Demonios y Humanos.

 

E

ra el Siglo XII en algún lugar de Camelot, el rey Salvador I reinaba en ese tiempo junto a la reina Bherta.

El rey tenía dos hijos: Salvador II, quien habría de heredar la mayor parte del reino y Manuel I, quien solo heredaría alguna porción pequeña del reino.

Todo estaba muy bien en el reino, el rey había mandado algunos exploradores a investigar unas ruinas cercanas a los inmensos territorios de Camelot, los había mandado un mes atrás y esperaba el regreso del grupo con ansias ya que sentía mucha curiosidad por aquellas ruinas, pero a los jóvenes príncipes no les interesaban unas viejas ruinas, a ellos les interesaban las relaciones exteriores. Mantenían relaciones con Francia, España y Alemania. El joven Salvador tenia 17 y era muy bueno llevando las relaciones externas del Reino de Camelot, mas a el no le gustaba mucho su pueblo, y si se cruzaba un aldeano en su camino, prefería no hablarle, ni saludarle. En cambio el príncipe Manuel de 12 años era todo lo contrario, a el no le gustaban las relaciones externas, mas le encantaba ver por su pueblo. 

Uno de los amigos de Manuel era un joven de 16 años llamado Mike. Este joven tenia muchos conocimientos sobre todo en general, ya que aprendió a leer a los 6 años y desde que aprendió se había interesado por leer, leer y leer asta que logro leer todos los libros del reino. El aprendió a leer gracias a la amistad de Mike con la reina.

Mike fue seleccionado por el rey salvador para liderar el grupo de excavadores que habían sido enviados a las ruinas.

Mike: Vamos amigos, necesitamos velocidad, el rey de seguro tiene ganas de saber que es lo que encontramos en estas tierras.

William: Sí joven Mike …

Felipe: ¡Joven Mike, encontramos algo aquí! ¡Parece ser muy importante!

Narrador: Felipe era el segundo al mando de la expedición, el tenía 20 años y estaba al servicio de su majestad.

Mike: ¿Qué pasa Felipe?

Felipe: Encontré una inscripciones raras, No concuerdan con las que encontramos con anterioridad.

Mike: Es cierto, esta es mucho mas rara, bueno, empaquen todo, nos vamos, ya no hay tiempo de examinar esto aquí, no hay tiempo ni herramientas para hacerlo, Vamos, el rey querrá tener noticias sobre esta excavación, apresúrense, tenemos que estar en Camelot para cuando el sol se ponga.

Narrador: Los excavadores obedecían al pie de la letra las órdenes de Mike y para las 11:00 A. M. de ese día ya estaban listos para volver a Camelot.

Mike: ¿Quién trae las inscripciones raras?

William: Yo las traigo joven.

Mike: Dámelas, quisiera llevarlas yo.

William: Tenga joven.

Mike: Muy bien jóvenes amigos si apresuramos el paso estaremos en Camelot en tres horas y no hagan que su caballo trabaje de más, si hay que detenerse un momento, lo aremos.

Bien, adelante.

Narrador: Toda la caravana que era como de unos quince hombres avanzo al tiempo, Mientras en la ciudad…

Rey Salvador: ¡No puedo esperar! ¡Quiero que lleguen ya!

Príncipe Salvador: Pero Papá, tienes que entender que hay cosas mas importantes en el mundo que unas simples ruinas, estas dedicando mucho oro en una simple investigación y para terminar pronto mandaste de líder a un niño.

Rey Salvador: Ese niño solo es dos años menor que tú y ya tiene los conocimientos de un anciano.

Príncipe Manuel: Estoy de acuerdo Padre, no pudiste elegir mejor persona para liderar esa excavación.

Príncipe Salvador: Sea como sea es solo un niño.

Rey Salvador: No discutiré mas con contigo, si entiendes bien, y si no también.

Príncipe Salvador: Esta bien Papá, pero Italia necesita Ayuda económica y tu en vez de ayudarlos gastas dinero en una tonta excavación.

Rey Salvador: ¿Sí hijo?, ¿Francia necesita ayuda?, No somos sus únicos aliados o ¿Sí?, Para poder ayudar a nuestros aliados necesitamos conocer nuestros principios y esas ruinas serian un buen principio.

Príncipe Salvador: Estoy de acuerdo Padre pero si no ayudamos a Francia, nuestra moral caerá y ya nadie nos respetara y perderemos nuestra posición social.

Rey Salvador: Esta bien Hijo, Manda oro y Comida a Francia, que no se diga que el rey Salvador es un avaro.

Príncipe Salvador: Gracias Padre.

Príncipe Manuel: Bueno Padre, entonces tendrás que destinar mas oro a la elevación y explotación de los productos alimenticios puesto que si mandas alimento a Francia la reserva del reino para invierno se vendrá abajo.

Rey Salvador: Mira hijo, ahora no tengo tiempo de escucharte, tengo que esperar al equipo de excavación, si tienes algo que decirme, lo harás después.

Príncipe Manuel: Esta bien Papá…

Visir: El equipo de exploración acaba de arribar señor.

Rey Salvador: Excelente, comuníquenle a Mike que quiero hablar con el ahora mismo

Mike: No hace falta que mande por mí, se que a usted le apasiona la historia de Camelot, y ya estoy aquí, pero estoy algo cansado y me gustaría dormir un poco, le agradecería mucho que sus preguntas esperaran a mañana.

Rey Salvador: Sí mi amigo, no hay problema, yo comprendo, que tengas buenas noches.

Mike: Gracias mi Lord, a, mi Lord, por favor, ordene que todo lo relacionado con la excavación: Apuntes, papeles, jeroglíficos, cualquier apunte por menor que sea, sea llevado a mi habitación.

Rey Salvador: Claro Mike.

Mike: Gracias mi Lord.

Narrador: Mike salio de la sala y entro la reina Berta.

Reina Berta: ¿Y bien?, ¿Qué Paso?

Rey Salvador: El joven estaba cansado y decidió irse a dormir.

Reina Berta: Mañana te dirá todo, yo conozco muy bien a Mike.

Rey Salvador: Lo se, Yo también lo conozco.

Narrador: Lo reyes se retiraron a su habitación y durmieron profundamente.

Al siguiente día a primera hora de la mañana, Mike se reunió con el rey para desayunar y platicar sobre la excavación.

Rey Salvador: Así que alrededor de las ruinas hay muchas riquezas naturales.

Mike: Si mi Lord, hay un gran manantial de agua pura, todas las manadas beben ahí, además la tierra es muy fértil.

Rey Salvador: ¿Y qué me dices de la cultura de la civilización?

Mike: Parece ser que eran muy ricos puesto que hay joyas, vasijas y cubiertos hechos de oro puro.

Rey Salvador: Si que eran ricos, ¿Y la religión?

Mike: La verdad no se que es lo que adoraban pero encontramos un templo revestido de oro, todo en ese templo era de oro, pero encontramos algo que no supe que era, al decir verdad encontramos muchas cosas en ese templo que aun no he entendido.

Encontramos un libro con jeroglíficos muy raros y también estas cuatro piedrecillas de colores, también encontramos un escrito en la pared, cortamos ese pedaso de pared y lo trajimos aquí, pero lo mas raro de este pedaso de pared es que los jeroglíficos no concuerdan con los encontrados con anterioridad.

Rey Salvador: ¿Y cual es tu hipótesis Mike?

Mike: Mi Lord, hicimos tantos descubrimientos que no tuve tiempo de estudiarlos haya, todo lo descubierto lo he traído para estudiarlo con mas calma.

Rey Salvador: Bien, entonces no te quito mas tu tiempo, ve a revisar esos jeroglíficos  Mike.

Mike: Si mi Lord.

Narrador: Mike Salio del comedor real dejando al rey con una gran sonrisa de satisfacción y el joven se dirigió a su casa.

Ya estando ahí al instante se puso a descifrar lo que había recolectado de las ruinas.

En otra parte de Camelot, Manuel paseaba por el pueblo, viendo que todos los trabajadores de su padre laboraran bien.

Granjero: Buenos días príncipe Manuel.

Príncipe Manuel: Buenos días buen granjero.

Granjero: Ha Príncipe Manuel hágame el favor de llevarle estos presentes al rey. Son diez huevos de los mejores que mis gallinas han podido poner y tres litros de leche fresca. Llevadla pronto joven príncipe o la leche se calentara.

Príncipe Manuel: En nombre de mi padre se lo agradezco.

Narrador: El príncipe siguió su camino pero el otro príncipe…

Lechero: Príncipe Salvador, dígale a su padre que necesito mas pastura para mi vaca, ya no da muy buena leche y no puedo hacer buen queso.

Príncipe Salvador: ¿Crees que a mi me importa?, si tu vaca ya no da buena leche deberías destazarla y hacer carnes…

Me remuerde un poco la conciencia así que si veo a mi hermano el caritativo, le diré que venga para acá.

Lechero: Muchas gracias príncipe.

Narrador: El príncipe Salvador tenía el corazón duro, era muy diferente a su padre, era ambicioso y solo buscaba su propio bienestar, el príncipe Manuel era todo lo contrario a Salvador, era bueno y siempre se preocupaba por su pueblo, era lo más parecido a su padre y el pueblo lo quería…

Príncipe Manuel: Ja, hoy se me antojo comer fuera de casa, entrare a este restaurante.

Narrador: El restaurante se llamaba “El palomar rojo” y había buen ambiente ahí, la música fue lo que mas gusto al príncipe al entrar , se busco una mesa en el lado oscuro y se sentó solo para que nadie lo reconociera, la mesera llego pronto donde el príncipe sin darse cuenta de quien era esta persona.

Mesera: ¿Qué va a ordenar joven?

Príncipe Manuel: ¿Qué hay en el menú de hoy?

Mesera: Hoy tenemos filete de carne asado con papas y brócoli.

Príncipe Manuel: Eso es perfecto, y ¿Qué hay de beber?

Mesera: Para beber tenemos el exquisito vino de Anjou.

Príncipe Manuel: Bien, eso esta bien.

Narrador: El príncipe Manuel se disponía a comer. Paresiera que Mike pasaría toda la semana examinando los vestigios y el Príncipe Salvador…

Príncipe Salvador: Muy bien señor embajador, usted recibirá esa ayuda para su país el día jueves.

Embajador de Francia: Muchas gracias joven príncipe, mi nación le debe un gran favor.

Príncipe Salvador: No hay problema embajador, para eso estamos los aliados, el rey Salvador se Complace en ayudarlos.

Que tenga buen viaje embajador.

Narrador: El príncipe Salvador cabalgo al palacio de su padre ya que tenía una carta que escribir al rey de España, mientras el príncipe Manuel acababa de terminar de comer.

Mesera: ¿Algo más joven?

Príncipe Manuel: No, muchas gracias. ¿Cuánto le debo?

Mesera: Cuatro monedas de oro.

Príncipe Manuel: Aquí tiene, muchas gracias.

Mesera: Que le baya bien joven.

Narrador: El príncipe Manuel también cabalgó a palacio ya que estaba oscureciendo y el joven Mike seguía investigando acerca de las ruinas.

Mike: ¡No puedo creer que ya aya pasado un día y no haya descifrado nada acerca de estos raros jeroglíficos! Lo mejor es que ya termine con las otras escrituras… ¡Diantres! ¡Son las ocho! Tengo que ver al rey ahora mismo.

Narrador: Mike salio de su casa en ese instante, tomo su caballo y se dirigió a palacio a todo galope.

En ese momento el rey Salvador tomaba el te con su esposa cuando fueron interrumpidos por el príncipe Salvador quien acababa de llegar.

Príncipe Salvador: Buenas noches, Padre, Madre, estoy muy cansado y… me voy a dormir.

Los 2 reyes: Buenas noches hijo.

Narrador: Minutos después entro Manuel.

Príncipe Manuel: Buenas noches Padre, Madre ¿Qué hay de nuevo?

Rey Salvador: Pues nada hijo estamos esperando a Mike. Se supone que vendría a informarme sobre su avance…

Visir: El joven Mike acaba de arribar a palacio.

Rey Salvador: Ya llego, ¡háganlo pasar!

Mike: Mi lord, no hace falta que me mande llamar, yo se bien lo que tengo que hacer. He venido a darle el informe que estaba esperando sobre los vestigios arqueológicos.

Rey Salvador: Por fin, ¿Qué me tienes que decir ahora?

Mike: Este libro dorado dice otras cosas muy raras, aunque ya lo traduje todo no entiendo un una sola palabra de lo que dice.

