 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
|
|
 |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
¿Internet? ¿Qué es eso?, nos preguntábamos….
A los golpes aprendimos algo. Y hoy, recordando cuando algunas veces nos sentíamos abatidos, en un lugar y un momento en donde sólo el éxito parece importar, donde fracaso y muerte parecen ser sinónimos, podemos decir que gracias a haber conocido la Internet encontramos el amor. Entre los "te quiero" virtuales, continuamos con la relación que crecía de una forma tan vertiginosa, tan intensa que nos sorprendía y nos asustaba aunque no podíamos ni queríamos apaciguarla. ¿Cómo se le dice que no al amor? Internet nos había regalado esta oportunidad de ser felices, ¿por qué habríamos de negárnosla? |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
Maximo: ¡Ufff que estrés! …necesito unas vacaciones, quizás quiera jubilarme, ese trabajo de los cojones está me dejando estresado. |
|
|
|
Cátia: ¡Ufff que estrés! …esa universidad de los cojones está me dejando estresada, no seguiré haciendo algo que no me gusta. ¡Pararé y ya está! |
|
|
|
Cátia: Estoy pensando seriamente en la Universidad, tengo que parar, ya no puedo más. En el principio fue bueno, pues necesitaba ocuparme para no pensar en mi reciente divorcio, pero de momento seguiré trabajando en esa loca empresa y en los tiempos libres seguiré dedicando mi tiempo a algo que de verdad me enamora: Terapia Holistica. |
|
|
|
Maximo: ¡Que bien! ¡Que bien! ¡Un festivo! Quedarse en casa y echar la siesta… pensandolo bien voy a jugar una partida de domino con los amigos, acompañada de un cuba libre. |
|
|
|
Cátia: Ya no tengo la obligación de la universidad… ¡que bien! Pero tengo que hacer algo que me gusta, estoy pensando en hacer un cursillo de idiomas, pero eso mas adelante. De momento he decidido a comprar un ordenador. |
|
|
|
Maximo: ¡Vayaaa! ¡Que dolor de cabeza! Domino y cuba libre ya me están cansando… voy a dar una vuelta en moto para distraerme y cuando haya inspiración volveré a pintar… Creo que compraré un ordenador. |
|
|
|
Cátia: ¡Por fin! Después de tanta espera llega el ordenador "comprado" después de ver uno anuncio en la tele, terminaré de pagar en 22 meses sin intereses. ¡Que suerte! |
|
|
|
Maximo: ¡Anda! ¡Ya tengo el ordenador! …bueno y para que tantos cables?, a ver… ese entra aquí… ese otro allí… ¿Y ahora que hago? ¿Y donde esta Internet? Hum... llamaré el informático de mi cuñado… |
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
Cátia: Bueno, bueno… el ordenador ya funciona, pero necesita unas claves que solamente mi sobrino entiende. |
|
|
|
|
|
|
Maximo: ¡Menuda conexión! ¡Speed González! |
|
|
|
Cátia: ¡Vaya conexión! ¡Como tarda! |
|
|
|
Maximo: Aquí hay de todo, billar, chat, imágenes, amigos, gente… ¡Todo! ¡Todo! ¡Internet es inagotable! |
|
|
|
Cátia: ¡Pufff! ¡Vaya conexión! …5 minutos para abrir una pagina… desisto… me voy a la cama… Humm, vaya soledad… que falta me hace un amor… |
|
|
|
Maximo: ¡Anda! Es que no me entero de las horas, dentro de poco me tengo que ir a trabajar y todavía estoy pegado a Internet… me voy a la cama… cama vacía… que ganas tengo de enamorarme… |
