"El Alma y el Amor"

Cuenta
una hermosa leyenda grecorromana que existi� un Rey que tenia tres hijas de
gran belleza. Aunque las tres eran mundialmente famosas por su incomparable
Beldad, la mas joven de las hermanas, Psique, era, sin duda, las mas bella y
agraciada de todas. Su exquisita hermosura y encanto eran tales que los s�bditos
del reino olvidaron su devoci�n a Venus y, en su lugar, adoraron a Psique, a la
que aclamaban como su diosa de la belleza.
Ofendida las diosa no pudo soportar semejante humillaci�n, ni ver como sus templos permanec�an desiertos mientras de tributaban honores a la bella Psique. Ordeno a su hijo Cupido que hiciera que la joven se emanorase del ser mas monstruoso de toda la tierra, esperando que eso sirviese de castigo ejemplar. Parti� veloz cupido con sus arcos y flechas para cumplir las ordenes de Venus. Pero cuando tuvo a Psique frente a �l no pudo evitar enamorarse de tan bella criatura. Como no quer�a enojar a su madre ide� un plan para calmar su ira y a la vez disfrutar el amor de Psique.
La oportunidad que esperaba cupido se presento cuando el Rey acudi� a un or�culo para consultar por que sus dos hijas mayores se hab�an casado y la peque�a, siendo la mas hermosa de todas, no encontraba pretendiente. El or�culo, que no era si no la voz de cupido, ordeno al Rey que vistiera a su hija con sus mejores galas y la abandonase en lo alto de una colina para recibir en matrimonio a un terrible moustro volador dotado de la ferocidad de una v�bora, y ante el cual temblaba hasta el mismo Zeus.
El Rey a pesar de su desesperaci�n y de los gemidos y lamentos del cortejo nupcial ejecuto las ordenes de los dioses y abandono a Psique en lo alto de la monta�a. All� permaneci� Psique paralizada por el miedo, hasta que llego C�firo, el viento del este, la levanto por los aires y la llev� volando hasta una florida pradera donde la deposito sana y salva, y donde se durmi� pl�cidamente. Cu�ndo despert� a la ma�ana siguiente, Psique observ� que mas all� de la perfumada pradera se encontraba lo que par4ecia un palacio de oro, plata y piedras preciosas.
La
joven, curiosa y admirada, se aproxim� al palacio donde unas voces la animaron
a entrar. Psique abri� la puerta de oro y contempl� extasiada el mas bello de
los palacios; Encontr� lujosas salas con exquisitas alfombras, costosas
cortinas de brocados y ricas tapicer�as. En una de esas salas se
encontraba una ba�era de oro llena de agua c�lida y espumosa, y se dispuso
para tomar un placenteo ba�o. en esa misma habitaci�n hall� tambi�n un
enorme armario repleto de hermosos vestidos y una confortable cama. Una vez que
estuvo lista bajo las escaleras guiada por sirvientes invisibles y entr� en el
comedor principal. Ya
hab�a ca�do la noche y tan solo una vela iluminaba la gran sala.
Psique record� el or�culo y crey� que la esperaba el terrible monstruo. sin embargo, oy� una dulce voz que le ped�a que se aproximara. obedeci� la joven embriagada por que aquella voz y por el agradable olor que se desprend�a. Entonces sinti� el suave tacto de su pie y un escalofr�o de placer recorri� su cuerpo y, entonces, se dio cuenta que aquella voz, perfume y tacto no pod�an pertenecer a ning�n monstruo, y se entrego totalmente al amor que le ofrec�a su misterioso esposo.
Tras
una noche de amor apasionada, el marido se desprendi� de su esposa rog�ndole
tiernamente que si le amaba no deb�a intentar nunca averiguar su nombre o
vislumbrar su rostro, pues de lo contrario se ver�a obligado a marcharse de su
lado para nunca mas volver. Psique prometi� solemnemente respetar los
deseo de su oscuro esposo, aunque secretamente deseaba observar su semblante.
Pasaron los d�as y Psique se sent�a mas feliz que nunca. Dorm�a durante el d�a para gozar el amor por la noche. Sin embargo, la horas de soledad que pasaba a la espera de la ca�da de la noche hicieron que sintiera nostalgia del hogar. El ardiente esposo y amante no pudo negar a su bella esposa su deseo de visitar a su familia. de nuevo fue transportado por C�firo y lleg� a su hogar, donde fue recibida por sus hermanas y su padre.
