Ehecachichtli
Silbato de la muerte
Generador de ruido con aeroducto tubular

Es el coraz�n sonoro de los extraordinarios generadores antiguos de caos y ruidos complejos, que se ha llamado silbato de la muerte, aire o de viento, de la muerte y de viento, aer�fono de doble diafragma, de fuelle o resorte de aire.


R�plicas de silbatos de aire de los hermanos Gregorio y Mario Cortes Vergara.

Roberto Vel�zquez Cabrera
Instituto Virtual de Investigaci�n Tlapitzcalzin.

(Documento consultivo en construcci�n)
Primera versi�n 5 de julio de 2003.

Hay un estudio nuevo sobre el silbato de la muerte

Introducci�n y antecedentes.

Este trabajo tiene como objetivo analizar modelos de la subfamilia m�s conocida de aer�fonos que generan sonidos como el viento o el aire. Su coraz�n sonoro es el antiguo ehecachichtli bucal, analizado en otro estudio con cierta profundidad (1).

Es conveniente se�alar que el aire y el viento eran muy importantes en las culturas mexicanas, ya que los atribu�an a uno de los dioses m�s antiguos e importantes, asociado tambi�n a la vida, el cielo y la creaci�n: Eh�catl-Quetzac�atl. Existen representaciones iconogr�ficas que muestran al dios del viento usando sahumadores y se sabe que existen algunos que tienen "silbatos de aire" en el extremo del mango, dentro de la boca de una serpiente. Producen sonidos como el del aire o los vientos del inframundo como el Tlemaitl rugidor

El primer investigador que empez� a estudiar con seriedad estos aer�fonos fue el Ing. Jos� Luis Franco en 1971 (2). En el apartado de la familia que design� como aer�fonos de doble diafragma o de fuelle de aire incluy� un dibuj� del silbato de aire. Coment� que pueden pertenecer cuando menos al siglo octavo a.C. en un contexto Olmeca.

Posteriormente otros investigadores publicaron dibujos y textos de los aer�fonos como Samuel Mart� (3) en 1962, Pablo Castellanos (4) en 1970 y Guillermo Contreras (5) en 1988. Susan Rawcliffe (6) en 1992 analiz� varios aer�fonos de esta familia.

Este "silbato de aire" es el miembro de la familia de aer�fonos que producen ruido m�s conocido aun en la actualidad por algunos m�sicos que tocan artefactos sonoros de tipo prehisp�nico y por algunos artesanos que aun los hacen y venden. Los mejores que se han podido escuchar y examinar son de los hermanos Cortes de Texcoco

Se sabe que hay varios silbatos antiguos de esta subfamilia en bodegas de museos nacionales y del exterior. Desafortunadamente, no se conocen estudios ac�sticos de ning�n silbato de aire antiguo, ni se sabe su funcionamiento y sus usos exactos originales. De la mayor�a de ellos, el p�blico no conocen ni sus fotos.

R�plicas artesanales y modelos experimentales.

Mientras subsista la falta de inter�s y oposici�n de los administradores y curadores de los museos para analizar a fondo la funci�n substantiva de los aer�fonos antiguos bajo su resguardo, una opci�n para su estudio es el uso de modelos experimentales.

Experimentalmente, se ha visto que el cuerpo de estos dise�os se adapta a una infinidad de formas zoomorfas, antropomorfas y de otros seres del inframundo, de la mitolog�a antigua o de la imaginaci�n. Se han encontrado varios procedimientos para su construcci�n en barro. El barro es el mejor material para su construcci�n. Es muy dif�cil hacerlos en una pieza de material s�lido. El autor ha construido varios cientos de ellos, algunos se pueden ver en �lbum de fotos de Yahoo. Otros se muestran en la foto con otros miembros de la familia:


Algunos modelos experimentales de silbatos de aire y ruido.

Estructura interna y operaci�n general.

La estructura interna m�s conocida se puede mostrar claramente con un modelo diseccionado, hecho para fines did�cticos:


Vista del un modelo de barro diseccionado.