|
|
|
Cátia: Hoy compre un diccionario de portugues-español, estudiaré de forma autodidacta Al menos “portuñol” hablaré… escucharé "Maná" mas a menudo me ayudará en la pronunciación. |
|
|
|
Maximo: Después de una semana lejos de casa por motivo de trabajo hoy regreso… casa vacía!… y de la misma forma que la dejé… voy a ver la tele… |
|
|
|
Cátia: Ya aprendí algunas palabras en español, creo que por leer, escribo mejor que hablo. Oí decir que mucha gente entra en chat castellanos para praticar. Haré eso…. |
|
|
|
Maximo: ¡Vaya tele! ¡Cotilleos y Pantoja! ¿No hay nada mas? me voy al ordenador… Bueno, que tenemos aquí… un Chat… ¡Vaya cuanta gente! |
|
|
|
Cátia: ¡Dios, como esa gente escribe rápido, no me entero!, palabras que no me acuerdo oír en el cd de Maná… ¡BIENVENIDA! Me saluda la anfitriona del chat, y yo le contesto gracias y digo que estoy solamente mirando, porque soy brasileña y quiero aprender el idioma. Ella me informa que mucha gente hace lo mismo y que esté a gusto. |
|
|
|
Máximo: ¡Anda! Es que todos hablan con una velocidad tremenda… parece un hormiguero, hay una chica que no habla, ¿por que será? |
|
|
|
Cátia: ¡A ver! no encuentro en el diccionario la palabra cojones, ¿que será que significa? Que es eso? se abre una ventanita en mi ordenador, alguien me preguntá algo. |
|
|
|
 |
|
|
|
Maximo: ¿Por qué estas callada? |
|
|
|
Cátia: ¡Yo no sé hablar! |
|
|
|
 |
|
|
Maximo: ¿Y porque? |
|
|
|
|
|
Cátia: Soy brasileña, estoy intentando aprender. |
|
|
|
|
|
Maximo: De verdad, eres brasileña? |
|
|
|
|
|
Cátia: Pues si. |
|
|
|
|
|
|
Maximo: A mi me encanta Brasil, un bello país. |
|
|
|
Cátia: Si, oiga tengo que desconectar, mi tarifa es plana, no puedo quedar mucho tiempo. |
|
|
|
Maximo: Vale… dime tienes Messenger? |
|
|
|
Cátia: Si |
|
|
|
Maximo: ¿Puedo agregarte? |
|
|
|
Cátia: Vale, nos vemos, adiós. |
|
|
|
Cátia: Vale, nos vemos, adiós. Copió las conversaciones en un bloc de notas e intento traducir las palabras que no entiendo, pero muchas están abreviadas y dificulta la traducción… pensandolo bien, me voy a la cama. Tanta vida… tanta gente en internet… y aquí dentro un vació… pongo el CD de Celine Dion en español y pido a mi ángel invisible que quite ese vació de mi corazón… y adormezco. |
|
|
|
Maximo: Mas un viaje estresante, llego a casita y enciendo el ordenador a ver que hay… mira, la chica brasileña esta conectada…. Holaaaaaa |
|
|
|
Cátia: ¡Anda! Acaba de conectarse el chico del Chat, debe ser un niñato en periodo de transformación hormonal… Holaaaaaa |
|
|
|
Maximo: Pensé que no te vería más... |
|
|
|
Cátia: Por la noche me conecto poco, uso más Internet en mi trabajo |
|
|
|
 |
|
|
Maximo: ¿De que sitio de Brasil eres? |
|
|
|
|
|
Cátia: Carapicuiba- Sao Paulo… ¿Y tu? |
|
|
|
|
|
|
Maximo: Soy de Madrid, pero nací en Ávila, Ya estuve en Brasil un par de veces por cuestiones de trabajo… en Sao Paulo en una parada rápida y Rio Grande do Sul. |
|
|
|
Cátia: Que bien… ¿y a que te dedicas? |
|
|
|
 |
|
|
|
|
Maximo: Soy policía… ¿y tú? |
|
|
|
|
|
|
Cátia: Financiera en una empresa de aceite y en los tiempos libres me dedico la Terapia. |
|
|
|
