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La obra
La �pera en tres cuadros GOYESCAS se estren�, por estar sumida Europa en la primera guerra mundial, en el Metropolitan de Nueva York el 28 de enero de 1916, con un �xito resonante en el que intervinieron las cantantes Anna Fitziu y Flora Perini, el tenor Giovanni Martinelli, el bar�tono Giuseppe de Luca, los bailarines Rosina Galli y Giuseppe Bonfiglio bajo la direcci�n del maestro Gaetano Bavagnoli.
El 11 de marzo de 1911 tuvo lugar en el Palau de la M�sica de Barcelona la primera audici�n de GOYESCAS, subtitulada LOS MAJOS ENAMORADOS, una obra para piano que constaba de dos cuadernos, el primero con cuatro p�ginas �Los requiebros� basado en una tonadilla �La tirana del Tr�pili� de Laserna, �El coloquio en la reja� evocador de la guitarra, �El fandango del candil� elegante estilizaci�n del motivo popular de ese nombre y �Quejas o la maja y el ruise�or� basada en una canci�n popular y que sintetiza el sentimiento po�tico del m�sico. El segundo cuaderno comprende dos p�ginas �El amor y la muerte� una especie de balada profundamente reflexiva y el ep�logo �Serenata del espectro� donde se evoca todo el mundo goyesco con un aire misterioso. A esta obra se a�adir�a �El pelele� m�sica que evoca la contemplaci�n del famoso tapiz de Goya. Estos siete admirables cuadros descriptivos sirvieron de base a la �pera que nos ocupa, pasando �El Pelele� a constituir su preludio y a�adiendo el famoso �Intermedio� contando adem�s con la colaboraci�n del que hab�a sido autor de las letras de las TONADILLAS que conform� el libreto.
El mismo compositor defin�a su obra en 1915 diciendo que �En Goyescas, el ritmo, el color, la vida netamente espa�ola y la nota de sentimiento, tan pronto amoroso, apasionado, como dram�tico, y a momentos tr�gico, se mezclan, como se confund�an en Goya, los aspectos tr�gicos y los amorosos, las disputas y los requiebros�.
A lo largo del tiempo la obra sigue gozando de la m�xima popularidad, m�s a�n en su versi�n pian�stica, siendo el �Intermedio� pieza obligada en infinidad de conciertos como expresi�n de elegancia y espa�olidad.
El compositor
Enrique Granados y Campi�a naci� en L�rida el 27 de julio de 1867 y muri� en el Canal de la Mancha el 20 de marzo de 1916 cuando el vapor ingl�s Sussex fue torpedeado por un submarino alem�n; cuentan algunas fuentes que el gran m�sico se hab�a salvado del naufragio pero al tratar de socorrer a su esposa murieron ambos ahogados.
Aficionado a la m�sica desde ni�o, empez� los estudios de piano con Jos� Junceda primero y ya en Barcelona a los doce a�os con el maestro Pujol. En 1887 pasa a Par�s donde continu� sus estudios durante dos a�os bajo la direcci�n del maestro Charles de Beriot. En 1889 vuelve a Barcelona entreg�ndose a la composici�n y a la ense�anza del piano, convirti�ndose en una personalidad importante en el panorama art�stico catal�n y fundando en 1901 la Academia Granados, foco art�stico de enorme influencia cuya l�nea fue luego prolongada con figuras de la talla de Rosa Sabater y Alicia de Larrocha.
Dotado de exquisita sensibilidad y de una elegancia de ideas insuperable, sus producciones ostentan un sello inconfundible de gracia, de aristocratismo, de espontaneidad y de hondura de sentimientos, especialmente en aquellas de sus obras inspiradas en los giros mel�dicos y ritmos populares espa�oles. En esta l�nea, dice Pedrell: �En cuanto a sus obras la posteridad har� una selecci�n de ellas, dejando intactas las que brotaron de sus primitivas sincer�simas manifestaciones art�sticas. En ellas est� su alma y su naturaleza de artista evidente. Lo que ganaron sus �ltimas obras en ampliaciones y elocuencias sonoras, lo perdieron quiz� en sinceridad e inspiraci�n ingenuamente tierna y apasionada�.