 

  Dice algo así:

 Desde el basto continente Asiático, una raza de origen desconocido vendrá a devastarlo todo… Nuestra bella ciudad quedara en ruinas y nuestro pueblo será separado, pero eso no será lo peor, cuando el pueblo se separe, los demonios se apoderaran de los sobrevivientes, se apoderaran de sus almas y con nuestros cuerpos alimentaran a sus crías, nada podremos hacer a menos que los 4 dispositivos que los científicos de nuestro pueblo han inventado funcionen y los cuatro caballeros legendarios aparezcan… Es tarde, los demonios han invadido el castillo… suplico al que encuentre este pequeño libro que trate de Salvar su vida por que los demonios colonizaran la tierra…

Es todo lo que dice.

Rey Salvador: ¿Y…?

Mike: Pienso mi Lord que este pueblo fue arrasado por Mongoles. A los que sobrevivieron los demonios se los comieron, trataron de crear un arma pero parece ser que no supieron como usarla y esa arma son estas cuatro estatuillas según servían para llamar a los caballeros legendarios…

Estos ciudadanos estaban tratando de hacer venir a los caballeros legendarios…

Rey Salvador: Y ¿Quiénes son esos?

Mike: Se dice que en un castillo en el cielo había 4 poderes resguardados por un guardián, el guardián era encargado de repartir esos 4 poderes a 4 personas que serian elegidas por sus habilidades fuera de lo comun. Los poderes se referían a los elementos que rigen este planeta, el fuego, el agua, la tierra y el viento. Se dice que por fin el guardián logro encontrar a esos 4 seres y se dice que ellos han luchado contra los demonios por centurias, se dice que solo ellos tienen acceso a la fuente de la eterna juventud.

Rey Salvador: ¿Y qué pasó con ellos?

Mike: Nadie los ha visto desde hace 1000 años

Narrador: Mientras ellos platicaban, algo importante sucedía en las afueras de Camelot… La armada Mongol se preparaba para atacar, pero el vigía ya los había visto.

Visir: Mi Lord, los mongoles se preparan para atacar Camelot.

Mike: ¡Diantres! Así empezó la caída del imperio cercano.

Rey Salvador: Esto no puede ser, no estamos preparados para una guerra.

Mike: Los de las ruinas tampoco lo estaban, habían avanzado tanto científicamente que habían olvidado el aspecto bélico, una tribu asiática llego, y el imperio cayo.

Rey Salvador: Pero algo han de querer… Visir, envía un negociante y tres soldados para haya, no nos conviene una guerra ahora.

Narrador: Tres horas después de haber enviado a los emisarios algo terrible sucedió…

Visir: Mi Lord, malas noticias, un soldado acaba de volver con el negociante en brazos, el negociante venía amputado cruelmente de una pierna y el soldado venia muy mal herido de todo el cuerpo.

Rey Salvador: ¡Por Dios! ¡Que Sanguinarios!

Mike: Si mi Lord, la raza mongol se caracteriza por su ser muy sanguinaria,

Hay que reconocer que Camelot esta perdida.

Yo en su lugar empezaría a evacuar la ciudad.

Rey Salvador: No lo are hasta ver a mi pequeño ejército derrotado.

Mike: Debería guardar lo poco de ejército y artillería que le queda, nos la llevamos y nos reorganizamos en otro sitio y así nos salvaremos de una guerra que estamos destinados a perder.

Narrador: En ese momento, el príncipe Salvador entra en la sala muy agitado.

Príncipe Salvador: ¡Padre!, los mongoles están derribando la primera barda entre Camelot y el exterior, debes mandar nuestro ejército.

Mike: ¡No!, Debemos irnos ya.

Príncipe Salvador: ¿Qué estas diciendo?

Mike: Mi Lord debe decidir que es lo que será mejor para el pueblo, huir, o arriesgar su ejército y arriesgarnos a morir. Tiene que decidir mi Lord, esta quizá sea la decisión más importante de su vida.

Príncipe Salvador: Vamos padre, ¿Cómo le puedes hacer caso?

Rey Salvador: Bien, si Mike lo dice… ¡Movámonos de aquí!

Narrador: El rey dio la mala noticia a todos los ciudadanos de Camelot e inmediatamente tomaron lo que pudieron y salieron de la ciudad.

Los únicos que seguían en la ciudad eran Mike y la familia real… Mike venía entrando a la sala del castillo.

Mike: Mi Lord, toda la ciudad a sido evacuada satisfactoriamente.

Rey Salvador: Bien Mike, ahora debemos salir nosotros.

Narrador: Al terminar esta frase, los mongoles irrumpieron en la sala real dejando a Mike atrapado tras la puerta.

Mongol: Rey Salvador, mi nombre es Shoran he venido por esta tierra que es muy preciada por mi maestro.

Rey Salvador: ¿Quién es tu maestro?

Shoran: Solo podía ser uno en este mundo y ese es el gran Neem.

Rey Salvador: Espera un momento, ¿Te refieres a Neem el demonio?

Shoran: Como dije antes, no podía ser nadie mas.

Narrador: En esos instantes, Mike logro salir de detrás de la puerta, alcanzo a tomar una espada que estaba de adorno en la pared y logro apuntar al cuello de Shoran, todo esto sucedió en dos segundos, fue tan rápido que ni el protector personal de Shoran pudo hacer nada.

 Mike: Bien, ahora puedes tirar la espada por favor.

Narrador: Shoran tiro la espada.

Mike: Gracias, ahora arias el favor de decir a tus amigos que también las suelten por favor.

Shoran: Hagan lo que dice.

Narrador: Todos tiraron sus espadas.

Mike: Gracias, todos ustedes son muy amables, ahora le arias el favor a la familia real de dejarla salir del castillo.

Shoran: Lo que tu digas niño.

Mike: Rey Salvador, le aconsejo que salga de aquí lo más rápido posible.

Narrador: Al decir esto, Mike se volteo y Shoran aprovecho esta distracción para desarmar al joven…

Shoran: No debes darle la espalda a tu oponente.

Mike: Bien, tenias un truco bajo la manga, pero ya habías prometido que dejarías ir a la familia real.

Shoran: Claro que sí, un Mongol siempre cumple sus promesas, la familia real se puede ir, pero tu te quedaras a jugar un momento con migo.

Mike: Si eso es lo que deseas… entonces pelearemos.

Narrador: El rey Salvador fue retirado de la sala casi a la fuerza ya que no quería dejar a Mike solo.

La batalla empezó y las espadas sacaron chispas, Mike, a pesar de que era un niño, se defendía muy bien de los ataques de Shoran quien era un experto asesino, pero la defensa de Mike no duraría para siempre, la espada que protegía a Mike se rompió justo por la mitad dejando al joven indefenso ante Shoran.

Shoran: Esta mas que claro, yo soy el vencedor de esta pelea.

Mike: Indiscutiblemente caballero.

Shoran: Te equivocas, el que tenga palabra y la sepa cumplir no me hace un caballero. He ganado esta pelea y merezco algo por haberlo hecho.

Mike: Yo conozco las reglas de los duelos y como todo buen caballero te entrego mi vida para que hagas de ella lo que te plazca.

Shoran: Hablas con mucha sabiduría niño, y además peleas bien,

Te perdonare la vida pero te dejare un regalito.

Narrador: Shoran Hizo cuatro cortes en la frente de Mike haciéndolos quedar como una “M” que resaltaba en su frente. La herida empezó a sangrar en cuanto los cortes se hicieron.

Shoran: Listo, ahora ya te puedes ir joven.

Narrador: El orgullo de Mike había sido lastimado, pero el estaba feliz ya que había logrado salvar a toda la familia real.

Inmediatamente Mike salio del castillo y se dirigió a su casa, acarreó todo lo que le fue posible sobre la excavación y monto su fiel caballo y se dirigió a un bosque cercano donde el creía que estaba todo el pueblo, pero su creencia fue errónea y quedo solo en el bosque. Su cicatriz ya había sanado, a pesar de que era una herida muy superficial, le había dejado una marca que llevaría por toda su vida.

Mike vago por el bosque durante unos días asta que decidió fabricar una pequeña cabaña para dormir, tardo dos días en hacerla pero al fin quedo y podía estudiar los vestigios con toda calma.

El rey Salvador no estaba tan calmado ya que sabía muy bien que Mike había corrido mucho peligro.

Rey Salvador: No estoy bien, estoy muy preocupado por Mike, ¿Qué habrá sido de él?

Príncipe Salvador: ¿De qué te preocupas?, ese niño tiene muchos trucos bajo la manga, no me sorprendería que un día de estos nos cayera aquí.

Príncipe Manuel: Sí, es muy probable, el sabe cuidarse solo.

Narrador: Esas palabras tranquilizaban un poco al rey, pero el tenia un pensamiento que no lo dejaba tranquilo.

Rey Salvador: (El dijo que su maestro era Neem el demonio, pero que yo sepa la historia no era así, el rey Arturo dio su vida para matar a Neem, no, no se puede estar refiriendo al mismo Neem, además los demonios se extinguieron en esa batalla, hace ya más de 50 años.

Narrador: El rey Salvador sacaba sus conclusiones mientras Mike trataba de descifrar la tableta que había encontrado.

Mike: No puedo creerlo, nunca había tardado tanto para descifrar una inscripción.

Narrador: De pronto, un hombre cubierto por una túnica larga y por un sombrero se presento, no se le alcanzaba a ver la cara.

Hombre: ¿Qué es lo que haces, noble joven?

Mike: ¿Quién es usted y por que se viste tan raro?

Hombre: Bueno, este es un territorio libre y creo que tengo derecho a vestirme como me plazca.

Mike: Sí, tiene razón, perdóneme pero en estos momentos me encuentro segado por la cólera y puedo decir blasfemia tras blasfemia.

Hombre: Ya veo, ¿Qué es lo que haces?

Mike: Estoy tratando de descifrar unas inscripciones muy raras que encontré hace poco en unas ruinas.

Hombre: ¿Puedo ver?

Mike: Si, pero si no tiene la debida instrucción en la lectura quizá se le haga más difícil que a mí comprender estas inscripciones.

Hombre: Solo déjeme ver por favor.

Mike: Adelante.

Hombre: Bien, bien, hace bastante que no veía una inscripción como esta,

Aquí dice: El día en que los oprimidos reinen sobre los humanos llegara muy pronto. Eso es todo.

Mike: ¿Cómo puedes saberlo?

Hombre: Es muy fácil para mi, ya que yo soy un guerrero del Señor.

Narrador: En ese instante, el hombre sombrío se quito el sombrero y descubrió su cara, Mike se sorprendió un poco al ver que las facciones de este ser eran azules al igual que su cabello.

Semidiós: Mi nombre es Celeste. Se que el tuyo es Mike y también se que tu tienes algo que me pertenece.

Mike: ¡Eres un semidiós! Crei que solo existian en los libros ¿Qué tengo yo que te pertenezca?

Narrador: Celeste hizo levitar el morral que Mike tenía atado a su cinturón asta tenerlo en sus manos.

Celeste: Estas cuatro piedrecillas me pertenecen.

Mike: Espera, son parte vital de mi investigación.

Celeste: No hace falta que sigas investigando, todas las respuestas que busques yo te las daré.

Narrador: Narrador, en un abrir y cerrar de ojos, una nube gris cubrió por completo a Mike y a Celeste y cuando esta se despejo ya no estaban en el bosque sino que habían sido transportados a algún castillo cercano.

Mike: Ahora te creo que seas un semidiós, ningún mago, por mas poderoso que sea, tiene los poderes de transportar a la gente a otro lugar.

Celeste: Esa es solo una pequeña muestra de mis poderes, pero te tengo que hablar con franqueza. Yo tengo fuertes razones para creer que tu eres el nuevo caballero elemental de fuego.

Mike: ¿Cómo? ¿Yo? ¿El nuevo? ¿Qué sucedió con el antiguo?

Celeste: Bien, no te puedo ocultar nada, todos los antiguos caballeros elementales están muertos.

Mike: ¿Muertos?, ¿Pero cómo?

Celeste: Esta es una larga historia. Imagino que conoces la historia de la muerte del rey Arturo.

Mike: Se lo que todos saben, el dio su vida para poder salvar al mundo de los demonios, el peleo con bravura hasta que el líder de los demonios…

Celeste: Si, y después llego Sir Eglamor y mato a ese demonio.

Esa es la versión de un tipo corrompido por la mente de una de las reinas de los demonios.

En realidad, en la batalla de Camelot, nunca murió el líder de los demonios, el aun esta entre nosotros y se hace llamar Neem.

Mike: Escuche ese nombre cuando Shoran lo nombro, ¿Quién es Neem?