Es muy sencillo de operar, como cualquier silbato o flauta con aeroducto. La corriente de aire de entrada se introduce por un aeroducto tubular, que atraviesa los dos hoyos de la c�mara generadora de caos y ruido e interactua con una c�mara resonadora globular (que funciona como un resonador de Helmholtz) y otra adicional de salida que generalmente tiene un efecto similar al de las campanas de otros aer�fonos. Mario Cort�s tiene un dise�o sonoro potente un poco diferente, con un bisel en que choca el aire de entrada.

En ese estudio abierto del Ehekachiktli bucal (1) se describe el funcionamiento del mecanismo sonoro dentro de la boca. El "silbato de aire" funciona en forma similar pero fuera de la boca y en este caso no hay posibilidad de alterar las estructuras internas, como sucede con el bucal.

Es posible construir silbatos m�ltiples de este tipo, pero los sonidos son m�s cortos o su potencia baja, porque hay que operar varios resonadores con la misma cantidad de aire.


Vista del corte de un modelo de silbato doble diseccionado.

An�lisis sonoro.

Los m�todos de an�lisis musical no son �tiles en este caso, porque los sonidos no son musicales, en el concepto occidental moderno. En lugar de buscar semejanzas con notas y escalas de la m�sica importada, es m�s adecuado aplicar herramientas t�cnicas y enfoques cient�ficos, sin sesgos etnocentristas o culturales, para encontrar las propiedades f�sicas de los artefactos y sus sonidos, as� como las relaciones de �stos con la percepci�n sonora del ser humano y animales. Su an�lisis detallado requiere de t�cnicas organol�gicas, ac�sticas, de se�ales, din�mica de fluidos, visualizaci�n de sistemas din�micos ca�ticos, etc. en adici�n a las propias de su campo antropol�gico y arqueol�gico, aunque �stas �ltimas son muy limitadas en este caso.

Ya se coment�, que la principal caracter�stica de estos silbatos es que pueden producir sonidos muy parecidos al del aire. En ocasiones sus sonidos no son desagradables, pero con peque�as variaciones en las dimensiones de su mecanismo sonoro pueden generar sonidos espeluznantes. Sus componentes en el espacio de las frecuencia se pueden mostrar con un espectrograma:


Espectrograma del sonido de un silbato de aire de Gregorio Cort�s.

En este caso se producen: un sonido con una fundamental o cresta fuerte y arm�nicos, pero tiene se�ales de ruido entre ellos. No tienen hoyos tonales, pero los sonidos producidos se puede alterar un poco, si se forma otra c�mara adicional con las manos alrededor del hoyo de salida y se cambia su volumen y forma. Usualmente, los m�sicos los tocan en forma individual, aunque algunos, como el Grupo Tribu en que los han tocado sus cuatro miembros.

Sin embargo, sus mejores posibilidades ac�sticas no se han explorado ni se han utilizado. Los efectos m�s complejos se pueden producir cuando se toca un gran grupo de silbatos de este tipo al mismo tiempo, ya que pueden generar interferencia y batimentos complejos. Tambi�n es posible producir sonidos m�s complejos, introduciendo en forma compleja el aire de exitaci�n.

Generalmente, las se�ales producidas se parecen mucho a las del ruido rosa, pero algunos pueden contener crestas. Ese tipo de ruido no se ha estudiado con profundidad, ya que normalmente consideran el ruido como indeseable, aunque �ste se produce en la naturaleza y hasta en la voz humana.

Percepci�n auditiva.

Es m�s conveniente analizar esos sonidos en funci�n a la capacidad de percepci�n auditiva. En los espectrogramas de todos los casos analizados se vio que los sonidos se generan dentro de la banda de frecuencias (1-5 KHz) de mayor sensibilidad auditiva del ser humano, misma que se muestra en la gr�fica de contornos de percepci�n auditiva. Por ello, esos sonidos a algunos les molestan, pero eso mismo significa, que sus mecanismos sonoros fueron dise�ados y construidos para que sus sonidos se pudieran escuchar con alta intensidad a corta distancia o poder ser escuchados a largas distancias por seres humanos.