Maximo: Los mejores aceites están en España, jaja |
|
|
|
Cátia: Y también los mejores vinos, jaja |
|
|
|
 |
|
|
Maximo: |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
Cátia: |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
Cátia: Bueno, Maximo tengo que salir, ya hace mucho tiempo que estoy conectada y si me quedo la cuenta será tremenda. |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
Maximo: Vale, Adiós |
|
|
|
|
|
|
Cátia: Voy a la casa de mi madre, siempre hay un café calentito esperándome… pienso en ese madrileño, que agradable y yo que pensaba que era un niñato, que equivocada estaba. |
|
|
|
Maximo: Que chica dulce y divertida, esa brasileña… ojala que hoy se conecte… voy esperar, ella me dijo que se conectaba de noche…. Hum… como tarda… |
|
|
|
En esta, nuestra historia, todo fue surgiendo de una manera no convencional. Intentamos no disimular nuestras imperfecciones ni exagerar nuestras virtudes. La historia del pavo real que muestra su esplendorosa cola como arma de seducción para nosotros no resultaría. Lo nuestro iba más allá de una atracción física. ¿Lo creíamos realmente? Tal vez sí pero el envío de nuestras fotografías nos produjo gran ansiedad. ¿Nos gustaríamos por lo menos provisoriamente hasta conocernos personalmente? La realidad dentro de nuestro compartido mundo virtual nos aplastó. Intercambiamos fotos. ¿Ese era Maximo? ¿Esa era Catia? Éramos nosotros. Llegaba al final la fantasía de imaginarnos al otro. Ya no teníamos que acomodar lo que recibíamos del otro y tratar de representar eso en un cuerpo. A partir de ese momento teníamos que unir lo que sabíamos del otro a esa imagen desconocida que nos devolvía la pantalla del ordenador. ¿Era lo que esperábamos? ¿Se asemejaba nuestra fantasía a la realidad? Sí. Nos gustamos.
Esto desembocó en lo que ya era inevitable. Nuestra primera llamada telefónica. |
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
Maximo: Mira antes que tú digas tengo que desconectar, quiero preguntarte una cosa, ¿puedo llamarte por teléfono? |
|
|
|
Cátia: Yo con un nudo en la garganta, pues me quede con miedo en dar el teléfono y di lo del móvil, pues de la casa era muy personal y de alguna forma no podría fiarme… ¿y se fuera un traficante internacional? Pasado unos días… el móvil suena. |
|
|
|
 |
|
|
|
Maximo: ¡Hola Catia! |
|
|
|
Catia: ¿Maximo? ¡De verdad que no me lo esperaba! Aun mas ya que aqui en Brasil es madrugada… |
|
|
|
Maximo: Lo siento, lo siento, esas diferencias de horarios… |
|
|
|
Cátia: Que voz linda pensé…. El sonido de la sonrisa era contagiante, una voz madura que me contagiaba... no me lo pensé dos veces y le pedí que apuntara el teléfono de mi casa, pues las llamadas a móvil eran muy cara. |
|
|
|
Aquella primera conversación se convirtió en un sueño hecho realidad, en un momento único, un momento mágico, en el descubrimiento de nuestras voces, nuestras inflexiones, en fin una serie de novedades que provocaron que ninguno de los dos quisiéramos cortar (no lo insinuamos en ningún instante de aquella larga madrugada para el resto de los mortales, un suspiro para nosotros). Deseábamos que perdurase, que fuera una noche interminable...