Celeste: Es un demonio sumamente poderoso que bajó un plan bien elaborado logro matar a los caballeros elementales.

Mike: ¿Qué sucedió?

Celeste: En la batalla contra Arturo, la reina de los demonios en ese momento, hechizó al último de los soldados haciéndole creer que ellos habían ganado la guerra. Cuando en realidad quien había ganado era Neem y los suyos.

Mike: Y ¿Qué sucedió después?

Celeste: Los caballeros no pudieron asistir a esa pelea ya que se encontraban en otro lugar peleando con otros demonios menos importantes, pero después, un pequeño grupo de demonios ataco una ciudad cercana a Camelot, esa ciudad era llamada Iris.

Mike: …y era la ciudad que estaba estudiando junto con los exploradores.

Celeste: Si, ese pequeño grupo nos puso en alerta a mi y a los caballeros, pero nos dimos cuenta de que ese pequeño grupo era solo de demonios infantes que estaban aprendiendo a saciar su sed de sangre. Pensamos que un solo caballero bastaría para matar a esos demonios, pero valla error que cometimos. Mandamos solo al caballero de fuego ya que era el mas poderoso de los caballeros elementales, al llegar allá, empezó a pelear para defender Iris pero al terminar con los jóvenes demonios, llegaron cientos de demonios experimentados y como podrás entender un solo caballero no basta para acabar con muchos demonios, por lo menos no al mismo tiempo. Entonces mandé a los caballeros restantes a combatir a los demonios, pero no había nada que ellos pudieran hacer solos contra toda una colonia de demonios experimentados.

Mike: Buena historia, dijiste que yo era apto para ser el caballero de fuego, que es lo que debo hacer para adquirir esos poderes.

Celeste: Confió plenamente en ti, tengo más de 5 años observándote y te diré: No pondré la piedra de fuego en el altar, te la entregare a ti y a nadie más.

Mike: ¿Altar? ¿Piedra de fuego? ¿De que hablas?

Celeste: Las almas de fuego, viento, agua y tierra, fueron encerradas en estos pequeños zafiros que otorgan al portador una fuerza incontrolable, al principio, pero después, con un poco de entrenamiento podrás controlar esa fuerza.

Mike: ¿Qué pasa si el medallón se Rompe?

Celeste: Ya no importaría ya que el espíritu te a electo a ti.

Mike: Se presenta ante mi la posibilidad de ayudar a mi señor el creador, si no aceptara traicionaria todo lo que en mi vida he creido. Acepto.

Narrador: Celeste dio a Mike la piedra con el espíritu de fuego y este asimilo al espíritu de inmediato.

El espíritu cambio la vestimenta de Mike por una roja.

Celeste: Soy testigo de tu habilidad de pelea, usaras esta “Kodachi”, o espada pequeña para defenderte mientras cumples con tu primera misión.

Mike: ¿Misión? No, espera, yo no se pelear muy bien

Celeste: Se que tan bien sabes pelear y eso es mas que suficiente para cumplir con tu primera misión.

Mike: ¿De que se trata?

Celeste: Tendrás que ir a reclutar a los tres nuevos caballeros y traerlos aquí. Cuando traigas a los tres, tu primera misión estará completa.

Las piedras ya fueron lanzadas. Cada una de ellas ha caído en naciones diferentes, España, Italia e Inglaterra.

¿A dónde quieres ir primero?

Mike: ¿Qué te parece España?

Celeste: Bien, esa es tu elección, solo tienes que introducirte en ese cuadro de la izquierda, te transportara a España, ahí tu tendrás que buscar al caballero con el zafiro espiritual.

Mike: ¿Cómo identificare a este caballero?

Celeste: Cuando tu zafiro comience a brillar, es el indicador que te dirá que estas cerca de uno de los zafiros

Mike: Bien, entendido.

Narrador: Mike se metió en el cuadro que le dijo Celeste y fue transportado a una ciudad de España donde había caído uno de los zafiros espirituales.

Cuando llego haya era de noche.

El joven, después de haber pasado mucho tiempo de haber llegado, empezaba a ser visto con maldad por las personas que habitaban esa ciudad y no gustaban de los visitantes. El joven se dio cuenta de esto y decidió salir de la ciudad antes de que ocurriera algo desagradable.

Se adentro en el bosque y salio en un claro donde había una casa muy grande, que tenía un balcón. En el balcón estaba una señorita que escuchaba a un joven poeta que estaba abajo del balcón quien recitaba palabras, que salian del fondo de su corazon, para esta señorita a la luz de la luna.

El zafiro de Mike empezó a brillar.

Mike: (Celeste, ¿Qué debo hacer?)

Celeste: (Acércate a el y pregúntale si tiene una joya como la tuya)

Narrador: Mike se acerco e hizo plática con el joven poeta.

Mike: Buenas noches tenga usted joven poeta.

Edgar: ¿Poeta? Favor que me haces, a estas simples composiciones yo no les llamaría poesía.

Joven mujer en el balcón: ¿Edgar, quien esta con tigo?

Edgar: ¿He? Disculpa, ¿Cuál es tu nombre?

Narrador: Edgar se atrevía a hablarle con poco respeto a Mike, ya que era un muchacho de su misma edad.

Mike: Mi nombre es Mike y vengo de la lejana tierra de Camelot.

Edgar: ¿Camelot? ¡Baya sorpresa!, siempre quise visitar esa tierra a la que yo considero mágica.

Mike: Lastima, esa tierra a caído en manos de los bárbaros mongoles

Edgar: ¡¿Qué?! ¿Camelot bajo otro imperio?

Mike: Así es, ese problema en Camelot es parte del por que estoy aquí hoy

Edgar: ¿Sí? ¿Qué quieres decir?

Joven mujer en el balcón: ¡Edgar te hice una pregunta! ¡Que mala costumbre el dejar esperando a tu prometida!

Narrador: La joven saltó del balcón para caer justo en medio de los dos jóvenes.

Joven mujer en el balcón: Hola joven rojo, mi nombre es Alejandra. ¿Cuál es el suyo?

Mike: Mi nombre es Mike y vengo de Camelot.

Alejandra: y ¿Qué te trae por aquí joven Mike?

Mike: Es un asunto algo delicado que incumbe a… ¿Tu prometido…? , ¿Qué no son un poco jóvenes para casarse?

Alejandra: Nuestros padres han decidido eso, y yo no estoy en contra, Edgar es muy lindo y además compone muy bonitas poesías.

Edgar: Yo no puedo negarme, ya que Mi lady Alejandra es muy bonita.

Mike: (Odiaría tener que separar a esta pareja)

Celeste: (No hay opción, si ese joven no acepta la misión que se le a sido asignada pueblos enteros caerían en desgracia y no conforme con eso, todo el mundo podría llegar a ser un completo caos)

Mike: (Muy bien seguiré adelante).

Alejandra: ¿En que piensa Joven?

Mike: ¿Qué? Perdón, me quede pensando en el asunto del que le tengo que hablar al joven Edgar

Edgar: ¿En que le puedo servir?.

Mike: Este asunto es muy importante, tanto que tu decisión podría decidir el futuro del mundo.

Edgar: ¿Cómo pudé adquirir esa responsabilidad tan grande?

Mike: Esto no es algo que se pueda elegir así de facil, si eres electo debes decir que sí, pero si dices que no, grandes desgracias podrían ocurrir.

Alejandra: Si gustan, podemos platicar dentro de la casa.

Narrador: Todos los jóvenes pasaron a la casa y ahí siguieron con la plática.

Alejandra: Bien, Mike, ya lograste asustarme, ¿Para qué fue electó mi Edgar?

Edgar: Habla, no te quedes cayado.

Mike: ¿Han oído alguna vez acerca de los caballeros elementales?

Edgar: Yo sí, son ellos los que mantienen el orden de los sucesos paranormales, como la aparición de Demonios o brujos muy habiles y cosas así.

Se dice que son enviados de Dios.

Alejandra: Creía que los demonios se habían extinto pero ¿A qué vino esa pregunta?

Mike: Vean esto.

Narrador: Mike mostro su zafiro ante Alejandra y Edgar.

Alejandra: ¡Que bonito Zafiro!

Edgar: Yo también tengo uno como ese pero es Azul. 

Alejandra: ¿Dónde lo encontraste?

Mike: Eso no importa ahora, lo que estoy tratando de decirles es que yo fui electo por el espíritu de fuego que se encuentra encerrado en este zafiro rojo para ser el nuevo caballero elemental de fuego.

¿Saben lo que eso quiere decir?

Edgar: Que yo fui electo por el espíritu del Agua ¿No?

Celeste: (El piensa muy rápido)

Mike: (Si, me di cuenta) Piensas muy rápido Edgar.

Edgar: Era solo cuestión de deducción. Si a ti te eligió el espíritu del fuego que se simboliza con ese zafiro rojo quiere decir que a mí me eligió el espíritu del agua simbolizado con este zafiro azul. Es por eso también que estas aquí, de otra manera no hubieras venido hasta acá

Celeste: (Ese chico me ha sorprendido)

Mike: (A mí también, es muy inteligente). Bien, ya sabes que vine hasta acá por ti pero necesito saber que es lo que piensas.

Edgar: Baya, ni en mi más remotos sueño había imaginado ser uno de los cuatro caballeros elementales, esto representa un gran honor para mí, pero…

Narrador: Edgar volteo a ver a Alejandra.

Edgar: ¿Qué hay del compromiso?

Mike: Cierto Celeste, ¿Qué hay de su compromiso de boda?

Edgar: ¿Quién es Celeste?

Celeste: (Una vez que acabemos con la amenaza de los demonios, todas sus vidas serán regresadas a la normalidad, claro, Edgar tendrá que prestar su servicio cada que se le requiera)

Mike: Celeste ha dicho que si aceptas, una vez terminada la amenaza de los demonios, tu vida será regresada a la normalidad.

En cuanto a tu pregunta sobre Celeste, el es el guardián de los zafiros espirituales.

Edgar: Baya, aun no lo puedo creer.

Alejandra: Pues créelo tonto, no hay nadie mejor que tu para ser el nuevo caballero de agua.

Edgar: ¿Eso quiere decir que me apoyas?

Alejandra: Dime cuando he dejado de hacerlo.

Edgar: Cierto, ¿Me esperarás?

Alejandra: ¡Que pregunta tonto! ¡Claro que sí!

Narrador: Al haber dicho eso, Edgar dio a Alejandra un fuerte abrazo como despedida, Mike y Edgar salieron de la casa.

Mike: Celeste, estamos listos.

Edgar: ¿Cuándo podré hablar con Celeste mentalmente como tú lo haces?

Mike: Cuando el te entrene.

Celeste: (Bien Mike, los traeré de vuelta)

Narrador: Una nube blanca los cubrió por completo y cuando esta desapareció, ellos ya se encontraban en el castillo.

Edgar: ¡Baya! ¿Yo podré hacer esto?

Celeste: ¿Qué?, ¿tele transportarté?, Sí, si eres dedicado llegaras hasta parecer un semidiós de los poderes que adquirirás.

Edgar: ¿Quién eres tú?

Celeste: El creador me llamó Celeste y soy el 16º Ángel en esta tierra, bueno, por razones que no tienen importancia ahora solo soy un semidiós, pero lo que importa es… Que Mike se valla a Italia o Inglaterra por los demás caballeros.

Mike: Ésta bien, solo estaba tomando un descanso.

Celeste: Yo me quedare aquí a mostrar a Edgar las maravillas de ser un caballero celestial.

Narrador: Mike volvió a entrar en uno de los cuadros y esta vez fue transportado a Italia donde se encontraba el tercer caballero elemental.

Al llegar ahí quedo justamente enfrente de una posada, su zafiro empezó a brillar levemente.

Mike: (Celeste, mi zafiro esta brillando muy leve, ¿Qué quiere decir?)

Celeste: (Que estas un poco cerca de uno de los caballeros.)

Mike: (Tengo un poco de hambre, entrare a esta posada para comer algo)

Celeste: (Esta bien, pero no te tardes)

Narrador: Mike entro en la taberna, pero entrando, los primero que escucho fue a un borracho.

Borracho: Oigan muchachos, miren a este pobre tonto, Oye muchacho, no sabías que el rojo no es un color que se use en el vestuario.

Narrador: Mike siguió de frente ignorando al borracho.

Borracho: Oye muchacho, escúchame cuando te hablo, o es que acaso ¿Quieres probar el filo de mi espada?

Narrador: Mike siguió de frente sin escuchar al borracho, pero este se levanto de su silla y fue tras Mike con la espada desenfundada.