Contornos de percepci�n auditiva o de igual nivel de sonoridad para tonos puros con el sujeto frente a la fuente (7).


La curva m�s baja de la gr�fica muestra el umbral de audibilidad promedio para el o�do normal (no da�ado) del ser humano. La frecuencia m�xima de sensibilidad esta cerca de 3-4 Hz. Los tonos m�s altos y bajos requieren de mayores valores de Lp (NIre10^-12 W/M2). El umbral de audibilidad es el m�nimo nivel perceptible de intensidad de campo libre de un tono que se puede detectar de una frecuencia sobre toda la gama del o�do.

Potencia ac�stica.

Otro factor importante en el an�lisis de artefactos generadores de sonidos es su potencia ac�stica. La potencia ac�stica radiada real de los silbatos de aire puede ser alta, hasta 0.126-0.2 Watts (100-103 dB a 1 m y 0 grados) pero menor que los aer�fonos bucales de la misma familia 1 Watt (109 dB), y su potencia percibida lo es m�s por la banda de sus frecuencias y porque se generan crestas con ruido en esa mima banda lo que refuerza los efectos auditivos.

La potencia ac�stica radiada se estim� con la formulas 1 y 2 expresadas en formato de MS Excel:

I = + (10 ^-12) * 10 ^ (dB/10)             (1)
W = 4 * PI() * I                                      (2)

Donde,
I = intensidad del sonido (W/m2)
dB = presi�n sonora medida con un son�metro (dB) a un metro y 0 grados
PI = 3.1416....
W = potencia ac�stica radiada (Watts)

Los dem�s miembros desarrollados de la familia de aer�fonos de dos hoyos que se han encontrado en varias formas complejas en Mesoam�rica, no se han localizado en la literatura de otras zonas del exterior.

Las caracter�sticas ac�sticas de los "silbatos de aire" los hacen ideales para ser usados en ceremonias y ritos en cuartos, cuevas y grutas, con efectos impresionantes, si se tocan varios al mismo tiempo. Tambi�n es posible que tengan efectos terap�uticos, ya que algunos de sus sonidos son similares a los que se usan para mejorar la salud f�sica y mental de las personas con m�todos patentados, pero su comprobaci�n es materia de investigaci�n avanzada futura.

No ha sido posible conocer en detalle el funcionamiento exacto del sistema generador de caos y ruido, debido a que no se han encontrado expertos con laboratorios bien equipados para la visualizaci�n o simulaci�n de la din�mica de fluidos turbulentos, que est�n interesados en el an�lisis formal de estos extraordinarios aer�fonos mexicanos.

Otros estudios.

Recientemente, se inici� el estudio de un Fragmento de generador de ruido antiguo con aeroducto tubular del Cerro Mazatepetl y otros del mismo tipo que tienen morfolog�a y propiedades sonoras similares.

Referencias.

1. Vel�zquez-Cabrera, Roberto. "Estudio de aer�fonos mexicanos usando t�cnicas artesanales y computacionales" Tesis de maestr�a en ciencias de la computaci�n, Centro de Investigaci�n en Computaci�n. IPN. 7 de Junio de 2002.

2. Jos� Luis Franco C. Musical Instruments from Central Veracruz in Classic Times.Ancient Art of Veracruz. Exhibition Catalog of the Los Angeles County Museum of Natural History, 1971.

3. Contreras Arias, Guillermo. Atlas Cultural de M�xico. M�sica. , SEP-INAH-PLANETA, 1988.

4. Mart�, Samuel. "Instrumentos Musicales Precortesianos". INAH. 1968

5. Castellanos, Pablo. "Horizontes de la M�sica Precortesiana". FCE, 1970

6. Rawcliff, Susan. "Complex Acoustics in Pre-Columbian Flute Systems". EMI. Vol. 8. # 2, 1992. (http://www.windworld.com/emi/). (http://www.artawakening.com/soundworks/)

7. Fletcher, H; Mousan, W.A. "Loudness its definition, measurenment and calculation". JASA, Vol 5. pp 82-108, 1933


Hosted by www.Geocities.ws

1