A partir de ese momento las llamadas fueron haciéndose más frecuentes y se superaban unas a otras en intensidad, en muestras de ternura, de amor y de pasión. Pero no abandonábamos nuestras comunicaciones por email ya que teníamos la necesidad de escribirnos cómo nos habíamos sentido. Cada vez iba creciendo, cada vez iba siendo más fuerte el vínculo, la conexión. Con la intención de conocernos más y más, comenzamos a contarnos trozos selectos de nuestras vidas. ¡Qué difícil es contar todo - o casi- a un extraño! Pero, curiosamente, entre anécdota y anécdota nos dimos cuenta que todo era muy ameno y tuvimos la sensación de conocernos de toda la vida. Como un acuerdo tácito basamos esta relación en la sinceridad y esa, tal vez, haya sido la clave para la continuidad de nuestros encuentros escritos. Nos enamoramos sin duda por nuestra sensibilidad. |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
Maximo: Nunca sentí tantas ganas de llegar a casa, la necesito… necesito sentirla y tenerla presente aunque solo sea por internet. La incertidumbre… ¿me habrá escrito hoy? La ansiedad y la emoción: sí, allí estaban los e-mails de Cátia… una sonrisa se iba dibujando en mi cara a medida que cada nuevo mensaje aparecía. Que aventura loca esa de comunicarse. Aquí no hay gestos, actitudes corporales, inflexiones de voz que suavicen o endurezcan determinadas expresiones. Las mayúsculas, los signos de admiración, las aclaraciones entre paréntesis, esas caritas :) dibujadas con signos y los puntos suspensivos fueron nuestros aliados. |
|
|
|
Catia: Hable de él a mi familia, y como todas las familias me decían "cuidado", mi cuñada era mas directa: -¡Veras que ese es un traficante internacional y tu ni te lo imaginas!... Yo solamente pensaba que no necesitaba ni árbitros ni jueces, solamente necesitaba mi otra mitad y que el destino no podía juguetear así con mis sentimientos, pero solamente por eso ya podía agradecer, y agradecía al destino que nos había cruzado en un ordenador. Juro que la informática me provocaba ciertas cosquillas; jamás imaginé que de algo tan frío y distante pudiera salir tanta dulzura. |
|
|
|
 |
|
|
Maximo: Holaaa… |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
Cátia: Holaaaa... |
|
|
|
|
|
|
Maximo: Quiero decirte algo, cojo vacaciones en Agosto… |
|
|
|
 |
|
|
Cátia: Si, ¡que bien! |
|
|
|
|
|
|
Maximo: Voy a Brasil para conocerte. |
|
|
|
Cátia: Sentí un nudo en la garganta, un sentimiento agridulce y al mismo tiempo contagiante, fue como si lo virtual ya no existiera y la realidad fuera lo único presente. Me emocione, por la actitud de ese hombre. Era sin duda un hombre que no estaba dispuesto a juguetear de amores virtuales. |
|
|
|
 |
|
|
|
Maximo: No pude dormir en ese avión, 11 horas interminables… la espera era eterna….Finalmente llegó el día en que la veria!. Mi corazón palpitaba como loco, la espera estaba finalizando, dos mitades separadas por un mar estaban a punto de unirse, dos mundos distintos, dos culturas distintas, dos idiomas diferentes, un mismo sentimiento universal, ¡AMOR!
