, que decide pagarle de la misma forma, y con la ayuda de un diccionario gitano, deja a Espasa descentrado y sorprendido. Envalentonado, Cap� corteja a Clarita en puro argot fara�nico. Por su parte, la relaci�n entre Ascensi�n y Ricardo, cada d�a es mas fr�a, ella recela de todo. Don Pedro Botero se ha arruinado en el negocio de chatarra, y Joaqu�n tiene que volver al garaje como mec�nico, esta vez por necesidad. Joaqu�n, al ver la frialdad que reina entre Ascensi�n y Ricardo, siente renacer la esperanza y expresa su cari�o por Ascensi�n, seguro de que ella volver� a quererle. Enterada de la ruina de los padres de Joaqu�n, Ascensi�n lleva un ramo de rosas a Do�a Mariana. Al salir se encuentra con Joaqu�n que, emocionado, agradece su delicadeza. Ambos recuerdan con tristeza los d�as felices de su amor. Ricardo ha comprendido que lo mejor es renunciar a Ascensi�n y pide Espasa que se lo diga. Ascensi�n pide a Clarita que le diga lo mismo a Ricardo y ambos quedan como buenos amigos, cuando llega Joaqu�n se reconcilia con Ascensi�n, mientras Clarita, Cap� y Espasa brindan por la felicidad de �La del Manojo de Rosas�.

Pocas zarzuelas hay que tengan un tema b�sico, un �leitmotiv� tan caracter�stico y hermoso, tan evocador como el expresado en la frase �no cort� m�s que una rosa� de LA DEL MANOJO DE ROSAS. Su autor se dio cuenta del hallazgo y utiliz� esta triste melod�a como base de esta zarzuela, coloc�ndola ya en la introducci�n y confi�ndola al m�s sensible de los instrumentos, al clarinete. Otro n�mero interesante sigue, con un tema que ha hecho famosa a esta zarzuela: �Dice la gente del barrio� para el papel de la soprano, protagonista a la que se refiere el tema del preludio, que reaparece en su sentida canci�n �No cort� m�s que una rosa�, que se prolonga despu�s con la frase �Gavil�n que con plumaje de palomo�. En el segundo acto se destacan el Preludio, con alusiones al tema y a otros momentos del drama, la Farruca o segundo d�o c�mico de la obra y la romanza de bar�tono �Madrile�a bonita�. La escena final entre soprano y bar�tono tiene un clima muy logrado y la reaparici�n del tema cumple su misi�n una vez m�s.

Indice de escenas

La obra se desglosa musicalmente en dos actos y los siguientes n�meros:

Acto I: 1. Introducci�n y presentaci�n de Ascensi�n �Dice la gente del barrio�. 2. D�o de Ascensi�n y Joaqu�n �Hace tiempo que vengo al taller�. 3. D�o de Ricardo y Joaqu�n ��Qui�n es usted? 4. Romanza de Ascensi�n �No cort� m�s que una rosa�. 5. D�o c�mico �Tienes que ser d�cil�. 6. Concertante final del acto I �El que se cambia de ropa�.

Acto II: 7. Preludio. 8. D�o c�mico �Chinochilla de mi charniqu�. 9. Romanza de Joaqu�n �Madrile�a bonita�. 10. D�o de la ventana entre Ascensi�n y Joaqu�n ��Est� esto muy bajo?.... Qu� tiempos aquellos�. 11. Final de la obra ��Es que t� te has cre�do?.....Cuanto me hiciste sufrir�.

Personajes

Los principales son los siguientes:

Ascensi�n: Florista enamorada de Joaqu�n que �pasa a mejor vida�. Soprano.
Clarita: Ayudante de Ascensi�n y novia de Cap�, a pesar de todo. Tiple c�mica.
Joaqu�n: Estudiante de Ingenier�a y luego obrero, enamorado de Ascensi�n. Bar�tono.
Ricardo: Aviador presuntuoso pretendiente de Ascensi�n. Tenor.
Cap�: Obrero algo flojo pretendiente de Clarita. Tenor c�mico.
Espasa: Camarero, fresco y as� motejado por ser un diccionario viviente. Actor cantante.

