
Pablo Martínez, Director de "When no one is watching we are invisible".
Difícil resulta describir una experiencia cuando aún se está inmerso en ella, al menos para mí. Se me pide, sin embargo, un justo comentario, una breve reflexión. El proyecto "When no one", además, tiene la particularidad de no ser algo acotado en una obra. Para mí (y pienso que para todos nosotros, para ECCE MATER TUA), este cortometraje sirve como plataforma de inicio para otros proyectos. Digamos que la mayoría de nosotros se planteó en la semana de rodaje sus perspectivas de futuro tanto a nivel profesional como en lo que respecta a esa maravillosa faceta del ser humano que es el ARTE. Todos nos dimos de cara con el sacrificio y la dureza de un medio en el que no basta la mera ilusión del soñador para conseguir los objetivos marcados. Pero a su vez, embutidos en una pasión arrolladora, nacida de una compenetración como grupo que considero, y que me perdonen las mayúsculas, EXCEPCIONAL, fuimos comprobando cómo se iban barriendo y superando todos y cada uno de los obstáculos que se nos aparecían en el camino (y que no han sido pocos desde luego). Esto nos ha dado fuerzas para pensar ya en próximos proyectos, para ahondar luego en una página web que deberá dar cobertura teórica y comunicabilidad a todo aquello que hagamos, para, en definitiva, forjar un grupo de trabajo, de acción, de pensamiento y, por supuesto, de creación artística, como esperamos sea este ECCE MATER TUA que ahora comienza a andar.
Mireya De Haro, Atretzzista, Script y Ayudante de Producción.
¡Lo que es la vida!. Quién me iba a decir a mí, una apasionada de la realización y de tocar botones, que iba a acabar siendo ayudante de producción. Este hecho ha cambiado mi vida, gracias a ello me han surgido múltiples oportunidades que me han ayudado a interesarme por la producción, incluso creo que de ahora en adelante va a ser mi ocupación principal : productora por amor al arte- realizadora frustrada... ¡buena combinación! Por otro lado, no puede ser que una persona observadora como yo se le pase por alto al director. Así fue como me adjudicó el cargo de script. Y he de decir que, de alguna manera, asumí este cargo durante las 24 horas del día : me acabé convirtiendo en la persona que sabía dónde estaban todos los objetos perdidos durante el rodaje. Pero lo mejor fueron mis dibujos esquemáticos, que, por cierto, sólo entendía yo. ¡Pobres de los que me relevaron un fin de semana que falté!
Pau Buil, Montador
Pau Buil : Soy un apasionado del montaje, así es como me defino en el amplio mundo del audiovisual. Cortar, retocar la luz, poner efectos en la imagen, etc. En definitiva, transformar totalmente la realidad. When no one ha sido mi primera experiencia en montaje de cortos y la verdad es que estoy muy satisfecho del trabajo realizado. A parte de montar cortometrajes tengo otras metas profesionales en mi vida. Me gusta mucho la realización de videoclips y su respectivo montaje y la creación de caretas y grafismos para televisión. Este corto me ha ayudado a formarme más en el mundo del montaje y de la postproducción y, además, he tenido el placer de haber conocido y trabajado con un gran grupo de personas con las que tengo mucha ilusión de trabajar en futuros proyectos.
Nadja Balada, Directora de Arte.
Creía que este corto nunca lo llevaríamos a cabo, que se quedaría en un simple proyecto plasmado en papeles, palabras, planos y poco más. Durante la semana de rodaje, entre sonrisas y lágrimas, pinturas y alcayatas, descubrí cómo todo iba adquiriendo forma. Mi primera experiencia como directora de Arte me mostró los dos extremos del camino que he elegido : la dureza del trabajo y el placer del resultado. Respecto al vestuario intenté unificar a todos los personajes y a la vez diferenciarlos de lo común.
Moly Mallo, Ayudante de dirección y Dirección de actores.
Como Ayudante de dirección:
Aunque en un principio me desbordó el cargo puesto que desconocía las responsabilidades que conllevaba, creo que al final pude ir dominando las situaciones. La organización de los días de rodaje se fue perfeccionando a medida que éste avanzaba. Lo más interesante fue que pudimos crear aquello que deseábamos crear, siempre bajo los atentos ojos de Pablo que aceptaba o rechazaba propuestas de las diferentes partes integrantes del rodaje ( técnicos, equipo artístico) según las necesidades de su puesta en escena. No hubo obstáculos. Lo que no existía se inventaba, y lo que ya se había hecho se reinventaba. Con unos medios limitados y con unas inquietudes voraces, se puede conseguir casi de todo: Una steadycam, un travelling, un ceferino o una luz determinada con unos focos de ... risa. La inteligencia es la capacidad del hombre de adaptarse a situaciones nuevas; todo, absolutamente todo puede hacerse con esfuerzo, sacrificio y constancia. ¿Problemas técnicos? Muchos y de diversa índole. Fueron más que problemas, grandes lecciones de sistemas técnicos y conceptos artísticos a la par que humanos. Me siento recompensada al pensar que solos nos bastamos para resolverlos...quién lo iba a decir.
Como Directora de actores:
Como bien saben aquellos que de antaño me conocen una servidora siempre ha amado el teatro, por cuanto de vida contiene. Saben tambien, mis allegados que las nuevas tecnologías y yo hace poco que nos conocemos, valoramos y respetamos. En este corto se me ha brindado una oportunidad única para dirigir actores. Algunos veteranos y otros no tanto, pero todos con un derroche de energía constante por y para el corto. Es decir, con una predisposición ruborizante a colaborar. Hablo de horarios intempestivos, intensos y extenuantes para todos que bien no he sabido agradecer. Mi punto de vista frente a la interpretación es bastante amplio, toda equivalencia vale si es justa y necesaria para que halla vida. Y en este caso solo vale aquello que la cámara encuentre justo y necesario. Un dilema con los actores principales, Manu y Laura, era si esnifar o no Popper durante la secuencia en que interpretaban un chute del mismo. Era tal la entrega que deseaban constatar los efectos físicos del Popper, para así poder luego emularlos de manera verosímil, según ellos creían. Podemos asegurar que dicha estrategia no es válida. Es una forma fácil para el actor perezoso de no buscar equivalencias físicas de una experiencia que concierne única y exclusivamente a su personaje. La respiración. En mi momento de vorágine caótica, y digo mío, pues cada cual tuvo el suyo durante algún momento del rodaje, recuerdo a alguien bromeando acerca del concepto que me obsesionaba y constantemente repetía a mis actores..."¡Respira!". Alguien me imitaba e hice catarsis en la grotesca imagen de mi misma pidiendo verdad, respiración, cuando yo como actriz, era incapaz de hacerlo. Poco a poco mi respiración fue normalizándose mediante un ejercicio consciente, y mi tensión nerviosa volvió a tener el tono óptimo y elástico que requiere la vida. La base de la vida es el oxígeno, la respiración. Dónde sino en el teatro debiera ser más necesaria. Un rostro que respira y respirar un texto, la vida y verdad que contiene inherente a sí misma la respiración. Como experiencia ha sido didáctica y enriquecedora, pues conviviendo de 5-10 desconocidos durante 8 dias de forma intensa mediante el trabajo y de manera constante, hay que ser ciego para no ver las pulsiones de la vida allí concentrada.