Italia

 

Este fué un viaje especial para mí, porque fué mi luna de miel y siempre se recuerda mucho esos momentos. Aunque el viaje fué muy duro, ya que nos hicimos un tour por toda Italia de 7 días levantandonos bastante temprano. Recuerdo cada momento como si hubiera sido ayer mismo. Os mostraré algunas fotos de los lugares que visitamos, haciendo algún comentario personal al respecto.

 

Milán

 

Recuerdo esta ciudad como un poco triste, aunque solo nos dió tiempo a ver muy poco, pero si que me impresionó la catedral con su gran plaza llena de gente y de palomas y el teatro scala, que nos costó encontrarlo, y al verlo me defraudó un poco, ya que esperaba ver algo impresionante y comparado con algunos teatros vistos en otras ciudades españolas me pareció horrible.


Catedral y fachada del teatro Scala 

 

Verona

Esta ciudad es famosa por la historia de amor entre Romeo y Julieta. Solo hicimos un alto en el camino para visitar la casa donde vivía la famosa Julieta y comprobar que en el patio donde Romeo le mostraba su amor cada noche, están escritos los nombres de infinidad de turistas que por allí han pasado durante estos tiempos, incluidos los nuestros.

Fotos del balcon de Julieta, la estatua de Dante y del puente Scaligiero

 

Venecia 

Buenos y malos recuerdos me traen esta bellisima ciudad. Los malos recuerdos es el hotel, que era tan viejo que muchos llegamos a protestar por el estado, aunque la vista del mar nos calmó un poco. La cama era como las de nuestros abuelos, el telefono casi como el que utilizaba Graham Bell en sus inicios y la ducha, no era tal, sino un simple agujero en el suelo, que me recordaba a las de los vestuarios de mi época de jugador de baloncesto.

Por otro lado la maravillosa ciudad con sus canales, su plaza de San Marcos, con el palacio Ducale a un lado, y en el centro de la plaza la fábrica de Cristal de Murano que enamoraría a cualquiera. Allí nos hicieron una demostración del arte de creación de figuras con vidrio y después de haber terminado la visita nos dirigimos a contratar una gondola para dar un paseo por los canales. Como el precio de la gondola era bastante alto (unas 20.000pts), nos procuramos unos compañeros para compartir viaje y así que nos resultara más económico, y fué allí donde conocimos a una pareja de Malaga, que aún seguimos teniendo amistad con ellos aunque sea en la lejanía.

Recordamos el viaje en gondola como algo maravilloso, y como el tiempo acompañaba y aunque el gondolero poco hizo por cantarnos alguna canción italiana, conversamos entre nosotros y así fuimos conociendonos más. El paseo recuerdo que terminaba pasando por debajo del puente de los suspiros que como dice la tradición, antes de que toque la última campanada de las doce el mediodía debes de haber besado a la persona que estará junto a tí durante toda tu vida. Pero aunque esto no ocurrió exactamente como dice la tradicción, si aprovechamos para disfrutar del momento.

Después del paseo recuerdo que fuimos ha hacer unas compras muy tipicas de allí, como algunas mascaras venecianas y otras figuritas para nosotros y nuestras familias. El día terminó volviendo con el autobús hasta nuestra siguiente ciudad de destino.

Algunas fotos de los canales y del Palacio Ducale

Fotos de la plaza de San Marcos y del Puente de los Suspiros

Florencia

De esta ciudad recuerdo con mucha impresión la catedral, sobre la cual me tuve que acercar para tocar sus paredes, ya que no podía creer que fuera de verdad, parecía hecha de papel. Cuando entramos la impresión fué mayor, y al salir, vimos una gran cola, y preguntamos que para que era. Nos dijeron que era para subir hasta la cupula de la catedral y poder admirar una vista general de la ciudad, pero para ello había que subir la nada apreciable cantidad de 432 escaleras, hay es nada. Pero aunque no me apetecía mucho el sacrificio, al final me convencieron y juntos nos encaminamos por los innumerables recovecos y escaleras de caracol, para admirar, una bello paisaje de la ciudad. Al salir de allí nos acercamos a la puerta de Miguel Angel, la cual estaba acordonada, ya que era de oro completamente, y a alguien ya se le había ocurrido la feliz idea de dañarla para llevarse algo del polvillo mágico.

Al salir de la plaza principal, nos aventuramos por unas calles, para llegar hasta el puente del Vecchio que tiene la peculiaridad de estar completamente lleno de tiendas que cuelgan hacia afuera del puente, como las casas colgantes de Cuenca.

Luego seguimos al grupo hasta llegar a la entrada del museo de Miguel Angel para poder ver al famoso David que mide cerca de 4 m de altura, y allí pudimos comprobarlo, aunque después de salir del museo pensamos que fuimos estafados, ya que nos cobraron unas 1.500pts, y lo unico interesante que pudimos ver fué al famoso David. De camino tuvimos la posibilidad de visitar algunos museos famosos, pero preferimos dar un corto paseo viendo la ciudad.

Vistas desde la cupula de la catedral y su entrada principal.

Otra vista de la catedral y del puente Vecchio

Plaza de la Bella Signoria, David de Miguel Angel y estatua de Neptuno.

Pisa

En esta ciudad solo paramos un rato para comer y poder ver la famosa Torre y su plaza. Aunque nosotros cuando fuimos estaban de obras porque la estaban intentando poner más derecha, debido a unos problemas de corrimientos de tierra y esas cosas, pudimos ver su belleza y hacernos unas fotos ya tipicas sujetandola.