El borracho ataco a Mike con su espada de doble filo, pero Mike se defendió con su pequeña Kodachi.

Borracho: Tu espada pequeña es curiosa, ¿Acaso es de juguete?

Mike: Los japoneses fabrican muy buenos juguetes.

Narrador: Mike estaba cerca de golpear al borracho cuando el cocinero de la posada, derribó al borracho con un bolillo de madera.

Cocinero: Disculpe usted la hostilidad, pero así se ponen cuando beben demasiado.

Mike: El zafiro de Mike empezó a brillar muy fuerte.

Cocinero: Si quieres puedes sentarte, te invitare una tarro de cerveza por las molestias.

Mike: Muchas gracias pero yo no tomo bebidas alcohólicas, solo Sake.

¿Cuál es tu nombre?

Cocinero: ¿Mi nombre? Hugo.

Mike: Hugo, ¿tu tienes un zafiro como este?

Hugo: Yo creía que el mío era único, pero ya veo que tú tienes uno rojo.

Mike: Hugo, quizá te acepte un poco de Sake pero solo si te sientas a conversar con migo un momento, tenemos mucho de que hablar y el tema son estos zafiros.

Narrador: Mike le explicaba todo a Hugo mientras en las tierras de Camelot había un ejército reorganizándose.

Shoran: Bien, bien, dices que no encontraste a nadie de los aldeanos en el pueblo de Camelot.

Soldado: No señor.

Shoran: Bien, mala suerte para nuestro amigo el come hombres.

Soldado: Si me permite señor Shoran, El señor Neem podría…

Neem: ¿Qué podría hacer este viejo demonio?

Shoran: Ho, Neem, hoy no te esperaba.

Narrador: Neem, el líder de un gran clan de demonios perversos, se dice que tiene conexión sanguínea con el señor del inframundo. Este demonio, como todos los demás, es de piel negra, tiene dos cuernos curveados hacia atrás, ojos rojos y garras muy fuertes. Lo especial de este demonio son sus garras retráctiles que le permiten usar una espada y además de eso tiene el triple de la fuerza de un demonio normal.

Neem: Pues bien, aquí estoy, ¿Qué me tienes?

Shoran: Lamento desilusionarte, pero, todos los aldeanos que habitaban en esta tierra se largaron.

Neem: Bien, y ¿De que se supone que van a vivir las pequeñas crías de la reina?

Shoran: ¿Reina? Creía que tú eras el líder de tu clan.

Neem: No malinterpretes, yo soy el líder de mi clan, pero la reina es la encargada de poner huevesillos y de producir el alimento para las crías.

Shoran: Bien, Neem se que tu lazo milenario con mi familia te hace un familiar cercano a mí, quizá puedas ser mi primo o hasta mi hermano, ¿Qué dices?

Neem: Si lo que estas buscando es deshacerte del castigo que te toca por no haberme conseguido alimento para la reina, lo estas haciendo en vano.

Shoran: Esta bien, toma los soldados que quieras, pero de los mas desganados.

Neem: Bien, gracias por la caridad.

¿Qué me dices de lo que te había encargado investigar?

Shoran: ¿Lo del castillo en las nubes? Uno de mis espías me dijo que había visto la sombra del castillo como a eso de las 12:00 PM en el bosque aquí cercano.

Neem: Muy bien, es información muy valiosa, te veo después.

Shoran: Si, ésta bien.

Narrador: Neem salio del castillo para dirigirse a su cueva.

Shoran: Que presión se siente cuando el jefe esta aquí ¿No?

Soldado: Tiene mucha razón señor Shoran.

Narrador: Mientras Shoran y su subordinado hablaban, Mike ya había convencido a Hugo de ser el nuevo caballero de Tierra.

Mike: Entonces ¿Aceptas?

Hugo: Claro que sí, siempre había soñado con ser un caballero de la mesa redonda y creo que esto es lo mas cerca que jamás podré estar.

Mike: Bien, entonces… (Celeste, ya puedes llevarnos)

Narrador: Como sucedió con Edgar, una nube blanca los rodeo y cuando esta se deshizo, ya no estaban mas en Italia sino en el castillo de las nubes.

Hugo: ¿Así que este es el castillo de las nubes?

Celeste: Bienvenido caballero de tierra.

Hugo: Tú debes ser Celeste.

Edgar: Hola mi nombre es Edgar.

Hugo: Y tú el caballero de Agua.

Celeste: Bien Jóvenes, tendrán mucho tiempo para platicar mientras entrenan, Mike, ya deberías estar en Inglaterra.

Mike: Solo estoy tomando un respiro…

Narrador: Mike volvió a entrar en uno de los cuadros y cuando llego a Inglaterra, ya era media noche. Las calles estaban vacías, ningún alma se veía en los alrededores.

Mike: Que extraño, siempre que entro en los cuadros, las condiciones de los lugares cambian, Primero España, era en la madrugada, después en Italia, era medio día y ahora aquí es media noche.

Narrador: De pronto se alcanzaba a oír a lo lejos un canto pervertido por el balbuceo de algunos borrachines inofensivos. Mike alcanzo a contar cinco y venían todos abrazados unos con otros caminando por las calles de Inglaterra, cada uno de ellos traía una botella en la mano.

Borrachín 1: “Busco en el camino todas las respuestas, y me he dado cuenta que están en mí. Comunicador de sueños quiero ser”.

Borrachín 2: “Músico soy músico seré, conductor de sensaciones a tu piel, fabrico recuerdos que atas con nostalgia a mi canción…”

Borrachín 3: ¡Parenle a su canto muchachos! ¡Aquel cabron de rojo nos esta viendo muy raro!

Mike: ¿Se refiere a mí señor?

Borrachín 3: No veo a nadie más de rojo.

¿Crees que puedes cantar mejor que nosotros?

Mike: La verdad no señores, ustedes lo hacen muy bien.

Borrachín 4: Claro que si jovencito, ni que Alex, ni que Jorge, ni que nada.

Usted si sabe apreciar la buena música.

Mike: Si, lo que sea de cada quien.

Con su permiso señores.

Borrachines: Pásale.   

“Seguimos locos de atar…”

Mike: Que locura.

Narrador: Mike caminaba por las calles de Inglaterra

Pensaba en la familia real, mas en la reina Berta que siempre había sido una madre para el, cuando de repente empezó a oír otro canto mucho mejor que el de los borrachos, esa canción, estaba dedicada a los que se sacrifican, también para los locos y trovadores, para los mitad bohemios, mitad caballeros y para los embusteros.

Mike seguía esa canción hasta llegar a quienes originaban tan bella música.

Cuando al fin llego, el zafiro comenzó a brillar. Los músicos eran tres jóvenes

bastante diestros en la flauta y violín.

Mike: Amigos, que bien tocan.

Joven 1: ¡Bien! al fin alguien aprecia nuestra música

Mike: ¿Cómo se llaman Muchachos?

Joven 1: Mi nombre es Alejandro, el que esta a mi derecha es Ismael y el que esta a mi izquierda es Jorge.

Mike: Estupendo, mi nombre es Mike.

Alex: ¿Qué te trae por aquí Mike?

Mike: Mas que nada su música.

Jorge: ¡Hombre! Gracias.

Celeste: (Mike no tenemos todo tu tiempo)

Mike: (Ya voy Celeste)

Muchachos, ¿Alguno de ustedes tiene un zafiro como este?

Alex: No hermano, no tengo nada parecido.

Jorge: Yo tampoco.

Ismael: Yo tengo uno como ese, pero es blanco.

Mike: Bien, entonces mi búsqueda termino.

Alex: ¿De que hablas hermano?

Mike: De que tengo una larga historia que contarles.

Todo comenzó hace cien años en Camelot, el rey Arturo estaba apunto de hacer alianza con…

Narrador: Mientras Mike contaba a los tres trovadores la historia de la alianza del rey Arturo, Edgar curioseaba por el castillo en su momento de descanso.

Edgar: …Que esculturas tan más bellas.

Celeste: ¿Te sorprenden?

Edgar: Si, son bastante buenas y además están hechas en oro puro

Celeste: Si, es increíble lo buenos talladores que eran en la ciudad de Iris

Edgar: Nunca escuche nombrar esa ciudad ¿Dónde queda?

Celeste: A unos cien Kilómetros de Camelot encontraras sus ruinas.

Edgar: ¿Ruinas? ¿Qué sucedió a esa ciudad?

Celeste: Fue destruida por demonios. Ellos hicieron estos dispositivos de oro puro para tratar de llamarnos, nos contactaron pero cometí un error muy grave que me costo perder a la primera generación de Caballeros elementales.

Edgar: Que lastima, los ciudadanos de Iris eran buenos para trabajar el oro.

Narrador: El entrenamiento prosiguió, mientras en el castillo de Camelot.

Shoran: ¡Oye tú!, ¿Cuántos soldados tenemos?

Soldado: Alrededor de diez mil señor.

Shoran: ¿Disponemos de todo el ejército?

Soldado: Cinco mil hombres aun están en el continente Asiático.

Shoran: ¿Cuánto tardaran en llegar hasta aquí esos cinco mil hombres?

Soldado: Cerca de dos o tres meses señor.

Shoran: Mandale una carta, al capitán de aquel ejercito, dile que se requieren sus servicios aquí y ¡Pronto!

Soldado: Si señor.

Shoran: Veremos que se me ocurre ahora.

Narrador: Mientras Shoran daba órdenes a sus sirvientes, Mike había terminado de contar la historia de los caballeros elementales.

Alex: Así que toda esa responsabilidad tiene nuestro compadre aquí.

Mike: El no es el único que tiene esa responsabilidad, también están el caballero de Agua y el de tierra, y además estoy yo.

Ismael: Entiendo mi responsabilidad y pues no me queda mas que aceptar, no tengo a nadie que se preocupe por mí, asi que nadie se preocupara por mi si es que me voy.

Jorge: ¿Y nosotros que?

Ismael: Ustedes son muy buenos amigos, y los extrañare. ¿Nos vamos?

Mike: Como tu digas.

Ismael: Hasta luego amigos, nos veremos después.

Narrador: Mike e Ismael, como en las veces pasadas, fueron cubiertos por la nube blanca, y transportados inmediatamente al castillo en las nubes

Celeste: Bien, al fin estamos completos, otra vez.

Narrador: Ahora que están todos reunidos comenzare a describir a los cuatro jóvenes caballeros.

Mike: Joven de estatura media, cabello castaño, ojos cafés, color de piel blanca y de complexión delgada.

Edgar: Joven de estatura media, al igual que Mike, Cabello negro, ojos azules, color de piel blanca y complexión  mas delgada que la de Mike.

Hugo: Joven de estatura alta, cabello güero, ojos Verdes, color de piel blanca y complexión robusta. (Después del entrenamiento, todos obtendrían una complexión robusta).

Ismael: Joven de estatura media, un poco mas bajo que Mike, cabello mas café que negro, ojos cafés, color de piel muy blanca, complexión muy delgada pero a la vez robusta.

Los tres formaban la nueva generación de los caballeros elementales.

Celeste: Les mostrare el último traje que usaran en sus vidas.

Narrador: Celeste trono los dedos y por arte de magia las vestimentas de los caballeros cambiaron a un traje totalmente pegado a la piel, pero con el respectivo color de su elemento, lo único que quedaba afuera del traje era la cabeza del caballero.

Hugo: Con este traje me siento desnudo.

Ismael: Si, es muy ligero.

Celeste: Ese es solo el fondo de la armadura.

Edgar: Una pregunta, ¿tenemos que tener este traje hasta las manos?

Celeste: No es muy necesario, pero así son los trajes, y no se pueden cortar con mucha facilidad, lo mejor será que se acostumbren.

Mike: A mi me gustaba mas el traje de ninja que me habías dado para ir a buscarlos. Ese traje era tan ligero como este y no era tan incomodo.

Celeste: ¿Lo que ustedes piden es esto?...

Narrador: Celeste volvió a tronar los dedos y las vestimentas de los caballeros volvieron a cambiar, esta vez se vieron vestidos con trajes de los espías ninja practicantes del kempo.

Hugo: Esto si me gusta.

Celeste: Bien, entonces ese será su traje de fondo.

Vengan por aquí por favor.

Narrador: Celeste los condujo hacia un cuarto azul donde había una mesa muy grande.

Edgar: ¿Qué aremos aquí Celeste?

Celeste: Es de vital importancia que conozcan el inventario de armas de un caballero elemental. Lo que are yo aquí será pasarles lista de todas y cada una de sus armas.

¿Alguna pregunta antes de comenzar?...... Bien

Narrador: Celeste trono los dedos y la mesa se lleno de armas en unos instantes.