Estoy tenso… ¿Será que ella estará esperandome en el aeropuerto como había dicho? |
|
|
|
Cátia: Yo estaba con mi hermano Sergio esperándole en el aeropuerto. Mi hermano me miraba y hacia bromas con los pasajeros…. ¡Mira ese hombre - señalando a un hombre bajito, gordito y calvo- ese te mira mucho creo que es Maximo! Yo estaba tranquila, y mis ojos solamente buscaban un hombre alto… con perilla y que tuviera un brillo en los ojos. Hasta que vi un hombre alto… con perilla y con mirada de quien estaba buscando algo y ese algo no era yo: - ¿Maximo? |
|
|
|
Maximo: Cátiaaaaa, mira estoy un poco perdido no encuentro mis maletas. |
|
|
|
 |
|
|
|
|
Cátia: Tú ya has pasado el control de las maletas, lo has dejado tras de ti.… |
|
|
|
|
|
Maximo: Vale, esperenme… Ahora vuelvo… fui como loco trás mis maletas, pero la había mirado a en los ojos y en ellos vi su alma, no soñaba yo estaba despierto y silbando bajito, para disimular la taquicardia de la alegría. |
|
|
|
Cátia: Mi hermano decía es simpático, y yo pensaba… muy atractivo… Después de encontrar las maletas nos fuimos camino del hotel, dentro del colche hablábamos como si ya nos conociéramos de muchos años… mi hermano decía: - Tradúzcameeeee y yo con mi portuñol era la traductora… mi corazón batía fuerte y veía en sus ojos un brillo, que quizá fuera el reflejó de los míos. Lo dejamos en el Hotel, y le dije: - descansa, aun es temprano, he cogido el día libre en mi trabajo y esta tarde pasare por aquí para buscarte, mi madre te espera con una comida brasileña-. Mas tarde mi padre y yo fuimos buscarle (¿pensabais que mi padre me dejaría ir sola al hotel?). Llegamos a casa de mi madre, y allí estaban todos… hermanos… sobrinos… la casa llena. |
|
|
|
Maximo: Cá, no necesitas decirme que esté a gusto, lo estoy. |
|
|
|
Catia: I de verdad, yo le veía a gusto e integrado, a algunos de mi familia él ya los conocía por teléfono. Mientras yo ayudaba a porner la mesa le escuchaba reir con mis hermanos y le veia divirtirse con mis sobrinos…. Todos estaban encantados como su manera de reir a carcajadas que llenaban la casa… y sobre todo por su simplicidad. A veces nuestras miradas se cruzaban… como si nos dijeramonos uno al otro, "hablaremos de todo esto". Fueran 7 días mágicos… llenos de encantos…. 7 días que yo no quería que acabaran. Carapicuiba tenía un nuevo color, mis ojos que ya estaban secos de tanto llorar, resplandecian y solamente pedía al cielo que todo esto fuera verdad. |
|
|
|
Maximo: No lo niego, tuve miedo… de no ser amado y de amar, pero la amaba con locura, y ya no podía vivir fuera de su vida, no quería renunciar al amor, no quería sentir solo pasión, quería depender emocionalmente de ella, no quería que solamente la sombra del placer nos uniera. Deseaba que mi corazón se fundiera con el de ella y que el amor se uniera a la pasión. |
|
|
|
Cátia: Llego el momento en que estuvimos solos y se cruzaron nuestras miradas y sentimos una necesidad que nos abrasaba interiormente y irreversiblemente. Era la necesidad de abrazarnos… y nuestros ojos se llenaban de verdad y las lágrimas bañaban nuestros rostros. Esta vez eran lágrimas de felicidad. Y felices nos besamos… |
|
|
|
 |
|
|
|
Maximo: Ya no quería vivir más sin su olor. Sin la melodía de su dulce voz, sin recibir sus besos, de sentirla entre mis brazos, de acariciar su pelo… |
|
|
|
Catia: Cuando le dejé en el aeropuerto él lloraba como un niño. No quería marcharse, es mas intento cambiar el billete para quedarse una semana mas, pero fue imposible. Le deje con todo el dolor de mi corazón, ya solamente quería estar con él. Pero hablamos y nos hicimos promesas. Ahora el paso más grande lo tenía que tomar yo, en el plazo que acordamos entre nosotros. |
|
|
|