De aquí recuerdo que nos llevaron a un restaurante bastante malo, y de menu comí Pizza que me dió dolor de muelas de lo dura que estaba, luego todo se arregló después de tomar un capuccino y un helado italiano.

Imagenes de la Torre y de Capitolio

Pompeya

De este sitio lo único que recuerdo son las ruinas que estuvimos visitando durante un buen rato, donde había edificios casi enteros como una casa de prostitución antigua con camas de piedra y todo, hasta fuentes y algunas piedras de lo que antes eran calzadas romanas. Eso si con la vista al fondo del volcan Vesubio, que como nos dijo el guía si se seguía el ciclo, poco tiempo le quedaba para que se pusiera en erupción de nuevo.

Algunas fotos de las ruinas y del Vesubio

Siena

De esta ciudad reconozco que no pudimos ver nada, ya que ese día llovió a mares y no pudimos ir a ver la catedral y la plaza central, solo estuvimos tomando unas copas en un restaurante donde nos dejó el autocar, pero sirvió para que nuestros nuevos amigos de Malaga y nosotros siguieramos haciendo buenas migas. Dicen que esta ciudad es famosa por la tradición en sus fiestas, en las que se celebra el Palío, que son carreras de caballos, con la peculiaridad, de que el circuito los forman las personas que participan en el espectaculo.

Foto de la plaza central y catedral de Siena

Roma

De la bella Roma solo se pueden contar maravillas, y aunque solo estuvimos dos días, que creimos insuficientes, pudimos admirar las maravillas de la ciudad, y la locura de sus conductores. Admirar la buena vestimenta de los italianos e italianas. De probar sus exquisitos helados, de probar unos capuccinos hechos de manera diferente cada día, dependiendo del tiempo que haga (nos lo contó un camarero italiano, en donde siempre ibamos a tomarlos) y degustar pizza, pasta... todo comida tipica italiana. Pudimos hacer las últimas compras en la Via del Corso (una calle de unos 2km donde puedes encontrar cosas muy baratas si sabes buscar) y admirar la plaza de la Basilica de San Pedro, que aunque en obras en su inmensa mayoría, nos dejó ver sus impresionantes murallas, su museo cristiano, la capilla sixtina y la impresionante altura no vista por nosotros antes en ninguna otra catedral hasta el momento.

Lo que nos llamó la atención es que para delimitar la zona del Vaticano y Roma, en medio de la plaza contaban con unas vallas de madera, que formaban un camino de acceso a la Basilica, y cuando pasabas a traves de ellas, podías decir que te encontrabas en el Vaticano y al salir volvías a Roma.

Dentro de la catedral pudimos admirar el lugar que ocupaba el Papa en sus misas, la estatua de la Piedad de Miguel Angel, y de la riqueza que aquel lugar emanaba. Paredes y columnas bañadas de oro, que pudimos comprobar al igual que en Florencia, la gente habia estropeado por conseguir un poco de polvillo de ese metal preciado. A la salida de la basilica y después de haber pasado a la zona romana, nos asaltó un mendigo pidiendo algo de comer. Esto nos conmovió tanto que le dimos algo de dinero, no antes sin pensar, que en la zona del Vaticano no habíamos encontrado alguno. ¿Como puede la iglesia darles la espalda de esa manera cuando vimos la inmensa riqueza que poseía?. Tal vez la respuesta esté en que mantener dicha riqueza cuesta mucho.

En la ciudad estuvimos visitando las ruinas del foro romano, el monumento al soldado desconocido , la plaza Novona conocida por que sus pintores venden allí sus obras, la famosa plaza España ,la fontana de Trevi de la cual dice la tradicción que si se lanza una moneda dando la espalda a la fuente, volverás de nuevo a la ciudad, el coliseum romano, el panteon y el arco de la villa romanda situado cerca del coliseum. Seguramente nos queden de visitar muchas cosas todavía, y quien sabe si alguna vez la tradición se cumple y volvamos de visita.

Panteon y plaza de España

Fotos del Foro Romano

La Fontana de Trevi y fuente de la Piaza Novona

Plaza del Capitolio y Monumento al soldado desconocido

Coliseum Romano

Napoles y Capri

Un recuerdo inolvidable para finalizar nuestro viaje an Italia, esta excursión que fué la única que elegimos hacer con la agencia por la imposibilidad de realizarla por nuestra cuenta y por la que pagamos cada uno la friolera de 15.000pts, pero el precio incluia todo, viaje en barco, comida, cena...

En Napoles solo pudimos visitar el castillo donde Algonso XII estuvo alojado hace años, antes de embarcarnos rumbo a Capri. A la llegada, pensamos que estabamos en Grecia, que aunque no hemos estado nunca, por fotos, las casas y lo demás daban un cierto aire a las islas tipicas griegas. Usamos un funicular para subir desde el puerto a la ciudad, y aunque un poco a regañadientes, ya que este tipo de transporte no es de mi agrado, conseguí superar el miedo y visitar así la ciudad. De este lugar tengo un especial recuerdo, ya que allí conocimos a unas chicas de La Rioja, con la cuales nos seguimos carteando.

Las calles estrechas y sus casas de color blanco nos atrajeron tanto, que nos prometimos que si alguna vez volviamos a Italia, tendríamos que visitar de nuevo la isla con más tiempo. Aquí aprovechamos para hacer nuestra últimas compras ya que al día siguiente volviamos a España.

Fotos panoramicas de Capri

Palacio Ovo en Napoles



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