Psique le relat� todo lo que hab�a pasado as� como el amor que sent�a por su enigm�tico esposo. las hermanas de Psique se murieron de envidia al ver la felicidad de esta, que parec�a aun mas hermosa. Ellas, aunque estaban casadas con dos hombres ricos, no hab�an conocido a la pasi�n que la hermana peque�a estaba viviendo junto a su marido. Para acabar acabar con esta dicha, las envidiosas hermanas introdujeron la duda en el coraz�n de Psique, incit�ndola a descubrir a su marido, dici�ndole que este deb�a ser un monstruo puesto que no quer�a ser visto.
Cuando Psique volvi� al palacio junto a su marido, la duda le quemaba en el estomago, y esa misma noche, tras esperar que este cayera dormido, tomo un candil y se acerco para iluminarle. En vez de hallar un monstruo horrible como esperaba, hall� a Cupido, el mas bello y encantador de los dioses. deslumbrada por su belleza, quiso observarlo mejor y se acerco aun mas con tan mala fortuna que una gota de aceite hirviendo cay� sobre el hombro de su divino esposo. Este se despert� sobresaltado y, dolorido, reprocho a Psique su falta de confianza y, como le hab�a jurado, desapareci�.
Psique enloqueci� de dolor y marcho en su b�squeda. Recorri� toda Grecia pero no pudo encontrarlo. Desesperada, se dirigi� a Venus, quien, encantada de poder vengarse de la joven, la retuvo a su servicio en el palacio. All� mismo, la diosa hab�a encerrado a Cupido en lo alto de una torre como castigo a su desobediencia.
Venus
le dijo a la desgraciada joven que si quer�a recuperar los favores de su hijo
deber�a superar una pruebas. Psique acepto presurosa sin siquiera preguntar de
que se trataba. Primero le ordeno la diosa separar los granos de siete
clases de cereales, que ella misma hab�a mezclado, de una monta�a tan alta
como ella. La joven completo con �xito la tarea encomendada gracias a la ayuda
de unas hormigas que se hab�an apiadado de ella. Despu�s, le pidi� que sacara
un cubo de agua de la laguna Estiguia famosa por ser inaccesible, cosa que pudo
hacer con la ayuda de un �guila. Consigui� tambi�n amansar el terrible
Cervero para poder llegar hacia el trono de Proserpina, en el lugar mas profundo
de el infierno, para llevar a Venus el secreto de la belleza de la reina de las
sombras. Proserpina le di� a la joven un cofre que conten�a un ung�ento, el
cual tenia el poder de restablecer la belleza a quienquiera que fuera untado con
el, y cuya receta tan solo era conocida por la oscura diosa.
Cuando estaba a punto de entrar al palacio de Venus, Psique pens� que si aquel ung�ento era en verdad tan eficaz, ella misma podr�a usar un poco para, de este modo, borrar las huellas del sufrimiento, que ensombrec�an su rostro. Abri� el cofrecito, que en realidad conten�a el esp�ritu del sue�o, y callo en un profundo y dulce sue�o.
C�firo corri� hasta los aposentos de Cupido y le cont� todo lo Psique hab�a hecho para recuperar su amor y el triste final de la joven. Cupido, emocionado y conmovido, escap� con la ayuda de su fiel amigo. Mientras permaneci� encerrado en aquella torre, el bello dios hab�a languidecido de amor por Psique y cuando la encontr� dormida forcejeo con el maligno esp�ritu hasta que consigui� que volviera a regresar a los estrechos confines de su prisi�n, tras lo cual despert� a Psique con un dulce beso.
Venus no pudo permanecer insensible a aquel bello amor ni un momento m�s y accedi� a la uni�n, perdonando a Psique. Fue ella misma quien tomo a ambos y los presento al consejo de los dioses en el olimpo, quienes aceptaron de buen grado que la joven bebiera la ambros�a y el n�ctar para convertirse en inmortal y as� vivir un amor eterno junto a Cupido.
Mitologia Grecorromana

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