Celeste: Lo primero y quizá mas importante, la espada de doble filo, es una espada un poco pesada, pero será su arma principal por lo menos hasta que no… bueno, no hablemos de cosas futuras. La segunda pero no por eso menos importante, el sable japonés, ustedes pueden elegir entre tres tipos de sable: Katana, Sakabatou y Kodachi. Katana, espada larga y ligera, muy buena al traspasar la piel de los demonios, Sakabatou, espada de filo invertido, que seria ideal para un combate en el que no se deseara matar al oponente, y Kodachi, una espada pequeña que es insuperable en la defensa. Ustedes podrán elegir entre esos tipos de sables; Su tercer arma será el bastón, arma ligera y excelente para un combate contra alguien muy ágil. Por ultimo, cada uno de ustedes llevara 20 estrellas japonesas, capaces de partirle la cabeza a un demonio.

¿Preguntas?

Mike: Celeste, en mi vida había visto armas como estas, a excepción de la espada normal, todas las demás armas son algo raras.

Celeste: Claro que no Mike, ninguno de ustedes había visto armas como estas antes, ya que no son de este tiempo.

Como semidiós, tengo derecho a traer de los tiempos que sea las armas que quiera.

Ismael: No me importa de qué tiempo vengan las armas si me servirán para matar demonios.

Celeste: Elijan su arma secundaria.

Hugo: Katana.

Edgar: Katana.

Ismael: Katana.

Mike: Kodachi.

Hugo: ¡¿Kodachi?!

Mike: ¡¿Qué?!

Hugo: Nada solo que, una Kodachi no te será útil para matar demonios

Mike: ¿Quién dice que no?

Celeste: Bien, tomen cada uno sus armas y pasemos al entrenamiento.

Narrador: Como Celeste dijo, todos tomaron sus armas y siguieron a Celeste.

Celeste: Este es el cuarto de entrenamiento, tiene vida propia, como casi todo en este castillo.

Cuarto, materializa programa de entrenamiento nivel 1 por favor.

Hugo: ¿Nivel 1? Yo nos soy de nivel 1.

Celeste: Ahora lo veremos.

Narrador: Celeste salio del cuarto de entrenamiento.

Cuarto de entrenamiento: Caballeros elementales, prepárense para la batalla que los iniciara en el mundo de la pelea contra los demonios.

Ismael: Ya quiero que esto comience.

Narrador: La práctica empezó y cuatro demonios aparecieron ahí por arte de magia.

Mike se defendía muy bien, ya que ya sabía las bases de la defensa, todos ya sabían las bases de la defensa y hacían lo que podían en su primer examen.

Usaron todas sus armas.

Celeste: Caballeros, usaron todas sus armas y solo eran cuatro demonios, ¿Qué sucedió?

Edgar: Matar un demonio es mas difícil de lo que pensé.

Celeste: ¡Escucha cuarto!, te dije que nivel 1 no nivel 3.

Cuarto de entrenamiento: Disculpe Señor

Celeste: Bueno, por una parte estuvo bien, ya que me ahorraste 3 días más de entrenamiento.

Bueno, es obvio que si pueden contra demonios de nivel avanzado.

Narrador: De pronto se escucho una voz grabe.

Voz: Hola Celeste.

Narrador: Un escalofrió recorrió el cuerpo azul de Celeste y lo hizo sudar frío.

Celeste: ¡Neem!

Neem: Veo que entrenas un nuevo grupo de caballeros elementales, se ven mas mal que los anteriores.

Celeste: No te confundas Neem, ellos te destruirán algún día.

Neem: ¿Ellos?, ¿Algún día? ¿Por qué no lo haces tu y ahora?

Narrador: Ocho demonios cayeron del techo del castillo justo a la sala donde estaban en ese momento.

Celeste: Caballeros, esto ya no es una prueba.

Neem: Déjenme al emplumado, ustedes pueden tomar a los humanos tontos.

Ismael: Ya no somos humanos tontos, ahora somos los caballeros elementales.

Neem: ¡Ataquen!

Narrador: La batalla empezo. Cada caballero combatia dos demonios y a Celeste peleaba con Neem.

Los caballeros usaban las técnicas de defensa aprendidas en el último entrenamiento y por eso era una batalla equilibrada, Edgar tomo su espada de doble filo y con ella cubrió el ataque de uno de los demonios, pero descuido al otro y lo hirió en el estomago, justo donde estaba la unión de la armadura, esto hizo enojar a Edgar y sin pensarlo dos veces atravesó al demonio, y rápidamente hirió al otro y después de herirlo lo acabo.

Mientras esto ocurría, en otra batalla, Ismael ya había hecho uso de todas sus estrellas japonesas, pero a la vez ya se había deshecho de sus dos oponentes.

Mike, desde el principio hecho mano de su Kodachi y no se dejo herir por ninguno de los demonios.

Cuando estos se cansaron de atacar, Mike rápidamente hizo uso del bastón y con el tiro al suelo a los dos demonios.

Mike: ¿Se rinden?

Narrador: Los demonios se levantaron rápidamente y atacaron a Mike.

Celeste: ¿Qué haces? No puedes confiar en los demonios así como así., el clan de Katsu se extinguió hace, mucho tiempo.

Mike: Bien, entonces, no confiare más.

Narrador: Mike esquivo todos los ataques de los demonios con el bastón y por fin uso la espada de doble filo y acabo con sus oponentes.

Hugo no tuvo problema alguno para deshacerse de sus contendores, ya que tenía una fuerza descomunal.

Celeste: Ríndete Neem, tus demonios están vencidos, ¿Ahora que haras?

Narrador: De repente, Ismael salio volando hasta alcanzar la altura de Neem y Celeste (Ya que su batalla se libraba en el aire) y de un corte rápido, corto la garra  de Neem. El demonio se estremeció de dolor.

Neem: Muy bien Celeste, tus caballeros están muy bien entrenados.

Ahora me costara un poco mas de trabajo derrotarte, ¡Tu morirás! Te juro que morirás caballero de viento.

Narrador: Neem se fue volando hacia su guarida. Los caballeros siguieron entrenando. Neem llego muy rápido a su guarida donde entro muy presuroso en una de las bayas que regeneraban los miembros perdidos de los demonios.

Cuando Neem entro en una de ellas, un demonio llego a hablar con el desde afuera.

Demonio: Señor Neem, le tengo malas noticias.

Neem: ¿Ahora qué?

Demonio: Shoran se ha amotinado señor, no quiere servirle más a usted. Y lo que yo pienso que es peor, ha juntado un gran ejercito de miles de hombres. Nuestro espía piensa que planea atacar.

Neem: Shoran esta loco si piensa que con todo su inmenso ejercito nos va a poder vence.

Ellos pueden ser más que nosotros pero nosotros somos mucho mejores.

¿Cuántos demonios somos en mi clan?

Demonio: Somos solo 675 señor.

Neem: De ellos ¿Cuántos pueden pelear?

Demonio: Solo 582 y muchos son solo infantes, si vamos a ganar esta guerra nos tomara un tiempo infinitamente grande.

Neem: ¿Cuánto calculas amigo?

Demonio: Algunos 3 años o 4.

Neem: Eso es bastante tiempo, bien, déjenlos que ataquen ellos primero.

Demonio: Eso podría llevarnos un poco mas de tiempo señor.

Neem: Tomen el tiempo que sea necesario.

Narrador: Neem estaba terminando de reconstruir su garra, mientras en el castillo en el cielo...

Celeste: Muy bien hecho caballeros. Esa fue una de las mayores pruebas de su valentía y agallas, saben trabajar excelentemente en equipo, eso de lanzar al mas ligero de los tres para ayudarme, estuvo bastante bien.

Hugo: Me gustó mucho matar demonios. ¿Cuando lo volveremos a hacer?

Celeste: Cuando terminen con su entrenamiento.

Ismael: ¿Y eso cuando será?

Celeste: Depende de su desarrollo como buenos alumnos y después de eso, tendrán que pasar su máxima prueba para poder ser merecedores de su nueva y mas poderosa arma.

Edgar: Entonces hay que apurarnos, ya que no sabemos cuando volverá a  atacar ese malvado demonio.

Narrador: Todos los caballeros se pusieron a entrenar muy duro para ser buenos guerreros, mientras la situación de los demonios, no era tan buena, ya que sus más leales servidores se habían revelado y estaban planeando atacar al clan de Neem.

Había una gran audiencia en la plaza de la ciudad de Camelot, Shoran estaba dando una conferencia a sus hermanos sobre el valor y la libertad.

Shoran: Es tiempo de derrocar la tiranía del demonio que a gobernado a nuestras familias desde hace miles de años. Que mejor que este momento en el que ellos están confiados de nosotros.

Voz: ¿Confiados dijiste?

Shoran: ¡Neem!

Neem: Claro que sabía que nos ibas a traicionar "Primo", es por eso que estamos aquí y ahora, este viejo castillo ya lo conocemos como a nuestras garras.

Narrador: Al decir esto, muchos demonios treparon por las paredes de la ciudad de Camelot y otros tantos llegaron volando igual que Neem.

Neem: Bien, primo decide, quizá si te rindes, pueda matarte rápidamente y sin dolor y hasta podría dejar libre tu alma, pero si te resistes, te tocara una muerte lenta y dolorosa.

Shoran: ¿A quien tratas de engañar estupido demonio?

Neem: ¿A quien trato de engañar? ¡Tu me engañaste primero! y trataste de burlarte de mi, es por eso que pagaras caro tu atrevimiento.

Shoran: ¡Soldados! ¡A ellos!

Narrador: La batalla empezó, Neem participo solo mínima mente en ese pequeño encuentro, ya que debía volver a su guarida para reorganizar su "Gran ejercito".

La lucha encarnizada entre Mongoles y demonios si duro verdaderamente lo que el sirviente de Neem había previsto, y gracias a la estrategia de Neem la balanza estaba equilibrada, por cada 10 humanos había un demonio, esto era en el año 3 de la gran guerra que había iniciado el 13 de febrero de 1435. La fecha exacta era 10 de marzo de 1438 y como dije antes, la balanza estaba un poco más nivelada.

Mientras en el castillo en las nubes, los caballeros ya eran mucho mas diestros en la espada que antes.

Celeste: Bien hecho caballeros, ya han dominado todos los estilos de pelea que requiere un caballero elemental.

Mike, gracias a tu talento y dedicación, ya dominas tus poderes mentales y la magia de ser el caballero elemental de fuego.

Edgar, ya eres todo un ninja practicante de kempo eres tan silencioso como el agua que se refiere a tu elemento.

Hugo, duro cual roca y fuerte como tu voluntad, ya eres todo un experto en la magia de ser el caballero elemental de tierra.

Ismael, ágil cual pluma que levanta el viento, pero a la vez fuerte como los vientos del norte, tu tienes habilidades inimaginables.

Narrador: Los cuatro, ya eran todos unos caballeros que dominaban el arte de las espadas, el combate desarmado (Kempo), y la magia del elemento de cada quien.

Mike. Usaba una técnica llamada lobo de fuego, que consistía en arrogar por sus manos una silueta de un lobo hecha de fuego puro, capaz de derretir el metal.

Edgar, usaba la técnica torrente de agua que, que arrojaba a través de sus manos un chorro de agua considerablemente grande.

Hugo, Dominaba las propiedades de la tierra y las movía a su antojo, su técnica era el terremoto. (No hay necesidad de describir esa técnica).

Ismael, Sin duda el que poseía la magia mas fuerte de los cuatro, quien era atrapado en su torbellino de viento, era descuartizado por los fuertísimos vientos que corrían dentro del torbellino.

Los cuatro juntos, eran invencibles, ellos ya tenían la edad y la madurez de un adulto. Mike tenía 18 años al igual que Edgar e Ismael, Hugo tenía 19.

Celeste: Caballeros, antes de cumplir con su primera misión deben beber un poco de agua de esta cantimplora, es el agua de la fuente de la eterna juventud que se encuentra en el jardín de la morada del creador.

Narrador: Cada uno bebió un poco de agua de la cantimplora.

Celeste: Es tiempo de cumplir con su primera misión, que será ir por sus nuevas armas principales.

Edgar: ¿Nuevas armas principales?

Celeste: Si, los antiguos caballeros eran tan vanidosos que ni siquiera se tomaron la molestia de ir por ellas, espero y ustedes no hagan lo mismo

Mike: Primero explícanos bien Celeste.