Maximo: Como la hechaba de menos… Fueron 4 meses de eterna espera, pero de momento solo me quedaban las noches donde poder encontrarla en Internet y en mis sueños. Viví los momentos más felices, pero al separarnos temporalmente, fueron los más tristes también. Tenerla y perderla se convirtió en una agonía que día a día se hacía más difícil. La despedida en el aeropuerto, cuando la solté de mis brazos y supe que era el último abrazo, la última caricia, el último beso, me partió el alma. Mi mente trataba de hacer entrar en razón al corazón, pero lo tenía hecho pedazos. Me encontraba triste, faltaba aún tiempo, y la amaba tanto. Nunca imaginé conocer a alguien tan especial por ese medio, mucho menos enamorarme, y menos aun extrañarla tanto.¡Pero heyyyy, nos vamos a volver a ver y estaremos juntos por siempre! |
|
|
|
Cátia: Pasaban los días esperando sus mensajes. ¿Como podemos vivir en la distancia? ¿Como vivir sin tocarte? ¿Sin poder perderme apasionadamente en ti? ¿Y en tus lindos ojos sentirme plena y radiante, renaciendo en ti como mujer amada? Los 4 meses seguintes fueran decisivos, nos seguiamos queríendo y echándo nos de menos… Meses de eterna espera, pero también de decisiónes… más de mi parte que de la suya. Pues debia de ser yo quien renunciara a un trabajo, a una vida ya hecha, a estar lejos de mi familia, para vivir una historia de amor… |
|
|
|
 |
|
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
|
 |
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
|
 |
|
|
 |
|
|
 |
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Maximo: No puedo dormir… aún es madrugada y hace frío ahi fuera… cierro los ojos y viajo en el tiempo, a tu encuentro… en unas pocas horas de encontraré… y estaré esperándote en el aeropuerto como tu me esperastes a mi. |
|
|
|
Cátia: Mi corazón late sin control, como si quisiera salirse del pecho. En pocas horas te encontrare. ¿Será que estará esperándome en el aeropuerto? Mi cabeza gira... pienso en mi familia... en la despedida emotiva que hicieron y cojo las cartas que mi familia me escribió... mi hermano Silvio pedía que solamente las leieses cuando estuviera dentro del avión. Las lei una a una… palabras de alientos… de avisos... Yo me reía! ya que en todas las cartas contenian consejos para mi y para Maximo, ya que Maximo era de la familia.... Miro por la ventana y veo solamente nubes… me quedo mirando llevada por mis pensamientos… y en un momento de pura magia, entre sueño y realidad, te siento junto a mí. |
|
|
|
Maximo: Cojo un periódico… leo palabras que no entiendo… el vuelo esta con retraso, demasiado reatraso… haciendo que me impaciente. Pero cuando la vi en el aeropuerto… y sus labios dijeron mi nombre… con su hermosa sonrisa en sus labios y mirándome con ternura y amor, no lo podía creer: la mujer que tanto amaba estaba delante de mí. |
|
|
|
Cátia: Corrí hacia él y le abracé. ¡Uf, cómo olvidar aquel momento! Hacía mucho tiempo que tenía tantas ganas de sentir su calor, su piel, abrazarle, besarle, mimarle, tenerle cerca de mí. ¡Cuántas emociones juntas! En aquel momento comprendí que había valido la pena esperar tanto tiempo para tenerle, como hasta hoy, a mi lado, amándonos cada día más. |
|
|
|
 |
|
|
|
Sabemos que hay arco iris cuando el sol surge al final de la lluvia… No sé si ese día llovió en Madrid, no se si fue el reflejo del brillo de nuestros ojos, unido a las flores que Maximo había dejado en el colche para mi sorpresa. Pero vimos un arco iris tan luminoso, colorido, nítido… y tan grande como real…
Nuestro amor es como un arco iris que llena nuestra alma y nuestro corazón de infinitos colores, y que a pesar de la lluvia, mantendrá sus tonos coloridos y alegres siempre…
Madrid, 30 de diciembre de 2003 |
|
|
|
 |
|
|
|
Maximo: Ca… ¿Qué haces?
Cátia: Aquí escribiendo…
Maximo: Te amo Fea
Cátia: Y yo te amo a ti Feo. |
|
|
|
 |
|
|
|
 |
|
|
|
Una Historia de Amor Cátia y Maximo
Madrid, España.
Creada en Octubre de 2006 |
|