De su amplia producci�n destacamos en su obra pian�stica, DOCE DANZAS ESPA�OLAS (1892/1900) y los dos cuadernos de GOYESCAS (1911), en la vocal COLECCI�N DE CANCIONES AMATORIAS y COLECCI�N DE TONADILLAS ESCRITAS EN ESTILO ANTIGUO y en la m�sica para la escena, MARIA DEL CARMEN (1898) y GOYESCAS (1916).
El libretista
Fernando Periquet y Zuaznabar naci� en Valencia en 1873 y muri� en Valladolid en 1940. A los seis a�os pasa a Barcelona donde empieza su labor literaria y pict�rica cerca de Hermenegildo Anglada. Siendo estudiante fund� �La S�tira� y a los 16 a�os se traslada a Madrid ingresando en la redacci�n de �El Clamor� y llevando intensa vida period�stica en diversos medios. Entre sus obras destacan la cr�nica APUNTES PARA LA HISTORIA DE LA TONADILLA Y DE LAS TONADILLERAS, la biograf�a FORNARINA, CANCIONISTA, la novela NAUFRAGIO Y SALVAMENTO y como libretista GOYESCAS, con m�sica de Granados. Pero sobre todo se le deben las letras de sus TONADILLAS y CANCIONES, al gusto antiguo que music� Granados, evocadoras casi todas de la �poca de Goya, a las cuales, se debe en gran parte, el resurgimiento de aquel periodo de la historia. Con Alb�niz, Granados, Tabuyo, Bret�n, Cubiles y otros, infundi� aires arist�cratas a la canci�n espa�ola, por largo tiempo envilecida.
Sinopsis
La �pera comienza con una escena plena de luz y color. La estampa de la Pradera de la Florida con la Iglesia de San Antonio al fondo, y lejos el r�o Manzanares, �manolas� y �chisperos� mantean un �pelele�. Paquiro, el matador de toros, pasa en medio de todos ellos, pavone�ndose a la vez que dedica piropos a �manolas� y �majas� que en la fiesta est�n. Llega Pepa en su calesa. Pepa, la novia de Paquiro, que goza de gran popularidad, es recibida con gran algazara y a los pocos momentos irrumpe en la escena, en su litera, y acompa�ada de sus lacayos. Rosario, dama de rango, que viene a la Pradera para encontrar a su amante don Fernando, capit�n de la Guardia Real. Paquiro se dirige a Rosario y le recuerda su asistencia al �Baile del Candil�, un baile popular, incit�ndole a volver. Esta petici�n llega a o�dos de Fernando, suscitando en �l la duda y los celos. Fernando, encar�ndose con Paquiro, dice que Rosario asistir� al baile, pero con �l. Y lo hace prometer as� a Rosario. Pepa, por su parte, molesta, y sinti�ndose en un segundo plano ante la atenci�n de Paquiro, reacciona impelida por los celos y promete vengarse de Rosario.
El segundo cuadro presenta la escena del �Baile del Candil�; en ella, Rosario y Fernando, su porte altivo y sus palabras despectivas enardecen grandemente a �majos� y �majas� y a Paquiro en particular. Pepa, por su parte, con sus �alfilerazos� y sus indirectas, incita a Fernando. Rosario y Pepa se exaltan cada vez m�s y terminan Paquiro y los �majos� por abalanzarse sobre Fernando. Rosario ante esta violencia, se desmaya y Fernando y Paquiro aprovechan r�pidamente el momento para concertar un desaf�o, en medio de esta confusi�n, en un lugar no lejano a la residencia de Rosario. Esta se repone de su soponcio y se retira del Baile, acompa�ada por Fernando, y la muchedumbre reanuda sus interrumpidos festejos.