Celeste: Miren, existen cuatro armas que hacen un poco de referencia a sus elementos. Si cayeran en las manos del enemigo, seria fatal para ustedes ya que esas cuatro armas, son la llave para destruir al fuego, viento, tierra y agua. Son: La espada de Ares, El arco de Artemisa, El mazo de Efestos y el bastón de Merlín. Si fueran ustedes quienes usaran esas cuatro armas, su poder aumentaría considerablemente.

Hugo: Más poder, la idea me agrada.

Celeste: Así se habla Hugo, Mike, tú debes ir por la espada de Ares, esta en un templo en la sima de una montaña de Roma.

Edgar, tu iras por el arco de Artemisa, esta en un templo que esta en un bosque al sur de aquí.

Hugo, si quieres el poder, deberás ir por el mazo de Efestos, que esta en un templo en un volcán activo en Grecia.

Ismael, Para incrementar los poderes de tu poderosa magia, tienes que ir por el bastón de Merlín, que se encuentra en la antigua casa de Merlín, en la primera Camelot.

Narrador: Camelot fue movida cuando el rey Arturo murió, este fue enterrado en Abalon, junto con su fiel espada "Excalibur", el suelo y los aires de Abalon están purificados por la esencia de excalibur, ningún demonio puede pisar o sobrevolar Abalon.

Celeste: Váyanse ya caballeros, yo voy a mover el castillo.

Hugo: ¿A donde lo moverás?

Celeste: A donde el rey Arturo nos puede proteger aun después de muerto... los cielos de Abalon.

Mike: Bien, muévanse ya muchachos.

Narrador: Todos los caballeros se fueron a sus respectivos lugares, mientras en los territorios comprendidos entre Camelot y la guarida de Neem, los aires bélicos estaban cesando.

Shoran: ¿Cuantos soldados nos quedan?

Soldado: Alrededor de mil señor

Shoran: ¿Cuantos demonios crees que queden?

Soldado: Tenemos tres horas peleando con los mismos 50. El señor Neem no a peleado desde anteayer.

Shoran: Si el peleara a diario, esta guerra ya hubiera acabado hace mucho tiempo.

No hay mas hombres ni tiempo que perder, organiza una pequeña patrulla de trece hombres y diles que se dirijan hacía acá.

Soldado: A la orden señor.

Narrador: El soldado salio a toda prisa de la habitación.

En otro lugar lejano a Camelot, Mike ya estaba llegando a la sima de la montaña que Celeste dijo que tenia que escalar para encontrar el templo con la espada de Ares.

Mike: Es muy difícil respirar aquí.

Narrador: Mike siguió escalando la montaña y por fin logro llegar a la sima. Entro en el templo sin descansar a pesar de que estaba algo cansado. Cuando entro, lo primero que vio fue el estandarte de la espada que estaba a 10 pasos de la entrada, se acerco, pero sorpresivamente en el estandarte no había nada.

Mike: ¡Demonios! Alguien se me adelanto.

Narrador: Mike escucho un rugido e inmediatamente volteo, el rugido había sido originado por una gran Quimera con cabeza de león, cuerpo de minotauro, alas de dragón (A pesar de que se creía que estaban extintos), y cola de lince. Esta Quimera empuñaba la espada de Ares.

Mike noto la hostilidad de la bestia inmediatamente y se puso a la defensiva con su fiel Kodachi, la cual no resistió mucho los ataques de la brutal bestia, y menos cuando venían de la espada del dios de la guerra.

Mike hizo uso de sus estrellas japonesas, lanzo cinco que se incrustaron en la dura piel de la Quimera, después brinco y lanzo otras cinco que también fueron recibidas por la piel de la quimera.

Mike: ¿De que demonios estas hecha?

Narrador: La Quimera solo sangraba un poco y atacaba a Mike quien al cubrir uno de sus ataques, se fue a estrellar de espaldas contra la pared del templo.

Mike: Si crees que esto es mi fin, yo creo que estas equivocado.

Narrador: De un movimiento rápido Mike se lanzo al aire y desde ahí, se deshizo de las ultimas 10 estrellas que le quedaban. La Quimera, solo se tambaleo un poco.

Mike: Me rindo, no puedo hacer nada que le afecte.

Narrador: De repente, Mike empezó a escuchar una voz en su mente que nunca antes había escuchado.

Voz: (No te rindas así de fácil, si usas la fuerza bruta contra ese monstruo, jamás ganaras, debes usar su fuerza en su contra.)

Mike: (¿Su fuerza en su contra?)

Narrador: Mike pensó un poco la situación, vio su Kodachi que estaba clavada por el mango en el suelo y evaluó la situación y encontró una pequeña salida.

Mike se levanto y fue a retar a la bestia una vez más, pero esta vez solo tenia su bastón para defenderse. La Quimera lanzo una estocada que casi alcanza a Mike, pero este la esquivo y rápidamente golpeo la mano de la quimera que empuñaba la espada del dios. La quimera inmediatamente soltó la espada, se enojo tanto que ni siquiera levanto la espada y fue a seguir peleando con Mike. La bestia se lanzo con toda su fuerza sobre Mike, este sostuvo su bastón horizontalmente, y cacho a la bestia con el bastón, rápidamente, Mike salto para atrás, dejándose vencer por la fuerza de la quimera, pero muy rápidamente, aplico una segunda fuerza con sus pies sobre la cintura de la quimera echándola a volar por los cielos, y cuando al fin cayo, esta lo hizo sobre la kodachi de Mike la cual la atravesó.

Narrador: Mike ya respiraba mucho mejor después de haber derrotado a aquella gran bestia, pero sorpresivamente, aquella bestia se volvió a levantar.

Mike: Esto no puede estar sucediendo.

Narrador: Mike hizo lo primero que se le vino a la mente que fue tomar la espada de Ares, corrió para tomarla y por fin la alcanzo, cuando se volteo, la quimera casi estaba sobre el, tiro un sarpaso, pero Mike puso la espada y esta le corto la garra a la quimera.

Voz: ¡¡Basta!! Es suficiente.

Mike: ¡Ares!

Ares: No es necesario que mates a mi mascota, eres el vencedor, eres digno de ser el caballero de fuego, puedes llevarte mi espada.

Narrador: Un resplandor rojo segó por un momento a Mike y cuando al fin recupero la vista, ya no había Ares ni quimera, solo estaba la espada flotando en una funda hecha de piel de quimera. Mike tomo la espada, se la acomodo en la cintura y partió al castillo en el cielo.

Mientras Mike peleaba con la quimera, en otro lugar Edgar ya había encontrado el templo de Artemisa, y había buscado el arco por todas partes, pero no encontraba el arma mágica.

Edgar salio del templo y dio unos pasos lejos de el cuando sorpresivamente se le apareció Artemisa enfrente.

Artemisa: Tu debes ser el caballero de Agua. Te he estado esperando desde hace más de 1103 años, ¿Donde habías estado?

Edgar: (Muerto, supongo)

Artemisa: Espero que seas buen cazador, por que si no lo eres, no podrás ganarme y si no me ganas, no podrás obtener mi arco.

Edgar: Fantástico, ¿Cuales son las reglas del juego?

Artemisa: Las reglas son fáciles, ¿ves aquel servatillo?

Edgar: Si

Narrador: Artemisa trono sus dedos y un listón rosa rodeo el cuello del pequeño servatillo. Un arco de bronze aparecio en las masnos de Edgar.

Artemisa: El primero que mate aquel servatillo, gana ¿Esta bien?

Edgar: Claro que si.

Narrador: La competencia empezó, Edgar salio corriendo atrás del servatillo. El servatillo corrió durante quince minutos sin parar para nada.

Edgar hizo un pequeño oyó en la tierra y con sus poderes lo lleno de agua y se alejo de ahí lo mas rápido que pudo. Edgar mantenía vigilado el pequeño laguito que había hecho por si el Servatillo se acercaba a beber agua. Tal y como lo esperaba, el pobre servatillo se acerco al pequeño laguito a beber agua sin darse cuenta de que era acechado por Edgar. Preparo el arco y apunto. Entonces Artemisa llego por otro lado.

Artemisa: Conque aquí estas...

Narrador: De repente y sin que Artemisa lo esperara, una flecha atravesó el cuello del pobre servatillo.

Artemisa: ¿Como demonios...?

Edgar: No te asustes, fui yo.

Artemisa: Bien, has ganado. Toma mi arco favorito y que tengas suerte contra los demonios. No dejes que te maten.

Narrador: Casi al mismo tiempo que Mike, Edgar también se dirigió al castillo en las nubes.

Mientras Mike Peleaba contra la quimera y Edgar cazaba un servatillo, Hugo ya había llegado al templo de Efestos. Este estaba cerrado con un candado considerablemente grande, pero a Hugo le llamo la atención que uno de los ladrillos del pórtico del templo estuviera zafado así que decidió retirar el ladrillo y valla sorpresa que se llevo, al ver que ahí se encontraba una llave.

Hugo: Me pregunto si fue cosa del destino, o es que Efestos es un gran tonto.

Narrador: De pronto, las puertas del templo se abrieron bruscamente y una luz muy blanca salio de el y atrás de esa luz, salio Efestos.

Efestos: Eres muy valiente para venir al templo de un dios solo para insultarlo.

Hugo: Pero yo no estoy aquí solo para insultarte, también vine a pedirte que me regalaras tu mazo mágico.

Efestos: ¡Ja! No solo me insultas, si no aparte dices cosas chistosas. Aunque tu pareces el caballero de tierra.

Hugo: No lo parezco, lo soy.

Efestos: Ya decía yo que los semidioses tenían mal gusto. De ninguna manera te permitiré que te lleves mi mazo mágico.

Hugo: (¡Hay! este tipo es tan testarudo como yo. ¿Como me convencía antes mi mamá? A sí) ¡Oye! ¿Hace cuanto que no comes un platillo delicioso?

Efestos: Desde que mis hermanos me echaron del Olimpo, hace aproximadamente... mucho tiempo. ¿Por que la pregunta?

Hugo: Por que puedo cocinar para ti, y si te gusta me darás lo que te pido.

Efestos: Esta bien , pero te advierto que tengo un paladar demasiado exigente.

Hugo: (Muchos de mis clientes decían lo mismo).

Narrador: Hugo se puso a preparar la comida para Efestos y en menos de 30 minutos tenia toda la mesa servida.

Hugo: Listo compañero, apostaría mi vida a que cuando termines vas a querer mas.

Narrador: Efestos comenzó a comer y en 15 minutos termino.

Efestos: Muchacho eres increíble, estas comidas no las comía ni en el Olimpo, con mucho gusto me declaro el perdedor, puedes llevarte cualquier cosa que quieras.

Hugo: No necesito muchas cosas, solo el mazo mágico.

Narrador: Hugo tomo el mazo y se dirigió al castillo en las nubes.

Mientras Edgar Cazaba servatillos y Hugo preparaba la comida, Ismael ya había recorrido el pueblo fantasma de la antigua Camelot sin resultado alguno. Entro en una casa que estaba en ruinas y ahí había un baúl, lo abrió a la fuerza y dentro de este estaba una nota que decía: El que no puedas verlo, no significa que no este ahí. Por alguna rara razón, Ismael dio un fuerte golpe con su pie al piso, esto provoco que parte del piso se viniera abajo al sótano. Ahí Ismael encontró una vitrina que contenía el báculo de Merlín dentro de ella. Ismael tomo el báculo y se retiro hacia el castillo en las nubes.

En otro lugar no muy lejos de donde Ismael estaba, los últimos demonios que quedaban estaban defendiendo la guarida. Soldado que lograba entrar en la madriguera, era muerto por las garras de Neem.

El pequeño escuadrón que Shoran había armado, ya estaba listo, y habían burlado a los demonios que guardaban la guarida, se habían escabullido hasta el curto de la reina.

Shoran: Al fin estamos cara a cara maldita.

Narrador: Neem hizo acto de aparición junto con uno de sus mas leales amigos.

Neem: El que ayas llegado hasta el cuarto de la reina, no significa que ayas ganado el juego. Primero tendrás que matarnos.

Shoran: Ese será un reto que estoy obligado a cumplir.

Narrador: La batalla empezó, los dos demonios emprendieron el vuelo, pero al otro demonio lo alcanzo la lanza de uno de los soldados y lo hizo caer a tierra. Neem bajo y le puso una mano en el pecho a su amigo y de pronto, este desapareció.

Shoran: No me digas que acabas de usar la técnica especial de los demonios, creía que era solo un mito.

Narrador: Neem había absorbido todos los poderes de su leal amigo haciéndolo desaparecer por completo.

Neem: Si no lo hacía, mi hermano desaparecería, y ahora ustedes están perdidos.