Discograf�a

Basado sobre todo en la secci�n discogr�fica de esta p�gina web, y buscando m�s bien el dato de identificaci�n que la rigurosidad a veces dif�cil por la disparidad encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:

Ode�n-Blue Moon 1936 - Dirige Pablo Sorozabal y cantan Mar�a Teresa Planas, Marcos Redondo, Vicente Sim�n, Estrella Rivera y Antonio Palacios. Como es habitual en la mayor�a de estas reconstrucciones la grabaci�n no recoge la obra completa sino solo seis n�meros.
Hispavox 1958 - Dirige Pablo Sorozabal y cantan Pilar Lorengar, Enriqueta Serrano, Renato Cesari, Francisco Maroto, Enrique Fuentes, Jos� Mar�n, Rafael Maldonado, Gregorio Gil y Rafael Garay. El Diccionario de la Zarzuela nombra entre los int�rpretes de esta versi�n a Alfredo Kraus, equivocados, posiblemente, porque se publica en el mismo estuche de dos CD junto con LA TABERNERA DEL PUERTO.
Alhambra 1967 - Dirige Pablo Sorozabal, cantan Teresa Berganza, Antonio Blancas, Julian Molina, Conchita Laya, Segundo Garc�a, Ram�n Regidor y Luis Frutos. Como se trata de versi�n completa en dos discos, incluso con di�logos, las voces de los mismos son las de Ana Mar�a Vidal, Vicente Haro, Fernando Guill�n, Julita Trujillo, Antonio Martelo, Paquito Cano, Andr�s Garc�a Mart�, Alfonso del Real, Mar�a Luisa Arias, Florinda Chico, Lola Lemos, Rafael Garc�a y Jos� Carpena. Existe una versi�n en un disco solo con los n�meros musicales.
Zafiro 1969 - Dirige Pablo Sorozabal y cantan Isabel Penagos, Alicia de la Victoria, Manuel Ausensi, Ram�n Regidor, Eduardo Fuentes, Aurelio Rodr�guez y Luis Frutos.

Esta obra ha sido y es predilecta de muchos cantantes a la hora de elegir repertorio para sus recitales, sobresaliendo entre ellas, Ainhoa Arteta y Ana Mar�a S�nchez y entre ellos Pl�cido Domingo y Carlos Alvarez que, adem�s, inici� su salto a la fama con esta zarzuelaen el Teatro Cervantes de M�laga.

Videograbaciones

La Biblioteca Nacional solo cita una grabaci�n en v�deo, de triste actualidad en el Foro Nueva Zarzuela, dirigida por Jos� Mar�a Damunt, en el Festival de Canarias de 2004 en que intervienen Carmen Aparicio, Andr�s del Pino y Jorge de Le�n.

Yo grab� de Canal Cl�sico hace unos a�os una producci�n (Sagi) del Teatro de la Zarzuela, que no s� si est� comercializada, bajo la direcci�n musical de Miguel Roa y los cantantes Milagros Mart�n en Ascensi�n, Federico Gallar en Joaqu�n, Mario Rodrigo en Ricardo, Luis Varela en Espasa, Raquel Sierra en Clarita, Rafa Castej�n en Cap�, Concha Leza en Do�a Mariana, Tom�s Alvarez en Don Daniel, Pedro M. Mart�nez en Don Pedro, Jos� Carlos Pinuela en un camarero y J. Carlos Robles en un ingl�s.

En la base de datos de pel�culas del Ministerio de Cultura, no aparece ninguna.

Bibliograf�a

He utilizado la siguiente:

�Diccionario de la Zarzuela�, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
�El libro de la zarzuela�, de editorial Daimon.
�Historia de la zarzuela�, vol�men II, de Juan Arnau (Zacosa).
�Enciclopedia Espasa�
�La del manojo de rosas� estudio de Federico Sope�a anexo a vinilo de Alhambra

Marbella, 21 de septiembre de 2007

Firmado: Diego Emilio Fern�ndez �lvarez
(Men�)
(Subir)
Hosted by www.Geocities.ws

1