El cuadro tercero representa el jard�n de la Residencia de Rosario, con una frondosa arboleda, vi�ndose una verja en el fondo. Rosario aparece sentada sobre un banco de piedra escuchando el canto de un ruise�or al que acompa�a con una apasionada canci�n
de amor. Luego se dirige lentamente al interior de la Residencia y reaparece asomada a una de las ventanas, en donde Fernando la contempla. Un apasionado d�o, lleno de amor y ternura. y durante el cual suena insistente la campana dando la hora fatal en que debe de celebrarse el duelo entre Fernando y Paquiro. Este pasa embozado en su capa y hace se�as a Fernando, sin que de ello se aperciba Rosario. Fernando violent�ndose en extremo, abandona a Rosario y sale precipitadamente en pos de Paquiro. Rosario, que sospecha algo grave, le suplica en vano que se quede junto a ella. Primero indecisa y presa de terror, despu�s, se lanza al campo, donde acaba de o�r un grito doloroso que exhala Fernando al ser herido por Paquiro. Reaparecer�n unos minutos m�s tarde, sosteniendo Rosario al malherido Fernando que muere en los brazos de su amada.
Musicalmente, el primer cuadro est� concebido en forma de coro y concertante, y en �l se recoge una c�lebre tonadilla popular;
termin�ndose con gran brillantez por la intervenci�n del cuarteto de solistas y el coro en general. Intercalado escuchamos
el intermedio: lo m�s famoso de la obra. El segundo cuadro presenta la escena del �Baile del Candil� en el que se recoge un aire
de danza gallardo, para continuar con los recitativos. El tercer cuadro contiene la parte m�s sentimental y pat�tica de la obra y
tras un breve interludio la soprano entona la hermosa canci�n �La maja y el ruise�or� seguido del primer d�o de soprano y
tenor �D�o de amor en la reja� y el segundo �El amor y la muerte�.
�ndice de escenas
Opera en tres cuadros, con el siguiente detalle:
Cuadro primero: 1. Escena 1�. Paquiro y coro �El pelele�. 2. Escena 2�. Pepa, Paquiro y coro �Los requiebros�. 3. Escena 3�. Rosario, Pepa, Fernando, Paquiro y coro �El coloquio en la reja�. 4. Intermedio.
Cuadro segundo: 5. Escenas 1� y 2� Rosario, Pepa, Fernando, Paquiro y coro �El baile del candil�. 6. Final del cuadro segundo, Coro �Fandango de candil�.
Cuadro tercero: 7. Interludio. 8. Escena 1�. Rosario �Las quejas o la maja y el ruise�or�. 9. Escena 2�. Rosario y Fernando �D�o de amor en la reja� y 10. Final de la obra, Rosario y Fernando �El amor y la muerte�.
Personajes
Rosario: Dama de alto rango, amante de Fernando. Soprano.
Pepa: Tonadillera, amante de Paquiro. Mezzosoprano.
Paquiro: Famoso torero, amante de Pepa. Bar�tono.
Fernando: Capit�n de la Guardia Real, amante de Rosario. Tenor.
Discograf�a
Basado sobre todo en la secci�n discogr�fica de esta p�gina web, y buscando m�s bien el dato de identificaci�n que la rigurosidad a veces dif�cil por la disparidad encontrada en las distintas fuentes consultadas, detallo las versiones siguientes:
Columbia 1957: Dirige Ataulfo Argenta y cantan Consuelo Rubio, Ana Mar�a Iriarte, Manuel Ausensi y Gin�s Torrano.
Audivis Valois 1997?: Dirige Antoni Ros Marb� y cantan Mar�a Bayo, Ram�n Vargas, Enrique Baquerizo y Lola Casariego.
Videograbaciones
En el cat�logo de la Biblioteca Nacional no figura ning�n v�deo de la �pera. En 1942 Benito Perojo dirigi� la pel�cula GOYESCAS interpretada por Imperio Argentina, Rafael Rivelles, Armando Calvo, Ram�n Martori y Manolo Mor�n.
Bibliograf�a utilizada
�Diccionario de la Zarzuela�, coordinado por Emilio Casares Rodicio.
�El libro de la zarzuela�, de editorial Daimon.
�Historia de la zarzuela�, vol�men II, de Juan Arnau (Zacosa).
Enciclopedia Espasa
�El Mundo de la M�sica� gu�a musical bajo la direcci�n de K.B. Sandved. Espasa Calpe 1962
�Enrique Granados� por Carlos G�mez Amat en �Los grandes compositores�. Salvat 1982.
Marbella, 10 de septiembre de 2007
Firmado: Diego Emilio Fern�ndez �lvarez
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