Narrador: La fuerza de Neem ya era bastante grande, ahora que había absorbido los poderes de su amigo, ahora era mucho mas fuerte que antes. Así le costo menos trabajo deshacerse de todos los molestos soldados que solo acarrearon alimento para las futuras crías de la reina de los demonios.

Al final, solo quedaba Shoran quien estaba hincado en el suelo, Neem se volteo ya que pensaba que no era digno de estar hablando con un perro como lo era Shoran.

Shoran: Yo nunca le doy la espalda a ninguno de mis oponentes.

Narrador: Shoran se saco de la bota una pequeña estrella japonesa y la arrojo con todas sus fuerzas a la reina de los demonios, arrancándole la vida, ya que le había dado en la mera frente.

Neem: Eres un maldito tramposo. Morirás por eso.

Narrador: Neem salio a toda velocidad contra Shoran y lo golpeo tan fuerte en la cabeza, que el golpe hizo que se le rompiera el cuello, así acabando con la vida de Shoran.

Neem estaba tan enfadado, que salio a combatir al lado de sus últimos diez compañeros, increíblemente, la batalla la ganaron los demonios, esos once demonios eran los únicos que quedaban del clan de Neem.

Neem: Me temo amigos, que somos los únicos 11 demonios que quedamos en la tierra.

Demonio: No seria mala idea formar un solo ser muy poderoso.

Neem: Esa idea me agrada, pero ¿Están todos de acuerdo?

Todos: Si

Narrador: Todos aceptaron la unificación y esta se llevo acabo.

Cuando esta termino, un nuevo Neem estaba parado entre la niebla y entre los cuerpos. De repente, vio que algo rozó su pie. Cuando se agacho se sorprendió mucho al ver que lo que había rosado su pie era la ultima larva de demonio que quedaba.

Esa larva podía ser la salvación de la raza de los demonios, si encontraba un poco de sangre de los demonios, para que la pequeña larva la bebiera y se convirtiera en la nueva reina de los demonios.

Neem llevo a la larva a beber sangre de la reina recién muerta e instantáneamente, la pequeña larva se convirtió en un pequeño capullo. Neem Se llevo el capullo a otro lugar, donde empezaría a hacer su nuevo nido.

Mientras tanto, los caballeros estaban todos reunidos en el castillo en las nubes.

Celeste: Bien jóvenes caballeros, es tiempo del primer asalto al nido de Neem. Las ordenes son, matar a la reina de los demonios. Pueden hacerlo como sea, pero no deben causar ninguna conmoción, ya que al mínimo error, tendrán enzima a todos los demonios del nido. ¿Entendido jóvenes?

Todos: ¡Si!

Narrador: Todos los caballeros entraron en el cuadro que los llevaría al nido de Neem.

Se llevaron una inmensa sorpresa cuando llegaron ahí y no encontraron a nadie. Inmediatamente se devolvieron al castillo.

Celeste: ¿Por qué volvieron tan rápido?

Mike: A donde el cuadro nos mando, no había ningún alma.

Edgar: Solo había cuerpos muertos por doquier.

Mike: Celeste, tengo una duda que quería consultarte hace mucho tiempo.

Celeste: Dime, caballero de fuego.

Mike: En la pelea que tuve hace poco con la quimera, una voz me hablo a través de mi mente, quería preguntarte ¿Que era?

Celeste: La verdad, no sabría contestarte. (¿Será posible que fuera el Fenix? No, aun es muy joven) No, no se que pudo haber sido.

Si es verdad lo que dicen, eso quiere decir que lo que "Él" me dijo era cierto.

Edgar: No te estas refiriendo al creador ¿Verdad?

Celeste: Al creador no me referiría con tanta Altaneria, si digo "Él" es por que es alguien de mi posición.

Ismael: ¿Hay mas como tu?

Celeste: Éramos tres, pero uno murió en batalla, el creador no lo quiso revivir por testarudo.

Entonces si lo que "Él" me dijo es cierto, ustedes ya no tienen nada que hacer, por lo menos no por ahora, pueden tomarse el día libre, para visitar a sus seres queridos.

Los espero mañana.

Narrador: Cada caballero se fue por su propio destino y muchos se llevaron algunas sorpresas no muy buenas.

Cuando Mike llego a la tercera Camelot se entero de que el rey Salvador estaba muy enfermo, inmediatamente fue a visitarlo para saber que es lo que tenía. Cuando entro al castillo, unos pasos adelante, fue detenido por el príncipe Salvador.

Príncipe Salvador: ¿Quien eres? ¿Que quieres?

Mike: ¡Salvador!, no as cambiado en nada.

Príncipe Salvador: ¿Quien te crees? Soy el príncipe, me debes respeto... ¡Mike! Creíamos que habías muerto en la batalla contra Shoran.

Mike: Ya vez que no.

Príncipe Salvador: ¿Por que desapareciste tanto tiempo?

Mike: Es una historia muy larga de explicar y en verdad tengo poco tiempo.

Príncipe Salvador: ¿Shoran te hizo esa cicatriz en la frente?

Mike: Ya te dije que es una historia muy larga que contar, ahora no tengo mucho tiempo, solo puedo darte esto.

Narrador: Mike dio a Salvador, una pequeña bolsita con polvo.

Príncipe Salvador: ¿Qué es esto?

Mike: Es medicina milagrosa, hecha por un sabio llamado Celeste, dásela a tu padre disuelta en agua y el se sentirá mejor.

No digas a nadie que me has visto, por ahora es mejor que piensen que estoy muerto.

Príncipe Salvador: No se por que me pides eso, pero tus buenas razones debes tener, esta bien, cumpliré lo que me pides.

Narrador: Mike se retiro del castillo, mientras en España, el joven Edgar ya estaba en el bosque cercano a la casa de lady Alejandra, cuando salio a la luz, se dio cuenta de que la casa estaba algo cambiada y que había una estatua en el jardín que no le era familiar.

Edgar vio pasar a una de la sirvientas de mi lady y le llamo la atención como pudo, esta se sorprendió al ver al caballero, pero mas se sorprendió cuando reconoció al joven Edgar.

Edgar: Hola Isabel.

Isabel: Joven Edgar, que bien se ve usted en esa armadura azul, ¿A decidido dejar la poesía para ser un caballero?

Edgar: Hay Isabel, si yo te contara... Pero mejor cuéntame tu, ¿Quien es el de la estatua del jardín?

Isabel: Ese es El señor Carlos Holberlin, Príncipe de Castilla. El señor padre de la señorita Alejandra cayo en una deuda muy alta y el señor Carlos decidió ayudarlo, en pago por su ayuda, le dio a su hija.

Edgar: ¡.....!

Narrador: De pronto, se escucho la voz de mi lady.

Alejandra: ¿Con quien hablas Isabel?

Edgar: No le diga que estoy aquí por favor.

Isabel: No hablo con nadie señorita.

Edgar: (¿Ella esta enamorada del Príncipe?)

Isabel: ¿Usted es quien habla en mi mente?

Alejandra: Isabel, ¿Te estas volviendo loca? ¿Con quien hablas?

Edgar: (Sí, pero responda)

Isabel: No, ella nunca a dejado de quererlo.

Alejandra: ¿Quién se esconde bajo el balcón?

Narrador: Edgar salio de su escondite.

Edgar: Hola mi niña.

Narrador: Edgar se dejo ver, el rostro de mi lady se ilumino con una sonrisa muy grande. Mi lady salto del balcón y cayo en los brazos del joven Edgar, y lo cubrio de besos.

Alejandra: ¿Por que tardaste tanto en venir?

Edgar: Estaba ocupado entrenándome, pero ya me entere de que tienes otro prometido.

Alejandra: Ni me lo reacuerdes, ese individuo me cae muy mal.

Voz: Entonces mala suerte para ti, por que aunque te caiga mal, tu tendrás que ser mi esposa.

Alejandra: Carlos...

Carlos: Caballero, déme un buen motivo por el cual no deba golpearlo.

Narrador: Edgar puso a Alejandra de pie en el suelo y trato de razonar con el príncipe.

Carlos: De ninguna manera caballero, la familia Navarro me debe mucho dinero, y no tiene forma de pagar, mas que dandome a su hija, pero veo que no esta de acuerdo con esto asi que…

Veo que trae una espada, arreglemos esto como hombres.

Edgar: Si usted lo dice.

Narrador: Edgar desenfundo su espada y se puso en guardia.

El príncipe ataco a Edgar y este esquivo el ataque para desarmar al hombre y después poner su espada en la garganta del príncipe.

Edgar: ¿Se rinde señor Holberlin?

Carlos: No soy tonto, de no rendirme, usted me mataría.

Edgar: No seria así, pero usted ya lo a aceptado.

Carlos: Bien, ahora explíqueme ¿Que hacía usted con mi novia en brazos?

Alejandra: Disculpa, nunca he sido tu novia, en realidad el único lazo que me ata a ti es un papel que mi papá firmo.

Edgar: Caballero, ¿Cuanto es que el señor Navarro le debe?

Carlos: Jajaja ni con 2 años de su sueldo me podría pagar caballero.

Edgar: Esa no fue mi pregunta señor

Carlos: Me debe alrededor de 5000 monedas de oro.

Edgar: ¡Hou! eso es bastante.

Celeste: (Para los caballeros elementales no hay limitaciones)

Edgar: (Qué quieres decir Celeste)

Celeste: (Revisa tu bolsa de dinero)

Carlos: ¿Qué hace?, no se quede cayado, o es que acaso se quedo sin palabras.

Edgar: En esta bolsa hay suficiente para pagar la deuda del señor Navarro. Tome su dinero y vallase.

Carlos: ¡Increíble! ¿De donde saco tanto dinero?   

 Edgar: No es de su interés.

Narrador: El príncipe se marcho.

Alejandra: ¿De donde sacaste tanto dinero?

Edgar: Un viejo truco que un amigo me enseño.

Celeste: (El creador piensa que mi lady Alejandra le puede ser muy útil en el futuro, si gustas puedes traerla al castillo)

Alejandra: ¿Por que te quedas callado?

Edgar: Es que alguien me acaba de dar una maravillosa noticia.

Alejandra: Pero yo no veo a nadie.

Edgar: Ese alguien esta sobre los cielos de Abalon.

Alejandra: ¿Como pudo darte ese mensaje a tan larga distancia?

Edgar: Telepatía, Y ese alguien me acaba de proponer que me acompañes a mi hogar en el castillo en las nubes.

Alejandra: Pero ¿Por que?

Edgar: Parece ser que el creador tiene planes para ti, quizá te haga un ángel.

Alejandra: ¡Un ángel!, eso esta muy bien, vámonos en este mismo momento.

Isabel, dile a mi padre que su cuenta esta pagada y que yo me fui con el amor de mi vida.

Isabel: Claro que si señorita.

Narrador: Edgar y Alejandra partieron al castillo, donde Celeste hizo una habitación aparte del castillo para Alejandra, mientras a Hugo no le iba nada bien, la posada que tenia y que había dejado a su hermano, había cerrado, solo entro al edificio para sacar algunos utensilios de cocina y se regreso rápido.

A Ismael le iba peor, ya que tardo todo el día en recorrer Londres en busca de sus dos amigos Jorge y Alejandro, pero no había encontrado nada. Siguió buscando hasta que por haya en lo lejos alcanzo a oír la misma canción que el y sus amigos tocaban. El joven caballero siguió aquel canto que lo llevo hasta una calle nueva, y aquel que la entonaba era un niño no mayor de 8 años.

Ismael se acerco al niño.

Ismael: Hola.

Niño: Hola

Ismael: Me podrías decir ¿Quién te dijo esa canción?

Niño: Mi tío la tocaba todo el tiempo con sus amigos.

Ismael: Niño, ¿Tu te llamas Austin?

Niño: Si señor.

Ismael: ¿Y tu padre se llama Jhon?

Austin: Así es señor.

Ismael: ¿Que paso con tu tío Jorge?

Austin: El murió el 15 de agosto de 1437 de Viruela.

Ismael: ¿Qué paso con tu otro tío?

Austin: El tío Ismael se fue y el tío Alejandro también.

Celeste: (El señor necesitaba el alma de tu amigo a su servicio)

Vuelve al castillo, ya casi son las 12.

Ismael: (Esta bien)

Narrador: Ismael regreso al castillo donde había una pequeña audiencia.

Celeste: Caballeros, una nueva misión se me a sido ordenada, deben viajar al pasado al 21 de noviembre de 1331, para evitar que el demonio Katsu muera a manos de Neem.

Todos: ¡.....!

Mike: ¡Katsu el demonio pacifista!

Celeste: Si, deben salvarlo a el y a todo el clan de demonios buenos.

Cuando den las 12, podré abrirles un portal en el tiempo que los llevara a la fecha exacta.

Ismael: Fecha exacta pero... ¿Y lugar?

Celeste: Aparecerán en el lugar que están ahora pero hace 105 años. Solo tendrán que caminar 10 kilómetros hacia el norte para encontrarse con la primera Camelot.

Bien caballeros, Son las doce, aquí voy.

Narrador: Celeste abrió el portal y los caballeros entraron

Tan pronto como entraron cayeron en caída libre.

Hugo: ¿Como vamos a parar esto?

Ismael: No se ustedes, pero yo tengo un buen método...

Narrador: Ismael uso sus poderes para caer mucho mas lento.

Mike: Eres brillante Ismael.

Narrador: Mike hizo lo mismo con sus poderes.

Hugo: Bien amigo, solo quedamos tu y yo.

Edgar: Tengo una fantástica idea, haz un oyó en la tierra, y yo le llenare de agua.

Narrador: Hugo hizo lo que Edgar le dijo y después Edgar lleno el oyó con agua, los cuatro caballeros libraron la caída. Unos mas bien que otros, pero todos la libraron.

Mike e Ismael ayudaron a Edgar y a Hugo a salir del agua.

Los dos mojados se echaron en el pasto a descansar un poco y cuando estaban boca arriba viendo el cielo oscuro, vieron diez siluetas de demonios voladores que se dirigían al castillo.

Hugo: Miren, son demonios voladores, van hacia el castillo.

Edgar dispárales con tu arco para que les llames la atención.

Narrador: Edgar hizo lo que Hugo le dijo y cuando los demonios voltearon, todos los caballeros hicieron una gran algarabía. Tal algarabía llamo la atención de los demonios que hiban pasando. Estos descendieron para ver que es lo que los caballeros querían.

Demonio volador: Caballeros, ¿Todo esta bien?

Mike: ¿Eres Katsu?

Demonio volador: Sí.

Mike: Ahora lo esta.

Edgar: Nos preguntábamos si nos pueden llevar al castillo del rey Arturo.

Katsu: Claro que si. ¿Son caballeros de su reino?

Mike: Yo si, ellos son de otros reinos.

Hugo: ¡Oye!

Mike: Es la verdad.

Hugo: Mm no lo había visto de esa forma. Es cierto.

Narrador: Los demonios llevaron a los caballeros al castillo mientras en 1438, Neem ya se había reestablecido y había regenerado su nido, pero esta vez se especializaba en crear súper demonios que pudieran evitar el campo de energía de excalibur y había logrado investigar como llegar a estos súper demonios.

Neem había creado 4 súper demonios y al si mismo, se convirtió en uno.

En cuanto el 4º demonio estuvo listo, Neem se dirigió al ataque de Abalon sin saber que el único oponente que ahí estaba era Celeste.

De vuelta en 1331...

Arturo: Me da gusto que hayan podido venir amigos, ya que este banquete es en honor a nuestra amistad.

Katsu: De ninguna manera rechazaríamos una invitación de usted mi lord.

Arturo: Se que lo único que comen ustedes es carne, y es por eso que he mandado matar a 20 de mis mas gordas reces.

Katsu: Usted es muy amable mi lord.

Arturo: Y ustedes caballeros ¿De donde vienen?

Ismael: Londres Inglaterra

Edgar: Castilla España

Hugo: Pisa Italia

Mike: ...... (¿Qué digo Celeste?)

Celeste: (No se, inventa algo... un momento, escuche un ruido.......)

Mike: (¡¿Celeste?!) Yo vengo de... Berlín Alemania.

Arturo: Que armaduras tan coloridas y tan bien pulidas ¿Es costumbre en sus reinos vestir siempre tan elegantes?

Mike: Si, mi Lord

 Arturo: Bien, entonces, comamos antes de que se enfrié el platillo.

Narrador: Ellos estaban comiendo, pero como ustedes ya se lo habrán podido imaginar, Celeste estaba en problemas contra Neem.

Neem: Listo para la batalla final.

Celeste: ¿Como puede ser?, ustedes no pueden estar aquí

Neem: Pero si podemos... y no me preguntes por que, ya que es una historia muy larga.

¡Defiéndete Celeste!

Narrador: Celeste empezó a pelear contra los cinco súper demonios al mismo tiempo, pero el sabía mejor que nadie, que era una batalla que el nunca podría ganar.

Mientras el peleaba, en la antigua Camelot, los demonios de Katsu estaban muy alertas para esperar el momento del ataque.

Como ya lo esperaban, Neem llego a las 3:00 de la mañana con todo su ejercito de demonios.

Neem: Señores, préstenme un poco de su atención por favor.

Arturo: ¿Quien eres tú?

Neem: Soy un demonio rebelde, mi nombre es Neem y soy su perdición.

Arturo: No lo creo, caballeros, ¡Ataquen!

Narrador: La pelea comenzó y como era de esperarse, los demonios mal organizados en aquel tiempo, perdieron ante las armas mágicas de los caballeros, Neem se quedo muy sorprendido al ver a su gran ejercito derrotado.

Neem: ¿Como pudo suceder esto?

Edgar: Muy fácil, eres algo inexperto en la batalla, además de que venias con muy pocos demonios y eso nos facilito la victoria.

Neem: Bien, preveré esto en el futuro.

Narrador: Neem salio del castillo.

Mike: Caballeros, paresia que Celeste tenia problemas, me estaba comunicando con el telepáticamente cuando se corto la comunicación así como así.

Hugo: ¿Con que puede tener problemas?

Edgar: ¡Neem!, Ismael, ¿Puedes usar tus poderes para llevarnos a todos al portal en el cielo?

Ismael: Con el bastón de Merlín creo que si.

Narrador: Ismael conjuro el hechizo de levitación y los levanto a todos para regresar rápidamente al portal.

Mientras en el futuro Celeste tenia muchos problemas para esquivar el ataque de los cinco demonios juntos.

Neem: No me cabe ninguna duda de que eres muy bueno Celeste, pero por desgracia para ti, nosotros somos mejores.

Celeste: Si, tengo que aceptarlo, ustedes cinco son mucho mejores que yo solo. Pero esta batalla aun no acaba.

Narrador: Celeste empezó a cargar poder en su interior. una luz blanquiazul salía del interior de Celeste.

Neem: Así que estas planeando algo bueno para tu ataque final. No te lo permitiré.

Narrador: Neem voló muy rápido en contra de Celeste y los otros demonios siguieron a Neem. Celeste se dio cuenta de que iban a matarlo en ese momento, entonces hizo el ultimo ataque. Junto sus manos y lanzo el mortal rayo de luz... Neem se quedo atónito ante aquel inmenso rayo que venia hacia él, el cuerpo de Neem no le respondía, pero un impulso le obligo a moverse para arriba, para apenas esquivar el mortal ataque, y esquivar a medias, ya que el rayo le corto las patas y las garras, de los otros demonios... ni el polvo quedo.

Neem estaba muy adolorido, tanto que no pudo seguir en la batalla y decidió volver a su nido donde regentaría las partes perdidas.

Celeste quedo muy mal herido, gotas de sangre caían de su boca, frente, brazos y piernas.

Minutos después, llegaron todos los caballeros.

Mike: ¡Celeste! ¿Qué paso aquí?

Celeste: Te recomiendo... que nunca utilices... el ataque final...

Edgar: ¿Quien te hizo esto?

Celeste: Fue... Neem... El aun... esta vivo... Caballeros... tienen que... matar a Neem...

Hugo: Esta bien Celeste, descansa un poco, ya veras que nosotros nos encargaremos de ese demonio estupido.

Celeste: No lo dudo... caballeros...

Narrador: Los ojos de Celeste se cerraron y su cabeza se dejo vencer.

Mike: Te vengaremos amigo.

Narrador: Los ojos de Mike enrojecieron un poco.

Edgar: ¿Ahora que aremos?

Mike: Como primer caballero reclutado por Celeste tomare nuestro liderazgo y nuestro primer objetivo será aniquilar a Neem.

Hugo: Yo te apoyo amigo.

Edgar: Yo también.

Ismael: Si tenemos que buscar a ese demonio, lo mejor será que usemos estas.

Edgar: ¿Qué es eso?     

Ismael: Celeste las llamo las alas del Fénix me eligió a mi, para que si algún día él llegase a faltar, se las entregara ya terminadas. Acabo de usar un poco de mi magia para terminarlas, pero al fin están listas.

Hugo: ¿Como las vamos a usar?

Ismael: Colóquenselas en la espalda, que su mente haga el resto.

Narrador: Mike ya había logrado elevarse mediante el aleteo de las alas.

Ismael: Lo haces muy bien Mike.

Edgar: No hay tiempo que perder.

Narrador: Todos los caballeros aprendieron a usar las alas en unos minutos y después de eso lograron emprender el vuelo.

Era de noche y ellos volaban muy rápido. El primer lugar donde se les ocurrió buscar fue en la segunda Camelot, tierra del rey Salvador, justamente, enseguida del castillo era donde Neem tenia su Guarida.

Neem iba de salida junto con otros 4 súper demonios, fueron interceptados por los caballeros.

Neem: A un lado bebés, tengo que ir a terminar un trabajo que deje empezado.

Mike: Si te refieres a matar a Celeste, ya no te tienes que preocupar por eso, el ya esta muerto.

Neem: Bien entonces ahora mi prioridad son ustedes, ya que son mis únicos enemigos potenciales.

Mike: ¡¡Te demostrare lo que es un enemigo potencial!!

Narrador: Mike empezó a concentrar toda su energía en su interior (Lo mismo que Celeste pero en rojo) Un astro luminoso rojo salía del interior de Mike.   

Neem: ¡No!, otra vez ¡no! ¡Interpóngansele!

Narrador: Los cuatro demonios se pusieron frente a Mike.

Hugo: Cálmate Mike, no vayas a hacer ninguna tontería.

Mike: Es la única forma que me queda para desahogarme.

Narrador: Mike lanzo casi el mismo potente rayo de Celeste (Pero en rojo) Todo lo que se interponía a su paso fue eliminado, incluyendo a los cuatro demonios que Neem Había puesto enfrente de Mike, el rayo siguió su curso hasta encontrarse con Neem quien se le interpuso con sus garras.

Neem: (No puedo permitir que este rayo siga su curso, ya que va directo al nido.)

Narrador: Lo único que podían hacer los otros caballeros era observar.

El rayo devastante, empujo a Neem hasta hacerlo tocar el piso, y no solo eso, además hizo que se hincara.

De pronto, un demonio de color rojizo se le apareció a Neem.

Demonio rojizo: ¿Acaso no es malo sentir tanto dolor para ti en tus manos?

Neem: ¿Quien diablos eres tú?

Demonio rojizo: Acertaste, mis amigos me llaman Caín, por ser el hijo malo de Eva quien mato a su hermano Abel.

Neem: ¿Y eso qué?

Caín: Un antiguo dicho que mi padre decía era ayúdate que yo te ayudare, no me hagas repetir su nombre por favor, no me llevo nada bien con el, es mas, le quiero quitar el trono.

Neem: ¡Ha! ¡Quema! ¿Tu padre es rey?

Caín: Si mi amigo, si me ayudas, con tu valiosa ayuda lo podremos derrocar. ¿Aceptas?

Neem: ¡Haaaaa! ¿Que pasara con mi nido?

Caín: Vamos, es un pequeño sacrificio que tendrás que hacer para poder obtener el poder total.

Neem: Esta bien, acepto.

Caín: Bien por ti, ahora deja de sufrir y ven con migo.

Narrador: El demonio denominado Caín toco el hombro de Neem e instantáneamente desaparecieron los dos. Esto provoco que el inmenso rayo chocara con el nido de Neem lo cual termino por hacer estallar una inmensa luz blanca, que se trago todo lo que estaba a su paso, incluyendo al cansado Mike.

Edgar: ¿Que diantre?

Hugo: ¿Donde esta Mike?

Narrador: Los caballeros buscaron a Mike por todas partes hasta que vieron cayendo las plumas de las alas del fénix que el poseía.

Ismael: Esto no puede ser.

Edgar: Mike murió, exactamente igual que Celeste.

Narrador: Los caballeros derramaron algunas lágrimas por sus dos compañeros perdidos y regresaron al castillo.

Al llegar ahí, todos se sorprendieron al no encontrar el cuerpo de Celeste y en vez de eso encontrar una gran piedra azul que decía: “Lo que paresia jamás lo será, ya que el poder de un semidiós es inmenso.”

Legado de Celeste.

 

 

Continuara...

 

 



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